Jueves, 13 Diciembre 2018 09:08

Divide et impera

Rosenell Baud, detalle de la serie “Florilegio”, temple sobre papel hecho a mano, 10 x 15 cm (Cortesía de la autora)

El presidente Trump canceló una vez más su anunciada visita a su par colombiano, en esta ocasión prevista para diciembre con escala en Bogotá en su viaje para la reunión del G 20 en Argentina. Trump, pese a su reciente pérdida de las mayorías en la Cámara de Representantes, mantiene su decisión de imponer a Colombia la falsa guerra contra las drogas y usar al país en sus designios sobre Venezuela.

 

La agenda del gobierno de Donald Trump con Colombia puede ser comprendida como una guía tóxica envuelta en el celofán perfumado de nobles ideales patrióticos y loas a la amistad. La agenda real está perfilada por las líneas estratégicas regionales adoptadas por Trump conforme a los intereses que representa en un escenario global abordado con la divisa America First, consigna que se traduce para nuestra región en el conjunto de medidas desnudas y encubiertas dirigidas a profundizar el dominio territorial en el marco del enfrentamiento geoestratégico que sostiene con China por la supremacía planetaria.


Desde su posesión como Presidente de los Estados Unidos en enero de 2017, el gobierno de Trump desató un conjunto de acciones que varían cursos de política regional sostenidos por el establecimiento demócrata. En el caso de Colombia, los asuntos y los enfoques que privilegia la administración Trump afectan de manera grave diversos y vitales intereses nacionales, de un país considerado en la región como estrecho aliado y amigo de los Estados Unidos.


En la primera reunión que Trump sostuvo con el presidente Duque el 25 de septiembre de este año en Nueva York, la lucha contra los cultivos ilícitos y la situación con Venezuela fueron los ejes centrales del encuentro. Trece días antes de la reunión el presidente Maduro había viajado a China en busca de mayor soporte financiero para enfrentar las severas dificultades de su economía. En este momento Venezuela exporta hacia China el doble de la cantidad de petróleo que embarca hacia los Estados Unidos. En este siglo Venezuela se ha convertido en el receptor del 52 por ciento de la inversión del gigante asiático en la región latinoamericana. Y Venezuela es el país que posee las más grandes reservas de petróleo en el mundo.


Trump se dirigió a Duque en estos términos: “Su victoria fue monumental, lo cual quiere decir que el pueblo de Colombia está de acuerdo con lo que usted representa y usted ha librado una lucha y seguirá librando una lucha muy fuerte contra el narcotráfico. Y agregó: “Usted ha sido un gran amigo de Estados Unidos y estamos deseosos de seguir trabajando con usted”.


De la reunión de los dos mandatarios resultó revelador el hecho de que Trump llegase acompañado de algunos de los más destacados miembros de su gabinete y con mayor poder de decisión en asuntos militares. Con el mandatario estadounidense estuvo el vicepresidente Mike Pence, quizás el más notable cerebro republicano de una política exterior fundada en el uso sin restricciones del poderío militar y del despliegue de todo tipo de inteligencia para mantener la preeminencia planetaria de los Estados Unidos de América.


También fueron agendados el secretario de Estado Mike Pompeo, el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, quien es el responsable de tomar cualquier decisión en cuestiones militares, y el general John Kelly, el jefe de su gabinete. Provienen del sector más ultraconservador del ala republicana y se han caracterizado por alentar el uso del poder militar estadounidense en diversos lugares del mundo, en aras de recuperar lo que consideran cómo una dramática pérdida de influencia. Pompeo viene de dirigir la CIA y se encarga ahora de la política exterior de los Estados Unidos. Kelly es un General del Cuerpo de Marines, con extraordinario conocimiento de América Latina; su dirección durante cuatro años (2012-2016) del Comando Sur da fe de ello.


Por su parte, Duque aprovechó la reunión para compartir con Trump la firma del decreto que le permite a la Policía confiscar la dosis mínima de marihuana en Colombia, dando de baja la despenalización que sobre el particular regía en el país desde 1974. Unos días antes, el miércoles 12 de septiembre, el presidente Duque señaló que no descartaba la posibilidad de que los cultivos de coca volviesen a ser fumigados con glifosato. El decreto y el anuncio eran las modestas señales de su disposición a cumplir con prontitud las directrices que le fueran trazadas en la reunión privada.


Justo un año antes, el 13 de septiembre de 2017, un memorando de la Casa Blanca había esgrimido la posibilidad de que Colombia fuese descertificada por no cumplir con sus obligaciones en virtud de los acuerdos internacionales contra el narcotráfico, debido al extraordinario crecimiento del cultivo de coca y la producción de cocaína durante los últimos tres años. En marzo de ese mismo año, en el informe anual que elabora el Departamento de Estado para que el poder Ejecutivo de la potencia del Norte decida si certifica o no a los países que decide examinar, señaló: “Colombia es el primer productor mundial de cocaína, así como un país fuente de heroína y marihuana. Aunque el Gobierno colombiano continúa contrarrestando la producción y el tráfico de drogas ilícitas a través de las operaciones de erradicación, la agresiva interdicción y la actividad policial, la producción potencial de cocaína en 2015 aumentó en un 60% a 495 toneladas métricas”.


Lo que no reveló el informe del Departamento de Estado fue el anunció que en julio del 2018 realizó el entonces del vicepresidente de la Republica Óscar Naranjo: entre 1999 y 2015 los gobiernos sucesivos fumigaron 1.800.000 hectáreas y esa acción sostenida no acabó con el arbusto, ni con la siembra. Generó más desplazamiento de comunidades y más talas de selva para nuevas siembras. Los campesinos también idearon formas de rociar con preparados de panela los cultivos, para impermeabilizarlos. Las fumigaciones elevaron los costes previsibles para la siembra industrial, pero también el precio de venta en las calles, y los márgenes de utilidad para los que lograban mantenerse o ingresar en el negocio.


La decisión sobre el uso del glifosato, compartida por el presidente Duque a Trump, tenía el antecente de lo decidido por Juan Manuel Santos, quien antes de entregar el poder ya había decidido el retorno del uso de tal agrotóxico, esta vez con drones. En el año 2015 se habían suspendido las fumigaciones aéreas con glifosato, por conceptos del Ministerio de Salud y de Medio Ambiente por los daños ocasionados en el ecosistema y en la salud de las comunidades.


Menos de un mes después del anuncio de la Casa Blanca del 13 de septiembre sobre una posible descertificación, el cinco de octubre de 2017, en la vereda Tandil, cerca de Tumaco, más de dos mil quinientos campesinos cultivadores de coca, desarmados, se movilizaron para tratar de impedir la erradicación forzosa de los cultivos de coca por parte de la Fuerza Pública. Muchos campesinos habían llegado de manera voluntaria a la protesta porque habían firmado acuerdos de erradicación voluntaria, otros habían recibido la orden de los propietarios de los cultivos de concurrir a la movilización. Estaban presentes quinientos soldados del Ejercito Nacional, doscientos policías, trescientos erradicadores e integrantes del Esmad. Se produjo un incidente y la Fuerza Pública disparó cegando la vida de siete campesinos. En ese tiempo, en menos de seis meses, se dieron más de ciento diez enfrentamientos violentos entre comunidades y grupos de erradicación forzada, con más de 20 civiles muertos.


Los erradicadores, unas veces son civiles protegidos por la policía, y otras veces son policías o soldados. Recuerdo la respuesta de los campesinos al preguntarles el año pasado cómo funcionaban las fumigaciones antes del cese de las mismas en el 2015: muy sencillo doctor –me respondieron– donde estábamos los pequeños cultivadors, indígenas o campesinos, nos fumigaban a todos. Y donde estaban los cultivos industriales inmensos, no fumigaban.


El retorno a la erradicación forzada violenta con fumigaciones significa que la política de erradicación se militariza de nuevo, en un país con más de quinientas mil personas que derivan su sustento de los cultivos de la hoja de coca. 77.000 familias habían firmado pactos de sustitución en el marco del punto cuarto de los Acuerdos de paz. Las familias se comprometían a tumbar la coca, a sustituir cultivos, y el Gobierno les pagaría unos auxilios económicos e implementaría unos proyectos productivos agrarios. Se trataba de privilegiar un enfoque de eliminación de los cultivos de coca fundado en el acuerdo, en la concertación con las comunidades. Existían también 90.000 familias que estaban a la espera de nuevos acuerdos de sustitución. Lo usual es que los pequeños cultivadores tengan entre una y cinco hectáreas. Retornar a la erradicación violenta significa abrir de nuevo un frente de guerra interno.


Después de la masacre del 5 de octubre de 2017, el gobierno de los Estados Unidos anunció que certificaba a Colombia, con el mensaje tácito, pero insoslayable, de que el nuevo Presidente colombiano tendría que cumplir las tareas que le asignaran.


El 24 de septiembre de 2018, tuvo lugar la reunión de delegados de 124 países organizada por el gobierno de Trump para definir acciones frente al problema global de las drogas. Al día siguiente, en el encuentro bilateral entre los presidentes Trump y Duque ya referenciado, el primero le señaló al segundo: si no logra resultados concretos en un asunto considerado de Seguridad Nacional, “será un presidente más para Colombia”.


Por supuesto, es claro que el gobierno de los Estados Unidos no ignora la inutilidad de las fumigaciones para eliminar, o al menos mitigar de manera severa, el problema del narcotráfico comprendido como el consumo que afecta a su población. Es necesario, entonces, preguntarse qué intereses y qué razones están detrás de sus decisiones en este campo. De la amenaza de descertificación y de la presión ejercida para que retornen las fumigaciones aéreas y se recrudezca una persecución con la Fuerza Pública que termina lucrando a quienes estan vinculados al comercio de narcóticos, y a algunos de los mandos encargados de la persecución. La militarización de la erradicación y la autorización al poder policial para perseguir las dosis mínimas, aumentan el control policial sobre la vida cotidiana de millones de personas. Eleva también de manera notoria el número de ciudadanos que no han delinquido y que son apresados por porte de pequeñas cantidades de una sustancia sicoactiva, arrojando a una parte de ellos a las fauces de un sistema penitenciario atiborrado, en el que las cárceles son todo lo contrario al eufeminista ideal de “centros de corrección”. (Ver recuadro)


El informe del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos de la ONU, en 2017, señaló que en Colombia se cultivaron 171.000 hectáreas de coca y se produjeron 1.379 toneladas de cocaína (1). En 1995 existían 50.000 hectáreas de coca, multiplicadas a 170.000 en 2001 (2), año en el que ya estaba en pleno vigor el mal llamado Plan Colombia, difundido y justificado ante la opinión pública con el mismo discurso de protección de la nación estadounidese con en el que ahora se exige al país retornar a la “guerra contra las drogas”. Como se recordará, con aquel Plan, diseñado y aprobado por el Congreso de los Estados Unidos, el gobierno colombiano los autorizaba a enviar cientos de asesores y contratistas militares para enfrentar a las Farc, catalogada como la más poderosa fuente de producción y tráfico de narcóticos del mundo.


Con el paso de los años el Plan fue catalogado como un notable éxito transformador de la diplomacia estadounidense y las políticas bipartidistas en asuntos exteriores por la Comisión presidida por los senadores Roy Blunt (republicano) y Bent Cardin (demócrata), que elaboraron el Informe A Roadmap for U.S. Engagement with Colombia. Una de las bondades del Plan Colombia, señala el Informe en cuestión, consistió en que más del 90 por ciento de sus costos fue sufragado por los colombianos. El Informe fue entregado de mano al presidente Santos el 17 de mayo de 2017. Es importante recordar que Roy Blunt, de acuerdo a medios de comunicación de su país es “El hombre de la Monsanto” en el Congreso norteamericano (3).


En el 2016 dejaron de existir las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, pero la mediciones del 2017 mostraron que lejos de cesar o disminuir la producción y tráfico de cocaína, ambos niveles no sólo se mantuvieron sino que crecieron.


Si a la geopolítica del enfrentamiento de Estados Unidos con China, incorporamos la geopolítica del petróleo y de las drogas, y tenemos en cuenta que William Brownfield, embajador de Estados Unidos en Colombia hace algunos años, y actual Secretario de Estado Adjunto para asuntos de narcóticos, aseveró que en este momento –más de la mitad de la droga producida en Colombia sale por Venezuela (4), no es difícil comprender la presión del gobierno de Trump para encender de nuevo una guerra interna contra las drogas, librada entre colombianos.


Prender de nuevo esa guerra inocua contra el problema del consumo de cocaína de los estadounidenses significa seguir condenando a decenas de miles de niños y jóvenes estadounidenses a la adicción letal y al uso zafio de una planta milenaria que en muchas de nuestras comunidades indígenas cumple una función medicinal, de energía y claridad gracias a los sabedores que reciben sus conocimientos generación tras generación.


Pero también significa demoler la vía del acuerdo eficaz para reducir de modo real la extensión de los cultivos de coca para cocaína en Colombia. Un complejo consenso arduamente alcanzado en la mesa de negociaciones entre el Gobierno y las Farc. Un logro histórico del gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc que permanece sin ser conocido y valorado en todas sus repercusiones posibles para superar la doble plaga que nos ha azotado, aquí y allá, durante casi siete décadas: la cocaína como producto de exportación y la falsa guerra contra las drogas.

 

1. https://www.semana.com/nacion/articulo/coca-aumento-en-17-y-la-produccion-de-cocaina-en-31-segun-naciones-unidas/583537
2. http://www.proyectohombre.es/archivos/2.pdf
3. Contra el Miedo
4. https://www.voanoticias.com/a/droga-colombia-pasa-por-venezuela/3034639.html

 


Recuadro

 

Acostumbrados a la unilateralidad

 

En este escenario es indispensable visibilizar, primero, la unilateralidad y la no reciprocidad del procedimiento de descertificación, y la naturalidad con la que la asume el poder hegemónico en Colombia gracias, en el mejor de los casos, a la labor no reflexiva de los medios oficiosos de comunicación.
Y es necesario también preguntarse por la historia del uso geopolítico de los mercados de producción y de tráfico de narcóticos*. Como señala el investigador Michel Fonte: El concepto de geopolítica de la droga nace del hecho de que el narcotráfico es muy importante no solo por el flujo de dinero que mueve (las ganancias anuales las estiman entre 426.000 y 652.000 millones de dólares, informe “Transnational Crime and the Developing World” elaborado por la la organización Global Financial Integrity en marzo de 2017 con actualización de los datos 2014 , sino también por ser el principal instrumento de aportación para las organizaciones criminales y rebeldes de diferente inspiración ideológica, étnica y religiosa. Ninguna nación que quiere conservar o conseguir una posición dominante en el escenario planetario puede desatender las implicaciones que este comercio conlleva a nivel global, eso EE. UU. lo sabe muy bien desde siempre, a tal punto que derrocha muchos recursos y energías en la que es impropiamente apodada como “Guerra contra las drogas ”, de hecho, al gobierno norteamericano no le importa y nunca le interesó acabar con el narcotráfico, sino controlarlo a su antojo y de manera conforme a los objetivos estratégicos a corto, mediano y largo plazo.
La DEA es la agencia encargada, con la supervisión y colaboración de la CIA, de condicionar las dinámicas del mercado para determinar: 1) El sitio o los sitios de producción de la droga (países, regiones y departamentos) 2) La cantidad y la cualidad de las sustancias psicotrópicas elaboradas 3) Los sujetos que deben fabricar la droga y los que deben comercializarla 4) Los territorios de destinación de los narcóticos (continentes, naciones y macrorregiones) 5) Los beneficiarios de la venta 6) Los damnificados por el consumo 7) La logística del tráfico de los estupefacientes (por donde deben pasar y la cadena o cadenas de intermediación) 8) Los lugares, sectores y finalidades de la inversión de las ganancias originadas por el narcotráfico.

* Ver Politics of Heroine de Alfred Mc Coy, Cocaine Politics de Peter Dale Scott y Geopolítica de la droga de Michel Fonte.

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Ecuador recurre a China para obtener créditos de 1.000 millones con los que poder cerrar el año

El Gobierno de Lenín Moreno había puesto en tela de juicio las negociaciones de Rafael Correa con el gigante asiático para acceder a financiación durante una década


En una suerte de déjà vu económico, Ecuador ha vuelto este mes de diciembre a China en busca de financiación que le ayude a cerrar el año. Como ya hiciera el expresidente Rafael Correa, el Gobierno de Lenín Moreno ha acudido al gigante asiático para conseguir créditos por un total de 1.000 millones de dólares que le servirán para completar los gastos de cierre de ejercicio, incluida la paga extra navideña de los funcionarios y el pago de los compromisos de deuda.


Moreno, de gira por China y Qatar anunció este miércoles, tras reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping, que el país ha conseguido tres préstamos de su socio comercial. El más abultado es un crédito de 900 millones de dólares que concede el Bando de Desarrollo Chino, con una tasa de interés del 6,5 % y un plazo de seis años con dos de gracia. Unas condiciones muy similares a las negociadas durante el régimen de Correa, pese a que en el comunicado oficial se anuncie como la “tasa de interés más baja de la historia”. En lo que sí se desmarca el nuevo acuerdo es en no comprometer el petróleo ecuatoriano a futuro, a diferencia de las preventas petroleras que Moreno heredó de su predecesor.
Dos líneas de crédito abiertas


Por los otros dos préstamos, Ecuador recibirá casi 100 millones de dólares más: 69,3 millones del Eximbank chino para la reconstrucción tras el terremoto de 2016, con condiciones más ventajosas (2% de interés y 20 años de plazo), y otros 30 millones no reembolsables para seguridad militar. Además, se han dejado apalabradas dos líneas abiertas de financiamiento por hasta 3.500 millones, con lo que Ecuador se garantiza una alternativa para sostener el presupuesto del próximo año en el que ya se prevé un agujero fiscal en el entorno de los 9.000 millones de dólares.


El ministro de Finanzas, Richard Martínez, —uno de los miembros del gabinete que acompañó al presidente en su gira por China—, reconoció días antes del viaje que el país sudamericano tenía previsto levantar nuevos recursos para “fortalecer las reservas [del banco central] y terminar de financiar proyectos de inversión”. El analista económico Walter Spurrier es más específico a la hora de contabilizar el desajuste en las cuentas de cierre de ejercicio. "El año pasado", explica, "Ecuador gastó 4.000 millones de dólares en diciembre y este año también hay que pagar los décimos [el nombre que recibe la paga extra navideña], más los intereses y amortización de la deuda. Pero en el Tesoro solo hay 600 millones. Es una muestra del desfase existente", explica.


De ahí que los 900 millones de dólares obtenidos en China tengan como destino completar las cuentas del tramo final del año, a pesar de que la ley ecuatoriana impide que la deuda contratada se gaste en otra cosa que no sea inversión. "Desde la época de Correa se hizo una ingeniería para considerar gastos corrientes como gastos de inversión. Eso no ha cambiado", cuestiona Spurrier, en línea con los informes de la Contraloría que señalaron meses atrás irregularidades en la contratación de deuda que cerró el expresidente con China. Pero reconoce que el nuevo Gobierno está haciendo un esfuerzo para poner las cuentas en orden sin someterse a medidas de ajuste drásticas. Solo con China, Ecuador tenía una deuda pendiente de 6.500 millones de dólares antes de este nuevo compromiso.


Además de la financiación, Moreno ha aprovechado la visita para afianzar sus lazos comerciales con China. Ecuador ha suscrito un acuerdo para incorporarse a la Franja y Ruta de la Seda promovida por el país asiático y ha mostrado su interés por adherirse al Banco Asiático de Infraestructura e Inversiones. Tras reconocer que en Ecuador hay 145 firmas chinas haciendo negocios y destacar las inversiones ya materializadas del régimen de Jinping en minería, infraestructura, energía y logística, Moreno aseguró que el presidente chino se ha comprometido a revisar “cómo mejorar y ampliar la oferta exportable de Ecuador hacia China de quinua, pitahaya, flores, plátano y camarón”. China es, recordó, un enorme mercado de 1.500 millones de consumidores.


Los buenos gestos cosechados durante la gira por China entre ambos mandatarios apuntan, además, a que los roces que enfrentaban a ambos países por los problemas en obras desarrolladas por empresas chinas en Ecuador finalmente no han pasado factura. Semanas antes del viaje, la Contraloría ecuatoriana publicaba en un informe que la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, obra emblemática de la gestión correísta y construida por la china Sinohydro, presentaba miles de fisuras. El conflicto, que no es el único que afecta a la obra pública, se sometió a una auditoría de una tercera parte. El embajador chino en Ecuador, Wang Yulin, ya adelantó que la empresa china asumirá su responsabilidad si se confirman los fallos.

Por Sara España
Guayaquil 12 DIC 2018 - 18:29 COT

Publicado enInternacional
Miércoles, 12 Diciembre 2018 07:09

Profundizando la inequidad

Profundizando la inequidad

Estamos ante un gobierno de los ricos y para los ricos, así se intuía al ganar la presidencia Iván Duque, su propuesta de reforma tributaria no hace más que reafirmar tal realidad.

 

La propuesta de reforma tributaria del gobierno de Iván Duque, o ley de financiamiento, profundiza la inequidad. Es decir, lleva a una mayor desigualdad. Así lo confirma la lectura de los tres pilares que le dan soporte a la misma.

 

Es interesante constatar que los gobiernos suelen aceptar que Colombia es un país que tiene una enorme concentración del ingreso y de la riqueza. En todas las reformas tributarias se dice que el objetivo es mejorar la equidad. El gobierno también acepta que en las comparaciones internacionales Colombia es uno de los países más desiguales del mundo. Recientemente, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) publicó un estudio que tituló “El ascensor roto”, en él, muestra que la desigualdad impide el ascenso social. Mientras que en Dinamarca una persona pobre logra alcanzar el ingreso promedio del país en un período equivalente a una generación (25 años), en Colombia se requieren 11 generaciones (unos 280 años). El gobierno de Duque acepta estos datos, y en su visita a París reconoció la conveniencia de que se tomen las medidas necesarias para alcanzar los estándares de la Ocde. Ni este gobierno, ni los anteriores, han desconocido la pésima situación de Colombia en los aspectos distributivos.

No obstante las evidencias, y a pesar de las declaraciones contundentes a favor de la equidad, los mecanismos fiscales que se proponen no van a modificar la situación. Y la nueva reforma tributaria, tal y como ha sido presentada al Congreso, va a agudizar la desigualdad. En la exposición de motivos del proyecto de ley se dice que la norma busca mejorar la equidad, pero en realidad la reforma va en sentido contrario. Y la explicación es sencilla. El proyecto tiene tres pilares que, por su naturaleza misma, no reducen la desigualdad. El primero es la extensión del IVA a todos los bienes de la canasta básica de consumo. El segundo es la disminución del impuesto de renta a las empresas. Y el tercero es un timidísimo impuesto a los patrimonios altos.

De estos tres pilares el más importante es el IVA, ya que de los 14 billones de pesos que se recaudarían con la reforma, 11,5 billones provendrían del IVA.
Existe consenso en que el IVA es un impuesto muy inequitativo porque los pobres tienen una tarifa igual a la de los ricos. Unos y otros pagan el mismo IVA por bienes como la papa, la carne, la leche, etcétera. Mientras que para un hogar de altos ingresos, los alimentos apenas representan el 5 por ciento de su gasto, en las familias pobres este porcentaje es superior al 30 por ciento de su gasto. Es evidente, entonces, que cuando el IVA se extiende a todos los bienes básicos, los más afectados son los pobres.

Sobre este resultado no hay discusión. El gobierno y los analistas reconocen que el IVA es especialmente nocivo para los pobres. Y por esta razón se propone una compensación de unos 50 mil pesos al mes, que le entregarían a las familias de más bajos recursos, de acuerdo con los puntajes del Sisbén. Pero esta devolución tiene tres graves inconvenientes. El primero es que no puede cubrir a todas las familias afectadas por el IVA. Mientras que el impuesto es universal, la devolución es focalizada y nunca puede llegar a todos los hogares perjudicados por la ampliación del IVA. Segundo, el Sisbén tiene problemas de focalización porque no están todos los que deberían estar y, además, porque algunos de los que están no deberían estar. Son errores de exclusión y de inclusión, que se deben a fallas técnicas del instrumento y a manipulaciones políticas. Tercero, el monto de la devolución es insuficiente, ya que la familia fácilmente paga en IVA más de 50 mil pesos, que es el monto que reintegrarían.

El IVA es tan perjudicial para los pobres que hasta Uribe y el Centro Democrático se han rebelado. El expresidente es consciente de los impactos altamente negativos que tendría la aprobación de la reforma tributaria en las elecciones del año entrante de alcaldes y gobernadores.

El segundo pilar de la reforma es la disminución del impuesto de renta a las empresas. De manera equivocada y sin datos claros, el gobierno y los gremios ha dicho que el impuesto que pagan las empresas es muy elevado, y que habría que reducirlo para mejorar la competitividad. Esta apreciación no es cierta. Un estudio reciente del Banco de la República muestra que la tarifa efectiva de las empresas apenas es del 20 por ciento de sus utilidades, mientras que en países desarrollados –como Japón– es del 40. Además, los impuestos no son la principal causa de la falta de competitividad. Hay otros factores más determinantes: la baja cobertura de la educación superior, la ausencia de vías, la congestión en las grandes ciudades, el deterioro ambiental, la falta de estímulo a la ciencia y la tecnología, las altas tasas de interés, la ausencia de servicios en el campo, la tasa de cambio, etcétera. Los grandes contribuyentes (Ecopetrol, Éxito, empresas del Grupo Aval y del Sindicato Antioqueño, etc.), han tenido altos márgenes de ganancia. No habría razón para disminuirles los impuestos. Y a pesar de las cifras contundentes que ponen en evidencia la poca relevancia que tienen los impuestos en las ganancias y la competitividad, la reforma propone reducir la tarifa del 33 al 30 por ciento.

Y el tercer pilar de la reforma es el impuesto al patrimonio. Para quienes tienen un patrimonio entre 3 mil y 5 mil millones de pesos la tarifa sería de 0,75 por ciento, y los patrimonios mayores de 5 mil millones pagarían el 1,5 por ciento. Estas tarifas son bajísimas y, de nuevo, no alcanzan a tener efectos significativos en la distribución de la riqueza. Habría que recordar que después de la guerra, Alemania tenía impuestos al patrimonio del 50 por ciento. Las tarifas propuestas por Carrasquilla, el Ministro de Hacienda, son risibles. No sobra recordar, además, que cuando se filtraron los llamados “Panamá papers”, el Ministro escondía parte de su patrimonio en Panamá, que continúa siendo un apreciado paraíso fiscal.

Sin estridencias, y con guitarra en mano, el gobierno de Duque acaba de presentar una reforma tan regresiva que hasta ha incomodado a su elector, el expresidente Uribe.

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Para llegar al destino, uno de los objetivos principales de los caminantes es conseguir un aventón o “jale”. Este grupo de personas  que cruza por Santo Domingo Zanatepec, Oaxaca, lo ha conseguido y se dedican a disfrutar del paisaje. Algunos de ellos se percatan de la fotografía tomada desde el vehículo que pasa junto al camión

Oaxaca de Juárez, México, 15 de noviembre de 2018. Entre el 19 de octubre y el 14 de noviembre, cuatro caravanas de migrantes centroamericanos procedentes de Honduras, Guatemala y El Salvador –cerca de diez mil almas en total– han cruzado la frontera de Guatemala para internarse en territorio mexicano, huyendo de la violencia y la pobreza extrema que predominan en sus países natales, en busca de paz, trabajo y una vida digna, de preferencia en suelo estadounidense.

 

Ante la crisis humanitaria desatada por este éxodo, el gobierno de Donald Trump ha respondido a principios de noviembre de este año mediante el primer despliegue militar masivo en la frontera de Estados Unidos con México desde que hace un siglo, en 1916, el presidente Woodrow Wilson lanzó una expedición militar contra su vecino del sur para capturar al guerrillero Francisco Villa, quien junto con sus tropas había asaltado, en marzo de ese año, el pueblo de Columbus, Texas.

El gobierno mexicano, por su lado (en declive desde la derrota del oficialista Partido Revolucionario Institucional a manos del presidente electo Andrés Manuel López Obrador), ha dedicado sus últimos días a demorar y obstaculizar el avance de la caravana por suelo mexicano, siguiendo la política del aún presidente Enrique Peña Nieto para complacer en todo y sin medida al agresivo habitante de la Casa Blanca.

 

Los migrantes tenían pocas horas de haber llegado a Arriaga, Chiapas, y estaban instalándose para pasar la noche. Algunos se dispersaron en las vías (Foto: Guadalupe Santiago Lorenzo).

 

 

Los migrantes, por su parte, han atravesado los estados mexicanos de Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Puebla y la Ciudad de México hasta alcanzar los de Querétaro y Guanajuato, última parte del país que aún puede considerarse una zona pacífica. A partir de Jalisco y Durango, los migrantes ingresan a un territorio donde la ley es un tenue recuerdo, casi una leyenda, pues en la mayoría de las entidades que colindan con la frontera estadounidense predominan como poder fáctico los cárteles del narcotráfico, como el boyante Jalisco Nueva Generación, y el aún poderoso cártel de Sinaloa, pese a que su líder, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, está siendo juzgado por un tribunal estadounidense.

Ante este panorama, los migrantes de las cuatro caravanas no se amedrentan. Sin atender a las muchas noticias alarmantes que circulan en México sobre el crimen organizado, avanzan con determinación hacia la frontera, confiados en que podrán llegar ¡a Nueva York! En su desbordada marcha, hay más de mil niños pequeños a quienes acompañan sus madres, muchas de ellas embarazadas. Casi la mitad de esta caravana son jóvenes con edades que oscilan entre los 18 y 28 años. El resto son hombres, la mayoría solos, y otros más, padres de familia.

 

Lo que hace un recibo de electricidad

 

Es lo que le cuenta la señora Dulcina Concepción a Guadalupe Santiago Lorenzo, fotógrafa de la Dirección de Comunicación Social de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, organismo público que acompañó a la primera caravana migrante desde que el contingente salió de la población de Arriaga, en el sureño estado de Chiapas, el 26 de octubre, hasta que alcanzó el 5 de noviembre el albergue instalado por las autoridades de la Ciudad de México en el estadio “Jesús Martínez Palillo” en la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca, casi a las afueras de la metrópoli mexicana. A la fotorreportera oaxaqueña, la señora Dulcina Concepción le explica que abandonó su tierra natal debido a los cobros excesivos por energía eléctrica que prácticamente condenan a los hondureños a vivir sin este servicio. Al tener noticia de la caravana, la madre de cinco hijos no pensó inicialmente en sumarse al éxodo, pero al sopesar el recibo que le impone una deuda impagable por la energía eléctrica, la modesta exempleada decidió jugarse la suerte en México.

 

La fotorreportera se lleva de su recorrido de siete días –desde Arriaga hasta Juchitán, antes de contraer una enfermedad respiratoria derivada del agotamiento– historias como la de Denís, joven hondureño de 23 años de edad. Al ver la condición de la fotógrafa, Denís quiso animarla y le pidió mantenerse en contacto por Facebook. Siete días después, convaleciendo en su domicilio de la ciudad de Oaxaca, la colaboradora de la Defensoría oaxaqueña se sorprende al hallar en Facebook un mensaje en que Denís le informa que ha decidido quedarse en la Ciudad de México, donde halló empleo como boxeador. En su mensaje, el joven hondureño presenta una foto en la que –provisto de guantes de boxeo rojos– practica con un sparring, y otra en que aparece reunido con el grupo de reclutadores que lo descubrió en el albergue del estadio “Jesús Martínez”.

 

“La Biblia se está cumpliendo”

 

En la comunidad de Santiago Niltepec el viento sigue levantando el polvo de los escombros arrumbados por los terremotos del año pasado. En la iglesia sigue faltando la campana, y el palacio municipal presume una fisura que lo recorre de punta a punta, como un cascarón roto. Allí, después de tres días de marcha por territorio oaxaqueño, Adrián Acevedo Galante, fotógrafo de la Defensoría de los Derechos Humanos, halla a Salvador, quien persigue una vez más el “sueño americano”. Es fácil reconocer al dos veces emigrado, pues se mantiene aparte del grupo, en las calles menos concurridas. Busca donde echarse, distante al caos y ajeno al asistencialismo oficial. Bajo un almendro, protegiéndose de la resolana, Salvador pide un encendedor antes de contarle al fotorreportero que la primera vez que intentó cruzar México lo hizo con su esposa y su bebé. Al llegar a Veracruz los tres fueron víctimas de un asalto y prefirieron entregarse al Instituto Nacional de Migración para que los repatriasen. Ahora Salvador dejó a su familia en Honduras con la promesa de conseguir lo necesario para reunirse en un mejor lugar. Cuando el migrante rememora la situación hondureña, parece hablar de México: falta de empleo y sueldos miserables, impuestos por las nubes y políticos corruptos, guerra de cárteles y muertes colaterales, persecución a activistas y asesinato de periodistas, pandillerismo y marginación. La descripción calza con precisión a la actualidad, no sólo de México, sino de casi toda Latinoamérica. Pero de pronto el emigrado pregunta al fotógrafo: “¿Tú crees en Dios? Si crees que evolucionamos del chango, dímelo de una vez para que te consiga un plátano”. Salvador le explica a su incrédulo interlocutor que la fe es lo único que no puede abandonarse en el camino. Afirma que la existencia de Dios es evidente, pues en la Biblia constan sucesos a manera de predicción que tarde o temprano ocurren, incluido el éxodo. “Ése lo están cumpliendo los hondureños”, asienta Salvador con la convicción de quien ha caminado mil kilómetros en pos de un sueño.

 

Albergues y mala vida

 

Arturo Gopar, un joven abogado que trabaja en la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, pernocta en Matías Romero (última población oaxaqueña importante antes del límite con el estado de Veracruz), cerca de los migrantes que han sido albergados (si es posible usar ese término) en una cancha de fútbol hundida en medio de la selva. Hacia las diez de la noche se desata una tormenta que inunda el “refugio” y obliga a desalojar cuanto antes a los miles de emigrados que iban a pasar la noche en descampado. A medio kilómetro de ahí, un par de hoteles abandonados desde hace años permite a Arturo y otros trabajadores de la Defensoría improvisar un refugio para más o menos mil personas que tiemblan de frío y rabia. Desde la mañana, cuando les dijeron que su albergue sería ese llano cubierto de hierba, manifestaron que ni a los animales se les trata así. Eso dispuso, sin embargo, la autoridad de Matías Romero, población donde no se encuentra un solo café pero abundan las cantinas, y cuya legendaria estación ferroviaria construida en el siglo XIX permanece cerrada por los daños que le causaron los terremotos del año pasado.

 

Minutos antes de ser tomada esta fotografía, los migrantes que van arriba de la camioneta iban caminando, al pasar el vehículo subieron corriendo y se acomodaron en todos los rincones que pudieron (Carretera Tapanatepec- Niltepec, Oaxaca) (Foto: Guadalupe Santiago Lorenzo).

 

Los migrantes tenían pocas horas de haber llegado a Arriaga, Chiapas, y estaban instalándose para pasar la noche. Algunos se dispersaron en las vías (Foto: Guadalupe Santiago Lorenzo).

 

En el camino

Édgar Rodríguez Díaz conduce uno de los diez vehículos –entre automóviles y camionetas– que la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca ha enviado en la misión de acompañamiento a la caravana. La madrugada del 2 de noviembre se vio en riesgo de ser arrasado por migrantes que confundieron con salvoconductos las cédulas con información sobre derechos migratorios, las cuales Édgar intentó repartir entre la agitada muchedumbre en marcha hacia los límites de Oaxaca con Veracruz. Al mediodía de ese mismo Día de Muertos, en un campo a las afueras de Matías Romero, Édgar ha logrado repartir con la ayuda de sus compañeros de la Defensoría las seis mil cédulas que ilustran derechos migratorios.

Dos días después, el conductor está en Sayula de Alemán, Veracruz, mojándose desde las cuatro de la madrugada junto con los miles de migrantes que en vano esperan que el gobernador veracruzano Miguel Ángel Yunes cumpla su promesa: 150 autobuses que transportarían a la caravana hasta la Ciudad de México. A las seis de la mañana, con la certeza de que el mandatario mintió, los migrantes deciden marchar por la carretera libre hacia Puebla y piden al ombudsman Arturo Peimbert que la Defensoría oaxaqueña los acompañe. Es un trayecto de más de 400 kilómetros plagado de peligros: ahí han desaparecido decenas y quizá cientos de jóvenes veracruzanos “levantados” por criminales. Los huesos de esos desaparecidos llenan grandes fosas clandestinas regadas por esa ruta de la muerte.

 

La zona conocida como La Ventosa debe su nombre a las poderosas corrientes de viento que se forman en el Pacífico. Debido a las constantes volcaduras de los transportes de carga, la Policía Federal realizó un operativo para bajar a los migrantes de los vehículos. Al ser un importante paso carretero, caminar en el acotamiento de La Ventosa implica también un gran riesgo (Foto: Adrián Acevedo Galante).

 

 

Édgar Díaz, en el automóvil para cinco pasajeros, sopesa los riesgos del trayecto y decide transportar a las personas que pueda en esa larga marcha que pasa por Ciudad Isla y Tierra Blanca, comunidades donde las ejecuciones con decapitación son el pan de cada día. Así, en la gasolinera a la salida de Ciudad Isla acomoda en su vehículo a tres mujeres con sus hijos pequeños, que en total hacen seis pasajeros. En el camino, conductor y migrantes, junto con el reportero que va en el asiento del copiloto, intercambian datos. Las mujeres huyen de la violencia o de la miseria en Honduras. Una de ellas teme que su marido la abandone a ella y sus cuatro hijos en el camino para irse solo a los Estados Unidos. El conductor del automóvil le responde que no hay que ir solos por esa carretera, donde quien desaparece no vuelve a ser visto jamás. Eso dispara el recuerdo en Analí, una de las intempestivas pasajeras: “Es cierto. Nosotras vimos ayer cuando dos tipos se pararon en una camioneta frente a dos muchachas con sus tres niños, las encañonaron con pistolas y se las llevaron. Después, todos los que estábamos en la calle corrimos a escondernos”.

 

En Ciudad Isla, Veracruz, los migrantes pasaron la noche en el Salón Social habilitado como albergue. Testigos entrevistados indican que al abandonar ese refugio, a la madrugada siguiente, un grupo de ellos sufrió un intento de secuestro por parte de los conductores de dos tráilers que fueron detenidos por el ombudsman Arturo Peimbert. Sin embargo, al permitir la policía local que los vehículos siguieran camino, en Tierra Blanca, Veracruz, lograron llevarse con rumbo desconocido a un grupo de mujeres y niños que no han sido hallados. (Foto: Jorge Pech Casanova).

 

Secuestrados y vendidos

El testimonio de la pasajera de Édgar Díaz será grabado días más tarde por el Defensor Arturo Peimbert Calvo en el albergue de la Ciudad de México, y se suma a historias menos risueñas que la del devoto Salvador o la del flamante boxeador hondureño. Un suceso más siniestro aún que el de las dos muchachas secuestradas con sus hijos, lo desentrañó el Defensor Peimbert al recibir en Ciudad Isla, Veracruz, la denuncia de un grupo de migrantes que le pidió impedir la salida de un par de tráilers cargados de personas de la caravana. Al ombudsman oaxaqueño, los refugiados le informaron que los conductores de los vehículos habían cobrado 150 pesos a cada emigrado con la promesa de conducirlos a la distante ciudad de Puebla. Pero los caminantes vieron con alarma que, al llenarse de gente las cajas de los automotores, los encargados del transporte cerraron las puertas con candados. El Defensor Peimbert Calvo acudió enseguida, fotografió las unidades con sus choferes y logró sacar de los tráilers a los encerrados; además, pidió la intervención de la policía y exhortó a los viajeros a evitar los dos sospechosos contenedores. Los policías que revisaron los tráilers permitieron a los conductores seguir camino por “no haber hallado nada anormal”. Por ello, otros migrantes que presenciaron el suceso desoyeron el consejo del ombudsman y se embarcaron en esos transportes.

En la ciudad de Puebla, distante más de 300 kilómetros de Ciudad Isla, el Defensor Peimbert volvió a recibir una denuncia de que cerca de un centenar de migrantes que subieron a esos tráilers fueron entregados frente a una base de la policía y ya no aparecían en los albergues.

Sin posibilidades de investigar personalmente estos informes, Arturo Peimbert acudió a la Fiscalía del estado de Puebla para denunciar la posible desaparición de un centenar de migrantes. Esa autoridad recibió la denuncia el 4 de noviembre y prometió investigar, pero se limitó a emitir dos días más tarde un breve comunicado en que afirmaba no haber hallado pruebas de la masiva desaparición. Para entonces, el ombudsman Peimbert ya había dado a conocer el caso a medios de comunicación mexicanos e internacionales, pero al no poder aportar más pruebas que las fotos de los tráilers con sus choferes, tuvo dificultades para que su narración fuese aceptada.

Sin darse por vencido, Peimbert Calvo mantuvo el acompañamiento de la Defensoría oaxaqueña a los migrantes, hasta conducir a la Ciudad de México a los últimos grupos de ellos en siete autobuses facilitados por empresarios. Así llegaron al albergue del estadio “Jesús Martínez Palillo”, en la Magadalena Mixhuca, el 5 de noviembre a las 23:30 horas.

Una vez instalados en el albergue los migrantes, el personal de la Defensoría de los Derechos Humanos de Oaxaca y su titular emprendieron la localización de las personas que podían dar testimonio sobre los migrantes desaparecidos. Durante tres días, los defensores de derechos humanos recorrieron los diferentes módulos de alojamiento, a diferentes horas, hasta dar con cinco testigos de cómo los migrantes fueron llevados contra su voluntad y con rumbo desconocido. Peimbert y su equipo grabaron en video estos testimonios y tuvieron por fin una evidencia de que la cuestionada denuncia tiene fundamento. La Organización de las Naciones Unidas ya respalda el reclamo del defensor oaxaqueño de derechos humanos.

 

En la gasolinera de Zanatepec, Oaxaca, pobladores estaban repartiendo comida a los migrantes, algunos de ellos instalados sobre una pipa de combustible. El conductor bajó la velocidad para que pudieran obtener alimento y volvieran a subir. (Foto: Guadalupe Santiago Lorenzo).

 

 

Tres mujeres y un hombre afirman –en videos que recabó Arturo Peimbert– haber estado en los tráilers que sus compañeros abordaron para ya no ser vistos más. Pudieron escapar porque iban en los estribos y en el frente de los camiones. Al ver que éstos se internaron por un camino de terracería en dirección contraria a la pactada, saltaron de ellos, hiriéndose en la maniobra pero logrando escapar. Al Defensor Peimbert una de estas personas le dice: “Usted ya nos había dicho que no subiéramos a esos carros y no le hicimos caso”.

Los testimonios recogidos por el ombudsman Arturo Peimbert entre cuatro testigos del suceso pueden resumirse de este modo: “Queríamos llegar rápido a la Ciudad de México.  Adelante de Tierra Blanca veníamos caminando. Por lo general pedimos raite (viaje gratis) y esto fue lo que hicimos. Se paró una camioneta, de esas cerradas, y se bajaron unos hombres. Iban armados y obligaron a muchos a subirse. Calculo que subieron a unos 50. Un muchacho vestido de negro, gordito, nos dijo que teníamos que pagar 150 pesos. Ya por Tierra Blanca nos dijo que teníamos que pagar 50 pesos más. Le dijimos que ya no teníamos dinero. Pasando un puente había ocho hombres encapuchados. Al camión entró uno y dijo que ya todos estábamos vendidos. Dijo todos: los 65 niños y siete mujeres fueron vendidos”.

Peimbert Calvo ha presentado el 12 de noviembre una denuncia ante la Procuraduría General de la República, exhibiendo todas las evidencias recabadas: los testimonios de los migrantes y las fotografías que él mismo tomó de los tráilers y sus choferes. Demanda el ombudsman que las autoridades busquen a las personas desparecidas hasta localizarlas, con vida, pues el fantasma de la matanza de 193 migrantes hondureños, cometida en 2011 por narcotraficantes en la población de San Fernando, Tamaulipas, ronda a la multitudinaria caravana. ν

 

 * Respectivamente: poeta y ensayista, fotógrafo y diseñador en comunicación gráfica.

 

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Lunes, 10 Diciembre 2018 06:05

Espectros de la globalización

Espectros de la globalización

1. Escenarios. En tiempos de conjuras donde el poder económico domina, bajo atentas miradas espectrales, tanto los servicios intelectuales de la academia orgánica como el contenido de la información que se encargan de distribuir las redes sociales y medios de comunicación hegemónicos, se hace presente el desafío liberador de “atreverse a saber”. Desafío este que nos convoca para la tarea de ampliar los espacios de un pensar crítico, y situado, que contribuya a correr los velos que encubren la realidad opresora en camino a lograr transformarla. En esa perspectiva, el examen de la actual etapa del tecno-capitalismo financiero y de la operatoria que despliega, a través de sus agencias internacionales, con el fin de desmembrar el Estado-Nación, permite comprender el fundamento y sentido final del “modelo de gobernanza global” diseñado por los conglomerados oligopólicos.


2. Poder empresario trasnacional. Ante todo, siempre es ilustrativo recordar que la metáfora optimista de aquella “mano invisible” que conduce a la competencia (anunciado por Adam Smith en el mediodía de la Revolución Industrial europea) derivó, en realidad, en un proceso sucesivo de: acumulación, concentración y centralización de capitales que, desde un primer momento, estuvieron articulados con el sistema financiero y con los prestamistas internacionales “de último recurso”, conforme ya lo expusiera Rudolf Hilferding en 1910. Proceso de “centralización” ese que se ha visto reflejado en múltiples informes, entre los que podemos destacar: los producidos, a partir del año 1905, por la “Comisión de Corporaciones” estadounidense y en los resultados de una investigación realizada en la Escuela Politécnica Federal de Zurich (una de las principales universidades de Europa continental). Investigación que, a partir de cruzar datos correspondientes a 37 millones de compañías e inversores de todo el mundo, permitió establecer el alto grado de concentración e hiperconectividad de la economía mundial, en cuyas entrañas un grupo de 147 consorcios –algunos de ellos con subsidiarias o ramificaciones en Argentina– controla un 40 por ciento del ingreso total de las empresas trasnacionales.


3. Agencias de la globalización. En el devenir del capitalismo (en sus variables neoliberal, del estado benefactor o de democracia blindada fascista), el modelo estratégico de “gobierno global” desterritorializado –en lucha por controlar el aparato estatal y constituir una alternativa ante la pérdida del liderazago norteamericano de los últimos 70 años– tiene como uno de sus objetivos nucleares el desmontar las bases e instituciones del Estado y la Sociedad. Deconstrucción encaminada a conformar un sistema de gestión política, a cargo de empresarios corporativos dominantes, y legitimado en torno a la idea de “soberanía supraestatal difusa”. Proyecto este que da paso a acciones y mensajes destinados a producir subjetividad, en vías a desmantelar los enlaces históricos de identificación singular con nuestros entornos, cultura y convicciones a la vez de invisibilizar los actores colectivos, para centrarse en desacreditar, entre otras, a las instituciones políticas, judiciales, educativas, sindicales, deportivas y organizaciones libres del pueblo. De forma que todo aquello que nos constituye subjetivamente como sujetos e identifica con nuestro país, afectos, el pueblo y sus necesidades, se disuelva.

En rumbo hacia esa “gobernanza global”, las transnacionales actúan mediante agencias como el FMI, OCDE, OMC o el BM (de cuyo seno emergió “Transparencia Internacional”) a la sombra de las cuales se instalan y ejecutan –bajo presión o a cambio de ayuda financiera internacional y prebendas– los mandatos de corporaciones con asiento en EU, UE y Japón. En ese entramado, nada interfiere con un poder que, en pos de optimizar su tasa de ganancia, llega incluso a impulsar decisiones contrarias a los intereses de los propios países donde tienen asentadas sus casas matrices. Tal como ocurrió en el paradigmático caso del embargo de petróleo dispuesto por empresas multinacionales –del Grupo Aramco– sobre las entregas de combustibles al gobierno y fuerzas armadas de EE.UU., con el fin de alcanzar un aumento en el precio de hidrocarburos a resultas de la “Guerra del Petróleo” (maniobra que fuera investigada por la Subcomisión de Compañías multinacionales del Senado norteamericano)


4. Mejor hablar también de ciertas cosas. Con posterioridad a la “Gran depresión” la cuestión de regular las maquinaciones de los conglomerados oligopólicos constituyó una preocupación central en materia de estudio y vigilancia de la criminalidad empresaria. No obstante, a fines del siglo XX –a la saga de las propuestas neoliberales emanadas de la “Comisión Trilateral” y del Departamento de economía de la Universidad de Chicago– la OCDE, enarbola la bandera de los “Códigos sobre liberalización del capital” y con la colaboración de sectores del “establishment” intelectual de las academias norteamericana y alemana, batalló por desviar el eje de atención de las maniobras monopólicas hacia el control de la corrupción y de los delitos políticos de efectos económicos en el ámbito del “global south”. Traslado este que, en muchos casos ha sido impuesto o bien importado de forma mecánica (en una suerte de “tic” por “estar a la moda”) y sin mayor análisis respecto de su real génesis e implicancias. Sin duda, el abuso de poder encaminado a obtener beneficios ilegítimos, por parte del sector privado y funcionarios públicos, resulta merecedor de reproche, tanto por el perjuicio que genera en las arcas del estado como por la deslealtad –cuando no traición ideológico-política– para el conjunto de la sociedad. Pero, además, corresponde poner de relieve que el publicitado abordaje de presuntos actos corruptos o el lavado de activos, está dirigido, en realidad, a distraernos del hecho que las prácticas más perjudiciales sobre la economía, el sistema productivo, el conjunto del cuerpo social y, en especial, los más pobres, son consecuencia de maniobras silentes del oligopolio empresario. Oligopolio que se traduce no sólo en distorsiones en el nivel de precios, deterioro salarial y sobrecostos artificiales en los sistemas de comercialización (cartelizados) de productos básicos, sino que se expresa fundamentalmente en ardides como ser: abuso de información privilegiada, baja reinversión de utilidades y transferencias de dinero “negro” a paraísos fiscales (en especial Norteamérica, que no adhirió a las recomendaciones sobre inspección de cuentas bancarias depositadas en el exterior) evasión fiscal, contaminación del medio ambiente y contrabando. Complots estos que dan forma a los ilícitos económicos más graves y que sin embargo, en un giro hacia un derecho penal económico “marcha atrás”, han quedado ausentes de “atención” por parte de la justicia y la prensa, cuando no ocultados por normas (como la última Ley de “defensa” de la competencia) para pasar a quedar impunes. Los manejos delineados pujan, en definitiva, para que en el caso de gobiernos populares, se vea acotada en forma paulatina, la capacidad de decisión y para poder resolver los conflictos que se suscitan entre el interés de la comunidad y el lucro corporativo. Lo que hace reaparecer y vuelve a instalar, también, el desafío político-criminal de emprender acciones encaminadas a castigar las conjuras disvaliosas de las trasnacio

nales.


* Profesor de la materia Delitos Económicos (UBA). Presidente de la Asociación de Abogados de Buenos Aires (2011-2013).

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Domingo, 09 Diciembre 2018 06:07

La represión de Macron agravó la crisis

La represión de Macron agravó la crisis

Museos, teatros, la Torre Eiffel o estaciones de metro cerradas, calles bloqueadas y comercios amurallados con placas de madera, todo estaba listo. Para enfrentar la cólera de su pueblo, el gobierno movilizó a todo su aparato represivo.

París amaneció sitiada por las fuerzas del orden. Desde la mañana, la capital francesa era una ciudad medio fantasma. Museos, teatros, la Torre Eiffel o estaciones de metro cerradas, calles bloqueadas y comercios amurallados con placas de madera, todo estaba listo como si fuera una guerra. Para enfrentar la cólera de su pueblo, el gobierno movilizó a 89.000 fuerzas del orden y terminó arrestando a más de 1300 personas, lo que da más del dos por ciento de personas detenidas o interpeladas brutalmente de forma preventiva. Hubo también más de cien heridos. No faltó ni la policía montada. El Estado puso el mejor aparato represivo que tenía y con él superó varias veces el número de manifestantes: en toda Francia habrá habido entre 120.000 y 135.000 personas contras 89.000 policías. En la capital francesa se desplegaron 8000 efectivos y había 8000 chalecos amarillos. La cuarta jornada de protestas de los chalecos dio lugar a unas cuantas escenas de violencia en París, Marsella, Burdeos o Nantes, pero muy lejos de la escenificación dramática montada por la presidencia francesa y el Ejecutivo. El presidente Emmanuel Macron llegó hasta evocar la posibilidad de gente con armas que venían a “matar”. 

 

El color amarillo de los chalecos reemplazó los adoquines de las revueltas de Mayo del 68. La gente estaba indignada por el montaje policial activado por el gobierno. En la Avenida de los Campos Elíseos y los alrededores, donde se produjeron los enfrentamientos más duros con la policía, el grito masivo “Macron Dimisión” era un coro lleno de ira. Algunas personas que no habían participado en las manifestaciones decían con irritación que este “espectáculo lamentable hizo pasar a Francia a otra cosa que no tiene nada que ver con el Estado de derecho” (Julie, 36 años, profesora de matemáticas). Ante una rebelión que no supo manejar a tiempo, el liberalismo parlamentario recurrió a la represión maciza para salvar su modelo de ajustes, aumentos, desempleo y cargas fiscales sobre las clases medias y populares. “Un poder sin rumbo, “un poder que vacila”, “un poder acorralado”, “un poder sin influencia”, “un poder autoritario”. Los comentarios de los medios de prensa, progresistas o conservadores, recorren todo el pentagrama de las críticas. Francia está aturdida. El presidente Emmanuel Macron se ha convertido en el hazmerreír de la sociedad y de los otros dirigentes del planeta que ahora (lo hizo Trump en un tweet y el turco Erdogan, entre otros) se burlan copiosamente de él. El gran reconciliador, el emérito espadachín contra el populismo rampante tuvo que sacar las tropas a la calle para aplacar el hastío de su sociedad. “Tenemos un presidente que no nos escucha y encima se esconde”, decía rojo de arrebato Michel, un intermediario de productos cárnicos que trabaja en el gran mercado de Rungis, en la periferia de París. Los chalecos amarillos son, de hecho, la minoría que se expresa por los demás y han puesto a Francia en estado de convulsión por el cuestionamiento tan sorpresivo como radical de una línea política que consagra la desigualdad. “El poder al pueblo”, decía una pintada que llevaba un chaleco amarillo con la máscara de Emmanuel Macron. ¿ Revolución ? No, escribe el filosofo Jacky Dahomay en el portal de Mediapart; tal vez Francia se esté dirigiendo hacia “una democracia insurgente”. Los mismos chalecos amarillos están sorprendidos por el perfil de los acontecimientos. Robert, un comerciante del centro de Francia, confiesa que “ni por asomo esperábamos este terremoto. Sólo buscábamos que nos escucharan, que nos comprendieran, que nos vieran de una buena vez por todas. Por eso nos vestimos de amarrillo, para dejar de ser invisibles”. Esa visibilidad ya planetaria conseguida con un chaleco obligatorio que se conserva en la guantera de los autos remite directamente al movimiento zapatista que surgió en México el 31 de diciembre de 1993. Esa noche, liderados por el Subcomandante Marcos, los zapatistas irrumpieron en la política mexicana con la cara cubierta con un pasamontañas. Desde ese momento empezaron a explicar lo que hoy en París dicen los chalecos amarrillos: “Nos cubrimos el rostro para dejar de ser invisibles”.


Ni siquiera los editorialistas y analistas más conocidos de la prensa llegan a interpretar con acierto lo que está pasando. Diagnostican los errores garrafales del estilo de Macron –el presidente que mira con desprecio a los de abajo–o sus incongruentes decisiones como fue la transformación del ISF, el impuesto aplicado a las grandes fortunas, en un impuesto que perdona a los afortunados. Los partidos, que sea la extrema derecha, la derecha y la izquierda radical, menos aún. Están más preocupados en validar sus propias retóricas pegándose a los chalecos amarillos que en comprender sinceramente qué le está diciendo a Francia este volcán. Fuera de un pequeño grupo de universitarios que estudió los territorios del país, casi nadie conocía las dolencias de esa mal llamada por todos “Francia invisible”. No es un movimiento obrero, ni un núcleo sindical, no son funcionarios públicos, ni desempleados, ni comerciantes. Empezaron impugnando en las redes sociales el aumento del gasoil y acabaron destruyendo al macronismo, aunando a parte de la sociedad y, al final de cuentas, protagonizando la primera revuelta fiscal de la historia moderna. En París y otras ciudades, la extrema izquierda comparte la calle con la ultra derecha. El gobierno anuló los aumentos previstos para el próximo año sin conseguir que los chalecos amarillos volvieran a casa. Ni los mismos chalecos amarillos son capaces de designar a un representante. Su diversidad ideológica y geográfica es muy amplia. ¿Permanecerán como actores de la tormenta o se retirarán con el paso de los días ?. Una incógnita. Han dejado, no obstante, una herida abierta en el corazón del macronismo. La idea del equipo presidencial de presentarse en las elecciones europeas de mayo próximo con el hilo conductor de que Macron era el muro exquisito contra los populismos, el abanderado de la globalización y liberal se hizo añicos. Nadie creerá en ello. Y las dos otras reformas de peso que estaban en la carpeta presidencial constituyen desde ya dos bombas de tiempo: la reforma del sistema de pensiones y la protección social.


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Venezuela venderá en petros toda su producción petrolera en 2019

Venezuela venderá su producción de crudo en 2019 en Petro, informó este jueves el presidente de la nación suramericana, Nicolás Maduro, quien especificó que la venta en el criptoactivo se realizará de manera progresiva, y que para ello han desarrollado un cronograma.

Nosotros progresivamente vamos a vender toda nuestra producción petrolera en Petro. En el año 2019 tenemos un programa, un cronograma para que toda la producción petrolera de Venezuela se venda en Petro y seguir liberándonos de una moneda que utiliza la élite de Washington para chantajear, agredir a los pueblos del mundo, para hacer daño económico, manifestó desde Moscú.


El mandatario, quien ofreció un balance de su gira de trabajo por Rusia, destacó que esto permitirá liberarse de una moneda en referencia al dólar que es utilizada para perseguir financieramente a Venezuela, Cuba, Irán y Rusia.


Aseveró que la comercialización de petróleo y sus derivados necesita una canasta de monedas diferente para que el mundo sea multipolar en el campo monetario, energético y económico.


La misma Unión Europea acaba de decidir hacer todos sus intercambios compra y venta de energéticos a través del euro, y pone al dólar a un lado, expresó en declaraciones a VTV.
Venezuela y Rusia suscribieron importantes acuerdos en materias de petróleo, minería, alimentación y mantenimiento de armas.


Se firmaron contratos para garantizar inversiones por más de cinco mil millones de dólares para elevar la producción petrolera con nuestros socios rusos de las empresas mixtas, informó Maduro, quien agregó que también se firmaron acuerdos por más de mil millones de dólares para la producción de minería, principalmente el oro.


Informó que la Federación Rusa suministrará 600 mil toneladas de trigo a Venezuela el próximo año para garantizar el pan de los venezolanos.


Maduro, quien calificó como exitosa su gira por Rusia, dio a conocer que ambos países firmaron contratos para la atención, asistencia, reparación y mantenimiento del sistema de armas de Venezuela.


Por otra parte, informó que el sistema de geolocalización satelital desarrollado por la Federación de Rusia, Glonass, será instalado en Venezuela, lo que “va a permitir fortalecer toda la capacidad de telecomunicaciones en nuestro país”.


Maduro, quien llegó el martes a Rusia para fortalecer las relaciones de cooperación entre ambos países, resaltó que “toda esta alianza integral, energética, minera, alimentaria, comercial, de telecomunicaciones y del sistema de armas se ha consolidado. Pudiéramos decir que esta visita, finalizando el 2018, nos coloca en situación ventajosa para las batallas por la estabilidad, el desarrollo y la prosperidad del país para el sexenio 2019-2025”.


Agregó que su visita a Rusia le permite consolidar la relación de amistad con el presidente Vladimir Putin y con su gobierno, con el empresariado y con el pueblo ruso.
Informó Maduro que la Comisión Mixta Venezuela y Rusia debatirán el uso del Petro como moneda de intercambio comercial y económico durante la próxima reunión de esa comisión, que se realizará en marzo de 2019.


“Le hemos explicado ampliamente la posibilidades del Petro, ya entra el tema del Petro en discusión para la comisión mixta de marzo. El uso del Petro como moneda de intercambio comercial y monetario con Rusia, ya entra en el mapa económico”.


En su intervención Maduro resaltó una vez más que Venezuela cree en un mundo pluripolar y multicéntrico.


Nosotros creemos en un nuevo mundo y una geopolítica mundial donde no existan países hegemónicos que imponga a los demás sus condiciones, que pretenda pensar y actuar por nosotros, expresó al tiempo que condenó una vez más las sanciones que aplica Estados Unidos contra países soberanos como Venezuela.

6 diciembre 2018
(Con información de AVN)

 

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Una de cada tres jóvenes latinoamericanas no estudia ni trabaja

Las 'ninis' suman 12,5 millones de mujeres de entre 15 y 24 años, según un estudio de la fundación chilena Espacio Público

Las mujeres jóvenes latinoamericanas que no estudian ni trabajan, las llamadas ninis, llegan a unos 12,5 millones, el 27% de la población total, según el estudio Millennials en América Latina y el Caribe: ¿trabajar o estudiar? que se presentará este jueves en Santiago de Chile. Los hombres son unos 7,5 millones, o el 14%. El fenómeno de los ninis "es altamente femenizado", indica la investigación para la que se encuestaron a 15.000 individuos de entre 15 y 24 años en Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Haití, México, Paraguay, Perú y Uruguay. "En todos los países, la proporción de mujeres que no están insertas ni en el sistema educativo ni el mercado laboral más que duplica a la fracción de hombres en esa situación", indica el proyecto de la fundación Espacio Público (Chile), financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá.


Las brechas de género se disparan en algunos países. En México, un 34% de las jóvenes son ninis, pero la cifra baja al 15% para los hombres. En El Salvador, las mujeres nini representan el 30%, contra el 18% de los varones. En Brasil, las ninis representan un 28% del total, 10 puntos más que los hombres. "El embarazo adolescente en las mujeres es fundamental para explicar el fenómeno. América Latina tiene tasas altas, aunque se han ido reduciendo en el tiempo", explica la chilena Andrea Repetto, investigadora y coeditora del estudio. "A diferencia de los hombres, que entran y salen de trabajar, las mujeres son ninis en forma permanente, porque algo se los impide", agrega.


El informe indica que la mayoría de los jóvenes que tuvieron hijos en la adolescencia es nini y solo un porcentaje pequeño se dedica exclusivamente a estudiar. "Las estadísticas recopiladas por la encuesta revelan, asimismo, que quienes tuvieron hijos tempranamente y solo trabajan, son principalmente hombres, mientras que aquellos que tuvieron hijos en la adolescencia y hoy no estudian ni trabajan, son en su mayoría mujeres", señala el libro.


Cuando en la región apenas se cuenta con información de calidad sobre este sector de la población, la investigación aporta datos relevantes para poder integrarlos. De acuerdo a Repetto, los millennials son objeto de prejuicios y estereotipos. "Si se escribe en el buscador la frase 'los millennials son', aparece sugerencias como 'la peor generación', 'estúpidos' o flojos", ejemplifica. La investigación derriba mitos: "Como que los ninis son jóvenes que se despiertan a las dos de la tarde, miran su celular y no tienen nada que hacer durante el día". La economista dice que, por el contrario, "duermen la misma cantidad de horas que el resto".


El estudio indica que, del total de ninis, un 31% está buscando trabajo (sobre todo hombres), un 64% se dedica al cuidado de familiares (principalmente mujeres) y casi todos realizan labores domésticas o prestan ayuda a los negocios de sus familias (95%). "Son personas que no son activas en el mercado laboral, pero son activas en realizar acciones valoradas por sus respectivos entornos. Las mujeres están en la casa, haciendo labores domésticas, cuidando a otros", agrega Repetto.


El estudio ofrece una radiografía de la situación de los jóvenes ante un mercado de trabajo desafiante. Con la intención de analizar si esta nueva generación está suficientemente formada para los retos –el tsunami tecnológico, la llegada masiva de los robots y el crecimiento imparable de la inteligencia artificial, entre otros– se midieron las habilidades cognitivas de los nacidos en la región entre 1993 y 2004. Los resultados no fueron del todo alentadores, porque muestran un regazo importante: alrededor de 80% no habla inglés con fluidez y un 40% de los millennials latinoamericanos no es capaz de realizar cálculos matemáticos sencillos y útiles para la vida diaria, como repartir un monto de dinero en partes iguales. El país con peor desempeño en este último punto es Brasil –"es curioso, porque tiene una educación obligatoria más larga, pero los jóvenes desertan", dice Repetto–, mientras que el mejor es Colombia.


A nivel general latinoamericano, nuevamente aparece la brecha de género: "Las mujeres no tienen diferencias en lenguaje con los hombres ni en habilidades espaciales, pero sistemáticamente les va peor en matemáticas", señala Repetto.


México, El Salvador y Brasil, a la cabeza


El estudio busca conocer qué hay detrás de la elección entre el ingreso al mercado laboral o permanecer en el sistema educativo. El panorama no es del todo desalentador. Aunque un 20% de los millennials son nini –México, El Salvador y Brasil lideran las cifras regionales–, un 41% estudia, el 21% trabaja y el 17% realiza ambas actividades. Respecto de las habilidades cognitivas, los jóvenes presentan deficiencias en matemáticas o inglés, pero tienen grandes destrezas para el uso de tecnologías digitales (a excepción de Haití).
En relación a las habilidades socioemocionales –porque el estudio mide este tipo de variables, menos convencionales–, los millennials latinoamericanos muestras altos niveles de autoestima, autoeficacia y perseverancia. Entre los nueves países estudiados, Colombia presenta los mejores índices, mientras que Haití, los más bajos.


Dada la radiografía sobre este grupo de la población –100 millones de personas en la región tienen entre 15 y 24 años y 20 millones de ellos son ninis–, los autores realizan varias recomendaciones a los gobiernos para su integración productiva en la sociedad. "Sobre la calidad de la educación, debemos organizar el sistema de forma distinta para obtener el aprendizaje que los jóvenes no están logrando en Latinoamérica. Que a los 20 años no sepan dividir, es un problema", señala Repetto. "Pero resultaría interesante diseñar políticas públicas a la luz de la información que hemos encontrado. Por ejemplo: si los millennials tienen habilidades tecnológicas desarrolladas y dificultades para salir de la casa, entonces, ¿por qué no les ofrecemos módulos de formación a través de mecanismos digitales?", propone.

Por Rocío Montes
Santiago de Chile 5 DIC 2018 - 02:35 COT

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Revuelta de chalecos amarillos derrumban el anacrónico neoliberalismo de Macron

Los gasolinazos son inflamables en las democracias occidentales, más en La era de los pueblos, libro del fogoso político francés Jean Luc Mélenchon, que hoy se expresa con la insurrección de los "chalecos amarillos".

En caso de problemas en las carreteras, la ley francesa obliga a portar los ya célebres "chalecos amarillos" que se han vuelto el estandarte corporal de la Francia rural y sus suburbios (https://nyti.ms/2Sv0gH4).

El único que no vio venir la insurrección fue Macron. Inclusive, durante su altisonante querella con el presidente de EU, Trump en forma insolente le hizo notar su muy baja aceptación, de solamente 21 por ciento, en medio del desempleo y la inseguridad (http://bit.ly/2EejWeX).

Una mujer, Priscillia Ludosky, al sudeste de los suburbios de París, lanzó en mayo una petición por Internet exhortando a la disminución del precio de la gasolina: ya estaba incubada la semilla de la revuelta y cinco meses más tarde Éric Drouet, conductor de camiones, circuló la petición con sus amigos en Facebook.

La petición pasó súbitamente de 700 a 200 mil y siete meses más tarde 1.15 millones de firmantes cuentan con el apoyo, según las encuestas más recientes, de 72 por ciento de la opinión publica francesa (http://bit.ly/2SsF7xe).

No faltan quienes exigen la renuncia de Macron.

Los contestatarios aducen que Macron, quien padece xantofobia (fobia al color amarillo), gobierna para la bancocracia a la que beneficia con sus reformas neoliberales, mientras perjudica al "francés promedio" con elevados impuestos.

Le Monde enuncia que el "ejecutivo recula para intentar salir de la crisis". El primer ministro Édouard Philippe anunció el "congelamiento (sic)" de las medidas impopulares (https://lemde.fr/2EhCFqa), mientras Macron esconde su cabeza como avestruz.

La oposición ha sido feroz: exige la disolución de la Asamblea y nuevas elecciones.

Le Figaro comenta que la oposición multicolor fustiga las medidas del gobierno de Macron: "es muy poco" o "es muy tarde" (http://bit.ly/2Ee8Tmf).

Patrice-Hans Perrier, del portal DeDefensa.org asevera que los "chalecos amarillos" han puesto a Macron en peligro” cuando "la Francia que se levanta temprano (léase:la clase trabajadora y los campesinos) apoya en forma masiva un movimiento de insurrección que traduce la miseria de la gente". Cabe señalar que la insurrección amarilla ya alcanzó Bruselas.

atrice-Hans Perrier afirma que "el presidente Macron, sordo y ciego frente al gruñido popular, se refugió en un mutismo de circunstancia", mientras los "chalecos amarillos" piden la cabeza del "rey de la banca".

Macron –anterior funcionario de la banca Rothschild y zelote del neoliberalismo agónico por doquier– pontifica al mundo en cómo conducirse, mediante su absurda semiótica entre "nacionalismo" versus "patriotismo", con tal de favorecer a su decadente globalismo.

El promotor del Brexit, Nigel Farage, opera un diagnóstico demoledor de la delicuescencia de "Occidente": "Existe una inmensa división en todo el mundo occidental. En los últimos 20 años la brecha entre ricos y pobres se profundizó conforme las élites globales ignoraron preocupaciones genuinas. Brexit, Trump, Italia y ahora estas revueltas en Francia sucedieron debido a que la gente común desea sentir que tiene algo de poder sobre su propio futuro" (http://bit.ly/2EeJKrx). Le faltó agregar Occupy Wall Street.

Nigel Farage fustiga a Macron de estar desconectado con sus propios ciudadanos y comenta que no se veía en Francia una violencia de tal magnitud desde la revuelta estudiantil de 1968: "Macron, el gran globalista, el anterior banquero de inversiones que raramente abandona París, pontificando al mundo sobre el calentamiento global o sobre el libre movimiento de las personas", mientras "está ocupado con la política global, y desconectado completamente de la gente común. Macron es el presidente de los ricos y no de los pobres. Necesita pensar también en los pobres".

La crítica del británico Nigel Farage es significativa porque refleja el choque universal entre globalistas y nacionalistas (http://bit.ly/2EezuQe).

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Macron aplaza la subida de los impuestos a los carburantes tras las protestas de los 'chalecos amarillos'

El primer ministro Edouard Philippe anunciará que la subida de la tasa a los carburantes no entrará en vigor el próximo uno de enero.

 

El Gobierno francés va a aplazar la subida de los impuestos a los carburantes ante las violentas protestas que se han venido registrando en los últimos días protagonizadas por los conocidos como chalecos amarillos, según fuentes gubernamentales citadas por varios medios galos.


El encargado de hacer el anuncio de la moratoria en la medida, que estaba previsto que entrara en vigor el próximo 1 de enero y que ahora será aplazada durante unos meses, será el primer ministro, Edouard Philippe, durante un encuentro del grupo parlamentario de La República en Marcha, el partido gobernante.


Según el diario Le Monde, además de la supresión de la controvertida subida de impuestos, el Gobierno va a anunciar otras medidas. Además, el encuentro propuesto con los líderes de las protestas ha sido suspendido, después de que estos hicieran saber que no acudirían a la cita en Matignon, sede de la oficina del primer ministro.


La decisión de aplazar la medida se adoptó durante una reunión convocada por Macron en el Elíseo en la que estuvieron presentes el primer ministro y una decena de ministros, entre ellos los de Transición Ecológica, François de Rugy, y el de Economía, Bruno Le Maire.


Previamente, Philippe se había reunido con los líderes de los partidos con representación parlamentaria para abordar la crisis. Todos ellos, con la excepción de las formaciones ecologistas, se mostraron a favor de una moratoria, según Le Monde.


La crisis de los chalecos amarillos ha tenido un fuerte impacto en la popularidad del presidente francés, Emmanuel Macron, y en la de Philipe, según el sondeo de Ifop-Fiducial publicado este martes por Paris Match y Sud Radio. Así, el presidente cae al 23 por ciento, seis puntos menos que hace un mes, y el primer ministro cede diez puntos hasta el 26 por ciento.

 


 

Agentes parisinos se negaron a reprimir a chalecos amarillos en la última protesta

 

La policía que no le gusta a Pichetto

 

En medio de un clima de máxima tensión, durante la última jornada de protesta de los "chalecos amarillos" en París, un grupo de policías quedó frente a frente con los manifestantes, pero se negó a reprimirlos. A pocos metros de un centenar de personas que protestaba por el aumento de los combustibles, los policías en vez de avanzar contra ellos, se quitaron los cascos y mostraron que no estaban dispuestos a seguir reprimiendo. La actitud de los agentes, motivó el aplauso de los manifestantes, quienes comenzaron a cantar y agitar banderas amarillas y francesas.


La situación hubiese sorprendido al propio Miguel Pichetto, quien al referirse a los incidentes en la final de la Copa Libertadores, había dicho: "La policía francesa, frente a un evento como este, ¿sabés cómo pega? Pega en serio”.


Desde hace varias semanas se registran violentas concentraciones en parís contra el Gobierno de Emmanuel Macrón, quien recientemente visitó la Argentina por la cumbre de líderes del G20. Como consecuencia de las protestas de los "chalecos amarillos" contra la suba del precio del combustible en Francia, huno 133 personas heridas y 412 detenidas.


No obstante, en medio de ese contexto de extrema tensión, un grupo de policías de París se negó a reprimir a los manifestantes. En un video se observa cómo una decena de agentes de las fuerzas de seguridad quedan cara a cara con los manifestantes, pero en lugar de avanzar contra ellos, se quintan los cascos. La grabación rápidamente se hizo viral.

Tomado de Página12

 

 

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