Jueves, 19 Noviembre 2009 09:03

La Revolución Bolivariana y la Paz

Conozco bien a Chávez; nadie como él sería más renuente a derramar la sangre entre venezolanos y colombianos, dos pueblos tan hermanos como los cubanos que viven en el este, el centro y el extremo oeste de nuestra Isla. No tengo otra forma de expresar el grado de hermandad que existe entre venezolanos y colombianos.

La calumniosa imputación yanki de que Chávez planea una guerra contra la vecina Colombia llevó a un influyente órgano de prensa colombiano a publicar el pasado domingo, 15 de noviembre, bajo el título de "Tambores de guerra", un despectivo e injurioso editorial contra el Presidente venezolano, donde se afirma entre otras cosas que "Colombia debe tomar con toda seriedad la que constituye la más grave amenaza a su seguridad en más de siete décadas pues esta proviene de un Presidente que, además, es de formación militar..."

"La razón -prosigue- es que cada vez son mayores las posibilidades de una provocación que puede ir desde un incidente fronterizo hasta un ataque contra instalaciones civiles o militares en Colombia."

Más adelante el editorial añade como algo probable "...que Hugo Chávez intensifique sus ataques contra los ‘escuálidos‘ -remoquete con el que identifica a sus opositores-, y trate de sacar del poder municipal o regional a quienes lo contradicen. Ya lo hizo con el alcalde de Caracas... y ahora quiere intentarlo con los gobernadores de los estados fronterizos con Colombia, que rehúsan someterse a su férula... Un choque con fuerzas colombianas o la acusación de que elementos paramilitares planean acciones en territorio venezolano puede ser la excusa que necesita el régimen chavista para suspender las garantías constitucionales."

Tales palabras sirven solo para justificar los planes agresivos de Estados Unidos y la burda traición a su Patria de la oligarquía y la contrarrevolución en Venezuela.

Coincidiendo con la publicación de ese editorial, el líder bolivariano había escrito su artículo semanal "Las líneas de Chávez", en el cual enjuicia la impúdica concesión de siete bases militares a Estados Unidos en suelo de Colombia, un territorio que posee 2 050 kilómetros de frontera con Venezuela.

En ese artículo, el Presidente de la República Bolivariana, explicó con valentía y lucidez su posición.

"...lo dije este viernes en el acto por la paz y contra las bases militares de Estados Unidos en suelo colombiano: estoy en la obligación de llamarlos a todos y todas a prepararnos para defender la Patria de Bolívar, la Patria de nuestros hijos. Si no lo hiciera, estaría cometiendo un acto de alta traición... Nuestra Patria es hoy libre y la defenderemos con la vida. Venezuela nunca más volverá a ser colonia de nadie: nunca más estará de rodillas frente a invasor o imperio alguno... el gravísimo y trascendente problema que tiene lugar en Colombia no puede pasar inadvertido por los gobiernos latinoamericanos..."

Más adelante añade conceptos importantes: "...todo el arsenal bélico gringo, contemplado en el acuerdo, responde al concepto de operaciones extraterritoriales... convierte al territorio colombiano en un gigantesco enclave militar yanki..., la mayor amenaza contra la paz y la seguridad de la región suramericana y de toda Nuestra América."

"El acuerdo... impide que Colombia pueda ofrecerle garantías de seguridad y respeto a nadie: ni siquiera a los colombianos y colombianas. No puede ofrecerlas un país que ha dejado de ser soberano y que es instrumento del  ‘nuevo coloniaje‘ que avizorara nuestro Libertador."

Chávez es un verdadero revolucionario, pensador profundo, sincero, valiente e incansable trabajador. No llegó al poder mediante un golpe de Estado. Se sublevó contra la represión y el genocidio de los gobiernos neoliberales que entregaron los enormes recursos naturales de su país a Estados Unidos. Sufrió prisión, maduró y desarrolló sus ideas. No llegó al poder a través de las armas a pesar de su origen militar.

Tiene el gran mérito de haber iniciado el difícil camino de una Revolución social profunda partiendo de la llamada democracia representativa y la más absoluta libertad de expresión, cuando los más poderosos recursos mediáticos del país estaban y están en manos de la oligarquía y al servicio de los intereses del imperio.

En solo 11 años, Venezuela logró los más altos avances educacionales y sociales alcanzados por un país en el mundo, a pesar del golpe de Estado y los planes de desestabilización y descrédito impuestos por Estados Unidos.

El imperio no decretó un bloqueo económico contra Venezuela -como hizo con Cuba- tras el fracaso de sus golpes sofisticados contra el pueblo venezolano, porque se habría bloqueado a sí mismo dada su dependencia energética del exterior, pero no ha renunciado a su propósito de liquidar el proceso bolivariano y su generoso apoyo en recursos petroleros a los países del Caribe y Centroamérica, sus amplias relaciones de intercambio con Suramérica, China, Rusia, y numerosos Estados de Asia, África y Europa. La Revolución Bolivariana goza de simpatías en amplios sectores de todos los continentes. Duele especialmente al imperio sus relaciones con Cuba, después de un bloqueo criminal contra nuestro país que ha durado ya medio siglo. La Venezuela de Bolívar y la Cuba de Martí, a través del ALBA, promueven nuevas formas de relaciones e intercambios sobre bases racionales y justas.

La Revolución Bolivariana ha sido especialmente generosa con los países del Caribe en momentos sumamente graves de crisis energética.

En la nueva etapa que vivimos, la Revolución en Venezuela se enfrenta a problemas enteramente nuevos que no existían cuando, hace casi exactamente 50 años, triunfó en Cuba nuestra Revolución.

El tráfico de drogas, el crimen organizado, la violencia social y el paramilitarismo, apenas existían. En Estados Unidos no había surgido todavía el enorme mercado actual de drogas que el capitalismo y la sociedad de consumo han creado en ese país. Para la Revolución, en Cuba no significó un gran problema combatir el tránsito de drogas e impedir su introducción en la producción y consumo de las mismas.

Para México, Centroamérica y Suramérica estos flagelos significan hoy una creciente tragedia que está lejos de haber superado. Al intercambio desigual, el proteccionismo y el saqueo de sus recursos naturales, se sumaron el tráfico de drogas y la violencia del crimen organizado que el subdesarrollo, la pobreza, el desempleo y el gigantesco mercado de drogas de Estados Unidos han creado en las sociedades latinoamericanas. La incapacidad de ese país imperial y rico para impedir el tráfico y consumo de drogas, dio lugar en muchas partes de América Latina al cultivo de plantas cuyos valores como materia prima para las drogas superaban muchas veces el de los demás productos agrícolas, creando gravísimos problemas sociales y políticos.

Los paramilitares de Colombia constituyen hoy la primera tropa de choque del imperialismo para combatir la Revolución Bolivariana.

Por su origen militar, precisamente, Chávez conoce que la lucha contra el narcotráfico es un vulgar pretexto de Estados Unidos para justificar un acuerdo militar que responde por entero a la concepción estratégica de Estados Unidos al finalizar la guerra fría, para extender su dominio del mundo.

Las bases aéreas, los medios, los derechos operativos y la impunidad total otorgada por Colombia a militares y civiles yankis en su territorio, no tienen nada que ver con el combate al cultivo, la producción y el tráfico de drogas. Este constituye hoy un problema mundial; se extiende ya no solo por los países de Suramérica, sino también comienza a extenderse al África y otras áreas. Reina ya en Afganistán, a pesar de la presencia masiva de las tropas yankis.

La droga no debe ser un pretexto para establecer bases, invadir países y llevar la violencia, la guerra y el saqueo a los países del Tercer Mundo. Es el peor ambiente para sembrar virtudes ciudadanas y llevar la educación, la salud y el desarrollo a otros pueblos.

Se engañan los que creen que dividiendo a colombianos y venezolanos tendrán éxito en sus planes contrarrevolucionarios. Muchos de los mejores y más humildes trabajadores en Venezuela son colombianos, y la Revolución les ha llevado educación, salud, empleo, derecho a la ciudadanía y otros beneficios para ellos y sus seres más queridos. Juntos, venezolanos y colombianos defenderán la gran Patria del Libertador de América; juntos lucharán por la libertad y la paz.

ÂíLos miles de médicos, educadores y demás colaboradores cubanos que cumplen sus deberes internacionalistas en Venezuela estarán junto a ellos!

Fidel Castro Ruz
Noviembre 18 de 2009.
2 y 23 p.m.
Publicado enInternacional
Al menos 18 personas resultaron muertas ayer en dos atentados suicidas en el noroeste de Pakistán. El más grave de ellos tuvo por objetivo la sede de los servicios secretos en Peshawar, la capital de esa región, lo que constituye un claro mensaje al Ejército, que desde hace un mes lleva a cabo una ofensiva contra los talibanes en Waziristán del Sur. Al otro lado de la frontera, en Afganistán, los hermanos ideológicos de esos insurgentes se responsabilizaron de otro ataque suicida contra un convoy militar que dejó 24 heridos, incluidos nueve soldados de la OTAN.

Apenas despuntaba el día cuando el suicida de Peshawar llegó en una camioneta a la sede del Inter Services Intelligence (ISI). Los soldados de guardia sospecharon porque circulaba en dirección contraria y abrieron fuego, pero no lograron evitar que detonara sus 180 kilos de explosivos, destruyendo una parte importante del edificio de tres plantas.

“Siete militares y tres civiles han resultado muertos y otras 60 personas heridas”, informó un comunicado militar. Se trata de la segunda vez este año que los insurgentes atentan contra el ISI.

El pasado mayo, un comando suicida asaltó un edificio de Lahore compartido por esa agencia de espionaje y la policía, con un saldo de 30 muertos. A pesar de su pasado de apoyo a los grupos islamistas, el ISI se ha granjeado la enemistad de los talibanes paquistaníes (TTP) por sus operaciones contra Al Qaeda, organización con la que muchos de aquéllos han establecido lazos.

Pocas horas después, otro suicida causaba ocho muertos, entre ellos cinco policías, en una comisaría de Bannu, la puerta de entrada a Waziristán del Norte, una de las siete agencias tribales que sirven de refugio a los radicales. Es el quinto atentado en seis días que sufre el noroeste de Pakistán. Los talibanes aliados con Al Qaeda prometieron intensificar sus ataques en respuesta a la ofensiva terrestre del Ejército contra su feudo de Waziristán del Sur. Han causado 400 muertos en el último mes.

Las regiones tribales paquistaníes fronterizas con Afganistán se han convertido en un bastión del TTP. Esta organización, que reúne a varios grupos de talibanes paquistaníes, ha permitido reconstruir sus fuerzas a Al Qaeda y facilitado bases en la retaguardia a los talibanes afganos, después de que EE UU les expulsara del poder en Kabul en 2001. Así, los talibanes afganos han logrado renacer de sus cenizas y plantear un grave desafío a las fuerzas internacionales desplegadas en Afganistán.

Ayer mismo, sus portavoces se atribuyeron el atentado suicida contra un convoy militar a las puertas de Camp Phoenix, una base norteamericana próxima al aeropuerto de Kabul donde se entrena a la policía y al Ejército afganos. No causó víctimas mortales, pero hubo 24 heridos.

ÁNGELES ESPINOSA - Teherán - 14/11/2009

Publicado enInternacional
Abandonados a su suerte por las autoridades y rechazados para hacer cualquier  tipo de trabajo a causa de su discapacidad, un grupo de ex soldados camboyanos que fue víctima de minas antipersonales, mientras luchaba contra el Jemer Rojo, sobrevive  como músico de las propinas y donativos de los turistas que visitan los templos de Angkor.

Chuet Thom, de 38 años, pisó una mina en 1991 mientras patrullaba en la provincia de Oddar Manchey, entonces una de las zonas donde el Jemer Rojo se había hecho fuerte. Perdió los dos brazos, una pierna y sufrió heridas en el rostro que lo dejaron ciego.

"Me sentía muy mal. El Gobierno no nos daba ninguna ayuda. Me quería morir", recuerda Thom, miembro del grupo instalado en Preah Khan, uno de los monumentos de Angkor, complejo declarado Patrimonio de la Humanidad.

A su lado, Srong Ra toca el khim, instrumento de cuerda que le costó cinco años aprender a manejar. "Después del accidente nadie nos ayudaba. No teníamos esperanza hasta que empezamos con la música", dice Ra.

La música devolvió una vaga esperanza a estas personas que, en su mayoría, llegaron a valorar el suicidio como un remedio a sus mutilaciones.

En la última década se ha reducido drásticamente el empleo, producción y comercio de minas antipersonales en  el mundo, gracias al  Tratado para la Prohibición de Minas, que entró en vigor el 1 de marzo de 1999, pero aún hay 70 países afectados por ellas y es insuficiente la asistencia prestada a los supervivientes.

Así lo destaca el Informe 2009 del Monitor de Minas Terrestres (organización galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 1997), que fue difundido ayer,  a pocas semanas de que se celebre la Segunda Conferencia de Revisión de dicho tratado en la ciudad colombiana de Cartagena.

Según el documento, en los últimos diez años, los Estados que forman parte del Tratado destruyeron 44 millones de minas y restos de explosivos de guerra en aproximadamente 3.200 kilómetros cuadrados de territorio y cada año se reduce significativamente el número de nuevas víctimas. En 2008 se registraron 5.197.

Para Steve Gosse, de la organización no gubernamental Human Rights Watch, participante en la coalición antiminas, uno de los grandes éxitos del Tratado es haber logrado reducir el empleo de estos artefactos por parte de los gobiernos.  Solo Rusia (en Chechenia) y Birmania han utilizado minas antipersonales, en los últimos años.

Actualmente las fuerzas irregulares son  las que  más utilizan, pero  uno de los grupos más prolíficos son las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC),  destacó  Gosse.

En 2008, según el informe, las FARC fueron las que más minas usó en Colombia y también en el mundo. Además, se informó del empleo de minas antipersonales en 2008 en Afganistán, por parte de los talibanes. Los Tigres tamiles de Liberación las utilizan en  Sri Lanka, seguidos del Ejército de Liberación Nacional Karen, en Birmania.

El 80 por ciento de los Estados son   parte del Tratado y otros 39 aún están fuera, entre ellos grandes potencias como Estados Unidos, China y Rusia, que en conjunto cuentan con la mayor parte de los 160 millones de minas antipersonales que almacenan los países no adheridos.

Se calcula que China tiene almacenadas 110 millones, Rusia 24’5 millones y Estados Unidos. 10’4 millones.

La producción de minas ha disminuido en la última década y 38 países han cesado su producción, con lo que solo quedan 13 países como productores potenciales.

Solo tres, Bielorrusia, Grecia y Turquía, no cumplieron con el plazo para la destrucción de sus reservas en 2008 y siguen en situación de violación de sus obligaciones.

Cita en Cartagena

El foco de la segunda conferencia mundial contra las minas antipersonales será la atención a las víctimas de estos artefactos, que dejan miles de muertos y heridos en el mundo cada año, informó el vicepresidente de Colombia, Francisco Santos.

También se busca ejercer presión internacional sobre los grupos irregulares que las colocan en distintos países.

La Segunda Conferencia de Examen del  Tratado  sobre la Prohibición de Minas Antipersonales se realizará del 29 de noviembre al 4 de diciembre en la ciudad colombiana de Cartagena.

Para garantizar el cumplimiento del Tratado, el mismo establece la realización de reuniones periódicas de examen o citas en las que los Estados que forman parte informan sobre avances y dificultades en la aplicación del convenio. La primera cumbre examen se realizó en Nairobi,  Kenia, en 2004.

Santos, quien encabeza el comité organizador de la conferencia, informó que cancilleres, ministros y altos delegados de 156 países miembros asistirán a la cita en Cartagena, entre ellos Raila Odinga, primer ministro de Kenia, así como los vicepresidentes de Perú, Guatemala y Panamá. AP


Publicado enInternacional
Jueves, 12 Noviembre 2009 13:56

Atacará EEUU a Venezuela?

Los medios de comunicación destacan un supuesto peligro de guerra entre dos países hermanos como Colombia y Venezuela.  Sin embargo, detrás de los tambores y trompetas se sitúa el verdadero peligro: la escalada militar de EEUU en Colombia.  El gobierno norteamericano tiene en su lista de enemigos al gobierno bolivariano de Venezuela.  Washington participó activamente en el golpe militar-empresarial de 2002 que separó al presidente Hugo Chávez de la presidencia por dos días.
 
Los funcionarios de los presidentes Bush (2001-2009) y Obama (2009 - ) han conspirado para debilitar al gobierno de Caracas mediante tácticas diplomáticas y militares.  En este último caso, Washington le negó repuestos de armas bélicas a Venezuela por encontrarse en su lista de países enemigos.  También le prohibió a Brasil y a Francia que le vendiera armamento.  Venezuela le compró las armas a Rusia.
 
El presupuesto militar anual de Venezuela es de 2 mil millones de dólares.  Está cerca del 0.3 por ciento del presupuesto de EEUU.  Representa como la tercera parte de los presupuestos militares de Colombia y Chile, respectivamente.  En la actual coyuntura, Venezuela teme que el gobierno colombiano sea empujado por EEUU para actuar de manera irresponsable.
 
Afortunadamente, Bogotá ha dicho que no tiene intenciones de atacar a Venezuela.  Sin embargo, hace pocos días firmó con Washington un tratado mediante el cual este país ocupará siete bases militares en las proximidades de la frontera con el país vecino.  EEUU comenzará a reconstruir la base militar de Palanquera –cerca de Bogotá– con un presupuesto de 48 millones de dólares aprobados por el Congreso.
 
La justificación que le dio la Fuerza Aérea al Congreso de EEUU para solicitar los 48 millones de dólares para Palanquera es una declaración de guerra.  Se puede resumir en seis puntos:
 
1. Según la Fuerza Aérea de EEUU, “Palanquera garantiza las operaciones del espectro completo por toda América del Sur”.  Por espectro completo se entiende la utilización de todas las ramas de las fuerzas armadas en forma simultánea.
 
2. El presupuesto aprobado dice que “la seguridad y estabilidad de EEUU están bajo amenaza constante por gobiernos anti-norteamericanos, las insurgencias terroristas financiadas con el narcotráfico, la pobreza endémica y los frecuentes desastres naturales”.  Una declaración de este tipo supone que EEUU está en estado de guerra permanente no sólo contra todos los pueblos del mundo, también con su propia gente.
 
3. Agrega que “la fuerte relación de cooperación en seguridad (con Colombia) ofrece una oportunidad para conducir operaciones de espectro completo por toda Sudamérica”.  En este párrafo se puede entender la preocupación que tiene Venezuela de que Colombia se convierta en el “porta-aviones” de EEUU.
 
4. “La ubicación aislada (de la base) ayudará las capacidades de Seguridad Operativa y la Protección de Fuerza, minimizando el perfil de la presencia militar de EEUU”.
 
5. La solicitud de la Fuerza Aérea confiesa que su “intención es utilizar la infraestructura existente el máximo posible, mejorar la capacidad de EEUU para responder rápidamente a una crisis y asegurar el acceso regional y la presencia de EEUU a un costo mínimo”.
 
6. El documento de la Fuerza Aérea, dice también que “aumentará nuestras capacidades de ‘guerra expedita’, es decir, organizar a las fuerzas armadas de una nación para luchar en el exterior, especialmente cuando están ya ubicadas en bases militares extranjeras”.
 
- Marco A. Gandásegui, hijo, es docente de la Universidad de Panamá e investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) Justo Arosemena. http://marcoagandasegui.blogspot.com
Publicado enInternacional
La guerra de Afganistán se parece cada vez más a lo que para Estados Unidos fue Vietnam: un conflicto sangriento, impopular y destinado a la derrota. El domingo, miles de personas asistieron en todo el país a los tradicionales homenajes en el aniversario del armisticio de la I Guerra Mundial. La asistencia a la ofrenda floral en el Cenopath, en Whitehall, encabezada por la reina y por los primeros ministros aún vivos, cuadruplicó la de otros años.

Hoy, cientos de personas se han concentrado en Wootton Bassett, junto a la base de la RAF en Lynehan, para recibir los cadáveres de seis soldados británicos tiroteados la semana pasada por un afgano que formaba parte de los cientos de policías entrenados por las fuerzas británicas. Desde que hace un año la Legión Británica empezó a homenajear a los muertos a medida que sus ataúdes van llegando a Reino Unido, los homenajes fúnebres en Wootton Bassett se han convertido en símbolo de las penurias de esa guerra.

Los británicos ven cada vez con más preocupación un conflicto que empezó hace ya ocho años y al que no ven salida. El escepticismo se ha ido acentuando a medida que se incrementaba el número de bajas: la mitad de los 230 soldados británicos fallecidos en Afganistán ha muerto en el último año. Otros cientos son víctimas de amputaciones horrorosas.

Una encuesta difundida este domingo por la BBC revela que el 64% de los británicos cree que la guerra no se puede ganar, el 63% opina que las fuerzas británicas deberían retirarse lo antes posible y el 52% que no vale la pena combatir debido a los enormes niveles de corrupción que se dan en el país. El último ejemplo han sido las fraudulentas elecciones presidenciales.

Disculpas por mala redacción

El primer ministro Gordon Brown se ha visto obligado hoy a disculparse públicamente ante Jacqui Janes, la madre de un soldado muerto en Afganistán, a la que había enviado una carta de condolencia llena de faltas ortográficas. La polémica quizás no hubiera llegado a mayores, entre otras cosas porque los problemas de visión que sufre el primer ministro hacen que tenga una caligrafía particularmente difícil. Pero el diario The Sun publicó el lunes la carta de Brown y hoy ha publicado también la transcripción de la dura conversación telefónica que mantuvieron el domingo la señora Janes y el primer ministro.

La polémica es muy significativa políticamente por dos razones. Primero, porque pone en evidencia la brutal campaña personal contra Brown emprendida por ese tabloide, que semanas atrás anunció que pedirá el voto para el conservador David Cameron en las próximas elecciones. Y, segundo, porque los ataques de Jacqui Janes son un reflejo del enorme malestar que hay en el Ejército británico por lo que consideran falta de medios puestos a su disposición por el Gobierno en Afganistán.

La madre se ha declarado muy ofendida porque Brown llama a Jamie Janes con el apellido James, mucho más corriente en Reino Unido. Además, en un momento parece haber hecho una corrección en el nombre de pila en lugar de empezar la carta de nuevo y parece cometer faltas de ortografía que más parecen debidas a la manera de escribir que a dejadez.

Sin embargo, la publicación de la conversación privada entre los dos, que la señora Janes grabó y luego hizo llegar al diario, ha provocado más reacciones a favor del primer ministro que a favor de la madre. La BBC ha recibido miles de llamadas y correos electrónicos y seis de cada 10 son de apoyo a Brown porque consideran que la publicación de una conversación privada esconde objetivos políticos y entienden que el primer ministro ha demostrado su interés por el caso al escribir de puño y letra a pesar de sus dificultades de visión, cuando podía haberse limitado a firmar una carta escrita en ordenador por sus ayudantes.

Pero Jacqui Janes no es una madre cualquiera: su hijo era la quinta generación de soldados en la familia y ella parece estar muy bien informada sobre lo que piensa el Ejército acerca de la guerra en Afganistán y las penurias de su equipamiento.

Cree que Jamie murió por falta de medios. "Conozco todas y cada una de las heridas que sufrió mi hijo aquel día. Sé que podía haber sobrevivido pero se desangró hasta la muerte. ¿Qué pensaría usted, señor Brown, si un hijo suyo, Dios no lo quiera, hubiera hecho lo que creía que tenía que hacer para defender a la reina y a la patria y hubiera muerto por la falta de helicópteros? Lo entiende, señor Brown, por falta de equipamiento", le dice.

Brown se empeña en negar que en la carta hubiera faltas de ortografía y no se disculpa por ellas, aunque sí pide perdón por las ofensas que la carta parece haberle causado a la madre. "Nunca he dicho que la carta me faltara el respeto. Son las faltas lo que me parece una falta de respeto", le replica ella.

"Alguien dijo hace muchos años que el mayor enemigo nuestro ejército era el Tesoro. Y tenían razón", le espeta en otro momento. "Sé que nuestro Gobierno ha dejado abandonadas a nuestras tropas", añade. Y llega al detalle de echarle en cara al primer ministro que vaya a enviar 500 soldados en lugar de "los 2.000 que necesitan". "Nadie ha pedido 2.000 soldados más", le replica Brown, aunque corta la discusión porque "no quiero entrar en un debate político sobre eso".

Por Walter Oppenheimer | Londres 10/11/2009
Publicado enInternacional
Jueves, 29 Octubre 2009 19:52

EE.UU. La carrera armamentista terrorista

El Senado de EEUU aprobó en octubre de 2009 el presupuesto militar más elevado para un país en la historia humana: Un total de 626 mil millones de dólares. Esta suma no incluye otros 400 mil millones que EEUU está invirtiendo en sus guerras en Irak y Afganistán. La suma representa casi la mitad del presupuesto total de EEUU. Esta tendencia “suicida” no es novedosa. Muchos analistas señalan que es precisamente la economía de guerra norteamericana la que alimenta la demanda de una economía capitalista insaciable.
 
Dicen que sin guerra no hay crecimiento. Ahora el lema cambió: sin guerra no hay recuperación económica. Los ideólogos de Washington insisten en que el armamentismo, las guerras y la destrucción masiva son muy saludables para un paciente enfermo como el capitalismo norteamericano. (Cuando no había crisis decían que el armamentismo era la medicina necesaria para no enfermarse).
 
Gran Bretaña es el país que sigue en importancia en términos de gastos militares. Pareciera increíble pero es cierto: Gran Bretaña tiene un presupuesto bélico de 50 mil millones de dólares. Aproximadamente el 7 por ciento de EEUU. Sigue en tercer y cuarto lugares, Francia y Alemana, respectivamente, con presupuestos de 40 mil millones cada uno. En quinto lugar está Rusia (39 mil millones) y China en sexto lugar con 35 mil millones. Los cinco países que siguen a EEUU en importancia tienen combinados un presupuesto militar de 210 mil millones.
 
América latina no se queda atrás en los gastos militares (sin poder compararse con EEUU). En total sus gastos militares suman 34 mil millones de dólares. Casi alcanza a China pero apenas representa el 5.5 por ciento del presupuesto militar de EEUU. Chile, Colombia y Brasil se convirtieron en los países con más gastos militares de la región durante 2008. Chile lidera el gasto militar por habitante con 290 dólares “per cápita” en 2008, mientras Colombia gastó 115, Ecuador 89 y Brasil 80. En términos absolutos, medidos en miles de millones de dólares, el país que más gasta es Brasil, con el 45 por ciento del total latinoamericano, seguido por Colombia y Chile.
 
Según un estudio realizado por SIPRI (Suecia) y FLACSO (Chile), el país latinoamericano que más gasta es Brasil con casi 15 mil millones de dólares, seguido por Colombia con 5.5 mil millones de dólares. Chile casi llega a 5 mil millones de dólares y Venezuela alcanza los 2.2 mil millones en gastos militares. Argentina y Perú siguen con 1.7 y 1.1 mil millones. Estos seis países son responsables del 89 por ciento del presupuesto militar de América latina.
 
El presupuesto colombiano no se puede calcular con mucha certeza desde que EEUU decidió escalar el Plan Colombia con una intervención militar directa en este país. Los países de Sur América (el Consejo Suramericano de Defensa de la UNASUR) le han pedido a Bogotá que presente un informe con los detalles concernientes al incremento de los gastos militares. El gobierno colombiano se ha negado a cumplir con sus obligaciones echándole la culpa al secretismo de Washington.
 
EEUU es en la actualidad el proveedor más importante de equipo militar (que incluye entrenamiento de personal y otros “servicios”) a los países latinoamericanos. Además del Plan Colombia, recientemente el presidente de EEUU, Barack Obama, incrementó el presupuesto militar del Plan Mérida que incluye a México, Centroamérica y Panamá. También mantiene una relación militar privilegiada con Perú, Chile y Argentina. Desde fines del siglo XIX, EEUU ha sido el principal mercado de armas para la región, muchas veces promoviendo carreras armamentistas entre los países para venderles más y dominarlos.
 
Por Marco A. Gandásegui, hijo, Profesor de la Universidad de Panamá e investigador asociado del CELA).

Visite la Sala de Estudios Latinoamericanos en la Biblioteca
Publicado enInternacional
Jueves, 29 Octubre 2009 19:50

Los pésames que Obama no envió

El 19 de junio de 2009, Chancellor Keesling, un soldado de la reserva estadounidense, murió en Irak en lo que el Pentágono calificó de “incidente no relacionado con el combate”. La verdad es que Keesling se suicidó. Su nombre pasó a engrosar una larga lista de soldados que terminaron con su vida en lo que está resultando ser un año récord de suicidios en el ejército estadounidense.

En agosto de este año al hablar en Phoenix ante la Convención Nacional de la organización de Veteranos de Guerras en el Extranjero, el presidente Barack Obama dijo: “No debemos olvidar nunca que nuestros soldados son el recurso más preciado que tiene nuestro país, y así debemos tratarlos. Como comandante en jefe, tengo la responsabilidad solemne de velar por su seguridad. Y no hay nada que nos lleve más a una sobria reflexión que el acto de firmar una carta de pésame dirigida a la familia de un hombre o una mujer que ha dado la vida por su patria.” Pero Jannett y Gregg Keesling no recibirán una carta de pésame por la muerte de su hijo Chance. Obama no envía el pésame a los deudos de quienes toman sus propias vidas en el escenario de la guerra. [Ante la insistencia de los Keesling, se les informó que esta omisión no era involuntaria, sino que el gobierno estadounidense tiene una política de larga data de no enviar cartas de pésame presidencial a las familias de los soldados que se suicidan.]

Jannett me dijo: “A Chancellor lo reclutaron apenas terminó la secundaria, y para él alistarse en el ejército era algo en lo que creía profundamente. Yo quería que fuera a la universidad, pero él estaba seguro de su decisión de servir a su país. Tenía sólo 18 años cuando ingresó al ejército. Nos dejó en octubre para iniciar su entrenamiento básico y luego fue enviado a Fort Sill, Oklahoma. Se desempeñó muy bien en su primera etapa como soldado, se adaptó, hizo amigos enseguida, disfrutó su entrenamiento. Y luego llegó su primera misión.”

Chance volvió muy perturbado de ese primer período en Irak, aunque todos coinciden en que tuvo una actuación destacada. En cierto momento, ante el riesgo de que se hiciera daño a sí mismo fue puesto bajo cuidados preventivos y se le quitaron todas las municiones durante una semana. Luego de regresar de Irak, Chance rechazó una compensación extra de 27.000 dólares para que se volviera a alistar, y pidió traslado al Ejército de Reserva de EE.UU., esperando así evitar otra misión. Solicitó tratamiento y fue atendido por los servicios médicos del Departamento de Asuntos de Veteranos. Su padre, Gregg, me dijo: “Nos reunimos en familia y razonamos: ‘Obama va a ser nuestro próximo presidente, pondrá fin a esta guerra y no tendrás que volver.’” Pero al poco tiempo Chance recibió la orden de que debía presentarse nuevamente al servicio activo.

Como la legislación actual no permite que el servicio militar activo comunique los antecedentes psiquiátricos de quienes pasan a la reserva, los superiores de Chance no fueron alertados de sus problemas anteriores. En junio pasado, sintiéndose nuevamente abrumado, Chance envió un correo electrónico desesperado a sus padres en el que mencionaba la posibilidad de suicidio. Según recordó Jannett: “después de su muerte algunos de sus compañeros nos contaron que nadie lo había notado angustiado o mal. Sé que estaba durmiendo bien. Me dicen que la mañana del día en que murió estaba contento. Se lo escuchó cantar. La noche antes de su muerte yo hablé cuatro minutos con Chancellor. Y él, como siempre, se hizo el fuerte… Lo que sí me dijo esa noche fue que el día siguiente iba a ser una jornada muy difícil y larga. Casi no habló. Siempre que hablábamos me decía que me quería y se despedía antes de colgar. Esa vez simplemente colgó.”

Gregg cuenta que a la mañana siguiente Chance “se encerró en el baño y se pegó un tiro con su M-4. Sentimos un profundo dolor. Una carta no va a aliviar ese dolor–no podrá llenar nunca el vacío que sentimos por dentro-, pero el reconocimiento del presidente de que nuestro hijo dio su vida por defender a Estados Unidos significaría mucho para nosotros. Y creo que también sería importante para cientos, quizá miles, de familiares de víctimas de suicidio de estas guerras de Irak y Afganistán. Dicen que la tasa de suicidios entre militares ha superado por primera vez en la historia la tasa de suicidios en la población civil. Los problemas de salud mental son muy graves.”

El Pentágono admite que aumenta el número de suicidios en filas del ejército, alcanzando niveles críticos. La cifra de suicidios admitidos ha crecido sostenidamente, pasando de menos de 100 en 2005, según un informe, a casi 200 en 2008, con similar número de afectados entre los veteranos de Irak y los de Afganistán. Gregg Keesling afirmó que cuando fue con su mujer a la Base Aérea de Dover a recibir los restos de Chance, un sargento los alentó a que denunciaran lo que estaba pasando. “Casi no pasa un día sin que reciba el cuerpo de un soldado que se suicidó. Acá hay algo que no está bien”, les dijo.

Los Keesling agradecen el apoyo que les brindó el General de División Mark Graham, quien los ayudó a enfrentar su dolor e intentar superar el estigma que significa el suicidio en filas militares. Uno de los hijos de Graham se suicidó en 2003, cuando se entrenaba para ser cadete del ejército. Unos meses después, su otro hijo, que también se había alistado en el ejército, fue enviado a Irak y murió en un atentado al poco tiempo. Pero la organización “GI Rights Hotline”, una línea telefónica de ayuda que aconseja a soldados en actividad sobre alternativas para abandonar el servicio militar, afirma que un psicólogo puede ayudar a los soldados con tendencias suicidas a obtener una baja por razones médicas. Según esta organización: “Lo que al ejército le interesa saber es si el paciente puede cumplir sus funciones sin causar problemas, situaciones embarazosas o gastos. El bienestar del solado es algo bastante más secundario.”

Estados Unidos está enfrascado en dos ocupaciones militares masivas incontrolables, sin perspectiva de solución a la vista. Obama debería, sin duda, enviar cartas de pésame a los Keesling y a todos aquellos cuyos familiares encontraron en el suicidio la única forma de escapar del infierno de la guerra o el horror de sus secuelas. Pero la única manera en que Obama puede detener este río de sangre es retirándose inmediatamente de las guerras que heredó.
______

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

Por Amy Goodman
Publicado enInternacional
Naciones Unidas ha advertido a Washington respecto al uso indiscriminado de ataques con drones (aviones sin tripulación) en Pakistán y Afganistán, diciendo que podría estar violando el derecho humanitario.

El relator especial sobre Ejecuciones Extrajudiciales de la ONU, Philip Alston, dijo que EE.UU. no ha hecho nada para demostrar que no está matando a civiles en violación del derecho internacional mediante el uso de aviones no tripulados.

Mi preocupación es que estos aviones no tripulados, estos 'Predator', estén operando en un marco que podría violar el Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos", declaró en una conferencia de prensa, tras presentar ayer un informe en el que aborda esta cuestión al comité de Derechos Humanos de la Asamblea General de la ONU.

"El Gobierno de Estados Unidos tiene la responsabilidad de revelar más sobre el modo en que se asegura de que no se están llevando a cabo ejecuciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales, mediante el uso de estas armas", añadió.

El investigador de la ONU también criticó a Washington por negarse a responder a las preocupaciones de la ONU sobre el uso de aviones drone en la región surasiática.

“Es necesario que EE.UU. sea más abierto… de otra manera se llega al resultado realmente problemático de que la CIA está conduciendo un programa que mata a cantidades considerables de personas y que no existe absolutamente ninguna rendición de cuentas en términos de las leyes internacionales relevantes,” subrayó Alston.

Según informaciones independientes, sólo desde agosto de 2008, unos 70 ataques de Predator a través de la frontera, realizados por drones estadounidenses han llevado a la muerte de 687 civiles paquistaníes.

En junio pasado, EE.UU. dijo al Consejo de Derechos Humanos de la ONU que tiene un amplio marco legal para reaccionar ante muertes ilegales causadas por drones.

Washington también dijo que el investigador de la ONU no posee el mandato necesario para cubrir temas militares y de inteligencia.

El martes, el senador demócrata John Kerry dijo que los ataques con drones continuarán en la región tribal de Waziristán de Pakistán, a pesar de la creciente indignación pública.

Esto, a pesar de que funcionarios paquistaníes han advertido repetidamente a EE.UU. respecto a tales ataques, diciendo que infringen la soberanía del país.

Press TV
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


Publicado enInternacional
Sábado, 24 Octubre 2009 10:24

Alegatos contra el prohibicionismo



La llamada “guerra contra las drogas” fue implementada desde 1988 en todo el mundo y su continuidad acaba de ser extendida por diez años por las Naciones Unidas. Sobre su fracaso, las violaciones a los derechos humanos que genera y las nuevas posibilidades de cambiar esta política discurrieron en Buenos Aires cuatro especialistas provenientes de Estados Unidos, México, Perú y Holanda. La cita fue en la Facultad de Derecho de la Universidad de Palermo y se habló sobre situaciones legales y sociales en Latinoamérica, Europa y en Estados Unidos. Los especialistas coincidieron en criticar el prohibicionismo vigente. Entre ellos, la saliente diputada mexicana Elsa Conde fue la más terminante: “¿Cómo alguien cree que se puede acabar con un problema de salud pública utilizando las armas?”, preguntó, sin esperar respuestas.

La charla estuvo coordinada por Horacio Cattani, juez de la Cámara Federal porteña e integrante del Comité Asesor sobre drogas del Gobierno Nacional, y organizada por la asociación Intercambios, cuya presidenta, Graciela Touzé, resaltó “lo candente” del tema, luego del fallo de la Corte Suprema de la Nación a favor de despenalizar la tenencia de drogas para consumo personal. El público del auditorio fue mayoritariamente académico (sociólogos, sanitaristas e integrantes de ONG) y estuvo mechado por algunos alumnos.

La primera en exponer fue la holandesa Pien Metaal, del Transnational Institute, quien hizo un recorrido por las diferentes posturas dentro de su continente, al que definió como “el más progresista” en políticas de drogas. “Después de la convención de la ONU de 1988, se obligó a todos los países a criminalizar la sustancia, pero no se definió el consumo como delito. Claro, es imposible consumir sin tener la sustancia, por lo que el consumidor está en un limbo. En Europa tratamos de hacer un balance entre el castigo y el tratamiento de las adicciones”, advirtió la especialista. Francia, Islandia, Grecia y Bélgica penalizan la tenencia para consumo personal con penas de seis meses a un año, dijo Metaal. Sin embargo, la tendencia del resto de los países es imponer “penas administrativas” o alternativas como multas, la quita de la licencia para conducir o un tratamiento médico en caso de dependencia a determinada sustancia. “Lo que aún no queda claro en muchas legislaciones es la diferencia entre el usuario y el adicto”, remarcó.

Metaal no habló de Holanda para mostrar los beneficios de la despenalización de la tenencia para uso personal, sino de Portugal. “Solucionó los problemas de sobrepoblación carcelaria, por ejemplo”, dijo. “Pasaron de tener el 44 por ciento de presos por este tema al 28 por ciento y mejoraron el sistema de atención médica.” Algo similar ocurrió en Ecuador, donde el presidente Rafael Correa firmó un indulto para las “mulas” que transportan droga y regularizó la situación procesal de miles de presos por delitos relacionados con la tenencia.

América enrejada

Ricardo Soberón, director del Centro de Investigación Drogas y Derechos Humanos de Perú, contó que le tomó sólo 10 minutos convencer al taxista que lo llevó a la conferencia de que la despenalización traería muchos beneficios. “Es fundamental, más allá de las reformas legales, que cambie la interpretación de los operadores policiales, judiciales y sanitarios. Hay que convencer al policía de que si encuentra a una persona fumando porro, lo mejor que puede hacer por su salud es no llevárselo preso”, dijo el especialista.

Luego de elogiar lo hecho por el presidente boliviano Evo Morales, quien puso “un parate” a la legislación que trata como delincuentes a los cultivadores de coca, Soberón planteó los problemas que existen en Colombia y Perú. En el país de la cumbia y el vallenato, el mandatario Alvaro Uribe pretende penalizar la tenencia de drogas, “aunque por ahora la Corte Suprema ha sabido detenerlo”. En Perú todavía existe una ley que permite que una persona permanezca encarcelada por quince días por cualquier delito relacionado con drogas. “¿Qué es lo que queremos defender, la salud pública o la seguridad pública?”, preguntó Soberón.

Para este especialista, el caso de Venezuela es uno de los más preocupantes de la región. Según sus datos, la situación carcelaria es “la más grave de Latinoamérica”. El chavismo, agregó, no hizo ninguna modificación de la ley vigente. Su conclusión es que la persecución penal de los usuarios es una distracción: “Es lo que permite que los grandes narcotraficantes puedan seguir operando tranquilamente”.

La mexicana Elsa Conde exhibió, en números, la consecuencia directa de seguir, en sus palabras, peleando por “un mundo sin drogas”. En lo que va del 2009 hubo casi seis mil muertes relacionadas con el narcotráfico en su país. En este momento, según sus datos, hay 40 mil militares en las calles y 50 mil policías federales abocados a la lucha contra las organizaciones de narcos. “En mi país se sigue la lógica de las armas –comentó–, una lógica contraria a los derechos humanos. Nadie quería discutir, hasta ahora, sobre el lavado de dinero, cuando de lo que estamos hablando es de un negocio que deja 13 mil de millones de dólares anuales en ganancias.”

¿Quién termina en la cárcel? “De las 62 mil personas presas por estos delitos, sólo el 0,05 por ciento, cerca de 337 personas, pertenecen a las estructuras medias y altas de los narcos”, dijo Conde. El dinero del Estado destinado a prevención, acotó, es ínfimo en comparación con lo gastado en seguridad. Sin embargo, en México se sancionó una ley conocida como de “narcomenudeo”, que permite ciertas cantidades de drogas para consumo personal: la cantidad permitida para la marihuana, “una droga de gran arraigo histórico y cultural” según la ex diputada, es de 5 gramos. El último en hablar fue John Walsh, titular del Programa de Políticas de Drogas de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola). El especialista expuso los cambios existentes en los nueve meses de la administración del presidente Barack Obama. “¿El Premio Nobel de la Paz tiene intenciones de acabar con la guerra a las drogas? Bueno, hay indicios en los dos sentidos”, dijo Walsh.

Aunque el tema drogas no entró en la campaña electoral de Obama, este especialista señaló ciertos cambios. El más grande ocurrió hace días, cuando se supo que desde la Casa Blanca impulsaron el pedido del fiscal general de no perseguir a los usuarios de cannabis para fines medicinales en los estados en donde está permitido este uso. Esto incluye cesar con los allanamientos a los dispensarios donde los pacientes compran marihuana, como venía pasando, ya que hay una contradicción entre las leyes de algunos estados y las leyes federales.

“Obama no ha querido hacer modificaciones para no concederle temas que le permitan a la oposición criticarlo –afirmó Walsh–; es más, cuando se supo que Joe Biden sería su candidato a vicepresidente creímos, por tratarse de un hombre formado bajo ciertas lógicas militares, que no habría forma de detener la guerra a las drogas. Sin embargo, la elección del director de la oficina para el control de drogas (Gil Kerlikowske) fue positiva, demuestra que Obama está más preocupado por la salud de los consumidores que por su represión.”

Además hay algunos proyectos de ley para mejorar las políticas de drogas en Estados Unidos y también hacia afuera. Las señales hacia el otro lado son, entre otras, las bases militares que Obama planea instalar en Colombia para combatir, supuestamente, al narcotráfico. En ese sentido, Walsh no diferenció entre demócratas y republicanos. “La guerra contra las drogas ha sido un fenómeno bipartidario; sin embargo, se dan pasos pequeños pero reales”, concluyó Walsh.

 Por Emilio Ruchansky
Publicado enInternacional
Se cuentan los muertos de los países invasores, pero nada se dice de los muertos en los países invadidos y la resistencia de  afganos e iraquíes. Se silencian las miles de  muertes de mujeres y niños, las poblaciones devastadas por la destrucción y el saqueo de la OTAN del patrimonio de la humanidad, y de  los recursos de esos países.
 
Toda la destrucción y muerte se hace en nombre de la “libertad”, de la “democracia”, de liberar a esos países de la dictadura, cuando les conviene. La OTAN es  aliada de  EE.UU., como lo fue Sadam Hussein utilizado en la guerra contra Irán.
 
El Primer Ministro Británico, Gordon Brown, ha rendido honores póstumos a los 221 soldados muertos en la guerra contra Afganistán y se compromete a enviar más soldados. Estados Unidos rinde homenaje a sus soldados caídos en las guerras que sostiene en diversas partes del mundo. Las viudas y familiares de los soldados muertos recibirán una medalla, una pensión y el olvido de sus vidas que engrosarán las páginas de los  héroes inútiles de las guerras hacia ningún lado. Guerras que sólo sirven para vender armas y potenciar el complejo industrial militar y los intereses hegemónicos del imperio.
 
Los costos en vidas y la destrucción de otros pueblos no cuentan en la agenda del “debe y haber” del Pentágono, la CIA y el Departamento de Estado, ni en los países de la OTAN, involucrados en el conflicto armado. La complicidad de los monopolios informativos es pavorosa e hipócrita.
 
En la mitología griega, Sísifo,  dios del Olimpo fue castigado por el Dios Supremo, Zeus, y tiene que cargar en sus hombros por toda la eternidad una gran piedra que debe colocar en la cima de la montaña. Una y otra vez  Sísifo hace el gran esfuerzo que nunca logra concretar de llegar a la cumbre, y la piedra cae y así en permanente devenir por toda la eternidad  vuelve a buscar la  piedra al pie de la montaña.
 
Albert Camus ha retomado el mito de Sísifo a quien llama “el héroe inútil”, en la incesante derrota de si mismo en su camino existencial. Es la situación del hombre moderno, de los gobernantes y del sistema dominante, que vuelven una y otra vez a repetir las mismas derrotas de la conciencia y los actos inútiles, como si fueran grandes logros de la imbecilidad humana.
 
En nombre de la libertad se impone el sometimiento contra otros pueblos, como ocurre en la franja de Gaza contra el pueblo palestino, testigo de los crímenes de guerra de Israel, condenados por  Naciones Unidas. Y también en Colombia, con la intervención de los grupos paramilitares,  EE.UU e Israel, se  cometen crímenes contra el pueblo. Las guerrillas y el narcotráfico generan la incertidumbre, la muerte y suman  héroes inútiles, a la inutilidad de la violencia social y estructural.
 
En nombre de la democracia, EE.UU invade, tortura  y realiza vuelos clandestinos en diversos países con secuestros y asesinatos contra quienes considera “terroristas”. Justifica el horror y los llamados “daños colaterales”: la muerte de miles de niños, mujeres y población civil.
 
Nada de esto figura en los medios de comunicación y los noticieros de la BBC y de la CNN,  ni en las estadísticas. Los muertos son considerados “no personas”. De eso “no se habla”.
 
Las muertes de los soldados de EE.UU, Gran Bretaña y los aliados de la OTAN,   nada tienen de gesta heroica, sino de rapiña, de destrucción y muerte. Los soldados no saben porqué van a la guerra,  simplemente van a matar o morir; les prometen la nacionalidad de  EE.UU y lo único que logran es la ciudadanía de la muerte en tierras extrañas. Los sobrevivientes y mutilados sólo tendrán  la mirada del horror y recordarán las muertes de otros jóvenes, como ellos,  héroes inútiles.
 
Vietnam vuelve a repetirse. Es hora que el pueblo de  EEUU despierte, que el presidente Obama, galardonado con el Premio Nobel de la Paz, ponga la “barba en remojo”, pero como no tiene barba, debe poner “otras cosas en remojo” y sacudirse el yugo a que está sometido Si llegó al gobierno, que gobierne. Es urgente terminar con las guerras, es necesario que actúe en bien de la humanidad, que pida el apoyo de su pueblo y el mundo, para evitar mayor destrucción y muerte. Es su obligación.
 
No puede continuar enviando soldados a matar y destruir a otros pueblos;  no es justo, es inmoral y atenta contra toda la humanidad. Que no termine siendo otro Sísifo que cargue la piedra del horror, la destrucción y la derrota de  EEUU que suma guerras perdidas porque no tiene ideales. Las tropas no tienen mística ni causa justa que defender. Y una y otra vez  cargará la piedra, cada vez más pesada  que no podrá colocar  en la cumbre de la montaña, porque la derrota está en la mente y el corazón de  EEUU  transformado en Sísifo en su incesante devenir de la angustia existencial.
 
Por Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz 1980.

Publicado enInternacional