Estudios sobre el pensamiento colombiano Volumen II

Este volumen continúa lo realizado en el libro Estudios sobre el pensamiento colombiano volumen I, publicado por esta misma editorial en el año 2011. La intención ha sido mantener una revisión crítica y permanente de autores y corrientes, así como la discusión de ciertos temas y problemas de la historiografía. Como novedad, en este volumen se realiza la propuesta de una Historia social de la filosofía, proyecto que se empezó a configurar en el año 2015 y que pretende ser una superación de la tradicional Historia de las ideas.

Este volumen presenta estudios sobre la filosofía colombiana del siglo XX, autores como Orlando Fals Borda, Rafael Gutiérrez Girardot, Darío Botero Uribe y el Buen Vivir, Fernando González, el marxismo entre 1930-1960, el aporte de Ortega y Gasset a nuestra filosofía, Nietzsche en Colombia y contiene un interludio sobre cultura política y conflicto en Colombia, entre otros temas.

 

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¿Cuántas clases medias caben en la clase media?

Es cada vez más común que todo lo que acontece políticamente se explique en torno a una creciente y omnipresente categoría, "la clase media". Este término monopoliza la mayoría de interpretaciones posibles a la hora de justificar los comportamientos sociológicos y políticos, y por supuesto, las preferencias electorales. Seguramente por comodidad y simpleza, da igual lo que suceda, porque todo tiene argumentativamente a la clase media como factor común.

En estos últimos años se han sucedido importantes fenómenos políticos aparentemente inesperados y novedosos en América Latina: la llegada de AMLO al gobierno de México con una amplia mayoría, la victoria electoral de Bolsonaro en Brasil, las protestas sociales en Chile y Colombia, también la imposibilidad de Lenín Moreno de dar estabilidad a Ecuador, el fin de Macri en Argentina a manos de la propuesta progresista de Alberto y Cristina, la derrota del Frente Amplio en Uruguay, y cómo no, el golpe de Estado en Bolivia. Estos hechos políticos y/o electorales han sido explicados recurrentemente y en gran medida por un mismo grupo económico y social, el de la clase media.

Si tanta capacidad explicativa tiene, lo pertinente sería comenzar por preguntarse qué es exactamente eso de la clase media. Para ello, debemos partir de dos premisas básicas, que de no considerarlas podríamos llegar a sesgar cualquier interpretación posterior.

  1. La clase media no es un bloque monolítico ni homogéneo.

Según la Cepal, el estrato medio aumentó de 136 millones a 250 millones de personas entre 2002 y 2017 en la región latinoamericana. Sin embargo, no todos esos millones de personas son idénticas. No lo son en su capacidad eco­nómica ni tampoco en su lógica ­aspiracional.

La mayoría de los organismos internacionales, en las últimas décadas, ya subclasificaron esta categoría tan amplia. A veces usan términos como el "media-baja" y "media-alta"; o incluso aparece una nueva categoría que es esa de casi clase media, bautizada por el Banco Mundial para denominar a quienes están justo un poco por encima del umbral de la pobreza, pero que son susceptibles de regresar en cualquier momento a ser pobres.

No obstante, esta desagregación tampoco es suficiente para captar la gran heterogeneidad existente dentro de estos 250 millones de personas que viven de manera muy diversa en Latinoamérica. En esa categoría hay dinámicas completamente contrapuestas. Por ejemplo, no es lo mismo aquella familia que luego de años llega a tener niveles (de educación, trabajo, salud, propiedad, ingresos) de clase media que otra que estuvo siempre en ese nivel. Como diría Álvaro García Linera, no tiene nada que ver la clase media de origen popular en Bolivia –que, según encuesta Celag es con la que se autopercibe un tercio de la población– con la clase media tradicional (que es media no por densidad sino porque se encontraba en medio de una clase baja multitudinaria y otra clase, alta y muy reducida). Tampoco tendría ningún sentido equiparar la clase media recién llegada con aquella que fue alta, pero que acabó siendo clase media por múltiples razones económicas, sociales o políticas.

Es por ello imposible tratar por igual a un grupo tan diverso en su capacidad económica, en sus niveles educativos, en sus hábitos culturales, y más aún si queremos hacerlo en relación con su lógica aspiracional. Si bien hay un "comportamiento imitador" de aquella ciudadanía que asciende y mejora, no es verdad que las aspiraciones sean las mismas con aquella otra porción de la clase media que desea ser alta; o con aquella otra que tiene tradición histórica de pertenecer a ese grupo social, con usos y costumbres arraigados, sólidos, que hacen que la subjetividad se diferencie de los ciudadanos que aún están en esa fase de movilidad social y siempre con una sensación más bien de tránsito, del "querer llegar a ser".

  1. La segunda premisa es que la clase media no puede ser un concepto ­importado.

No se puede trasladar ahistóricamente la concepción de clase media eu­ropea a Ecuador, ni la de Argentina a Bolivia, ni la mexicana a Chile. Cualquier "epistemicidio", como diría Boaventura De Sousa, para sustituir una episteme externa por la propia suele hacer mucho daño en cualquier análisis. Con la clase media esto es lo que sucede constantemente. Es frecuente presuponer que los comportamientos de la clase media son similares en todas partes, como si no hubiera historia específica de cada país y, mucho peor, como si la distribución del ingreso fuera la misma en cada lugar. Por ejemplo, no podemos comparar de ninguna manera aquella distribución en un país cuya clase media es multitudinaria con aquel otro en que su clase media es una pequeña porción entre dos jorobas: una gigante conformada por la clase baja y la otra, la clase alta, muy reducida. La subjetividad de una u otra de ningún modo podría ser la misma. Existe siempre un "relativismo" en la construcción de la subjetividad de esa clase media basado en cómo te observas en relación con el otro, con los de abajo y con los de arriba. Incluso, estadísticamente, la misma clase media identificada con indicadores "objetivos", como el ingreso o consumo, también tiene un componente relativista que es determinante.

Por tanto, por una u otra razón, es necesario que cuando hagamos referencia al desafío de sintonizar con la clase media entendamos que no hay una única clase media, sino que son muchas las variedades dentro de ese gran grupo tan complejo. Hay clase media que recién llega y que, además, lo hace por muy diferentes vías; hay clase media de toda la vida; clase media que es más alta que media; clase media que siempre está en riesgo de dejar de serlo. Hay clase media en lo económico que a su vez es distinta según su capacidad económica sea con base en ingresos, herencia, consumo o endeudamiento. Pero no todos los matices diferenciadores proceden de lo económico, porque también hay clase media en lo cultural, en lo simbólico, en el poder político, y sin descuidar tampoco el componente país o, a veces, el regional. La clase media guayaquileña tampoco es la misma que la quiteña; ni la boliviana del El Alto a la de Santa Cruz. En definitiva, ante tanta variedad de "clases medias", habrá que considerar multiplicidad de lógicas aspiracionales y sentidos comunes.

Por ello debemos "cuidar" el modo de querer atraerla e incorporarla al proyecto político progresista, porque no siempre existe una única manera de hacerlo. Se requiere mucho más bisturí que brocha gruesa. Es más, resulta imprescindible comenzar a analizar e identificar las disputas y tensiones que se dan dentro de este gran grupo social, porque seguramente de ello dependerá buena parte de la sostenibilidad de una propuesta política. Sería un gran error confundirse de objetivo, porque seguramente satisfacer a una clase media es mucho más fácil que a todas las clases medias que caben en ella.

Por Alfredo Serrano Mancilla, director Celag

Publicado enSociedad
La transferencia analítica y el "fin" del tratamiento psicoanalítico

Una vez abierta una puerta importante de acceso a lo inconsciente se instaura una suerte de flujo interminable. La prolongación en tiempo y espacio es lo que actúa como trabajo elaborativo del análisis.

 

La transferencia es comparable a la capa vegetal

existente entre la corteza y la madera de los árboles,

capa que constituye el punto de partida de la formación

de nuevos tejidos y del aumento del espesor del tronco

  1. Freud

Soy de la idea, sostenida por muchos analistas y por el propio Freud, de que el tratamiento psicoanalítico no tiene fin. Se interrumpe en el mejor de los casos de común acuerdo entre el analista y el analizante, pero puede continuar por otros medios una vez instalado. Por lo que entiendo que una vez abierta una puerta importante de acceso a lo inconsciente se instaura una suerte de flujo interminable.

La experiencia del análisis instaura un pensar otro que se establece como un “entre” donde ninguno de los dos partenaires sabe todo lo que dice ni piensa todo lo que sabe. Es que la transferencia analítica pone a trabajar un modo de comunicación que no es de uno hacia otro sino que genera un “entre” donde lo dicho constituye un nuevo decir del que surge lo impensado.

El tratamiento psicoanalítico no debería restringirse ni al espacio ni al tiempo de la sesiones. Su prolongación en tiempo y espacio es lo que actúa como trabajo elaborativo del análisis.

Sesiones con un espíritu

En un artículo muy singular y polémico el psicoanalista francés Didier Anzieu relata veintiuna sesiones que tuvo con un espíritu. Comenta que una joven colega le habla de una “terapeuta” que acaba de conocer. Es una mujer que, a las cuatro de la madrugada, piensa intensamente en las personas de las que se le ha dado el nombre, la dirección y Anzieu cree, no muy seguro, que también la profesión. Piensa en ellas gratuitamente tanto desde el punto de vista financiero como desde el punto de vista de las ventajas que ella podría obtener y Anzieu agrega, supongo que por necesidad personal de pensar en el prójimo. Esta terapeuta es libre de aceptar o rechazar a la persona que se le propone o que se propone. La cura dura veintiún días a continuación de lo cual parece que se manifiesta una mejoría del estado del destinatario.

Anzieu acepta que la colega le de sus coordenadas a esta terapeuta y le pide que lo prevenga sobre cuando empiece la experiencia para poder anotar los efectos eventuales que le sucedan.

Se sorprende que comentando a su entorno de la experiencia que va a iniciar diga lo siguiente: “dura veintiún días, a continuación de la cual yo estaré curado de mi Parkinson”. Aclara luego en su escrito “he aquí mi deseo de curación, de una curación medicamente imposible de una enfermedad incurable que surge en mi mente en la perspectiva de una intervención de esta ‘curandera’ que yo no conozco y que no me conoce”.

Luego transcribe noche a noche el diario de esa experiencia.

De su lectura uno va viendo la intensidad que toman los movimientos afectivos que le producen sus recuerdos íntimos y la ambivalencia en torno a la creencia en la eficacia del “tratamiento”.

La segunda noche escribe: “Tengo un breve debate interior: no creo en los espíritus, pero tengo que ser honesto conmigo mismo: creo sin creer en ellos. Sé que no existen, pero a pesar de todo, pueden manifestar sus efectos; la prueba es que después de la segunda noche esta desconocida que piensa en mí o más exactamente de la que yo pienso que piensa en mí, me hace bien”.

En la cuarta noche, teniendo después de muchos meses un buen descanso nocturno, ya que las convulsiones parkinsonianas han cesado, dice soñar mucho. Luego de comentar sueños y asociaciones plantea una inquietud que le oscurece el cuadro. Este espíritu con el que yo estoy en contacto, o creo estar en contacto, ha sido hasta ahora un espíritu benéfico. ¿Va a continuar siéndolo o va a convertirse en maléfico? “No importa” concluye, “me hace bien y me protege por la noche de mis perseguidores internos”.

El relato de Anzieu va tomando la forma de un análisis. Al final del texto donde reflexiona sobre la experiencia de esas veintiuna noches y días Anzieu comenta lo siguiente: “Con gran reticencia me resuelvo a publicar el diario de esta experiencia. Tengo el sentimiento de angustia de exponerme a las críticas acerbas de los lectores y más especialmente de los colegas. El ejemplo de Freud exponiendo su vida psíquica íntima en su obra es para mí un precioso estímulo”.

Termina su asombroso texto diciendo: “en tanto que yo sepa o que crea que otro piensa en mí, pienso existir y pensar”.

"Otro que piensa en mí"

Me quiero apoyar en el doble sentido de la expresión “otro que piensa en mí”, en tanto que se entraman en ella eso que en mi piensa y el otro que me piensa. ¿Este otro que piensa en uno en sus dos sentidos no es el principal motor de la transferencia analítica? Esto es, lo que anuda en la relación a un otro la experiencia del inconsciente.

El Espíritu con el que se “autoanaliza” Anzieu es, en su caso particular, un buen dispositivo para relanzar la transferencia analítica. Él se procura una manera de no hablar en soledad consigo mismo poniendo en juego un supuesto otro que lo piensa y a la vez un pensar otro. Abre así nuevamente un diálogo con su inconsciente.

Ahora bien, esa continuación del análisis por otros medios, ¿no estaría emparentada con lo que Freud denominó el trabajo elaborativo que se desarrolla en el tiempo más que en el espacio analítico?

El término alemán Durcharbeiten fue traducido al castellano de distintas maneras. La palabra alemana está compuesta del prefijo durch que significa a través y arbeit, trabajo, sería entonces trabajando a través, de extremo a extremo. Durch tiene su equivalente en castellano en el prefijo per, que connota intensificación, durabilidad, perdurable, durabilidad a través del tiempo. No es sencillo encontrar la forma adecuada que exprese lo que condensa la palabra alemana. Pero el sentido que se impone es el de un trabajo del psiquismo que perdura y que se intensifica en el tiempo.

A Freud se le fue haciendo claro, casi desde el comienzo de su labor clínica, que la eficacia de la cura no consistía solamente en la recuperación de lo olvidado ni de lo reprimido ni, finalmente, en hacer consciente lo inconsciente. Es entonces que aparece en su obra el concepto durcharbeitung.

Si uno sigue detenidamente su argumentación verá que pasa del recordar como objetivo terapéutico a ocuparse de los límites mismos de ese recordar, haciendo hincapié en lo que no puede ser recordado porque nunca fue consciente, lo incapaz de convertirse en recuerdo. Se refiere a lo prehistórico en la vida de un sujeto, tanto a los prototipos inconscientes que nunca serán conscientes como a lo visto y lo oído antes de poder hablar, que entretejen la escena primaria y que, si bien no poseen representación de palabra, insisten en emerger de diferentes maneras. Una es la que determina ciertos estados de ánimo.

Por lo tanto la fórmula de hacer consciente lo inconsciente no termina de abarcar lo que ocurre en la clínica psicoanalítica.

El trabajo elaborativo --señala Freud-- es constante en la cura pero actúa más en ciertas fases que en otras del tratamiento, y sobre todo cuando parece que éste está estancado, cuando se ha detenido; dominado por las resistencias, aunque esas resistencias hayan sido interpretadas. Agrega Freud que el trabajo elaborativo“puede constituir una penosa labor para el analizado y una dura prueba para la paciencia del analista”.

Freud afirma textualmente: “el trabajo elaborativo constituye parte de la labor que ejerce sobre el paciente la mayor acción modificadora, y la que diferencia el tratamiento analítico de todo influjo por sugestión. Teóricamente podemos equipararla a la derivación por reacción de las magnitudes de afecto aprisionadas por la represión, proceso sin el cual no lograba eficacia alguna el tratamiento hipnótico”.

Como se puede percibir, Freud entiende que la importancia que tenía la abreacción en el tratamiento por hipnosis ahora la tiene, en el tratamiento psicoanalítico, el trabajo elaborativo. Al decir esto Freud señala que lo que determina verdaderamente su eficacia no es la rememoración sino la per- elaboracion. El paciente consigue mediante el trabajo elaborativo que va llevando a cabo dentro y fuera de la sesión analítica no solamente una convicción profunda y afectivamente comprometida de lo que determina sus padecimientos sino que aprende a servirse y gozar de la experiencia del inconsciente.

Puede ampliarse en esta perspectiva lo que se concibe como escena transferencial, en tanto acoge no solamente lo memorable sino lo que nunca podrá ser recordado, la desmesura del inconsciente. En consecuencia, la neurosis de transferencia que se instala en toda cura analítica podría constituir no sólo la repetición en el aquí y ahora de lo reprimido dando lugar a su interpretación, sino que sería ya un comienzo de la per- elaboración de lo que nunca será consciente. Es decir, propicia futuro a cambio de destino.

Así como la interpretación surge de una memoria que retorna de lo reprimido abriendo caminos a producciones deseantes y la construcción analítica se dirige principalmente a lo rehusado y desmentido del discurso del Otro propiciándole al sujeto un sostén histórico representativo de su padecer, la per-elaboración posibilita --a semejanza del trabajo del sueño-- que lo no representable pueda asociarse a los impulsos del ello, logrando así una suerte de figurabilidad. Núcleo caudaloso del que se nutre tanto la producción artística como la transferencia analítica.

Si como conjeturamos la constitución de la neurosis de transferencia puede pensarse como el inicio del trabajo per-elaborativo, su instalación en el análisis ya es un avance de la cura y pergeña su continuidad por otros medios. Recordemos que Freud definía a la neurosis de transferencia como lo que se constituye entre la vida y la enfermedad. Esta concepción propondría un concepto de salud original, donde lo principal no sería la ausencia de enfermedad sino la constitución de un espacio “entre” que procese lo que de alguna manera es fuerza vital y padecimiento al mismo tiempo.

Estas palabras con las que Ives Berger se refiere al recuerdo de su madre muerta iluminan emotivamente este acontecer esencial que el psicoanálisis propicia. Las tomo de un pequeño libro llamado “Rondó para Bervely” que escriben y dibujan conjuntamente padre e hijo, John e Ives Berger, como homenaje tierno y bello a la mujer y a la madre amada.

Te veo con tus mejores galas, sonriente, con esa sonrisa tuya que guardo en el corazón.

Delante de mí está Noel Road, donde viviste algún tiempo antes de que yo naciera. Te imagino viniendo por ella, doblando la esquina, con esa misma sonrisa.

Tantas cosas son iguales y tantas son diferentes. Así es, mamá. Y si como me decías a menudo “no se construyó Roma en una hora”, puede que las cosas más importantes las llevemos muy dentro, desde el día en que nacemos hasta el día en que morimos. Sí, puede que lo que tú llevabas hace cincuenta años cuando cruzabas Noel Road lo lleve yo ahora, mientras estoy aquí sentado delante de la galería. Y si mis pinturas vienen de algún lado, creo que ese sitio podría estar entre tú y yo, entre entonces y ahora. Donde la vida no termina nunca.

Por Luis Vicente Miguelez, psicoanalista.

Publicado enCultura
Una grupo de personas sin trabajo, a las puertas de una feria de empleo en Río de Janeiro. Mario Tama

 La OIT enciende una "señal de alarma" sobre el presente y el futuro de "millones de jóvenes que no encuentran oportunidades". Uno de cada cinco busca trabajo y no lo encuentra

El estancamiento económico de América Latina hace mella en su mercado de trabajo y se ceba con el segmento más joven de la población. El desempleo entre los menores de 25 años —junto con la informalidad, el gran caballo de batalla de los países de la región en los últimos años—, se ha convertido en “un rasgo estructural de las economías”, según el Panorama Laboral de América Latina y el Caribe publicado este martes por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Son varias las señales de alarma en este flanco: la tasa de desocupación juvenil creció en tres décimas en 2019, hasta el 19,8%, el triple que la de la media de la población adulta —en otras palabras: uno de cada cinco menores de 24 años que busca trabajo no lo encuentra— y el máximo desde el año 2000, cuando se empezaron a publicar datos agregados; y la mayoría de quienes sí están contratados sufren condiciones precarias: informalidad, salarios bajos en relación con el coste de la vida, escasa estabilidad en el empleo y sin apenas programas formativos por parte de su empleador.

 “Queda claro, a la luz de las estadísticas de este año, cuán difícil es ser joven en Latinoamérica y el Caribe”, señala el organismo dependiente de Naciones Unidas. En el año recién terminado, el aumento en la desocupación juvenil arrastró consigo la tasa general, mientras que en el colectivo de 25 años o más se mantuvo estable. “Esto debe ser una señal de alarma en la medida en que amenaza el presente y el futuro de millones de jóvenes que no encuentran oportunidades de empleo y cuyas aspiraciones de movilidad social se ven truncadas. (…) A la luz de la ola de protestas en diversas ciudades de la región, se requieren acciones inmediatas e inclusivas”, apremia la OIT. “La crisis de expectativas que se vislumbra en la región demanda acciones urgentes”. El empleo juvenil se contrajo en 11 países que representan casi el 90% de la fuerza de trabajo ocupada en la región —Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, México, Paraguay, Perú y Uruguay—.

Los grandes números ayudan a comprender la magnitud del problema: en la región viven 110 millones de personas de entre 15 y 24 años, una cifra que se ha triplicado desde la década de los cincuenta del siglo pasado. Y estos jóvenes, a pesar de haber recibido una mayor educación que las generaciones previas —en buena medida porque nacieron y crecieron en una época marcada por el crecimiento económico, mientras duró el auge de las materias primas—, enfrentan una inserción en el mercado laboral caracterizada por "una elevada precariedad". De los que trabajan, seis de cada diez lo hacen en la informalidad, y el 22% ni estudia ni tiene empleo (los llamados ni-nis), "una situación que es aún más crítica entre las mujeres".

Leve aumento de la desocupación general, que podría ser mayor

Con el crecimiento económico latinoamericano encadenando revisiones a la baja con el paso de los meses —a cierre de 2018 el FMI preveía el 1% para 2019 y todo apunta a que esta cifra acabará superando por muy poco la barrera del 0%—, la tasa de desocupación borró la mejora registrada en 2018 y pasó del 8% al 8,1%. Esa es, sin embargo, una estimación “conservadora” —apuntan los técnicos del organismo con sede en Ginebra— que podría aumentar “si se confirma el impacto de los movimientos de protesta que irrumpieron en la región en los últimos meses de 2019 y la creciente presión que genera una situación económica de incertidumbre”. A cierre del ejercicio, 26 millones de personas en la región buscaban empleo sin éxito.

Con todo, la paleta de colores con la que está pintado el cuadro laboral latinoamericano dista mucho de ser homogénea: el Caribe angloparlante logró una reducción de 0,5 puntos porcentuales en la desocupación, los países del Cono Sur (Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay) registraron también una caída mínima, Centroamérica sufrió un aumento del 0,2% en el desempleo y las naciones andinas (Colombia, Ecuador y Perú), del 0,5%.

2019 fue un año malo en lo laboral para el conjunto de la región, pero el futuro no apunta hacia un entorno mucho mejor. A la vista del “crecimiento lento” (1,4%) proyectado para la economía de América Latina y el Caribe por la media de los organismos internacionales, la OIT avisa de la alta probabilidad de que la demanda laboral se vea golpeada y presione al alza la tasa de desocupación hasta el entorno del 8,4%, tres décimas más que a cierre del año pasado. De cumplirse ese pronóstico —y sus técnicos no suelen pasarse de pesimistas—, 2020 terminaría con 27 millones de latinoamericanos buscando empleo.

Informalidad y salarios al alza

Aunque el estudio de la OIT no ofrece datos concretos de evolución de la informalidad, sus firmantes sí vinculan el menor crecimiento del empleo asalariado respecto al de por cuenta propia registrado el año pasado con “una tendencia al aumento” de los empleados que no tienen un contrato de trabajo ni las prestaciones de ley. Sí dan cuenta con certeza sobre el incremento del subempleo (personas que trabajan menos horas de las que desearían) en prácticamente todos los países del área, “resultados que redundan en la precarización relativa de los empleos creados en 2019”.

El contrapunto lo ponen el salario medio y el salario mínimo. El primero creció en 2018 —aún no hay datos para 2019—, aunque con divergencias entre los diferentes grupos de trabajadores: creció más en el sector público y en el caso de los empleados domésticos que en el de los asalariados del sector privado. Por sexos, las percepciones de las mujeres subieron más rápido que las de los hombres, reduciendo —aunque solo “de forma paulatina”— la brecha salarial. En cuanto al salario mínimo, las políticas de recuperación puestas en marcha en 14 de los 16 países analizados por el organismo —y, muy especialmente, en México, donde el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha impulsado una revaluación sin precedentes—, resultaron en un incremento total de cerca del 4% en el año recién concluido, el doble que en el lustro 2013-2018. Es la mejor noticia que deja un Panorama Laboral para América Latina y el Caribe acorde al estancamiento económico regional: crecer es condición sine qua non para crear empleo.

Por Ignacio Fariza

Madrid 28 ENE 2020 - 12:02 COT

Publicado enEconomía
De izquierda a derecha, retratos de Abhijit Banerjee, Esther Duflo y Michael Kremer, premios Nobel de Economía 2019. En vídeo, el anuncio del galardón.

El Banco de Suecia les galardona porque han contribuido a desarrollar políticas e incentivos para ayudar a los hogares más pobres

El Banco Nacional de Suecia ha concedido este lunes el Premio Nobel de Economía a Abhijit Banerjee (Bombay, 1961), Esther Duflo (París, 1972) y Michael Kremer (EE UU, 1964), "por su aproximación experimental al alivio de la pobreza global". Cómo reducirla es hoy uno de los mayores retos, y estos académicos han hecho contribuciones decisivas a las políticas y los incentivos que hay que aplicar, dice el comité que brinda el galardón desde 1969. Los dos primeros son profesores en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) en Estados Unidos, son pareja y tienen un hijo juntos. Kremer posee plaza en la Universidad de Harvard. Y Duflo es la segunda mujer en recibir el Nobel de Economía, tras Elinor Ostrom. Además, con 46 años es el premiado más joven.

"A pesar de la mejora en los estándares de vida, más de 700 millones de personas todavía subsisten con ingresos extremadamente bajos. Cada año, unos cinco millones de niños menores de cinco años fallecen por enfermedades que podrían a menudo ser prevenidas o curadas con tratamientos que no son caros. La mitad de los niños del mundo todavía abandona la escuela con unas capacidades básicas de lectura y aritmética", recalca la nota de la Academia Sueca. Y señala que los galardonados de este año han introducido una nueva forma de dar respuestas fiables a estos problemas. Básicamente, se hacen preguntas sobre cuestiones concretas que pueden responder con experimentos de campo. Y de esta manera hallan conclusiones que sirven, entre otras cosas, para mejorar los resultados educativos o la salud de los niños. Por ejemplo, Kremer ha concluido que las familias pobres son muy sensibles al precio y apenas administran medicina preventiva a sus hijos a menos que sea gratis.  

Kremer es el pionero en esta materia. Y los estudios de los tres dominan la llamada economía del desarrollo. Durante los últimos 20 años, "sus hallazgos han mejorado dramáticamente la capacidad práctica para combatir la pobreza", afirma el jurado del Nobel. En unos experimentos en Kenia con la colaboración de una ONG, Kremer empezó a mediados de los noventa comprobando que los libros de texto y las comidas gratis no ayudaban a mejorar los resultados escolares. En cambio, años más tarde Banerjee y Duflo concluyeron que lo más efectivo eran los programas de apoyo a estudiantes, ayudantes para los profesores y centrarse en los niños con más necesidades.

Gracias al trabajo de Banerjee y Duflo, las tutorías de refuerzo se han extendido a 100.000 escuelas en la India, beneficiando a más de cinco millones de alumnos. Y este tipo de investigaciones se han prodigado en áreas como la sanidad, el acceso al crédito o la adopción de nuevas técnicas agrícolas. En general, sus estudios certifican que ampliar el acceso a agua potable es una de las inversiones más rentables para los países en desarrollo.  

Según las conclusiones de los nuevos galardonados, poner más recursos o recortar el número de estudiantes por profesor tiene un impacto limitado en la educación. Por el contrario, funciona mucho mejor si se establecen los incentivos adecuados para los profesores. Un caso: descubrieron que se podía reducir mucho el absentismo de los maestros si se les contrataba de forma temporal, renovándolos según sus resultados. También que la mejor forma de evitar el absentismo escolar consiste en dar a los niños tratamientos contra los parásitos intestinales o lombrices, que provocan gran agotamiento en los niños y, por tanto, que falten a clase.

Estos economistas emplean los métodos tradicionales de los ensayos clínicos de farmacéuticas. Pero lo hacen con decisiones que toman personas en su día a día. Y estudian los incentivos, las restricciones y la información que las motivó, construyendo patrones de comportamiento que pueden generalizarse a todo el mundo. Parte de su trabajo se basa en la Teoría de los Contratos y la economía del comportamiento, que recibieron premios Nobel en 2016 y 2017, respectivamente. Entre sus descubrimientos está que los microcréditos apenas sirven para aumentar la inversión o el consumo.

"Nuestro objetivo es asegurarse de que la lucha contra la pobreza se hace basándose en la evidencia científica", ha dicho Duflo en una rueda de prensa posterior al anuncio. Para el futuro, ha destacado que esta ciencia también debería aplicarse a largo plazo para las situaciones de pobreza en el mundo desarrollado, en especial tras la devastación causada por la Gran Recesión. 

Banerjee y Duflo han escrito juntos el libro Repensar la pobreza. Sostienen que la ayuda foránea y la apertura comercial ayudan pero no son decisivas. La primera no tiene el tamaño suficiente salvo para puntuales crisis humanitarias. Y la segunda se ve mermada porque países como China son mucho más productivos.

Los premiados identifican comportamientos que no se explican de forma racional y que hacen que una política de desarrollo fracase. Así, han descubierto que los agricultores en países pobres son reacios a modernizarse y tienden a retrasar la inversión en fertilizantes. Por esta razón, el envío a domicilio de estos productos da magníficos resultados. O saltarse la burocracia e ir directamente casa por casa apuntando a los beneficiarios al suministro de agua limpia en lugar de esperar a que acudan a registrarse. La unidades móviles de vacunación combinadas con el regalo de comida han brindado también muy buenos frutos.

Banerjee y Duflo han creado un laboratorio, el J-PAL del MIT, que asiste en el diseño de ensayos rápidos para medir la eficiencia de políticas concretas de cooperación y desarrollo. Esta especie de auditora de la ayuda al desarrollo permite a ONGs y Estados gastar mejor sus recursos. Y recibió en 2008 el Premio Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA. En 2015, Duflo obtuvo el Princesa de Asturias de Ciencias Sociales.

El Nobel de Economía es el último de los premios que se entrega cada año, y el único que no falla directamente la Academia sueca de Ciencias. Fue creado en 1968, oficialmente como "premio del Banco de Suecia en ciencias económicas en memoria de Alfred Nobel", para celebrar los 300 años de historia de la institución. El galardón tiene una dotación económica de nueve millones de coronas suecas (831.000 euros), que los premiados se repartirán a partes iguales. 

En los últimos 20 años, tres cuartas partes de los galardonados han sido estadounidenses. Y el año pasado también lo fueron: William D. Nordhaus y Paul M. Romer. El primero, por integrar el cambio climático en el análisis económico determinando los costes y beneficios de reducir las emisiones contaminantes. Y el segundo, por hacer lo mismo pero con las innovaciones tecnológicas, explicando qué hace que una economía innove y, por tanto, crezca más que otras. "Sus hallazgos han ampliado significativamente el alcance de análisis económico mediante la construcción de modelos que explican cómo la economía de mercado interactúa con la naturaleza y el conocimiento", dijo entonces el comité de los premios.

Por Antonio Maqueda

Madrid 15 OCT 2019 - 02:56 COT

Publicado enEconomía
Los manifestantes se concentran en una carretera de Bagdad para protestar contra la corrupción del Gobierno iraquí. (REUTERS/Alaa al-Marjani)

El martes se iniciaron protestas masivas y violentas en distintas ciudades de Irak contra la corrupción y el desempleo reinantes en el país. Los manifestantes son jóvenes en su mayoría, muchos menores de 20 años, que están condenados a una existencia pobre y gris. Los jóvenes, frustrados, solamente han conocido guerra y sanciones y aspiran vivir una vida mejor, algo que no parece que vaya a ser posible a corto y medio plazo.

 

Las calles de un gran número de ciudades iraquíes han visto esta semana protestas masivas y violentas principalmente de jóvenes, muchos de ellos menores de 20 años, en la incidencia más grave que tiene lugar en el país desde que se acabó con la insurrección del Estado Islámico en 2017. El número de muertos desde el martes se cuenta por decenas y el de heridos por centenas.
Las causas de este levantamiento espontáneo son variadas e incluyen desde la exigencia de que mejoren los servicios públicos de electricidad y agua al malestar creciente de los desempleados que no ven que ningún futuro, jóvenes que no han conocido más que el caos reinante en Irak desde que Estados Unidos invadió el país en 2003 y que en algunos casos dicen que echan de menos a Saddam Hussein y exigen la “caída del régimen”.

Como los jóvenes de todo el mundo, los iraquíes exigen soluciones rápidas para unos problemas estructurales, incluido el de la corrupción masiva, que son endémicos y no pueden resolverse de la noche a la mañana. El primer ministro chií Adel Abdul Mahdi, en el poder desde el año pasado, les ha advertido a través de un mensaje televisado que no existen “soluciones mágicas”. Es evidente que esos problemas continuarán indefinidamente con independencia de lo que suceda con las protestas.

Para disolver las protestas, la policía ha usado agua a presión, gases lacrimógenos, balas de goma y hasta fuego real, lo que explica el elevado número de bajas. Algunos manifestantes también han usado fuego real contra las fuerzas de seguridad. Además, el gobierno ha provocado un bloqueo casi total de las redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram, a través de las cuales los jóvenes se coordinan y donde cuelgan imágenes y mensajes que incitan a la población a participar en los caóticos disturbios. En algunos lugares como Bagdad se ha decretado el toque de queda.

La máxima autoridad religiosa chií, el gran ayatolá Ali Sistani, ha instado a las fuerzas de seguridad y a los manifestantes a que no usen la violencia, y ha criticado a los políticos por no haber sido capaces de emprender una lucha eficaz contra la corrupción que invade a casi todas las esferas del gobierno y de las administraciones periféricas. Sistani ha exigido al ejecutivo que adopte medidas de choque contra la corrupción “antes de que sea demasiado tarde”.

 “Los diputados son quienes tienen más responsabilidad en lo que está ocurriendo”, dijo Sistani en un sermón leído el viernes por uno de sus asistentes en una mezquita de Karbala. “El gobierno debe hacer lo posible para mejorar los servicios públicos, encontrar trabajo para los desempleados, acabar con el clientelismo, lidiar con la corrupción y enviar a prisión a los que estén implicados", añadió el gran ayatolá.

Algunos han querido ver en las protestas una variante de las primaveras árabes de 2011 que llega con retraso. Y en parte esta explicación tiene algo de acertado, especialmente en lo tocante a la corrupción y a la ausencia de expectativas, pero los iraquíes acuden regularmente a las urnas para elegir democráticamente a sus representantes. El país está sumido en un caos más grave que el de algunos otros países árabes donde se iniciaron las revueltas de 2011.

La situación de la "democracia" iraquí también puede interpretarse como la quiebra de unas instituciones que pretenden imitar las instituciones liberales occidentales cuando en Irak, como en otros países árabes, no se dan las circunstancias mínimas para que esas instituciones funcionen de una manera eficiente siguiendo el modelo occidental.

María Hurtado, portavoz de la Oficina de Derechos de la ONU, exigió al gobierno y a los manifestantes que se expresen libremente en el marco de protestas pacíficas. "Estamos preocupados por las informaciones en el sentido de que las fuerzas de seguridad han usado munición real y balas de caucho en algunas zonas, y también han disparado gases lacrimógenos directamente contra los manifestantes", dijo Hurtado.

Según la portavoz, las armas de fuego no deberían usarse nunca, "excepto como último recurso de protección ante una amenaza inminente de muerte o de lesiones graves". "Todos los incidentes en los que las acciones de las fuerzas de seguridad han implicado muertes o heridos deberían investigarse rápida, transparente e independientemente".

Un tema relacionado con la corrupción que figura entre los motivos de las protestas es la reciente destitución del general chií Abdulwahab al Saadi, responsable de la unidad antiterrorista, un personaje muy popular en todo Irak, y no solo entre los chiíes, puesto que muchos lo ven como alguien no sectario y que no se ha manchado con la corrupción generalizada.

Las primeras protestas contra la destitución de al Saadi ocurrieron en Mosul, una localidad de mayoría suní. Los suníes aprecian al general porque consideran que fue una figura clave en el aplastamiento del Estado Islámico concluido en 2017. En Mosul también hay un notable resentimiento contra el gobierno de Bagdad porque prácticamente no se ha hecho nada para reconstruir la ciudad devastada por la guerra.

Irak tiene una población de 40 millones de habitantes. Tras décadas de guerras y sanciones ha echado a perder sus infraestructuras, muchas ciudades están arruinadas y las oportunidades de empleo son completamente insuficientes si se las compara con el crecimiento de la población. La producción de petróleo ha aumentado pero no basta para hacer frente a las necesidades del país.

JERUSALÉN

07/10/2019 07:32 Actualizado: 07/10/2019 07:32

Por EUGENIO GARCÍA GASCÓN

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Foto panorámica Universidad Distrital, sede Macarena

El ex directivo del Institutåo de Extensión de la Universidad Distrital –IDEXUD- Wilman Muñoz, en versión libre ante la procuraduría reconoce que desvió más de 10 mil millones de pesos a través de una tarjeta de crédito, para beneficio propio y de otros, en las que señala que existe una red de corrupción al interior de la Universidad, en cabeza de Ricardo García, dineros con los que se pagaron fiestas, reuniones y hasta cuentas en casas de prostitución a las que asistieron, además del rector y ex director del IDEXUD, el secretario General de la Universidad, Camilo Bustos.

Todo lo anterior, señala Muñoz, con el fin de favorecer la designación del rector por parte del Consejo Superior Universitario -CSU- coadyuvado por el representante de los egresados, Carlos Fajardo, ante el Consejo Superior y sus oficios para ganar el voto de los otros consejeros y lograr la elección del rector, garantizando coimas para asegurar un contrato jugoso con la alcaldía de Bucaramanga, con el aval del ex rector Carlos Javier Mosquera y que Ricardo García debería garantizar la continuidad, manejado contratos de Julián Clavijos y Alejandra Lemus, quienes deberían garantizar que esos dineros llegaran a Carlos Fajardo, quien comisiona a Muñoz para conseguir el voto del Ministerio de Educación a través de Olga Lucia Velásquez, representante a la Cámara de Representantes por Bogotá, quien lleva 40 hojas de vida para promover su clientelismo político; clientelismo del que también se acusa a varios políticos del Distrito al favorecerse con contratos para cumplir con sus cuotas clientelares.

No es de ahora

Desde la década de los años 70 se inicia la conformación de grupos de poder en la Universidad Distrital, rápidamente se encuentran involucrados en temas de corrupción, durante los 80 e inicios de los 90 éstos pasan a conformar mafias que hacen de la corrupción una virtud “académica” y empresarial. Desde entonces, ha sido una constante las múltiples denuncias de la comunidad universitaria (estudiantes, profesores y trabajadores), los tres estamentos que conforman el constituyente primario de la Universidad, pero sus esfuerzos parecen vanos al ver que no pasa nada y, después de tantos años pareciese que se ha caído en una desesperanza aprendida que no es posible erradicarla y, cuando los estudiantes salen a protestar ante la opinión pública para denunciarla, para combatirla, como el día de ayer y hoy, la respuesta dela administración y del alcalde Peñalosa es la represión y la violencia a través de ESMAD con un estudiante detenido arbitrariamente.

Las mafias que se mueven en la Universidad Distrital, han llegado al descaro y han pasado a la sin-vergüenza,sin distinciones ideológicas y políticas, donde comparten los objetivos que las unifica, el dinero que obtienen a través de la corrupción de distintas maneras: clientelismo político de ciertos personajes de partidos políticos, convenios con alcaldías municipales y locales, contratos para infraestructura, como el escándalo en la construcción de la sede en Bosa; compra de inmuebles, como el caso sonado de las sillas….. en fin, hay muchas variables para que los grupos mafiosos saqueen la universidad para sus beneficios personales.

La corrupción en la Universidad Distrital ha sido tema de distintos medios de comunicación desde hace años, los más recientes los emitidos por noticias UNO, los escritos titulados en el año 2016 ¿Quién manda en la Universidad Distrital? Del 25 de junio de 2016, por Carlos Hernández Osorio y publicado por el Espectador. Ese mismo año, el 28 de junio el titulado “Bogotá: la lucha política por el botín de la universidad Distrital”. Al parecer a algunos directivos docentes, involucrados en casos de corrupción y que son parte o son captados por las mafias académicas, les parece atractivo el presupuesto de la Universidad que supera los 285 mil millones de pesos anuales y que saben dar buen uso a nombre de la autonomía universitaria y por eso hacen resistencia a cualquier intento de reforma que democratice nuestra Alma Mater.

En estos artículos encontramos algunos apartes que vale la pena citar:

“La Universidad Distrital de Colombia ha sido reconocida por su excelencia académica en Colombia. Sin embargo, es una de las más corruptas del país, según el último índice de transparencia que ubicó a «la Distrital» en el puesto 30 de 32. Dado que están en época de elegir rector, varias fuerzas pelean en su interior para conseguir el jugoso botín que tendrían en sus manos al llegar al máximo cargo de la universidad” Panam post Noticias y análisis de las Américas Julián Villabona Gabar, junio 28 de 2016

Da lástima, indignación e impotencia; los diferentes escándalos en los que se ha visto nuestra Universidad, como “presuntas irregularidades en la elección del constructor de la sede en Bosa” con un costo inicial de 69 mil millones y una adición de 19 mil millones para su culminación. Situación que puso freno a la construcción de la sede B de la Macarena del contrato firmado en el 2010. El Espectador.

Los medios de comunicación han señalado que las distintas rectorías se han visto envueltas en temas de corrupción, desde Antonio Caicedo, Lombardo Rodríguez, Samuel Arrieta, Marco Antonio Pinzón (actual representante de los ex-rectores en el CSU), Fabio Lozano, Roberto Vergara, Inocencio Bahamon, Carlos Javier Mosquera y Ricardo García. La corrupción es histórica y se ha convertido en un problema estructural difícil de erradicar, porque al parecer quienes gobiernan la universidad, desde el Consejo Superior Universitario –CSU- hasta cargos directivos menores están involucrados y de nada sirven los cambios, porque estas mafias tienen un acumulado en sus bases para ser remplazados en los cargos de dirección y representación.

Muchos de estos personajes se han lanzado al trampolín de la política electoral, para ampliar su poder, algunos fracasados, otros con éxito, logrando llegar al Concejo de Bogotá y al Congreso de la República con partidos y organizaciones políticas cuestionadas por su vínculo con el narco-paramilitarismo; beneficiándose con cuotas burocráticas que tienen al interior de la universidad, a través de la contratación, como pagos clientelistas en cada campaña electoral o beneficiando a otros politiqueros en acuerdos que suscriben al interior de estas corporaciones.

“Renuncié porque desde el Consejo Superior me presionaban para hacer nombramientos”, asegura otro ex rector (e), que pidió no ser citado. Él, que conoce otras universidades, explica que mientras en la Nacional los grupos de interés tienden a girar en torno a lo académico, en la UD “buscan beneficios particulares”. El Espectador, 2016.

La corrupción llega a niveles que pasamos por desapercibidos, como pasar de la docencia a un cargo docente administrativo antes de pensionarse; anualmente los pensionados reciben más de 2.542 millones de pesos y lo peor, algunos, reciben mesada también por Col pensiones, (doble pensión). La publicación de artículos intrascendentales para la academia y la investigación para puntuar y subir el salario, donde los autores se citan recíprocamente para beneficio propio o se citan varias veces a sí mismos, a lo que han llamado el cartel de los puntos.

No importa la ideología de un alcalde, no les interesa el tema, hay un denominador común que los une; el dinero a través de la corrupción. Las mafias se acomodan al color que les convenga, como el Camaleón, como sucedió con esta administración con la llegada de Duque a la presidencia y Peñalosa a la alcaldía y que hace posible, desde el Consejo Superior Universitario, la llegada de Ricardo García Duarte a la rectoría.

Ahora el chivo expiatorio es el rector Ricardo García Duarte, no pretendemos hacer una defensa del profesor, pero es un caso similar al de la época de la violencia cuando sectores de la clase en el poder nacional, pretendía achacarle todos los males de la violencia en la década de los 80 a uno de los capos del narcotráfico: Pablo Escobar y así, esconder y ocultar otros responsables.

Aunque el rector Ricardo García Duarte ha señalado que él destapó la olla podrida, gracias a las denuncias hechas por él ante la Procuraduría General de la Nación, donde solicitó abrir un juicio disciplinario con audiencia pública contra el profesor, reconocido por la administración a la planta docente, Wilman Muñoz, ex director del IDEXUD por el desfalco de más de 10 mil millones de pesos, no lo excluye de responsabilidad, pero también es cierto que él ha negado tales acusaciones, a diferencia del ex director del IDEXUD que reconoce su desfalco, así las cosas serán las investigaciones judiciales las que darán la última palabra frente al Rector, con quien pretende el profesor Wilson Muñoz y su mafia desviar la atención de la comunidad universitaria.

El Consejo Superior Universitario, no ha puesto freno a esta situación, porque sus integrantes, también tienen sus propios intereses, los constantes encargos de rectoría, durante años, han alimentado estos niveles de corrupción y solo hasta el año 2010 se convoca a una consulta a la comunidad universitaria, para que el Consejo Superior decida y nombre al rector en propiedad (Inocencio Bahamon), quien también termina involucrado en temas de corrupción.

El Consejo Superior Universitario no puede estar exento de esta coyuntura de corrupción, máximo órgano de gobierno de la Universidad y no pude decirle a la comunidad universitaria: “todo se hizo a nuestras espaldas”, al estilo Samper.

No hay dudas, que el Consejo Superior Universitario conoce de estas irregularidades; señores de la administración de la Universidad son igualmente conocedores de la irregularidad en estas prácticas de corrupción y han guardado silencio, por tal razón también son responsables.

Es triste ver a muchos trabajadores de la Universidad Distrital, más de 1.600 –de un total aproximado de 2000–, que tienen vínculo laboral mediante contrato de prestación de servicios, instrumentalizados en coyunturas electorales, como medio necesario para conservar su empleo,es reflejo de la estructura del Estado y sus distintos gobiernos nacional y municipal, incluso laboran cada año del 15 de enero al 30 sin salario, para garantizar la continuidad laboral e incluso a finales de año, sometiéndolos a laexplotación.

Y que decir de la gran mayoría de sus profesores, precarizados laboralmente mediante vínculos laborales por Resolución, llamados ocasionales o de hora cátedra, excluidos y discriminados académicamente, no se puede optar con las mismas condiciones a programas, salidas de campo, movilidad o por lo menos cursos en el ILUD, todo es por cuenta propia. Solo tienen deberes y se le violan sus derechos, los profesores de segunda o tercera, como se refieren algunos directivos de ellos, quienes han dedicado a la universidad gran parte de su vida, hasta con más de 20 años a su servicio, desconocidos por el Consejo Superior y las administraciones de turno, igualmente utilizados en las consultas para designación de rector, con la promesa que una vez haya concursos para la planta docente, serán beneficiados.

Concursos con “maniobras criticadas como las convocatorias para contratar profesores, El Espectador 2016. Con estos antecedentes y dada la coyuntura actual, los concursos actuales, carecen de transparencia, por tal razón consideramos deben ser suspendidos e invertir tales recursos en la formalización docente de la actual y existente real planta docente, contrariando el concepto de ampliación, porque desconoce a los más de 1.400 profesores de la Universidad y dar cumplimiento a lo acordado en la mesa nacional de dialogo y la mesa de dialogo local y acuerdos firmados entre la administración y la Asociación Sindical de Profesores Universitarios ASPU UD.

No caer en el oportunismo en la actual coyuntura de los concursos, desde ASPU UD debemos combatir estas posturas dentro del profesorado, nos fraccionan, nos individualizan y nos dividen en la lucha. La formalización docente, no solo debe estar en las mesas de diálogo y comisiones; por cierto, la administración y el CSU nunca cumplen lo acordado (Resolución 010 del 23 de febrero de 2012 del CSU). Infortunadamente se requieren mecanismos de presión, es la constante histórica de este pueblo para ser escuchado y tenido en cuenta de sus justas reivindicaciones y aspiraciones, solo la unidad de un profesorado organizado en lucha, en lo local, regional y nacional hará posible esa realidad de la formalización.

Es triste ver que estos profesores, a la fecha de hoy no se les haya pagado el aumento salarial con retroactivo, como se hizo con los profesores, reconocidos a la planta docente en el mes de junio; argumenta la administración que no hay plata, peor aún que los acuerdos firmados en el 2.013, 2015, 2017 entre la administración y ASPU UD de vincular laboralmente a los profesores llamados TCO a 11.5 meses, no se haya cumplido, con el mismo argumento, no hay plata, pero si hay suficiente recursos, hasta de más de 10 mil millones de pesos para robar, para la corrupción, para pagar reuniones, fiestas y cuentas a algunos directivos en prostíbulos de Bogotá, como se informó en noticias UNO recientemente.

Señores, el salario de los trabajadores es sagrado, es un derecho constitucional y laboral que los directivos vienen violentando permanentemente.

Finalizando, rechazamos y condenamos los hechos de corrupción y malversación que se vienen investigando en la U.D.F.J.C,pedimos a las autoridades encargadas una sanción ejemplar para los responsables de tales irregularidades y la devolución de todos los recursos ilegalmente usurpados a nuestra Alma Mater, que son desviados de uso legítimo que es el de garantizar el derecho a la educación de nuestros jóvenes.

Colectivo Dignidad Docente

¡Organización y Lucha!

ASPU UD

 

Por: Ricardo Sánchez Fernández[i]

Bogotá, septiembre 24 de 2019

 

[i]Profesor llamado TCO desde 1997, integrante del Colectivo Dignidad Docente y actual fiscal de ASPU UD, docente adscrito al Proyecto Académico de Investigación y Extensión de Pedagogía –PAIEP- Facultad de Ciencias y Educación, Universidad Distrital desde el año 1997 y luchador incansable por las reivindicaciones populares y los derechos.

 

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Marcha-carnaval, San Martín-Cesar

Una de las promesas de campaña del hoy presidente de Colombia, Iván Duque, fue que bajo ninguna circunstancia iba a permitir la explotación petrolera vía fracking. Es claro que todos los políticos realizan propuestas que jamás cumplirán, pero tener un giro de 180 grados en uno de los temas más polémicos y peligrosos en el mundo, demuestra la poca independencia que tiene el jefe de Estado para tomar sus propias decisiones.

Iván Duque tiene la presidencia hipotecada.

En efecto, el entonces candidato llegó a afirmar que en Colombia existe la “superposición de ecosistemas diversos y complejos, acuíferos subterráneos de enorme riqueza y unos riesgos de mayor sismicidad por los tipos de suelos que tenemos, por eso he dicho: en Colombia no se hará fracking” (https://www.wradio.com.co/noticias/actualidad/en-colombia-no-se-hara-fracking-la-promesa-de-ivan-duque-en-campana-presidencial/20190215/nota/3864510.aspx). Esta frase se la han recordado al hoy presidente quien parece haber olvidado, de repente, todas las nefastas consecuencias de esta técnica y la riqueza de las aguas subterráneas en el país. El hecho de permitir que una comisión de expertos analice la “viabilidad” de la fracturación hidráulica es un claro indicio de su deseo por continuar por esta vía de explotación. Sin embargo, el camino para aceptar definitivamente el fracking en Colombia no será nada fácil.

Veamos por qué:

En primera instancia, multitudinarias marchas en por lo menos 70 municipios del país, se llevaron a cabo en contra de la decisión del gobierno de dar vía libre a esta técnica de explotación. La Marcha-carnaval por el agua, contra el fracking y la minería contaminante, logró reunir a miles de personas que se concentraron en las principales plazas del país para exigirle al presidente Duque que cumpla su palabra de prohibir el fracking (https://sostenibilidad.semana.com/medio-ambiente/galeria/asi-fue-la-marcha-carnaval-contra-el-fracking-y-la-mineria-contaminante/44504). A pesar de que parezca un acto simbólico, la marcha-carnaval fue una manifestación política que demuestra la transformación social que se está generando, pues los líderes de la marcha fueron estudiantes de colegios y universidades que tienen una perspectiva muy distinta con respecto a la protección del medio ambiente y los recursos naturales. No sólo fue una marcha más en el país, sino una concentración con fines políticos de llevar la cuestión del fracking a la agenda de lo público y generar un debate de altura frente a los daños que trae consigo esta técnica.

 Sumado a la toma de conciencia política, la implementación del fracking tiene además una traba de un orden jurídico. En efecto, el Consejo de Estado suspendió las normas que regulan la explotación de yacimientos no convencionales (Decreto 3004 del 26 de diciembre de 2013 y Resolución 90341 del 27 de marzo de 2014), al considerar que no existen elementos que prueben su utilización segura. En una reciente decisión, el alto tribunal pidió a la Universidad Nacional conformar una comisión que entregue un concepto para tomar un fallo de fondo sobre la suspensión definitiva de la reglamentación o permitir su uso controlado. Este grupo que es diferente a la Comisión de expertos convocada por el gobierno, deberá emitir un concepto en el inicio del segundo semestre de 2019 (https://www.elheraldo.co/economia/el-largo-camino-que-le-queda-la-entrada-del-fracking-en-colombia-644180). Por esa razón, miembros de la comunidad académica, enviaron una carta a la rectora de la Universidad Nacional, Dolly Montoya, solicitando más tiempo para el análisis de las implicaciones del fracking, pues debe tenerse en cuenta en su dimensión integral que incluya no sólo variables biofísicas sino también elementos socioeconómicos, ambientales y culturales.  

 Desde esta perspectiva, la comisión de la Universidad Nacional tendrá un importante papel para defender al país de la fracturación hidráulica, pues si el Consejo de Estado emite un fallo de fondo sobre su decisión, es posible que el fracking quede prohibido definitivamente. Sin embargo, conociendo la argucia del presidente y de sus poderosos jefes, la batalla económica y legal continuará. De hecho, para la ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, si el país comienza a explotar los yacimientos no convencionales, la autonomía energética se podría triplicar y las reservas de petróleo y gas serían de 24 años y 30 a 50 años, respectivamente (https://conexioncapital.co/habra-fracking-en-colombia/). Desde el ámbito económico, según la ministra, los beneficios serían considerables pues el país podría obtener 14 billones de pesos adicionales por año. Su postura, es respaldada por el economista Juan Pablo Ruíz, para quien el hecho de negar la fractura hidráulica, podría traer graves consecuencias en temas de abastecimiento energético en Colombia (https://es.panampost.com/felipe-fernandez/2019/06/28/fracking-colombia/). Según esta visión, si el gobierno cede ante la presión de los grupos ambientalistas, en unos años el país podría tener una crisis energética considerable y necesitaría importar petróleo y gas, algo impensado para un territorio con grandes reservas de hidrocarburos.

 Siguiendo esta misma línea, la ministra asegura que los ingresos vía recaudo tributario estarían en el orden de los 230 billones de pesos, además de 90 billones en regalías, en total 320 billones, lo que representa un 35% del PIB en Colombia (https://www.elheraldo.co/economia/el-largo-camino-que-le-queda-la-entrada-del-fracking-en-colombia-644180). Esa es la razón por la cual la ministra Suárez insiste en permitir los pilotos en la cuenca del Valle Medio del Magdalena, en Cesar, La Guajira, Antioquia y Santander. En caso de demostrar que el fracking puede llevarse a cabo de “manera responsable”, se estaría dando un paso en su aceptación. No obstante, por cuenta del fallo emitido por el Consejo de Estado, los pilotos se encuentran suspendidos y la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (Anla), tampoco puede aprobar conceptos favorables para la fracturación hidráulica. De acuerdo con los defensores del fracking, la técnica ha evolucionado de manera permanente por lo que los primeros daños causados en el ambiente han sido controlados y corregidos, entonces por este motivo, en países como Estados Unidos, Canadá, Inglaterra y Argentina, esta forma de explotación ha sido aceptada.

 En contraste con la postura del gobierno y los economistas de ultraderecha, los cuestionamientos a la fracturación hidráulica se concentran en tres aspectos. Por una parte, los niveles de sismicidad que puede generar la actividad, los cuales justamente fueron denunciados por Iván Duque –candidato. En este orden de ideas, se ha logrado relacionar la entrada de tubería y químicos a presión con sismos de diferentes grados. La segunda dimensión tiene que ver con el uso y disposición final de la industria, pues para generar la fractura de las rocas se utilizan grandes cantidades de agua mezcladas con una serie de químicos que, al volver a la superficie, contienen altos índices de contaminación. Además, existe el riesgo permanente de que las tuberías se rompan y contaminen los acuíferos (otra de las grandes preocupaciones de Iván Duque-candidato). Finalmente, algunos estudios han dado cuenta de las afectaciones en la salud de las poblaciones que han estado expuestas a esta técnica. No sólo con agua contaminada que se enciende en fuego al contacto con gas (https://www.youtube.com/watch?v=1DhF9xPZfYo), sino además por las emisiones que contaminan el aire.  

De hecho, las razones otorgadas por el Consejo de Estado para suspender provisionalmente la reglamentación de los yacimientos no convencionales estuvieron relacionadas con el aumento de la sismicidad, la contaminación hídrica y la afectación de la salud, aún más tomando en cuenta que el fracturamiento se desarrolla en zonas protegidas y ecosistemas estratégicos como los páramos (https://www.elheraldo.co/economia/el-largo-camino-que-le-queda-la-entrada-del-fracking-en-colombia-644180) (nuevamente una de las hipócritas preocupaciones de Iván Duque-candidato).

Por si fuera poco, la Contraloría General de la Nación, publicó un estudio sobre los riesgos y afectaciones ambientales de la utilización del fracking en el país. Sin embargo, en una acción que podría juzgarse digna de Poncio Pilatos, el contralor, Carlos Felipe Córdoba, dijo que el órgano de control no se opone si se hace de manera responsable (https://www.dinero.com/pais/articulo/en-que-quedo-el-fracking-luego-de-la-audiencia-del-consejo-de-estado/273006). De esta manera, diversos organismos dentro del Estado colombiano se han mostrado desconfiados frente al uso de fracking como mecanismo de explotación de hidrocarburos. Pero debe tomarse en cuenta que los socios del presidente harán hasta lo imposible por lograr la aceptación de la técnica.

 Por esa razón, la batalla contra el fracking en Colombia será larga y complicada, pues diversos sectores harán presión para que se logre la aceptación definitiva de esta técnica que pone en riesgo la salud humana y la calidad del medio ambiente. Otro de los elementos que debe considerarse es el aumento de la brecha social históricamente generada en los municipios petroleros. En efecto, la gran paradoja es que en estos territorios existe grandes recursos producto de las regalías, pero poca inversión social, lo que profundiza los niveles de desigualdad. De esa manera, de acuerdo con Leonardo Donado Garzón, uno de los miembros de la Comisión de expertos, “el gobierno debe dar garantías de protección al ambiente y ofrecerles a los municipios acueductos y agua potable, plantas de tratamiento de aguas residuales, entre otros proyectos” (https://www.vanguardia.com/economia/local/brecha-social-clave-para-aprobacion-de-fracking-en-santander-AF1135662).

Así las cosas, la explotación de yacimientos no convencionales sólo traería ventajas a los grandes grupos económicos, o lo que es lo mismo, a los socios del presidente Iván Duque. Es importante entonces que las acciones públicas sigan siendo parte de la estrategia de los sectores que se oponen a la explotación de los recursos naturales.

El concepto técnico de los expertos de la Universidad Nacional marcará un antes y un después en la historia ambiental del país. De las recomendaciones que este grupo le haga al Consejo de Estado dependerá la decisión de suspender definitivamente la reglamentación del fracking en el país. Por ese motivo, estos meses son determinantes para conocer si el gobierno de Iván Duque tendrá vía libre para envenenar el medio ambiente de un país que todavía padece las secuelas de la contaminación, de los errores técnicos en el transporte de petróleo y en el ejercicio desaforado de la explotación minera. Los políticos no dimensionan el daño que sus decisiones han traído al país, pues en busca del “equilibrio en la balanza de pagos” y otro tipo de conceptos falaces, miles de personas han estado expuestas a graves afectaciones sociales, culturales y económicas.

Con todo, la batalla por el fracking no ha terminado y las manifestaciones continuarán hasta que el presidente traiga a su memoria aquellas frases que pronunció en su campaña, cuando no le debía la presidencia a nadie.  

 

LA LUCHA CONTINÚA: NO AL FRACKING EN COLOMBIA

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El trabajo de Katherine Johnson fue esencial para el logro que llevaría a Estados Unidos a la victoria en la carrera espacial con la Unión Soviética. Foto: Archivo histórico de la NASA.

 

En los primeros años de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) los encargados de descifrar ecuaciones numéricas complejas eran las llamadas “computadoras humanas”, Katherine Johnson era una de las personas que realizaban este trabajo, y una de sus principales contribuciones a la exploración espacial fue la serie de cálculos que realizó para el Proyecto Mercury y el vuelo del Apolo 11 a la Luna en 1969.

La exploración de la Luna a través de sondas automáticas o naves tripuladas con el objetivo de sobrevolar, orbitar la Luna o alunizar en ella se inició a finales de la década de 1950. La antigua Unión Soviética fue la pionera al realizar misiones lunares no tripuladas, pero el Proyecto Apolo de los Estados Unidos fue el único que realizó misiones lunares con tripulación.

La misión Apolo 11 se envió al espacio el 16 de julio de 1969, llegó a la superficie de la Luna el 20 de julio de ese mismo año y al día siguiente Neil Armstrong y Edwin Aldrin caminaron sobre la superficie lunar, mientras su compañero Michael Collins se quedó en el módulo de mando, el Columbia, orbitando alrededor del satélite.

Es así que el trabajo de Katherine Johnson fue esencial para el logro que llevaría a Estados Unidos a la victoria en la carrera espacial con la Unión Soviética.

La pionera en ciencia espacial y computación se graduó de West Virginia State College en 1937. Después de asistir a la escuela de posgrado y trabajar como maestra en una escuela pública, en 1953 empezó a trabajar en el Centro de Investigación Langley de la NASA en Hampton, Virginia, como una de las “calculistas del Área Oeste”, sus primeros cuatro años ahí analizó datos de pruebas de vuelo y trabajó en la investigación de un accidente aéreo causado por turbulencia de estela.

En 1957, Katherine proporcionó algunas de las matemáticas para el documento Notas sobre tecnología espacial, un compendio de una serie de conferencias de 1958 impartidas por ingenieros de la División de Investigación de Vuelo y la División de Investigación de Aeronaves sin Piloto.

Katherine Johnson se encargó de calcular el momento en el que el módulo lunar Eagle del Apolo 11, del que descenderían los astronautas, debía abandonar el satélite para que su trayectoria coincidiese con la órbita que describía el módulo de mando nombrado Columbia y pudiera así acoplarse a él para regresar a la Tierra.

En 1960, ella y el ingeniero Ted Skopinski fueron los autores de Determinación del ángulo de azimut en el quemado para colocar un satélite sobre una posición terrestre seleccionada, un informe que presenta las ecuaciones que describen un vuelo espacial orbital en el que se especifica la posición de aterrizaje de la nave espacial.

Más tarde hizo el análisis de trayectoria para la misión Freedom 7 de Alan Shepard en mayo de 1961, el primer vuelo espacial humano de Estados Unidos, ella verificó las ecuaciones orbitales para el control de la trayectoria de la cápsula de esta misión, desde el despegue hasta la descarga.

En 1962, mientras la NASA se preparaba para la misión orbital de John Glenn, Katherine Johnson fue llamada para hacer el trabajo por el que sería más conocida. La complejidad del vuelo orbital había requerido la construcción de una red mundial de comunicaciones que conectaba estaciones de rastreo por todo el mundo con ordenadores IBM en Washington, DC, Cabo Cañaveral y las Bermudas.

Los ordenadores habían sido programados con las ecuaciones orbitales que controlarían la trayectoria de la cápsula en la misión de Glenn, desde el despegue hasta el amerizaje, pero a los astronautas no les entusiasmaba la idea de poner sus vidas en manos de las máquinas electrónicas de cálculo, pues eran propensas a los problemas y a los apagones. Como parte de la lista de verificación previa al vuelo, Glenn pidió a los ingenieros que «trajeran a la chica» -Katherine Johnson- para que hiciera los mismos cálculos con las mismas ecuaciones que habían sido programadas en el ordenador, pero a mano, en su calculadora mecánica de escritorio. «Si ella dice que están bien», recuerda Katherine Johnson que dijo el astronauta, «entonces estoy listo para partir». El vuelo de Glenn fue un éxito y marcó un punto de inflexión en la carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética.

La matemática estadounidense trabajó más de catorce horas diarias en el programa conocido como Lunar Orbit Rendezvous, procedimiento para enviar una nave tripulada en vuelo a la Luna. Este método, que se empleó en las misiones Apolo utilizaba dos vehículos que despegaban en el mismo cohete y viajaban unidos, uno para ir y volver de la Luna, y otro más pequeño para alunizar.

Johnson se encargó de calcular el momento en el que el módulo lunar Eagle del Apolo 11, del que descenderían los astronautas, debía abandonar el satélite para que su trayectoria coincidiese con la órbita que describía el módulo de mando nombrado Columbia y pudiera así acoplarse a él para regresar a la Tierra.

De acuerdo con la biografía de Katherine G. Johnson según la NASA, ser escogida para ser uno de los tres estudiantes negros que comenzaron el proceso de integración las escuelas de postgrado de Virginia Occidental es algo que mucha gente consideraría uno de los momentos más notables de su vida, pero es sólo uno de los muchos avances que han marcado la larga y notable vida de Katherine Johnson.

Nacida en White Sulphur Springs, Virginia Occidental, en 1918, la gran curiosidad y brillantez de Katherine Johnson con los números hicieron que adelantara varios cursos en la escuela. A los trece años ya iba al instituto el campus del histórico West Virginia State College. A los dieciocho años, se matriculó en la universidad propiamente dicha, donde no tuvo ningún problema en completar el currículo de matemáticas y encontró un mentor en el profesor de matemáticas W. W. Schieffelin Claytor, el tercer afroamericano en obtener un doctorado en matemáticas. Katherine se graduó con los más altos honores en 1937.

Katherine Johnson también trabajó en el transbordador espacial y el Landsat 1, y fue autora o coautora de 26 trabajos de investigación. Trabajó en el Centro de Investigación Langley de la NASA desde 1953 hasta que se jubiló en 1986, después de treinta y tres años. «Disfruté yendo a trabajar todos y cada uno de los días», dice. En 2015, a la edad de 97 años, Katherine Johnson agregó otro logro extraordinario a su larga lista: el presidente Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, el más alto honor civil de Estados Unidos y hasta la fecha es la única mujer de la NASA que ha recibido este reconocimiento.

En 2017, la NASA le puso el nombre de Katherine G. Johnson a uno de sus más potentes centros de cálculo el “Centro de Investigación Computacional Katherine G. Johnson”.

 

19 julio 2019 

Una de cada tres jóvenes latinoamericanas no estudia ni trabaja

Las 'ninis' suman 12,5 millones de mujeres de entre 15 y 24 años, según un estudio de la fundación chilena Espacio Público

Las mujeres jóvenes latinoamericanas que no estudian ni trabajan, las llamadas ninis, llegan a unos 12,5 millones, el 27% de la población total, según el estudio Millennials en América Latina y el Caribe: ¿trabajar o estudiar? que se presentará este jueves en Santiago de Chile. Los hombres son unos 7,5 millones, o el 14%. El fenómeno de los ninis "es altamente femenizado", indica la investigación para la que se encuestaron a 15.000 individuos de entre 15 y 24 años en Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Haití, México, Paraguay, Perú y Uruguay. "En todos los países, la proporción de mujeres que no están insertas ni en el sistema educativo ni el mercado laboral más que duplica a la fracción de hombres en esa situación", indica el proyecto de la fundación Espacio Público (Chile), financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá.


Las brechas de género se disparan en algunos países. En México, un 34% de las jóvenes son ninis, pero la cifra baja al 15% para los hombres. En El Salvador, las mujeres nini representan el 30%, contra el 18% de los varones. En Brasil, las ninis representan un 28% del total, 10 puntos más que los hombres. "El embarazo adolescente en las mujeres es fundamental para explicar el fenómeno. América Latina tiene tasas altas, aunque se han ido reduciendo en el tiempo", explica la chilena Andrea Repetto, investigadora y coeditora del estudio. "A diferencia de los hombres, que entran y salen de trabajar, las mujeres son ninis en forma permanente, porque algo se los impide", agrega.


El informe indica que la mayoría de los jóvenes que tuvieron hijos en la adolescencia es nini y solo un porcentaje pequeño se dedica exclusivamente a estudiar. "Las estadísticas recopiladas por la encuesta revelan, asimismo, que quienes tuvieron hijos tempranamente y solo trabajan, son principalmente hombres, mientras que aquellos que tuvieron hijos en la adolescencia y hoy no estudian ni trabajan, son en su mayoría mujeres", señala el libro.


Cuando en la región apenas se cuenta con información de calidad sobre este sector de la población, la investigación aporta datos relevantes para poder integrarlos. De acuerdo a Repetto, los millennials son objeto de prejuicios y estereotipos. "Si se escribe en el buscador la frase 'los millennials son', aparece sugerencias como 'la peor generación', 'estúpidos' o flojos", ejemplifica. La investigación derriba mitos: "Como que los ninis son jóvenes que se despiertan a las dos de la tarde, miran su celular y no tienen nada que hacer durante el día". La economista dice que, por el contrario, "duermen la misma cantidad de horas que el resto".


El estudio indica que, del total de ninis, un 31% está buscando trabajo (sobre todo hombres), un 64% se dedica al cuidado de familiares (principalmente mujeres) y casi todos realizan labores domésticas o prestan ayuda a los negocios de sus familias (95%). "Son personas que no son activas en el mercado laboral, pero son activas en realizar acciones valoradas por sus respectivos entornos. Las mujeres están en la casa, haciendo labores domésticas, cuidando a otros", agrega Repetto.


El estudio ofrece una radiografía de la situación de los jóvenes ante un mercado de trabajo desafiante. Con la intención de analizar si esta nueva generación está suficientemente formada para los retos –el tsunami tecnológico, la llegada masiva de los robots y el crecimiento imparable de la inteligencia artificial, entre otros– se midieron las habilidades cognitivas de los nacidos en la región entre 1993 y 2004. Los resultados no fueron del todo alentadores, porque muestran un regazo importante: alrededor de 80% no habla inglés con fluidez y un 40% de los millennials latinoamericanos no es capaz de realizar cálculos matemáticos sencillos y útiles para la vida diaria, como repartir un monto de dinero en partes iguales. El país con peor desempeño en este último punto es Brasil –"es curioso, porque tiene una educación obligatoria más larga, pero los jóvenes desertan", dice Repetto–, mientras que el mejor es Colombia.


A nivel general latinoamericano, nuevamente aparece la brecha de género: "Las mujeres no tienen diferencias en lenguaje con los hombres ni en habilidades espaciales, pero sistemáticamente les va peor en matemáticas", señala Repetto.


México, El Salvador y Brasil, a la cabeza


El estudio busca conocer qué hay detrás de la elección entre el ingreso al mercado laboral o permanecer en el sistema educativo. El panorama no es del todo desalentador. Aunque un 20% de los millennials son nini –México, El Salvador y Brasil lideran las cifras regionales–, un 41% estudia, el 21% trabaja y el 17% realiza ambas actividades. Respecto de las habilidades cognitivas, los jóvenes presentan deficiencias en matemáticas o inglés, pero tienen grandes destrezas para el uso de tecnologías digitales (a excepción de Haití).
En relación a las habilidades socioemocionales –porque el estudio mide este tipo de variables, menos convencionales–, los millennials latinoamericanos muestras altos niveles de autoestima, autoeficacia y perseverancia. Entre los nueves países estudiados, Colombia presenta los mejores índices, mientras que Haití, los más bajos.


Dada la radiografía sobre este grupo de la población –100 millones de personas en la región tienen entre 15 y 24 años y 20 millones de ellos son ninis–, los autores realizan varias recomendaciones a los gobiernos para su integración productiva en la sociedad. "Sobre la calidad de la educación, debemos organizar el sistema de forma distinta para obtener el aprendizaje que los jóvenes no están logrando en Latinoamérica. Que a los 20 años no sepan dividir, es un problema", señala Repetto. "Pero resultaría interesante diseñar políticas públicas a la luz de la información que hemos encontrado. Por ejemplo: si los millennials tienen habilidades tecnológicas desarrolladas y dificultades para salir de la casa, entonces, ¿por qué no les ofrecemos módulos de formación a través de mecanismos digitales?", propone.

Por Rocío Montes
Santiago de Chile 5 DIC 2018 - 02:35 COT

Publicado enSociedad
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