Domingo, 18 Junio 2017 05:52

La diplomacia de la militarización

La diplomacia de la militarización

El anuncio sobre Cuba es parte de una escalada hacia la región en la que cobran fuerza el Comando Sur, los servicios de Inteligencia y la DEA.

 

Donald Trump se presentó el viernes en el salón Artime de Miami junto con su vicepresidente, Mike Pence, que vendrá en agosto a Buenos Aires y es una figura clave del régimen estadounidense en dos terrenos: el despliegue militar y la preservación de la influencia en América Latina.


Un día antes de acompañar a Trump en Miami, Pence disertó sobre las presuntas amenazas a la seguridad de los Estados Unidos provenientes de Guatemala, Honduras y El Salvador. Mencionó las pandillas y el narcotráfico. Y dijo que ni el narco ni la inmigración ilegal se detendrían sin incluir a Sudamérica en el sistema de cooperación de los Estados Unidos.


Pence también envió mensajes a Venezuela. “Todos nosotros debemos elevar nuestras voces para condenar al gobierno venezolano por su abuso de poder y su abuso contra el propio pueblo, y hacerlo ya”, dijo Pence. Llamó a mostrar a los venezolanos que “hay un camino mejor”. Para el vice, la libertad “es el único camino hacia la prosperidad”. Pero “la seguridad es el cimiento de la prosperidad”.


El mismo día el secretario de Estado, Rex Tillerson, alertó sin datos sobre las supuestas conexiones entre los carteles mexicanos de la droga y los fundamentalistas de ISIS, Estado Islámico.


El secretario de Seguridad Nacional John Kelly a su vez advirtió sobre la conexión entre “redes terroristas y redes criminales” como los narcos. Esas redes podrían traficar no solo drogas sino bombas sucias.


Un dato: antes de ser el jefe de Homeland Security, Kelly fue la cabeza del Comando Sur, el área de la Secretaría de Defensa y de las Fuerzas Armadas encargada de América Latina.


Un artículo de Jake Johnson en la revista Foreign Policy publicado la semana que pasó lleva este título: “La militarización de la política de los Estados Unidos hacia América Latina se está profundizando con Trump”.


El presidente norteamericano aumentó los gastos militares y bajó los del Departamento de Estado. “No esperen que los Estados Unidos simplemente se van a retirar”, recomienda pensar Foreign Policy. “Más bien esperen que se profundice el compromiso militar de los Estados Unidos en la región”. Incluso aunque no haya ningún anuncio oficial, el giro parece inevitable.


La tendencia había comenzado antes de Trump. Con Obama, ya el Pentágono dio ayuda a Colombia sin certificación previa de que no se estaban violando los derechos humanos.


Como sucedió en la década del ’20 con las ocupaciones territoriales, en la del ’50 con los golpes de Estado y en la del ’70 con la tortura, el laboratorio para todo el continente es la política hacia Guatemala, Honduras y El Salvador. “Con menos recursos por canales tradicionales se fortalecerá entre las embajadas norteamericanas la red de lazos entre la inteligencia, los agregados militares, los agentes de la DEA y otras autoridades de seguridad que están ganando poder para conducir la política exterior de los Estados Unidos”, dice el análisis de Foreign Policy. Con menos dinero a mano por los recortes presupuestarios, ellos son los que “administrarán las zanahorias”.


Hace una semana murió en La Habana uno de los intelectuales más prestigiosos de la Revolución, Fernando Martínez Heredia. Su último trabajo forma parte del libro “América Latina. Huellas y retos del ciclo progresista”, publicado por Editorial Sudestada en la Argentina.


“Eventos recientes adversos en Venezuela y algunos otros países latinoamericanos nos preocupan a todos y podrían indicar que el tipo de proceso que tuvo muchos logros en una parte de la región y generó tantas esperanzas está chocando con sus límites, y el imperialismo y sectores capitalistas locales han pasado a la ofensiva con el fin de liquidarlo y esparcir el derrotismo”, escribió Martínez Heredia en el libro. Para señalar, entre resignado y optimista: “Cuba mantiene su apoyo y acompañamiento a esos procesos, y lo expresa muy claramente. Si la tendencia actual avanza y se consolida, sin duda tendremos más dificultades y menos compañía, pero, como siempre, haremos causa común con nuestros pueblos hermanos y el país mantendrá la política de apoyo a las coordinaciones de América Latina y el Caribe, y al horizonte integracionista”.
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¿Por qué Trump decidió acusar a Qatar de "financiar el terrorismo"?

El diminuto emirato sabe quiénes son sus verdaderos amigos después de haber sido abandonado por el presidente estadunidense. Pero en los círculos qataríes existen temores de que esto no fue, después de todo, una casualidad. ¿Qué rayos hizo que el presidente Donald Trump identificara a Qatar, con una larga relación con Estados Unidos y que hospeda a 10 mil elementos del ejército en su más grande base militar en Medio Oriente, como un "financiador del terrorismo"? ¿Alguien le informó erróneamente sobre la región? ¿O está el señor Trump resentido, como se preguntan algunos empresarios qataríes, porque un trato de bienes raíces que perseguía el entonces futuro presidente estadunidense con los gobernantes del emirato fracasó en 2010?

Clayton Swisher, el periodista de investigación que descubrió los Papeles de Palestina en 2011 –que detallan las pláticas secretas entre israelíes y la Autoridad Nacional Palestina con la entonces secretaria de Estado estadunidense, Condoleeza Rice–, dice que Trump y su hija Ivanka visitaron Qatar hace siete años. Ahí, señala, se acercaron a dos altos funcionarios qataríes encargados de inversiones y buscaron su ayuda. Uno era Husein Al Abudllah, miembro del consejo ejecutivo de la Autoridad de Inversiones de Qatar (QIA, por sus siglas en inglés). El otro era el jeque Hamid bin Jaseem al Thani, miembro de la familia real, quien entonces fungía como primer ministro.

En un reportaje publicado en The Huffington Post, Swisher afirma que las pláticas fracasaron y que Al Abdullah quedó asombrado por la forma en que Trump presentó su propuesta para un fondo de bienes raíces que estaba en dificultades: ni Hamid, ni Al Abudllah le dieron dinero qatarí.

El QIA es el segundo fondo soberano de riqueza con activos por 338 mil millones de dólares.

Swisher agregó que, con todo, Ivanka Trump regresó a Qatar con su esposo, Jared Kushner, en busca de un trato diferente que involucraba la propiedad de Kushner, ubicada en el 666 de la Quinta Avenida. Las pláticas sobre este asunto continuaron hasta 2016. Swisher también cree –y afirma haber descubierto esto– que el padre de Kushner, Charles, estaba en discusiones con Hamid, quien ya era un empresario independiente pues había dejado ya el puesto de primer ministro, y le solicitó 500 millones de dólares, pero Qatar le dijo a Charles Kushner que tendría que encontrar mil 200 millones en algún otro lado. Estás pláticas, según Swisher, continuaron hasta hace unos meses.

Si Trump se ha vuelto contra Qatar –y nadie ha explicado hasta ahora por qué sucedió esto– el pequeño emirato ha descubierto amigos regionales que no sabía que tenía. Omán ha enviado una flotilla de barcos mercantes con alimentos a Doha. Lo mismo hizo Marruecos. En este último caso, el rey Mohammed VI buscaba neutralizar, de manera muy suave, como es él, numerosas manifestaciones públicas en Hoceima, en la región de Rif, y sus alrededores.

Estas protestas surgieron después de que un pescador fue asesinado (no se sabe si con ayuda de la policía local) y fue arrestado un político muy popular. La muerte del hombre parece un espeluznante paralelismo con otras muertes de individuos que catalizaron revoluciones en Túnez y Egipto. Como sugirió un cínico qatarí hace unas horas, el gesto del rey hacia Qatar puede ayudar a mantener su popularidad política en casa. "Es Ramadán y el gesto (del rey) Mohammed será juzgado con agrado por su pueblo". Agregó: "Él sabía lo que estaba haciendo cuando decidió enviarnos alimentos".

Otro qatarí menos irónico también señaló que las importaciones turcas de alimentos están ayudando a que haya menos escasez en Doha. “Solíamos importar de Arabia Saudita... pero la comida turca es mucho mejor”, afirmó; y podría tener razón.

Irán también intentó, de manera por demás sagaz, ayudar a Qatar al ofrecer abrirle su espacio aéreo a la aerolínea Qatar Airways, que ya no puede sobrevolar Arabia Saudita o los Emiratos Árabes Unidos.

Kuwait, que ayudó a fundar el Consejo de Cooperación del Golfo, no quiere que la alianza por la que luchó tanto colapse y por ello los kuwaitíes intentan mediar en el conflicto.

Lo que más intriga, sin embargo, es la reacción de Vladimir Putin a la crisis de Qatar. Rápidamente expresó su apoyo a Qatar, aunque evitó hacer cualquier crítica a Arabia Saudita. Y no es de extrañar. Sólo unos días antes de que casi todos los países del golfo Pérsico rompieran relaciones con Qatar, el segundo heredero de la corona y ministro de Defensa, Mohammed bin Salman –quien además es héroe de la desastrosa guerra con Yemen–, visitó el Kremlin para charlar con Putin.

Evidentemente, estas conversaciones se centraron sobre Siria y los precios del petróleo. Pero ahora los qataríes y sin duda los sauditas se preguntan si el segundo príncipe heredero no le dijo a Putin sobre la crisis que se avecinaba, y si Putin advirtió a Arabia Saudita no invadir Qatar.

Después de todo, si de algo se puede acusar a Putin es de la violenta represión de los "rebeldes" en Siria. Otra cosa es si él se puede erigir como un pacificador en el Golfo Pérsico.

The Independent

Traducción: Gabriela Fonseca

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AbueliCIA, ¿para qué esos ojos y esas orejas tan grandes?

Fiel a su filosofía, recordada en comunicación dirigida el 6 de marzo a la Red de intelectuales, artistas y movimientos sociales por la humanidad reunida en Caracas, Julian Assange, cabeza visible de Wikileaks, defendía que las filtraciones que logra este proyecto de conocimiento libre es para que “[...] la sociedad de todo el mundo abra los ojos, y con datos irrefutables en la mano, confronte a los poderosos”. Su última revelación, “la mayor filtración de datos de inteligencia de la historia”, así lo confirma.

 

Espías espiados, y filtrados. Wikileaks inició el pasado 7 de marzo la publicación de miles de documentos –“la mayor filtración de datos de inteligencia de la historia”–, que evidencian las múltiples y avanzadas técnicas de espionaje desarrolladas por la CIA, bajo el gobierno de Obama, alguna de ellas en asocio con las agencias de inteligencia de países aliados. Técnicas de escucha, seguimiento y muerte de todo aquel o aquello que sea valorado como un objetivo prioritario, las que evidencian una vez más que el derecho humano a la privacidad es cosa del pasado y que los poderosos de cualquier rincón del mundo pueden actuar cuando quieran contra toda aquella persona o grupo social que identifiquen como enemigo.

 

La información difundida da cuenta de un programa encubierto de ‘hacking’ (ataque cibernético) de la CIA. Esta primera entrega, denominada “Year Zero” (Año Cero), está integrado por 8.761 documentos y 943 adjuntos entregados por “una red aislada y de alta seguridad situada en el Centro de Cibernética de la CIA en Langley, Virginia” y es parte de siete entregas que realizará el importante portal de filtraciones, denominado ‘Bóveda 7’. Los diversos documentos dados a conocer tienen fechas que van entre 2013-2016.

 

La información filtrada por Wikileaks da cuenta de un conjunto de instructivos, escritos en clave informática, con programas de virus, malware, troyanos, software malicioso, sistemas de control remoto, para pinchar con la última tecnología todo tipo de teléfonos, computadoras, televisores inteligentes, incluso comunicaciones justo antes y después de ser encriptadas en smarthones de iPhone (de Apple) y Android (de Google, bajo cuyo sistema funciona el 85% de los teléfonos inteligentes del mundo) por personas que creían que sus comunicaciones estaban a salvo por el hecho mismo de estar encriptadas, lo mismo que los usuarios de Whatsapp y Signal. También están bajo su control Telegram, Weibo, Confide, y Microsoft, Samsung/HTC/Sony. Aquí, como en el cuento, los ojos y oídos de la abueliCIA tienen claros propósitos.
Los programas de espionaje fueron gestados por el Engineering Development Group (Grupo de Desarrollo de Ingeniería) de la Central de Inteligencia estadounidense, una sección de la CIA integrada por 5.000 piratas informáticos, toda una NSA a su interior.

 

Según Wikileaks, “las armas cibernéticas, una vez desarrolladas, son muy difíciles de controlar” pues “las mismas personas que las desarrollan y las utilizan tienen las habilidades para hacer copias sin dejar huellas”. Un comercio ilegal de estos productos, valorados en miles de millones de dólares circula por todo el mundo. Estamos ante una nuevo cuerpo de las fuerzas armadas ­­–muy seguramente adscrito a la sección de inteligencia–, el cual se suma a la infantería, artillería, aviación y la naval.

 

Potencial disciplinador. Los asesinatos que comete esta, como otras agencias de inteligencia de los Estados Unidos por todo el mundo –así como diversidad de Estados en su afán por evitar el ascenso de sectores sociales alternativos–, son facilitados por procesos de chequeo, seguimiento y control a través de teléfonos infectados que envían a quien espía la geolocalización del usuario, sus comunicaciones de audio y textos, y también activan cámara y el micrófono del aparato. Incluso estando apagados este tipo de dispositivos recogen las conversaciones, las cuales retransmiten a un servidor de la agencia de espionaje. La única manera de evitar que esto ocurra es extrayendo la pila del teléfono, o dejándolo lejos de donde se mantiene el diálogo. Lo mismo con TVs de última generación, los cuales están bajo control de una herramienta de ciberespionaje conocida como Weeping Angel (Ángel llorón), programa desarrollado en cooperación con la inteligencia británica.

 

Manos limpias. Para borrar las huellas de sus operativos, la CIA utiliza mal-ware para ayudar a los investigadores en las escenas de un crimen y, así, eliminar cualquier huella digital de la Agencia, del gobierno de los Estados Unidos, de sus empresas afiliadas y/o de los gobiernos aliados.

 

En sistemas operativos, entre otros, están infectados Windows, MacOS, Linux y Solaris. En este caso, los malwares pueden estar en dispositivos USB, CD, DVD, dispuestos en áreas cubiertas en los discos o en sistemas para ocultar datos de imágenes. Además realizan ataques contra las redes de Internet y sus servidores a través de la Newtwork Devices Branch (Red del Sistema de Dispositivos) de la CIA. Los distintos antivirus comerciales también están bajo su control.

 

Todo este conjunto de acciones las puede desplegar la CIA, y otras agencias de inteligencia porque identificaron todas las vulnerabilidades que tienen los distintos software con que operan las máquinas y artefactos aquí relacionados, realidad desconocida por los usuarios, los cuales en su mayoría no son expertos en informática.

 

La filtración de esta información por parte de Wikileaks le facilita a las multinacionales de la comunicación y el software la identificación de las vulnerabilidades que tienen sus productos, con lo cual deberían proceder a remediarlos y así evitar que los procesos de espionaje y control social prosiga sin dificultad alguna.

 

La información dada a conocer devela, de igual manera y en su real dimensión, los niveles de control a los cuales están expuestos todos los grupos sociales, en especial los disidentes o críticos, control que facilita el ascenso de todo tipo de autoritarismo y fortalecimiento de aparatos militares enemigos de los procesos sociales alternativos, así como de chequeo de las empresas que le puedan competir a las multinacionales gringas –caso Odebrecht–, o de los distintos sectores de poder que para el caso de América Latina, África e incluso Europa les abren carpetas, recopilan información de todos y cada uno de los líderes y cuando requieren chantajearlo, removerlo o eliminarlo proceden sin dificultad mayor. Proceso siempre presente en las coyunturas electorales, o recientemente en casos como Brasil y otros similares.

 

A su vez, las filtraciones recuerdan el papel de la información y de los periodistas: develar los despropósitos del poder, poner al tanto a las sociedades sobre todo tipo de maniobras espurias sucedidas al interior de los gobiernos que las dirigen, motivar la acción colectiva en pro de sociedades desarrolladas en justicia e igualdad. Todo lo cual queda en entredicho cuando la información hoy en ejercicio, que es en tiempo real, toma forma a través de los aparatos pinchados por la CIA y otras agencias de inteligencia. Luchar contra este espionaje y control social es, a su vez, luchar por el derecho al acceso a una información veraz, en la cual los periodistas no estés expuestos a las maniobras del poder para silenciarlos.

 

Estas revelaciones ponen de presente, asimismo, que las mismas sociedades espiadas están en el deber de abrir un debate sobre ciencia y tecnología, sobre la sin razón de que el software sea privativo y la urgencia de que el mismo vuelva a ser abierto, como lo fue en su origen. Un debate público que debe extenderse al derecho y la forma como realmente podemos garantizar la privacidad y la libertad; debate que debe extenderse a la misma necesidad de que en todos los centros de educación se enseñe, desde el primer año escolar, todo lo concerniente a los bienes comunes y, en este caso, a comprender qué es y cómo funciona el software, aprendiendo a desarrollarlo. Hay que quitarle este poder a las multinacionales –transformarlas en bien común de la humanidad– para evitar que los aparatos de inteligencia de cualquier parte del mundo haga de las suyas. Es tiempo de una verdadera democracia, y aquí estamos ante un reto para la de nuevo tipo, la radical y refrendataria,

 

En esta línea, un paso necesario por dar en nuestra sociedad, si de verdad hay compromiso oficial con la libertad individual, el desarrollo de la ciencia y la creación colectiva, es romper todo tipo de contrato con las multinacionales que desarrollan software privativo, ingresando en la era del software libre. Hoy por hoy todo lo concerniente a la cibernética es otro campo de la soberanía nacional y actuar en contra de tal evidencia es renunciar, claramente a tan importante valor.

 

Precisamente la filtración de Wikileaks termina retomando lo dicho una y otra vez por Richard Stallman –tal vez el más reconocido defensor del GNU o sistema de software libre–, cuando dice que con el software existen solamente dos posibilidades: o bien los usuarios controlan el programa o el programa controla a los usuarios. Si el programa controla a los usuarios y el desarrollador controla el programa, entonces el programa es un instrumento de inicuo poder.

Publicado enEdición Nº233
Simpatizantes del presidente estadunidense que participaron este viernes en la Conferencia de Acción Política Conservadora. En el acto, el magnate prometió elevar el gasto para las fuerzas armadas. Con ello, subrayó, nadie se atreverá a cuestionar nuestro poder militar otra vez

 

Admite la Casa Blanca que habló con la FBI sobre supuestos nexos entre trumpistas y Moscú

 

 

Washington.

 

Declarando de nuevo que algunos medios de información son enemigos del pueblo y generan noticias fabricadas, el presidente Donald Trump continuó ayer con su ataque a la libertad de expresión, mientras la Casa Blanca excluyó por vez primera en tiempos modernos a reporteros de algunos de los principales periódicos y noticiarios del país.

A la vez, la Casa Blanca fue obligada a admitir que el jefe del gabinete, Reince Priebus, en posible violación a las normas, había hablado con altos oficiales de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) sobre la pesquisa de esa agencia respecto de los vínculos entre asesores y socios de Trump con el gobierno del presidente ruso, Vladimir Putin.

Trump, hablando en la reunión anual de la Conferencia de Acción Política Conservadora, comenzó su discurso con un ataque contra los medios de información, a los que ahora llama el partido de oposición. Recordó que hace días había calificado a los que producen noticias fabricadas de “enemigos del pueblo, y sí lo son. Sí, son el enemigo del pueblo.

“Son –continuó– gente muy deshonesta”. Sin embargo, expresó que sólo estaba hablando de la noticia fabricada, no de todos los medios. Insistió: Amo la Primera Enmienda (en la cual se garantiza la libertad de expresión y de prensa en la Constitución).

Acusó que reporteros inventan notas y fuentes, y destacó que a los medios no se les debería permitir usar fuentes a menos de que usen el nombre de alguien.

No mencionó que horas antes su Casa Blanca había ofrecido una sesión de información con altos funcionarios a condición de que no fueran identificados por sus nombres. Tampoco que esta semana, cuando se anunciaron las nuevas medidas antimigrantes, altos funcionarios del Departamento de Seguridad Interna ofrecieron una teleconferencia bajo la condición de que no se usaran sus nombres. Ese tipo de briefings han sido práctica rutinaria en este y otros gobiernos anteriores.

Trump enfatizó que los medios que fabrican noticias no representan al pueblo. Nunca representarán al pueblo y nosotros vamos a hacer algo al respecto. Pero no detalló qué.

Poco después, reporteros de medios nacionales fueron excluidos de una de las sesiones informales de información que realizan la oficina de prensa y el vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, cuando no se programa un briefing diario más formal.

Los nueve medios a los que se negó la entrada a esa sesión en las oficinas de Spicer incluyeron, entre otros, a The New York Times, Los Angeles Times, CNN, Politico, The Guardian y BBC. La agencia Ap y la revista Time optaron por no participar, en protesta por la decisión de excluir a esos medios.

Varios medios conservadores, como Breitbart News, The Wall Street Journal (que después expresó objeciones y afirmó que no hubiera participado en la sesión si hubiera contado con información sobre lo que había sucedido en el momento) y The Washington Times fueron invitados, junto con las cadenas de televisión ABC, NBC, CBS y Fox, pero sin cámaras.

Nada como esto había ocurrido jamás en la Casa Blanca en nuestra larga historia de cubrir múltiples administraciones de diferentes partidos, declaró Dean Baquet, editor ejecutivo del New York Times, en un comunicado. “Protestamos firmemente por la exclusión del New York Times y de otras organizaciones de noticias. El libre acceso a medios, a un gobierno transparente, es obviamente crucial para el interés nacional”.

El editor ejecutivo del Washington Post, Marty Baron, calificó la situación de algo vergonzoso y acusó que el gobierno está viajando por un camino antidemocrático.

CNN tildó la decisión de algo inaceptable y señaló que toman represalias cuando uno reporta hechos que no les gustan.

El Comité de Protección de Periodistas expresó su preocupación por esa decisión. Su director ejecutivo, Joel Simon, declaró: Estados Unidos debería estar promoviendo la libertad de prensa y acceso a la información.

La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca también condenó el hecho. Dijo que rechazaba la manera en que se manejó dicha sesión.

Voceros de la Casa Blanca intentaron pormenorizar el evento. Declararon que invitaron al llamado pool (grupo reducido de reporteros que se turna bajo el acuerdo de que ellos transmitan lo ocurrido a los otros corresponsales que cubren la fuente) y, por tanto, todos estaban representados.

Pero el problema, se señaló, es que nunca antes la Casa Blanca había seleccionado a los medios, y varios indicaron que sospechaban que la manera en que se manejó esto era en represalia por difundir lo que algunos estaban informando. El Washington Post recordó que hace sólo dos meses Spicer había insistido en que el libre acceso a los medios “es lo que hace que una democracia sea una democracia versus una dictadura”.

 

Sigue en campaña

 

Ante el foro conservador más importante, Trump retomó su tono de campaña con una ferviente defensa de su primer mes en la Casa Blanca, de coronarse como el líder de ese sector y prometer cambios dramáticos, desde la anulación de la reforma de salud de Barack Obama hasta la renegociación de acuerdos de libre comercio y la construcción del muro fronterizo.

Prometió uno de los aumentos militares más grandes en la historia de Estados Unidos, con lo cual nadie se atreverá a cuestionar nuestro poder militar otra vez. Prometió que se logrará la obliteración total del Estado Islámico.

Indicó que la coalición de votantes que lo llevó al triunfo, sobre todo los hombres y las mujeres olvidados de Estados Unidos, son el corazón de este nuevo movimiento y el futuro del Partido Republicano, y reafirmó que el mundo nunca ha visto un movimiento como este.

 

Los rusos

 

En lo que sigue como un escándalo de consecuencias potencialmente severas para la presidencia, poco después de que la Casa Blanca criticó reportajes de CNN y Ap de que Priebus había tenido un intercambio con los jefes de la FBI sobre la investigación en curso de los vínculos entre asesores y socios de Trump con el gobierno ruso, tuvo que admitir que eran ciertos. Que un alto funcionario de la presidencia sugiriera que la FBI cesara una investigación oficial en curso parecería ser una violacion a las normas que rigen la relación entre la Casa Blanca y el Departamento de Justicia para asegurar la certeza de las investigaciones y evitar la apariencia de algún tipo de influencia política en una pesquisa oficial.

Más aún: el Washington Post reportó ayer que funcionarios de la Casa Blanca también buscaron reclutar a legisladores federales y altos oficiales de inteligencia para participar en un esfuerzo para cuestionar y minimizar en los medios de información la historia de las relaciones entre la campaña de Trump y sus socios con la inteligencia rusa a lo largo del año pasado.

 

 

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Miércoles, 15 Febrero 2017 06:10

¿Y las deportaciones que realiza México?

¿Y las deportaciones que realiza México?

Las recientes redadas de indocumentados en Estados Unidos han despertado el interés de medios de comunicación, pero no porque les importen los derechos humanos de los indocumentados ni la denuncia del abuso, lo hacen porque es pan caliente y noticia fresca que se puede aprovechar para un sinfín de objetivos. Pero este aprovechamiento no viene solamente de medios de comunicación, también se apuntan urgentes: artistas, cineastas, poetas, comunicadores sociales, líderes comunitarios y abogados especializados en inmigración, ¿finalidad?, sacar la mejor tajada del pellejo reventado del indocumentado.

Porque si los indocumentados latinoamericanos importaran en realidad, se pondría mayor interés en las deportaciones que realiza México, en su mayoría centroamericanos pero también caribeños y africanos. ¿Porqué el silencio ante esto? ¿Por qué el silencio ante la política migratoria de República Dominicana con inmigrantes haitianos?

Salgámonos momentáneamente de Estados Unidos y veamos al sur de la frontera del río Bravo, ¿con qué nos encontramos? Desapariciones forzadas, violaciones sexuales, torturas, tráfico de personas con finalidad de explotación sexual, laboral y tráfico de órganos; un genocidio de migrantes. ¿Cómo trata Centroamérica a los migrantes indocumentados de otros países, acaso no realizan también deportaciones?

Las redadas en Estados Unidos son pan de todos los días, ¿quiénes las denuncian, qué medio internacional está atento y le da seguimiento? Lo que está pasando con el gobierno de Trump no es nada nuevo, Obama deportó cerca de 3 millones de indocumentados. Cuando Obama recién se convirtió en presidente se hicieron redadas en estaciones de tren, de autobús, en restaurantes, discotecas, fábricas, de la misma forma como lo está haciendo hoy la administración de Trump.

Y así sucedió durante toda su presidencia lo que pasó es que los medios de comunicación no lo publicaron. Al igual que pasados unos meses dejarán de publicar las deportaciones masivas que eventualmente realizará el gobierno de Trump, ¿por qué? Porque llega un momento en que al paria ya no se le pude sacar provecho, entonces se deshecha.

Con el gobierno de Obama en acuerdo con los gobiernos de Felipe Calderón y Peña Nieto se incrementaron los abusos hacia los migrantes en tránsito, abusos que realizan las autoridades gubernamentales y policiacas, mafias que están dentro de las autoridades migratorias del país. Lo de México es un genocidio incomparable con las deportaciones de Estados Unidos. ¿En dónde está la denuncia mundial? No hay mayor ingratitud que la realiza República Dominica con sus hermanos haitianos. ¿Con qué moral le cuestionan a Estados Unidos su preceder con los indocumentados? Por supuesto que es denunciable, es injusta la deportación pero así como ponen a Estados Unidos en el ojo del huracán hay que denunciar lo que realizan países latinoamericanos con sus propios hermanos.

El trato que da Argentina a sus hermanos uruguayos y bolivianos. La discriminación que están sufriendo haitianos y colombianos que están migrando hacia Chile y todo por su etnia y su color de piel.

Llegar a Estados Unidos de forma indocumentada es un triunfo ante la adversidad, y no porque exista un sueño americano, sino por lo que representa ser migrante en tránsito en países que tratan a sus hermanos como escoria; porque la verdadera tragedia se vive cuando se migra entre las venas de una Latinoamérica transgredida por la corrupción, el descaro y el oprobio.

Por un segundo saquemos a Estados Unidos de nuestro radar y veamos el mapa completo, la peor tragedia para un indocumentado en Estados Unidos no es la deportación, no es que lo saquen de este país, porque al final aquí también es paria; es tener que regresar a una tierra que lo golpeó, lo humilló y lo obligó a migrar por un camino de le dejará heridas abiertas para el resto de su vida.

Preguntémonos entonces con la misma cólera (o doble moral) con la que cuestionamos a Estados Unidos por las deportaciones, ¿qué están haciendo los países de origen para que sus ciudadanos no emigren de forma forzada? ¿Qué están haciendo para recibir con oportunidades de desarrollo a los que van deportados?

De sobra sabemos las respuestas. Cada vez que vayamos a cuestionar el proceder de otros primero veamos el nuestro. Como latinoamericana siento una decepción y una tristeza enorme por lo inhumano de los países nuestros que humillan hasta dejar en carne viva a nuestros hermanos.

Al final no somos mejores que Estados Unidos.

Audio : https://cronicasdeunainquilina.files.wordpress.com/2017/02/c2bfy-
las-deportaciones-que-realiza-mc3a9xico1.m4a

Blog de la autora :https://cronicasdeunainquilina.com/2017/02/14/y-las-
deportaciones-que-realiza-mexico/

Ilka Oliva Corado @ilkaolivacorado Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

14 de febrero de 2017, Estados Unidos.

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Martes, 14 Febrero 2017 07:09

Basta de letanías

Basta de letanías
 
¿Qué significa hoy democratizar la comunicación?

 

Hipotéticamente, si realmente en nuestra región, el 33 por ciento de las frecuencias fueran concedidas a los medios populares, ¿quién abastecería de contenidos a tal cantidad de canales y radios? Entonces, ¿de qué estamos hablando cuando reclamamos la democratización de la comunicación y de la información? Los que controlan los sistemas de difusión, cada vez más inalámbricos, satelitales, eligen, producen y disponen cuáles serán los contenidos.

 

¿De qué estamos hablando cuando reclamamos la democratización de la comunicación y de la información? ¿Hablamos solo de redistribución de frecuencias radioeléctricas para garantizar el derecho humano a la información y la comunicación? ¿De qué forma la redistribución equitativa de frecuencias –éstas patrimonio de la humanidad- entre los sectores comercial, estatal o público, y popular (comunitario, alternativo, etc.) puede garantizar la democratización de la comunicación e impedir la concentración mediática?

A veces pienso que nos instan, nos empujan a pelear en campos de batalla equivocados o perimidos, mientras se desarrollan estrategias, tácticas y ofensivas en nuevos campos de batalla. El mundo avanza, la tecnología avanza... y pareciera que nosotros –desde lo que llamamos el campo popular- seguimos aferrados a los mismos reclamos, reivindicaciones de un mundo que ya (casi) no existe.

El mundo cambia sí, pero el tema de la comunicación, de los medios de comunicación social, sigue siendo, como en 1980 cuando el Informe Mc Bride, fundamental para el futuro de nuestras democracias. El problema de hoy es la concentración oligopólica: 1500 periódicos, 1100 revistas, 9000 estaciones de radio, 1500 televisoras, 2400 editoriales están controlados por sólo seis trasnacionales. Pero ese no es el único problema.

Hoy los temas de la agenda mediática tienen que ver con la integración vertical de proveedores de servicios de comunicación con compañías que producen contenido, la llegada directa de los contenidos a los dispositivos móviles, la trasnacionalización de la comunicación y su cortocircuitos con los medios hegemónicos locales, los temas de la vigilancia, manipulación, transparencia y gobernanza en internet, el “ruido” en las redes y el video como formato a reinar en los próximos años.

Estos son, hoy en día, juntos al largamente anunciado ocaso de la prensa gráfica y la vigencia de la guerra de cuarta generación y el terrorismo mediático, los vértices fundamentales para reflexionar sobre el tema de la democracia de la comunicación, mirando no hacia el pasado, sino hacia el futuro que nos invade.

Hipotéticamente, si realmente en nuestra región, el 33 por ciento de las frecuencias fueran concedidas a los medios populares, ¿quién abastecería de contenidos a tal cantidad de canales y radios? Entonces, ¿de qué estamos hablando cuando reclamamos la democratización de la comunicación y de la información?

Los que controlan los sistemas de difusión, cada vez más inalámbricos, satelitales, eligen, producen y disponen cuáles serán los contenidos, en una planificada apuesta por monopolizar mercados y hegemonizar la información-formación del ciudadano.

 

¿Adiós televisión? Controlar los contenidos

 

Pasaron 140 años desde que Alexander Graham Bell utilizó por primera vez su teléfono experimental para decirle a su asistente de laboratorio: “Señor Watson, venga, quiero verlo”. Su invención transformaría la comunicación humana y el mundo. La empresa creada por Bell creció hasta transformarse en un inmenso monopolio: AT&T.

El gobierno estadounidense consideró luego que era demasiado poderosa y dispuso la desintegración de la gigante de las telecomunicaciones en 1982... pero AT&T ha regresado, anunciando la adquisición de Time Warner, una de las principales compañías de medios de comunicación y producción de contenidos a nivel mundial, para conformar así uno de los más grandes conglomerados del entretenimiento y las comunicaciones del planeta.

La fusión propuesta, que aún debe ser sometida a estudio por las autoridades, representa desde ya no solo una significativa amenaza a la privacidad y a la libertad básica de comunicarse, sino también un cambio paradigmático en lo que hoy entendemos como comunicación. Sería la mayor adquisición hasta la fecha y llegaría un año después de que AT&T comprara a DirecTV.

AT&T es hoy la décima entre las 500 compañías más grandes de Estados Unidos y si adquiriera Time Warner, que ocupa el lugar 99 de la lista Forbes, se crearía una enorme corporación, integrada verticalmente que controlaría no solo una amplia cantidad de contenidos audiovisuales, sino la forma en que la población accedería a esos contenidos.

Según Candace Clement, de Free Press, esta fusión generaría un imperio mediático nunca antes visto. AT&T controlaría el acceso a Internet móvil y por cableado, canales de televisión por cable, franquicias de películas, un estudio de cine y televisión y otras empresas de la industria. Eso significa que AT&T controlaría el acceso a Internet de cientos de millones de personas, así como el contenido que miran, lo que le permitiría dar prioridad a su propia oferta y hacer uso de recursos engañosos que socavarían la neutralidad de la red.

 

Pelear guerras que ya no existen

 

El mundo no es el mismo de antes (tampoco el del 1980 cuando el Informe McBride), aunque tanto derecha como izquierda crean que seguimos en 1990. Es difícil, a quienes como uno vienen de la época de la tipografía y la linotipia, de los télex y teletipos -o del dogmatismo y la repetición de consignas-, asimilar los cambios tecnológicos y la realidad del mundo actual, del big data, de la inteligencia artificial, de la plutocracia...

Según los últimos cálculos, en el mundo hay unos 10 zetabytes de información (un zetabyte es un 1 con 21 ceros detrás), que si se ponen en libros se pueden hacer nueve mil pilas que lleguen hasta el sol. Desde 2014 hasta hoy, creamos tanta información como desde la prehistoria hasta el 2014. Y la única manera de interpretarlos es con máquinas.

El Deep Learning es la manera como se hace la Inteligencia Artificial desde hace cinco años: son redes neuronales que funcionan de manera muy similar al cerebro, con muchas jerarquías. Apple y Google y todas las Siri en el teléfono, todos lo usan.

El Big Data permite a la información interpretarse a sí misma y adelantarse a nuestras intenciones, cuánto saben las grandes empresas de nosotros, y lo que más les preocupa: lo fácil que está siendo convertir la democracia en una dictadura de la información, haciendo de cada ciudadano una burbuja distinta.

Si uno tiene Gmail en su celular con wifi, puede ver en Google Maps un mapa mundial que muestra dónde estuvo cada día, a cada hora, durante los últimos dos o tres años (no tiene por qué creerme: vea www.google.com/maps/timeline). Es una información que uno les permites coleccionar al aceptar los términos de licencia cuando instala la aplicación.

También las empresas telefónicas, que uno supone que sólo nos cobran el plan, hacen buenos negocios con nuestros datos. Por ejemplo, Smart Steps es la empresa de Telefónica que vende los datos de los celulares Movistar. De la noche a la mañana, la gente pasó a tener un sensor de sí mismo 24 horas al día. Hoy se puede saber dónde están las personas, pero también qué compran, qué comen, cuándo duermen, cuáles son sus amigos, sus ideas políticas, su vida social.

El alemán Martin Hilbert , asesor tecnológico de la Biblioteca del Congreso de EE.UU. señala que algunos estudios ya han logrado predecir un montón de cosas a partir de nuestra conducta en Facebook . “Se puede abusar también, como Barack Obama y Donald Trump lo hicieron en sus campañas, como Hillary Clinton no lo hizo, y perdió. Esos son los datos que Trump usó. Teniendo entre 100 y 250 likes (me gusta) tuyos en Facebook, se puede predecir tu orientación sexual, tu origen étnico, tus opiniones religiosas y políticas, tu nivel de inteligencia y de felicidad, si usas drogas, si tus papás son separados o no”, señala el científico.

Y “con 150 likes, los algoritmos pueden predecir el resultado de tu test de personalidad mejor que tu pareja. Y con 250 likes, mejor que tú mismo. Este estudio lo hizo Kosinski en Cambridge, luego un empresario que tomó esto creó Cambridge Analytica y Trump contrató a Cambridge Analytica para la elección”.

“Usaron esa base de datos y esa metodología para crear los perfiles de cada ciudadano que puede votar. Casi 250 millones de perfiles. Obama, que también manipuló mucho a la ciudadanía, en 2012 tenía 16 millones de perfiles, pero acá estaban todos. En promedio, tú tienes unos 5000 puntos de datos de cada estadounidense. Y una vez que clasificaron a cada individuo según esos datos, los empezaron a atacar”, señala Hilbert.

Por ejemplo, si Trump dice “estoy por el derecho a tener armas”, algunos reciben esa frase con la imagen de un criminal que entra a una casa, porque es gente más miedosa, y otros que son más patriotas la reciben con la imagen de un tipo que va a cazar con su hijo. Es la misma frase de Trump y ahí tienes dos versiones, pero aquí crearon 175 mil. Claro, te lavan el cerebro. No tiene nada que ver con democracia. Es populismo puro, te dicen exactamente lo que quieres escuchar”. Lo más delicado es que no sólo pueden mandar el mensaje como más le va a gustar a esa persona, sino también pueden mostrarle sólo aquello con lo que va a estar de acuerdo.

Al final, el juego con la tecnología siempre ha sido ver cuáles tareas se pueden automatizar y cuáles no. Si un robot reconoce células de cáncer, uno se ahorra al médico. Más del 50% de los actuales empleos son digitalizables, afirma Hilbert. Y ya no hablamos de reemplazar a los obreros, como en la revolución industrial, sino también los trabajos de la clase más educada: médicos, contadores. El 99% de las decisiones de la red de electricidad en EEUU son tomadas por IA que localiza en tiempo real quién necesita energía.

No es en ningún caso el fin de la humanidad, es la evolución que sigue su camino. Y lo más importantes es entender en qué mundo vivimos. Por eso llama la atención que operadores mediáticos, que se autodefinen como radicales de izquierda, sigan insistiendo en la necesidad de pelear en escenarios que ya no existen, con léxicos que no corresponden a las realidades reales y tampoco a las virtuales, en aferrarse al pasado, lo cual es por demás retrógrado.

 

La dictadura y la posverdad

 

Hoy más que nunca la dictadura mediática, en manos de cada vez menos “generales” de las corporaciones, busca las formas novedosas de implantar hegemónicamente imaginarios colectivos, narrativas, discursos, verdades e imágenes únicas. Es el lanzamiento global de la guerra de cuarta generación, directamente a los usuarios digitalizados de todo el mundo.

Si hace cinco décadas la lucha política, la batalla por la imposición de imaginarios, se dilucidaba en la calle, en las fábricas, en los partidos políticos y movimientos, en los parlamentos (o en la guerrilla), hoy las grandes corporaciones de transmisión preparan una ofensiva que saltean los medios tradicionales para llegar directamente, con sus propios contenidos de realidades virtuales, a los nuevos dispositivos móviles de los ciudadanos.


¿De qué estamos hablando cuando reclamamos la democratización de la comunicación y de la información? ¿Hablamos de redistribución de frecuencias radioeléctricas cuando hoy el control emerge de la conjunción de medio y contenido? Los que controlan los sistemas de difusión, cada vez más inalámbricos, satelitales, eligen, producen y disponen cuáles serán los contenidos, en una planificada apuesta por monopolizar mercados y hegemonizar la información-formación del ciudadano.

Cambia la radio. Bajo la mirada vigilante de otras naciones, Noruega se ha convertido desde el enero de 2017, en el primer país del mundo en apagar su señal de Frecuencia Modulada (FM), considerando que tiene 22 estaciones nacionales de radio digital, y aún hay espacio en su plataforma digital para otras 20.

La tendencia mundial –y latinoamericana- demuestra que los jóvenes televidentes ya están pasando del uso lineal de televisión hacia un consumo en diferido y a la carta, que bien puede optar el dispositivo fijo (el televisor) y optar por una segunda pantalla (computadora, tablet, teléfonos inteligentes).

Para los comunicólogos optimistas, de receptores pasivos, los ciudadanos están pasando a ser, mediante el uso masivo de las redes sociales, productores-difusores, o productores-consumidores (prosumidores). Para los menos optimistas, si bien esa es una posibilidad teórica, la práctica demuestra que la producción y difusión quedarán en manos de grandes corporciones, en especial estadounidenses, y los ciudadanos podrán ocupar la casilla de consumidores, en una arremetida del pensamiento, el mensaje, la imagen únicos.

Quizá aquellos que estamos desde hace años en la lucha creemos que la discusión sobre la democratización de las comunicaciones está socializada/masificada en nuestras sociedades. No lo está siquiera en aquellos donde se han hecho esfuerzos de esclarecimiento en este campo, como Argentina y Ecuador. Hay quienes sostienen que aún se trata de una discusión elitesca, entre los militantes políticos, de la comunicación y allegados.

¿De qué estamos hablando cuando reclamamos la democratización de la comunicación y de la información en la que ahora se da en llamar la época de la posverdad, donde los hechos objetivos son menos influyentes en la opinión pública que las emociones, los imaginarios y las creencias personales?

Hoy, la posverdad es el arma de desorientación masiva de la opinión pública que emplean los grandes medios de comunicación y todos los líderes políticos. La sociedad es hoy un monumental simulacro, un plexo cuasi-infinito de significaciones sin referente ni realidad que las apoye, una especie de monumental ciencia-ficción que nos domina, dijera Baudrillard.

En 2016, The Economist hablaba del arte de la mentira, y señalaba que Trump es el principal exponente de la política de la posverdad, que se basa en frases que se sienten verdaderas, pero que no tienen ninguna base real. Una cosa es exagerar u ocultar, y otra, mentir descarada y continuadamente sobre los hechos. Y lo peor es que esas mentiras se van imponiendo en el imaginario colectivo.

Hoy se manipulan, se omiten, se tergiversan o se falsifican desde las cifras de la desocupación o del costo de la vida, mientras opinadores muy mediatizados predican distintas variantes del there is no alternative (no hay alternativa) thatcheriano.

Disculpe, entonces, ¿de qué estamos hablando cuando reclamamos la democratización de la comunicación y de la información?

 

*Adelanto del libro El asesinato de la Verdad, a editarse este semestre.


Aharonian es periodista uruguayo, magister en Integración, fundador de Telesur, codirector del Observatorio de Comunicación y Democracia y del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (Clae), y presidente de la Fundación para la Integración Latinoamericana (Fila). Autor de Vernos con nuestros propios ojos y La internacional del terror mediático, entre otros textos.

 

 

Lunes, 30 Enero 2017 06:10

"Ninguna persona es ilegal"

"Ninguna persona es ilegal"

Miles de personas se manifestaron en distintos puntos de EEUU contra la decisión del Presidente de prohibir la entrada de personas de siete países de mayoría musulmana. Una jueza de Brooklyn vetó parcialmente el decreto, mientras Trump defendió su decisión.

 

El decreto de Donald Trump para impedir el ingreso de refugiados y ciudadanos de siete países musulmanes provocó protestas durante todo el fin de semana en varios aeropuertos de Estados Unidos, impulsadas en muchos casos por las noticias de detenciones de pasajeros. También hubo una manifestación frente a la Casa Blanca.


"Díganlo alto, díganlo claro: los refugiados son bienvenidos aquí", se escuchó en el aeropuerto de Los Angeles, donde se vio un cartel que decía "Hagamos que Estados Unidos sea amable otra vez", en referencia al lema de campaña de Trump de “hacer a EEUU grande otra vez”.


Cientos de personas portaron carteles y corearon consignas contra la orden ejecutiva en los aeropuertos de Washington, Dallas, Nueva York, Los Angeles, así como en los aeropuertos internacionales del estado de Connecticut y la ciudad de Atlanta, según medios locales. También hubo manifestaciones frente a la Casa Blanca y en el centro de Boston y Nueva York.


Los manifestantes congregados en diversos aeropuertos del país festejaron la decisión de un tribunal de Nueva York que anuló parcialmente la orden ejecutiva del presidente. La jueza Ann M. Donnelly, del Tribunal del Distrito Federal de Brooklyn, bloqueó parcialmente la medida que dejó en un limbo legal a viajeros cuyos vuelos arribaron al suelo norteamericano durante el sábado.


El fallo impide que el gobierno deporte a los recién llegados que se vieron afectados por la orden presidencial, pero no se expresa sobre la constitucionalidad de las acciones de Trump. La suspensión de emergencia firmada por Donnelly permite a las personas con visas válidas que aterrizaron en los Estados Unidos permanecer en el país temporalmente.


La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y otros grupos de activistas, abogados y legisladores demócratas habían presentado ayer demandas colectivas con el objetivo de limitar el veto aprobado por el presidente, a medida que aumentaba el número de detenidos y varados en los aeropuertos. La ACLU calcula que esta medida oficial afecta a entre cien y doscientas personas detenidas o en tránsito en los aeropuertos de los Estados Unidos. La organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional advirtió ayer que el veto impuesto por Trump “va a tener consecuencias catastróficas”. Horas después del anuncio de esta medida xenófoba Irán comunicó que prohibirá el ingreso a su territorio de ciudadanos estadounidenses, para aplicar el principio de reciprocidad.


De todas formas, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dijo hoy que continuará implementando las órdenes ejecutivas del presidente. "Los viajes prohibidos seguirán prohibidos" y el Gobierno de Estados Unidos "mantiene su derecho a revocar los visados en todo momento si lo requiere la seguridad nacional o la seguridad pública", indicó el DHS en un comunicado.


Ante las críticas y protestas, Trump defendió el veto temporal de entrada a ciudadanos de Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen. "Para ser claro, esto no es una prohibición contra los musulmanes, como los medios han informado de manera falsa. No se trata de religión. Se trata de terrorismo y de mantener seguro nuestro país", justificó el mandatario a través de un comunicado emitido por la Casa Blanca.


Aseguró que su política es similar a la del ex presidente Barack Obama en 2011 cuando prohibió los visados para refugiados de Irak durante seis meses. Y precisó que "los siete países nombrados en la orden ejecutiva son los mismos países previamente identificados por la Administración de Obama como fuentes de terrorismo". Dijo también que "hay 40 países en todo el mundo con mayoría musulmana que no se ven afectados por esta orden" y manifestó: “Estados Unidos es una orgullosa nación de inmigrantes y continuará mostrando compasión por aquellos que huyen de la opresión, pero lo haremos mientras protegemos a nuestros propios ciudadanos y nuestras fronteras".


La orden ejecutiva firmada el viernes prohíbe la entrada de refugiados sirios de forma indefinida y suspendió temporalmente el programa de refugiados. También establece que durante tres meses los ciudadanos de varios países de mayoría musulmana (Irán, Sudán, Siria, Libia, Somalia, Yemen e Irak) no podrán ingresar a Estados Unidos, en el marco de una serie de medidas para impedir la entrada de terroristas radicales islámicos.


Hasta los senadores republicanos John McCain y Lindsey Graham advirtieron que "esta es un orden ejecutiva que manda una señal, se quiera o no, de que Estados Unidos no quiere que los musulmanes vengan a nuestro país” y por eso dijeron temer que el decreto “haga más por ayudar a reclutar terroristas que por mejorar nuestra seguridad".


Trump respondió vía Twitter y atacó a McCain y Graham por ser "débiles en inmigración". "Los senadores debería poner sus energías en el Estado islámico, la inmigración ilegal y en la seguridad en la frontera, en vez de siempre buscar empezar la tercera Guerra Mundial", escribió.

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Estados Unidos construye el 'muro de Trump' desde hace tres décadas

Los diferentes gobiernos de EE.UU. han edificado 1.050 kilómetros de barreras desde hace más de 30 años.

Desde 1986, Estados Unidos ha levantado diversas barreras para detener la inmigración en su frontera sur. Ese año, la Administración de Ronald Reagan aprobó la Ley de Reforma y Control de Migración y comenzó a construir algunas cercas, que alcanzaron los 106 kilómetros a partir de 1990, durante el mandato de George H.W. Bush.


Sin embargo, EE.UU. no erigió un muro como tal hasta que ocupó la Casa Blanca el demócrata Bill Clinton. De manera paradójica, su esposa y candidata del mismo partido en las elecciones presidenciales de 2016, Hillary Clinton, se puso del lado de los migrantes latinos.


La infraestructura que con Clinton medía apenas 16 kilómetros hoy alcanza 1.050 kilómetros, alrededor del 33 % de la frontera entre México y EE.UU. Con ese dirigente también comenzó la Operación Guardián —que incluía medidas policiales y patrullaje militar— y se aprobaron leyes propuestas por el Partido Republicano que, hoy en día, todavía provocan deportaciones y separaciones familiares.


Influencia del 11-S


Después de los ataques contra las Torres Gemelas del 11 de septiembre del 2001, la política de EE.UU. se radicalizó. Durante el mandato de George W. Bush, el enfoque de la seguridad en la frontera se amplió a la lucha antiterrorosta. Sin embargo, tanto el entonces gobernador de Texas, Rick Perry, como México y otros países de América Latina se opusieron de manera frontal.


El muro se extendió por California, Arizona y Nuevo México en 1995, en donde se amplió en 2003, 2004 y 2010. En 1997, la Operación Río Grande provocó nuevas edificaciones en los límites de Texas con Coahuila —hasta Piedras Negras, 105 kilómetros— y Tamaulipas, con 345 kilómetros desde Laredo hasta el golfo de México.


Hoy en día, esa serie incontinua de separaciones físicas se rige bajo tres operaciones: 'Gatekeeper' en California, 'Hold-the-Line' en Texas y 'Safeguard' en Arizona.


De hecho, en Tijuana ya hay tres muros: una reja eléctrica, una de cemento y una de barrotes. Además, funcionan detectores de calor y movimiento y varios helicópteros sobrevuelan sus playas hasta la costa de San Diego, mientras que drones vigilantes sobrevuelan otras partes del muro.


A su vez, la Patrulla Fronteriza ha incrementado su personal en un 500 %: los 25.000 agentes de estos momentos contra los 135 de 1992.


Consecuencias


Esta política no ha disminuido el ritmo migratorio, tan solo ha provocado que las personas crucen por zonas más peligrosas, como la reserva de los indígenas tohono o'odham, un pueblo que vive en un territorio ancestral que ocupa zonas desérticas que forman parte de los estados de Arizona (EE.UU.) y Sonora (México).


La politóloga Alexandra Novosseloff, autora del libro 'Muros entre hombres', explica a RT que la iniciativa de Trump "no es realmente un nuevo muro". Al respecto, esta especialista asegura que la construcción de una separación física en toda la frontera entre México y EE.UU. deja dudas tanto sobre su financiamiento como sobre su viabilidad por motivo de los accidentes geográficos —desierto, montañas y cañadas— y genera incertidumbre sobre los efectos que ocasionará en las poblaciones fronterizas.

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"La izquierda es cada vez menos culta y más hipernormativa"

El escritor, ensayista y filósofo presenta Ser o no ser (un cuerpo) donde explora las maneras en las que el capitalismo destruye nuestra corporalidad


"Nos gusta ser prisioneros del Panóptico de Bentham; lo que no queremos es que dejen de mirarnos nunca"


"De pequeño cuando me preguntaban qué quería ser yo siempre decía que no quería ser senador"

Hay una fábula que le gusta especialmente a Santiago Alba Rico (Madrid, 1960) para explicar el efecto multiplicador del capitalismo: un pobre campesino chino se encuentra una gran tinaja y se la lleva a casa. Cuando la limpia, se le cae un cepillo y la tinaja -que es mágica- se llena de cepillos. Otro día se le cae una moneda y la familia se hace rica, y deja al abuelo al cuidado de la tinaja mágica. El pobre se cae dentro y se muere. Desde entonces, la tinaja produce cadáveres que hay que sacar y enterrar sin esperanza de acabar la tarea. "Así, la familia Wang empleó todo su dinero y todo el resto de su vida en enterrar un millón de veces al abuelo muerto".


Esta historia es una de las que pueblan Ser o no ser (un cuerpo), el libro que empezó siendo un ciclo y que quiere "abordar la cuestión de la corporalidad amenazada por el capitalismo". Los amantes de su delicioso Leer con niños reconocerán el tono y la intención; "hay una continuidad, tanto en el contenido como en el procedimiento". Empieza con una dedicatoria "A mi tribu", guiño a su amiga Carolina del Olmo, y acaba con "una bibliografía caprichosamente razonada que hay que leer, porque es un capítulo más del libro y ahí voy justificando las fuentes que utilizo en parte del ensayo y empiezo por la dedicatoria".


La entrevista con eldiario.es comienza hablando de la clasificación de Linneo y de un libro que de manera completamente tramposa introduce como un tostón de 1.500 páginas que ha leído para aburrirse, La estructura de la Teoría de la Evolución, del formidable Stephen Jay Gould.


Tiene que compararnos con otras especies y elige la cucaracha y el perro. ¿Le parece que triangulan mejor con el ser humano que la ballena, el pulpo y el águila imperial?


Lo hago por varios motivos, que tienen que ver con ese libro correoso y fascinante de Jay Gould, uno de los grandes renovadores de la paleontología y de la biología. Pero principalmente porque la cucaracha es una de las especies de las que hay más variedades. Un biólogo creyente decía que no sabía por qué a Dios le habían gustado tanto las cucarachas y los escarabajos cuando hay tan pocas variedades de caballos.


Y el perro es porque me interesaba llamar la atención sobre la variedad formal que hay dentro de la especie perro: si comparas a un mastín o un labrador con un chihuahua te preguntas por qué incluimos dos razas en la misma categoría.
El hombre, sin embargo, es pobretón en todos los sentidos. Jay Gould compara la evolución no con un árbol, sino con un arbusto bacteriano porque lo que más abunda en el mundo no son los mamíferos, son las bacterias. Y mucho menos los humanos, que están en la puntita de este arbusto evolutivo y no parece que vayan a llegar mucho más lejos. Así que los elegí por la diversidad formal y porque las cucarachas van a sobrevivir al ser humano si no hace buen uso del poder que ha acumulado.


Y funcionan igualmente bien para sus fábulas de la aceleración y la multiplicación.


La suma se ocupa de cada criatura en particular, les presta atención una por una. Pero la multiplicación es una suma rápida, un dispositivo mental valiosísimo que deja a todos los objetos atrás. Cuando opongo imaginación y fantasía, creo que la imaginación tiene que ver con la suma y la fantasía con la multiplicación, que deja atrás las particularidades. Y sólo las particularidades son dignas de supervivencia: Alejandro, Napoleón, Jerjes son personajes que multiplicaban y no sumaban.


Por eso nos gustan los perros que se suman y no las cucarachas que se multiplican.


Es una buena manera de verlo. Pero aquí hay otros dos criterios, por qué nos desagradan las cucarachas pero nos gustan los escarabajos. Tiene que ver con su relación con el ser humano: las cucarachas parasitan al ser humano y los escarabajos, no. Van a su aire, viven en paralelo. Los perros en cambio han sido completamente asimilados como humanos fallidos, embrionarios. Por eso, ponemos nombre a los perros, pero nunca le pondríamos nombre a una cucaracha, aunque la viéramos todos los días. Los perros han sido incorporados al universo humano, a menudo, para su propia desdicha.


Otro cuento que le gusta es El cerdito amable, de Beatrix Potter, que se vende a sí mismo en el mercado. Dice que es como "el negro en una sociedad esclavista o la mujer en una sociedad patriarcal". Pero nuestra manera de esclavizar es convertir los cuerpos en carne: los aborígenes eran animales, los negros eran animales y las mujeres son objetos hechos de carne. ¿Por qué dice luego que "a los animales se los domestica y se los sacrifica pero no se los esclaviza"? ¿No los hemos maquinizado y en-carnizado tanto como a los aborígenes, los negros, las mujeres para someterlos a nuestros intereses?


Yo ahí entraría siempre en discusión con los animalistas, los antiespecistas que pretenden, como el capitalismo mismo, licuar la escala evolutiva y no ver ninguna diferencia, aunque luego sí las establecen: diferencian plantas de animales, criaturas con ojos de criaturas sin ojos. Es una apuesta ideológica. En la medida de que otras criaturas vivas dependen del ser humano, desde el momento en que el humano tiene un poder enorme sobre las otras criaturas, que a veces usa de manera irresponsable, el antropocentrismo se deriva no tanto de nuestra posición en la escala evolutiva, ahí en la puntita, como del poder que hemos acumulado.


En mi ensayo lo que es determinante para explicar lo que es un cuerpo es el lenguaje que nos descubre el cuerpo. Dos desconocidos en un ascensor, enseguida se sienten incómodos en sus cuerpos. El cuerpo de dos desconocidos en el ascensor aumenta de tamaño, se apodera de todo el espacio, choca con el otro cuerpo. Eso es porque están atravesados por el lenguaje, que es la fuga y condición de eso que llamamos cuerpo.


Esa es la diferencia que existe entre el ser humano y el resto de los animales incluyendo los primates; que no huyen de sus propios cuerpos ni a través del lenguaje o a través de otros vectores, como los tecnológicos. Esa combinación de capitalismo de masas, de consumo y de tecnologías de comunicación ha escondido el cuerpo, que solo comparece de maneras amenazadoras en las vallas, en los muros, en los campos de refugiados. Pero seguimos siendo cuerpos y por tanto vulnerables. Por eso cuando nacemos nos someten a una doble violencia: nos ponen un vestido y nos ponen nombre. A partir de ahí empieza la fuga sin fin y sin éxito.


Las herramientas de esa fuga, además del capitalismo de masas, de consumo y de tecnologías de comunicación, también son el arte, la música y la literatura.


Así es, como lo prueba el propio libro que cita constantemente relatos, cuadros y libros. La historia ofrece varios caminos distintos de fuga, algunos peores que otros.


Por ejemplo, qué tiene que ocurrir para que se produzca el ocio, que es la palabra griega de la que se deriva la palabra escuela, la posibilidad de abandonar los ciclos de la reproducción y dedicarse a mirar, a hablar, a leer, a construir, a pintar, a crear. Bajo el capitalismo del consumo, el ocio se ha convertido en la proletarización del tiempo. Se ha proletarizado el tiempo libre igual que el previamente capitalismo había proletarizado el tiempo de la producción. Y desde luego el relato es cuerpo: un embarazo es un relato, una vida es un relato.


La historia es un relato que se repite cada vez más deprisa: a la revolución industrial le siguen la re-esclavización de la clase obrera que se concentra en slums y favelas, y estalla la revuelta. Después llegan los victorianos y, con los bailes y los prerafaelitas, acaba el tiempo de la revolución. Cuando dice que la historia es "la distancia entre el lugar donde vivimos y el lugar donde se decide nuestra vida", y que hay que romper ella para cerrar esa distancia, ¿se refiere a romper con esa rueda que el capitalismo acelera?


Exactamente. Hay que romper con esa rueda que aleja cada vez más los lugares de las decisiones de los lugares de la experiencia, y que aleja el cuerpo de la imagen pero también de las instituciones. Una de las paradojas que rompe claramente la pretendida ecuación entre el pensamiento liberal y el capitalismo era que para el pensamiento liberal era muy importante proteger la vida privada, uno tenía derecho a tener toda la opacidad que quisiera y exigía transparencia a las instituciones. Ahora se han invertido esos polos: las instituciones cada vez son más opacas, empezando por las instituciones financieras que son las que deciden nuestras vidas y, al mismo tiempo, nuestra vida es cada vez más transparente. A través de las tecnologías de la comunicación vivimos en un mundo imperativamente antipuritano.
Así que mientras las instituciones públicas son cada vez más opacas, las vidas son cada vez más transparentes en un mundo antipuritano en el que no solamente hay una creciente vigilancia, tanto comercial como policial, sino la que los propios sujetos consideran inseparable de su autoestima al estar constantemente dando datos acerca de sus vidas.


¿Cómo modifica nuestra identidad el Estado de la vigilancia?


Una cosa curiosa que ha ocurrido con el Panóptico de Bentham es que estaba diseñado para las cárceles, pero se ha trasladado fuera. No solamente hay miles de cámaras en todas partes registrando nuestra conducta, nuestros desplazamientos, sino que la visibilidad que uno quería evitar se ha convertido en un mérito, que define casi jerárquicamente nuestra posición en el mundo: a mayor visibilidad, más reconocimiento y más autoestima; a menor visibilidad, menos autoestima.


Nos gusta ser prisioneros del Panóptico de Bentham; lo que no queremos es que dejen de mirarnos nunca. Nuestra vida de la mañana a la noche tiene que ser pública y eso obliga a romper con la opacidad del propio cuerpo y a privilegiar el alma por fuera, eso que yo llamo las imágenes. Hay que reivindicar el derecho a tener secretos, hay que reivindicar el derecho a volver a entrar en el armario. Ahora mismo nuestros cuerpos son mucho menos visibles que las imágenes que hacemos circular en las redes. Nuestros cuerpos son visibles para muy pocas personas en un ámbito muy reducido. Nuestras imágenes circulan incluso póstumamente, se han liberado de sus enganches corporales.

Como el cerdito que se va a vender a sí mismo en el mercado. De todas las historias perturbadoras que usa en el libro, esta claramente le parece la peor, la más horrorosa.


Me aterra la bonhomía con la que el cerdito emprende el camino al mercado y cuando para en casa del otro personaje, que precisamente se está comiendo un trozo de bacon, a través del cual él podría predecir su destino y no lo hace.


¿Cuándo leyó esa historia?


Esta historia de Beatrix Potter se la leí a mis hijos. Y hay que reivindicar a Beatrix Potter, que ha sido menos maltratada por la industria que otros autores como Kipling. Es tan inquietante como Kafka y por razones muy parecidas. Esta visión de la animalidad amenazante en el periodo victoriano, con estas criaturas que van dejando rastros por todas partes, que están en la frontera entre la zoología y la humanidad. Es una autora con una vida muy interesante, con una vida muy curiosa reivindicable desde el feminismo también. Consiguió vender estas historias como literatura para niños cuando claramente no lo son.


Fue candidato al Senado por la provincia de Ávila. ¿Esto le puso más cerca, más lejos o a la misma distancia del lugar donde se decide la vida?


Tuve la sensación de entrar en España por una puerta por la que no había entrado nunca. Hace 28 años que no vivo en España, aunque he estado viniendo con frecuencia, pero me he perdido muchas cosas; referencias musicales, televisivas. Hay muchas cosas que no he compartido con el resto de los españoles. Y sin embargo en diciembre de 2015 cuando vine a hacer campaña, sentí que entraba a España por una puerta por la que nunca había entrado. Una España dura, vieja, abandonada, una España con muy poca densidad demográfica y donde hay pocos servicios públicos. Donde no es posible en un sábado o domingo desplazarse desde cualquier punto de la provincia de Ávila a la capital, donde está el único hospital, que es además uno de los peores de España.


Entonces descubrí que hay un trabajo pendiente en esta política que se hace en las redes, que es cada vez más urbana, cada vez más tecnológica. Y es que las zonas rurales que son las víctimas, son también las que deciden el resultado de las elecciones y la posibilidad de cambio. Es urgente y fundamental ponerse con el cuerpo en estas zonas y acercar la política hasta allí.


¿Podemos esperar otra candidatura suya en un futuro no muy lejano?


No, nunca. De pequeño cuando me preguntaban qué quería ser yo siempre decía que no quería ser senador. No quiero estropear este proyecto vital cuando estoy tan cerca de realizarme.


¿Cómo de integrado está en la sociedad tunecina? ¿Es ya más de allí que de aquí?


Pues me siento muy integrado. Tuve el privilegio de participar en las plazas en una revolución provisionalmente triunfante, la del 2011 que derrocó a Ben Alí. Yo estaba allí ese día 14 de enero en esa plaza y corrí con miles de tunecinos cuando la policía empezó a disparar. He vivido con mucho interés y mucha pasión la política tunecina. Soy poco sociable, tímido y más bien reservado, pero tengo muchísimos amigos tunecinos y mi vida cotidiana discurre allí. Allí esta mi casa desde hace 18 años.


Yo le imaginaba como Jeremy Irons al final de Herida, así medio vestido de monje, todo el día solo sin hablar con nadie.

Sí que paso mucho tiempo medio vestido de monje muchas horas solo en una habitación delante del ordenador. Por eso cocino, como contaba en el libro, para reinternarme en el espacio, al menos dos veces al día.


Hoy vi que Martina Navratilova comentaba en un tuit que la retórica de Trump le recordaba mucho al comunismo. Y alguien, un votante de Trump presuntamente ofendido, le decía que se enterara de lo que era el comunismo antes de hablar. Es gracioso porque Navratilova desertó de su Checoslovaquia natal durante el Open de EEUU de 1975, escapando del comunismo. Me recordó a los comentarios que le dejan a veces cuando escribe sobre el mundo árabe, pero también sobre otros países. Hay una izquierda que parece incapaz de identificar el fascismo incluso cuando todos los síntomas coinciden con la receta. ¿Me puede explicar por qué ocurre eso?


Diría de entrada que los mismos que critican mi posición en Siria y en el mundo árabe, y que se dicen comunistas, son gente que siente una cierta simpatía por Trump. Porque hay un sector del comunismo que yo llamo "Staliban" que siente simpatía por Trump, como si realmente el antiimperialismo hubiera llegado a la cúspide del imperio y fuera a arreglar los problemas del mundo con un personaje antiglobalizador y al mismo tiempo que rompe con la política exterior intervencionista de los demócratas. A esos tampoco les molestaría mucho la conexión que ha establecido Martina Navratilova entre Trump y el comunismo. Yo sí que creo que entre el comunismo que vivió ella y Trump hay algunas conexiones evidentes. Es también evidente que no es ese el comunismo que yo defiendo.


Creo que la izquierda es cada vez menos culta y más hipernormativa, y un sector vive en un pasado que le sigue proporcionando esquemas de interpretación muy cómodos pero que son cada vez más incompatibles con la realidad en que vivimos. Y hay una cosa identitaria, que es casi mística, que tiene que ver con el hecho de que finalmente allí donde no puedes introducir ningún efecto en la realidad, porque no tienes los medios y además nadie te sigue, necesitas tener correligionarios al lado de los cuales te sientas apoyado, respaldado, integrado. Y eso es muy bonito, pero no es ni política ni políticamente bueno

 

Por Marta Peirano
26/01/2017 - 20:13h

Publicado enSociedad
Nuevos movimientos sociales, tecnología y acción informativa

En la edición de noviembre de 2016, en el artículo titulado “En ciencia y conocimiento. Principales retos que enfrenta la humanidad”, planteamos que con los avances en la tecnología de la información han ganado espacio los controles de los estados, el espionaje a todos los niveles es pan de cada día. Intimidan. Pese a ello, los nuevos-nuevos movimientos sociales han aprendido a sortear esta realidad, los más novedosos entre ellos participan de los procesos de liberación de información y con base en información. En este nuevo artículo nos adentramos un poco en las particularidades de lo que sucede ante nuestros ojos: las relaciones entre tecnología y política.

 

El mundo de los datos invadió la vida de los individuos, llenándolos de información antes imprevista, o bien transformando para siempre sus vidas. Tras ella, y favorecida por la tecnología que portan los teléfonos inteligentes, y todo tipo de computadoras, se potenció el ojo vigilante de los estados –espionaje–, el que también corre por cuenta de las grandes empresas que ahora poseen el registro de cada uno de sus clientes, con todos sus perfiles sicológicos. Facebook, Google, Twitter, y otras empresas potentes del sector, colaboran a ello, actuando como una esponja de la NSA. El verdadero cerebro del control de internet es la National Security Agency.

 

De esta manera, la intimidad parece un concepto arcaico, de antes de la era de los datos. De antes de la inteligencia y de la vida artificial, de antes de la robótica en cualquiera de sus manifestaciones. De cuando apenas había computadores, así, y antes de los clusters y los hubs informáticos. En fin, de antes de cuando grandes empresas y el propio Estado descubrieran y decidieran hacer uso de la computación y las bases de datos colosales.

 

De esta forma y como efecto de esta realidad, los individuos están convertidos en conjuntos de datos, los cuales no pesan absolutamente nada, son acumulables y compartibles con facilidad, y cuyos fines no son generalmente públicos. Gracias a las grandes bases de datos, cada quien es objeto de perfiles de todo tipo que suelen ser analizados por psicólogos, expertos en computación, analistas, ingenieros, expertos militares, estrategas y otros campos afines y próximos. La conquista de Roma, de la división entre el derecho privado y el derecho público ha desaparecido por la puerta de atrás. Todos somos hoy virtualmente públicos.

 

Hay ocupaciones en las que es inevitable ser públicos; esto es, que buena parte de la información esté disponible a la luz de cualquiera. Los profesores, por ejemplo. O los periodistas y hasta los médicos, por ejemplo. Basta con cruzar diferentes bases de datos –por ejemplo, WhatsApp, Facebook, Google y otros– sencillamente con minería de datos, o bien con otros procedimientos más sofisticados y se obtendrá la información que virtualmente se desee sobre alguien. Nadie parece escapar de este destino.

 

Los grandes datos

 

El crecimiento de los datos, y por tanto, de la información, es un fenómeno sin igual, jamás visto antes en la historia de la humanidad. Literalmente, a través de los teléfonos inteligentes, los computadores personales, las cámaras, los diferentes programas de software, diariamente se crean 2.5 exabytes de información; esto es, 2,5 x 1018 datos por día. Una cantidad impresionante. Correspondientemente, se desarrollan grandes bases de datos, expertos en el campo y nace un nuevo campo en la ciencia, con muchas extensiones que permite gestionar, interpretar, manejar, predecir, etcétera, esos conjuntos de datos. La propia ciencia cambió de manera drástica, y con ella, el mundo entero.

 

Cabe distinguir cuatro clases de ciencia, así:

 

  • Inductiva o empírica
  • Deductiva o racional
  • Computacional
  • Basada en grandes conjuntos de datos

 

Las dos primeras formas corresponden a la ciencia clásica o de la modernidad. A su par se hablaba de dos métodos científicos: el empírico o inductivo, y el deductivo. Y en ocasiones se habló de métodos mixtos, que son la combinación de ambos. Esta es la ciencia de los siglos XVI al XX.

 

Con el tiempo llegamos a un tercer método. La ciencia computacional es ciencia que trabaja por modelamiento y simulación. La importancia de los códigos y de la programación es determinante. Se habla entonces, equivalentemente, de un tercer método, que es justamente el modelamiento y la simulación. Cabe decir, de manera puntual que los sistemas clásicos, simples y lineales pueden modelarse; pero sólo los sistemas complejos pueden ser simulados. Esta es la ciencia de punta que abarca desde 1980 hasta la fecha.

 

Finalmente, la ciencia basada en datos, es aquella que recurre a programas como Python o R, para, sobre la base de la minería de datos, manejar los conjuntos impresionantes de datos disponibles en cada momento. No existe, en absoluto, ninguna clase de ciencia de punta hoy que no esté implicada o bien que no atraviese por la ciencia de grandes datos (big-data cience). Esta es la ciencia de los años 2000 hasta el presente.

 

El manejo de las grandes bases de datos requiere programas de procesamiento en paralelo que corren a través de decenas, cientos y hasta miles de servidores en simultáneo. Mientras que en la escala cotidiana de los países desarrollados, puede decirse que existe casi un computador por persona (grosso modo; sin ser exactos), en la misma escala, a nivel médico, militar, financiero o científico se trabaja con decenas de decenas de servidores en paralelo, y al unísono.

 

La división digital

 

Este panorama no es plano ni lineal. La verdad es que existe en el mundo una profunda división digital, que implica inequidades de tipo económico, educativo y social. La principal inequidad en el mundo actual no es exactamente la del ingreso per cápita, sino la del acceso a la información per cápita.

 

Así las cosas, es evidente que existe una correlación muy fuerte entre quienes producen y/o manejan grandes bases de datos, y quienes no logran hacerlo. Económica, política y socialmente existen fuertes correlaciones al respecto. El poder aparece hoy por hoy cada vez más centrado en el manejo de grandes bases de datos, y por tanto, en el acceso a y el trabajo con ellas.

 

Con una observación puntual: hoy por hoy nadie tiene problemas con las bases de datos. Literalmente, las (grandes) bases de datos se compran, se alquilan, se roban, se permutan. Lo determinante es su manejo. Existe un amplio y muy fuerte mercado abierto –y clandestino– de bases de datos. Acceder a él es solo cuestión de contactos y dinero. Punto.

 

Existe, es inocultable, una evidente brecha en el acceso y uso de la Internet y de todas sus potencialidades, de lo cual toma forma la división digital, la que hace referencia al uso de internet, al número de computadores por cada cien habitantes, a la velocidad de navegabilidad, a la capacidad de procesamiento de los computadores, en fin, el libre acceso a la internet. Mientras existen países que han declarado ya el uso de internet como un derecho fundamental –análogo a la educación, al aire o al agua–, en muchos países cada quien debe pagar por tener acceso a una cuenta propia, en algunos lugares se debate acerca de la extensión del Wifi, y en algunas ciudades se implanta el Wimax (internet gratuito a gran escala).

 

De ahí que ya no sea suficiente, como en el esquema marxista tradicional, con referirse a los medios de producción para establecer las relaciones entre las clases sociales, pues existen hoy por hoy, a nivel sociológico tres clases de sociedades, y correspondientemente tres clases de economías:

 

  • La sociedad de la información, cuya base material es la economía basada en la información
  • La sociedad del conocimiento, cuya base material es la economía basada en el conocimiento
  • La sociedad de redes, cuya base material son los tejidos informacionales, computacionales y de datos disponibles en una sociedad

 

La era digital comienza, de manera puntual, en el año 2002, y entonces los tres tipos de sociedades mencionadas se entrelazan en tres etapas fuertemente entrelazadas que determinan factores sensibles como calidad de vida, dignidad de la vida, democracia.

 

En este marco, entonces, las clases sociales se definen, hoy por hoy, en función del acceso a, y el manejo de, las grandes bases de datos. Literalmente, lo que define a una clase social con respecto a otras, es la información y el conocimiento. Cabe hablar entonces de una economía política del conocimiento que se ocuparía de la forma como la información o el conocimiento en una sociedad se: produce, circula, acumula, distribuye y consume.

 

Cuando entra la política: la war-net

 

Lo que aparece a nivel micro como un destino individual tiene sin embargo otros visos y alcances cuando se lo ve a nivel meso y macro. Han emergido nuevos-nuevos movimientos sociales que saben hacerle el juego a los controles políticos de la información.

 

Wikilieaks, Anonymous y numerosas otras organizaciones emergen en el mundo en el contexto que precede. A nivel fenomenológico, cabe hablar de la war-net.

 

Existen alrededor del mundo numerosos grupos pequeños perfectamente entrelazados entre sí que participan de diversas maneras en lo que políticamente puede llamarse como procesos de liberación de información y con base en información.

 

Se trata de grupos de personas a las que no los une ninguna ideología o religión en particular. Mucho mejor, los une un conjunto de valores básicos que comparten cabalmente: verdad, transparencia, igualdad, equidad, justicia, libertad, independencia, por ejemplo. Se trata de equipos interdisciplinarios, conformados, sin embargo, con base en ingenieros de sistemas, politólogos, juristas, economistas, sociólogos, filósofos y periodistas.

 

La forma de trabajo es elemental. Casi siempre en casas –no en apartamentos por razones evidentes–, se ubican varios servidores en cadena y en paralelo, y dependiendo de las facilidades, los lugares y los momentos, trabajan en hackeo. Hay que decir que el hackeo tiene sólidos fundamentos éticos1. Técnicamente, se trata de la nética – que estudia la relación del hacker con la red (internet).

 

Más allá de la apariencia de un juego digital que lleva el mismo nombre, la war-net es un colectivo no formal de actores en la sociedad de redes que trabaja con bases de datos, información y conocimiento buscando diferentes finalidades: sacar a la luz pública información clasificada y vetada al gran público; ofrecer información al público acerca de militares, políticos y gente del sector económico y financiero; denunciar sistemas de corrupción; acusar a dictadores y prófugos de la ley (delincuencia de cuello blanco); develar mentiras y engaños por parte del sector gubernamental y del Estado, por ejemplo.

 

Para la difusión de su información acuden a válvulas de escape, de la cuales existen alrededor del mundo tres manifestaciones, perfectamente diferentes entre sí:

 

Juristas connotados. Es un principio de las democracias que los juristas no deben revelar las fuentes de la información que disponen. Esto permite determinados juristas de prestigio sirvan como válvulas de escape para iniciar procesos jurídicos en países distintos a los de los delincuentes, dado que en los países de origen no existen garantías suficientes. El juez Baltazar Garzón podría ser una válvula semejante.

 

Periodistas bien identificados. Otro principio de las democracias es que los periodistas no están obligados normalmente a revelas sus fuentes de información. De esta suerte, algunos medios, algunos periodistas críticos e independientes, por ejemplo, pueden servir de válvulas de escape y a la generación de verdaderos movimientos sociales fundamentales en algunos países.

 

Profesores universitarios. Algunos académicos pueden ser de importancia a la hora de revelar, o socializar alguna información. Al fin y al cabo a los intelectuales no siempre les ponen atención, y sin embargo, pueden contribuir a la socialización y clarificación de determinados procesos, fenómenos y dinámicas.

 

Los activistas informáticos asumen diferentes expresiones. Su forma de organización y de trabajo varía en función de las capacidades, los compromisos, las situaciones sociales o políticas en un momento determinado en un país dado. Lo cierto es que existen encuentros, virtuales y personales, entre activistas de la war-net alrededor del mundo y los intercambios de información, aprendizajes y experiencias son reales y fructíferos.

 

Sin teorías de la conspiración, y sin ánimos clandestinistas ni nada semejante. Pero con mucha prudencia, inteligencia y sagacidad.

 

Alguna expresión de estas dinámicas pueden verse también en: https://war-net.org, una organización académica dedicada al estudio de los imaginarios, lenguajes y representaciones de la guerra alrededor del mundo, por ejemplo.

 

Dirimiendo tensiones

 

Técnica y políticamente el problema puede ser adecuadamente visto como la lucha contra la encriptación. En el sentido más fuerte de la palabra, el poder político consiste no simplemente en el manejo de grandes bases de datos, sino, mejor aún, en la encriptación de la información. Esto es, el hecho de que hay una cantidad de información codificada, cifrada, de cuya encriptación justamente dependen niveles de seguridad, tomas de decisión, acciones en una dirección determinada. Y contra ello actúa el hackeo.

 

La lucha por la libertad contra los controles políticos de la información es exactamente lo que puede apreciarse en gente como J. Assange, Wikileaks, los miembros de Anonymous, Chelsea Manning, E. Snowden, y tantos más, la mayoría de ellos anónimos, o de muy bajo perfil. Deliberadamente.

 

El hackeo consiste en el rompimiento de los códigos que estructuran el acceso a fuentes de información y el propio manejo de esas fuentes y de esa información. Internet es un sistema que, a pesar de lo que se diga, no puede ser (totalmente) controlado. No es inevitable, ni tampoco es seguro que el encriptamiento sea el ganador definitivo del juego. Cada vez más es evidente que los decriptadores, toman la iniciativa con mayor fortaleza. Científicamente hablando, la puerta última del debate es la computación no tradicional, y en últimas la computación cuántica.

 

Mientras tanto, nuevos movimientos sociales con aspiraciones políticas fundamentales básicas, se tornan posibles, se organizan y fortalecen alrededor del mundo. La plaza pública, que fue el lugar tradicional de la política, se ha desplazado hacia internet: a lo que sucede allí, y a lo que sucede a partir de la red.

 

Escenarios en el futuro inmediato

 

La creatividad por parte de los nuevos partidos, movimientos y procesos políticos y sociales alrededor del mundo es un imperativo. Pero con ella, al mismo tiempo, el acceso a nuevos conocimientos, habilidades y capacidades. La buena información y el buen conocimiento producen movimientos sociales y políticos, y nuevas formas de organización social. Contra todas las apariencias, si bien es cierto que el poder de los grandes medios de comunicación es ampliamente dominante en la superficie, en las bases de los movimientos sociales aparecen formas alternativas de comunicación que se traducen en maneras diferentes de organización. Esta es una historia que, en verdad, apenas comienza.

 

* Profesor Titular. Universidad del Rosario

1 P. Himanen, La ética hacker y el espíritu de la era de la información, 2001, Ed. Simbióticas; en Youtube, véase: https://www.youtube.com/watch?v=y7dm7i4o0S4

 

Bibliografía

 

https://en.wikipedia.org/wiki/Anonymous_(group)
http://anonofficial.com
https://wikileaks.org
http://www.techrepublic.com/article/the-undercover-war-on-your-internet-secrets-how-online-surveillance-cracked-our-trust-in-the-web/
https://www.codeforamerica.org/events/national-day-2016

Publicado enEdición Nº231