"Trump conoce bien la ecuación estadounidense: la ignorancia lleva al miedo y el miedo al odio"

En el festival de cine de Tribeca, el documentalista ganador del Oscar habló sobre el presidente de EEUU y sobre la vigencia de su película 'Bowling for Columbine'


Hace 15 años, el estreno de Bowling for Columbine, el emblemático documental de Michael Moore, se convirtió en un éxito nacional que despertó la polémica y cosechó los elogios de la crítica. Centrado en el tiroteo en el instituto de Columbine (1999) y en la emergente amenaza de la violencia con armas de fuego en EEUU, la cinta ganó el Oscar al mejor documental.


También sirvió como una profética advertencia de la agitación política y social que pronto tendría en vilo a la sociedad estadounidense. Como dijo el propio Moore, si se "presentara esta película este mismo viernes, por desgracia tendría probablemente la misma relevancia".


Durante una charla pública celebrada junto a la proyección de 'Bowling for Columbine' (la semana pasada se cumplió otro aniversario del tristemente célebre tiroteo) en el festival de cine de Tribeca, Moore y el pionero de los documentales D.A. Pennebaker ofrecieron su desalentadora perspectiva sobre el clima político en la era de Donald Trump.


"Creo que hemos pasado por 40 años de un país en el que se ha bajado el nivel intelectual", dijo Moore. "Hemos desinvertido en nuestras escuelas y hemos dejado que queden en un estado deplorable. Las clases de arte han sido canceladas y, en la actualidad, las clases de educación cívica han desaparecido de un tercio de nuestras escuelas", añadió.


La de Moore fue una de las pocas voces que durante las elecciones de EEUU se atrevieron a predecir la presidencia de Trump. En Tribeca recordó la vez en que fue abucheado durante de la grabación del programa de HBO Real Time with Bill Maher por decir que el magnate republicano se convertiría en una especie de rey supremo. "No lo dije porque quería que pasase, estaba tratando de advertir de algo que podía suceder".


Moore opinó además sobre esa idea que caracteriza a las zonas urbanas como burbujas aisladas. "Hay una burbuja en Brooklyn, amigos, y es tóxica. Vi lo que sucedía en otras partes del país [tras la victoria de Trump] y todo el mundo estaba de fiesta".


Pennebaker también dio su punto de vista sobre el presidente. "Trump es como alguien a quien le acabas de dar una Ferrari, no sabe conducir y, sin embargo, se aleja de tu vida con el coche". "Con tu niño en el asiento delantero", completó Moore con ironía.


El documental que cambió algunas cosas


Estrenada un año después de los ataques del 11 de septiembre, Bowling for Columbine provocó grandes cambios (en una de las secuencias más memorables, la cadena de supermercados Kmart decidió dejar de vender balas). Estaba llena de menciones a líderes conservadores del pasado, como George W. Bush, o el ya fallecido símbolo de la NRA (Asociación Nacional del Rifle), Charlton Heston, al que se lo ve durante una airada entrevista con Moore en su casa de Los Ángeles.
Pero, según Moore, nunca fue su intención que el documental se convirtiera en una proclama por el control de armas.

"Hicimos la película para tener una mirada sobre nosotros mismos porque nos preguntábamos: ¿por qué nos pasa a nosotros?", dijo haciendo referencia a la epidemia de armas que sufre EEUU y que no sufren otras partes del mundo. "Somos buena gente, somos un buen país. ¿Por qué estas cosas pasan aquí y no en otro lado? Todos nosotros tenemos la misma cantidad de cromosomas. Los canadienses no son mejores que nosotros... aunque no es tan fácil decir eso ahora, ¿no?".


Moore dice con ironía que las razones detrás de la victoria de Trump y de la falta de acción por la violencia con armas de fuego son dos caras del mismo problema. "Es la ecuación estadounidense: baja el nivel intelectual de la población; conviértelos en ignorantes y estúpidos. La ignorancia lleva al miedo, y el miedo, al odio. Trump conocía muy bien esa parte de la ecuación. Y el odio lleva a la violencia".


Moore también opinó sobre las últimas noticias referidas a su archienemigo político Bill O’Reilly. El día que el presentador de Fox News fue despedido por la cadena. recordó una graciosa anécdota en Twitter. "O’Reilly pasaba con una limusina cerca de donde estaba yo en la calle. Me ve y le dice al conductor que frene de inmediato. Entonces sale disparado del coche gritándome. De casualidad alguien retrató el momento con una foto", contó Moore. "Pero yo todavía sigo aquí y él no".


Pese a todo, Moore compartió una visión esperanzadora del futuro. "Una gran cantidad de nuestros compatriotas estadounidenses ha empezado a moverse. Los políticos ya no son los únicos involucrados activamente en política. Ahora mismo hay mucha gente que está informada y participando".
Traducido por Francisco de Zárate

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Lunes, 27 Marzo 2017 07:04

Enemigos (para nuestra compañera)

Periodistas de Guadalajara expresaron ayer su indignación por el asesinato de reporteros en el país. El más reciente es el de Miroslava Breach, corresponsal de La Jornada en Chihuahua. Un grito imperó en el mitin: no nos callarán

 

Los que se atreven a enfrentar la mentira, la corrupción, la impunidad, los abusos y la violencia del poder y sus redes de complicidad siempre son enemigos de los que dependen de la oscuridad para su poder y sus intereses.

El saldo mortífero mundial de los dedicados a revelar verdades a la sociedad asciende a más de mil 234 desde 1992, según las cifras más recientes del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), donde México ocupa el lugar 11 entre los países más mortíferos para periodistas (https://cpj.org/killed/).

Según otro conteo, el de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), 2 mil periodistas han perdido la vida por su trabajo entre 1990 y 2016; México es el tercer país más mortífero para informadores al contabilizar más de 120 asesinatos. Una de las conclusiones recurrentes de nuestros informes es que se registran muchos más asesinatos en situaciones de paz que en países golpeados por la guerra, algo que tiene que ver en gran media con que los periodistas son víctimas de los barones del crimen organizado y de funcionarios corruptos, afirmó Anthony Bellanger, secretario general de la FIP. Subrayó que la impunidad es un agente catalizador de la violencia contra periodistas. (www.ifj.org/fileadmin/documents/ 25_Report_Final_sreads_web.pdf)

Hoy día, reporta el CPJ, existen 259 periodistas encarcelados en el mundo, una cifra sin precedente desde 1990, cuando la organización empezó a registrar ese dato. https://cpj.org/2016/12/a-record-number-of-journalists-are-in-jail-cpj-cen.php

No somos cifras. Tenemos nombre y apellido, por ejemplo, Miroslava Breach.

A veces rehusar ser anónimos es justo lo que nos puede costar mucho, hasta la vida. Más que todo, los que tienen un compromiso con el periodismo de conciencia ante el poder –esa búsqueda constante de notas que sirven a la autodeterminación de los ciudadanos, eso de contar qué nos pasa, de intentar revelar toda mentira– rehúsan quedarse callados o portarse bien. Pero los buenos periodistas (aunque hay algunas excepciones notables, para bien y para mal) nunca desean ser noticia, y, opino yo, casi nunca deben de usar el yo; son las voces de los demás las que cuentan, las que hay que contar, esa voz colectiva ante el poder exclusivo.

En tiempos recientes a los periodistas nos han vuelto noticia, y demasiadas veces en nota roja. Declaran que somos enemigos, a veces nos amenazan, a veces nos encarcelan, a veces nos matan. Y eso no se limita a países como México o Turquía o Irak, sino aquí mismo.

En Estados Unidos el presidente Trump ha declarado a todo periodista que no se subordine a sus mentiras y engaños como enemigo del pueblo. Desde el inicio de su campaña presidencial con sus llamados a sus bases a atacar a los medios no alineados, generó un clima tan peligroso que varios periodistas de algunos de los grandes medios nacionales tuvieron que contratar seguridad privada para acompañarlos a cubrir al candidato. Como presidente no ha dejado de atacar a periodistas, y a sus medios, por nombre y apellido, cada vez que se atreven a criticarlo o publicar información que lo daña. En la retórica, esto supera lo que los periodistas enfrentaron durante la peor época de Richard Nixon en los años 70, o del macartismo en los 50. Esto apenas empieza, y las consecuencias pueden ser peligrosas no sólo para los periodistas, sino para lo que se llama democracia.

El presidente anterior hablaba más bonito y afirmaba que era el campeón de la libertad de expresión y la transparencia, pero en los hechos persiguió a los que se atrevieron a divulgar secretos oficiales al público por los medios. De hecho, Obama promovió más casos –ocho incluido Edward Snowden, el más conocido– según la Ley de Espionaje de 1917 contra filtradores y periodistas que el total (tres) de todos sus antecesores. (Vale recordar que esa ley se aplicó a disidentes de la Primera Guerra Mundial, tanto al líder socialista y candidato presidencial Eugene Debe, quien fue encarcelado, como a inmigrantes alemanes que eran sospechosos sólo por su origen nacional, entre otros).

Un reporte del CPJ en 2013 concluyó que el gobierno de Obama ha sido el más agresivo en control de información en tiempos modernos. El ex editor Leonard Downie, quien encabezó la investigación, escribió que “la guerra de este gobierno contra filtraciones y otros esfuerzos para controlar la información son los más agresivos que he visto desde el gobierno de Nixon, cuando yo era uno de los editores involucrados en la investigación de Watergate por el Washington Post”. Aunque Obama se comprometió a hacer el gobierno más transparente, la editora pública del Times, Margaret Sullivan, afirmó: está resultando ser el gobierno de secretos sin precedente y de ataques sin precedente contra la prensa libre. (https://cpj.org/reports/2013/10/obama-and-the-press-us-leaks-surveillance-post-911.php).

Joel Simon, director ejecutivo del CPJ escribió el mes pasado en el New York Times que los ataques incesantes (de Trump) contra los medios de noticias están dañando la democracia estadunidense. Advirtió que el ataque de Trump contra el uso de fuentes anónimas mina el trabajo de periodistas que reportan notas delicadas en ambientes represivos y peligrosos, desde Irak hasta México, donde la protección de fuentes es asunto de vida o muerte.

Nos tocó ser noticia la semana pasada. Nuestra compañera ya no puede reportar las verdades que descubría ni sumarse con todos en su periódico dedicados a la misión básica de informar al público para que ese público decida actuar o no ante la realidad que vivimos. Ahora a ese público, o sea, a todos nosotros, nos toca responder. Tenemos que decidir si esto que nos duele tanto hoy día sólo se vuelve en una cifra más en esa espantosa lista de inmensa tristeza, o si defendemos de manera colectiva a los que se atreven a ser enemigos. Esta casa, y en buena medida lo que dice ser, o debería ser, democracia en cualquier parte de este planeta, dependen de nuestra respuesta.

 

 

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“¿Cuánta tierra necesita un ser humano?”

Debemos ser rebeldes, hacer rebeldía, fabricar utopías y para eso hay que desmontar muchos andamiajes

 

¿Cuánta tierra necesita un ser humano? El cuento de León Tolstoi llega a la conclusión de que al final, en nuestro lecho de muerte, no necesitamos más de dos metros cuadrados. A partir de esta referencia, Manuel Chaparro Escudero, profesor de la facultad de ciencias de la comunicación de la Universidad de Málaga, estructuró el pasado 22 de febrero una reflexión que compartió con los estudiantes de la maestría de comunicación, desarrollo y cambio social de la Universidad Minuto de Dios en Bogotá, su reflexión acerca de la comunicación en función del desarrollo capitalista en el siglo XXI.

 

¿Qué es el desarrollo para Manuel Chaparro?

 

“El desarrollo no es más esa idea redentora en la que todos confiaban encontrar la solución a sus problemas de vida, más bien una falacia creada de manera interesada para solucionar problemas generados por el capital. Seguramente a todos nos parece muy bien el desarrollo, pero si empezamos a analizarlo en términos cuantitativos y cualitativos nos daremos cuenta de que es un paradigma inalcanzable, sobre todo porque vivimos en un planeta que es finito. El desarrollo por tanto puede ser reproducible en otros contextos, pero no se puede universalizar, es imposible, por tanto, empieza a ser una quimera ideal”.

 

Chaparro señala que el desarrollo se impone de manera transversal a la vida cotidiana, por tanto permea el ámbito cultural, social, político y ambiental. Asegura que los seres humanos “hemos llevado un modelo de vida antinatural que además no es compatible con el conjunto de los seres que habitan el planeta, fundamentales para garantizar nuestra propia vida, ya sean vegetales o animales”.

 

¿Cuál es el alcance de la idea de desarrollo?

 

“El desarrollo es una invención molesta, como dice Arturo Escobar ‘es un invento perverso’, que cada vez que en la historia se la ha enunciado, se le ha construido por los intereses de las grandes corporaciones y de las instancias internacionales que gobiernan el mundo (FMI, Banco Mundial) y para no llamarle desarrollo, tratan de buscarle otro traje para camuflarlo; lo han llamado desarrollo humano, desarrollo sostenible, cambio social, esto para seguir metiendo la misma idea que conserva el mismo propósito”.

 

En su libro, Claves para repensar los medios y el mundo que habitamos. La distopía del desarrollo, asevera que “el desarrollo no reconoce la otredad, mostrándose incompatible e intransigente con otros modos de entender la vida; y propicia, frente a la resistencia, un pensamiento capaz de criminalizar al diferente como ignorante, analfabeto, paria, antisistema, violento... estigmatizando y eliminando la diferencia, la contrariedad”.

 

Y agrega:

 

“Además es incapaz de generar propuestas de soluciones, es más, destruye cualquier utopía que nos conduzca a la solución del problema que nos permita soñar que otro mundo es posible. Otro mundo es posible; otro desarrollo, no. En lugar de estar construyendo utopías, estamos construyendo distopías, en lugar de generar ilusión, estamos generando pesimismo. Estamos construyendo antipatía por la naturaleza que nos aleja más de las soluciones”.

 

Afirma Chaparro que el límite lo ha impuesto la idea capitalista de desarrollo, idea que implica que un español necesite 5,4 hectáreas para satisfacer su nivel de consumo, es decir, España necesita más de 5 veces el tamaño de su territorio para mantener los niveles de consumo de sus habitantes. Estados Unidos necesita 9, 4 veces su tamaño; Suecia 5,1; Dinamarca 8; Nueva Zelanda 7,7; Noruega 5,9; Alemania 4,2. El planeta no soporta más de 1,8 hectáreas por habitante. Si un país necesita más hectáreas de las que ocupa, quita posibilidades a otros habitantes en el planeta ¿Cómo decirle a un país africano que se desarrolle si otros países están ocupando sus hectáreas? ¿No hay una trampa aquí? ¿No estamos creyendo en un dogma que es engañoso?, pregunta Chaparro.

 

“No somos capaces de percibir el problema real que estamos afrontando como humanidad, este problemas es, obviamente, el desarrollo que nos está llevando al colapso; el cambio climático es una consecuencia del desarrollo, del crecimiento económico hasta límites que pretenden ser infinitos. Debemos ser capaces de comunicar esta realidad, sea en las aulas como docentes o estudiantes que debatimos o como comunicadores que tenemos que saber cómo confrontar esta discusión, para darle solución, de lo contrario no tiene sentido debatirlo”. Asegura, además, que es urgente entrar en estas contradicciones porque tenemos que empezar a construir un pensamiento decolonial que cuestione nuestras formas de actuar, de interpretar al mundo y de hacer cada día.

 

¿Qué apuestas alternativas al desarrollo se pueden rescatar?

 

Paraguay, un gran desconocido. El gobierno del general Infancia –siempre son sospechosos, pero era un ilustrado– consiguió una utopía que convirtió a este país en autosuficiente, que fue el primero en tener ferrocarril, el país donde cualquier ciudadano tenía derecho a comer y a no pasar hambre y el Estado tenía las granjas y las haciendas para dar de comer a la ciudadanía; donde todo el mundo tenía derecho a educación, donde todo el mundo tenía derecho a vestir dignamente. Destruyó a las oligarquías, porque las encarceló, por la voluntad del pueblo, pero la tiranía se encargó de destruir a Paraguay. No obstante permanece como el único país de América Latina donde se habla un idioma autóctono de la región, el guaraní, cosa hermosa que en parte se debe a este proceso histórico.

 

Podemos citar también a Burkina Faso, donde un presidente, conocido como el Che Guevara negro, hizo del conocimiento y reconocimiento de la africanidad, una razón de gobierno y de Estado. ¿Qué pasó? Le dieron un golpe de Estado. Burkina Faso sigue siendo, a pesar de todo, el país que tiene la mayor promoción cultural de África. Tiene el mejor festival de cine de toda África; este país empobrecido, tiene una cosa maravillosa, el festival más grande del mundo de cuenta cuentos, que van por las calles contando las historias antiguas, los cuentos, las canciones, todo; allí, la comunidad se conecta con su ancestralidad y espiritualidad. Pero este tipo de sucesos el desarrollo los ha olvidado, eso no es desarrollo.

 

O la India de Gandhi, donde él consigue descolonizar el territorio y tiene una propuesta de gobierno basada en la economía de la suficiencia. La suficiencia es no pretender necesitar algo más allá de lo lógico y lo natural. Pero las élites de la India no tenían por qué estar de acuerdo y de alguna manera se rindieron a los británicos y los coloniales, y ponen en marcha esta máquina de desarrollo y esa no era la India que quería Gandhi.

 

Y ya por un tiempo tendríamos a Bután, que con sus fallas es un país que ha puesto en marcha un modelo propio, que no cree en el PIB, sino en el índice de la felicidad, y que trata de medir la facilidad económica con valores sociales, país que pone límites a la entrada de turistas, no para que no contaminen sino para que no alteren la economía nacional. Tú tienes que pagar por entrar y tienen un límite de entrada. Un país donde toda la gente está escolarizada, pero donde el conocimiento de su cultura es lo principal, luego viene lo demás, pero primero es el reconocimiento de tus valores culturales. Y todavía están en esa.

 

¿Qué responsabilidad tienen los medios de comunicación en esta distopía?

 

Freire fue defensor de la comunicación como proceso facilitador de la alfabetización social, con el objetivo de generar la apropiación de conocimientos y herramientas fundamentales para el autogobierno. Hoy nos enfrentamos a una colonización educativa y mediática. Para llegar a este punto hemos necesitado de un proceso en el que nuestro imaginario desde la escuela, desde nuestra más tierna infancia, se ha fundamentado en un conocimiento acumulativo que no tenía autoridad alguna, que no era regresivo, que no te enseñaba a pensar y repensar, y en el que todo tenía que ser admitido, proceso educativo que explica porque no estamos acostumbrados a confrontar la realidad, y cuando llegamos a la universidad seguimos haciendo lo mismo. La escuela introduce y moldea al educando al sistema vigente, y fuera de ella el autodidacta queda como un desadaptado, padeciendo la marginación.

 

Tenemos un problema por resolver, y es la manera cómo pensamos y cómo construimos los imaginarios a través de los procesos educativos y de la enseñanza regulada que nos institucionaliza, proceso al cual contribuyen los medios en su amplificación de esta colonización educativa. Los medios son los que nos dicen cómo tenemos que comportarnos y son la herramienta del Gobierno para imponer qué es correcto y qué no. Y en eso estamos: en el momento que un individuo se comporta diferente a lo establecido es el momento en el que debe ser excluido del sistema; no puedes pensar diferente, el desarrollo implica una homogeneización social: que vistamos igual (favoreciendo la producción en escala) y que todos pensemos lo mismo para hacernos más fáciles de gobernar. El problema de los medios es que son un oligopolio al servicio de las corporaciones, no están al servicio de la comunicación ni están al servicio de la información, no, realmente están al servicio de las corporaciones industriales que son las que marcan las tendencias y las pautas para los grandes conglomerados que ahora habitamos. Tampoco estoy diciendo nada que no sepamos ya.

 

Comunicología de la liberación

 

Chaparro culminó su disertación apoyado en Luis Beltrán* –quien a partir de la necesidad de una comunicación transformadora que incida en los comportamientos de vida individuales y colectivos– establece una agenda guía para repensar los medios de comunicación y su potencia emancipadora.

 

• Democratizarlos para que respondan a intereses verdaderamente ciudadanos, velando por el equilibrio de sectores.
• Descorporativizar y desgubernamentalizar la propiedad de los medios y sus discursos.
• Establecer índices de rentabilidad y responsabilidad social en los medios para garantizar su transparencia, garantizando su financiación pública a través de campañas institucionales y de la renovación de licencias.
• Abandonar la publicidad rentista de productos y prácticas innecesarias.
• Pensar y debatir desde la ciudadanía.
• Propiciar desde los medios el empoderamiento ciudadano.

 

* Luis Ramiro Beltrán, boliviano, teórico pensador de la Comunicología de la Liberación.

Publicado enEdición Nº233
Viernes, 10 Marzo 2017 10:07

Internet y redes sociales

Internet y redes sociales

El manejo de la imprenta facilitó mucho el manejo de la opinión pública, y el cine y la radio contribuyeron en gran escala a acentuar este proceso. Con el desarrollo de la televisión y el adelanto técnico que hizo posible recibir y transmitir simultáneamente en el mismo aparato, terminó la vida privada. Todos los ciudadanos o por lo menos todos aquellos ciudadanos que poseían la suficiente importancia para que mereciese la pena vigilarlos, podían ser tenidos durante las veinticuatro horas del día bajo constante observación de la policía y rodeados sin cesar de la propaganda oficial, mientras que se les cortaba toda comunicación con el mundo exterior ”. George Orwell

 

¿Libertad de imprenta o de empresa?


Arturo Jauretche analizó y dilucidó con claridad la matriz de poder que está detrás de los constructores de cultura e información en los países dependientes. En el año 1941 sostuvo que “Grupos capitalistas tienen en sus manos la universidad, la escuela, el libro, el periodismo y la radiotelefonía”. En la óptica de autor, el sector política y socialmente predominante manejaba las principales instituciones de producción y de difusión del conocimiento y este control le permitía mantener su dominio al punto de que “no necesitan recurrir a la violencia para reprimir los estados de conciencia que le son inconvenientes”.


Los principales medios de comunicación eran organizaciones comerciales y los “grupos capitalistas” y otros factores de poder podían influenciar o directamente dirigir las líneas editoriales y las agendas públicas. Jauretche en el año 1968 lo definió con claridad y aseveró que “El cuarto poder está constituido en la actualidad por las grandes empresas periodísticas que son, primero empresas, y después prensa. Se trata de un negocio como cualquier otro que para sostenerse debe ganar dinero vendiendo diarios y recibiendo avisos (...) Así, el diario es un medio y no un fin, y la llamada “libertad de prensa”, una manifestación de la libertad de empresa a que a ella se subordina, porque la prensa es libre sólo en la medida que sirva a la empresa y no contraríe sus intereses”.


En nuestro continente los resortes fundamentales de la economía estaban en manos de grupos extranjeros aliados a las oligarquías locales. Ingleses y norteamericanos en paralelo a que disponían del control de los servicios públicos, de los bancos y del comercio exterior, ejercían una influencia fundamental sobre los diarios, televisores, radios y cadenas de noticias.


La división internacional de la cultura


En el plano cultural, como en el militar, político y económico, el mundo no es democrático y las principales decisiones no se toman de manera horizontal. En el planeta hay más de 190 países y el Consejo de Seguridad de la ONU tiene meramente quince miembros y solamente cinco son permanentes y detentan el poder de veto. Paradójicamente, las potencias que controlan la vida y la muerte universal y que declaran las supuestas guerras justas o ilegales, son las mismas que cometen diversos atropellos colonialistas como es el caso de Inglaterra que ocupa las Islas Malvinas o de Estados Unidos que viola derechos humanos en la base de Guantánamo en Cuba. No es casualidad que los países que detentan el predominio bélico, son los que ejercen un control de las principales instituciones y ámbitos de regulación de la finanza o el comercio internacional como la OMC, el BM o el FMI.


El enfrentamiento bélico, la disputa comercial y la lucha territorial entre las naciones también se desarrolla en el terreno cultural. Apoyadas por su poder militar y económico, las corporaciones y gobiernos de las potencias internacionales controlan los principales flujos mundiales de la información y del entretenimiento. Juan José Hernández Arregui describió este fenómeno destacando que “La opinión pública es una de las caras del poder social. La estabilidad misma del Estado depende de ella. De acuerdo a lo que el Estado representa frente a las relaciones de poder, así será la propaganda periodística, radial o cinematográfica”. El cine de Hollywood es la infantería cultural que construye los escenarios de la guerra y que justifica la política exterior norteamericana frente a la opinión pública mundial. La agencia de noticias CNN en español oficia como una escuela norteamericana de formación política de las clases medias y altas de Iberoamérica, que piensan la realidad regional con la lente del imperio.


Finalmente y tema de éste artículo, los EUA utilizan las redes sociales con fines políticos y ejercen un poder fundamental sobre el mundo Internet.


EUA y la cultura iberoamericana


Las últimas décadas evidenciaron el deterioro comercial de los EUA en relación a China o a Brasil que ganaron mercados y aumentaron su influencia política en Sudamérica. Si bien en los planos productivos o tecnológicos los norteamericanos pierden paulatinamente su histórica preponderancia, en el terreno militar y cultural siguen conservando su hegemonía en la región.
China provee a Iberoamérica muchos de los bienes tecnológicos para la emisión de contenidos como televisores, computadoras, tablets o teléfonos y son los norteamericanos quienes mantienen el predominio en la disposición de la programación, la información o el software.


Las cadenas de noticias y de esparcimiento CNN o FOX tienen un alcance muy superior a sus pares informativas sudamericanas (TELESUR o Prensa Latina), rusa (RT en español), británica (BBC o Reuters argentina) o china (Xinhua en español).


En el terreno del entretenimiento Walt Disney, Time Warner (HBO o Cinemax) y el conjunto de la industria cinematográfica de Hollywood, poseen una influencia considerable en los consumos de las clases medias y populares. No ocurre lo mismo con el cine producido en la India (Bollywood) o el financiado por China Film Group que es proyectado en su inmenso mercado por Wanda Cinema. Más allá del volumen de producción, los films chinos o indios tienen escasos lugares en las pantallas iberoamericanas.


Los chinos desarrollaron sus propios motores de búsqueda de información (Baidu) y de videos (Youku). El gigante asiático dispone de aplicativos de redes sociales (Renren, kaixin001 o pengyou) y con los grupos Alibaba o Tencent ya crearon sistemas de mensajería (WeChat) y recursos similares a Twitter (Sina Weibo).


Más allá de la existencia de éstos y de otros aplicativos comerciales o de software libre como LINUX, los ciudadanos y empresas argentinas tienen una dependencia plena de los paquetes de software que provee Microsoft y manipulamos masivamente los productos corporativos norteamericanos Google, Facebook o Amazon.


El uso político de la información


El fundador de WikiLeaks Julian Assange se refirió en varias oportunidades a los vínculos existentes entre las corporaciones Facebook (whats App, Messenger, etc.-), Google (Maps, Earth o YouTube, Chrome, casillas de correo o noticias) y el Departamento de Estado norteamericano. Assange analizó comunicaciones diplomáticas secretas y documentos del Pentágono que fueron desclasificados y que evidenciaron las violaciones de derechos humanos cometidas por soldados norteamericanos en la guerra de Irak o las acciones de espionaje y de desestabilización de los EUA sobre buena parte de los gobiernos del mundo.


Assange viene denunciando públicamente que Google y Facebook entregan la información privada y confidencial de los individuos a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y a la Casa Blanca. El informático australiano denunció el hecho de que Internet y las redes sociales están siendo utilizadas como instrumentos de control político de alcance planetario.
El analista Martin Hilbert sostiene que Facebook es utilizado políticamente en las campañas electorales de los EUA. El investigador mencionó que “teniendo entre 100 y 250 likes tuyos en Facebook, se puede predecir tu orientación sexual, tu origen étnico, tus opiniones religiosas y políticas, tu nivel de inteligencia y de felicidad, si usas drogas, si tus papás son separados o no. Con 150 likes, los algoritmos pueden predecir el resultado de tu test de personalidad mejor que tu pareja. Y con 250 likes, mejor que tú mismo”. Los presidentes Obama y Trump contrataron a las corporaciones que les vendieron información personal y confidencial que fue utilizada para “crear los perfiles de cada ciudadano que puede votar. Casi 250 millones de perfiles. Obama, que también manipuló mucho a la ciudadanía, en 2012 tenía 16 millones de perfiles, pero acá estaban todos”. Cada ciudadano sin saberlo recibe en su teléfono y casilla de mail o de Facebook un mensaje construido por el gobierno norteamericano o por corporaciones financiadas por los partidos demócrata y republicano. La acumulación y utilización de la información generada por los usuarios permite interpelar al individuo según su ideología, orientación sexual o condición económica.


El intelectual brasileño Alberto Moniz Bandeira sostiene que las cadenas de noticias internacionales BBC (Inglaterra), CNN (EUA), Al Arabiya (Arabia Saudita) y Al Jazeera (Qatar) desinformaron y falsearon datos con el objetivo de que el Consejo de Seguridad de la ONU apoye el bombardeo de Libia y el posterior el asesinato de Muammar Gaddafi. La línea editorial de los canales y portales árabes coincidió con la política exterior de Arabia Saudita y de Qatar, que son aliados de la OTAN en la región.


Baideira destaca que las cadenas informativas sostuvieron la agenda política definida por los mandatarios de EUA (Barak Obama), de Francia (Nicolás Sarkozy) e Inglaterra (David Cameron). Estos tres países actualmente administran las empresas encargadas de la “reconstrucción” de las ciudades bombardeadas y manejan las firmas explotadoras y comercializadoras del petróleo de Libia.
La muerte del individuo liberal


En una ponencia en la Universidad de Alicante el impulsor de LINUX y promotor activo del software libre Richard Stallman, sostuvo que “los teléfonos móviles serían el sueño de Stalin (...) es un gran hermano que permite seguir a la gente y escucharle siempre (...) Es una amenaza a la libertad”. Stallman resaltó el hecho de que los teléfonos móviles retienen las conversaciones aún estando apagados y las transmiten y almacenan en las casas centrales de las corporaciones. El informático destacó que toda esta información es recopilada junto con las ubicaciones de cada una de las personas.
Stallman sostiene que la empresa Apple reúne los datos generados en todas las tablet, teléfonos o Apps y los utiliza comercial y políticamente.


Según el autor, Skype guarda las conversaciones de las personas. Facebook hace lo mismo con el agravante de que ya reconoce lugares y rostros en las fotos y archiva las ideas religiosas, políticas o sexuales de sus usuarios. Los gustos y las opiniones personales son ordenados con imágenes, zonas y por nivel de aceptación (me encanta, me divierte, me alegra, me asombra, me entristece y me enfada). El informático mencionó que “Facebook, Instagram y Whats App no tienen usuarios, sino usados”.


Stallman recalcó que la corporación norteamericana Amazon espía e informa permanentemente a la empresa sobre las acciones de cada individuo consumidor. El programa construye los perfiles de las personas sistematizando los títulos y páginas de los libros leídos e incluso registra los subrayados que realizan los usuarios. El autor sustenta que la empresa borró libros a distancia y que tiende a consolidar un sistema de control total u “Orwelliano”.


El informático argumentó que los titulares de Windows espían a los usuarios y que conjuntamente a Google implementaron un aplicativo para regular los sistemas operativos de todos los procesadores. Stallman bautizó al programa como “puerta trasera” y le permite a la empresa norteamericana borrar o bloquear software de los dispositivos personales sin que el individuo lo sepa y menos aún que lo apruebe.


Describiendo la cotidianeidad


Millones de argentinos encienden diariamente su computadora / teléfono y se conectan a una red que actualiza los datos personales y que los envía a una base de datos de alguna empresa norteamericana.
Los dispositivos tablet o teléfonos pueden requerir ser activados con una cuenta de correo y es frecuente programarlos en función GPS. Este tipo de aplicativos permite amalgamar los datos de movimientos personales, con opiniones, conversaciones y gustos de los usuarios.


En caso de utilizar una computadora sin datos del titular -como puede ser una maquina del trabajo-, al momento de abrir una casilla de mail o red social queda un registro, que es utilizado comercial e ideológicamente por las corporaciones dueñas del software. En caso de buscar información en Google u otros navegadores y aplicativos (compra de entradas, hospedajes, pasajes, autos, etc.-), automáticamente en la cuenta personal del usuario de Facebook o de mail, aparecen publicidades comerciales o partidarias (opiniones de candidatos, propuestas de páginas, etc.-). En un mismo tiempo a la persona le pueden estar ingresando mensajes SMS al teléfono, datos de publicidad en los bordes laterales del mail y una imagen en la plantilla de Facebook.


La mera utilización de una red social deja un rastro que las corporaciones identifican, administran y utilizan para imponer tendencias comerciales, ideológicas y políticas.


Al momento de abrir alguna casilla Yahoo o Hotmail, y sin excepciones, recibimos la propaganda política de los EUA y su visión acerca de la actualidad de Iberoamérica. Si bien la línea política es matizada con anécdotas de actores, con videos de animales, con referencias a la moda o al deporte, en todos los casos es imposible evitar la propaganda comercial e ideológica del proveedor del software.


Al momento de indagar información en un buscador es frecuente que aparezcan solamente algunos portales. Las mismas empresas de información o de entretenimiento que emergen frecuentemente en los buscadores, tienen accesos directos en los teléfonos y en otros bienes tecnológicos que se adquieren en el mercado. Los mismos grupos que detentan el poder económico y político mundial, hoy son los que definen qué deberías leer en Internet y en tus dispositivos.


Hay estudios que demuestran que la mayoría de las personas no lee diarios y no construye la información a partir del uso direccionado de Internet. Por el contrario y cuestión que se potencia en muchos jóvenes, la información y noticias que reciben les viene dada a partir del consumo vinculado al esparcimiento y el uso de redes. Inconscientemente, millones de personas conforman sus estados de ánimo o sus opiniones por la ideología que les impone Facebook, YouTube o instagram cuyas principales tendencias son manipuladas por corporaciones y gobiernos extranjeros.


La Constitución Nacional argentina sostiene que “las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios”. Con el manejo actual de Internet y de las redes sociales, el ámbito del individuo desaparece y los pensamientos y opiniones religiosas, sexuales o políticas están siendo apropiadas y utilizadas con fines de control comercial, partidario y geopolítico.


¿El fin de la democracia popular?


Las denuncias públicas efectuadas por Richard Stallman, Julián Assange o por Martin Hilbert son un serio llamado de atención que debería llevar a los pueblos, gobiernos y organismos internacionales a abordar la cuestión del uso y de los peligros potenciales que conlleva que Internet sea controlado por un grupo reducido de corporaciones con finalidades comerciales y geopolíticas imperiales.


Los análisis de Moniz Bandeira muestran una faceta del inmenso poder de los grupos informativos que pueden mentirle a la opinión pública mundial, con la única finalidad de apropiarse de los recursos de países que son totalmente destruidos. La democracia está siendo severamente debilitada frente a las operaciones desinformativas y de control emocional que son ejecutadas por un grupo reducido de factores de poder económico, político y cultural.


Las nuevas tecnologías y sus centros administradores están ocupando el lugar educativo que cumplían históricamente las iglesias, escuelas, universidades o partidos políticos y las potencialidades o perjuicios que ello conlleva debería preocupar a la humanidad.


De no democratizarse o regularse socialmente el inmenso poder que hoy adquieren las corporaciones de medios de comunicación y los administradores de Internet y del software, se pone en riesgo la soberanía cultural y política de las naciones y de los pueblos.


De continuarse la tendencia actual, los derechos individuales de las personas y de sus familias pueden perderse en un sistema de control total que hará realidad la ficción de Orwel.

Lunes, 27 Febrero 2017 06:52

Los “Cinco Ojos” y la red Echelon

Echelon. Foto: Lybia360

 

Siempre, permanentemente, te vigilan estos ojos inquisidores,
en tu casa o en la calle, en el trabajo o en el bar,
de noche y de día: no hay ninguna intimidad posible


George Orwell 1984

 

Hace quince años, y en nombre de la “necesaria protección” a la población, el arsenal de medidas de control y vigilancia, que desde la Segunda Guerra Mundial no había dejado de reforzarse, explotó literalmente.

Todo comienza en la primavera de 1941, en pleno conflicto mundial. Para penetrar en el secreto de la célebre máquina alemana de codificación Enigma[1], considerada inviolable, los Estados Unidos y el Reino Unido deciden sellar una alianza SIGINT[2] y cooperar en materia de información. Intercambian sus protocolos de recogida de información, comparten sus códigos, y unifican su terminología. Los analistas estadounidenses, que acababan de descifrar el código japonés PURPLE, transmiten a Londres sus técnicas y conocimientos[3]. Estadounidenses y británicos se ponen también de acuerdo sobre la forma de gestionar las informaciones recogidas y las telecomunicaciones interceptadas por todos los medios posibles (radio, radar, cable, etc.).

Gracias a esta colaboración, los servicios militares de información estadounidenses y, sobre todo, el equipo de criptógrafos británicos agrupados alrededor de Alan Turing en Bletchey Park (Buckinghamshire), consiguen por fin, en 1942, romper el código Enigma[4]. Los dos países firman entonces, marzo de 1943, el acuerdo BRUSA, que pone las primeras bases de un sistema mundial de vigilancia masiva y de interceptación de las telecomunicaciones, en estrecha relación con las principales industrias de la comunicación.

 

Los acuerdos UKUSA

 

Acaba la guerra, y con objeto de seguir espiando las comunicaciones en todo el mundo, son los británicos quienes defienden mantener la alianza con Washington, a la que desean incorporar a Canadá, Australia y Nueva Zelanda. A partir de septiembre de 1945, el presidente de los Estados Unidos, Harry Truman, acepta entablar negociaciones secretas para crear,en tiempos de paz, una alianza SIGINT entre todos estos países. En marzo de 1946, en vísperas de la Guerra Fría, y con el fin de espiar a la Unión Soviética y a sus aliados, se firmó el importante y ultrasecreto acuerdo UKUSA[5] entre los servicios de información de cinco países anglosajones: la agencia precursora de la National Security Agency (NSA)[6], situada en Fort Meade (Maryland, Estados Unidos); el Government Communications Headquarters (GCHQ), ubicado en Cheltenham, Inglaterra; el Defense Signal Directorate (DSD), con base en Kingston (Australia); el Communication Security Establishment (CSE), instalado en Ottawa (Canadá); y el Government Communications Security Bureau (GCBS), con sede en Wellington (Nueva Zelanda). Esta alianza, también conocida como la de los Five Eyes (Cinco Ojos), es históricamente la primera colaboración internacional oficial –aunque secreta— en materia de vigilancia de las comunicaciones mundiales. Durante toda la Guerra Fría (1948-1989), las interceptaciones internacionales alcanzarán unos niveles y una calidad desconocidos hasta entonces.

En el plano interior, durante el periodo macartista de la “caza de brujas”, el Federal Bureau of Investigation (FBI) de John Edgar Hoover[7] no dudó en violar la correspondencia, en escuchar de manera ilícita las conversaciones telefónicas y en colocar micros en los domicilios de las personas sospechosas de ser comunistas, homosexuales o de simplemente no adherirse a la política del gobierno estadounidense, entre las cuales se encontraban grandes escritores y artistas, como Ernest Hemingway, John Steinbeck, Norman Mailer, Pete Seeger o Gabriel García Márquez[8]. Todo ello sin autorización judicial.

 

“Como un ladrón silencioso...”

 

A comienzos de la década de 1950, y en el marco de los acuerdos UKUSA, los cinco países signatarios[9] deciden, con total sigilo, poner en marcha la red Echelon, un sistema mundial de interceptación de comunicaciones privadas y públicas que ha permanecido desconocido para la opinión pública durante más de cuarenta años[10].

Echelon es el resultado de una decisión política. Se trata de una red mundial formada por decenas de satélites-espía y de potentes bases de escucha diseminadas por todo el mundo[11]. Todavía hoy puede “escuchar” los cables submarinos de fibra óptica, y puede interceptar las conversaciones telefónicas, los fax, los SMS, los emails... Con ayuda de ordenadores supereficientes, sus innumerables agentes están en condiciones de seleccionar y ordenar todas estas comunicaciones mediante algunas palabras-clave que se utilizan en los intercambios escritos, y, a través del tono de voz, incluso en los diálogos orales.

Esta formidable máquina de control, creada en secreto después de la Segunda Guerra Mundial por cinco potencias anglosajonas -los Five Eyes-, extiende su red sobre todo el planeta conectándose a los satélites y cables que canalizan la mayor parte de las comunicaciones del mundo[12]. Echelon puede registrar hasta dos millones de conversaciones por minuto... Su principal misión consiste en espiar a los gobiernos (amigos o enemigos), a los partidos políticos, los sindicatos, los movimientos sociales y las empresas. Una quincena de grandes bases repartidas por todo el mundo interceptan las comunicaciones que los superpotentes ordenadores de la NSA “tamizan” a continuación detectando palabras concretas en varias lenguas[13].

En el marco de Echelon, los servicios de información estadounidenses y británicos han podido establecer una dilatada y secreta colaboración, lo cual ha dado lugar al más potente sistema de vigilancia del mundo, que se utiliza tanto para misiones militares como políticas y económicas. Las informaciones recogidas por Echelon son dirigidas y diseccionadas en el cuartel general de la NSA, no lejos de Washington. Allí, “tras impresionantes vallas metálicas electrificadas [...], una nube de cerebros llevan a cabo actividades tan variadas como las de oficial superior en lenguaje SIGINT, analista de lenguajes, experto lingüísta-criptoanalista, experto en investigación lingüística, experto en criptoanálisis, ingeniero de criptoanálisis, criptoanalista cualificado de máquina, criptoanalista cualificado manual, experto en análisis de signos, programador, desarrollador, controlador de operaciones de recopilación, experto en conversaciones de signos, especialista en gestión de frecuencias de radio, matemático criptoanalista, analista de investigación, preparador en criptología, examinador del polígrafo, detector de mentiras de la CIA[14]”. Todos ellos criban, desde hace sesenta años, casi todas las comunicaciones del mundo”.

Echelon –escribe el novelista angloaustraliano Terry Hayes– no descansa nunca, no duerme jamás. Patrulla por el gran vacío del espacio sin tener necesidad de aire, de alimento, de confort; trabaja como un ladrón silencioso en los centros mundiales de fibra óptica, y pilota innumerables radomos[15] -manojos de pelotas de golf gigantes- en bases militares repartidas por todo el mundo. En resumen, Echelon, que escucha cada comunicación electrónica en la Tierra, es una vasta red electrónica de satélites tan secreta que ni siquiera los cinco países de lengua inglesa[16] que la crearon durante la Guerra Fría han reconocido su existencia.

Los miles de millones de octetos de datos que Echelon registra cada nanosegundo son cargados a distancia en una serie de superordenadores de entre los más rápidos del mundo (los Roadrunner, de IBM, enfriados por agua) situados en el cuartel general de la NSA, en Fort Meade, Maryland. Allí, programas ultrasecretos utilizan palabras-clave, frases-tipo, incluso -según informes también secretos- reconocimiento de voz, para extraer cualquier fragmento que merezca una investigación más exhaustiva[17].

 
¡Todos fichados!

 

Al final de la Guerra Fría se creyó que la voluntad política de espiar masivamente las comunicaciones se esfumaría. Pero, el auge de Internet en esa época, y las excepcionales facilidades que ofrecía la Red, lograron que venciera la decisión de proseguir y amplificar la vigilancia.

Desde 1994, una ley secreta –la Communications Assistance to Law Enforcement Act (CALEA)[18]—autoriza al gobierno de los Estados Unidos a escuchar las comunicaciones telefónicas privadas. Pero, para adaptarla a los progresos tecnológicos, y en especial a la evolución de Internet, el Congreso la modificó varias veces en sentido cada vez más intrusivo, especialmente en 2004 y 2006. De manera regular, a medida que cambiaba el uso de las comunicaciones, las agencias federales estadounidenses presionaron a las empresas de Internet y al Congreso para lograr nuevas adaptaciones de la ley en materia de vigilancia y espionaje.

Por ejemplo, en noviembre de 2010, el director del FBI, Robert S. Mueller, acudió a Silicon Valley para reunirse con los directivos de Google y de Facebook, y convencerles de que autorizaran la instalación de sistemas que permitieran al FBI interceptar y descifrar los mensajes de todos los clientes de estas dos empresas globales. El FBI quería convencerlos también para que impusieran a sus filiales en el extranjero la obligación de desviar todas sus comunicaciones hacia los servidores instalados en los Estados Unidos, donde serían analizadas, antes de reencaminarlas a su destino final[19].

La voluntad de control se extiende también a los europeos que viajan en avión a los Estados Unidos. En virtud de un acuerdo entre la Unión Europea y las autoridades federales estadounidenses, algunas informaciones personales son entregadas por la compañía aérea a las aduanas de los Estados Unidos sin el consentimiento del viajero [20]. Antes incluso de que el viajero entre en el avión, las autoridades de los Estados Unidos conocen su nombre, apellidos, edad, domicilio, número de pasaporte y de tarjeta de crédito, su estado de salud, sus preferencias alimentarias (que pueden reflejar su religión), sus viajes anteriores, etcétera.

Estas informaciones se pasan por un filtro llamado CAPPS (Computer Assisted Passenger Pre-Screeing, o Sistema de control preventivo asistido por ordenador) para detectar eventuales sospechosos. Cruzando la identidad de cada viajero con las informaciones de los servicios policiales, del Departamento de Estado, del Ministerio de Justicia y de los ficheros de los bancos, CAPPS evalúa el grado de peligrosidad del pasajero y le asigna un código de color: verde para los inofensivos, amarillo para los casos dudosos, y rojo para aquellos a los que se impedirá subir al avión. El programa de seguridad de fronteras autoriza a los agentes de aduanas para que fotografíen a todos los viajeros que entran a los Estados Unidos y tomen sus huellas digitales. Si el visitante es musulmán u originario de Oriente Próximo, se le atribuye de oficio el código amarillo como sospechoso.

Los latinoamericanos también están en el punto de mira. Se ha sabido que 65 millones de mejicanos, 31 millones de colombianos y 18 millones de centroamericanos estaban fichados en los Estados Unidos sin que ellos lo supieran. En cada ficha figuran la fecha y el lugar de nacimiento, el sexo, la identidad de los padres, una descripción física, el estado civil, el número de pasaporte y la profesión que declararon. A menudo, estos ficheros recogen otras informaciones confidenciales, como las direcciones personales, los números de teléfono, de la cuenta bancaria y de la matrícula del vehículo. También consignan las huellas digitales. Todos los latinoamericanos están avocados a que Washington los etiquete poco a poco.

 

¿Un mundo más seguro?

 

“El objetivo es instaurar un mundo más seguro. Es necesario estar informado sobre el riesgo que representan las personas que entran en nuestro país”, afirmó James lee, uno de los responsables de ChoicePoint, la empresa que compró estos ficheros para revenderlos a las autoridades estadounidenses[21]. En efecto, la ley prohíbe a la Administración de los Estados Unidos almacenar informaciones personales, pero no prohíbe que le pida a una empresa privada que lo haga por ella...

Instalada cerca de Atlanta, ChoicePoint[22] no es una empresa desconocida. En el año 2000, durante el escrutinio presidencial en Florida, su filial Database Technologies (DBT) fue contratada por el gobernador del Estado para reorganizar sus listas electorales. Resultado: millares de personas (especialmente afroamericanos y pobres, que suelen votar a los demócratas) fueron privados de su derecho al voto, lo cual modificó el resultado del escrutinio, que ganó el conservador George W. Bush por sólo 537 votos de ventaja sobre el demócrata Al Gore... Hay que recordar que esta victoria permitió a G. W. Bush acceder a la presidencia por primera vez[23].

Los extranjeros no son el único objeto de la creciente vigilancia en los Estados Unidos. Los ciudadanos estadounidenses tampoco escapan a esta paranoia. Como se ha visto, los nuevos controles que autoriza la Patriot Act han cuestionado la vida privada y el secreto de la correspondencia. Los investigadores pueden acceder a las informaciones personales de los ciudadanos sin mandato de registro. El FBI puede pedir a las bibliotecas que le proporcionen la lista de los libros y de las páginas web consultados por sus abonados para trazar, a partir de estos datos, un “perfil intelectual” de cada lector[24]...

 

Total Information Awareness

 

Pero el más delirante de todos los proyectos de espionaje masivo ilegal es el que elaboró el Pentágono con el nombre de Total Information Awareness (TIA), sistema de vigilancia total de las informaciones[25], encargado al general John Pointdexter (que fue condenado en los años 1980 por haber sido el instigador del caso Iran-Contra o Irangate[26]). El proyecto consiste en recopilar una media de cuarenta páginas de información sobre cada uno de los siete mil millones de habitantes del planeta, y en confiar su tratamiento a una batería de hiperordenadores.

Con el procesamiento de todos los datos personales disponibles -pagos con tarjeta de crédito, suscripciones a medios de comunicación, movimientos bancarios, llamadas telefónicas, consultas en Internet, correos electrónicos, redes sociales, informes médicos, ficheros policiales, informes de aseguradoras, listados de compañías aéreas, informaciones de la Seguridad social, etc.-, el Pentágono piensa fijar la trazabilidad completa de cada persona viva sobre la Tierra. Oficialmente, se ha abandonado este proyecto totalitario; pero, en realidad, todos sus objetivos se mantienen clandestinamente, y una de las misiones actuales de la NSA es llevarlos a término[27].

Igual que en la película Minority Report[28], las autoridades creen que de este modo podrán prevenir los delitos antes de que se cometan: “habrá menos vida privada pero más seguridad, afirma John. L. Petersen, presidente del Arlington Institute[29]; gracias a la interconexión de todas las informaciones que os atañen podremos anticipar el futuro. Mañana sabremos todo de vosotros[30]”.

 

 

Notas

 

[1] Enigma es una máquina electromecánica portátil que sirve para cifrar y descifrar la información. Considerada inviolable, fue utilizada principalmente por los militares alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.
[2] La información de origen electromagnético, en inglés Signals Intelligence, o SIGINT, es una información cuyas fuentes son las comunicaciones que utilizan ondas (radio, satélite), un radar o herramientas de telemedición. Además de las escuchas telefónicas, el SIGINT incluye la vigilancia de los correos electrónicos y de las redes sociales, lo cual plantea evidentes problemas de respeto a la vida privada, (Fuente: Wikipedia).
[3] Véase Simon Singh, The Code Book: The Science of Secrecy from Ancient Egypt to Quantum Cryptography, Fourth State, 1999; edición en español: Los códigos secretos; el arte y la ciencia de la criptografía, desde el antiguo Egipto a la era Internet, Debate, Madrid, 2000.
[4] Alan Turing, matemático, físico y criptógrafo británico genial, fue quien principalmente ideó el método para quebrar el código Enigma, y el que plantó las bases de la informática y de los ordenadores modernos. Véase la película de Michael Apted Enigma (1982), y sobre todo la de Morten Tyldum The Imitation Game, 2014 (en España se estrenó con el título Descifrando Enigma y en América Latina con el de El código Enigma).
[5] El United Kingdom-United States of America Communications Intelligence Agreement (UKUSA) es un acuerdo multilateral de intercambio de información firmado entre el Reino Unido, los Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Se pueden consultar todos los documentos originales relativos a esta alianza, así como el texto completo del acuerdo en la web de la NSA (https://www.nsa.gov/public/_info/declass/ukusa.shtml).
[6] La NSA, Agencia Nacional de Seguridad, es un organismo relevante del departamento de Defensa de los Estados Unidos, y fue creada en 1952 agrupando a las diferentes agencias de información militares (ejército, marina, aviación...)
[7] Cf. La película de Clint Eastwood, J. Edgar, 2011.
[8] El País, Madrid, 5 de septiembre de 2015.
[9] A los que más tarde se añadirían los países llamados “terceros”: Alemania, Suiza, Japón, Filipinas, Taiwán, Dinamarca, Turquía, Noruega.
[10] La opinión pública no tendrá conocimiento de ello hasta el 24 de febrero de 1999, cuando The New York Times publica un artículo que describe con detalle el funcionamiento del sistema Echelon.
[11] Cf. Philippe Rivière, “Le système Echelon”, Le Monde diplomatique, julio de 1999.
[12] Sobre la red Echelon, véase Sébastien-Yves Laurent, Atlas du renseignement. Géopolitique du pouvoir, París, Les Presses de Sciences Po, 2014., pp. 124-129.
[13] Cf. Christophe Ventura “La bataille du cyberespace”, Mémoire des luttes, 14 de junio de 2013 (hhtp://www.medelu.org/la-bataille-du-cyberespace).
[14] Rémi Kauffer, Histoire mondiale des services secrets, París, Perrin, 2015.
[15] Un radomo (de radar y domo) es una carpa, un entoldado, en forma de enorme pelota de golf blanca, que, en el ámbito de escucha o interceptación de las comunicaciones, se utiliza para proteger una antena gigante de la vista, con objeto de no divulgar su orientación (Fuente: Wikipedia).
[16] Cf. Bernard Cassen, “Cinq yeux, une seule langue”, Mémoire des luttes, 1 de agosto de 2013 (http://medelu.org/cinq-yeux-une-seule-langue).
[17] Terry Hayes, I am Pilgrim, Simon & Schuster, 2015; edición en español: Yo soy Pilgrim, Salamandra, 2015.
[18] https://askcalea.fbi.gov. A propósito de CALEA, véase también el dossier realizado por el equipo de la asociación Electronic Frontier Foundation (https://www.eff.org.fr/fr/issues/calea).
[19] The New York Times, 16 de noviembre de 2010.
[20] Los pasajeros procedentes del extranjero que llegan a un país de la Unión Europea también son incluidos en el fichero europeo de datos de pasajeros aéreos (llamado PNR, Passenger Name Record). Después de los atentados de París del 13 de noviembre de 2015, y tras muchas dudas, la Comisión de Libertades Civiles (LIBE) adoptó, el 10 de diciembre de 2015, una propuesta de la Comisión Europea, adoptada por los Estados miembros de la UE, y sobre la cual el Parlamento Europeo debía pronunciarse a principios de 2016. La propuesta autoriza la creación de este fichero, y obliga a las compañías que prestan servicios en el Viejo Continente a transmitir información sobre los viajeros (nombre, número de cuenta bancaria, lugar de tránsito, etc.) a los servicios de policía e información de los países miembros. Los datos se conservan durante cinco años para delitos de terrorismo, y cuatro años para delitos graves de criminalidad transnacional (tráfico de drogas, de armas, de personas, blanqueo, cibercriminalidad, etc.)
[21] La Jornada. México, 22 de abril de 2003.
[22] En 2008, ChoicePoint fue adquirida por la compañía LexisNexis Group, filial, a su vez, del gran grupo internacional de edición Reed Elsevier (que, entre otras, cosas, organiza el Salon du Livre de París).
[23] The Guardian, Londres, 5 de mayo de 2003.
[24] The Washington Post National Weekly Edition, 21 a 27 de abril de 2003.
[25] Ante las protestas de los defensores de la vida privada, se ha cambiado el nombre por el de Terrorism Information Awareness (TIA). Véase Armand Mattelart, Histoire de la société de l’information, París, La Découverte, 2003; edición en español: Historia de la sociedad de la información, Paidós, 2002.
[26] En los años 1980, algunos miembros de la Administración Reagan vendieron ilegalmente armas a Irán, país considerado “enemigo” por los Estados Unidos. Utilizaron los beneficios de estas ventas para financiar en secreto –a pesar de la prohibición explícita del Congreso—un movimiento contrarrevolucionario en Nicaragua, los “Contras”, que mantenía una lucha armada contra el legítimo gobierno sandinista de Daniel Ortega. En el marco de la “Guerra fría”, la Administración Reagan intentaba de este modo derribar un gobierno considerado “comunista”, situado en una zona que Washington cree su coto privado.
[27] Cf. Infra nuestra entrevista con Julian Assange, pp. xxxx
[28] Steven Spielberg, Minority Report, 2002, basada en una novela de Philip K. Dick.
[29]Situado cerca de Washington DC, TheArlington Institute (http://www.arlingtoninstitute.org) es un centro de investigaciones prospectivas especializado en el estudio de los “cambios globales en el futuro”.
[30] El País, Madrid, 4 de julio de 2002.
(Capítulo del libro “El imperio de la Vigilancia”, presentado en Cuba por la Editorial José Martí)

Lunes, 13 Febrero 2017 06:17

Jaja

Jaja

La barbarie y obscenidad del nuevo gobierno estadunidense han generado resistencia extraordinaria manifiesta en las calles, en expresiones culturales y hasta en los tribunales, pero tal vez la más efectiva por ahora es la risa colectiva provocada por los grandes bufones.

Casi todos los días es común encontrar en los principales medios de noticias una reseña de un programa o de un comediante que confrontó a Trump y su gobierno; son noticia política, no de espectáculos. Los sketches y comentarios satíricos se vuelven virales. Y vitales.

De hecho, las conversaciones en los encuentros entre la gente suelen empezar con que si vieron lo último que hizo Saturday Night Live, o uno de los monólogos de los conductores cómicos de los programas nocturnos de charla y variedades, sobre todo los herederos de la tradición que se inició con Jon Stewart y su Daily Show: su sucesor Noah Trevor (https://www.youtube.com/channel/ UCwWhs_6x42TyRM4Wstoq8HA), como Stephen Colbert, ahora conductor de The Late Show en CBS (https://www.youtube.com/channel/ UCMtFAi84ehTSYSE9XoHefig), el cada vez más poderoso John Oliver con su programa semanal Last Week Tonight, en HBO (http://iamjohnoliver.com), y Samantha Ben con su programa Full Frontal (www.tbs.com/shows/full-frontal-with-samantha-bee.html), entre otros.

El poder de estos comediantes no sólo se ha intensificado con Trump y su gente, sino que el sujeto de la burla los ve y reacciona (durante la campaña solicitó que Saturday Night Live fuera cancelado por un sketch). Que un presidente repetidamente se queje, y hasta amenace, a un comediante o un programa no sólo da mayor satisfacción a estos artistas del humor, sino que multiplican su público. No hay nada que más desee un humorista ahora que un tuit insultante del ocupante de la Casa Blanca.

Trump no aguanta la burla. Los mejores comediantes han comprobado, una vez más, que el humor puede ser una de las mejores armas contra una figura autoritaria, y a la vez, la educación política más efectiva en estos últimos tiempos. Vale recordar que hace unos años el Daily Show de Jon Stewart –un noticiero ficticio cuyos "corresponsales" empleaban la sátira política y social más filosa y contemporánea– se convirtió en la principal fuente de información política para los jóvenes en Estados Unidos, y Stewart fue nombrado el "periodista" más confiable del país. Stewart, quien se retiró en 2015 después de 16 años de vida de su programa, señaló que esa distinción era un comentario más bien sobre el estado de salud de los medios noticiosos en este país.

Saturday Night Live (SNL) arrancó en los 70 y se volvió institución cultural de la televisión en este país, pero durante sus últimos años perdió su frescura y la vanguardia. Pero la campaña presidencial y ahora presidencia de Trump han resucitado el añejo programa de sketches y lo han vuelto de nuevo punto de referencia.

El actor Alec Baldwin ha logrado imponer su papel como Trump de tal manera, que el presidente nunca más se podrá liberar de la impresión de él por Baldwin (https://www.youtube.com/watch?v=pZOF9q5fzfs).

Tan así es que este fin de semana un periódico dominicano tuvo que disculparse públicamente por publicar una imagen de Baldwin en el papel de Trump en lugar del propio presidente en una nota sobre el ocupante de la Casa Blanca. Baldwin de nuevo hizo el papel en el más reciente programa, donde aparece como participante en uno de esos programas de tribunales de televisión (https://www.youtube.com/watch?v=dLYfwprjtog). La juez le pregunta “Sr. Trump, usted entiende que esto es un tribunal de televisión, ¿verdad?” y Trump responde: "sí, está bien, yo soy un presidente de televisión".

Pero tal vez la peor devastación de un integrante de la Casa Blanca fue a manos de la gran actriz cómica de cine Melissa McCarthy, quien apareció por sorpresa la semana pasada en el papel de Sean Spicer, el vocero de la Casa Blanca. Analistas y observadores políticos de ambos partidos coincidieron que de aquí en adelante nadie podrá ver a Spicer sin pensar en McCarthy. Algunas fuentes citadas por medios revelaron que no sólo se molestaron Trump y Spicer, sino que el presidente estaba particularmente enojado de que una mujer hubiera hecho el papel. (https://www.youtube.com/watch?v=UWuc18xISwI). Más aún, fue tan potente, que Trump esta vez guardó silencio.

Este pasado fin de semana, McCarthy hizo la apertura de SNL de nuevo como Spicer, y algunos la consideraron aún mejor que la primera (https://www.youtube.com/watch?v=fbhz3XcNzGU). Y fueron mas allá, ahora burlándose del recién ratificado procurador general Jeff Sessions, criticado por su historial racista y antimigrante. Aparece momentáneamente con "Spicer" en el briefing diario de la Casa Blanca, donde explica: "todos sabemos que hay dos tipos de crimen: los normales y los de los negros", antes de ser sacado por Spicer.

John Oliver, el comediante inglés, quien también se ha vuelto punto de referencia en las noticias, regresó al escenario el domingo después de un receso de un par de meses (cerró su último programa del año pasado rogándole a su público “no permitir que todo esto –la presidencia de Trump– se vuelva algo normal: no lo es” y entre sus recomendaciones estaba suscribirse a un periódico). La publicidad de su primer programa incluye una imagen de él escondido detrás de su escritorio y el mensaje: "tiempos de susto requieren de un hombre asustado" (aquí con Colbert platicando de esto: https://www.youtube.com/watch?v=sJR9QjezRGg).

Para verdaderamente entender, y sobrevivir, esta coyuntura aquí, uno tiene que consultar con todos estos grandes expertos. La risa es un antídoto al gran engaño que está en la cúpula.

Y tal vez más: "Los bufones frecuentemente resultan ser profetas". Shakespeare.

"Caballeros, aquí Chicolini puede que hable como un idiota y puede que parezca un idiota, pero no dejen que eso los engañe. Realmente es un idiota". Groucho Marx.

"Mi manera de bromear es decir la verdad. Es la broma más chistosa del mundo". George Bernard Shaw.

Publicado enInternacional
La investigadora que encuentra y analiza los lugares más oscuros de Internet

Sarah Jamie Lewis, ex-trabajadora del GCHQ, la agencia de espionaje de comunicaciones británica, ha creado una herramienta de código abierto que busca encontrar vulnerabilidades en la web oscura



La dark web, o parte oscura de la web, es la red de sitios y páginas que solo pueden accederse a través de Tor, un software de cifrado que encauza nuestra navegación a través de múltiples servidores de forma aleatoria e intermedia entre nosotros y la web de destino. De esta forma, y al no haber conexión directa, es posible en teoría que nadie sepa qué web estás visitando.


Una herramienta como cualquier otra que sirve para tantos usos como la propia web tradicional: leer información, participar en comunidades, mensajería, comprar en línea y más, pero todo siendo anónimo. O casi anónimo. La red Tor no es perfecta y existen diversos métodos de identificar tanto a quiénes navegan como a quiénes alojan contenido allí.
Para averiguar los niveles de anonimato de la red oscura, una investigadora británica ha creado OnionScan, una poderosa herramienta que escanea estos sitios web ocultos en búsqueda de huellas que identifiquen a sus dueños. Su objetivo, declara a La Vanguardia es doble: “uno es ayudar a investigadores a encontrar donde están los agujeros de seguridad, estén intentando encontrar qué los causa o formas de mejorar las herramientas de anonimato y privacidad. El otro objetivo es ayudar a los dueños de sitios web en la dark web a mejorar la seguridad”.


Lewis, ex-trabajadora del departamento anti fraude de Amazon y anteriormente ingeniera dentro del GCHQ (Government Communications Headquarter, la agencia de control de telecomunicaciones británica, equivalente a la NSA estadounidense) ahora está centrada en hacer la vida más segura a las “comunidades más desfavorecidas” para que puedan intercambiar información de forma anónima y segura. Su herramienta analiza posibles vectores de ataque para que los puedan encontrar y arreglar antes de que los utilice un rival.


OnionScan es una herramienta única en cierto sentido: es de código abierto. “Estamos viendo un marcado ascenso de ofertas laborales que requieren capacidad de investigación relacionada con la dar web para gobiernos y corporaciones privadas. Y tienen mucho más presupuesto para construir herramientas más potentes”. Podemos asumir con cierta seguridad que múltiples agencias de seguridad de todo el mundo tienen capacidad similar, pero es la primera vez que se construye un software que lo pone al alcance de cualquier investigador.


OnionScan funciona saltando de enlace en enlace, de la misma forma que las “arañas” con las que Google y otros motores de búsqueda analizan Internet. Una vez dentro, analiza diversos patrones tecnológicos con los que se pueden en ocasiones detectar quién está detrás de una web oscura. El proyecto está disponible en Github y acepta donaciones a través de Patreon.


Aunque es difícil saber con exactitud, diversos análisis cifran en más de 1.000 millones el número de sitios web comunes —como LaVanguardia.com— que habitan la web visible y abierta. ¿Cuál es el tamaño de la dark web? “El proyecto Tor cifra en unas 80.000 los sitios que existen en cada momento, pero mucho contenido es efímero”, mucho del cual es solo utilizado por bots. Con OnionScan, el la imagen global se vuelve más precisa: “Los 15.000 sitios que he identificado son sitios que tienen o han tenido contenido estático, diseñado para ser consumido por humanos”.


Cada vez que realiza un análisis global con OnionScan “encuentro 10.000 sitios web en línea. El número total aumenta de forma constante, pero a un ritmo lento”. Lewis aclara que el reciente apagón de Freedom Hosting II, una compañía que ofrecía alojamiento web pensado para la dark web, ha hecho disminuir el total de contenido dentro de la dark web. Diversos análisis cifran en un 20% el total sitios web oscuros que desaparecieron después de que Freedom Hosting II fuera hackeado y apagado.


En la dark web hay contenido de todo tipo, y aunque la mayoría son foros de intercambio de opiniones y divulgación, también hay espacio para la ilegalidad, incluyendo uno de los elementos por los que es más tristemente conocido, la pornografía infantil. ¿Puede OnionScan ayudar a identificar los sitios? Lewis responde que es “poco común encontrar contenido CP [siglas de Child Pornography, pornografía infantil] porque la mayoría del contenido real es compartido a través de enlaces protegidos bajo contraseña a los que OnionScan no puede acceder. Generalmente lo que OnionScan encuentra son foros y sitios web donde se ofrecen estos enlaces”. Un gran avance, ya que posibilita que haya más investigadores intentando identificar a quienes comparten esta información, e incluso agencias de seguridad que no tengan suficientes recursos para obtener tecnología similar.

Por Álex Barredo
10/02/2017 10:46 | Actualizado a 10/02/2017 11:20

"Toda encuesta negativa es noticia fabricada", según tuit de Trump

El día empezó con un tuit, para variar, del presidente Donald Trump, en el cual asegura que toda encuesta negativa sobre él es "noticia fabricada". Continuó con acusaciones de que los medios ocultan noticias sobre atentados "terroristas" y aseguró que él es el jefe en la Casa Blanca, todo mientras su gobierno enfrenta la primera gran batalla legal.

Ante la noticia de que la opinión pública no está a favor de sus órdenes ejecutivas sobre migración y refugiados, Trump tuiteó a las 7 de la mañana: "cualquier encuesta negativa es noticia fabricada, igual que las encuestas de CNN, ABC y NBC en la elección. Perdón, la gente desea seguridad fronteriza y verificación extrema".

Poco después, en su visita al Comando Central de Estados Unidos en la base aérea MacDill en Tampa, Florida, Trump declaró ante los militares que "terroristas islámicos radicales" están dedicados a perpetrar atentados tanto en este país como en Europa y que "en muchos casos la prensa muy, muy deshonesta, no desea reportarlos. Tienen sus razones y ustedes entienden eso".

Interrogado por reporteros poco después de identificar los atentados o actividades "terroristas" no reportados, Sean Spicer, vocero de la Casa Blanca, prometió: "les entregaremos una lista más tarde".

Después de platicar con comandantes estadunidenses y representantes de "la coalición", y a pesar de que había insistido con anterioridad en que la OTAN es obsoleta, este lunes el presidente declaró: "apoyamos firmemente a la OTAN", y aseguró que sólo pide a sus integrantes contribuir con más fondos a la alianza.

Esta mañana a las 7:07, Trump tuiteó: "Yo tomo mis propias decisiones, en gran medida basadas en una acumulación de datos, y todos los saben. Algunos medios de noticias fabricadas, para marginalizar, ¡mienten!", aparentemente molesto porque durante los últimos días varios medios han sugerido que otros, sobre todo el estratega Steve Bannon, son los que están tomando las decisiones en la Casa Blanca. Spicer aseguró más tarde que "cuando se trata de decisiones y políticas, es el presidente quien está a la cabeza. El presidente nos dice cómo implementarlo".

Trump continuó sus ataques a algunos medios por nombre; este lunes declaró que el New York Times escribe "ficción total" sobre él. Una amplia nota del Times sobre la Casa Blanca publicada el domingo reporta el desorden interno y los esfuerzos por imponer mayor control y eficiencia, pero también otros detalles, como que a veces dejaba de trabajar a las 6:30 de la tarde para ir a ver televisión a solas en bata, ofrecer recorridos por la Casa Blanca y pedir que le dieran más aviso antes de emitir órdenes ejecutivas.

Trump regresó este lunes a la Casa Blanca después de pasar el fin de semana en Mar-a-Lago, su residencia en Florida.

Esta tarde el Departamento de Justicia presentó una posición por escrito ante un tribunal federal de apelaciones en la cual justifica la prohibición de ingresar al país a refugiados y ciudadanos procedentes de siete países de mayoría musulmana, en lo que es la segunda etapa de la mayor disputa legal que ha enfrentado su gobierno. El Ejecutivo argumenta que la prohibición es "un ejercicio legal" de la autoridad presidencial sobre el ingreso de extranjeros y que el fallo temporal emitido el viernes pasado por el juez federal James Robart que suspende la prohibición es demasiado amplio y debería ser anulado. La Corte de Apelaciones citó a las partes a presentar argumentos orales (por teléfono) este martes. Es posible que la disputa llegue a la Suprema Corte.

La disputa legal es el primer gran desafío formal contra las primeras acciones de Trump. La primera derrota temporal a causa del fallo de Robart –un juez conservador nombrado por George W. Bush– provocó un tuit del presidente el sábado pasado en el cual declaró que ese fallo de "un dizque juez" era "rídiculo". Eso llevó al país al precipicio de una crisis constitucional, ya que el presidente estaba a un milímetro de desacatar al Poder Judicial, alertaron expertos y abogados.

Pero la oposición contra la orden sólo se ha ampliado y expresado no sólo en las calles, con protestas sin precedente de la comunidad musulmana y amplia gama de aliados, desde inmigrantes latinoamericanos hasta organizaciones y comunidades judías, sino también en las altas esferas del poder político y empresarial.

Este lunes los procuradores generales de 15 estados y del distrito federal de Washington registraron formalmente su apoyo a su contraparte del estado de Washington al solicitar que la Corte de Apelaciones apoye el fallo inicial y anule la orden ejecutiva.

Un grupo de ex altos funcionarios de seguridad nacional, entre ellos dos ex jefes de la CIA, y los ex secretarios de Estado John Kerry y Madeleine Albright, han solicitado que los tribunales mantengan el bloqueo a la orden ejecutiva, con el argumento de que desde el 11 de septiembre de 2001 no se ha registrado un solo atentado terrorista en este país por personas provenientes de los siete países musulmanes incluidos en la orden.

Decenas de empresas del sector de alta tecnología, incluidos los titanes como Google, Apple, Facebook, Microsoft, Twitter, Netflix y Uber, también expresaron su apoyo formal al fallo que anula la orden ejecutiva de Trump ante la Corte de Apelaciones, pues, aseguran, las medidas de Trump afectan a sus trabajadores y sus negocios.

En su discurso ante militares esta mañana, Trump insistió en que sus medidas son necesarias para asegurar que sólo aquellos que “nos aman y desean amar nuestro país... tengan permitido el ingreso, no la agente que desea destruirnos y destruir nuestro país”. En un tuit el domingo que alarmó a muchos, indicó: "simplemente no puedo creer que un juez ponga a nuestro país en tal peligro. Si algo sucede cúlpenlo a él y al sistema judicial".

Este tipo de afirmaciones ha llevado a que una amplia gama de expertos, abogados y legisladores expresen alarma ante un ataque tan directo y hasta personal contra el Poder Judicial. El equipo de Trump –incluido el vicepresidente Mike Pence– argumenta que tiene todo el derecho de criticar a los otros dos poderes del gobierno. Pero otros opinaron que es peligroso.

"Tenemos a un presidente que, temo yo, nos está moviendo en una dirección muy autoritaria, un presidente que aparentemente siente desprecio por todo el Poder Judicial", comentó el senador y ex candidato presidencial Bernie Sanders.

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Coches eléctricos y autónomos, el cambio llega sobre ruedas

Protagonista del siglo XX, el automóvil atraviesa ahora una profunda transformación. La conducción autónoma y la movilidad eléctrica y compartida prometen cambiar nuestra forma de vida



"El automóvil va a cambiar más en los próximos 10 años que en los 100 anteriores”, insistía Carlos Ghosn, presidente de la Alianza Renault-Nissan, en el pasado Salón de Detroit, hace solo unos días. La frase se ha convertido en un mantra con el que martillea a sus auditorios en el último año. Y aunque fue el primero en decirlo, no está solo: con ligeras variaciones se han ido sumando casi todos los ejecutivos del sector. “La tecnología del coche autónomo ya está a punto: podemos hacer circular un automóvil por la carretera sin necesidad de llevar un conductor. Pero no está lista su incorporación a la sociedad, y tenemos que ser muy cuidadosos al hacerlo para no provocar rechazo”, declaraba a EL PAÍS Melissa Cefkin, en el pasado CES de las Vegas (Costumer Electronics Show), hasta hace poco científica de la NASA y ahora una de las máximas responsables del área de inteligencia artificial en el centro de investigación de conducción autónoma que tiene Nissan en Silicon Valley (California).


La llegada acelerada y casi simultánea de dos tecnologías de ruptura, el coche eléctrico y la conducción autónoma, va a permitir acabar con las dos grandes lacras históricas del automóvil, la contaminación y las muertes que provoca su uso. Y nos llevarán a un nuevo escenario que hará realidad el sueño del doble cero: cero emisiones, cero accidentes. Sin embargo, con todo lo que supone la llegada del nuevo paradigma, lo realmente importante es que la revolución trasciende al automóvil y va mucho más allá de las cuatro ruedas. En realidad, va a cambiar nuestra forma de vida y gran parte de lo que la rodea, desde el paso de la propiedad del coche al pago por servicio, a nuestro papel activo al volante, que dejará de ser imprescindible y permitirá destinar al uso profesional o lúdico el tiempo que pasemos a bordo.


Además, los nuevos servicios de movilidad, personal y compartida, afectarán también a las ciudades, que, aparte de mejorar drásticamente la calidad del aire con el coche a pilas, tendrán menos vehículos en movimiento y podrán afrontar un nuevo reparto del espacio devolviendo a las personas y los equipamientos sociales parte del que ocupa el automóvil. Queda aún mucho camino por recorrer para disfrutar las ventajas de esta revolución transversal, unos 20 años, y grandes retos por superar, como la adaptación de la legislación al coche sin conductor para dilucidar responsabilidades en caso de accidente, o su convivencia con los automóviles manuales, y sobre todo con los conductores y peatones que se saltan las normas. Y se atisban desafíos éticos para establecer prioridades para minimizar daños ante siniestros inevitables, si los ocupantes del propio coche, los del contrario o los peatones son los afectados.


Todos estos muros acabarán cayendo, y al final del camino, lo que se empieza ahora a vislumbrar es algo que en 250 años de historia del automóvil se había considerado ciencia-ficción: el coche volador. La confluencia tecnológica entre la conducción autónoma y los drones puede hacerlo realidad antes de lo que imaginábamos.


1. La mecánica: movilidad a pilas


El coche eléctrico ya está aquí, pero su implantación se va a acelerar. La evolución de las baterías está superando las previsiones más optimistas: cada vez permiten recorrer más kilómetros y tienen costes más competitivos. Su popularización depende ya solo de un mayor despliegue de infraestructuras de carga y de las limitaciones de acceso que establezcan los Ayuntamientos a los vehículos térmicos. Algo más adelante, a partir de 2020, las autonomías reales de los modelos a pilas llegarán a 500 kilómetros y las recargas para recorrerlos se harán en lo que se tarda en tomar un café. Para entonces, el coche eléctrico podrá competir también como primer vehículo.
2. El espacio: más pequeños pero más grandes


“Los futuros modelos eléctricos podrán ofrecer el espacio interior y la capacidad de maletero de un Passat actual en la longitud de un Golf”, aseguraba Michael Mauer, director de diseño de VW, en la presentación del prototipo VW I.D. en el último Salón de París. “La electrificación del automóvil abre posibilidades inéditas y dará más libertad a los diseñadores a la hora de crear nuevos modelos”, declaraba a EL PAÍS Ian Callum, director de diseño de Jaguar.


La mayor simplicidad de los coches eléctricos —no llevan escapes, cambio ni transmisiones, ni circuitos de refrigeración— permite reducir el tamaño de las mecánicas en un capó delantero minimizado. Y como las baterías pueden ir debajo del piso, se libera mucho espacio para ampliar el habitáculo. Si a esto le sumamos la conducción autónoma, que permitirá ocultar el volante y los pedales cuando no se utilicen, y mover los asientos por el habitáculo, el espacio a bordo será mayor, y mucho más flexible y modulable.


3. La comunicación: Internet de las cosas


El automóvil ofrecerá conectividad 100%, tanto en tiempo, porque será permanente, como en cobertura, que será universal. Así, el coche estará conectado en tiempo real con los dispositivos de comunicación del conductor y los ocupantes para ofrecerles acceso a sus e-mails, redes sociales, etcétera. Pero se comunicará también con todo tipo de objetos que puedan transmitir información, como otros vehícu¬los, cámaras de tráfico y cualquier infraestructura a través del Internet de las cosas. El objetivo es optimizar los servicios, desde buscar itinerarios alternativos a reservar postes de recarga de baterías o plazas de aparcamiento. Pero el automóvil estará también permanentemente conectado con su fabricante, tanto para avisar de cualquier incidencia como para recibir alertas si hay riesgo de avería.


La llamada de emergencia a los servicios sanitarios en caso de accidente, que se hace ya de forma automática en muchos modelos cuando se activa algún airbag, será obligatoria a partir de 2018 en la Unión Europea.


4. Las funciones: del cuarto de estar a la oficina con ruedas


“La diferenciación del automóvil y las marcas, que ahora se basa en detalles como diseño, potencia o prestaciones, será muy diferente y estará en la inteligencia del coche, en qué sabe y cómo me ayuda y dialoga conmigo. Y como viviremos más en su interior, querremos que tenga todo lo que nos gusta, desde el ambiente a nuestros olores y música preferidos”, declaraba Herbert Diess, presidente de VW automóviles. El comprador del coche particular, igual que el del familiar, incluyendo aquí los alquileres y leasing de larga duración, podrá configurar su diseño interior y funciones de acuerdo a sus gustos y necesidades personales, desde el número y tipo de asientos a su disposición, materiales, ambiente y decoración, iluminación, etcétera.


El otro punto diferenciador será el asistente personal, la novedad común presentada por varias marcas en el último CES de Las Vegas. Se trata de un secretario virtual, el equivalente a Siri de Apple, que ejecutará nuestras órdenes orales o gestuales. Así, podrá leer correos y mensajes, reservar mesa en un restaurante o sacar entradas para un espectáculo, llevar nuestra agenda, pedir cita en el taller, etcétera. También, gracias a la inteligencia artificial, el coche aprenderá nuestros gustos y elegirá la música preferida o el programa de conducción según nuestro estado de ánimo, y nos avisará de los atascos proponiendo la mejor ruta alternativa.


En el caso de los coches de empresa, la diferencia es que serán oficinas rodantes y dispondrán de todos los servicios y comunicaciones.


5. La propiedad: de comprarlo a compartirlo


El concepto de coche particular, incluyendo otras soluciones actuales de propiedad compartida con el arrendador, se mantendrá, pero caerá de forma acusada en los países desarrollados hasta convertirse en minoritario. El concepto binario del automóvil actual “un coche, un ocupante” tenderá a desaparecer y se impondrá el coche compartido: cada vehículo tendrá varios usuarios y pasajeros en el día.


6. Los servicios: movilidad a la carta y pago por uso


En el futuro, a partir de 2020, se impondrá de forma masiva el pago por uso o pago por servicio, que el cliente contratará con diferentes plataformas de movilidad, ya sean las de los fabricantes de coches actuales o compañías especializadas. Unas y otras se aliarán o competirán a la vez con las especialistas en cada servicio concreto.


Las plataformas de movilidad resolverán las necesidades de transporte combinando las alternativas disponibles: desde automóviles a motos, bicicletas e incluso patinetes eléctricos para cubrir los tramos último kilómetro. Y podrán hacerlo con sistemas de registro único para poder acceder en todo el mundo sin tener que darse de alta en cada ciudad o país visitado.
Otra modalidad que se implantará rápidamente y ayudará a reducir los atascos será la información dinámica de tráfico, como ya hace Waze, que tiene más de 50 millones de usuarios en el mundo y crece en subida libre. Aquí cada conductor y su coche actúan como sensores dinámicos que informan de forma automática o por decisión personal al sistema informático y a los demás usuarios sobre la situación del tráfico.


7. La revolución: el trayecto compartido en tiempo real


El trayecto compartido (ride sharing) será “el servicio que revolucionará la movilidad urbana”, según expertos como Carl Friedrich Eckhardt, director del Centro Especializado en Movilidad Urbana de BMW. Y como aumentará drásticamente la ocupación de los coches en movimiento, contribuirá a reducir el tráfico de forma significativa en las grandes urbes. Funcionará de forma parecida a Blablacar, pero el proveedor del servicio podrá ser un profesional o un particular, que anunciarán en tiempo real el trayecto que estén realizando a través de una aplicación para que puedan compartirlo quienes vayan en la misma dirección.


8. El coche autónomo: robotización por etapas


Las funciones de la conducción autónoma se irán incorporando por fases a lo largo de los próximos años, pero el conductor deberá seguir al volante en lo que se ha denominado como conducción delegada. En 2017 empezarán a llegar los primeros pilotos automáticos para autopista, como los que ofrecen ya, con limitaciones de tiempo, algunas marcas exclusivas.


En 2018 este sistema sumará también la función automática de adelantamiento y cambio de carril. Y hacia 2020 la de circulación automática en ciudad para alcanzar la madurez en un horizonte 2025-2030, cuando el automóvil llegue a la fase 5 de automatización y abandone la conducción delegada para circular por si solo sin conductor. Entretanto, el coche 100% autónomo se empezará a implantar con los taxis robot, de momento, siempre con conductor, como hace ya en Singapur la compañía nuTonomy, una start-up auspiciada por el MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts).


9. Inteligencia artificial: coches que hablan


Es lo que falta por implementar para que el coche deje atrás la conducción delegada, con el conductor al volante, y pueda ofrecer con absoluta seguridad un funcionamiento 100% autónomo en el que el puesto de conducción sea prescindible.
La solución final pasa por una coordinación perfecta entre varias tecnologías y sistemas. Por una parte, los equipos de radares, cámaras y sensores del vehículo; por otra, los futuros navegadores con cartografías ultraprecisas y márgenes de error inferiores al centímetro.


Y, por último, los equipos de inteligencia artificial (IA), que están ahora almacenando los protocolos de comportamiento de todos los actores que participan en el tráfico, desde conductores a motoristas, ciclistas, peatones y hasta animales. Pero también están memorizando las costumbres y tradiciones de cada país o región: no se cruza igual una rotonda en Los Ángeles que en Madrid, Teherán o Calcuta, ni son iguales las condiciones meteorológicas, el estado y agarre del piso ni el color de las líneas del asfalto.


Así, el coche autónomo deberá almacenar esa cantidad ingente de información y ser capaz de procesarla en milésimas de segundo para encontrar la mejor solución a cada situación, lo que llevará al límite los nuevos superprocesadores.


Pero todo eso implica también convivir y comunicarse con los demás coches autónomos y con los que no lo son, con ciclistas y motoristas, y con las infraestructuras. Y por supuesto con los peatones.


Cuando el coche autónomo alcance la madurez, entre 2025 y 2030, no solo sabrá conducir respetando las reglas establecidas igual o mejor que la mayoría de los humanos, sino que habrá procesado las costumbres e infracciones más habituales en cada zona o país para aplicar al instante soluciones ante cualquier imprevisto, como un peatón cruzando fuera del paso establecido.


Y tendrá también que conducir lo más parecido posible a un humano, pero sin mostrarse demasiado prudente para no exasperar por su lentitud, ni excesivamente agresivo para poner en tensión o en peligro a sus ocupantes.


Resolver todos esos desafíos será clave para evitar que una implantación precipitada de la conducción autónoma provoque accidentes fatales que desencadenen el rechazo de la sociedad.


10. Conducción autónoma y drones: nace el coche volador


Parece un sueño infantil o pura ciencia-ficción, pero hay ya un buen número de compañías investigando el coche volador. Algunas son casi desconocidas, como Terrafugia, que ya ha mostrado sus primeros ensayos. Y otras son tan populares y prestigiosas como la NASA o Airbus, que reconocen estar trabajando en su desarrollo.


Y es que las tecnologías del coche autónomo y las de los drones comparten muchos elementos comunes, desde radares, láser, cámaras y GPS. Y la fusión entre ellas reúne todos los ingredientes necesarios para que ese encuentro amoroso acabe alumbrando la llegada del automóvil volador.

28 ENE 2017 - 18:00 COT

Nuevos movimientos sociales, tecnología y acción informativa

En la edición de noviembre de 2016, en el artículo titulado “En ciencia y conocimiento. Principales retos que enfrenta la humanidad”, planteamos que con los avances en la tecnología de la información han ganado espacio los controles de los estados, el espionaje a todos los niveles es pan de cada día. Intimidan. Pese a ello, los nuevos-nuevos movimientos sociales han aprendido a sortear esta realidad, los más novedosos entre ellos participan de los procesos de liberación de información y con base en información. En este nuevo artículo nos adentramos un poco en las particularidades de lo que sucede ante nuestros ojos: las relaciones entre tecnología y política.

 

El mundo de los datos invadió la vida de los individuos, llenándolos de información antes imprevista, o bien transformando para siempre sus vidas. Tras ella, y favorecida por la tecnología que portan los teléfonos inteligentes, y todo tipo de computadoras, se potenció el ojo vigilante de los estados –espionaje–, el que también corre por cuenta de las grandes empresas que ahora poseen el registro de cada uno de sus clientes, con todos sus perfiles sicológicos. Facebook, Google, Twitter, y otras empresas potentes del sector, colaboran a ello, actuando como una esponja de la NSA. El verdadero cerebro del control de internet es la National Security Agency.

 

De esta manera, la intimidad parece un concepto arcaico, de antes de la era de los datos. De antes de la inteligencia y de la vida artificial, de antes de la robótica en cualquiera de sus manifestaciones. De cuando apenas había computadores, así, y antes de los clusters y los hubs informáticos. En fin, de antes de cuando grandes empresas y el propio Estado descubrieran y decidieran hacer uso de la computación y las bases de datos colosales.

 

De esta forma y como efecto de esta realidad, los individuos están convertidos en conjuntos de datos, los cuales no pesan absolutamente nada, son acumulables y compartibles con facilidad, y cuyos fines no son generalmente públicos. Gracias a las grandes bases de datos, cada quien es objeto de perfiles de todo tipo que suelen ser analizados por psicólogos, expertos en computación, analistas, ingenieros, expertos militares, estrategas y otros campos afines y próximos. La conquista de Roma, de la división entre el derecho privado y el derecho público ha desaparecido por la puerta de atrás. Todos somos hoy virtualmente públicos.

 

Hay ocupaciones en las que es inevitable ser públicos; esto es, que buena parte de la información esté disponible a la luz de cualquiera. Los profesores, por ejemplo. O los periodistas y hasta los médicos, por ejemplo. Basta con cruzar diferentes bases de datos –por ejemplo, WhatsApp, Facebook, Google y otros– sencillamente con minería de datos, o bien con otros procedimientos más sofisticados y se obtendrá la información que virtualmente se desee sobre alguien. Nadie parece escapar de este destino.

 

Los grandes datos

 

El crecimiento de los datos, y por tanto, de la información, es un fenómeno sin igual, jamás visto antes en la historia de la humanidad. Literalmente, a través de los teléfonos inteligentes, los computadores personales, las cámaras, los diferentes programas de software, diariamente se crean 2.5 exabytes de información; esto es, 2,5 x 1018 datos por día. Una cantidad impresionante. Correspondientemente, se desarrollan grandes bases de datos, expertos en el campo y nace un nuevo campo en la ciencia, con muchas extensiones que permite gestionar, interpretar, manejar, predecir, etcétera, esos conjuntos de datos. La propia ciencia cambió de manera drástica, y con ella, el mundo entero.

 

Cabe distinguir cuatro clases de ciencia, así:

 

  • Inductiva o empírica
  • Deductiva o racional
  • Computacional
  • Basada en grandes conjuntos de datos

 

Las dos primeras formas corresponden a la ciencia clásica o de la modernidad. A su par se hablaba de dos métodos científicos: el empírico o inductivo, y el deductivo. Y en ocasiones se habló de métodos mixtos, que son la combinación de ambos. Esta es la ciencia de los siglos XVI al XX.

 

Con el tiempo llegamos a un tercer método. La ciencia computacional es ciencia que trabaja por modelamiento y simulación. La importancia de los códigos y de la programación es determinante. Se habla entonces, equivalentemente, de un tercer método, que es justamente el modelamiento y la simulación. Cabe decir, de manera puntual que los sistemas clásicos, simples y lineales pueden modelarse; pero sólo los sistemas complejos pueden ser simulados. Esta es la ciencia de punta que abarca desde 1980 hasta la fecha.

 

Finalmente, la ciencia basada en datos, es aquella que recurre a programas como Python o R, para, sobre la base de la minería de datos, manejar los conjuntos impresionantes de datos disponibles en cada momento. No existe, en absoluto, ninguna clase de ciencia de punta hoy que no esté implicada o bien que no atraviese por la ciencia de grandes datos (big-data cience). Esta es la ciencia de los años 2000 hasta el presente.

 

El manejo de las grandes bases de datos requiere programas de procesamiento en paralelo que corren a través de decenas, cientos y hasta miles de servidores en simultáneo. Mientras que en la escala cotidiana de los países desarrollados, puede decirse que existe casi un computador por persona (grosso modo; sin ser exactos), en la misma escala, a nivel médico, militar, financiero o científico se trabaja con decenas de decenas de servidores en paralelo, y al unísono.

 

La división digital

 

Este panorama no es plano ni lineal. La verdad es que existe en el mundo una profunda división digital, que implica inequidades de tipo económico, educativo y social. La principal inequidad en el mundo actual no es exactamente la del ingreso per cápita, sino la del acceso a la información per cápita.

 

Así las cosas, es evidente que existe una correlación muy fuerte entre quienes producen y/o manejan grandes bases de datos, y quienes no logran hacerlo. Económica, política y socialmente existen fuertes correlaciones al respecto. El poder aparece hoy por hoy cada vez más centrado en el manejo de grandes bases de datos, y por tanto, en el acceso a y el trabajo con ellas.

 

Con una observación puntual: hoy por hoy nadie tiene problemas con las bases de datos. Literalmente, las (grandes) bases de datos se compran, se alquilan, se roban, se permutan. Lo determinante es su manejo. Existe un amplio y muy fuerte mercado abierto –y clandestino– de bases de datos. Acceder a él es solo cuestión de contactos y dinero. Punto.

 

Existe, es inocultable, una evidente brecha en el acceso y uso de la Internet y de todas sus potencialidades, de lo cual toma forma la división digital, la que hace referencia al uso de internet, al número de computadores por cada cien habitantes, a la velocidad de navegabilidad, a la capacidad de procesamiento de los computadores, en fin, el libre acceso a la internet. Mientras existen países que han declarado ya el uso de internet como un derecho fundamental –análogo a la educación, al aire o al agua–, en muchos países cada quien debe pagar por tener acceso a una cuenta propia, en algunos lugares se debate acerca de la extensión del Wifi, y en algunas ciudades se implanta el Wimax (internet gratuito a gran escala).

 

De ahí que ya no sea suficiente, como en el esquema marxista tradicional, con referirse a los medios de producción para establecer las relaciones entre las clases sociales, pues existen hoy por hoy, a nivel sociológico tres clases de sociedades, y correspondientemente tres clases de economías:

 

  • La sociedad de la información, cuya base material es la economía basada en la información
  • La sociedad del conocimiento, cuya base material es la economía basada en el conocimiento
  • La sociedad de redes, cuya base material son los tejidos informacionales, computacionales y de datos disponibles en una sociedad

 

La era digital comienza, de manera puntual, en el año 2002, y entonces los tres tipos de sociedades mencionadas se entrelazan en tres etapas fuertemente entrelazadas que determinan factores sensibles como calidad de vida, dignidad de la vida, democracia.

 

En este marco, entonces, las clases sociales se definen, hoy por hoy, en función del acceso a, y el manejo de, las grandes bases de datos. Literalmente, lo que define a una clase social con respecto a otras, es la información y el conocimiento. Cabe hablar entonces de una economía política del conocimiento que se ocuparía de la forma como la información o el conocimiento en una sociedad se: produce, circula, acumula, distribuye y consume.

 

Cuando entra la política: la war-net

 

Lo que aparece a nivel micro como un destino individual tiene sin embargo otros visos y alcances cuando se lo ve a nivel meso y macro. Han emergido nuevos-nuevos movimientos sociales que saben hacerle el juego a los controles políticos de la información.

 

Wikilieaks, Anonymous y numerosas otras organizaciones emergen en el mundo en el contexto que precede. A nivel fenomenológico, cabe hablar de la war-net.

 

Existen alrededor del mundo numerosos grupos pequeños perfectamente entrelazados entre sí que participan de diversas maneras en lo que políticamente puede llamarse como procesos de liberación de información y con base en información.

 

Se trata de grupos de personas a las que no los une ninguna ideología o religión en particular. Mucho mejor, los une un conjunto de valores básicos que comparten cabalmente: verdad, transparencia, igualdad, equidad, justicia, libertad, independencia, por ejemplo. Se trata de equipos interdisciplinarios, conformados, sin embargo, con base en ingenieros de sistemas, politólogos, juristas, economistas, sociólogos, filósofos y periodistas.

 

La forma de trabajo es elemental. Casi siempre en casas –no en apartamentos por razones evidentes–, se ubican varios servidores en cadena y en paralelo, y dependiendo de las facilidades, los lugares y los momentos, trabajan en hackeo. Hay que decir que el hackeo tiene sólidos fundamentos éticos1. Técnicamente, se trata de la nética – que estudia la relación del hacker con la red (internet).

 

Más allá de la apariencia de un juego digital que lleva el mismo nombre, la war-net es un colectivo no formal de actores en la sociedad de redes que trabaja con bases de datos, información y conocimiento buscando diferentes finalidades: sacar a la luz pública información clasificada y vetada al gran público; ofrecer información al público acerca de militares, políticos y gente del sector económico y financiero; denunciar sistemas de corrupción; acusar a dictadores y prófugos de la ley (delincuencia de cuello blanco); develar mentiras y engaños por parte del sector gubernamental y del Estado, por ejemplo.

 

Para la difusión de su información acuden a válvulas de escape, de la cuales existen alrededor del mundo tres manifestaciones, perfectamente diferentes entre sí:

 

Juristas connotados. Es un principio de las democracias que los juristas no deben revelar las fuentes de la información que disponen. Esto permite determinados juristas de prestigio sirvan como válvulas de escape para iniciar procesos jurídicos en países distintos a los de los delincuentes, dado que en los países de origen no existen garantías suficientes. El juez Baltazar Garzón podría ser una válvula semejante.

 

Periodistas bien identificados. Otro principio de las democracias es que los periodistas no están obligados normalmente a revelas sus fuentes de información. De esta suerte, algunos medios, algunos periodistas críticos e independientes, por ejemplo, pueden servir de válvulas de escape y a la generación de verdaderos movimientos sociales fundamentales en algunos países.

 

Profesores universitarios. Algunos académicos pueden ser de importancia a la hora de revelar, o socializar alguna información. Al fin y al cabo a los intelectuales no siempre les ponen atención, y sin embargo, pueden contribuir a la socialización y clarificación de determinados procesos, fenómenos y dinámicas.

 

Los activistas informáticos asumen diferentes expresiones. Su forma de organización y de trabajo varía en función de las capacidades, los compromisos, las situaciones sociales o políticas en un momento determinado en un país dado. Lo cierto es que existen encuentros, virtuales y personales, entre activistas de la war-net alrededor del mundo y los intercambios de información, aprendizajes y experiencias son reales y fructíferos.

 

Sin teorías de la conspiración, y sin ánimos clandestinistas ni nada semejante. Pero con mucha prudencia, inteligencia y sagacidad.

 

Alguna expresión de estas dinámicas pueden verse también en: https://war-net.org, una organización académica dedicada al estudio de los imaginarios, lenguajes y representaciones de la guerra alrededor del mundo, por ejemplo.

 

Dirimiendo tensiones

 

Técnica y políticamente el problema puede ser adecuadamente visto como la lucha contra la encriptación. En el sentido más fuerte de la palabra, el poder político consiste no simplemente en el manejo de grandes bases de datos, sino, mejor aún, en la encriptación de la información. Esto es, el hecho de que hay una cantidad de información codificada, cifrada, de cuya encriptación justamente dependen niveles de seguridad, tomas de decisión, acciones en una dirección determinada. Y contra ello actúa el hackeo.

 

La lucha por la libertad contra los controles políticos de la información es exactamente lo que puede apreciarse en gente como J. Assange, Wikileaks, los miembros de Anonymous, Chelsea Manning, E. Snowden, y tantos más, la mayoría de ellos anónimos, o de muy bajo perfil. Deliberadamente.

 

El hackeo consiste en el rompimiento de los códigos que estructuran el acceso a fuentes de información y el propio manejo de esas fuentes y de esa información. Internet es un sistema que, a pesar de lo que se diga, no puede ser (totalmente) controlado. No es inevitable, ni tampoco es seguro que el encriptamiento sea el ganador definitivo del juego. Cada vez más es evidente que los decriptadores, toman la iniciativa con mayor fortaleza. Científicamente hablando, la puerta última del debate es la computación no tradicional, y en últimas la computación cuántica.

 

Mientras tanto, nuevos movimientos sociales con aspiraciones políticas fundamentales básicas, se tornan posibles, se organizan y fortalecen alrededor del mundo. La plaza pública, que fue el lugar tradicional de la política, se ha desplazado hacia internet: a lo que sucede allí, y a lo que sucede a partir de la red.

 

Escenarios en el futuro inmediato

 

La creatividad por parte de los nuevos partidos, movimientos y procesos políticos y sociales alrededor del mundo es un imperativo. Pero con ella, al mismo tiempo, el acceso a nuevos conocimientos, habilidades y capacidades. La buena información y el buen conocimiento producen movimientos sociales y políticos, y nuevas formas de organización social. Contra todas las apariencias, si bien es cierto que el poder de los grandes medios de comunicación es ampliamente dominante en la superficie, en las bases de los movimientos sociales aparecen formas alternativas de comunicación que se traducen en maneras diferentes de organización. Esta es una historia que, en verdad, apenas comienza.

 

* Profesor Titular. Universidad del Rosario

1 P. Himanen, La ética hacker y el espíritu de la era de la información, 2001, Ed. Simbióticas; en Youtube, véase: https://www.youtube.com/watch?v=y7dm7i4o0S4

 

Bibliografía

 

https://en.wikipedia.org/wiki/Anonymous_(group)
http://anonofficial.com
https://wikileaks.org
http://www.techrepublic.com/article/the-undercover-war-on-your-internet-secrets-how-online-surveillance-cracked-our-trust-in-the-web/
https://www.codeforamerica.org/events/national-day-2016

Publicado enEdición Nº231