“Hace 55 años atiendo este punto en esta misma esquina”

La vida no siempre es lo que deseamos, por más que luchamos. Así lo recuerda Olga Zambrano, vendedora en un punto callejero ubicado en el centro de Bogotá, a donde llegó obligada por la necesidad de ella y de los suyos, de sobrevivir. Ya son más de 55 años de ese estar sobre el cemento, aguantando todo tipo de inclemencias. Aquí su historia.

 

“Es admirable ver la resistencia que tiene una persona con deseos de vivir y salir adelante, creo que hasta mis últimos instantes estaré aquí al frente de mi negocio impulsando la lectura, intentando cada día que los capitalinos accedan a una lectura de libre albedrío, pues les ofrezco prensa tradicional, amarillista, deportiva y también alternativa”.

 

Mientras nos cuenta parte de su vida, quien así habla atiende con amabilidad en su punto de venta a quien llega en búsqueda de un periódico, un cigarrillo o un dulce. “Olga Zambrano Molano es mi nombre –nos dice–, procedo del Huila, y hace 55 años atiendo este punto en esta misma esquina del centro de Bogotá”.

 

Su narración nos parece de ficción, pues es difícil imaginar que una persona sobrelleve su vida en un mismo punto de la ciudad, afrontando todo tipo de adversidades, dedicada a un solo oficio: vendedora. Pero así es, y su vida es testimonio de ello:

 

“Soy la hija menor de seis hermanos; llegué a Bogotá desde muy niña con el propósito de trabajar debido al fallecimiento de mi madre, mi padre se quedó allí a cargo de mis hermanos. Viajé a Bogotá a cargo de una señora particular que me brindó alojamiento durante tres años en su casa ubicada en el barrio Chapinero, exactamente en la calle 51 con carrera 4”.

 

“Tres años donde tuve alguna comodidad, pero llegó el día en que tuve que salir a responder por mi existencia. A los nueve años empecé mi vida laboral como voceadora de periódicos, buscando una nueva esperanza, y aunque no comprendía muchas cosas que la vida me depararía, emprendí mi negocio y eso me entusiasmaba. En ese tiempo no molestaban con la ley ni los Códigos de infancia, así que me vine a vivir al centro a una habitación cerca al hotel Hilton; subsistía de la venta de periódicos y revistas, también me ayudaba con la venta de cigarrillos; creo que he vendido todos los periódicos que se han publicado en Colombia, siempre aquí, en la carrera Séptima con Calle 23, un lugar clave en el centro bogotano”.


Mientras esto nos va contando, Olga no desatiende su negocio de cuatro metros, donde amontona productos y cuelga exhibidores para mostrar distintas publicaciones, donde en un carrito de supermercado metálico improvisa una chaza para las golosinas; todo un arte de sacarle espacio a la estrechez. Algunos peatones la saludan al paso, no es para menos, ella es parte fundamental del centro capitalino, sin ella la esquina que la recibe cada amanecer y la despide cada anochecer no sería la misma.

 

Una vez saludado el peatón que con sus largos y continuos pasos denota afán, esta mujer persistente e incansable, continúa narrándonos una parte de su vida. “Esté lugar ha sido muy importante para mi –nos dice, al tiempo que su mirada reafirma lo dicho– pues aquí he pasado mi vida; mi horario de trabajo ha sido desde muy temprano, desde las 6:00 am hasta las 9:00 pm; gracias a Dios no he tenido experiencias nefastas con el tema de seguridad, en la calle uno se apoya muchísimo y entre todos nos cuidamos, aunque, obviamente, no hay que descuidarse. Como ustedes saben, cada día trae sus afanes, carreras y novedades, y ante ellas uno actúa; es importante no dejarse llevar por la rutina, no acomodarse ni confiarse, así actúo yo, aunque dicen que los huilenses somos perezosos, poco creativos, pero yo creo lo contrario, y he demostrado que soy una mujer emprendedora, luchadora, incansable”.

 

Ya son más de 60 años los que acumula Olga, protegido su cuerpo contra el frío por su contextura gruesa; el color trigueño de su piel, el largo cabello que aún conserva el negro sin cana alguna, su sencillez y ternura, recuerda que además de mujer es madre. Sin duda ella nos muestra en su propio ser el prototipo de la mayoría de connacionales, que sin trabajo fijo y por contrato, tienen que rebuscarse por cuenta propia, hasta el final de sus días, pues no están integrados a una seguridad social que les garantice pensión ni nada semejante.

 

Dura realidad, la misma que obliga a no “arrugarse” ante el devenir diario, como lo manifiesta Olga con cada gesto suyo, que a pesar de los años no pierde agilidad, ahora se agacha para tomar una revista, para enseguida dar un paso largo en procura de atender un nuevo cliente. Su disposición parece estar intacta, aunque, como ella dice, ya los años se sienten.

 

Ahora nos mira como preguntando si deseamos que continúe narrándonos su vida, y nosotras asentamos también con la mirada, entonces retoma el hilo de sus palabras:

 

Enamoramiento y un poco más

 

“A los 28 años decido organizar mi vida sentimental, tuve una convivencia de siete años con Genaro Rivera, un viajero, vocalista y profesional. Él quiso que viajáramos para otro país a forjar una nueva vida, pero me negué todo el tiempo. Quizás mis miedos, mis dudas, mi falta de experiencia, temor a abandonar el oficio que siempre he tenido; los cambios no son fáciles y eso no permitió que yo lo hiciera, así que eso generó una ruptura en nuestra relación de la cual quedó mi único hijo, Ronald Andrés; tuve muchos enredos y preferí un final, así que la relación terminó, él no siguió respondiendo por el hijo y me convertí en una madre soltera, llevando a cuestas una historia de vida, con momentos de alegría, tristeza y grandes batallas de lucha incansable. Mi hijo, que es muy colaborador, que siempre ha permanecido a mi lado y que ha estado también al frente de este negocio, él creció en esta esquina conmigo, hoy en día tiene 29 años y es un guerrero, inteligente y convencido de que podemos alcanzar lo que deseemos, no logró terminar todos sus estudios por el tema económico”.

 

“Y mi vida prosiguió, en ese momento con más exigencias, porque imagínese, tenía que alimentar otra boca, además de atender todas las necesidades y curiosidades de un niño, pero me fui dando maña para salir adelante; tal vez con esa necesidad me aferré mucho más a esta esquina, vendiendo con más energía. Aquí me han sucedido cosas buenas y malas: he presenciado un sinnúmero de marchas que por aquí han cruzado, las que he aprovechado para ofrecer los periódicos pues cuando pasan me voy con ellas hasta la Plaza de Bolívar. Es una estrategia de venta, en ese recorrido he vendió muchos ejemplares de los distintos periódicos que he ofertado en mi vida de voceadora, muchos de ellos ya no los publican. Siempre he vendido El Tiempo, pero también promuevo la venta de periódicos alternativos como desdeabajo, la Voz, Periferia, El socialista, Revolución obrera y otros más que no recuerdo en este instante”.
No olvidaré…

 

Parece que por la mente de Olga pasara una parte de la vida de los movimientos sociales, pero también una parte de la resistencia de los excluidos, sin duda ella los identifica como tales porque es parte de los mismos, así se limite a vender sus publicaciones.

 

“Algo que sí transformó mi vida –nos dice– ocurrió en el 2006: estando aquí en plena labor, sobre las 10:00 am, voy a realizar el cambio de un billete de $50.000 –un cliente llegó a comprar varios periódicos– fue cuando salí corriendo para donde don Higinio de la cigarrería que era quien me hacia el favor de cambiarme billetes. y en plena esquina oriental de la Carrera Séptima con Calle 23, aquí al frente casi de mi puesto, tropecé perdiendo el equilibrio y siendo recibida por un bolardo que aun permanece ahí, el golpe fue muy fuerte, tanto que se me desprendió la parte derecha del hombro afectando el brazo, y la retina del ojo derecho. El golpe fue duro, me llevaron al Cami de La Perseverancia y la atención fue muy demorada y complicada, solo contaba con el Sisben y a donde me remitieron la solicitud era de bastante plata, con la que yo no contaba, pues 25.000.000 millones ¡de dónde!, eso hizo que el procedimiento se demorara y como a los ocho o nueve meses me operaron, y finalmente perdí mi vista.

 

Como todo lo de los pobres, me mandaron de un sitio para otro: me prestaron atención médica en el Suroriente, de allí me enviaron al Santa Clara y después me remitieron al hospital del Tunal, tras de iniciar un tema de demanda y tutela y presión para que me brindaran la necesaria atención de salud. En este tema de la demanda conté con el acompañamiento de Fernando Chaparro, un magnifico señor con estudios de Derecho y con experiencia en temas de salud, él fue un gran colaborador y asesor, fue quien me orientó con el tema de la tutela y todos los trámites legales que se hicieron. Luego de operada ni siquiera pude guardar mi incapacidad, no tenia como subsistir, solo pude tomar descanso 14 días y la situación no permitió más, soy madre soltera… Aun tengo secuelas del accidente, ocasionalmente sufro de fuertes dolores de cabeza y en el brazo derecho”.


La vida es dura

 

“Como les he mencionado, llevo 55 años aquí ubicada con prensa, inicié a los nueve años en venta, pero ya en el reconocimiento de este puesto desde mis 14, con ires y venires, entregando mucho tiempo a la venta; en un tiempo, no debo negarlo, esto fue muy rentable, se vendía bastante, se acreditó el puesto y fue creciendo la clientela. También fui aclarando dudas y entendiendo la realidad de mi país; tengo una tendencia idealista de libertad, prefiero ideales de la izquierda por mi experiencia en lo que tengo de vida, por eso es que promuevo tanto la prensa alternativa, ver el otro lado de la noticia; llevo 20 años distribuyendo el periódico desdeabajo y 15 años el Le Monde diplomatique.

 

Como usted sabe la vida tiene sus sinsabores, y en mi caso no han sido pocos.El tiempo fue transcurriendo y mi padre, ya mayor y con el cansancio de tantas cosas de la vida, se vino para Bogotá a vivir con nosotros, se fue deteriorando y hace nueve años falleció.

 

Con los años, también, la situación cada vez se fue tornando más difícil, la tecnología nos fue arrebatando a estos lectores y compradores frecuentes de la prensa, ya el internet se robó la atención y se volvió prioridad, las ventas fueron decayendo, cada día más devoluciones, algunos periódicos fueron descontinuados, clientes mayores van desapareciendo y se bajan del tren de la vida, y mi situación económica se va complicando: el arriendo no da espera, aquí en el centro el valor mensual de $ 800.000, dinero casi imposible de recaudar, las ventas cada día menores y sacando mis cuentas el ingreso mensual actual es de $ 200.000, a veces llevo $ 8.000 del diario, además de esto debo alimentarme y cubrir deudas de los distribuidores, menos mal aquí el respaldo de El Tiempo que paga un impuesto y la ganancia de los periódicos Le Monde diplomatique y desdeabajo que es la más alta, claro está hay que tener en cuenta que son mensuarios así que debo tener paciencia para cada llegada y su recaudo; además me ayudo con mi hijo que ahora tiene una pequeña chaza de golosinas, la preocupación constante y el estrés, aumentadas pues las finanzas jamás alcanzaron para adquirir una vivienda propia y pues teníamos que buscar una nueva alternativa de alojamiento, así que tocó recurrir a unos familiares radicados en Bogotá, también con grandes necesidades pero con un corazón de solidaridad familiar, ellos están ubicados en el sur de la ciudad, en la localidad de Usme zona rural el Uval, donde vivo actualmente, sitio al que llamo jocosamente la montaña, donde hace mucho frío y donde se pierden los ruidos y el estrés capitalino, donde cada amanecer es una nueva experiencia, ambiente helado, con un viento que golpea fuerte e impulsa a volver a vender.

 

Cada amanecer hay que sobreponerse al frío. Hoy en día mi horario ha cambiado por tema de agotamiento y medio de transporte, ahora estoy llegando a mi punto de venta a las 8:00 am, mi hijo llega después del medio día a colaborarme y nos vamos sobre las 9:00 pm; la jornada no termina pronto pues en la noche se continúa con labores de hogar, desde la cocina, el aseo lavado de ropas, entre otros quehaceres, así que termino acostándome sobre la 1:00 am”.

 

La voz de Olga se mantiene firme, su mirada también, la misma que nos parece interrogar por si tenemos más preguntas. Nosotras nos miramos, y sentimos que con lo dicho por esta mujer que de niña llegó a una ciudad donde tuvo que abrirse contra todo tipo de injusticias, es suficiente. Sin duda, como ella mismo lo expresó, estará en la esquina de la Carrera 7 con Calle 23 “[…] hasta mis últimos instantes estaré aquí al frente de mi negocio impulsando la lectura […]”.

Publicado enEdición Nº244
Balance parcial de la huelga de pilotos más larga de la historia

Un nuevo golpe para el sindicalismo colombiano

En fallo proferido el 29 de noviembre de 2017, la Corte Suprema de Justicia declara ilegal la huelga de los pilotos afiliados a la Acdac, quienes se declararon en cese de actividades entre el 20 de septiembre y el 10 de noviembre. Este fallo trae consigo el beneficio para la empresa Avianca, quienes ahora pueden tomar represalías y, seguramente, despedir a muchos de los afiliados al sindicato, como una medida para atemorizar, desmoralizar y mandar el mensaje de que “organizarse no paga”.

Los argumentos que dio la Corte Suprema son los mismos que estableció el Tribunal Superior de Bogotá el pasado 20 de septiembre, donde consideran ilegal la huelga porque, supuestamente, el servicio que prestan los pilotos es de carácter público esencial y por ley este no puede ser paralizado por ningún sindicato.

Encrucijada. Este fallo legitima el accionar manipulador de empresariado y establecimiento, que torciendo el sentido real de sus propias normas declaran ilegal la huelga que como lo dijimos en nuestros artículos, debía involucrar a todo el sindicalismo colombiano. Ahora cualquier paro en el sector de transporte público tendrá una piedra en el camino: podrá ser declarado ilegal, con el precedente que deja la victoria de Avianca. 

 

Tras 52 días de huelga, los pilotos de la compañía Avianca agrupadas en la Asociación Colombiana de Aviadores Civiles (Acdac) mayoritaria entre los aeronavegantes de la empresa (1), han decidido terminar su cese laboral según lo votado en su asamblearia realizada el pasado 9 de noviembre, y reintegrarse a sus laborales desde la medianoche del lunes 13 del mismo mes. Esto bajo el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo, entidad que se ofreció para mediar y acompañar la reintegración a labores de los trabajadores, pese al rechazo de su intervención por parte de la compañía (2).


La huelga que termina ha sido referenciada por la prensa colombiana como el cese laboral de pilotos comerciales más largo en la historia a nivel mundial (3)(4), constituyendo una de las más importantes luchas laborales desarrolladas en los últimos años en el país y la región.

 

La hora cero


El paro inició en la madrugada del pasado 20 de septiembre, cuando 702 pilotos agremiados en Acdac (5), una organización sindical de oficio fundada en 1949 que reclama agrupar a más de 650 trabajadores y 70 por ciento de los pilotos de 15 compañías (6) de aviación comercial (7), fueron al cese de actividades tras una votación realizada en una asamblea extraordinaria el 15 de septiembre en la que el 97 por ciento de los afiliados, provenientes de regiones como Bogotá, Barranquilla, Bucaramanga, Cali y Medellín se pronunció por el paro (8), ante la negativa de la empresa de cumplir su pliego de exigencias radicado desde el 8 de agosto de este año (9), en un movimiento que se esperaba durara 2 semanas y terminó prolongándose por 6 semanas más (10).


La Acdac, que estableció su convención colectiva con la compañía en 1952, no había podido renovar este compromiso desde 2013 ante la oposición empresarial, que alegaba diferentes limitaciones financieras (11). El sindicato había desarrollado medidas de lucha desde el mes de abril de este mismo año, cuando impulsó la llamada Operación Dignidad en la que los pilotos se negaban a realizar ciertas actividades exigidas por la compañía pero contrarias a los protocolos de seguridad del reglamento aeronáutico (12).


La prensa pro empresarial calcula que la operación del gigante aeronáutico se redujo en un 50 por ciento durante los primeros días del conflicto, hasta llegar a una cierta regularización de operaciones de hasta el 80 por ciento de su capacidad. Según sus propias cifras, Avianca perdió 2,5 millones de dólares por cada día de conflicto, por lo que acumularía 130 millones de dólares de pérdida en el mes y medio de cese de actividades laborales. La gran prensa apunta que durante el conflicto se cancelaron 14 mil vuelos, lo que habría afectado a 420 mil pasajeros (13). Según la patronal hotelera agrupada en Cotelco, el paro representó pérdidas económicas para el sector hotelero por 13.000 millones de pesos y mostró la necesidad de que el gobierno refuerce la normatividad represiva contra las huelgas en el sector transporte (14).


Durante el desarrollo del cese de actividades Avianca empleó, lo que en las acertadas palabras de la publicación empresarial Dinero se conoce como la formula de “todas las formas de lucha” (15) incluyendo una vasta campaña publicitaria en los medios de comunicación, la contratación de pilotos y aviones extranjeros con la función de romper la huelga. Al tiempo, hizo poco por modificar la venta de pasajes en sus vuelos habituales, por lo que muchas personas vieron sus vuelos largamente demorados, cancelados o aplazados, aprovechando para responsabilizar al sindicato de la situación e incrementar la presión pública contra el movimiento laboral. En este contexto, con el curso del tiempo 140 pilotos agremiados abandonaron el conflicto y 200 huelguistas fueron citadas por la compañía con el fin de iniciar procesos disciplinarios en su contra (16).


Aún tras el cese de la huelga, el accionista mayoritario de la compañía desde 2004 y presidente de su junta directiva, el magnate boliviano-brasileño Germán Efromovich dueño del gigante Synergy Group, con varios procesos abiertos por corrupción en Brasil y Argentina (17), y cómplice probado del paramilitarismo en la apropiación de tierras de campesinos desplazados en el sur del Cesar (18), afirmó que todos los participantes del movimiento serán sujetos a procesos disciplinarios que podría conducir a eventuales despidos, al tiempo que continuaba el proceso de inscripción en la compañía de nuevos pilotos no sindicalizados (19). En la misma línea actuaba el Ministerio de Trabajo, a la cabeza de la política liberal Griselada Janeth Restrepo, que aclaraba que la entidad no podría evitar eventuales despidos masivos en la compañía si la posición de Avianca era avalada por la justicia, y que: “Colombia debe reflexionar sobre si las relaciones laborales entre un sindicato y una empresa pueden ponerla en jaque (20)”. Las represalias empresariales pueden llegar hasta la suspensión del fuero sindical de todos los líderes gremiales, así como la cancelación de la personería jurídica del sindicato (21).


Durante el conflicto se desarrollaron 3 grandes procesos judiciales (22). En el primero la compañía demandó y ganó en el Tribunal Superior de Bogotá la declaración de ilegalidad de la huelga, pues esta instancia judicial se plegó a las tesis de la compañía de que por un lado la huelga había iniciado con procedimientos irregulares pues no había sido votada por los trabajadores no sindicalizados y por otro que el transporte aeronáutico era una servicio esencial que no podía verse atravesado por interrupciones voluntarias por parte de sus trabajadores, lo que contradice explícitamente los acuerdos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de las Naciones Unidas sobre este tema (23). Este fallo antisindical, fue apelado por los pilotos ante la Sala Laboral de la hoy muy desprestigiada Corte Suprema de Justicia.


En el segundo, la irregular convocatoria a tribunal de arbitramiento realizada por el gobierno desde el 28 de septiembre para dirimir al conflicto laboral, que ha sido rechazado por los huelguistas por no adaptarse a los tiempos legales establecidos en la ya de por sí muy restrictiva legislación laboral colombiana y debería realizar un dictamen en 10 días hábiles. Y el tercero, la tutela contra el despido de 8 pilotos que la compañía realizó de forma encubierta bajo el mecanismo de reconocimiento de pensión, situación que fue demanda por Acdac y fallada a su favor por un Tribunal Civil de Bogotá el pasado 7 de noviembre (24).


Nuestra visión


Tristemente para la clase trabajadora, la que aparentemente fue la huelga de pilotos más larga de la historia a nivel mundial, hasta ahora traduce una derrotada para quienes estaban en huelga. La patronal de la segunda compañía más grande del país y de la segunda aerolínea de mayor peso en América Latina, ha logrado imponer su fuerza y mostrar la eficacia de sus políticas antisindicales, que han aumentado la división del colectivo de pilotos, y profundizado la separación entre estos y el resto de los trabajadores de la compañía, muchos de los cuales se han solidarizado con el reclamo, pero no han podido entrar a coordinar un plan de lucha unificado con los huelguistas, lo que muestra que 600 pilotos –aunque vitales– no son suficientes para paralizar una compañía de 21.000 trabajadores. En ese sentido, la conocida resistencia de Avianca a la negociación de pliegos de exigencias con sindicatos, pudo haber advertido a los huelguistas de la necesidad de prepararse para una lucha más dura y más larga.


En la situación de relativo aislamiento del conflicto, también jugó un papel la gran fragmentación sindical y el modelo de sindicatos por oficios y empresas, muy presente en todo el sector aeronáutico a nivel global pero especialmente crítica en el caso colombiano, donde en nuestro recuento de la movilización del pasado 25 de septiembre, registrábamos la existencia de al menos 8 organizaciones sindicales de trabajadores aeronáuticos solidarias con la protesta.


Claramente el cese afectó un sector estratégico de la economía nacional, el transporte aeronáutico de pasajeros, que pese a su masificación en los últimos años, se mantiene como un servicio de lujo, con el que la burguesía siente una cercanía especial y explica en parte importante su fuerte crítica a un movimiento laboral, que la más de las veces se vio arrinconado y a la defensiva.


El movimiento se desarrolló, como la inmensa mayoría de las protestas populares en el país, en el filo de la legalidad, pues la muy restrictiva legislación laboral nacional suponía de entrada un marco adverso para el desarrollo de cualquier cese de actividades con garantías. También fue relevante el papel más discreto en el caso de la institucionalidad estatal y más abierta en el de la prensa comercial, a favor de los empresarios aeronáuticos, que coordinados establecieron una posición contraria a un paro cuyo valor simbólico fue pronto advertido por sus adversarios. Así, el gobierno y los empresarios, buscan que las consecuencias de la derrota resulten aleccionadoras para el conjunto de la clase obrera, lo que les abre el espacio para desarrollar nuevos proyectos de reformas antisindicales, que pueden incluir la generalización de la declaratoria de servicio esencial a un creciente número de sectores de la economía nacional, la virtual ilegalización de las huelgas obreras en los sectores estratégicos y un cierre institucional que desincentiva la acción directa de los trabajadores.


Ahora es preciso redoblar la solidaridad con los trabajadores de Avianca, que se exponen a una posible situación de despidos masivos y aún de liquidación de una de sus más importantes herramientas sindicales. Como planteábamos con anterioridad, en este escenario de derrota es posible que la patronal no solo descargue sus políticas sobre los pilotos sino sobre los trabajadores más precarizados que acompañaron la movilización y vienen desarrollando sus propios procesos de lucha.


¡Solidaridad con los pilotos y trabajadores de Avianca!


Grupo Libertario Vía Libre
Noviembre 16 de 2017

1 Semana. El posconflicto de Avianca. Revista Semana. Edición No. 1854. 12 al 19 de noviembre de 2017. Pág. 26.
2 Portafolio. Se levanta el paro de ACDAC, este lunes festivo los pilotos retomarán labores. Noviembre 10 de 2017. En portafolio.co.  http://www.portafolio.co/negocios/empresas/se-levanta-el-paro-de-acdac-este-lunes-festivo-los-pilotos-retomaran-labores-511527 Consultado 10/11/2017
3 Cindy A. Morales. Huelga de pilotos de Avianca, la más larga del gremio en la historia. El Tiempo, 20 de octubre de 2017. En eltiempo.com.  http://www.eltiempo.com/economia/sectores/huelga-de-pilotos-de-avianca-su-historia-consecuencias-y-legalidad-143082 Consultado 10/11/2017
4 Caracol Radio. Es irreversible la huelga de pilotos de Acdac llegará a los 60 días. Noviembre 7 de 2017. En caracol.com. http://caracol.com.co/radio/2017/11/07/nacional/1510088487_044462.htmlConsultado 15/10/2017
5 Martha Morales Manchego. El piloto que tiene a media marcha la aviación del país. El Tiempo, 22 de octubre 2017. En eltiempo.com.  http://www.eltiempo.com/economia/empresas/entrevista-con-jaime-hernandez-presidente-de-acdac-143502Consultado 15/11/2017
6 En su página la Asociación tiene secciones informativas sobre 11 compañías: 1) Avianca, 2) Lan-Latam, 3) Copa Airlines, 4) Easyfly, 5) Helicol, 6) Avianca Cargo, 7) Sarpa, 8) Vertical de Aviación, 9) Viva Colombia, 10) Horizontal de Aviación y 11) Satena. En el mismo medio virtual tiene una sección que sostiene “Nuestro pilotos vuelan con” y una lista de 12 compañías, a las que se suma a las anteriores Líneas Aéreas Suramericanas (LAS Cargo).
7 ACDAC. Historia, ¿Quiénes somos? En Acdac.org.com. Link: http://www.acdac.org.co/quienes-somos/historia Consultado 10/11/2017
8 El Tiempo. Sindicato de pilotos de Avianca voto por ir a huelga. 15 de septiembre de 2017. En eltiempo.com.  http://www.eltiempo.com/economia/empresas/pilotos-de-avianca-se-van-a-huelga-2017-131200 Consultado 15/11/2017
9 ACDAC. ¡Negociación al día! Comunicado 11 de septiembre de 2017. En Acdac.org.com.  http://www.acdac.org.co/soy-acdac/pilotos-avianca/item/3804-avianca-negociacion  Consultado 10/11/2017
10 El Espectador. Pilotos votan sobre la huelga en Avianca. Noviembre 10 de 2017. Pág. 8.
11 Martha Morales Manchego. El piloto que tiene a media marcha la aviación del país. El Tiempo, 22 de octubre 2017. En Eltiemo.com.  http://www.eltiempo.com/economia/empresas/entrevista-con-jaime-hernandez-presidente-de-acdac-143502Consultado 15/11/2017
12 RCN Radio. Pilotos de Avianca denuncia discriminación laboral por parte de la aerolínea. Agosto 8 de 2017. En rcnradio.com.  http://www.rcnradio.com/nacional/pilotos-avianca-denuncian-discriminacion-laboral-parte-la-aerolinea/Consultado 15/11/2017
13 Semana. El posconflicto de Avianca. Revista Semana. Edición No. 1854. 12 al 19 de noviembre de 2017. Pág. 27
14 Portafolio. Por paro de Pilotos, sector hotelero tuvo pérdidas de 13.000 millones de pesos. Noviembre 10 de 2017. En portafolio.co.  http://www.portafolio.co/economia/por-paro-de-pilotos-sector-hotelero-tuvo-perdidas-de-13-000-millones-511538 Consultado 10/11/2017
15 Dinero. Pilotos de Avianca deciden terminar su huelga después de 51 días. Noviembre 9 de 2017. En Dinero.com. http://www.dinero.com/edicion-impresa/negocios/articulo/acdac-levantaria-huelga-de-pilotos-y-avianca-toma-medidas/252158 Consultado 10/11/2017
16 Dinero. Pilotos de Avianca deciden terminar su huelga después de 51 días. Noviembre 9 de 2017.
17 El Espectador. Acusan a Germán Efromovich de supuestos sobornos en Brasil. Junio 16 de 2017. En elespectador.com. https://www.elespectador.com/noticias/economia/acusan-german-efromovich-de-supuestos-sobornos-brasil-articulo-638126Consultado 15/10/2017
18 Semana. Desplazados ganan pulso por tierras de Germán Efromovich. Diciembre 5 de 2016. En semana.com.  http://www.semana.com/nacion/articulo/corte-otorga-a-desplazados-tierras-de-efromovich/473294 Consultado 15/11/2017
19 Portafolio. “No habrá ningún tipo de retaliación contra los pilotos que vuelvan”, Efromovich. Noviembre 10 de 2017. En portafolio.co. http://www.portafolio.co/negocios/empresas/declaraciones-de-efromovich-sobre-levantamiento-de-paro-de-avianca-511531  Consultado 10/11/2017
20 Semana. El posconflicto de Avianca. Revista Semana. Edición No. 1854. 12 al 19 de noviembre de 2017. Pág. 27
21 Cindy A. Morales. Huelga de pilotos de Avianca, la más larga del gremio en la historia. El Tiempo, 20 de octubre de 2017.
22 Dinero. Pilotos de Avianca deciden terminar su huelga después de 51 días. Noviembre 9 de 2017.
23 Cindy A. Morales. Huelga de pilotos de Avianca, la más larga del gremio en la historia. El Tiempo, 20 de octubre de 2017.
24 Portafolio. Asamblea de ACDAC voto a favor del levantamiento del paro de pilotos. Noviembre 9 de 2017. En portafolio.co. http://www.portafolio.co/negocios/empresas/asamblea-de-acdac-voto-a-favor-del-levantamiento-del-paro-de-pilotos-511505  Consultado 10/11/2017

 

Publicado enColombia
El lunes los pilotos de Avianca regresan a sus labores

El pasado 9 de noviembre, los pilotos de Acdac suspendieron la huelga y retomarán actividades el próximo lunes 13 de noviembre, con el respaldo de la Defensoría del Pueblo. Sin embargo, el inversionista mayoritario de la aerolínea Avianca, Germán Efromovich, afirmó que no habrá retaliaciones contra los pilotos en paro, pero sí sanciones disciplinarias, las cuales se determinarán con los procesos judiciales en transcurso.

 

A 49 días de haber cesado sus labores, los pilotos sindicalizados recibieron una notificación donde el defensor del pueblo, Carlos Alfonso Negret Mosquera, se compromete a velar el retorno a las actividades de los pilotos, copilotos, instructores, inspectores de ruta y facilitadores sindicalizados, vigilando también el cumplimiento y respeto de sus derechos legales y constitucionales. La propuesta expresada por la Defensoría del Pueblo fue aceptada por Acdac y se comprometieron a retomar sus labores en las próximas 72 horas.

 

Según el capitán y presidente de Acdac, Jaime Hernández, el sindicato siempre ha estado dispuesto para negociar con la aerolínea y llegar a un acuerdo, pero son los representantes de Avianca los que no se han hecho presentes en las reuniones y ha declinado las invitaciones en dos oportunidades, con el argumento de que se acogen únicamente a las decisiones tomadas en los tribunales y en la Corte Suprema de Justicia.

 

El proceso a seguir

 

Luego de declarada la huelga como ilegal por parte del Tribunal Superior de Cundinamarca y la controversia de la contratación por parte de Avianca de pilotos extranjeros, los miembros de Acdac dan prioridad a conservar su empleo y regresar a sus labores asumiendo las consecuencias de su lucha. De acuerdo a la ministra de trabajo, Griselda Yaneth Restrepo, su compromiso y el de la Defensoría es velar y proteger los derechos de los trabajadores; sin embargo, advirtió que no pueden comprometerse con mecanismos de retaliación.

 

Si es ilegal o no la huelga de los pilotos, no se sabe, todo depende de la decisión de la Corte Suprema ante la cual, el Tribunal de Arbitramento terminará un fallo Laudo Arbitral que será resuelto en la Corte y será legal para las dos partes en cuestión.

 

Hasta el momento las fechas de tales fallos no son de conocimiento público.

 

 

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EU: crisis creciente en pensiones

 

Como en México, Chile y otros países latinoamericanos, en Estados Unidos existe una creciente crisis en los sistemas para el retiro. Ello porque las cuentas individuales han remplazado las pensiones seguras.

Para planificar la jubilación, la analogía más recurrente alude al taburete de tres patas. El ingreso de la pensión individual derivaría de tres fuentes: el Sistema Nacional de la Seguridad Social (SNSS existente desde 1935); una pensión tradicional de beneficio definido (patrocinada por el empleador) y ahorros e inversiones individuales. Según los expertos, todas ellas deben sumar, al menos, 70 por ciento de los ingresos previos a la jubilación. El objetivo es mantener el nivel de vida que se tenía antes de la jubilación.

Ciertamente, el taburete de tres patas nunca fue una buena analogía. Para serlo, éste debería tener estabilidad al contar con patas iguales. Pero resulta que las cantidades que reúnen las tres fuentes de ingresos son muy diferentes. Para quienes disponen de ingresos pensionarios más seguros, la principal fuente es el plan de beneficio definido (patrocinado por el empleador), seguido del SNSS y, finalmente, los ahorros e inversiones. En ese orden.

Actualmente, en Estados Unidos, este taburete cubre a la mayoría de trabajadores del sector público. Aunque ellos representen sólo una pequeña parte de la población económicamente activa. Para el resto, incluyendo la mayoría de los que laboran en el sector privado, están forzados a sentarse en un taburete con otra combinación: primero los ingresos del SNSS, seguidos del plan patrocinado por el empleador y luego, los ahorros e inversiones.

El 94 por ciento de la PEA estadunidense aporta 6.2 por ciento del salario al SNSS. Sus empleadores contribuyen con otro tanto exacto: en total 12.4 por ciento. Esas contribuciones engrosan un fondo colectivo con el que se pagan los beneficios. Incluidos: ingresos por jubilación, pagos por discapacidad, pagos por hijos y otros supervivientes dependientes de quienes fallecen.

El SNSS es un plan clásico donde se pagan cuotas para protegerse de riesgos. El sistema funciona extraordinariamente bien. Casi uno de cada cuatro hogares recibe algún tipo de ingreso del SNSS. Es, además, el componente más grande del minimalista estado de bienestar de Estados Unidos. Estudios recientes muestran que sin el SNSS, hasta 40.5 por ciento de la población mayor de 65 años sería pobre. Pero debido a sus ingresos, la tasa de pobreza de los de más de 65 años, alcanza 8.8 por ciento, menor que la de la población general.

El SNSS dispone de tremendo apoyo público: hasta los republicanos. Sin embargo, por motivos económicos, es sistemáticamente atacado por think tanks neoliberales: Cato Institute y Heritage Foundation, así como por segmentos de los servicios financieros. Están inconformes con que miles de millones de dólares del ahorro pensionario sigan atados a las cuentas gubernamentales pudiendo beneficiarlos a ellos en Wall Street.

La batalla por preservar el SNSS es continua frente a los amagos para privatizarlo. Tal como ocurrió en México con el IMSS, emulando el modelo chileno impuesto por Pinochet. Hasta ahora, los defensores han resistido todos los intentos. Gracias al apoyo público al programa.

Los planes jubilatorios patrocinados por empleadores cubren casi todo el sector público. Pero sólo la mitad del privado. Para los trabajadores cubiertos, hay dos tipos: pensión tradicional por beneficio definido y por contribución definida: cuenta individual.

Hasta 1984, la mayoría de los trabajadores del sector privado contaban con planes de jubilación de beneficio definido. Como en el SNSS, aportaban –con sus empleadores– contribuciones a un fondo colectivo, desde el cual liquidaban sus pensiones garantizadas. Pero desde 1981, los patrones optaron por sustituirlas por cuentas individuales, que producen ingresos pensionarios mucho menores.

En 1981, 61.4 por ciento de los trabajadores del sector privado –con planes patrocinados por el patrón– contaban con programas tradicionales de beneficio definido. Hoy día, apenas 16.1 por ciento los conserva. El grueso de la sustitución por cuentas individuales se agrupa en los planes conocidos como 401(k), así llamados por la terminología de los códigos fiscales. Los planes pensionarios de mero ahorro individual, ocupan apenas un distante tercer lugar: sólo para los ricos.

En suma: lo que ha ocurrido –desde 1981– con horizonte jubilatorio en Estados Unidos es que el SNSS se ha mantenido estable, mientras que los planes que han sustituido los patrones por cuentas individuales mudan a una nueva aventura donde los trabajadores exponen su ahorro individual y corren con todos los riesgos. Es claro que esas cuentas individuales son altamente rentables para la industria financiera. Aunque generan ingresos –para jubilados y pensionados– mucho menores que los planes de beneficio definido que remplazaron. Ahí se ubica la principal causa de la crisis creciente en ese país.

Visto desde el punto de vista continental es claro que los trabajadores estadunidenses han sufrido, por otro camino, pero como México y Chile una transformación similar en sus planes pensionarios colectivos y solidarios a los de cuentas individuales. A pesar de que éstos generen menos ingresos.

Pero también es un hecho que, aunque el SNSS aún no ha sido privatizado, los planes patrocinados por el patrón han mudado, paulatinamente, a sistemas privatizados y de contribución definida como los que hoy azotan a América Latina.

 

*James W. Russell es profesor de políticas públicas en la Universidad Estatal de Portland, Oregon

 

 

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Christine Lagarde, directora generente del FMI JEENAH MOON

 

El Fondo señala en un estudio que el avance tecnológico ampliará más la brecha entre los trabajos cualificados y los básicos

 

La precariedad del empleo y de los salarios reflejan un cambio estructural en la naturaleza del mercado laboral. Es la conclusión a la que llega el Fondo Monetario Internacional tras analizar la pobre evolución de los sueldos, en un intento por anticipar las desigualdades que se derivarán de nuevas dinámicas en el empleo como la baja productividad, la automatización y la pérdida de poder de negociación de los sindicatos. El incremento de la parcialidad y la temporalidad, anticipa, meterán presión a la estructura del sistema de cobertura social.

El incremento de los salarios continúa siendo marcadamente más bajo en las economías avanzadas que durante la etapa previa a la Gran Recesión. Los técnicos del FMI recurren a varios factores para explicarlo. Los dos más evidentes son la atonía que se vive en el mercado laboral en potencias como la de EE UU y la tendencia generalizada a una moderación en la productividad.

El organismo también apunta en algunos casos a una corrección en la dinámica de salarios previa a la crisis, porque los sueldos crecían a un ritmo que se hizo insostenible. Y esta tendencia coincide, además, con una reducción de las horas trabajadas por los empleados, el nivel de trabajadores que firman contratos a tiempo parcial porque no tienen otra opción y por el incremento en la temporalidad.

El FMI señala que el empleo involuntario a tiempo parcial es mejor alternativa que el paro. Pero es evidente, añade, que pasa factura del lado de las remuneraciones. Por eso anticipa que la presión inflacionista del lado de los sueldos continuará baja “hasta que no se reduzca la proporción de personas forzadas a trabajar a tiempo parcial y no repunte la productividad”. La reducción del paro, por tanto, no basta.

Los economistas vuelven a señalar que las rigideces en los mercados laborales de algunos países impiden a las empresas a contratar empleados a tiempo pleno. Al mismo tiempo indica que el empleo a tiempo parcial, la temporalidad y la reducción de horas laborales reflejan, en parte, un cambio en el empleo desde sectores que suelen firmar contratos tradicionales hacia otros más flexibles.

 

Poder de negociación

 

Malhar Naber, autor del estudio, explica que se tomaron como referencia 29 países avanzados para entender las fuentes que lastran la evolución de los salarios. Los factores tradicionales valen para explican la situación. Pero le sorprende que durante los últimos dos años se haya producido una desconexión entre la evolución del desempleo y los salarios, porque ha surgido nuevas fuerzas.

En este sentido hay un factor estructural adicional que alimenta esta tendencia. El FMI apunta a un cambio en la naturaleza de la relación de los empleados y las empresas para las que trabajan, vinculado con el cambio tecnológico. El impacto en el poder de negociación de los salarios dependerá de la complementariedad que haya entre las nuevas tecnologías y la cualificación.

En un extremo, la automatización puede sustituir a empleos rutinarios que requieren de baja formación. “Eso puede llevar a términos menos atractivos para el asalariado”, indica. Por el contrario, los empleos de alta cualificación técnica en ingeniería y diseño se considera pueden elevar la productividad de las empresas y, por tanto, les da más margen para negociar al alza los sueldos.

La competencia internacional también puede tener un efecto en el poder de negociación de los salarios, tanto por vía del comercio como de las empresas que tienen cadenas de suministro globales. “Eso puede alimentar la amenaza de la relocalización de las fábricas en economías donde los costes son más bajos”, explica. Si se combina con la automatización, el papel de los sindicatos merma.

 

Dilema inflacionista

 

La debilidad con la que crecen los salarios explica, en parte, por qué la inflación no termina de tomar cuerpo. La presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, dedicó un discurso este martes al dilema que está planteando a los bancos centrales la dinámica de precios. Como dice la jefa de la autoridad monetaria estadounidense, la tendencia actual es un misterio y admite que pueden estar malinterpretando los datos.

El informe técnico del FMI señala en este sentido que “la inflación permanecerá baja mientras que el incremento en los salarios no se acelere más allá del crecimiento de la productividad de una manera sostenida”. La laxitud de la política monetaria, añade, puede contribuir a estimular la demanda y rebajar el paro. El resto, señala, está en definir el momento preciso para abandonar los estímulos.

A partir de ahí hace una serie de recomendaciones para hacer frente a las vulnerabilidades que afrontan los empleados forzados a trabajar con contratos a tiempo parcial. Las iniciativas que propone incluyen reforzar los programas de formación o medidas que permitan equilibrar estos contratos con los beneficios que se negocian en los contratos a tiempo pleno, como pagas mínimas, bajas y ayudas familiares.

 

 

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El ciclo económico después de la reforma tributaria

La coyuntura económica evidencia la creciente desaceleración de la economía colombiana...

 

El crecimiento económico tiene cuatro fases: auge, desaceleración, crisis y recuperación. Esta dinámica de los ciclos de negocios de un país tiene a veces momentos de auge prolongados que van acompañados de crisis de corta o de larga duración. Lo cierto es que cuando se agota una etapa favorable sigue siempre una contracción.

 

Todo lo que sube tiene que bajar

 

Hay economistas que afirman que la preocupación de quienes deciden sobre la política económica debe estar orientada a crecer lo máximo posible porque este hecho por sí solo desencadena beneficios para todos. Concluyen que no se requiere tomar acciones directas para llevar los resultados de las bonanzas a los sectores más excluidos. Menos aún protegerlos cuando llegan las vacas flacas.

 

Sin embargo existe más evidencia para contradecir esa hipótesis que para sustentarla. Angus Deaton estudió la crisis de 2008 en Estados Unidos y encontró que se incrementaron los casos de alcoholismo, drogadicción, y suicidios entre la población blanca no hispana de mediana edad que fue excluida del auge inmobiliario. En Colombia apenas entramos en la fase de desaceleración y ya se resienten las condiciones de vida de los más pobres. La incidencia de la pobreza extrema que había mostrado una tendencia decreciente, se incrementó en 60 puntos base de 2015 a 2016.

 

Cuando una economía se acerca a su mayor capacidad productiva tiende a emplear la totalidad de sus factores productivos, en el caso del trabajo podría hablarse de niveles cercanos al pleno empleo. Entonces los salarios reales aumentan y desestimulan la tasa de ganancia. Los inversionistas revisan sus decisiones de producción, iniciándose un proceso de desaceleración en el que disminuye el nivel de empleo y los salarios. “El consumo y la inversión de los capitalistas –advirtió Kalecki– además de los criterios de distribución del ingreso, determinan el consumo de los trabajadores y por tanto, los niveles de producción y empleo de un país”.

 

Con el fin de estimular la producción y mitigar las crisis, la financiación del gasto público debe hacerse vía crédito y no con impuestos que siempre recaen sobre los salarios impactando negativamente la demanda y minando la capacidad de crecimiento o ampliando la profundidad de una crisis. Tal es la constante en Colombia. Desde mediados de 2014 la caída sostenida del precio del petróleo tuvo un efecto negativo sobre los ingresos fiscales del país. En 2016 se necesitaba 34 billones de pesos para cubrir los gastos de la nación. La solución fue imponer más impuestos sin considerar las consecuencias sobre el ciclo económico y sin tomar en cuenta los resultados sociales de esta decisión.

 

Como mínimo dos años más de desaceleración

 

De acuerdo con la tendencia del último ciclo económico se esperaría que la contracción llegara a sus niveles mínimos a finales del próximo año, volviéramos a llegar a un punto de máximo potencial hacia finales de 2020. No obstante, la reforma depositó su capacidad de recaudo en los impuestos indirectos que afectan mayormente a la demanda de los hogares, que ya venía desacelerándose. En el gráfico se observa que también el crédito de consumo crece a tasas menores, entonces es de esperar que tres puntos porcentuales más de IVA afecten nuestra recuperación.

 

Después del deterioro introducido por la reforma tributaria, las autoridades económicas centran ahora su esperanza en la política monetaria que en palabras del economista Galbraith no es socialmente neutral pues “favorece firmemente a la clase rentista” mediante los movimientos en las tasas de interés. Mientras el gasto público altera las decisiones de los sectores a los que la inversión privada debe dirigirse y por ende la tasa de ganancia, la política monetaria no precisa mayor inconveniente para la actividad privada y tampoco incide en la distribución de la riqueza, como si lo haría una política fiscal que protegiera el bienestar de los asalariados. Por estas razones los grupos de presión económica inciden mayoritariamente para que se privilegie las acciones de los bancos centrales para regular las economías.

 

Sobre tal particular, el Banco de la República reconoce el momento de menor demanda, el aumento de precios por cuenta del IVA, y el deterioro del mercado laboral: “La tasa de desempleo muestra una tendencia ascendente para el total nacional y las trece áreas [...] se observó una desaceleración importante en el empleo asalariado, el número de no asalariados aumentó frente a enero”.

 

Ante la magnitud del problema la decisión de la autoridad monetaria fue disminuir la tasa de intervención en 25 puntos base teniendo siempre presente el cumplimiento de la meta de inflación, y anunciando que vendrán más bajas: “Se han elevado simultáneamente los riesgos de desaceleración excesiva y de persistencia en la inflación, aumentando la incertidumbre sobre el paso al que se deben realizar reducciones adicionales de las tasas de interés”.

 

Para el pensamiento ortodoxo que domina a los banqueros centrales pensar en tolerar un poco más de inflación a cambio de un nivel más alto de empleo es sencillamente impensable. No hace falta decir que el descenso de tasas tenga algún efecto sobre el ingreso y menos sobre el empleo de las personas y que alivie las fallas de un modelo de producción en declive y con profunda desigualdad social. Esta medida por un lado abarata los costos de fondeo de la banca comercial, que sin duda no se transmitirán al público en general porque los bancos mejoran sus ingresos si dejan inmodificado sus márgenes de intermediación. De otro lado, los tenedores de TES aumentarán su riqueza porque el descenso de la tasa se traduce en aumento de precios de los bonos. Es sorprendente ver como Galbraith tiene razón.

 

Crecimiento sin equidad

 

El crecimiento económico de Colombia no es favorable a la clase asalariada. El empleo que genera es de baja calidad y los salarios solo se ajustan con base en las metas de inflación del Banco de la República, que rara vez se cumplen. En la siguiente gráfica se observa que indistintamente de la etapa de crecimiento, en los últimos diez años el país tiene entre el 42 y el 48 por ciento de su población económicamente activa por fuera del sistema de protección social en salud. Además, el 80 por ciento de los pensionados está en niveles de ingreso entre uno y dos salarios mínimos y es muy baja la tasa de quienes logran una pensión. Estos resultados son la consecuencia de una profunda informalidad y un bajo ingreso y capacidad de ahorro de los asalariados.

 

A pesar de estas condiciones las entidades privadas que manejan el ahorro para pensión, con el fin de capturar mayores recursos para administrar, están presionando para que el Gobierno elimine tarde o temprano el régimen de prima media. Este régimen se basa en la solidaridad generacional y no en el rendimiento financiero de los aportes por lo que hace una cobertura de todo el periodo de vejez. En el régimen de ahorro individual se deja a su propia suerte a quienes no cumplan los montos mínimos para pensionarse o simplemente se racionaliza el ahorro para cubrir hasta donde sea suficiente, sin considerar mayores expectativas de vida.

 

Las decisiones privadas solo buscan su propio beneficio y su incidencia no es la mejor en términos de equidad y bienestar para las mayorías. Al Gobierno le corresponde usar todas sus herramientas para proteger a la población de las consecuencias de los intereses privados y es través del gasto que puede incidirse directamente en la actividad económica y en las condiciones laborales. Por el momento el Gobierno acude a la austeridad como medida, aunque de ella solo pueda esperarse que extienda más la fase recesiva.

 

La última reforma tributaria evidencia que el Gobierno también puede usar la política fiscal en contra del bienestar general y del crecimiento económico. El aumento del IVA golpeó fuertemente a las clases populares, y no se hizo mucho por atacar la evasión o por eliminar varios beneficios que abundan en el Estatuto Tributario. En el impoconsumo la evasión se acerca a 2 billones y la deducción plena del IVA en bienes de capital representa 6.4 billones cada año. De otro lado no tiene sentido hacer devoluciones de IVA a productos exportados que no contengan valor agregado como son el carbón, los minerales y el petróleo crudo.

 

Haber llegado a una situación, como la de Colombia, en la que el 1 por ciento de la población concentra el 20 por ciento del ingreso nacional es el producto de la acumulación histórica de varias decisiones de política económica que no es que estén equivocadas sino que no están bien intencionadas, y que muestran la debilidad de un Estado que cede fácilmente ante las presiones de intereses económicos nacionales e internacionales, y no frente al evidente deterioro de las condiciones sociales.

 



Recuadro

 

Para favorecer a los de siempre

 

La reforma tributaria que entró a operar en 2017 no eleva el recaudo impactando al segmento de mayores ingresos del país sino que contribuye a la sociedad del cansancio introduciendo elementos más desfavorables para la clase trabajadora, entre ellos desde luego está involucrada la quimérica clase media. El hueco fiscal (desbalance entre los ingresos y gastos del gobierno) es de 33.6 billones. Además 2017 es un año electoral en el que se debe engrasar la maquinaria política con mermelada en cada región. De allí que la negociación en el Congreso de la reforma tributaria haya sido un trámite sencillo sin mayor oposición. Ejecutivo y Legislativo pensando la permanencia del status quo perjudicando a un gran número de colombianos.

 

La estructura tributaria en Colombia es profundamente desigual. Dos personas con niveles de ingresos parecidos deberían ser tratados de la misma manera y dos empresas con similares características en su estructura financiera deberían contribuir con impuestos de manera similar, pero esto no sucede aquí, especialmente a nivel de las empresas, debido a los múltiples beneficios tributarios (zonas francas y contratos de estabilidad jurídica) y a los altos índices de evasión fiscal. El contrabando y la evasión mediante paraísos fiscales hacen que nuestro país deje de recaudar alrededor de 8,8 billones.

 

En Colombia el 1 por ciento más rico de la población concentra el 20 por ciento del ingreso pero sólo tributa sobre la base del 11 por ciento de sus ingresos, porque el 89 por ciento restante de su riqueza está constituida solamente por dividendos. La concentración accionaria en el país es muy similar a la de la tenencia de la tierra. Un impuesto a los dividendos aumenta el ingreso de la nación removiendo esta inequidad. Esta iniciativa hubiera sido una muestra de gentil cambio de perspectiva de la clase política. La idea fue presentada por la Comisión de Expertos (con una tasa entre el 10% y 15%) pero rechazada por el gobierno debido a la alta presión de Anif y Andi. Anualmente en forma de dividendos hay 28 billones de pesos que se reparten entre empresas (gracias al discurso del estímulo a la inversión, se permite que el negocio de Carlos Slim retire anualmente 2 billones de pesos en remesas sin tributar un solo peso) y solo 4 billones entre personas naturales.

 

 

El golpe más violento a la clase trabajadora lo dio el Gobierno con el aumento de 3 puntos porcentuales en el IVA. De un lado restringe dramáticamente su ingreso disponible y por otro lado se profundiza la desaceleración reduciendo la demanda efectiva. El IVA es un impuesto indirecto de fácil recaudo que empieza a generar ingresos al Estado desde el primer mes de aplicación. Con el incremento pasamos a tener la tarifa de la Ocde sin tener los mismos niveles de ingreso ni el mismo gasto e infraestructura en bienes públicos y políticas sociales. Este impuesto se hubiera evitado si se hubieran eliminado las exenciones de IVA que privilegian ante todo a los capitalistas. Por ejemplo la eliminación la deducción plena del IVA en los bienes de capital representaría 6.4 billones cada año. En el comercio internacional se puede exigir por ejemplo no devolver el IVA a productos exportados que no contengan valor agregado como el carbón, los minerales y el petróleo crudo. Evitar realmente la evasión de impuestos como el impoconsumo que representa dos billones de pesos al año.

 

La idea de impuestos saludables fue una propuesta interesante en la medida que contiene una acción preventiva en la salud pública si el recaudo se dirige de manera especial a gasto en prevención en salud. Pero el lobby de las empresas de gaseosas hizo que se retirara del proyecto de ley con el argumento cínico de que las gaseosas son imprescindibles en el desayuno de las personas más pobres.

 

El impuesto ambiental que creó el Gobierno no es sino otro impuesto a la gasolina sin ninguna incidencia ambiental porque se cobra sobre el consumo de gasolina y no sobre la emisión. Un impuesto realmente ambiental debe desestimular la emisión de carbono y el uso del automóvil. Por otro lado su recaudo debe destinarse específicamente a proyectos de sostenibilidad, mitigación y adaptación al cambio climático, y no dejarse como un gasto a discreción del Gobierno.

 

En Colombia el 80 por ciento de los pensionados está en niveles de ingreso entre uno y dos salarios mínimos. Para el porcentaje restante puede establecerse un umbral para que las pensiones altas se graven, un umbral a sugerir son más de 7 salarios mínimos.

 

La paz se construye con justicia social. En la reforma tributaria que nos deja el último periodo de Santos se refleja que no hay una medida de justicia sino una oportunidad de hacer de la administración del Estado una máquina de negocios tan corrupta que parece imparable. Dentro de las prioridades que tiene la política pública de Santos, redundar en el bienestar general es la última. Esta reforma tributaria es en beneficio de la clase política y de los empresarios y en perjuicio de los trabajadores.

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El ciclo económico después de la reforma tributaria

La coyuntura económica evidencia la creciente desaceleración de la economía colombiana...

 

El crecimiento económico tiene cuatro fases: auge, desaceleración, crisis y recuperación. Esta dinámica de los ciclos de negocios de un país tiene a veces momentos de auge prolongados que van acompañados de crisis de corta o de larga duración. Lo cierto es que cuando se agota una etapa favorable sigue siempre una contracción.

 

Todo lo que sube tiene que bajar

 

Hay economistas que afirman que la preocupación de quienes deciden sobre la política económica debe estar orientada a crecer lo máximo posible porque este hecho por sí solo desencadena beneficios para todos. Concluyen que no se requiere tomar acciones directas para llevar los resultados de las bonanzas a los sectores más excluidos. Menos aún protegerlos cuando llegan las vacas flacas.

 

Sin embargo existe más evidencia para contradecir esa hipótesis que para sustentarla. Angus Deaton estudió la crisis de 2008 en Estados Unidos y encontró que se incrementaron los casos de alcoholismo, drogadicción, y suicidios entre la población blanca no hispana de mediana edad que fue excluida del auge inmobiliario. En Colombia apenas entramos en la fase de desaceleración y ya se resienten las condiciones de vida de los más pobres. La incidencia de la pobreza extrema que había mostrado una tendencia decreciente, se incrementó en 60 puntos base de 2015 a 2016.

 

Cuando una economía se acerca a su mayor capacidad productiva tiende a emplear la totalidad de sus factores productivos, en el caso del trabajo podría hablarse de niveles cercanos al pleno empleo. Entonces los salarios reales aumentan y desestimulan la tasa de ganancia. Los inversionistas revisan sus decisiones de producción, iniciándose un proceso de desaceleración en el que disminuye el nivel de empleo y los salarios. “El consumo y la inversión de los capitalistas –advirtió Kalecki– además de los criterios de distribución del ingreso, determinan el consumo de los trabajadores y por tanto, los niveles de producción y empleo de un país”.

 

Con el fin de estimular la producción y mitigar las crisis, la financiación del gasto público debe hacerse vía crédito y no con impuestos que siempre recaen sobre los salarios impactando negativamente la demanda y minando la capacidad de crecimiento o ampliando la profundidad de una crisis. Tal es la constante en Colombia. Desde mediados de 2014 la caída sostenida del precio del petróleo tuvo un efecto negativo sobre los ingresos fiscales del país. En 2016 se necesitaba 34 billones de pesos para cubrir los gastos de la nación. La solución fue imponer más impuestos sin considerar las consecuencias sobre el ciclo económico y sin tomar en cuenta los resultados sociales de esta decisión.

 

Como mínimo dos años más de desaceleración

 

De acuerdo con la tendencia del último ciclo económico se esperaría que la contracción llegara a sus niveles mínimos a finales del próximo año, volviéramos a llegar a un punto de máximo potencial hacia finales de 2020. No obstante, la reforma depositó su capacidad de recaudo en los impuestos indirectos que afectan mayormente a la demanda de los hogares, que ya venía desacelerándose. En el gráfico se observa que también el crédito de consumo crece a tasas menores, entonces es de esperar que tres puntos porcentuales más de IVA afecten nuestra recuperación.

 

Después del deterioro introducido por la reforma tributaria, las autoridades económicas centran ahora su esperanza en la política monetaria que en palabras del economista Galbraith no es socialmente neutral pues “favorece firmemente a la clase rentista” mediante los movimientos en las tasas de interés. Mientras el gasto público altera las decisiones de los sectores a los que la inversión privada debe dirigirse y por ende la tasa de ganancia, la política monetaria no precisa mayor inconveniente para la actividad privada y tampoco incide en la distribución de la riqueza, como si lo haría una política fiscal que protegiera el bienestar de los asalariados. Por estas razones los grupos de presión económica inciden mayoritariamente para que se privilegie las acciones de los bancos centrales para regular las economías.

 

Sobre tal particular, el Banco de la República reconoce el momento de menor demanda, el aumento de precios por cuenta del IVA, y el deterioro del mercado laboral: “La tasa de desempleo muestra una tendencia ascendente para el total nacional y las trece áreas [...] se observó una desaceleración importante en el empleo asalariado, el número de no asalariados aumentó frente a enero”.

 

Ante la magnitud del problema la decisión de la autoridad monetaria fue disminuir la tasa de intervención en 25 puntos base teniendo siempre presente el cumplimiento de la meta de inflación, y anunciando que vendrán más bajas: “Se han elevado simultáneamente los riesgos de desaceleración excesiva y de persistencia en la inflación, aumentando la incertidumbre sobre el paso al que se deben realizar reducciones adicionales de las tasas de interés”.

 

Para el pensamiento ortodoxo que domina a los banqueros centrales pensar en tolerar un poco más de inflación a cambio de un nivel más alto de empleo es sencillamente impensable. No hace falta decir que el descenso de tasas tenga algún efecto sobre el ingreso y menos sobre el empleo de las personas y que alivie las fallas de un modelo de producción en declive y con profunda desigualdad social. Esta medida por un lado abarata los costos de fondeo de la banca comercial, que sin duda no se transmitirán al público en general porque los bancos mejoran sus ingresos si dejan inmodificado sus márgenes de intermediación. De otro lado, los tenedores de TES aumentarán su riqueza porque el descenso de la tasa se traduce en aumento de precios de los bonos. Es sorprendente ver como Galbraith tiene razón.

 

Crecimiento sin equidad

 

El crecimiento económico de Colombia no es favorable a la clase asalariada. El empleo que genera es de baja calidad y los salarios solo se ajustan con base en las metas de inflación del Banco de la República, que rara vez se cumplen. En la siguiente gráfica se observa que indistintamente de la etapa de crecimiento, en los últimos diez años el país tiene entre el 42 y el 48 por ciento de su población económicamente activa por fuera del sistema de protección social en salud. Además, el 80 por ciento de los pensionados está en niveles de ingreso entre uno y dos salarios mínimos y es muy baja la tasa de quienes logran una pensión. Estos resultados son la consecuencia de una profunda informalidad y un bajo ingreso y capacidad de ahorro de los asalariados.

 

A pesar de estas condiciones las entidades privadas que manejan el ahorro para pensión, con el fin de capturar mayores recursos para administrar, están presionando para que el Gobierno elimine tarde o temprano el régimen de prima media. Este régimen se basa en la solidaridad generacional y no en el rendimiento financiero de los aportes por lo que hace una cobertura de todo el periodo de vejez. En el régimen de ahorro individual se deja a su propia suerte a quienes no cumplan los montos mínimos para pensionarse o simplemente se racionaliza el ahorro para cubrir hasta donde sea suficiente, sin considerar mayores expectativas de vida.

 

Las decisiones privadas solo buscan su propio beneficio y su incidencia no es la mejor en términos de equidad y bienestar para las mayorías. Al Gobierno le corresponde usar todas sus herramientas para proteger a la población de las consecuencias de los intereses privados y es través del gasto que puede incidirse directamente en la actividad económica y en las condiciones laborales. Por el momento el Gobierno acude a la austeridad como medida, aunque de ella solo pueda esperarse que extienda más la fase recesiva.

 

La última reforma tributaria evidencia que el Gobierno también puede usar la política fiscal en contra del bienestar general y del crecimiento económico. El aumento del IVA golpeó fuertemente a las clases populares, y no se hizo mucho por atacar la evasión o por eliminar varios beneficios que abundan en el Estatuto Tributario. En el impoconsumo la evasión se acerca a 2 billones y la deducción plena del IVA en bienes de capital representa 6.4 billones cada año. De otro lado no tiene sentido hacer devoluciones de IVA a productos exportados que no contengan valor agregado como son el carbón, los minerales y el petróleo crudo.

 

Haber llegado a una situación, como la de Colombia, en la que el 1 por ciento de la población concentra el 20 por ciento del ingreso nacional es el producto de la acumulación histórica de varias decisiones de política económica que no es que estén equivocadas sino que no están bien intencionadas, y que muestran la debilidad de un Estado que cede fácilmente ante las presiones de intereses económicos nacionales e internacionales, y no frente al evidente deterioro de las condiciones sociales.

 



Recuadro

 

Para favorecer a los de siempre

 

La reforma tributaria que entró a operar en 2017 no eleva el recaudo impactando al segmento de mayores ingresos del país sino que contribuye a la sociedad del cansancio introduciendo elementos más desfavorables para la clase trabajadora, entre ellos desde luego está involucrada la quimérica clase media. El hueco fiscal (desbalance entre los ingresos y gastos del gobierno) es de 33.6 billones. Además 2017 es un año electoral en el que se debe engrasar la maquinaria política con mermelada en cada región. De allí que la negociación en el Congreso de la reforma tributaria haya sido un trámite sencillo sin mayor oposición. Ejecutivo y Legislativo pensando la permanencia del status quo perjudicando a un gran número de colombianos.

 

La estructura tributaria en Colombia es profundamente desigual. Dos personas con niveles de ingresos parecidos deberían ser tratados de la misma manera y dos empresas con similares características en su estructura financiera deberían contribuir con impuestos de manera similar, pero esto no sucede aquí, especialmente a nivel de las empresas, debido a los múltiples beneficios tributarios (zonas francas y contratos de estabilidad jurídica) y a los altos índices de evasión fiscal. El contrabando y la evasión mediante paraísos fiscales hacen que nuestro país deje de recaudar alrededor de 8,8 billones.

 

En Colombia el 1 por ciento más rico de la población concentra el 20 por ciento del ingreso pero sólo tributa sobre la base del 11 por ciento de sus ingresos, porque el 89 por ciento restante de su riqueza está constituida solamente por dividendos. La concentración accionaria en el país es muy similar a la de la tenencia de la tierra. Un impuesto a los dividendos aumenta el ingreso de la nación removiendo esta inequidad. Esta iniciativa hubiera sido una muestra de gentil cambio de perspectiva de la clase política. La idea fue presentada por la Comisión de Expertos (con una tasa entre el 10% y 15%) pero rechazada por el gobierno debido a la alta presión de Anif y Andi. Anualmente en forma de dividendos hay 28 billones de pesos que se reparten entre empresas (gracias al discurso del estímulo a la inversión, se permite que el negocio de Carlos Slim retire anualmente 2 billones de pesos en remesas sin tributar un solo peso) y solo 4 billones entre personas naturales.

 

 

El golpe más violento a la clase trabajadora lo dio el Gobierno con el aumento de 3 puntos porcentuales en el IVA. De un lado restringe dramáticamente su ingreso disponible y por otro lado se profundiza la desaceleración reduciendo la demanda efectiva. El IVA es un impuesto indirecto de fácil recaudo que empieza a generar ingresos al Estado desde el primer mes de aplicación. Con el incremento pasamos a tener la tarifa de la Ocde sin tener los mismos niveles de ingreso ni el mismo gasto e infraestructura en bienes públicos y políticas sociales. Este impuesto se hubiera evitado si se hubieran eliminado las exenciones de IVA que privilegian ante todo a los capitalistas. Por ejemplo la eliminación la deducción plena del IVA en los bienes de capital representaría 6.4 billones cada año. En el comercio internacional se puede exigir por ejemplo no devolver el IVA a productos exportados que no contengan valor agregado como el carbón, los minerales y el petróleo crudo. Evitar realmente la evasión de impuestos como el impoconsumo que representa dos billones de pesos al año.

 

La idea de impuestos saludables fue una propuesta interesante en la medida que contiene una acción preventiva en la salud pública si el recaudo se dirige de manera especial a gasto en prevención en salud. Pero el lobby de las empresas de gaseosas hizo que se retirara del proyecto de ley con el argumento cínico de que las gaseosas son imprescindibles en el desayuno de las personas más pobres.

 

El impuesto ambiental que creó el Gobierno no es sino otro impuesto a la gasolina sin ninguna incidencia ambiental porque se cobra sobre el consumo de gasolina y no sobre la emisión. Un impuesto realmente ambiental debe desestimular la emisión de carbono y el uso del automóvil. Por otro lado su recaudo debe destinarse específicamente a proyectos de sostenibilidad, mitigación y adaptación al cambio climático, y no dejarse como un gasto a discreción del Gobierno.

 

En Colombia el 80 por ciento de los pensionados está en niveles de ingreso entre uno y dos salarios mínimos. Para el porcentaje restante puede establecerse un umbral para que las pensiones altas se graven, un umbral a sugerir son más de 7 salarios mínimos.

 

La paz se construye con justicia social. En la reforma tributaria que nos deja el último periodo de Santos se refleja que no hay una medida de justicia sino una oportunidad de hacer de la administración del Estado una máquina de negocios tan corrupta que parece imparable. Dentro de las prioridades que tiene la política pública de Santos, redundar en el bienestar general es la última. Esta reforma tributaria es en beneficio de la clase política y de los empresarios y en perjuicio de los trabajadores.

Publicado enEdición Nº235
“Todos están en bancarrota”: Los puertorriqueños y la crisis económica

 

Ángel González, un maestro jubilado que enfrenta un recorte de 10 por ciento de su pensión, ha comenzado a preguntarse si las tres personas en su familia tendrán que usar el mismo teléfono celular y turnárselo.

Santiago Domenech, un contratista que tenía ahorrados dos millones de dólares en bonos gubernamentales cuyo pago recientemente incumplió Puerto Rico, alguna vez tuvo 450 empleados. Ahora tiene ocho. Su suegro, Alfredo Torres, es dueño de la librería boricua más antigua, pero desde hace dos años ha ido en picada.

“El gobierno está en bancarrota”, dijo Bernardo Rivera, un chofer de 75 años que conduce autobuses privados y en ocasiones gana 40 dólares en un día. “Todos están en bancarrota. Ya no queda nada. La gente que no tiene trabajo no toma el autobús para ir a trabajar”.

Estas son algunas de las historias de jubilados, comerciantes y servidores públicos de Puerto Rico que están atrapados en medio —ellos dirían que en el fondo— de la insolvencia más grande de un gobierno local en la historia de Estados Unidos.

Con una deuda de 123 mil millones de dólares que no puede pagar, Puerto Rico presentó el 3 de mayo un tipo de protección en caso de bancarrota, una medida que sacudió las espinas dorsales de todos, desde tenedores de bonos que temen pérdidas espeluznantes hasta barrenderos y empleados públicos cuyos salarios de por sí raquíticos probablemente seguirán reduciéndose.

El Día Internacional del Trabajo, el pasado 1 de mayo, una huelga resultó en manifestaciones de varios miles de personas en las calles, las cuales se tornaron violentas. Días antes, la gente estaba reunida en el trabajo, en los parques y en sus casas para debatir interminablemente sobre la incertidumbre de la situación. En la terminal de Río Piedras donde trabaja Rivera, los choferes y el personal de limpieza se juntaron para quejarse tanto de la baja en trabajo y el monto de las jubilaciones como del constante aumento en el precio de los servicios, como el agua y la electricidad.

A pesar de que la medida que se presentó el 3 de mayo no fue para nada una sorpresa, dejó a su paso una sensación de pesimismo y ansiedad: los funcionarios públicos se preguntan si recibirán sus jubilaciones y las empresas privadas prevén sufrir las consecuencias de un efecto dominó resultado del aumento de los impuestos, la caída de los salarios y el éxodo en masa a Florida por parte de la clase media.

“Yo me voy a quedar aquí, aunque gane solo un dólar”, dijo Rivera.

Los próximos meses, el gobierno planea implementar medidas de austeridad que golpearán en particular a los maestros. La secretaria de Educación puertorriqueña ya anunció una propuesta para el cierre de 184 escuelas. El profesorado podría enfrentar un recorte de dos días por mes.

Así que, mientras el gobierno busca protegerse de las demandas tanto de los fondos de cobertura como de otras firmas financieras que invirtieron para pagar la deuda riesgosa de Puerto Rico, los residentes de este territorio estadounidense están sufriendo las restricciones.

Las multas por estacionarse mal y otras violaciones de tránsito han aumentado al doble. Hay varias agencias gubernamentales que están en serios apuros y prestaciones como los bonos anuales de Navidad o la prima vacacional están a punto de convertirse en recuerdos nostálgicos.

Los residentes están preocupados de que su futuro esté en manos de extraños, una junta de supervisión y un juez federal.

“Llegará un momento en el que tendré que decidir entre si vivir en una casa o tener seguro médico”, afirmó Ángel González, el maestro jubilado de 55 años de edad. “¿Y la comida?”, preguntó, con un suspiro.

Su jubilación es de cerca de 1900 dólares al mes, de los cuales 556 están destinados a pagar el plan médico de su familia.

Roberto Pagán, vicepresidente de la división puertorriqueña del Service Employees International Union (sindicato internacional de funcionarios públicos), dijo que esperaba que casi 400.000 personas pierdan sus planes de salud porque no podrán solventarlos. Es probable que ya no haya quién registre querellas de servicios públicos como las denuncias de abuso infantil.

El gobernador Ricardo Rosselló, quien asumió el cargo en enero, reconoció que las personas con ingresos más bajos que no cuenten con acceso a asistencia médica y los padres que tengan a sus hijos en escuelas públicas serán las más vulnerables en los próximos meses.

“Todos deben hacer un sacrificio”, explicó en una entrevista. “Hemos sido muy claros acerca de cuál es ese sacrificio”.

Las medidas que tomó Rosselló se aplicaron poco a poco con el objetivo de que no fueran más injustas para un grupo, afirmó. La mayoría de los residentes cree que la única opción que tenía Rosselló era buscar un tipo de protección en contra de la ráfaga de demandas por el impago, aunque hay otras personas que lo han criticado por romper sus promesas de campaña.

Rosselló está en la posición incómoda de ser el heredero de muchos gobernadores que pusieron a Puerto Rico de rodillas en materia fiscal por tomar y tomar prestado para equilibrar los presupuestos y para financiar una burocracia abotargada de mecenazgo político.

Cuando asumió el cargo, Rosselló dijo que su primera tarea era determinar “la gravedad de la situación”. Esperaba un déficit de 3 mil millones de dólares, pero en cambio se encontró con uno de 7,5 mil millones de dólares.

Las dos administraciones pasadas hicieron recortes de miles de puestos de trabajo de la nómina pública y ahora Rosselló ha prometido que hará “recortes estratégicos”, que presuntamente no repercutirán en despidos y pondrán al gobierno en una posición que le permita negociar con sus acreedores desde una mejor posición. Entre las ideas que se han presentado se encuentra el recorte de 10 por ciento a las jubilaciones gubernamentales, lo cual afectará más a los jubilados de la policía y el magisterio porque no reciben beneficios del sistema de seguridad social.

El plan no impresionó a los acreedores, explicó Rosselló.

“No creen que el plan fiscal sea apropiado; piensan que deben ganar más dinero y que gane menos la gente de Puerto Rico”, dijo. “Por supuesto que mi postura es completamente opuesta: siempre protegeré al pueblo puertorriqueño”.

Santiago Domenech, el contratista general, vive en Aguadilla, un municipio ubicado al poniente de Puerto Rico. Dijo que no tenía idea de dónde quedarán las personas como él en la nueva realidad puertorriqueña. Con las enormes deudas que tiene el gobierno con cooperativas de crédito, con empresas como Microsoft, fondos de cobertura y proveedores de gasolina, ¿cuándo le pagarán para que salde sus cuentas pendientes?

No solo sus ahorros están sujetos a bonos de Puerto Rico, sino que su negocio de contratista también se fue a pique, principalmente porque el gobierno no pagó las interminables facturas de un proyecto de renovación del aeropuerto que rebasó el presupuesto.

“Me quedé sin dinero”, dijo Domenech, quien indicó que ha pensado en mudarse a Canadá. “Me siento frustrado e indefenso”.

Su suegro de 63 años, Alfredo Torres, es dueño de la Librería La Tertulia, la más antigua de la isla y la cual depende del ingreso disponible de estudiantes y profesores del campus de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Sin embargo, los estudiantes llevan un mes en huelga protestando en contra de los severos recortes al presupuesto, y las ganancias de la tienda cayeron hasta 70 por ciento este semestre, comentó Torres.

Torres dijo que lo más fácil sería culpar a la huelga de estudiantes por la baja afluencia de clientes, pero que cuando ve al centro urbano deteriorado que lo rodea, cree que la culpa está en las décadas de negligencia que llevaron a más personas hacia centros comerciales suburbanos y a otras tantas a salir de la isla.

“Mucho de lo que sucede podría ser nada más una percepción, pero es real”, comentó. “Basta darse una vuelta por la plaza”. La mayoría de los negocios en zonas comerciales como el Paseo de Diego están cerrados.

Los datos del Buró de Estadísticas Laborales muestran que la mano de obra de Puerto Rico cayó en casi 300.000 empleados durante la década pasada, dijo Carlos J. Saavedra Gutiérrez, el secretario del Trabajo de la isla.

“Este es un capítulo nuevo”, dijo, cuando recitó los cambios en materia laboral que espera que estimulen la economía y creen “un parche para el éxodo”.

Muchas de las personas que permanecen en Puerto Rico no tienen el dinero para irse. Jesús González, de 53 años, ha pasado 30 años barriendo las calles de San Juan, pero con los recortes que sufrirán las jubilaciones, calcula que tendrá que seguir trabajando por lo menos hasta los 70 años.

Los dos hijos adultos de Iris Matos se mudaron a la parte continental de Estados Unidos en busca de trabajo. Ella y su marido, empleados jubilados de una empresa eléctrica, se están preparando para un recorte mensual de 500 dólares en sus pensiones, a pesar de que sus nietos dependan de ellos para cubrir sus necesidades básicas.

“No hay un solo sector que no haya sido golpeado: los adultos mayores están preocupados por sus jubilaciones, los padres trabajan menos horas, los jóvenes están en huelga en la universidad y los niños están a punto de ver cómo cierran sus escuelas”, explicó Matos, de 64 años. “Están distribuyendo el dolor, pero solo a un tipo de personas: nosotros”.

 

(Tomado de The New York Times)

 

 

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Miércoles, 05 Abril 2017 07:27

La anacrónica política industrial de Trump

Donald Trump en su posesión, donde prometió que “recuperaremos nuestros empleos y nuestras fronteras”.

 

Los ideólogos de la era neoliberal han insistido una y otra vez en que la política industrial es un lastre. Se le ha acusado de distorsionar los precios, de desperdiciar recursos fiscales y de ser la mejor receta para premiar a empresas y sectores perdedores en la competencia económica. Pero hoy regresa la política para el desarrollo industrial al centro del escenario con los desplantes de Trump sobre la recuperación de empleos en el sector manufacturero.

En realidad, la intervención del poder público para promover el desarrollo industrial nunca ha desaparecido. Ni siquiera en la era triunfante del neoliberalismo. Los subsidios, créditos y apoyos económicos de todo tipo para apuntalar la competitividad de alguna empresa en particular o de una rama industrial se han mantenido como una constante de la vida económica.

China siempre abrazó los instrumentos más variados de la política industrial. Desde el apoyo crediticio y los subsidios, hasta el poder de compra del Estado, pasando por la ingeniería en reversa para copiar tecnología extranjera, asimilarla y adaptarla a sus necesidades y las del mercado internacional. Por supuesto, uno de los pilares más importantes de esta política industrial fue la inversión en investigación científica y desarrollo tecnológico. A principios de este siglo China invertía 1.5 por ciento del PIB en investigación científica y desarrollo experimental (IDE), proporción bastante menor que la de los principales países industrializados. Hoy ese porcentaje ha aumentado a 2.5 por ciento, lo que sitúa a la economía china en un rango similar al de Estados Unidos. La diferencia es que Estados Unidos se ha embarcado en una política industrial anacrónica, segmentada y sin rumbo.

Recuperar los empleos viejos del sector manufacturero parece ser el objetivo primordial de la administración Trump. Pero dadas las tendencias de largo plazo en la estructura del sector manufacturero a escala mundial, es poco probable que los sectores que tienen en mente Trump y sus amigos puedan recobrar o generar los empleos perdidos. El mejor ejemplo es el de la industria del carbón y el acero. Para empezar, la mayor parte de la demanda de energía en Estados Unidos se satisface con otros energéticos. Y las dos industrias son muy intensivas en capital (requieren una inversión muy fuerte por cada empleo generado).

Así que Trump puede seguir diciendo que impidió que la Ford se llevara a México su planta de Kentucky, o puede presumir de haberle torcido el brazo a Carrier, el gigante de los equipos de refrigeración, para que no instale su planta con mil empleos en México. O puede seguir con su neoproteccionismo e imponer nuevos gravámenes sobre los productos importados desde México. Lo cierto es que esos desplantes no servirán para generar los empleos que Trump pronostica en el sector manufacturero y tampoco servirán para devolver a Estados Unidos un liderazgo industrial.

Pero hay otra vertiente de política industrial anidada en el presupuesto militar de Trump. Se recordará que el presupuesto de egresos recién enviado al Congreso contempla un incremento de 54 mil millones de dólares para gasto militar. Una buena parte de este monto se irá a las industrias que ya producen equipo militar de todo tipo, desde aviones no pilotados y misiles crucero de alta velocidad hasta submarinos invisibles y la renovación de las cabezas nucleares en el arsenal estratégico. Muchos analistas piensan que de esa inversión pueden desprenderse beneficios inesperados en términos de innovaciones tecnológicas aplicables a la industria civil.

Pero no es la primera vez que el incremento en el gasto militar contribuye a desmantelar las bases de la competitividad industrial en Estados Unidos. Entre 1960 y 1986, Estados Unidos vio reducir su participación en la producción mundial de 25 a 10 por ciento. La razón es que mientras Japón y Alemania innovaban en la introducción de máquinas herramienta de control numérico para uso genérico en la industria civil, Estados Unidos se dedicaba a diseñar sistemas automatizados para las máquinas herramienta que usaba la fuerza aérea en la producción de sus equipos y refacciones. El resultado fue el debilitamiento de la industria de máquinas herramienta de Estados Unidos y su pérdida de competitividad. Este no es el único ejemplo del impacto negativo que ha tenido el gasto militar sobre la industria en Estados Unidos, pero es un poderoso llamado de atención para dejar de creer en los ilusos comentaristas allegados al complejo militar-industrial en Estados Unidos.

Los objetivos de la política industrial de Trump nunca serán alcanzados. Y mientras Estados Unidos sigue dominado por las necesidades del sector financiero y pierde tiempo siguiendo los enfermizos tuits del señor Trump, China continúa abriendo nuevos derroteros para la industrialización en los estratégicos ramos de robótica, manufactura inteligente y nuevos materiales para energías renovables. Está bastante claro quién será el líder en manufacturas en el próximo decenio.

 

Twitter: @anadaloficial

 

 

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Cada copa de vino representa una unidad de alcohol.

 

¿Es posible trabajar drogado o bajo los efectos del alcohol? Una polémica sentencia de la Corte Constitucional de Colombia ampara a los trabajadores que logren hacerlo sin que su rutina laboral o productividad se vea afectada. El fallo ha levantado pasiones y ha dividido a los expertos en un país donde en los últimos años ha repuntado la producción y el consumo de cocaína. El tribunal colombiano ha reinterpretado una parte de un artículo del Código del Trabajo que explicita la prohibición de “presentarse al trabajo en estado de embriaguez o bajo la influencia de narcóticos o drogas enervantes”. ¿Por qué? Porque no siempre esas sustancias entorpecen el desempeño del trabajo diario, argumenta la corte. La sentencia aborda también una reflexión que equipara la adicción con una enfermedad laboral, pero la rectificación de ese supuesto de la legislación laboral se debe a que “la prohibición allí contemplada solo se configura cuando el consumo de alcohol, narcóticos o cualquier otra droga enervante afecte de manera directa el desempeño laboral del trabajador".

Esta decisión empezó a gestarse el año pasado en la facultad de Derecho de la Universidad Uniciencia de Bucaramanga. Dos estudiantes presentaron un recurso de inconstitucionalidad apelando a una cuestión de principios. Según el escrito que enviaron a la Corte, ese precepto del Código del Trabajo chocaba con dos artículos de la Constitución. El primero consagra la igualdad de todas las personas ante la ley y llama a la protección del Estado de “aquellas personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta”. El segundo artículo establece la igualdad de oportunidades para todos los trabajadores.

El tribunal fija excepciones para “actividades que involucran riesgos para el trabajador, para sus compañeros de trabajo o para terceros”. "Un ejemplo de ello es lo que sucede con relación al personal aeronáutico", señala. En cualquier caso, aclara que "igualmente, respecto de actividades que impliquen un menor riesgo también puede exigirse el cumplimiento de la prohibición establecida en la norma demandada, en la medida en que es interés legítimo del empleador que los trabajadores presten de manera adecuada las labores contratadas". "Con todo, respecto de estos casos, no se podrán tomar medidas disciplinarias si no se demuestra por parte del empleador la incidencia negativa que el consumo de sustancias psicoactivas tiene sobre el cumplimiento de las obligaciones de los trabajadores", concluye el fallo.

La sociedad colombiana, los expertos y los políticos han encontrado otro motivo de polarización. El constitucionalista Juan Manuel Charry defiende la sentencia en conversación con EL PAÍS. "El solo hecho de estar bajo los efectos de una sustancia no puede ser sancionable si no hay daño o una negligencia de una conducta”, explica, poniendo el clásico ejemplo de un trabajador que toma dos copas de vino durante el almuerzo. “A uno no se le puede sancionar por cómo es o por cómo está, sino por lo que hace”, señala.

En las antípodas, la opinión de Augusto Pérez, terapeuta y director de la Corporación Nuevos Rumbos, dedicada a la investigación de las adicciones. Según su análisis, la sentencia “tiene consecuencias malas para la sociedad”. Aunque apunta que el fallo no abarca solo los casos de evidente embriaguez, lo considera “peligroso para los mismos empleados”, ya que sienta un precedente dudoso y da “patente de corso para que hagan lo que quieran”.

 

 

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