Lunes, 25 Junio 2018 09:40

La guerra también es comunicacional

La guerra también es comunicacional

Hoy todo está interconectado con las tecnologías de la información y la comunicación, y en ellas están las redes sociales. Este boom tecnológico ha penetrado con holgura en el conflicto armado colombiano donde, tanto las Fuerzas Armadas oficiales como la guerrilla del Eln las utilizan para sacar ventaja dentro del contexto de la denominada guerra de cuarta generación –gcg–, e inclinar a las personas a favor de sus discursos. Todo esto es evidente en el departamento de Arauca.

Una guerra que se lleva a cabo no solo con fusiles y otros instrumentos para el enfrentamiento directo; una guerra que no solo se despliega en territorios físicos, esa es la guerra moderna, también conocida como de cuarta generación. Las premisas de esta teoría de la guerra moderna son la propaganda desplegada a través de los medios de información masivos, nacionales e internacionales, como arma estratégica y operacional en la que el campo de batalla se traslada a la sociedad en su conjunto. Guerra en la cual se articulan medios de información, campañas psicológicas, ataques cibernéticos y robo de información, entre otros mecanismos de operar y propósitos. Es por ello que en esta guerra no solo son importantes los combates directos, sino también la lucha ideológica, desplegada en campos y ciudades para ganar la mente y la voluntad de la población.

 

Con estas tácticas de guerra, el objetivo de la misma pasa del cuerpo a la mente.

 

Las Fuerzas Militares

 

Las FF.MM colombianas han sabido implementar el concepto de gcg. En el territorio araucano despliegan campañas mediáticas a través de sus propios medios de información, y a través de los espacios publicitados de los medios privados de información, con el objetivo de crear ante el público una imagen favorable que les permita ganar confianza y legitimidad en el potencial de sus acciones militares.

 

Entre sus campañas institucionales se destacan “Héroe multimisión” y “Fe en la causa”. La primera caracteriza al soldado como un sujeto capaz de desarrollar con éxito cualquier tarea asignada, priorizando la humanidad del soldado y enfatizando en la protección del país ante cualquier amenaza que se presente.

 

En la segunda, el eslogan “Fe en la causa”, intenta incentivar la convicción y legitimidad del objetivo que poseen las FF.MM por defender la patria y a sus ciudadanos; asimismo, la fe ideológica del soldado tiene la misma fuerza que la creencia religiosa de cualquier persona, lo que permite tener una identificación con aquella población que cree en la religión.

 

La identificación, la legitimidad, la confianza y la empatía con la población, son los objetivos pretendidos por las FF.MM como una manera de tener condiciones de estabilidad y respaldo a la hora de moverse por el territorio, lo que asegura la imposición de su hegemonía como actor de un conflicto frente al adversario.

 

La insurgencia

 

Por otro lado, el Eln tiene una alta presencia en el departamento. Cuenta con la páginas web Voces de Colombia1 y cuentas en redes sociales: en twitter, Eln-Paz (delegación de paz) y Eln-Ranpal (radio virtual Radio Nacional Patria Libre), además emisoras en FM como Antorcha Stereo (Cúcuta), Voces de la libertad (Arauca) y otras en el departamento del Chocó, pero también emplea el tradicional comunicado impreso y digital, informando por medios propios, como por los medios comerciales con asiento en la región, por ejemplo en los espacios noticiosos (La voz del Cinaruco de la empresa Caracol radio, y las emisoras comunitarias).



A diferencia de las FF.MM, el Eln no emplea campañas con una durabilidad estable dirigida a la comunidad, desarrollan pequeñas campañas en el marco de fechas conmemorativas para la organización, como el 4 de julio –fecha de su fundación–, la muerte de algún miembro o el aniversario de un frente de guerra (en el departamento existe el Frente Domingo Laín, cuyo aniversario es el 15 de septiembre), por nombrar los más destacados.

 

Pero también, despliegan campañas en otro tipo de fechas como navidad y la independencia de Colombia, donde transmiten su punto de vista y recalcan su propuesta política. Un elemento que si es permanente en sus mensajes es el eslogan “Ni un paso atrás, liberación o muerte” (Nupalón) que está siempre presente en la firma de sus mensajes, el cual sintetiza el objetivo político trazado de liberarse de la dependencia política y económica que tiene Colombia de la burguesía nacional y de los EE.UU.

 

En sus mensajes, implementan siempre el discurso crítico al modelo económico dominante en Colombia, resaltando sus efectos negativos para la población y señalando a sus responsables. Estos mensajes tienen como característica denunciar las acciones implementadas en el territorio por el Estado colombiano y las multinacionales, denunciando su desarrollo y los problemas causados entre sus pobladores.

 

El ejemplo más destacado en el departamento, es la explotación de petróleo dirigido por la multinacional OXY, siendo el complejo Caño Limón-Coveñas el más representativo ya que es el oleoducto que pasa por el departamento, blanco de acciones militares insurgentes2.

 

Estas acciones militares son el tema central de los mensajes del Eln, los partes de guerra que explican la acción militar son creados en el lenguaje de informe y reproducidos por todos los medios posibles, propios o no. Sin embargo, esto cambia al pasar por el filtro de los medios locales. El canal regional de televisión CNC y la Voz del Cinaruco emplean los términos “grupo terrorista” para caracterizar a este grupo armado, “hechos delincuenciales” cuando se refiere a las acciones militares, junto a “secuestros”, “extorsión”, “grupo ilegal” como otra manera de reproducir el discurso de las FF.MM. Estos dos ejemplos acarrean una desventaja para el Eln, porque su accionar comunicacional y militar se trunca por el filtro de otro actor, pero además abona terreno al sentido que quieren posicionar las FF.MM en la opinión pública.

 

Por su parte, las emisoras comunitarias (Sarare Fm Stereo, Arauquita Stereo) se limitan a leer en sus espacios noticiosos los mensajes de la subversión, tal cual son escritos. Esto, claro, por su labor social de llevar la información de manera veraz a la comunidad que las escucha, sin inclinarse por uno u otro actor del conflicto armado.

 

Disparidades y legitimidad

 

El aumento del pie de fuerza militar, el fortalecimiento de la fuerza aérea, y el haber consolidado mayor coordinación entre las FF.MM dentro del Comando Conjunto (17.000 miembros de las FF.MM distribuidos en la región), produjeron la disminución del actuar guerrillero en el departamento. Lo que genera espacios ausentes de la influencia comunicacional subversiva, los cuales son reemplazados por las campañas mediáticas del adversario, arrinconando al Eln tanto en el monte como en la opinión pública.

 

No obstante, el arraigo histórico del grupo guerrillero es considerable. Conocer o ser del Eln hace parte del proyecto de vida de las familias en esta región, abandonadas históricamente de los años 60 del siglo XX, quienes llegaron allí escapando de la pobreza y el conflicto armado entre liberales y conservadores. Sus necesidades crecientes fueron generando procesos de movilización que el Estado trató de apaciguar de manera violenta, impulsando sin pretenderlo, la creación y el apoyo del grupo subversivo en la región, con la participación directa de las personas que crecieron dentro del conflicto social.

 

Bajo un círculo vicioso se alimentó el conflicto armado en Arauca, permitiendo la consolidación del Eln en el seno de su población. Este factor, es una ventaja contra el Estado, porque le imprime la legitimidad y apropiación de las personas en medio de las campañas mediáticas y psicológicas contra-insurgentes de las FF.MM. Por ende, la vivencia de las comunidades desmiente, en la mayoría de los casos, los mensajes comunicacionales del Estado.

 

Aún así, la permanencia en los mensajes de la subversión es limitada por su corta duración, y por la falta de un mensaje comunicativo diario a través de sus propios medios; las fechas conmemorativas utilizadas por el Eln no cumplen con el tiempo necesario para cercar los mensajes del Estado. Por lo general, el efecto de sus acciones, con el bloqueo o cierre de una vía al atravesar buses de transporte público, duran no más de 27 horas, limitación en el tiempo que es aprovechado por los medios de información locales y nacionales para diluir su sentido político. Estas acciones, que combinan lo militar y lo comunicacional, hacen parte de la vida diaria del departamento, pero el sentido político no cala entre la gente, reflejando apatía por la propuesta política de un país socialista, regularmente transmitido por el grupo subversivo.

 

Al quebrantar las ideas de la subversión, mostrándolo como el enemigo del Estado y un elemento que pone en peligro la vida, las FF.MM se posicionan no solo como la alternativa que soluciona ese “problema” a través de su actuar militar, sino también como una opción de vida para las personas, lo que traerá bienestar y estabilidad económica para las familias.

 

Aunque no es común encontrar en las redes sociales mensajes firmados directamente por las FF.MM, sí se difunden videos, textos y memes que deslegitiman las ideas socialistas, como por ejemplo su asociación al proyecto de nación bolivariano en Venezuela. Las FFMM difunde a diario ideas anti-cambio social por medio de las redes sociales, lo que en el contexto del conflicto armado colombiano es canalizado para alimentar ese pensamiento pro modelo económico capitalista entre la población.

 

Ahora bien, a diferencia de las FFMM, el Eln no cuenta con una infraestructura tecnológica que le permita inundar de mensajes los celulares de cada usuario de empresas de telefonía móvil. Lo que se convierte en otra desventaja a la hora de posicionar su sentido de la realidad dentro de los actuales espacios de encuentro virtuales y fuentes directas de información, como lo son las redes sociales.

 

Es por eso, que la guerrilla aprovecha directa e indirectamente los medios de información que están a su alcance (emisoras propias, privadas, comunitarias y canales de televisión privados) para seguir en la opinión de la comunidad, a la par de no desechar las maneras tradicionales de comunicar, haciendo uso del grafiti y el comunicado impreso.

 

Ni uno ni otro

 

A pesar de la aproximación en la descripción de las ventajas y desventajas que tienen los actores en conflicto, es difícil arrojar una conclusión clara sobre quién tiene ventaja con respecto al otro, pues ninguno de los dos actores ha alcanzado plenamente sus objetivos, ni las FF.MM han acabado con el Eln ni éste aumenta su poder e influencia.

 

Sin embargo, este pequeño caso es muestra cercana de la nueva revolución industrial y su aplicación en el campo de la disputa militar y política, donde la comunicación pasa a ser tan estratégica como el campo de batalla; el Eln y las FF.MM intentan aprovechar sus medios de comunicación y las circunstancias modificadas por la guerra, para imponer el sentido de la realidad de cada uno entre la opinión pública. Dentro de este conflicto, se despliega el accionar militar de ambas partes y el accionar comunicacional, con matrices de opinión que apuntan a deslindar a las comunidades de las ideas del adversario.

 

Todo lo mencionado, muestra que en Arauca se ha afianzado una polarización donde los “buenos y malos” se identifican a partir de las vivencias mediadas por los mensajes comunicacionales. Así, sin reconstrucción del tejido social, se ve lejana la construcción de paz con justicia social para el departamento de Arauca.

 

1 https://www.eln-voces.com/index.php/editorial-index/1594-cuanto-cambio-traera-el-nuevo-gobierno
2 http://www.anh.gov.co/Asignacion-de-areas/Paginas/Mapa-de-tierras.aspx

Bibliografía:

Aharonian, Aram (2017). El asesinato de la verdad. Concentración mediática, redes y comunicación popular. Colombia. La Fogata Editorial, Corporación Periferia, Fundación para la Integración Latinoamericana (Fila).
Barbero, Jesús Martín (2001). Reconfiguraciones comunicativas de lo público. México. Análisis.
Castells Olivan, Manuel (2009). Comunicación y poder. Madrid: Alianza Editorial.
Frade Merino, Fernando (1982). La guerra psicológica. Argentina. Editorial Pleamar.
Lind, William (2005). Comprendiendo la guerra de cuarta generación. Military Review
Organizaciones sociales del Centro Oriente de Colombia (2012). Plan de vida. Colombia. Organizaciones sociales del Centro Oriente de Colombia
Oviedo Gutiérrez, Hernán (1996). Como incidir en la opinión pública. Asociación Latinoamérica de Educación Radiofónica Aler. Madrid, Quito.

Páginas web:

https://lavozdelcinaruco.com/16309-500-nuevos-militares-tendra-arauca-dice-el-ejercito
https://www.ejercito.mil.co/multimedia/videos/transformacion_ejercito_heroes_405934

Publicado enEdición Nº247
Viernes, 15 Junio 2018 06:39

Anthony Bourdain: pensar en el suicidio

Anthony Bourdain: pensar en el suicidio

Allí estoy yo el otro día leyendo la noticia del suicidio de Anthony Bourdain (1956-2018), chef, autor y estrella global de televisión. La semana pasada se ahorcó en un hotel en Francia donde filmaba otro capítulo de uno de sus programas. Un pedazo de hombre. Más de 1.90, macizo. Sé que me fijo en lo raro, pero de repente pensé en la "cuestión técnica" de lo ocurrido.

Luego volqué a los estantes para ver a todos "mis" suicidas. No tienen su propia sección, pero los ubico bien a todos. Y a sus historias. Distintas. Igualmente complicadas. Con un solo vistazo hago un pase de lista:

Benjamin, Walter. Presente (un puñado de tabletas de morfina).

Borowski, Tadeusz. Presente (un horno de gas en la cocina).

Hrabal, Bohumil. Presente (la ventana de un hospital, quinto piso).

Márai, Sándor. Presente (un disparo en la cabeza).

Mayakovski, Vladimir. Presente (un disparo en el corazón).

Toller. Ernst, Presente (un pedazo de cuerda en un hotel).

Zweig, Stefan. Presente (un vaso de veneno, y otro para su compañera).

Bourdain, Anthony. ¡Bourdain...! No está. Debería. Aunque más bien de otro orden, también ha sido un extraordinario contador de historias. Su Kitchen confidential (2000), que narra los secretos sucios de la industria restaurantera y que lo hizo famoso, bien podría estar por allí.

Claramente, Bourdain era parte –e incluso producto– de la industria de entretenimiento, pero a la vez un raro y valioso ejemplo de una estrella que "sabía de qué lado estaba" ( The Jacobin, 11/6/18): con los oprimidos, solidarizándose con los de abajo, dándole voz a la gente común. Alguien que aprovechándose de sus privilegios, pero sin fijarse en sus intereses más inmediatos, se deleitaba en fustigar la hipocresía de los de arriba.

Bueno, sí... Allí estuvo una vez ensalzando a Obama. Comiéndose unos fideos y tomándose una chela helada en Vietnam con este criminal de guerra para una oportunidad de foto que mostraba “su lado cool”.

Pero lo que dijo de Kissinger, este archicriminal de guerra –y el gurú de Barack O.–, "que si alguien veía lo que hizo en Camboya no habría podido dejar de golpear hasta la muerte con las manos desnudas a este cabrón asesino" ( A cook’s tour, 2002, p. 162), lo compensa con creces.

Una vez dijo que si pudiera matar a algún líder mundial sería justamente a él. A la pregunta de qué le habría servido a Trump en la cumbre con Kim contestó: "cicuta".

Por otro lado, defendía a los trabajadores de las cocinas, en su mayoría migrantes latinos. Desmitificaba al Medio Oriente. Si alguien no leía, por ejemplo, a Robert Fisk, Bourdain era su chance de entender mejor a la región.

"La más grande tragedia que el mundo le trajo a los palestinos, fue su deshumanización", dijo hace unos años. Para contrarrestarla mostró en Parts unknown (2013) a los habitantes de los territorios ocupados como seres "normales" que cocinan, comen y cultivan sus alimentos. Dijeron que "legitimaba al terrorismo".

Se quedó aterrado por las condiciones en Gaza y su sufrimiento generado por el sádico bloqueo israelí que desde hace unos años –si ya hablamos sobre el tema– está detrás de una espantosa ola de suicidios allá, sobre todo entre los jóvenes.

Lean la historia de Mohanned Younis, un joven escritor que se quitó la vida agobiado por el sitio, la falta de perspectivas y las periódicas masacres a manos de Israel ( The Guardian, 18/5/18) y se les partirá el corazón.

Después de años de ser parte de la cultura machista y misógina (véase: Kitchen...) –lo que igual daba un toque adicional a su voz– empezó a denunciar los abusos en el mundo restaurantero. Se sumó a #MeeToo.

Apoyó a su compañera, Asia Argento, una actriz violada hace años por el nefasto Harvey Weinstein. Y aprendía de ella. De Hillary Clinton que defendía a Weinstein ( money, money, money...) dijo que era una "sinvergüenza".

Allí estoy yo finalmente pensando en mi propia depresión –al parecer un motivo detrás de la muerte de Bourdain– una enfermedad que poco a poco va consumiendo a uno desde adentro.

No para idealizar su muerte o alabar su "solución". Para ir conteniendo mis propias tendencias autodestructivas. La práctica de ir dejando cosas y gente. De ir haciéndose daño a sí mismo y a los que están cerca (como a la persona que más amaba y que estuvo allí, pero que igual no lo veía todo ni podía alivianar un desesperante e indescriptible sentido de la soledad).

Así, el mensaje de despedida de Asia con Anthony era emotivo, pero denotaba una distancia imposible de cruzar.

Allí estoy yo recordando cómo por meses me quedé cautivado por un particular y oscuro detalle: un gancho que descubrí entre las vigas de la casa. Sólido, de acero, bien colocado. "Aguantaría a un hombre de 1.90", pensaba ( sic)...Tal vez –hasta ahora lo estoy viendo– el haberse obsesionado por el lado "técnico" de todo esto me salvó. Fue lo que hizo que no lo hiciera (tal como lo hace ahora pensar en "mis" suicidas o en Bourdain y sus suertes quizás evitables).

Ya lo dijo Cioran: "si no fuera por la idea del suicidio, ya hace mucho me habría quitado la vida".

Por Maciek Wisniewski, periodista polaco

 

Publicado enSociedad
Ley de Convergencia: eliminación de la televisión pública y monopolización del sector

Dentro de las recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo-OCDE-, selecto club de los “ricos”, en el cual Colombia acaba de ser aceptada, está la creación de un único regulador convergente para la provisión de redes y servicios de telecomunicaciones, de televisión y de radiodifusión. Ante esto, el Presidente Santos envió un mensaje de urgencia para que se debata en el Congreso una la ley a propósito: Proyecto de Ley 174 de 2017, Cámara, y 224 de 2018, Senado.

En él se propone un único regulador que se ocupe de la televisión, las redes y la infraestructura de las telecomunicaciones, acabando de tajo el concepto de las comunicaciones como un servicio de interés social y dejando sin garantía de financiación a los 10 canales de la televisión (8 regionales y 2 nacionales) y los medios audiovisuales públicos.

En el proyecto de ley se liquida la Autoridad Nacional de Televisión-ANTV-, se fusiona el Fondo de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones-FONTIC- con el Fondo para el Desarrollo de la Televisión y los Contenidos-FONDTV-, y se crea un fondo único convergente, Fondo Universal Único-FUU-, administrado con criterios políticos por el gobierno de turno, a través del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones-MINTIC-.

Según el Departamento de Planeación, los ingresos del sector TIC para 2015 provenientes de los operadores con servicios convergentes, denominados TELCO, fueron de $25.664 millones. En 2016 el FONTIC recibió $968.000 millones, de los cuales $568.000 millones provienen de contraprestaciones. El mismo año, los ingresos del FONDTV fueron $224.000 millones, de los cuales el 58.4% provienen de la televisión por subscripción. Entre 2013 y 2016, el 87% de las inversiones de FONDTV se destinaron a financiar el operador público (RTVC) y los 8 canales regionales.

Todos estos fondos se verán drásticamente reducidos. El Proyecto de Ley fija la contraprestación periódica que deberán pagar los prestadores del servicio de televisión por suscripción al FUU, la cual no podrá ser superior al 1.96% sobre los ingresos brutos. Esto reduce sustancialmente los aportes al Fondo de parte de los prestadores con título habilitante. Se les bajan más de 3 puntos, lo que reduce en miles de millones de pesos los fondos que recibirá el FUU. Los aportes podrían disminuir en un 60%, cerca de $123.000 millones, solo para el 2019. A ello se suma que el MINTIC “establecerá una senda de decrecimiento de la contraprestación para que la misma alcance los niveles más eficientes de la establecida en los países que conforman la OCDE” (Artículo 8), desfinanciando, aún más en el futuro, y debilitando la televisión pública hasta su extinción.

Están en juego miles de empleos de técnicos, autores, actores, artistas y técnicos que trabajan en el sector. Y están en riesgo la independencia de los medios, el usufructo del espectro, las creaciones nacionales, y la función de los medios como educadores y promotores de la cultura y de los valores de nuestra nación.

Al eliminar la Comisión de Regulación de Comunicaciones-CRC- y ANTV, y con la creación de la Autoridad Nacional de Regulación de Comunicaciones-ANRC-, la independencia y la autonomía, así como los contenidos de la televisión pública que sobreviva (si sobrevive) serán puestos bajo la vigilancia y control del MINTIC. Las funciones de control y vigilancia en manos de ANRC, bajo dependencia de MINTIC van incluso más allá de las recomendaciones de la OCDE que es enfática en señalar que:

“La CRC debe ser reformada y adquirir auténtica independencia con respecto al gobierno. No debe permitirse la participación directa del MINTIC u otros departamentos gubernamentales.” ” Así mismo debe mantenerse la financiación del sector, independiente del MINTIC.” ” La CRC y la ANTV deben fusionarse y crear un regulador convergente, INDEPENDIENTE, que se encargue de los mercados de comunicaciones y radiodifusión.”

El control gubernamental se extenderá hasta en la designación de los 5 miembros que harán parte del órgano de dirección de la ANRC, denominado Junta de Expertos Comisionados. Su designación “se hará a través de procesos de selección que adelantará el MINTIC”, escogiendo para cada proceso una universidad pública o privada. Los 5 expertos son: dos economistas, un abogado, un ingeniero, y un último, abogado o ingeniero. No se incluye ningún experto en materias audiovisuales, en producción, o en contenidos, lo cual refleja que no se contempla el papel vital que tienen los medios audiovisuales públicos en la educación y formación de valores e identidad de la sociedad. Quienes lleguen a la nueva Autoridad serán los encargados de adecuar su estructura y reglamento interno, con total libertad.

La ANRC será el órgano “encargado de promover competencia y regular los mercados de las redes y los servicios de comunicaciones; con el fin de que la prestación de los servicios sea económicamente eficiente y refleje altos niveles de calidad.” … “Para estos efectos, la ANRC adoptará una regulación que incentive la construcción de un mercado competitivo…” La historia mundial ha demostrado que el criterio de libertad competitiva se aplica precisamente para que suceda lo contrario. El libre comercio es, y ha sido, la vía al monopolio. En la medida en que las grandes transnacionales eliminan del mercado a sus competidores, no solo establecen las reglas y los contenidos, sino que determinan precios monopólicos.

Al hablar de convergencia no se habla de neutralidad en la red (solo se menciona neutralidad tecnológica), o de las OTT (Over The TOP), las plataformas de servicios que se brindan a través de internet (Netflix, etc.), pero que no necesitan de elevadas intervenciones de infraestructura o espectro y no están sujetas al marco regulatorio de los operadores. “La llegada de las OTT y los servicios interactivos y online ha generado enormes asimetrías en las responsabilidades normativas y financieras entre los operadores que circulan en diferentes plataformas.” (Sergio Andrés Urquijo y Gabriel E. Levy B.; ¿Quiere el Congreso de Colombia acabar la TV Pública?; ExpoAndina Link2018). Las OTT tienen la mejor tajada del pastel, al no ser reguladas, no pagar impuestos y operar, impunemente, sin controles. Son transnacionales con total libertad para imponer contenidos, fijar tarifas y saltarse todas las reglas que rigen aún en el mundo de las multinacionales.

Los operadores TELCO viven un momento coyuntural y la competencia inequitativa de la OTT las pone en riesgo. Sin embargo, las TELCO, al igual que ellas, las multinacionales de la comunicación, han visto un alivio de sus cargas con el nuevo régimen de contraprestaciones y de televisión por subscripción que estableció la ANTV. No es posible que con estas medidas se pretenda afectar toda la producción pública audiovisual, mientras se fortalece o se deja en libertad a las grandes transnacionales de la comunicación. Estas continuarán enriqueciéndose, imponiendo sus contenidos y monopolizando el conocimiento.

La UNESCO, en su documento de indicadores de calidad de las emisoras públicas, establece pautas para determinar el impacto y la misión de la TV pública. Entre estas se mencionan: la transparencia de la gestión, la diversidad cultural, la independencia y el carácter público del financiamiento. Colombia no cumple las recomendaciones de las cuales es signataria y sobrepasa las recomendaciones de sus llamados socios de la OCDE.

Los grandes avances tecnológicos han permitido la digitalización de los procesos de producción, distribución y consumo de las comunicaciones, lo cual se potencia con la expansión de las redes y permite que sistemas antes incompatibles ahora puedan convivir y se ofrezcan combinados. Todo ello debería redundar en un bien para los individuos y la sociedad, para el enriquecimiento del saber, para la mayor oferta cultural y de contenidos, para el fortalecimiento de la televisión y los medios audiovisuales públicos y el trabajo de los nacionales que se ocupan en estos medios. Sin embargo, este proyecto de ley, al igual que las leyes que han sido aprobadas recientemente para seguir las imposiciones de los Tratados de Libre Comercio y de la OCDE, como la Ley Lleras 6 o la Ley de Economía Naranja (todas relacionadas y parte del mismo paquete), van en la dirección contraria.

Finalmente, como aguinaldo, los permisos para el uso y explotación del espectro, patrimonio y propiedad de la Nación, serán ampliados a 30 años renovables. Mientras desaparece el uso público del mismo, aumentamos su usufructo para unos pocos monopolios que cuentan con el músculo financiero y político para hacer de las suyas. Hay socios a los que le toca la parte del león, y a otros, la del ratón.

¡Convocamos a todos los colombianos a defender los medios públicos de comunicación y cultura que el gobierno pretende privatizar y entregar a la voracidad de las multinacionales del entretenimiento!

UNIDAD NACIONAL DE ARTISTAS

Junio 3, 2018

 

Artículo relacionado

Aprobada la Ley Lleras 6.0 o Ley Naranja

23 de mayo de 2018

Video relacionado

Ley de Economía Naranja, Ley Lleras 6.0 recargada

 

Publicado enColombia
Sábado, 12 Mayo 2018 09:23

Impactos invisibles de la era digital

Impactos invisibles de la era digital


Cuando pensamos en la era digital, probablemente lo primero que acude a la mente son computadoras, teléfonos móviles y otros elementos obvios de lo que se ha dado en llamar TIC: tecnologías de información y comunicación. Parece algo etéreo, pero en realidad conlleva enormes impactos ambientales y energéticos.


Además, la industria digital va mucho más allá de esas primeras imágenes. Es una de las bases fundamentales del tsunami tecnológico que ya está sobre nosotros, pero que difícilmente percibimos en todas sus dimensiones. Entre ellas, por ejemplo, el rápido avance del Internet de las cosas, que se propone sustituir al comercio convencional –incluyendo hasta la compra semanal de los hogares–; la tecnología digital que mueve los mercados financieros; las transacciones y monedas digitales; la digitalización de la agricultura, con el uso de autómatas, drones, satélites, sensores y big data; la optogenética que propone manipular seres vivos a distancia; la omnipresencia de cámaras y sensores que se comunican con gigantescas bases de datos, que pueden incluir hasta nuestros datos genómicos; el Internet de los cuerpos, con la digitalización de la medicina y las nuevas biotecnologías, y el avance de la inteligencia artificial que subyace a todo ello. Todas son áreas de fuertes impactos –escasamente comprendidos por la sociedad– y la lista apenas comienza.
Uno de los aspectos más pesados y a la vez invisibles de la era digital, es que contrariamente a lo que se podría pensar, los impactos materiales, en el medio ambiente, en recursos y demanda de energía son enormes. Jim Thomas, codirector del Grupo ETC, ejemplifica esto en tres sectores: el iceberg de la infraestructura digital, la demanda de almacenamiento de datos y la voraz demanda energética del uso de las plataformas digitales.


La infraestructura digital y de telecomunicaciones ya instalada es muy desigual. Mientras en la mayoría de países de África y otros países del Sur global no llega a 20 por ciento de acceso de la población, en América del Norte supera 90 por ciento. En conjunto, constituye lo que Benjamin Bratton llama la mayor construcción accidental de infraestructura que la humanidad haya hecho jamás. Es decir, la infraestructura está conectada –o pretende estarlo– a todos los rincones del planeta, pero nunca se han tomado decisiones de conjunto sobre ésta, sus múltiples implicaciones e impactos. La mayor parte de la discusión global al respecto, a menudo promovida por empresas de telecomunicación y big data, es sobre supuestos aspectos de equidad (todos deben tener derecho de acceder a la red), y por tanto lo que plantean es que los gobiernos o agencias de apoyo al desarrollo deben construir y pagar por la infraestructura donde no la hay, y en muchos casos le dan prioridad frente a otras necesidades. Lo que en general no se nombra es que la expansión de la infraestructura digital implica, entre otras cosas, aumentar la red de radiación electromagnética a todas partes, que tiene efectos negativos graves, pero poco estudiados, sobre la salud y la biodiversidad. Es, además, un motor de conflictos para extraer los materiales necesarios para construir teléfonos celulares y otros aparatos de trasmisión y recepción.


Paralelamente, el almacenamiento de toda la información digital generada en el planeta se estimó para 2016 en 16.1 zettabytes (un zettabyte es un billón de gigabytes). Para 2025, se calcula que se requerirán 163 zettabytes, 10 veces más (IDC).


Para hacer la cifra un poco más tangible, serían unos 16 mil millones de dispositivos de almacenamiento, aproximadamente dos discos duros de alta capacidad por cada persona en el planeta. Esto requiere una cantidad gigante de materiales, que incluyen minería de muchos elementos, incluyendo raros y escasos, la producción masiva de químicos sintéticos (y basura tóxica) y una enorme cantidad de energía para extracción, fabricación, distribución y uso, incluyendo la operación y ventilación de los dispositivos, etcétera.


Los requerimientos energéticos son a menudo invisibilizados, porque se supone que la digitalización demandaría menos energía que otras actividades, lo cual podría suceder en algunos casos. No obstante, uno de los ejemplos más contundentes de lo contrario es el uso de monedas digitales como el bitcoin. Según datos recientes, una simple transacción en bitcoin, requiere la misma cantidad de energía que usa una casa promedio en Estados Unidos ¡durante dos semanas! (Digiconomist.net)


Estos son algunos ejemplos de los impactos que en general no se consideran. Todos ellos implican además efectos devastadores sobre las comunidades y poblaciones de donde se extraen los recursos, además de las consecuencias sobre la salud de usuarios y quienes están cerca de las líneas y torres de trasmisión, así como sobre fauna, vegetación y biodiversidad.


La tremenda demanda de energía de la infraestructura y operación digital se suma a los factores principales causantes del cambio climático. Por todo ello es necesario que desde las bases de la sociedad asumamos el análisis y evaluación múltiple de los desarrollos tecnológicos, incorporando todos sus aspectos, no solamente los que las industrias quieren vendernos.


*investigadora del Grupo ETC

Miércoles, 25 Abril 2018 11:27

¿Ser o no ser?

¿Ser o no ser?

La publicidad, como la televisión y la comunicación en general, no son neutrales, su carga es evidente como queda develado en este artículo.


Que la televisión entretiene, eso siempre nos han dicho de la llamada pantalla chica. Pero hay más: la televisión es un canal para las ventas, un canal para cultivar mentes consumidoras: esto no lo dicen pero sí lo sabemos. Es más, sabemos que lo que la televisión vende a sus anunciantes es precisamente eso: consumidores en potencia, de ahí la importancia de los informes sobre audiencia, así como de los perfiles de quienes están al frente de la pantalla.

Tenemos así, con la televisión y la publicidad, una alianza perversa en la que están comprometidos profesionales de distinto perfil y saberes, enfocados en lograr una programación conductal y emocional que arroje como resultado consumidores de ciertos productos, e inevitablemente ciudadanos de cierto carácter.

Así lo podemos precisar cuando nos sentamos a “disfrutar” pasivamente los adorables comerciales, que ofrecen y estimulan la adquisición de productos o servicios, todo lo cual puede resultar más peligroso de lo imaginado. Un análisis detallado de una pauta publicitaria que aparece en los medios televisivos nacionales, sobre el Politécnico Internacional, con una duración de apenas 15 segundos*, muestra como se tocan las fibras necesarias para «convertir el producto en la mejor decisión a tomar, a la hora de planificar un futuro feliz y lleno de éxito”,

El anuncio empieza llenado la pantalla con la imagen de una dulce niña suspendida en el espacio y el tiempo, adornada con flores en la cabeza y en las manos, en un plano medio con el fondo totalmente fuera de foco. Una dulce sonrisa ilumina su rostro. Es una hermosa publicidad.

Lo que representa esa imagen perfecta de la niñez, rebosante de alegría y salud, alejada del miedo, el dolor, representa un mundo de posibilidades. La intencionalidad del comercial es enfocar tus propósitos en un solo fin, el ideal de un mundo perfecto que ofrecer a tu hija, abstraído de las realidades externas.

La generación que se encuentra en ejercicio de la maternidad, parece heredar el modelo sobre protector, basado en la máxima “que mis hijos no pasen lo que yo pasé”. Por supuesto, la intencionalidad de esta cuña publicitaria, es la de activar y estimular ese deseo de bienestar que naturalmente tiene la madre: el de asegurar la felicidad de su hija. El mensaje resulta contradictorio, porque ella se verá en la necesidad de abandonar al infante para estudiar y trabajar, lo que contribuirá a generar apegos inseguros en el niño o niña, y lo incapacitará como persona adulta para relacionarse sanamente en casi cualquier ámbito.

En relación a esto, estudios importantes sobre vínculos y elementos de apego, que desarrollan los niños, y los capacitan después como adultos en su desempeño relacional, han evidenciado que un porcentaje importante de jóvenes carecen de esas habilidades emocionales. Tales carencias son producidas, en gran medida, por factores como la ausencia definitiva o itinerante de las madres durante los tres primeros años de vida, en los que, precisamente, se ha demostrado la importancia de la presencia casi total de las madres en la formación de un modelo interno, el mismo que determina las creencias acerca de sí mismo y de los demás, así como los juicios que influyen en la formación y mantenimiento de las dinámicas relacionales durante toda la vida del individuo.

Por otro lado, ya que la madre hace esto, en busca de ofrecer un futuro optimo para el bienestar de su hijo, intentará de maneras inimaginables evitar estados de frustración en él, evitándole afrontar conflictos, resolviendo en muchas ocasiones esos temas con regalos o accediendo a cualquiera de las demandas y exigencias del menor, lo que en parte, como lo sabe la ciencia, está relacionado con sentimientos de culpa. Entonces, por un lado la madre abandona y se siente culpable por ello, y por el otro sobre protege ofreciendo seguridad material, inhabilitando al niño de capacidades emocionales que le permitan manejar la frustración para convertirse en un adulto sano.

-Ana María, mi hija, es mi vida, dice la joven madre con tono enfático y emocionado. Está vestida de enfermera y al fondo puede verse, en un plano difuso, un posible médico, otro par de enfermeras; el lugar luce prolijo, extremadamente pulcro.

Esta escena ahonda explícitamente, cuál debe ser la posición de la mujer y madre, frente a sus roles, y dicta también sus prioridades. Hablamos de las demandas socialmente aceptadas. Hay implícitamente la disculpa argumentada, que si estás dedicando tiempo y posiblemente dinero a tu crecimiento personal y laboral debes hacerlo por una razón socialmente válida. Hay que recordar que todos los elementos forman parte del lenguaje, todo comunica, incluso lo que se omite. Por eso en esta pauta publicitaria, como en la gran mayoría de ellas, se muestra un entorno deseable, óptimo al que todos aspirarían, debe generar deseo de tenerlo, si es un producto, o de pertenecer, si se trata de estatus o lugar.

Un detalle. Que la madre esté con el uniforme de enfermera le brinda un espacio en la sociedad, más valido incluso que el lugar maravilloso que ya se vislumbra para trabajar; también le ofrece el estatus social que implica el ejercicio de la profesión –una vez terminados sus estudios. En cuanto al uniforme, en teorías de estrategias de poder, se referencia al uniforme como un elemento clave que genera pertenencia: su uso le muestra al mundo parte de lo que crees, haces, piensas y tienes, cosas que influyen en la auto-imagen o visión de sí mismo.

–Es por ella que trabajo, para poder estudiar, superarme y ser alguien en la vida, añade. Aparece un plano general de los exteriores del Politécnico, muy iluminado, ocupado por gente pulcra y linda, y un par de autos estacionados o pasando por el lugar.

La declaración de la madre define la intencionalidad del comercial. La primera negación es “trabajo por y para mi hija”, es por ella que hago o haré esto. La motivación, es lo que impulsa. Motivación viene del latín motus, lo que causa el movimiento, que cosas, lugares o personas hacen salir del letargo e impulsan a moverse. En este caso la joven madre afirma que no lo haría si fuera por y para ella, su motivo es más grande, más loable y valioso, es una oda al amor maternal que biológicamente impulsa, la gran mayoría de las veces, y socialmente se ratifica; nada más vergonzoso que ser una “mala madre”

La parte más neurálgica de la cuña publicitaria se condensa en la expresión “ser alguien en la vida”, es el hito mayor de la cultura popular, el leitmotiv del discurso y las aspiraciones de la clase media escolarizada, como se ha dado en llamarles. Esta expresión podría representar la síntesis del sistema de creencias en la sociedad occidental, no soy nadie, una negación total de nuestra existencia y por ende de nuestros derechos. No ser nadie, si la sociedad no reconoce y permite serlo; ser alguien en la vida, es una posibilidad que requiere requisitos para lograrlo. Es la expresión más aterradora de validarse solo en las demandas que configuran la existencia, de acuerdo a los criterios del otro, de los otros.

¿Y cómo ser alguien en la vida? En este caso estudiando y superándose, tal vez sería mejor decir: superando a otros, al fin y al cabo lo pretendido por la estrategia social generares la competencia necesaria para impulsarte a superar a los demás, para poder medir las capacidades, comparar el desempeño en cada área. No se trata de ser el mejor sino de ser mejor que alguien.

Queda explícito que se debe ser alguien, lo que implica que mientras no se tenga, en este caso el título ofrecido por el Politécnico, no serás nadie.

-Estudio enfermería en el Politécnico Internacional –continúa la joven madre.
-Porque quiero darle el mejor futuro.

Por supuesto, queda sentado cuál es el mejor futuro por ofrecer a los hijos. Según el Politécnico una madre con título de técnica con el que “supuestamente” podrá obtener las mejores oportunidades de trabajo aquí o en el exterior. Vale recordar que gran parte de las madres que trabajan fuera del país no llevan a sus hijos con ellas y terminan criándose con abuelos o familiares. –Fenómeno a ser analizado en otras líneas–.

Luego una voz en off ofrece estudiar mecánica dental, salud oral o auxiliar de enfermería, como promesa de lograr mejores oportunidades de trabajo aquí o en el exterior, para lo cual aparece un gran buque sonando la sirena grave y profunda.

Esta escena embriaga de anhelo las aspiraciones del televidente, porque el buque representa la libertad a la que todo colombiano aspira, es un deseo ya heredado que se trasmite generacionalmente y que es motivo de orgullo para cualquier padre. Vivir y trabajar en el exterior, es eslogan de éxito. Como buena estrategia comercial toca todas las fibras emocionales posibles, para impulsar al televidente a buscar tan deseado sueño.

Como quedó referido en párrafos anteriores, los elementos que se excluyen también forman parte del mensaje trasmitido, es un producto para un sector de la población que cuenta con el privilegio de pagarlo, o la que hace el sacrificio de endeudarse, invirtiendo allí el dinero: los sacrificios y esperanzas de las familias, en espera de un paraíso prometido al que ocasionalmente llegan unos pocos.

 

* https://www.youtube.com/watch?v=jvhqcr6zvQ0- Minuto 4:30.

 

Publicado enEdición Nº245
El método salvaje. El encuentro con El Otro en el periodismo narrativo

Todo periodista dedicado a narrar hace lo mismo: a lo largo de su vida va encontrando su propio método para investigar y para narrar, va creando su propia Arte Poética. Y frente a cada historia nueva tiene que inventar un nuevo método. Mi método es el de abandonarme a la sabiduría del corazón.

 

Para comprar aquí:

https://libreria.desdeabajo.info/index.php?route=product/product&path=20_1&product_id=158

Yo fui una de las primeras personas en Facebook y no debería haber confiado en Mark Zuckerberg

Cuando era estudiante de Harvard, mis amigos y yo oímos hablar de una nueva web que mejoraría nuestras vidas. Catorce años más tarde, veo lo equivocados que estábamos

La verdad es que el gran valor de Facebook ha nacido de haber logrado que todos nosotros perdiéramos el control

 

 

Hace catorce años, dos meses y ocho días, cometí un error. Igual que muchos errores que uno comete siendo muy joven en la universidad, esto tuvo que ver con fiarme de un hombre en quien no debería haber confiado. Y este error me afecta hasta el día de hoy.

 

No, Mark Zuckerberg no me contagió herpes. Pero tras el escándalo de Cambridge Analytica, he estado reflexionando sobre mi decisión de unirme a thefacebook.com el quinto día de su existencia, y me impresionan las similitudes entre la creación de Zuckerberg y un virus molesto (aunque mayormente benigno). Facebook no me va a matar, pero ha afectado a todas mis relaciones personales, me ha hecho contagiar a otras personas y nunca lograré deshacerme del todo de él.

 

La semana pasada, Zuckerberg tuvo que asumir ciertas consecuencias. Durante los dos días en que tuvo que responder las preguntas del Congreso, Zuckerberg buscó asegurar a la población que nosotros, y no él, tenemos un "control absoluto" de nuestras relaciones en Facebook. Repitió esta garantía una docena de veces, volviendo una y otra vez a la idea de que los usuarios pueden controlar la información que Facebook tiene sobre ellos.

 

Sin embargo, el Zuckerberg de 2018 sonaba muy parecido al "Mark E Zuckerberg ’06" que fue entrevistado sobre su nueva web el 9 de febrero de 2004 por el periódico universitario Harvard Crimson. Fue gracias a este artículo que mis amigos y yo decidimos confiar en este extraño detrás del ordenador y darle las claves de nuestra identidad: nombres, fechas de nacimiento, fotografías, correos electrónicos, y mucho más.

 

"Hay muchas opciones de privacidad", dijo en ese momento al entrevistador. "La gente tiene mucho control sobre quién puede ver su información".

 

"En Facebook, tienes control sobre todo lo que compartes", dijo al senador Dean Heller justo después de no poder responder con seguridad si Facebook alguna vez registró el contenido de las llamadas telefónicas de sus usuarios. "Tú puedes decir ‘no quiero que esta información esté allí’. Tienes acceso total a comprender todo, cada pequeña información que Facebook tiene sobre ti, y puedes borrarlo todo".

 

Zuckerberg mintió en aquel momento y miente ahora también. No tenemos "control absoluto" y nunca lo hemos tenido, como lo prueba el hecho de que incluso personas que nunca han tenido una cuenta de Facebook tienen "perfiles en sombra" creados sin su consentimiento.

 

Hace 14 años, dos meses y ocho días que se sale con la suya con el mismo cuento. Mientras lo miraba desarmarse delante del Congreso, no podía evitar verlo como uno de esos muchachos de Harvard de rostro juvenil que pasaban con gracia de su instituto de la zona de Nueva Inglaterra a las universidades de lujo de la Ivy League y lograban mantener contacto visual con el profesor mientras opinaban sobre libros que no habían leído.

 

Todavía recuerdo la emoción y la curiosidad por esta nueva web que prometía mejorar y reemplazar los anuarios universitarios que Harvard entregaba a los estudiantes de primer año. Aquellos volúmenes delgados de tapa dura solían ser una fuente de información útil y entretenimiento picante. Solíamos estudiar el anuario en detalle, intentando encontrar el nombre de un chico de la clase o de aquella chica del sábado por la noche, juzgando por las fotos de los estudiantes y generalmente ejerciendo un poco de ciberacoso precibernético: intentando saber cosas de otras personas sin tener que preguntarles directamente.

 

La web de Zuckerberg lanzó a Facebook a un nivel desconocido. Durante los primeros meses y semanas, fuimos testigos del poder de Facebook para redefinir las relaciones sociales. Con Facebook, erais amigos o no; tenías una relación, eras soltero, o "es complicado"; la popularidad era fácilmente cuantificable; aquellos que decidían no estar en Facebook se definían como abstemios, lo quisieran o no. Todo lo hermoso y doloroso que son las interacciones humanas quedaba reducido a datos en un gráfico social.

 

Recibimos este reajuste de las relaciones sociales sin pensar en quién o qué estaba detrás. Pasamos de juzgar a las personas por su foto del anuario a juzgar a las personas por su perfil de Facebook y sus hábitos en Facebook. Ahora me avergüenzo de mi decisión, nacida de mi propio sentimiento de ser muy guay, de que sólo aceptaría las solicitudes de amistad de otros pero no pediría amistad yo, como si esto fuese una forma significativa de autodefinirme.

 

Me gustaría poder decir que me detuve a pensar en las motivaciones del hombre que estaba detrás de la pantalla del ordenador, pero estoy segura de que no fue así. Incluso si hubiera querido asignarle una palabra, o incluso un valor, a la idea de que yo debería tener control sobre la información que otros utilizan para conocerme y juzgarme –creo que a esto llamamos "privacidad"–, seguramente me habría creído las palabras de Zuckerberg en aquella primera entrevista en la que aseguraba que su web era perfectamente segura.

 

La verdad es que el gran valor de Facebook ha nacido de haber logrado que todos nosotros perdiéramos el control. Sí, podemos decidir qué fotos y actualizaciones de estado y datos biográficos lanzamos a las enormes fauces de Facebook. Pero el verdadero valor está en la información que ni siquiera sabíamos que estábamos entregando.

 

Facebook sabe lo que leo en internet, dónde me voy de vacaciones, si me quedo despierta hasta tarde por las noches, las publicaciones de quiénes paso por alto y las de quienes me detengo a leer. Sabe que viajé a Montana, Seattle y San Diego, aunque nunca permití que me siguiera el GPS. Sabe el número de móvil de mi padre, aunque él nunca ha aceptado ser parte de la red social, porque yo fui lo bastante tonta como para compartirlo con mis contactos una vez hace varios años.

 

Sabe todas estas cosas que, en mi opinión, no le incumben en absoluto.

 

Si algo he aprendido de Mark Zuckerberg es que el conocimiento más valioso sobre otras personas es saber aquellas cosas que no te contarían sobre sí mismas.

 

Así que esto es lo que yo sé sobre Mark Zuckerberg. Durante esas primeras semanas de la existencia de Facebook, mientras él aseguraba a los estudiantes universitarios que podían confiarle sus identidades, Zuckerberg tuvo una conversación privada por Instant Messenger con un amigo suyo. Esa conversación luego se filtró y fue publicada en el Silicon Valley Insider. Y es la siguiente:

 

- ZUCK: vale, pues si alguna vez necesitas info de cualquier persona de harvard

- ZUCK: solo pídemela

- ZUCK: tengo más de 4.000 correos, fotos, direcciones, sms

- AMIGO: ¿qué? ¿Cómo lograste eso?

- ZUCK: la gente me la entregó

- ZUCK: no sé por qué

- ZUCK: "confiaron en mí"

- ZUCK: gilipollas

 

En los años siguientes, supe que Zuckerberg cuida tanto su privacidad que tiene guardias de seguridad que revisan su basura, que compró las cuatro casas que rodeaban su propia casa para no tener vecinos, que demandó a cientos de hawaianos que reclamaban tener derechos sobre pequeñas parcelas de tierra en su gigantesca propiedad en Kauai, y que armó mecanismos secretos para impedir que mensajes privados de su pasado reaparecieran y le trajeran problemas.

Lo que no he visto es que haya cambiado de opinión sobre la inteligencia de sus usuarios. Este es el mundo de Zuckerberg, y todos nosotros somos una banda de gilipollas viviendo en él.

¿Qué hacemos con las fake news? El debate entre legislar o no

El pasado 12 de abril se hizo público un informe elaborado por el Grupo de expertos de alto nivel de la Comisión Europea “Un enfoque multidisciplinar sobre la desinformación”. Este grupo, anunciado el 12 de enero, está formado por 39 miembros que representan a una amplia gama de sectores y expertos de los 28 países miembros de la UE. Allí se encontraban desde representantes de las grandes plataformas tecnológicas (Google, Twiter y Facebook) a representantes de los grupos de comunicación (Mediaset, Bertelsman, Sky News…), asociaciones de periodistas, expertos, consumidores… El formato es promover la imagen de un grupo representativo de la sociedad a pesar de que a nadie representan porque nadie les ha elegido y, a partir de ahí, dotar de rango de pluralidad, imparcialidad y neutralidad técnica a sus informes. Ni los representantes legítimos de los ciudadanos europeos participaron en la discusión ni mucho menos organizaciones sociales debatieron previamente nada ni conocieron del asunto. Diputados que representan a millones de europeos no integraban la comisión, pero sí representantes de Facebook o el gigante alemán Bertelsman de la comunicación. Paradójicamente había un representante de Berlusconi, no porque el partido que lidera tenga el apoyo de cuatro millones y medio de italianos (eso no sirve para ser consultado por la Comisión Europea), sino por ser el dueño de Mediaset.

 

Como el nombre del informe indica, el objetivo era analizar el panorama actual de la desinformación y una de las conclusiones más claras fue su posición en contra de cualquier medida regulatoria contra las noticias falsas. Según los “expertos”, insisto, considerando expertos a los representantes de las tecnológicas y grupos de comunicación, es un peligro “regular en caliente” y proponen medidas como abordar las causas de la desinformación. En opinión de los redactores del informe, la “desinformación es un problema multifacético, no tiene una sola causa raíz, y por lo tanto, no tiene una única solución […] el problema también involucra a algunos actores políticos, medios de comunicación y actores de la sociedad civil”. Por tanto las recomendaciones que proponen son, entre otras:

  • - Abandonar el término “fake news” porque no explica la complejidad de la situación y genera confusión en los debates mediáticos y políticos.
  • - Apoyo financiero para medios informativos independientes, verificación de datos y fuentes y alfabetización mediática e informativa.
  • - Un llamamiento para que las plataformas compartan los datos y que se puedan verificar.
  • - Petición para que las instituciones públicas a todos los niveles de la Unión Europea compartan los datos de manera rápida y eficiente cuando se lo soliciten las organizaciones de verificación de datos.


Un Código de buenas prácticas propuesto, que incluye 10 sugerencias de principios dirigidos específicamente a las plataformas tecnológicas.


En conclusión, en mi opinión, de nuevo se mantiene la impunidad para los grandes grupos de comunicación y plataformas tecnológicas para seguir mintiendo sin ninguna medida que garantice la veracidad de la información tal y como establecen normas como la Constitución Española.


Si observamos las medidas, solo encontramos ruegos a grandes empresas para que incorporen principios éticos y más ruegos a esas empresas y a las instituciones públicas para que compartan datos para poder verificarlos. Resulta paradójico que no nos atrevamos a prohibir la mentira y tengamos como alternativa el “apoyo financiero a medios informativos independientes, verificación de datos y fuentes y alfabetización mediática e informativa”. En tiempos en los que los medios recortan gastos en investigación periodística, corresponsalías y enviados especiales ahora deberemos destinar periodistas no solo a buscar la información, sino a desmontar las mentiras.


El proyecto periodístico independiente Maldita.es, que realiza un magnífico trabajo desmontando falsedades que circulan por medios y redes a través de Malditobulo, se ha unido a este grupo de expertos y sus tesis a favor de no legislar contra las noticias falsas. Ellos han expresado su preocupación por una legislación que pueda surgir desde el PP o desde un PSOE, que han insinuado esa intención. Bajo el título Contra la desinformación: legislar no es la solución, Malditobulo lanza varias preguntas que cree se deben aclarar antes de legislar: Desde quién decidirá qué es real y qué no a quién decidirá qué se comprueba y qué no, o qué es una “noticia falsa”, o qué medidas sancionadoras se aplicarán. Por supuesto que esas cuestiones se deben aclarar, pero decidir sobre una falsedad, buscar quien la juzgue y establecer sanciones no es algo que nos deba asustar. Todos los días los jueces se pronuncian en sus sentencias sobre verdades y mentiras, e incluso en la información en lo relacionado a las injurias o las calumnias.


De lo que se trata ahora es de nuestro sistema informativo garantice a los ciudadanos la veracidad de la información que reciben. Se sigue pensando en la libertad de expresión y la libertad de prensa como un derecho de los medios y de los periodistas y se olvida que el objeto jurídico de ese derecho es el ciudadano, y que si no se le garantiza la verdad no se estará cumpliendo. Que la mentira siga circulando es tan grave como la censura porque con ambos sistemas -mentira o censura- se consigue lo mismo: ocultar la verdad. Por otro lado, y aunque con las nuevas tecnologías todos podemos ser artífices de la mentira, quien tiene más capacidad de mentir es el poderoso porque es el que tiene más poder de fuego mediático: más influencia en internet (plataformas sociales), más periódicos, más televisiones…


La inseguridad informativa que se ha adueñado del panorama actual ha jugado a favor de los grandes proyectos desinformativos. Desde campañas falsas para promover guerras a campañas falsas para ganar elecciones mediante patrañas de los candidatos, véase Trump. Los analistas estadounidenses se indignan porque el 69 por ciento de las declaraciones de Donald Trump se han mostrado falsas, es decir, fueron mentira. Según un estudio de The Washington Post, la media es de 4,9 mentiras al día. Un estudio comparativo en la campaña electoral entre Donald Trump y Hillary Clinton mostraba que la candidata demócrata mentía tres veces menos que el republicano. Si eso era así, no resulta muy tranquilizador que la alternativa sea un presidente que “solo” mienta en el 23% de sus declaraciones. Pero, además, la lógica es que si se puede mentir con impunidad el 23% de las veces, ¿por qué no hacerlo el 69 si tampoco pasará nada y puede resultar más eficaz para engañar a la gente?


En el periodismo es igual, ¿cómo se va a poder formar una opinión cualificada un ciudadano si se pasa el día escuchando informaciones falsas en noticieros, tertulias y debates? ¿de qué le sirve a un tertuliano, un político o un periodista decir la verdad si luego el ciudadano no va a poder diferenciar su verdad de la mentira del tramposo?
No es verdad tampoco que la mentira tenga menos recorrido. Las redes han mostrado que la mentira, por su espectacularidad, sensacionalismo o sorpresa, suele terminar más difundida que una realidad aburrida, compleja o previsible.


En conclusión, el hecho de que nos fiemos del gobierno que tenemos no debería condicionarnos para pensar que sin legislación que prohíba la mentira podemos estar mejor informados o somos más libres. En el capitalismo, todo lo que no legislan nuestros representantes no es libertad es mercado. Y si dejamos que todo pueda circular, verdadero o falso sin distinción, será el mercado -y sus poderosos- el que nos imponga su versión.

Publicado enSociedad
El control social de la mente en la era digital

Los dispositivos para el dominio de la mente y el cuerpo, con el fin de garantizar la sumisión al poder, se han reforzado en la era digital. Joseph Goebbels, a la sazón ministro de Ilustración y Propaganda en la Alemania del Tercer Reich, comprendió el significado de la difusión masiva de mensajes.

Goebbels hizo fabricar una radio de bajo costo para que fueran adquiridas por las clases trabajadoras y los sectores medios. Se le denominó "la radio del pueblo". Limitada a la recepción de emisoras alemanas, en 1933 su producción incorporaba una esvástica encima del dial. Fue una revolución. Goebbels convenció a Hitler.

El control de la mente del pueblo alemán se extendió. Las ondas hertzianas fueron el mecanismo utilizado para penetrar en los hogares. Noticias, discursos, partes de guerra, concursos, música, etcétera. Todo estaba diligentemente seleccionado. El nazismo hizo del radiotransmisor un instrumento de control político. Era perfecto. Las familias arremolinadas frente al aparato recibían las instrucciones para acudir a manifestaciones, estar a la moda o participar en actos políticos.

Por primera vez los radioescuchas, en tiempo real, asistían a una transmisión deportiva. Nadie dudó de su eficacia. El pueblo alemán fue agradecido. Se transformó en un devoto nazi pasivo, gracias a este regalo envenenado de Goebbels.

En 1933, sólo 25 por ciento de hogares poseía una radio. En 1941, en plena ofensiva nazi, la proporción se elevó a 67 por ciento. Todos los fabricantes de aparatos de radiodifusión fueron obligados a producir el modelo. Su precio, 76 marcos, era una bicoca frente a los oscilantes 200 a 400 que costaban los convencionales.

Hoy, junto al ordenador personal, en sus diferentes modalidades, tabletas, smartphones, se hace posible dirigir, controlar, manipular y proyectar el mundo acorde con las grandes compañías del big data. Los vínculos existentes entre Microsoft y Apple con el poder y su complicidad se hacen patentes cuando se destapan los escándalos de la dominación informática. Tanto Bill Gates como el desaparecido Steve Jobs siguieron la senda inaugurada por el Tercer Reich.

Bajo una especie de mecenazgo, actos de filantropía, donan y reparten ordenadores a países dependientes, colegios públicos, instituciones públicas, ministerios, etcétera. A la par, crean aulas de informática en universidades de los cinco continentes. Todo bajo el sello de una obra en bien de la comunidad, ocultando la verdadera razón de tales comportamientos. Acceder a información global, antes insospechada y menos aún posible de almacenar, dirigir y manipular. Hoy, estas empresas construyen perfiles específicos para usuarios individualizados. La línea entre el espacio público, lo privado y lo íntimo ha desaparecido. Han penetrado hasta lo más profundo de nuestro ser. No hace falta una orden de registro dictada por un juez para entrar en tu domicilio y realizar un registro. No es necesario abrir cajones, hurgar en el desván de tu casa para descubrir tus gustos de lectura, pasatiempos y amistades. La información se consigue de forma sibilina, menos tosca, sin violencia física. El control del cuerpo y la mente se hace global. De la biopolítica a la sicopolítica. El poder entró vía web. Se rastrean tus correos electrónicos, compras, cuentas bancarias, vacaciones. Con un algoritmo adecuado se construye el perfil que define tu personalidad, comportamiento, aficiones, ideología, si eres sumiso, dócil, conflictivo, etcétera. Gracias al GPS, la localización no es un problema.

Los estándares de la web están controlados. Google, Facebook, Amazon, Youtube y PayPal pertenecen al consorcio W3C, articulado al protocolo Http, sin el cual la World Wide Web no existiría. Los navegadores Chrome, Safari, Mozilla y Firefox tienen dueños: Microsoft y Apple. La informática de la dominación, ensamblada a los servicios de inteligencia, facilita el control de la mente. Por nuestras entradas editan perfiles exactos. No se trata sólo del uso de nuevas formas de identificación, como el reconocimiento facial. Saben los gustos, controlan nuestras emociones, sentimientos. Tienen acceso al conjunto de los ingresos, la ubicación. No es extraño que los dispositivos de hardware tengan como función prioritaria acceder a la web y sus servicios. Los nuevos amos de esta red, a decir del colectivo Ippolita, en su ensayo ¿La red es libre y democrática?, concluyen: "Poseen los códigos del software que usamos, las informaciones que les regalamos, la potencia de cálculo y la mano de obra para mantener todo en constante movimiento (mano de obra gratuita de los usuarios). Los nuevos amos digitales han plasmado una mentalidad, han proporcionado una idea del mundo y cada día van anunciando la buena nueva de la web 2.0. Más de 20 años después de la puesta online del primer sitio www, nos descubrimos adeptos a una nueva religión, de la que desconocemos origen y estructura, pero cuya liturgia aplicamos cada día con meticulosa diligencia".

El capitalismo de la era digital articula un sistema totalitario, en el cual, curiosamente, nos sentimos cada vez más libres, creyendo que nuestras navegaciones en red acaban con el control social del poder analógico ejercido por una clase social o una élite dominante transversal. La gratuidad de los servicios de la web debería hacernos pensar. El capitalismo no regala nada a cambio de nada. Sin dudarlo, el complejo industrial, militar, tecnológico y financiero ha sido capaz de entrar en nuestra mente, minar la capacidad de resistencia, favoreciendo la adoración de nuevos dioses articulados a los dispositivos fetiches de la web.

 

 

Publicado enCultura
Anarchy: “El arte debe estar en las calles, donde está la verdadera realidad irreal”

El arte en las calles transita como el rugir de la motocicleta, o el amor de alcaldes como Peñalosa por los articulados de Transmilenio. Es evanescente como las humaredas de smog y alucinante para nuestras mentes; matices de grises, verdes, azules y voces mudas expresan el sentir de generaciones eléctricas y cibernéticas, hartas del frio con que los muros a veces arropan a sus habitantes, los oculta, los encierra.

 

Anarchy es un grafitero de Popayán, de sus músculos y sus nervios el arte brota, se escapa de los policías malgeniados y les cambia el corazón a los vecinos retrógrados, que no faltan. Su arte expresa la vida silvestre y las aspiraciones de los de abajo que no se resignan a vivir como toca. Nosotros quisimos hacer resonancia de su voz y sus imágenes, para quienes habitan otras ciudades reconozcan lo que los muros no dejan de gritar.

 

Tags y Tierra

 

  

Anarchy: Pues pana, voy a ser breve por que casi no tengo tiempo.

Empecé a pintar hace dos años con un parcerito que también estudia diseño gráfico en la Universidad del Cauca; yo firmo como Anarchys y mi trabajo apunta a críticar lo que está sucediendo por las fallas de un sistema que cada vez destruye más nuestro territorios y nuestro futuro como jóvenes

 

Mi posición en torno al mural es que debe crearse conciencia desde lo visual, ya saben: una imagen dice más que mil palabras, y desde allí brindar una experiencia y un reconocimiento para revitalizar los espacios públicos, y hacer resistencia para que el arte no se privatice en museos; el arte debe estar en las calles donde está la verdadera realidad irreal.

  

  Por eso le pinto a la soberanía alimentaria a la fauna y flora

 

Puerto Asís - Putumayo

 

El loro guacamayo y el delfín rosado son iconos en el Putumayo, son animales que también están en vía de extinción. Hoy en día los guacamayos hacen parte de mascotas en la ciudad y en el campo, los indígenas los cuidan para que los cazadores que los buscan por sus hermosos colores no se los lleven; estos dos animales, asimismo, se han escondido en el amazonas: el delfín huye de los derrames de petróleo en los pequeños ríos, que llegan al río Putumayo y, desde luego, al gran Amazonas

 

He estado pintando en Ibagué, Palmira, Cali, Cauca y Putumayo

 

Lenguas ancestrales: NasaYuwe

 

  

Una de las experiencias que más recuerdo fue la tensión que sentí al pintar en Siloé, en uno de los barrios más peligrosos de Cali, mientras pintaba pasaban muchas cosas alrededor, bueno es normal que sucedan cosas pero allá se veía más la miseria, por decirlo así: niños de 6 años con el sacol en la mano, menores emproblemados que no pueden cruzarse a la otra cuadra porque tienen culebras pendientes; otros menores que no les importó darse cuchillo al frente donde estaba pintando en pleno medio día, al mismo momento otros manes se daban plomo en la otra cuadra. Entonces, fue una experiencia que te deja pensando. Siempre había querido pintar en ese barrio, esa es la verdad, y sabía a lo que me iba a enfrentar, pero ese tipo de cosas te hacen sentir más vivo y darle con ganas para aportar un granito de ideas, de crítica, a estas problemáticas que hoy viven en todo el mundo.

 

Barrio Siloé - Cali

 

Los artistas podemos transformar este mundo decadente. Porque pensamos y actuamos aportando pequeños granitos del territorio y pá el territorio. Transformemos desde el arte, o desde cualquier oficio, pero hágalo real.

 

Pues pana, la gente siempre está agradecida, oís, la verdad, el arte en las ciudades tiene bastante acogida

 

Salvajemente libre


No es un mundo paralelo 
es un mundo donde se trata de sobrevivir 
ese mundo violentado, marcado por las balas
que nos impiden vivir 
esas que no son nuestras 
y que silenciosamente buscan el blanco
para dejar un gran agujero atrás.


Hoy trato de seguir mi senda 
sigo vivo porque lucho 
mi arma no responde a su placer
mi única arma es la conciencia 
la que me libera ante el perverso tirano.
Muralista: Anarchys

Publicado enColombia