Seguridad alimentaria mundial depende de México: COP 13

Cancún, QR.

Con la advertencia de dirigentes de instituciones internacionales de que la pérdida de biodiversidad es alarmante, ya que se ha dado en forma acelerada, de tal forma que rebasa sus límites, comenzó este día la 13 Conferencia de las Partes (COP) de la Convención de Diversidad Biológica (CDB).

En la inauguración del segmento de alto nivel de la conferencia, a la que asisten ministros de medio ambiente, pesca, agricultura y forestales de alrededor de 190 naciones, se destacó que las medidas que se han adoptado hasta ahora no han sido suficientes para frenar la pérdida de biodiversidad.

Helen Clark, administradora de la Organización de las Naciones Unidas, sostuvo que durante las tres décadas pasadas se perdió 10 por ciento del desierto del planeta, lo cual equivale a la mitad del Amazonas, y han declinado en 80 por ciento las pesquerías comerciales.

Naoko Ishii, titular del Global Enviromental Facility (Gef), que se encarga de financiar las iniciativas de conservación, sostuvo que la "pérdida de biodiversidad avanza a ritmo alarmante; hay quienes dicen que estamos en la sexta era de extinción. Estamos llevando a los sistemas terrestres al extremo, rebasan sus límites, por eso es importante lograr los Objetivos de Desarrollo Sustentable".

En la última conferencia a la que asiste como secretario ejecutivo de la CDB, el brasileño Braulio Ferreira de Souza advirtió que la seguridad alimentaria del mundo depende de la protección de especies en México, centro de origen de diversos alimentos.

En esta conferencia se buscó poner el acento de la diversidad biológica en los sectores productivos; "México es centro de origen de plantas de las que depende nuestro sustento, es importante que se celebre en la península de Yucatán, aquí fue donde por siglos estuvieron los mayas, civilización compleja en su día. En su complejidad se enfrentó a importantes desafíos, quizá por la sobrexplotación de sus recursos desapareció."

Hay muchos retos, pero la diversidad biológica es parte de la solución al problema "si no hay más atención a las cuestiones ambientales, si no hay planificación sostenible, fracasaremos, por eso esto es importante", señaló.

Aseveró que la biodiversidad se requiere para comer, tener acceso a medicina, agua y aire de buena calidad. Detalló que se ha perdido más de la mitad de bosques en el mundo, 90 por ciento de humedales, y la extinción de especies creció desde la revolución industrial, es más de mil veces más alto que lo que había antes de su inicio.

Por su parte, Rafael Pacchiano, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), dijo que "estamos conscientes que los modelos actuales de desarrollo están acabando con el patrimonio natural, por eso estamos sumando otros actores, porque la agenda medioambiental no puede avanzar si no involucramos el trabajo de otros socios y si no se toman en cuenta los planteamientos de la sociedad civil, de los jóvenes, de los pueblos indígenas, del sector privado y de los gobiernos locales y estatales".

A su vez, Erik Solheim, director del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente sostuvo que para conservar la biodiversidad se debe trabajar de manera conjunta, "así se puede avanzar, sólo si permanecemos juntos. Si las fuerzas políticas nos dividen no hay éxito, hay que restaurar la palabra: juntos".

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Cumbre climática en Nueva York: las lecciones de Kioto*

-El pasado viernes 22 de abril la sede de Naciones Unidas en Nueva York recibió a los representantes de sus estados miembros para la ceremonia de apertura de la firma del Acuerdo de París. La ceremonia era más simbólica que otra cosa, en tanto inauguraba el período de un año que los países tienen como plazo para proceder a la firma formal de los acuerdos aprobados en la COP 21 de París en diciembre pasado.

Como acto simbólico la ceremonia fue un éxito ya que 175 países estamparon su firma sobre el Acuerdo.Sin embargo como acto efectivo, el evento no reviste demasiado relieve. Lo importante de la nueva etapa del Acuerdo de París no es tanto la firma, sino la ratificación, que es lo que podrá posibilitar que éste entre en vigor. Para ello se requiere que al menos 55 países que en su conjunto representen al menos el 55% de las emisiones globales, lo ratifiquen.

De los 175 países que firmaron el acuerdo solo 15 pequeños países en desarrollo presentaron sus instrumentos de ratificación y que en su conjunto no representan un porcentaje significativo de emisiones[1] <#_edn1>.

La historia del Protocolo de Kioto ha dejado muchas enseñanzas. Entre ellas, que el período que va desde la firma hasta la ratificación del documento, es el período más cruel y despiadado de la negociación[2] <#_edn2>.

Entre los años 1997 (firma del Protocolo de Kioto) y 2001 (aprobación de los Acuerdos de Marrakech) hubo cuatro COPs y varias intersesionales y reuniones de los órganos subsidiarios para afinar los mecanismos y medios de implementación del Protocolo. Aquellas discusiones fueron tan extensas y complejas que, en una decisión única en la historia de la Convención, la COP 6 del año 2000 tuvo que realizarse en dos partes ya que los tiempos no alcanzaron: una en noviembre de 2000 y la otra en julio de 2001.

Al igual que ocurre ahora con el Acuerdo de París, el Protocolo de Kioto requería la ratificación de al menos 55 países que en su conjunto representaran al menos el 55% de las emisiones globales.

Rusia y Estados Unidos (sumado a alguno de sus aliados de entonces como Japón, Nueva Zelanda o Australia) sumaban más del 45% de las emisiones globales lo que les daba, actuando en conjunto, un virtualpoder de veto para intentar imponer sus condiciones. Estados Unidos terminó saliendo del Protocolo de Kioto pero Rusia obtuvo una victoria trascendente al lograr que le duplicaran la cantidad de absorciones que podría justificar en sus bosques (de 17 a 33 MtCO2). Este enorme volumen de CO2 (parte de lo que se conoció como “hot air” ruso) terminó siendo utilizado dentro del régimen de Comercio de Emisiones del Protocolo para compensar las insuficientes reducciones de otros países desarrollados. Esto terminó debilitando los compromisos asumidos y haciendo que cumplir con el Protocolo de Kioto finalmente no significara nada[3] <#_edn3>.

Pero hubo otros asuntos que debilitaron el Protocolo de Kioto en aquellos acuerdos posteriores. Solo a modo de ejemplo en una lista no exhaustiva: el amplio uso de actividades de uso de la tierra y silvicultura para compensar emisiones en los países industrializados, la introducción del uso de la forestación para obtener certificados de reducción de emisiones en el Mecanismo de Desarrollo Limpio, el uso prácticamente ilimitado de los mercados de carbono, la ausencia de tope a la compraventa de "hot-air" de Rusia, entre otros. A todo esto se le llamó en su momento “los agujeros del Protocolo de Kioto”.

El Acuerdo de París es un acuerdo laxo, que no contiene compromisos ni obligaciones respecto de las emisiones de cada país. Existe una meta global –2 grados de aumento máximo de temperatura- pero la reducción de emisiones necesaria para lograr este objetivo no está distribuida entre los países. De manera que no hay forma de exigirle a ninguno de ellos la cuota parte de su responsabilidad. En este sentido el Acuerdo de París es más débil que el Protocolo de Kioto que al menos tenía unas metas específicas para algunos países.

Lo que veremos a lo largo de los próximos meses será una cruel y despiadada negociación para definir los instrumentos y medios de implementación del Acuerdo de París. En este período, los países que son mayores emisores tendrán un poder mayor de negociación, en tanto su ausencia impedirá la entrada en vigor del acuerdo.

La ceremonia que acabamos de ver en Nueva York es, en el mejor de los casos, un intento del Secretario General de Naciones Unidas de darle un impulso político al nuevo acuerdo climático. Pero más allá del efecto propagandístico, esta reunión de Nueva York no tiene ninguna incidencia concreta en el tema central: la decisión de reducir las emisiones para evitar el cambio climático.

El Acuerdo de París sigue siendo un texto irrelevante para detener las emisiones de gases efecto invernadero. Y muy probablemente el resultado final, luego de las negociaciones que hagan posible su ratificación, sea un acuerdo mucho más debilitado aún, donde seguramente vayan a aparecer los futuros “agujeros del Acuerdo de París”.

Nada para celebrar y mucho para preocuparse tiene la Convención tras esta ceremonia inaugural.

Gerardo Honty es analista de CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social)

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Fractura en la cumbre del terrorismo nuclear de Obama: China va y Rusia no

El relevante portal Russia Today expone las razones por las cuales Rusia no asistió a la cuarta Cumbre de Seguridad Nuclear convocada por Obama, de cuya agenda se ha querido adueñar el saliente presidente estadunidense, ya que, a juicio del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, sus organizadores cambiaron radicalmente la concepción del acto al mezclar sus recomendaciones con otras cuatro entidades, que Estados Unidos (EU) busca desplazar, interferir y/o tomar ventajas unilaterales: 1) la AIEA; 2) la ONU; 3) la Interpol, y 4) la Iniciativa Global contra el Terrorismo Nuclear (https://goo.gl/Smolnh).

En lugar de centrarse en temas más trascendentales, como la no proliferación nuclear, EU y sus aliados se han desviado a la monotemática del extrañamente teledirigido terrorismo yihadista, tan de moda, que supuestamente puede crear bombas sucias y hurtar material radiactivo letal para crear una bomba atómica.

Existe exagerada discriminación en todo lo que concierne al Estado racista/ apartheid de Israel y su posesión clandestina nuclear, así como sus pruebas toleradas de bombas sucias (http://goo.gl/jEuMOA).

A juicio de los rusos, entre los temas que casi no se discuten se encuentra el arsenal nuclear de Israel, que habría podido seguir el ejemplo de Irán, pero no lo hizo. ¡Las clásicas dos pesas y dos medidas de EU!

Tampoco se discute que EU desplace sus armas nucleares tácticas en Turquía, mientras la dedicatoria es selectiva contra Norcorea con el fin de obligarla a abandonar su programa nuclear.

Konstantin Sivkov, doctor en ciencias militares de Rusia, juzga queno hay garantías internacionales de seguridad para Norcorea, por lo que difícilmente cesará su desarrollo de la tecnología nuclear.

Sivkov admite que sí existe un alto riesgo de que los yihadistas consigan armas nucleares. ¿Consigan?

De los 193 países que existen, solamente asistieron más (sic) de 50, con la relevante presencia del mandarín Xi –quien tuvo un encuentro especial con Obama– y la notable ausencia de Rusia, lo cual deslució la cuarta y última cumbre sobre el terrorismo nuclear de Obama, quien obtuvo el Premio Nobel de la Paz en forma prospectiva basado en este tema tan candente.

Radio Free Europe comenta que el boicot de Rusia dejó anonadado a EU (http://goo.gl/fvSzTS).

Es muy loable el abordaje sobre la vigilancia del material nuclear civil, pero no existe ninguna comparación con su apabullante uso militar –Rusia ostenta el mayor arsenal nuclear global–, por lo que la ausencia de Moscú, después de haber asistido a las tres cumbres previas, fue una cachetada con guante blanco que propinó el zar Vlady Putin en su despedida a Obama.

El problema es lo sesgado de la agenda solipsista nuclear de Obama con tantas flagrantes carencias temáticas: arsenal clandestino de Israel –que tendría 400 bombas nucleares– que no firma ningún tratado internacional al respecto; la descortés des-invitación de Irán, y la terrible inseguridad de la planta nuclear de Fukushima, manejada pesimamente por la empresa privada Tepco, cuyas calamidades radiactivas han sido escamoteadas por el poderoso “ lobby nuclear” israelí-anglosajón.

Han sucedido hechos muy extraños en Bélgica (¿otra moda?), donde un guardia fue hallado muerto en un instituto nuclear (http://goo.gl/XMKjLg). Weird!

Nuclear Threat Initiative (http://www.nti.org), controlado por Hoover Institution y Kissinger, señala que existen decenas de miles de fuentes radiológicas localizadas en más de 100 países (sic) en el mundo y que entre 2013 y 2014 existieron 325 casos de material radiactivo robado o colocado en otro lugar, entre ellos el “México neoliberal itamita” y sus dos insólitos casos (http://goo.gl/EXXylG).

El mandarín Xi apremió la supervisión estricta y la pronta respuesta para contrarrestar el terrorismo nuclear, siempre y cuando se eliminen “las dos pesas y dos medidas al combatir el terrorismo (http://goo.gl/a9atiH)”.

A juicio de Mark Lander, del New York Times, la reunión de Obama con Xi eclipsó la cumbre nuclear, llegando incluso a un terreno común para confrontar la amenaza nuclear de Norcorea (http://goo.gl/Epxy4s).

Fue notorio el acercamiento de Xi con la presidenta Park Geun-hye, de Sudcorea. Llamó la atención el comunicado común de EU y China: su compromiso dual para la Seguridad Nuclear Global y su cooperación que dio a luz un Centro de Excelencia de Seguridad Nuclear –la instalación más avanzada, amplia y mejor equipada en la región Asia-Pacífico– financiado y construido por China y EU, que fue recientemente inaugurado en Pekín (http://goo.gl/5bgLv2).

Según el rotativo británico The Telegraph, muy cercano a Israel y a los neoconservadores straussianos, los yihadistas “conspiran para usar drones (¡supersic!) en un ataque nuclear contra Occidente” con bombas sucias (http://goo.gl/EeE9hw). ¡Andan muy sueltos los teledirigidos yihadistas!

Obama desplegó su propaganda de logros cuando se han quitado todo el uranio altamente enriquecido y el plutonio de 50 instalaciones en más de 30 países, cuyo “material es suficiente para construir 150 armas nucleares(https://goo.gl/X4Zo1R)”. ¿Será?

Obama fustigó a los locos (sic), quienes en caso de conseguir una bomba nuclear o materialnuclear seguramente lo usarían para asesinar el mayor número posible de personas inocentes, lo cual cambiaría nuestro mundo. Remember Hiroshima y Nagasaki?

Geoff Dyer ( Financial Times ) aduce que los planes de Obama para su arsenal nuclear levantan temores de una nueva carrera armamentista: la modernización de las bombas nucleares de EU a un costo de un billón de dólares en las próximas tres décadas (http://goo.gl/ciqniM). ¡Es totalmente esquizofrénico dilapidar esa enorme suma mientras se aboga por el desarme ajeno!

Los estrategas de EU se inclinan por armas más pequeñas y más flexibles que hagan el prospecto de una guerra nuclear limitada (¡supersic!) más aceptable (sic).

Ninguna novedad: se trata del ominoso Proyecto Átomo: guerras nucleares tácticas de EU contra Rusia y China (http://goo.gl/BilsKL)”.

En una entrevista con Russia Today, Alice Slater, de la Fundación por la Paz en la Era Nuclear, comenta que no se necesitan bombas atómicas para atacar una planta nuclear, ya que un simple dispositivo explosivo podría causar una situación como Chernobil o Fukushima en diferentes partes del mundo. Criticó que “muy poco se podría conseguir en la cumbre sin la participación de Rusia (https://goo.gl/isZS00)”.

Slater señala las contradicciones del discurso en Praga de Obama hace siete años –un mundo libre de armas nucleares–, mientras bloquea la propuesta de Rusia y China de abolir las armas en el espacio.

Hoy la nueva agenda de Obama en su cuarta Cumbre de Seguridad Nuclear coloca enprimer término al terrorismo yihadista. ¿Otra trampa contra Rusia?

El ex secretario del Pentágono de EU William Perry fustigó que “nos encaminamos a una nueva guerra fría; una nueva carrera armamentista”.

Para Perry la única manera de manejar las crecientes tensiones alrededor de las armas nucleares es negociar directamente con el líder ruso Putin. ¡Sin duda!

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La naturaleza humana contra la madre naturaleza

La madre naturaleza nos ha estado mandando señales. El 2015 va en camino de ser el año más caluroso de la historia. Hace unas semanas el huracán Patricia, el más fuerte jamás registrado por los meteorólogos, generó vientos sostenidos de 320 kilómetros por hora, un récord.


Según la ONU, el número de tormentas, inundaciones y olas de calor es hoy cinco veces mayor que en 1970. Aunque parte de este aumento seguramente se debe a que ahora tenemos más y mejor información que entonces, todos los estudios evidencian la mayor frecuencia con la que ocurren fenómenos climáticos extremos: temperaturas extraordinariamente altas o bajas, lluvias torrenciales, sequías, incendios, etcétera. La cifra de personas desplazadas de sus hogares debido a desastres climáticos no tiene precedentes, y supera a la de los desplazados por conflictos armados.
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Un reciente estudio concluye que hacia finales de este siglo algunos centros de población del golfo Pérsico "experimentarán niveles de calor y humedad intolerables para los humanos". El sureste asiático también está expuesto a este tipo de amenaza. En estos análisis, "intolerable" no quiere decir muy incómodo; quiere decir que estar a la intemperie tan solo algunas horas implicará correr un riesgo mortal.


Después de décadas de debates, los científicos han concluido que estos cambios climáticos se deben al aumento de las emisiones de gases que produce la actividad humana. Aún quedan escépticos que dudan de esto, pero son cada vez menos. Y en algunos casos, el escepticismo es nutrido por tendenciosos "estudios científicos" financiados por actores que se verían perjudicados si el mundo se decide a cambiar la manera como produce y consume energía. Y sabemos que, hasta ahora, el mundo no ha sido capaz de actuar con eficacia para modificar su desastrosa trayectoria con respecto al calentamiento global.
Pero esta inacción ante una crisis cada vez más obvia no se debe, en esencia, a las manipulaciones de empresas y países que buscan proteger sus intereses a expensas del bien de todos.
Se debe a la naturaleza humana.


Nos cuesta mucho alterar hábitos y costumbres. Todas las investigaciones encuentran que la gran mayoría de quienes inician una dieta para bajar de peso la abandonan antes de lograr su objetivo. Quienes han intentado dejar de fumar saben lo difícil que es, dado lo adictiva que es la nicotina. También sabemos que no hay nada más eficaz para modificar hábitos, dietas y estilos de vida poco sanos que un infarto que no nos mata. En muchos, ese susto produce cambios positivos que parecían imposibles. ¿Será que necesitamos un gran susto colectivo para cambiar la forma en la que nos relacionamos con nuestro planeta?


¿Es que las señales que nos está mandado la naturaleza no son suficientes? Hasta ahora no. Pero todo apunta a que nos viene un infarto climático que obligará a la humanidad a hacer una dieta para la cual no está preparada.


La adicción que hoy día tiene el mundo al consumo de carbono es tan difícil de romper como la adicción al tabaco, al azúcar o al alcohol que tienen algunas personas. La manera en que alumbramos, calentamos o enfriamos nuestras casas y oficinas, nuestros medios de transporte o los productos que consumimos —de plásticos a hamburguesas— implican un alto consumo de carbono que, una vez emitido a la atmosfera como CO2, contribuye a calentar el planeta y a enloquecer el clima. Y esto tendrá que cambiar.


Si mantener una dieta resulta difícil para una persona, lo es aún más cuando muchos países la deben hacer colectivamente. Es costoso para todos. Por eso algunos países harán trampa. Otros pedirán que la dieta de los más gordos sea más severa que la de los más delgados. Y otros exigirán que los países que llevan desde la revolución industrial contaminando el planeta y su atmósfera sean quienes hagan la dieta, y no aquellos que aún están industrializándose.


La primera conferencia mundial sobre el medio ambiente se celebró en Brasil en 1992. La próxima tendrá lugar en París en unas semanas. Entre ellas ha habido muchas otras reuniones y muy poco progreso. La de París promete ser la que más avances logre y es probable que así sea.


Sin embargo, aun si tiene éxito, las metas que se plantean en cuanto a reducción de emisiones están por debajo de las necesarias para evitar que la temperatura aumente a niveles peligrosos. Así, la inercia de la naturaleza humana seguirá retando a la madre naturaleza. Sin importar que sepamos que, al final, la madre naturaleza siempre gana.


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Claroscuros diplomáticos de Barack Obama ante Cuba

El jefe de la Casa Blanca, Barack Obama, abre con una mano las puertas para el acercamiento político y diplomático con el gobierno de Raúl Castro y con la otra refuerza el mismo discurso y los gestos que por décadas han mantenido alejados a los dos gobiernos. El presidente estadunidense sostuvo esta tarde una reunión con representantes de la disidencia cubana, entre ellos Manuel Cuesta Morúa y Laritza Diversent, minutos después de que éstos protagonizaran una nueva gresca con los representantes pro gobiernistas en el Foro de la Sociedad Civil, paralelo a la Cumbre de las Américas.


En el encuentro, que no sólo fue a puertas cerradas sino que se programó en secreto, estuvieron en calidad de testigos los presidentes de Panamá, Juan Carlos Varela, y de Costa Rica, Guillermo Solís. No hubo información sobre el contenido de la reunión.


Sin embargo, al salir del breve cónclave con los disidentes cubanos –un factor irritante para el clima de entendimiento que se intenta construir– Obama encabezó la plenaria final del Foro Social con un discurso que evidentemente tenía destinatario.
Dijo que Estados Unidos empezará un nuevo capítulo de relaciones con Cuba con el objetivo de que las vidas de todos los cubanos mejoren. Y añadió: hablamos en nombre de quienes han sido encarcelados por haberse atrevido a decir la verdad frente al poder. No lo hacemos porque esto sirva a nuestros intereses, sino porque es lo correcto.


Pero en el auditorio donde pronunció su discurso, vacío a la mitad, no estaba ya la nutrida delegación de Cuba integrada por trabajadores, maestros, cuadros del Partido Comunista, artistas e intelectuales, sino solamente los opositores al régimen.


Poco antes, la delegación cubana abandonó el foro y no asistió a la última plenaria donde se leyeron los resolutivos de las mesas de trabajo. En un comunicado colectivo, señalaron que decidieron no participar más en el foro, organizado no precisamente por entidades de la sociedad, sino por el aparato de la Organización de Estados Americanos, en protesta por la presencia de lo que llamaron mercenarios pagados desde el exterior con el propósito de subvertir el sistema político y social del país.


Además de la retirada de los cubanos oficialistas, decenas de delegados de Ecuador y Venezuela, simpatizantes de sus respectivos gobiernos, fueron excluidos del evento estelar del foro social, la clausura, donde participaron Obama, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el mandatario anfitrión, Juan Carlos Varela. A estas delegaciones los organizadores no les entregaron las acreditaciones correspondientes, mientras sí autorizaron el acceso de dirigentes opositores a los presidentes Nicolás Maduro y Rafael Correa.


La legisladora de Ecuador María Augusta Calle, nueva embajadora de su país en Venezuela, expresó que el trato que los organizadores del foro dieron a los representantes sociales de su país, Venezuela y Cuba fue indignante y con ello el organismo multilateral puso en entredicho la verdadera naturaleza de este encuentro que tenía que haber propiciado el protagonismo de la sociedad.

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Martes, 23 Septiembre 2014 06:09

"Vida, Madre Tierra y paz"

&quot;Vida, Madre Tierra y paz&quot;

El presidente de Bolivia, Evo Morales, planteó la necesidad de defender los fundamentos de los pueblos originarios al inaugurar, junto al secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, la Conferencia Mundial de Pueblos Indígenas en la sede de la ONU. "Los principios fundamentales del movimiento indígena son: la vida, la Madre Tierra y la paz. Estos principios son amenazados permanentemente por un sistema, por un modelo: el sistema capitalista y el modelo de cómo acabar con la vida y con la Madre Tierra", manifestó el mandatario aymara. También sostuvo que es un imperativo para todos los gobiernos del mundo avanzar en la superación y erradicación de las condiciones de la extrema pobreza y la discriminación que todavía sufren los pueblos indígenas para dar solución a los problemas estructurales de la pobreza.
Morales destacó que en Bolivia la extrema pobreza disminuyó del 38 al 18 por ciento, lo que "es un record histórico".

Asimismo, sostuvo que los pueblos indígenas resistieron de manera permanente los procesos de colonización registrados en los distintos países de la región y resaltó que se conservó la cultura de la vida enmarcada en la armonía y el equilibrio con la Madre Tierra. "Esta Conferencia Mundial debe ser el punto de partida para definir acciones colectivas en defensa de la vida para iniciar procesos de transformación y de cambio a partir de la soberanía y la ciencia de los pueblos indígenas en directa combinación con la tecnología y el avance científico de estos tiempos", afirmó.


Además, el jefe de Estado boliviano consideró que esas experiencias aportaron a la liberación política y económica de la dominación de distintos imperios, que fue posible mediante una revolución democrática y cultural, que aspira a seguir conduciendo al disputar su reelección en los comicios del 12 de octubre. Morales recordó que antes de su gobierno, el movimiento indígena boliviano era utilizado para ganar votos y no era tomado en cuenta para gobernar, pero en un corto tiempo se demostró –dijo– que los indígenas pueden administrar un país en el marco del servicio, compromiso y sacrificio a favor de la población.


"Los gobernantes del mundo tienen que gobernar obedeciendo a los pueblos y con los pueblos, con los movimientos sociales. Nuestros pueblos, nuestras naciones, no pueden ser gobernados por banqueros ni por grandes empresarios o transnacionales", enfatizó. Sostuvo, además, que los recursos naturales deben beneficiar a todos, por lo que destacó el incremento de la renta petrolera de 300 millones de dólares registrados en 2005 en Bolivia a los 6000 millones de dólares previstos para este año.


El mandatario aseguró que con la nacionalización de los hidrocarburos Bolivia se liberó económicamente, además, de lo que llamó gendarmes de la economía mundial, en clara referencia al Banco Mundial y, muy especialmente, al Fondo Monetario Internacional. Por su parte, Ban Ki-moon puso de relieve el liderazgo del presidente de Bolivia, a quien calificó de símbolo del mundo en desarrollo y presidente del pueblo, de la gente, según reprodujo el embajador de ese país en la ONU, Sacha Llorenti, que acompañó a Morales en un encuentro posterior a la inauguración de la Conferencia Mundial de Pueblos Indígenas. Ambos líderes también intercambiaron impresiones sobre el cambio climático, un día después de que el propio Ban Ki-moon encabezara una marcha de 300 mil activistas en el centro de Nueva York contra este fenómeno que afecta a la Tierra y la humanidad.

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Diferencias marca nueva Cumbre de la Unión Europea

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, jefe negociador de las conversaciones, tenía la intención de presentar un plan de presupuesto a los líderes europeos en la noche del jueves, pero aplazó la decisión después de quedar claro que no había base para alcanzar un acuerdo.

 

No estaba claro si pondría el plan sobre la mesa más tarde el jueves o lo retrasaría hasta el viernes, como un diplomático apunto como posibilidad. Cuando la cumbre comenzó alrededor de las nueve de la noche, los líderes no tenían ninguna propuesta delante.

 

El presupuesto, que cubre el período 2014-2020, cubre casi un billón de euros en todo tipo de gasto, desde las ayudas a la agricultura, la investigación científica, carreteras e infraestructuras, ayuda exterior y asistencia al desarrollo.

 

Aunque se trata aparentemente de una cifra enorme, es relativamente pequeña en términos del PIB anual, ya que supone alrededor del 1 por ciento de la producción total de la UE, o alrededor de 150 millones de euros al año.

 

Sin embargo, eso no impide que las negociaciones sobre el paquete provocan profundas divisiones nacionales y regionales, en particular entre los países del norte de Europa que quieren contener el gasto y los estados del sur y del este de Europa que quieren mantener la financiación en infraestructuras y agricultura.

 

Esas diferencias salieron a la luz el jueves con funcionarios de la UE diciendo que Francia y Reino Unido mantenían fuertes discrepancias, no sólo en los números, sino sobre si sus líderes deben reunirse.

 

Cameron ha dicho que quiere ver recortados "decenas de miles de millones" de los 972.000 millones de euros del plan que Van Rompuy presentó a los líderes europeos en una cumbre en noviembre, cuando fue imposible alcanzar un acuerdo.

 

Pero reducir los números como quiere Cameron supondría recortar programas como las ayudas agrícolas que Franica, Italia, España, Polonia y otros países defienden con firmeza.

 

El presupuesto debe ser aprobada de forma unánime, lo que significa que cada países, desde la pequeña Malta a Alemania, tienen derecho de veto.

(Con información de Reuters)

 

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Esta cumbre europea dejó un sabor amargo
El menú de la cumbre informal que celebran los 27 miembros de la Unión Europea tiene dos platos que la canciller alemana Angela Merkel no esperaba degustar hace solo dos meses: el crecimiento y los eurobonos. El presidente francés, François Hollande, que hizo campaña con esas dos ideas, se fijó como meta servirle en bandeja a Merkel dos temas que la responsable de la camisa de fuerza de austeridad que ahoga a Europa no quiere ni husmear. Pero los europeos, en su conjunto, se enfrentan también a un par de problemas mayores que no estaban en el orden del día. Uno: las Bolsas y el euro cayeron en picada. París, Madrid, Milán, Francfort y Londres fueron literalmente aspiradas hacia abajo (entre 2 y 3 por ciento) debido a los temores que suscita Grecia y la alarma que se encendió en los últimos días sobre la eventualidad cercana de que Grecia salga del euro. Según revelaron el diario francés Libération y luego la agencia Reuters a partir de documentos que emanan de varias fuentes europeas, el lunes pasado las delegaciones de la Eurozona (17 de los 27 países de la UE) recibieron instrucciones para ir preparando “un escenario” sobre la salida de Atenas del euro.


El jefe de Estado francés desmintió la información pero el jefe saliente del Ejecutivo griego, Lucas Papademos, dijo al Wall Street Journal que “el riesgo de que Grecia salga del euro es real”. Papademos agregó que no se “puede excluir que haya preparativos en curso a fin de contener las consecuencias potenciales de una salida griega de la Zona Euro”. El desastroso panorama financiero ha movido las piezas hacia una dirección inesperada. Los 27 dirigentes de la Unión Europea se reúnen concretamente en Bruselas de forma informal para ver cómo plasmar el crecimiento económico y la creación de puestos de trabajo en una Unión Europea que avanza con un desempleo creciente y un crecimiento subterráneo. “Si para el final de la cena nos pusimos de acuerdo sobre los principales elementos para crear un plan de crecimiento podemos seguir adelante y tomar decisiones en junio”, escribió Herman van Rompuy –presidente del Consejo Europeo– en la carta de invitación. Pero la cena no será tan feliz para la gran cacique de la austeridad europea. El empuje protagonizado por Hollande contra la austeridad alemana y a favor del crecimiento, de la transformación del Banco Central Europeo y de la emisión de eurobonos –la mutualización de las deudas– cambió el sentido de las alianzas internas que existían hace apenas dos meses. Dos de los cinco responsables políticos que se negaron a recibir a François Hollande, cuando en marzo pasado era sólo candidato a las elecciones presidenciales francesas, son ahora sus aliados contra Merkel. El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, y el presidente del Consejo italiano, Mario Monti, corren en el mismo corredor que Hollande. A Angela Merkel se le acabó el idilio de austeridad que tenía con el ex presidente francés Nicolas Sarkozy. Su posición común les valió el calificativo de “gendarmes de Europa” y el apodo de “Merkozy”.


Apenas llegó a la cumbre, Hollande dijo que existían “medidas a largo plazo, como las reformas estructurales o los esfuerzos en materia de comercio y mercado interior, pero yo digo que hay que actuar de inmediato en favor del crecimiento porque de lo contrario no alcanzaremos los objetivos de reducción de déficit y se crearán dudas en los mercados”. Hollande puntualizó que el tema de los eurobonos formaba parte de la discusión. Merkel dice lo contrario: para la canciller alemana, los eurobonos “son un mal instrumento en un mal momento”. La mutualización de las deudas es como la imagen del mismo demonio para Berlín. Hollande cuenta hoy con apoyos cada vez más sólidos. A Italia y España se le sumaron el mismo presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, y el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Junker. Los eurobonos permitirían a los Estados europeos obtener préstamos comunes en los mercados mediante la emisión de euro-obligaciones. Con ello se protegerían de los ataques especulativos y pondrían en conjunto sus deudas públicas. El dispositivo permite también a los países más débiles obtener tasas de interés semejantes a las que pagan las naciones más sólidas, o sea más bajas, ya que el riesgo es menor. Un ejemplo concreto es el de Italia y España. Estos dos países pagan hoy sus créditos a diez años a un porcentaje que oscila entre el 5 y el 6 por ciento. Si los eurobonos estuvieran vigentes, Madrid y Roma pagarían una tasa semejante a la de Alemania, o sea, 1,4 por ciento. Merkel se opone con el argumento de que ese régimen conduciría a los países más frágiles a ser menos atentos a sus déficit. Alemania es hoy casi el único país que se beneficia con la crisis: ha tenido crecimiento y el porcentaje de sus obligaciones cayó a uno de los niveles más bajos de la historia.


En una columna publicada por el vespertino Le Monde, Guido Westerwelle, el ministro alemán de Relaciones Exteriores, volvió a defender con uñas y dientes el rigor presupuestario por encima de toda consideración. La batalla interna es y seguirá siendo ardua entre el capitalismo ajustista alemán y quienes, como François Hollande, ven en la austeridad como receta exclusiva un agujero negro que se tragará la estabilidad europea. El antagonismo ha explotado a plena luz. En las mismas páginas de Le Monde, Hannes Swoboda, presidente de la Alianza progresista de los socialistas y demócratas del Parlamento Europeo, llama a la formación de una “alianza transatlántica progresista” en contra de las ideas de Merkel. Hannes Swoboda aboga por la transformación de la famosa “regla de oro” que impone la austeridad en otra “regla de oro del equilibrio presupuestario obtenido a partir de la reactivación del crecimiento gracias al crecimiento y a las inversiones públicas”. El “paradigma liberal” muestra sus heridas abiertas. La elección de Hollande rompió el consenso, empezando por la misma socialdemocracia amordazada por la cuerda liberal. Ya no son los intelectuales o los analistas quienes debaten sobre éste u otro modelo. La cuestión se trasladó a la mesa donde se toman las decisiones que luego transforman para bien o trastornan para mal el destino de los pueblos. Los ejércitos están preparados: Berlín y la ortodoxia de rigor y austeridad liberal; París con su nuevo emblema socialdemócrata: echar por la borda la línea del rigor a cualquier precio y poner en el centro el crecimiento como rumbo y prioridad de la política europea.



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Las Cumbres de la Tierra y el fracaso del “desarrollo sostenible”
Han transcurrido 20 años desde la primera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo o “Cumbre de la Tierra” (Rio, 1992). La reunión buscaba acuerdos para edificar un mundo incluyente, con esperanzas para los pobres, en equilibrio con la naturaleza. Basados en un “desarrollo sostenible”, propuesto por el Informe Brundland1, definido como “desarrollo que satisface las necesidades presentes sin comprometer la capacidad de satisfacer las necesidades de las generaciones futuras”, los gobiernos se comprometían un plan denominado Agenda 21, para llevar a la humanidad por la ruta de la sustentabilidad. Así, al dogma del desarrollo se le adjetivaba “sostenible”, como criterio para que la economía de mercado identificara las variables que permitirían seguir creciendo sin preocuparse por los límites físicos (¡como si fuera posible!). En la trampa caerían muchos ideólogos de la izquierda y el ambientalismo.

Luego, en dos reuniones (Nueva York 1997; Johannesburgo 2002) se revisaron los acuerdos ambientales, concluyendo que los patrones de producción, consumo y acumulación no se habían modificado y que los problemas ambientales y sociales se habían agudizado. Asimismo, en la Cumbre del Milenio (Nueva York, 2000), se fijaron los Objetivos del Milenio para superar los desafíos de la humanidad: erradicar la pobreza, reducir la mortalidad infantil, controlar el sida, garantizar la primaria universal e igualdad de géneros. Además: promover el desarrollo sostenible.

Contrario a la retórica de políticos y teóricos del desarrollo sostenible, los resultados son desastrosos. En los 20 años se consolidó el neoliberalismo, que dogmáticamente institucionalizó la idea del crecimiento económico como indicador absoluto de progreso y única solución a los problemas de pobreza y desigualdad. Tal política significó la explotación crecientemente agresiva de los bienes naturales comunes (agua, aire, tierra, biodiversidad) y la expulsión de comunidades para implementar megaproyectos.

Son evidentes la crisis climática, empujada por el uso cada vez mayor de combustibles fósiles y la consecuente emisión de Gases Efecto Invernadero (GEI); la crisis energética, aupada por el uso de combustibles fósiles, hoy marcada por el declive de las reservas petrolíferas y el uso de tecnologías en crisis (energía nuclear); la crisis económica, que quebró varios bancos internacionales y mostró la lógica perversa de la especulación; crisis de gobernabilidad, guerras y conflictos en que el capitalismo apuesta por revitalizarse con la fabricación y la venta de armas, estimulando las “guerras de baja intensidad” para mantener el motor de la acumulación mediante la guerra y el despojo de territorios.

Así se llega a Río+20, nueva Cumbre de la Tierra, en una profundización del extractivismo: explotación de recursos fósiles, minerales, madera, biodiversidad, agua. La rapiña capitalista se centra en los países periféricos que exportan materia prima, sometidos a las condiciones de explotación histórica, en África, Asia y América Latina, con la “maldición de la riqueza”, ensañada con sus habitantes. Allí abundan minerales estratégicos, combustibles fósiles y biodiversidad. Estos 20 años no han llegar el “desarrollo sostenible” y ni remotamente los Objetivos del Milenio. En cambio, se incrementan las guerras a sus territorios, en disputa por los minerales y combustibles. El saqueo del Congo genera ya más de cinco millones de muertos, producto de la presión del capital que va por el coltán, esencial para la industria electrónica. La agresión sobre Centro y Suramérica, con guerras de baja intensidad significa expulsión y despojo de territorios estratégicos. La acumulación significa la adecuación política territorial para que el gran capital entre e implemente a su antojo los megaproyectos mineros, hidroeléctricos, agrocombustibles. Con el espectro privatizador, las guerras locales son el mecanismo de expulsión de las comunidades que se resisten. Para ello, el paramilitarismo es el lugar común en Guatemala, Colombia y Perú.

Crisis climática y falsas soluciones al problema del clima


Para entender las propuestas oficiales de Río+20 hay que analizar la discusión y la negociación para asumir la crisis climática, generada por el uso de combustibles fósiles, cuyo resultado es la acumulación de Gases Efecto Invernadero (GEI) en la atmósfera, desde comienzos de la revolución industrial, pero intensificados en el siglo XX con la industria del petróleo. Los grandes emisores de GEI son los países industrializados. La única opción sostenible es cambiar el modelo productivo-económico, buscando fuentes alternativas que no emitan GEI. Estados Unidos y otros países manifiestan que nada harán que signifique cambios en su estilo de vida, lo que significa la falta de disposición a buscar soluciones que toquen el fondo el problema: el derroche energético y material de la sociedad de consumo.

Desde 1995 se han hecho 17 cumbres sobre cambio climático sin compromisos reales de los países industrializados. La Convención de Cambio Climático se ha dedicado a construir “mecanismos de flexibilidad” que les permitan a los países desarrollados “hacer esfuerzos” para conseguir niveles de reducción de GEI, sin tocar el dogma del desarrollo, la sociedad de consumo y las políticas de crecimiento económico, de modo que su estilo de vida no se afecte. Son soluciones gatopardistas que, sin soluciones de fondo. El mecanismo de flexibilidad típico fue propuesto por Estados Unidos: es el “Mecanismo de Desarrollo Limpio” (MDL). En él los países industrializados compensan sus propias emisiones, reduciendo GEI en proyectos de desarrollo en países no industrializados. Estas reducciones se convierten en Bonos de Carbono, comercializables en bolsas económicas, abriendo una estrategia de Mercados de Carbono. Doble felicidad para aquéllos: se evitan el compromiso de la reducción efectiva de GEI en sus territorios (manteniendo intacto su estilo de vida) y abren un nuevo mercado. No podría haber mejor solución neoliberal.

Otro ejemplo de falsa solución a la crisis climática es el impulso a los agrocombustibles. Ante la crisis energética y climática, se crea la ‘oportunidad’ de promover una nueva industria, supuestamente limpia, basada en cultivos de maíz, soya y caña de azúcar, para producir alcohol etílico que vaya sustituyendo la gasolina, o de palma aceitera para generar biodiesel, opción para cambiar el carburante de motores diesel. Tal tecnología, fuera de no reducir el CO2, mantiene intacta una causa del problema ambiental: la industria del automóvil. Por otra parte, pone en riesgo la alimentación de las comunidades más pobres por la competencia que tiene con la producción de alimentos, y el uso del agua y el suelo.

Mientras, los indicadores del problema climático son hoy más alarmantes: la concentración de CO2 en la atmósfera alcanza 392 ppm (comparando con 280 ppm antes de la revolución industrial); de los 20 últimos años, ocho alcanzan el récord máximo de temperatura medida en los últimos 200 años; la emisión de CO2 a la atmósfera duplica cada año el valor estimado por los científicos como límite que no produzca cambios (14, 7 Gton de CO2/año). Las consecuencias sobre el clima son ya noticia cotidiana.

Rio+20: del desarrollo sostenible a la “economía verde”


Se celebrará esta nueva Cumbre de la Tierra en una profunda crisis de civilización que reclama nuevas miradas, nuevos e incluyentes modelos, y que exige romper con toda clase de dogmas, sobre todo económicos. El documento “El futuro que queremos” (Documento Cero de la reunión) se enfoca en impulsar dos aspectos: una economía verde y la gobernanza ambiental. Se afianzan los principios neoliberales del crecimiento económico, el mercado como gestor de la sostenibilidad, y los criterios de acomodo de la estructura ambiental de los gobiernos. Desde el comienzo se entiende que no se trata de cuestionar el camino del desarrollo sostenible sino de ampliarlo y darle nuevas dimensiones. El término nada novedoso de economía verde proviene del texto escrito por Pearce y otros2, “Plan para una economía verde” (1989), sobre políticas necesarias para el desarrollo sostenible.

En 2009, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicó un informe, “Nuevo acuerdo verde global”, con base en la investigación de Edward Babier, “Global Green New Deal”3. Con esa base, el PNUMA presenta un extenso documento4 escrito de varios expertos del mundo, con la común idea de que la crisis socio-ambiental puede ser resuelta en el marco de la economía de mercado, siempre que ésta se transforme con el uso de nuevas tecnologías emergentes y en especial se nutra de las oportunidades que brinda la biomasa. La propuesta de economía verde no es sino la profundización y ampliación del modelo actual, para poner en el mercado los bienes naturales que por algún motivo no se han insertado completamente en las leyes de la oferta y la demanda.

Con una crisis capitalista en cierne, es necesario diversificar la economía, introduciendo nuevas tecnologías (nanotecnología, biología sintética, geoingeniería) que hagan intensivo uso de la biomasa y ponerla en venta, como se hace con otros bienes naturales. También en la agricultura, la biotecnología impulsada por los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) se mostrará como opción verde. No es la primera vez que se usa el adjetivo “verde”, evocador de la naturaleza, tratando de impulsar estrategias que luego muestran su verdadera intensión. En los años 60 se llamó “revolución verde” a la agricultura basada en agroquímicos (plaguicidas y fertilizantes químicos) que le causan daño al medio ambiente y la salud humana. El impulso a una química “verde” basada en la biomasa pudiera generar productos comercializables que sustituyan a los derivados del petróleo y que mantengan la dinámica productiva con base en nuevas mercancías. La biomasa así entendida es la naturaleza, la biodiversidad comercializada, hecha mercancía. Más, ¿dónde está la biomasa? Sobre todo en los países biodiversos, en sus bosques y selvas. Sin esta materia prima, el modelo no funciona. Por eso, se necesita urgentemente garantizar que las tierras (los territorios) estén libres de habitantes y comunidades que se opongan a los nuevos negocios. De allí la disputa por la tierra y la obsesión de países y empresas por acapararla.

El capitalismo se pinta de verde y construye una retórica, una semiótica comunicativa para insertarse radicalmente en su nueva etapa, lo que Escobar llama “forma posmoderna del capital ecológico”. Este ajuste verde nada tiene de benévolo; no es su intención moderar su agresión contra la naturaleza sino apropiarse de algo no tocado hasta hoy: la esencia de la vida. De allí la obsesión por darles precio a los bienes y funciones del ecosistema mediante el uso del mercado como el único medio posible para responder a la crisis ambiental que el mercado mismo ha creado. Por otra parte, es necesario abrir la discusión sobre el desarrollo económico como criterio de progreso. Este desarrollo no pretende resolver las necesidades humanas sino que se alimenta de nuevas necesidades, que crea todos los días. Por esto necesita cada vez más energía, materias primas y territorio para implementar sus megaproyectos. En ningún caso puede llegar a ser sostenible. Desarrollo y sustentabilidad son contradictorios; esta última sólo puede construirse con base en nuevas relaciones sociales que consideren los límites físicos de la vida y los derechos de la naturaleza.

Respuesta de los pueblos


Pero no todo es pesimismo. Como respuesta al nuevo embate capitalista contra territorios y habitantes, muchos organismos ambientalistas, sindicatos, indígenas, campesinos, ciudadanos comunes se organizan y se dan cita en Rio de Janeiro para participar en la Cumbre de los Pueblos por la Justicia Social y Ambiental, contra la Mercantilización de la Vida y la Naturaleza y en Defensa de los Bienes Comunes”. Esta Cumbre, en paralelo con la cumbre oficial, tiene como ejes orientadores: 1) causas estructurales de la actual crisis; 2) Soluciones reales y nuevos paradigmas de los pueblos, y 3) Agendas y movilizaciones que unifiquen el proceso de lucha anticapitalista después de Rio+20.

El choque de dos visiones del mundo está aquí: una, que cree que sólo el mercado soluciona los grandes desafíos humanos, y que lo impone con violencia y guerra; y otra, que construye día a día procesos sustentables; promueve opciones agrícolas que protegen suelo, semillas y biodiversidad; crea lazos de solidaridad y organización para defender sus territorios; asume el conocimiento como mecanismo de intercambio colectivo y solidario; protege la Madre Tierra porque entiende que sin ella es imposible la vida; organiza y se moviliza, incluyendo a los indignados del mundo; y promueve múltiples modelo de buen vivir porque asume que la diversidad y la complejidad son base de la sustentabilidad.
  1. Publicado como “Nuestro Futuro Común”, este informe, coordinado por Brundland en 1983, constituyó por algún tiempo la insignia del ambientalismo oficial, para la búsqueda de la construcción de un desarrollo que no destruyera nuestra base natural.
  2. Blueprint for a Green Economy; “Plan para una economía verde”, Pearce, D; Markandya, A.; Barbier, E.
  3. Barbier, E., A global green new deal. UNEP-DTIE, febrero de 2009.
  4. UNEP, 2011, Towards a Green Economy: Pathways to Sustainable Development and Poverty Eradication, www.unep.org/greeneconomy.
Publicado enEdición 180
Viernes, 18 Mayo 2012 06:51

El G-8 busca salir de la crisis

El G-8 busca salir de la crisis
Las ocho principales economías del mundo, nucleadas en el Grupo de los 8 (G-8), se verán las caras hoy y mañana en una cumbre que se llevará a cabo en la localidad norteamericana de Camp David, con la mirada puesta en la crisis de deuda de la Eurozona y con Washington en busca de consensuar una agenda de crecimiento. En el encuentro, convocado en la residencia presidencial ubicada a 100 kilómetros de Washington, el mandatario Barack Obama buscará presionar al gobierno alemán sobre la necesidad de impulsar el crecimiento económico en Europa, empeño en el que contará con el flamante presidente francés François Hollande. El cónclave entre los líderes de Estados Unidos, Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Canadá, Japón y Rusia llega en un momento crítico para Europa y uno de sus objetivos centrales es buscar formas para evitar que la crisis de deuda en el Viejo Continente se desmadre.


Los problemas políticos y económicos de Grecia están minando la confianza en los 17 países que usan el euro. Los costos de endeudamiento están en alza para la mayoría de los gobiernos en situación delicada. Los ahorristas e inversores están sacando sus depósitos de una banca europea vista como cada vez más débil. El desempleo está por las nubes y la recesión golpea a casi la mitad de las naciones del euro, una tempestad que tiene en vilo a los mercados de todo el globo. En la previa de la cumbre, la canciller alemana, Angela Merkel, adoptó esta semana un tono más conciliador luego de defender a capa y espada el ajuste que su propio gobierno y el del antecesor conservador de Hollande, Nicolas Sarkozy, impusieron al resto de Europa como receta única para afrontar la crisis.


En una entrevista televisiva, Merkel se manifestó abierta a ayudar a estimular la economía de Grecia mientras el país cumpla con sus compromisos de reducir sus deudas, y luego lo reiteró al recibir a Hollande en Berlín hora después de su asunción. El flamante mandatario galo, que desde la campaña presidencial bregó por la necesidad de combinar austeridad y crecimiento, puede potenciar, en su primera cumbre, su punto de vista, a la luz de las necesidades de la economía norteamericana, condicionado por la situación económica en el Viejo Continente.


En la misma sintonía, la secretaria de Estado norteamericano, Hillary Clinton, señaló hoy a la prensa que Obama y su equipo económico “llevan tiempo advirtiendo sobre la necesidad de la austeridad”. Pero hizo hincapié en que asimismo “debe haber un esfuerzo bien pensado para estimular el crecimiento y crear puestos de trabajo, especialmente para los jóvenes”, informó la cadena CNN. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, aplaudió por su parte este nuevo enfoque que parece ir ganando consenso, aunque lentamente, entre los líderes europeos. “Se los está viendo hablar de un mejor equilibrio entre crecimiento y austeridad, lo cual significa una vía más gradual, más suave hacia restaurar la sustentabilidad fiscal”, dijo Geithner. El todavía incipiente cambio de rumbo parece mostrar que los gobernantes europeos empiezan a darse cuenta de que sus países no podrán volver a crecer en términos económicos si son obligados a focalizarse sólo en el ajuste y en la disminución del déficit. Geithner dijo que los países europeos podrían beneficiarse si invierten en obras públicas, como rutas, puentes, colegios.


En las conversaciones del fin de semana, que comenzarán hoy por la tarde con una cumbre económica y culminarán mañana, los líderes no europeos buscarán garantías de sus pares del Viejo Continente de que pueden contener los efectos de un eventual colapso bancario en Grecia, según analistas.
Publicado enInternacional
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