MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

Dentro de las valvas de diminutos cangrejos azules que apenas están dejando de ser larvas se han hallado gotitas de petróleo, dice a este reportero Harriet Perry, directora del Laboratorio de Investigaciones de la Costa del Golfo en la Universidad de Mississippi del Sur, Estados Unidos. 

Esos cangrejos se trasladan de las aguas del Golfo a los pantanos de la costa de Mississippi. 

Muchas especies de peces y aves se alimentan de estos jóvenes cangrejos. Y este es apenas uno de muchos ejemplos sobre cómo el petróleo que empezó a derramarse en abril tras al accidente de British Petroleum (BP) ya hace estragos en la cadena alimentaria. 

Jonathan Henderson, que organiza campañas de resiliencia costera en la internacional Gulf Restoration Network (red de restauración del Golfo), explica que muchas aves cubiertas de crudo sirven de alimento a los coyotes, que a su vez son ingeridos por los lagartos. 

"¿Sabe cómo mata el petróleo a los pelícanos?" pregunta Dean Wilson, director ejecutivo de Atchafalaya Basinkeeper. 

"Abren las alas para secarlas al sol, pero en realidad se cocinan al sol. Miles de aves están muriendo así por culpa de la codicia de una empresa extranjera" explica. 

La organización que lidera se dedica a preservar los ecosistemas de la cuenca del río Atchafalaya, en la costa del sudoriental estado estadounidense de Louisiana. El petróleo comenzó a diseminarse por el Golfo de México el 20 de abril, cuando la plataforma de exploración Deepwater Horizon, que BP arrendaba a la firma suiza Transocean, sufrió una explosión y, dos días después, se hundió. Al cierre de esta edición, la empresa anunció que había logrado tapar la perforación y frenar el derrame. Wilson señala la falta de voluntad de BP para ejecutar las medidas necesarias para proteger la naturaleza. 

Por ejemplo, asegura, BP no rescata a los pollos cuyos padres están cubiertos de petróleo y no permite que ambientalistas como él socorran a los animales. 

"Para criar a los pollos se necesita a los dos progenitores. Si uno de queda cubierto de petróleo, el otro solo no puede hacerse cargo a la vez de las crías y la búsqueda de alimentos, y éstas mueren", describe Wilson. 

Según él, la cantidad de pollos muertos ya equivale a la de pelícanos rescatados, y estos últimos son "apenas la punta del iceberg". 

Según el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, hasta el 14 de julio unos 890 kilómetros de la costa del Golfo están cubiertos de crudo, se recuperaron 2.930 aves (1.828 muertas y 1.102 cubiertas de combustible), y más de 500 tortugas marinas y mamíferos muertos. 

Más de 45.000 trabajadores están desplegados para mitigar el desastre de BP. Pero se estima que hasta el cierre de esta edición de derramaron 8,4 millones de barriles de petróleo en el Golfo y se utilizaron más de 6,8 millones de litros de productos químicos dispersantes Corexit 9500 y Corexit 9527, prohibidos en Gran Bretaña. 

Estos agentes son considerados causantes de dolores de cabeza, náuseas, vómitos, diarrea, irritación y daños del aparato respiratorio, depresión del sistema nervioso central, efectos neurotóxicos, mutaciones genéticas, arritmia cardiaca y fallas cardiovasculares. 

"Éste es el segundo delta más importante de América y uno de los principales del planeta" dice a este reportero el activista Paul Orr, de la organización ambientalista Lower Mississippi Riverkeeper. 

"No tenemos idea de lo que puede ocasionar esta cantidad de petróleo tan cerca del delta. Los dispersantes se usan para hundir el crudo y así minimizar sus impactos costeros" explica. 

"Pero ahora parece que el motivo real fue hacerlo desaparecer de la vista, porque si se queda en la superficie al menos se puede recoger aunque afecte la costa en algún grado" plantea. 

"En cambio, ahora tenemos varios millones de barriles de petróleo hundiéndose en el agua y adhiriéndose al suelo marino. Es posible que nunca conozcamos algunos de los daños a largo plazo" agrega. 

Como otros ambientalistas y científicos, Orr critica que BP no haya realizado los esfuerzos adecuados para rescatar a los animales contaminados. "Tienen que hacer como que están haciendo algo" dice, aludiendo a la escasa cantidad de aves que la firma se encargó de limpiar. 

A Orr le preocupan todas las especies del Golfo, pero en particular las que estaban amenazadas antes del derrame. Por ejemplo, las tortugas marinas de Kemp (Lepidochelys kempii) y laúd (Dermochelys coriacea), el cachalote (Physeter macrocephalus), el esturión del Golfo (Acipenser oxyrinchus desotoi) y aves como el frailecillo silbador (Charadrius melodus). 

"Hay por lo menos 194. 000 kilómetros cuadrados cubiertos de petróleo" asegura Henderson. 

Wilson está preocupado por los microorganismos que se alimentan del petróleo, particularmente en las zonas más profundas del Golfo, donde BP arrojó los dispersantes. 

"Hay una gran población de ballenas y tiburones ballena que migran justo al lugar donde está el petróleo. Hemos visto grupos de cientos navegando a través del Golfo. Abren sus bocas para filtrar el plancton y se tragan el crudo envenenando sus branquias, lo que conduce a la asfixia" señala. 

No es posible cruzarse de brazos y esperar a ver las consecuencias, opina Henderson. 

Además, añade, "siento que ésta no será la última explosión de un pozo petrolero". 

Por Dahr Jamail
IPS

Este artículo es parte de una serie de reportajes sobre biodiversidad producida por IPS, CGIAR/Bioversity International, IFEJ y PNUMA/CDB, miembros de la Alianza de Comunicadores para el Desarrollo Sostenible ( http://www.complusalliance.org). Publicado originalmente el 17 de julio por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica.
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Continuar como vamos en cuanto a política de los energéticos, sin hacer ningún cambio sustantivo, significaría continuar aumentando la dependencia, en todo el mundo de los energéticos fósiles, aclarando que estamos hablando de políticas gubernamentales con consecuencias alarmantes, para el cambio climático y para la seguridad energética, –encabeza así uno de los párrafos más importantes del libro The world energy outlook, o sea, el panorama mundial de la energía, que imprime anualmente la Agencia Internacional de Energía–, y como coincidimos en las tesis que maneja a este respecto, usaremos las partes más importantes para dar al lector algunos puntos de vista diferentes, por lo menos en el enfoque general.

En este caso, la estructura de este artículo es una síntesis del que se presenta hoy mismo en el Colegio de Ingenieros, en la función que nos corresponde de coordinador de la Comisión de Energía. El escenario de referencia, un aumento constante y rápido de las emisiones de CO2 que es el más peligroso de los gases que sostienen las emisiones que se producen en la combustión de los energéticos fósiles y en la generación de energía eléctrica, y con una evaluación sobre lo que estas emanaciones serían hacia los años 2030 y 2050. El aumento que estas emanaciones tóxicas, que ha tenido hasta hoy de 20.9 gigatones en 1990, a 28.8 en 2007; emisiones que se proyectan para alcanzar 34.5 gigatones en 2020, y 40.2 MT en 2030, sobre todo el periodo considerado para estudio de las emanaciones, lo cual equivale a una tasa de crecimiento de 1.5 por ciento por año en todo el periodo, siendo un poco menores durante 2020, en el que las emisiones globales serán de 1.9 por ciento, o 50 por ciento más bajas que las calculadas por el libro citado para el escenario de referencia de 2008. Datos preliminares dejan ver que las emisiones globales de CO2 pueden haber declinado en 2009, posiblemente 3 por ciento, aunque se puede asumir que irán incrementándose a partir de 2010.

El aumento en las emanaciones tóxicas no es, pues, un juguete científico ni alguna situación de dimensiones planetarias que pudiera ignorarse, y es de esperarse que en la próxima reunión de Cancún se produzca un documento que comprometa, sobre todo a las grandes potencias, que son las más industrializadas y que producen una mayor cantidad de emanaciones tóxicas que las que tenemos un desarrollo industrial que pudiera considerarse incipiente, en términos relativos.

Pero luego habría que preguntarse también sobre el efecto que tuvo en el planeta debido a las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, y todas las que se mantienen durante años y también generaciones en las que padres e hijos se encontraban en los campos de batalla, como fue el caso de la guerra de Vietnam y como parece que será el del conflicto en Medio Oriente y los que pudieran considerarse sus orígenes, como fue el caso de la invasión de Irak y la de Afganistán, así como el alto grado de peligro de la situación con Irán, países que tienen en su subsuelo las mayores cantidades de petróleo y gas. Solamente en Irak hay 100 mil millones de reservas probadas de petróleo. No se puede soslayar tampoco la peligrosa situación que hay entre la Federación Rusa y Chechenia, como hay que observar lo que sucede entre las dos Coreas. En el fondo de estos conflictos siempre hay presente la disputa por un combustible nuclear, o por otros tipos de combustibles generadores de potencia, para la industria, la que produce vehículos o maquinaria para usos pacíficos y también la industria que se mantiene fabricando armas de todas clases, incluyendo la investigación científica destinada a la hegemonía para la guerra y la superioridad en el espacio interestelar, que no sabemos todavía con certeza con qué finalidades se lleva adelante tan afanosamente.

Por otra parte, no se sabe en el orden público, aunque debiera haber información disponible, entre lo que puede considerarse un nivel sustentable de CO2, a largo plazo, procedente de las emisiones industriales, sobre todo las del sector energético y no hay por ello un consenso universal sobre las necesidades elementales que se derivan de una política, seriamente planeada para establecer un límite aceptable para el calentamiento de la Tierra que no debería aumentarse más allá de 2 por ciento y que está surgiendo ya en la conciencia de todos.

Para limitar a 50 por ciento la probabilidad de un aumento en el calentamiento de la Tierra por los gases de efecto invernadero se requiere de un consenso universal que esté consciente de que esto es absolutamente necesario a corto plazo. Estamos hablando de que se debe evitar la concentración de los gases de efecto invernadero en la atmósfera, que deberían ser estabilizados en un nivel de 450 partes por millón (ppm). Lo cual solamente podría lograrse mediante una política radical y efectiva, en todos los países. En el escenario 450 ppm, relacionado con la energía, este escenario de emisiones llegarán a su máximo en 2020, con 30.9 gigatones. Todo ello justamente un poco antes de 2020 y declinaría hasta 26.4 en 2030.

Estas reducciones en el calor de la atmósfera, y en el peligro potencial que encierra serían posibles solamente, según el panorama mundial de la energía, de que se establecieran mercados de carbón racional, en todo el mundo, de acuerdos sectoriales y de políticas nacionales, así como medidas precisamente para las circunstancias que reunieran a sectores específicos, empresariales y si no se lograra que participaran todas las naciones, por lo menos que lo hicieran algunas que se agruparan para conseguir este objetivo tan difícil de lograr, pero tan necesario para todos. Se afirma entre los científicos que es el único camino para mitigar los efectos tan nocivos, que haría posible que lograran hacer una realidad estas reducciones complejas y difíciles este grave problema universal, pero hay que tratar de comprenderlo. Nos va en ello la supervivencia de la humanidad.

Por Gonzalo Martínez Corbalá

 
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Ocean Springs, Misisipi, 27 de junio. Grandes manchas de espeso petróleo bañaron hoy las costas de Misisipi. Es la primera vez que se ve crudo en ese lugar tras el derrame de la compañía British Petroleum (BP), originado por la explosión y hundimiento de su plataforma Deepwater Horizon el pasado 20 de abril en el Golfo de México.

El petróleo llegó a dos playas turísticas en Ocean Springs, unos 16 kilómetros al este de Biloxi, y a una caleta usada por pescadores cercana a una marisma, mientras trabajadores de la vida salvaje recogieron un pelícano cubierto de crudo.

Funcionarios estatales y la Guardia Costera –que pronosticó la llegada de más petróleo a la zona– esperan que contratistas de BP comiencen las labores de limpieza.

No podemos limpiar o recoger el crudo hasta que BP llegue. Tiene a toda nuestra gente, manifestó Earl Etheridge, portavoz del Departamento de Calidad Medioambiental de Misisipi.

Los esfuerzos por contener y limpiar el derrame son manejados por funcionarios locales, estatales y federales, y financiados por el gigante energético, lo que ha causado frustración a las personas que viven en litorales y cuyas zonas están en mayor riesgo.

Los frágiles humedales de Luisiana son los más contaminados por el hidrocarburo, pero Misisipi había escapado a los daños hasta este domingo, aunque algunas manchas afectaron varias de sus islas que están cercanas a la costa; el petróleo también llegó a Florida y Alabama.

Mientras tanto, el Centro Nacional de Huracanes, con sede en Miami, informó que la tormenta tropical Alex, que se formó en el Atlántico este sábado, se degradó a depresión tropical al tocar tierra en la península de Yucatán y por el momento no significa un problema para los trabajos de limpieza del derrame de crudo. Sin embargo, al cierre de la edición dio a conocer que el fenómeno retomó fuerza y se convirtió de nuevo en tormenta tropical. Por su parte, autoridades de Nicaragua reportaron cinco muertos por la tormenta y dos las de El Salvador.

La vocera del organismo, Dennis Feltgen, informó que no se prevé que Alex se dirija hacia el noreste del Golfo, lugar de la fuga, lo que permitiría a BP continuar con las labores de contención.

El Centro Nacional de Huracanes indicó que Alex tiene una posibilidad moderada de convertirse en gran huracán a su paso por el Golfo de México, cuando salga de tierra.

No descartan daños

En ese sentido, el almirante de la Guardia Costera estadunidense, Thad Allen, lanzó una señal de alarma por los devastadores impactos que la tormenta podría ocasionar a los esfuerzos por contener la fuga.

El clima es impredecible y podríamos tener un cambio de último minuto, aseveró Allen, designado por el presidente Barack Obama para hacer frente al desastre ambiental.

Allen advirtió que las tareas de recuperación del crudo tendrían que suspenderse por dos semanas si Alex golpea la zona.

La Agencia Meteorológica de Estados Unidos (NOAA) indicó que los huracanes del hemisferio norte se mueven en sentido contrario a la agujas del reloj, por lo que tendrían efectos especialmente devastadores en la costa sur estadunidense en caso de que avanzaran desde el este, por lo que la marea negra llegaría a zonas que se habían salvado de la contaminación por el petróleo.

La NOAA resaltó que también existe la posibilidad de un efecto positivo cuando aparezcan los huracanes. Arremolinada por los fuertes vientos y corrientes, la capa de petróleo podría diluirse hasta tener una concentración menos dañina para la naturaleza.
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Por las diversas actividades humanas se emiten a la atmósfera 30 gigatoneladas (un giga equivale a mil millones) de dióxido de carbono (CO2) al año, señaló Pablo Solón, embajador de Bolivia ante Naciones Unidas, quien explicó que desde 1750 las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) han provocado un aumento de la temperatura global de 0.75 grados centígrados.

Advirtió que de no tomarse medidas el alza superaría tres grados centígrados en las próximas décadas, lo cual generará afectaciones a más de la mitad de las especies animales y vegetales, y más de 3 mil millones de seres humanos vivirán en condiciones dramáticas.

Ante esa realidad el diplomático instó, particularmente a las naciones desarrolladas y a sus empresas trasnacionales, a dejar de privilegiar el negocio y la ganancia a costa de la sobrexplotación de la naturaleza y dejar de frenar las acciones para mitigar el calentamiento global, porque finalmente nadie ganará.

En ese sentido manifestó que en la cumbre sobre cambio climático de Cancún, Quintana Roo –se llevará a cabo a finales de año–, deberá haber un compromiso de los países industrializados para reducir 50 por ciento sus emisiones de CO2 (en relación con las que había en 1990) sin recurrir a mecanismos de mercado, como la compra de bonos de carbono.

También, continuó, un compromiso para canalizar a ese rubro presupuestos que representen seis por ciento de su producto nacional bruto y reconocer que el trato a la naturaleza ha sido equivocado; que se le dejará de percibir como objeto e iniciar los trabajos para aprobar una declaración universal de los derechos de la madre tierra.

En entrevista, aseveró que con el acuerdo de Copenhague del año pasado la disminución de emisiones de GEI representa sólo dos por ciento, lo que para la gravedad de la situación es nada, pues significaría un alza de dos grados centígrados, pero agregó que en realidad los “convenios que se pusieron sobre la mesa representan aumentos de tres a cuatro grados centígrados, y en esas circunstancias podría haber un tipping point, lo que los científicos califican de punto de no retorno, de daño irreversible”.

Apuntó que, de acuerdo con expertos del Panel Intergubernamental del Cambio Climático, con dos grados centígrados de incremento para 2030 habrá afectaciones para cerca de 30 por ciento de animales y vegetales, y con tres o cuatro grados más 50 por ciento de la biodiversidad estará en riesgo o habrá desaparecido.

Destacó: “mientras más tiempo tardemos en reducir las emisiones, no sólo será más caro atender la situación. También aumentarán las posibilidades de que no haya forma de revertir la afectación y de que tarde más la recuperación.

“Si lo comparamos con un derrame de petróleo en el mar, podríamos decir que se da el primer paso cuando éste se detiene, pero no por ello desapareció el hidrocarburo vertido y los efectos que provoca. Es lo mismo cuando se emite CO2 a la atmósfera. Si se deja de hacer, no quiere decir que haya desaparecido. Hay un proceso largo para eso, de varias décadas. En el caso de algunos GEI puede ser de hasta 100 años.

“Lo ideal es volver a los niveles de concentración de CO2 que había en 1750: unas 280 partes por millón de CO2 en la atmósfera. La propuesta de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra –realizada en Cochabamba, Bolivia. Uno de sus organizadores fue Pablo Solón– es llegar a 300 partes por millón este siglo. Actualmente hay 390, pero para estar en menor riesgo habría que bajar a 350. Si reducimos las emisiones drásticamente, a mitad de siglo podríamos estar cerca de 350.”

Tras señalar que si seguimos depredando la Tierra como hasta ahora para 2030 necestaríamos dos planetas, Solón criticó el negocio en que se ha convertido la emisión de bonos de carbono. Destacó que es por ello que en la cumbre de Cochabamba se exhortó a que la baja de emisiones de GEI fuera de manera doméstica, no con compra de bonos, los que inclusive se revenden.

Los países desarrollados compran a naciones pobres bonos de reducción de emisiones y los contabilizan como si fueran de ellos. Incluso los adquieren más baratos de lo que les costaría realizar acciones en sus territorios para bajarlas. Eso es una trampa, porque quien reduce es otro. Además, se ha demostrado que no soluciona el problema, porque las emisiones crecen así como el mercado de carbono.

Criticó el sistema que utilizan algunos gobiernos: dan permisos para contaminar, los cuales van reduciendo en plazos determinados, hasta llegar a cero. Éstos, abundó, los reparten entre las empresas que más contaminan, pero ahí empieza el mercado, porque se los pueden vender unas a otras.

En cuanto a los recursos destinados al combate al cambio climático, subrayó:

“Hay hipocresía de los gobernantes. Hablan de la importancia del tema, pero eso no se refleja en los recursos. Los fondos mundiales para defensa oscilan entre 1.5 y 1.7 billones de dólares, y para cambio climático son unos 10 mil millones para los próximos tres años. Serán 100 mil para 2020.

Por Carolina Gómez Mena

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Lunes, 21 Junio 2010 06:28

Los energéticos en el mundo

Respecto de las emisiones de dióxido de carbono (CO2), hoy por hoy, las más preocupantes de todas las que se producen en la combustión, o en la generación y el empleo de la energía eléctrica, bien sea procedente de fuentes nucleares o cualquiera de las que se están empleando en la actividad industrial, o en la vida privada, se espera un aumento considerable, en el futuro próximo. Por ello las investigaciones serias y más grandes, en los enormes laboratorios en cualquier parte del mundo, están enfocadas, si bien no de manera exclusiva, precisamente en el CO2. Por lo que respecta a la demanda nacional, no es verdaderamente importante en relación con lo que se produce y se consume en una comparación relativa. De todos, modos, se hace necesario seguir lo que se hace ahora para bajar las emisiones que propician el efecto invernadero en el mundo, pues sus consecuencias nos llegan a México muy directamente, y de alguna manera, contribuimos a los daños, en este caso, por omisión.

Las proyecciones que se hacen en relación con los energéticos hacia los años de 2030 y 2050 por la Energy Information Administration (EIA) –la cual es una de las más serias y dotadas de recursos de origen gubernamental–, junto con la que patrocina la OCDE, y el G-20, y todavía otras que publicitan menos sus investigaciones, pero que se llevan a cabo afortunadamente para esta generación y para las próximas generaciones, pronto habremos de conocer también sus conclusiones y propuestas, aunque lo que sí se sabe es que, incluso después de los insignificantes resultados obtenidos en Italia, en la reunión de L’Aquila. Y de la de Copenhague, participaron activa e interesadamente los presidentes Barack Obama, de Estados Unidos, y Nicolas Sarkozy, de Francia, sugiriéndose que esta vez, en Cancún, habrá de producirse un documento superior, por su concreción y alcances, al protocolo de Kyoto, que no fue suscrito por diferentes administraciones estadunidenses, ni tampoco por otros no menos importantes jefes de Estado o de gobierno para obtener el consenso necesario para que pudiera emplearse significativamente a escala mundial.

El International Energy Outlook (IEO) proporciona metodologías y asume ciertos supuestos, de manera que arriba a datos concretos que constituyen políticas neutrales que bien se pueden usar para analizar mercados internacionales. El EIA no propone la preponderancia de ningún organismo, ni tampoco especula en favor de futuras legislaciones con contenido ideológico ni cambios regulatorios independientes, o unilateralmente decididos.

En cuanto a cuestiones sobresalientes, con datos concretos, el consumo mundial de la energía se proyecta con un aumento de 44 por ciento, entre 2006 y 2030, y la demanda de energía total, curiosamente en países que no pertenecen a la OCDE, la demanda total estaría aumentando 73 por ciento, el cual, comparado con el 15 por ciento que aumentará la demanda, ahora sí, en países que pertenecen a la OCDE, se muestra un comparativo asombroso, que obedece a la estabilidad del crecimiento económico en Europa principalmente, a diferencia de los países de América, por ejemplo, que dedica todo el esfuerzo gubernamental posible, así como el de la propia iniciativa privada.

Expresando numéricamente, el consumo total de energía, desde 2006 ha aumentado de 472 cuatrillones de BTU (unidad términa británica), hasta 552 cuatrillones en 2015, y si lo extrapolamos para 2030, entonces llegará el consumo a 679 cuatrillones.

Los mayores consumidores serán la industria manufacturera y el uso privado, que familiarmente, en su gasto común y generalizado, todo lo cual se debe a que la tendencia en el aumento de los ingresos y de cambios en el patrón de consumos por mejoras en la calidad de la vida –nos referimos a las posibilidades para entonces de adquirir refrigeradores, automóviles, la misma conexión de luz a poblaciones que por su lejanía actualmente no llega la energía, y repetimos que siendo como es el objetivo de todos los gobiernos en desarrollo, cuando, y en la medida que esto se vaya consiguiendo, así también, proporcionalmente, se irá teniendo más demanda de energía que la que hoy se muestra.

Es sumamente importante considerar también que la EIA proyecta un crecimiento mucho mayor entre 2006 y 2030 de la energía proveniente de los combustibles líquidos, entre los que no deja de estar a la cabeza el petróleo, y luego seguido muy de cerca por el carbón, en un grado que acusa un fuerte crecimiento para el mismo periodo, al que le sigue el gas natural, en su forma de gas natural licuado (GNL) y luego hay que considerar los combustibles renovables, a los que debemos considerar aparte, porque siguen otro patrón de desarrollo y, por último, que, pese a los rumores de que en Europa, principalmente, crecerá la oferta de energía de las fuentes nucleares.

Y, como problema derivado del consumo de energía, no se puede pasar por alto, que a mayor generación también es mayor la generación de CO2 que, como hemos dicho, plantea la paradoja del siglo XXI que no podemos subsistir sin electricidad, y por supuesto, y su producción proporcional al crecimiento de la población y a la mejora en la calidad de vida, y por el otro lado, como contrapartida, a medida que se logre este objetivo estaremos produciendo también más CO2, con las insoslayables consecuencias que esto acarreará a la humanidad si no se pone la atención suficiente y adecuada para controlarla, y esto implica, dicen los científicos y los técnicos dedicados a su estudio, que afortunadamente son muchos ya, en todos los centros de investigación más importantes, y se vislumbran soluciones de fondo para este grave problema.

Por Gonzalo Martínez Corbalá

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Martes, 15 Junio 2010 06:20

Obama compara el derrame con el 11-S

El presidente Barack Obama usará el sombrío entorno de la Oficina Oval para dar, por primera vez desde que está en funciones, un discurso televisado esta noche dirigido a convencer al público escéptico de que tiene bajo control la catástrofe petrolera de British Petroleum (BP) en el Golfo de México. Obama estará recién llegado de su cuarta visita al Golfo, que iba a incluir una noche en Pensacola, Florida, después de hacer varias paradas ayer en Mississippi y Alabama. Sus anteriores tres viajes al área del derrame estuvieron todos reducidos a la costa de Louisiana.

El activismo de Obama pondrá más presión sobre BP, que probablemente esta mañana también caiga bajo fuerte crítica de los ejecutivos de los competidores gigantes energéticos, que testificarán en el Capitolio. Escribiendo en The Wall Street Journal ayer, el jefe ejecutivo de Chevron dijo que el accidente de BP del 20 de abril, que dejó once hombres muertos y dio comienzo al desastre ambiental que continúa, era “evitable”.

El gobierno británico, mientras tanto, defendía a la empresa, expresando asombro por el aumento del crecimiento del sentimiento antibritánico en Estados Unidos. “No queremos que un elemento de identidad nacional entre en este tema. BP es efectivamente una empresa angloestadounidense”, dijo el secretario de Cambio Climático y Energía, Chris Huhne, en una declaración de emergencia en la Cámara de los Comunes: “Es muy importante que cualquier espectador de televisión en Estados Unidos se dé cuenta de que esta empresa va a jugar un rol muy importante en la economía de Estados Unidos, así como en la del Reino Unido, en los años por venir”, dijo.

Mientras el presidente volaba al sur desde Washington ayer, los funcionarios de la Casa Blanca eran optimistas en el sentido de que BP accedería a las demandas hechas durante el fin de semana de que deposite varios millones de dólares en una cuenta embargada para pagar indemnizaciones.

Antes de dejar la capital, Obama le dijo a político.com que el derrame de BP tendría el mismo tipo de impacto sobre la psiquis del público estadounidense –y en las políticas de los gobiernos de la nación– que el que tuvieron los ataques del 11 de septiembre. “De la misma forma en que el 11 de septiembre modificó profundamente la visión de nuestras vulnerabilidades y nuestra política exterior, creo que este desastre va a modificar durante muchos años nuestra visión sobre el ambiente y la energía.”

La confrontación entre BP y la Casa Blanca alcanzará un clímax mañana, cuanto el presidente de la empresa, Carl-Henric Svanberg, se reúna con Obama en la Casa Blanca. Svanberg se autocriticó desde adentro del BP por su bajo perfil durante el derrame, dejando la mayor parte del manejo del accidente al director ejecutivo Tony Hayward, quien también estará presente en las conversaciones.

Obama visitó ayer las zonas afectadas en el estado de Mississippi y habló con varios funcionarios. Durante una conferencia de prensa enla ciudad de Gulfport subrayó que se debe hacer más para detener el petróleo antes de que alcance la costa. Miembros del Congreso tratarán de que se escuchen sus propias quejas, mientras varias audiencias del comité hacen tiempo esta semana. Entre ellos, ninguno será más observado que el de las audiencias del Comité de Energía el jueves, cuando los miembros actuarán pour la gallerie interrogando a Hayward.

Un vocero de BP dijo que la empresa había entregado, como le había sido requerido, nuevos informes el domingo a la noche a la Guardia Costera sobre cómo aumentará la cantidad de petróleo que está siendo recolectado del pozo averiado. Aunque no se dieron a conocer los detalles, es probable que el plan sea un cambio de tanques y otros equipos sobre el nivel del mar, todos destinados a recoger o quemar tanto petróleo que se filtra como sea posible. Los pozos de ayuda que debían poner fin al derrame no estarán listos hasta antes de agosto.

Los presidentes generalmente utilizan la Oficina Oval para emisiones nacionales en momentos de guerra o de grave amenaza nacional. Los funcionarios dijeron que la decisión de usarla esta noche la tomó Obama mismo. “Lo que estamos viendo en el Golfo es una catástrofe como nuestro país nunca ha visto antes”, dijo el vocero del gobierno, Bill Burton.

Por David Usborne *
Desde Nueva York

De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.
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Es la primera vez que una provincia aporta estadísticas sanitarias vinculadas con zonas con uso intensivo de agroquímicos. Los datos son contundentes y confirman las denuncias que desde hace años realizan los vecinos: los casos de cáncer en niños se triplicaron y las malformaciones en recién nacidos aumentaron 400 por ciento. Sucedió en sólo una década y corresponden a un estudio oficial de la Comisión de Investigación de Contaminantes del Agua del Chaco, creada por el gobernador en diciembre pasado. “Primer Informe” es el simple título del documento que fue entregado en la Casa de Gobierno provincial y en el Ministerio de Salud local. Los casos de cáncer están focalizados en la localidad de La Leonesa, cercana a Resistencia y epicentro de las denuncias por el uso de herbicidas y plaguicidas. Las malformaciones corresponden a datos de toda la provincia, donde –siempre según datos oficiales– se producen 17 casos por mes. La Justicia ordenó frenar las fumigaciones y exigió urgentes estudios de impacto ambiental (ver aparte).

A Iván le gustaba ver las avionetas que sobrevolaban sobre su casa. Tenía seis meses, escuchaba los motores y pedía upa para salir al patio y saludar el paso del aeroplano. Laura, la mamá, lo levantaba y llevaba al jardín para dar el gusto al bebé. Con el paso de las avionetas, Iván aprendió a saludar con la mano, se reía y festejaba el vuelo rasante. A los 2 años le detectaron leucemia. Fue trasladado de urgencia al Hospital Garrahan, padeció ocho meses de quimioterapia y dos años de tratamiento intensivo.

“Los médicos me preguntaron si vivíamos cerca de plantaciones con agroquímicos. Recién ahí me enteré de que la avioneta que saludábamos con mi bebé lo que hacía era echar veneno en el campo frente a mi casa. Se me vino el mundo abajo”, explica Laura Mazitelli, del barrio La Ralera de La Leonesa. Era 2002, Iván se recuperó, y Laura se transformó en una denunciante de los agroquímicos. La trataron de loca y opositora al desarrollo, pero los casos de cáncer se multiplicaron y los vecinos comenzaron a organizarse.

La Leonesa es una localidad de diez mil habitantes a 60 kilómetros de Resistencia. Desde hace una década denuncian el efecto sanitario de los agroquímicos utilizados en plantaciones de arroz. Apuntan al glifosato, endosulfan, metamidofos, picloran y clopirifos, entre otros químicos usados también en los cultivos de soja.

Por la movilización constante y el reclamo de estudios, el gobierno del Chaco creó por decreto el 9 de diciembre de 2009 la Comisión Provincial de Investigación de Contaminantes del Agua. Incluyó la participación del Ministerio de Salud Pública, la Administración Provincial del Agua (APA), el Ministerio de Salud de Nación, la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y el Ministerio de Producción. “Tendrá como misión receptar, estudiar, coordinar y conducir las acciones para garantizar y optimizar la contaminación de arsénico, agroquímicos y otros”, señala el breve decreto, de sólo dos páginas.

A cinco meses de su creación, la Comisión Investigadora finalizó su primer informe, que fue publicado por el periodista Brian Pellegrini, del sitio de noticias Chaco Día por Día.

“Respecto de patologías oncológicas infantiles, leucemias, tumores cerebrales y linfomas, se observa un mayor número de casos anuales a partir de 2002. En La Leonesa, en el período 2000-2009 se comprueba un incremento notable, que triplica la ocurrencia de cánceres en niños”, afirma el trabajo de la Comisión oficial, focalizado en La Leonesa.

En la década de 1990-1999 se registró un promedio de 0,2 casos por año (1 caso cada 60 meses). En tanto en el período 2000-2009 se contabilizaron 0,6 casos por año (1 caso cada 20 meses). “Los valores se encuentran por encima de lo esperado, incrementándose notablemente en los últimos diez años, período en el que los casos registrados triplican la ocurrencia de cáncer en niños menores de diez años.”

La media mundial de cáncer en menores de 15 años es de 12-14 casos cada 100.000 niños. Los datos oficiales de Chaco muestran que en La Leonesa el registro trepa a 20,2.

El informe señala la multicausalidad del cáncer, pero llama la atención: “Este incremento de la casuística coincide con la expansión de la frontera agrícola (...) vulnerando la salud de la población, debido a que las prácticas y técnicas de cultivo incluyen pulverizaciones aéreas con herbicidas cuyo principio activo es el glifosato y otros agrotóxicos.” Todas las cifras surgen del Servicio de Estadísticas del Hospital Pediátrico local y destaca que un 25 por ciento más de casos son atendidos directamente en el Hospital Garrahan de Buenos Aires, por lo cual las cifras totales de casos es mayor.

Beatriz Nicolini es pediatra, trabaja desde hace 25 años con pacientes oncológicos, integra la Comisión oficial y confiesa que, “a pesar de la magnitud de las cifras”, no le asombraron los datos. “Hace tiempo que vemos cómo se multiplican los chiquitos con cáncer. Pareciera no detenerse. Y, aunque no hay una sola causa de ese incremento, los casos aumentaron al mismo tiempo que aumentaba el uso de agroquímicos, ya sea en arroceras o soja”, explica y detalla que sobresalen los casos de leucemia, seguidos por tumores cerebrales y linfomas.

“Tatiana de 5 años. Milagros de 8. María de 7. Francisco de 12. Victoria de 6. Son todos vecinos con cáncer. Y lo peor es que la lista sigue. Todas familias humildes que están pasando lo mismo que nosotros”, lamenta Laura Mazitelli, la mamá de Iván, la que llamaron “loca” y ahora reprocha: “¿Hacían falta tantos casos para reconocer que nos están envenenando?”

Las malformaciones crecieron aún más. En una década se cuadruplicaron en toda la provincia del Chaco los casos en recién nacidos. En el lapso de un año, entre 1997-1998, hubo en Chaco 24.030 nacimientos, de los cuales se contabilizaron 46 malformaciones. Una década después, en doce meses entre 2008 y 2009, se registraron menos nacimientos: 21.808, pero se multiplicaron las malformaciones: 186 casos. El informe oficial destaca que se pasó de un índice de 19,1 por cada 10.000 nacidos a 85,3.

Los datos corresponden a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) de Neonatología del Hospital Perrando de Resistencia. De 1997 a 1998 hubo un promedio de 4,9 casos por mes. De 2001 a 2002 creció a 7,5 casos. Y entre 2008 y 2009 aumentó a 16,8 casos mensuales.

Desde el Ministerio de Salud de Nación informaron que no se cuenta con estadísticas nacionales sobre el tema. Desde la Comisión investigadora, una integrante –que pidió mantener el anonimato por “las enormes presiones” que están recibiendo–, consideró que “todos los firmantes del informe tenemos mucha experiencia y antecedentes en lo que estudiamos, pero las empresas arroceras y sojeras están presionando mucho al Gobierno. No sabemos cómo terminará, hay demasiados intereses en juego”.

Dos integrantes de la Comisión confirmaron que están elaborando un segundo informe que aporta estadísticas oficiales sobre el geométrico incremento, en zonas con uso de agroquímicos, de los embarazos que no llegan a término por abortos espontáneos, el aumento de problemas reproductivos en adultos y crecimiento exponencial de cáncer de mamas. No tienen fecha definida para entregarlo a las autoridades, pero alertaron sobre la posibilidad de “intromisiones en el trabajo de la Comisión”.

El primer informe fue elevado al gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, y al Ministerio de Salud provincial el 8 de abril. La investigación oficial resalta que sólo son incluidos datos del servicio de salud pública. “Tanto en datos estadísticos de enfermedades oncológicas infantiles como en malformaciones en recién nacidos no están incluidos los registros de instituciones sanitarias privadas, en los cuales las estadísticas son similares, aspecto que las aumentaría considerablemente.”

El informe de la Comisión investigadora solicita que se tomen “medidas precautorias” en La Leonesa hasta que se realice un estudio de impacto ambiental y piden que se amplíen los análisis a otras seis localidades que estarían en las mismas condiciones: Gancedo, Napenay, Santa Sylvina, Tres Isletas, Avia Terai y Colonia Elisa.

Por Darío Aranda
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Londres, 11 de junio. Los duros ataques del presidente de Estados Unidos Barack Obama contra el grupo British Petroleum (BP) por la marea negra en el Golfo de México suscitan indignación y preocupación en Gran Bretaña, lo que podría perjudicar la llamada relación especial entre los dos países.

Mientras ambos gobiernos tratan de minimizar el impacto, políticos, empresarios y medios de comunicación británicos censuraron este viernes la retórica patriotera de Obama y urgieron al primer ministro conservador David Cameron a plantarle cara.

Hay una creciente preocupación porque la agresiva retórica del presidente es exagerada y corre el riesgo de dividir a Estados Unidos y Reino Unido, escribió Malcolm Rifkind, ex ministro de Relaciones Exteriores conservador, en el periódico The Times.

Cameron, quien a su llegada al poder –mayo anterior– prometió mantener una relación fuerte, cercana y franca con Estados Unidos, tendrá oportunidad de abordar estas cuestiones con Obama en una conversación telefónica prevista para este sábado en la tarde, antes del partido que enfrentará a las selecciones de ambas naciones en el marco del Mundial de Futbol de Sudáfrica.

Una portavoz de Downing Street recordó este viernes que Cameron dejó en claro la víspera que entiende totalmente la frustración que provoca este desastre ambiental en Estados Unidos, pero insistió en que su país tiene una muy buena relación con Washington. Tanto el Departamento de Estado como la Casa Blanca también negaron que el vertido tenga impacto negativo en los vínculos. BP es una empresa privada. Se trata del impacto de un desastre (ambiental), no de los vínculos entre Estados Unidos y su aliado más cercano, estimó el portavoz de la diplomacia estadunidense, Philip Crowley, para quien el derrame de petróleo es un tema de discusión, no una fuente de tensión.

Obama afirmó esta semana que está decidido a dar una patada en el trasero a los causantes de la marea negra –originada por la explosión, el 20 de abril, de la plataforma de BP Deepwater Horizon– y criticó particularmente al consejero delegado del grupo, Tony Hayward, diciendo que de estar en sus manos lo habría despedido.

El mandatario estadunidense convocó al presidente de BP, Carl Henric Svanberg, a una reunión en la Casa Blanca el próximo miércoles con otros dirigentes de la compañía, entre los que no figura Hayward, quien ha estado en Estados Unidos desde el inicio de la crisis y ha sido la cara más visible del grupo británico.

Una de las cosas que molestó en Gran Bretaña es que Obama se refiriera públicamente al grupo petrolero por el nombre que abandonó a finales de los años 90, British Petroleum, como para marcar su procedencia, cuando la mayor parte de la actividad de BP se concentra actualmente en Estados Unidos.

Una de las primeras consecuencias de este endurecimiento de tono fue un desplome de la acción de BP en la bolsa, que perdió alrededor de 40 por ciento desde el comienzo del vertido o el equivalente a unos 50 mil millones de libras.

Por otra parte, la mayoría de los pájaros y tortugas afectados por el petróleo perderán la vida en el mar o enterrados en pantanos y no serán encontrados, por lo que la cifra real podría no conocerse nunca.

Históricamente, se estima que se encuentra 10 por ciento de pájaros (cubiertos del hidrocarburo), indica Rebecca Dunne, de la organización Tri-State Bird Rescue & Research.

Desde el accidente en la plataforma petrolera se han recuperado unos mil 75 pájaros, de los cuales 633 estaban muertos.

La marea negra llegó en semanas a la costa y casi la mitad de esas aves han sido encontradas en los últimos 10 días.

El tamaño de la mancha de crudo y el hecho de que gran parte de ella permanezca mar adentro dificultan el rescate y la recuperación de animales.

Las aves se hunden en cuestión de días y las tortugas y delfines raramente terminan en las playas. A ello hay que añadir el impacto a largo plazo de concentraciones de petróleo en aguas profundas y una cantidad masiva de disolventes químicos que multiplican los niveles de toxicidad.

El problema con esto es que hay poca investigación sobre los efectos del hidrocarburo en aguas profundas y en los animales del fondo marino, explicó recientemente en una entrevista la bióloga marina Lisa Suatoni, de Natural Resources Defense Council. El impacto dependerá de dónde se concentre el crudo, resaltó.

La capa superior de las aguas profundas está llena de vida, de invertebrados y larvas de peces extremadamente sensibles. Los que no mueran inmediatamente podrían tener tasas de reproducción y ciclos de vida más bajos, apuntó Suatoni. El petróleo fijado en las capas más bajas dañaría importantes hábitats, como los arrecifes de coral, que pueden tener impacto en las tasas de sobrevivencia. La capa media sería el último lugar en que se asiente el crudo, pero aún así puede impactar en la vida marina viajando con tiburones y ballenas, según la bióloga.

Las costas pantanosas son, por su parte, el peor lugar, pues el hidrocarburo es extremadamente difícil de limpiar y una pequeña tormenta puede crear un oleaje que empujaría el vertido cada vez más adentro. Los humedales están llenos de aves y suponen además zonas de cría esenciales para camarones, cangrejos, peces, tortugas y demás fauna marina.

Afp
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Washington, 10 de junio. Las consecuencias de la marea negra en el Golfo de México se hacen sentir cada vez más en la salud de las personas, así como en las poblaciones animales, informaron este jueves las autoridades, unas siete semanas después del hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon, de la trasnacional British Petroleum (BP), frente a las costas de Luisiana, que dejó 11 muertos

Más de 70 personas acudieron a los centros de salud de Luisiana por náuseas, dolores de cabeza, irritación en los ojos y dificultades para respirar, entre otros males. Ocho pacientes requirieron tratamiento médico de urgencia en hospitales locales.

En tanto, hasta hoy fueron halladas unas mil 100 aves empetroladas, de las cuales la mayoría ya estaba muerta.

El presidente Barack Obama tiene previsto viajar de nuevo el lunes y martes de la semana próxima a la zona afectada por la marea negra, mientras que envió a su secretaria de Trabajo, Hilda Solís, a Luisiana, donde se reunió con equipos de trabajo que están limpiando las costas contaminadas.

La gran mayoría de las personas que presentaron síntomas de enfermedades producto del derrame pertenecía a estos grupos.

El mandatario estadunidense se reunió este día con congresistas demócratas y republicanos en la Casa Blanca para discutir posibles soluciones frente al derrame masivo de petróleo en la costa sur de Estados Unidos, que afecta a los estados de Luisiana, Alabama, Misisipi y Florida. Insistió en que quería actualizar las leyes contra la contaminación y asegurar que las víctimas del derrame sean completamente compensadas.

Por su parte, el presidente de BP, Carl-Henric Svanberg, fue convocado a una reunión el miércoles 16 de junio para responder sobre la marea negra en presencia del mandatario estadunidense, de acuerdo con una misiva que le fue enviada por Thad Allen, de la Guardia Costera y principal representante de Obama para enfrentar este desastre ecológico.

Por lo pronto, especialistas alertaron que la mayoría de los pájaros y tortugas afectados por el petróleo morirán solos en el mar o enterrados en los pantanos y no serán encontrados, por lo que la cifra real de animales muertos por el derrame de petróleo causado por BP en el Golfo de México podría no conocerse nunca.

Históricamente, se estima que se encuentra 10 por ciento de los pájaros (cubiertos de petróleo), indicó a los medios Rebecca Dunne, de la organización Tri-State Bird Rescue and Research.

Desde la explosión de la plataforma Deepwater Horizon, el 20 de abril, se han recuperado unos mil 75 pájaros, de los cuales 633 estaban muertos. A la marea negra le costó semanas llegar hasta la costa y casi la mitad de esas aves migratorias fueron encontradas durante los últimos 10 días.

El tamaño de la mancha de petróleo y el hecho de que gran parte de ella permanezca mar adentro dificultan el rescate y recuperación de los animales. Las aves se hunden en cuestión de días y las tortugas y delfines raramente terminan en las playas.

A esto hay que añadir el impacto a largo plazo de concentraciones de petróleo flotando en aguas profundas, y una cantidad masiva de disolventes químicos utilizados que multiplican los niveles de toxicidad.

Muchos expertos estiman que los disolventes son necesarios para mantener el petróleo lo más lejos posible de la costa de los pantanos –santuarios de aves, camarones, cangrejos, peces, tortugas y otra fauna marina–, pero otros han mostrado su preocupación porque estos productos químicos puedan dañar todavía más la vida marina.

El problema con esto es que hay muy poca investigación sobre los efectos del petróleo en las aguas profundas y en los habitantes del fondo marino, explicó a la prensa la bióloga marina Lisa Suatoni, de Natural Resources Defense Council.

En el terreno bursátil, se mantienen a la baja las acciones de BP, que ha gastado ya unos mil 500 millones de dólares en su lucha contra el gigantesco derrame petrolero en el Golfo de México.

Mientras tanto, el primer ministro británico, el conservador David Cameron, se declaró listo para apoyar a la compañía petrolera en apuros y anunció que el fin de semana se reunirá con el presidente Obama ya que sus críticas contra la empresa han causado inquietud en Gran Bretaña.

Washington, por su parte, aclaró que el desastre petrolero que involucra a la firma británica no es fuente de tensión diplomática entre los dos países. No se trata de la relación entre Estados Unidos y su aliado más cercano, dijo el vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley.

Por último, el presidente de la aseguradora británica RSA, John Napier, escribió una carta abierta a Obama calificando sus comentarios sobre la petrolera británica y su director ejecutivo como perjudiciales y personales.

Afirmó que, en cambio, el mandatario no atacó en forma personal a los involucrados en el daño causado a las economías occidentales por los títulos contagiados de la codicia irresponsable y sin restricciones y la avaricia de los bancos internacionales líderes en Estados Unidos.

Dpa, Afp, Pl y Reuters
 
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Martes, 08 Junio 2010 06:46

Ecocidio subsidiado

Eran cerca de las 2 de la mañana cuando Edward J. Markey, representante demócrata por Massachusetts, junto con otros legisladores de un comité de conferencia de las dos cámaras del Congreso estadunidense, vieron cuánto poder político posee la industria petrolera cuando se trata de ganar ventajas fiscales y otros beneficios del Congreso.

Se discutía la iniciativa de Ley de Política Energética 2005, la más importante en la materia en años. El presidente del comité, Joe L. Barton, representante republicano de Texas y amigo de la industria, se había guardado algunos jugosos asuntos para el final: miles de millones de dólares en beneficios fiscales y exenciones de derechos por extracción para estimular la perforación en busca de petróleo y gas en el Golfo de México y otras zonas situadas frente a la costa. Incluso había una asignación anual de 50 millones para la investigación técnica en la industria.

Ya entonces la perforación en la zona se realizaba a marchas forzadas y las utilidades de la industria batían marcas. “Con todo el dinero que ganan –comentó Markey a su jefe de asistentes, quien recordó la escena–, ¿para qué necesita el gobierno subsidiar su trabajo y su investigación?”

Ese punto de vista no prevaleció. Los legisladores, cortos de vista, no quisieron tener nada que ver con las enmiendas de Markey. A su tiempo la iniciativa fue aprobada en ambas cámaras con apoyo de los dos partidos. Por cierto, Barack Obama, en ese tiempo senador por Illinois, votó en favor.

Hoy, Markey y otros críticos se quejan de que esas políticas han costado al Tesoro de EU decenas de miles de millones de dólares en ingresos perdidos y condujeron a la búsqueda desaforada de petróleo en el frágil suelo del Golfo de México. Él y otros sostienen que la catástrofe de la plataforma Deepwater Horizon, que estalló el 20 de abril en un desastre en el cual hubo 11 muertos, se puede vincular directamente con la legislación favorable a las petroleras que se ha adoptado en las dos décadas pasadas.

El mes pasado, tres senadores presentaron una iniciativa para reducir las ventajas fiscales y las condonaciones de derechos por extracción, que para ellos son un obsequio a las grandes petroleras.

Ejecutivos de los consorcios alegan que los incentivos han producido ganancias en la producción estadunidense, más honorarios pagados al Tesoro y muchos empleos creados en las comunidades de los estados del Golfo. Y sostienen que no hay conexión entre los incentivos industriales y la explosión en la plataforma.

Sin embargo, existe poco desacuerdo en cuanto a que la industria recibió un significativo apoyo federal para esas perforaciones en aguas profundas. Desde que Washington comenzó a emitir al por mayor permisos de perforación en el mar, en tiempos de Ronald Reagan, la industria ha recibido decenas de miles de millones de dólares en incentivos fiscales y subsidios, incluso exenciones del pago de derechos por extracción, llamados regalías en Estados Unidos.

El programa de exención fue establecido por el Congreso en 1995, cuando el petróleo se vendía en 18 dólares el barril y la perforación en aguas profundas se consideraba incosteable sin un subsidio. Hoy el precio es de 70 dólares por barril (d/b), pero el subsidio continúa.

La Contraloría del Gobierno calcula que este programa podría costar al Tesoro 55 mil mdd o más durante su vigencia, dependiendo del precio del petróleo y el gas y el rendimiento de los pozos.

En un principio el Congreso pretendió otorgar la exención sólo cuando los precios fueran muy bajos, pero un error del Departamento del Interior al redactar los contratos respectivos, en la década de 1990, llevó a la industria a argumentar en contra de que se vinculara el apoyo con los precios.

El año pasado, consorcios petroleros ganaron una demanda para que el gobierno les devolviera 2 mil 100 mdd en regalías de años anteriores, entre ellos unos 240 mdd para British Petroleum, causante del desastre en el Golfo.

Cada vez más analistas insisten en que el programa de exenciones ha llevado la perforación a zonas frágiles y remotas, donde los planes de respuesta a emergencias son inadecuados.

Para Robert Gramling, de la Universidad de Luisiana y especialista en historia de la industria petrolera, la fiebre del petróleo submarino subsidiada por el gobierno ha conducido a una situación en la que la industria hace cosas técnicamente posibles, pero más allá de nuestra capacidad de deshacerlas si encontramos un problema.
Además, el Tesoro ha perdido miles de millones de dólares más en otra forma de subsidio: paquetes favorables de préstamos federales ofrecidos por el Departamento del Interior.

Bill Freudenburg, profesor de estudios ambientales en la Universidad de California en Santa Bárbara y colaborador en las investigaciones de Gramling, afirma que tales paquetes equivalen a regalar derechos de perforación. Un informe de la Contraloría de 2008 descubrió que, de 104 jurisdicciones en el mundo, sólo 11 recibían una porción menor del ingreso petrolero que el gobierno de Estados Unidos.
Nos deja perplejos cómo las petroleras se han llevado al baile a los contribuyentes estadunidenses, comenta Freudenburg. No conozco muchos lugares donde sacar el combustible del suelo sea más difícil y caro que en Noruega, y sin embargo el gobierno de ese país se lleva 75% del ingreso petrolero, el doble de lo que nosotros sacamos.

Mark Salt, vocero de BP, se defiende: Estamos activos en muchos países bajo toda una gama de regímenes de licencia, entre ellos Noruega. La reducción de regalías se aplica en muchas partes y a los gobiernos les toca determinar su eficacia.
La iniciativa presentada la semana pasada en el Senado cargaría un derecho por extracción –que representaría 5 mil 300 mdd en 10 años– al petróleo producido según ciertos mecanismos de préstamo. También cancelaría otros beneficios fiscales a la industria, entre ellos algunos sugeridos por el presidente Obama.

Fuente: EIU
Traducción de texto: Jorge Anaya
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