El expresidente de Bolivia, Evo Morales, es recibo por una mujer tras su arribo al aeropuerto de Buenos Aires. REUTERS

El Ejecutivo transitorio activó una orden de búsqueda y captura internacional contra Morales, a quien se acusa de terrorismo y sedición

El Gobierno transitorio boliviano incrementó la persecución al expresidente Evo Morales y sus colaboradores. El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, se presentó ante la prensa con un par de esposas en la mano y anunció que acababa de activarse una orden de busca y captura internacional contra Morales, a quien se acusa de terrorismo y sedición. “Que venga, no tenga miedo, lo vamos a cuidar”, ironizó en su declaración. Por otra parte, se está revisando el patrimonio de todos los ministros, viceministros, directores, gobernadores y alcaldes del Movimiento al Socialismo (MAS). “Tenemos 600 personas investigadas, y es poco", afirmó Murillo. El propósito de esta investigación es encontrar cuentas o propiedades inexplicables que conduzcan a nuevos procesos por corrupción, además de los muchos que ya existen.

También fue aprehendido el dueño de un importante canal de televisión próximo al anterior Gobierno, luego de ser acusado de enriquecimiento ilícito por parlamentarios del oficialismo. Y, para completar el cuadro, una mujer fue detenida en el aeropuerto de El Alto cuando intentaba viajar a Buenos Aires con 100.000 dólares no declarados. Se la acusa de ser cercana al exministro Juan Ramón Quintana, actualmente atrapado en la residencia diplomática de México en La Paz, y de intentar llevar el dinero a Morales para “financiar el narcoterrorismo”. Ella declaró que el dinero pertenecía a la filial boliviana de la empresa petrolera venezolana PDVSA y que lo llevaba con la intención de pagar cuentas de esta empresa en la Argentina. La Policía allanó las oficinas de PDVSA en La Paz.

Otro blanco de la persecución legal han sido los llamados “guerreros digitales”, jóvenes que en el pasado trabajaban haciendo propaganda masista en las redes sociales y que, en estos días, algunos de ellos, han continuado publicando mensajes contra el oficialismo desde las computadoras del Estado que todavía estaban en sus manos y desde otras privadas. Una acusación los sindica de provocar “animadversión” en contra de la presidenta interina Jeanine Añez.

Además de policial y judicial, la presión sobre el MAS también es política. Andrónico Gutiérrez, líder efectivo de los sindicatos cocaleros y precandidato del partido izquierdista, anunció que este 22 de enero, el día en el que el mandato de Evo Morales se hubiera cumplido, comenzará otra etapa de la “resistencia pacífica al fascismo”, sugiriendo que se realizarían movilizaciones de protesta. En respuesta, el ministro Murillo tuiteó: “Andrónico, cuidado, el radicalismo... pone en riesgo tu liderazgo y tu futuro”. Rodríguez tuvo que salir a aclarar que no pensaba cometer ningún delito y denunció que el Gobierno buscaba asfixiar a la dirigencia sindical con procesos y detenciones. Evo Morales está acusado de terrorismo y sedición porque se lo considera el organizador, desde el exilio, del bloqueo de caminos campesino que, impidiendo que los alimentos llegaran a la ciudades, buscaba impedir que Añez se estabilizara en el poder.

Los grupos de ciudadanos que participaron en las movilizaciones contra Morales el año pasado, y que continúan movilizados, cumplen un papel activo en el arrinconamiento del MAS. En este momento, patrullas de vecinos continúan rodeando la residencia diplomática de México en La Paz, donde se encuentran refugiados varios exjerarcas de este partido, revisando a los automóviles que entran y salen del barrio, para evitar fugas. Otros grupos han cercado la casa del exministro de Gobierno, Carlos Romero, impidiendo que este salga de ella. Murillo señaló que sobre Romero no pende ninguna orden de detención, pero hasta ahora las autoridades no han hecho nada para impedir que los vecinos impongan su propia ley, de modo que el exministro se halla en una suerte de arresto domiciliario informal.

En otra ciudad del país, Cochabamba, las patrullas vecinales rodean las oficinas de la Defensoría del Pueblo, que consideran parcializada con el MAS, y también se manifiestan en contra de los concejales de este partido en la Alcaldía, pidiendo que renuncien.

Por FERNANDO MOLINA

La Paz 9 ENE 2020 - 16:54 COT

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Viernes, 10 Enero 2020 09:51

El contragolpe de Juan Guaidó

El contragolpe de Juan Guaidó

Juan Guaidó, cuyo liderazgo venía desfigurándose, ha logrado dar un vuelco a la situación coyuntural y revertir su desplazamiento, al menos temporalmente. Venezuela vuelve a la actualidad después de meses de permanecer en un segundo plano en una región convulsionada.

 

Este 7 de enero, Juan Guaidó ha retornado al palacio Legislativo y ha jurado como presidente [del Parlamento venezolano] para un nuevo período legislativo. Esto ocurre dos días después del nombramiento en el mismo cargo, del diputado Luis Parra, también opositor. ¿Qué pudo ocurrir para que llegara esta compleja situación, sobre todo cuando Venezuela llevaba meses alejada de la resonancia conflictiva mundial?

En medio de empujones con la Guardia Nacional y un performance agresivo, Guaidó logró penetrar las alcabalas militares que impedían su ingreso a la Asamblea Nacional, siendo juramentado por una plenaria de la cual no se conoce con exactitud el quórum. La sorpresiva acción puede implicar un reavivamiento de la política venezolana y genera nuevas expectativas en el campo opositor. Después de obtener un control casi total en las fuerzas armadas y en las calles de Venezuela, el Gobierno da un paso en falso en su afán de controlar el poder Legislativo, único poder dominado por la oposición.

La forma en la que intentó hacer a un lado a Guaidó y a la mayoría opositora —con la utilización de la fuerza militar para limitar el acceso al Parlamento a algunos diputados, con el incumplimiento de las reglas mínimas para sesionar y la censura de la información de medios públicos y privados— está provocando, hasta ahora, una derrota parcial para el chavismo en diversos campos. Guaidó, cuyo liderazgo venía desfigurándose, logró dar un vuelco a la situación coyuntural y revertir su desplazamiento, al menos temporalmente.

A pesar del acontecimiento del 7 de enero, una posibilidad real de cambio en las esferas políticas no parece estar planteada hoy, puesto que los factores de poder que sostenían el simulacro de presidencia de Guaidó parecen más debilitados. Estados Unidos ha privilegiado a Irán en la agenda geopolítica. La oposición confronta una división que parece ineludible. Los gobiernos de avanzada contra Venezuela, como Colombia y Chile, están envueltos en graves conflictos. Los organismos internacionales vieron en 2019 cómo el Gobierno peruano cerró el Congreso y cómo al presidente de Bolivia, Evo Morales, después de ganar elecciones, le dieron un golpe de Estado. Todo parece indicar que si no pudieron contra Maduro en 2019, en 2020 ya será tarde.

Pero la política es imprevisible y el contragolpe de Guaidó puede revivir la política en Venezuela. Para poder explicar la situación, narramos los acontecimientos de esta semana.

5 DE ENERO: OPOSITOR DISIDENTE SE JURAMENTA COMO PRESIDENTE DEL PARLAMENTO CON LOS VOTOS DEL OFICIALISMO

Para ese día, lo planificado por la “presidencia interina” era que Juan Guaidó dirigiera el debate parlamentario, llamara al pleno a votación de la nueva directiva y pudiera conseguir los 84 votos necesarios, que estaban en entredicho debido a las escisiones y rupturas internas que han acontecido en la oposición entre otras cosas por los escándalos de corrupción y, según los dirigentes de oposición, debido al soborno de diputados opositores por parte del oficialismo.

Un cordón de la Guardia Nacional permitió la entrada de todos los diputados menos Guaidó. Mientras los diputados opositores estaban esperándole en el hemiciclo, de manera intempestiva comenzó la sesión con los nuevos directivos ya posicionados y una elección relámpago convocada por un secretario legitimado desde el partido de Gobierno en la que se contaron 81 votos según diputados oficiales, y una juramentación en medio de empujones y desorden en la plenaria.

El nuevo presidente de la Asamblea Nacional electo en esta situación era el diputado Luis Parra, que viene de Primero Justicia, el partido de Henrique Capriles y Julio Borges, y su terna fue presentada por una articulación de diputados opositores disidentes que ha venido en crecimiento desde que se instaló, hace meses, una mesa de negociación entre el Gobierno y un ala moderada de la oposición confrontada con Guaidó.

Por su parte, Guaidó y el grueso de los diputados opositores se dirigieron esa tarde a un viejo edificio, sede de un conocido medio opositor, El Nacional, y desde allí eligieron a una nueva junta directiva del parlamento presidida por Guaidó. Según sus cuentas, fueron 100 diputados quienes lo reeligieron.

Hasta allí todo era previsible. El Gobierno de Maduro contaba con un nuevo panorama nacional e internacional que le permitía sacarle la silla a quien se autonombró presidente de la República con el aval de Estados Unidos y más de 50 países. Pero eso fue a comienzos de 2019. En 2020 hay cambios importantes. El conflicto con Irán tiene muy ocupado a Estados Unidos, muchos países de América Latina que impulsaron a Guaidó tienen crisis internas que le impiden generar acciones internacionales y las cartas que ha puesto sobre la mesa la coalición opositora y sobre todo Estados Unidos, han venido fracasando estruendosamente en su objetivo de sacar a Maduro del poder.

Parecía muy fácil sacarle la silla a Guaidó bajo estas nuevas condiciones pero la situación, dos días después, se complicó.

7 DE ENERO: GUAIDÓ RETOMA EL PALACIO LEGISLATIVO 

Juan Guaidó y los diputados opositores se presentaron en la entrada de la Asamblea Nacional. Después de forcejear con la Guardia Nacional que filtraba los accesos al Parlamento, pudieron entrar de forma inesperada para los diputados disidentes que sesionaban junto con los oficialistas, al parecer sin el quórum necesario.

Una vez dentro de la sede juramentaron nuevamente a la junta directiva presidida por Guaidó. Según algunas fotografías, tampoco parecían tener quórum. A los disidentes se les vio correr fuera del hemiciclo.

A pesar de que lo que sobresale es la incapacidad de ambos bandos de generar solidez a la institucionalidad parlamentaria, esta toma intempestiva revierte el momento de máxima debilidad de la oposición y especialmente de la figura de Guaidó y genera consecuencias adversas para el chavismo en varias esferas de interés.

CONSECUENCIAS DE LA PUGNA ENTRE PODERES

Por primera vez el chavismo acusa recibo de un contragolpe efectivo. De una manera inexplicable han quebrado sus defensas. ¿O ha habido negociación para permitir nuevamente la entrada de Guaidó? Se deja colar en el ambiente opositor la idea de que el Gobierno puede ceder y es derrotable, algo que nadie creía desde hace algunos meses. Y de que la misma toma que ocurrió en el palacio Legislativo podría pasar, a pocas cuadras, en el palacio de Miraflores, sede del ejecutivo. La oposición siempre peca de sobredimensionar sus triunfos parciales, aunque esta vez, ciertamente logró volcar la situación.

Dentro de la oposición, el contragolpe de Guaidó ha generado entusiasmo y ha unido sectores que, hasta hace horas, se enfrentaban agónicamente.

En las pocas horas de los acontecimientos, Guaidó alcanzó a pedir a Voluntad Popular, su partido, que lo liberara de la militancia como forma de responder a la presión de los sectores que vienen confrontando a su líder Leopoldo López. El partido accedió y esto permitió, en parte, recomponer la mayoría parlamentaria.

Guaidó es hasta los momentos el gran triunfador de las jornadas porque condujo la toma del palacio y agregó un performance agresivo que le permitió cautivar nuevamente a los más radicales. Sin duda ha tomado un nuevo aire con esta acción.

En el plano internacional, la acción del 5-E ha producido una ruptura profunda entre el gobierno de Maduro y los gobiernos progresistas que están tomando posiciones en América Latina. Especialmente agresivas han sido las palabras entre el canciller argentino y sectores del Gobierno venezolano. Pero México y España también han condenado la acción. El 5-E está produciendo un mayor aislamiento político en el gobierno de Maduro, quien ha expresado su deseo de establecer alianzas con el nuevo ciclo de gobiernos progresistas que apenas comienza.

La tardanza del Gobierno en calificar y explicar el hecho de la toma de la Asamblea por parte de Guaidó aumentó la incertidumbre. No hay claridad de cómo va a reaccionar ante el hecho y si va a seguir reconociendo a Luis Parra y la directiva escogida el 5 de enero.

Toda esta confusión puede tener un final feliz. Este año deben convocarse, por mandato constitucional, las nuevas elecciones legislativas. Al oficialismo podría interesarle incluso que ocurriera en el primer trimestre del año para fomentar la división opositora entre los abstencionistas y los que llaman a participar. Antes de terminar el año pasado, la oposición amagó con asistir a los comicios cuando formó, junto al oficialismo, un comité para preparar la nueva designación del Consejo Nacional Electoral. Los acontecimiento del 5 y 7 de enero pueden tender a acrecentar la tendencia radical y abstencionista de la oposición y en consecuencia y paradójicamente, a dejar el poder legislativo en manos del chavismo.

En todo caso, el intento de desplazar a Guaidó parece haber sido un error de cálculo de la dirigencia chavista, innecesario a todas luces debido a la proximidad de unas nuevas legislativas cuya convocatoria puede permitirle recuperar la iniciativa rápidamente.

Por OCIEL ALÍ LÓPEZ

SOCIÓLOGO, ANALISTA POLÍTICO Y PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA

CARACAS (VENEZUELA)


PUBLICADO

2020-01-09 10:34

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El MAS lidera la intención de voto en Bolivia

Andrónico Rodríguez es el preferido de los encuestados, de cara a los futuros comicios

En su rol de jefe de campaña, Evo Morales se reunirá el 29 de diciembre en Buenos Aires con dirigentes del partido para empezar a definir candidaturas.

 

Andrónico Rodríguez, para muchos el heredero político del presidente depuesto Evo Morales, y el expresidente de derecha Carlos Mesa, son los precandidatos que lideran la intención de voto de cara a las próximas elecciones generales. La encuesta también revela que tanto el golpista Luis Fernando Camacho como el presidente del Comité Cívico de Potosí, Marco Antonio Pumari, descienden en intención de voto. Para la gran mayoría de los encuestados, no sería correcto que se postule la presidenta del gobierno de facto, Jeanine Añez. Los datos surgen de un sondeo realizado por la consultora Mercados y Muestras para el diario Página Siete. Con el eje puesto en las presidenciales, Morales confirmó que se reunirá el próximo 29 de diciembre en Buenos Aires con dirigentes del MAS para empezar a definir candidaturas.

Rodríguez, dirigente cocalero al igual que el expresidente Evo Morales, alcanza el 23 por ciento de intención de voto. Mesa, segundo en las últimas elecciones de octubre pasado, se alza con el 21 por ciento. Los próximos comicios serán los primeros desde 2002 sin la participación del expresidente Morales, que se encuentra en Argentina en condición de refugiado. 

El sondeo permitió además definir un listado de las figuras mejor perfiladas para la candidatura del MAS. Entre esos líderes aparecen, además del mencionado Andrónico Rodríguez, Luis Arce (exministro de Economía), David Choquehuanca (excanciller), Eva Copa (actual presidenta del Senado) y Adriana Salvatierra (representante del ala dura del MAS).

Rodríguez ya fue proclamado como candidato por los cocaleros del trópico de Cochabamba, bastión político del partido de izquierda. "Hay que hacer que el poder vuelva al pueblo y hay que fortalecer el espíritu revolucionario de la juventud en Bolivia, hay que batallar con mucha conciencia en las calles y las redes sociales", manifestó el dirigente de 30 años.

En Shinaota, Cochabamba, una concentración de jóvenes de la Federación de Centrales Unidas que tuvo lugar el 15 de diciembre ratificó su "apoyo incondicional" a Rodríguez como "un líder referente a seguir con la ideología de integrar al país". El dirigente participó del encuentro, y un día antes estuvo en Buenos Aires para reunirse con Morales. 

Por su parte el exministro Luis Arce dijo el pasado 12 de diciembre que estaba dispuesto a ser candidato presidencial si los seguidores del partido así lo quieren. "Me siento honrado, soy soldado del proceso y estoy dispuesto a contribuir para mantener este proceso revolucionario", manifestó en declaraciones a radio Kawsachun Coca.

El excanciller David Choquehuanca, muy cercano a Morales durante su gestión, también fue proclamado como presidenciable del MAS. Su candidatura es avalada por representantes de organizaciones campesinas de las 20 provincias del departamento de La Paz.

El siete por ciento de los encuestados perfila como candidata del MAS a la presidenta de la Cámara de Senadores, Eva Copa. Sin embargo, en el ala dura del espacio la consideran "traidora" por haber negociado con el gobierno de facto. Sólo el cuatro por ciento ve a la senadora cruceña Adriana Salvatierra, que posicionan en el ala más radical del MAS, como candidata a la presidencia del espacio.

El sábado pasado, el presidente depuesto Evo Morales confirmó en diálogo con Radio La Red una reunión en Argentina para definir al candidato presidencial del MAS. Morales se encargó de aclarar en Twitter que el 29 de diciembre se reunirá en Buenos Aires con dirigentes del MAS para "evaluar y organizar el gran encuentro donde elegiremos a nuestros candidatos y candidatas". Ese encuentro tendría lugar en Salta, en la frontera entre Argentina y Bolivia.

La encuesta también revela que tanto el expresidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho (que ya confirmó que se presentará a las elecciones), como el presidente del Comité Cívico de Potosí, Marco Antonio Pumari (que aún no ha definido su candidatura), descienden en intención de voto. Alcanzan un 13 y un 10 por ciento, respectivamente.

Este descenso en las candidaturas de Camacho y Pumari se registra tras la filtración de un audio en el que se oye a ambos dirigentes cívicos negociar su candidatura conjunta en las elecciones. En el mismo, Pumari le pide a Camacho 250 mil dólares y el control de dos aduanas a cambio de ser su compañero de fórmula.

Por último, la presidenta del gobierno de facto, Jeanine Añez, alcanzaría el nueve por ciento de intención de voto, pero una abrumadora mayoría de los encuestados (67 por ciento) cree que no es correcto que se postule para los comicios de 2020. Bolivia se prepara para celebrar unas elecciones en las que ni Morales ni su vicepresidente, Álvaro García Linera, podrán participar. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia aún no definió la fecha de los comicios, que se estima entre marzo y mayo del año próximo. 

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Un impeachment deslactosado y un Trump renergizado

El voto para avanzar en el proceso del impeachment con Nancy Pelosi, vestida de luto circunstancial, tuvo tintes dramáticos unipartidistas en la Cámara de Representantes. Pelosi sufrió tres deserciones demócratas, mientras los republicanos exhibieron su compactación monolítica.

La muy hábil amazona Pelosi se ha guardado hasta nuevo aviso los dos artículos sentenciados –abuso de autoridad y obstrucción de la justicia, sin el menor estigma sobre criminalidad alguna– que valieron el impeachment monocromático para intentar impedir que la mayoría republicana del Senado deseche fulminantemente su impeachment deslactosado –cuya lista de felonías pudo haber sido infinita al disponer de un mayoriteo automático en la Cámara de Representantes–.

En términos jurídicos estrictos, el impeachment deslactosado se podrá quedar en el cajón de sastre y desastre de Pelosi, si no conviene a sus intereses partidistas. Se puede asegurar que hasta el 5 de febrero de 2020 Trump no será defenestrado, ya que la misma Pelosi invitó al todavía presidente a dar su discurso sobre el estado de la unión el 4 de febrero (https://politi.co/2Q6HCpn).

Los Republicanos tienen escondido un as jurídico bajo la manga, según la Constitución, para absolver a Trump (https://bit.ly/2M9AgQQ).

Pareciera que no existió la fase primera del impeachment deslactosado, ya que los dos partidos, hoy fratricidas, han aprobado en forma expedita el T-MEC –que resultó perjudicial para Canadá y México (https://bit.ly/2SgpCLZ)–, el gasto militar por 738 mil millones de dólares con la creación de una nueva fuerza en el espacio y un presupuesto de egresos de 1.4 billones de dólares (trillones en anglosajón), mientras Wall Street escalaba niveles antigravitatorios.

Steve Bannon, ideólogo del trumpismo, en una entrevista a The Guardian, comentó que los donativos por 110 millones de dólares del multimillonario Mike Bloomberg, anterior alcalde de Nueva York y hoy candidato a la nominación del demócrata a la presidencia, que literalmente puede comprar –octava fortuna del ranking de Forbes (https://bit.ly/2MfYc4L)–, consiguió el triunfo de 21 de 24 candidatos en la Cámara de Representantes, donde brilla la camarera Alexandria Ocasio Cortez, lo cual fue el picaporte para el impeachment de Trump, quien no hubiera sido juzgado si no fuera por Bloomberg (https://bit.ly/2sRcSAC).

Desde el inicio de la investigación para defenestrar a Trump hasta el veredicto unicamaral/unipartidista/monocromático, Trump obtuvo el incremento de 6 por ciento que no desea su impeachment, fuese deslactosado o no, lo cual se refleja en la perplejidad de un amplio segmento de los votantes independientes que pueden definir la relección de Trump y pueden sepultar muchas carreras de los congresistas.

Cuando faltan 11 meses de campaña feroz en el frente del evangelismo sionista (https://bit.ly/38WfmhT), considerado inexpugnable para los trumpófilos, a mi juicio existe un escollo de alto riesgo para Trump, quien fue sorprendido por una muy influyente revista evangelista Christianity Today, fundada por el pastor Billy Graham, cuyo virulento editorial, firmado por Mark Galli, conminó a que Trump debería ser defenestrado (https://bit.ly/34LqVVJ), lo cual ha causado trémulos y convulsiones en la Casa Blanca, mucho peores que las del mismo impeachment.

Galli mancilló a Trump como infractor consuetudinario de los 10 mandamientos bíblicos. El mismo Trump pasó al control de daños infligido por la revista evangelista y le propinó dos sendos tuits al arremeter contra la revista de extrema izquierda, mientras se autoalabó de que nadie había hecho más para la comunidad evangélica que él (https://bit.ly/35Met9x).

El también pastor Franklin Graham, hijo de Billy Graham (considerado el Papa de los evangelistas), difundió que su padre había votado por Trump y fustigó la conducta de los demócratas en la cámara (https://bit.ly/2SiBRY7).

El Cinturón Bíblico (Bible belt) aseguró el triunfo de Trump en 2016. Si no lo preserva, perderá su relección en 2020: mucho más grave que el impeachment deslactosado de Pelosi. As simple as that!

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“Este ‘impeachment’ es una broma, una pérdida de tiempo”

El cierre de filas de los republicanos en torno al presidente se reproduce entre las bases trumpistas. Algunos demócratas moderados temen un efecto 'boomerang' en las urnas

Decorada con antigüedades de la Segunda Guerra Mundial y reconocible desde lejos por el cilindro de franjas blancas, rojas y azules, la barbería de Jason Romage llama la atención en esta calle comercial de Martinsburg, una ciudad de 17.000 habitantes en Virginia Occidental. “Tío Joe. Establecida en 1915”, reza el cartel de la entrada. Dentro, Romage elabora un moderno corte de pelo a un joven profesor de secundaria y rompe la norma tácita de un lugar así, que solo el cliente puede permitirse enredar con temas como la política, la religión o el deporte. Esta semana, al fin y al cabo, ha ocurrido algo demasiado excepcional en el país: la Cámara de Representantes, gracias a la mayoría demócrata, ha aprobado juzgar al presidente de Estados Unidos y, si lo determinase el Senado, destituirlo.

Estimpeachment es muy partidista”, protesta Romage, de 50 años. Donald Trump está acusado de abuso de poder por haber presionado a Ucrania —congelando ayudas militares incluso— para lograr que anunciase investigaciones sobre su rival político, Joe Biden, y el hijo de este, Hunter, a sueldo de una empresa gasista del país, mientras el padre era vicepresidente. También afronta el cargo de obstrucción al Congreso por haber boicoteado la investigación sobre el caso. “Pidió que se mirase lo de Joe Biden, y es legítimo, un millón de personas, incluido yo, lo ven necesario. ¿Cuál es la verdad? No lo sé”, afirma.

Pero el barbero entrará en todo eso más tarde. La conversación, mantenida este viernes, arranca con elogios al local: un comercio con más de un siglo de historia, un lujo… Romage, muy afable, corta enseguida y aclara que, en realidad, el negocio abrió en 2015, pero, por cuestión de marketing, pone 1915.

“La verdad no es verdad”. Ya lo dijo el abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, el pasado verano, fabricando ipso facto una cita legendaria que sirve para hablar de casi todo en Washington, pero que se refería a la negativa del presidente a testificar por la trama rusa. También serviría para el caso ucranio. Este ha provocado tal cierre de filas entre los republicanos, sin una sola grieta, que el pleito no parece objeto de debate jurídico, político o criminal, sino de pura lealtad al partido, la misma que se respira en un feudo trumpista como el de Virginia Occidental. “Trump es ofensivo y grosero, pero también refrescantemente sincero y sus políticas se están demostrando muy productivas”, afirma el barbero.

Pasadas las dos de la tarde, entra pidiendo un corte de pelo el fiscal municipal de Martinsburg, Kin Sayre, declarado demócrata. A su juicio, el impeachment “es una pérdida de tiempo, con las elecciones que vienen en 2020, la gente que no está contenta tiene ocasión de echarlo”. Para Sayre, las maniobras del presidente para forzar la investigación sobre los Biden son “una decisión muy mala, pero no está tan claro que suponga un delito grave o falta”, que es lo que requiere la Constitución estadounidense para la destitución. “El cargo de obstrucción al Congreso, en cambio, me preocupa más, porque parece que el presidente se cree por encima de él, pero, de nuevo, ¿llega al nivel de un impeachment? No estoy seguro”, añade.

Esto es Virginia Occidental, el Estado que en 2016 concedió a Trump la mayor ventaja electoral de todo el país, el lugar del que procede Joe Manchin, el único senador demócrata que el año pasado votó a favor del juez conservador Brett Kavanaugh, acusado de abusos sexuales, y que ahora se confiesa “dividido” sobre este asunto. Desde las presidenciales, este trozo de América se ha convertido en uno de los símbolos trumpistas por excelencia, el lugar desde el que contar por qué un multimillonario de Manhattan logró conectar así con el trabajador venido a menos: la crisis de las minas, el cierre de las fábricas, la epidemia de opioides, el descontento general.

A la poetisa afroamericana Crystal Good, de 45 años, nacida y criada en el Estado, le saca de quicio el estereotipo: “Existe ese relato de que si uno apoya a Trump es porque es un estúpido, se suele pintar a los votantes de Virginia Occidental como idiotas, como hillbillys [forma despectiva de referirse a la población blanca y obrera de zonas rurales]. Eso acaba activando aún más a las bases de Trump y creo que todo el tema del impeachment también movilizará voto para 2020”, explica Good. “Yo no encajo demográficamente en lo que se piensa de Virginia Occidental, pero soy de aquí y muy orgullosa de serlo”, añade.

El miedo al efecto boomerang del impeachment está presente entre los demócratas de distritos centristas o conservadores que temen un castigo en las urnas o que rechazan de veras el proceso abierto contra el mandatario. Aun así, también la lealtad se impone: solo tres de los 233 congresistas del partido (de Nueva Jersey, Minnesota y Maine) votaron en contra y uno de ellos, Jeff Van Drew, se acaba de pasar al Partido Republicano.

Hay motivos para el cálculo electoral: comparado con el pasado octubre, cuando la investigación acababa de arrancar en el Congreso, la popularidad de Trump ha mejorado y el apoyo al proceso ha menguado. La encuesta de Gallup hecha pública el miércoles, justo el día de la votación, señalaba que la tasa de aprobación del presidente entre los estadounidenses había subido del 45% al 51%, mientras que el apoyo al juicio político y posterior destitución había descendido del 52% al 46%. Si la pregunta se dirige exclusivamente a los republicanos, el respaldo al impeachment no pasa del 5%.

Trump es el único presidente que se enfrenta a la reelección después —o durante— un juicio político de estas características, a diferencia del precedente de Andrew Johnson (1868) y Bill Clinton (1998). Dice Rick Tayler, estratega republicano pero crítico con Trump, que el desenlace del caso de Ucrania no erosionará las bases trumpistas, pero recuerda "que Trump no puede ganar solo con su base, para ganar, necesita más" y por eso es importante esta crisis.

Bill Clinton, el caso más reciente, vio su popularidad mejorada tras superar el proceso en el Senado por el escándalo Lewinsky, en un contexto de bonanza económica. También ocurre ahora. La economía ha crecido de forma sólida a lo largo de estos tres años de era Trump, la tasa de desempleo se halla en mínimos desde la Guerra de Vietnam y los temores a una próxima recesión que dominaban los análisis económicos se han disipado. En Virginia Occidental, pese a los problemas crónicos de algunos de los condados más pobres, también se respira optimismo. El gigante de los productos de consumo Procter & Gamble está construyendo una nueva planta cerca de Martinsburg que dará empleo a 1.800 personas y Amazon tiene un centro de distribución en el condado vecino de Frederick (Maryland).

Bajo la Administración del republicano, Virgina Occidental ha visto anunciarse incluso la apertura de unas pocas minas de carbón, industria en puro declive, y sus seguidores lo atribuyen a las políticas de Trump, que ha dado marcha atrás a buena parte de los planes medioambientales de Obama. “Los mineros han vuelto a trabajar”, sentencia Chris Hamilton, vicepresidente de la Asociación del Carbón de Estado y firme defensor del presidente. Todo el escándalo de Ucrania y el juicio parlamentario le parece “un mazazo desproporcionado, motivado políticamente por la extrema izquierda”.

La cocinera Lindy Rice, de 59 años, cambió de trabajo hace un mes, explica en su día libre, mientras toma el desayuno en la barra del Palace Lounge, un local lleno de trabajadores con chalecos amarillos. Llevaba seis años trabajando en el restaurante de abajo de la calle cuando pidió un aumento del sueldo y, como se lo racanearon, acabó por marcharse al Momma’s Country Chicken. Para Rice, la economía no es precisamente la clave del éxito de Trump, no atribuye al Gobierno que las cosas vayan bien, pero es republicana de toda la vida y, además, le gusta la idea de que un multimillonario deje sus negocios y opte por entrar en política. El impeachment es, en su opinión, “una broma, una pérdida de tiempo, la prensa está siendo ridícula”, “¿qué pruebas tienen?”, pregunta. Cuando se le cuestiona si ha seguido los detalles del caso responde rauda: “Sí, lo veo todo el día en la televisión, en la CNN”, una cadena muy crítica con Trump.

“No sé si usted lo siente también como periodista, pero siempre ha habido desconfianza en los medios de comunicación”, afirma el barbero Jason Romage. Trump “es un neoyorquino, que tiene un estilo propio de hombre de negocios de Nueva York, pero, de nuevo, es refrescante tener a alguien franco”. Nacido en una familia católica y conservadora, hoy se siente libertario más que republicano y creyente del trabajo. “El tío Joe empezó trabajando en una mina a los seis años, ¿sabe?”, comenta.

—¿Pero el tío Joe existió de veras?

Por AMANDA MARS

Martinsburg 21 DIC 2019 - 19:33 COT

—Claro, no todo es marketing, siempre hay algo real.

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Los golpistas piden la captura de Evo Morales 

El gobierno de facto de Bolivia emitió una orden de detención por "sedición"

Con ironía, el presidente depuesto afirmó que se trataba del "mejor regalo" que podía recibir, al cumplirse 14 años de su triunfo en 2015. Agregó que seguirá luchando "por una Bolivia libre y soberana".

El gobierno de facto de Bolivia cumplió con lo prometido y emitió una orden de detención contra el presidente depuesto Evo Morales. El ministro del Interior Arturo Murillo, designado por la autoproclamada presidenta Jeanine Añez, se regodeó por el pedido de captura en redes sociales. Con ironía, el presidente depuesto afirmó que se trataba del "mejor regalo" que podía recibir del gobierno golpista, al cumplirse 14 años de su triunfo en las presidenciales de 2005. Desde Argentina, donde permanece en condición de refugiado, aseguró que seguirá luchando sin miedo "por una Bolivia libre y soberana".

"Sr. Evo Morales para su conocimiento", expresó el ministro Murillo en el breve mensaje que acompañaba la orden de detención, en tono amenazante frente a una potencial vuelta del exmandatario al país. El ministro del Interior había presentado días atrás una demanda penal contra Morales, acusándolo sin pruebas contundentes de haber promovido los violentos enfrentamientos que dejaron un saldo de 35 muertos en el país

En tanto, el coronel Fernando Guarachi, jefe de una unidad policial de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), adelantó que se tomarán las medidas pertinentes para concretar la detención de Morales en territorio argentino.

"Se van a hacer todos los actos investigativos que sean necesarios para poder coordinar. Sin embargo, es atribución del Ministerio Público poder coordinar también con sus similares de otros países para cumplir la detención", señaló. "Se emitió la orden de aprehensión contra el señor Juan Evo Morales Ayma por los ilícitos que se está investigando en la denuncia de oficio que inició el Ministerio Público", agregó más adelante.

La orden fue emitida esta tarde por la Fiscalía Especializada en Anticorrupción y Legitimación de Ganancias Ilícitas, en el marco de la causa por los supuestos delitos de "sedición, terrorismo y financiamiento al terrorismo". La orden faculta al director departamental o "a cualquier funcionario público hábil o autoridad para que aprehenda y conduzca" a Morales ante las oficinas de la Fiscalía.

Además, aclara que podrá ser ejecutada en cualquier hora y día hábil. "En caso necesario, recúrrase a la ayuda de la fuerza pública, respetando el ejercicio de los derechos y garantías constitucionales del sindicado", agrega. La orden de captura fue firmada por el fiscal de Cochabamba, Jhimmy Almanza, y avalada por la Fiscalía Especializada Anticorrupción y Legitimación de Ganancias Ilícitas, Delitos Aduaneros y Tributarios de la Fiscalía de La Paz.

Todo el expediente judicial está montado sobre los audios filtrados en los que, según Añez y su gabinete, Morales coordinaba bloqueos desde México, el primer país que lo recibió tras el golpe de Estado del diez de noviembre. Desde un principio, el presidente depuesto denunció que esas grabaciones habían sido manipuladas.

La orden de detención se hace también extensiva a Faustino Yucra, dirigente del MAS, con quien supuestamente Morales habría mantenido la comunicación telefónica durante las movilizaciones populares.

Por la tarde, el exmandatario respondió con ironía al pedido de detención, destacando que "A 14 años de nuestra revolución" se trataba del "mejor regalo" de parte del gobierno de facto. "No me asusta, mientras tenga vida seguiré con más fuerza en la lucha política e ideológica por una Bolivia libre y soberana", agregó.

Horas antes Morales también se expresó en Twitter sobre el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al gobierno interino de Añez. Lo consideró "una prueba más de que Estados Unidos organizó el golpe de Estado en Bolivia".

Morales fue víctima de un golpe tras haber ganado las elecciones presidenciales de octubre. La derecha opositora tomó el poder con apoyo del ejército y la policía en una acción que también contó con el respaldo de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el gobierno estadounidense.

Ese diez de noviembre, el presidente depuesto anunciaba su salida de Bolivia para evitar, según sus palabras, un "baño de sangre" en el país. Un día después, la por entonces senadora Jeanine Añez asumía la presidencia de facto.

La propia Añez prometió en una de sus primeras alocuciones como presidenta que no habría persecución a sus adversarios políticos. Sin embargo dejó en claro que el exmandatario se enfrentaría a sus responsabilidades en caso de volver a Bolivia. "Si el presidente Morales vuelve, que vuelva, pero él sabe que también tiene que responder con la justicia. Resulta que nosotros lo que vamos a exigir es que la justicia boliviana haga su trabajo", dijo, anticipando la orden de detención.

Después de su asilo en México, Morales llegó a Argentina en condición de refugiado. Durante los últimos días, mantuvo una agitada agenda de reuniones con dirigentes políticos de Argentina y Bolivia, y concedió entrevistas a algunos medios de comunicación del país, entre ellos Página/12 . Junto al expresidente, llegaron al país el exvicepresidente de Bolivia Álvaro García Linera y el excanciller Diego Pary.

El ministerio del Interior aclaró que la solicitud de refugio de morales sigue en trámite. La Comisión Nacional para los Refugiados (organismo que depende del Ministerio del Interior) remarca que entre los derechos de las personas que obtienen esa condición está el de no "no ser devueltos, expulsados o extraditados al país donde su vida, integridad, libertad o seguridad estén en peligro".

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Evo Morales: "Buscamos un candidato de unidad que garantice el modelo económico"

Morales visitó Página/12 donde relató las causas y las consecuencias del golpe en su país. Su tarea en la Argentina como jefe de campaña del MAS.

 

Evo Morales no pasa inadvertido y por donde anda genera revuelo de adhesión y solidaridad. Su visita a la redacción de PáginaI12 no fue la excepción. La totalidad de sus trabajadores esperó el fin de la entrevista para brindarle su respaldo a voz en cuello. El presidente de Bolivia, depuesto por un sangriento golpe cívico-militar, considera que es posible que su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), pueda ganar de nuevo las elecciones. Para ello trabaja desde Buenos Aires como el jefe de la campaña electoral,  aportando su experiencia de una vida de militancia y como gobernante los últimos 14 años. Desde su condición de refugiado político, asegura que está en la búsqueda del mejor candidato que debe ser el que garantice la unidad. 

--¿Cómo están sus hijos?

--Estuvimos en contacto permanente desde que llegué a México. Ellos tenían la posibilidad de salir hacia otro continente por ofrecimiento de varios embajadores de otros países. Sin embargo, tanto Evaliz como Alvaro decidieron venirse a la Argentina y garantizamos su presencia. Ahora estamos superando el miedo de esos días. Lastimaron a todos pero especialmente a Evaliz. A Alvaro no porque no se mete mucho en temas políticos. Solo recibía un poco de amenazas en donde vivía en la ciudad de Cochabamba. Alvaro tenía la posibilidad de continuar estudiando en Europa, tenía posibilidad de ir a Italia o Alemania pero me dijo que se quiere quedar acá y agradezco al pueblo argentino y al Gobierno por garantizar su presencia y seguridad. 

--¿Tuvo miedo por ellos?

--Evaliz estuvo en peligro. A ella le interesaba la política pero ahora quedó un poco asustada. La amenazaron a ella y a través de las redes. La que más sufrió fue mi hermana porque le quemaron la casa pero ahora está todo bien. Mantenemos contacto por teléfono. 

--¿Es por este contexto que decidió irse de Bolivia?

--(Piensa) Soporté tantas cosas en el pasado como cocalero, dirigente sindical, diputado. ¡Estuve muchas veces detenido! ¡En algún momento comenté que en mi carrera política solo faltaba el asilo y el refugio y ahora los completé! Y todo por ser anti-imperialista. Todo por nuestra patria grande, por luchar por los más humildes y por la dignidad y soberanía. Y como soporté tantos procesos, desde mi época de dirigente sindical donde los presidentes del neoliberalismo me procesaron por terrorismo. Sufrí expulsión del congreso nacional en 2002 por instrucción de la embajada de los Estados Unidos. El plan era impedir que me presente a las elecciones presidenciales. La historia se repite y se repite para los presidentes de izquierda, para los presidentes del pueblo. En estos tiempos hubo todo tipo de golpes. Me hicieron de todo pero yo les digo que no tengo miedo. En los días previos (al golpe) tuvimos reuniones y varios ministros recomendaban salvar la vida. Lo decían llorosos pero entendí que era necesario salvar la vida. Lo cierto es que todos esos días de noviembre estuve bajo la lupa de Estados Unidos. 

--¿La presidenta de facto Jeanine Áñez puede dificultar su regreso a Bolivia? 

--No sé si soy expresidente, tal vez sigo siendo el presidente porque mi texto de renuncia no ha sido aprobado ni rechazado.

--Bueno, formalmente usted todavía es presidente porque su mandato culmina el próximo 22 de enero. 

--Es verdad, por eso a mí y por Constitución tienen que hacerme un juicio de responsabilidades. Por eso cuando la presidenta de facto autonombrada habla como si fuera una fiscal no se entiende y amenaza con detenerme. Ellos siempre dijeron que respetaban la independencia de los poderes, de los órganos. Pero ahora piden detenciones.

--Esto fue un golpe instigado por EE.UU. donde llamó la atención la participación de las fuerzas armadas al estilo tradicional. 

--Creo que los Estados Unidos no nos perdona que sea un indio sea presidente que garantiza estabilidad política, crecimiento económico, reducción de la pobreza, la nacionalizaciones. En tiempos de neoliberalismo la renta petrolera era de 3000 millones de dólares. A partir de nuestro gobierno, entre 2006 y 2013 llegamos a 38 mil millones de dólares. Recuerdo que a poco de asumir recibimos el mensaje de que no iban a invertir en nuestro país y el me llamó el presidente (Néstor) Kirchner: Evo, si no invierten voy a invertir en Bolivia. Eso fue muy importante para un país que tiene 10 millones de habitantes.

--Y ahora está el litio.

--Ese es un tema central. Hemos demostrado lo que siempre dijimos en foros internacionales como el Foro de San Pablo que otro mundo es posible. Y lo hemos demostrado nosotros, en Bolivia que es posible otro mundo sin el Fondo Monetario Internacional. Sin el sistema capitalista. Nuestro delito fue comenzar a industrializar el litio. La mentalidad de los países centrales es llevarse la materia prima por eso nosotros trabajamos en la producción de las baterías de litio. Estaba programado para el próximo año la producción de 400 toneladas de carbono carbono litio.  El año pasado inauguramos una planta grande para producir cloruro de potasio de donde exportamos 15 mil toneladas a Brasil y una pequeña parte a Chile. Está el hidróxido de litio. La planta estaba prevista un plan que incluía 41 plantas de las cuales 14 solamente de litio litio. Luego, por una cuestión de mercado convocamos a socios. Se adjudica a China y  Alemania. Entonces que Estados Unidos se quede afuera de esta gran industria del litio, que es el futuro energético, no nos perdonan no estaba Estados Unidos. Por eso digo que esto fue un golpe del litio.

--¿Esos contratos quedaron seguros con Alemania y China? 

--Este gobierno podría intentarlo. Incluso alguna vez hablé con técnicos argentinos y les decía que debíamos hacer una alianza con la Argentina para industrializar nuestro litio. Hace cuatro años cinco años, Alvaro García Linera dijo que en el momento que tengamos la gran industria del litio como Estado vamos a poner el precio del litio para el mundo. 

--En ese momento se convirtieron en enemigos de los Estados Unidos. 

--Sí, en ese momento. 

--Allí comenzó a pergeñarse el golpe de Estado.

--Claro, comenzaron a usar eso del fraude. ¿De qué fraude me hablan? Ustedes saben que yo vengo de la cultura indígena originaria que nos enseña que lo más importante es no robar, no mentir y no ser flojos. Y esto lo hemos incorporado en nuestra Constitución. Entonces, ¿robar, mentir, que hagan fraude? No, no lo entiendo, no es posible. En mis reuniones con los organismos constitucionales les dije siempre que cumplan con su deber. Ahora de acuerdo un informe de la OEA. Realizaron una observación de 225 mesas y dijeron que había fraude porque en esas mesas el MAS obtenía el 70, 80 y el 90 por ciento. En el campo obteníamos más pero ellos dijeron que era fraude. Les digo que sin esas mesas igual ganábamos en la primera vuelta. Y lo mismo iba a ocurrir con el informe de la OEA y con las observaciones que hizo. El verdadero fraude es el informe de la OEA. 

--La oposición dijo también que si había una segunda vuelta usted iba a ser derrotado. A partir de lo sucedido está claro que no buscaron esa alternativa. 

--No para nada, pero igual hubieran perdido. Porque aquí estamos con el pueblo o estamos con el imperio. Aquí estamos con las privatizaciones o con las nacionalizaciones. Que digan que hay una tercera opción no la entiendo porque está la derecha y la izquierda. Para mí eso no es hacer política. Finalmente acaban siendo la derecha con ese discurso. 

--¿Le dolió la actitud de las Fuerzas Armadas?

--Me dolió la traición de las Fuerzas Armadas. Yo no pude entender. Fue una conspiración abierta. No entiendo cómo los militares podían decir "somos soldados antiimperialistas y apoyamos el proceso". Me ha dolido porque nosotros los hemos equipado. Cuando llegamos al gobierno recuerdo que no teníamos aviones ni helicópteros en medio de una crisis de inundaciones y que Argentina nos ayudó. Brasil, Venezuela de Chávez, hasta Chile nos ha ayudado para combatir las inundaciones. Había un solo helicóptero, caído hace tiempo. Ahora hay 25 helicópteros y veo en la televisión a helicópteros disparando a mis hermanos, matando a mis hermanos. Eso duele.

--Como jefe de campaña del Movimiento Al Socialismo, ¿cómo y desde dónde hará campaña para las futuras elecciones?

--Bueno, ya estamos en campaña. Estamos sosteniendo algunas reuniones. Gracias de verdad, estoy muy agradecido con el presidente Alberto Fernández. Ayer (por el lunes) nos hemos reunido con la vicepresidenta Cristina Fernández. Escucho sus recomendaciones, sus sugerencias. Entiendo perfectamente mi responsabilidad como refugiado, sobre cuál debe ser mi comportamiento político. Aportar mi experiencia para los nuevos políticos no solamente de Bolivia, sino también latinoamericanos.
Cuando uno hace campaña sin ser candidato gana más autoridad. No siempre uno tiene que ser candidato para hacer campaña. No soy presidente, o tal vez legalmente lo sea, pero ese es un debate jurídico. No soy candidato. Hay nuevos líderes hombres y mujeres, profesionales también. Antes solamente éramos campesinos, pero ahora hay otros sectores sociales. Vamos a organizarnos. Dos mil, tres mil compañeros me llaman telefónicamente.

--¿Qué perfil debería tener el candidato del MAS?

--Un candidato de unidad, que es difícil de encontrar. ¿Por qué Alvaro (García Linera) y yo dijimos que no seremos candidatos? Para unir a Bolivia, para que no haya confrontación. A veces me pregunto por qué siempre hay tanto miedo a Evo. Yo estaba habilitado constitucionalmente para ser candidato. Ahora es difícil que algún compañero pueda unir regiones o sectores sociales, que incluya el derecho del campesino indígena originario pero también el de la clase media profesional, que es otro movimiento importante. Alguien primero con compromiso político, con mucha conciencia social. Inclusive con mucho conocimiento y capacidad profesional. Nuestro fuerte fue el tema económico. Quién puede garantizar el crecimiento económico. Por ejemplo, nosotros desde el momento que llegamos al gobierno nunca hemos prestado ni un dólar del Banco Central de Bolivia para pagar los sueldos aguinaldos. El 10 de noviembre de este año la dictadura de Añez, Camacho y Mesa pidió prestados 2800 millones de bolivianos para pagar los salarios. Me duelen dos cosas: los muertos y que estén destrozando la economía. Con un paro en la ciudad de Santa Cruz solamente se pierde cada día 3.5 millones de dólares de acuerdo a los datos que tenemos. Entonces hay que buscar un perfil de candidato que pueda garantizar la unidad pero también el tema de crecimiento económico, porque es nuestro fuerte. La gente ya está pidiendo que sería bueno que busquen y debatan candidatos indígenas o no indígenas, sectores del altiplano o del Valle o del oriente.

--¿El candidato tiene que ser indígena?

--Que sea indígena es importante, pero también que sea un compañero profesional. El voto indígena no está en debate, es un voto sólido. Pero quién puede captar también el voto de clase media clase profesional, inclusive de inversionistas. Si alguna empresa dice que va a seguir apoyando porque les garantiza el crecimiento económico, porque garantiza la estabilidad económica. Ese es el debate que tenemos. 

--Usted dijo que estuvo reunido con Cristina Kirchner. ¿De qué hablaron?

--Es una buena compañera con mucha experiencia. Yo me acuerdo, por ejemplo, en su gestión de presidenta que EE.UU y Canadá nos habían bloqueado la venta de trigo y harina para el pan. Antes no podíamos producir en nuestro país nuestro pan.
Si faltaba pan, Evo era el culpable del sabotaje del imperio norteamericano. Entonces llamé a la hermana Cristina para que me venda trigo y harina. Me mandó trigo y lo resolvimos. Tengo mucho respeto, conversamos muchos temas importantes.

--¿Hubo diferencia en el trato para con usted entre el gobierno de Mauricio Macri y el de Alberto Fernández? 

--Yo quiero pedirle disculpas como refugiado. No tengo nada que decir sobre temas políticos económicos del país. Disculpe. Es por respeto al acuerdo del estatuto que tenemos.

--¿En el marco de esta campaña electoral piensa residir en una provincia del norte argentino para estar más cerca de Bolivia?

--Eso vamos a ver oportunamente. Aquí me siento más seguro gracias al gobierno argentino y al pueblo argentino que me sorprende y me da mucha energía. Para hacer política se necesita fuerza y energía y eso me lo da gente que me alienta. Mi centro de operación va a ser Buenos Aires.

--En la Argentina hay una comunidad boliviana muy grande. ¿Eso le da más valor, esperanza de poder revertir la situación en su país? 

--Hemos realizado muchas reuniones, incluso hay gente que quiere hacer huelga de hambre. La autoproclamada sabe que en la Argentina y en el trópico ganamos por un gran porcentaje y por eso dicen que en esa zona y en la Argentina no va haber votación. Después dicen que Evo es antidemocrático. 

--¿El golpe lo sorprendió, no lo vieron venir?. ¿Reconoce algún error al respecto?

--Nos tomó por sorpresa porque ni la inteligencia de la Policía ni la de las Fuerzas Armadas advirtieron sobre lo que ocurría. En una reunión de gabinete, faltando dos tres semanas para el golpe, yo dije que se estaba preparando pero no me creyeron. Una mujer, una trabajadora del hogar consiguió mi teléfono y me llamó. Me contó que había escuchado en la casa de sus patrones que se preparaba el golpe de Estado. Comenté eso pero nadie me ha creído. Tampoco lo he creído, soy sincero. Pero porque derrotamos a otros golpes. Pero para este hubo mucho dinero. Por ejemplo, hubo obreros de la construcción que ganan 120 bolivianos pero para bloquear carreteras le pagaban 300 bolivianos y por eso han dejado de ser obreros. Había mucha plata, mucha plata. Nos han sorprendido y nos hemos confiado.

--Ante ese escenario, con tanto dinero dando vuelta, ¿cree posible dar vuelta el resultado?

--Me imagino que se va a ser bastante complicado dar vuelta pero no imposible. Debemos tener veedores internacionales y yo estaba pensando en Naciones Unidas y el Centro Carter, también algunos países amigos de Europa pero no debe ser la OEA. Mi recomendación a los políticos de izquierda, a los presidentes progresistas, al gobernante que están con su pueblo: no confíen en la OEA. La OEA es el mejor instrumento de los Estados Unidos. La hemos visto de cerca. Vimos cómo la OEA se plegó al voto al golpe de Estado. 

--¿Qué es lo que extraña de la Presidencia?

-- El trabajo. Bolivia tiene nueve departamentos y cada día visitaba hasta cinco de esos departamentos. Comenzábamos a las cinco de la mañana hasta las 11 o las 12 de la noche. Alguna vez algún ministro me dijo de no trabajar desde las cinco de la mañana. Es inhumano vivir así, decían (y lanza una carcajada que es acompañada por Gabriela Montaño, su ex ministra de Salud)

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Evo Morales ya se mueve como jefe de campaña del MAS  

El expresidente boliviano Evo Morales ya se mueve como jefe de campaña del Movimiento Al Socialismo (MAS). Refugiado en Argentina desde el jueves pasado , Morales enciende los motores del MAS de cara a las elecciones que se celebrarán en Bolivia el próximo año. El sábado se reunió en Argentina con dirigentes del partido y luego se dirigió al público que lo siguió hasta el barrio porteño de Liniers, en lo que fue su primera aparición pública en Argentina. Como resultado del encuentro, se firmó el llamado Manifiesto de Buenos Aires, donde entre otros puntos los dirigentes convocan a recuperar la democracia "para el pueblo". El domingo, el MAS realizó un plenario en dos municipios bolivianos que reunió a la militancia joven.

Miles de seguidores del MAS se trasladaron hasta los municipios de Villa Tunari y Shinaota para participar de un plenario de la juventud del partido. Varios de los dirigentes que participaron recién habían llegado de Buenos Aires, donde el sábado se entrevistaron con el presidente Evo Morales. Entre ellos se destacaba la figura de Andrónico Rodríguez.

Este joven dirigente cocalero de 30 años se perfila como posible candidato presidencial. "Se cometieron muchos errores; tenemos que concentrar a todos los actores del MAS para que salgan muchas propuestas y se analicen los errores, hay que apostar a la unidad", dijo desde Shinaota quien también es vicepresidente de la Coordinadora de las Seis Federaciones de Cocaleros del Trópico, organización de la que surgió el expresidente Evo Morales.

El propio Morales se refirió a la reunión con dirigentes del MAS que tuvo lugar el sábado en el barrio porteño de Liniers, de la que participaron, además del mencionado Rodríguez, las legisladoras Adriana Salvatierra y Sonia Brito.

"A un mes del golpe de Estado en Bolivia, sostuvimos nuestra primera reunión en Buenos Aires con algunos dirigentes departamentales y nacionales de movimientos sociales, alcaldes, dirigentes del MAS y asambleístas para hacer una evaluación política y planificar para la campaña", dijo en su cuenta de Twitter.

Morales llegó a Argentina el jueves pasado en condición de refugiado y luego de ser designado como jefe de campaña del MAS de cara a las elecciones convocadas por el gobierno autoproclamado de Jeanine Añez, aún sin fecha definida pero previstas entre marzo y abril de 2020.

Desde la terraza del domicilio donde reside temporalmente el excanciller de Bolivia Diego Pary, Morales saludó a los cientos de seguidores que se acercaron al lugar. En un discurso improvisado, agradeció "al gobierno argentino y al pueblo argentino estar acá. Como siempre en América Latina y la Patria Grande hemos derrotado a los golpistas, vamos a volver pronto", expresó Morales.

Como resultado del encuentro del sábado, el MAS dio a conocer el Manifiesto de Buenos Aires, un documento que llama a recuperar la democracia y el poder "para el pueblo". En el texto, los dirigentes convocan a una "movilización pacífica permanente" en defensa de la democracia.

El Manifiesto también destaca que resolvieron "mejorar la estructura orgánica de todos los sectores sociales en todos sus niveles" y una consulta en las bases "para una candidatura que exprese unidad". El domingo, la plana del MAS en Cochabamba aprobó el texto como parte de las actividades realizadas en el municipio de Shinaota.

16 de diciembre de 2019

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Lunes, 16 Diciembre 2019 07:29

Corbyn

Corbyn

La victoria del Partido Conservador fue contundente. En la elección del pasado 12 de diciembre los votantes prefirieron con creces un gobierno liderado por Boris Johnson y dieron un duro golpe a los laboristas y a su líder Jeremy Corbyn.

Esta elección estaba marcada por el largo conflicto en torno del Brexit, mismo que definió la lucha política en Gran Bretaña en los últimos tres años. La disputa costó el puesto en ese lapso a dos primeros ministros conservadores: Cameron y May, pero acabó dando un mandato indiscutible a Johnson. Ahora podrá finalmente negociar la salida de la Unión Europea y también gestionar la agenda conservadora en materia económica y social.

La debacle laborista fue contundente; el partido obtuvo el menor número de parlamentarios desde 1935. El resultado, ciertamente, ha puesto en la mira el efecto que el Brexit tuvo sobre el electorado; el partido de Nigel Farage contribuyó al triunfo de los tories; la jornada electoral equivalió a un referendo sobre la salida de la Unión Europea. Pero fue, igualmente, una masiva retirada del voto laborista ante el liderazgo de Jeremy Corbyn. Según parece, este último fue el factor decisivo de la derrota.

Corbyn no planteó de modo decisivo su postura sobre el Brexit y más bien parecía especular con ella buscando beneficiarse de los vientos cambiantes al respecto. Así, fue víctima del largo desgaste político y social producido por ese caso. El líder laborista fue señalado por posturas antisemitas, lo que provocó denuncias de diversos frentes y renuncias de miembros del partido. También Johnson ha sido señalado por sus inclinaciones islamofóbicas.

La situación política abre de nuevo el asunto de Escocia. El triunfo del Partido Nacionalista Escocés y la abrupta caída del laborismo en ese país abren de nuevo la puerta a un referendo por la independencia. Nicola Sturgeon, la jefa del gobierno, ha dicho que Johnson no tiene derecho a interponerse en ese camino. La unión del reino está en cuestionamiento, resultado esperable del Brexit, y ahora, además, por el triunfo conservador.

Un asunto significativo de la elección fue que los conservadores tuvieron mejores resultados en aquellos lugares en los que bajó la participación de los votantes respecto de la elección de 2017. Esto ocurrió principalmente en los distritos mayoritariamente laboristas.

Todo apunta a la pobre atracción de Corbyn y sus propuestas entre los votantes del propio partido y sus simpatizantes. En la última fase de la campaña emitió un manifiesto político titulado Es tiempo de un cambio real, un muy ambicioso plan de intervención pública en sectores clave en materia social, económica y ambiental.

Uno de los asuntos álgidos en disputa en Gran Bretaña tiene que ver con el sistema público de salud; el manifiesto proponía una fuerte intervención en esta materia para contener las medidas de privatización que se están imponiendo. Del mismo modo se ofrecía nacionalizar áreas de la economía privatizadas desde hace décadas, como es el caso de ferrocarriles, agua, correo y provisión de energía.

El poco eco del manifiesto laborista, presentado a destiempo, parece indicar que las medidas económicas impulsadas por Margaret Thatcher entre 1979 y 1990 se han ido asentando, que la gente responde de modo distinto a la que quiere hacer el gobierno y la manera en que interviene en la economía y en los asuntos públicos y, en ocasiones, en los de índole privada.

Las propuestas de Corbyn, como lo exhibió el resultado electoral, no reforzaron su proyecto político. Tras la derrota, declaró que se sentía orgulloso del manifiesto. Esto es irrelevante, pues el caso es que con el nuevo gobierno conservador, que puede durar cinco años, hay en realidad pocas, si no es que nulas, posibilidades de que algo de su contenido se aplique.

Estas cuestiones indican la naturaleza de las disputas políticas que surgen hoy en muchas partes del mundo y que no pueden seguirse planteando en los términos convencionales del análisis político. No es cuestión trivial, sino exigencia, plantearse qué es lo que quieren las poblaciones respecto de sus gobiernos y hasta dónde están dispuestas a llegar.

Jonathan Freedland, columnista de The Guardian, planteó esta cuestión en el caso de la elección británica de hace unos días. Escribió el pasado viernes 13: “Podemos estar enojados por la victoria de los tories en esta elección, pero debemos sentir una ira equivalente respecto de quienes lo han permitido. Hablo de aquellos que llevaron al principal partido de oposición hacia un callejón sin salida…Vista la magnitud de esta calamidad: perder frente a un gobierno que ha generado nueve años flacos, que pretendió un cuarto periodo que casi nunca se ha concedido; un gobierno tan dividido internamente, que purgó a dos cancilleres anteriores y algunos de sus mejores miembros del Parlamento, liderado por un mentiroso…Un partido de oposición que funcionara sólo a medias hubiese barrido con los tories, pero en lugar de eso fue aplastada por ellos”.

Los políticos deben preguntarse qué quieren de ellos los ciudadanos, hasta dónde pueden llegar y cuánto tiempo duran con alguna frescura en el poder. En este caso, Corbyn no se salva y Johnson lo puede descubrir pronto.

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Por qué la clase trabajadora votó al partido del brexit

La noticia más llamativa de las elecciones británicas de este pasado jueves 12 de diciembre es que la mayoría absoluta en el Parlamento Británico conseguida por el Partido Conservador no se habría producido sin el voto masivo de amplios sectores de la clase trabajadora británica a este partido, una situación semejante a la que ocurrió en EEUU en las elecciones presidenciales de noviembre de 2015, que dieron como resultado la victoria de Trump. La predecible respuesta del establishment mediático liberal español ha sido atribuir la victoria del Partido Conservador a un rechazo del programa del Partido Laborista, percibido como excesivamente izquierdoso (el editorial de El País del 14.12.19 lo definió como paleoizquierdista), alentando a las fuerzas progresistas a que aprendan de lo ocurrido y vuelvan al centro (que quiere decir al socioliberalismo).

Los datos, sin embargo, no confirman esta lectura de lo ocurrido. En realidad, las encuestas fiables afirmaban que la gran mayoría de las propuestas del Partido Laborista eran valoradas positivamente por la mayoría de la población. Según la encuesta de YouGOV (compañía altamente reputada en círculos de análisis de opinión), el 64% de la población estaba de acuerdo, por ejemplo, en subir los impuestos sobre la renta a las personas que ganan anualmente más de 80.000 libras (equivalentes a más de 95.000 euros). A su vez, el 56% estaba a favor de la nacionalización de los ferrocarriles y de las compañías de agua de energía y de gas (medida definida como antigualla por el articulista neoliberal de El País Xavier Vidal-Folch); el 54% estaba a favor de que los trabajadores y empleados de una empresa ocuparan un tercio del órgano ejecutivo de una empresa; el 81% apoyaba un aumento del gasto público sanitario de un 4,3%; un 73% apoyaba un crecimiento del salario mínimo a 10 libras esterlinas por hora (unos 12 euros); un 59% estaba a favor de un New Green Deal, y así un largo etcétera. No es creíble, por lo tanto, que el programa del Partido Laborista asustara a la población. Asustó a las clases pudientes, pero no a las clases populares.

¿Cuál, pues, fue la causa? Fue el Brexit, esto es, salir o no de la Unión Europea. Este fue el tema central de la campaña y la población lo sabía. Y el candidato conservador se centró casi exclusivamente en resaltar que llevaría a cabo la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), tal y como la población había votado en el referéndum del 23 de junio de 2016. Aquel día la sorpresa fue que la mayoría de la clase trabajadora votó a favor de salir de la UE. En realidad, el resultado entonces fue bastante equilibrado, con la mitad de la población de renta superior a favor de la permanencia, y con la mitad de la población de renta inferior en contra (el resultado global fue de un 51,9% de la población en contra de continuar en la UE, y de un 48,1% a favor de continuar en ella). Pero fue interesante ver que, dentro de la clase trabajadora, los que más favorecieron el Brexit fueron los parados y los que no tenían trabajo. En aquel referéndum se vio, así pues, una relación directa entre nivel de renta y apoyo a la permanencia en la UE. A más renta, mayor apoyo a dicha permanencia.

¿Por qué la clase trabajadora votó a favor del Brexit en el referéndum de 2016 y ahora ha apoyado al partido del Brexit?

La explicación más frecuente de este comportamiento en el referéndum (explicación que se ha sido dada también por algunos teóricos de izquierdas) es que las clases menos educadas votaron en contra de la permanencia y las más educadas votaron a favor. Tal visión –derivada de los trabajos sobre capital humano de Bourdieu en Europa y Lipset en EEUU– está muy generalizada en los círculos del establishment político-mediático del país y refleja un cierto desprecio hacia aquellos sectores de la población que no comulgan con la sabiduría convencional de dicho establishment (que estaba a favor de la permanencia en la UE), que son definidos como ignorantes o poco educados y carentes de cultura (el famoso capital humano).

El comportamiento electoral de la clase trabajadora es lógico y predecible

Pero no estamos ante una cuestión de capital humano. Veamos el porqué del rechazo a la UE. Y para ello hay que tener en cuenta que el proyecto de establecer la Unión Europea no ha sido popular entre las clases trabajadoras de la Europa Occidental. Solo hay que recordar que en prácticamente todos los países europeos donde se sometió a referéndum la fallida Constitución Europea (Francia, Países Bajos y Luxemburgo), la clase trabajadora votó en contra de forma muy mayoritaria. En Francia, el 79% de trabajadores manuales, el 67% de los trabajadores de servicios y el 98% de los trabajadores sindicalistas votaron en contra; en los Países Bajos lo hizo el 68% de los trabajadores; y en Luxemburgo el 69% de los trabajadores. Y lo que es también interesante es que en países donde no hubo referéndums pero se preguntó a la población qué hubiera votado en caso de haberlo se registraron cifras similares: en Alemania, el 68% de los trabajadores manuales y el 57% de los trabajadores de servicios estaban en contra de aquella constitución; en Dinamarca lo estaban el 72% de trabajadores manuales; y en Suecia lo estaban el 74% de trabajadores manuales y el 54% de los trabajadores de servicios. Y toda la evidencia existente muestra que esta animosidad hacia la UE no ha descendido. Al contrario, ha aumentado. Y lo que es también interesante es que las asociaciones patronales, el gran capital y las clases medias de renta alta y media alta (profesionales con educación superior) estaban entonces, y continúan estando ahora, a favor de la UE.

Repito, ello tiene muy poco que ver con el nivel de capital humano y con los que sostienen la tesis de que la clase trabajadora no está dotada de tal capital y, por lo tanto, es más vulnerable a ser engatusada por demagogos o figuras semejantes. Y si analizamos los datos en la distribución de las rentas vemos dos cosas. Una es que en cada uno de estos países –incluyendo el Reino Unido– ha habido un claro descenso desde que se fundó la UE del porcentaje de las rentas derivadas del trabajo sobre el total de rentas (siendo este hecho incluso más acentuado en los países de la Eurozona), hecho que se debe a la imposición de las políticas neoliberales (y digo imposición pues no estaban en sus programas electorales) por parte de los partidos gobernantes. El descenso de esta masa salarial fue el reflejo de un descenso de la estabilidad y de la calidad de los puestos de trabajo para la mayoría de los trabajadores, un descenso en el que la desregulación de la movilidad del capital y de la fuerza del trabajo que ha caracterizado el establecimiento de la UE jugó un papel clave.

Pero este descenso no fue uniforme, pues junto al aumento de las rentas derivadas del capital hubo un crecimiento de los salarios del sector profesional asalariado de alto nivel educativo, acentuándose todavía más la polarización social, siendo la clase media alta cosmopolita uno de los sectores beneficiados de tal movilidad y globalización (europeización), un fenómeno que afectó muy negativamente la calidad de vida y el bienestar de las clases populares, puesto que al deterioro de su salario y condiciones de trabajo, se añadía la destrucción y pérdida de la protección social como consecuencia de los recortes de sus derechos sociales (con los recortes del gasto público social) resultado del neoliberalismo imperante en las instituciones europeas. Es totalmente lógico (y nada tiene que ver con su supuesta falta de cultura o educación) que tales clases trabajadoras estén en contra de la globalización económica y contra la Unión Europea, y que tengan miedo de que los inmigrantes les quiten su puesto de trabajo (o que les abaraten el sueldo, pues es conocido que el empresario se aprovecha de tener trabajadores inmigrantes para bajar los salarios de su empresa).

Añádase a ello que otro elemento clave de su inseguridad es el miedo a perder su identidad. El nacionalismo es la respuesta identitaria previsible frente al internacionalismo de la globalización liberal. Hoy, el liberalismo, la ideología dominante, y la democracia liberal están deslegitimados en los sectores más victimizados por la aplicación de las políticas públicas neoliberales. Por lo tanto, era lógico y predecible que ganara el Brexit en el Reino Unido, algo que podría ocurrir en otros países también. De ahí que, como ya se ha indicado, sea comprensible el surgimiento de un nacionalismo identitario que representa el deseo de que no se diluya la identidad de uno, y todavía más si se ve a los inmigrantes como una variable que daña su seguridad. Así pues, el racismo y el clasismo no son la causa, sino la consecuencia de dicha inseguridad. Para revertir lo primero hay que resolver lo segundo. De lo que incluso amplios sectores de las izquierdas no parecen ser conscientes es que el auge de la ultraderecha no es consecuencia de un aumento del racismo, del nacionalismo y del machismo. Este aumento es la consecuencia y el síntoma de la principal causa: la inestabilidad e inseguridad de los sectores más vulnerables de la población. Sin ir más lejos, en Suecia surgió un partido de ultraderecha a partir de la aplicación que las derechas liberales y conservadoras hicieron de legislación neoliberal, la cual causó un gran deterioro del mercado laboral, origen del gran crecimiento de la ultraderecha.

Y esto explica en gran parte el Brexit. El establishment británico (desde la City al gran mundo empresarial, pasando por las clases medias profesionales) estaba a favor de la UE, mientras que gran parte de la clase trabajadora estaba en contra. El Partido Conservador ganó en partes del Reino Unido donde nunca antes lo habían hecho, ciudades y regiones con mayoría de clase trabajadora industrial (incluidas las cuencas mineras) del norte y oeste de Inglaterra (que habían votado a favor del Brexit). Ha sido, pues, una protesta de las víctimas del neoliberalismo, que las ha dañado. Parece paradójico que hayan votado al partido que ha llevado a cabo tales políticas, pero la gran astucia de Boris Johnson ha sido, precisamente, presentarse como el antiestablishment, incluso contra su partido, el Partido Conservador. Trump también se presentó (y ganó) como la voz del antiestablishment, tanto del Partido Republicano como del Partido Demócrata, y esa es la razón por la que lo votaron grandes sectores de la clase trabajadora.

Podría ocurrir el Brexit en otros países de la UE

La ideología neoliberal ha sido la dominante en las instituciones de gobernanza de la UE, desde el Consejo Europeo hasta el Banco Central Europeo, pasando por la Comisión Europea y el Parlamento Europeo. Y como era predecible, su aplicación a lo largo de esta comunidad ha tenido un impacto muy negativo en la calidad de vida y el bienestar de sus clases populares. La evidencia es clara. En un reciente estudio del profesor Javier Arregui, del UPF-JHU Public Policy Center, documenta y analiza quién ha ganado y quién ha perdido con el establecimiento de la UE (“Ganadores y perdedores en el proceso de integración: repensando la Unión desde una perspectiva de ciudadanía europea”), corroborando los resultados de estudios anteriores: las desigualdades sociales han crecido en prácticamente todos los Estados de la UE, con un aumento en el crecimiento de las rentas de las clases más pudientes a costa de un descenso en las rentas de las clases populares. Este es el fruto del neoliberalismo, que ha sido promovido por los mayores medios de información españoles durante todos estos años, los mismos que ahora acusan al Partido Laborista de tener un programa económico y social extremista -supuesta causa de su derrota-, silenciando que la principal causa fue la ambivalencia que este partido mostró hacia el Brexit. Mientras tales medios continúan aconsejando la aplicación de las políticas públicas neoliberales, que están causando el gran rechazo hacia la Unión Europea que ellos mismos han promovido. La única solución hubiera sido un cambio de 180º de las políticas realizadas por el establishment de la UE, lo cual es improbable que ocurra en un futuro próximo. En realidad, dicho establishment se está moviendo más y más hacia la derecha. La pérdida de legitimidad es inevitable, abriéndose un futuro muy incierto. Así de claro.

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