Cuarto encuentro de educación popular en la ciudad de Bogotá

Desde el año 2016 se viene reactivando un escenario de encuentro nacional de Educación Popular como espacio de confluencia y reflexión en torno a las experiencias, proyectos y procesos de la educación popular en nuestro país. Los días 13 y 14 de septiembre de 2019 se llevará a cabo el cuarto encuentro en la Universidad Pedagógica Nacional.


El primer ejercicio realizado en el 2016 se denominó “Pasado, presente y futuro de la educación popular en Colombia”, y sirvió como un balance retrospectivo de 4 décadas de la Educación Popular (EP), así como de homenaje al colectivo de Dimensión Educativa por sus profundas enseñanzas; el segundo (2017), titulado “Trayectorias y desafíos de la Educación Popular en procesos de construcción de paz”, posibilitó un análisis sobre el papel de la EP en la coyuntura de la implementación del Acuerdo de la Habana, de igual modo sirvió para abrir debates sobre los retos pedagógicos y metodológicos en el contexto que se avecinaban en el país.


En el tercero (2018), “Un diálogo Intergeneracional en torno a nuestras prácticas y sentidos”, se generaron espacios para debatir sobre algunos asuntos temáticos y problemáticos emergentes en las prácticas y procesos de la EP, así como el reconocimiento y la interlocución de la Educación Popular situada en las relaciones y aportes con el movimiento social.


Para el este año los días 13 y 14 de septiembre continuaremos en la línea reflexiva y realizaremos el IV encuentro de educación popular “pedagogías de la educación popular diálogos entre lo ético y lo político”. El encuentro tiene como propósitos: reconocer las experiencias de formación ético política implicadas en las pedagogías de la educación popular; dar cuenta de los conflictos e interrogantes que se generan en nuestras actuaciones ético políticas como educadoras y educadores populares; construir alternativas en torno a los procesos de formación ético políticos que propendan por la revitalización y fortalecimiento de las organizaciones populares, así como celebrar la vida.


Metodológicamente el evento contará con mesas de trabajo distribuidas de la siguiente manera:


Mesa 1. Movimientos urbanos.
Mesa 2. Pre-universitarios y Pre- Icfes populares.

Mesa 3. Género y feminismos.
Mesa 4. Colectivos Artísticos.
Mesa 5. Universidad Escuela
Mesa 6. Movimientos indígenas, afros y campesinos.


Para esta jornada, además de encontrarnos, conocer y reconocer las diferentes experiencias que vienen de diferentes lugares del país, esperamos poder avanzar en la generación de espacios de articulación que logren visibilizar la Educación Popular no solo como un paradigma educacional sino como un movimiento vigente en Colombia de educadores y educadoras populares que construyen escenarios de discusión y análisis de esta tradición histórica en nuestra región.

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Sábado, 07 Septiembre 2019 05:56

Porque odiamos al comunismo y los comunistas

Porque odiamos al comunismo y los comunistas

Nuestro mundo gira en torno a los valores culturales del capitalismo. Nada es neutral ni equidistante. Se nos inculca la competitividad, tener éxito y acumular riquezas, no importa la manera de lograrlo. La propiedad privada cala hasta los huesos. Deseamos ser Rico McPato, el personaje de Walt Disney nadando en un mar de oro, monedas y brillantes. ¿Ficción? Nuestro mundo es caricatura del cómic. Nos moldean individualistas, avaros, calculadores, mentirosos. Es adoctrinamiento y socialización cultural. Despreciamos al pobre, lo degradamos, lo deshumanizamos. Tienen lo que se merecen. La pobreza siempre ha existido, se afirma. Luchar contra ella es ir contra natura. Por eso reivindicar la democracia es un asunto de pobres. Mejor ser socios de ONG y apoyar causas humanitarias, ser solidarios, practicar la piedad. Las avenidas, edificios, toman el nombre de mecenas, filántropos y héroes. Prohombres que donan millones de dólares para investigaciones científicas, otorgan becas, financian maquinaria para diagnósticos médicos y sus obras de arte se exhiben en museos. La lista es interminable, pero logran su objetivo: el reconocimiento de las mayorías sociales. No nos preguntamos sobre el origen de sus fortunas. Lo remitimos a la suerte. Son personas visionarias, han comenzado de cero y aprovechado sus oportunidades. Todos podemos ser Rockefeller, Amancio Ortega, Slim o Bill Gates. Es cuestión de ser emprendedores, luego vendrá el éxito. ¿Alguien menciona las relaciones sociales de explotación? La respuesta es simple, la explotación no existe. Dicha afirmación se graba a fuego en nuestras mentes. Con trabajar duro, ahorrar y estar en el sitio adecuado en el momento oportuno es suficiente. Cómo no desear coches de lujo, yates, un avión privado, servicio doméstico, casas principescas, en fin, todo lo que ofrece el mundo de las mercancías. Sean cosas o personas. Vivir a cuerpo de rey es lícito, rechazarlo es hipocresía. Tener y no exponerlo es de tontos, hay que ostentar. Pasar a la historia con el nombre escrito en oro no menos que construir un panteón donde nuestros huesos sean venerados y visitados en procesión es comprar la eternidad.

Pensamos que la pobreza y el fracaso es una inadecuación al mercado. Incluso la sociología y la biología se han unido en un matrimonio de conveniencia para crear la sociobiología. Genes egoístas capaces de someter a sus alelos altruistas en un mundo donde el más listo se lleva el gato al agua. Está en los genes y no hay posibilidad de alterar el ADN. El mundo al revés. Se impone la visión hobbesiana predadora, donde el hombre es un lobo para el otro hombre. Pero las manadas de lobos, como especie social cooperan, no se explotan, mantienen una división social del trabajo, de lo contrario se extinguirían. No hay especie social competitiva inter pares. Es la mayor mentira atribuida a Darwin.

Nada está exento de significado político. Arte, literatura, cine, lenguaje, moda, estética, sexo, familia, el hambre, los gustos, las emociones, las maneras de amar y odiar. Pero es la producción del miedo la base para fomentar el anticomunismo. Desde que nacemos se inculca y adoctrina para reconocer al enemigo: el comunismo, que se presenta con diferentes caretas. Demócratas, socialistas, marxistas, en definitiva comunistas. Se cuelan en la escuela, el trabajo, incluso se presentan como amigos. Pero tienen un objetivo: convertirnos en autómatas, quitarnos nuestras propiedades y esclavizarnos. Ideología disolvente de la familia, la propiedad privada y la moral católica. Para los comunistas somos un número, de allí su identificación con el nazismo y la solución final. Todos los miedos se engloban en el comunismo.

Ser anticomunista no es problema, es lo propio de un sistema educativo para aborrecerlo. En los medios de comunicación social, en la literatura, el cine, los dibujos animados podemos preguntarnos: ¿Quiénes salvan la civilización? ¿Qué espías tienen licencia para matar? La raíz del mal, el comunismo camuflado en los deseos de justicia social, igualdad y dignidad. Incluso los extraterrestres, cuando atacan la tierra siempre eligen la Casa Blanca y Estados Unidos como objetivo. El resto del planeta no existe, Su GPS está conectado a Google Maps.

Los comunistas son despiadados, manipuladores, no sienten ni padecen. Ser anticomunista no requiere pensar, sólo practicar lo aprendido machaconamente durante años. Por el contrario, ser demócrata, comunista, socialista o marxista requiere pensar, nadar contracorriente. Es un acto de conciencia y reflexión crítica. Justamente lo que esta sociedad persigue y criminaliza. Vivir en la ignorancia es conseguir el nirvana. Sea positivo. Mañana será millonario. No cuestione el orden natural de las cosas. La tierra es plana y el capitalismo justo y equitativo. No se deje seducir por falsos ídolos. Trump, Bolsonaro, Macri, Piñera, Pinochet, Thatcher, Videla y Somoza, entre otros, son buena gente, tienen en común ser anticomunistas. ¡Entregue su alma y si le piden el voto, también!

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Luis Edgardo Salazar

Diversas agendas y luchas afronta Fecode en el actual momento, entre ellas por establecer una fórmula que determine los recursos que deberá entregar el gobierno nacional vía Sistema General de Participaciones. La labor pedagógica, asumida en proyección al Congreso del ramo por realizarse en el 2020, también está presente. Estas y otras iniciativas demandan la participación activa y crítica del conjunto del profesorado.

 

desdeabajo (da). Sabemos que en los actuales momentos Fecode discute con el Ministerio de Educación y el gobierno nacional varios temas, nos gustaría ahondar en ellos; empecemos por la negociación sobre el Situado Fiscal.

Luis Edgardo Salazar (LES). El pasado 12 de febrero al amparo del proceso de negociación colectiva, Fecode radicó su pliego de peticiones, un consolidado de muchos esfuerzos, de muchas lecturas y visiones de nuestra Junta Nacional; nuestros equipos de trabajo y asesores contribuyeron en  su construcción.

El proceso de negociación fue intenso, y luego de más de un mes logramos consolidar el acta de acuerdos, firmada el 15 de mayo, justamente el Día del maestro. Hay que enfatizar que el acuerdo logrado fue con el gobierno nacional, no únicamente con el Ministerio de Educación Nacional (MEN); en las mesas de negociación tambien participó el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el Departamento Nacional de Planeación, delegados de otros ministerios, y agentes del gobierno; todos tendrían que dar garantía de lo firmado. 

 

da. ¿Cuál es el balance de lo firmado?

LES. Lo podríamos aterrizar así: Su impacto, alcance o el balance social y político de los acuerdos. En este particular, sin lugar a dudas, para nosotros es positivo, se logra que  el Gobierno acepte la propuesta de reformar la Constitución en lo referente al Sistema General de Participaciones (SGP), un propósito, una lucha que lideramos desde el año 2001 cuando el gobierno nacional, vía Acto Legislativo No. 01, de 2001, modificó los artículos 356 y 357 de la Constitución, arrancando un porcentaje notable del presupuesto para la educación, la salud, el agua potable y el saneamiento básico. Pasados estos años, y tras arduas luchas, el gobierno acepta la propuesta de Fecode, y renuncia a su pretensión de hacer una reforma general para garantizar los recursos que llegan vía SGP, o de transversalizar los recursos, que era su propuesta en los últimos encuentros.

 

da. Para lograr este asunto, que compromete a los municipios y departamentos, ¿hay algún tipo de coordinación con otras organizaciones sociales, políticas y culturales? 

LES. Por supuesto. También, como un componente adicional en el acuerdo, logramos impactar las bases y el articulado del Plan Nacional de Desarrollo (PND). Quedó acordado establecer una comisión de alto nivel, en la cual también participaran  delegaciones de otros actores, entre ellos el Minsalud, el Ministerio de Vivienda y Desarrollo Social, el Departamento Nacional de Planeación, MinHacienda –que es con quien más dificultades tenemos y vamos a tener–; la asociación de ciudades capitales (Asocapitales), también la Federación colombiana de gobernadores y de alcaldes. Están, así mismo, las centrales de trabajadores  hermanas, comunidades de investigadores, académicos entre otros. También actuarán con nosotros, otros componentes de las organizaciones sindicales que tienen mucho que ver con la defensa de la salud, el agua potable y el saneamiento básico.

 

da. ¿Quiere decir que consolidarán un espacio amplio de articulación con otros sectores?

LES. Esa es la idea, lograr articular y hermanar voluntades en procura de materializar la reforma constitucional, en la construcción de la fórmula hacia el S.G.P., asunto que no será fácil porque es trazar una ruta en  la vía de recuperar para el conjunto social mucha plata de lo público, que se esfumó en procesos pasados en los que fuímos derrotados. Es una lucha en la cual el gobierno tiene que garantizar, porque así está establecido en el acuerdo, los recursos crecientes y sostenibles para inyectarle otro tipo de oxígeno financiero a la educación pública y a la salud pública de los colombianos.

 

da. Es de suponer que el Gobierno no cederá con facilidad a una fórmula que le impacte sus cálculos económicos… 

LES. Sí, este segundo momento no será fácil. Conscientes de ello le decimos a nuestra base social, a nuestras filiales en los departamentos, que tenemos que trabajar de manera ardua para ganarnos la ciudadanía, su voluntad, entender que lo público debe ser una corresponsabilidad social; de otra manera no concretarémos a favor del país este segundo momento y la consolidación de una fórmula favorable para las mayorías. Es así como, seguramente, tendremos que activar muchas medidas de hecho y de sensibilización para lograr que se materialice este acuerdo con el amparo presupuestal que la educación y la salud pública necesitan.

 

da. En el PND quedó incluido el Plan Decenal de Educación, ustedes, tenemos entendido, no participaron en el desarrollo de esa propuesta. Cuéntenos.

LES. La educación gravita bajo la orientación de varias reformas: unas son las orbitales, que las podríamos llamar las lógicas internacionales que impactan la educación; las otras son las lógicas nacionales. Muchos investigadores de lo educativo, de las reformas en este sector, Oscar Oszlak, Sergio Martinic por mencionar algunos, señalan que toda reforma educativa configura dos tipos de relaciones: por un lado las relaciones de saber, que son las que impactan la vida educacional, los currículos, lo pedagógico, lo didáctico, lo metodológico y la evaluación, y por otro lado configuran las relaciones de poder que reforma lo financiero. Precisamente, sobre este particular en el país hay una tensión por convertir la educación en una mercancía, en un artículo de compra y venta, someterla a las lógicas del mercado, a la rentabilidad, a la oferta y la demanda, a la productividad y a la ganancia. 

Como Federación decidimos no participar en la construcción del PND, porque a partir de la historiografía rastreada podemos afirmar que los PND se construyen por una necesidad de atender o cumplir un requisito, en buena medida son crónicas de elementos que no se van a cumplir, herramientas para ejecutar las políticas neoliberales, hoy direccionadas sobre todo por la Ocde, y nuestra posición no es parecida a esos designios. Hemos dicho, por ello, que participar en la construcción del PND, sin que nuestra palabra, propuestas y posturas sean tenidas en cuenta, no es otra cosa que legitimar las políticas de Estado, y de tajo también empezar a hacerle el juego a los designios de las lógicas internacionales ya referidas. 

 

da. Y en cuanto al Plan Decenal…

LES. Es importante resaltar, sobre el Plan Decenal de Educación, que debe recoger lo que en el acuerdo logramos reactivar, los foros educativos regionales, los foros educativos departamentales, como espacios para el diálogo social por la educación que  necesitamos como sociedad y país. Hoy requerimos una educación con pertinencia social, que es distinta a la educación con pertinencia ministerial. Nosotros pretendemos una educación que debe ponerse al día con los requerimientos de los contextos, que atienda la palabra, las posturas y las peticiones de los actores del hecho y el acto educativo. En consecuencia, si el gobierno prepara el Plan Decenal, nosotros estamos preparando el Tercer Congreso Pedagógico Nacional, por realizarse en el primer semestre del año que se avecina.

 

da. Ya que entramos en esta esfera del saber específico de los maestros, la investigación, la pedagogía, la formación de las nuevas generaciones, cuéntenos el itinerario y la fecha del Congreso Pedagógico (CP) y la manera cómo se está actuando.

LES. El CP está aprobado en nuestro plan de trabajo y tiene que empezarse a proyectar desde lo regional, por eso nuestro Centro de Estudios e Investigaciones Docentes (Ceid) ha activado los encuentros con nuestras juntas filiales, donde vamos a recoger el pensamiento y los ejes transversales que deban ser recreados y debatidos en el CP, que sin lugar a dudas tiene que ayudar a reafirmar la propuestas para la financiación de la educación, así como recoger las expectativas para confrontar la política educativa pública ministerial. El CP tendrá que trazar algunas líneas sobre un pensamiento universal educativo colombiano y seguirá haciendo énfasis en lo que hemos dicho: una educación con pertinencia social para los colombianos.

 

da. En el país existen unos Ceid más fuertes que otros, ¿cómo está ese cuadro de los Ceid y de la capacidad de movilización con los maestros, los jóvenes, las familias, las autoridades municipales, departamentales?

LES. Fecode viene trabajando en lo que he denominado Proyectos Vitales Institucionales (PVI), entre ellos: el Proyecto Educativo Pedagógico Alternativo (Pepa), la Educación en Inclusión y Género, así como en la Escuela como territorio de paz. En estos escenarios se han construido otro tipo de mentalidades, de visiones y seguramente hay mucho diálogo, ¿que habrá muchas distancias con algunos espacios territoriales particulares?, cierto, pero también hay muchos acercamientos y seguramente mucha posibilidad de entender y de recibir recomendaciones para una nueva práctica pedagógica y educativa.

Es este campo conocemos de experiencias pedagógicas interesantes en el escenario de escuela como territorio de paz, conocemos también las de la participación de muchos maestros –en el caso de Nariño– en el Proyecto Piemsa, por ejemplo; conocemos la participación de educadores en la configuración de Planes Decenales de Educación,  educación sin fronteras para construir ciudadanía como alguno que conocemos podemos recrear muchas experiencias en líderes, en guardianes, en constructores, en hacedores de paz, en facilitadores de convivencia, en proyectos productivos, en procesos alternativos y de manejo de energías renovables. Es decir, a pesar de las dificultades hay iniciativas que nuestros maestros lideran o acompañan, donde hay un maestro, donde hay una escuela, nuestra misión tendrá que ser la de siempre: ayudar a que los niños y jóvenes del país le sigan encontrando sentido a la vida. 

 

da. Entonces, en esa lógica el CP será un escenario que recoge la tradición, pero también será muy renovador.

LES. Por supuesto. Si nosotros lográramos hacer una narrativa, una pequeña visual del trabajo de los maestros, de contar el anecdotario de muchos maestros, seguramente confrontaríamos ese discurso acusador que el partido mayoritario del gobierno nos hace al señalarnos de que estamos adoctrinando, o cuando nos señalan de que estamos retorciendo las mentes de nuestros estudiantes. A quienes expresan ese tipo de acusaciones les diría que vayan a hacer educación en las realidades de nuestro país, venciendo las necesidades y quizá las dificultades, incluso las conflictividades a las que se enfrentan muchos maestros y maestras hoy para atender la educación de nuestros niños, o que vayan a las zonas donde la única manifestación de soberanía nacional es la escuela, en presencia de su profesor.

 

da. Queremos insistir sobre la idea de la escuela o el colegio como territorio de paz, ¿cómo se ha asumido en los municipios, en los departamentos, por las organizaciones gremiales del magisterio, esta magnífica iniciativa, y cuáles son las dificultades más terribles que han tenido? 

LES. Galtun y Smocker hablan de una paz cultural y de una paz estructural, y creo que nosotros desde el proyecto Escuela territorio de paz le estamos jugando, en primer momento, a esa paz cultural, que se refiere a que no puede haber distancias entre los beneficiarios de la educación; que se puede pensar en una educación desde la interculturalidad, donde no hayan fobias, etnocentrismos, silencios, marginamientos y olvidos. 

En esa perspeciva de paz cultural, tendremos que mirar cómo avanzamos hacia posesionar una paz ambiental, donde no se siga entregando en el país patentes de corso para que sobreexploten nuestros recursos naturales; pero también esa paz ambiental implica enseñar a cómo convivir no solamente el sujeto con el otro de carne y hueso, sino cómo enseñamos al sujeto a convivir con su contexto natural. 

La paz no solamente puede ser como firmar un acta o silenciar los fusiles, aquí necesitamos una paz laboral, lo que implica que el Gobierno atienda las peticiones y cumpla los acuerdos pactados; una paz laboral que no nos desconozca, que cumpla con el pliego de condiciones, que cumpla con las organizaciones sociales, campesinas, indígenas, los transportadores, es decir, habrá otro tipo de situaciones que hoy generan impases que necesitamos resolver para que la paz empiece a positivizarse y a construirse de manera material en el país. 

El proyecto está pensado en cómo desde la escuela empezamos a resolver conflictividades; si bien es cierto la ley 1620 de convivencia escolar trata de armonizar algunos elementos para mejorar la convivencia en la escuela, pero también es cierto que deja muchas responsabilidades que tienen que asumirlas otros escenarios y otros espacios. Para nosotros la ley de convivencia escolar en la escuela tiene que cumplir eso, una labor pedagógica, una labor académica y formativa, la labor disciplinar, la labor de juzgamiento y de castigo tiene que ser producto de otras iniciativas, pero la convivencia tiene que mirarse en contexto, más allá de lo que pasa en la escuela, diagnosticar las familias y los contextos para activar otras líneas de intervención que le corresponde al gobierno facilitarlas.

 

da. ¿En qué está el Estatuto Único Docente?

LES. Hoy ya no podemos hablar de un Estatuto Único, porque conocemos extraoficialmente que hay unos avances importantísimos en la construcción del Estatuto Etnoeducativo Indígena, en el marco del sistema educativo indígena propio; lo mismo están haciendo los compañeros afros. Consideramos, por ello, que en el primer momento no habrá un Estatuto Único, lo que vamos es a conciliar a través de la comisión tripartita, la que está constituida hoy producto de los acuerdos entre el Gobierno, representantes de la Cámara y del Senado y Fecode, es un estatuto de dignificación de la profesión docente. Creemos, con seguridad, que en el Estatuto tiene que regularse las condiciones de ingreso, de permanencia, de novedades, de ascensos y de retiro, tiene que regularse todo el sistema de carrera especial para el magisterio colombiano; tendremos que conciliar las nostalgias del 2277 –que son los compañeros vinculados con el decreto desde el año 1979– y las nuevas expectativas de los compañeros 1278. Seguramente hay que vencer muchos temores, seguramente habrá que conciliar muchos intereses. Pero acá tenemos la gran oportunidad para acabar muchos atropellos, como la evaluación, hoy como un impedimento perverso para el ascenso de los maestros.

Finalmente, vamos a cumplir la tarea orientada por la Junta Nacional de Fecode realizada el dia 14 de agosto: adelantar el paro nacional del magisterio de 48 horas para el próximo 28 y 29, en defensa de la vida, la salud con dignidad del magisterio y de nuestro Fondo nacional de prestaciones sociales del magisterio –Fomag–. Continuaremos sumando voluntades, construyendo alternativas,  transformando realidades y hermanados en la lucha. 

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Luis Edgardo Salazar

Diversas agendas y luchas afronta Fecode en el actual momento, entre ellas por establecer una fórmula que determine los recursos que deberá entregar el gobierno nacional vía Sistema General de Participaciones. La labor pedagógica, asumida en proyección al Congreso del ramo por realizarse en el 2020, también está presente. Estas y otras iniciativas demandan la participación activa y crítica del conjunto del profesorado.

 

desdeabajo (da). Sabemos que en los actuales momentos Fecode discute con el Ministerio de Educación y el gobierno nacional varios temas, nos gustaría ahondar en ellos; empecemos por la negociación sobre el Situado Fiscal.

Luis Edgardo Salazar (LES). El pasado 12 de febrero al amparo del proceso de negociación colectiva, Fecode radicó su pliego de peticiones, un consolidado de muchos esfuerzos, de muchas lecturas y visiones de nuestra Junta Nacional; nuestros equipos de trabajo y asesores contribuyeron en  su construcción.

El proceso de negociación fue intenso, y luego de más de un mes logramos consolidar el acta de acuerdos, firmada el 15 de mayo, justamente el Día del maestro. Hay que enfatizar que el acuerdo logrado fue con el gobierno nacional, no únicamente con el Ministerio de Educación Nacional (MEN); en las mesas de negociación tambien participó el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el Departamento Nacional de Planeación, delegados de otros ministerios, y agentes del gobierno; todos tendrían que dar garantía de lo firmado. 

 

da. ¿Cuál es el balance de lo firmado?

LES. Lo podríamos aterrizar así: Su impacto, alcance o el balance social y político de los acuerdos. En este particular, sin lugar a dudas, para nosotros es positivo, se logra que  el Gobierno acepte la propuesta de reformar la Constitución en lo referente al Sistema General de Participaciones (SGP), un propósito, una lucha que lideramos desde el año 2001 cuando el gobierno nacional, vía Acto Legislativo No. 01, de 2001, modificó los artículos 356 y 357 de la Constitución, arrancando un porcentaje notable del presupuesto para la educación, la salud, el agua potable y el saneamiento básico. Pasados estos años, y tras arduas luchas, el gobierno acepta la propuesta de Fecode, y renuncia a su pretensión de hacer una reforma general para garantizar los recursos que llegan vía SGP, o de transversalizar los recursos, que era su propuesta en los últimos encuentros.

 

da. Para lograr este asunto, que compromete a los municipios y departamentos, ¿hay algún tipo de coordinación con otras organizaciones sociales, políticas y culturales? 

LES. Por supuesto. También, como un componente adicional en el acuerdo, logramos impactar las bases y el articulado del Plan Nacional de Desarrollo (PND). Quedó acordado establecer una comisión de alto nivel, en la cual también participaran  delegaciones de otros actores, entre ellos el Minsalud, el Ministerio de Vivienda y Desarrollo Social, el Departamento Nacional de Planeación, MinHacienda –que es con quien más dificultades tenemos y vamos a tener–; la asociación de ciudades capitales (Asocapitales), también la Federación colombiana de gobernadores y de alcaldes. Están, así mismo, las centrales de trabajadores  hermanas, comunidades de investigadores, académicos entre otros. También actuarán con nosotros, otros componentes de las organizaciones sindicales que tienen mucho que ver con la defensa de la salud, el agua potable y el saneamiento básico.

 

da. ¿Quiere decir que consolidarán un espacio amplio de articulación con otros sectores?

LES. Esa es la idea, lograr articular y hermanar voluntades en procura de materializar la reforma constitucional, en la construcción de la fórmula hacia el S.G.P., asunto que no será fácil porque es trazar una ruta en  la vía de recuperar para el conjunto social mucha plata de lo público, que se esfumó en procesos pasados en los que fuímos derrotados. Es una lucha en la cual el gobierno tiene que garantizar, porque así está establecido en el acuerdo, los recursos crecientes y sostenibles para inyectarle otro tipo de oxígeno financiero a la educación pública y a la salud pública de los colombianos.

 

da. Es de suponer que el Gobierno no cederá con facilidad a una fórmula que le impacte sus cálculos económicos… 

LES. Sí, este segundo momento no será fácil. Conscientes de ello le decimos a nuestra base social, a nuestras filiales en los departamentos, que tenemos que trabajar de manera ardua para ganarnos la ciudadanía, su voluntad, entender que lo público debe ser una corresponsabilidad social; de otra manera no concretarémos a favor del país este segundo momento y la consolidación de una fórmula favorable para las mayorías. Es así como, seguramente, tendremos que activar muchas medidas de hecho y de sensibilización para lograr que se materialice este acuerdo con el amparo presupuestal que la educación y la salud pública necesitan.

 

da. En el PND quedó incluido el Plan Decenal de Educación, ustedes, tenemos entendido, no participaron en el desarrollo de esa propuesta. Cuéntenos.

LES. La educación gravita bajo la orientación de varias reformas: unas son las orbitales, que las podríamos llamar las lógicas internacionales que impactan la educación; las otras son las lógicas nacionales. Muchos investigadores de lo educativo, de las reformas en este sector, Oscar Oszlak, Sergio Martinic por mencionar algunos, señalan que toda reforma educativa configura dos tipos de relaciones: por un lado las relaciones de saber, que son las que impactan la vida educacional, los currículos, lo pedagógico, lo didáctico, lo metodológico y la evaluación, y por otro lado configuran las relaciones de poder que reforma lo financiero. Precisamente, sobre este particular en el país hay una tensión por convertir la educación en una mercancía, en un artículo de compra y venta, someterla a las lógicas del mercado, a la rentabilidad, a la oferta y la demanda, a la productividad y a la ganancia. 

Como Federación decidimos no participar en la construcción del PND, porque a partir de la historiografía rastreada podemos afirmar que los PND se construyen por una necesidad de atender o cumplir un requisito, en buena medida son crónicas de elementos que no se van a cumplir, herramientas para ejecutar las políticas neoliberales, hoy direccionadas sobre todo por la Ocde, y nuestra posición no es parecida a esos designios. Hemos dicho, por ello, que participar en la construcción del PND, sin que nuestra palabra, propuestas y posturas sean tenidas en cuenta, no es otra cosa que legitimar las políticas de Estado, y de tajo también empezar a hacerle el juego a los designios de las lógicas internacionales ya referidas. 

 

da. Y en cuanto al Plan Decenal…

LES. Es importante resaltar, sobre el Plan Decenal de Educación, que debe recoger lo que en el acuerdo logramos reactivar, los foros educativos regionales, los foros educativos departamentales, como espacios para el diálogo social por la educación que  necesitamos como sociedad y país. Hoy requerimos una educación con pertinencia social, que es distinta a la educación con pertinencia ministerial. Nosotros pretendemos una educación que debe ponerse al día con los requerimientos de los contextos, que atienda la palabra, las posturas y las peticiones de los actores del hecho y el acto educativo. En consecuencia, si el gobierno prepara el Plan Decenal, nosotros estamos preparando el Tercer Congreso Pedagógico Nacional, por realizarse en el primer semestre del año que se avecina.

 

da. Ya que entramos en esta esfera del saber específico de los maestros, la investigación, la pedagogía, la formación de las nuevas generaciones, cuéntenos el itinerario y la fecha del Congreso Pedagógico (CP) y la manera cómo se está actuando.

LES. El CP está aprobado en nuestro plan de trabajo y tiene que empezarse a proyectar desde lo regional, por eso nuestro Centro de Estudios e Investigaciones Docentes (Ceid) ha activado los encuentros con nuestras juntas filiales, donde vamos a recoger el pensamiento y los ejes transversales que deban ser recreados y debatidos en el CP, que sin lugar a dudas tiene que ayudar a reafirmar la propuestas para la financiación de la educación, así como recoger las expectativas para confrontar la política educativa pública ministerial. El CP tendrá que trazar algunas líneas sobre un pensamiento universal educativo colombiano y seguirá haciendo énfasis en lo que hemos dicho: una educación con pertinencia social para los colombianos.

 

da. En el país existen unos Ceid más fuertes que otros, ¿cómo está ese cuadro de los Ceid y de la capacidad de movilización con los maestros, los jóvenes, las familias, las autoridades municipales, departamentales?

LES. Fecode viene trabajando en lo que he denominado Proyectos Vitales Institucionales (PVI), entre ellos: el Proyecto Educativo Pedagógico Alternativo (Pepa), la Educación en Inclusión y Género, así como en la Escuela como territorio de paz. En estos escenarios se han construido otro tipo de mentalidades, de visiones y seguramente hay mucho diálogo, ¿que habrá muchas distancias con algunos espacios territoriales particulares?, cierto, pero también hay muchos acercamientos y seguramente mucha posibilidad de entender y de recibir recomendaciones para una nueva práctica pedagógica y educativa.

Es este campo conocemos de experiencias pedagógicas interesantes en el escenario de escuela como territorio de paz, conocemos también las de la participación de muchos maestros –en el caso de Nariño– en el Proyecto Piemsa, por ejemplo; conocemos la participación de educadores en la configuración de Planes Decenales de Educación,  educación sin fronteras para construir ciudadanía como alguno que conocemos podemos recrear muchas experiencias en líderes, en guardianes, en constructores, en hacedores de paz, en facilitadores de convivencia, en proyectos productivos, en procesos alternativos y de manejo de energías renovables. Es decir, a pesar de las dificultades hay iniciativas que nuestros maestros lideran o acompañan, donde hay un maestro, donde hay una escuela, nuestra misión tendrá que ser la de siempre: ayudar a que los niños y jóvenes del país le sigan encontrando sentido a la vida. 

 

da. Entonces, en esa lógica el CP será un escenario que recoge la tradición, pero también será muy renovador.

LES. Por supuesto. Si nosotros lográramos hacer una narrativa, una pequeña visual del trabajo de los maestros, de contar el anecdotario de muchos maestros, seguramente confrontaríamos ese discurso acusador que el partido mayoritario del gobierno nos hace al señalarnos de que estamos adoctrinando, o cuando nos señalan de que estamos retorciendo las mentes de nuestros estudiantes. A quienes expresan ese tipo de acusaciones les diría que vayan a hacer educación en las realidades de nuestro país, venciendo las necesidades y quizá las dificultades, incluso las conflictividades a las que se enfrentan muchos maestros y maestras hoy para atender la educación de nuestros niños, o que vayan a las zonas donde la única manifestación de soberanía nacional es la escuela, en presencia de su profesor.

 

da. Queremos insistir sobre la idea de la escuela o el colegio como territorio de paz, ¿cómo se ha asumido en los municipios, en los departamentos, por las organizaciones gremiales del magisterio, esta magnífica iniciativa, y cuáles son las dificultades más terribles que han tenido? 

LES. Galtun y Smocker hablan de una paz cultural y de una paz estructural, y creo que nosotros desde el proyecto Escuela territorio de paz le estamos jugando, en primer momento, a esa paz cultural, que se refiere a que no puede haber distancias entre los beneficiarios de la educación; que se puede pensar en una educación desde la interculturalidad, donde no hayan fobias, etnocentrismos, silencios, marginamientos y olvidos. 

En esa perspeciva de paz cultural, tendremos que mirar cómo avanzamos hacia posesionar una paz ambiental, donde no se siga entregando en el país patentes de corso para que sobreexploten nuestros recursos naturales; pero también esa paz ambiental implica enseñar a cómo convivir no solamente el sujeto con el otro de carne y hueso, sino cómo enseñamos al sujeto a convivir con su contexto natural. 

La paz no solamente puede ser como firmar un acta o silenciar los fusiles, aquí necesitamos una paz laboral, lo que implica que el Gobierno atienda las peticiones y cumpla los acuerdos pactados; una paz laboral que no nos desconozca, que cumpla con el pliego de condiciones, que cumpla con las organizaciones sociales, campesinas, indígenas, los transportadores, es decir, habrá otro tipo de situaciones que hoy generan impases que necesitamos resolver para que la paz empiece a positivizarse y a construirse de manera material en el país. 

El proyecto está pensado en cómo desde la escuela empezamos a resolver conflictividades; si bien es cierto la ley 1620 de convivencia escolar trata de armonizar algunos elementos para mejorar la convivencia en la escuela, pero también es cierto que deja muchas responsabilidades que tienen que asumirlas otros escenarios y otros espacios. Para nosotros la ley de convivencia escolar en la escuela tiene que cumplir eso, una labor pedagógica, una labor académica y formativa, la labor disciplinar, la labor de juzgamiento y de castigo tiene que ser producto de otras iniciativas, pero la convivencia tiene que mirarse en contexto, más allá de lo que pasa en la escuela, diagnosticar las familias y los contextos para activar otras líneas de intervención que le corresponde al gobierno facilitarlas.

 

da. ¿En qué está el Estatuto Único Docente?

LES. Hoy ya no podemos hablar de un Estatuto Único, porque conocemos extraoficialmente que hay unos avances importantísimos en la construcción del Estatuto Etnoeducativo Indígena, en el marco del sistema educativo indígena propio; lo mismo están haciendo los compañeros afros. Consideramos, por ello, que en el primer momento no habrá un Estatuto Único, lo que vamos es a conciliar a través de la comisión tripartita, la que está constituida hoy producto de los acuerdos entre el Gobierno, representantes de la Cámara y del Senado y Fecode, es un estatuto de dignificación de la profesión docente. Creemos, con seguridad, que en el Estatuto tiene que regularse las condiciones de ingreso, de permanencia, de novedades, de ascensos y de retiro, tiene que regularse todo el sistema de carrera especial para el magisterio colombiano; tendremos que conciliar las nostalgias del 2277 –que son los compañeros vinculados con el decreto desde el año 1979– y las nuevas expectativas de los compañeros 1278. Seguramente hay que vencer muchos temores, seguramente habrá que conciliar muchos intereses. Pero acá tenemos la gran oportunidad para acabar muchos atropellos, como la evaluación, hoy como un impedimento perverso para el ascenso de los maestros.

Finalmente, vamos a cumplir la tarea orientada por la Junta Nacional de Fecode realizada el dia 14 de agosto: adelantar el paro nacional del magisterio de 48 horas para el próximo 28 y 29, en defensa de la vida, la salud con dignidad del magisterio y de nuestro Fondo nacional de prestaciones sociales del magisterio –Fomag–. Continuaremos sumando voluntades, construyendo alternativas,  transformando realidades y hermanados en la lucha. 

Publicado enEdición Nº260
Martes, 27 Agosto 2019 09:50

Discurso en clase: Hablar con el alma

Discurso en clase: Hablar con el alma

“Al igual que el niño que está aprendiendo a montar en bicicleta logra montar de hecho cuando se sumerge a fondo en esta actividad y, por contrapartida, se cae al suelo cuando se para a considerar lo bien o lo mal que lo está haciendo,  así nosotros, todos, en cualquier actividad  que llevemos a cabo”.

Pablo D’Ors

 

Como lo decía Shakespeare, y lo reiteró D’Ors, lo verdadero, lo real surge del compromiso profundo, no de los gestos superficiales. Tal como lo he explicado muchas veces a mis estudiantes de Ciencia Política en la Universidad del Rosario (Bogotá), en las jornadas de tutoría, el discurso se puede hacer de dos maneras: tipo estudiante y tipo orador. (Digo “el discurso” porque se trata de un ejercicio de retórica canónico y tradicional en la Facultad). 

Para dar algo más de contexto digamos dos cosas. Todos los estudiantes de primer semestre deben presentar al final del curso de Argumentación un discurso clásico interpretado por ellos. El texto se les entrega dos meses antes de modo que lo memoricen y lo preparen. Ya está editado a unas 320 palabras, de modo que dure alrededor de tres minutos. Al comienzo lo hacen muy mecánico, pero a medida que avanzan las tutorías, la caracterización va ganando brillo. Los mejores logran conmover al público. Como les suelo decir: “Ellos no declaman el discurso, como dice Shakespeare, sino que se convierten en él”. Le dan vida de tal forma que en ocasiones he visto estudiantes que superan estrellas de cine. Uno entre tantos ejemplos es la interpretación del discurso de Marco Antonio en el funeral del César que aparece en la película Le brio. Mis alumnos siempre lo hacen mejor que Daniel Auteiul y su discípula de la Sorbona. Siempre.

La diferencia entre estas dos formas de hacer el discurso es clara. En la primera, tipo estudiante, se sabe bien el discurso y lo actúa. Todo sucede en este caso guiado por la mente. Las manos, los pies, la cara, toda la expresión corporal depende de decisiones ensayadas. El resultado es que no se ve natural, se ve postizo, se ve como una lección: “La célula”. La mente está puesta en las palabras, los gestos, y los movimientos; en general, en la parte técnica, y no en lo esencial: el mensaje.

Nada más patético que ver a los chicos en bachillerato haciendo la clásica exposición de “La célula” en el tablero. Con sus carteleras pegadas en la pared, le dan la espalda a sus compañeros, miran al profesor todo el tiempo, leen mal lo que escribieron y esperan sacar 5.0 porque las imágenes (que hizo la mamá) están muy bonitas.

El orador, al contrario, transmite una emoción. Se sabe el discurso a la perfección, igual que en el caso anterior, pero su mente está puesta en el mensaje: las ideas y las emociones correspondientes. Vocaliza bien y con melismas (no me pregunten qué son los melismas). Articula claramente los famosos sonidos difíciles, en especial la “n” y la “rr”, “cannnta oh rrrey del cielo”. Estas sílabas suenan timbradas dentro de la palabra. Además, no se come sílabas, no mutila y pega palabras, ni deja apagar la voz al final de la frase. Refleja, con naturalidad, las impresiones espirituales contenidas en el mensaje del discurso. Si es triste, la voz timbra en esa dirección; si es arenga, el público se siente convocado; si es indignación, ironía o sorpresa el discurso va ídem. Y, por supuesto, lleva un ritmo, una cadencia, con sus altos y sus bajos, de modo que cuando cierra, el público siente que terminó y no se queda esperando lo que no ha de llegar. 

En síntesis, el orador capta el alma de discurso; el estudiante hace una tarea, “La célula”. El orador habla desde el corazón, porque está convencido profundamente del mensaje que presenta. El estudiante habla desde la mente, porque está preocupado por hacer bien la tarea que le pusieron, y para que lo ensayado no se le olvide.

Cambiando un par de palabras del original (van en cursiva) se podía explicar de nuevo esta idea sacando una cita de Pablo d’Ors en su libro Biografía del silencio. “Quienes nos dedicamos a la retórica tenemos muy claro que lo que brota de la mente está muerto y que vive, en cambio, lo que brota de un fondo misterioso al que, a falta de un nombre mejor, llamaré yo auténtico” (Pablo d’Ors, p. 65).

Para efectos de la calificación, un estudiante excelente saca 3.0; un orador excelente, 5.0. La nota mínima para el estudiante es 1.0; para el orador que termina su discurso, 3.5. La diferencia entre un estudiante excelente y un orador excelente es de intensidad, de alma. El primero se ve falso, y el segundo se funde con su discurso. Por lo común, todas las presentaciones del estudiante son iguales, porque están ensayadas. En cambio, el orador siempre que presenta el discurso varía un poco con cada nueva salida al escenario, porque él responde a un principio distinto, intengible. Por lo tanto, sus sonidos no salen de la masa gris, sino del plexo solar (¿qué querrá decir “plexo solar”?). Bueno desde el pecho, el centro de las emociones, según Platón.

Todo esta explicación está muy bien, ni más faltaba, pero hacer la distinción entre lo uno y lo otro no siempre es fácil. Cuando un grupo de estudiantes ve la presentación del compañero y este grita y gesticula, tienden a aplaudirlo generosamente, se dejan impresionar y creen estar en presencia de un orador. Con el tiempo y las tutorías, el ojo y la sensibilidad se van afinando y cada vez es más fácil ver cuándo es cuándo y quién es quién. Un discurso es como una partitura y el alumno es el interprete. No basta con que se sepa las notas y las ejecute todas, se necesita que a partir de ellas produzca eso que llaman música. Pero catarla no es tan sencillo ni se da de buenas a primeras. No obstante, con un poco de ensayo es fácil distinguir el ruido de la armonía.

Shakespeare se copió de mí. Dice algo similar, en el mismo sentido, pero con menor perspicacia, en Acto III, escena II, de Hamlet: “Te ruego que recites el pasaje tal como lo he declamado yo, con soltura y naturalidad, pues si lo haces voz en grito, como acostumbran muchos, de vuestros actores, valdría más que lo diera a un voceador de periódicos. Guárdate bien de aserrar demasiado el aire, así, con la mano” (Hamlet, Act. III, Esc. II). 

La pregunta más potente y al mismo tiempo la más ridícula que recibo en las tutorías es la del estudiante que me pide que le diga cómo sentir el discurso. Yo le digo que convenciéndose de la verdad y la importancia del mensaje que contiene. Y me reitera que cómo se convence del mensaje y la importancia que contiene. Yo le digo que este es un caso para Kant. Enmanuel Kant decía que era capaz de enseñar las reglas de la lógica, pero no de utilizarlas. De hecho, agrega el ilustre filósofo alemán, quien usa bien las reglas de la lógica es inteligente; el otro, lerdo.

En fin, hay dos formas de hacer el discurso. Ambas requieren mucho ejercicio, mucha repetición. Puedo decir que lo mejor es que la etapa superior sale de la inferior, tipo estudiante. Un buen estudiante, en algún momento de su ensayo, da el salto dialéctico al siguiente estadio y sigue como orador. Y una vez experimenta la felicidad de expresarse desde lo más profundo, sabrá de qué estamos hablando. Y si tienen dudas escríbanme a mi correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. Eso les digo, para ver cómo lo están haciendo.

Nota: La vocalización se ensaya con el palito pincho (mi gran invento, mi cordial regalo), diciendo todo el discurso sílaba por sílaba, sintiendo que todos los sonidos se articulan bien. Luego de este ensayo palillesco, se deja de lado el palito en un lugar limpio, en una servilleta, una cajita plástica que haya sido previamente desinfectada para no contaminarlo y pueda ser reutilizado luego (toda esta explicadera está fuera de lugar, ¿cierto?). Decía, luego de ensayar sílaba por sílaba se dice todo entero el discurso para sentir que los sonidos se arman fáciles y dulces en la boca, sin esfuerzo. Suficiente explicación, ¡a trabajar, vagos!

Publicado enEdición Nº260
Eusebio Leal, Historiador de La Habana. Foto: Yander Zamora/ La Tiza

 “El que conoce lo bello, y la moral que viene de él,

 no puede vivir luego sin moral y sin belleza”.

José Martí

 

Frente al Historiador de La Habana, Eusebio Leal, se han sentado decenas de personas con el propósito de entrevistarle; de incontables formas se ha recabado su opinión acerca de “lo humano y lo divino”, lo inmaterial y lo tangible. Cuando una sabe que tendrá la posibilidad de estar en ese rol, al inmenso honor se le suma una igual dosis de ansiedad.

¿Qué pregunta, entre todas las deseadas, presentarle? ¿Cuál, que no sea reiterativa? ¿Cómo deslindar y establecer en tan poco tiempo un puente entre su obra de rescate patrimonial y la promoción de una cultura de diseño en el entorno visual del Centro Histórico habanero?

Ante la condicionante de su escaso tiempo es preciso ir a las esencias y centrarnos en el factor común que caracteriza el trabajo de la Oficina del Historiador al intervenir un inmueble, un espacio abierto o editar una publicación: la estética de lo bien hecho.

 La belleza, en su relación con el diseño, no es resultado de una acción cosmética, de una convocatoria a destiempo para poner “lindas” las cosas. En cambio, un producto de buen diseño irradia belleza en la armonía que integran su expresión material, el uso al que invita, las ideas que representa. ¿Cómo se forma en usted la noción de lo bello?

— Para empezar, habría que tomar como exergo ese hermoso poema cantado de Silvio Rodríguez, cuando pide que el rabo de nube se lleve lo feo y deje con nosotros lo bello.

“Lo bello siempre es una relación misteriosa entre nosotros y lo que admiramos, pero no cabe duda de que eso también es fruto de una educación y de la interacción con una serie de señales que nos van marcando pautas.

“Cuando era niño, en la escuela se nos pedía hacer diseños con papelitos de colores, algo parecido al origami japonés. Aquello era una sugerencia para el uso del color y de la forma, para la búsqueda de una estética de la vida cotidiana, que es para mí la cuestión fundamental.

“Hay una necesidad de transmitir a todas las generaciones ese culto a la belleza. Para ello el diseño debe entrar en el universo del hogar y estar presente en los cubiertos, la loza, el vestuario.

“Hace años una gran amiga, Nisia Agüero, realizó grandes esfuerzos por llevar el arte y el diseño a los tejidos. Enseñanzas como esa ayudaron a formar en nosotros —la Oficina del Historiador— una urgencia por decir nuestra palabra a partir de una política: incorporar el diseño a las diferentes esferas de nuestro quehacer. Así lo hicimos con las publicaciones, es algo en lo cual ha trabajado mucho (Carlos Alberto) Masvidal, Premio Nacional de Diseño y que se ejemplifica en los títulos de nuestra casa editora Boloña o en los números de la revista que testimonia nuestra labor, Opus Habana.

“También hemos integrado el diseño a la concepción de una moderna versión del museo que trasciende la muestra de la colección y apuesta por la interactividad; es lo que hemos desarrollado en el Palacio del Segundo Cabo.

“De igual manera, en la nueva museología didáctica dirigida a los niños y jóvenes del Centro a+ espacios adolescentes, hay todo un diseño que aprovecha los códigos de la antigua fábrica que existía donde hoy está enclavada la institución, para hacer un discurso de la belleza en el mundo fabril.

“Hemos tratado de incorporar estos principios en la concepción de una vivienda decorosa y digna, para lo cual hacemos algo más que levantar paredes, dentro de los límites que imponen las carestías. Soy de los que creen que con poco se puede hacer mucho”.

Sin necesidad de pausas para rebuscar en el pasado, Eusebio elige entre sus memorias una vivencia muy peculiar, que ejemplifica su afirmación.

“En la antigua casa de la Obrapía, que no era lo que conocemos hoy sino un edificio habitado, un gran solar lleno de barbacoas y laberintos, vivían unos amigos que precisamente trabajaban en una revista. Un día me invitaron a que comiera en su hogar y, al llegar, me encontré algo inconcebible. Habían arreglado todo usando cajas y otros objetos que las personas desechaban, armonizando colores; tenían una jaula de güin con un canario, una mesita con sus cuatro sillas diferentes… Ellos me demostraron que era posible, con escasos medios, construir un pequeño espacio de felicidad. Con poco se puede hacer algo útil y bello, siempre y cuando bien se utilice.

La Oficina del Historiador ha apostado por expresar ese maridaje entre forma y función a través de obras de alto impacto social. Así vemos viviendas, escuelas, centros de atención a adultos mayores o a menores de edad que son referentes tanto estéticos como en los servicios que prestan. ¿Cómo se llega a este concepto?

— Es el resultado de una evolución; siempre he negado que sea la obra de un iluminado, rechazo para mí el protagonismo absoluto en estas cuestiones. Tenemos varios puntos desde los cuales florecen iniciativas que se expresan en proyectos como el de “a+”, uno de los más importantes, en mi opinión.

“La manzana donde se ubica el Centro —delimitada por las calles Teniente Rey, Habana, Muralla y Compostela— era un amasijo en el que se encontraban una antigua fábrica de medicamentos, otra de envases, unos depósitos de alcohol; lo que había sido el colegio de José de la Luz y Caballero1 se había convertido en un taller de reparación de vehículos… Todo aquello había sido anarquizado, nada tiraba en una sola dirección.

“El nuevo proyecto se concibió como un desarrollo armónico en el cual habría viviendas, se restauraría la farmacia, rescataríamos la huella positiva del pasado que era la escuela, pero quedaba una piedra por solucionar: la vieja fábrica.

“Ahí se diseñó el Centro de Adolescentes. La dirección de Arquitectura y Urbanismo de la Oficina del Historiador, particularmente ese equipo que trabajó con el arquitecto (Orlando) Inclán, hizo un trabajo precioso, dejando toda la maquinaria industrial a la vista, la viga de hierro transformada con un cambio de color, las ruedas dentadas… Rescatar y mostrar el patrimonio industrial es importantísimo”.

De la descripción del proyecto hecho realidad Leal pasa, casi sin transición, a hablarnos de un nuevo anhelo; como si para él no hubiera posibilidad de conformarse mientras exista un lugar relevante opacado por el deterioro o la infrautilización.

“Sueño con el gran edificio de la fábrica de electricidad2 convertido en un centro de arte moderno, donde toda esa antigua tecnología pueda dar una explicación de sí misma y nos introduzca a un mundo donde ya no habite el silencio sino la cultura, la conferencia, el trasiego de las personas de un lugar a otro. Lograr introducir esos códigos en las nuevas generaciones es trascendental, sobre todo ante el avance de una degradación de la ciudad.

“En distintos lugares vemos cómo va surgiendo un tipo de arquitectura desorientada donde la gente busca resolver sus problemas, pero no hay una palabra que le diga ‘esta es la línea, este es el pequeño espacio de caminar, aquella el área verde, así la fachada’. Se trata de una arrabalización que ignora lo bello como necesidad incorporada a la necesidad elemental de tener un techo”.

 Ante esa proliferación de ambientes anárquicos, ¿cuán necesario resulta hacer del diseño un componente más activo en el modelo de prosperidad que queremos construir?

— Primero he de decir que no se puede convertir en consigna o en esquema grabado en lápida algo tan serio como aspirar a un socialismo próspero y sostenible. ¿Cómo puede ser próspero y sostenible nuestro modelo, si no se desatan las manos de la creatividad, si no se establece un diálogo perenne con la realidad. ¿De qué manera lograrlo si primero no se pone la mano en el corazón de la necesidad, si de pronto un acontecimiento extraordinario —como el tornado que castigó gran parte de capital cubana el pasado 27 de enero— nos pone de manifiesto y nos tira sobre la mesa las enormes necesidades acumuladas en la gran concentración que la ciudad supone, quizás una de las más grandes en esta latitud de las Antillas?

“Cuando yo hablo de la monumentalidad de La Habana nunca me refiero al Centro Histórico, porque siempre he afirmado que tiene muchos centros históricos, como Luyanó, otros espacios de Diez de Octubre, La Lisa… En cada uno de ellos se ha manifestado la originalidad y la creatividad de generaciones para construir un diseño orgánicamente previsto desde el día en que nace la ciudad, cuando se orienta que las calles deben caminar de norte a sur, buscando los vientos; la plaza será lugar de reunión; la fuente servirá para buscar el agua, lavar la ropa y dar una imagen de tranquilidad en la relación del hombre con el agua.

“Creo que esa noble aspiración a la que todos queremos contribuir (el socialismo próspero y sostenible) tiene que basarse sobre esos parámetros. La ciudad no es un campamento, es algo más; precisamente, el campamento ha quedado atrás, la ciudad es una expresión superior; hay una racionalidad en su diseño que no puede ser omitida, ni tampoco pretender que sea homogénea. Cada barrio tiene su personalidad, cada invisible frontera aporta un carácter diferente, una forma de conducirse, de expresarse, de ver el mundo.

“Hay una síntesis de ese diseño en el gran paseo de la 5ta. Avenida, donde cada cierto tiempo los árboles cambian, cada tramo tiene su especificidad; por un momento vemos las palmas de corojo, luego aparecen las palmas barrigonas, en un punto están las acacias nudosas, en otro lado la araucaria… esa es la ciudad”.

La media hora acaba. Otros compromisos esperan por Eusebio. Nos despedimos reticentes. Una siente que a este entrevistado excepcional habría que haberle preguntado por el decoro, la Patria, la humildad, la migración, la escuela, los pregones, las tradiciones o el café; por La Habana Vieja que renace o La Habana nueva que envejece. Del otro lado, con la hidalguía indeclinable que su eterno traje gris no puede esconder, habríamos recibido siempre una respuesta generosa, sabia, intensa.

Pero una comienza y termina hablando de “lo bello” porque, como dijera a La Tiza el Premio Nacional de Diseño, Carlos Alberto Masvidal, en la Oficina del Historiador la belleza funciona, y bella es la obra de conservación patrimonial emprendida por esta institución, la cual nos permite amar y vivir una ciudad de 500 años con su bullicio, su eclecticismo y sus sábanas multicolores —ya nunca más solo blancas— izadas en los balcones. Porque bello es el legado de este Historiador dedicado a la restauración de las esencias de una urbe y de los sueños de quienes la habitan. Porque bello es ser leal al propósito de levantarse cada día para hacer de Cuba un país mejor, ser leal desde la médula, desde el apellido.

 

17 agosto 2019 |

Notas:

1 Antiguo colegio El Salvador, hoy escuela primaria. 

2 Edificación de Tallapiedra.

(Tomado de La Tiza)

Publicado enCultura
Martes, 30 Julio 2019 08:50

Una misión al orden del día

Una misión al orden del día

Hay una sana expectativa por la nueva Misión de Sabios convocada por el presidente Duque, y tal vez por eso poco se discute acerca de lo sucedido con las recomendaciones presentadas por la anterior Misión. Es saludable, pues, recordar algunos hechos que condujeron a la creación de la llamada Misión de Sabios por el hoy expresidente César Gaviria. En su condición de Presidente que convocaba, afirmó que en su gobierno algo se hizo pero en educación no se hizo nada: “[…] se hicieron algunas cosas pero en educación en cambio no se avanzó nada”.

Ese juicio autocrítico no lo expresaba solamente Gaviria. El ministro de Hacienda de la época, Rudolf Hommes, declaró en El Tiempo (febrero 16 de 1994) lo siguiente: “Verdaderamente le hubiera metido más plata a la educación, si nos hubiéramos dado cuenta a tiempo de su importancia y prioridad”.

Bueno es recordar que el gobierno si tuvo una política educativa: se llamó “Apertura educativa”. Esa política tuvo un rechazo rotundo de los maestros y de Fecode, su organización sindical. El número 23 de la revista Educación y Cultura recoge las razones que llevaron a enfrentar la propuesta del Gobierno y a proponer que en correspondencia con los nuevos postulados de la Constitución de 1991 se elaborará una Ley estatutaria de la educación.

El proceso político cultural que se inició culminó con la promulgación por el presidente Gaviria de la Ley General de Educación, el 8 de febrero de 1994. En el informe de la misión: “Al filo de la oportunidad”, se caracteriza esta Ley en los siguientes términos:”Esta ley abre caminos prometedores para una verdadera reforma de la educación formal y está actualmente en proceso de reglamentación. La autonomía de las instituciones, el proyecto educativo institucional, el gobierno escolar con participación de la comunidad y la constitución de juntas de educación, desde las municipales y departamentales hasta la nacional prometen una mejor relación entre la educación y la sociedad civil, y permiten anticipar una dinámica de renovación educativa”.

Pero estas expectativas de renovación se fueron paulatinamente debilitando en la maraña de los acontecimientos que convirtieron los asuntos del narcotráfico y la guerra en lo fundamental. En esa situación adversa, sin embargo, la educación tuvo en los maestros y los estudiantes unos defensores aguerridos.

Estamos pues de nuevo al filo de la oportunidad y sigue vigente la expectativa de una dinámica de renovación educativa. Pero se puede ir más allá, como lo propuso García Márquez en la proclama que escribió: “Creemos que las condiciones están dadas como nunca para el cambio social, y que la educación será su órgano maestro”.

Los acuerdos de La Habana proporcionan unas premisas histórico culturales para el cambio social y la nueva Misión de Sabios puede avanzar en la elaboración de propuestas para convertir a la educación en su órgano maestro. Pero también puede suceder lo que ya sucedió.

Veamos. Aunque la nueva Misión fue convocada al inicio del Gobierno, la expectativa de un cambio social no aparece en el horizonte del presidente Duque y del jefe de su partido, Álvaro Uribe. Pero frente a esa voluntad adversa al cambio existe un amplio consenso en la sociedad colombiana alrededor de la defensa de la paz y la necesidad de cambios que nos lleven de la República política a la República social. Ojalá los nuevos comisionados tengan la lucidez suficiente para apoyarse en esa dinámica de la sociedad al elaborar sus propuestas.

¿Estaremos frente a una nueva frustración o la sociedad colombiana logrará hacer de la educación el órgano maestro del cambio social que necesitamos?

Publicado enEdición Nº259
El machismo radical que adoctrina a las mujeres en las iglesias ultraconservadoras de Brasil

Una reportera se infiltra en reuniones masivas, misas locales y reuniones de autoayuda donde se promueve un fundamentalismo religioso clave para el poder de Bolsonaro

 

 “Usted que sufrió abuso en la infancia, Jesús perdona su culpa”, dice ante 10.000 mujeres un obispo

 La figura más visible es la ministra Damares, una pastora evangélica en guerra contra "la ideología de género" como culpable de los problemas de las mujeres

Después de una larga espera en una de las muchas colas compuestas exclusivamente por mujeres, abro mi bolsa para que una muchacha con una sonrisa en el rostro y una linternita en la mano la revise cuidadosamente: “Ah, querida, aquí no se permite entrar con móvil, puedes bajar para guardarlo en una taquilla”, dice, señalando una escalera con la linterna. Una hora y dos colas después —también tuvimos que pasar por un detector de metales— estamos dentro del gigantesco Templo de Salomão, sede mundial de la Iglesia Universal del Reino de Dios, localizada en São Paulo, para la que sería la “Reunión de Autoayuda”, un encuentro trimestral que da orientaciones exclusivas para las mujeres.

Después de que una de las trabajadoras vestida con túnicas abra las puertas, veo a lo lejos el altar con un arca dorada de ángeles inmensos y cuatro pantallas —dos del tamaño de pantallas de cine— que exhiben un vídeo del obispo Edir Macedo, fundador y líder de la Iglesia, de rodillas rezando fervorosamente. El templo está a media luz, apenas iluminado por las 12 réplicas de menorot judíos de 5 metros de altura y 300 kilos de peso cada uno, pegados a las paredes. Cuando todas las mujeres se acomodan, el vídeo se detiene, las 10 mil lámparas de LED pegadas al techo de la nave principal se encienden y Edir Macedo aparece en persona para comandar la noche.

En la Iglesia Universal, solo los hombres pueden ser pastores y obispos. El Templo de Salomão tiene capacidad para 10.000 personas sentadas. En aquella noche, todos los asientos estaban ocupados por mujeres y había muchas de pie.

Según el Censo de 2010, las mujeres son la mayoría de la población evangélica de Brasil, con 55,57% de un total de más de 42,3 millones de personas. Entre las denominaciones, la Iglesia Universal del Reino de Dios, una de las mayores organizaciones religiosas del país, es la que tiene mayor proporción de mujeres, con un poco más del 59% de su congregación. También es una de las iglesias que apoyaron la elección de Bolsonaro a la Presidencia; el Partido Republicano Brasileño (PRB), dirigido por el obispo licenciado de la Universal, Marcos Pereira, es parte de la base aliada del gobierno.

Desde el nombramiento de la pastora Damares Alves al frente del Ministerio de la Mujer, de la Familia y de los Derechos Humanos, un equipo de reporteros de la Agência Pública ha frecuentado congresos y conferencias dirigidas a mujeres evangélicas (los relatos están a lo largo de este reportaje) y ha oído historias de mujeres que frecuentan las iglesias, que las frecuentaron y de pastoras de las más variadas denominaciones para intentar entender hasta qué punto las convicciones religiosas de Damares —ministra en un Estado constitucionalmente laico— comandan su actuación al frente del ministerio.

El obispo Edir Macedo abre la conferencia exhibiendo en las pantallas una foto de Facebook de una pareja. “Vean lo felices que están, cómo él exhibe a su mujer, todo orgulloso”, dice. En seguida, surge en la pantalla un vídeo filmado con un celular mostrando a un hombre que entra en un coche en llamas, luego reducido a un cuerpo carbonizado. “Ese hombre, que entró en el coche en llamas, es aquel de la foto. Él descubrió a su esposa con otro hombre. Perdió las ganas de vivir. Y aquí te pregunto: ¿y el alma de él?”, concluye.

El sermón seguiría diciendo a las mujeres que una palabra es capaz de matar a un matrimonio; que no pueden ser tan ansiosas —“la ansiedad es un espíritu de Satanás”, afirma el obispo— y que, si queremos a un príncipe encantado, necesitamos rezar al rey [Jesucristo] porque, si somos ansiosas, el diablo va a mandar a su príncipe y nos atrapará.

Macedo dice también que las mujeres necesitan casarse con hombres superiores en cultura y condiciones financieras, porque el marido es el que debe suplir a la casa. “Si fueras la proveedora, tu matrimonio estaría destinado al fracaso”. El hombre debe ser la cabeza de la unión y la mujer, el cuerpo. “Mi esposa sustituye a mi madre, cuida de mí y yo le doy lo bueno y lo mejor. En el matrimonio, el hombre es Jesús y la mujer es la iglesia”. Después de algunos pedidos de diezmos y ofrendas —incentivados por el recordatorio del lujo del lugar en el que estamos. “¿Ustedes están cómodas? Pues esto aquí tiene un gasto de más de 5 millones de reales por mes”—, de la venta de la Biblia comentada y de otros accesorios, vendría la frase que marcaría la noche. Llamando al frente a las mujeres que quisieran recibir la oración, el obispo dice: “Usted que sufrió abuso en la infancia, Jesús perdona su culpa”.

Godllywood

La “Reunión de Autoayuda” es parte de un programa de la Iglesia Universal dirigido a las mujeres, llamado Godllywood, creado por la hija de Edir Macedo, Cristiane Cardoso, en 2010. Cristiane es también autora de un blog, de varios libros que definen qué es ser una mujer virtuosa y, en compañía del marido, el obispo Renato Cardoso, lidera programas de televisión con nombres en inglés que enseñan a parejas heterosexuales a tener éxito en la relación.

Según la explicación del sitio oficial, “Godllywood, nació de una revuelta sobre los valores equivocados que nuestra sociedad ha adquirido a través de Hollywood [El 'God' de Godllywood significa Dios en inglés]. En este trabajo, nuestro principal objetivo es el de llevar a las jóvenes a convertirse en mujeres ejemplares y contrarias a las influencias e imposiciones hollywoodienses que desarrollan los lazos familiares que se han perdido en los últimos años”.

Funciona más o menos como una mezcla de hermandad y gymkana, en la que las mujeres, divididas por franjas de edad, tienen que cumplir tareas diarias, semanales y mensuales que van desde no comer carbohidratos a hacerse las uñas, peinados, cuidar de la casa y preparar cenas para el marido. Quien no cumpla las reglas es apartada del grupo, que tiene incluso cursos específicos para mujeres en situación de violencia, por ejemplo.

Madre, de sangre o en espíritu, esposa honrada, sea por la unión ya consagrada, sea por destino; eterna novia del señor Jesucristo. Esas fueron las principales referencias de lo que es ser mujer en tres iglesias evangélicas cuyos espacios frecuenté en este mes de mayo —la Iglesia Universal del Reino de Dios, la Iglesia Apostólica Renacer en Cristo y la Iglesia Batista de Lagoinha, donde predica la ministra Damares Alves.

“Nadie aquí cree que los hombres tienen que lavarse la ropa, ¿no?”, cuestiona la profesora Fernanda Lellis, despertando una serie de risitas condescendientes entre las cerca de 60 mujeres, de todas las edades, de mayoría negra, reunidas en el último piso del Templo de Salomão. “Las mujeres tienen el deber de cuidar, hacer la comida, ordenar”, continúa en el micrófono, caminando de un lado para otro, en frente de un púlpito dorado. “La mujer primero tiene que hacer el papel de ella, dejar al hombre feliz, y a partir de ahí él la va a tratar bien también. Es así, aguantamos más”.

La profesora del Curso de Autoconocimiento del Proyecto Raabe, creado para ayudar a mujeres que sufrieron traumas como violencia doméstica, abusos sexuales o enfermedades psicológicas, cita a Efesios 5:22-24: “Vosotras, mujeres, sujetad a vuestros esposos, como al Señor; porque el esposo es la cabeza de la mujer”. Y concluye, imperativa: “¡Cambien sus mujeres de referencia, sea mejor!”.

Raabe, de acuerdo con el Libro de Josué, el sexto del Antiguo Testamento, fue una prostituta que vivió en Jericó y supuestamente ayudó a los israelitas en la captura de la ciudad. De acuerdo con el sitio de Godllywood, Raabe se purificó.

Las consejeras del Proyecto Raabe, de acuerdo con Lellis, son ahora mujeres “lindas”, pero llegaron a aquel lugar depresivas, violentadas o incluso con recuerdos de abusos sexuales que sufrieron cuando eran niñas. “Hoy son todas obreras, levitas o esposas de pastor”. Y todas usan ropas negras y pañuelos rojos amarrados en el cuello, en referencia a Raabe, que colgó una cinta escarlata en la entrada de su casa para no ser asesinada en la invasión de Jericó.

Una de esas consejeras me recibió en el iluminado Templo de Salomão. Me entregaron un panfleto con el lema “rompiendo el silencio” que incluía información sobre atenciones espirituales y profesionales, así como orientación jurídica y social para mujeres que sufren violencia doméstica y abuso. Luego quedó claro, sin embargo, que Lellis era solo una mediadora. La verdadera profesora aparecería solo en vídeo.

Desde su oficina, Cristiane Cardoso, la hija de Edir Macedo, usó diez minutos para explicar cómo “autoconocerse” fue importante para salvar su matrimonio con el obispo Renato Cardoso. “Yo no sabía de mis fallas, inseguridades, y creía que solo iba a resolver mis problemas si eran otros los que cambiaban. Creemos que la culpa es de la otra persona y no nuestra”. Ella sigue contando las crisis de celos que sentía, equiparando su experiencia a la de las mujeres que sufren violencia doméstica.

La pedagogía de enumerar defectos en un curso que tiene como público objetivo mujeres traumatizadas y violentadas ya había sido aplicada en la primera lección del curso: “Sin arrepentimiento, escriba quién ha sido usted hasta hoy, describa sus cualidades, describa sus defectos”, decía el papel.

La heredera del imperio religioso-mediático destaca que la mujer fue creada para ayudar de manera idónea, con las cualidades adecuadas —lo que incluye desde cuidar la apariencia hasta no presumir de independencia. “A lo largo de los años la mujer fue perdiendo esas cualidades, desarrollando varios defectos. Si no entiendes las referencias correctas de la mujer, vas a sufrir”, afirma, categórica.

Esa línea de razonamiento es luego retomada por Fernanda. Ella levanta el dedo hacia lo alto para puntualizar que la primera mentira que el mundo nos cuenta a nosotras, mujeres, es que somos iguales a los hombres. “Hoy las mujeres están ‘empoderadas’, y por eso tanta gente se está matando, sufriendo, con depresión”.

La conversación no era muy diferente en las tres horas de culto de mujeres al que asistí en el hall de la iglesia Renacer. El culto se celebra los miércoles a partir de las 14:30, horario que reúne principalmente a mujeres de la tercera edad de clase media alta. Entre cantar canciones de la iglesia y participar en un sorteo de cosméticos, las cerca de 30 mujeres presentes oyeron un testimonio de una persona que decidió dejar el empleo para convertirse en una exitosa emprendedora de accesorios. En respuesta al comentario de que hoy ella es, financieramente, “el hombre de la casa”, la pastora Edilene Gimenez toma la palabra.

“Siempre gané más que mi esposo. Cuando me convertí, yo oré para que Dios lo honrara profesionalmente y prometí que cuando eso sucediese yo dedicaría mi vida a la iglesia”. Dicho y hecho. Cuando su esposo, también obispo de Renacer, montó una empresa promisoria, Edilene dejó el empleo. “El primer ministerio nuestro es cuidar de nuestra familia. Puedes hasta ser madre que tenga hijos, pero generas frutos espirituales. Ustedes son todas madres espirituales”, reafirma la pastora.

Para mujeres solteras, las iglesias evangélicas reservan el papel de “novias de Jesús”, como explican las pastoras de Lagoinha, colegas de la ministra Damares. El sábado 11 de mayo, la sede de la iglesia en el centro de São Paulo fue escenario de un desfile sorpresa de novias, después del culto. Las jóvenes asiduas de la iglesia mostraban vestidos de lujo prestados por las marcas BlackTie y Faggion.

“El señor ve la iglesia como novia y a nosotras como novias de Jesús”, dice la pastora Vanessa Santos antes del desfile, pidiendo a las cerca de 40 mujeres presentes, la mayoría jóvenes, darse las manos y repetir en voz alta: “Mujer, no estás sola, eres la novia”.

Otra pastora invitada para el evento, Vanessa Batista, enfoca su intervención en recomendaciones de comportamiento para mujeres, “Es muy importante tener una mirada alegre y una fisonomía agradable”, recomendó. “Una mujer alegre cambia la atmósfera del hogar. Una mujer molesta también”.

Después de la conversación, las jóvenes fueron llevadas al piso de abajo. Un pasillo iluminado con neón y dividido por grandes buqués de rosas blancas hacía de escenario para la boda de las novias de Jesús. Las fieles desfilaron al son de góspel internacional, mientras la platea aplaudía a cada nuevo modelo blanco. La misión estaba cumplida: jóvenes mujeres y niñas se deslumbraron con el brillo del casamiento bendecido por Dios.

 

Control de la vida personal

 

La antropóloga, profesora de la Universidad de São Paulo (USP) e investigadora del Centro Brasileño de Análisis y Planificación (Cebrap) Jacqueline Moraes Teixeira investiga asuntos de género en iglesias evangélicas desde 2010. Según ella, más allá de los roles de género claramente delimitados entre la autoridad del hombre y la sumisión de la mujer, reglas impuestas por programas como Godllywood (que se reproducen de diferentes maneras en otras denominaciones) pretenden dirigir la vida de las mujeres en todos sus aspectos, más allá de lo espiritual. A través del control —que se torna autocontrol de las más variadas formas— se impone la dominación.

“Ese lenguaje del control no está solo en las iglesias, es un lenguaje diseminado en el modo en el que la gente piensa en este mundo contemporáneo. Tal vez la diferencia es que, en Brasil, las iglesias se responsabilizan de esa gestión, ayudan a las personas a desarrollar ese hábito de controlarse. No para pasar horas orando o para memorizar tantos versículos bíblicos. Les desafían a perder peso, a controlar el tiempo de uso de las redes sociales o cuánto dinero gastas, o sea, es toda una ética de la vida cotidiana”, explica.

Esa gestión de la vida aparece también en los testimonios de éxito, herramientas importantes para las iglesias evangélicas. “Estás todo el tiempo siguiendo esas reglas, y, cuando otras personas dan testimonio, hablan de cuánto adelgazaron, que ellas consiguieron montar un negocio, que ellas consiguieron una relación. O sea, esa conversión es una recuperación de la vida civil, no es una recuperación de la vida religiosa”.

La herramienta del “testimonio”, escuchada por todas nosotras en los cultos y conferencias que frecuentamos a lo largo de estos meses, también aparece muy fuerte en los discursos de la ministra Damares, como observa Jacqueline: “Ella es una mujer que declara que sufrió violencia sexual en la infancia. En esos cursos y proyectos, es muy común que las mujeres revelen que sufrieron violencia sexual en la infancia. Dicen que solo consiguieron recuperarse en el momento en que se convirtieron. Y Damares dice que fue la conversión lo que le hizo de hecho darse cuenta de lo que era su vida. Que es siempre el argumento central de esos testimonios".

La ministra Damares tiene un discurso que nace de la victoria, una victoria que le abre caminos importantes: se torna asesora parlamentaria, asesora política y llega a ministra. "Yo tengo profundos desacuerdos con lo que ella dice, porque es muy difícil lidiar con alguien que está en una posición pública tan importante, defendiendo declaradamente ciertas cosas", dice Jacqueline, "pero para miles de mujeres ella personifica una trayectoria de superación”.

 

Una tarde con la discípula de la pastora Damares

 

“Doctora Damares, estamos contigo por la vida, por la infancia y por la familia. Juntos, somos más fuertes”, gritó el coro formado en su mayoría por profesoras, en la iglesia Asamblea de Dios, en Contagem, región metropolitana de Belo Horizonte. Era una tarde de domingo, día 10 de febrero. La iglesia estaba llena, con cientos de mujeres de varias regiones del Estado para participar en la “Conferencia Conectar Kids y Pastorear —Defensores de una Generación en Peligro”, con la doctora Damares Alves, la misioneraa Joani Bentes, más conocida como Tía Jô, y la participación especial de la Tía Keyla.

A última hora, la recién nombrada ministra de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos no pudo estar en el evento, pero grabó un vídeo a los congresistas, que fue transmitido en la pantalla. Se pusieron todos de pie para devolverle el mensaje, que sería trasmitido por su amiga y discípula, Tía Jô. “Deja a Dios usarte para curar, deja a Dios usarte para salvar, mientas Él te usa, Él te cuida de todo lo que te hace llorar”, continúan los presentes, ahora en canto.

El congreso comenzó minutos después de las dos de la tarde. Los participantes que llegaban confirmaban su nombre en la lista y les entregaban un vale sellado para la merienda. Un pan, una manzana y un zumo. El curso costó 65 reales para quien se inscribió hasta el 31 de diciembre y 70 reales para aquella a la que se le pasó el plazo. El cartel de promoción incluye el contenido de cada una de las conferenciantes. Métodos creativos de enseñanza, historia bíblica terapéutica y musicalización serían enseñados por Tía Jô. Damares hablaría sobre erotización infantil, malos tratos, abusos, pedofilia e “ideología de género”.

En la noche anterior al evento, sin embargo, un mensaje de WhatsApp con un vídeo de la misionera cancelando la participación de la ministra Damares fue enviado a todos los inscritos, "debido al número de amenazas que ha sufrido”, justificó Tía Jô.

Antes de que la pastora entrara en el gobierno de Bolsonaro, las dos recorrieron Brasil juntas dando conferencias para educadores en cultos de la Asamblea de Dios. Hoy con 45 años, Joani Bentes es misionera desde hace 27. En su currículo, Tía Jô destaca los siguientes títulos: educadora cristiana, conferenciante, presentadora de televisión y radio, escritora con tres libros publicados, cantora con cinco CD y diez DVD grabados, conferenciante internacional. Casada también con un pastor, que la acompaña en las misiones y en la administración de los negocios, Tía Jô también tiene una tienda virtual donde vende sus CD, DVD, muñecos, camisetas, accesorios, libros, ropas y cosméticos con su marca. “Comprando cualquier producto usted estará ayudando proyectos en desarrollo: Sertão da Bahia, Cabo Verde, Mozambique, Nepal, Perú”, dice el anuncio en el inicio del sitio. Allá donde va, ella carga los productos, expuestos en la entrada de la iglesia.

El perfil es de una presentadora infantil. Tía Jô vestía falda volada azul de lunares blancos, blusa amarilla de Conectar Kids, dos coletas amarradas con flores. Durante casi toda su presentación ella habla con voz de niña. El tono solo cambió cuando introdujo el tema de Damares, después de transmitir el vídeo de la pastora.

“Lo que voy a mostrarles ahora es una excepción para nosotros. Hay que apagar todos los móviles ahora. Si algún movil fuera encendido, paramos el vídeo. Que nadie transmita ni grabe en audio o vídeo, por favor. Yo le prometí al poder Judicial y al Ministerio Público, yo le prometí a mi amiga la doctora Damares que sería algo solo nuestro”. Damares aparece entonces en la pantalla, en una grabación hecha desde Brasilia.

 “Han sido unos días muy difíciles para esta ministra. Acepté la invitación a ser ministra pensando especialmente en la protección de la infancia, en la protección de la adolescencia de este país. Y quiero, todo lo que pregoné la vida entera, traerlo a este ministerio. Son muchos mis desafíos. Ustedes no tienen idea de cuán grandes han sido mis desafíos, pero el mayor incluso han sido los ataques”, dijo Damares. “Si depende de esta ministra, ningún niño va a ser abusado en Brasil. Si depende de esta ministra, ningún niño va a ser herido o será enterrado vivo como sucede en algunas aldeas en Brasil”, prometió.

Damares habló también del abuso sexual que sufrió cuando era niña. “Dolores en el cuerpo, cómo sufrí dolores en el cuerpo, pero sufrí dolores en el alma. ¿Saben por qué? Porque nadie percibió que yo estaba siendo abusada. Nadie me protegió cuando yo tenía 6 años, nadie me dijo lo que estaba sucediendo”, recordó. “Los medios se ríen de mi historia, la prensa se ríe de mi historia, artistas se ríen de mi historia, pero ellos no podrían haberse reído de la fe de una niña de 10 años. Ellos se burlaron de mí cuando yo dije que a los 10 años de edad, en lo alto de un árbol de guayaba intentando suicidarme, que yo vi a Jesucristo. Yo sé que yo lo vi. Éramos él y yo en aquél árbol de guayaba” [el vídeo en el que relata la historia durante un culto se hizo viral en las redes sociales brasileñas], garantizó. “Vamos a unirnos y decir basta de violencia, basta de dolor, basta de sufrimiento y vamos a decir Jesucristo es el Señor de los niños de Brasil. Reciban mi abrazo, en la próxima conferencia prometo estar ahí con ustedes. Los amo, Dios los bendiga”, finalizó la ministra.

“Ah, Bolsonaro ganó, él está a favor de la infancia y de la familia, la guerra apenas comenzó. Ahora comenzó la guerra, ahora hay que orar más, ahora hay que trabajar más”, refuerza Tía Jô justo después.

En el material entregado a los congresistas, Damares destaca la ideología de género como “una de las más terribles violencias contra nuestros pequeños”. Ella cita cuatro temas que la ideología de género defiende y que están en los libros didácticos y en la política educacional hoy en Brasil: deconstrucción de la familia natural, deconstrucción de la heteronormatividad, derecho del niño al placer sexual, desconstrucción y subversiones de identidad (confusión en la identidad biológica).

Entre las acciones prácticas para reaccionar a la ideología de género, Damares sugiere a los educadores que pidan a los niños que les lleven las mochilas escolares para que la iglesia analice los libros y materiales didácticos que están estudiando; que orienten a los padres para que notifiquen a la escuela que no quieren que los hijos aprendan sobre ideología de género; que hagan sombreros de muñecas, encuentro de carritos, cultos de las princesas; que orienten a los padres en relación con las ropas de las niñas, demostrando la necesidad de reforzar la feminidad, y los juguetes y juegos con niños para reforzar la masculinidad; y que contextualicen las historias contadas y los juegos que son hechos con los niños en la iglesia, siempre destacando que existen juegos de niñas y juegos de niños.

De acuerdo con Damares, existe todavía en las escuelas un ataque a la fe del niño y del adolescente. “Observen que las leyes determinan la enseñanza de la cultura indígena y de la cultura afro, pero desgraciadamente muchos profesores están burlando la ley, están enseñando religión afro y religión indígena”, dice el texto de la ministra.

Después de pasar por todos esos temas del folleto de Damares, una pausa para la merienda, y Tía Jô regresa introduciendo su contenido, con métodos creativos para que los educadores aborden temas religiosos con los niños. “Yo puedo tomar mis muñequitos de Adán y Eva y decir que el papá del cielo los cubrió, protegiéndoles las partes íntimas”, dice. El seminario terminó puntualmente a las 18 horas. De Contagem Tía Jô partió a una visita misionera en el sertón de Bahía. (Alice Maciel)

 

Agência Pública   - Andrea DiP, Julia Dolce, Alice Maciel

27/07/2019 - 21:06h

*Los nombres de las entrevistadas se cambiaron para preservar sus identidades

Traducción: Diajanida Hernández

Publicado enSociedad
Por qué necesitamos una universidad gratuita para todos, incluso para los ricos

Los centristas afirman que la universidad gratuita es un regalo para los ricos. Pero eso no es más que una cortina de humo tras la cual se esconde su oposición a los programas sociales universales.

"Ahora bien, soy un poco diferente de aquellos que piden universidad gratis para todos", aclaró Hillary Clinton en 2016, apuntando a su oponente en las primarias demócratas, Bernie Sanders. "No estoy a favor de que la universidad sea gratis para los hijos de Donald Trump".

Con esta objeción, Clinton pareció vencer a Sanders, el líder político de la nación en asuntos de desigualdad económica, en su propio terreno. Ella se enfrentaba a los ricos, o eso parecía. Su argumento era que la universidad pública universal y gratuita sería un regalo para los ricos, que no necesitan ninguna ayuda para obtener un título.

En su lugar, Clinton abogaba por aumentar la ayuda financiera pública y ajustar los requisitos de elegibilidad, haciendo que el acceso a la universidad fuera más fácil para un subconjunto de estudiantes de bajos ingresos, pero continuando con la obtención de ingresos por matrícula de quienes no cumplieran criterios específicos. Este enfoque político, conocido como tarifación por renta o tarifación social, es el que apoyan los moderados en el Partido Demócrata. (Por su parte, los republicanos están menos inclinados a los matices y es sabido que asaltan agresivamente los programas sociales siempre que les es posible).

Pero, a pesar de las apariencias, la atracción de los demócratas por la tarifación por renta no está arraigada en un compromiso firme con la igualdad máxima. Dicho claramente, les gusta la tarifación por renta porque los programas sociales selectivos cuestan menos dinero público que los programas sociales universales. La tarifación por renta les permite limitar los impuestos a su base de donantes de clase dominante y, a la vez, apaciguar superficialmente a su base de votantes de clase trabajadora. La tarifación por renta es una expresión de la tímida política centrista del establishment demócrata, y su oposición a la universidad gratuita no es otra cosa.

Ahora, la universidad pública universal y gratuita está de nuevo en el centro de atención, con Sanders postulándose nuevamente para la presidencia y acompañado por Elizabeth Warren, defensora de estas mismas ideas. Y el razonamiento de Clinton también ha regresado, esta vez claramente articulado por el candidato presidencial Pete Buttigieg. Buttigieg ha añadido un giro al argumento: las personas que van a la universidad provienen de familias más ricas, por lo que hacer que la universidad pública sea gratuita sería subvencionar públicamente a los ya privilegiados. Como si los altos precios de matrícula no fueran la causa obvia de este estado de cosas.

Al igual que Clinton, Buttigieg prefiere las ayudas económicas según renta, y expresa su aversión a los programas sociales universales como política consciente de la desigualdad. Pero la supuesta preocupación del centro político por subvencionar a los ricos es un juego de manos. La tarifación por renta no trata de defender a los pobres contra los ricos: es un método tradicional de aplacar a ambos a la vez, en última instancia a expensas de los primeros. La única manera de luchar por los intereses de la mayoría de clase trabajadora contra la minoría adinerada es construir programas sociales universales que puedan resistir ataques durante las próximas décadas.

¿Quién paga realmente?

Hay grandes errores en el pensamiento de los demócratas centristas acerca de la universidad pública gratuita, y merecen un buen descrédito.

Por un lado, la cuenta centrista ignora el hecho de que los planes de Sanders y ahora los de Warren se financian mediante impuestos progresivos. En ambos escenarios, las personas que más pagan por la universidad pública gratuita para todos son los ricos. La diferencia es que el pago toma la forma de impuestos colectivos a lo largo de toda la vida, no de costos de matrícula individuales en el transcurso de algunos años. Si asistiera a una universidad pública, a Barron, al hijo de Donald Trump no se le cobraría la matrícula, pero tampoco estudiaría  exactamente de forma gratuita. Su familia pagaría más, año tras año, por la existencia de un sólido sistema público de enseñanza superior.

Pero Barron Trump probablemente no estudiará en una universidad pública. Los ricos suelen enviar a sus hijos a universidades privadas de élite, como hizo Donald Trump con sus cuatro hijos mayores. Así, pues, en un futuro en el que las universidades públicas no cobren matrícula y estén financiadas por impuestos progresivos, los ricos harán una de estas dos cosas: pagar más impuestos y enviar a sus hijos a las mismas universidades públicas que todos los demás, o pagar más impuestos y además pagar la matrícula de las universidades privadas para mantener a sus hijos en entornos de élite.

Lo primero, aunque es poco probable que suceda al principio, sin duda mejoraría la calidad de la educación que se brinda en las universidades públicas, ya que los ricos de repente descubrirían que les importaba. Pero de cualquier manera, estarían invirtiendo mucho más dinero que sus compatriotas con bajos ingresos. Si los moderados realmente se opusieran a dejar que los ricos se salgan de rositas, no deberían tener reparos con los planes de Sanders y Warren, que obtienen de los ricos para financiar la universidad para todos.

Con el objetivo de reducir la brecha de riqueza, cobrar a los ricos es bueno por derecho propio. Pero no es la única razón por la que los progresistas y los socialistas quieren eliminar la matrícula en las universidades públicas. Nuestra visión no es solo de dónde proviene el dinero, sino a qué se dirige: la libertad de todas las personas para continuar su educación si lo desean, independientemente de las circunstancias de su nacimiento.

La gente no debería tener que ir a la universidad para poder alcanzar un nivel de vida decente. La búsqueda de la educación superior debería ser una elección personal, y los salarios y beneficios deberían ser lo suficientemente altos como para que alguien que elige no asistir a la universidad pueda llegar a fin de mes y más. Pero en este momento, los altos precios de matrícula y la deuda consiguiente son factores importantes que limitan la movilidad social y las opciones de vida para innumerables personas que pueden tener deseos de educación continua. Para la clase trabajadora, la situación está condenada tanto si estudian como si no: o renunciar a la universidad y así limitar las opciones de empleo, o adquirir una deuda importante para obtener un título. Esta es una situación insostenible, y debemos tomar medidas decisivas para ponerle fin.

Eliminar las barreras económicas para estudiar en la universidad es una de esas medidas. El plan de Sanders se extiende también a las escuelas de comercio; no se trata de glorificar un itinerario en particular o implicar que una educación universitaria debe ser necesaria, sino de ofrecer a todos la oportunidad de prepararse para el futuro como les parezca, sin provocar un daño económico importante a si mismos y a sus familias en el proceso.

Si la universidad fuera gratuita, veríamos cómo la demografía del cuerpo estudiantil cambiaría dramáticamente. Es cierto que las personas que estudian en la universidad hoy en día provienen de familias más bien estantes, pero eso no es necesariamente una realidad permanente; de hecho, es así en gran parte porque la universidad es muy cara. Eliminar los precios de matrícula sería un gran paso para hacer de la enseñanza superior y de las opciones de vida ampliada una posibilidad para las personas de clase trabajadora. Nuestro trabajo contra la desigualdad económica no terminaría allí, pero esa no es razón para no implementar una reforma completamente alcanzable que abra nuevos horizontes para millones de personas. En palabras de Sanders:

No eres realmente libre cuando te gradúas de la universidad con cientos de miles de dólares en deuda estudiantil. No eres realmente libre cuando no puedes cumplir tu sueño de convertirte en maestro, ambientalista, periodista o enfermero porque no puedes ganar suficiente dinero para cubrir los pagos mensuales de tu préstamo estudiantil. Y no eres realmente libre cuando la gran mayoría de los empleos bien remunerados requieren un título cuya obtención te condena a decenas o cientos de miles de dólares de deuda.

Montañas de burocracia

Pero, ¿por qué no podemos simplemente diseñar un sistema de ayuda financiera pública que identifique exactamente la cantidad de ayuda que cada persona necesita y la otorgue, en lugar de hacer que todo se financie con fondos públicos? Este es el ideal sostenido en voz alta por los proponentes de la tarificación por renta. El problema de esta propuesta es doble: es una pesadilla de ejecutar, y el resultado final es políticamente vulnerable. Dadas las confusas externalidades de la tarifación por renta, sería mejor gastar nuestras energías y recursos en la construcción de programas sociales universales que puedan superar la prueba del tiempo.

Los programas de tarifación por renta están diseñados para diferenciar, seleccionar y excluir, lo que significa que están protegidos por montañas de burocracia. El proceso de inscripción se vuelve laborioso, los criterios son estrictos y complicados, y los umbrales son arbitrarios, lo que significa que las personas entran y salen de la elegibilidad fácilmente, sin cambios drásticos en su nivel real de necesidad. Con frecuencia, las personas se retiran de los programas sin previo aviso, lo que les obliga a cambiar drásticamente el rumbo de sus vidas personales. Y los beneficios rara vez son completos: la mayoría de los beneficiarios de la ayuda federal para estudiantes solicitan préstamos, al igual que muchos beneficiarios de la asistencia social recurren a prestamistas para poder pagar sus facturas.

El precio de las universidades públicas aumentó un 34 por ciento entre 2006 y 2016, mientras que los salarios bajaron. Mucha gente no tiene suficiente dinero, pero un título universitario es cada vez más importante para las perspectivas de empleo. A veces, cuando alguien necesita una ayuda para la cual no es técnicamente elegible, toma decisiones extremas con el objetivo de obtenerla. En línea puede encontrarse quine aconseja que los estudiantes de último año de secundaria se casen para así excluir los ingresos de sus padres en el momento de solicitar ayuda financiera para estudiar en la universidad. También pueden encontrarse parejas bien avenidas considerando la posibilidad de divorciarse para poder recibir más ayuda financiera para la educación universitaria de sus hijos.

Semejantes decisiones son una consecuencia natural de un sistema confuso, arbitrario e impreciso, diseñado para excluir a las personas. La mayoría de los tramposos no son ricos; los verdaderos ricos pueden permitirse simplemente pagar la matrícula y seguir adelante, no necesitan matrimonios ni divorcios. Las personas que hacen esfuerzos extremos para obtener beneficios sujetos a una selección por renta probablemente se ubican justo por encima del punto de corte y tratan de evitar pedir préstamos que pueden hacerlos zozobrar.

En cualquier caso, los estafadores son extremos atípicos. La gran mayoría de las personas de la clase trabajadora que de otro modo podrían considerar ir a la universidad están simplemente demasiado intimidadas y desmoralizadas por el proceso de adquisición de ayuda financiera para siquiera intentarlo. En 2017, no fueron reclamados 2,3 mil millones de dólares en ayuda federal para estudiantes. Mientras tanto, la razón principal esgrimida por las personas por la que no estudian en la universidad es que ésta se percibe como económicamente inasequible. El programa de ayudas no está llegando a las personas a las que está destinado.

Esto es en realidad parte del atractivo de la tarifación por renta para los políticos centristas que han hecho promesas a la vez a los ricos y al resto, y necesitan técnicas para que parezca que defienden a ambos simultáneamente. Cuanto más difícil es para las personas demostrar que merecen ayuda, menos personas lo intentarán y tendrán éxito. Esto significa menos afiliados al programa, lo que ahorra dinero y  permite a los políticos reducir de impuestos a los ricos, equilibrar los presupuestos y continuar prometiendo a la clase trabajadora que velan por sus intereses. Es un win-win-win (ganar-ganar-ganar) para los políticos centristas, y una victoria para los ricos. Pero la clase trabajadora, frustrada, desconcertada e intimidada, pierde.

Los programas de selección por renta se presentan como una evidencia de que un político o partido se está tomando en serio un problema social en particular, como los increíbles precios de matrícula y la sobrecogedora  deuda estudiantil. Pero con demasiada frecuencia, y para demasiadas personas, estos programas en realidad no brindan el alivio que prometen en la escala que afirman. Ese fracaso está realmente integrado en el modelo, con consecuencias políticas inevitables.

Pobres que (no) lo merecen

Además de ser una pesadilla administrativa, los programas de selección por renta son políticamente endebles. Desde el cuidado de la salud hasta la vivienda y la educación, quienes tienen problemas pero no cumplen los requisitos para recibir ayuda se resienten rápidamente contra los que sí lo consiguen, y este resentimiento es fácil de explotar por los políticos cuando tratan de erosionar y eliminar beneficios sociales.

Al establecer parámetros estrictos sobre quién tiene derecho a una ayuda, se está invitando a los elementos conservadores a que ataquen los parámetros, es una baza lanzada a su favor. Cualquier programa diseñado para los "pobres que lo merecen" puede ser socavado directamente al evocar el espectro de los "pobres que no lo merecen". Por ejemplo, Medicaid está diseñado específicamente para personas con bajos ingresos. En esencia, es un regalo caritativo que los miembros más privilegiados de la sociedad brindan a los más vulnerables. Los conservadores aprovechan la oportunidad para renegociar los términos del regalo, razón por la cual asistimos a fenómenos como la introducción de requisitos de empleo como condición para obtener Medicaid.

El propósito declarado de añadir requisitos de empleo para obtener Medicaid es inducir a las personas perezosas a conseguir trabajo (en realidad, la gran mayoría de los beneficiarios de Medicaid ya tienen trabajo), pero el verdadero propósito es frustrar el proceso de inscripción y reducir el número de beneficiarios, para hacer hueco en el presupuesto estatal para más beneficios corporativos. Mientras tanto, la retórica que usan los políticos para justificar su asalto a los programas sociales basados en selección por renta está cargada de resentimiento y culpa. Estigmatiza a los destinatarios, aviva las llamas del prejuicio y siembra desconfianza. Las luchas políticas sobre los parámetros de estos programas son una receta para una mayor hostilidad y erosión de la solidaridad en la cultura más amplia.

Las personas que podrían superar los requisitos para recibir ayuda se desaniman fácilmente por los quebraderos de cabeza que provoca la burocracia entre la que deben navegar para conseguirla. Las personas que no pueden aspirar a las ayudas son fáciles de convencer de que los destinatarios de las ayudas no son merecedores de éstas y están malgastando recursos. Todo esto hace que los programas sujetos a selección por renta generalmente sean impopulares y políticamente frágiles. Por eso los socialistas señalan que los programas sociales con selección por renta son objetivos fáciles. O como dijo Wilbur Cohen, un arquitecto de programas sociales universales populares y duraderos -entre ellos la Seguridad Social y Medicare[1]-, "Los programas para los pobres se convierten en programas pobres".

Al describir el plan de Bernie Sanders para eliminar toda la deuda estudiantil sin excepción, como corolario de su propuesta de universidad gratuita, su secretaria de prensa nacional, Briahna Joy Gray, presentó un claro argumento político en este sentido:

La universalidad es la forma más demostrada a lo largo del tiempo de evitar que una cuestión se convierta en una pelea entre la clase media y los pobres, que es realmente lo que el uno por ciento desea. Basta con mirar a la Seguridad Social y Medicare. Dos de los programas más populares en este país cubren a todos, sin importar los ingresos. Y esa es exactamente la razón por la que esos programas han resistido el asalto de los republicanos y los demócratas moderados durante décadas, mientras que programas como el de cupones para alimentos, viviendas de la Sección 8[2], asistencia social, e incluso la ACA[3] han sido atacados. Todas nuestras abuelas se benefician del Seguro Social, por lo que es difícil considerarlo como un programa para los "pobres que no lo merecen".

Socios en la prosperidad

Los programas sociales universales operan con una lógica totalmente diferente a la los programas con selección por renta. Se materializan cuando una sociedad decide que quiere consolidar una determinada oportunidad como derecho social.

Tenemos escuelas públicas de K-12[4] en este país porque decidimos que la educación de los adolescentes era un derecho básico que todos deberían disfrutar, porque la sociedad es mejor así. Tenemos un sistema postal universal porque decidimos que todos deberíamos poder enviar y recibir correo -incluso aquellos que viven en áreas remotas y rurales-, y acordamos pagar impuestos basados en los ingresos para hacerlo posible. Tenemos Seguridad Social y Medicare porque llegamos a la conclusión de que todas las personas -nosotros, nuestros amigos, nuestros enemigos- deberían poder vivir sus últimos años con dignidad. Aún no tenemos un sistema público de salud, pero cada vez más la ciudadanía estadounidense se está dando cuenta de que la atención médica debe ser una de esas cosas que todos pagan y que todos reciben, porque la alternativa es bárbara y deshumanizadora.

Si los programas con selección por renta son motores de división caóticos y políticamente delicados, mientras que los programas sociales universales son motores elegantes y políticamente sólidos de solidaridad. A pleno rendimiento, generan en las personas un sentido de inversión colectiva y causa común. Cada cual aporta lo que puede y todos disfrutan de los frutos de sus contribuciones. Los programas son accesibles, comprensibles y visibles para todos. Los programas sociales universales no se perciben como una caridad envidiada sino como un esfuerzo mutuo, del cual todos somos responsables y de los cuales todos nos beneficiamos. La sociedad se eleva claramente por la participación y colaboración de masas.

Con la excepción de los ricos, a la mayoría de los cuales siempre les molesta tener que pagar impuestos altos por cosas que personalmente pueden pagar por su cuenta, las personas que viven en sociedades con derechos sociales garantizados no se ven entre sí como obstáculos para el éxito individual, sino como socios en la prosperidad. Mientras un exiguo modelo de estado de bienestar basado en la selección por renta promueve la alienación y la competencia, un modelo sólido y universal de estado de bienestar genera confianza y cooperación. Estas cualidades son necesarias para desarrollar una base desde la cual lanzar otros proyectos sociales ambiciosos y progresar como sociedad.

Los programas sociales universales no son completamente invulnerables a los ataques: considérese la expansión de las escuelas concertadas en el sistema escolar público existente. Pero sí crean grandes grupos de votantes dispuestos a defenderlas que, de otro modo, no existirían, como cuando maestros, padres y estudiantes se movilizaron recientemente para defender la educación pública en una ola de huelgas de maestros. Cuando los bienes sociales están elevados a la categoría de derechos, no tan fáciles de arrebatar.

En Gran Bretaña, el Servicio Nacional de Salud (NHS) enfrenta asaltos privatizadores neoliberales. Es una perspectiva aterradora, pero el intento de desmantelamiento no es tarea sencilla. Una encuesta reciente encontró que siete de cada diez personas "respaldan el principio básico que subyace tras el NHS: que la atención médica debe financiarse con impuestos generales para todos". (Solo el 4 por ciento dijo creer en un sistema de estilo estadounidense). En 2012, la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres ofreció un homenaje al NHS, con bailarines vestidos como pacientes y enfermeras rodeando el estimado acrónimo. El político conservador Nigel Lawson, responsable de una gran privatización bajo el mandato de Margaret Thatcher, dijo una vez que el NHS "es lo más parecido que tienen los ingleses a una religión". Los ataques de la derecha pueden seguir llegando, pero el público no se está dejando convencer.

Los conservadores estadounidenses afirman que la educación superior no debe considerarse un derecho en absoluto y que, ante la amenaza de un fracaso social, las personas deben ser obligadas a levantarse a sí mismas simplemente con sus recursos. Al argumentar esto, los conservadores necesariamente ignoran todos los datos disponibles, concretos y anecdóticos, que demuestran lo imposible que resulta para la gran mayoría de las personas - que subsisten con salarios estancados y se enfrentan a costes de vida en aumento- ahorrar para una educación que cada década se vuelve sustancialmente más cara, pero que es necesaria en muchos casos para sentar las bases de una carrera próspera.

Los liberales, por otro lado, tienden a estar de acuerdo en que las personas deberían poder ir a la universidad si lo desean, y que las altas barreras financieras para el ingreso frenan las oportunidades y exacerban las desigualdades en riqueza. Simplemente prefieren una solución más débil y menos inteligente desde el punto de vista político, porque favorecen el engaño frente a una clara política de izquierdas que haga frente a los ricos y construya el poder y la solidaridad de la clase obrera.

Los socialistas no nos engañamos como los liberales centristas. Sabemos que todos tenemos derecho a una educación y una vida digna, y que la universidad pública gratuita es una reforma alcanzable que nos acerca a esa visión. Y sabemos que la mejor manera de crear programas que puedan resistir los inevitables intentos de desmantelarlos es hacerlos universales, para que se vuelvan populares, queridos y entretejidos en la tela de nuestra cultura.

 

[1] En los Estados Unidos de América, se llama Seguridad Social al programa federal de pensiones para la vejez y las personas supervivientes o incapacitadas, y Medicare al seguro de salud que cubre a todas las personas mayores de 65 años o discapacitadas.

[2] La Sección 8 de la Ley de Vivienda de los Estados Unidos autoriza el pago de ayudas de vivienda en alquiler a propietarios privados en nombre de aproximadamente tres millones de hogares de bajos ingresos. (NdlT)

[3]Adult Children of Alcoholics (ACA) es un programa para hombres y mujeres que crecieron en hogares alcohólicos o disfuncionales. (NdlT)

[4] K-12 (kindergarten to 12th grade) es la expresión estadounidense que indica los cursos de la enseñanza infantil, primaria y secundaria obligatorios y gratuitos en los Estados Unidos d América. (NdlT)

 

Meagan Day

es una activista de California del Norte, miembro de Democratic Socialists of America (DSA). Es escritora de plantilla de Jacobin y publica ocasionalmente en The New York Times y The Guardian, entre otros.

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Alumnos sensibles, murales cuestionadores

La escuela secundaria George Washington de la muy progresista ciudad de San Francisco acaba de votar gastar una pequeña fortuna, 600.000 dólares, para destruir una de las grandes obras de arte público de Estados Unidos. Es una serie de trece murales que cubren 150 metros cuadrados en las áreas de circulación y cuentan la historia del padre de la patria desde una perspectiva poco común. Es que el autor de los murales, Victor Arnautoff, era un comunista ruso que había emigrado a Estados Unidos y que en los años treinta pintó mucho arte público para la Administración de Trabajos del gobierno, un inolvidable invento de Franklin Roosevelt para darle trabajo a artistas desempleados por la Gran Depresión. En los murales de Arnautoff, Washington le da órdenes a sus esclavos, los exploradores matan indios y el prócer aparece rodeado de sirvientes.

La escuela quiere borrar los murales no porque defienda la idea de un prócer impoluto sino porque “la presentación de minorías sólo como víctimas es una agresión a parte de nuestro alumnado”. Los administradores del colegio votaron unánimemente destruir las pinturas para poder darle a sus alumnos “un ambiente seguro”. Y hasta se negaron a taparlos con, por ejemplo, cortinados, ya que eso permitiría “que en el futuro se volvieran a exhibir”. Hasta votaron gastar buena parte de los escasos fondos de la escuela para arrasar las pinturas con lija y pintura blanca.

La idea fue atacada desde varios ángulos, por artistas y por muchos padres que observan que este caso de censura parte de una idea exagerada de cómo y hasta dónde hay que proteger a los chicos. Y los alumnos tampoco están de acuerdo: apenas un uno por ciento dijo estar de acuerdo con destruir los magníficos murales que hace más de ochenta años cubren su escuela.

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