Fuentes: La marea climática [Foto: Celia López Cañizares]

Entrevista a Celia López Cañizares, bióloga responsable del área de ciencia ciudadana de la Red Europea de Información sobre Especies Exóticas (EASIN).

Decenas de miles de cotorras argentinas llegaron como mascotas. Hoy compiten con gorriones y palomas por cualquier resto de alimento (y casi siempre ganan). Los huevos de mosquito tigre entraron por un puerto ocultos en un neumático. Hoy, la especie está bien asentada en Italia y el este de España, lo que conlleva un aumento del riesgo de transmisión de enfermedades como el dengue. La avispa asiática o velutina aterrizó en Francia en una partida de cerámica, y en 15 años parecer haber puesto contra las acuerdas a las poblaciones de abejas europeas.

Las especies exóticas invasoras amenazan la biodiversidad, y pueden impactar en la salud y las actividades humanas. Para concienciar sobre este problema en España y Portugal, entre el 29 de mayo y el 6 de junio se ha organizado la primera Semana Ibérica sobre Especies Invasoras, en la que colaboran unas 80 entidades, desde centros de investigación y universidades a ONG e instituciones europeas.

Celia López Cañizares conoce bien la biodiversidad ibérica y los riesgos que suponen las especies invasoras. Esta bióloga es parte del equipo de la Red Europea de Información sobre Especies Exóticas (EASIN), donde trabaja como responsable del área de ciencia ciudadana.

En el buscador de EASIN aparecen cerca de 14.000 especies exóticas. ¿Todas suponen el mismo nivel de riesgo?

No, las 13.918 especies exóticas recogidas en el catálogo de EASIN son especies introducidas, también llamadas exóticas o alóctonas. Entre un 10% y un 15% pueden considerarse invasoras, es decir, pueden tener un impacto relativo en los ecosistemas, las actividades humanas o la salud. Es sobre estas especies que es necesario establecer una serie de estrategias de control.

¿Cómo llegan estas especies exóticas?

Las vías de entrada son muy variopintas. Pueden ocurrir a nivel accidental, como por ejemplo las especies marinas que llegan al Mediterráneo en el agua de lastre de los buques de mercancías de otras zonas del planeta. Otro caso paradigmático es el del mosquito tigre, de origen asiático, que se introdujo en Europa a través del transporte de neumáticos en los que este insecto había depositado sus huevos. Una vez aquí, eclosionaron y se asentaron.

Muchas otras especies se introducen con un propósito, porque tienen un valor ornamental o gastronómico, por ejemplo. Si esas especies encuentran espacio de crecimiento y su comportamiento se vuelve muy diferente al que tienen en su hábitat natural, pueden acabar convirtiéndose en invasoras.

¿Hay alguna que llegue de forma natural, por su propia forma de desplazamiento?

Una cosa son las migraciones naturales. Las especies ocupan diferentes territorios. Los animales se mueven y las plantas dispersan sus semillas de forma natural. Es así que llegan nuevas especies a los ecosistemas, especies que con el tiempo se adaptan y acaban convirtiéndose en nativas. Pero las especies consideradas exóticas siempre llegan a través de actividades humanas.

¿Qué hace que una especie pase a ser considerada como invasora?

Una especie exótica puede llegar a un sitio y no ser capaz de sobrevivir porque las condiciones del hábitat no sean idóneas, o sobrevivir y naturalizarse, formando poblaciones estables. De las especies que se naturalizan, algunas empiezan a provocar impactos negativos sobre la biodiversidad nativa, las funciones del ecosistema, la salud humana o las actividades socioeconómicas. Estas son las que denominamos invasoras.

¿Cómo se decide a cuál prestar atención?

Se hace un estudio de análisis de riesgo, un balance de todos los factores negativos. Este estudio lo lleva a cabo un comité de expertos sobre las especies invasoras y las potencialmente invasoras. En función de estos estudios se crea un listado de priorización, que marca qué acciones son más urgentes y sobre qué especies.

Estas listas pueden hacerse a varios niveles. Volviendo sobre el caso del mosquito, este puede formar parte de una lista de priorización en España o en las regiones del Mediterráneo, pero estar fuera de esta lista en Polonia, por ejemplo.

¿Qué especies son más preocupantes ahora mismo a nivel europeo?

La Unión Europea, través del Reglamento 1143 de 2014, ha establecido una especie de lista negra de especies invasoras detectadas en Europa. En esta lista hay 66 especies de animales y plantas. [El mapache, la rana toro, varias especies de cangrejo, o la avispa asiática o velutina forman parte de dicha lista].

Hay varias especies que coinciden en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras y en esta lista de la Unión Europea. Por ejemplo, el camalote o jacinto de agua, muy presente en el río Guadiana y que acaba de ser detectado en el Guadalquivir. Es una especie de planta acuática originaria de Sudamérica. Se ha expandido de tal manera que ocasiona problemas ecológicos y está afectando a las actividades socioeconómicas que se desarrollan en el río.

¿Qué estrategias hay para frenar la expansión de estas especies?

La acción más importante es siempre la prevención. Es la más viable, la más barata y la más eficiente. Bajo el paraguas de la prevención englobamos acciones como la regulación del comercio de animales y plantas, el control de las fronteras y la firma de acuerdos internacionales. Cuando a pesar de estas medidas llegan especies exóticas que se convierten en invasoras, hay que recurrir a otras medidas.

Si los impactos no han sido evaluados, lo primero es monitorizar, hacer un seguimiento de las nuevas especies. Si se estima necesario, se puede apostar por la erradicación (hacerlo en su totalidad es prácticamente imposible) y el control, sobre todo, en las zonas más sensibles, como los parques naturales.

Monitorizar puede ser muy complicado con algunas especies. ¿Qué dificultades presenta el rastreo?

La monitorización es esencial para estudiar la dinámica de la especie en el tiempo y en el espacio, y por eso requiere de protocolos científicos muy exhaustivos. En ellos colaboran autoridades, investigadores y empresas especializadas. En muchos casos la colaboración ciudadana es fundamental.

En el caso del mosquito, por ejemplo, existen aplicaciones de móvil para que cualquier persona pueda informar sobre el avistamiento de cualquier mosquito. EASIN también tiene su propia app (AndroidiOS) para reportar la presencia de las especies invasoras de la lista negra europea.

Cuando la erradicación es imposible, ¿cómo se trabaja para mejorar la convivencia con la nueva especie?

La mejor estrategia sería mantener el control sobre la expansión de la especie. Además, toda acción encaminada a eliminar la especie en determinadas zonas debe ir siempre asociada a acciones de restauración del hábitat nativo. Es decir, si retiramos, por ejemplo, caña, una especie muy invasora en los ríos del Mediterráneo, debemos restaurar el bosque de rivera natural. La vegetación nativa hará que el ecosistema sea más resistente y frene la expansión de la caña. Si no se rellena el espacio que se deja con la eliminación, la especie invasora volverá a ocuparlo.

¿Cómo se afronta la restauración de un ecosistema?

Lo más importante es conocer el comportamiento de la especie invasora, su etiología. No es solo arrancarla y listo. Volviendo sobre el ejemplo de la caña, lo que se hace es eliminarla y en los huecos que deja se plantan directamente especies nativas del bosque de río mediterráneo, sobre todo, especies que hagan sombra, porque sabemos que la ausencia de luz limita mucho el crecimiento de la caña.

Las actuaciones se hacen siempre en base a estudios previos y a metodologías probadas. Cualquiera podría ponerse a arrancar caña, pero probablemente no tendría mucho éxito en controlar la expansión de la especie.

Antes hablabas de las diferentes rutas de entrada de especies exóticas. ¿Cuáles son las más habituales?

Lo más habitual es que entren a través del comercio de animales exóticos como mascotas. El caso típico es el de las tortugas de Florida de orejas rojas. Se pusieron de moda hace bastantes años, pero luego la gente se cansó de ellas y empezó a abandonarlas. Otro ejemplo muy conocido es el de la cotorra argentina, que ha invadido los parques de casi toda España. En el caso de las plantas, sucede algo similar con especies adquiridas para usos ornamentales, como el plumero o hierba de la Pampa, totalmente extendido en el norte de España.

Digamos que el uso que hacemos a nivel individual de las especies animales y vegetales es la vía de entrada más importante. Hablando más en general, cualquier actividad ligada a la globalización, como el comercio, los viajes o el transporte, es una puerta abierta a la entrada de especies exóticas. Hay muchas especies invasoras que forman ya parte de la memoria colectiva de la gente. Llevan tanto tiempo entre nosotros que cuesta que la población las perciba como exóticas.

¿Qué otros factores intensifican la presencia de especies invasoras?

El cambio climático y todos los fenómenos globales que están cambiando las dinámicas de los ecosistemas están influyendo en la presencia de especies exóticas. Primero, porque influye en las especies nativas, que se mueven en busca de climas más adecuados para su supervivencia y dejan espacio ecológico para las especies invasoras. Cuando restauramos un ecosistema, tenemos muy en cuenta las condiciones que el hábitat va a tener dentro de 20 o 30 años.

A medida que cambien las condiciones climáticas, veremos la entrada de nuevas especies. Lo estamos viendo. El año pasado se publicó un estudio que analizaba, por ejemplo, las 10 especies exóticas que tenían más probabilidades de asentarse en la Antártida durante la próxima década. En el Ártico está pasando lo mismo, intensificado, además, porque el deshielo está abriendo nuevas rutas de transporte y nuevas vías de entrada para especies exóticas.

Por Juan F. Samaniego | 03/06/2021

Publicado enMedio Ambiente
Lunes, 31 Mayo 2021 06:02

Shell

El director de Milieudefensie, Donald Pols, visiblemente feliz con el veredicto.

La sentencia de la corte de distrito de La Haya del pasado 26 de mayo ordena a la compañía anglo-holandesa de energía Shell que actúe para reducir, en el periodo hasta 2030, sus emisiones netas de carbono en 45 por ciento con respecto a los registros de 2019. "El grupo Shell", dijo la jueza responsable, "debe poner de su parte para contener la amenaza del cambio climático".

La demanda fue interpuesta por la organización Milieudefensie, la versión holandesa de Amigos de la Tierra. El argumento de base en este caso fue que los productos de Shell provocan cada año emisiones del orden de mil 600 millones de toneladas de dióxido de carbono, asociado con el llamado "efecto invernadero", equivalentes a 3 por ciento de las emisiones en el mundo y nueve veces más que toda Holanda.

El asunto ya había sido planteado por la propia Shell, que preveía disminuir las emisiones generadas por sus productos en 6 por ciento para 2023, 20 por ciento para 2030, 45 para 2035 y por completo en 2050 (con base en los niveles registrados en 2016).

La sentencia establece un precedente relevante para el control del calentamiento del planeta, cuya referencia política es actualmente el Acuerdo de París firmado en diciembre de 2015 en el marco de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

Shell argumentó que el problema en cuestión no debe tratarse en los tribunales pues, siendo una cuestión global, requiere de un amplio esquema de inversiones, la transformación tecnológica en la industria energética, la adecuación de toda una enorme serie de productos y servicios relacionados, así como la modificación de los patrones de consumo de la población.

Antes ya, una corte holandesa ordenó al gobierno de ese país acelerar las rebajas en las emisiones de carbono para 2020 hasta 25 por ciento respecto al nivel de 1990; la primera decisión de ese tipo en Europa. Es interesante apreciar el entorno de las iniciativas y las inevitables resistencias políticas y económicas con respecto al tema general del medio ambiente y en especial al impacto sobre el clima.

En esa sentencia se hacía explícito que las causas y consecuencias del cambio climático no pueden limitarse a un solo país, pero que: "el Estado no debe esconderse detrás del argumento de que la solución a este problema global no depende sólo de los esfuerzos holandeses". Al respecto, hay otros argumentos que se exponen en diversos países que eluden las exigencias y disposiciones en el campo energético para contrarrestar el calentamiento global.

En estos asuntos quienes participan en el debate sobre el clima son los gobiernos, los organismos internacionales, las grandes empresas del sector de la energía y organizaciones relacionadas con el activismo por el medio ambiente. No son claras aún las formas en que las sociedades, con toda su diversidad y estructuras desiguales participarán de modo amplio en esta cuestión y los mecanismos que tendrán disponibles para contar con la información adecuada y expresarse al respecto.

Las grandes empresas que explotan el carbón, el petróleo y el gas operan con criterios de distinta índole, pero claramente la rentabilidad es uno de crucial importancia. En el caso de las empresas que son públicas, es decir, que cotizan en los mercados de valores, podría ser que la postura de segmentos de los accionistas presionase para que haya un vuelco en las estrategias medioambientales. No necesariamente ocurre lo mismo con las empresas estatales en la que esas decisiones, con significativos efectos económicos, ocurren con base en criterios políticos, en un sector por naturaleza claramente politizado alrededor del mundo.

Esto representa un conjunto de fricciones en cuanto a la consecución de los objetivos de afectar de modo positivo al cambio climático. Las decisiones son de largo plazo pues el viraje productivo que esto representa es complejo y abarca un amplio conjunto de actividades, mercados e intereses.

Se trata efectivamente de una cuestión global, pero el alineamiento de los intereses privados y estatales es conflictivo. Piénsese en la producción de energías bajas en carbono: electricidad –incluyendo la recarga de vehículos eléctricos–, el uso de hidrógeno, las energías renovables o los biocombustibles. Los patrones de ajuste de una mayor demanda con una mayor producción es el quid de la cuestión. Las medidas para conseguirlo abarcan una gran variedad de acciones del orden privado y público. La energía es un bien de consumo masivo.

Lo que se consigna es una tendencia hacia la mayor presión de los inversionistas para un ajuste ecológico de las empresas del sector de la energía, una creciente acción regulatoria de los gobiernos, el incremento de la conciencia social sobre las emisiones de gases y el efecto invernadero. Los intereses en disputa son muy grandes. Habrá que ver cómo se irá forjando la dinámica en el mercado, en las políticas gubernamentales y entre los movimientos ciudadanos. El objetivo que se ha fijado ahora es contener el promedio de la temperatura en la Tierra por debajo de 2 por ciento.

Publicado enMedio Ambiente
Protesta contra la emisión de gases de Shell en un gasolinera de La Haya. — EFE

 

Un tribunal exige a la petrolera que reduzca sus emisiones un 45% para 2030.

 

La Justicia de Países Bajos he sentenciado este miércoles que la petrolera Shell es responsable directa de la crisis climática. Un tribunal del distrito de La Haya exige a la compañía una reducción neta de sus emisiones del 45% para 2030 ya que considera que "puede" y "debe" adherirse al Acuerdo Climático de París.

La sentencia supone un respaldo sin precedentes a la denuncia de la ONG Amigos de la Tierra (Milieudefensie, en neerlandés) y puede sentar las bases para futuras demandas contra otras empresas. El tribunal establece que Royal Dutch Shell tiene una responsabilidad directa en la lucha contra la crisis climática, incluido a través de sus políticas empresariales, lo que la obliga también a buscar relaciones con los consumidores que reduzcan las emisiones de CO2.

Shell debe cumplir con el límite establecido por el Panel Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático (IPCC) de la ONU, que recomienda reducir las emisiones para mantener el objetivo del Acuerdo de París de no superar un aumento de la temperatura del planeta de 1,5 grados a final de siglo.

Esto da la razón a Milieudefensie, que solicitó en diciembre a la Justicia neerlandesa que exija a la petrolera reducir sus emisiones de CO2 en un 45% para 2030 en comparación con 2019, porque "emite sustancialmente más que todas las empresas y ciudadanos neerlandeses juntos", lo que la compañía consideró un tema para los gobiernos y no los tribunales. "Esto se aplica a todo el mundo, incluido a Shell", consideró la jueza, en referencia al porcentaje de reducción de emisiones, un objetivo para el que la empresa dispone de medios y conocimientos, según la Justicia.

Esta sentencia puede tener consecuencias directas en otras compañías porque sirve de precedente judicial para futuras denuncias de ONG

La Corte recordó el impacto que tiene Shell en la crisis climática por su nivel de emisiones de gases de efecto invernadero, lo que va contra la responsabilidad indirecta de la compañía al respeto de los derechos humanos, independientemente de las acciones del Estado, según las directrices de la OCDE y los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (UNGPs), señaló el tribunal.

Esta sentencia puede tener consecuencias directas en otras compañías porque sirve de precedente judicial para futuras denuncias de ONG que decidan llevar a los tribunales a empresas con altas emisiones de CO2, tanto en Países Bajos como en el extranjero.

Seis organizaciones, entre ellas Greenpeace, además de más de 17.000 ciudadanos se habían sumado a la denuncia. Consideran este caso como "único" porque es el "primer juicio legal que ordena a una corporación transnacional contaminante reducir sus emisiones de acuerdo con los objetivos climáticos globales".

La petrolera, que admite los peligros de la crisis climática, ha defendido que está ya invirtiendo en proyectos verdes y que ha formulado objetivos para reducir emisiones de CO2 causadas por sus actividades, pero considera que no son los tribunales, sino los gobiernos, a través de acuerdos internacionales, los que deben contrarrestar el calentamiento global. El año pasado, en una sentencia revolucionaria, el Tribunal Supremo de Países Bajos dio la razón a la ONG Urgenda, condenando al Estado neerlandés a reducir a finales de 2020 las emisiones en un 25 % con respecto a 1990. 

LA HAYA

26/05/2021 16:29 Actualizado: 26/05/2021 16:31

Público / EFE

Publicado enMedio Ambiente
Sábado, 24 Abril 2021 05:35

El medio ambiente en la agenda de la OMC

La OMC busca incentivar las energías renovables.

Debate propuestas para que las políticas comerciales contemplen la cuestión

Analizan la liberalización del comercio en bienes y servicios vinculados al medio ambiente, como por ejemplo todo lo relacionado a energías renovables. 

En la Organización Mundial del Comercio (OMC) se debaten propuestas para que las políticas comerciales como aranceles, regulación sobre subsidios y áreas de libre comercio contemplen a la cuestión medioambiental. Hay varios canales de trabajo sobre este tema, dentro de los cuales se destaca el panel de Discusiones Estructuradas sobre Comercio, Medio Ambiente y Sustentabilidad (TESSD por sus siglas en inglés) integrado por 53 países y un “Club del Clima” liderado por Nueva Zelanda junto a Costa Rica, Fiji, Islandia Noruega y Suiza. La próxima cumbre de la OMC a fines de este año va a consolidar a estos grupos mientras se espera que el apoyo de la administración de Joe Biden termine de inclinar la balanza.

La cuestión medioambiental está encaminada a imprimir cambios en la institucionalidad global. El FMI viene haciendo hincapié en esta materia, con una serie cada vez más larga de documentos, declaraciones y promesas. Hasta ahora, lo más fuerte es la propuesta del Fondo junto al Banco Mundial para que las políticas de los países en la lucha contra el cambio climático tengan impacto positivo en el alivio de sus deudas externas. “Para los países que tienen poco espacio para emitir deuda, el financiamiento del crecimiento verde requiere garantías y préstamos que pueden ser incrementados gracias a alivios de deuda o reperfilamientos. Si estos temas no se toman en cuenta de forma conjunta, tanto la vulnerabilidad macroeconómica como el cambio climático representan riesgos sistémicos para la economía global", dice el documento conjunto que se va a presentar formalmente en la próxima cumbre climática de la ONU, en noviembre de este año.

Otra de las grandes instituciones globales es la OMC, en donde circulan iniciativas que vinculan el comercio con la cuestión medioambiental. Se destaca el panel de Discusiones Estructuradas sobre Comercio, Medio Ambiente y Sustentabilidad (TESSD por sus siglas en inglés), creado en noviembre pasado por 53 miembros de la OMC entre los cuales están la Unión Europea, Australia, Canadá, Chile, Costa Rica, Japón, Corea del Sur, México, Nueva Zelanda, Noruega, Suiza y el Reino Unido. El grupo se reunió el mes pasado y se puso como objetivo discutir en la cumbre de la OMC de este año la liberalización del comercio en bienes y servicios vinculados al medio ambiente, como por ejemplo todo lo relacionado a energías renovables. También está en carpeta la descarbonización de las cadenas de valor y la economía circular.

“Los países que asuman ese compromiso podrían facilitar entre sí el comercio de bienes reciclables y viceversa, castigar a los ni reciclables, así como también la suba de aranceles para los orígenes de mercaderías y servicios que no tengan compromisos de reducción de emisiones de carbono o liberalizar el comercio vinculado a tecnologías verdes”, explican desde la OMC.

En el organismo ven que a mediano plazo puede llegar a tener impacto la modalidad de los “Clubes del Clima”, que son países que acuerdan un paquete de normas para facilitar el comercio de bienes y servicios relacionados al medio ambiente. En esa línea se inscribe el Acuerdo sobre Cambio Climático, Comercio y Sustentabilidad (ACCTS por sus siglas en inglés), un “club” formado por Nueva Zelanda, Costa Rica, Fiji, Islandia, Noruega y Suiza.

Los países del ACCTS buscan avanzar para “remover los aranceles en bienes y servicios medioambientales, lo cual implica que serán más baratos en nuestros países, acelerando los procesos de incorporación a las economías”. En segundo lugar, quieren establecer disciplinas para eliminar los subsidios a los combustibles fósiles –como es el Plan Gas vigente en la Argentina hasta 2024--. “Se requiere en la OMC el uso de reglas de comercio sobre los subsidios a los combustibles fósiles, igual que como sucede en el caso de los subsidios a bienes industriales y en la agricultura”, indican. Por último, buscan promover la aplicación del etiquetado verde.

Por otro lado, hay una iniciativa en la OMC liderada por China para frenar el ingreso a ese país de residuos plásticos y electrónicos, lo cual viene trayendo problemas a otros destinos como Filipinas, Vietnam y Malasia. En el fondo, es una posición que choca con los Estados Unidos y Canadá, principales exportadores de esos residuos.

Por Javier Lewkowicz

24 de abril de 2021

Publicado enEconomía
Los impactos de la crisis climática empeoraron en 2020 pese a la covid-19

El Informe sobre el Estado del Clima Global, que publica la Organización de Naciones Unidas, refleja que el clima extremo combinado con la covid-19 fue "un doble golpe para millones de personas en 2020".

 

Los impactos e indicadores de la crisis climática, al sumarse el clima extremo a la covid-19, empeoraron durante el año 2020, que fue uno de los tres años más cálidos desde que hay registros a pesar del enfriamiento generalizado que provoca el fenómeno La Niña, según concluye un estudio de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y otros organismos.

El Informe sobre el Estado del Clima Global, que publica la Organización de Naciones Unidas, refleja que el clima extremo combinado con la covid-19 fue "un doble golpe para millones de personas en 2020" y que la desaceleración económica relacionada con la pandemia no logró frenar los impulsores de la crisis climática y la aceleración de los impactos.

En concreto, el estudio señala que la temperatura media a nivel mundial de 2020 estuvo 1,2 grados centígrados (ºC) por encima de los valores preindustriales (1850-1900) y concluye que los últimos seis años, desde 2015, han sido los más cálidos jamás registrados, al tiempo que, en su conjunto la década transcurrida entre 2011 y 2020 fue la década más cálida nunca antes observada.

En rueda de prensa, el secretario General de la OMM, Petteri Taalas, ha destacado que han pasado ya 28 años desde que la organización emitió su primer informe del estado del clima, en 1993, por las "preocupaciones planteadas en ese momento sobre el cambio climático proyectado".

Así, ha subrayado la "solidez de la ciencia climática basada en las leyes físicas que gobiernan el comportamiento del sistema climático" ya que "todos" los indicadores climáticos clave y la información de impacto asociada que se proporciona en este informe destacan "el incesante y continuo cambio climático, una creciente ocurrencia e intensificación de eventos extremos y graves pérdidas y daños que afectan a las personas, las sociedades y las economías".

Por ello, alerta de que la tendencia negativa del clima seguirá en las próximas décadas independientemente del éxito en la mitigación e incide en la importancia de invertir en adaptación. "Varios países menos desarrollados tienen importantes lagunas en sus sistemas de observación y carecen de servicios meteorológicos, climáticos y de agua de última generación", recuerda el secretario general de la OMM.

En esta línea, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quien ha defendido que el informe muestra que no hay tiempo que perder porque el clima está cambiando y los impactos "ya son demasiado costosos". "Este es el año de la acción. Los países deben comprometerse con emisiones netas cero para 2050. Deben presentar, mucho antes de la COP26 en Glasgow, planes climáticos nacionales ambiciosos que recorten colectivamente las emisiones globales en un 45% en comparación con los niveles de 2010 para 2030. Y deben actuar ahora para proteger a las personas contra los efectos desastrosos del cambio climático", ha reclamado.

Empeoran los datos

El Estado del clima 2020 refleja que las concentraciones de los principales gases de efecto invernadero siguieron aumentando en 2019 y 2020. El promedio mundial de las fracciones molares de dióxido de carbono (CO2) ya ha superado las 410 partes por millón (ppm), y si se mantiene la tendencia de la concentración de CO2 de los años anteriores, podría alcanzar o superar las 414 ppm en 2021, según se desprende del informe.

En cuanto a los océanos, la OMM explica que su acidificación y la desoxigenación ha seguido produciéndose, lo que incide en los ecosistemas, la vida marina y la pesca. En 2019, el contenido calorífico de los océanos alcanzó el nivel más alto del que se tenga registro, y es probable que esta tendencia se haya mantenido en 2020.

De acuerdo con el Servicio de Vigilancia Medioambiental Marina de Copernicus de la Unión Europea, la tasa de calentamiento de los océanos en el último decenio fue superior a la media a largo plazo, lo que indica una absorción continua del calor atrapado por los gases de efecto invernadero. Durante el año 2020 en más del 80 por ciento del océano se produjo, al menos, una ola de calor marina y el porcentaje del océano en el que se registraron olas de calor marinas "fuertes" (45%) fue superior al correspondiente a las olas de calor marinas "moderadas" (28%).

De hecho, desde 1993 se ha observado un aumento del nivel medio del mar a escala mundial. Las temperaturas del aire en superficie del Ártico se han elevado, al menos, dos veces más rápido que la media mundial desde los años 80, algo que el informe alerta de que podría tener importantes consecuencias para el clima mundial.

Respecto a 2020, informa de que el valor mínimo de extensión del hielo marino en el Ártico tras el deshielo estival fue de 3,74 millones de km2; desde que se tienen registros, esta fue la segunda vez que se ha reducido a menos de 4 millones de km2. Las temperaturas máximas récords que se registraron al norte del círculo polar ártico en Siberia provocaron una aceleración del derretimiento del hielo marino en el mar de Siberia oriental y el mar de Laptev, en los que se produjo una ola de calor marina prolongada.

En Groenlandia la capa de hielo siguió perdiendo masa por desprendimientos de témpanos se situó en el extremo superior del registro satelital de 40 años. En la Antártida se observa una fuerte tendencia a la pérdida de masa desde finales de los años 90 que se aceleró desde 2005. Las lluvias intensas y las inundaciones afectaron también a grandes zonas de África y Asia y provocaron una plaga de langostas del desierto en África, mientras que en Asia se registraron precipitaciones inusualmente elevadas en diferentes momentos del año.

En América del Sur, una grave sequía afectó en 2020 especialmente en el norte de Argentina, Paraguay y zonas fronterizas de Brasil un país que tuvo pérdidas agrícolas de casi 3.000 millones de dólares. También en el sur de África hubo una sequía prolongada, sobre todo en Sudáfrica.

madrid

20/04/2021 10:37

Actualizado: 20/04/2021 10:50

Agencias

Publicado enMedio Ambiente
Sábado, 17 Abril 2021 05:47

La energía renovable tiene un líder

La energía renovable tiene un líder

China está por mucho a la vanguardia de las nuevas tecnologías

 

China es el líder mundial en energía renovable. Esto no solo remite a la velocidad en la que avanza la energía limpia en el país asiático sino que también se vincula a su presencia como exportador de equipos y tecnología, y como financista de proyectos en otros países. A pesar de que China es todavía el principal emisor de dióxido de carbono, la revolución industrial asociada al nuevo paradigma climático tiene color rojo.

La Agencia de Energía Internacional calculó que a nivel mundial, el año pasado la potencia de generación eléctrica proveniente de energías renovables aumentó unos 200 gigavatios, un incremento del 4 por ciento frente a 2019. De esos 200 GW adicionales, 85 corresponden a China, seguido de lejos por Estados Unidos (29 GW) y la UE (26 GW). Para 2021 se espera una nueva expansión del 10 por ciento en la potencia, con un aporte del lado de China de otros 82 gigavatios. Para tener una dimensión de estos números cabe recordar que la potencia total instalada en la Argentina (correspondiente a todas las fuentes de generación eléctrica, no sólo renovables), es actualmente de casi 42 GW. Es decir que en 2020 China incorporó en renovables el doble de potencia total con la que cuenta la Argentina.

El cuadro energético chino

La matriz energética de China tiene como elemento principal al carbón, aunque con una participación que viene en baja. Medido en términos de consumo energético, el carbón pasó de representar el 73,6 por ciento del total consumido en 2007 hasta el 57,6 por ciento actual. Al mismo tiempo, la participación de la energía renovable en el consumo energético pasó del 6 al 15 por ciento. Si se mide sólo la matriz eléctrica, casi el 30 por ciento de la electricidad consumida en 2020 provino de fuentes renovables.

La potencia instalada de generación eléctrica en China es de 881 GW (21 veces la potencia argentina). La potencia en renovables es actualmente del 18,8 por ciento y el Estado chino planea que su participación suba hasta el 20 por ciento para 2025 y al 25 por ciento para 2030. China explica cerca de una cuarta parte de la inversión global en energía renovable.

“La estrategia económica de China es llegar a un crecimiento económico más lento y de mayor calidad, con eje en la innovación y los servicios, más que en la manufactura de bajo costo y más contaminante. Esto favorece a sectores de baja intensidad de carbono y más dinámicos, como la energía renovable y la movilidad eléctrica”, indicó a Página/12, Sam Geall, CEO de la organización China Dialogue.

La primera fuente de generación de energía renovable es la hidroeléctrica, en donde sobresale la represa de las Tres Gargantas, terminada en 2012 a un costo de 37 mil millones de dólares, con una potencia de 22.500 megavatios, un 60 por ciento más grande que la represa de Itaipú, la segunda más grande del mundo. China cuenta con cuatro de las diez represas más grandes del mundo.

En el campo de la energía eólica, China cuenta los cinco parques más grandes del mundo. A la cabeza está el parque Gansu, que cuenta con una potencia de unos 8 GW pero que planea llegar a 20 GW. En la energía solar, China cuenta con el parque Hunaghe, de 2,2 GW, cuyo costo estimado fue de más de 2 mil millones de dólares. Este emprendimiento de China compite con Australia y Abu Dhabi entre los más grandes del mundo. China es además el proveedor del 70 por ciento de los paneles solares que se instalan en el mundo.

China también muestra un fuerte avance en la energía nuclear, que no es energía renovable pero sí mucho más limpia que los combustibles fósiles y el carbón. Actualmente operan en el país 49 reactores nucleares, con una potencia estimada en 50 GW. China ya es el tercer país en la carrera nuclear, detrás de Francia y los Estados Unidos.

Más allá del citado “liderazgo” de China en renovables, lo cierto es que el país asiático tiene una larga carrera por recorrer en la energía verde: en la actualidad China es el principal emisor de dióxido de carbono --el CO2 contribuye con el 80 por ciento de los GEI --. El país asiático es responsable por el 29 por ciento de las emisiones globales en 2018. El primer factor que explica las emisiones de CO2 de parte de China es el uso del carbón como fuente de energía. Se estima que desde 2011 China consumió más carbón que el resto del mundo en conjunto. A la vez, la electrificación de la matriz energética en China es todavía baja, del orden del 40 por ciento. La electrificación permite avanzar en la generación limpia.

 “Hay una clara estrategia de hacer punta tanto en energías renovables como en la movilidad eléctrica y en baterías de litio porque los chinos están convencidos del círculo virtuoso de la economía verde. Hay muchas empresas chinas que están muy bien ubicadas en el mercado gracias a sus bajos costos y a sus competidoras de Estados unidos y Europa se les hace difícil sostenerse. Por otro lado, China tiene una política de inversiones en el exterior, con financiamiento atractivo para la adquisición de equipamiento chino. La pata financiera es otra ventaja comparativa frente a la competencia”, explicó a este diario Juan Pablo Zagorodny, profesor de la maestría en Gestión de la Energía de la Universidad de Lanús.

Más allá de la carrera tecnológica vinculada a las nuevas formas de energía que China está convencida en liderar, hay también otros motivos que explican el desarrollo de las renovables. Lauri Myllyvirta, investigador principal del Centre for Research on Energy and Clean Air (CREA) indicó a Página/12 que “China tiene fuertes razones para preocuparse por el cambio climático. La seguridad alimentaria de China, los recursos de la agricultura y el agua son particularmente vulnerables al cambio climático, de modo que definitivamente el país tiene un interés propio en perseguir una estrategia de desarrollo con bajas emisiones. Por otro lado, no hay duda de que China también quiere liderar y ser proveedor clave de la tecnología del futuro basada en bajas emisiones de carbono. Alinear la estrategia industrial y económica del país con los esfuerzos en materia climática es simplemente buena política económica”.

Otro factor involucrado en el fenómeno de la energía verde en China es la seguridad energética de la potencia asiática. China es el principal importador del mundo de petróleo, al superar en 2017 a los Estados Unidos, favorecidos por la extracción no convencional. Cerca del 65 por ciento del petróleo que consume China proviene de las importaciones. La mitad de esas importaciones proviene de Medio Oriente. Asimismo, China importa gas natural desde una serie de gasoductos que transportan el recurso proveniente de Rusia, mientras que también China es el principal importador de GNL.

“La seguridad energética es una preocupación muy importante para los líderes chinos, especialmente la reducción de la dependencia del petróleo que se importa a través del Estrecho de Malaca, que patrulla la marina estadounidense. Es decir que hay una política muy clara de diversificación de las fuentes de energía y de las rutas de tránsito. Y la forma más efectiva en el largo plazo de llegar a la seguridad energética es la producción de electricidad de forma renovable. Esta estrategia también va a mantener el uso del carbón, dado que China tiene amplias reservas”, agrega Sam Geall, de China Dialogue.

Sábado, 10 Abril 2021 06:42

Prohibir cubrebocas con nanomateriales

Prohibir cubrebocas con nanomateriales

Un tipo de cubrebocas descartable del que se han distribuido millones a niños escolares, guarderías, funcionarios de salud y transporte en Québec y otras provincias de Canadá, fue retirado esta semana del mercado por Health Canada, la Secretaría de Salud de ese país (https://tinyurl.com/pufkn48k2/4/21).

El organismo señaló que este cubreboca descartable, que contiene nano-grafeno, conlleva riesgo de toxicidad pulmonar al inhalar las nanopartículas, según evidencias en animales de laboratorio. La institución actuó a partir de la denuncia en enero de 2021 de una madre en Montreal, porque la máscara le provocó dificultad para respirar, tos y dolor de cabeza. Luego de que la secretaría emitiera el comunicado advirtiendo contra el uso de este tipo de máscara, surgieron más denuncias de malestares en niños, niñas y personas adultas.

En enero de este año, el instituto Sciensano, de la Secretaría de Salud de Bélgica, también retiró del mercado 15 millones de máscaras con nanopartículas de dióxido de titanio y de plata. El toxicólo Jan Tytgat señaló que es necesario investigar si las nanopartículas en los recubrimientos de cubrebocas podrían tener efectos adversos, incluso provocar cáncer. (https://tinyurl.com/y2n8fdc)

El grafeno es una estructura hexagonal de átomos de carbono, que se usa para dar resistencia y otras características a materiales. Desde hace más de una década se sabe que los nanotubos de carbono conllevan serios riesgos al entrar en organismos vivos: pueden actúar como agujas, insertándose en tejidos, lo que causa procesos inflamatorios que pueden derivar incluso en cáncer. Es una acción similar a la ingestión de partículas de asbesto o amianto.

Las autoridades sanitarias de Canadá advierten que ese mismo proceso se podría dar al inhalar partículas de grafeno que se han incluido en varios modelos de cubrebocas. Científicos expertos en la evaluación de riesgos de las nanopartículas reconocen que es un problema grave, especialmente con el aumento explosivo de su uso derivado de la pandemia (https://tinyurl.com/4w66rknr).

El modelo más difundido de máscaras que contienen grafeno son tres capas grises, o con un lado gris y otro celeste. Se venden sin control en varias plataformas de compras en línea en toda América Latina. Para reconocerlas y evitarlas, hay que observar si son máscaras descartables de nanografeno o biomasa de grafeno.

La prohibición en Canadá es apenas la punta del iceberg. La producción de las máscaras que motivaron la decisión (que aplica a todas las máscaras con grafeno) son de la empresa privada trasnacional con sede en China Shengquan Group (SQ) que vende a una amplia gama de distribuidores y tiene subsidiarias en Alemania, Estados Unidos, Brasil, India y Rusia. Según la empresa, tienen capacidad de producir entre 2 y 5 millones de máscaras diarias. En su página electrónica, colocan una foto de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, usando una de sus máscaras con grafeno (https://tinyurl.com/tufs7a5n).

Pese a que las máscaras de SQ llevan impreso los sellos de aprobación de la Comisión Europea (CE) y la FDA (agencia de Estados Unidos), ni la empresa ni los distribuidores respondieron al pedido del gobierno de Canadá de presentar estudios de evaluación de inocuidad. La impresión de las letras "CE" en productos no la otorga la Unión Europea, sino indica que las empresas se comprometen voluntariamente a usar los estándares que esa región define.

Hay muchos otros productores y distribuidores de cubrebocas y otros objetos de protección y uso sanitario muy frecuentes durante la pandemia, que contienen nanopartículas de diferentes materiales y en diferentes formulaciones, por considerar que son potentes agentes de desinfección. No obstante, las regulaciones y evaluaciones de riesgo a la salud y al ambiente de estos materiales en su producción, venta y uso, es muy limitada en todo el mundo, y en la mayoría de los casos apenas se trata de normas que o son voluntarias, o su cumplimiento no es fiscalizado, lo cual es el caso en México, por ejemplo.

El 8 de abril 2021, varias organizaciones internacionales, entre ellas Grupo ETC, Center for International Environmental Law (CIEL); Health Care Without Harm (HCWH) y Mujeres comprometidas por un futuro común (WECF) enviaron una carta urgente a la Unión Europea demandando que se prohíba el uso de máscaras faciales y equipos de protección sanitaria con nanografeno y otras nanopartículas (https://tinyurl.com/4rfs98zb).

Desde Canadá, Jim Thomas, director de investigación del Grupo ETC, organización de la sociedad civil que investiga los impactos de nuevas tecnologías y ha sido pionera en la denuncia de los riesgos de la industria nanotecnológica dijo: "Se supone que las mascarillas son para proteger a la gente, no para someterlas a más riesgos. Usar nanomateriales no probados en millones de máscaras faciales y otros equipos sanitarios es un ejemplo de especulación pandémica sin escrúpulos. La Unión Europea y todos los países que lo permiten o no las supervisan, deben prohibirlas y retirarlas del mercado urgentemente".

Con la pandemia, se han vendido más de 1.5 billones de mascarillas descartables, que en sí mismo genera un problema gigantesco de uso de materiales, basura tóxica, incluso los elásticos de éstas causan graves problemas a la fauna marina al ser descartados.

Por Silvia Ribeiro*

* Investigadora del Grupo ETC

Para 2024, la minería bitcoin será el duodécimo 'país' por consumo de energía

Un reciente estudio de la Academia de Ciencias de China y la Universidad de Tsinghua, publicado en la revista Nature Communications, ha revelado que la minería de bitcoins consume demasiada energía, tanta, que en los próximos tres años los cálculos prevén que supere la energía que consumen países enteros. Los pronósticos de los investigadores no son optimistas y, para 2024, creen se el consumo de energía superará en más del doble el actual, alcanzando los 297.000 GWh al año. España, por ejemplo, tiene una demanda anual de unos 250.000 GWh.

Según explica la propia Bitcoin, la minería de esta criptomoneda es el proceso de invertir capacidad computacional para procesar transacciones, garantizar la seguridad de la red y conseguir que todos los participantes estén sincronizados. Viene a ser un centro de procesamiento de datos descentralizado, ofreciendo recompensas a los ‘mineros’, lo que también ha propiciado que se pervierta el sistema, multiplicándose exponencialmente el número de equipos dedicados exclusivamente a la minería de bitcoins. No sólo eso, sino que incluso mucho código malicioso que infecta a ordenadores los convierte en redes de zombies que realizan minería para el ciberdelincuente sin que la víctima se percate de ello.

Con estos niveles de consumo, la minería de bitcoins se situará en el puesto 12 del ranking mundial de países por demanda energética. Ya un reciente estudio de la Universidad de Cambridge estimaba que actualmente esta red de criptomoneda consume más 121.000 GWh al año, estando entre los 30 principales consumidores de electricidad en todo el mundo si fuera un país.

Debido a ello y considerando la amenaza que supone para el medio ambiente, el estudio plantea la necesidad de incrementar los controles regulatorios. No en vano, la simulaciones realizadas durante la investigación estima que las operaciones de minería asociada a la criptomoneda van a rebasar los 130 millones de toneladas de emisiones de carbono, lo que supera a las emitidas por países como Qatar o República Checa. La preocupación por esta problemática no es nueva: hace más de una década que el ya fallecido Hal Finney, uno de los pioneros de la criptografía y las criptomonedas, expresaba en Twitter su inquietud al respecto:

La situación se ha agravado especialmente en el país de origen del estudio, China, donde dedicarse a la minería de bitcoins se ha convertido en una actividad empresarial muy rentable, toda vez que tanto el equipamiento informático como el consumo de electricidad es barato. De hecho, se estima que cerca del 70% de los mineros de bitcoins se encuentran en China, donde más de dos tercios de la energía provienen del carbón.

Las consecuencias no han tardado en hacerse notar y, tal y como expone el estudio, si fuera una urbe y ateniendo a su consumo energético, la minería de bitcoin se encontraría entre las 10 principales de las 182 ciudades de China a nivel de prefectura, así como entre los 42 principales sectores industriales de China.

Traducido en emisiones de carbono, la minería ya supone el 5,4% de las emisiones por electricidad en China. Con estos datos, los investigadores consideran que el objetivo de reducir el 60% de las emisiones de carbono por PIB para 2030, como se aprobó en el Acuerdo de París, se antoja complicado, más aun considerando que algunos mineros recurren a generadores de electricidad basados en combustibles fósiles.

La  solución planteada por el trabajo de la Academia de Ciencias de China y la Universidad de Tsinghua no pasa tanto por imponer mayores precios o impuestos al carbono, porque entienden que eso sólo trasladaría a los mineros donde sea más barato, como por derivar la minería a regiones en las que su demanda de electricidad sea satisfecha con fuentes de energía renovables –actualmente se concentran en las regiones con plantas de carbón-. De este modo, aunque el consumo de energía no se reduciría, sí lo harían al menos las emisiones de carbono.

Por David Bollero

9 abril, 2021

Publicado enMedio Ambiente
Esquema de algunas de las ideas para refrescar la atmósfera terrestre. — Universidad de Harvard

Un informe sobre la geoingeniería solar de las Academias Nacionales de Estados Unidos cree que hay que investigar más esta segunda línea de defensa.

 

Si no hay nuevos retrasos, un globo estratosférico del que pende una góndola con instrumentos será lanzado el próximo mes de junio por la agencia espacial de Suecia para hacer la primera prueba de funcionamiento de un sistema que pretende investigar cómo se comportarían partículas de polvo mineral en la parte superior de la atmósfera. El objetivo último es comprobar si se le podrían poner a la Tierra unas gafas de sol para amortiguar la crisis climática.

Es Bill Gates quien financia este proyecto de la Universidad de Harvard y, a pesar de que este primer vuelo del globo y los siguientes no soltarán ninguna partícula, la oposición al experimento ya se ha hecho notar en Suecia. Sin embargo, no son pocos los científicos que creen que la geoingeniería es una línea de investigación que se debe continuar para, si no se alcanzan los objetivos de reducción de emisiones de efecto invernadero, contribuir a aminorar los efectos del cambio climático, como segunda línea de defensa. No es, sin embargo, un sustituto de la descarbonización y la mitigación, aseguran.

Esta postura se refleja ahora en el nuevo informe de las Academias Nacionales de Estados Unidos (NASEM) sobre técnicas para reflejar la luz del Sol, que disminuirían el calentamiento de la Tierra. El informe es favorable a que este país, en colaboración con otros, desarrolle "de forma cautelosa" la investigación sobre la posible intervención en el clima a través de la geoingeniería, para conocer tanto sus efectos potenciales positivos como los riesgos de la gestión de la radiación solar.

La estrategia para refrescar la Tierra se basa en tres técnicas que, según el informe, vale la pena investigar e incluso se podrían combinar. Dos son para reflejar más la radiación solar y la tercera para aumentar la radiación terrestre. La primera y mejor estudiada consiste en añadir pequeñas partículas reflectivas (de carbonato cálcico en el caso del experimento SCoPEx de perturbación estratosférica de Harvard) para formar aerosoles en la parte superior de la atmósfera, entre los 16 y los 25 kilómetros de altura. Algo parecido a lo que sucede en las erupciones volcánicas. La segunda consiste en aumentar el espesor o la reflectividad de las nubes bajas marinas y está muy poco desarrollada. Basándose en las nubes acumuladas que se observan claramente en las rutas marítimas, causadas por la contaminación emitida por los barcos, se ha lanzado la idea de pulverizar agua marina en diversas zonas para que se formen más nubes. La tercera sería aligerar las nubes altas de hielo (los cirros, entre los 6 y los 13 kilómetros) para que escape más radiación infrarroja al espacio. Para ello se sembrarían las nubes con hielo para formar núcleos mayores que los naturales y acortar así su vida, pero esto solo funcionaría en unas condiciones determinadas.

Todas son propuestas arriesgadas y, como en la primera se actuaría sobre el mismo nivel que ocupa la capa de ozono, se sabe que, al menos en esta, las consecuencias serían de larga duración. Sin embargo, se estima que bastaría con reflejar un 1% de la radiación solar que ahora absorbe la Tierra para contrarrestar el aumento de los gases de efecto invernadero hasta la fecha.

El informe es el fruto de varios años de trabajo de ingenieros, científicos y médicos, entre otros especialistas, y pretende ser un documento de consenso para la política científica y también informar al público en general sobre el tema. Desarrolla uno anterior, de 2015, más general, pero se centra con mayor detalle en la intervención atmosférica.

No se trata, se afirma en el informe, de diseñar un programa nacional de geoingeniería solar para ponerlo en práctica en el futuro sino para comprender mejor los muchos aspectos desconocidos de esta tecnología, entre ellos cómo podrían afectar a los fenómenos meteorológicos extremos, a la agricultura, a los ecosistemas naturales y a la salud humana, señalan las Academias Nacionales. El programa estaría sometido a estrictas reglas y a la participación pública. Solo se permitirían experimentos al aire libre cuando fueran absolutamente necesarios para complementar los trabajos de laboratorio y modelización o cuando aprovecharan algún fenómeno natural, como una erupción volcánica.

Para todo ello, la comunidad científica pide entre 100 y 200 millones de dólares durante los primeros cinco años para estudiar 13 áreas de investigación concretas que se pueden agrupar en tres grandes ámbitos: los objetivos y el contexto de la geoingeniería solar, los impactos y las dimensiones técnicas de cada tecnología, y los aspectos sociales. Actualmente estos temas se investigan parcialmente, sin coordinación y sin reglas específicas.

"En la ingeniería solar hay muchas preguntas científicas sin respuesta sobre los riesgos y los efectos secundarios, pero son igualmente importantes las preguntas sobre quién decidirá el despliegue de esta intervención para enmascarar el calentamiento global y durante cuánto tiempo", ha dicho Marcia McNutt, presidenta de las academias. "Dada la urgencia de la crisis climática, es necesario estudiar más la geoingeniería solar, pero lo mismo que sucede con otros campos, como la inteligencia artificial o la edición genética, la ciencia tiene que preguntar a la población no solo si podemos hacerlo realidad sino si debemos".

Como pasa tantas veces en ciencia, avanzar en el conocimiento, aunque sea en temas que nunca se hagan realidad exactamente como se previeron, puede dar una ventaja sustancial en muchas otras áreas a los países que los investigan. Este puede ser uno de esos casos.

 06/04/2021 07:07

Por Malen Ruiz de Elvira

La evolución urbano-ambiental de las ciudades chinas

De unidad industrial a urbanidad sustentable

 

A lo largo del tiempo las ciudades han desempeñado diversas funciones. En general éstas representan espacios donde se aglomera la población, donde se forman circuitos económicos de producción e intercambio y donde se densifican las relaciones sociales. El fenómeno urbano no ha sido unívoco en tiempo y espacio, ha transitado por diferentes configuraciones y jerarquías, rompiendo y re escalando los espacios locales, regionales y nacionales a los que estaba constreñido en el pasado, para posicionarse como un elemento fundamental que permite articular la economía de la globalización. Las ciudades contemporáneas son actualmente los lugares fundamentales en las estrategias de desarrollo económico, ya que representan los ejes articuladores de las inversiones, del despliegue de infraestructuras, de estructuración de los mercados de bienes y trabajo y de procesos de innovación tecnológica. Las ciudades juegan un papel importante en el liderazgo que asumen los procesos económicos al representar los principales nichos de inversión, comandar los procesos de reestructuración productiva y conformar centros de decisiones económicas y políticas.

China está experimentando un rápido proceso de urbanización único en el mundo, la población urbana está siendo mayoría y muchas ciudades están lentamente respondiendo con herramientas contemporáneas al manejo de sistemas urbanos sustentables. A pesar del corto plazo, el avance de las ciudades chinas ha sido asombroso en cuanto al manejo del crecimiento exponencial de la población urbana, el manejo de los residuos, la relación con el medio ambiente y el aumento de la calidad de vida. Actualmente las ciudades chinas han mejorado urbanísticamente y han pegado un salto cualitativo y cuantitativo en el planeamiento urbano del siglo XXI.

La relación con el ambiente-territorio

China ha tomado medidas de prevención para la protección ambiental desde la década de los años setenta. Por ello, ha tenido un gran progreso al respecto. La protección ambiental-territorial es una de las tres políticas nacionales básicas de China, que son planificación familiar, ahorro de recursos y la ya señalada. Éstas fueron adoptadas en los años ochenta. Hoy en día, China está en un proceso de industrialización y urbanización que se ha acelerado desde finales de los noventa. Después de más de treinta años de desarrollo, la política de protección ambiental china se ha endurecido, podemos mencionar que las principales ciudades de la costa este y sur han enfrentado los problemas de contaminación de agua, aire, ruido y de manejo de desechos sólidos; mientras que, en centro y norte del país, aun queda mucho por resolver. Los problemas de medio ambiente generan no sólo impactos negativos en la vida diaria de la población, sino también en el desarrollo sustentable urbano.

China ha logrado un progreso importante en protección ambiental. Durante el 11° Plan Quinquenal (2005-2010), China alcanzó sus objetivos de reducción de emisiones de dióxido de azufre un año antes, reduciéndolas en 14.29% en 2010 respecto a 2005, mientras que las emisiones de compuestos orgánicos en el agua se redujeron a la mitad con medio año de antelación, disminuyendo en 2010 12.45% respecto a 2005. En ambos casos se superaron los objetivos. Se estima que la reducción se ha duplicado para este 2020. China posee amplios recursos hídricos en su superficie y subterráneos, pero con una distribución temporal y espacial desigual. Algunas ciudades sufren escasez de agua, sobre todo en el norte del país. Otras padecen el problema de la contaminación del agua. El sistema de tratamiento de aguas residuales es bueno en las grandes ciudades, pero muy poco desarrollado en las ciudades medias y no puede ser usado para reciclaje de agua municipal. El tratamiento centralizado de aguas residuales domésticas es menor al 50% en algunas ciudades.

Actualmente se toman todo tipo de medidas ambientales en China, que han cambiado con el desarrollo económico, en especial por el proceso de desarrollo urbano e industrial. Las políticas relacionadas al desarrollo del territorio y al desarrollo ambiental incluyen la inversión de capital en los principales programas de protección ecológica, financiamiento ambiental a los municipios y políticas de extensión y devolución de impuestos. Así, distintas actividades reciben distintos incentivos fiscales por el uso de recursos provenientes de desperdicio para producción o para la obtención de nuevos materiales, por la inversión directa en proyectos de plantas de tratamiento y reciclaje o de reducción de contaminación, por la venta y producción de automóviles de bajas emisiones y para productos agrícolas vinculados a la reforestación y políticas de las praderas.

Medidas adoptadas

China ha adoptado medidas de prevención para reducir la emisión de contaminantes. La principal medida fue integrar la protección ambiental al plan nacional de desarrollo económico y social, para promulgar de manera sincronizada el diseño, la construcción y la operación del proyecto clave de instalaciones de prevención de contaminación. Hoy más del 95% de los proyectos claves cumplen con dichos requisitos. China ha adoptado totalmente al paradigma occidental moderno, donde el incremento en el ingreso se traduce inmediatamente en la compra de un número creciente de automóviles —dejando atrás las bicicletas de uso generalizado en años anteriores—, no sólo para satisfacer la necesidad de transporte sino como un bien posicional, ocasionando que el aire que se respira en las ciudades esté contaminado y tenga impactos importantes sobre la salud; el tiempo que se pasa trasladándose entre hogar y trabajo es cada vez mayor, a pesar de que la infraestructura para los automóviles crece permanentemente. Aunque es notorio el aumento de la movilidad eléctrica, incorporando a las ciudades nuevos modos de transporte; bicicletas, motos y autos eléctricos van regenerando lentamente el ambiente urbano-vial. Pero el mayor cambio se dio en el transporte público, en donde prácticamente todo el sistema esta equipado con modernos buses eléctricos. Ciudades como Beijing, Tianjin, Shanghai, Shenzhen, Guangzhou, Chongqing y Hangzhou están a la vanguardia, cada año se incorporan mas ciudades al moderno sistema, tanto así, que China es el país con el sistema de transporte publico mas grande del mundo, desarrollando nuevos sistemas de metro y trenes de alta velocidad.

El acelerado proceso de urbanización afecta la calidad del medio ambiente. El acceso universal al agua potable de fuentes endógenas, el manejo adecuado de los desechos y el mantenimiento limpio de la atmósfera son asuntos que en la práctica no eran considerados en su real importancia con un enfoque de sustentabilidad, pues hacerlo elevaría los costos de los procesos urbanos, cuestionando el crecimiento económico en el corto plazo. Lentamente hoy eso esta cambiando y se están observando casos de un manejo responsable de los recursos hídricos sin afectar la urbanización territorial. Dado que el fenómeno de la urbanización es un elemento indispensable para el desarrollo de China, se están creando nuevos espacios urbanos en los alrededores de las ciudades existentes con los elementos necesarios para generar un salto en la calidad de vida de sus habitantes, desde el uso de energías renovables, el correcto manejo de los residuos, la utilización de vehículos eléctricos y una sociedad involucrada y comprometida con generar espacios urbanos que generen calidad urbana. El gobierno chino ha decidido crear más de 100 eco-ciudades, es decir urbanizaciones que se basan en el cumplimiento de principios ecológicos. Se trata del proyecto más ambicioso del mundo en ese rubro, pero que para empezar se ha querido concretar en la construcción de cinco, de las cuales ya están en la etapa final.

El más notable de todos es el proyecto de la ciudad ecológica de Tianjin, en asociación con Singapur. Pero debemos tener claro que para que un conglomerado urbano sea sustentable tiene que cumplir con criterios que están fuera del mercado, que son autocontenidos en el sentido de la importación de materiales y energía, así como de la generación y el manejo de desechos de cualquier tipo; ello mantendría esas urbanizaciones fuera de la lógica general, sin que quede claro cómo se lograría integrar este modelo con el dominante, cuyo motor actual es competir con base en altas externalidades negativas. Hacer una ciudad sustentable es de por sí una contradicción en sus propios términos, pero hablar cuando menos de eco-ciudades es diferente a producir tecnologías ecológicas, donde China está a la cabeza, o aplicarlas a procesos aislados, sin integrarlas en una lógica sistémica.

Urbanización sustentable y adaptable

El caso de China, en donde está tomando acción para una mejora de los sistemas urbanos, puede ser replicado en otros países siempre y cuando se adapten a las regulaciones locales. Debido al rápido desarrollo urbano, las ciudades en el mundo se están transformando en entes orgánicos que cambian día a día. Crear una urbanización con reglas fijas no generara un beneficio para los habitantes del futuro, las ciudades mutan y se readaptan a las situaciones generacionales de la población. China esta viviendo aceleradamente este cambio, y es altamente palpable para los que visitan el país cada 5 años. La sustentabilidad de una zona difícilmente podrá ser alcanzada dentro de la insustentabilidad del sistema nacional. No se trata solamente de un modelo de urbanización u otro, el gobierno central tiene que garantizar que el crecimiento urbano no se dé a costa de lo que sea con tal de crecer, sino que se trata de planear un adecuado uso de los escasos recursos del país para el bienestar de su población y sin impactos negativos ni dentro ni fuera de sus fronteras, lo que de verdad la convertiría en paradigma a seguir por el resto del planeta. Desde hace mas de 10 años que visito China y en cada visita he sido testigo de un avance urbano bien planificado y readaptado a las condiciones contemporáneas de los habitantes. La calidad de vida ha aumentado significativamente dando lugar a espacios mas sanos, mejor infraestructura y un desarrollo edilicio-arquitectónico que pone de manifiesto el nuevo perfil urbano que se quiere generar a futuro. 

El autor es arquitecto y planificador urbano-territorial. Profesor de idioma chino. Actualmente realizando una maestría en planificación urbana sustentable en la Universidad de Tongji, Shanghai. Investigador del Centro Latinoamericano de Estudios Políticos y Económicos de China (CLEPEC)

Publicado enInternacional
Página 1 de 37