Dario Fo, irreverente maestro del teatro subversivo, murió cantando

"Fue su gran final, resistió y siguió trabajando hasta que fue hospitalizado; hay que ponerlo en los manuales de medicina: el arte, la pasión y el compromiso político sirven", dice su hijo Jacopo

 

Milán.

El dramaturgo italiano Dario Fo, reconocido con el Nobel de Literatura 1997, artífice de una extensa obra irreverente y creativa, murió cantando.

Ayer en la mañana, en el hospital Sacco de Milán, falleció debido a problemas respiratorios y a complicaciones por una vértebra fracturada, el que fue un intelectual comprometido y referente moral para la izquierda de Italia. Él se definía como clown, pero era un maestro del teatro subversivo.

Los médicos del servicio de neumología dijeron que el paciente estuvo lúcido y cooperativo prácticamente los 10 días que permaneció en el nosocomio. Incluso se mostraron sorprendidos, pues hasta el miércoles, antes de que se agravara y tuvieran que sedarlo, Dario Fo cantó "horas", además de preguntar al personal sobre las noticias del país y el mundo, pues no podía ya leer los diarios.

Como rúbrica a una vida siempre a contracorriente, il arlecchino de Italia se fue un par de horas antes del esperado anuncio del ganador de Premio Nobel de Literatura 2016, como un último e involuntario acto antisolemne.

Él mismo fue reconocido en 1997 por la Academia Sueca por "la fuerza de sus textos, que simultáneamente divierten, atraen y brindan perspectivas".

El también actor festejó hace siete meses sus 90 años, rodeado de amigos y familiares en el Piccolo Teatro de esa ciudad, donde además presentó su libro Dario e Dio, escrito a cuatro manos con Giuseppina Manin, como reseñó La Jornada el pasado 24 de marzo, día del cumpleaños del dramaturgo.

Entonces se mostró vital y sorprendido de llegar a las nueve décadas "y no estar chocho. Se me olvidan ciertas cosas, pero nunca he producido tanto ni me ha apasionado y divertido como en estos tiempos", dijo a la prensa.

También participó en la apertura del Museo Franca Rame-Dario Fo, ubicado en el archivo de estado de la ciudad de Verona, que resguardará el acervo de Fo y de su esposa, fallecida en 2013, reunido a lo largo de 50 años, que contiene textos teatrales, manuscritos inéditos, manifiestos, libros y fotografías, además de vestuario, escenografía, marionetas y, en suma, toda su vida en 70 años de carrera.

Además, luego de 40 años de ausencia, Fo regresó a la televisión el pasado diciembre con un espectáculo dedicado a Maria Callas, protagonizado por Paola Cortellesi, última obra coescrita con Franca Rame, en la que quiso borrar la historia frívola de la vida de la cantante.

Autor de 70 libros, Dario Fo (1926-2016) dio voz y dignidad a personajes o hechos ignorados o manipulados por la historia, incluso corrigiéndola en sus textos teatrales de sátira política y social. Incomodó a más de uno por su empeño político de izquierda y por su constante desafío al poder y la hegemonía cultural.

Conocido en el mundo, y en particular en América Latina, donde participó en varios Festivales de teatro como el de Bogotá y Caracas a comienzos de los años 90 del siglo pasado, el teatro de Fo se caracteriza por un lenguaje absurdo en el que mezcla dialectos, latín, italiano y citas literarias.

Anticonformista, simpatizante comunista, admirador de la experiencia chilena con Salvador Allende, la comunidad teatral en el mundo lo llamaba "el maestro", y era uno de los autores teatrales más representados después de Goldoni.

Tan sólo en los recientes 12 meses publicó cuatro libros, además de Dario e Dio: Razza di zingaro, dedicada a Johann Trollmann (1907-1943), el mejor boxeador de Alemania, discriminado en el nazismo por ser gitano, que terminó en un campo de concentración, donde fue asesinado; Storia proibita dell’America, que muestra a algunos de los personajes estadunidenses que desafiaron el poder, empezando por el pueblo de los semínolas, única tribu india que jamás se rindió ante los colonizadores; Hay un rey loco en Dinamarca, novela histórica, en la que Fo recupera documentos inéditos que le permitieron reconstruir la manera en que Dinamarca alcanzó, durante el iluminismo, las bases para la construcción de un Estado moderno, en una historia de pasión amorosa, amargura y lucha por el poder.

Émulo de bufones medievales

Cuando Dario Fo recibió el Nobel de Literatura, la Academia Sueca dijo que Fo merecía el epíteto de bufón "en el verdadero sentido de la palabra. Con una exquisita mezcla de risa y seriedad abre nuestros ojos a los abusos e injusticias de la sociedad y también a la más amplia perspectiva histórica en que pueden ser ubicadas. Emula a los bufones del Medievo cuando critica a la autoridad y sostiene en alto la dignidad de los oprimidos".

El juglar y agitador político nació en Laggiuno-Sangiano, Varese, en el norte de Italia, hijo de un jefe de estación de tren y madre campesina. Desde temprana edad fue reconocido como "joven cascarrabias"; fue militante del Partido Comunista Italiano y mimo. Estudió pintura y arquitectura en la Academia de Bellas Artes de Brera, en Milán; sin embargo, la irrupción de la Segunda Guerra Mundial cambió sus planes de dedicarse al arte, pues dejó todo para unirse a la resistencia contra Mussolini.

Dario Fo comenzó su carrera colaborando en revistas satíricas en pequeños teatros y cabarets. Escribió su primera pieza dramatúrgica en 1944. En 1954 se casó con la actriz y escritora francesa Franca Rame, con quien fundó su propia compañía teatral en 1959.

Rame, su compañera de vida, con la que se casó por la iglesia, murió hace tres años de un derrame cerebral, a los 83 años. Fo no se repuso del todo del golpe: "soy ateo, pero Franca se me aparece todas las noches", comentó hace poco a sus allegados.

Procesado 40 veces por "delitos de opinión", es autor de la célebre obra de teatro Muerte accidental de un anarquista (1970), traducida y representada en muchos idiomas; uno de sus muchos textos por los que fue censurado por la cultura oficial y perseguido por la ultraderecha hasta el punto de que Franca Rame fue víctima, en 1973, de secuestro con violación por una banda fascista.

En 1980 las autoridades migratorias de Estados Unidos negaron a Fo permiso para entrar a ese país a causa de sus ideas políticas.

"Soy uno de los últimos marxistas que quedan, los otros se pasaron al Polo (coalición derechista encabezada por el ex fascista Gianfranco Fini)", ironizó alguna vez durante la presentación de sus puestas en escena.

Severo crítico de Berlusconi

Por supuesto, Dario Fo fue uno de los críticos más duros del ex premier Silvio Berlusconi, al que interpretó y ridiculizó en la comedia El anómalo bicéfalo (2003).

Sus obras siguen siendo "incómodas" en países como Turquía, donde hace apenas un par de meses fueron prohibidas por el presidente Erdogan. Cuentan que Fo, al enterarse, estalló en risas al comentar el hecho en una entrevista con el diario La Stampa: "Es como si me hubieran dado otro premio Nobel", dijo.

Misterio bufo, escrita en 1969, es considerada la obra más importante de Dario Fo, donde interpretaba él solo múltiples personajes y mostraba grandes dotes de mímica. En total escribió alrededor de 47 comedias, tres películas y más de 60 canciones.

Otras de sus obras son Los arcángeles no juegan al flipper (1959) y La mariguana de mamá es la más bonita (1976), farsa sobre el problema de la droga, inscrita en el llamado teatro de agitación.

El diario Corriere della Sera menciona que Jacopo, hijo de Fo, dio la noticia del fallecimiento del dramaturgo a la televisora RAI: "Ocurrió esta mañana a las ocho; fue su gran final, se ha ido. La única cosa sensata que puedo decir es que resistió y siguió trabajando entre ocho y 10 horas al día hasta que fue hospitalizado. Hay que ponerlo en los manuales de medicina: el arte, la pasión y el compromiso político sirven".

El concejal de Cultura del ayuntamiento de Milán, Filippo del Corno, informó que el funeral de Fo será en el Piccolo Teatro, donde el Nobel celebró en marzo con sus amigos, familiares, artistas y músicos sus 90 años. Ahora el foro será abierto al público para que se despida al escritor.

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Lunes, 03 Octubre 2016 07:03

El terreno de juego

El terreno de juego

Desde los palacios del futbol americano, del fut de verdad, beisbol, basquetbol y tenis, a campos deportivos de grandes universidades y preparatorias públicas, millones han visto y escuchado un mensaje a favor de la justicia, los derechos humanos y la paz.

Vale recordar que los coliseos deportivos tanto profesionales como de instituciones académicas suelen ser monumentos patrióticos, o por lo menos, donde se intenta promover el patriotismo y festejar el militarismo. Al inicio de cada partido profesional y muchos de los amateurs se entona el himno nacional, a veces hay ceremonias para "dar gracias" a las fuerzas armadas y siempre hay muchas, pero muchas, banderas nacionales (en este país parece que tienen que estar porque aparentemente a mucha gente se le olvida en que país está, o quién sabe por qué).

Pero desde algunos de estos terrenos de juego están brotando expresiones de otro tipo de amor por este país y su pueblo, expresiones de solidaridad con movimientos en las calles. Son actos atrevidos e inesperados justo por realizarse dentro del terreno de juego en coliseos patrioteros, casi siempre en contra de los deseos y posiciones de los dueños o autoridades académicas y hasta de los compañeros de equipo, y ante los ojos de miles y a veces millones (cuando el evento es transmitido por televisión).

Colin Kaepernick, mariscal del equipo de futbol americano de San Francisco, empezó a mediados de agosto a hincarse al inicio de cada partido ante el tradicional toque del himno nacional, como expresión de protesta. Explicó: "no me voy a poner de pie y mostrar orgullo por la bandera de un país que oprime a personas negras y personas de color". Su acto, sin declararlo explícitamente, es en solidaridad con el nuevo movimiento nacional de derechos civiles Black Lives Matter, que nació con las protestas por la muerte a balazos de un joven afroestadunidense en Ferguson, Misuri, hace un par de años. Pero Kaepernick, quien sigue expresando su acto de protesta en cada partido, ya no está solo.

Poco a poco, algunos de sus colegas se han sumado a su acto de desafío, tanto en su equipo como en otros de la liga profesional del país. Algunos jugadores de los equipos de Seattle, Miami, Denver, San Luis, entre otros, se hincan, se sientan o levantan el puño o las manos (en símbolo de protesta) durante la interpretación del himno. De repente estos actos se repitieron en partidos entre equipos en universidades y después en los campos de juego de preparatorias en Nueva Jersey, Illinois, Virginia, Nebraska, Ohio y más. Como ya se reportó en estas páginas, hasta integrantes de la banda musical del equipo de la Universidad Howard –institución afroestadunidense– se hincaron mientras tocaban el himno.

Fue notable el impacto cuando la rubia Megan Rapinoe, estrella del futbol soccer femenil de Estados Unidos, se empezó a hincar en solidaridad, afirmando que los blancos necesitan "apoyar a la gente de color" en estos momentos.

Estos actos detonaron denuncias por las autoridades, gremios de policía, agrupaciones de veteranos militares, algunos dueños y empresarios del deporte y todo un coro de políticos que acusaron que era una falta de respeto a la bandera o incluso que era casi traición.

Pero los atletas –entre ellos algunos de los más famosos hoy día– han continuado. Hace meses, superestrellas de basquetbol profesional, incluido el que es considerado el mejor en ese deporte, LeBron James, de los Cavaliers de Cleveland, y Dwayne Wade, del Heat de Miami, entre otros, habían declarado que no podían mantener el silencio ante la violencia e impunidad policiaca contra la comunidad afroestadunidense.

Esta semana pasada la superestrella del tenis, Serena Williams, transmitió un mensaje en el cual citó a Martin Luther King: “llega un momento en que el silencio se convierte en traición... no me quedaré en silencio más”, y expresó su preocupación por su sobrino de 18 años y otros jóvenes ante la brutalidad policiaca contra los afroestadunidenses.

Cuando el equipo olímpico estadunidense que participó en los juegos en Río este verano fue invitado a la Casa Blanca, la semana pasada, entre ellos también estaban dos atletas viejos: John Carlos y Tommie Smith. Fueron reconocidos por el presidente Barack Obama, quien declaró que "su poderosa protesta silenciosa en los juegos de 1968 fue controvertida, pero despertó a la gente y creó mayor oportunidad para aquellos que siguieron". En los Juegos Olímpicos de 1968 en México, ambos, al ser galardonados con las medallas de oro y bronce, y al entonarse el himno nacional de su país, levantaron el puño en lo que definieron como "un saludo de derechos humanos" durante una de las coyunturas mas difíciles del movimiento de derechos civiles. Fueron expulsados del equipo nacional en otras Olimpiadas. Smith expresó apoyo a las protestas de los atletas hoy día, e indicó que son actos valientes, pero "cuando uno hace algo en que realmente cree, uno verdaderamente no piensa en el costo, nada más lo hace".

La semana pasada Joakim Noah, el centro del equipo de basquetbol profesional Knicks de Nueva York, decidió no aceptar una invitación al equipo a la academia militar West Point, por su oposición a las guerra. “Es difícil para mí entender por qué tenemos que ir a las guerras, por qué los jóvenes tienen que matar a otros jóvenes por el mundo... Estoy muy orgulloso de este país, amo a Estados Unidos, pero sencillamente no entiendo que jóvenes maten a jóvenes por todo el mundo” declaró, de acuerdo con The Guardian. Agregó que apoya lo que hacen Kaepernick y otros atletas al usar sus perfiles públicos para enfocar su atención sobre asuntos graves. “Pero tiene que ser más que eso: este país está fuera de control, los jóvenes matan jóvenes... el himno no es el punto; hay cosas que se necesitan componer”.

Algunos atletas y equipos llegan a ser heroicos en el imaginario popular en todas partes del mundo. Aquí, ante la carencia de héroes en el ámbito político, ofrecen una referencia moral en un momento en que está en juego el futuro de este país.

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Sábado, 16 Julio 2016 06:29

Filmar un crimen no es un delito

Filmar un crimen no es un delito

Manifestaciones contra la violencia policial han sacudido Estados Unidos tras el reciente asesinato por parte de la policía de dos hombres afroestadounidenses: Alton Sterling en Louisiana y Philando Castile en Minnesota. Las imágenes en video de sus asesinatos, registradas por ocasionales testigos y publicadas en Internet, provocaron el espanto de millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, quienes filman la violencia policial afrontan cada vez más persecución, acoso, detención e, incluso, la cárcel.

 

El 5 de julio de 2016, Alton Sterling estaba vendiendo CDs frente a la tienda de un amigo en Baton Rouge, Louisiana, cuando la policía lo embistió y lo mató de un disparo. El propietario de la tienda, Abdullah Muflahi, filmó lo ocurrido con su teléfono celular y contó lo que vio ese día en el programa Democracy Now!:


“Él no sabía lo que estaba sucediendo. [Alton] se veía confundido. Les decía todo el tiempo: ‘¿Qué hice? ¿Qué está sucediendo? No hice nada malo’.

 

Cuando salí de la tienda ya lo estaban golpeando encima de un automóvil y le estaban disparando con una pistola Taser. En ese momento, otro oficial corre y lo tira al suelo. Y a continuación ambos policías comienzan a golpearlo en el suelo”.


Alton Sterling estaba tirado de espaldas sobre la acera mientras dos oficiales de policía de Baton Rouge, ambos blancos y corpulentos, lo sujetaban contra el suelo. En cuestión de segundos, los oficiales le dispararon a Alton Sterling a quemarropa y lo mataron.


Abdullah Muflahi añadió: “Después de que le dispararon, no estoy seguro de lo que dijo uno de los policías que estaba allí, pero el otro oficial, el que estaba cerca de mí, le respondió: ‘Que se joda. Déjalo ahí tirado’, en referencia a Sterling. En ese momento me metieron en el asiento trasero del patrullero”.


Abdullah Muflahi estuvo detenido durante seis horas, confiscaron su teléfono y, sin una orden judicial, la policía confiscó la cámara de seguridad de la tienda, además del equipo de grabación. Muflahi entabló una demanda contra la policía.


Una pareja que se encontraba en un automóvil a metros de donde estaba Sterling también grabó lo sucedido. El video llegó a manos de Chris LeDay, un oficial retirado de la Fuerza Aérea de Baton Rouge que ahora vive en Atlanta, que inmediatamente lo publicó en Internet. LeDay es un músico que tiene muchos seguidores en las redes sociales. “Cuando obtuve el video, lo primero que quería hacer era difundirlo porque fue un caso de asesinato a sangre fría. Quería publicar el video para que todo el mundo pudiera verlo, para que los policías dejen de cometer estas atrocidades impunemente”.


El video se volvió viral y, poco después, Chris LeDay fue detenido por la policía. LeDay trabaja en un centro de la Reserva de la Fuera Aérea de Estados Unidos en Dunwoody, Georgia. Lo detuvieron cuando estaba ingresando a la base. Cuando preguntó por qué lo estaban arrestando le dijeron que:

 

“encajaba con el perfil”. Cuando preguntó con qué perfil, no le respondieron. Este ex oficial afroestadounidense de la Fuerza Aérea que mide 1.90 metros y pesa 120 kilos se asustó. Dijo en Democracy Now!:


“Al cabo de media hora vi que venían más oficiales. Cada vez había más oficiales, así que decidí actuar y publicarlo en Facebook. Etiqueté a mi madre y a mi padre para que supieran lo que estaba ocurriendo. Escribí: ‘En este momento estoy rodeado de oficiales de la policía metropolitana y militar. No sé qué está sucediendo, pero quiero que sepan que si sucede algo no me resistiré’”.


Chris LeDay fue esposado, encadenado, lo obligaron a ponerse un overol naranja y lo detuvieron durante 26 horas. ¿La acusación? No haber pagado multas de tránsito.


Esta semana se cumplen dos años del asesinato por parte de la policía de Eric Garner en Staten Island, Nueva York. El 17 de julio de 2014, después de que un oficial de policía le aplicara una llave de estrangulamiento y otros oficiales se pusieran encima de él, Eric Garner logró decir: “No puedo respirar” once veces antes de morir. Sabemos esto únicamente porque un testigo, Ramsey Orta, filmó la agresión con su teléfono celular. El video tuvo amplia difusión. Ninguno de los oficiales del Departamento de Policía de Nueva York fue acusado del asesinato de Eric Garner.


Ramsey Orta nos dijo que la policía lo persiguió y acosó inmediatamente después de que se publicara el video. Una de las veces que lo detuvieron, Orta declaró que le dijeron: “Nos filmaste, ahora te estamos filmando”. Ramsey Orta acaba de llegar a un acuerdo mediante el cual cumplirá una pena de prisión de cuatro años por otras acusaciones no relacionadas con el caso, por lo que es la única persona presente en el momento de la muerte de Garner que irá a prisión.


Filmar un crimen no es un delito, es un servicio a la comunidad. La policía debe dejar de acosar a los ciudadanos que facilitan pruebas de video de la brutalidad policial.


Traducción al español del texto en inglés: Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Sábado, 07 Mayo 2016 08:06

La criminalización del pensamiento

La criminalización del pensamiento

Pensar trae consecuencias. Su ejercicio no ha sido una facultad bien vista. Hoy está en peligro de extinción. Resulta significativo que entre los crímenes de lesa humanidad figure la persecución ideológica y política. Desde el castigo bíblico hasta nuestros días, la acción de pensar se castiga. Dos esferas de la realidad política son las más afectadas. La educación y el periodismo. En ambas, sus representantes son objeto de las iras del poder institucional y la violencia. Las universidades, en tiempos de dictaduras militares o cívico-militares, sufren las consecuencias de la criminalización del pensamiento. Maestros y profesores han sido perseguidos y asesinados. Durante la segunda República en España se expulsó a miles de las aulas del magisterio y qué decir del México actual. En cuanto al periodismo, se mata directamente al mensajero. El más reciente informe de la Federación Latinoamericana de Periodistas destaca que sólo en México, durante 2015, fueron ultimados 14 informadores. La lista es larga. Honduras presentó 10 casos, Brasil ocho, Colombia cinco y Guatemala tres. Al mismo tiempo, la Federación Internacional de Periodistas apunta que de 1990 a 2015 se contabilizaron 2 mil 297 asesinatos de comunicadores. En esa lista vuelve a destacar México con 120 casos, Rusia reporta 109 y Brasil 62.

 

Todos los días nos enteramos, por los medios de información, de las arbitrariedades del poder político a la hora de criminalizar cualquier opinión discrepante. Sobre todo si en ella se vierten críticas al orden social, a la violación de los derechos humanos y a las fuerzas armadas y cuerpos de seguridad del Estado. Basta con que la policía emita informes imputando a organizaciones, personas o movimientos sociales de propagar ideologías disolventes para que sus dirigentes sean detenidos, investigados y encarcelados. Asimismo, cualquiera puede levantar falso testimonio y lograr credibilidad cuando la acusación deriva en el ámbito del pensamiento y las ideas.

 

Si en los siglos XIX y XX el apelativo de terrorista recayó en los movimientos anarquistas y anarcosindicalistas, extendiéndose a socialistas y comunistas, en pleno siglo XXI se han roto dichas fronteras ideológicas. Ya no asistiremos a un montaje judicial para justificar la persecución ideológica. No hace falta encubrir el motivo. Abiertamente se imputa al políticamente incorrecto la condición de antisistema. Basta recordar el reciente caso del cómico alemán Jan Böhmermann, acusado de injurias por el presidente de Turquía, Recep Erdogan, al haber escrito un poema satírico. Lo peor no es la acusación, sino el consentimiento de Angela Merkel, canciller de Alemania, de facilitar la apertura de un proceso judicial por injurias. En la persecución del pensamiento no hay fronteras. En una sociedad de ciegos, el tuerto no es el rey, está preso.

 

En la sociedad occidental, democrática y civilizada se criminaliza la crítica y el pensamiento se tilda de subversivo y antisistémico. Adjetivos que predisponen al uso de la violencia y la razón de Estado para su represión. En Colombia, la Escuela Nacional Sindical entregó un estudio detallado a congresistas estadunidenses subrayando que entre el 7 de abril de 2011 y el 31 de marzo de 2015 habían perdido la vida en atentados 105 militantes pertenecientes a diferentes sindicatos. Asimismo, la Confederación Sindical Internacional, en su informe anual sobre los derechos sindicales en el mundo, denuncia que fueron asesinados 101 trabajadores por ejercer actividades del gremio. De esos 101 asesinatos casi la mitad, 48, se registraron en Colombia, 16 en Guatemala, 12 en Honduras, seis en México, seis en Bangladesh, cuatro en Brasil, tres en República Dominicana, tres en Filipinas, uno en India, otro en Irak y uno más en Nigeria. Dicho texto no considera las amenazas e intentos fallidos de ejecuciones.

 

El miedo y la violencia, al igual que la autocensura, se apoderan de quienes emiten opiniones contrarias al poder dominante. Desde los atentados a las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001, el fantasma del terrorismo se convirtió en excusa para controlar la crítica política y el ejercicio de la libertad de expresión. En el saco del terrorismo se incorporan todo tipo de acciones y pensamientos. La vara de medir está bajo mínimos. Cuando más democracia y libertades se dicen reconocer, más se reprime la facultad de pensar. Ya no se diferencia entre pensamiento crítico y terrorismo. El poder no distingue y, lo que es peor, no quiere ejercer dicha distinción.

 

La crítica teórica y la reflexión han sido materialmente despreciadas, su praxis se condena, constituyen una amenaza. El poder político se siente propietario de las formas de pensar y actuar. Quienes practican la noble actividad de pensar a contracorriente, militantes políticos, sindicales, deportistas, científicos, periodistas, escritores, actores, artistas plásticos, grupos musicales, etcétera, son objeto de escarnio y presiones. Existe una guerra declarada al pensamiento en todas las dimensiones de la vida social.

 

El ejercicio crítico de pensar subvierte el orden y cuestiona el statu quo. Personas y medios que lo impulsan son atacados por el poder. Las medidas aplicadas van de la censura a la clausura de medios de prensa, programas de radio y televisión. Todo es bienvenido si con ello se acallan las voces discordantes. Hoy, los servicios de inteligencia y los aparatos de seguridad del Estado realizan la búsqueda de irredentos. Intervienen correos electrónicos, teléfonos móviles, graban en aulas de clase, restaurantes y centros comerciales. Ningún espacio público está exento de vigilancia. El pensamiento crítico debe ser controlado en corto. Quienes lo denuncian son objetivo militar y político. Es el caso de Julián Assange, fundador de Wikileaks, quien pidió asilo a la República de Ecuador por temor a ser extraditado a Estados Unidos, bajo acusaciones falsas de violación. Lleva recluido desde el 19 de junio de 2012 en la embajada de Ecuador en Londres. Otro ejemplo es el de Edward Snowden, ex empleado de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos, quien hizo públicos los programas de vigilancia masiva a escala mundial desarrollados por la SNA y la CIA. Perseguido y acusado de criminal, se exilió en Rusia, donde reside actualmente. Su vida está en peligro.

 

Las guerras del siglo XXI amplían el espectro de los genocidios civilizatorios. Tecnologías de muerte. Drones y armamento de última generación se utilizan para acallar voces e imponer valores imperiales. Pensar se ha convertido en delito, su ejercicio se ha criminalizado y sus defensores han sido condenados.

 

 

 

 

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Estéticas de la denuncia y emociones que redimen la presencia y la vida

Me aterra la nueva moda de considerar que el arte y la cultura no sirven de nada. Un domingo por la mañana salí a pasear por Coyoacán y acompañar al Museo de Culturas Populares a unos amigos de visita. Casi me da un ataque de llanto cuando vi a una muchacha muy ufana bailar en la plaza con una camiseta a la moda que decía: NI ARTE NI CULTURA. De no ser una tendencia habría pensado que era una irresponsable y ya, pero existen en la actualidad marcas de ropa y ministros de educación que anteponen la ingeniería, la genómica y la física al arte y la literatura. El mensaje que lanzan es que si eres una artista eres una fracasada, alguien volcado al hambre. Claro, es parte de una ideología que mina las emociones propias, los recuerdos, memoria y capacidad creativa de las personas. Sin arte es más fácil transformar a los humanos en máquinas. Sin cultura la violencia no se explica, no hay forma de ubicarla en el lugar de las acciones producidas por un sistema que nos quiere aterradas y sin capacidad de respuesta colectiva.

 

Barajémosla más despacio. Como actividad enfocada al despertar de emociones desde la palabra, el movimiento y la representación visual, el arte está sufriendo diversos y repetidos ataques. Las autoridades educativas desaconsejan los estudios de arte y humanidades por motivos de utilidad, los museos dan más peso a las curadurías que a las obras, los medios de comunicación no reportan propuestas estéticas que no estén avaladas por grandes presupuestos. Algunos artistas (porque eso son las performanceras, las poetas, los actores, los bailarines, etcétera) han llegado a criticar la denominación de artista por su clasismo, su etnocentrismo o su esnobismo. Es fácil que en los discursos comunes se tilde el arte de farsa o fraude.


En las páginas de los periódicos a nivel mundial, hay desprecio por la literatura, exaltación del consumismo, descalificación de las obras plásticas, desinterés por el trabajo y las técnicas. No obstante, los pueblos kurdo, sirio e iraquí se sienten consolados por los bailes y las canciones que desafían el orden de muerte del Estado Islámico; las víctimas de atentados y asesinatos masivos leen poesía y reconocen su dolor en obras de teatro; las madres, padres, hermanas, esposos, amigas de desaparecidos reciben fuerza de dibujantes, pintoras, escultores, grafiteras, bordadores, grabadoras, performanceras, moneros, ceramistas que denuncian la falta que les hacen los seres queridos que les fueron arrebatados nadie sabe por quién, ninguna autoridad quiere decir por quién, ninguna pista de investigación conduce a quién.


No faltan los colectivos y las personas que están conscientes de la libertad del arte para revelar lo que la ideología de la producción desmemoriada esconde. Artistas creativas, indignados, presentes inventan formas de alumbrar la realidad que la gran mentira mediática busca minimizar.


Cristina Rivera Garza se ha hecho portavoz del silencio que pesa. Su literatura más reciente socorre una sociedad paralizada por el miedo devolviéndole la palabra poética, nutriendo la resilencia con descripciones precisas. Está convencida de que es fácil reconocer la relación escritura-muerte y que las metáforas se sostienen en las experiencias concretas de la gente. Para ella, el compromiso de la escritura tiene que ver con un lenguaje que presta su voz a los muertos y a todos aquellos cuya vida cotidiana ha sido transformada por el dolor. Desde 2013 publica contra la violencia, contra el desinterés público hacia el dolor del otro. En Los Muertos Indóciles. Necroescrituras y Desaprovación recupera no sólo unos versos de Roque Dalton escritos durante la represión en El Salvador ("Los muertos están cada día más indóciles./ Antes era fácil con ellos:/ les dábamos un cuello duro una flor/ loábamos sus nombres en una larga lista"), sino que pone la literatura al servicio de la ética, cuestiona las relaciones de poder y devuelve a las personas que leen la fuerza filosófica de la política. En Dolerse y en Con/Dolerse, libros escritos inmediatamente después junto con jóvenes poetas, narradores y cronistas, ensaya el consuelo de la comprensión a través de una poesía documental y una crítica estéticamente inmediata de las condiciones de violencia que se viven en México.

 


Antes de morir, el dramaturgo Víctor Hugo Rascón Banda se había comprometido vitalmente con las denuncias de las madres de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez. El teatro mexicano con él se convirtió en un lugar del justo saber. Por ello Cristina Michaus, Enrique Mijares, Alan Aguilar, Demetrio Ávila, Antonio Zúñiga, Juan Tovar, Edelberto Galindo, Ernesto García, Cruz Robles y Virginia Hernández decidieron acompañarlo en el rescate de pánicos supersticiosos, rabias rebeldes, denuncias angustiantes y escribieron 11 obras, reunidas en el libro Hotel Juárez. Dramaturgia de feminicidios para que el arte volviera a poner la denuncia, evidenciar, ubicar la realidad en su dimensión caníbal o excelsa (aunque no la pudiera probar y fuera negada por los administradores de justicia como constructora de la verdad). Una vez más la solidaridad de las y los artistas con las condiciones de vida de quien no tiene poder ni conoce derechos se convirtió en el porqué del arte mismo.


Las y los actores mexicanos, así como algunas directoras/es, estuvieron a la altura de los dramaturgos y asumieron posiciones muy valientes en la denuncia de las desapariciones de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural "Isidro Burgos" de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014. Algunos de ellos, venían de haber acompañado el movimiento por la paz, con sus largas marchas de familiares y amigos de desaparecidos y asesinados, que se agrupó alrededor de la figura de Javier Sicilia, poeta al que le asesinaron el hijo en 2011.

 

 


El arte da miedo al sistema. Y con razón. El arte es capacidad de inventar y reconocerse, de experimentar emociones y de permitir que se expresen. Sobre todo, el arte es crítica: desobedece las reglas y desconecta los controles para discernir lo que hay detrás de ellos.


Francisco Toledo, pintor y promotor de las formas de cultura que su tierra y su gente anhelan y producen, ha revelado, en el centenar de piezas de Duelo en el Museo de Arte Moderno, que la plástica es sentir de un horror colectivo que es también una advertencia: no podemos tolerar nada más. La vida es vida, la sangre mancha la tierra, la desaparición es una violencia indecente, la corrupción es aberrante en cuanto recrea constantemente la desigualdad social. Sus cerámicas urgentes, sus ollas con sangre, sus patios de muerte son la visión del México de 2015 y afirman contundentemente un ¡Ya basta!

 

 


Cuando el 13 de abril de 2011, Javier Sicilia llamó a la gente a manifestarse contra la violencia, a su grito de dolor lo sostuvo la rabia y el deseo de justicia de un pueblo con más de 100 mil muertos y 24000 desaparecidos. Durante su marcha a la Ciudad de México, nacieron colectivos de denuncia visual, el primero entre ellos Fuentes Rojas.


Según la fotógrafa Elia Andrade, la ciudadanía empezó a organizar acciones que hicieran visible el rechazo a la impunidad y su malestar. Así nació la iniciativa Paremos las balas, pintemos las fuentes, que después deviniera en el colectivo Fuentes Rojas. Éste lanzó una convocatoria abierta para una acción concreta: pintar el agua de las fuentes públicas de color rojo, el color de la sangre que ahoga México.


Bordando por la Paz y la Memoria. Una víctima, un pañuelo surgió después y se mantiene hasta la fecha. Se trata de una acción pacífica y constante, de colectivos que bordan sentados en un espacio público los casos que escritores y activistas recogen y documentan. Su objetivo es rendir homenaje a las víctimas de asesinato y desaparición que se han multiplicado durante la "guerra contra el narcotráfico". Exponiendo en tendederos improvisados pañuelos blancos bordados con hilo color rojo-sangre para las personas asesinadas, con hilo color verde-esperanza para las desaparecidas y con hilos morados para los casos de feminicidio se interviene en la conciencia colectiva de la población mexicana e internacional.


Se trata invariablemente de acciones de arte y denuncia que suceden en el espacio público, que lo ocupan y lo devuelven a la ciudadanía que ha sido despojada del derecho a la calle, a la noche, a la seguridad. Acciones de memoria en el lugar del tránsito y la convivencia.


Una de las más impactantes seguramente fue la siembra de un "antimonumento" de tres piezas de placa de metal recubierta con esmalte acrílico rojo de 3.50 por 5 metros, el 26 de abril de 2015 en el centro de la Ciudad de México. Las tres piezas están conformadas por un signo de "más" y por las dos cifras de 43 y están acompañadas de una tira de metal calada en laser con la frase de Rosario Ibarra de Piedra: Vivos se los llevaron, vivos los queremos. Más 43 hace referencia a los estudiantes secuestrados y desaparecidos de la Normal Rural de Ayotzinapa, que fueron a sumarse a los casi 30 000 desaparecidos que los antecedieron.

 


No obstante, esa no ha sido la única ni la primera intervención artística pública, anónima y colectiva con carácter permanente. En la ciudad de Chihuahua, frente al Palacio Municipal, las madres de las mujeres asesinadas y los y las defensoras de los derechos humanos locales habían sembrado una placa conmemorativa en el lugar donde fue asesinada Marisela Escobedo Ortiz, el 16 de septiembre de 2010, por estar reclamando justicia para su hija. En la misma ciudad, la escultura El árbol de la vida reúne una decena de cruces que simbolizan los feminicidios que no han sido resueltos. La placa por Marisela ha inspirado a los colectivos de defensa de los derechos humanos y artistas populares que en la Ciudad de México instalaron placas por la vida de las personas desaparecidas y asesinadas en la controversial Estela de la Luz, monumento impuesto por Felipe Calderón al dejar su sangrienta presidencia.


Igualmente, en Monterrey, capital del estado de Nuevo León, se realizó una importante protesta contra el secuestro, la detención y la desaparición de personas en las cuarenta hectáreas de la Macroplaza, la cuarta plaza más grande del mundo.


La construcción de la Macroplaza implicó la destrucción de casi 400 edificios y simbolizó el poder del gobierno de Alfonso Martínez Domínguez, quien en el sexenio de 1979 a 1985 impulsó su construcción como un proyecto de regeneración urbana. El paseo que conduce a ella fue inaugurado el 15 de septiembre de 2007 por el presidente de la República Felipe Calderón, quien además de halagar a los regiomontanos por la importancia económica de la ciudad, reafirmó su compromiso personal con la seguridad en el estado. "Hemos mostrado que tenemos una determinación plena para poner un alto a la inseguridad", dijo tras nueve meses de haber declarado esa guerra contra el narcotráfico que le costó al país más de 100 mil muertos. Ahí, el 11 de enero de 2014, en un punto de la plaza llamado el Breve Espacio, decenas de personas se reunieron al grito de justicia y bajo el lema #AMiMeFaltaRoy. Conmemoraban los tres años de la ausencia de Roy: 3 años de injusticia, 3 años de lucha. Roy, hijo de Irma Leticia Hidalgo —mejor conocida como Letty—, desapareció el 11 de enero de 2011, cuando cerca de 10 hombres encapuchados, con armas en mano y chalecos de la Policía de Escobedo, entraron a su casa. Lo que al principio parecía un robo, pues se llevaron computadoras, joyas, celulares y camionetas, terminó en el secuestro del joven estudiante de lenguas extranjeras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, quien estaba por cumplir 19 años.


El Breve Espacio es una zona hundida cuyas escalinatas desembocan en una fuente que cubre casi todo el lugar, como una piscina. Ahí los familiares de Roy y aquellos que se han organizado en las Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos Nuevo León (FUNDENL), levantaron globos de Cantoya pintados, cantaron y expusieron sus bordados para hacer valer su derecho a la memoria. Tomaron la plaza en nombre de la Esperanza, la de ver regresar a su gente. El Breve Espacio se convirtió así en el sitio de exposición de la exigencia de justicia, recibiendo el nombre de Plaza de los Desaparecidos.


Ahora bien, estas acciones se insertan en una historia de reclamos de justicia que es parte fundamental de la historia del arte mexicana, en particular de la historia del grabado. El grabado tiene una conexión directa con la denuncia. Desde el taller de litografía que José Guadalupe Posada abrió en la Ciudad de México en 1888, célebre por sus dibujos y grabados de crítica socio-política que evidenciaban la falta de justicia y la desigualdad en la sociedad porfiriana, el grabado reveló su carácter inmediato de imputación de responsabilidades públicas. Después de la Revolución Mexicana, el Taller de Gráfica Popular, con Leopoldo Méndez y O 'Higgins, amplió la denuncia de la represión y el rescate de la cultura popular, apoyando las políticas de educación pública del gobierno de Lázaro Cárdenas, la expropiación petrolera y el sostén del campo. El Taller de Gráfica Popular también hizo arte en solidaridad con los pueblos, contra el fascismo y el franquismo y a favor de la República Española. Similar en ciertas expresiones a la producción antibélica del expresionismo alemán, en particular de Käthe Kollwits, el TGP se transformó en las revueltas estudiantiles de 1968 y desembocó en las propuestas de arte activista de la década de 1980, en particular las de Rini Templeton.


Hoy esta tradición muestra su vitalidad en una obra reciente, la del escultor y grabador Alfredo López Casanova, quien quiere dejar impresas las Huellas de la Memoria para señalar la ausencia presente de los y las desaparecidas en el país.
Para el grabador, Huellas de la Memoria apelan a un objeto incómodo que lucha contra el olvido. De hecho, son marcas de la Memoria Incómoda como instrumento de la eterna lucha contra la indiferencia.


El 10 de mayo 2013 en la Ciudad de México las madres que buscan a sus hijas e hijos desaparecidos realizan una vez más su marcha del Monumento a la Madre a la Glorieta del Ángel. Es una marcha triste, de mucho llanto, mucha rabia, indignación y denuncia.


Sentado en las escalinatas, está el grabador que las ha acompañado siempre en silencio. A eso de las dos de la tarde, el sol está bravo, el grabador pone su mano como visera en la frente y mira. Como si fuera el lente de una cámara de video, su mirada da un paneo de norte a sur de la glorieta y de pronto baja la mirada a ras de piso. Sus ojos por alguna razón se detienen en la hilera de zapatos, huaraches y tenis que las mujeres se han quitado esperando tomar el micrófono para compartir su dolor. Vienen de un largo caminar en búsqueda de sus familiares. Vienen de todas partes del país. Los ojos del grabador se detienen un largo rato en esos zapatos, pues en ellos se refleja la gente del país, son un pedazo de la patria que se desmorona de a poquito, dejando una larga estela de dolor por todos lados.


El grabador percibe el vacío contenido en los zapatos, ve la ausencia que se registra en el desgaste de las suelas de quien busca. El peso corporal y emocional tiene una razón al corroer la horma. El zapato por sí solo es un objeto simbólico, pero la marcha lo dota de información. En la suela, con un grabado, el artista lo convierte en un objeto incómodo que reproduce la denuncia y exige justicia.


El grabador desde el momento que efectúa su paneo de la hilera de zapatos, visualiza cuántos registros han pasado por la marcha de las madres de desaparecidos que cada año se realiza entre el Monumento a la Madre y el Ángel de la Independencia. Piensa que si sus zapatos tuvieran la capacidad de revelar en cada pisada la información y las emociones que produce la búsqueda, podrían decirle a todo mundo qué sentimientos carga el camino.


El objeto incómodo tiene identidad, es parte de un ser que cruza de manera tangencial la realidad del país y puede registrarla de norte a sur. El tipo de zapato que se usa en el norte pertenece a una realidad social distinta de la que destapan los zapatos de quien busca en el sur. La tragedia es la misma, las historias familiares cargan con identidades distintas que confluyen en el horror nacional porque la guerra ha cruzado todo el país y sus condiciones.


Recuperar estas historias de resistencia caminada y de denuncia andada mediante el grabado es usar las herramientas del arte para producir objetos incómodos que evidencien lo que se oculta. Hoy, reivindicar el grabado es recuperar la sensación de las texturas y la artesanía de la denuncia. El grabado no simula; el proyecto de Huellas de la Memoria hace sentir el peso corporal de la pisada en la calle, registra en papel la impresión del peso y la voluntad de una memoria.


Desde que en México volvió a incrementarse la desaparición de personas (tal y como sucedió después de 1968), la lucha por la memoria ha englobado distintos tipos de acciones para evitar el olvido y la impunidad que permiten la repetición de los actos de desmemoria y represión. En todas ellas, las y los artistas han tenido un papel de aglutinadores. Han sostenido a la gente que trabaja para mantener la memoria viva, actual en el presente, paralela a los hechos. Se trata de artistas de muchas áreas, teatro, música, grabado, que producen y reproducen cosas que reflejan los hechos. El arte como soporte de la denuncia es contundente porque queda, porque evoca y retiene. Como lo demuestran los treinta grabados realizados por López Casanova en las suelas de los zapatos de quien camina en búsqueda de sus desaparecidos, la imagen puede ser un objeto que disgusta a los represores. A la vez, los grabados reproducidos de diversas maneras por los activistas en las redes sociales contienen textos que se traducen y transcriben. La gente que entrega sus zapatos cree que la acción tiene fuerza para la memoria que busca la justicia. Para ella el arte es importante.

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El mensaje de un cartero al Congreso para recuperar la democracia

"Ni la nieve, ni la lluvia, ni el calor ni la oscuridad de la noche impedirán a estos carteros completar con celeridad sus rondas asignadas" reza el lema no oficial del Servicio de Correos de Estados Unidos. Ahora podríamos agregar: "ni una zona de exclusión aérea de seguridad nacional", como demostró el cartero Doug Hughes. Hughes hizo lo que consideró era su deber: llevar cartas. Tenía 535, una para cada miembro del Congreso, y cada una de ellas estaba firmada por él. En ellas, Hughes escribió sobre la influencia corruptora del dinero en la política y optó por un método de muy alto perfil para entregarlas. Piloteó un helicóptero del tamaño de una bicicleta llamado "girocóptero" a lo largo de 160 km., desde Maryland hasta Washington, y aterrizó en la explanada oeste del Capitolio de Estados Unidos, atravesando espacio aéreo restringido.


La aeronave de Hughes podría haber sido derribada. Le pregunté si valió la pena haber asumido ese riesgo, a lo que respondió: "Soy padre y abuelo y puedo ver el cambio que hubo a lo largo de las últimas décadas. Hemos pasado de una democracia a una plutocracia. Los peces gordos están tomando las decisiones. Están consiguiendo todo lo que quieren y los votantes lo saben. Todo el espectro político, los de izquierda, los de derecha y los de centro, saben que este Congreso no representa al pueblo. Y sí, valió la pena arriesgar mi vida, valió la pena arriesgar mi libertad a fin de lograr una reforma para que el Congreso trabaje para el pueblo".


La carta de Hughes comienza con una cita del Secretario de Estado. Hughes escribió: "Lean la siguiente declaración de John Kerry en su discurso de despedida del Senado: 'Considero que la búsqueda interminable del dinero amenaza con robarnos la democracia. Ellos lo saben. Saben que lo sabemos y, sin embargo, no se hace nada al respecto', afirma John Kerry". Hughes continúa su carta con un análisis del modo en que el dinero corrompe el trabajo de los miembros del Congreso "antes de ser electos, durante y después de su mandato", escribió.


El espectacular modo que encontró Hughes para entregar sus cartas no pasó inadvertido. La mayoría de los medios de comunicación simplemente ignoraron el mensaje que este cartero estaba intentando entregar y se centraron, en cambio, en que su espectacular aterrizaje dejó en evidencia la vulnerabilidad de la seguridad. Resulta interesante que su acción no fuera del todo condenada por quienes trabajan en el Capitolio.


El legislador republicano de Carolina del Norte Walter Jones dijo en la Cámara de Representantes de Estados Unidos: "No defiendo violar el espacio aéreo restringido y arriesgar a personas inocentes al volar un girocóptero en el predio del Capitolio. El Sr. Hughes tiene razón con respecto a la fuerte influencia del dinero en la política. He visto cómo ha empeorado esta situación en los veinte años que llevo en el Congreso. La decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso de Citizens United en 201o, en relación con el financiamiento de las campañas, creó comités especiales, los llamados súper PAC, y multimillonarios que compran candidatos".


El fallo de la Corte Suprema de 2010 al que se refiere Jones, Citizens United contra la Comisión de Elecciones Federales (FEC, por sus siglas en inglés), y un fallo posterior de 2014, McCutcheon contra la FEC, dieron vía libre a las donaciones ilimitadas para el financiamiento de las campañas electorales, incluyendo la posibilidad del financiamiento a través de fondos que no pueden ser rastreados, conocidos como "dinero oscuro". El gasto de grupos externos en las campañas explotó, pasando de 15 millones de dólares en 1998 a más de 1.000 millones de dólares en 2012. Y entre las arcas de Clinton y el efectivo de los hermanos Koch, la crisis empeorará cada vez más mientras se prepara la campaña electoral de las elecciones presidenciales de 2016. Hughes apoya una reforma constitucional que elimine la influencia del dinero en la política.


Al día siguiente de que Hughes aterrizara su girocóptero en el Capitolio, le pregunté al congresista demócrata de Florida Alan Grayson qué pensaba sobre la protesta del cartero contra la influencia del dinero en la política: "De hecho me encontraba en la sala de la Corte cuando se emitió la desastrosa decisión de Citizens United hace cinco años. Mitch McConnell, [en ese etonces congresista republicano y ahora líder de la mayoría del Senado], se encontraba a dos asientos a mi izquierda. Éramos los únicos funcionarios públicos en la sala. Mitch McConnell estaba más feliz que nunca aquel día. Estaba literalmente riendo de alegría cuando se emitió el fallo. Y yo dije en MSNBC aquella noche hace cinco años que si no hacíamos nada, podíamos comenzar a despedirnos de este país. Bueno, prepárense porque ahora mismo son los multimillonarios y las multinacionales los que toman las decisiones con respecto a lo que quieren, ya sea el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica, la vía rápida, o cualquier cosa que quieran. Logran rescates financieros, exenciones impositivas. Obtienen la llamada desregulación, lo que sea. Obtienen lo que quieren aquí porque están pagando por ello".


Doug Hughes está actualmente bajo arresto domiciliario en Florida. De ser hallado culpable, afrontaría una pena de cuatro años de prisión. Tiene tres hijos. Tenía cuatro, pero uno se suicidó en 2012. Le pregunté a Doug Hughes si el suicidio de su hijo tuvo que ver con su acción, a lo que respondió: "Su muerte no tuvo sentido. Fue un desperdicio. Tenía tanto potencial. Pensé en lo que había hecho yo, en lo que había logrado y contribuido y pensé qué país y qué mundo vamos a dejar si las cosas continúan como están. Tengo [otros tres] hijos. Tengo dos hijos adultos y una niña de 11 años. Quiero dejarles una verdadera democracia para que puedan tener el control sobre su destino y el destino de sus hijos. Y ahora mismo están perdiendo esa posibilidad. Estamos perdiendo esa posibilidad. Y depende de nosotros restablecer la democracia. Podemos encontrar soluciones a los problemas que tenemos, si las personas tienen el control".


Independientemente de lo que suceda, este cartero ha entregado su mensaje y ha completado sus rondas asignadas.
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Traducción al español del texto en inglés: Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Trabajadores de Coca Cola, en huelga de hambre

Desde el 13 de abril a las dos de la tarde, cinco trabajadores de Coca Cola realizan una huelga de hambre para que el Estado intervenga y cree una mesa de diálogo con la reconocida compañía.


En la Plaza de Bolívar de Bogotá permanecen cinco trabajadores de Coca Cola, afiliados al Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema Agroalimentario (Sinaltrainal). Ellos, en representación de sus compañeros, decidieron dejar de comer hasta que se conforme una mesa de diálogo con la multinacional, en donde intervenga el Estado y se discutan cuatro puntos importantes.


"Uno es la violación a todos los derechos convencionales de los trabajadores, el problema de seguridad que hoy enfrentamos los trabajadores, el problema ambiental que ha creado la compañía alrededor de los humedales y el problema de salud, que por las malas prácticas –a causa de la falta de un programa de salud ocupacional–, se accidentan y han quedado lisiados, a lo cual, la empresa no responde", dice William Mendoza, dirigente de Sinaltrainal.


Mendoza explica que los despidos injustificados dentro de la compañía son costumbre, "Hace un mes despidieron cuarenta trabajadores de la administración. Antes éramos diez mil trabajadores, ahora solo somos alrededor de siete mil, pero más de la mitad de esos trabajadores están tercerizados. Es decir, más del 50% de los trabajadores han salido por varias figuras: uno, los despidos, dos, lo que tiene que ver con los "arreglos voluntarios" y tres, salen porque no aguantan la presión de la empresa".


Por su parte, el Gobierno Distrital ha colaborado con la protesta, dice Mendoza, el cual ha garantizado de manera efectiva el derecho a la huelga. Por el tipo de iniciativa, en las mañanas y en las noches, el cuerpo médico del Distrito ha monitoreado la salud de los trabajadores.


El Dirigente, afirma que acudieron a la huelga de hambre porque han intentado obtener respuestas a sus quejas por parte de las entidades estatales, pero no lograron nada. Por tal razón, se tomó esa decisión


"Queremos que se cree una mesa nacional en donde estén obviamente las partes del conflicto: Coca Cola, y el sindicato pero con las autoridades para que estén, dependiendo de los puntos que se toquen. Por ejemplo, en la mesa nacional, si se está afrontando el tema laboral, obviamente queremos que esté el Ministerio del Trabajo", explica Mendoza.
Su lucha, como tantas otras que han liderado los trabjadores en Colombia en defensa de sus derechos, llega hasta el extremo de atentar contra la salud de quienes resisten. ¿Hasta cuándo, el modelo económico y laboral del país, obligará a quienes marcan tarjeta a llegar a este tipo de extremos?

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Sábado, 21 Septiembre 2013 09:14

Ecuador denuncia "la mano sucia de Chevron"

Ecuador denuncia "la mano sucia de Chevron"

Con un llamado internacional a boicotear los productos de Chevron, el presidente ecuatoriano Rafael Correa lanzó la campaña "la mano sucia de Chevron", el pasado 17 de septiembre, en rechazo a los intentos de la empresa petrolera norteamericana de evadir su responsabilidad por la contaminación petrolera en la cuenca amazónica.

 

Chevron está empeñada en evitar la ejecución de la sentencia de la corte de justicia de Lago Agrio (ciudad ubicada en el Oriente ecuatoriano), que le ordena pagar cerca de 19 mil millones de dólares para limpiar la zona afectada y prestar servicios de salud y agua potable a sus habitantes. Con este propósito, según Correa, Chevron ya ha gastado más de 400 millones de dólares en una campaña contra Ecuador y ha contratado decenas de empresas de lobistas y unos 900 abogados.

 

En una visita a una piscina tóxica cerca del pozo petrolero Aguarico 4, operado décadas atrás por Texaco, Correa dio a conocer que como ésta hay unas mil piscinas que esta empresa (que se fusionó con Chevron en 2001) dejó abiertas, en cerca de tres décadas de explotación petrolera en la selva amazónica, entre 1964 y 1992. Se estima que vertió en las piscinas unos 18 mil millones de galones de agua contaminada con petróleo, que sigue filtrándose en la tierra o se derrama durante los aguaceros, además de otros 17 millones de galones de petróleo que se derramó en accidentes; estas cantidades hacen que el daño total sea mucho mayor que el derrame de Exxon Valdez en Alaska, o por el provocado por British Petroleum en el Golfo de México. "Es uno de los desastres ambientales más graves de la humanidad ", aseveró Correa.

 

La filtración de elementos tóxicos en las tierras, arroyos y ríos, en un área de unas 480 mil hectáreas, contaminó el agua que usaba la población local, devastó la vida silvestre y afectó la producción agropecuaria. Se han registrado números casos de cáncer, con más de mil muertos, graves casos de afectación de la piel, muerte de animales, entre muchos otros problemas.

 

En la época ya existían normas y tecnologías más adecuadas para proteger el ambiente, por ejemplo con el uso de piscinas selladas y técnicas de limpieza de derrames, pero Texaco no las utilizó para ahorrar entre 2 y 3 dólares por barril en los costos de producción. Durante el juicio en Lago Agrio, se inspeccionaron 54 centros de producción donde se constató niveles de contaminación muy por encima de las normas ecuatorianas e internacionales de la época. En el momento en que Texaco operó, la norma ecuatoriana para el volumen de hidrocarburos totales de petróleo en el suelo y el agua era diez veces más blanda que la norma vigente en EE.UU., pero aun así, la contaminación hallada en los 54 sitios fue en promedio 20 veces mayor que la norma ecuatoriana, llegando, en algunos sitios, a un nivel hasta 900 veces mayor.(1)

 

Correa llamó a los accionistas de Chevron a no ser cómplices indirectos de una empresa que no sólo ha demostrado irresponsabilidad absoluta, sino que ahora quiere la impunidad.

 

Acciones ante las cortes

 

A partir de 1993, un grupo de ciudadanos afectados por la contaminación presentó una demanda privada en Nueva York por la contaminación y afectación a la salud, a nombre de unos 30.000 habitantes de la zona, en su mayoría indígenas. Durante nueve años, Chevron buscó bloquear el juicio, argumentando que éste debía presentarse en Ecuador; los demandantes presumen que la empresa consideró que la corte ecuatoriana sería más fácil de manipular. Finalmente logró su propósito; el juez de Nueva York desistió de conocer el caso pero dijo que Chevron debía aceptar el veredicto de la corte ecuatoriana. Cuando en 2011 y 2012, luego de casi dos décadas de litigios, el veredicto de Lago Agrio salió desfavorable a la empresa, ésta se negó a acatarlo y emprendió nuevas acciones legales para tratar de bloquearlo, junto con la campaña de desprestigio al gobierno, a la corte, y a los demandantes y sus abogados. Entre sus principales preocupaciones está la de impedir que sus bienes puedan ser embargados en otro país para cumplir con el pago, siendo que en Ecuador ya no tiene bienes.

 

Por un lado, la empresa inició un nuevo juicio en un tribunal federal de Nueva York, alegando que la sentencia ecuatoriana se obtuvo ilegítimamente, con actos de corrupción. Por otro, acudió al tribunal de arbitraje de La Haya por una supuesta violación del Tratado Bilateral de Inversiones (TBI) entre Ecuador y EEUU, alegando que Ecuador no debía permitir que se lleve a cabo el juicio de Lago Agrio. Lo insólito es que el tribunal se haya declarado competente para juzgar el caso, lo que implica aplicar retroactivamente el TBI que entró en vigencia en 1997, cinco años después de que Texaco-Chevron ya había abandonado el país. También llama la atención que, entre sus primeros laudos, el tribunal haya ordenado al gobierno ecuatoriano tomar las medidas necesarias para suspender u obtener la suspensión de la ejecución de la sentencia de Lago Agrio, sea en Ecuador o en otros países, haciendo caso omiso de la independencia de las funciones del Estado.

 

"Es un caso emblemático que demuestra lo injusto y lo inmoral del orden internacional, donde existe la supremacía total del capital de las transnacionales sobre los pueblos, sobre las sociedades, las naciones", denunció Correa.

 

Chevron alega que los acuerdos firmados con el gobierno de Ecuador en 1995 y 1998 -en el periodo de gobiernos neoliberales- que dan por finiquitados el contrato y las obligaciones de la empresa, liberan a ésta de enfrentar cualquier otro reclamo, con lo cual tratan de traspasar al Estado ecuatoriano la responsabilidad de cualquier consecuencia derivada del juicio de Lago Agrio. No obstante, el mismo día del lanzamiento de la campaña ecuatoriana, el Tribunal de La Haya emitió un veredicto parcial en el que concluye que dichos acuerdos no impiden que terceras personas puedan presentar reclamaciones en defensa de sus derechos individuales, aunque reconoce que podría impedir reclamos "colectivos" o "difusos". No se pronunció sobre si esta caracterización se aplica al caso que fue ventilado en la corte de Lago Agrio. Las audiencias se reanudarán en enero.

 

Sin embargo, la petrolera, al día siguiente, declaró en un comunicado (2) que el "tribunal internacional de arbitraje encuentra que Chevron no es responsable ante los reclamos internacionales en Ecuador"; ante ello, el día 20, la procuraduría general del Estado ecuatoriano solicitó al tribunal medidas provisionales para impedir que la empresa prosiga con su campaña de desprestigio contra el país y distorsionando la realidad del laudo arbitral.

 

Más allá de esta coyuntura inmediata, Ecuador está planteando la necesidad de una reforma del sistema de tribunales de arbitraje de los tratados de inversión y ha propuesto la creación de un tribunal suramericano en el marco de UNASUR que operaría bajo reglas más justas. Se espera la decisión de UNASUR para fines de este año.

 

En el caso de que Chevron logre bloquear definitivamente la aplicación de la sentencia de Lago Agrio, o alcance una resolución para que sea el Estado ecuatoriano el que deba pagar los daños, esto sería catastrófico para la economía del país. "Chevron quiere quebrar al país", reclamó Correa. El presupuesto anual del Estado ecuatoriano es de unos 26 mil millones de dólares, mientras que Chevron, en 2012, obtuvo ingresos por 230 mil millones de dólares (3), o sea, casi nueve veces el presupuesto del país suramericano.

 

- Sally Burch es periodista de ALAI.

(1) Summary of Overwhelming Evidence Against Chevron in Ecuador Trial, Amazon Defense Coalition, http://chevrontoxico.com/assets/docs/2012-01-evidence-summary.pdf

(2) http://www.chevron.com/chevron/pressreleases/article/09182013_internationalarbitrationtribunalfindschevronnotliableforenvironmentalclaimsinecuador.news

(3) http://www.chevron.com/annualreport/2012/documents/pdf/Chevron2012AnnualReport.pdf

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El humor puede confrontar al poder, pero no transformarlo: Yes Men
Nueva York, 22 de agosto. ¿Cuál es la mayor vulnerabilidad de los más poderosos? “Su poquitud”, responde Andy Bichlbaum, uno de los Yes Men, guerrilleros creativos, agentes provocadores contra el orden empresarial y ángeles vengadores del 99 por ciento.


Una de las armas más efectivas de los David contra los Goliat es el humor, la travesura y la burla. Que se haga en la cara de los Goliat, de hecho, peor aún, infiltrados entre ellos, disfrazados de ellos, no sólo es inaguantable, sino que revela qué tan vulnerables son. Ése es el objetivo de los Yes Men.


Lo han hecho con algunas de las entidades más poderosas del planeta: la Cámara de Comercio de Estados Unidos (en una conferencia de prensa en el Club Nacional de Periodistas se presentaron como representantes de ese organismo para anunciar que cambiaría de manera drástica su política sobre asuntos ambientales, obligando a que la Cámara desmintiera primero pero creando con ello una pesadilla de relaciones públicas, y fue obligada a adoptar nuevas políticas ambientalistas), la Organización Mundial de Comercio, Shell Oil, Halliburton, Dow Chemical (provocaron un desplome de sus acciones al anunciar, como representantes de la empresa en la BBC, que se destinarían 12 mil millones para limpiar el desastre de Bhopal en India, algo que la empresa fue obligada a desmentir), General Electric (con un comunicado de prensa en papel membretado de la empresa, anunciaron que siempre sí pagaría impuestos que evitó pagar sobre miles de millones en ganancias provocando noticia nacional y otra más cuando la empresa dijo que no lo haría), entre otras.


Así han capturado la atención nacional e internacional en varias ocasiones, con consecuencias, pues, maravillosamente divertidas para todos menos para sus blancos.


Andy Bichlbaum, en entrevista con La Jornada en Nueva York, donde reside, explica que “el humor es una manera de confrontar al poder, pero en sí mismo no puede transformarlo. La transformación ocurre por la movilización del pueblo, de las masas, la indignación pública y masiva, y la organización seria. Confrontar al poder poniendo en relieve el problema y hacerlo visible, se beneficia con el humor; eso se ha hecho durante mucho tiempo por activistas. Tal vez lo mejor de Gandhi fueron las cosas chistosas que hizo, como eso de la Marcha de la Sal, o sea, llevar a un montón de gente para ir recogiendo sal retando a los británicos a detenerlos. Obviamente lo que sucedió no fue tan chistoso, pero la premisa básica es muy ingeniosa”.


Yes Men es un proyecto de Bichlbaum y Mike Bonanno, pero en el cual participan muchos más, dependiendo de la travesura, y que también capacita, a través del Yes Lab a organizaciones sociales y activistas para emplear este tipo de tácticas. La sede del Yes Lab es el Centro Hemisférico de Performance y Política de la Universidad de Nueva York.


Ellos definen a un Yes Man como alguien que usa cualquier medio necesario para ingresar a los bastiones fortificados del mundo empresarial y comercial, crear un espectáculo que revela una verdad, después difundir la travesura y ofrecer al público un vistazo de lo que ocurre detrás del escenario de ese mundo. Explican que “usando humor, verdad y locura” atraen la atención de los medios para revelar algunos de los mecanismos que se emplean para mantener el poder por las cúpulas y “también porque es absurdamente divertido”. Su objetivo central, agregan, es enfocar la atención en los “peligros de las políticas económicas que imponen los derechos del capital sobre los de las necesidades de los pueblos y el medio ambiente”. Y afirman que sus tácticas no son deshonestas: “necesitamos ser engañosos para lograr una condición de honestidad… Pero no mentimos”.


Bichlbaum, en conversación con La Jornada, señaló que los poderosos “no son vulnerables al humor de manera directa, pero sí a los efectos del humor, ya que ese uso de una travesura es dar a conocer una verdad acerca de los poderosos para que la gente tome acción. Los poderosos son vulnerables a la democracia. El humor puede ayudar a que la democracia sea vital al revelar hechos incómodos”.


Pero sobre todo, subrayó, es dar a entender que el hecho de que en un país como éste, donde unos 400 ricos concentran una riqueza equivalente a la que tiene una mayoría de la población, “quede claro que si queremos hacer algo juntos, si los muchos deciden eso, pues fácilmente se puede lograr, ya que los otros son tan pocos”.


Nos falta memoria histórica


¿Pero entonces, por qué no estalla eso en Estados Unidos?


“Creo –responde– que la gente no se activa mucho porque no sabe que puede funcionar, y no entiende la manera en que sí puede funcionar. Las formas en que funciona son un poco invisibles; aquí no se conoce la historia de movimientos sociales exitosos de este país. En México todos entienden las referencias a Zapata y el zapatismo, el #yosoy 132 suele referirse a los movimientos que lo antecedieron, no creo que eso sucede en Estados Unidos. Entonces uno tiene algo milagroso como Ocupa Wall Street pero con pocas referencias a figuras y movimientos estadunidenses anteriores. En verdad no tenemos una conciencia de lucha de largo ni de mediano plazos”.


Para Bichlbaum, el movimiento más vital en Estados Unidos sigue siendo Ocupa Wall Street, aunque ya no aparece tanto en los medios. Señaló que están trabajando en comunidades y “donde necesiten estar” en varias luchas. “Pero esta falta de memoria histórica a veces es algo positivo al permitir experimentos realmente creativos, como eso de ir a vivir a un parque y creer que con eso vas a cambiar al mundo, y lo loco es que a veces sí logra cambiar al mundo”.


Lo comparó con el asombro que provocó la declaración de la guerra de los zapatistas, “que sí logró cambiar muchas cosas, como ser una de las inspiraciones para la rebelión ante la Organización Mundial de Comercio en Seattle, y después eso influyó en Ocupa. Aquí lo de Ocupa es hasta más raro: declarar que vamos a frenar a Wall Street sólo ocupando un parque resultó ser una gran acción simbólica que todos entendían”, y con la cual cambió el debate nacional, entre otras cosas.


La “enorme” influencia de otros movimientos


Preguntado sobre cuál es el mayor desafío ahora en Estados Unidos para los que buscan impulsar movimientos sociales, Bichlbaum comenta que es “crear conciencia… La información está ahí, masivamente, no es eso, es traducirlo en conciencia social. Los medios frecuentemente se oponen a ese proceso de concientización, entonces uno lo tiene que hacer a pesar de los medios… o usar los medios para nuestros propósitos”.


Apuntó que la influencia de los movimientos en otras partes del mundo –desde los zapatistas, el movimiento estudiantil chileno, y obviamente la primavera árabe y el movimiento juvenil en Serbia– ha sido “enorme” para los activistas en Estados Unidos, sobre todo para Ocupa.


“En este país, ver a los árabes provocó la interrogante: si ellos en Egipto pueden levantarse contra ese tipo de régimen, ¿por qué nosotros permanecemos sentados aquí? Esa sigue siendo la pregunta”. Pero ahí están ejemplos, afirma, como el de Serbia, “donde se burlaron incesantemente del dictador a tal grado que tuvo que salir por la puerta trasera. Cuando te ríes del emperador, tal vez llegará el día en que puedes ponerte en frente de él y derrocarlo”. (Para mayor información sobre Yes Men y sus hazañas: theyesmen.org)

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Anonymous lanza un portal parecido a Wikileaks
Anonymous lanzó su propio portal de filtraciones. El sitio, que almacena miles de documentos de información confidencial ‘robada’, se llama Par:AnoIA (Potentially Alarming Research: Anonymous Intelligence Agency).


Anonymous publicaba sus filtraciones en el sitio de WikiLeaks, pero afirman que no están contentos con la calidad del trabajo de su ex aliado.


“Parte de la motivación que llevó a la construcción del sitio web es la lentitud con la que WikiLeaks actualiza su portal”, dijo un miembro del grupo de ‘hacktivistas’.


El portal pretende competir con la creación de Julian Assange. El 12 de julio publicaron parte de la información secreta que obtuvieron: documentos de la compañía de inteligencia Innodata Corporation, una serie de correos electrónicos de la secta de Cienciología de Austria y algunos documentos del FBI.


Par:AnoIA marca un nuevo rumbo en el ‘modus operandi’ de Anonymus que no solo hará públicos varios correos interceptados, documentos secretos de corporaciones o gobiernos y cualquier otro material provocativo, sino que también los pondrá a disposición para que sean descargados a través del servidor de Torrent.


Los integrantes del grupo Anonymous dicen que no buscan escándalos, su verdadero objetivo es enfocarse más en el contenido de los documentos que podrían ser importantes para el bienestar de la sociedad. “La razón por la cual a nadie le interesan las filtraciones es porque nadie es capaz de hacer nada al respecto. Básicamente lo que tratamos de hacer es poner a disposición estos documentos para que las personas puedan darle el uso que mejor consideren”, comenta un miembro del grupo.


El volumen total de la información publicada hasta el momento es de 1,1 gigabytes. El grupo afirma que es solo una parte pequeña de los datos que disponen y prometen que en el futuro próximo publicarán otros 40 gigabytes de información secreta.


Para cubrir los costos del sitio, Anonymous pide donaciones de sus usuarios.


16 Julio 2012

(Tomado de RT en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/49267-Anonymous-deja-ver-su-ParAnoIA-en-red%2C-lanza-un-portal-similar-a-WikiLeaks)
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