Ecuador recurre a China para obtener créditos de 1.000 millones con los que poder cerrar el año

El Gobierno de Lenín Moreno había puesto en tela de juicio las negociaciones de Rafael Correa con el gigante asiático para acceder a financiación durante una década


En una suerte de déjà vu económico, Ecuador ha vuelto este mes de diciembre a China en busca de financiación que le ayude a cerrar el año. Como ya hiciera el expresidente Rafael Correa, el Gobierno de Lenín Moreno ha acudido al gigante asiático para conseguir créditos por un total de 1.000 millones de dólares que le servirán para completar los gastos de cierre de ejercicio, incluida la paga extra navideña de los funcionarios y el pago de los compromisos de deuda.


Moreno, de gira por China y Qatar anunció este miércoles, tras reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping, que el país ha conseguido tres préstamos de su socio comercial. El más abultado es un crédito de 900 millones de dólares que concede el Bando de Desarrollo Chino, con una tasa de interés del 6,5 % y un plazo de seis años con dos de gracia. Unas condiciones muy similares a las negociadas durante el régimen de Correa, pese a que en el comunicado oficial se anuncie como la “tasa de interés más baja de la historia”. En lo que sí se desmarca el nuevo acuerdo es en no comprometer el petróleo ecuatoriano a futuro, a diferencia de las preventas petroleras que Moreno heredó de su predecesor.
Dos líneas de crédito abiertas


Por los otros dos préstamos, Ecuador recibirá casi 100 millones de dólares más: 69,3 millones del Eximbank chino para la reconstrucción tras el terremoto de 2016, con condiciones más ventajosas (2% de interés y 20 años de plazo), y otros 30 millones no reembolsables para seguridad militar. Además, se han dejado apalabradas dos líneas abiertas de financiamiento por hasta 3.500 millones, con lo que Ecuador se garantiza una alternativa para sostener el presupuesto del próximo año en el que ya se prevé un agujero fiscal en el entorno de los 9.000 millones de dólares.


El ministro de Finanzas, Richard Martínez, —uno de los miembros del gabinete que acompañó al presidente en su gira por China—, reconoció días antes del viaje que el país sudamericano tenía previsto levantar nuevos recursos para “fortalecer las reservas [del banco central] y terminar de financiar proyectos de inversión”. El analista económico Walter Spurrier es más específico a la hora de contabilizar el desajuste en las cuentas de cierre de ejercicio. "El año pasado", explica, "Ecuador gastó 4.000 millones de dólares en diciembre y este año también hay que pagar los décimos [el nombre que recibe la paga extra navideña], más los intereses y amortización de la deuda. Pero en el Tesoro solo hay 600 millones. Es una muestra del desfase existente", explica.


De ahí que los 900 millones de dólares obtenidos en China tengan como destino completar las cuentas del tramo final del año, a pesar de que la ley ecuatoriana impide que la deuda contratada se gaste en otra cosa que no sea inversión. "Desde la época de Correa se hizo una ingeniería para considerar gastos corrientes como gastos de inversión. Eso no ha cambiado", cuestiona Spurrier, en línea con los informes de la Contraloría que señalaron meses atrás irregularidades en la contratación de deuda que cerró el expresidente con China. Pero reconoce que el nuevo Gobierno está haciendo un esfuerzo para poner las cuentas en orden sin someterse a medidas de ajuste drásticas. Solo con China, Ecuador tenía una deuda pendiente de 6.500 millones de dólares antes de este nuevo compromiso.


Además de la financiación, Moreno ha aprovechado la visita para afianzar sus lazos comerciales con China. Ecuador ha suscrito un acuerdo para incorporarse a la Franja y Ruta de la Seda promovida por el país asiático y ha mostrado su interés por adherirse al Banco Asiático de Infraestructura e Inversiones. Tras reconocer que en Ecuador hay 145 firmas chinas haciendo negocios y destacar las inversiones ya materializadas del régimen de Jinping en minería, infraestructura, energía y logística, Moreno aseguró que el presidente chino se ha comprometido a revisar “cómo mejorar y ampliar la oferta exportable de Ecuador hacia China de quinua, pitahaya, flores, plátano y camarón”. China es, recordó, un enorme mercado de 1.500 millones de consumidores.


Los buenos gestos cosechados durante la gira por China entre ambos mandatarios apuntan, además, a que los roces que enfrentaban a ambos países por los problemas en obras desarrolladas por empresas chinas en Ecuador finalmente no han pasado factura. Semanas antes del viaje, la Contraloría ecuatoriana publicaba en un informe que la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, obra emblemática de la gestión correísta y construida por la china Sinohydro, presentaba miles de fisuras. El conflicto, que no es el único que afecta a la obra pública, se sometió a una auditoría de una tercera parte. El embajador chino en Ecuador, Wang Yulin, ya adelantó que la empresa china asumirá su responsabilidad si se confirman los fallos.

Por Sara España
Guayaquil 12 DIC 2018 - 18:29 COT

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Emmanuel Macron aumenta cien euros el salario mínimo y libera de impuestos las horas extras

Después de casi cuatro semanas de movilizaciones lideradas por los chalecos amarillos, el jefe del Estado francés rompió el silencio en un intento de responder a algunas de las demandas y reconectarse con una sociedad que se aleja de él

Con un paquete de medidas y retoques de fuerte carácter social, el presidente francés, Emmanuel Macron, salió de su silencio en una corta intervención televisada con la meta de desarticular el movimiento de los chalecos amarillos que, desde el pasado 17 de noviembre, ha puesto a Francia en vilo. Macron anunció un aumento de 100 euros del salario mínimo (SMIC, 1.184,93 euros por mes) a partir de 2019, la desfiscalización de las horas extras así como su objetivo de que las empresas paguen una prima excepcional de fin de año libre de todo impuesto. La desfiscalización de las horas extras no es una decisión nueva. El ex presidente conservador Nicolas Sarkozy la introdujo en 2007 y el ex mandatario socialista François Hollande la abolió en 2012.


Al cabo de casi cuatro semanas de movilizaciones lideradas por los chalecos amarillos, el jefe del Estado rompió el silencio en un intento de responder a algunas de las demandas y reconectarse con una sociedad que se alejaba peligrosamente de él. “Queremos una Francia donde se pueda vivir dignamente de su trabajo, un punto en el que hemos avanzado muy lentamente”, dijo el mandatario. Macron asumió como suya una realidad que le plantean constantemente desde la izquierda cuando constató que existía en Francia “un estado de urgencia económica y social”. En complemento de estas medidas el presidente también anuló el aumento de la CSG (Contribución social generalizada, impuesto pagados por todos para financiar el seguro social) en lo que atañe a las jubilaciones de menos de 2000 euros.


Todo este paquete de iniciativas deja afuera tres cosas. La primera, los gastos estarán asumidos por el Estado. Las empresas no participarán en el montaje financiero de las medidas, que costarán entre 12 y 15 mil millones de euros. Macron no introdujo ningún dispositivo mediante el cual las empresas y los millonarios contribuyan a este esfuerzo. La segunda, y ello es lo más paradójico, el presidente francés no integró una de las exigencias del país, a saber, la reintroducción del ISF, el impuesto sobre las grandes fortunas que él mismo modificó hasta sacarle todo su sentido y regalarle mucho a los ricos cuando asumió la presidencia en 2017. Esta preservación de los intereses de la alta burguesía ya cuestiona de por sí el conjunto de las medidas anunciadas. En una columna publicada por el diario Le Monde y firmada por el economista Thomas Piketty, el autor del best-seller El Capital en el siglo XXI, el intelectual francés advirtió que “si Macron quiere salvar su mandato debe restablecer inmediatamente el impuesto sobre las grandes fortunas”. Como lo demostró esta crisis, ese es, también según Piketty, una de las grandes deudas del Viejo Continente. El ensayista francés escribe: “la crisis de los chalecos amarillos le plantea a Francia y a Europa una pregunta central: la de la justicia fiscal”. Según datos de la OCDE (Organización de cooperación y desarrollo económico), dentro de este organismo Francia es el país donde la recaudación impositiva es la más alta, 46% de su PIB. Al mismo tiempo, el Estado gasta el 56% de su PIB. La tercera es el tema de las jubilaciones. El congelamiento de las jubilaciones se mantuvo tal como había sido decidido para los próximos dos años.


No había anoche una clara dirección sobre lo que podría ocurrir en las semanas siguientes. El jefe del Estado respondió segmentariamente a lo que le pedía la calles: uno, mejorar el poder adquisitivo, dos reforzar la democracia directa. A lo primero respondió con las medidas, a lo segundo con la promesa de entablar un gran “debate nacional” sobre la ecología o la fiscalidad. El cambio de perfil tanto del presidente como del Ejecutivo ha sido notorio. Se pasó de un estilo “despreciativo y centralista” (reproche permanente de los manifestantes) a algo más aperturista con la promesa de organizar un gran debate nacional sobre las jubilaciones, los transportes, la ecología o la fiscalidad. La inflexión populista se deslizó en las declaraciones del jefe del Estado. Emmanuel Macron quiere “poner a la nación en acuerdo consigo misma”. Para ello destapó una de las ideas que Nicolas Sarkozy utilizó en su mandato: la identidad nacional. Entre los temas de la gran concertación nacional figura el de “la identidad profunda” del país y el de la inmigración. Las primeras reacciones de los chalecos amarillos estaban a medio camino, aunque se percibió anoche cierta desmovilización: “levantamos el pie pero seguimos atentos, “dijo uno de sus líderes. Igual, ya le ganaron, y no sólo en los aumentos. Los gastos ocasionados por esta crisis harán que Francia se salte el 3% de déficit exigido por la Unión Europa. Un símbolo enorme, tanto como ver a un presidente joven y patriarca supremo de la globalización volver sobre los pasos de la identidad nacional.
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Maduro exhibe el apoyo de Rusia ante el incremento de la presión internacional

Estados Unidos califica de "profundamente defectuosas" las elecciones municipales del domingo



El Gobierno venezolano busca reafirmarse tras ganar el domingo unas elecciones municipales con el 72,6% de abstención y sin la participación de las principales fuerzas opositoras. Esos comicios, los últimos del ciclo electoral, suponen el paso previo del oficialismo al nuevo mandato de Nicolás Maduro, que se inaugura el próximo 10 de enero. En medio de un contexto de creciente presión internacional, con la amenaza de nuevas sanciones, el régimen chavista trató este lunes de refutar su aislamiento internacional con una exhibición de fortaleza. El mensaje, a falta de un pronunciamiento del mandatario, corrió a cargo de Vladimir Padrino López, ministro de Defensa, quien por la mañana recibió en el aeropuerto de Maiquetía unos bombarderos rusos y un centenar de pilotos.


Venezuela realizará maniobras militares junto a Moscú. Nada más allá de unas demostraciones, aunque un aviso con dos finalidades. En primer lugar, tratar de demostrar que el país no está solo en el tablero internacional, pese a encontrarse aislado dentro de la región y a tener enfrente a Washington y a Bruselas. Y en segundo lugar, lo que expresó el propio titular de Defensa: "Debemos decir al pueblo de Venezuela y al mundo entero que así como estamos cooperando en diversas áreas de desarrollo para ambos pueblos, también nos estamos preparando para defender a Venezuela hasta el último palmo cuando sea necesario".


La retórica del enemigo exterior y de la guerra económica de los mercados internacionales no es ninguna novedad. Aunque en este contexto cobra especial relevancia por la huida hacia adelante del chavismo y por los cuestionamientos que las principales instancias internacionales, de Washington a Bruselas, muestran ante la deriva del chavismo. "Las elecciones de concejos municipales, en las que el régimen de Maduro desacreditó a los partidos de oposición, fueron profundamente defectuosas. Apoyamos a los que están comprometidos con la democracia y hacemos un llamado al régimen a restablecerla en Venezuela", señaló este lunes Estados Unidos.


A eso se añade que ni la Administración de Donald Trump ni la Unión Europa reconocerán a partir de enero el Gobierno de Maduro. Las presidenciales del pasado mes de mayo fueron cuestionadas por la inmensa mayoría de la comunidad internacional y los principales partidos opositores rechazaron participar al considerar que los comicios carecían de garantías democráticas. No obstante, Europa no renuncia a explorar una nueva etapa de diálogo entre el Gobierno y la oposición, a pesar de varios intentos frustrados.


Así lo afirmó la alta representante para Política Exterior, Federica Mogherini. "De lo que hablamos es del trabajo para establecer este grupo internacional de contacto sobre el que estamos hablando en la región, en Latinoamérica, y más allá, con buen nivel de interés de algunos actores clave que pueden estar dispuestos a unirse a este grupo de contacto", aseguró la jefa de la diplomacia europea.


Esa posibilidad, sin embargo, no es óbice para que Bruselas contemple también nuevas sanciones. Además, la cúpula del régimen se ha empleado en los últimos días en destilar desprecio por esas instituciones. "En verdad nos resbala, no nos importa absolutamente nada de lo que diga la Unión Europea”, aseguró el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, mientras se celebraban los comicios locales. Maduro lleva desde la víspera de esas elecciones intentando demostrar que la soledad de Venezuela es un mito. No solo presumió del apoyo de Rusia, sino también del de Turquía, país con el que cerró la semana pasada acuerdos por más de 5.100 millones de dólares. Incluso pretendió meter en ese frente de aliados, después de acudir a su toma de posesión y sacarse una foto con él, al presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador.

Caracas 11 DIC 2018 - 02:33 COT

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Venezuela Maduro arrasa en las municipales de Venezuela con más de un 70% de abstención

El holgado triunfo de la coalición del presidente venezolano era previsible, al no presentarse a los comicios las principales fuerzas de la oposición, que tacharon como "farsa" estas elecciones.


La coalición Gran Polo Patriótico, que lidera el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), arrasó este domingo en los comicios municipales del país caribeño al quedarse con más del 90% de los cargos en disputa, en unas elecciones en las que 7 de cada 10 votantes se abstuvo.


Según los cómputos preliminares del Consejo Nacional Electoral (CNE), el chavismo ganó 142 de las 156 votaciones de listado adjudicables hasta el momento, al tiempo que hizo lo propio en la categoría "nominal", al imponerse en 449 de las 467 hasta ahora completadas.


Con estos números, el chavismo proyecta tener el control del 93,5% de las cámaras de concejales elegidas este domingo. "Aquí ganamos todos, y especialmente gana el pueblo de Venezuela con una democracia que se fortalece cada día, en cada proceso", dijo al presentar los primeros resultados la presidenta del poder electoral, Tibisay Lucena.


Con todo, aún restan por resolverse 176 de las votaciones de listado y otras 235 correspondientes al llamado voto nominal, por lo que la amplitud de la contundente victoria oficialista aún puede verse modificada.


El holgado triunfo de la coalición de Maduro era previsible, al no presentarse a los comicios las principales fuerzas de la oposición, que tacharon como "farsa" estos comicios que cierran el proceso de renovación de poderes en Venezuela.


Maduro, por su parte, reaccionó casi de forma inmediata al hacerse públicos los primeros resultados, y calificó como "maravillosa" la jornada electoral al tiempo que felicitó a los ganadores. "Los invito a ponerse al frente de las dificultades que padece nuestro pueblo para avanzar hacia la construcción del futuro próspero de la patria", dijo el gobernante en su cuenta de Twitter, horas después de pedir al pueblo votar para defender la democracia de un supuesto plan de golpe en su contra.


Tras denunciar que desde la "Casa Blanca" se orquesta este plan para derrocarlo, criticó a los partidos opositores que no presentaron candidatos y los acusó de esperar la vía del golpe.
Voluntad Popular (VP), del político preso Leopoldo López, y Primero Justicia (PJ), en el que milita el dos veces candidato a la presidencia Henrique Capriles –los dos más importantes de la oposición– no se presentaron a estas elecciones, aunque sí se pronunciaron por la "baja participación" en esta jornada.


Estos partidos, junto a Acción Democrática (AD) y a Un Nuevo Tiempo (UNT) del presidente del Parlamento, Omar Barboza, estaban igualmente inhabilitados tras dejar de participar en procesos electorales pasados por considerarlos fraudulentos.


Algunos opositores mostraron fotos durante todo el día de cómo se encontraban los centros de votación en el interior del país, en su gran mayoría vacíos, lo que Efe ha podido constatar en Caracas y sus cercanías.


En los comicios de este domingo estaban llamados a votar casi 21 millones de venezolanos, pero poco más de 7 de cada 10 habilitados para hacerlo no acudieron a las urnas, una cifra de abstención que casi dobla a la de la última elección municipal.


El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, destacó al cierre de la jornada, que calificó como "exitosa", la tranquilidad con la que transcurrió el proceso.
Sin embargo, no mencionó que la normalidad del mismo se vio interrumpida en el sureño estado de Bolívar, donde un enfrentamiento entre mineros ilegales y fuerzas del orden se saldó con una persona muerta y obligó a la suspensión de las elecciones en el municipio de Gran Sabana.


El diputado opositor Américo De Grazia, natural de esa entidad sureña, denunció este sábado que cuerpos de seguridad del Estado atacaron a mineros de la zona, lo que desató enfrentamientos entre ciudadanos.


Socorro Hernández, rectora del CNE, detalló más temprano que se está estudiando la reprogramación de los comicios en esa zona.
En esta región venezolana rica en oro y diamantes, fronteriza con Brasil, se han registrado en los últimos dos años al menos tres matanzas de mineros con un saldo de más de 20 fallecidos.

Caracas
10/12/2018 09:30 Actualizado: 10/12/2018 10:14

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Domingo, 09 Diciembre 2018 06:07

La represión de Macron agravó la crisis

La represión de Macron agravó la crisis

Museos, teatros, la Torre Eiffel o estaciones de metro cerradas, calles bloqueadas y comercios amurallados con placas de madera, todo estaba listo. Para enfrentar la cólera de su pueblo, el gobierno movilizó a todo su aparato represivo.

París amaneció sitiada por las fuerzas del orden. Desde la mañana, la capital francesa era una ciudad medio fantasma. Museos, teatros, la Torre Eiffel o estaciones de metro cerradas, calles bloqueadas y comercios amurallados con placas de madera, todo estaba listo como si fuera una guerra. Para enfrentar la cólera de su pueblo, el gobierno movilizó a 89.000 fuerzas del orden y terminó arrestando a más de 1300 personas, lo que da más del dos por ciento de personas detenidas o interpeladas brutalmente de forma preventiva. Hubo también más de cien heridos. No faltó ni la policía montada. El Estado puso el mejor aparato represivo que tenía y con él superó varias veces el número de manifestantes: en toda Francia habrá habido entre 120.000 y 135.000 personas contras 89.000 policías. En la capital francesa se desplegaron 8000 efectivos y había 8000 chalecos amarillos. La cuarta jornada de protestas de los chalecos dio lugar a unas cuantas escenas de violencia en París, Marsella, Burdeos o Nantes, pero muy lejos de la escenificación dramática montada por la presidencia francesa y el Ejecutivo. El presidente Emmanuel Macron llegó hasta evocar la posibilidad de gente con armas que venían a “matar”. 

 

El color amarillo de los chalecos reemplazó los adoquines de las revueltas de Mayo del 68. La gente estaba indignada por el montaje policial activado por el gobierno. En la Avenida de los Campos Elíseos y los alrededores, donde se produjeron los enfrentamientos más duros con la policía, el grito masivo “Macron Dimisión” era un coro lleno de ira. Algunas personas que no habían participado en las manifestaciones decían con irritación que este “espectáculo lamentable hizo pasar a Francia a otra cosa que no tiene nada que ver con el Estado de derecho” (Julie, 36 años, profesora de matemáticas). Ante una rebelión que no supo manejar a tiempo, el liberalismo parlamentario recurrió a la represión maciza para salvar su modelo de ajustes, aumentos, desempleo y cargas fiscales sobre las clases medias y populares. “Un poder sin rumbo, “un poder que vacila”, “un poder acorralado”, “un poder sin influencia”, “un poder autoritario”. Los comentarios de los medios de prensa, progresistas o conservadores, recorren todo el pentagrama de las críticas. Francia está aturdida. El presidente Emmanuel Macron se ha convertido en el hazmerreír de la sociedad y de los otros dirigentes del planeta que ahora (lo hizo Trump en un tweet y el turco Erdogan, entre otros) se burlan copiosamente de él. El gran reconciliador, el emérito espadachín contra el populismo rampante tuvo que sacar las tropas a la calle para aplacar el hastío de su sociedad. “Tenemos un presidente que no nos escucha y encima se esconde”, decía rojo de arrebato Michel, un intermediario de productos cárnicos que trabaja en el gran mercado de Rungis, en la periferia de París. Los chalecos amarillos son, de hecho, la minoría que se expresa por los demás y han puesto a Francia en estado de convulsión por el cuestionamiento tan sorpresivo como radical de una línea política que consagra la desigualdad. “El poder al pueblo”, decía una pintada que llevaba un chaleco amarillo con la máscara de Emmanuel Macron. ¿ Revolución ? No, escribe el filosofo Jacky Dahomay en el portal de Mediapart; tal vez Francia se esté dirigiendo hacia “una democracia insurgente”. Los mismos chalecos amarillos están sorprendidos por el perfil de los acontecimientos. Robert, un comerciante del centro de Francia, confiesa que “ni por asomo esperábamos este terremoto. Sólo buscábamos que nos escucharan, que nos comprendieran, que nos vieran de una buena vez por todas. Por eso nos vestimos de amarrillo, para dejar de ser invisibles”. Esa visibilidad ya planetaria conseguida con un chaleco obligatorio que se conserva en la guantera de los autos remite directamente al movimiento zapatista que surgió en México el 31 de diciembre de 1993. Esa noche, liderados por el Subcomandante Marcos, los zapatistas irrumpieron en la política mexicana con la cara cubierta con un pasamontañas. Desde ese momento empezaron a explicar lo que hoy en París dicen los chalecos amarrillos: “Nos cubrimos el rostro para dejar de ser invisibles”.


Ni siquiera los editorialistas y analistas más conocidos de la prensa llegan a interpretar con acierto lo que está pasando. Diagnostican los errores garrafales del estilo de Macron –el presidente que mira con desprecio a los de abajo–o sus incongruentes decisiones como fue la transformación del ISF, el impuesto aplicado a las grandes fortunas, en un impuesto que perdona a los afortunados. Los partidos, que sea la extrema derecha, la derecha y la izquierda radical, menos aún. Están más preocupados en validar sus propias retóricas pegándose a los chalecos amarillos que en comprender sinceramente qué le está diciendo a Francia este volcán. Fuera de un pequeño grupo de universitarios que estudió los territorios del país, casi nadie conocía las dolencias de esa mal llamada por todos “Francia invisible”. No es un movimiento obrero, ni un núcleo sindical, no son funcionarios públicos, ni desempleados, ni comerciantes. Empezaron impugnando en las redes sociales el aumento del gasoil y acabaron destruyendo al macronismo, aunando a parte de la sociedad y, al final de cuentas, protagonizando la primera revuelta fiscal de la historia moderna. En París y otras ciudades, la extrema izquierda comparte la calle con la ultra derecha. El gobierno anuló los aumentos previstos para el próximo año sin conseguir que los chalecos amarillos volvieran a casa. Ni los mismos chalecos amarillos son capaces de designar a un representante. Su diversidad ideológica y geográfica es muy amplia. ¿Permanecerán como actores de la tormenta o se retirarán con el paso de los días ?. Una incógnita. Han dejado, no obstante, una herida abierta en el corazón del macronismo. La idea del equipo presidencial de presentarse en las elecciones europeas de mayo próximo con el hilo conductor de que Macron era el muro exquisito contra los populismos, el abanderado de la globalización y liberal se hizo añicos. Nadie creerá en ello. Y las dos otras reformas de peso que estaban en la carpeta presidencial constituyen desde ya dos bombas de tiempo: la reforma del sistema de pensiones y la protección social.


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El ex secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, terminó enemistado con el presidente Donald Trump. En la foto se despide de su personal en Washington, DC.Foto Afp

En una semana tempestuosa al interior y al exterior, Donald Trump se enfrascó en un duelo con su anterior secretario de Estado, el texano Rex Tillerson, ex mandamás de Exxon Mobil: máximo Imperio Privado de EU (https://amzn.to/2E9mf2a), que ha empezado a ser desplazado por los gigantes electrónicos del GAFAT (Google, Apple, Fa cebook, Amazon y Twitter). La querella no es menor ya que Trump favorece también a las petroleras, en particular a las consagradas al canibalismo del fracking (http://bit.ly/2EaefhC), amén de las inmobiliarias y los casinos.

Durante una colecta de fondos en Houston para el MD Anderson Cancer Center, Tillerson, quien fue defenestrado de fea manera, se enteró de su sustitución por Mike Pompeo, ex director de la CIA, mientras se encontraba en un mingitorio (http://bit.ly/2EaCmwA), arremetió contra Trump quien"ganó porque los votantes estaban desenganchados de los temas importantes", en referencia a una presidencia manejada por "128 caracteres" de twitter, lo cual es preocupante ya que "el pueblo estadunidense parece querer saber muy poco sobre los temas" nodales y se sienten "satisfechos" con un twitt.

Aquí Tillerson exagera ya que el twitter, al unísono de las "benditas redes sociales (López Obrador dixit)", forma parte de la panoplia de la comunicación interactiva de los ciudadanos de la cuarta revolución industrial cuando a la medieval plutocracia neoliberal le conviene regresarnos al papiro con el fin de explotar la ignorancia de sus esclavos.

Sobre el zar Vlady Putin, Tillerson comentó que “juega un ajedrez tridimensional (https://bit.ly/2EjoRLZ)”.

Tillerson volvió a fustigar a Trump, en una entrevista con CBSNews, a quien tildó de "indisciplinado (sic), que no lee ni los reportes resumidos y de pisotear las leyes y violar tratados", además de ser "orgullosamente antintelectual (sic), pregonando que su éxito se debe a seguir sus instintos".

El tuit vengativo de Trump no se hizo esperar, amarrando navajas cual su costumbre insana: “Mike Pompeo está haciendo un gran trabajo; no estoy muy orgulloso de su antecesor. Tillerson no tenía la capacidad mental necesaria. Era tonto como una roca (¡súper-sic!) y no pude deshacerme de él lo suficientemente rápido. Él era perezoso como el infierno “ahora es un juego completamente nuevo, gran espíritu en el Departamento de Estado (http://bit.ly/2Eapfv6)”.

Algo ha de saber Tillerson quien se le fue a la yugular a Trump en su borrascosa semana que empezó, en el frente exterior, con la detención de Meng Wanzhou, la princesa tecnológica de Huawei, principal trasnacional de celulares del mundo (http://bit.ly/2E6LhPA), y que concluyó con su enésimo twitt caústico (http://bit.ly/2EdtKW7) donde festeja los "chalecos amarillos" contra el atribulado presidente galo Macron (http://bit.ly/2E9rlvt).

En el frente interno, el polémico fiscal especial Robert Mueller apretó las tuercas de su persecución judicial contra Trump la cual, a juicio de Garrett M. Graff del portal Wired, “se acerca a uno de los peores escenarios con memoranda de sentencia contra los íntimos socios trumpistas: Paul Manafort y Michael Cohen (http://bit.ly/2E9uBXx)”, lo que quizá haya orillado al presidente de EU a remodelar la columna vertebral de su gabinete y acercarse al nepotismo dinástico de los Bush.

Se van su jefe de gabinete, el General retirado John Kelly y el jefe de las fuerzas conjuntas, General Joe Dunford, quien sería sustituido por el General Mark Milley quien favorece un mayor gasto militar (http://bit.ly/2EapRAU).

También es despedida la locuaz embajadora en la ONU, Nikki Haley, quien será sustituida por Heather Nauert, ex conductora de Fox News, lo cual expone el desprecio de Trump por la "inservible" ONU.

En forma espectacular,Trump nominó a Willian Barr como fiscal general, que había servido de 1991 a 1993 con el recién fallecido George H. W. Bush, a quien Trump rindió un homenaje inusitado durante su funeral oficial.

¿Podrá William Barr apagar el incendio judicial contra Trump promovido por Robert Mueller?

www.alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

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Omar Rojas: “Hay evidencias de la colaboración entre el Estado y los paramilitares en el caso de los falsos positivos”

Ex teniente coronel de la policía colombiana, sociólogo e investigador, Omar Rojas Bolaños documenta la ejecución de más de 10.000 “falsos positivos” por parte del Estado en tiempos de Álvaro Uribe.

 

El sociólogo Omar Rojas Bolaños ha conducido junto con el historiador Fabián Leonardo Benavides un trabajo de investigación que es, al mismo tiempo, una denuncia implacable. El resultado final: un libro que documenta más 10.000 crímenes de Estado perpetrados durante los mandatos presidenciales de Álvaro Uribe en el marco de la época de la llamada “Seguridad Democrática”.

Rojas había desarrollado su carrera en la Policía Nacional colombiana, donde sirvió desde 1981 a 2011, acumulando ascensos hasta llegar a teniente coronel. Hombre de una profunda ética, mamada en casa desde que apenas era un niño, la indignación no le impide mantener con serenidad un compromiso firme por la justicia y la memoria. Un compromiso que se plasma no solo en su investigación, sino en la gira que ha emprendido para divulgar los resultados de su trabajo.

El libro Ejecuciones extrajudiciales en Colombia, 2002-2010. Obediencia ciega en campos de batalla ficticios (Universidad Santo Tomas, 2018) analiza el fenómeno de los “falsos positivos”, presentados como bajas producidas por combates con la guerrilla. En realidad, se trataban de cadáveres de supuestos guerrilleros que, de acuerdo con la estrategia del “conteo de cuerpos”, el Ejército colombiano utilizaba para afirmar ante los medios que estaba ganando la guerra.

¿De dónde surge la idea de hacer una investigación sobre los “falsos positivos”?

Como sociólogo, siempre me ha interesado investigar cómo repercuten los problemas más actuales en la sociedad colombiana. Durante la década de los 90 realicé un trabajo acerca del asesinato de policías por parte del narcotráfico y de la guerrilla, que también analizaba su impacto en las familias de las víctimas.

Ya en el año 2008 iniciamos el estudio de los “falsos positivos” como fenómeno que afecta a toda la sociedad, por más que la opinión pública lo ignorase todo acerca de ellos.

Casualmente, encontramos a una persona que se entregó a un grupo de policías diciendo que había sido contactado por alguien del Ejército para hacer un trabajo, y esa era la información que manejé por aquel entonces. Más o menos a los tres meses aparecieron los casos de los “falsos positivos” de Soacha, una población en el departamento de Cundinamarca, muy cercana a Bogotá, donde unos 18 jóvenes fueron reclutados por el Ejército con el propósito que se fueran de esa zona. Los muchachos fueron trasladados al departamento de Santander, a varios kilómetros de distancia de Bogotá, y allí fueron asesinados. Posteriormente, el Ejército presentó sus cuerpos como los de guerrilleros caídos en combate.

A partir de aquí fuimos acumulando información, que contrastamos con estudios universitarios que iban apareciendo y con sentencias judiciales que se iban emitiendo sobre casos concretos de falsos positivos, que no son sino asesinatos del Estado, perpetrados por agentes del Estado en servicio activo contra personas personas pertenecientes a los estratos más bajos de la sociedad, pero no militantes de ningún partido político ni comprometidas con ninguna agrupación armada.

En vuestro trabajo explicáis que los “falsos positivos” no surgen de la noche a la mañana, sino que son consecuencia de una estrategia meditada. ¿Fue esta fruto de la política de Álvaro Uribe o se dio ya con anterioridad?

En la forma de “falsos positivos” podemos decir que aparece con la Política de Seguridad Democrática, pero ya antes de 2002 se habían dado casos judiciales, presentados bajo la etiqueta de ejecuciones extrajudiciales. Estas implicaban que la persona asesinada había sido previamente señalada y perseguida; evidentemente, de ahí el nombre, su muerte se producía sin ningún tipo de juicio previo.

Desde 1994 hasta 2002 tenemos conocimiento de unas 664 ejecuciones extrajudiciales; sin embargo, en los 80 también encontramos casos.

En el periodo comprendido entre 2002 a 2010, los asesinatos calificados como falsos positivos responden a la estrategia enmarcada en la Política de Seguridad Democrática, que evaluaba a los oficiales y a las unidades militares por el número de guerrilleros que mataban. Estas evaluaciones eran conocidas como Política de Resultados.

Cuando Álvaro Uribe llegó al poder en el 2002 la población no podía ir de una ciudad a otra por temor a que la guerrilla saliera y les hiciera lo que llamaban “una pesca milagrosa”: cobrar por permitirles el paso o directamente secuestrarlas. Uribe impuso la presencia de la Policía y del Ejército en las principales vías y las cabeceras municipales más importantes del país. La guerrilla se vio obligada a replegarse a zonas rurales apartadas, allí donde el Ejército no podía intervenir contra ella. Es entonces cuando apareció la evaluación por resultados, combinada con las recompensas y sobresueldos que asignaba el Estado a aquellos militares y policías que “dieran de baja a esos terroristas”.

Las ganancias eran altas: por poner un ejemplo, por cada supuesto terrorista asesinado les daban hasta tres millones de pesos y cuando la unidad militar asesinaba a más de seis, les daban adicionalmente hasta treinta millones de pesos. Todo esto significaba que con capturar guerrilleros no ganaban nada.

La Política de Seguridad Democrática, con sus estrategias de guerra no convencional, obedece en el fondo a una doctrina que señala que el mayor peligro para Colombia es el enemigo interno, y enemigo interno lo puede ser cualquiera: el castrochavismo, la izquierda, los comunistas... Todo ellos son susceptibles de ser eliminados. Pero, a partir de esta Política, cuando los agentes del Estado no encontraban guerrilleros, se dedicaron a asesinar a personas de bajos recursos para presentarlos como tales y pasar así la evaluación por resultados.

Hay un perfil dominante de víctima de “falsos positivos”: hombres, habitantes de zonas rurales y de familias con escasos recursos. Personas procedentes de entornos marginales y excluidas de la sociedad. ¿A qué se debe?

El 70% de los que fueron por los falsos positivos fueron campesinos y otro 13%, indígenas. Esto quiere decir que el 83% de las víctimas no contaban con dolientes [familiares] cuya voz fuera a ser escuchada.

Por otro lado, si bien no se puede asegurar que los falsos positivos estuvieran relacionados con la expropiación de tierras, sí que existió una alianza entre los paramilitares y el Ejército para asesinar a personas que protegían los derechos humanos o personas que estaban sindicadas.

Otro de los aspectos más llamativos del estudio es la logística y los recursos que posibilitaron que las ejecuciones se llevaran a cabo en espacios alejados de las comunidades de las víctimas. ¿No probaría esto cierta complicidad de las autoridades civiles?

Claro que hubo esa complicidad de las autoridades civiles y de otras instituciones. Lo que pasa es que la investigación de los falsos positivos en mi país únicamente se está dirigiendo hacia los que jalaron [apretaron] el gatillo. No se está investigando a quienes crearon la estrategia ni a quien dio las órdenes.

Los militares utilizaron para las operaciones de “falsos positivos” tanto dinero procedente de los fondos reservados como del rubro especial que creó Uribe mediante el sistema de recompensas, pero otros recursos procedían del aporte “voluntario” de los propios soldados. Conocemos casos de comandantes que exigían a los militares, a los soldados el desembolso de diez mil pesos.

En todo caso, hay muchas más personas comprometidas en los “falsos positivos”, no solo militares y policías. También hay que sospechar de la complicidad el personal que cuida las cárceles y las penitenciarias, además de los funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación, que son los que hacían las investigaciones judiciales, y del cuerpo técnico de Medicina Legal, cuyos miembros tenían que certificar cómo se habían producido los disparos que acabaron con la vida de los guerrilleros. Podemos decir que fueron muchos los sectores de la sociedad responsables.

“La alianza consistió en que los paramilitares entregaron a aquellos que eran indisciplinados en sus filas para que el Ejército los asesinara y pudiera presentarlos como falsos positivos”

A este respecto, el estudio documenta también las denominadas “alianzas macabras” entre el ejército colombiano y estructuras paramilitares. ¿Podrías explicarnos brevemente en qué consistían y cómo se beneficiaban ambas partes?

Desde los años 90 se estableció una alianza tácita entre los paramilitares y las Fuerzas Armadas de Colombia. Un tema que, si bien es cierto ha sido investigado por diferentes actores, al Estado no le ha merecido ninguna atención.

Esto permitió a los paramilitares disciplinar a sus hombres y cumplir con la cuota que les pedía el Ejército. También se les exigía armas, que eran las que después aparecían en los cadáveres señalados como pertenecientes a guerrilleros. Tuvimos acceso a informes dónde se comprueba que los comandantes militares llamaban a los comandantes de los paramilitares y les exigían la entrega de cuerpos en X tiempo; en caso contrario se les podía hacer la vida imposible.

¿Cómo producirse todo esto sin que la comunidad internacional se enterara?

Algunos oficiales dicen que los militares estadounidenses llegaron a pedir resultados bajo el programa del Plan Colombia [un acuerdo bilateral suscrito entre Colombia y Estados Unidos en 1999 con los objetivos de combatir las guerrillas y establecer estrategias contra el narcotráfico, entre otros] y solo les interesaban las cifras que les daban. De lo que sí hay evidencias es de que alguna unidad utilizó los fondos del Plan Colombia para comprar armamento y uniformes que serían utilizados de los “falsos positivos”.

Creo que sí que hubo países que se dieron cuenta de lo que estaba pasando, ya con anterioridad al 2006, cuando los “falsos positivos” eran mínimos. Después, las cifras alcanzaron unas proporciones impresionantes. Cuando Álvaro Uribe terminó su mandato, ofreció una especie de parte de guerra sobre sus años de gobierno donde decía que 19.405 “terroristas” habían sido dados de baja en combate, aunque posteriormente trató de acortar el número en algo menos de la mitad. Nosotros hemos encontrado referencias que en conjunto suman más de 10.000 casos.


Hay evidencias de que la ONU y otras entidades tuvieron conocimiento de ello cuando militares de bajo rango se acercaron al Ejército para dar a conocer los “falsos positivos” y después al Ministerio de Defensa e incluso a presidencia, aunque nadie hizo nada.

¿Qué papel han tenido para vuestra investigación los testigos y los familiares de las víctimas?

Hay una fuerte insensibilidad de cierta parte de la sociedad ante los “falsos positivos”. De hecho, actualmente todavía siguen siendo muchos los que niegan los casos y tratan de desprestigiar las denuncias que se han hecho. Algunos dicen que los “falsos positivos” respondieron a un plan para acabar con las “manzanas podridas” [drogadictos, ladrones, personas con antecedentes judiciales…] En ese sentido consideran que es una limpieza social que se hizo porque había muchos vagos y, tal y como dijo el presidente de turno de esa época, “los asesinados no lo fueron por recoger café”.

Al realizar la investigación nos dimos cuenta de lo siguiente: cuando entrevistábamos a familiares de militares comprometidos con los “falsos positivos”, nos decían invariablemente que estos victimarios eran los mejores padres, los mejores hijos, los mejores hermanos y, por supuesto, los mejores militares. ¡Y habían ejecutado unas 10.000 personas!

En cuanto a los otros familiares, los de las víctimas, se encuentran especialmente dolidos con la JEP [Jurisdicción Especial para la Paz, que se estableció en los Diálogos de La Habana entre el Estado colombiano y la guerrilla para tratar de los crímenes de guerra y de los delitos de lesa humanidad] porque no entienden cómo alguien que ha cometido unos 40 asesinatos solo va a pagar con ocho años de cárcel como máximo. Y, además, durante este tiempo el militar puede obtener una pensión e incluso puede reclamar para que le paguen por todo ese tiempo que estuvo sin recibir sus honorarios. Personalmente, creo que la JEP tiene el imperativo ético de ir más allá de lo que está haciendo, pues al fin y al cabo simplemente cuentan con el relato de los victimarios, a quienes además se les ha creado una oficina destinada expresamente a asesorarles.

El caso del coronel Hernán Mejía hizo saltar las alarmas por todo el país acerca de los “falsos positivos”. Hoy por hoy, y gracias a la JEP, está en la calle. ¿Qué confianza te merece la justicia colombiana? ¿Por qué no actúa ya la Corte Penal Internacional, a donde también ha llegado este asunto?

En Colombia hay un alto grado de impunidad frente a los delitos cometidos por los militares y por los policiales. Un estudio al respecto dio un porcentaje de un 98%.

El [partido] Centro Democrático de Álvaro Uribe intenta evitar que se conozca la verdad sobre los casos de falsos positivos a través de dos jugadas maestras. En primer lugar, nombró a nueve magistrados de su entera confianza para que investigasen los delitos en los que hubiera militares involucrados. Posteriormente, con la JEP, a la que se han acogido más de 2.000 militares, crearon una oficina especial con el mismo cometido, que hizo lo que venía haciendo con anterioridad la justicia penal militar, por lo que los involucrados no terminaron respondiendo por sus delitos. Pero debemos tener en cuenta que la Corte Penal Internacional tiene competencia para juzgar los asuntos que está tratando la JEP y está presionando al Estado colombiano a que investigue los casos que no están esclarecidos.


Lo interesante de la sentencia contra el coronel Mejía es que demuestra que existió una alianza estratégica entre el Ejército y los paramilitares para que se produjeran los “falsos positivos”, aunque esta alianza no se ha investigado con profundidad. Por esa razón, aunque Hernán Mejía haya sido condenado, su unidad es responsable de más asesinatos que ni siquiera se han investigado.

Colombia está actualmente presidida por un acérrimo uribista, Iván Duque, que tiene precisamente como vicepresidenta a Marta Lucía Ramírez, quien fuera ministra de Defensa Nacional cuando se produjeron los hechos estudiados en el libro. ¿Explica este hecho que se sigan documentando casos con otro nombre: “errores militares”?

Marta Lucía fue la que estuvo al principio como ministra y abrió el camino a los falsos positivos, aunque las mayores cifras corresponden al periodo comprendido entre los años 2006 y 2008, cuando ella ya no estaba.

Hace tres semanas se supo que ocho miembros del Ejército habían sido detenidos acusados de lo que se conocen como “errores militares”. En la actualidad, la estrategia pasa por no comprometer a las unidades del Ejército, cometiendo asesinatos a escala más reducida.
El haber elaborado este estudio sociológico hizo que la inteligencia militar me señalara como un traidor, divulgando por las redes sociales mi fotografía con mi nombre completo

¿Cómo ha afectado esta denuncia a tu vida? ¿Tienes garantizada la seguridad en Colombia?

En mi país hay un grave problema: los académicos y aquellos en general que nos atrevemos a investigar esta clase de fenómenos somos estigmatizados y relacionados con los movimientos subversivos.

Personalmente, el haber elaborado este estudio sociológico hizo que la inteligencia militar me señalara como un traidor, divulgando por las redes sociales mi fotografía con mi nombre completo, lo que puede llevar a que cualquier involucrado en los falsos positivos, o un agente de la extrema derecha, pueda identificarme fácilmente y asesinarme. En este momento no existen las condiciones de seguridad necesarias para regresar a mi país, a pesar de haber solicitado ayuda a la Unidad Nacional de Protección, la cual se negó a hacer nada aduciendo que no era un problema de su incumbencia.

publicado
2018-12-07 06:00:00

Publicado enColombia
La Francia que Macron sedujo lo cuestiona hoy al rojo vivo

En apenas un año Macron pasó de ser un joven educado y nuevo a un hombre con una arrogancia monárquica. Los chalecos amarillos ganan apoyos en la calle: estudiantes, agricultores y camioneros van a sumarse a las protestas.


La República tiembla. 89.000 fuerzas de orden desplegadas (8.000 en París), 12 blindados en circulación, teatros y espectáculos públicos retrasados, museos cerrados, la Torre Eiffel clausurada, partidos de fútbol aplazados y centenas de interpelaciones, los chalecos amarillos pusieron a Francia en un estado de alerta global ante la perspectiva de la manifestación convocada para este sábado 8 de diciembre por ellos y otros sectores opuestos al presidente Emmanuel Macron. Los claros gestos de apaciguamiento asumidos por el Ejecutivo cuando accedió en dos tiempos a la exigencia central de los chalecos amarillos no bastaron para desmovilizar este magma de bronca social que estalló hace unas semanas. El gobierno decidió primero suspender el aumento del gasoil, de la luz y la electricidad por un período de 6 meses y luego lo amplió a todo el año 2019.


Las posturas de quienes tienen la intención de reclamar una modificación substancial de las políticas del poder político no se modificaron. Tanto el presidente Macron como su primer ministro, Édouard Philippe, intervinieron en varios planos con el fin de aplacar el fuego. El responsable del Ejecutivo hizo un llamado a “la responsabilidad de todos los actores del debate público, dirigentes políticos, sindicales, editorialistas, ciudadanos”. Philippe agregó que lo que estaba en juego era “la seguridad de los franceses y no la de las instituciones”. A las protestas del sábado organizadas por los chalecos amarillos se le agregan las manifestaciones previstas el mismo día (en otro recorrido) en el marco de la movilización internacional por la justicia climática.


Con justa razón ente lo ocurrido en París y otras ciudades en las manifestaciones que tuvieron lugar durante las últimas dos semanas, la Presidencia y el gobierno temen que la violencia llegue a los extremos. El mismo mandatario francés evocó la existencia de “un núcleo duro de varios miles de personas” capaces de venir a la capital francesa “para romper y matar”. Los chalecos amarillos sumaron apoyos no sólo en los sondeos sino también en la calle: estudiantes, agricultores y camioneros piensan sumarse a las manifestaciones. La dramatización del miedo responde a la densidad de la bronca observada en París el pasado fin de semana y a la posición intransigente de algunas cabezas de los chalecos amarillos.

Una de sus figuras más visibles, Eric Drouet, convocó a “tomar el Palacio del Elíseo” (la sede de la presidencia francesa). De hecho, es le convergencia de varias oposiciones y el protagonismo violento de las extremas derechas, de las extremas izquierdas así como la radicalización de algunos chalecos lo que ha tornado la perspectiva muy complicada. Según una nota interna de los servicios de inteligencia revelada por los medios, existe una “movilización de la extrema derecha que sueña con la revolución, otra de la extrema izquierda que pregona la insurrección” mientras que hay “una franja de los chalecos amarillos que se radicalizan en la violencia y la política”. El temor a actos desmedidos condujo a los sindicatos a intervenir en los llamados al normalidad. Las tres grandes centrales sindicales, la CFDT, CGT y FO, difundieron un comunicado en el que le piden al gobierno que atienda las demandas sociales y “garantice de una buena vez por todas negociaciones reales”.


El diálogo se ha perdido entre cielos obscuros. Francia parece saltar más allá de los cuestionamientos de una medida y de una política para instalarse en una suerte de repudio tajante de su presidente. Hay, también, una confusión asombrosa entre muchos jóvenes de la sociedad civil. PáginaI12 habló con un grupo de jóvenes que discutían en un café sobra las manifestaciones del sábado. Ante las imágenes de un Porsche incendiado, los jóvenes mostraron su total desacuerdo con que se incendiara un auto que un “señor pagó de su bolsillo”.

En cambio, estaban totalmente de acuerdo con que se destruyeran y saquearan los símbolos de la República, las paradas de colectivos, las estaciones de Metro, los semáforos y las calles. A Emmanuel Macron se le dio vuelta el cuadro. La Francia que él sedujo en apenas un año, la que lo admiró y llevó a la presidencia, ahora lo cuestiona con niveles de irritabilidad al rojo vivo. En 2017, Macron se vistió con el traje del hombre providencial que había salvado a Francia del populismo y la extrema derecha. Era joven, educado y nuevo. En 2018 aparece en cambio como un hombre testarudo, aislado entre bancos y lobbies, ignorante de las problemáticas de las clases pobres y de una arrogancia monárquica. Una columna-llamado publicada por Atac, la fundación Copérnico y firmada por decenas de sindicalistas, intelectuales, artistas e investigadores sintetiza la certeza polémica que el jefe del Estado instaló en el corazón del país. El movimiento de los chalecos amarillos “se caracteriza por su auto organización horizontal y plantea la exigencia de una democracia real contra una presidencia autoritaria y despreciativa”. En un chispazo repentino y casi sin aviso, el macronismo perdió lo que había conquistado en el póker político. Las imágenes difundidas en las redes sociales que muestran la dureza de la policía arrestando como delincuentes a jóvenes bachilleres movilizados contra Macron no hacen sino contribuir a asentar la idea de un poder vertical y autoritario. El ex banquero que en 2017 entendió a los electores, en 2018 dejó de entender a su país y, este, se lo hace saber.


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Detenidos en Francia más de 700 estudiantes de secundaria por protestas

Más de 700 estudiantes de secundaria fueron detenidos para ser identificados por la policía en Francia, al cumplirse la cuarta jornada consecutiva de movilización, con incidentes en todo el país, indicó una fuente en el Ministerio de Interior.


Cerca de 280 institutos de secundaria se vieron perturbados, de los cuales 45 fueron totalmente bloqueados por los estudiantes, según la misma fuente.


El Gobierno del presidente francés, Emmanuel Macron, redoblaba sus esfuerzos este jueves para evitar un nuevo estallido de violencia en las protestas de los “chalecos amarillos” previstas para el sábado, en un clima de descontento general que se extiende a otros sectores.


Las convocatorias a manifestar el sábado proliferaban en las redes sociales, despertando temores entre las autoridades de que se repitan las escenas de caos que dieron la vuelta al mundo el fin de semana pasado.


Para prevenir nuevos desmanes, las autoridades instaron a todas las tiendas y restaurantes de la avenida de los Campos Elíseos a cerrar sus puertas el sábado. La Torre Eiffel, la ópera de París y una decena de museos de la capital, incluyendo el Grand Palais y las Catacumbas, tampoco abrirán al público.


Los cierres preventivos no se limitaban a la capital. En Burdeos, donde se produjeron también choques violentos la semana pasada, la Alcaldía anunció el cierre de una decena de museos.


Gobierno de Francia moviliza medios excepcionales ante manifestaciones


El primer ministro francés, Edouard Philippe, instó esta jornada a mantener la calma en todo el país y anunció la movilización de medios excepcionales para controlar las manifestaciones de los llamados chalecos amarillos el próximo sábado.


Según precisó, los efectivos y recursos se sumarán a los más de 65 mil agentes desplegados en la nación europea, escenario de multitudinarias manifestaciones contra la gestión del presidente Emmanuel Macron.


Philippe pidió realizar los esfuerzos necesarios “para preservar la República” y solicitó a los chalecos amarillos no realizar demostraciones en París, donde -dijo- grupos extremistas promueven la violencia.


Al acercarse el cuarto sábado consecutivo de demostraciones, el Gobierno intentó aplacar a los ciudadanos con la suspensión de medidas como el alza de los precios del combustible.
No obstante, según medios locales, las convocatorias a nuevas acciones aumentan en las redes sociales.


Además, continúan paralizados cientos de colegios, cuyos estudiantes y maestros exigen el respeto a sus derechos y un mayor acceso a la educación .


Bajo presión desde el 17 de noviembre, la dirección del país teme que las protestas no puedan ser controladas y que se repitan los sucesos de los últimos días, cuando cientos de personas fueron arrestadas y más de 200 resultaron heridas.


En un inicio, las manifestaciones fueron organizadas para denunciar el incremento de los costos del combustible, pero después se convirtieron en tribuna de otras demandas como la reducción de los impuestos en general, el acceso igualitario a la seguridad social y el aumento de los pagos por jubilación.


Los participantes también piden el respeto a los derechos de los trabajadores, el fin de la política de austeridad y la protección a los migrantes.


Un estudio divulgado por el diario Le Fígaro apunta que Macron cuenta con el respaldo de sólo el 21 por ciento de los ciudadanos, frente al 64 registrado al comienzo de su mandato.


(Con información de AFP/ Prensa Latina)

6 diciembre 2018 

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Es inmoral e ilegítimo acatar mordazas criminales

Nuestra Comunidad de Paz de San José de Apartadó se ve nuevamente en la necesidad de dejar constancia ante el país y el mundo de las agresiones y violaciones graves de sus derechos perpetradas en las últimas semanas:


En este momento son muchos los comentarios que se escuchan en la zona sobre la lucha por el control armado de nuestro territorio, el cual estaría siendo disputado entre paramilitares reconocidos de vieja data, guerrillas o armados recién llegados, algunos con brazaletes del ELN, supuestas disidencias de las FARC y unidades de fuerza pública. Es muy preocupante que una región tan golpeada por muchos años de violencia tenga seguir sometida a una guerra despiadada en la total desprotección del Estado.


En las últimas semanas se ha hablado de enfrentamientos por la zona del río Manso en el Sinú, Córdoba. Al parecer, hay disputas entre paramilitares de las AGC y grupos armados que afirman ser del ELN; buscan controlar el corredor entre el río Sinú y Dabeiba, Antioquia, y el Nudo de Paramillo.


El control paramilitar en las veredas de San José de Apartadó sigue siendo dominante, pues es notable la intensa presencia paramilitar en puntos muy estratégicos. En algunas veredas donde tienen sus grandes campamentos y donde permanecen todo el tiempo armados sin ser molestados, la fuerza pública, que debería enfrentarlos, desmantelar sus campamentos y proteger a la población civil, no hace nada para impedir su presencia y accionar, a pesar de que llevan allí muchísimos años y se han elevado muchísimas súplicas apremiantes a sus comandantes en jefe para que hagan algo y no han querido hacer nada. Esto es demasiado preocupante y repugnante y revela un Estado que no es Estado. Ahora hay una serie de nombres que son reconocidos por las veredas por ser puntos de información o mandos, como son: alias Caballo, Majute, Pantera, Peña, Darío, Cementerio, Nueve, Chiquito Malo, Pueblito, Alfredo, Alcadio, Elías Giraldo, Pollo, entre otros.

Nuestra comunidad siempre ha podido comprobar la presencia del paramilitarismo en las veredas e incluso en el casco urbano de San José. Hace unos días realizamos una peregrinación por algunas veredas, entre ellas Mulatos, La Resbalosa y La Esperanza, en la cual participaron periodistas y acompañantes internacionales. En el recorrido pudimos ver hombres de camuflado y armados en los caminos y además una fuerte presencia de “puntos” o informantes al servicio del paramilitarismo, los cuales se encuentran en las casas de los civiles portando radios de comunicación y armas cortas. En dos fincas donde había concentración de paramilitares, ya la habíamos comprobado el 30 de marzo pasado (Viernes Santo) cuando pasamos por allí en el recorrido del Via-Crucis; en ese momento hicimos la denuncia a nivel nacional e internacional mostrando testimonios fílmicos de su presencia criminal por las redes sociales, pero ni el gobierno ni su fuerza pública ni los órganos de control del Estado hicieron absolutamente nada: ocho meses después se encuentran concentrados exactamente en los mismos sitios. ¿Puede darse más evidencia de la complicidad del Estado con esos grupos criminales? ¿Dónde quedan la Constitución, las leyes, los tratados internacionales, los derechos humanos y la dignidad humana? Nada les importa. Sólo les importa amordazar a quien pretenda revelarle esa verdad a la sociedad y al mundo. Por eso la han emprendido contra nuestra Comunidad de Paz, poniendo tutelas para silenciarnos, para que no revelemos lo que estamos viendo y sufriendo, para que le ocultemos al país y al mundo sus crímenes.


Los hechos de los cuales dejamos constancia son:


• El sábado 24 noviembre de 2018 a las 10:40 horas, cuando nuestra Comunidad de Paz se encontraba en una peregrinación por las veredas Mulatos, La Resbalosa y La Esperanza, con acompañamiento Internacional y periodistas de radio y televisión, se pudo notar la presencia de un grupo de paramilitares acantonado en las propiedades privadas del Señor Aníbal (en Mulatos Medio) y el Señor Muñoz (en la Esperanza) los cuales se encontraban armados y con uniformes camuflados. Estaban en los mismos sitios donde los encontramos el 30 de marzo de este año, lo que muestra que nos les importan las denuncias, y si no les importan es porque se sienten protegidos por el Estado.

• El lunes 26 de noviembre de 2018, en horas de la mañana, llegaron informaciones de algunos pobladores manifestando que en la vereda Mulatos, tropas de la Brigada XVII del ejército abrían retenido a un paramilitar, el cual habría entregado una caleta con implementos de guerra. Aún no hay informaciones confirmadas sobre este hecho, Hay absoluto silencio.

• El miércoles 28 de noviembre de 2018, en horas del día se escuchó una fuerte explosión en el sector conocido como El Barro, de la vereda Mulatos Medio. Al parecer habría sido una mina anti persona detonada por militares de la Brigada XVII.

• El miércoles 28 de Noviembre de 2018, militares de la Brigada XVII del ejército violaron la propiedad privada de un miembro de nuestra Comunidad de Paz en el punto conocido como El Barro, de la vereda Mulatos Medio, allí colocaron celulares a cargar sin permiso de los propietarios de la vivienda y cuando el propietario de la finca exigió que se retiraran de su propiedad, la respuesta fue que tenía que presentar las escrituras para ellos poderse retirar, lo cual obligó al miembro de nuestra Comunidad a irse para donde un familiar, para no estar entre los militares ya que se encontraban en su casa y lo ponían en alto riesgo frente a la alta presencia de armados de otros grupos que de repente podrían llegar haciendo daño.

• El viernes 30 de noviembre de 2018, en horas del día, se percibió un fuerte enfrentamiento en la vereda La Miranda. Si bien aún no se han dado informaciones más precisas, se sabe que por las veredas La Miranda, Miramar y La Cristalina se mueven reconocidos paramilitares los cuales controlan el territorio y amenazan a los pobladores para implantar su poder.

• El lunes 3 de diciembre de 2018, la Juez Segunda Promiscua de Apartadó, MARIELA GÓMEZ CARVAJAL, ordenó el arresto de nuestro Representante Legal GERMÁN GRACIANO POSSO, además de imponerle una multa pecuniaria, por no acatar una Acción de Tutela interpuesta por la Brigada XVII del Ejército contra nuestra Comunidad de Paz, en la cual le ordenaba retractarse y retirar de la página web las constancias históricas que como Comunidad hemos puesto a conocimiento del país y del mundo, denunciando las agresiones, atropellos, violaciones de nuestros derechos y de nuestra dignidad humana.

Si la Comunidad recurrió al medio de las CONSTANCIAS HISTÓRICAS, fue porque los otros medios de defensa de la vida y de la dignidad resultaron totalmente ineficaces y contraproducentes. La Comunidad tuvo que invocar la Objeción de Conciencia, fundada en el Artículo 18 de la Constitución de Colombia, cuando después de 8 años de recurrir a lo que en Colombia llaman “justicia”, no solamente no logró ninguna justicia sino que se encontró cara a cara con la más horrenda corrupción e impunidad. Acudió también al Derecho de

Petición previsto en la Constitución para exigirle a los Presidentes que cumplan con su obligación de garantizar los derechos de los ciudadanos (artículo 188) y tampoco los Presidentes quisieron dar garantías a nuestras vidas, dignidad y derechos: se hicieron los sordos y los ciegos y sus secretarias jurídicas (como la hoy “magistrada constitucional” Cristina Pardo) alegaron que brindar garantías no era de la competencia del Presidente. Acudimos también a tribunales internacionales, pero allí pasan décadas y décadas en trámites sin solucionar nada. Lo único que nos quedó como protección fue acudir a las Constancias Históricas para que el país y el mundo conocieran lo que estamos sufriendo día a día como violación de nuestros derechos y dignidad. Ahora los militares, quienes han estado detrás de la mayoría de los más de mil crímenes de lesa humanidad que hemos sufrido, quieren taparnos la boca, silenciarnos, amordazarnos; quieren que el mundo no se entere de sus horrores y complicidades; dicen que eso “daña su imagen”, pero no es nuestro clamor el que daña su imagen sino los hechos que ellos cometen que nos hacen pedir a gritos compasión y solidaridad. Son sus hechos y conductas los que dañan su imagen y no nuestros gritos de dolor.

Los militares quieren castigarnos por “desacato” a una orden de mordaza que no sólo es antiética sino criminal y que en conciencia no podemos acatar. Acatarla sería ser cómplices de los victimarios que nos hostigan, persiguen y pisotean nuestros derechos; sería convertirnos en masoquistas, en personas que aceptan dejarse destruir y exterminar sin protesta ninguna. Las personas sensatas saben que esa actitud sería absurda de nuestra parte. En conciencia no podemos acatar la mordaza, la complicidad con el encubrimiento de los crímenes, el silencio frente a los horrores. Nadie, con un mínimo de sensatez y de humanidad puede acatar esa absurda tutela.

Pero además: ¡qué ironía! Esos militares que hoy nos acusan de no acatar la mordaza infame con que quieren silenciar nuestro derecho a exigir respeto a la vida y a nuestra dignidad, ellos mismos son campeones del desacato: han desacatado por más de 10 años las órdenes de la Corte Constitucional (teóricamente la más alta Corte del Estado) que les ha ordenado entregar los nombres, códigos institucionales, unidades de pertenencia y líneas de mando de todos los oficiales, suboficiales, soldados y policías que estaban presentes en los sitios, fechas y horas en que fueron perpetrados centenares de crímenes de lesa humanidad contra nuestra Comunidad de Paz. No le han obedecido a la más alta Corte (Sentencia T-1025/07; Auto 164/12 y Auto 693/17) incluso cuando la Corte les ha reiterado sus órdenes y les ha dado plazos perentorios, ellos no han obedecido; es un desacato persistente, contumaz y desafiante, y, sin embargo, siguen creyendo que son “legales”, que están cubiertos por la “legalidad”. ¡Qué ceguera!


Hay ironías torturantes: a nuestro Representante Legal GERMÁN GRACIANO POSSO, a quien ahora ordenan arrestar por “desacato” a semejante inmoralidad, le han asesinado 17 familiares, entre ellos su padre, sus hermanos, tíos, primos y otros parientes; el pasado 29 de diciembre llegaron a matarlo y, gracias a Dios, miembros de nuestra Comunidad lograron inmovilizar y desarmar a los asesinos, pero el mismo juzgado que hoy lo quiere arrestar, dejó libres a los asesinos alegando que se habían violado sus derechos (sólo pudo ser violado “su derecho a matar”) y al tiempo abrió un proceso contra nuestra Comunidad por “secuestrar” a los asesinos. No cabe duda, pues, que, para la juez, a los asesinos se les debió permitir matar y nuestra Comunidad debió dejar matar a nuestro Representante Legal. ¿Qué otra interpretación cabe allí? Pero a Germán lo tienen amenazado de muerte de manera insistente: familiares de los asesinos de diciembre han acudido a pobladores de San José para insistirles en que antes de terminar este año Germán tiene que haber muerto. Quizás la Juez quiere ahora arrestarlo en un sitio donde más fácilmente lo puedan matar. Todos esos crímenes están en absoluta impunidad ya que el Estado colombiano ha desacatado los clamores por justicia, no solo de nuestra Comunidad de Paz, sino de organismos y tribunales internacionales, de parlamentos e instituciones humanitarias mundiales, de personalidades y comunidades solidarias de numerosos países. Nuestro Estado desacata todos los clamores por la justicia; basta ver el horror que vivimos ahora: centenares de líderes sociales asesinados y el Estado se desentiende de esa criminalidad galopante; no quiere actuar; la única respuesta a todo este horror es la impunidad. Sólo le interesa amordazar a los que clamamos por algo de justicia y protección. Nuestras últimas peregrinaciones nos han evidenciado que el Estado no quiere actuar ni de lejos para proteger a nuestra Comunidad: los paramilitares han estado armados y uniformados en la mismas fincas donde los encontramos hace 8 meses, protegidos por una fuerza pública que los llama “primos” y departe con ellos y sólo quiere destruir a quienes señalan la aberración de su control social y territorial.


Con esta orden de arresto y de multa la Juez Mariela Gómez Carvajal se inscribe en la larga lista de operadores judiciales que persiguen a las víctimas y defienden a los victimarios, digna de ocupar un sitial en la vergonzosa galería incluida en nuestro derecho de petición a las altas Cortes del Estado (19 de enero de 2009) donde demostramos cómo ningún principio rector del procedimiento penal es respetado sino vergonzosamente pisoteado. ¡Qué dolor de país!


Por todas estas razones no callaremos ante los atropellos a los cuales somos sometidos cada día que pasa y todo por querer ser un modelo de vida y de comunidad donde no se toleren armas letales ni convivencia alguna con quienes las manejan para destruir vidas humanas, sean las nuestras o las de los campesinos de nuestro entorno.


Agradecemos una vez más a todas las personas que han escuchado nuestros clamores desde nuestra impotencia, ya que lo único que nos queda es dejar constancia de nuestros sufrimientos ante el país y el mundo, en este océano infinito de impunidad y corrupción, pero también de eso nos quieren despojar y reducirnos al silencio con tan absurdas tutelas.


Por Comunidad de Paz de San José de Apartadó


Diciembre 5 de 2018

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