MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

Cobra relevancia que la agencia de noticias energéticas y metalúrgicas Platts (6/2/14) –que forma parte de la calificadora S&P– difunda que "más de la mitad (¡súper-sic!) de los pozos del fracking en EU se encuentra en zonas secas", basado en un estudio de Ceres: grupo no lucrativo de inversionistas con sede en Boston que aboga por la protección de la biosfera ( http://es.scribd.com/doc/205503436/Ceres-FrackWater). Ceres, en la mitología romana, representaba a la diosa de la agricultura, las cosechas y la fecundidad, y lo menos que puede hacer el grupo homónimo es cesar de invertir en el dañino fracking: fracturación hidraúlica de perforación horizontal que usa inmensas cantidades de agua con un centenar de productos químicos desconocidos y a la que se le atribuyen una serie de calamidades ( v.gr sismos y contaminación del agua potable).

 

De los casi 40 mil pozos de gas natural y petróleo del fracking en EU, más de la mitad se encuentra en zonas que experimentan sequía y donde, en casi dos años y medio, se usaron 366 mil 660 millones (¡súper-sic) de litros de agua, casi la mitad (¡súper-sic!) en el semiárido Texas.
La autora del estudio, Monika Freyman, comentó que la competencia por el agua crecerá en varias de estas zonas conforme crezcan las poblaciones y los niveles de desarrollo del gas y el petróleo.


Con este simple dato, toda la cantaleta de la "revolución ( sic) energética del siglo XXI en Norteamérica ( sic)" se derrumba al crear mayores daños que beneficios, no se diga en la región desértica del noreste de México, pletórica en shale gas (tercera reserva mundial), pero una de las mayores zonas desérticas del planeta.


Freyman minimiza la cantidad que se requiere en EU para el polémico fracking –"típicamente entre 1 y 2 por ciento del total de consumo–, pero advierte sobre los impactos locales (léase: la furia ciudadana) de las operaciones de gas y petróleo donde el agua es extraída de los mantos freáticos.
World Resources Institute (WRI) evaluó los mapas que señalan indicadores del estrés del agua en ocho regiones de EU y Canadá ( Why not Mexico?): más de 36 por ciento de los pozos se traslapan con zonas que experimentan agotamiento de los mantos freáticos.


¿A las petroleras anglosajonas no les importa mantener sedientas a sus poblaciones?


Después de Texas –segundo estado más poblado, con 26.5 millones de habitantes, de los cuales 15 millones se encuentran en racionamiento de agua– los Estados que usan más agua por el vilipendiado fracking son Pensilvania, Oklahoma, Arkansas, Colorado y Dakota del Norte ( http://es.scribd.com/doc/205520460/Fracking).


Entre las 250 empresas de energía, la polémica Chesapeake es la que más (ab)usa del agua: casi 45 mil 480 millones de litros, seguida por EOG Resources, XTO Energy (subsidiaria de Exxon Mobil) y Anadarko Petroleum. ¡Las próximas invasoras del noreste mexicano!
En otra ominosa clasificación, entre las empresas de servicios, aparece en primer lugar la macabra Halliburton con 94 mil 750 millones de litros (¡más de la cuarta parte del total de EU!), seguida por la lúgubre Schlumberger (uno de cuyos dueños es un ex director de Pemex): ¡Las depredadoras del mayor daño ambiental en la historia de la humanidad en el Golfo de México y que se despachan con la cuchara grande en su colusión con la agónica Pemex!


WRI clasifica una zona bajo extremadamente alto estrés acuífero, en la que más de 80 por ciento del agua en la superficie y en los mantos freáticos asequibles es ya asignada para uso agrícola, municipal e industrial.


Así que "casi la mitad de los pozos explotados por fracking desde 2011 se encuentra en regiones con elevado y/o extremadamente alto estrés acuífero".


Texas, en su frontera con México, es ya prácticamente una zona de desastre para el shale gas (lutita/esquisto/grisú), lo cual empeorará con la duplicación del (ab)uso del agua para fracking en la próxima década. ¿Por eso avientan la pelota del shale gas del lado transfronterizo de México, para usarlo como cobayo de experimentación ecocida de laboratorio?


Más aún: más de dos tercios de Texas continuan experimentando condiciones de sequias, mientras los acuíferos de los mantos freáticos principales se encuentran bajo estrés y la población del Estado crece. Al rato, las racistas depredadoras anglosajonas le echarán la culpa a la natalidad de los ultrajados migrantes mexicanos.


El tristemente célebre yacimiento Eagle Ford Shale, en el sur de Texas, extrae 90 por ciento de su demanda acuífera de los mantos freáticos que están a punto de agotarse, y es el que (ab)usa más del agua para fracking: 72 mil 200 millones de litros.


En el Permian Basin (Texas occidental), el (ab)uso del agua para fracking ha colocado a 70 por ciento de los pozos en estrés acuífero extremo.
El rotativo The Independent (5/2/14), de Gran Bretaña (GB), reporta el perturbador estudio del grupo Ceres, en medio de las protestas en todo el mundo por los efectos dañinos del shale gas a la salud pública y al medio ambiente.


En GB han llegado a la insensatez de pretender cambiar las leyes para permitir el fracking debajo (sic) de las casas y sin el permiso de los propietarios ( The Independent, 26/1/14), lo cual refleja la grave crisis energética a los dos lados del Atlán¬tico Norte anglosajón, donde predominan los intereses deletéreos de su bancocracia plutocrática por encima del bien común.


La defensa de Exxon Mobil es pueril cuando compara que el "carbón necesitaba 10 veces más agua que el shale gas, mientras el etanol del maíz necesita mil veces más agua". Exxon selecciona así su pretendido menor daño entre tres mayúsculos cataclismos.


The Financial Times (6/2/14) –controlado por el banco israelí-estadunidense Black¬Rock, el mayor beneficiario de la privatización de los hidrocarburos en México– ya no puede ocultar que el shale gas en EU ha sido puesto bajo la picota debido a la sequía y la sed por el agua.


El problema del agua en EU es mayúsculo y California, su Estado más poblado, padece su peor sequía en un siglo.


¿Inicia la gran fuga de los inversionistas de la burbuja del shale gas, que puede explotar del lado de la escasez del agua en una época de intensa sequía?


The Financial Times reseña que la escasez de agua y las tensiones con las comunidades locales ha obligado a las petroleras a soluciones costosas, como el transporte de agua en camiones (sic).


Los accionistas de los poderosos fondos de pensiones de Nueva York exijen ya explicaciones sobre el impacto ambiental del fracking a ExxonMobil, Chevron, EOG y Pioneer. ¿Rebelión en la granja bursátil?


A mi juicio, el retiro de las inversiones de los fondos de pensiones de las petroleras del shale gas constituiría el golpe de gracia a las pretensiones de EU para ser el emperador energético global y sustituir a Arabia Saudita.


No venía en el radar la revuelta de las comunidades y los ciudadanos ante el saqueo hidráulico y su sequía por la vía del fracking de las depredadoras petroleras anglosajonas.


La suicida reforma Peña/Videgaray/Aspe –en particular, su explotación ecocida del shale gas– se tambalea en su lugar de origen: EU. ¡Increíble!


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50 razones para temernos lo peor de Fukushima

Parte I

 

En Fukushima han desaparecido los núcleos derretidos pero las emisiones radioactivas siguen secretamente supurando.

 

La dura censura dictatorial de Japón ha ido acompañada de un apagón –exitoso- en los medios corporativos globales a fin de que Fukushima permanezca lejos de la mirada pública.

 

Pero todo eso no mantiene la radiación real alejada de nuestro ecosistema, nuestros mercados... o nuestros cuerpos.

 

Las especulaciones acerca del impacto final van desde lo totalmente inofensivo a lo intensamente apocalíptico.

 

Pero la realidad básica es muy simple: a lo largo de siete décadas, las fábricas de bombas del gobierno [EEUU] y los reactores de propiedad privada han estado arrojando a la biosfera cantidades masivas de radiación.

 

Se desconocen fundamentalmente los impactos de estas emisiones en la salud ecológica y humana porque la industria nuclear se ha negado rotundamente a estudiarlos.

 

En efecto, la presunción oficial ha sido siempre mostrar que las pruebas de los daños causados por las bombas nucleares y los reactores comerciales es un asunto de las víctimas y no de quienes los perpetran. Y que, en cualquier caso, la industria saldrá prácticamente sin perjuicio alguno.

 

Esa mentalidad de "no ver el mal y no pagar el daño" data de los bombardeos de Hiroshima hasta llegar a Fukushima y al próximo desastre... que podría estar sucediendo mientras leen estas líneas.

 

Aquí van 50 razones preliminares de por qué ese legado radioactivo exige que nos preparemos para lo peor respecto a nuestros océanos, nuestro planeta, nuestra economía y... nosotros mismos.

 

  1. En Hiroshima y Nagasaki (1945), el ejército estadounidense negó inicialmente que se hubiera producido lluvia radioactiva u otro tipo de daño. A pesar de carecer de datos significativos, las víctimas (incluyendo un grupo estadounidense de prisioneros de guerra) y quienes las apoyaban fueron oficialmente "desacreditadas" y despreciadas.
  2. Asimismo, cuando los ganadores del Nobel Linus Pauling y André Sajarov advirtieron acertadamente sobre el enorme número de víctimas en todo el mundo a causa de las pruebas con bombas nucleares, se les despachó con oficial desprecio... hasta que ganaron en el tribunal de la opinión pública.
  3. Durante y después de las pruebas con bombas nucleares (1946-1963), a las personas que vivían al alcance de los vientos en el Pacífico Sur y en el oeste de EEUU, además de los miles de "veteranos atómicos" de EEUU, se les dijo que sus problemas de salud provocados por la radiación eran imaginarios... hasta que resultaron completamente irrefutables.
  4. Cuando la doctora británica Alice Stewart demostró (1956) que incluso dosis diminutas de rayos X en mujeres embarazadas podrían duplicar las tasas de leucemia infantil, desde el establishment médico y el nuclear estuvieron atacándola durante treinta años, para lo cual dispusieron de amplia financiación.
  5. Pero se demostró que los hallazgos de Stewart eran trágicamente exactos y eso ayudó a alcanzar un consenso en física sanitaria médica de que no hay "dosis segura" respecto a la radiación... y que las mujeres embarazadas no deberán ser expuestas a rayos X ni a una radiación equivalente.
  6. En nuestra ecosfera hay inyectados más de 400 reactores nucleares comerciales sin haber contado con datos significativos que midan su potencial impacto en la salud y en el medio ambiente, y sin establecer ni mantener una base sistemática de datos globales.
  7. Fue a partir los incorrectos estudios de la Bomba-A , iniciados cinco años después de Hiroshima, cuando se conjuraron los niveles de "dosis aceptables" para los reactores comerciales, y en Fukushima, y en más lugares, se ha sido todo lo laxo que se ha podido a fin de salvaguardar el dinero de la industria.
  8. La lluvia radioactiva de la bomba/reactor esparce emisores de partículas beta y alpha que se introducen en el cuerpo y causan daños a largo plazo, que a menudo los patrocinadores de esa industria equiparan erróneamente con las dosis externas menos letales de rayos X/gamma por volar en un avión o vivir en Denver.
  9. Al negarse a evaluar las consecuencias a largo plazo de las emisiones, la industria está ocultando sistemáticamente los impactos sobre la salud de los accidentes de Three Mile Island, Chernobil, Fukushima, etc., obligando a las víctimas a depender de aislados estudios independientes que automáticamente se consideran "desacreditados".
  10. A nivel amplio, se han sufrido daños en la salud a causa del radio presente en la pintura que hace brillar el dial de los despertadores, por la producción de bombas, por el enriquecimiento/fresado/minería del uranio, por la gestión de los deshechos radioactivos y por otros trabajos radioactivos, a pesar de las décadas de implacable negativa de la industria.
  11. Cuando el Dr. Ernest Sternglass, que había trabajado con Albert Einstein, advirtió que las emisiones del reactor estaban dañando a la gente , miles de copias de su Low-Level Radiation (1971) desaparecieron misteriosamente de su almacén principal.
  12. Cuando el Director Médico de la Comisión para la Energía Atómica (CEA), el Dr. John Gofman, instó a reducir en un 90% los niveles de la dosis del reactor, fue expulsado de la CEA y atacado públicamente, a pesar de su estatus de fundador de la industria.
  13. Miembro del Manhattan Project, y médico responsable de la investigación pionera del colesterol LDL, Gofman llamó más tarde instrumento de "asesinato masivo premeditado" a la industria de los reactores nucleares.
  14. Los controles de chimeneas y otros dispositivos de supervisión fallaron en la central nuclear de Three Mile Island –TMI- (1979), lo que impidió saber cuánta radiación escapó, dónde fue a parar y a quién y cómo impactó.
  15. Sin embargo, a las 2.400 víctimas y a sus familias de lo que el viento arrastró desde TMI, una juez federal les negó un juicio con jurado para una acción popular, diciendo que no habían recibido "suficiente radiación" como para sufrir daños, aunque ella no podía decir ni cuánto fue ni dónde llegó.
  16. Durante la fusión de TMI, la propaganda de la industria equiparó la lluvia radioactiva de la acción del viento con la radiación de una única radiografía de tórax, ignorando el hecho de que esas dosis pueden duplicar las tasas de leucemia entre los niños nacidos de madres irradiadas de forma involuntaria.
  17. El Dr. Stephen Wing, Jane Lee, Mary Osbourne, la hermana Rosalie Bertell, el Dr. Sternglass, Jay Gould, Joe Magano y otros, junto con cientos de testimonios informales, confirmaron los extendidos daños y muertes causados por los vientos que llegaban desde TMI.
  18. El Departamento de Agricultura de Pensilvania y la Baltimore News-American confirmaron los daños radioactivos causados en granjas y animales por las partículas radiactivas llevadas por el viento que llegaba desde TMI.
  19. El propietario de la central de TMI pagó discretamente al menos 15 millones de dólares en daños a cambio del secreto del sumario de las familias afectadas, incluyendo al menos un caso que afectaba a un niño nacido con síndrome de Down.
  20. La explosión de Chernobyl fue de conocimiento público sólo cuando las emisiones masivas llegaron hasta un reactor sueco situado a cientos de kilómetros, lo que significa que –al igual que en TMI y en Fukushima- nadie sabe con precisión cuánta radiación escapó ni hasta dónde llegó.
  21. La continua lluvia radioactiva de Fukushima supera ya en gran medida la de Chernobyl, que a su vez fue mayor que la de Three Mile Island.
  22. Poco después de que explotara Chernobyl (1986), el Dr. Gofman predijo que su radiación mataría al menos a 400.000 personas por todo el mundo.
  23. Tres científicos rusos que recopilaron más de 5.000 estudios, llegaron en 2005 a la conclusión de que Chernobyl había matado ya a casi un millón de personas por todo el planeta.
  24. Los niños nacidos en las zonas de Ucrania y Bielorusia donde llegaron los vientos siguen sufriendo una cifra masiva de mutaciones y enfermedades, como han confirmado un amplio grupo de organizaciones gubernamentales, científicas y humanitarias.
  25. Las estimaciones de muertos a la baja proceden de la Organización Mundial de la Salud, cuyas cifras son supervisados por la Agencia Internacional de la Energía Atómica, una organización de las Naciones Unidas constituida para promover la industria nuclear.
  26. Después de 28 años, la industria de los reactores no ha conseguido aún instalar un sarcófago definitivo sobre la Unidad 4 de Chernobyl, la que explotó, aunque se han invertido ya miles de millones de dólares.
  27. Cuando las Unidades 1-4 de Fukushima empezaron a explotar, el Presidente Obama nos aseguró que la lluvia radioactiva no iba a llegar hasta aquí ni iba a dañar a nadie, a pesar de no tener prueba alguna para hacer esa aseveración.
  28. Desde que el Presidente Obama afirmó lo anterior, EEUU no ha establecido ningún sistema integrado para controlar la lluvia radioactiva de Fukushima, ni una base de datos epidemiológicos para controlar sus impactos sobre la salud... pero sí dejó de registrar los niveles de radiación en el marisco del Pacífico.
  29. Enseguida aparecieron informes sobre anormalidades de tiroides entre los niños de Fukushima, mientras, en Norteamérica, los patrocinadores de la industria nuclear dijeron de nuevo que no se había emitido "suficiente radiación" aunque no tenían ni idea de las cantidades en cuestión.
  30. La industria y la Marina están negando los devastadores impactos sobre la salud de los que informaron los marineros estacionados a bordo del portaviones USS Ronald Reagan, que se encontraba cerca de Fukushima, diciendo que las dosis de radiación eran demasiado pequeñas para causar daños aunque no tienen ni idea del nivel que alcanzaron.
  31. Aunque se produjo una tormenta de nieve en alta mar cuando se derritió Fukushima, los marineros informaron de una nube caliente que pasó sobre el Reagan que arrastraba un "sabor metálico" como el que describieron las víctimas de TMI y los pilotos que arrojaron la bomba sobre Hiroshima.
  32. Aunque se niega que los marineros del Reagan se vieran expuestos a una radiación suficiente como para causarles daños, Japón (al igual que Corea y Guam) negó el acceso del barco al puerto porque era demasiado radioactivo (ahora se halla atracado en San Diego).
  33. A los marineros del Reagan se les impide demandar a la Marina, pero han presentado una acción popular colectiva contra la Tokyo Electric Power (TEPCO), lo cual ha hecho que se unan los propietarios de TMI, a los de las fábricas de bombas, las minas de uranio, etc., para negar cualquier responsabilidad.
  34. Un informe de las "lecciones aprendidas" por el ejército de EEUU de la campaña de limpieza de la Operación Tomodachi de Fukushima señala que "la descontaminación de los aviones y del personal sin que la población se alarme supone nuevos retos".
  35. El informe cuestionaba la limpieza porque "no se han llevado a cabo auténticas operaciones de descontaminación", arriesgando por tanto "la potencial extensión de la contaminación radiológica entre el personal militar y la población local".
  36. Sin embargo, se informaba de que "el uso de cinta adhesiva y toallitas para bebés fue eficaz para la eliminación de partículas radioactivas durante la limpieza".
  37. Confabulado con el crimen organizado, TEPCO está llevando a cabo sus propias actividades de limpieza reclutando a personas sin techo y a personas mayores para trabajos "calientes" en el lugar, manteniendo las características de esas labores y la naturaleza de las exposiciones como secreto de estado
  38. Al menos 300 toneladas de agua radioactiva continúan vertiéndose cada día en el océano en Fukushima, de acuerdo con las estimaciones oficiales hechas antes de que esos datos se convirtieran en secreto de estado.
  39. Hasta donde puede saberse, las cantidades y composición de la radiación que sale de Fukushima constituyen también ahora un secreto de estado, y las mediciones independientes o las especulaciones públicas se castigan hasta con diez años de prisión.
  40. De igual manera, según Eric Norman, profesor de ingeniería nuclear de la Universidad de Berkeley (California): "No se realizan pruebas sistemáticas de la radiación presente en el aire, alimentos y agua en EEUU".
  41. Muchos isótopos radioactivos tienden a concentrarse a medida que se vierten al aire y al agua, por tanto masas letales de radiación de Fukushima pueden estar emigrando a través de los océanos durante los próximos siglos antes de esparcirse, cuando eso ocurra no será de forma inofensiva.
  42. El impacto mundial real de la radiación será aún más difícil de medir en una biosfera cada vez más contaminada, donde la interacción con las toxinas existentes crea una sinergia que es probable que acelere exponencialmente los daños causados a todos los seres vivos.
  43. La devastación recogida entre las estrellas de mar, sardinas, salmones, leones marinos, orcas y otros animales oceánicos no puede negarse categóricamente sin una base fiable de datos a partir de anteriores experimentos y controles, que ni existe ni se tiene intención de crear.
  44. El hecho de que dosis "diminutas" de rayos X puedan dañar los embriones humanos presagia que cualquier introducción no natural de isótopos radioactivos letales en la biosfera, aunque difusa, puede afectar a nuestra entretejida ecología global en una forma que no conocemos.
  45. El impacto de esas supuestas dosis "minúsculas" que se extienden desde Fukushima afectará, con el tiempo, a los minúsculos huevos de criaturas que van desde las sardinas a las estrellas de mar y a los leones marinos, con su letal impacto reforzado por otros contaminantes ya presentes en el mar.
  46. Las comparaciones con las dosis en plátanos y otras fuentes naturales son absurdas y engañosas porque los isótopos de la lluvia radioactiva del reactor impondrán impactos biológicos muy distintos durante los próximos siglos y una amplia gama de escenarios ecológicos.
  47. Ninguno de los rechazos actuales respecto a los impactos ecológicos y humanos generales –"apocalíptico" o de otro tipo- podrá explicar con el paso del tiempo los largos períodos de vida media de los isótopos radioactivos que Fukushima está ahora arrojando a la atmósfera.
  48. Cuando los impactos de Fukushima se extiendan con el correr de los siglos, la única certeza es que no importa qué prueba aparezca porque la industria nuclear nunca admitirá que está causando daños y nunca se va a ver obligada a pagarlos (este aspecto se concretará en la segunda parte de este artículo).
  49. Hyman Rickover, padre de la marina nuclear, advirtió que aumentar los niveles de radiación en el interior de la envoltura de la Tierra es una forma de suicidio y que, si pudiera, "hundiría todos los reactores que ayudó a desarrollar".
  50. "Ahora que volvemos a utilizar energía nuclear", dijo en 1982, "creo que la raza humana va de cabeza a destruirse, por lo que es importante que consigamos controlar esta horrible fuerza e intentemos eliminarla".

 

Mientras Fukushima se deteriora tras una cortina de hierro de secretismo y engaños, necesitamos saber desesperadamente qué están haciendo con nosotros y con nuestro planeta.

 

Me veo tentado a decir que la verdad se encuentra en algún punto intermedio entre las mentiras de la industria nuclear y el creciente temor a un Apocalipsis tangible.

 

En realidad, las respuestas van más allá.

 

Definidas por siete décadas de engaños, negativas y de hacer la vista gorda, rozan el absurdo las simplistas seguridades ofrecidas por las corporaciones de que este último desastre de un reactor no nos va a afectar.

 

Fukushima derrama cada día inconmensurables cantidades masivas de radiación letal en nuestra frágil ecosfera y lo seguirá haciendo en las próximas décadas.

 

Cinco reactores nucleares han explotado ya en este planeta pero hay más de 400 que siguen en funcionamiento.

 

La mayor amenaza es el inevitable y próximo desastre... junto al siguiente y al que vendrá a continuación...

 

Herméticamente envueltos en negativas, protegidos por los privilegios corporativos, son los motores finales del terrorismo global.

 

La II parte de este artículo se titulará "De cómo Fukushima amenaza nuestra libertad humana y nuestra supervivencia material".

 

Harvey Franklin Wasserman (1945) es periodista, escritor, activista por la democracia y defensor de las energías renovables. Ha sido uno de los estrategas y organizadores del movimiento antinuclear en Estados Unidos.

Fuente: http://ecowatch.com/2014/02/02/50-reasons-fear-fukushima/

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Más daños de los transgénicos a la salud

Afines de 2013, el doctor David Schubert, entregó una carta al presidente Peña Nieto y a los secretarios de Ambiente y Agricultura, resumiendo impactos serios sobre la salud asociados con la siembra y consumo de maíz transgénico. Es de gran relevancia por los datos que exhibe y las calificaciones del autor.

 

Schubert tiene un doctorado en inmunología y es profesor del Instituto Salk para Estudios Biológicos en San Diego, California, considerado uno de los mejores institutos de investigación médica en el mundo. Tiene conocimiento de primera mano sobre genética molecular, toxicología y ensayos de seguridad respecto a nuevas entidades químicas y biológicas. Ha publicado varios textos en revistas científicas sobre los efectos de las plantas transgénicas en la salud humana.


Todas las plantas transgénicas comercializadas en el mundo –así como las que empresas pretenden plantar en México– se enfocan en dos características: resistencia a herbicidas y plantas insecticidas que expresan la toxina de una bacteria, Bacillus Thuringiensis (Bt).


Schubert comienza aclarando que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos recomendó ensayos exhaustivos de seguridad de los cultivos Bt, pero debido a la carencia de leyes que requieren pruebas de seguridad rigurosas para los alimentos transgénicos en Estados Unidos, esto nunca se hizo. Estados Unidos no requiere la demostración de que un alimento transgénico sea seguro para consumo humano. Es un dato importante, porque salvo en Europa, ninguna agencia regulatoria de transgénicos exige o hace pruebas propias, sino que la mayoría se basan en lo aprobado en Estados Unidos, como si fuera suficiente.


Sobre la exposición a toxinas Bt, documenta que se han comprobado alergias y otras enfermedades en agricultores que plantan esos transgénicos. Agrega que en México el riesgo se multiplicaría exponencialmente si se aprobara la siembra de maíz transgénico, porque entraría directamente al consumo de la población (a diferencia del maíz que se importa actualmente, que va mayormente para forraje y procesamiento industrial). Por ello, la concentración y cantidad de toxinas Bt activas que la gente estaría consumiendo con el maíz Bt es mucho más alta que los niveles de exposición a los que se someten los agricultores. Existen pruebas de alimentación con maíz Bt a ratas y cerdos, que muestran que provoca inflamación de estómago e intestino, y otros experimentos que muestran daño a tejidos, sangre, hígado y riñones.


La industria, afirma Schubert, propaga el mito de que no existen enfermedades asociadas al maíz Bt en Estados Unidos y por tanto debe ser sano. Pero esto realmente no se ha evaluado y por otro, la mayoría del maíz en Estados Unidos no va al consumo directo, sino que es usado como alimento para el ganado y para elaborar aceite, jarabe y etanol, todos productos que no contienen la proteína Bt. La pequeña fracción que va al consumo humano es usado para frituras y botanas, altamente procesadas, que no son componentes mayoritarios de la dieta, una enorme diferencia con México donde el maíz se consume con poco procesamiento y en cientos de formas culinarias, de las que no se sabe cómo interactúan con la toxina, pero que conducirán a potenciales cambios químicos de la proteína Bt, con toxicidad e inmunogenicidad desconocidas.


Esto empeora con la contaminación transgénica, un hecho inevitable e irreversible derivado de la siembra, porque la toxina Bt estará presente en muchas variedades de maíz no transgénico, aumentando los riesgos sanitarios.


Adicionalmente, señala que se conoce que el glifosato, el herbicida más usado con los transgénicos, muchas veces junto al Bt, es tóxico, pero además en el compuesto se usan elementos surfactantes (para que penetre más rápidamente en la planta), que no se someten a evaluaciones de inocuidad, pese a ser más abundantes en la fórmula que el propio herbicida. Es un cóctel químico que se absorbe y no se lava, queda en las plantas que van al consumo, lo cual ha sido relacionado con diversas enfermedades, incluyendo el surgimiento de tumores. En países de siembras extensas de transgénicos, como Argentina, se ha comprobado el aumento exponencial de casos de leucemia, abortos y deformaciones en fetos y bebés en zonas cercanas a campos fumigados. Estas deformaciones se han comprobado también en anfibios con la presencia de glifosato en niveles mucho más bajos, por contaminación del agua, misma que en muchos casos va al consumo. Schubert explica que como el glifosato es cada vez menos efectivo porque con los transgénicos las malezas se vuelven resistentes, por lo que el siguiente herbicida en línea es el 2.4-D, un reconocido carcinógeno.


En su carta, sustentada con abundantes referencias, concluye que el maíz transgénico no representa ningún beneficio para su país, sino más bien un enorme peligro para la salud de los mexicanos. (http://www.uccs.mx/downloads/index.php?id=file_52b7e 67083000)


La Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad presentó este documento, junto a otros 23 trabajos científicos con evidencias de los riesgos a la salud, biodiversidad, economía, cultura y soberanía, que representan el maíz y otros transgénicos, en las audiencias temáticas del Tribunal Permanente de los Pueblos realizadas en México en noviembre de 2013, cuyo jurado internacional recomendó la prohibición de maíz transgénico en México debido a los múltiples riesgos y violaciones de derechos que significan.


*Investigadora del Grupo ETC

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El 70% de las aguas residuales en América Latina vuelven a los ríos sin ser tratadas

La gestión de aguas es especialmente preocupante en las ciudades, donde vive el 80% de la población y una gran parte en asentamientos cercanos a fuentes contaminadas.

 

Pregunta: ¿Qué es más claro que el agua? Respuesta: Casi todo lo demás.

Esa es una realidad cada vez más cierta para Latinoamérica donde tres cuartas partes de las aguas fecales o residuales vuelven a los ríos y otras fuentes hídricas, creando un serio problema de salud pública y para el medio ambiente, según advierten expertos del Banco Mundial.

 

El problema es especialmente preocupante en una región como la latinoamericana, donde el 80% de la población vive en ciudades, y una gran parte en asentamientos cercanos a fuentes contaminadas.

 

También hay serias implicaciones ecológicas. Latinoamérica es una de las regiones más biodiversas del mundo y es dueña nada menos que de un tercio de las fuentes de agua del mundo. La contaminación del agua atenta contra ese orden

 

¿Cómo responder a tamaño desafío? La experta en agua y saneamiento, Carmen Yee-Batista, dice que la respuesta es multifacética pues se necesita reformar la producción del agua, invertir en infraestructura y regular el uso del territorio (es decir, dónde se puede vivir y dónde no).

 

Yee-Batista, del Banco Mundial, afirma que la situación es aún más compleja porque el "70% de las aguas residuales de la región no son tratadas. Sacamos el agua, la usamos y la devolvemos a los ríos completamente contaminada", señala.

 

Debido a lo complejo del problema, se debe revisar el proceso de producción de agua de una manera integral: suministro, saneamiento y aguas residuales y drenaje urbano, es decir, invertir en sistemas de alcantarillado que evacuen el agua de las lluvias. Y todo esto sin perder de vista la planificación urbana. "Queremos que el azul vuelva a los ríos y las ciudades se vuelvan más verdes", resume la experta.

 

Tímidamente, varias ciudades latinoamericanas como Buenos Aires, Tegucigalpa, San Pablo o Asunción están trabajando en soluciones integrales al manejo y distribución de agua y a la contaminación de los ríos.

 

Tal es el caso de la recuperación del río Bogotá, que recibe las aguas sucias que descargan los ocho millones y medio de habitantes que viven en la capital colombiana y no tiene la capacidad de asimilar tanta contaminación. Actualmente, se trabaja en el tratamiento de las aguas residuales, en ampliar el río para que tenga más capacidad de almacenamiento, en reasentar a las personas que viven allí y en la recuperación ambiental de las riveras.

 

Estos avances presentan también una paradoja. Por ejemplo, en Uruguay la cobertura de la red de agua es del 99% pero casi la mitad del agua potabilizada se pierde debido a tuberías viejas, robos o fraudes.

 

"Se construyen redes pero después de 20 años se necesitan cambios que no se están realizando. Es decir, gastamos mucho dinero en infraestructura, en recoger esta agua, en distribuirla pero aún así la perdemos", afirma Yee-Batista, destacando que esto sucede en gran parte de la región.

 

De ahí que un problema recurrente en las ciudades latinoamericanas sea la continuidad del servicio -acceso las 24 horas del día, todos los días –, la presión adecuada y la claridad del agua. Además, muchos proveedores no son autosostenibles financieramente, dependen de los gobiernos ya que las tarifas no cubren los costos de operación.

 

La experta recuerda que la falta de acceso al agua potable es todavía una amarga realidad para 32 millones de personas en Latinoamérica. Y que solo esfuerzos integrales podrán cambiar esta realidad.

 

(Con información de EL Banco Mundial)

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Martes, 03 Diciembre 2013 08:11

Ecuador y la "mano sucia" de Chevron

Ecuador y la "mano sucia" de Chevron

Durante su reciente visita oficial a Francia, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, se reunió en París con un grupo de intelectuales para exponerles una de las preocupaciones de su país: el conflicto que opone varias comunidades indígenas de la Amazonia ecuatoriana a la empresa petrolera estadounidense Chevron, acusada de destrucción medioambiental y de daños a la salud de miles de personas. A escala internacional, este conflicto ecológico ha adquirido un carácter muy emblemático.

 

Ecuador –primer país del mundo en reconocer, en su Constitución, los inalienables derechos de la naturaleza, convirtiendo a esta en sujeto de derecho–, se enfrenta a una multinacional petrolera, la ChevronCorporation, que es la segunda más importante de Estados Unidos y la sexta del mundo, denunciada por múltiples casos de contaminación medioambiental en diversos lugares del planeta.

 

"Todo empezó en 1964 –nos explica Rafael Correa–, cuando la empresa estadounidense Texaco [adquirida en 2001 por Chevron] inició su explotación petrolera en una amplia zona de la Amazonia ecuatoriana. Esa actividad duró hasta 1992. Al año siguiente, 1993, las comunidades amazónicas de la provincia de Sucumbíos presentaron, en Estados Unidos, una demanda contra la petrolera Texaco por contaminación medioambiental y atentado a la salud de los habitantes. O sea, debe quedar claro que no es el Estado ecuatoriano quien lleva a los tribunales a Texaco-Chevron, sino un grupo de ciudadanos víctimas de un crimen medioambiental. Chevron heredó esa demanda cuando compró y absorbió Texaco en 2001. Poco después, a petición de la propia empresa, el caso –que los tribunales de Estados Unidos se negaron a juzgar– fue trasladado a una corte de Ecuador."

 

"Hay que añadir –precisa el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, presente también en esa reunión parisina junto al presidente Correa– que Texaco, antes de retirarse definitivamente de Ecuador en 1992, dijo haber 'limpiado' los dos millones de hectáreas de selva virgen en los que operó. Lo cual no solo es inverosímil sino falso. Porque todos esos terrenos, como cualquier testigo puede comprobar, se hallan totalmente degradados, con decenas de abominables vertederos de alquitrán que han contaminado ríos y acuíferos. El agua, en toda esa región, es ahora no apta para el consumo. Y se ha multiplicado el número de cánceres entre la población. En toda esa selva, la excepcional biodiversidad ha sido sencillamente asesinada."

 

"Y lo peor –añade Rafael Correa– es que el Gobierno ecuatoriano de la época le firmó a Texaco, en 1998, un 'acto de finiquito' en el que reconocía que la empresa estadounidense lo había dejado 'todo limpio', y la exoneraba de cualquier responsabilidad sobre consecuencias futuras de sus desmanes petroleros. Esto es muy importante. Ese 'acto de finiquito' le da un argumento enorme a Texaco-Chevron. En caso de demanda contra ella, la empresa puede decir –¡y con todo cinismo, lo dice!–: 'Yo lo entregué todo limpio. Así me lo reconoció oficialmente el Estado ecuatoriano. En consecuencia: cualquier condena contra mí debe ser asumida por el Estado de Ecuador porque él es responsable de lo que ocurrió en esos terrenos después de mi partida...'

 

Hay que saber –sigue exponiendo el presidente Correa– que la Corte Provincial de Sucumbíos, en enero de 2012, condenó a Chevron a pagar una indemnización de 9.500 millones de dólares por haber causado uno de los 'mayores desastres medioambientales del mundo' entre 1964 y 1990. Una suma que se duplicaría –¡y alcanzaría los 19.000 millones de dólares!– en caso de que la empresa no presentase excusas a los damnificados en las semanas siguientes a la sentencia. Pero Chevron, para desprestigiar esa decisión judicial y evadir su responsabilidad, alegó que, en ese juicio, los abogados de los demandantes habían falsificado los datos y presionado a los peritos científicos para encontrar contaminación donde no la había. Y presentó un recurso de casación ante la Corte Nacional de Justicia (1)."
"Ante esa situación –prosigue ahora el canciller Ricardo Patiño– Chevron decidió ampararse en el Tratado de protección recíproca de inversiones firmado entre Ecuador y Estados Unidos, y que entró en vigor en 1997. Pero este tratado, en nuestra opinión, no concierne a este caso, pues la demanda de las comunidades indígenas contra Chevron es de 1992, y el tratado, establecido en fecha posterior, 1997, no contempla aplicación retroactiva."

 

"Con ese argumento –nos explica el presidente Rafael Correa– Chevron acudió a la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya, la cual nombró, como es habitual en estos casos, un Tribunal específico para este asunto. Este Tribunal está compuesto por tres jueces, designados (y pagados) por las partes en litigio; uno por la empresa, otro por el país y el tercero por estos dos jueces anteriores. Aquí también el poder judicial ecuatoriano cometió un error, porque designó a uno de los jueces, con lo cual implícitamente dio la impresión de que Ecuador aceptaba ese Tribunal de arbitraje. Cuando, en realidad, nuestro Gobierno rechaza ese Tribunal, no lo considera competente."

 

"El caso es que ese Tribunal –agrega el canciller Ricardo Patiño– concluyó, en 2012, que Ecuador 'incumple leyes internacionales al no tratar de impedir' la ejecución de un fallo contra Chevron que obliga a esta empresa a pagar miles de millones de dólares a varias comunidades indígenas por la contaminación de la Amazonia. El Tribunal insiste en que ambas partes –el Estado de Ecuador y Chevron– habían alcanzado previamente un acuerdo, mediante un 'acto de finiquito', que exoneraba a Texaco-Chevron de responsabilidades medioambientales futuras.

 

El Tribunal de arbitraje también alega que Ecuador ha violado el Tratado bilateral de inversiones entre Quito y Washington, según el cual Ecuador debe 'tomar todas las medidas a su alcance para suspender o hacer que se suspenda la ejecución o el reconocimiento dentro o fuera de Ecuador de cualquier sentencia contra una firma estadounidense'.

 

En resoluciones anteriores, ese Tribunal ya había advertido, además, de que 'cualquier pérdida surgida de la ejecución de la sentencia de la Corte de Sucumbíos sería una pérdida por la que el Estado ecuatoriano sería responsable ante Chevron, bajo el derecho internacional'."

 

El presidente Rafael Correa retoma entonces la palabra para explicar que "las decisiones del Tribunal de arbitraje de La Haya han sido rechazadas por nuestro Gobierno. Primero, porque Ecuador, como Estado, no está implicado, repito, en esta querella. Defendemos los derechos de las comunidades indígenas afectadas por la contaminación y víctimas de los desmanes de una multinacional petrolera. Pero no somos parte en el pleito. Y por respeto al principio democrático de la separación de poderes, no queremos inmiscuirnos en asuntos de la rama judicial.

 

Sin embargo, por otra parte, observamos que, en el marco actual del despojo de la soberanía de los Estados, los tribunales de arbitraje tienen cada día más poder. Cada vez más, los tribunales de arbitraje están fallando a favor de las corporaciones multinacionales. Y si no acatamos el fallo del Tribunal de arbitraje (que aún no es definitivo), Ecuador podría quedar aislado comercial y políticamente.

 

Todo esto es triplemente escandaloso, porque si la decisión del Tribunal de arbitraje se aplicase, Ecuador estaría violando su propia Constitución pues significaría que nuestro Gobierno estaría interfiriendo con el Poder Judicial. Chevron no solo quedaría exonerada de pagar por la limpieza de la selva y la reparación a las comunidades afectadas, sino que podría demandar pagos al pueblo ecuatoriano por el costo legal del litigio...

 

Nosotros consideramos que este caso no es jurídico, sino político: contra nuestro gobierno –concluye el presidente Rafael Correa–. Por eso apelamos a la solidaridad internacional. En todas partes se están constituyendo Comités de apoyo a nuestra Revolución Ciudadana. E invitamos a todos nuestros amigos y amigas, de Europa y del mundo, a expresar igualmente su rechazo a la prepotencia de aquellas empresas multinacionales que destrozan el medio ambiente y quieren luego lavarse las manos. La 'mano sucia' de Chevron no debe quedar impune."


Nota:
(1) El pasado 12 de noviembre, esa Corte Nacional de Justicia de Ecuador emitió un fallo en el que confirmó la condena de la petrolera estadounidense Chevron a pagar 9.500 millones de dólares "por contaminación ambiental en la Amazonia ecuatoriana

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La siembra de maíz transgénico en nuestro país ha generado un gran debate y preocupación por parte de un amplio sector de científicos y del público en general. No es para menos, pues existen diversos riesgos que deben ser considerados: entre ellos la posible contaminación de las variedades silvestres en el centro de origen y diversidad del maíz y el control monopólico de la producción. Pero quizás uno más de los impactos que los promotores de los organismos genéticamente modificados (OGM) omiten mencionar es el que tiene que ver con el uso de sustancias químicas tóxicas.


Cuando se siembran transgénicos de soya, algodón, papa, canola y maíz se usan inicialmente dos tipos de herbicidas (mata hierbas); el glifosato (nombre comercial Rounduop®) y el glufosinato de amonio. Se trata de dos compuestos químicos que eliminan a las plantas que crecen en cualquier tipo cultivo y que tradicionalmente el agricultor retira manualmente. El glifosato es un herbicida sistémico, es decir, la planta lo absorbe, en cambio el glufosinato sólo se queda impregnado en las hojas.


Debido a que los OGM son resistentes a estos herbicidas pueden sobrevivir y el agricultor ya no se preocupa por deshierbar. Hasta aquí todo parece ventajoso y cualquiera pensaría que al ser herbicidas no afectan a los animales. Sin embargo, es todo lo contrario y por ello representa un riesgo que no debemos omitir y por lo cual muchos países como Corea del Sur, Japón, Hungría y Perú, desde hace 10 años han tomando la decisión de no permitir la siembra o importación de semillas de OGM en su territorio.


Hace 20 años, tanto el glifosato como el glufosinato se consideraban de bajo riesgo para el ambiente y la salud humana. Recientemente, los trabajos de Guilherme y cols. (2013)1, Piola y cols. (2013)2, Yadav y cols. (2013)3, entre otros, han demostrado que ambas sustancias representan riesgo alto, pues causan daño en el material genético (ADN) y metabolismo de especies benéficas, como las lombrices de tierra y en animales como anfibios, peces e incluso mamíferos pequeños.


En cuanto a la salud humana, Henneberger y cols. (2013)4, del Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional del Oeste de Virginia, Estados Unidos, reportaron que las personas expuestas a glifosato, generalmente los agricultores, pueden presentar cuadros asmáticos, ulceraciones en garganta, arritmias cardiacas e incluso un aumento en el riesgo de padecer diabetes, arteroesclerosis y malformaciones congénitas en el caso de una exposición durante el embarazo. Por su parte, la exposición a glufosinato de amonio causa daños neurológicos y enfermedades cardiacas y respiratorias. También el glufosinato aumenta el riesgo de malformaciones congénitas porque cuando las mujeres embarazadas están expuestas el compuesto atraviesa la barrera placentaria y el feto entra en contacto.
Qué no nos dicen:


Las especificaciones del glifosato recomiendan usar de uno a dos litros por hectárea de cultivos transgénicos y el glufosinato en dosis de un miligramo al día, lo que representa una cantidad considerable que pone en riesgo al ambiente y a las personas que manejan estas sustancias. Por si fuera poco, debido a que el glifosato es un herbicida sistémico, sus residuos quedan en el interior de la planta y pueden ser transferidos a quienes la consumen. En cambio, el glufosinato puede causar efectos a la salud de los agricultores y jornaleros cuando éstos están en contacto con las hojas impregnadas del compuesto. Finalmente, la experiencia en otros países indica que después de un tiempo estos herbicidas son inútiles, pues las plantas que en un inicio atacaban se vuelven resistentes y en pocos años los cultivos transgénicos requieren nuevas sustancias aún más tóxicas y más peligrosas para el ambiente y la salud.


Para ampliar información consulte la página www.uccs.mx y el reporte científico de la UCCS: http://www.uccs.mx/doc/o/uccs-ongs_es
Referencias


1 Guilherme S., Santos MA., Barroso C. 2012. Differential genotoxicity of Roundup® formulation and its constituents in blood cells of fish (Anguilla anguilla): considerations on chemical interactions and DNA damaging mechanisms. Ecotoxicology 21(5): 1381-1390.


2 Piola L., Funchs J., Oneto ML., et al. 2013. Comparative toxicity of two glyphosate-based formulation to Eisenia andrei under laboratory conditions. Chemosphere 91(4): 545-551.


3 Yadav SS., Giri S., Singha U. 2013. Toxic and genotoxic effects of Roundup on tadpoles of the indian skittering frog (Euflictis cyanophyctis) in the presence and absence of predator stress. Aquat. Toxicol. 15: 132-133.


4 Henneberger PK., Liang X., London SJ., et al. 2012. Exacerbation of symptoms in agricultural pesticide applicators with asthma. Int. Arch. Occup. Health 14. En línea: http://link.springer.com/article/10.1007/ s00420-013-0881-x


Por OMAR ARELLANO-AGUILAR*,  Programa riesgos ecotoxicológicos, Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad AC

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Jueves, 24 Octubre 2013 11:11

Pasado y vigencia de las luchas sociales

Pasado y vigencia de las luchas sociales

Entre los territorios más nombrados de Bogotá, con eco sobre todo el país, está el de Ciudad Bolívar. En éste, como en otras periferias urbanas, persiste la ausencia de trabajo digno –lo que transforma al rebusque, de solución temporal a regla para sobrevivir–, la minería destruye sus montañas y reduce el paisaje a un triste espectáculo de arenas movidas y cimas peladas, cuencas y microcuencas viven un lento pero persistente proceso destructivo y de muerte, y las miles de familias desplazadas que sin tregua continúan asentándose en él experimentan en carne propia que entre la democracia de palabra y la de hecho existe un gran trecho.

 

En esta parte de la ciudad, como en otras localidades donde se concentran los negados de siempre, a pesar de todo lo que ofrecen quienes detentan el poder desde siempre, se percibe con facilidad que la ciudad ha sido planeada desde hace décadas por unos pocos, de acuerdo a sus intereses y su modelo de control y dominio.

 

        

La localidad, algunas organizaciones...

 

El caso de Ciudad Bolívar es resultado de la injusticia hecha modelo territorial. Millares de historias de vida entrecruzadas por el conflicto social y armado, que a pesar de sus pesares se han tejido en forma de organización comunitaria, resistencia al miedo y a la exclusión. Senda de memoria y presente que tiene como resonancia el Paro Cívico local de 1993, donde la creatividad popular y la dignidad de sus habitantes desencadenaron logros y aire renovado tras las esperanzas de una vida mejor, sellando nuevas agendas de lucha las que incluso hoy se retoman y marcan un horizonte en el devenir del activismo local.

 

Horizonte hoy señalado y marcado por en procesos de articulación barrial, donde las comunidades parten de la dura realidad que viven para pronunciarse, organizarse y emplazar a los gobiernos de turno, amplificadora condición que toma cuerpo, por ejemplo, en la Mesa Técnica del barrio La Estancia y en el Comité de Vida Digna. El primero, proceso organizativo comunal que desde hace varios años encamina la lucha por mejores condiciones de vida de un importante sector de la Localidad 19 de Bogotá, con temas como vivienda, cultura, deporte, y la inversión prioritaria para la población que vive en zonas de alto riesgo. El segundo, Comité con agendas como recuperación integral de quebradas, soberanía alimentaria, movilidad, vías, espacios públicos, titulación de predios, educación y cultura.

 

Esfuerzo organizativo y reivindicativo que se vio fortalecido en los pasados meses de agosto y septiembre, en el marco del paro nacional agrario, al concretarse la coordinación de las nueve veredas que son parte de esta Localidad, coordinación que fortaleció los lasos de unidad, defensa del territorio rural, de la producción campesina y oposición férrea a la expansión del basurero Doña Juana, este último aspecto ratificado en la encuesta aplicada por el colectivo Vida Digna a los pobladores de Mochuelo Bajo.

 

Encuesta en la cual, de los 472 preguntados(as) por el principal problema de la localidad, 209 de estos que el mismo es el basurero Doña Juana; para enfatizar que las comunidades de Ciudad Bolívar desconocen cualquier actor que pretenda imponer la continuidad de megaproyectos de muerte.

 

La esperanza

 

Escenarios comunitarios valiosos que defienden el territorio, la vida, el agua, el alimento, lo público, al campesinado, al joven y las comunidades, abriendo camino entre los obstáculos del formalismo institucional, la cooptación, la paquidermia en la inversión estatal y la acción de las llamadas "fuerzas oscuras".

 

Como diría Antonio García respecto a los comuneros "no conocían a Rousseau, ni a Montesquieu... pero lo cierto es que dieron una batalla decisiva contra el absolutismo que obligaron al soberano a pactar y compartir con ellos su soberanía". De igual manera, las organizaciones comunitarias de esta parte del territorio distrital pueden allanar la unidad social y de acción, así como la unidad de gobierno y la unidad política en contravía del sectarismo y grupismo que debilita los logros del movimiento social, ganando la iniciativa por medio de la cual se puede emplazar al gobierno local y distrital para que escuchen y apliquen las agendas comunitarias, soporte de un gobierno de verdad participativo y democrático.

 

Proceso de liderazgo comunitario inaplazable, que requiere de su expansión geográfica y social, donde las agendas conjuntas se articulen con procesos distritales y nacionales que redunden en el emplazamiento de las fuerzas de dominación que mantienen la injusticia y la desigualdad en el territorio nacional.

 


 

 

Recuadro


Los impactos que genera la industria extractiva dentro del Parque Industrial y Minero*

 

Aire. La explotación minera produce sustancias tales como material particulado, gases de combustión (monóxidos y dióxidos de carbono, producto del tipo de material empleado, además los diferentes tipos de hornos (Hoffman, fuego dormido, Colmena y Árabe) generan contaminantes que se mezclan con el aire creando un factor de riesgo para la salud de trabajadores y habitantes de la zona.

Los productos contaminantes que generan este tipo de industrias son: oxido de carbono, de azufre, vapores, material particulado y olores desagradables.

Agua. Debido a que la mayoría de las industrias se encuentran fuera del perímetro de servicio público de alcantarillado, las aguas residuales provenientes de las unidades sanitarias, cocinas , etc., son dispuestas en pozos sépticos o a las quebradas cercanas: quebrada Trompeta, Caño Grande, etcétera.

Tan solo 8 de las industrias visitadas cuentan con pozo séptico, el resto realizan vertimiento directo a las quebradas.
Suelo. Las actividades industriales como tal siempre ocasionan un impacto en la medida en que se le da un cambio al uso del suelo. En esta clase de industria –debido al uso de aceites y combustibles para el funcionamiento y lubricación de la maquinaria– se presentan derrames.

En la actividad de descapote y extracción del material las características del suelo tienen un proceso de cambio.
Existe deterioro de vías de acceso por circulación de vehículos pesados afectando el aire por la presencia de partículas y de ruido para los trabajadores y personas que habitan en esta zona

Población. Existe una población expuesta determinada por los trabajadores, y algunas familias que habitan como celadores o como habitantes vecinos expuestos 24 horas continuas.

Los terrenos prácticamente son de uso industrial, de transformación de arcilla (ladrilleras); se observa cercas naturales (quebradas y bosques), zonas de invasión en las partes altas, algunos de los habitantes no aceptan la presencia de las ladrilleras y lo viven como una amenaza a la salud.

Fauna y flora. Se observa la presencia de bosques de eucaliptos que según refieren los industriales fueron sembrados por ellos hace más o menos 20 años; hay alteraciones generales en detrimento del ecosistema principalmente de las especies nativas de la zona. Existe un área demarcada por cada una de estas, sin algunas tienen cercas vivas. Presencia de perros en las diferentes industriales los cuales actúan como celadores del predio.

Salud. Se desconoce qué tipo de enfermedades prevalentes se presenta en los trabajadores expuestos; refieren que los trabajadores están inscritos a una ARS y algunos al régimen contributivo y cada uno es libre de elegir su EPS. El Hospital Vista Hermosa genera un programa de seguimiento en programas de bioseguridad, seguridad industrial e higiene.

*Tomado de (Evaluación de los impactos generados por el Parque Industrial Minero) Hospital Vista Hermosa.

 


 

 

Recuadro 2


Clasificación por tipo de unidades extractivas y transformadoras de arcilla en las localidades 4, 5, 18 y 19 del Distrito Capital

 

TipoHornoProducciónEmpleo por horno
Zonas donde se presenta
Costo en millones de pesos
Chircal artesanalFuego dormido< 600 tamaño4 - 5Molinos del sur< 10
Chircal mecanizadoÁrabe

600 - 2.500 Ton / año

7 - 15Mochuelo< 25
Pequeña industriaColmena - baúl600 - 2.500
Ton / año 
16 - 25San Cristóbal100 - 150
Mediana industriaHoffman5.000 - 10.00026 - 40Usme, Mochuelo, Soacha250 - 350
Gran industriaTúnel60.000- 120.000> 40Usme, Soacha2.000 - 4.000
Publicado enEdición N°196
La explotación petrolera amenaza al segundo pulmón de América

El Gobierno panameño sacará petróleo en el Tapón de Darién, fronterizo con Colombia. Los críticos alertan del riesgo medioambiental.

El Tapón de Darién, una muralla natural de casi 21.000 kilómetros cuadrados de tupida vegetación, jungla, pantanos, montañas y múltiples accidentes geográficos que comparten Colombia y Panamá y que impide que el sur y el norte de América se unan por la Carretera Interamericana, está ahora en la mira de empresas petroleras tras convertirse en base de narcotraficantes, 500 años después de ser descubierto y recorrido por el conquistador español Vasco Núñez de Balboa.

 

En la culminación de una secuencia de hechos que se remonta a 2010, la Asamblea Nacional de Panamá reformó el 27 de agosto una ley de 1987 para otorgar incentivos fiscales al sector privado para explorar y explotar petróleo en todo el territorio. En mayo de 2010, el presidente panameño, Ricardo Martinelli, afirmó que "en Panamá hay petróleo en el área de Darién. Estamos haciendo los estudios y hemos confirmado que las mismas vetas de Colombia llegan a Panamá".

 

El 23 de agosto de 2011, la Secretaría de Energía de Panamá reveló que de acuerdo con un estudio contratado en 2010 a la compañía estadounidense OTS Latin America LLC, valorado en 400.000 dólares y financiado por la multinacional paraestatal Corporación Andina de Fomento (CAF), en Darién hay reservas por 900 millones de barriles de petróleo. El Estado panameño recibiría más de 20.000 de dólares millones en ganancias por los 90.000 millones que generaría la inversión de las petroleras, según los cálculos del informe. Petroleras de Estados Unidos, Colombia, Brasil, México y Europa han mostrado interés en participar en las posibles licitaciones.

 

 

El diputado Raúl Hernández, del gobernante Partido Cambio Democrático, ha afirmado que la nueva ley "prepara mejores condiciones" para que Panamá fomente y regule la exploración y explotación de yacimientos de petróleo. La meta, según el legislador, es que las empresas contratistas "paguen canon de arrendamientos en tierra firma como en aguas interiores y en el mar un cano superficial".

 

Los efectos ambientales son la cara B de la cuestión. "El riesgo de someter al Darién a la exploración y explotación de petróleo es muy grave", advirtió la ambientalista panameña Raisa Banfield, directora ejecutiva de la Fundación Panamá Sostenible, organización no estatal de ese país. "Los bosques del Darién representan un pulmón importante: son el segundo pulmón más importantes del continente después del Amazonas y junto con el de la Biosfera Maya, en El Petén en Guatemala", explicó Banfield a este diario.

 

"Justo en las costas donde se pretende explorar también hay una riqueza de biodiversidad enorme. De ahí depende la pesca en el Pacífico panameño. Es decir, los valores ecológicos en riesgo son muchísimos, sin mencionar a todo el desplazamiento a que serían sometidas las comunidades mayoritariamente humildes, campesinas e indígenas, por la exploración petrolera", añadió.

 

Un alegato es que Panamá debe reducir su dependencia de petróleo importado, recordó. El monto de la factura de petróleo de Panamá pasó de 447 millones en 2000 a 2.250 millones en 2012, según cifras oficiales.

 

 

Es contradictorio, insistió, que el gobierno impulse la producción y consumo de etanol para mejorar la calidad ambiental, pero con el plan del petrolero "somete al país a la vulnerabilidad de sus ecosistemas. Es mero interés comercial y no obedece a un desarrollo sostenible. Es más el daño que tendremos versus el beneficio". Este diario solicitó, sin éxito, una opinión de la Secretaría sobre los reiterados cuestionamientos ambientales.

 

Sin embargo, la panameña Renza Samudio, siendo directora de Hidrocarburos de la Secretaría, alegó el 13 de septiembre de 2011, citada por el diario La Prensa, de la capital panameña, que la explotación se realizaría "fuera de las zonas naturales protegidas" del Darién e identificó dos cuencas del Tapón en el Pacífico como objetivos del plan petrolero: Garachiné-Sambú y Bayano-Chucunaque-Atrato.

 

El área protegida del Darién es de 5.790 kilómetros cuadrados en el lado panameño. La cuenca de Garachiné-Sambú es de 7.410 kilómetros cuadrados y la de Bayano-Chucunaque-Atrato tiene 7.630 kilómetros cuadrados, según datos oficiales.

 

"Debió de existir una consulta pública, porque se afectarán derechos de terceros", adujo el abogado panameño Harley Mitchell, exdirector legal de la Autoridad del Ambiente de Panamá. "Las exploraciones petrolíferas vienen acompañadas de la necesidad de expropiaciones, de remover recursos naturales en el área superficial de los yacimientos, del uso de agua en proporciones que las poblaciones no están acostumbradas y otros asuntos que afectan la vida de la gente que está cerca de estos yacimientos", dijo Mitchell a EL PAÍS.

 

Colindante con los océanos Atlántico y Pacífico, el Tapón se extiende del norte de los departamentos colombianos del Chocó y Antioquia a la oriental provincia panameña del Darién y a comarcas indígenas y comunidades. La zona fue recorrida por Núñez de Balboa en la expedición que el 25 de septiembre de 1513 le permitió ser el primer europeo en avistar el Mar del Sur, hoy Océano Pacífico, en uno de los principales descubrimientos de la conquista española en el Nuevo Mundo.

 

Una grave amenaza que en los últimos años golpeó a la remota selva es que ha sido santuario de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y punto de acopio y pasadizo de droga transportada por mar y tierra de Colombia en ruta a México y Estados Unidos, vía Centroamérica. La primera plantación de hoja de coca en suelo centroamericano fue hallada en un operativo de soldados colombianos y policías panameños en junio anterior en el Darién, junto a un laboratorio artesanal para producir cocaína.

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Sábado, 21 Septiembre 2013 09:14

Ecuador denuncia "la mano sucia de Chevron"

Ecuador denuncia &quot;la mano sucia de Chevron&quot;

Con un llamado internacional a boicotear los productos de Chevron, el presidente ecuatoriano Rafael Correa lanzó la campaña "la mano sucia de Chevron", el pasado 17 de septiembre, en rechazo a los intentos de la empresa petrolera norteamericana de evadir su responsabilidad por la contaminación petrolera en la cuenca amazónica.

 

Chevron está empeñada en evitar la ejecución de la sentencia de la corte de justicia de Lago Agrio (ciudad ubicada en el Oriente ecuatoriano), que le ordena pagar cerca de 19 mil millones de dólares para limpiar la zona afectada y prestar servicios de salud y agua potable a sus habitantes. Con este propósito, según Correa, Chevron ya ha gastado más de 400 millones de dólares en una campaña contra Ecuador y ha contratado decenas de empresas de lobistas y unos 900 abogados.

 

En una visita a una piscina tóxica cerca del pozo petrolero Aguarico 4, operado décadas atrás por Texaco, Correa dio a conocer que como ésta hay unas mil piscinas que esta empresa (que se fusionó con Chevron en 2001) dejó abiertas, en cerca de tres décadas de explotación petrolera en la selva amazónica, entre 1964 y 1992. Se estima que vertió en las piscinas unos 18 mil millones de galones de agua contaminada con petróleo, que sigue filtrándose en la tierra o se derrama durante los aguaceros, además de otros 17 millones de galones de petróleo que se derramó en accidentes; estas cantidades hacen que el daño total sea mucho mayor que el derrame de Exxon Valdez en Alaska, o por el provocado por British Petroleum en el Golfo de México. "Es uno de los desastres ambientales más graves de la humanidad ", aseveró Correa.

 

La filtración de elementos tóxicos en las tierras, arroyos y ríos, en un área de unas 480 mil hectáreas, contaminó el agua que usaba la población local, devastó la vida silvestre y afectó la producción agropecuaria. Se han registrado números casos de cáncer, con más de mil muertos, graves casos de afectación de la piel, muerte de animales, entre muchos otros problemas.

 

En la época ya existían normas y tecnologías más adecuadas para proteger el ambiente, por ejemplo con el uso de piscinas selladas y técnicas de limpieza de derrames, pero Texaco no las utilizó para ahorrar entre 2 y 3 dólares por barril en los costos de producción. Durante el juicio en Lago Agrio, se inspeccionaron 54 centros de producción donde se constató niveles de contaminación muy por encima de las normas ecuatorianas e internacionales de la época. En el momento en que Texaco operó, la norma ecuatoriana para el volumen de hidrocarburos totales de petróleo en el suelo y el agua era diez veces más blanda que la norma vigente en EE.UU., pero aun así, la contaminación hallada en los 54 sitios fue en promedio 20 veces mayor que la norma ecuatoriana, llegando, en algunos sitios, a un nivel hasta 900 veces mayor.(1)

 

Correa llamó a los accionistas de Chevron a no ser cómplices indirectos de una empresa que no sólo ha demostrado irresponsabilidad absoluta, sino que ahora quiere la impunidad.

 

Acciones ante las cortes

 

A partir de 1993, un grupo de ciudadanos afectados por la contaminación presentó una demanda privada en Nueva York por la contaminación y afectación a la salud, a nombre de unos 30.000 habitantes de la zona, en su mayoría indígenas. Durante nueve años, Chevron buscó bloquear el juicio, argumentando que éste debía presentarse en Ecuador; los demandantes presumen que la empresa consideró que la corte ecuatoriana sería más fácil de manipular. Finalmente logró su propósito; el juez de Nueva York desistió de conocer el caso pero dijo que Chevron debía aceptar el veredicto de la corte ecuatoriana. Cuando en 2011 y 2012, luego de casi dos décadas de litigios, el veredicto de Lago Agrio salió desfavorable a la empresa, ésta se negó a acatarlo y emprendió nuevas acciones legales para tratar de bloquearlo, junto con la campaña de desprestigio al gobierno, a la corte, y a los demandantes y sus abogados. Entre sus principales preocupaciones está la de impedir que sus bienes puedan ser embargados en otro país para cumplir con el pago, siendo que en Ecuador ya no tiene bienes.

 

Por un lado, la empresa inició un nuevo juicio en un tribunal federal de Nueva York, alegando que la sentencia ecuatoriana se obtuvo ilegítimamente, con actos de corrupción. Por otro, acudió al tribunal de arbitraje de La Haya por una supuesta violación del Tratado Bilateral de Inversiones (TBI) entre Ecuador y EEUU, alegando que Ecuador no debía permitir que se lleve a cabo el juicio de Lago Agrio. Lo insólito es que el tribunal se haya declarado competente para juzgar el caso, lo que implica aplicar retroactivamente el TBI que entró en vigencia en 1997, cinco años después de que Texaco-Chevron ya había abandonado el país. También llama la atención que, entre sus primeros laudos, el tribunal haya ordenado al gobierno ecuatoriano tomar las medidas necesarias para suspender u obtener la suspensión de la ejecución de la sentencia de Lago Agrio, sea en Ecuador o en otros países, haciendo caso omiso de la independencia de las funciones del Estado.

 

"Es un caso emblemático que demuestra lo injusto y lo inmoral del orden internacional, donde existe la supremacía total del capital de las transnacionales sobre los pueblos, sobre las sociedades, las naciones", denunció Correa.

 

Chevron alega que los acuerdos firmados con el gobierno de Ecuador en 1995 y 1998 -en el periodo de gobiernos neoliberales- que dan por finiquitados el contrato y las obligaciones de la empresa, liberan a ésta de enfrentar cualquier otro reclamo, con lo cual tratan de traspasar al Estado ecuatoriano la responsabilidad de cualquier consecuencia derivada del juicio de Lago Agrio. No obstante, el mismo día del lanzamiento de la campaña ecuatoriana, el Tribunal de La Haya emitió un veredicto parcial en el que concluye que dichos acuerdos no impiden que terceras personas puedan presentar reclamaciones en defensa de sus derechos individuales, aunque reconoce que podría impedir reclamos "colectivos" o "difusos". No se pronunció sobre si esta caracterización se aplica al caso que fue ventilado en la corte de Lago Agrio. Las audiencias se reanudarán en enero.

 

Sin embargo, la petrolera, al día siguiente, declaró en un comunicado (2) que el "tribunal internacional de arbitraje encuentra que Chevron no es responsable ante los reclamos internacionales en Ecuador"; ante ello, el día 20, la procuraduría general del Estado ecuatoriano solicitó al tribunal medidas provisionales para impedir que la empresa prosiga con su campaña de desprestigio contra el país y distorsionando la realidad del laudo arbitral.

 

Más allá de esta coyuntura inmediata, Ecuador está planteando la necesidad de una reforma del sistema de tribunales de arbitraje de los tratados de inversión y ha propuesto la creación de un tribunal suramericano en el marco de UNASUR que operaría bajo reglas más justas. Se espera la decisión de UNASUR para fines de este año.

 

En el caso de que Chevron logre bloquear definitivamente la aplicación de la sentencia de Lago Agrio, o alcance una resolución para que sea el Estado ecuatoriano el que deba pagar los daños, esto sería catastrófico para la economía del país. "Chevron quiere quebrar al país", reclamó Correa. El presupuesto anual del Estado ecuatoriano es de unos 26 mil millones de dólares, mientras que Chevron, en 2012, obtuvo ingresos por 230 mil millones de dólares (3), o sea, casi nueve veces el presupuesto del país suramericano.

 

- Sally Burch es periodista de ALAI.

(1) Summary of Overwhelming Evidence Against Chevron in Ecuador Trial, Amazon Defense Coalition, http://chevrontoxico.com/assets/docs/2012-01-evidence-summary.pdf

(2) http://www.chevron.com/chevron/pressreleases/article/09182013_internationalarbitrationtribunalfindschevronnotliableforenvironmentalclaimsinecuador.news

(3) http://www.chevron.com/annualreport/2012/documents/pdf/Chevron2012AnnualReport.pdf

Publicado enInternacional
Sábado, 29 Junio 2013 10:10

Verdades de los transgénicos

Verdades de los transgénicos

La Red por una América Libre de Transgénicos (Rallt) agrupa organizaciones y redes de toda América Latina. En su reciente asamblea en Bogotá, con delegados de casi todos los países de la región, además de científicos y académicos invitados, construyeron un panorama detallado lo que han significado los transgénicos. Diesiete años de siembras y el segundo lugar en área global sembrada con transgénicos, han resultado en desplazamientos, desolación y muerte. Muertes en sentido literal, de niños fumigados por agrotóxicos, nacidos con malformaciones, de vecinos de campos sembrados que se enfermaron de leucemia y otras dolencias.

 

Hay características que se repiten en todos los países, que lejos de la propaganda de las empresas, son la verdadera realidad de los transgénicos. En ningún país los transgénicos son para alimentar personas. Son comida para comederos, no para comedores. Se plantan para forraje en inmensas plantas industriales de cría confinada de pollos, cerdos y vacunos, todas con alto nivel de contaminación, que conllevan violencia y fuertes impactos en la salud animal y humana. Lejos de mejorar la alimentación humana, la empeoran. Argentina, es un ejemplo contundente. Con inmensas áreas de soya transgénica han empeorado tanto la calidad de la carne producida, como la alimentación de la población, sobre todo infantil y en áreas rurales. Por la ocupación de territorio con monocultivos y debido al empobrecimiento que esto ha provocado, la población rural consume ahora leche y frijol de soya, con demostrados impactos negativos en la salud debido al alto contenido de hormonas vegetales que contiene la soya. Pediatras argentinos explican que contrariamente a la propaganda, la soya sin fermentar es un alimento dañino que no debe consumirse nunca antes de los 12 años y posteriormente solo en forma ocasional.

 

Otra característica de los transgénicos es que conllevan un aumento exponencial del uso de agrotóxicos, con enormes impactos ambientales y a la salud. Brasil, primer productor de soya transgénica global, es también el mayor usuario mundial de agrotóxicos. En Argentina, ya existen varias asociaciones de pueblos fumigados, con múltiples testimonios de los efectos devastadores de los agrotóxicos ligados a los transgénicos: malformaciones genéticas, leucemia, enfermedades autoinmunes, además de daños en fauna y flora. Por la resistencia a los químicos y las supermalezas que ha generado este uso masivo de químicos, las empresas están introduciendo agroquímicos aún más tóxicos, como 2,4 d y dicamba.

 

Por estas y más razones, la Rallt consideró que los transgénicos se han convertido en un caso flagrante de violación de derechos humanos. Han elevado por ello cartas a varios relatores de Naciones Unidas.

 

La introducción de los transgénicos ha sido siempre precedida por acciones ilegales, luego legalizadas: primero contrabando y contaminación intencional, posteriormente leyes a favor de las empresas, tanto en bioseguridad como otras para asegurar a las empresas sus patentes y otras formas de monopolio de semillas. México no es excepción. El caso más extremo de injerencia política de la industria transgénica es el golpe de estado en Paraguay, provocado por latifundistas, relacionados con Monsanto y otras transnacionales. Poco espués del golpe, se plantaron varios transgénicos nuevos, sin ningún proceso de bioseguridad y contra las medidas precautorias del gobierno anterior.

 

En este contexto continental se ubica la amenaza, que sigue pendiente, de que el gobierno mexicano autorice a Monsanto la siembra comercial de maíz transgénico en millones de hectáreas en el norte del país, un tema gravísimo que las autoridades han tratado con gran opacidad. Ya han autorizado enormes superficies –de miles a millones de hectáreas- de soya y algodón transgénico en varios estados, pese a que esto, especialmente las plantaciones de soya en la península de Yucatán y Chiapas, significará daños mayores a cerca de 25,000 familias de apicultores campesinos y arruinará la exportación de miel, uno de los principales rubros de exportación del país.

 

La contaminación genética del maíz campesino en México, por ser su centro de origen, es mucho más que un tema nacional. Por ejemplo, la Rallt expresó su rechazo tajante a la liberación comercial de maíz transgénico en México, un hecho sin precedente en la historia de la agricultura, pues sería la primera vez que ocurriera una devastación de tal magnitud en uno de los centro de origen de un cultivo que alimenta a la humanidad. También la reciente sexta conferencia internacional de la Vía Campesina, red con más de 200 millones de miembros, declaró su apoyo a la resistencia a los transgénicos en México. En su resolución condenan este nuevo atropello de las transnacionales contra los campesinos, contra los pueblos del maíz, contra la biodiversidad y la soberanía alimentaria, considerándolo una violación contra los derechos de los campesinos y campesinas que lo han creado y legado para bien de toda la humanidad.

 

En ese sentido, ambas redes expresaron también su solidaridad con el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) capítulo México, donde el tema de la violencia contra el maíz y los pueblos del maíz, así como la devastación ambiental y la responsabilidad de las empresas y el Estado, son parte del proceso. Este fin de semana se reúne en Jalisco otra pre-audiencia del TPP, titulada Territorialidad, subsistencia y vida digna donde se presentarán testimonios de comunidades sobre estos temas, otra forma de fortalecer el conocimiento de las realidades y la resistencia ante la violencia corporativa que representan los transgénicos.

 

*Investigadora del Grupo ETC

 

Más información sobre Rallt y audiencia del TPP en http://redendefensadelmaiz.net/ 

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