Médicos estadounidenses de la base de operaciones de Howz-e- Madad tratan a un empleado afgano de una compañía de seguridad privada, quien ha resultado gravemente herido. El miliciano afgano estaba custodiando un convoy de la OTAN cuando fue emboscado por los talibanes. 17 de julio de 2010, Zhari District, provincia de Kandahar, Afganistán.

Hace 40 años los soviéticos cayeron en la trampa. En condiciones mucho más favorables, los americanos han multiplicado su desastre


Hace cuarenta años el ejército soviético entró en Afganistán. Aquel diciembre de 1979 hacÍa ya cinco meses que el presidente Carter y su consejero de seguridad, el fanático anti ruso de origen polaco Zbigniew Brzezinski, habían iniciado, con sus amigos saudíes, una multimillonaria ayuda para fomentar, financiar y armar un integrismo sunita en Afganistán. Los célebres muyahidines, “luchadores por la libertad”.


En París, algunos de los que entonces eran entusiastas valedores de aquellos oscuros personajes del siglo XVIII y los elevaban al título de héroes positivos son hoy especialistas en su consecuencia: el terrorismo integrista que llega a sus ciudades como resultado, entre otras cosas, de aquella cruzada anticomunista. Todo sin mediar la más mínima consideración autocrítica.


Hasta mediados de los años setenta, Afganistán era un país atávico que los hippies cruzaban en su ruta hacia la India. Los fusiles de los invasores británicos del siglo XIX que se cargaban por el cañón, las escopetas de caza y los trabucos, eran las armas habituales en su mundo rural. El conflicto Este/Oeste transformó aquello en un universo de armas automáticas, blindados, helicópteros, minas antipersonal, morteros y misiles antiaéreos portátiles Stinger, creando un desastre bíblico con más de dos millones de muertos y la destrucción de una sociedad que se contaba (y se cuenta) entre las más pobres del mundo.


El dinero de la CIA y de los saudíes y los cuadros del servicio secreto pakistaní, el ISI, introducían el fundamentalismo islámico en las repúblicas de tradición musulmana de la URSS, y también algunos comandos en acciones de sabotaje cerca de la frontera en las entonces repúblicas soviéticas de Tayikistán y Uzbekistán. En Pakistán, la CIA y el ISI organizaron una red de campos de entrenamiento para los afganos, cuyos comandos entraban en el país acompañados por supervisores militares paquistaníes en acciones de sabotaje.


“Las misiones iban de voladuras de oleoductos hasta ataques con cohetes a un aeropuerto o emboscadas”, explica en sus memorias (The Bear Trap) Mohammad Yousaf, jefe del departamento afgano del ISI. “Entre 1981 y 1986 pasaron por aquellos campos 80.000 guerrilleros afganos”, recordaba el militar con orgullo.


Los soviéticos entraron llamados por el Gobierno filocomunista afgano, dividido en facciones irreconciliables, tras una sucesión vertiginosa de golpes internos y asesinatos. Creyeron que sería una misión de algunos meses para pacificar el país y poner orden en su régimen, pero terminaron empantanados.


“Escribí al presidente Carter diciéndole que ahora teníamos la ocasión de darle a la URSS su Vietnam”, dijo Brzezinski en una de sus últimas entrevistas. Los soviéticos permanecieron en aquella trampa una década, hasta que la voluntad de Gorbachov de distender las relaciones con China y Occidente se impuso. Para entonces (1989), la URSS había perdido 15.000 soldados y otros 50.000 habían resultado heridos; la factura para Afganistán fue mucho peor; 1,3 millones de muertos, 2 millones de desplazados en el interior del país, y 4,5 millones de refugiados en los países vecinos.


La guerra soviética logró establecer un gobierno estable en el país –con todos sus horrores, el mejor que ha tenido aquel desgraciado país, tal como valoraban, por amplísima mayoría, los afganos en una encuesta de 2008– y organizar unas fuerzas armadas relativamente eficaces. Cuando los soviéticos concluyeron su retirada en 1989, aquel gobierno y aquel ejército aún se mantuvieron tres años, controlando todas las ciudades y las carreteras que las unían. El gobierno solo cayó cuando la Rusia de Yeltsin cesó todo suministro en 1992. Siguió una década de caos y guerra civil entre facciones en la que, sobre un panorama de ruinas y oscurantismo, se acabaron imponiendo los talibanes a partir de 1996, sin que la guerra cesara en el norte.


Diez años después de la retirada soviética, llegaron los americanos. Oficialmente para combatir a Bin Laden y su organización, que era uno de los desastres incubados por su propia política contra los soviéticos durante las dos décadas anteriores. Tampoco hubo autocrítica alguna. Brzezinski hasta se enfadó cuando le preguntaron hace un par de años si no reconocía su error: “¿Cómo voy a lamentarlo? ¡ fue una excelente idea, con ella metimos a los soviéticos en la trampa…!”


Los especialistas americanos –y tras ellos los papagayos del complejo mediático occidental– explicaban aquel otoño de 2001, por qué ahora nada iba a ser igual que en 1979 cuando entraron los soviéticos. El ejército de la URSS estaba integrado por reclutas sin experiencia, estaba mal equipado, su intendencia era desastrosa, con pésimas raciones de alimentos y bajos niveles de higiene que causaban enormes bajas por enfermedad, decían.


“Nada permite establecer un paralelismo entre la operación antiterrorista de ahora y la invasión soviética de 1979”, escribía en La Vanguardia hasta el malogrado Xavier Batalla, sin duda el comentarista internacional más competente, glosando aquel pronóstico general.


En un cochambroso hotel de la frontera afgana asistí aquel otoño a la llegada de los primeros contingentes de la CIA, tipos que hablaban uzbeco con acento de Oklahoma y que llevaban en sus mochilas papel higiénico, soluciones para potabilizar el agua y todo tipo de tecnologías y que decían trabajar para oscuras organizaciones “humanitarias” o “no gubernamentales”. Su conocimiento del país era pésimo. La Rusia de Putin les ofreció toda su cooperación en materia de inteligencia afgana, lo que no sirvió de gran cosa para la mejora de relaciones que el Kremlin buscaba entonces, a cambio de un mínimo reconocimiento de sus intereses en Washington. El 8 de octubre de 2001 comenzaron los bombardeos. A las pocas semanas habían matado más gente que el número de víctimas de las torres gemelas de Nueva York. Dos meses después, con la caída de Kandahar, último bastión talibán, se daba la guerra por concluida.


Dieciocho años después, la guerra continúa. Ahí están empantanados, con toda su tecnología militar, ayudados por los vasallos europeos (España se gastó 3.600 millones en esa campaña), sin una superpotencia que financie a sus adversarios pero con todo lo demás tan parecido. La simple realidad es que en condiciones mucho más favorables, los americanos han multiplicado el desastre de los soviéticos en Afganistán y han perdido la guerra.


El pasado enero un gran convoy militar fue atacado por los talibán en la provincia de Faryab. Más de treinta vehículos militares y de transporte fueron destruidos en aquella provincia fronteriza con Turkmenistán que pasa por tranquila. Con pocos días de diferencia, el ataque al cortejo del gobernador de otra provincia, Lowgar, mató a diez de sus escoltas y una acción contra una base de las brutales tropas especiales entrenadas por la CIA, causó la muerte de unos 200 soldados de aquel cuerpo.


En el conjunto Afganistán/Paquistán esta segunda guerra ha ocasionado 1,2 millones de muertos, según la contabilidad del reportero británico Nicolas J.S. Davies. El Gobierno afgano y sus mentores solo controlan alrededor de la mitad de los 407 distritos del país. El narcotráfico, ese negocio tradicional para sufragar las cajas negras de la CIA, campa a sus anchas. El opio afgano está creando serios problemas de drogadicción en Rusia. La dimensión del fiasco es tal que se han abierto negociaciones y conversaciones con los talibán. Con 18 años de retraso se habla de “talibanes moderados”.


El problema de los anuncios de retirada militar formulados por Donald Trump (y vale igual para Siria) es que al Pentágono no le gusta retirarse de una base que es importante para vigilar a sus reales adversarios, China y Rusia. Los chinos quieren usar un Afganistán pacificado para ampliar las conexiones de sus “rutas de la seda” a lo largo de Asia central y meridional. Los militares americanos buscarán la manera de quedarse de una forma o de otra.


Estados Unidos ha perdido la guerra de Afganistán de una manera no muy diferente a sus predecesores. Evidentemente, esa derrota no ha sido una victoria para los afganos. La guerra de los cuarenta años que trajeron, fomentaron y amplificaron los extranjeros ha sido para ellos una calamidad bíblica.

20 de Febrero de 2019

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Control territorial estricto por los paramilitares

Nuevamente nuestra Comunidad de Paz de San José de Apartadó se ve en la necesidad de acudir al país y al mundo para dejar constancia de los últimos hechos de los cuales hemsido víctimas por parte de los paramilitares que actúan con plena libertad en nuestra región.


A pesar de las continuas declaraciones del Gobierno en las que afirman la no existencia de estructuras paramilitares y la implementación de los acuerdos de paz, sin embargo la experiencia del campesinado de la región es que la presencia del paramilitarismo es cada vez más asfixiante. La estructura que se autodenomina “Autodefensas Gaitanistas de Colombia” sigue actuando a sus anchas, lo que implica que existe una absoluta tolerancia, aquiescencia o complicidad de la fuerza pública en su accionar y a la vez desmiente que las entidades creadas por el Acuerdo de Paz para reprimir las actividades paramilitares estén funcionando. Los paramilitares tienen cada vez más asfixiado al campesinado de la región mediante impuestos, normas de prohibiciones, exigencia de someterse a ellos, control de todos sus movimientos y reclutamiento continuo de menores. Durante los fines de semana se percibe gran afluencia de paramilitares en el casco urbano de San José de Apartadó donde consumen altas dosis de licor y lanzan amenazas contra nuestra Comunidad de Paz,afirmando de nuevo su propósito de exterminarnos.

Los hechos de los cuales dejamos constancia hoy son los siguientes:


• El viernes 8 de febrero de 2019, de nuevo fueron vistos cruzar 10 paramilitares portando uniformes militares y armas largas en la vereda Mulatos Cabecera de San José de Apartadó


• Este mismo viernes 8 de febrero de 2019 los paramilitares convocaron y realizaron una reunión en la vereda Arenas Bajas de San José de Apartadó, allí obligaron a la población civil a participar en dicha reunión.


• El sábado 9 de febrero de 2019, fue visto un grupo de 7 paramilitares portando armas largas cruzar por la vereda la Unión de San José de Apartadó.


• El domingo 10 de febrero de 2019, en horas de la tarde 10 paramilitares vestidos de negro asechaban nuestro asentamiento de San Josesito y al parecer permanecieron allí por el rio hasta altas horas de la noche.


• El lunes 11 de febrero de 2019, en horas de la noche llegaron dos hombres armados y portando capuchas, al parecer paramilitares, a la vivienda de un poblador de la zona y lo obligaron a pagarles 2.000.000 de pesos, según ellos de vacunas, a lo cual el campesino se resistió y no quiso pagar la extorsión; de inmediato lo amenazaron de muerte por no pagar la alta suma de dinero que le estaban pidiendo, luego se marcharon.


• El martes 12 de febrero de 2019, en horas del día fue visto un grupo de paramilitares en trajes negros a pocos minutos del casco urbano de San José de Apartadó por la parte del rio La Sucia hacia arriba.


• El jueves 14 febrero de 2019, pasaron por la vereda La Resbalosa de San José de Apartadó 10 paramilitares portando uniformes militares y armas largas en el punto conocido como la “YE” al parecer venían desde las veredas Baltazar y Naín del departamento de Córdoba.

• El jueves 21 de febrero de 2019, a las 12:00 horas del día 5 paramilitares armados detuvieron por espacio de 15 minutos a dos pobladores en la vereda la Unión de San José de Apartadó, allí les manifestaron el interés de saber en dónde quedaba situado el espacio de la Comunidad de Paz y si quedaba muy lejos, a lo que dichos pobladores no dieron ninguna información. Luego los dejaron en libertad y los paramilitares ingresaron al espacio de la Aldea Rigoberto Guzmán, de la Comunidad de Paz; al ser vistos por algunos pobladores intentaron esconderse pero ya habían sido detectados. Más tarde, hacia las 3:00 p. m. pasó por allí mismo una tropa del ejército.


• El domingo 24 de febrero de 2019, a las 9:00 a.m. un grupo de aproximadamente cinco paramilitares detuvieron a un miembro de nuestra Comunidad de Paz en la vereda Mulatos y lo sometieron a interrogatorios durante 10 minutos luego lo dejaron en libertad.

• El mismo domingo 24 de febrero de 2019, tropas del ejército, quienes habían sostenido un enfrentamiento con algún grupo irregular, pasaron pos veredas entre Córdoba y San José de Apartadó prohibiendo a los campesinos el uso de teléfonos celulares.


Durante los días 19 a 22 de febrero nuestra Comunidad de Paz realizó la acostumbrada peregrinación a Mulatos Medio donde el 21 de febrero de 2005 fueron masacrados varios líderes de la Comunidad con sus familias. En todos los recorridos que hicimos fue visible el seguimiento de paramilitares de civil, quienes controlaban nuestros movimientos por radios de comunicación. Es un hecho que todos los asentamientos de la zona están controlados por “puntos” o personas-espías que están informando de todo movimiento a los líderes paramilitares.


El 13 de febrero la Juez Segunda Promiscua de Apartadó, teniendo en cuenta que la Corte Constitucional seleccionó para revisión la sentencia de Tutela interpuesta por la Brigada XVII contra nuestra Comunidad de Paz, ordenó suspender el incidente de desacato, hasta que se pronuncie la Corte Constitucional.


Desde nuestro territorio amado y oprimido agradecemos las muchas voces de ánimo que recibimos desde el país y el mundo, pues todo su apoyo político y moral nos da mucho valor para seguir adelante, en resistencia, en este territorio tan dominado por el poder de las armas al servicio de lo peor.

Comunidad de Paz de San José de Apartadó
Febrero 26 de 2019

 

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Angustia rusa por la suspensión del INF por Trump: "crisis de los misiles" versión 2019

Después de 57 años de la crisis de los misiles en Cuba, cuando el mundo ha estado más cerca de un apocalipsis nuclear, ahora la suspensión del Tratado INF –Armas Intermedias Nucleares de alcance entre 500 kms y 5 mil 500 kms firmado en 1987 (http://bit.ly/2DByW6r), en su reciente discurso en la Duma, el zar Vlady Putin declaró estar listo a una "crisis de los misiles" al estilo de Cuba: "el despliegue de misiles de Estados Unidos (EU) en Europa amenaza a Rusia y al mundo" (http://bit.ly/2U5ogBD).

Consideró que el emplazamiento en Europa de misiles de alcance corto y medio por EU "agravará de manera drástica la situación de seguridad internacional y generará graves riesgos para Rusia".

Putin denunció que con sus pruebas de "misiles señuelo de medio alcance y su despliegue en Rumania y Polonia de los sistemas de lanzamiento para los misiles de crucero Tomahawk, EU violó burdamente hace tiempo las disposiciones del tratado INF".

Putin advirtió que "Rusia tendrá que producir y desplegar armas que pueda usar contra los territorios donde estén los centros de decisiones sobre uso de sistemas de misiles que nos amenacen". ¿A qué juega Trump?

El mandatario ruso juzgó que las acusaciones de EU "forman parte de la política antirrusa que promueve la élite estadunidense, convencida de su exclusividad y superioridad sobre el mundo".

Recalcó que "Rusia no está interesada en una confrontación con EU" a quien exhortó calcular "el alcance y la velocidad de nuestros sistemas de armas avanzados" cuando parece que EU "no se percata de cómo, a qué ritmo está cambiando el mundo" y "continúa su política destructiva".

Putin dio pauta a la negociación cuando Rusia quiere tener "relaciones amistosas y de pleno valor" con EU: "Estamos dispuestos a negociar sobre el tema del desarme; pero no vamos a llamar más a la puerta cerrada" hasta que "se den cuenta de la necesidad de un diálogo igualitario".

Con antelación comenté que quizá la suspensión del INF por Trump tenga como finalidad implicar a China en un acuerdo tripartita cuando el "reloj apocalíptico", del Boletín de los Científicos Atómicos, se encuentra ya a dos minutos de la medianoche (http://bit.ly/2TBrYmi).

A mi juicio, Rusia teme, no se diga China, la ruptura de la "estabilidad estratégica" global que cohíbe la ventaja nuclear de una de las dos superpotencias nucleares (http://bit.ly/2U4XbOV).
Quizá Moscú tema más la repetición de la carrera armamentista que la arruinó en la década de los 80 del siglo pasado y la fantasiosa "Guerra de las Galaxias" con la que Reagan engañó al cándido Gorbachov.

El portal europeo DeDefensa traduce la angustia de Rusia que “es probable coloque sus misiles crucero hipersónicos (http://bit.ly/2OTZvX3) en submarinos o navíos rusos frente a las costas orientales de EU”, densamente pobladas (http://bit.ly/2BQUYQ5).

Una Tv estatal rusa advirtió que el Pentágono y la Casa Blanca serían "blancos de un ataque nuclear" en sólo cinco minutos (https://bit.ly/2tAFZFs).

El ex director de la CIA y hoy secretario de Estado Mike Pompeo desechó los asertos del zar Vlady Putin como "fanfarronadas" diseñadas a dividir a Washington de sus aliados europeos y que constituían una vacua amenaza con la que el líder ruso intenta desviar la atención de las presuntas violaciones de Moscú al INF: "ahora es tiempo de averiguar cómo movernos hacia delante y venir con algo con lo que los rusos puedan vivir". Agregó que Putin "intenta convencer al mundo y colocar una cuña entre EU y Europa" que "está totalmente de acuerdo para apoyar nuestra decisión". ¿Y que tal si no es "fanfarronada"?

El mandamás de la deslactosada OTAN, Jens Stoltenberg, comentó que la "OTAN no desplegará ninguna arma nuclear en el territorio europeo en respuesta a los misiles rusos" (http://bit.ly/2U5vQML).

Pese al endurecimiento de Putin y Pompeo, detecto que se han dado margen para negociar un INF más integral, al estilo del Arte de Negociar de Trump, quien paradójicamente busca su Nobel de la Paz (no es broma) con Norcorea, y que en este caso no es ningún juego mercantil ni de casinos.

AlfredoJalife.com

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Por unos dólares más. Duque y la pretensión de guerra con Venezuela

Tal vez sea nuestra memoria, tal vez nuestra ignorancia, pero ni en el siglo XIX, ni en el XX, tampoco en lo corrido del XXI –el operativo contra Raúl Reyes en Ecuador no cabe como paralelo– habíamos contado con un Presidente alineado sin vergüenza alguna con los Estados Unidos en una operación sicológica, comunicativa y militar, para propiciar un levantamiento desde las fuerzas armadas de un país vecino para llevar a cabo, de esa manera, un golpe de Estado.

Da asco ver como la clase que ha detentado el poder en nuestro país por dos siglos largos juega con la tranquilidad, seguridad y vida de 50 millones de colombianos y colombianas al exponer al país a una guerra binacional, y todo ello por miserables 7 mil millones de dólares, como lo recordó semanas atrás el propio matón de barrio que hoy habita la Casa de Nariño:

“[…] quiero que ustedes vean con claridad que si retorna la democracia y la esperanza a Venezuela se abrirá un mercado de más de 7 mil millones de dólares que Colombia perdió por cuenta de los estragos de la tiranía.

Hoy me siento orgulloso como Presidente de Colombia, de trabajar con otros presidentes para que retorne la libertad a Venezuela y haré todo lo que esté en mi poder para poder lograr esa transición que va a beneficiar a Colombia y al sector industrial y al sector de calzado y al sector de la industria fronteriza en nuestro país”*.


¡Miserables! ¿Alguien creerá que si el conflicto estalla, en Colombia no pasará nada? ¿Alguien alcanza a pensar que los tiros y bombas no superarán la frontera con Cúcuta Arauca o La Guajira?

Manipuladores. Lo que sí sabemos es que los miembros de la clase que ahora juegan a la guerra abordarán un avión e instalaran su culo en cualquier penhouse de Miami, Nueva York u otra ciudad cualquiera de Estados Unidos o Europa, y desde allí lanzarán sus arengas para que los pobres de aquí y de allá –de Colombia y de Venezuela– se maten en beneficio de quienes dicen representarlos, mercachifles, demonios de la guerra, la misma que, incluso, más allá de ellos, en primerísima instancia beneficiará a las multinacionales gringas y al dispositivo geopolítico y de control militar desplegado por el Pentágono por doquier, para no verse desplazados en su dominio por China o cualquier otra potencia.

Da ira, además, comprobar que semejante despropósito, violatorio de los acuerdos suscritos al fundar Naciones Unidas, es trasmitido por televisión como si de algún intercambio deportivo se tratara. Juegan con la vida y no les importa trasmitir tal despropósito en directo. Juegan a la muerte, alientan a los militares venezolanos a que deserten y reciben algunos efectivos al otro lado de la frontera, con clara vocación de provocación.

Transmisión en directo y con eco por radioemisoras adscritas al conglomerado comunicacional global que domina en buena parte de nuestra región.

Provocación oculta tras una supuesta ayuda humanitaria que debe entrar a Venezuela en contra de lo decidido por sus autoridades, para “salvar vidas”. Es una paradoja: ¡quienes por décadas no han hecho más que asesinar pueblos enteros, como es el caso de los Estados Unidos ahora dicen que pretenden salvar vidas! Y sus acólitos colombianos, que no han procurado de manera real o efectiva que el hambre, la desnutrición, la pobreza, la desigualdad social, desaparezcan del país, ahora fungen como paladines de la justicia y la democracia.

Una oligarquía tan incapaz que incluso, luego de dos siglos de continúo dominio, solo ha cosechado sufrimiento para las mayorías, ya que sus logros en materia económica y social son tan miserables que no alcanzamos a superar en algunas cifras a países como Haití, víctimas por décadas de invasiones y otras opresiones del poder global.

¿Podrá pasar este despropósito sin intervención efectiva de la justicia global que dice la comunidad internacional haber construido? ¿Podrá pasar este crimen sin que el pueblo colombiano los castigue por ello?

Mientras esto se dirime, para bien de las mayorías excluidas de nuestro país, pero también de Venezuela y otros países de la región, hay que esperar que el pueblo del país sometido a la pretensión golpista alcance a superar las limitantes de la dirección política de su país y construya gobierno propio, poder popular efectivo en todos y cada uno de los barrios y lugares de vivienda donde se concentran los millones que allí habitan. No hay otra manera de darle curso a un proceso anhelado de cambio, que torció su rumbo bajo la directriz del estatismo, de la matriz petrolera, y de la dirección política excluyente.

 

* Duque, Iván. “Palabras pronunciadas en la inauguración de la 39 Feria internacional del calzado, calzado, marroquinería, insumos y tecnología”, 5 de febrero de 2018

 

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Sábado, 23 Febrero 2019 06:28

Rusia acusó a EE.UU. de armar a opositores

Rusia acusó a EE.UU. de armar a opositores

El Gobierno ruso acusó ayer a Estados Unidos y a sus aliados de la OTAN de trabajar en planes para entregar armas a la oposición venezolana.


“Hay información acerca de que empresas estadounidenses y sus aliados de la OTAN trabajan en la cuestión de la compra de grandes lotes de armas y munición en un país de Europa del Este para transferirlos seguidamente a las fuerzas opositoras de Venezuela”, afirmó en rueda de prensa la portavoz de Exteriores, María Zajárova.


Mencionó ametralladoras pesadas, lanzagranadas automáticas, sistemas de defensa aérea portátiles (Mapnads) y varios tipos de artillería como posibles suministros, según la agencia Interfax.


Sostuvo que Estados Unidos –que apoya al autoproclamado presidente encargado de Venezuela y presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó– está planeando transferir las armas a la oposición de Venezuela “a principios de marzo” en varias tandas. Ello se hará con la ayuda de aviones de carga de “la empresa estatal (ucraniana de transporte y aviación) Antónov, entre otros”.


La portavoz del ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, aseguró que Estados Unidos está desplegando “fuerzas especiales y equipamiento militar cerca de la frontera venezolana”. Zajárova alegó que Estados Unidos planea cruzar la frontera “bajo el pretexto del envío de ayuda humanitaria”.


Rusia, que apoya al presidente venezolano, Nicolás Maduro, cree que se prepara “una peligrosa provocación a gran escala” liderada e instigada por Estados Unidos para hoy, con el “cruce de la frontera venezolana de un supuesto convoy humanitario que puede provocar enfrentamientos entre partidarios y opositores” del mandatario.


Con ello Washington pretende crear “un pretexto conveniente para una acción militar para apartar del poder al actual presidente legítimo del país”, recalcó la portavoz de Exteriores. Guaidó reafirmó este jueves en un “decreto presidencial” la autorización para el ingreso de la ayuda humanitaria que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro se niega a aceptar, y pidió a los militares actuar de acuerdo a su instrucción.


Mientras aumenta la tensión en la frontera, ayer se supo que los venezolanos que han salido del país a causa de la crisis política y económica son ya a 3,4 millones, de los que 2,7 millones se encuentran en otras naciones de América Latina, de acuerdo con la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).


Los organismos de Naciones Unidas manejaban hasta ahora la cifra oficial de 3 millones de refugiados y migrantes venezolanos, 2,4 millones de ellos en países de la región. “Las salidas continúan creciendo sin parar”, señalaron en un comunicado los dos organismos, que calculan que unos 5.000 venezolanos huyen de su país cada día, por lo que si continúa el ritmo la cifra total superará los 5 millones a finales de este año.


Colombia es el principal país de acogida, con 1,1 millones de inmigrantes y refugiados, seguido de Perú (506.000), Chile (288.000), Ecuador (221.000), Argentina (130.000) y Brasil (96.000), según las cifras publicadas ayer por OIM y Acnur.


“Los países de la región han mostrado una enorme solidaridad con los refugiados y migrantes de Venezuela, y han puesto en práctica hábiles soluciones para ayudarlos”, destacó el representante de Acnur y OIM para el país suramericano, Eduardo Stein. Pese a ello, “las cifras muestran la presión que sufren las comunidades de acogida y la necesidad de apoyo por parte de la comunidad internacional, en un momento en que ésta sigue con atención los acontecimientos políticos en Venezuela”, añadió.


Las agencias de la ONU subrayaron ayer también un fuerte aumento de las demandas de asilo por parte de ciudadanos venezolanos, ya que sólo en 2018 presentaron 232.000, de un total de 390.000 en los últimos cinco años.


El viceministro de Comunicación Internacional de Venezuela William Castillo, dijo que la Agencia de la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) manipula las cifras de migraciones de venezolanos, que de acuerdo al organismo se ubica en 3,4 millones. “No nos extraña de Acnur, que particularmente ha venido participando activamente, a través de algunos funcionarios de Venezuela y de la región con la manipulación de cifras que no demuestran la realidad del informe”, expresó durante una entrevista en la emisora Unión Radio.
El viceministro indicó que han pedido a la OIM ayuda, para que los países liberen la data estadística que manejan, y así “no se siga manipulando la opinión pública con la cifra”. Las autoridades venezolanas aseguraron en reiteradas ocasiones que tales cifras han sido manipuladas para argumentar las denuncias internacionales de crisis humanitaria, y promover una invasión a su territorio.

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Medea Benjamin, cofundadora del grupo antiguerra Código Rosa, interrumpió ayer la rueda de prensa convocada por Carlos Vecchio (a su lado), el presunto "embajador" en Washington nombrado por Juan Guaidó, autoproclamado "presidente encargado" de Venezuela.Foto de la cuenta de Twitter de Código Rosa

Nueva York. El gobierno de Donald Trump afirmó: el hemisferio occidental es "nuestra región", y con ello justifica su política de cambio de régimen de Venezuela, mientras el representante especial de Trump para Venezuela viajará para "apoyar la entrega" de la asistencia estadunidense programada para el sábado en la frontera de Colombia, adonde se trasladará el vicepresidente el próximo lunes para declarar que es hora de cambiar el régimen de Venezuela.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, afirmó que además de la preocupación estadunidense por la "enorme crisis humanitaria" en Venezuela, "también tenemos intereses de seguridad. Esta es nuestra región. No queremos que esto sea un Estado títere cubano en Venezuela", declaró en una entrevista para un programa matutino de NBC.

Agregó que "hay muchos intereses estadunidenses" en Venezuela y que el presidente Trump está determinado a proteger al pueblo estadunidense y proveer asistencia humanitaria a esta crisis real”. Indicó que este fin de semana "nosotros intentaremos entregar" cientos de toneladas de asistencia que "el pueblo estadunidense, nuestros contribuyentes, generosamente han pagado" (aunque no mencionó si se le preguntó a ese pueblo si deseaba hacerlo).

La Casa Blanca anunció que el vicepresidente Mike Pence viajará a Colombia el lunes para reunirse con los 14 integrantes del Grupo de Lima, con quienes se enfocará en la crisis en Venezuela "para definir pasos concretos de apoyo al pueblo venezolano y una transición a la democracia". Altos funcionarios del gobierno de Trump indicaron a McClatchy y a otros medios que Pence declarará en ese momento que "es hora de que Nicolás Maduro se haga a un lado".

A la vez, el Departamento de Estado anunció que Elliott Abrams, representante especial para Venezuela –quien fue codenado penalmente por mentir al Congreso durante el escándalo Irán-contras en los años 80 y encubrió la masacre de El Mozote, entre otras violaciones de derechos humanos en Centroamérica y quien ayudó a impulsar el fallido golpe de Estado en Venezuela en 2002– viajará a la base aérea militar de Homestead, en Florida, y de ahí a Cúcuta, Colombia, el 21 y 22 de febrero "para apoyar la entrega de asistencia humanitaria a la gente más vulnerable en Venezuela, en respuesta a la solicitud del presidente interino Juan Guaidó".

Abrams, agregó el comunicado, "encabezará la delegación del gobierno estadunidense" que acompañará el envío de asistencia desde Florida hasta Colombia por aviones militares, y donde se verá con el presidente colombiano y delegaciones de otros países.

En el transcurso de las semanas recientes, Trump y su equipo, junto con legisladores clave que han promovido esta operación de cambio de régimen, han dejado en la ambigüedad si están o no preparando el uso de fuerza militar en la confrontación con el gobierno de Maduro. Cuando se les ha preguntado al respecto, han repetido que "todas las opciones están sobre la mesa".

El miércoles, el almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, encargado de operaciones militares en Sudámerica y el Caribe, dijo que aunque el gobierno estadunidense está buscando una "solución diplomática" y que "la única invasión que existe ahora es la de los cubanos y rusos que están apoyando al régimen" de Nicolás Maduro, "nuestra obligación como militares profesionales es estar listos". ( https://www.jornada.com.mx/ 2019/02/21/mundo/022n1mun ).

Por otro lado, Washington sigue apostando por la disidencia y hasta por la rebelión de los militares contra el gobierno de Maduro en vísperas de la confrontación programada para el sábado, cuando el "presidente interino", bautizado así por el gobierno de Trump, llamó a la entrega de asistencia estadunidense en una maniobra coordinada con el régimen estadunidense.

El New York Times reportó este jueves que en una entrevista exclusiva, Hugo Carvajal, el ex jefe de inteligencia militar de Venezuela hasta 2012 y actual diputado del partido chavista, denunció a Maduro como "dictador" rodeado de un grupo de "corruptos" ligados con el narcotráfico y Hezbollah, pidió a los oficiales militares romper con su jefe antes de este sábado para apoyar el ingreso de la ayuda "humanitaria" y respaldar a la oposición.

El rotativo señala que lo de Carvajal es parte de "una ola de deserciones" de funcionarios y oficiales militares del gobierno y la presión sobre el presidente, a sólo tres días de "la posible confrontación por el paso de la ayuda humanitaria en la frontera con Colombia".

El propio Carvajal, reportó el rotativo, también ha sido acusado de participación en el narcotráfico por autoridades estadunidenses.

Algunos observadores comentaron que sus declaraciones al Times en esta coyuntura parecerían ser parte de un acuerdo de denunciar a su gobierno a cambio de algo.

Por otro lado, activistas antiguerra de Código Rosa irrumpieron en una conferencia de prensa convocada por Carlos Vecchio, el autoproclamado embajador venezolano del "interino" Guaidó en Washington. Medea Benjamin, cofundadora de la agrupación, subió al podio y declaró que “esta gente son un fraude, no representan al pueblo venezolano, están representando un golpe orquestado por Estados Unidos… esta gente aquí quiere llevar a Venezuela en un camino hacia la guerra civil e intervención estadunidense”. Una colega la acompañó con una pancarta: "No al golpe en Venezuela" ( https://twitter.com/codepink/ status/1098653554204565504 ).

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Viernes, 22 Febrero 2019 06:52

Réquiem por las FARC-EP

Réquiem por las FARC-EP

El partido FARC observa pasivamente, desde la oscura zanja del incumplimiento estatal, cómo Rodrigo Londoño y su círculo: Lozada y Alape entre otros, entierran en una tumba sin nombre 50 años de lucha del pueblo colombiano y el legado de Jacobo, Manuel, Alfonso y miles más que entregaron su vida en la lucha contra la más bárbara oligarquía de Latinoamérica. 

La constitución y la ley colombianas, es decir, la voluntad escrita de ésa oligarquía nacional, los manuales de buenos modales y de diplomacia, la corrección política y doctrinas del capitalismo con rostro humano son ahora las fuentes de pensamiento de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común. No ya el marxismo-leninismo, no el pensamiento bolivariano, ahora rige en este partido la biblia de la fraternidad y de la obediencia, el “Acuerdo Final para Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera”.


Del principio de crítica y autocrítica nada queda, no hay crítica contra el Estado y la oligarquía, como tampoco hay autocrítica respecto a lo que ya se sabe: el proceso de paz ha fracasado y fue un “error” entregar las armas sin que hubiese dado cumplimiento alguno del Acuerdo Final: 18% de implementación, falseamiento total a lo acordado en La Habana por la contraparte, 0.0 metros cuadrados de tierra para el campesinado y los exguerrilleros, más de 88 exrebeldes y sus familiares asesinados. ¿Qué pasará cuando a estos les deje de llegar el subsidio (menos de un mínimo) que solo cubre dos años del cual ya pasó uno?


El discurso de la reconciliación ha llegado a su límite, ha hastiando al movimiento social porque la reconciliación equivale a la conciliación. Sólo se puede construir un sujeto para la revolución creando antagonismos, no suavizándolos. La oligarquía con su Estado ha dejado claro que no tiene voluntad de ceder en nada y cuenta con plena determinación de revertir lo que está escrito. Duque no ha mostrado la más mínima intención de poner a andar la implementación y no tiene por qué hacerlo, pues no hay contraparte que lo obligue. Ha sido un “proceso de paz” mezquino, uno que consiste solo en la desmovilización de la guerrilla y ningún cambio real para los miserables de Colombia.


Resulta que el partido FARC es el ÚNICO partido de Colombia que se acoge plenamente a la ley de la burguesía nacional, no sólo de palabra sino también de hecho, ¡ley que ni esa burguesía cumple! Ello equivale al sometimiento absoluto de la organización a la voluntad de las clases dominantes en poder del Estado, a la sumisión del pensamiento. El partido no se piensa más allá de los límites institucionales. Cumple bien su mandato la línea hegemónica de la dirección del partido.


Cual señores feudales, rodeados del aura de la burocracia neoliberal, abrazados con la ONU, con “exparamilitares” y funcionarios del Estado, dirigentes del partido hicieron cumplir la voluntad de su majestad Juan Manuel Santos (ahora lo harán con Uribe 3): prohíben la protesta y la lucha de clases a sus propias bases bajo amenaza de represión estatal, censuran paros campesinos mientras hacen negocios con multinacionales en el sur del país, negocios que van en contra de los intereses de las poblaciones que durante décadas acogieron y protegieron a las FARC-EP. Recientemente hacen acuerdos electorales con el fascismo para “tener un candidato único”.


La fracción reformista de la dirigencia nacional del partido FARC, encabezada por sujetos que cada vez pierden mayor legitimidad interna y ganan más poder mediante su intermediación en los recursos para la reincorporación, recorre el país de foro en foro, legitimando unos acuerdos cuyo primer beneficiario de facto es el Estado y la burguesía internacional. Los excombatientes se mantienen en el partido no porque crean en él, sino porque los recursos de su reincorporación están atados a esa organización política y es ella la que nombra gente en el Consejo Nacional de Reincorporación (CNR). Cualquier opinión no autorizada puede significar quedar por fuera de la reincorporación.


Una mentira mil veces repetida se hace verdad, el credo del uribismo, hoy es usado por dirigencia hegemónica del partido FARC para engañar a su militancia. Se repite cual cántico en iglesia evangélica que las cifras de muertos y de violencia propia del conflicto armado se han reducido, de allí se deriva maliciosamente que el “Acuerdo Final” y su implementación es un éxito. Este argumento es falso, la única cifra de muertos que ha bajado significativamente es la de los militares estatales, considerando que van más de 88 ex guerrilleros asesinados. Es falsa, además, porque no reconoce distinciones en el ejercicio de la violencia, asemeja la lucha popular al terrorismo de Estado y al paramilitarismo, con ello se oculta la naturaleza social y política del conflicto armado, su historia, desconociendo que hay dos grandes bloques o clases en confrontación que no son evidentemente iguales, por eso su ejercicio de la violencia tampoco es equiparable. La reducción de muertes producto del conflicto se muestra como distractor, su precio no se muestra, como no se muestra que esa violencia simplemente toma otra forma mucho más degradada, se oculta la entrega de las comunidades al terror paramilitar, la impunidad de los criminales de Estado, la aceptación de la versión oficial de la historia, los incumplimientos del Estado, etc.


El Dr. Londoño llama hoy “arrepentidos” a quienes mantenemos una postura crítica frente al acuerdo, habría que pedirle que cuide sus propias redes, pues en el canal de YouTube del partido de la rosa consta una conferencia de Jacobo Arenas en 1990, en que dice esto exactamente:


“Hay gente que viene al movimiento revolucionario y al año está cansada o considera que se equivocó de vehículo y entonces pide que lo releven de esa tarea, pide que le cambien de frente de trabajo o simplemente plantea que él quiere irse para su casa, donde su mamá y su papá, cosas de esas, y otros a los 5 años, y otros a los 10 y otros a los 20, y otros a los 25 aun cuando se percaten de que ese es un grave error, pero su condición de clase no les permite que prolonguen su vida en un proceso revolucionario que puede que asuma muchos años, porque ellos no se casan con el proceso revolucionario, no hacen el compromiso con el proceso, sino como que hacen el compromiso de llegar al poder y cuanto antes mejor. Los verdaderos revolucionarios no hacemos ese tipo de compromiso, los verdaderos revolucionarios hacemos el compromiso de vanguardiar las luchas de nuestra clase y las luchas de nuestro pueblo… Por eso los otros se cansan de la lucha y con relativa facilidad caen envueltos en la promesas del gobierno, que puede que los vuelvan gobierno y después los sacan a patadas cuando la oligarquía considere que ya no les son útiles… Si asume el gobierno un compromiso para cambiar el medio ambiente de la vida económica, de la vida social, de las expresiones culturales de la nación colombiana, y en ese entorno nuevo, en ese medio ambiente distinto, entonces encaramos el problema del movimiento armado… Cuando hay plenas libertades democráticas, si para todo el mundo hay trabajo en Colombia y no hay hambre, miseria, desocupación, violencia, terror, hay educación para los hijos de todo el mundo… por qué no desmovilizamos la guerrilla… Porque se ha cumplido la esencia del planteamiento que hicimos nosotros desde un principio… Ese planteamiento no lo entendieron los que están hoy negociando con el gobierno y les dieron dádivas y además se cansaron de la lucha revolucionaria porque no tenían en su consciencia una elaboración ideológica de lo que significa el compromiso del revolucionario”.


Son los “arrepentidos” a que se refería Jacobo Arenas, los que nunca construyeron una verdadera conciencia, los que hoy agachan la cabeza ante los medios, a los que les da penita lo que hicieron por 50 años. Nada le molesta hoy más a la dirigencia de la FARC que los llamen por su nombre de guerra, les molesta porque se avergüenzan de su historia. ¿Qué pensaría Jacobo Arenas al ver que se desmovilizó una guerrilla a cambio de nada, de unos puestos en el Gobierno?


Jesús Santrich ha mantenido una posición limpia, honesta frente a lo que hoy son unos acuerdos fallidos, tuvo el carácter para denunciar el incumplimiento deliberado y prevenir al ELN, fue el único capaz de observar con verdadero criterio objetivo los “errores” del proceso de paz y por eso está preso. A los hoy todopoderosos integrantes de la dirección nacional del partido FARC les incomodaba mucho una voz que hiciera ver lo evidente, por eso se hizo necesario deshacerse de él inmediatamente (útil sería la DEA), curiosamente fue el ciego el que más vio.


A Iván Márquez le espera el mismo destino, hoy lo pretenden reducido, según Sandra Ramírez sus opiniones son personales y no expresan el sentir de la mayoría de exguerrilleros, algo improbable para quien conoce el estado del partido. Lo que se sabe con certeza es que las posturas políticas de la dirección dominante del partido encarnan bien las preocupaciones de la oligarquía y el Estado colombiano. Algún día sabremos por qué Juan Manuel y Enrique Santos se sintieron más cómodos llevando a Timochenko a La Habana para “agilizar el diálogo”, al parecer con Iván Márquez como jefe negociador no les resultaba posible alcanzar sus fines.


El argumento de moda en el partido FARC es que “ahora tenemos más aliados que los que teníamos en la guerra”, vale la pena preguntarle doctor Londoño, ¿qué entiende por “aliados” y a quién considera como tales, a la ONU acaso, o a los empresarios que algo dan para la reincorporación? Pero más importante es preguntarle: ¿qué costo tienen esos aliados, acaso no es otro que el de renunciar a cualquier proyecto de cambio, renunciar a transformar el orden, serían igualmente aliados si la FARC hubiera tomado alguna acción política en ése sentido?


¿Ha parado la oligarquía de usar todas las formas de lucha contra el pueblo, se ha roto con la estigmatización y los medios de guerra propagandística para llegar a la “batalla de ideas”? Es una tesis cuestionable, cuando se siguen lanzando sobre la población por la contraparte mentiras nuevas y viejas que profundizan representaciones sociales negativas sobre las FARC, por ejemplo, la supuesta acumulación de tierras por la guerrilla, su condición de guerrilla millonaria o las fantasías sobre las violaciones masivas. Esa guerra mediática se encuentra casi intacta, no es posible afirmar que los acuerdos de paz hayan contribuido a democratizar la sociedad en este sentido.


Para evidenciar lo anterior es bueno tomar un ejemplo. Muchos exguerrilleros se han quejado del monumento hecho con sus armas por la artista Doris Salcedo, el monumento es brillante porque refleja la realidad de lo que fue el acuerdo: pisotear a las FARC-EP. La obra sirve como un piso para que la oligarquía, el lumpen de las ciudades y funcionarios de organismos internacionales vayan a tomarse fotos, celebren su victoria y tal vez dejen algún centavo para la implementación del proceso de paz. ¿Y las palabras oficiales del partido al respecto? Seguramente las de felicitación a la artista. Como prístino detalle, hubo un “ritual de sanación” por el cual las “víctimas” martillaron las láminas de metal que salieron de las armas fundidas de las FARC-EP, creyeron que martillaban las armas de sus victimarios, pero fueron las armas de las FARC-EP las únicas que se fundieron, como consecuencia lógica, la guerrilla es la victimaria en el conflicto y el Estado y los paramilitares las víctimas. Primero se pisotea una historia y luego se implanta otra a martillazos.


Por otro lado, nos enseña con sus reproche y llamados de atención el señor Londoño que de la noche a la mañana los exguerrilleros han tomado la decisión individual, libre y autónoma de volverse delincuentes, así, introduce la tesis útil a los intereses estatales de que el Acuerdo es “excepcional” en su letra e implementación, que no existen incumplimientos, que lo que hubo fue un generoso regalo de la oligarquía a la guerrilla, de modo que cualquiera que disienta de la realidad objetiva del Acuerdo Final se convierte, necesariamente, en un disidente narcotizado. Como los exguerrilleros disfrutan hoy de las mejores condiciones de vida posible, no tienen ningún motivo válido para retirarse del proceso en pro de sobrevivir a la pobreza. Todo esto equivale a reemplazar el pensamiento histórico de las FARC-EP con el idealismo, liberal burgués: si según el máximo líder de la FARC, cada militante es responsable de su situación, pues su realidad es producto de su voluntad y no de la historia y la sociedad colombiana ¿qué diferencia hay entre esto y el pensamiento digno de cualquier centro de ideas neoliberales?


Se ha introducido la tesis de que existen “trabas burocráticas” a la implementación, según las cuales el partido de la rosa rosada se ha “enredado” ante su inexperiencia en los trámites estatales, de lo que se deduce que la implementación de los acuerdos tiene problemas técnicos, no políticos, haciendo creer que el Estado colombiano “no tiene la capacidad” de cumplir los acuerdos, pero que una vez se superen (por alguna razón mágica) las barreras administrativas, las mieles del acuerdo van a fluir a plenitud. Esta tesis sirve en esencia para ocultar una incómoda verdad: no existe tal cosa como una “traba burocrática”, existe la voluntad y las acciones concretas dirigidas tanto a no cumplir el acuerdo como reversarlo por parte del Estado.


Irónicamente, después de 50 años, no fue la oligarquía colombiana ni fueron los gringos los que acabaron con las FARC-EP, sino gente de “adentro”. Pero las mareas cambian y no se echa por tierra la dignidad de un pueblo y su legado tan impunemente. El pueblo colombiano es contradictorio, más sumiso que rebelde, pero como todos los pueblos tiene su punto de quiebre y allá hay que ir.

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Rusia quiere prohibir los móviles y las redes sociales a sus soldados para eliminar pistas de sus operaciones

Sitios web de investigación se han servido del contenido de las redes sociales de los soldados rusos para confirmar su participación en conflictos

Esta medida servirá, según la Duma, para proteger a los soldados de exposiciones peligrosas ante "supuestos socios"

Varios periodistas informaron que pudieron rastrear a reclutas en zonas como el este ucraniano, donde se supone que Rusia no tenía unidades activas

El Parlamento de Rusia ha votado para prohibir a sus soldados utilizar smartphones y las redes sociales después de que una serie de investigaciones basadas en fuentes abiertas hayan revelado la participación secreta de sus fuerzas en conflictos en el extranjero.


La Duma votó este martes para prohibir a los miembros de las fuerzas armadas publicar información en la red sobre sus unidades militares, despliegues y otra información personal, incluyendo fotos, vídeos e información de geolocalización. También les prohibirán llevar smartphones y otros dispositivos con acceso a Internet o que puedan almacenar información como fotografías. Los teléfonos antiguos no estarán prohibidos.


Autoridades rusas señalan que el veto es necesario para proteger información militar secreta de servicios de inteligencia extranjeros. El texto de la nueva ley hace referencia explícita a la reciente campaña militar de Rusia en Siria.


"Mientras nuestra información no esté protegida de aquellos considerados nuestros socios, estamos indefensos. El objetivo de la legislación no es el de complicar la vida de los soldados, sino el de protegerles de exposiciones peligrosas", ha asegurado Vladimir Bogodukhov, miembro del comité militar de la Duma.


Los militares rusos acostumbran a colgar fotografías y detalles de su servicio en las redes sociales Vkontakte y Odnoklassniki para no perder el contacto con sus colegas. No obstante, esta información ha sido la causa de que se abrieran investigaciones de código abierto para seguir las actividades que realizan las fuerzas rusas que combaten de forma secreta en Ucrania y Siria, a veces en vivo.


Concretamente, los datos publicados en redes sociales han permitido a periodistas rastrear unidades activas en el sudeste ucraniano, donde Rusia aseguró que no tenía presencia militar.


Un análisis del sitio web de investigación periodística Bellingcat llegó a detectar a soldados transportando un sistema de misiles de superficie que podría estar relacionado con el derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines. En un vídeo titulado Selfie Soldiers, el medio Vice News consiguió rastrear desde Rusia central a un soldado de Buryatia que había publicado fotos del este de Ucrania durante el conflicto.


Lo que suben a las redes también ha hecho más fácil el poder seguir a miembros de las fuerzas armadas rusas hasta Siria. En algunos casos, esta operación se llevó a cabo varias semanas antes de que el país anunciara su involucración en la guerra civil. Los perfiles se han utilizado también en diversas ocasiones para confirmar bajas de los soldados en el país sirio y en Ucrania, así como para elaborar informes sobre novatadas entre los reclutas.

Por Andrew Roth - Moscú

Traducido por Javier Biosca y Naiara Bellio

20/02/2019 - 18:24h

Publicado enInternacional
Miércoles, 20 Febrero 2019 06:30

Tratado INF: la nueva amenaza nuclear

Tratado INF: la nueva amenaza nuclear

En la mañana del 8 de diciembre de 1987 se reunieron Ronald Reagan y Mijail Gorbachov para firmar uno de los más importantes tratados de control de armamentos. Ese acuerdo prohibía el emplazamiento de misiles nucleares de alcance intermedio en Europa y en la antigua Unión Soviética. Esos sistemas de armamentos eran considerados altamente desestabilizadores y representaban un gran riesgo. El tratado INF fue considerado uno de los más relevantes para reducir el peligro de una confrontación nuclear.

Pero hace dos semanas Donald Trump anunció el retiro de su país de ese tratado. Rusia indicó días más tarde que haría lo mismo. Si en un plazo de seis meses las partes no llegan a un nuevo acuerdo, el convenio será abrogado. El abandono del tratado INF ha pasado casi desapercibido. Un poco de historia es útil para colocar este acontecimiento en una perspectiva adecuada.

A mediados de los años 1970 la Unión Soviética había alcanzado un estado de paridad nuclear con Estados Unidos. Cada una de las dos potencias poseía alrededor de 30 mil cargas atómicas estratégicas desplegadas en misiles intercontinentales, bombarderos y submarinos estratégicos. Y en 1976 la Unión Soviética comenzó a desplegar en su territorio misiles SS-20, con un alcance de 5 mil kilómetros. Esos misiles podían alcanzar cualquier blanco en Europa en cuestión de minutos.

En respuesta, Estados Unidos y la OTAN decidieron emplazar misiles Pershing II, de alcance intermedio, en varias localidades de Europa. Éstos tenían gran precisión (un círculo de error probable de 30 metros) y la capacidad de llegar a sus objetivos en la URSS en unos seis o 10 minutos, dependiendo de la distancia de cada blanco. Para los mandos soviéticos, eso significaba que tendrían menos de tres o cuatro minutos para decidir si respondían a un ataque, lo que implicaría el desencadenamiento de todas las fuerzas nucleares soviéticas. Definitivamente, los misiles de alcance intermedio se habían convertido en factor altamente desestabilizador.

El abandono del tratado INF implica el retorno a una era de inestabilidad y puede inaugurar una nueva fase en la carrera de armamentos nucleares. Washington lleva varios años diciendo que Rusia ha estado incumpliendo el tratado, mientras Moscú ha insistido en que las violaciones al acuerdo vienen de Estados Unidos. Es muy probable que Rusia haya incurrido en violaciones a éste, pero los medios estadunidenses nunca han informado con objetividad sobre las graves transgresiones de Estados Unidos a este tratado.

En 2009 la administración de Obama comenzó a desplegar el sistema Aegis (o égida en español), de defensa anti-balística, en Polonia y Rumania para contrarrestar la supuesta amenaza de misiles balísticos intercontinentales lanzados desde Irán. El tratado INF sólo prohíbe los armamentos ofensivos, así que una defensa contra una supuesta amenaza iraní no contravenía el acuerdo.

Sin embargo, un trabajo publicado recientemente por el físico Theodore Postol (experto en armamentos nucleares, del MIT) revela que los sistemas Aegis tienen la misma plataforma mecánica y electrónica que se utiliza en los navíos de la armada estadunidense y eso les permite soportar el lanzamiento de misiles ofensivos, lo que constituye una seria contravención del tratado INF. En efecto, el Aegis permite lanzar misiles de defensa antiaéreos, pero también es compatible con el lanzamiento de misiles crucero, que sólo tienen capacidad ofensiva.

El análisis de Postol (thebulletin.org) muestra que el sistema Aegis tiene un radar insuficiente y misiles demasiado lentos para contrarrestar los supuestos misiles intercontinentales lanzados desde Irán. Según este analista, el Aegis sería inútil para neutralizar un supuesto ataque desde Irán. Esto refuerza la hipótesis de que los misiles emplazados en la plataforma Aegis estarían más bien orientados hacia su capacidad ofensiva, en cuyo caso la percepción rusa estaría justificada. Si la supuesta amenaza iraní ha sido un pretexto para emplazar el sistema Aegis, estaríamos en presencia de uno de los más graves desaciertos en la historia diplomática.

Hoy, la república estadunidense se encuentra más amenazada que nunca. Pero esa amenaza viene desde sus entrañas. Y la belicosidad que existe hoy en Estados Unidos frente a Rusia y Teherán recuerda las palabras de George Kennan, uno de los arquitectos de la política de contención frente a la Unión Soviética en la guerra fría: "No existe nada más egocéntrico que una democracia acosada. Muy rápidamente se convierte en víctima de su propia propaganda de guerra". Es exactamente lo que le ha ocurrido a Estados Unidos.

Muchos años después de la firma del tratado INF, aquel 8 de diciembre de 1987, se supo que la fecha había sido escogida por el astrólogo personal de la señora Nancy Reagan, lo cual recuerda las palabras de Casio (en Julio César, acto segundo, Shakespeare), "la culpa, mi querido Bruto, no está en las estrellas, sino en nosotros, que aceptamos ser unos mentecatos".

Twitter: @anadaloficial

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Trump firma una orden para crear la Fuerza Espacial de EEUU

El presidente de EEUU ha firmado este martes la Directiva de Política Espacial 4, que sienta las bases de una iniciativa legislativa para crear una nueva rama de las Fuerzas Armadas dedicada a abordar las amenazas en el espacio exterior.


El presidente de EEUU, Donald Trump, ha firmado este martes una orden para crear la Fuerza Espacial de Estados Unidos, una nueva rama de las Fuerzas Armadas dedicada a abordar las amenazas en el espacio exterior.


"Nuestro destino, más allá de la Tierra, no es sólo un asunto de identidad nacional, sino de seguridad nacional", ha dicho el mandatario tras la firma de la Directiva de Política Espacial 4, que sienta las bases de una iniciativa legislativa para crear la Fuerza Espacial.


La Casa Blanca ha recalcado que, de esta forma, se da "un paso estratégico" para "garantizar la dominación espacial estadounidense". La medida reclama al Departamento de Defensa que desarrolle una propuesta legislativa para crear así una sexta rama de las Fuerzas Armadas, que en un principio quedaría bajo mando de la Fuerza Aérea.


Asimismo, ha señalado que la propuesta legislativa "recogerá la visión" del presidente y permitirá a esta Fuerza Espacial "fortalecer la capacidad de EEUU para competir, disuadir y ganar en un campo cada vez más contestado".


Además, permitirá "organizar, entrenar y equipar a los combatientes del espacio con capacidades de siguiente generación" y "maximizará la capacidad de guerra y lucha por el espacio mientras se minimiza la burocracia".
En este sentido, ha reiterado que el espacio es "un interés nacional vital" dado que "el uso del espacio es necesario para garantizar la seguridad del país, proteger vidas y apoyar el estilo de vida", antes de agregar que Trump "sabe que la guerra está cambiando y que el espacio es ahora un campo de batalla como el aire, la tierra y el mar".
La creación de esta Fuerza Espacial requiere de la aprobación del Congreso. Trump afirmó en mayo de 2018 que EEUU "tiene cada vez más presencia en el espacio, tanto militar como de otro tipo", por lo que estaba sopesando "seriamente" crear esta nueva rama de las Fuerzas Armadas.
Como argumento, los defensores de la Fuerza Espacial recuerdan que China y Rusia tienen ya su rama especializada en el espacio.

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