¿Hay alguien ahí fuera? Estos son los 11 puntos clave del nuevo descubrimiento de la NASA

 

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) ha anunciado este miércoles en una rueda de prensa especial el descubrimiento de un nuevo sistema solar que se encuentra a tan solo 39 años luz de la Tierra.

 

 

Los científicos han precisado que al menos siete planetas del tamaño de la Tierra orbitan alrededor de la estrella enana fría de dicho sistema, conocida como TRAPPIST-1. Los seis planetas interiores se encuentran en una zona templada donde las temperaturas de la superficie varían de cero a 100 grados Celsius.

 

De los planetas descubiertos se sabe lo siguiente:

  1. Este sistema se encuentra a tan solo 39 años luz de la Tierra.
  2. Los planetas tienen entre 0,4 y 1,4 veces la masa de la Tierra y su tamaño aproximado es similar al de nuestro planeta.
  3. La frecuencia con la que dan una vuelta alrededor de la estrella varía desde un día y medio hasta 20 días.
  4. Los científicos creen que cada planeta del sistema siempre muestran su misma cara a la estrella.
  5. La atmósfera de algunos planetas podría ser similar a la de la Tierra o de Venus.
  6. Aunque los expertos afirman que las temperaturas de superficie permiten la presencia de agua líquida, los planetas están demasiado lejos para probar que sí la alberguen.
  7. Las temperaturas de superficie varían de cero a 100 grados Celsius.
  8. Se cree que al menos tres de estos mundos podrían contar con océanos, lo que aumenta la probabilidad de que alberguen vida.
  9. Ninguno de los planetas tiene luna, si bien se encuentran tan cerca uno del otro que se verían como la Luna desde la Tierra.
  10. Los planetas se encuentran mucho más cerca de su estrella que en el Sistema Solar: si TRAPPIST-1 ocupara el lugar del Sol, todos sus planetas se encontrarían dentro de la órbita de Mercurio.
  11. Este sistema solar se formó, probablemente, hace 500 millones de años, mientras que nuestro Sol se formó hace 4.500 millones de años.

 

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Dado que ningún otro sistema estelar conocido contiene un número tan grande de planetas del tamaño de la Tierra, según la revista 'Nature', este descubrimiento abre nuevas oportunidades para los investigadores del espacio:

"Este sistema va a ser uno de los mejores laboratorios que tenemos para entender la evolución de los planetas pequeños", aseguró Zachory Berta-Thompson, un astrónomo de la Universidad de Colorado en Boulder.

Debido a que el sistema está tan cerca de la Tierra, los astrónomos pueden estudiar las atmósferas de los planetas con relativa facilidad. Eso podría revelar una asombrosa diversidad de mundos cubiertos de rocas o de hielo.

Los seis planetas interiores probablemente se formaron más lejos de su estrella y luego emigraron hacia el interior. Ahora están tan cerca el uno del otro que sus campos gravitatorios interactúan, empujándose unos a otros de maneras que permitieron al equipo estimar la masa de cada planeta. La disposición de tantos planetas del tamaño de la Tierra tan juntos será una bonanza para los investigadores que están trabajando para comparar cómo evolucionan los mundos, según Michaël Gillon, astrónomo de la Universidad de Lieja en Bélgica.

 

¿Cómo y cuándo fueron descubiertos?

 

El equipo liderado por Guillon buscó nuevos planetas con ayuda de dos telescopios de 60 centímetros ubicados en Chile y Marruecos, y en mayo del año pasado anunció el descubrimiento de tres planetas que orbitan alrededor de TRAPPIST-1. En un primer momento detectaron el oscurecimiento leve de un planeta y lo siguieron, investigación en cuyo desarrollo el telescopio espacial Spitzer de la NASA ‘observó’ el cuerpo espacial durante 20 días consecutivos.

Después vieron que lo que creían que era solo un planeta eran, en realidad, cuatro, después de lo cual pudieron observar el resto, incluido el séptimo y más lejano de todos. Tras investigarlos, Guillon concluyó que, probablemente, los seis planetas más cercanos a la estrella se formaron fuera de su órbita, pero fueron atraídos después hacia ella.

"Es una piedra de Rosetta con siete idiomas diferentes, o sea, siete planetas diferentes que nos podrían aportar perspectivas completamente diferentes sobre la formación planetaria", opina Julien De Wit, miembro del equipo científico.

 

 

Descubiertos nuevos elementos de la tabla periódica

A los cuatro materiales anunciados por la comunidad internacional, nihonio, moscovio, tenesina, oganesón, se une un quinto: el uribecio, elemento superpesado descubierto con el respaldo de agentes de las universidades Sergio Arboleda, Militar y de los Andes, con financiación silenciosa de la empresa privada, grandes multinacionales y según versiones no confirmadas, otros, de dudosa procedencia.

Es el elemento 082 en las listas norteamericanas, a pesar de que hasta el momento no ha podido ser recluido en ninguna celda –de la tabla periódica– debido a su habilidad para mutar.

Una característica exclusiva de este material, es que en cualquier lugar del universo y ante todo tipo de estímulo físico conocido hasta ahora, sus electrones siempre giran hacia la derecha. Si por algún motivo se le acerca cualquier combinación que gire hacia la izquierda, comienza a calentarse y puede explotar. Por su opacidad no es reflexivo.

Se encuentra en abundancia en las cavernas de Colombia, con mayor concentración en Antioquia, en donde existe casi como plaga. En esta región se conocen antecedentes de su uso desde 1920, el cual ha sido identificado vulgarmente como AUC por los pobladores; tal vez queriendo indicar con ello Antioquia UribeCio; pues, se sabe del marcado regionalismo de los habitantes de esta zona del país, quienes lo usaban sin saber de ninguna clasificación, dado que se da casi silvestre, sin mayor pulimento.

Es un material para magnético y tiene gran afinidad con todo tipo de fenómenos para, sobre los cuales ejerce gran atracción y estímulo recíproco, pudiendo entrar en resonancia dado que vibran a la misma frecuencia. Sus electrones de valencia presentan forma de paloma (otros lo asimilan a águilas negras). Se muestra muy favorable a repetir sus periodos de enlaces de gobierno enérgico. Dada su dureza y por no dejarse mezclar con materiales inferiores –propiedad que algunos han denominado mentalidad terca– se usa para construcción de cuchillas de motosierra, aplicación en la cual muestra toda su capacidad. Por esto, es el preferido de caballistas, ganaderos y hacendados para labores de encubrimiento de herraduras, herramientas, fierros y demás instrumentos que se usen para enterrar; es decir, cavar o mover la tierra.

Algunos lo han usado como amuleto; pues, teniéndolo a su lado, han alcanzado tierras, fortunas, viajes y hasta casa en Miami; (el magistrado Pretelt dice haberse encontrado inexplicablemente fincas abandonadas). Pero muestra ser selectivo socialmente; pues, cuando personas de bajos ingresos, de clase media o pobre, se hacen a su lado, ven alterada su condición mental y comienzan a pensar como magnates; hay quienes quedan afectados de por vida ignorando su real condición; y otros, al pasar el efecto, reaccionan, recuperan su capacidad de reflexión y reconocen su infortunio. Se sabe también, que ha afectado a bandadas de palomas blancas tratando de hacerlas volar hacia atrás, propiedad descubierta que ha permitido que algunos lo usen como freno en desarrollos sociales y en situaciones de democracia desbordada.

Investigadores de la corte con sede en Roma han querido recluirlo en un pequeño espacio para auscultarlo y controlarlo mejor, pero no lo han podido capturar por su alta habilidad para transmutarse y engañar a los observadores, como es su naturaleza.

Las autoridades lo consideran de alta peligrosidad y recomiendan a la población no entrar en contacto con él, pero a los que lo hagan, se les recomienda mirar muy bien qué van a firmar en estado de confusión, no vaya a ser que luego vean comprometido su futuro y el de sus familias.

Publicado enEdición Nº225
Resuelto el enigma de los polígonos que cubren la superficie de Plutón

Las formas poligonales que aparecen en la superficie de Plutón, como las que se observan en la llanura Sputnik Planum, probablemente se han formado por procesos de convección bajo su gruesa capa de nitrógeno helado.

 

En la vasta cuenca Sputnik Planum de Plutón han aparecido a lo largo de decenas de kilómetros unas misteriosas e irregulares figuras poligonales. Ahora, en dos artículos publicados en Nature se revela que en el interior de la gruesa capa de nitrógeno sólido que cubre el planeta enano se producen procesos de convección que están detrás de estas formaciones geométricas.

Este mecanismo de propagación del calor (provocado por diferencias de densidad entre los materiales) origina una contracción del terreno en la superficie, dejando las distintivas figuras poligonales. Tienen entre 10 y 40 kilómetros de diámetro, y muchas de ellas presentan los lados elevados.
“Estas investigaciones demuestran que la Sputnik Planum es una de las superfcies más jóvenes del sistema solar”, aseguran Andrew J. Dombard y Sean O’Hara en una revisión de los trabajos publicados. “Es una planeta enano y helado, pero geológicamente dinámico”.

Para resolver el misterio sobre estas formaciones, un equipo liderado por el profesor del Centro de Ciencias del Espacio de Washington (EEUU) William McKinnon usó las mediciones que hizo la nave espacial New Horizons para mostrar que las capas de hielo, de más de un kilómetro de espesor, presentaban flujos de calor en su interior. Estos autores consideran que las convecciones podrían explicar la gran anchura lateral de los polígonos.

Por su parte, otra investigación liderada por Alexander Trowbridge, profesor en Universidad Purdue de Indiana (también en EE UU) analiza la existencia de los polígonos usando otra técnica. En su trabajo, aplicaron modelos numéricos al nitrógeno sólido y también comprobaron que este hielo está sometido a mecanismos de convección en su interior.


¿Más polígonos en el sistema solar?


Los autores piensan que este tipo de mecanismos, con los que se renuevan las capas de hielo continuamente, pueden estar produciéndose en otros planetas enanos del cinturón de Kuiper, un conjunto de objetos que va más allá de la órbita de Neptuno y del que se sabe muy poco. El nuevo avance sobre la formación de polígonos sobre la superficie de planetas helados permite aventurar situaciones similares en otros lugares del espacio.

"Plutón nos muestra que los procesos planetarios funcionan de manera similar con independencia del lugar del sistema solar donde ocurran”, valoran los profesores Paul Schenk del Instituto Planetario y Lunar de Texas (EE UU) y Francis Nimmo de la Universidad de Santa Cruz en otro artículo publicado también en Nature Geoscience.