Entre la reflexión sobe la situación que sobrellevan las mujeres, y el conflicto armado que padece Colombia, se lleva a cabo desde los primeros días de marzo el XII Festival de Mujeres en Escena.

El Festival, organizado por la Compañía Colombiana de Teatro, a cuya cabeza se encuentra la dramaturga Patrica Ariza hace ya 17 años, reúne unos tres centenares de artistas, integrantes de numerosas compañías provenientes de España (país invitado), Canadá, Cuba, Ecuador, Italia, Japón, Noruega y Perú.

Además de las obras en escena, el Festival integra actividades de danza, cine, fotografía, música y de reflexión literaria.

El evento se llevará a cabo en 18 espacios convencionales y alternativos con el lema “Mujeres, arte y parte en la paz de Colombia”.

Por España estarán los grupos Simulacro Teatro, Las Zorabunlas de Margarita Borja, Gricel Severino y Nomad Teatro, entre otros.

En el marco del Festival habrá una exposición de la fotógrafa cubana María Cienfuegos y el colombiano Carlos Mario Lema, el ciclo de cine “Con Nombre de Mujer” y encuentros académicos y de reflexión.
En su comunicación con el público bogotano, y como actividad específica del día internacional de la mujer, 8 de marzo, la Corporación Colombiana de Teatro tendrá una instalación en el centro de la capital del país

Madre Coraje

Una de las características de este Festival es la promoción de nuevos grupos de teatro y la apertura de espacio para nuevas propuestas artísticas. La presentación del grupo de Teatro de Mujeres de Tumaco: Madre Coraje, con su obra: La Madre, da cuenta de esa tradición de estímulo a nuevos montajes y montajes.
La Madre, son unos diálogos adaptados por  la dramaturga Patricia Ariza, cuyo texto original denominado “Madre Coraje” es obra de Bertholt  Brecht, obra escrita entre 1938 y 1939. El primer montaje de la misma data del 14 de abril de 1941 en Zúrich, bajo la dirección de Leopoldo Lindtberg.

Presentación: Grupo de Teatro Mujeres de Tumaco Madre Coraje
Obra: “La madre”
Coordinadoras:  Inge Klentgens
Gabi May
Fecha: Martes 10 – hora: 7p.m.
Miércoles 11 – hora: 6 p.m.
Lugar: Sala  Calarca del TECAL
Dirección: Calle 3 Nº 2-70 Candelaria

Hacen parte del Festival, entre otras obras y actividades:

Sala Seki Sano • Cl. 12 Nº 2-65 • Tel: 342 96 21
Jueves 5: Rapsoda Teatro - Olimpia
Viernes 6: El Ciruelo - Manobra
Sábado 7: Papagayo Teatro - Tríptico de des-arraigo (Cali)
Domingo 8: Aerodanza - La Araña 
Lunes 9: Enlace Melisa  - Pluma
Martes 10: Teatro Nomad (España)
Miércoles 11: Grupo Cia Dansalut - Viaje al fondo del mar (España)
Jueves 12: Obeida Benavides (Barranquilla)
Viernes 13: Teatro La Máscara - La reina de los bandidos (Cali)
Sábado 14: Grupo Cia Dansalut - Viaje al fondo del mar (España)
Domingo 15: Los dos cuerpos - Las flores sucias
Lunes 16: Ara Ara Toki - Monólogo de la puta en el manicomio     
Martes 17: Flores de Otoño - Memoria - Paz Mayor 
Miércoles 18: Teatro U. de Antioquia - Telaraña (Medellín)
Jueves 19: Teatro de la Memoria - Días felices  
Viernes 20: Beatriz Camargo - Nierika (Villa de Leyva)
Sábado 21: Aerodanza - La Araña 
Domingo 22: Por confirmar
Lunes 23: Por confirmar
Martes 24: Teatro Estudio Santa Clara – Atrida (Cuba)
Miércoles 25: Teatro Estudio Santa Clara – Cassandra (Cuba)
Jueves 26: Teatro Estudio Santa Clara - La más fuerte (Cuba)
Viernes 27: Rapsoda Teatro - Olimpia
Sábado 28: Lars (Noruega)
Domingo 29: Geddy - Mi vida (Noruega)

Teatro La Candelaria - Cl. 12 Nº 2-59 • Tel:281 48 14
Sábado 7: A título personal 
Martes 10: Groucho - Prometeo en blues (Italia)
Domingo 15: CCT - Pasarela
Lunes 16: Maribel Acevedo - 48.9     
Martes 17: Umbral Teatro   

Fundación Teatral Estudio Calarcá - Cl. 13 Nº. 2-70 •  Tel: 334 1481
Jueves 5: Lecturas de obras de dramaturgas en proceso
Viernes 6: Teatro del Azar - Androginias y otros desastres menores (Canadá)
Sábado 7: Ara Ara Toki - Monólogo de la puta en el manicomio
Domingo 8: Enlace Melissa - Pluma    
Lunes 9: Mesa redonda teatro, género y compromiso
Martes 10: Teatro Tecal - Bifurcaciones 
Jueves 12: Flores de Otoño - Memoria - Paz mayor
Viernes 13: La Pola -Suenan las campanas 
Sábado 14: Mujeres en el asfalto
Domingo 15: Ana María
Lunes 16: Diafragma Teatro - ¿Contraste?    
Martes 17: Sueños de juventud - Secreto a voces 
Miércoles 18: Abrazados - La maestra (Medellín) Inés Elvira - Cuarto Menguante   
Jueves 19: Ines Elvira - Cuarto Menguante - Mujeres en el asfalto - Revolución 1325

Sala Principal Teatro Delia Zapata Olivella. Cr. 6 Nº 10-76 Tel: 282 5402

Jueves 5: Laboractores - La mujer sola (Cali)
Martes 10: Grupo Cia Dansalut - Viaje al fondo del mar (España)
Miércoles 11: Danza árabe - Aglaura     
Jueves 12: Yu & Hiroko - Conejitos y la luna (Japón)
Viernes 13: Creak tivas - En pie (España)
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Viernes, 30 Enero 2009 17:45

Crónica de una liberación anunciada

Se puso en marcha el operativo para la liberación de los seis rehenes que entregarán las FARC, según el compromiso asumido en diciembre pasado. La comisión, encabezada por la senadora opositora Piedad Córdoba, viajó esta mañana, en un avión privado, hacia San Gabriel de Cachoheira, un poblado brasileño situado en la frontera amazónica entre Colombia y Venezuela, desde donde partirán los helicópteros que completarán el rescate.

El grupo de rehenes está integrado por tres policías, un militar y los políticos Alan Jara y Sigifredo López. Antes de partir, Córdoba confirmó que "el domingo recibimos a los militares, el lunes al ex gobernador Jara y el miércoles a Sigifredo López".

El gobierno de Brasil facilitó los helicópteros y la logística para la liberación de los secuestrados, la primera que realiza la guerrilla desde febrero de 2008, cuando dejaron en libertad a cuatro dirigentes políticos.

La participación brasileña fue solicitada para garantizar la neutralidad de la operación, dada la desconfianza de las FARC luego del operativo militar que en julio pasado rescató a otros 15 rehenes, en el cual se utilizaron, sin permiso, emblemas del Cruz Roja Internacional (CICR).

Junto con Córdoba viajaron tres delegados de un grupo de colombianos comprometidos en el proceso, el médico francés del Comité Internacional de la (CICR), Pierre Hofer, la directora suiza de operaciones para América de ese organismo, Patricia Danzi, y el director adjunto de la misión en Colombia, Thierry Grobet.

En Brasil, la comisión partirá al amanecer del domingo hacia las selvas del Guaviare (sureste de Colombia), y de allí un helicóptero con las insignias del CICR irá a la selva para recoger a los uniformados, quienes serán llevados hacia la ciudad de Villavicencio, a 90 km de Bogotá.

La operación dispone de otro helicóptero de reserva por alguna eventualidad. El lunes la comisión saldrá en la aeronave desde Villavicencio para recibir a Alan Jara, el ex gobernador del departamento de Meta, secuestrado desde 2001. Los comisionados viajarán el martes a Cali (500 km al suroeste de Bogotá) para recibir, el miércoles, a Sigifredo López, un ex diputado provincial secuestrado desde 2002.

Después de estas liberaciones, las principal guerrilla colombiana (conformada por unos 7000 combatientes, según el gobierno) mantendrá aún a 22 militares y policías, que propone canjear por rebeldes presos.
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Lo único que atisbaban mis ojos ante el televisor era la luz naranja y centelleante del fuego en el sur de Gaza. Sólo distingo luego de un par de segundos cómo ese cielo anaranjado se convierte en humo negro, grisáceo, quedando un espacio de silencio para fijarme, en medio de la noticia, en los resultados de los bombardeos israelíes. El calendario me dice que estamos en 2009, enero 4.



Los bombardeos siguen por días: imágenes largas, estrechas, limitadamente edificadas por los medios internacionales, dada la restricción de reporteros por Israel en Gaza. Siguen ilustrando el trazo de la guerra: niños asesinados, personas mutiladas, gente gritando, corriendo, llorando, calles y casas destruidas, hospitales en caos. Una voz en la pantalla me dice que allí se bombardea porque ahí están los túneles de Hamas. Corredor geográfico construido por la resistencia de Hamas en Palestina. Ante tal espectáculo de desastre, me detengo me pregunto: ¿dónde estarán los niños, las mujeres, los adultos de la población palestina mientras se bombardea? ¿qué hacen ahora? ¿qué será de ellos luego del bombardeo? ¿Qué reacción tiene la población en los campos de refugiados? ¿Cómo continuarán resistiendo? Y, sobre todo: ¿Por qué la comunidad internacional mantiene un visible silencio, una vez más, ante la agresión de Israel? Hablar precisamente del conflicto en la franja de Gaza-Cisjordania implica escribir sobre la crueldad sin extravíos de una historia, una guerra emprendida por Israel sobre la significación del territorio, la cultura, la memoria antigua del pueblo palestino.

Una mirada hacia la franja de Gaza-Cisjordania

La Franja de Gaza-Cisjordania es importante históricamente en el mundo geográfico del pueblo árabe. Intereses económicos hacen de ella un sustento político de diferencias y aciertos sobre este territorio de unos 330 kilómetros cuadrados donde se asientan ciudades importantes como Gaza, Jerusalén, Jericó, Nablús, Ben, Ramala, Hebrón.

Jerusalén pertenece a Gaza, centro de vida, cultura y educación de los palestinos. Ciudad mediada por la religiosidad de varias naciones. Israel se convirtió en Estado en 1948, y en 1950, tras el armisticio, proclamó a Jerusalén como capital. Un millón de palestinos fueron expulsados y privados de sus derechos. Sus casas y bienes, arrasados o apropiados por Israel; la gente, sin poder regresar a Israel, tachada con el adjetivo ridículo de “refugiados” en su propio territorio, para señalar el aislamiento territorial de los palestinos en tierras áridas, sin estabilidad. El nuevo Estado destruye un modo de vida; condena a una guetizacion, ignorando las disposiciones de las Naciones Unidas.

Mediante estrategias políticas, Israel se impone para generar odio, segregación racista e ideológica, y persecución en su política internacional de llamar “terroristas” a los líderes palestinos. En este contexto aparece la resistencia palestina, en defensa de sus espacios y la legitimación geográfica de su territorio, resistencia que se hace carne en el marco de los territorios usurpados y las matanzas en los campos de refugiados, entre otras, Shabra y Shatila (septiembre 18 de 1982); que gana nueva dinámica en los 80 con la presencia de Hamas y la Intifada (“levantamiento popular” del pueblo, 1981 y 2000-2005). Entre tanto, Israel pretende mantener control sobre Jerusalén Este y rechaza militarmente la descolonización de los territorios ocupados.

La resistencia-respuesta palestina continúa ante las disposiciones políticas, las masacres y la ocupación de Gaza y Cisjordania, constituida como base administrativa por las fuerzas israelíes que las administraron de 1967 a 1994. Ocupación-administración resultado de la guerra de los Seis Días, tras la cual Israel se apropió de facto de los territorios destinados por la ONU para establecer el Estado Árabe Palestino (Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este).

El problema  actual en palestina se agudiza geopolíticamente. Israel busca el dominio económico y la apropiación política de Gaza-Cisjordania. Por su parte, los palestinos reclaman el fin de los ataques militares, la devolución de los territorios y la vuelta a las fronteras previas a 1967.

Ante el conflicto, la voz de la comunidad palestina en Bogotá

La comunidad palestina residente en Colombia suma no menos de 3.000 miembros, la mayoría de ellos residentes en Barranquilla. Cien tienen asiento en Bogotá. Ali Nofal es su vocero. Con él conversamos sobre los sucesos que afectan a su pueblo.

Sara: ¿Cómo ve la comunidad palestina residente en el país este conflicto?

Ali: La comunidad palestina del exilio o de fuera de su territorio ocupado de la Franja de Gaza y Cisjordania mira el problema como lo ve la gente en Palestina; como se vive en el territorio ocupado por Israel. El problema de Palestina allá y acá es igual. No hay diferencia. Asumimos el reflejo, negativo o positivo. Externa e internamente se ve la situación de Gaza. El sufrimiento del pueblo palestino afuera y adentro es igual, reflejo de lo que pasa allá. Luego nos preocupamos, pues somos impotentes ante el sufrimiento palestino en Cisjordania. La causa de nuestro sufrimiento, todo el mundo lo conoce, es la ocupación de los territorios. No somos bienvenidos en nuestro propio territorio. Israel ha tratado siempre de expulsar a los palestinos…, por Israel, reemplazando la población por judíos que llegan de Europa y Estados Unidos a reemplazar los nativos palestinos, la gente que nació allá, cuando nada tienen que ver con nuestra población, nuestra cultura, nuestras costumbre y nuestras tradiciones.

Sara: Es sabido que frente al actual conflicto el gobierno de Israel tiene prohibiciones a los medios sobre Gaza. ¿Cree que existe una desinformación sobre la causa palestina?

Ali: La desinformación es profunda, pues se habla negativamente de nuestro pueblo, al que tildan de “terroristas”. El terrorismo nace en Israel, que forma grupos para acabar la resistencia y la población civil palestina, para desplazarla al desierto árabe y hacer que se exilie. Venimos a America latina y otros países en busca de bienestar y porvenir para nuestras familias. El sufrimiento es uno solo, allá o aquí. La cuestión palestina es una. No hay dos Palestinas. El pueblo palestino sufre, en Gaza o Cisjordania. El pueblo sufre más de 60 años de ocupación, sitiado. Seguimos maltratados por Israel, por una política de disgregación. Ellos no nos quieren. No aceptan una convivencia pacifica entre pueblos, que nosotros anhelamos... pudiendo vivir laicos, cristianos, musulmanes bajo una sola bandera palestina democrática. No sólo es un choque cultural con gente que quiere vivir en paz y tranquilidad. Israel quiere acabar nuestras tradiciones; se constituye a base de crímenes, de utilizar el terrorismo, la fuerza, contra un pueblo indefenso, cuando ellos fueron constituidos por la guerra, por la fuerza.

Sara: Actualmente, en la franja de Gaza-Cisjordania está el grupo de resistencia Hamas, del que se sabe que ganó las lecciones en 2006. ¿Qué puede decir al respecto?

Ali: Sí, es cierto. Hamas ganó las elecciones. El 67 por ciento de la población palestina votó por el cambio.

Sara: ¿El cambio es Hamas?

Ali: Sí, a pesar de que no soy miembro de Hamas. Hay que reconocer que Hamas ganó las lecciones. ¿Por qué ganó? Creo que Hamas hace un trabajo social, que las facciones de izquierda o nacionalistas fracasaron en su política.

Sara: Entonces, ¿qué propuesta llevó Hamas?

Ali: Se abandera por su organización popular; su trabajo político y social; ante todo por su acción honesta en los campos de refugiados. Lleva una propuesta organizativa, social y política a esos campos. Tiene miembros disciplinados y organizados. Aunque no soy de Hamas, comparto la fe de la causa justa por Palestina; a pesar de que el mundo señala a Hamas como grupo oscuro, terrorista, el pueblo palestino está convencido de su liderazgo. No es una organización terrorista ni nace por una decisión sino que está instalada en el seno del pueblo palestino de Gaza-Cisjordania. Nace como respuesta a los maltratos de Israel por más de 60 años. Nace porque hubo un espacio político que aprovechó la gente… por su trabajo político, militar y honesto, su trabajo de fe, cuando organizaba a la gente desde la base popular, y la fe ante la población sionista en la zona. Le repito: no soy de Hamas pero comparto su política de resistencia a la ocupación, a un Estado racista, una política expansionista. Hamas es la representación honesta ante los malogrados Acuerdos de Oslo; es la respuesta, luego de 15 años de ese fraacaso. Nos llevaron al fracaso ante Israel, reconocido por países árabes como Jordania y Qatar, entre otros… Se interesan sólo de hablar con Israel. Los árabes deben tener una estrategia política; redefinir la política internacional como punto central para la paz con Palestina… y no una sola interlocución hace que sólo se vea otro holocausto, y justo eso es lo que pasa en Gaza con el pueblo palestino y los territorios ocupados por Israel.

Sara: Se conoce entonces que el grupo Hamas representa una mayoría de la población palestina. ¿Cuál sería la propuesta de Hamas en el interior de la Franja de Cisjordania?

Ali: Entre las exigencias de Hamas, entre otras la inmediata retirada de Gaza de las tropas sionistas, la apertura de los puntos de paso y el fin del bloqueo son condiciones de Hamas para un alto de fuego. También reclama el desbloqueo económico, y el respeto de la democracia del territorio y la población palestina.

Sara: Desde antes de la actual agresión militar por Israel, se sabe que el gobierno de Israel tenía sumido al pueblo palestino en la franja de Gaza-Cisjordania en una grave crisis humanitaria. ¿Cree usted que es la reafirmación de la política de segregación del gobierno de Israel y el pronunciamiento del grupo Hamas?

Ali: Cierto. Hamas respondió a la crisis humanitaria, y responde a Israel con misiles caseros, no hechos en Irán ni en otros países. Son hechos por los palestinos. Es una propaganda antiiraní cuando dicen que las armas llegan de Irán. Son argumentos falsos. Es una información negativa. El mundo entero ve cómo el pueblo palestino, a través de Hamas, ejerce resistencia, buscando frenar la máquina destructiva de Israel en la Franja de Gaza, encontrando respuesta a los actos genocidas de Israel. De todas las zonas de Palestina, Israel no ha podido entrar en las ciudades, con barrios plenos de población palestina civil que resiste. Allí encuentra resistencia, una respuesta muy contundente a sus actos criminales y genocidas dentro de las ciudades.

Sara: Algo más para decir…
Ali: Si bien es interesante cómo en América Latina el presidente Hugo Chávez expulsa al embajador de Israel y lo mismo hace el de Bolivia, Evo Morales, rompiendo relaciones con Israel, ambos gobiernos se pronuncian a favor del pueblo palestino y ejercen acciones internacionales contra la agresión israelí contra el pueblo palestino. Condenan el hecho y convocan al llamado ante la Corte Penal Internacional por crímenes de lesa humanidad y genocidio perpetrado por el gobierno Israelí. Es una decisión política que ningún país de Europa ha tenido hasta ahora.

Nota: Hasta el cierre de esta entrevista, los bombardeos continúan. El ministro Said había sido asesinado por Israel. Se atacaba una sede de la ONU. Hamas pedía la intervención de Egipto y la retirada de las tropas sionistas de Gaza, la apertura de los puntos de paso y el fin del bloqueo, para que se pueda acordar un alto el fuego. Israel deberá responder en El Cairo si acepta o no. La comunidad de Palestina 16 de Enero se pronuncia en manifestación de la Plaza de Bolívar a la sede de la Embajada de Israel.
*    Debo dar gracias al señor Ali Nofal, portavoz de la comunidad Palestina en Bogotá, por la entrevista y el apoyo concedido.

Los Acuerdos de Oslo y Hamas


Para comprender en su integridad el problema del pueblo palestino, es necesario revisar, aunque de manera general, los Acuerdos de Oslo, las diversas estipulaciones allí acordadas, que precisan un derrotero que entorpece la liberación de este pueblo.

Declaración de los Acuerdos de Oslo (1993), firmados por Israel (Isaac Rabin) y la Autoridad Palestina (OLP, creada en 1964 por Yasser Arafat). Para la población palestina, los Acuerdos restringen en temas como: jurisdicción del Consejo Palestino, poder del gobierno de Israel sobre el Banco de Desarrollo, promoción de exportaciones y control sobre el agua por Israel, instalación y comercialización de hidrocarburos, etcétera. No hay mención enfática sobre los derechos palestinos de su territorio, pero sí sobre ciertos derechos económicos instalados por Israel. Políticamente fue un engaño para la población de los territorios ocupados.

Ante este escenario, Hamas, fundado en 1980, surge como nueva propuesta política diferente de la que plantea la Autoridad Palestina (OLP) y el movimiento Fatah. Denuncia Hamas el engaño al pueblo palestino y comienza a hacerse sentir en su trabajo social, político y organizativo desde la clandestinidad, hasta convertirse y legitimarse por consenso de la población. Hoy, Gaza-Cisjordania está bajo control de Hamas, que ganó democráticamente las elecciones en 2006, supervisadas internacionalmente.

Hay dos razones fundamentales en el recrudecimiento del conflicto:

 
1. La pretensión de Israel de lograr el control geopolítico de la frontera de Gaza-Cisjordania. Busca mantener dominio sobre Jerusalén Este y la franja de Gaza- Cisjordania. De un lado, contener la representación espacial sobre los territorios ocupados, y, de otro lado, implementar un modelo político expansionista sobre la legitimidad del gobierno de Hamas, como respuesta a su nuevo rol político internacional.

2. Control y bloqueo económico sobre Gaza: ante todo, impedir la autonomía de Hamas y su propuesta económica. Israel quiere imponer un modelo  sobre la explotación de cultivos, la captación de aguas y la explotación de hidrocarburos como el petróleo, el manejo y control del gas en Jerusalén Este.

En la actualidad, ante los diversos acontecimientos derivados del operativo militar “Plomo Fundido”, iniciado en diciembre por Israel, y el rompimiento de los acuerdos que permitían la débil tranquilidad en la Franja, se ha disparado la crisis humanitaria. El bloqueo económico se profundiza. Israel pretende desconocer el movimiento legítimo de Hamas, y no repara en ningún recurso para lograrlo. Usa bombas de fósforo blanco y de destrucción múltiple, prohibidas por la ONU, deja caer potentes bombas sobre edificios de las Naciones Unidas y sobre casas habitadas por refugiados, intenta penetrar –apoyado en fuerzas especiales, tanques, disparos de aviones y helicópteros artillados– en los barrios que conforman la ciudad. Al mismo tiempo, trata de destruir toda la infraestructura urbana para aniquilar moralmente a sus habitantes. La incapacidad de la ONU facilita la consecución de sus propósitos.

Publicado enEdición 142
Jueves, 11 Diciembre 2008 07:42

Ingrid y sus guerrilleros adinerados

Los protagonistas de una historia que sobrepasa los confines de la imaginación y de la moralidad llegaron en silencio. La ex rehén franco-colombiana Ingrid Betancourt aterrizó ayer en París proveniente de Bogotá sin hablar con la prensa. Con ella venía Wilson Bueno Largo, alias Isaza, y su compañera Lilia Isabel Bañol. La pareja guerrillera llegó a Francia para rehacer sus vidas después de haber pasado doce años en la selva en el seno de las FARC, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. El pasado 26 de octubre, Isaza cambió de bando. Se fugó del campamento de las FARC a donde estaba junto al congresista Oscar Tulio Lizcano, la única víctima de esta historia. Lizcano había sido secuestrado por las FARC hace ocho años. Durante algún tiempo, Isaza fue su carcelero para luego convertirse en su liberador. Hoy es lo que se llama un desmovilizado y goza de todos los beneficios de ese estatuto. La libertad, refugio en un país del Primer Mundo y dinero en abundancia. Hay quienes pasan rápidamente de héroes a villanos, otros, como Isaza, hacen el camino inverso con una desconcertante ligereza.

Puede decirse que el destino ha sido generoso con Wilson Bueno Largo. Sus años en la insurgencia y su posterior cambio de rumbo le abrieron las puertas que su origen humilde hubiese mantenido cerradas para siempre.

La Justicia colombiana no retuvo ningún cargo contra él y el Estado colombiano le pagó una recompensa de casi medio millón de dólares por su doble decisión: dejar las FARC y ayudar a un rehén a recobrar la libertad. El dinero proviene de un fondo especial con el que se recompensa a los miembros de las FARC que ayudaron a liberar a un rehén. Isaza cobró también 4000 dólares antes de salir y tendrá una ayuda mensual de 1027 dólares. Ese es el precio del ejemplo. Para Bogotá, Wilson Bueno Largo es un argumento con futuro. A través de él el gobierno colombiano quiere incitar a otros miembros de las FARC a seguir sus pasos y, así, conseguir la liberación de los 28 rehenes que las FARC quieren intercambiar por la libertad de 500 integrantes de la guerrilla presos. Por lo pronto, al recibir a Isaza, Francia cumple con las propuestas y compromisos expresados en el curso de la extensa y tortuosa fase destinada a obtener la liberación de los rehenes, entre ellos Ingrid Betancourt. París siempre se declaró dispuesto a recibir a miembros de las FARC que estuviesen dispuestos a deponer las armas y facilitar la liberación de los rehenes. Ayer, la Cancillería francesa aclaró que “por respeto a su vida privada” no se suministrarían detalles “sobre las condiciones de la estadía en Francia de Wilson Bueno Largo”. Con todo, la misma fuente precisó que Isaza no tenía el estatuto de refugiado político, sino un permiso de residencia que le permitía vivir en Francia.

Hace unas semanas, cuando comentó el caso de Wilson Bueno Largo, el ministro colombiano de Interior, Fabio Valencia, declaró: “De estar en una selva, aguantando hambre y cometiendo delitos, se irá a los Campos Elíseos con la novia”. Así ha sido. Poco después de su desmovilización, el guerrillero narró también el estado en que se encontraba la insurgencia colombiana. Según él, “las FARC en este momento son un grupo muy reducido, unas FARC sin un oriente político que van a desaparecer, que tienen unos guerrilleros sin moral y una descomposición interna. (...) De todo corazón les digo a mis compañeros: desmovilícense, es el mejor camino que cualquier guerrillero puede tomar, dense una oportunidad de reencontrarse con su familia, volver a la sociedad y volver a vivir”. Isaza comentó igualmente que para él “irme a Francia me repondría de lo que ha sido mi vida en la guerrilla”. Su viaje estuvo en la cuerda floja hasta último momento, pero la Fiscalía colombiana terminó considerando que Wilson Bueno Largo no tuvo nada que ver con el secuestro del congresista Lizcano y que, por el contrario, de-sempeñó un papel decisivo en su liberación. Ello resolvió su situación jurídica.

Isaza tiene una profunda herida en un ojo que se hizo hace cinco años en el curso de un combate. Es un hombre parco de palabras, casi analfabeto. Según un informe del ejército, Isaza era “un buen combatiente”. Wilson Bueno Largo se había convertido en uno de los cabecillas del frente Aurelio Rodríguez de las FARC, cuyas áreas de acción son los departamentos del Chocó y Risaralda, en el noroeste del país. Medios de prensa colombianos aseguraron que una de las razones que llevaron a Bueno Largo a desertar y fugarse con Lizcano se debió a que su rehén habría entregado años atrás un subsidio de vivienda a la madre del guerrillero. La información fue desmentida, no así el papel que desempeñó su relación sentimental con otra ex guerrillera, conocida con el alias de “Yurani”. La mujer se había fugado cuatro meses antes para entregarse al ejército bajo el amparo de los beneficios otorgados por el gobierno colombiano a quienes dejan las armas. Yurani resultó ser la pieza clave para que los servicios de inteligencia de Colombia ubicaran la columna que dirigía Isaza, en cuyo poder estaba el congresista conservador.

Desde ayer están en París y la historia que está detrás de sus nuevas vidas es mucho más vasta que los límites de su destino. Los auténticos perseguidos políticos, los líderes civiles y sindicales amenazados, tienen todo el derecho de plantearse profundos interrogantes sobre la fragilidad de su condición. Más vale ser un miembro de las FARC arrepentido que un sindicalista para ganar legitimidad internacional.

Por Eduardo Febbro
Desde París

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Domingo, 07 Diciembre 2008 18:43

La guerra sucia que oscurece a Colombia

Este escándalo, que estalló a finales de septiembre, es producto de las grietas de la política de Seguridad Democrática, la principal arma del presidente Álvaro Uribe desde su llegada al poder en 2002. "Su objetivo es la recuperación y el control del territorio y la presencia del Estado donde no estaba", explica Sergio Jaramillo Caro, viceministro de Defensa. Es decir, reducir la violencia y el número de secuestros, y devolver la tranquilidad a un país en guerra permanente.
 

La paz ha vuelto a muchas zonas del país. El aumento de la seguridad ha atraído a más inversores y mantiene la popularidad de Uribe en máximos sin precedentes en América Latina. Pero esta estrategia, basada entre otras cosas en un sistema agresivo de incentivos, también ha derivado en una guerra sucia. En primer lugar, el Gobierno recompensa a los civiles que informan sobre guerrilleros, lo que generado presuntamente una red de delincuencia que saca beneficio de entregar a las autoridades los cuerpos de inocentes. En segundo lugar, el Ejército premia a los militares en función del número de bajas que consiguen, lo que supuestamente ha provocado más de un abuso.


Entre el afán de lograr objetivos y el ansia de obtener recompensas se estarían cometiendo hechos muy graves, según el fiscal Mario Iguarán Arana. "Yo presiono, pero no presiono a nadie para que haga actos criminales", se ha defendido Uribe. "La realidad ha demostrado que se trata de una política que incluye el pago de recompensas millonarias por información de insurgentes que ha degenerado en algo siniestro", denuncia Iván Cepeda Castro, portavoz del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado de Colombia.


"No es justo considerar que el asesinato de civiles para ser presentados como guerrilleros dados de baja responda a una siniestra estrategia de las Fuerzas Militares de Colombia. Menos aún puede atribuirse al Gobierno una directa responsabilidad en este escándalo", reflexiona Plinio Apuleyo Mendoza, escritor y periodista.


El perfil de la víctima corresponde a hombres entre 18 y 30 años, campesinos, mendigos, drogadictos, líderes comunales y jóvenes marginales. Los embaucan con promesas de trabajo en campos lejanos de sus hogares para que nadie pueda reclamarlos y así enterrarlos en fosas comunes. "El secuestro es una plaga y el Gobierno ha hecho una labor de sensibilización, pero mientras entre los secuestrados hay políticos y ricos, entre los falsos positivos [víctimas de las ejecuciones extrajudiciales] sólo hay marginados y pobres", se lamenta Héctor Torres, de la Comisión de Derechos Humanos del Bajo Ariari.


El perfil del ejecutor varía. Diversas investigaciones del Ministerio de Defensa, la Fiscalía, la Procuraduría y organizaciones de derechos humanos permiten establecer que hay varias clases de criminales. Los narcotraficantes son los que más recurren a esta macabra estrategia, según explica el viceministro de Defensa. Reclutan con engaños a estas personas, las dejan en el campo y luego informan a alguien del batallón más próximo de que en la zona hay guerrilleros. Días después, llega el Ejército, y, horas más tarde, aparecen como caídos en combate. Así se benefician las dos partes, los militares cumplen objetivos, ganan méritos y, a cambio, dejan en paz a los narcos. Los paramilitares también participan en esta guerra sucia, señalando a personas que creen vinculadas a la guerrilla y así poder limpiar la zona. El tercer grupo lo constituyen las bandas emergentes o delincuentes comunes. También están las legalizaciones de inocentes que surgen por iniciativa de algún militar o soldado para ganar méritos, ascensos, más poder o permisos. No faltan los falsos positivos producto del azar, del llamado fuego amigo, donde muere un inocente y el Ejército lo da como baja de un guerrillero. Finalmente, el Gobierno cree que la guerrilla también podría estar participando en estos crímenes para desprestigiar a los militares.


¿Por qué el Gobierno de Uribe ha guardado silencio tanto tiempo y descalificado a quienes denunciaban estos crímenes? "Uno de los problemas es la veracidad de la información", explica el viceministro de Defensa. "Sólo a través de un proceso judicial se puede establecer la veracidad. Además, hay falsas denuncias, sin desconocer que hay casos reales".


"El Gobierno vive momentos amargos. Pero lo más importante es que por una vez hay un golpe a la legitimidad de su principal bandera: la política de Seguridad Democrática", dice Néstor Morales periodista de Caracol Radio.

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Viernes, 21 Noviembre 2008 06:18

Cambiar la relación con Colombia

Con independencia del gobierno que vaya a emprender, la victoria de Barack Obama tiene en lo inmediato dos significados sumamente importantes: por un lado, representa el rechazo mayoritario de la ciudadanía de Estados Unidos al gobierno de Bush. Por otro, la movilización e incorporación a la vida política de grandes contingentes, comúnmente alejados de ella: negros, latinos y jóvenes.

Recaen sobre Obama dos pesadas herencias: la primera de ellas, la crisis económica, iniciada como crisis financiera, que se extiende al sector productivo (General Motors afirma que hace esfuerzos por no fallar) y genera una recesión de proporciones enormes. La segunda, las guerras infinitas del gobierno de Bush (responsable del aislamiento que, por ejemplo, hace que en Pakistán –aliado esencial de Estados Unidos en la guerra contra Afganistán y Al Qaida– Bin Laden tenga apoyo de 34 por ciento de la población, mientras el de Washington sea apenas de 19 por ciento, casi la mitad). Salir de Irak no es tan fácil como Obama dice. Como le preguntan los halcones: “¿Saldremos derrotados?”. Es un cuestionamiento grave para la única superpotencia actual en el mundo, además del tema del abastecimiento de petróleo y de la influencia de Irán sobre el Irak chiíta.

Sin embargo, Obama podrá avanzar en la desarticulación del epicentro latinoamericano de las guerras infinitas de Bush, ayudando a terminar con la situación de conflicto que se vive en Colombia con apoyo directo de Estados Unidos (en la llamada Operación Colombia), además de levantar inmediatamente el bloqueo contra Cuba. Aquel país se volvió el gran aliado estadounidense en la región, convirtiéndose en uno de los responsables del aislamiento y la pésima imagen de Washington en América latina, algo que debiera tener en cuenta Obama si quiere proyectar una nueva imagen en el continente.

Lo paradójico es que, al final de ciertas acciones –algunas con éxito, como las de cambio de prisioneros que tuvieron a Hugo Chávez como protagonista central–, Uribe haya salido fortalecido en lo interno y lo externo. En lo interno, parece haber impuesto la visión de que las soluciones militares son posibles para acabar con el conflicto, con el que él no quiere terminar, porque obtiene de allí el apoyo interno que posee, consciente de que militarmente no se ganará el conflicto, pero lo prolonga lo suficiente para buscar obtener un tercer mandato e intentar desaparecer las soluciones políticas a la guerra.

Pero Uribe también ganó espacios externos que no tenía. Los crímenes cometidos por su gobierno –de los cuales la última revelación fue que centenares de jóvenes fueron ejecutados por oficiales de las fuerzas armadas que difundieron la idea de que se trataba de enemigos muertos en combate (por lo que hubo que juzgar y encarcelar a altos oficiales del ejército), sin que las imágenes de los ultimados hayan sido mínimamente difundidas por la prensa nacional e internacional, al contrario de lo sucedido con la de Ingrid Betancourt– parecen, hasta aquí, no desgastarlo. Uribe consiguió prácticamente circunscribir la violencia en Colombia a la ejercida por las FARC. Parecería que ya no existen secuestros o presos por parte del régimen –ya no se habla de intercambio de prisioneros, sólo de liberación unilateral por la guerrilla–; únicamente los retenidos por los insurgentes.

Reunidos en París en noviembre, bajo el patrocinio de Sécours Catholique, dirigentes de varias organizaciones políticas –Polo Democrático y los partidos Liberal y Conservador– discutieron opciones sobre la crisis colombiana, y existe consenso de que las soluciones militares, además de injustas, son inalcanzables, y que es preciso buscar alternativas políticas.

Por lo tanto, para que éstas sean posibles es necesario que las partes en conflicto recurran a la negociación. Hoy las FARC, duramente golpeadas política y militarmente, pueden estar más inclinadas a las soluciones negociadas (hubo una respuesta positiva de éstas a la solicitud de 113 intelectuales colombianos demandando el intercambio de prisioneros, lo que se entiende como una primera reacción en esa dirección). Sin embargo, Uribe no percibe por qué deba negociar, se siente fuerte e intenta conquistar un tercer mandato presidencial, mientras se suscriben apoyos para una nueva imposición violenta de un cambio constitucional.

Uribe sólo sufriría un golpe político si no puede obtener un tercer mandato y/o si el nuevo gobierno de Estados Unidos, aparte de confirmar el rechazo a la firma del Tratado de Libre Comercio –debido al fortalecimiento de los demócratas en la Cámara de Representantes–, termina con la Operación Colombia y convence a este presidente de que participe en negociaciones políticas que terminen con la guerra en su país.

Además, está claro que el trabajo persistente de denuncia de los crímenes del gobierno, hecho por las organizaciones políticas y sociales colombianas, lleva aquél a una situación de debilitamiento que puede impedir la reelección de Uribe y fortalece una oposición unificada que puede conducir a la victoria de un candidato democrático en las elecciones presidenciales de 2010.

La guerra en Colombia es la situación más grave que vive el continente, por las violaciones sistemáticas a los derechos humanos –de la que los más de tres millones de colombianos desplazados son uno de los aspectos más brutales y menos difundidos–; por la contribución al narcotráfico –que aumentó a lo largo de los años de gobierno de Uribe– y por los riesgos de enfrentamientos con países vecinos. Promover la paz en el continente, avanzar en los procesos de integración regional, suponen acciones de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), del nuevo gobierno de Estados Unidos y de los movimientos populares del continente, que deben acabar con la guerra y la represión en Colombia, para lo cual la derrota de Uribe –como cabeza articuladora del bloque en el poder– es una condición esencial.


Por Emir Sader*
*De La Jornada de México. Especial para PáginaI12.
Traducción: Ruben Montedónico
Publicado enColombia
Lunes, 10 Noviembre 2008 07:41

Uribe o paz

Independientemente de lo que el gobierno haga, la victoria de Obama tiene, en lo  inmediato, dos significados muy importantes: por un lado, representa el rechazo mayoritario de la población de los EE UU al gobierno de Bush. Por otro, la movilización e incorporación a la vida política de grandes contingentes normalmente ajenos  a ella – de negros, de latinos, de jóvenes.

Recaen sobre Obama dos herencias pesadas, la primera de ellas, la crisis económica que, iniciada como crisis financiera, se extiende al sector productivo (la GM afirma que hace esfuerzos para no quebrar), generando una recesión de proporciones enormes. La segunda, las guerras “infinitas” del gobierno de Bush. (Responsable por un aislamiento que, por ejemplo, hace que en Pakistán, aliado esencial de los EE UU en la guerra de Afganistán y en la lucha contra Al Qaeda, Bin Laden tenga, en ese país, el apoyo del 34% de la población, mientras en los EE UU, de apenas el 19%, casi la mitad.) Salir de Irak no es tan fácil como Obama dice. Como le preguntan los halcones: “¿Y saldremos derrotados?” Cuestión grave para la única superpotencia actual en el mundo. Además del tema del abastecimiento del petróleo y de la influencia de Irán sobre el Irak chiíta.

Pero Obama podrá avanzar en la desarticulación del epicentro latinoamericano de las guerras infinitas de Bush, ayudando a terminar con la situación de guerra que vive Colombia, con el apoyo directo de los Estados Unidos – en el llamado Plan Colombia – además de acabar de inmediato con el bloqueo a Cuba. Este país se volvió el gran aliado norteamericano en la región, convirtiéndose en uno de los responsables por el aislamiento y por la pésima imagen de los EE UU en América Latina .(Si Obama quiere proyectar una nueva imagen para el continente).

La paradoja es que, al final de todos los intentos, – algunos de éxito – de cambio de prisioneros, que tuvieron a Hugo Chávez como protagonista esencial, Uribe haya salido fortalecido, interna e externamente. Internamente, parece imponerse la visión de que con soluciones militares es posible terminar el conflicto. Un conflicto que él no quiere terminar, porque saca de ahí el apoyo interno con el que cuenta, consciente de que militarmente no se gana el conflicto, pero se prolonga lo suficiente como para intentar obtener un tercer mandato y lograr desmoralizar las soluciones políticas de la guerra.

Pero Uribe también ganó espacios externos que no poseía. Los crímenes cometidos por su gobierno – de los cuales el último es la revelación de que centenas de jóvenes fueron ejecutados por oficiales de las FFAA, que difundían la idea de que eran enemigos muertos en combate, terminando con la prisión de altos oficiales del Ejército, sin que las imágenes de esos jóvenes hayan sido mínimamente difundidas por la prensa nacional e internacional, como si lo fueron las de Ingrid Bettancourt – parecen, hasta aquí, no desgastarlo. Uribe consiguió casi reducir la violencia de Colombia a la violencia de las FARC: Parece que ya no existen secuestros del régimen, presos – ya no se habla de intercambio de presos, apenas de liberación unilateral por parte de las FARC -, solo los secuestrados por las FARC.

Reunidos en Paris en noviembre, bajo el patrocinio de Sécours Catholique, dirigentes de varias organizaciones políticas – Polo Democrático, Partidos Liberal y Conservador, entidades de derechos humanos de distinta índole – discutieron alternativas políticas y democráticas para la crisis colombiana. Hay un consenso de que las soluciones militares, además de injustas, son imposibles y que es preciso buscar alternativas políticas.

Pero, para que estas sean posibles, es necesario que los campos en conflicto entren en negociación política. Hoy las FARC aparecen duramente golpeadas política y militarmente y pueden estar propensas a soluciones negociadas. (Hubo una respuesta positiva de las FARC a la solicitud que hicieron 113 intelectuales colombianos pidiendo el intercambio de prisioneros, lo que puede parecer una primera reacción en esa dirección) No obstante, Uribe no tiene por que negociar, se siente fuerte e intenta conquistar un tercer mandato presidencial. (ya fue realizada una lista de apoyo ante esa nueva violencia constitucional).

Solamente podría suceder si Uribe sufre un golpe político, que puede ser el de no obtener el tercer mandato y/o si el nuevo gobierno de los EE UU, además de confirmar el rechazo de la firma del TLC, por el fortalecimiento de los demócratas en la Cámara de los Diputados, termina con el Plan Colombia y presiona a Uribe para que participe de negociaciones políticas para terminar con la guerra en Colombia.

Además, claro, de que el trabajo persistente de denuncia de los crímenes del gobierno, hecho por las organizaciones políticas y sociales colombianas, lleve al gobierno a una situación de debilitamiento, que impida la reelección de Uribe y promueva el fortalecimiento de una oposición unificada, que permita la victoria de un candidato democrático en las elecciones presidenciales del 2010.

La guerra en Colombia es la situación mas grave que vive el continente, por las violaciones sistemáticas de los derechos humanos que representa – de que los mas de 3 millones de colombianos desplazados son uno de los aspectos mas brutales y menos difundidos -, por la alimentación del narcotráfico – que aumentó a lo largo de los años del gobierno de Uribe -, por los riesgos de enfrentamientos con países vecinos. Promover la paz en el continente, avanzar en los procesos de integración regional, supone acciones de Unasur, del nuevo gobierno de los Estados Unidos y de los movimientos populares del continente, para terminar con la guerra y la represión en Colombia. Para lo que la derrota de Uribe – como cabeza articuladora del bloque en el poder – es una condición esencial.

Emir Sader   
10/11/2008

Texto original en portugués: www.cartamaior.com.br
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No obstante que a los colombianos se nos quiere hacer creer, mediante fraudulentas encuestas contratadas por los monopolios financieros y empresariales, que vivimos en el mejor de los mundos, la cruel realidad social de millones de colombianos es otra bien distinta. Hambre, miseria, desempleo, cierre de hospitales, enfermedades, analfabetismo, ignorancia, contaminación, malos salarios, desplazamiento, discriminación, despidos, violencia, narcotráfico, corrupción, detenciones arbitrarias, impunidad y politiquería, son la nota común en la vida cotidiana de las mayorías nacionales. Los medios y las encuestas enmascaran la realidad de la nación, que los hechos mismos se encargan de contradecir como lo vimos recientemente con las protestas en la Guajira y en el paro del Putumayo.

Como la prioridad de esta administración ha sido la guerra contrainsurgente y el gasto presupuestal para financiar los planes bélicos, es apenas obvio que los colombianos concentremos la atención en el análisis de las estrategias y los planes gubernamentales correspondientes. El Plan Patriota es tal vez el más llamativo programa estatal en lo concerniente a la guerra en los actuales momentos contra el movimiento guerrillero de las FARC-EP y el ELN. Hay variados aspectos de dicho Plan que pueden ser objeto de una minuciosa reflexión.

Es muy probable que así ocurra en el futuro dada la envergadura estratégica, política, presupuestal y militar asignada a este programa, en que esta fuertemente involucrada la administración imperialista de George W. Bush. En el ámbito de este articulo, nuestro interés se orienta a mostrar un balance del Plan Patriota desde la perspectiva de lo que son los principios o leyes de la guerra. Para tal efecto hemos seleccionado un conjunto de principios que tienen validez tanto en conflictos convencionales como en confrontaciones no ortodoxas como la Colombiana. Las leyes de la guerra.

En la guerra convencional son frecuentes leyes como el objetivo, la ofensiva, la masa, la economía de fuerza, la maniobra, la unidad de mando, la seguridad, la sorpresa y la sencillez. Por supuesto la guerra de guerrillas no es ajena a tales principios. No obstante su condición no ortodoxa descubre otras regularidades como las siguientes: el objetivo de la guerra es conservar las propias fuerzas y aniquilar las del enemigo; en toda guerra es necesario ocupar y dominar el territorio; toda guerra se decide en enfrentamientos cuerpo a cuerpo; la estrategia define la dirección del golpe principal y las reservas; concentrar una fuerza superior para aniquilar el enemigo; descubrir los errores del enemigo o inducirlo a cometer errores; mantener la iniciativa a toda costa; centralizar la dirección estratégica de la guerra y prevenir la derrota y estar preparado para un repliegue ordenado.

El Objetivo. Aplicando la ley del objetivo –que concentra la atención hacia lo que se quiere lograr- el gobierno de Uribe y el Plan Patriota están inmersos en objetivos contradictorios al pretender derrotar a la guerrilla cuestionando sus banderas sociales, agrarias y de cambios profundos de una sociedad oligárquica, y al mismo tiempo implementar políticas que favorecen una minoría voraz de banqueros, terratenientes, generales corruptos, politiqueros, narcoparamilitares y multinacionales explotadoras de la riqueza nacional. No obstante que Uribe y sus generales se empeñan en invalidar el soporte popular de la guerrilla, las políticas estatales, particularmente en las zonas de combate como el Guaviare, Caquetá, Meta, Putumayo, Arauca, Cauca y Nariño, profundizan la miseria, el hambre, la arbitrariedad y la impunidad. Los acuerdos del gobierno con las bandas criminales de los paramilitares que han despojado y desplazado millones de campesinos, desenmascaran la naturaleza del gobierno como un aparato inmoral de violencia contra los más pobres de la sociedad.

Esto explica el regreso y la generalización de la guerra de guerrillas como forma principal de combate de los campesinos que acuden a esta forma de resistencia. Frente a lo cual el Ejercito recurre a modos convencionales de guerra que implican grandes desplazamientos de tropas con enormes costos humanos, presupuéstales, logísticos y políticos. El objetivo político del Plan Patriota es contradictorio y ambiguo. Endeble y difuso. Mientras tanto el de la guerrilla es claro y preciso en su persistente tarea de desenmascarar un régimen de dominación carcomido por la podredumbre y la politiquería, como lo esta demostrando el ingreso de un expresidente al gobierno, como Embajador en Usa. El objetivo político del Plan Patriota se desdibujo y termino convertido en un objetivo puramente militar, con abultados costos materiales, financieros, morales y políticos. Lo cierto es que la guerrilla ha logrado el objetivo de conservar sus propias fuerzas afectando duramente las del enemigo, como esta ocurriendo desde principios del año 2005 con los sistemáticos golpes a unidades militares y policiales. La Ofensiva. El principio de la ofensiva se refiere en general a como lograr el objetivo.

Es bien sabido que en toda guerra, las partes en conflicto se disputan la iniciativa en un campo de batalla, en un teatro de operaciones, en una zona de guerra e incluso a lo largo de toda la guerra, ya que la iniciativa significa libertad de acción para un ejercito. Todos los jefes militares saben esto y buscan mantener la iniciativa a toda costa; cuando la han perdido buscan sobreponerse rápidamente porque saben que una vez se pierde la iniciativa se esta a un paso de ser derrotado, se pierde la libertad de acción y se convierte en presa fácil del adversario. Mantener la iniciativa en la guerra significa mantenerse a la ofensiva estratégica y aunque en las guerras defensivas, las guerras contra una fuerza superior, generalmente la ofensiva estratégica la mantiene la fuerza superior, no es menos cierto que la fuerza mas débil puede asegurarla no presentando combates donde el adversario quiere y cuando quiere sino cuando la fuerza mas débil puede asegurarse la victoria. Es decir, aunque en el plano estratégico la fuerza mas débil este a la defensiva, debe actuar a la ofensiva en el terreno táctico y operacional. Para alcanzar su objetivo las FARC-EP ha buscado la ofensiva estratégica, cambiando de la ofensiva táctica a la defensiva táctica y a la inversa. Por lo contrario, el gobierno y el Plan Patriota han confundido la ofensiva táctica con la ofensiva estratégica y conducen la guerra sobre la defensa estratégica, persiguiendo un fin negativo como es la contrainsurgencia. El fin negativo esta relacionado con el desgaste de la guerrilla, para lo cual es necesario que el tiempo este a favor del que persigue el fin negativo. Conforme pasa el tiempo, la voluntad que se erosiona es la del gobierno, no la del movimiento insurgente revolucionario. El Plan Patriota y el gobierno actúan sobre la base de la defensa estratégica.

16,5 billones de pesos han sido gastados en los últimos 15 meses de vigencia del Plan Patriota. La economía de fuerza en el gasto civil y social del Estado lo único que ha conseguido es erosionar aun mas las bases políticas del sistema de gobierno actual. El movimiento guerrillero ha encontrado el “centro de gravedad del conflicto”. Basado en su larga experiencia de más de 40 años, el centro de gravedad que las FARC ha identificado es la alianza entre el gobierno fascista de Uribe Vélez y el régimen imperialista de Bush. Los principios de Masa, economia de fuerza y maniobra. La actual ofensiva de las FARC hace un uso adecuado de los principios de masa, economía de fuerza y maniobra. Esto permite la superioridad en el campo de batalla. La historia de la guerra conoce de muchas experiencia en que tropas numéricamente inferiores derrotaron en el campo de batalla fuerzas hasta dos veces superiores, lo que aparentemente negaría el principio de masa; la verdad es que los jefes de las tropas numéricamente inferiores supieron disponer sus fuerzas, aprovechar los errores en la organizacion de las tropas enemigas, la moral de sus propias tropas y las del enemigo, atacar con acierto sus flancos, y concentrar el golpe principal en el punto decisivo, derrotando sus columnas por separado, en ese caso, los vencedores supieron concentrar una fuerza superior relativa en el campo de batalla. Clausewitz señalo que: “si puedes vencer a todos tus enemigos derrotando a uno de ellos, esa derrota debe ser el objetivo principal de la guerra. En este enemigo golpeamos el centro de gravedad del conflicto entero”. Es bajo la luz de este centro de gravedad como la guerrilla esta aplicando masa, economía de fuerza y maniobra. Ya los expertos han aportado abundantes pruebas sobre el tremendo error del Plan Patriota al concentrar una abultada cifra de soldados en el Caquetá, mientras el resto del país quedo sin protección, lo que, desde luego, ha sabido aprovechar la guerrilla dando muestras de una enorme flexibilidad, movilidad y capacidad para descubrir los errores de su ejercito enemigo e inducirlo a cometer errores.

Las FARC están mostrando que saben que en la guerra los errores son mucho mas frecuentes que en cualquier otra actividad humana, dado que se trata de voluntades opuestas que maniobran con el mismo objetivo de aniquilar a su adversario y donde cada uno de los bandos esconde su objetivo inmediato. La actividad consciente en la guerra es una exigencia de quien quiera vencer, y eso lo tiene claro la guerrilla; lo cual a su vez requiere del conocimiento detallado del enemigo y de las propias fuerzas: los planes, maniobras, la capacidad de los mandos, la moral de las tropas, el aprovisionamiento, la retaguardia, la simpatía con que cada uno cuente entre las masas en el teatro de operaciones. Una vez conocido al enemigo y a las propias fuerzas, se puede hacer un balance aproximado de los encuentros, aprovechar las debilidades y errores del enemigo aumentándoselos conscientemente, e induciéndolo a cometer errores; normalmente, los ejércitos hacen movimientos que aparentan la dirección del golpe principal para golpear donde el adversario no lo esperaba, se le atrae a dar batallas en terrenos desfavorables para el, se le cortan las líneas de comunicaciones y abastecimientos para aislarlo y obligarlo a actuar a ciegas y desesperado. La maniobra de Linea exterior en el Cauca y Putumayo.

El despliegue de las FARC en el Cauca y el Putumayo, es maniobra estratégica de línea exterior al Plan Patriota que lo desbarajusta en su concepción y organización. Pone en evidencia todas sus fallas estructurales, como lo acaba de registrar con agudeza el General Valencia Tovar, quien ha señalado que “varias veces se ha hecho mención en esta columna de la región Putumayo - Nariño como área de gravitación estratégica decisiva en el conflicto armado colombiano. La intensa actividad terrorista que se viene desarrollando desde el comienzo del presente año, indica a las claras la importancia que le asignan las FARC. Terrorismo combinado con acciones guerrilleras de alcance táctico, pero que, sumadas a las anteriores, constituyen innegable amenaza estratégica. En estas circunstancias, la región descrita y su protección avanzada en las montañas del Cauca con su población indígena que pretende una neutralidad imposible, configura el Teatro de Operaciones más importane del momento actual y, por lo tanto, demanda la variación del eje de esfuerzo estratégico del Estado, de la persecución contra la cúpula de las FARC hacia la recuperación de la zona de máxima gravitación. Es imperativo aceptar que allí se desarrolla un episodio decisivo de la confrontación con un adversario que puede ser terrorista en esencia, pero cuyo poder militar imprime a sus acciones carácter inequívoco de guerra". (El País, El valor estratégico del Putumayo, 1 de agosto de 2005). La Unidad de Mando. La razón del principio unidad de mando es facilitar el logro del objetivo. Mientras en el nivel táctico esto es mejor conseguirlo confiriendo autoridad a un solo comandante, en el nivel estratégico implica una coordinación política y militar.

Toda la historia de la guerra confirma que esta debe tener un mando estratégico a fin de poder garantizar la actuación de las tropas en una sola dirección, coordinar las diferentes campañas e incluso los combates en el mismo campo de batalla. En la guerra no puede haber dos direcciones o se esta condenado a la derrota. La guerra necesita, además, mantener un rumbo firme a pesar de las dificultades y complicaciones que puedan presentarse en el transcurso del objetivo que se persiga; no se podrá alcanzar la victoria si una vez tomado el rumbo este es desviado frecuentemente con los vaivenes, victorias o reveses que se presenten. La dirección centralizada de la guerra no significa sin embargo, centralización absoluta de las operaciones, todo buen jefe militar sabe que debe permitir la iniciativa de los mandos inferiores e incluso de los combatientes con ajuste al plan general, pero nunca permitirá dos planes estratégicos de guerra y de campañas estratégicas. En la conducción del Plan Patriota son evidentes los desencuentros entre lo político y lo militar. Así se desprende del hecho de haber nombrado dos ministros de defensa en los últimos treinta y seis meses como resultado de los conflictos con los generales de la cúpula militar; también se desprende del hecho de la renuncia de tres generales por discrepancias con la creación de comandos unificados, y del hecho de las destituciones de oficiales sin que medie un criterio profesional sino las intrigas de los políticos cercanos a la Presidencia.

La sencillez de la unidad de mando de la guerrilla comparada con el enredado y burocratizado sistema a través del cual el gobierno conduce el Plan Patriota y la guerra, casi habla por si mismo. La seguridad y la sorpresa. En lo que se refiere a seguridad y sorpresa, es notable que no obstante que esta ultima es muy difícil de obtener en las guerras moderna, en nuestro caso son cada vez mas recurrentes los golpes sorpresivos de la guerrilla a unidades del ejercito y la policía. Los golpes sorpresivos del movimiento insurgente son el indicador mas claro de la falta de estrategia en el Plan Patriota. En cuanto al principio de seguridad que impide que el enemigo adquiera una ventaja inesperada, lo que se observa es que las fortalezas del ejercito de que tanto se hace alarde en las esferas oficiales, son muy frágiles porque la insurgencia ha sido capaz de revertir temporales situaciones adversas en las áreas de operaciones del Plan Patriota, mediante el sembrado de minas y la presencia de expertos francotiradores. La sencillez. Aunque el principio de la sencillez no es fácilmente alcanzable ya que, como Clausewitz dice, en la guerra todo parece simple pero no es así, la guerrilla ha dado abundantes muestras de manejo descomplicado de sus operaciones y estrategia de guerra de guerrillas, en la nueva etapa.

El repliegue ordenado. Por ultimo, digamos que la guerrilla ha sabido prevenir la derrota y ha dado muestras de estar preparada para el repliegue ordenado. La estrategia exige prevenir la derrota y estar preparado para los repliegues ordenados. En la guerra más que en ninguna otra actividad el error y la derrota son los maestros de la victoria. No hay jefe militar que no se equivoque ni ejercito que no haya sufrido derrotas. No se trata por supuesto de cometer errores, quien menos errores cometa en la guerra mayores posibilidades de victoria tendrá, pero todo buen jefe militar sabe que puede ser derrotado, su éxito consiste en que a pesar de las derrotas es capaz de conquistar la victoria y por eso siempre debe tener un plan de retirada. Una vez se ha comprendido que no es posible la victoria, cuando se ha observado que el enemigo es mas poderoso y la correlación de fuerzas no garantizara el éxito, cuando se sabe que la retirada es el único medio de esquivar el golpe decisivo del adversario y de conservar las propias fuerzas, con miras a las batallas futuras, el buen jefe militar debe tener un plan de retirada, un repliegue ordenado de sus fuerzas a fin de evitar la catástrofe que ocasionaría una desbandada de sus tropas. Es justamente lo que en su momento ha hecho el movimiento insurgente para evitar daños militares de consideración. Total, el Plan Patriota ha sido un monumento al despilfarro y uno de los mayores desatinos en la historia militar colombiana. Bogota, 2 de agosto de 2005

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París (Francia) 20 de diciembre de 2004 El día 3 de diciembre, personas muy cercanas a la embajada colombiana en Caracas me confirmaban lo anterior, además de advertirme sobre el aumento considerable de miembros del Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, la policía política colombiana, adscritos a la embajada. El comando tendría como objetivo el capturar a dirigentes guerrilleros colombianos de las FARC y del ELN. El día 15 de diciembre, en horas de la mañana, descendí al parqueadero del Hotel Hilton. Casi de frente me encontré con dos camionetas ocupadas por hombres con cara de poco amigos, varios de ellos portando lentes oscuros. Cuando le pregunté a uno de los guardias del lugar si sabía quienes eran, me respondió que agentes del DAS colombiano y de la DISIP venezolana. Cuando comenté a alguien sobre ello, me dijo que esos agentes no estaban ahí para cuidar a la delegación del ministro de la Defensa de Colombia, quien se encontraba en Caracas para llegar a acuerdos sobre la represión al "narcoterrorismo" (que, entre otras cosas, fueron firmados). Al día siguiente, leyendo en internet la prensa colombiana, conocí que Rodrigo Granda, más conocido como Ricardo González, había sido detenido en Cucuta, ciudad fronteriza colombiana, el lunes 13. Decían las informaciones que las autoridades colombianas aseguraban que esa captura era más importante que la de Trinidad, por ser un destacado miembro del equipo diplomático de las FARC, y con más de 20 años de trayectoria guerrillera. La noticia me sorprendió porque yo lo había visto en los pasillos del Hilton, dialogando con varias de las altas personalidades que habían asistido al Encuentro. El viernes 17 leí en el periódico bogotano "El Tiempo", que el director del semanario "Voz", Carlos Lozano, aseguraba que Granda había sido detenido en Caracas en un operativo de agentes de la DISIP, presumiéndose la participación de agentes colombianos, y luego trasladado dentro del baúl de un vehículo hasta Cucuta. Poco a poco han salido mas detalles de esa captura y posterior secuestro. Granda fue detenido, efectivamente, el lunes 13 de diciembre, hacia las 4pm. Estaba conversando con un periodista colombiano en la cafetería de la Clínica Razzeti, cerca a la estación del metro "Bellas Artes", muy cerca del Hotel Hilton. Aparentemente una mujer lo llamó aparte, y como si él la conociera se le acercó y salieron del lugar. Había pasado casi una hora cuando al fin el periodista se extraño por la demora de Granda, empezando a preguntar por él a las personas del lugar. Posteriormente se supo que Granda fue detenido por varios hombres que se movilizaban en cuatro vehículos, quienes se identificaron a los pasantes como agentes de la Disip, aunque algunos de ellos tenían acento colombiano. Según mis averiguaciones, Granda fue inmediatamente introducido al baúl de uno de los vehículos y trasladado a una dependencia de la Disip. Parece que no fue maltratado. Varias personalidades políticas, y hasta de los servicios de seguridad, no estuvieron de acuerdo con ese procedimiento y presionaron para que lo dejaran en libertad, exigiéndosele que dejara inmediatamente el país; también propusieron que se le detuviera y se le pusiera en prisión de acuerdo a las leyes venezolanas, mientras se le investigaba. Nada de ello valió. No he podido saber quien dio la orden, pero debió ser a muy alto rango, pues después de viajar 14 horas en el baúl de un vehículo fue entregado en Cucuta a la policía colombiana. Por lo menos hasta el martes en la noche había estado en la Disip. Hoy se encuentra detenido en la cárcel de máxima seguridad de Cómbita, en el Departamento de Boyacá, Colombia. ¿Qué autoridades venezolanas son responsables de este secuestro? Independiente de que Granda sea un guerrillero, este acto va en contra de todo procedimiento judicial y administrativo de la República Bolivariana de Venezuela, y agrede el Derecho internacional. Lo preocupante es que no es el primer caso. Ya son varios, y no tanto a miembros de la guerrilla colombiana. La mayoría de capturas, secuestro y entrega a las terribles agencias de seguridad colombianas, o a sus grupos paramilitares, se han realizado contra dirigentes sociales que han buscado refugio a su seguridad en la patria de Bolivar. Además de los que han sido asesinados. En ningún otro gobierno venezolano se había dado este arbitrario procedimiento en las cantidades actuales. Me es imposible pensar que el presidente Hugo Chavez haya dado estas directivas. Me es muy fácil pensar que los organismos de seguridad venezolanos están infiltrados a alto nivel por elementos que no descansan por desestabilizar el proceso revolucionario que adelanta Chavez. Elementos que tienen todo el apoyo de los servicios de seguridad colombianos y estadounidenses, dentro de la estrategia del Plan Colombia, donde acabar con la Revolución Bolivariana es una de las metas. Poner en enfrentamientos a la guerrilla colombiana con el gobierno de Chavez puede ser un buen recurso. Buscar que el movimiento social y popular colombiano le retire el apoyo a la Revolución Bolivariana, serviría al aislamiento de un proceso que viene siendo agredido por el gobierno fascista y paramilitar del presidente Uribe Velez. Hasta el día de hoy no existe una nota oficial sobre este secuestro. Como no se ha dado ante los asesinatos y secuestros de dirigentes sociales colombianos. Ella se hace impostergable.

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