Mujeres afganas: del progreso al medievalismo misógino ‘made in USA’

Los medios de comunicación de masa suelen dividir la historia de las mujeres afganas en el “antes y después de los talibanes” y con dos objetivos: a) presentar a la OTAN como la salvadora de las mujeres, y b) ocultar el hecho de que los grupos terroristas “islámico-sunnitas” han sido creados por EEUU y sus aliados, y que el daño que afligen algunos miles de individuos de extremaderecha religiosa con escopeta a las mujeres es mayor que el de una alianza de 29 países con armas más mortíferos del planeta.

Que Afganistán “fue un refugio para los terroristas” y que la OTAN tenía la “misión de salvar a las mujeres” estaban al servicio de la agresión a este país: si por un lado, los terroristas no necesitan un país-refugio y se organizarse en un piso en cualquier país del mundo, por otro, la segunda farsa parecía más a una mala imitación del argumento de La Ilíada, en el que los griegos, bajo el pretexto del rescatar a Helena, secuestrada por el Príncipe de Troya, la invaden con la intención de saquearla, sembrar el terror y la muerte: Resulta que Afganistán es el país más estratégico del mundo para EEUU.


¿Cómo podían acabar con la violencia machista si la propia guerra es la máxima expresión de dicha violencia?


Cronología de una lucha por el progreso


1920: la monarquía “progresista” de Amanullah y Soraya, funda en el marco de los proyectos modernizadores para el país a Anchuman-E-Himayat-E-Neswan (Organización para la Protección de las Mujeres) para luchar contra el analfabetismo y los malostratos, y publica el cuaderno Ershad-E-Neswan (Orientación para las mujeres), la primera revista feminista del país.


1929: Gran Bretaña, molesto por las relaciones amistosas de Kabul con la Unión Soviética, incita a los señores feudales y religiosos, y juntos derrocan a los monarcas.


1933: el nuevo rey, Zahir Shah, influido por las reformas que tienen lugar en Irán y Turquía, abre las primeras escuelas para niñas, introduce en la Constitución del 1964 la igualdad entre los sexos y reconoce el derecho al voto de la mujer.


1964: Se funda el Partido Democrático Popular de Afganistán (PDPA), y la Organización Democrática de la Mujer. Este año se celebra por primera vez el 8 de marzo.


1973: Zahir Sha es derrocado por los nacionalistas. Se proclama la República de Afganistán. El asesinato de Mir Akbar Khyber, escritor y dirigente marxista en 1978, de autoría desconocida, desata la protesta de miles de afganos que termina en un golpe de estado por el PDPA contra el presidente Mohammed Daud.


.Abril del 1978: PDPA instala La República Democrática de Afganistán (RDA). Es un duro golpe a EEUU, que sin recuperarse de la derrota en Vietnam, sufre el mismo año la caída del Sha en Irán y el triunfo del sandinismo en Nicaragua. Por lo que organiza a los “Yihadistas” y a “Los contras” para contener a las fuerzas de izquierda. Así, pone en marcha la «Operación Ciclón» en Afganistán enviando a decenas de miles de terroristas armados desde Pakistán, forzando a la URSS a intervenir.


La época dorada del feminismo afgano


Las reformas realizadas por la RDA en favor de las mujeres incluyen:


Construir escuelas, ambulatorios, hospitales, viviendas sociales, y declarar la sanidad y educación gratuitas y universales.


Crear el Consejo de Mujeres, que pronto tendrá 150.000 miembros, y que ofrece servicios sociales y asistencia gratuita a las mujeres por primera vez en la historia del país.
Separar la religión del Estado, y reemplazar los tribunales religiosos por civiles, liberando a las mujeres de las leyes arcaicas.


Luchar contra el analfabetismo y promover cursos de formación profesional, desde peluquería, y costura, hasta mecánica de automóviles.


Nombrar a la doctora Anahita Ratebzad (1931-2014) embajadora de Afganistán en Yugoslavia, quien ocupará después la vicepresidencia del gobierno y el Ministerio de Asuntos Sociales. Ratebzad, en 1965, fue diputada del parlamento.


Crear miles de puestos de trabajo para las mujeres, con guarderías incluidas, y establecer el permiso de maternidad de tres meses con salario.


Elevar la edad nupcial para las niñas de 8 años a 16; declarar nulos los matrimonios forzosos, y prohibir el ”baad“, la entrega de una hija para solucionar una disputa o deuda de la familia.


Legalizar la libertad de no llevar el velo.


En 1986, cerca de la mitad del personal sanitario y educativo, y el 15% de los periodistas eran mujeres. Hubo 7 mujeres diputadas, y miles en las fuerzas armadas y en las Brigadas de Defensa de la Revolución, protegiendo sus conquistas de los ataques de los Muyahedines financiados con 3.000 millones de dólares de la CIA.
1987: la RDA empieza un giro a la derecha, creyendo que así bajaría la agresividad de los “Muyahedines”. Paraliza las “desamortizaciones”, restaura el islam como la religión oficial del Estado, subvenciona la construcción de mezquitas, y paraliza las medidas feministas.


Empieza una interminable pesadilla


La unidad anticomunista de los Muyahidines, divididos en una docena de grupos, se rompe y el caos reinante perjudica a los planes de EEUU que necesita la seguridad para llevar a cabo sus proyectos militares y económicos en el país.


1992: una vez desaparecida la URSS, la CIA reconduce la situación y crea a otro grupo yihadista, el pro saudí Talibán-Al Qaeda. Adoctrina en Pakistán a miles de lumpenproletariado en el anticomunismo y antifeminismo y les envían a Afganistán: se ponen en marcha las patrullas de la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio para imponer el burka a todas las mujeres. Cierran los colegios de niñas, expulsan a las trabajadoras de sus puestos y les prohíben salir de casa sin un hombre de la familia. Aplican la lapidación y otras formas brutales de ejecución como espectáculos públicos del terror. Se disparan las violaciones, secuestros, asesinatos, y también el suicido de niñas y mujeres.


1996: Los Talibán llegan a la capital y después de brutales torturas (como castración) asesinan al presidente Nayibulá. Desatan un terror sin precedente en el país, como lanzar a los gays de las montañas o aplastarles con los buldóceres. Pero, nada de eso sale en los medios occidentales, que les apodan “Luchadores por la libertad”.


Los Talibán firman su propia pena de muerte al prohibir el cultivo de la adormidera (con cuyo negocio, la CIA pagaba a sus mercenarios), y no alcanzar un acuerdo económico sobre el gaseoducto Trans-afgano (TAPI) con Washington, quien decide acabar con ellos y tomar el control del país de forma directa, tras organizar una amplia campaña televisiva sobre la barbarie de sus viejos cómplices.


2001: Con el 11S, EEUU intentará ejecutar sus objetivos, ocupando el país. Sólo entre el octubre de 2002 y el abril del 2003, los cazas anglonorteamericanas soltaron unas 10.000 toneladas de bombas ( como “Daisy cutters”) sobre 35 millones de afganos, dejando a miles de civiles sepultados bajo los escombros. Contaminaron aguas y tierras, destruyeron cultivos y el ganado, provocando una catástrofe humanitaria. Durante el 2002 UNICEF advirtió de que 100. 000 niños podrían morir de hambre y frío. En junio del 2005, en el servicio de maternidad del hospital de Kabul nacieron 150 niños con malformaciones severas, afirmaba el doctor Mohammed Daud Miraki, Director de la Asociación Afghan DU & Recovery Fund. Se dispararon la muerte de las mujeres en el parto y sus recién nacidos.


Bush instaló una República Islámica en Afganistán, repartiendo el país entre la OTAN y los Talibán. El resultado:


La huida de millones de familias de sus hogares a causa de los bombardeos, violaciones, torturas y el asesinato de sus seres queridos por el dúo Islamistas-OTAN.

El 87% de las mujeres afganas son analfabetas, y la mayoría no tienen acceso a la atención médica.


El 60% de las menores de 15 años son forzadas a casarse.


Cerca del 90% de las mujeres y niñas sufren de depresión o trastorno por ansiedad, de las que unas 2.000 intentan quitarse la vida cada año, la mayoría inmolándose.


“La violación es la forma más habitual de la agresión contra la mujer“, afirma el Tribunal Supremo de Afganistán (marzo del 2019). Los soldados de la OTAN (que cuentan con varias bases militares y también cárceles como el Guantánamo en Afganistán), la policía, hasta el presidente de la Federación Nacional del Fútbol femenino son los acusados.


El 80% de los suicidios son cometidos por mujeres hartas de una violencia generalizada y estructural, según el gobierno afgana (2014): Nadia de 16 años, se autoinmoló a lo bonzo para liberarse de la violencia de su marido y sus suegros: sobrevivió con gran parte del cuerpo quemada; a Masumeh, de 18 años su marido le cortó ambas orejas tras una discusión; a Royá su padre le mató tras descubrir que habia sido violada por su tío; Nasrin de 20 años murió por un bombardeo de la OTAN en su casa; Gulnar de 15 años fue violada por una turba de chavales en el camino al colegio. Su cuerpo fue hallado en un río de Kabul. Samira, quería estudiar y ser médica, pero la casaron a los 11 años. Intentó quitarse la vida con matarratas por las continuas violaciones de su marido y las brutales palizas, y al no conseguirlo a los 17 años se roció con el petróleo que se usa para la cocina, y se prendió fuego. El Código Penal del 2009 estipula que los esposos pueden privar de alimentos a las esposas si se niegan a tener relaciones sexuales: o sea, matarlas de hambre.


Decenas de miles de mujeres viudas con hijos se ven forzadas a prostituirse o a mendigar. El 65% de ellas considera el suicido como una solución para acabar con su miseria, afirma un informe del Fondo para las Mujeres de la ONU.


Las callas del país están llenas de niñas y niños huérfanos de la guerra, que en vez de estar en el colegio mendigan, estando expuestos al secuestro y abusos de todo tipo. El Observatorio de Derechos Humanos decía que 2017 “cerca de dos tercios de las niñas afganas no van a la escuela“.


El 75% de las niñas y adolescentes se enfrentan a un matrimonio forzado.


Una mujer maltratada no puede huir: será acusada de adulterio por la familia y se enfrentará al “crimen de honor”: ser castigada con mutilaciones faciales o la muerte.
El 90% de los partos se realizan en el hogar, sin asistencia de profesionales, y el 17% de madres mueren durante el parto.


En agosto del 2010, y con el fin de neutralizar la decisión de Barak Obama de retirar parte de las tropas de Afganistán, la revista Time puso en su portada la imagen de la joven afgana Aisha de 18 años, con la nariz y las orejas cortadas por el consejo tribal como castigo a desobedecer a sus suegros, con el texto “¿Qué pasa si salimos de Afganistán?”.
¡Pero, si esta barbarie ha ocurrido en presencia de 300.000 soldados de la OTAN!


En febrero del 2018, Afganistán eliminó el capítulo del borrador del código penal que penalizaba la violencia contra las mujeres. Las mujeres y los hombres afganos constituyen la segunda nacionalidad más grande de la población de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial: sólo en Irán y Pakistán viven 6 millones. En Europa son invisibles.


En octubre del 2018, la ONU informó que entre enero y septiembre, al menos 2.798 civiles murieron por ataques de la OTAN y Talibán y más de 5.000 resultaron heridos.


Hoy, bajo el pretexto de “negociaciones de paz” con Talibán, EEUU pretende entregar el poder a los mismos hombros que lapidan a las mujeres y queman escuelas. Una paz para los hombres en la que sin duda los derechos de ellas son el objeto de regateo. “Los problemas de las mujeres son importantes, pero no son nuestra principal prioridad ” en las negociaciones, dice la portavoz de la embajada de EEUU en Kabul, Monica Cummings.


Dieciocho años después y 2.000 millones de dólares supuestamente invertidos por la USAID para liberar a las afganas, este país es uno de los peores lugares del mundo para nacer mujer.


No hay duda de que las valientes mujeres afganas junto con los hombres progresistas escribirán el nuevo capítulo de esta historia.

8 marzo 2019

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La represión en bicicleta estática ¿Regresará la aspersión de glifosato para erradicar la coca?.

El debate no es menor y la Corte parece querer asumir la petición del gobierno para «modular» su decisión. En Audiencia pública celebrada este 7 de marzo la magistratura mayor del Estado escuchó argumentos en contra y a favor de su decisión.

 

En seguimiento de la sentencia T-236 de 2017 a través de la cual la Corte Constitucional decidió suspender las aspersiones aéreas de glifosato para la erradicación de cultivos de coca fundamentándose en el principio de precaución, el día 7 de marzo se realizó una Audiencia Pública para escuchar los argumentos en contra y a favor de su decisión. Personajes como el mismo presidente Duque, el expresidente Santos, ahora miembro de la Comisión global de Políticas de Drogas, el Fiscal General, el expresidente Gaviria, gobernadores de Putumayo, Nariño y Antioquia, así como expertos y representantes de organizaciones sociales y comunitarias, fueron citados para ofrecer sus puntos de vista al respecto. El debate, aunque lleno de eufemismos y lugares comunes, pareció indicar una posibilidad de parte del Despacho Sustanciador para atender la solicitud del gobierno nacional de modular la Sentencia.

La discusión no es menor, toda vez que los diversos estudios hechos en laboratorios indican la efectividad del herbicida, aunque el debate aún carece de mayores estudios realizados en campo sobre los efectos nocivos en materia de salud pública y ambiental, además de la terrible la línea regresiva para las comunidades por parte de la Corte, expresada ésta en su decisión sobre las Consultas Populares anti extractivismo, las cuales ha dejado en suspenso .

Pues bien, como sostiene el mandatario de los colombianos, el debate “no es sobre un herbicida”, y la mayor cantidad del glifosato usado en el territorio nacional no se dirige a esta práctica de erradicación sino a la fumigación de otros cultivos como el arroz, los argumentos favorables a dicha modulación estuvieron plenos de eufemismos y falacias. Sólo el 5% del herbicida se usa en aspersiones contra la coca . En primer lugar, para Duque los daños ambientales de la producción de cocaína en el territorio no se restringen al uso del herbicida, sino también a la utilización de gasolina, ácido sulfúrico, ácido clorhídrico y cemento. Argumento que el gobernador de Nariño, Camilo Romero, consideró de un nivel criminal ajeno a las lógicas de un Estado de Derecho, por cuanto si bien ello resulta cierto no se puede pretender que la solución de la problemática sea igualar daños, los de estos insumos y los del glifosato, pues por esa vía el país sólo se estaría encaminando a empeorar la situación en una lógica también criminal contra el ambiente y contra las economías de subsistencia. No obstante, la problemática en el debate público ha tenido implicaciones sociopolíticas que han sido desconocidas en la argumentación de diversos funcionarios quienes abogaron por un uso integral de todas las herramientas, noción desconcertantemente similar a la idea perversa de la combinación de las formas de lucha, tan cara ésta a los derechos fundamentales de los colombianos desde hace al menos cincuenta años.

Duque, en su cínico ánimo conciliador, sostuvo ante la magistratura que no pretendía un “choque de poderes” sino “un diálogo fraterno”. No obstante éste reportero considera que esa línea tiene grandes posibilidades de imponerse en una futura decisión de la Corte, toda vez que las preguntas de los magistrados se encaminaron a indagar acerca de las posibilidades de mantener las aspersiones aéreas controlando sus efectos nocivos a las poblaciones y sus posibilidades financieras. En ello también debe considerarse el antecedente de las consultas populares, las cuales desde el pasado 11 de octubre de 2018 se hallan en vilo por su decisión dejarles sin alcance para frenar el extractivismo minero-energético y, de hecho, ya el Consejo de Estado frenó la consulta que estaba programada en el municipio cundinamarqués de Une al considerar que “las autoridades locales no pueden convocar consultas de esta naturaleza en sus territorios sin antes haber concertado con las autoridades nacionales” (El Espectador, 2018), en un manifiesto conflicto entre el poder local y el nacional que atraviesa este periodo pos-acuerdo.

El mandatario de los colombianos acudió a un argumento falaz al sugerir que “la presencia de cultivos ilícitos” es una amenaza a los líderes sociales, por cuanto en los territorios de cultivos de uso ilícito los homicidios contra estos sujetos son mayores, ocultando la responsabilidad jurídica del Estado en cuanto a la protección del derecho a la vida, a la asociación y a la expresión, por una parte y, por otra, aludiendo a una causalidad mecánica que despolitiza estos homicidios, por lo demás estigmatizados por funcionarios de su gobierno, al considerar que sólo el narcotráfico y no el abandono estatal fungen como causas de estos homicidios que además SÍ son sistemáticos y generalizados.

Pues bien, más allá de la habitual retórica de los funcionarios, la problemática no es menor y Colombia sigue siendo el primer productor de cocaína en el mundo. No obstante otros problemas se han ido agravando. Durante la última década al menos 154 detonaciones de minas y 163 hostigamientos han sufrido los diferentes erradicadores manuales, con un promedio de 59 eventos dañinos de este talante cada año, en los cuales murieron 33 funcionarios y otros 268 fueron heridos. También las afecciones a los cultivos de pancoger y a la salud de los pobladores han sido evidenciadas desde la implementación del Plan Colombia por Ong’s, organizaciones sociales y líderes comunitarios. De hecho la Coccam, Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana, ha sido la organización social más afectada por homicidios políticos en el pos-acuerdo . Sin embargo, la pretendida solución integral anunciada por Duque a través del uso de “la combinación de muchas herramientas” o la del Fiscal General acerca de la apelación a “todos los instrumentos disponibles“, o bien la del Viceprocurador de “hacer presión en todos los frentes”, recuerdan la macabra lógica de la combinación de todas las formas de luchan en una práctica en la cual el brazo contrainsurgente de la política se ha encaminado a profundizar la represión a uno de los eslabones más vulnerables de la cadena de producción, éste el más societal en un Estado cuya ausencia denota la viabilidad para los cultivadores y jornaleros para cultivar la hoja. En últimas, son éstos los directamente afectados por las aspersiones así los funcionarios simulen bañarse con el herbicida que ha sido catalogado por la misma OMS como cancerígeno.

Esta argumentación, sino argucia, se encamina más que a la atención de los derechos económicos, sociales y políticos de los pobladores, a la atenuación de las externalidades de la práctica de aspersión aérea yal control de los efectos nocivos para el entorno, no al desarrollo y democracia de los pobladores locales. Sin embargo, el también interviniente General Jorge Luis Ramírez, Director Antinarcóticos de la Policía Nacional, fue enfático en sostener que otras tecnologías alternativas no alcanzaban por mucho la efectividad de las aspersiones aéreas ya realizadas en gran parte con su presupuesto y gracias al aporte de la cooperación internacional para la materia. Entonces, si no son efectivas otras alternativas tecnológicas ¿cuáles externalidades pueden corregirse?.

Pues bien, como lo sugirió el expresidente Santos, en los momentos de mayor uso de aspersiones la producción de coca no disminuyó y antes bien las áreas cultivadas aumentaron, así como en los momentos de utilización de sustitución voluntaria las aéreas cultivadas sí disminuyeron. Aunque durante su gobierno las violaciones a los derechos de estas comunidades tampoco cesó. Contrariamente a todos estos argumentos efectivistas, para los representantes de las comunidades de Nóvita, Chocó, por quienes la Corte a través de la Sentencia T-236 tomó su decisión, “el principio de precaución aplica porque las comunidades no pueden reclamar, por el costo de la aspersiones sobre la salud” denotando con ello una prioridad social más que económica, toda vez que la economía de cultivo de coca sucede en regiones periféricas de la República donde no existe ni inversión social ni infraestructura que permita la viabilidad de economías legales frente a la coca. Para el delegado ante el Consejo de Comunidades Étnicas de Nóvita, Víctor Dario Luna, “el desconocimiento y el abandono estatal llevó a esa comunidad a hacerlo”, a cultivar coca. Para el Fiscal General, por su parte, “7,5% de estudiantes declaran haber consumido cocaína”, en una alusión moral que si bien es efecto de la problemática no puede tomarse como causa, toda vez que ambos problemas, el del consumo interno de cocaína y el del abandono estatal, son responsabilidad estatal y su solución no está en optar por uno o por otro: falacia de falsa dicotomía que medió toda la discusión por parte del gobierno. El debate, pues, no es sobre la efectividad del herbicida sino sobre la prioridad en las políticas para la solución de esta problemática tan intrincada y violenta.

Al final, la diligencia que procuró el debate público dejó abierta la posibilidad de dicha modulación. La cuestión no es menor, pues obedece a políticas que desde el gobierno Barco vienen integrando todas las formas de lucha y los efectos son, tal como lo sugirió Santos, como andar en una bicicleta estática: por más esfuerzo que se haga, se mira a derecha y a izquierda y se observa que se sigue en el mismo punto de inicio: Colombia es el primer productor de cocaína en el mundo. No obstante !Colombia también es uno de los países más desiguales en el globo! Entonces la cuestión alude a otro sentido en la discusión: ¿sofisticar la aspersión o solucionar el problema?

El asunto queda ahora en manos de una Corte que ha señalado una línea regresiva y que coqueteó con las argucias del gobierno nacional durante la audiencia. Entonces que venga el diablo y escoja: o Estado Social y Democrático de Derecho para estos contextos de tanta violencia estructural, o bien continuidad de una política que por más efectiva que parezca no ha resuelto el lío y más bien prefiere seguir montando todas las bicicletas estáticas disponibles para la represión.

 

El Espectador. (2018). Consejo de Estado frena consulta minera en Une, Cundinamarca. Bogotá, abril 25. En la web: https://www.elespectador.com/noticias/bogota/consejo-de-estado-frena-consulta-minera-en-une-cundinamarca-articulo-752044

UN Periódico Digital. (2019). ¿Quién controla el glifosato?. Febrero 26. Bogotá. En la web: http://unperiodico.unal.edu.co/pages/detail/quien-controla-el-otro-glifosato/

Cinep, Iepri-Universidad Nacional, Comisión Colombiana de Juristas, Somos Defensores, Ascamcat, Movimiento Rios Vivos, Confederación Acción Comunal, Coordinación Colombia Europa Estados Unidos. (2019). ¿CUÁLES SON LOS PATRONES? Asesinatos de Líderes Sociales en el Post Acuerdo. Bogotá.

 

 

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 El primer ministro chino, Li Keqiang, en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín. Ng Han Guan AP

Pekín prevé crecer entre un 6 y un 6,5% este año, y aumentar su presupuesto de Defensa un 7,5%


China ha moderado sus objetivos de crecimiento económico y de gasto militar para este año, en medio de un clima que describe como “más grave y más complicado”. En su informe anual sobre las tareas de gobierno —similar al discurso sobre el Estado de la Nación—, el primer ministro chino, Li Keqiang, anunció una meta de crecimiento para este año entre el 6 y el 6,5%, con una inflación que rondará el 3%. El año pasado, el crecimiento fue del 6,6%, el más modesto en 28 años. La partida presupuestaria de Defensa, que hasta 2016 superó los dos dígitos anuales, aumentará un 7,5% en 2019, frente al 8,1% de 2018.


“Debemos estar preparados para una dura lucha. No hay que subestimar las dificultades que encaramos, pero nuestra confianza no debe debilitarse”, ha subrayado el primer ministro en su discurso, que inaugura la sesión anual de la Asamblea Nacional Popular (ANP), el Legislativo chino, en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín.


Pero, ante los cerca de 3.000 delegados venidos de toda China, Li también ha dejado claro que el Gobierno chino no se plantea ningún giro radical, y continuará las políticas que ha venido poniendo en práctica hasta ahora. “Con el telón de fondo de un clima internacional complejo y que está cambiando rápidamente, debemos mantener nuestro foco estratégico y llevar a cabo nuestro trabajo de acuerdo con los planes y metas que ya nos habíamos trazado”.


Ante los vientos en contra de una guerra comercial con Estados Unidos, un crecimiento más débil y un complicado clima global en el que crecen los populismos y el proteccionismo y disminuye la demanda, el Gobierno chino prevé aumentar su gasto público este año un 6,5%, hasta los 23 billones de yuanes (3,03 billones de euros). También, como medidas de estímulo, promete reducir la carga fiscal de las empresas —especialmente mediante rebajas en el IVA y sus contribuciones a la Seguridad Social— en unos 2.000 millones de yuanes (260 millones de euros). El déficit presupuestario crecerá ligeramente, un 0,2%, para quedar en el 2,8%.


Durante su sesión anual, que continuará hasta el 15 de marzo, la ANP tiene previsto debatir y aprobar una nueva ley de inversiones extranjeras, como parte de las medidas para intentar resolver la guerra comercial. Estados Unidos exige a China un mayor equilibrio de la balanza comercial, el fin de la transferencia forzosa de tecnología y garantías sobre la protección de la propiedad intelectual.


En una rueda de prensa para presentar los principales objetivos de la sesión legislativa, el portavoz de la ANP, Zhang Yesui, recordó que desde hace meses los equipos negociadores de los dos países han mantenido rondas de conversaciones para intentar llegar a un acuerdo. “Esperamos que las dos partes continúen sus consultas y consigan un acuerdo que beneficie a todos”, declaró.

Por Macarena Vidal Liy
Pekín 4 MAR 2019 - 21:44 COT

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Jueves, 28 Febrero 2019 15:41

Los pendencieros del orden

Los pendencieros del orden

“Si no fueran tan temibles 

nos darían risa, 

si no fueran tan dañinos 

nos darían lastima. 

Porque como los fantasmas,

sin pausa y sin prisa,

no son nada

si se les quita la sábana”1

 

¡Muerte a guerrilleros infiltrados en la universidad! ¡Muerte a los mamertos que apoyan al terrorismo! Son consignas que irrumpen desde voces subrepticias para amedrentar a las organizaciones sociales movilizadas y anunciar la cruzada del restablecimiento del “orden natural de la sociedad”, según la “verdad” de los sectores más recalcitrantes del país que pretenden convocar a la “unidad nacional” contra el enemigo interno y la amenaza del enemigo externo.

 

Construir la representación del enemigo común culpable de todo, es un recurso de histrionismo político, en esencia, una sucia farsa que, producto de una campaña sistemática, trastoca la realidad para generar miedo, odio y, en consecuencia, posicionar al salvador que es el mismo agitador del odio y del miedo. Con retórica efectista, este salvador aviva la falsa contradicción existente desde la Colonia en el inconsciente colectivo entre el bien y el mal, entre los buenos y los malos, y él en representación de la “gente de bien”, como suelen decir en causa propia, con una hoja de vida “impoluta, proba y transparente” es decir, sin tacha, ni pecado. Con la antigua sentencia inquisidora de “muerte a los pecadores e impíos”, pretenden unir en la fe de la política mesiánica a todos los sectores vulnerables al discurso del miedo y llevarlos a actuar con odio contra aquellos señalados en un abanico muy amplio y diverso de ser parte de ese enemigo común.

 

Su concepción providencial sobre la propiedad privada (que no fue tocada en los diálogos de La Habana, valga la aclaración), les hace ver el “fantasma del comunismo” en las reformas liberales pactadas en los acuerdos de paz con las Farc, acuerdos cuyo cumplimiento e implementación son exigidos por la población de todas las regiones afectadas por el abandono del Estado, población que demanda el fin de la violencia selectiva contra quienes exigen condiciones para el bien común y respeto a los derechos comunitarios.

 

Este reverdecer de la estrategia del enemigo interno y externo, tiene como contexto y pretexto dos sucesos que en esta coyuntura han engranado de tal manera que “ni mandados a hacer”: el atentado a la Escuela de Cadetes de la Policía General Santander y la arremetida “diplomática” para tumbar el gobierno venezolano.

 

La reivindicación del atentado por parte del Eln –atentado que concitó repudio, rabia y dolor ante las terroríficas escenas de jóvenes que estudiaban para ser policías y que murieron desmembrados– solo trajo una claridad en medio de la confusión: su autoría. Los efectos de la inexcusable acción fueron el desconcierto y la dispersión generalizada en la llamada, por ellos mismos, “sociedad civil”, que experimentaba un auge en la movilización elevando su nivel de indignación y conciencia, con demostrada creatividad en las convocatorias y sus mecanismos decisorios y de representación, como es el caso del movimiento estudiantil a nivel nacional. Todo esto haría suponer que, a la luz de los acontecimientos, el Eln sea el primer sorprendido por el precario y parcial análisis con el cual justificó su accionar en la compleja realidad política que vive al país.

 

Dar por terminado el proceso de dialogo con el Eln, tal como se estableció, parecería una obvia y justificada determinación de autoridad frente al atentado, pero terminar con un dialogo inexistente y cerrar la mesa de negociación a la que nunca asistió una delegación oficial del gobierno a dialogar, solo deja interrogantes. Son de conocimiento público los reparos, condiciones y exigencias del presidente Duque sobre el proceso de negociación que inició su antecesor, ¿por qué entonces, no se le puso fin a este proceso desde antes, si de ningún modo hubo condiciones para nombrar la comisión negociadora producto del reiterado “desacato” a las exigencias y condiciones del gobierno por parte del Eln? ¿Acaso estaban esperando la fecha de activación del plan internacional contra al gobierno de Maduro (10 de enero) para encontrar el pretexto que uniera y posicionara la idea de la complicidad del enemigo interno con el enemigo externo?

 

Exigirle “respetuosamente” a Cuba que capture y extradite a los miembros del Eln que permanecen en su territorio desconociendo los protocolos firmados para el caso de la ruptura de la negociación, sabiendo de antemano que el gobierno de Cuba debe cumplir con su aplicación, deja entrever que su interés no está en la anhelada captura de los miembros insurgentes. En esta coyuntura geopolítica, el cálculo que salta a la vista es acusar a los gobiernos de Cuba o Venezuela de proteger terroristas. Si Cuba no captura y extradita a los miembros del Eln podría ser denunciada por el gobierno de Colombia como un país que protege a los grupos terroristas, y si los países garantes en cumplimiento del protocolo (numeral 7) dejan en territorio venezolano a la delegación guerrillera para desde allí entrar a Colombia, el gobierno de Venezuela, o más bien Maduro, sería acusado de protector de terroristas, alentando así la idea del triángulo del mal (Cuba, Maduro y Eln “versión Duque”, o Cuba, Maduro y Nicaragua “versión Trump”). Esta representación ya anunciada, ha sido utilizada en los preámbulos del intervencionismo norteamericano en alianza con potencias europeas en territorios de su interés. Indudablemente, Noruega y Cuba como países garantes, reconocidos por ejercer una diplomacia de alto nivel, no actuarán sin acuerdo y coordinación con el Estado colombiano y en consecuencia, como es de conocimiento público, no van a traicionar lo pactado en los protocolos.

 

Después de pasados 20 días de la encrucijada planteada a Cuba por el gobierno colombiano y de no tener nada nuevo por decir, es evidente que este incidente hace parte del plan de intromisión para supuestamente “restaurar la democracia en Venezuela” sacando del poder a Maduro, y desestabilizando a Cuba. Sin embargo, el plan no se consolidó en el tiempo previsto, tal como lo evidencia el pronunciamiento del embajador Francisco Santos en su llamado a no perder la esperanza: “El plan diplomático está dando resultado. Esto apenas está comenzando, y no es fácil. Quienes creen que un abrir y cerrar de ojos el dictador iba a salir, pues no”2, reflexión que contrasta con lo dicho por el presidente Duque quien sentenció: “A la dictadura de Venezuela le quedan muy pocas horas, porque hay un nuevo régimen institucional que se está creando, gracias al trabajo que ha jugado Colombia y otros países”. Independientemente de los tiempos del “plan diplomático” de intromisión en los asuntos internos de Venezuela, en Colombia quedó cerrada toda posibilidad de una salida negociada con el Eln según lo contenido en la Política de Defensa y Seguridad del gobierno Duque.

 

La enajenación de sí mismo del presidente Duque al sentir la gloria temprana por su vertiginoso ascenso como mandatario con la mayor votación de la historia, unida a su posicionamiento como líder regional en esta coyuntura con Venezuela –de la mano de un “adulto mayor”, el secretario de Estado de los EEUU, Pompeo–, y con el atentado del Eln jugando a su favor, de seguro hará que crea superado el rechazo mayoritario, igualmente histórico, reportado en las encuestas. La vehemente retórica con la cual niega el derecho internacional y cierra toda posibilidad para una salida negociada con la guerrilla, hace prever que sus políticas frente al conflicto interno y externo sean más delirantes.

 

Con el frenesí que el partido de gobierno y sus aliados hacen “trizas” el Acuerdo de Paz con las Farc –saboteando, dilatando y deshaciendo–, es evidente que no solo pretenden negar la persistencia de las causas estructurales que reproducen la eterna violencia política, sino lo útil que resulta para sus intereses el maniqueo discurso del enemigo interno y externo, bajo cuya sombra esconden el temor a su verdadero enemigo: el pasado y presente de la verdad histórica.

 

A pesar del renacer impetuoso de la cruzada de la “gente de bien” que pretende mantener por todos los medios el viejo orden, hay que afirmar y afirmarse en que este país ya no es el mismo del periodo de la “seguridad democrática” aunque quieran volver a legitimarla e implementarla con la actual Política de Defensa y Seguridad del gobierno Duque. Ahora son múltiples las voces que se manifiestan desde diversas realidades con ejemplar valentía, expresando la necesidad histórica de cambiar las costumbres políticas y así transformar el viejo orden, no por viejo, sino por tramposo, corrupto, excluyente y violento, en síntesis, por ser un orden antidemocrático.

 

Nota: En estos tiempos azarosos no basta la dignidad y el coraje frente a tanta agresión, es necesario que todas las organizaciones agredidas se conecten con el mundo, las “alertas tempranas” lleguen al tiempo a todas las entidades, personas del mundo comprometidas en la defensa de la vida por medio de las redes, constituyendo grupos globales. Toda denuncia tiene que tener eco y respuesta en el mundo.

 

1 Estrofa de la canción “Los Macarras de la Moral”. Letra y Música: Joan Manuel Serrat. Álbum: Sombras de la China
2 Periódico El Tiempo 12-Feb-2019

Publicado enEdición Nº254
"Responsabilidad de proteger": el concepto ensayado en Libia que empieza a sonar en Venezuela

Líderes internacionales y venezolanos están solicitando una intervención militar contra Maduro basada en el concepto de la "Responsabilidad de proteger" (R2P)

El concepto, aprobado en 2005 por la ONU, exige la autorización del Consejo de Seguridad para una intervención militar, como la que se dio en Libia en 2011

En el caso de Venezuela, Rusia vetaría dicha intervención, pero sus defensores se apoyan en una corriente no consolidada que defiende que esta autorización no es necesaria en el caso de violaciones de derechos humanos muy graves

Nicolás Maduro logró el sábado su objetivo: impedir el acceso de la ayuda humanitaria solicitada por el autoproclamado presidente Juan Guaidó y enviada por sus aliados. Un mensaje que para algunos opositores venezolanos, políticos estadounidenses, exmandatarios de varios países –entre ellos José María Aznar– e influyentes centros de política exterior internacionales justifica una intervención militar de acuerdo con el principio de la responsabilidad de proteger (R2P).


La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó en 2005 este concepto, definiéndolo como "la aceptación clara e inequívoca de todos los gobiernos de la responsabilidad colectiva internacional de proteger a las poblaciones del genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad. La disposición a tomar medidas colectivas de manera oportuna y decisiva para tal fin, por conducto del Consejo de Seguridad, cuando los medios pacíficos demuestren ser inadecuados y las autoridades nacionales no lo estén haciendo manifiestamente".


Traducido de forma más sencilla: el Consejo de Seguridad puede aprobar una intervención militar en un país donde se esté cometiendo genocidio, crímenes de guerra, limpieza étnica o crímenes de lesa humanidad y en el cual el Gobierno no esté protegiendo a la población o sea el responsable de estos crímenes. En la práctica, este concepto no introduce ningún cambio revolucionario ya que a excepción de la legítima defensa, el Consejo de Seguridad debe autorizar siempre el uso de la fuerza contra otro Estado.


El 17 de marzo de 2011 se utilizó por primera vez el concepto R2P en una resolución del Consejo de Seguridad para autorizar una intervención militar contra un gobierno. Rusia y China, que a menudo han vetado otras propuestas alegando el principio de no injerencia, se pusieron de perfil, se abstuvieron y permitieron la intervención de EEUU y la OTAN en Libia. Muamar al Gadafi fue asesinado y el resto es de sobra conocido. "Vinimos, vimos, murió", bromeó la entonces secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, parafraseando el famoso "vine, vi y vencí" de Julio César.


El senador estadounidense Marco Rubio se acordó de Maduro y le mandó un mensaje claro tan solo un día después de que este bloquease la entrada de ayuda humanitaria. Su mensaje era una foto de Gadafi moribundo. Rubio no es cualquier senador, es uno de los grandes impulsores de la estrategia de Trump en Venezuela. Un día antes de que Guaidó se proclamase presidente y estallase la crisis, Rubio y el congresista Mario Díaz-Balart se reunieron con el presidente. Por la noche escribía el siguiente tuit: "Mañana será un día muy bueno (e importante) para la democracia y el orden constitucional en Venezuela".


Mientras Trump y su gobierno insisten en la baza de "todas las opciones están sobre la mesa" y Guaidó y su equipo hablan sobre uso de la fuerza sin hacer una petición expresa, el término R2P cada vez está más presente.


"Quiero dirigirme en público tal y como he hecho en privado a nuestro presidente Juan Guaidó para pedirle que hoy mismo, sin titubeos, haga el planteamiento que corresponde en el Grupo de Lima y dirigido a toda la comunidad internacional. Ya es hora de invocar el principio de injerencia humanitaria conforme al concepto de responsabilidad de proteger aprobado el 16 de septiembre de 2005 en la ONU. Presidente Guaidó, actúe. Tiene nuestro respaldo", afirmó el destacado opositor Antonio Ledezma poco antes de la reunión del Grupo de Lima.
El opositor Julio Borges, cercano a Guaidó, afirmó: "Vamos a presentar posiciones firmes que signifiquen una escalada en medidas diplomáticas, políticas y de uso de la fuerza en contra del régimen por bloquear la ayuda humanitaria y generar una violencia sin presentes en la frontera".


Llegado su turno en la reunión del Grupo de Lima este lunes, Guaidó señaló: "Hemos ejercido todas las vías institucionales políticas y diplomáticas. Estamos buscando una salida a la crisis y por eso es el momento de toda la región de actuar con determinación y seguir construyendo esas capacidades con todos los escenarios internacionales posibles en respeto a la constitución de Venezuela toda la fuerza para que cese esa situación dramática en nuestro país. Dada la crisis, hoy no podía ser sutil con los términos".


Este martes, 16 expresidentes de varios países, entre ellos José María Aznar y Felipe Calderón (México), han pedido a los miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), de la UE, a los integrantes del Grupo de Lima y a la Asamblea Nacional de Venezuela "disponer de las distintas medidas colectivas que contemplan el derecho internacional y la obligación conocida como responsabilidad de proteger".


Richard Haass, presidente del think tank Council of Foreign Relations, entre los 10 más influyentes de EEUU y entre los 15 de todo el mundo, también ha solicitado una intervención. "Lo que el régimen de Maduro está haciendo al pueblo de Venezuela es contradictorio con las obligaciones que supone ser un Estado soberano. Ha llegado la hora de que la ONU, la OEA o el Grupo de Lima consideren cómo aplicar la doctrina de la responsabilidad de proteger".


Sin embargo, ninguno de estos defensores de la intervención militar hace referencia a la responsabilidad de proteger tal y como la definió la ONU en 2005, sino a una corriente nacida desde entonces que alega que se está gestando una nueva excepción al uso de la fuerza (como la legítima defensa o la autorización del Consejo de Seguridad) en el que no hace falta autorización del todopoderoso órgano de la ONU para iniciar una intervención militar –en el caso de que la intervención militar en Venezuela llegase al Consejo, Rusia ejercería su derecho a veto por su alianza con Maduro–.


Dentro de esta corriente, académicos y expertos en derecho internacional público como Antonio Cassese, primer presidente del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia y primer presidente del Tribunal Especial para el Líbano, sostienen que para aplicar la R2P sin autorización de la ONU se deben dar varios criterios: ha de existir una situación de violación muy grave, masiva y reiterada de los derechos humanos fundamentales; el Consejo de Seguridad ha de haber conminado repetidamente al fin de dicha situación sin resultados; han de haberse demostrado inútiles todos los intentos de solución diplomática del conflicto; el empleo de la fuerza ha de realizarlo un conjunto de Estados; la mayoría de los miembros de la ONU no se ha de oponer al uso de la fuerza.


En definitiva, la responsabilidad de proteger sugiere que la soberanía no es solo el derecho a controlar un estado sin injerencias externas, sino que conlleva unas obligaciones básicas para con la población. Sin embargo, la R2P no está lo suficientemente desarrollada para determinar con claridad qué ocurre si el Consejo de Seguridad de la ONU no aprueba el uso de la fuerza.


A día de hoy, la legislación internacional no recoge la posibilidad de intervenciones militares sin la autorización del Consejo de Seguridad (a excepción de la legítima defensa). Aunque pudiesen ser legítimas en el plano moral, no lo son de acuerdo con la legalidad vigente. Sin embargo, que una intervención militar no esté amparada explícitamente en el derecho internacional no significa que no se haga, tal y como ocurrió con la campaña de bombardeos de la OTAN en 1999 contra el régimen de Milosevic en el marco de la guerra de Kosovo.

26/02/2019 - 20:22h

 

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  Médicos estadounidenses de la base de operaciones de Howz-e- Madad tratan a un empleado afgano de una compañía de seguridad privada, quien ha resultado gravemente herido. El miliciano afgano estaba custodiando un convoy de la OTAN cuando fue emboscado por los talibanes. 17 de julio de 2010, Zhari District, provincia de Kandahar, Afganistán.

Hace 40 años los soviéticos cayeron en la trampa. En condiciones mucho más favorables, los americanos han multiplicado su desastre


Hace cuarenta años el ejército soviético entró en Afganistán. Aquel diciembre de 1979 hacÍa ya cinco meses que el presidente Carter y su consejero de seguridad, el fanático anti ruso de origen polaco Zbigniew Brzezinski, habían iniciado, con sus amigos saudíes, una multimillonaria ayuda para fomentar, financiar y armar un integrismo sunita en Afganistán. Los célebres muyahidines, “luchadores por la libertad”.


En París, algunos de los que entonces eran entusiastas valedores de aquellos oscuros personajes del siglo XVIII y los elevaban al título de héroes positivos son hoy especialistas en su consecuencia: el terrorismo integrista que llega a sus ciudades como resultado, entre otras cosas, de aquella cruzada anticomunista. Todo sin mediar la más mínima consideración autocrítica.


Hasta mediados de los años setenta, Afganistán era un país atávico que los hippies cruzaban en su ruta hacia la India. Los fusiles de los invasores británicos del siglo XIX que se cargaban por el cañón, las escopetas de caza y los trabucos, eran las armas habituales en su mundo rural. El conflicto Este/Oeste transformó aquello en un universo de armas automáticas, blindados, helicópteros, minas antipersonal, morteros y misiles antiaéreos portátiles Stinger, creando un desastre bíblico con más de dos millones de muertos y la destrucción de una sociedad que se contaba (y se cuenta) entre las más pobres del mundo.


El dinero de la CIA y de los saudíes y los cuadros del servicio secreto pakistaní, el ISI, introducían el fundamentalismo islámico en las repúblicas de tradición musulmana de la URSS, y también algunos comandos en acciones de sabotaje cerca de la frontera en las entonces repúblicas soviéticas de Tayikistán y Uzbekistán. En Pakistán, la CIA y el ISI organizaron una red de campos de entrenamiento para los afganos, cuyos comandos entraban en el país acompañados por supervisores militares paquistaníes en acciones de sabotaje.


“Las misiones iban de voladuras de oleoductos hasta ataques con cohetes a un aeropuerto o emboscadas”, explica en sus memorias (The Bear Trap) Mohammad Yousaf, jefe del departamento afgano del ISI. “Entre 1981 y 1986 pasaron por aquellos campos 80.000 guerrilleros afganos”, recordaba el militar con orgullo.


Los soviéticos entraron llamados por el Gobierno filocomunista afgano, dividido en facciones irreconciliables, tras una sucesión vertiginosa de golpes internos y asesinatos. Creyeron que sería una misión de algunos meses para pacificar el país y poner orden en su régimen, pero terminaron empantanados.


“Escribí al presidente Carter diciéndole que ahora teníamos la ocasión de darle a la URSS su Vietnam”, dijo Brzezinski en una de sus últimas entrevistas. Los soviéticos permanecieron en aquella trampa una década, hasta que la voluntad de Gorbachov de distender las relaciones con China y Occidente se impuso. Para entonces (1989), la URSS había perdido 15.000 soldados y otros 50.000 habían resultado heridos; la factura para Afganistán fue mucho peor; 1,3 millones de muertos, 2 millones de desplazados en el interior del país, y 4,5 millones de refugiados en los países vecinos.


La guerra soviética logró establecer un gobierno estable en el país –con todos sus horrores, el mejor que ha tenido aquel desgraciado país, tal como valoraban, por amplísima mayoría, los afganos en una encuesta de 2008– y organizar unas fuerzas armadas relativamente eficaces. Cuando los soviéticos concluyeron su retirada en 1989, aquel gobierno y aquel ejército aún se mantuvieron tres años, controlando todas las ciudades y las carreteras que las unían. El gobierno solo cayó cuando la Rusia de Yeltsin cesó todo suministro en 1992. Siguió una década de caos y guerra civil entre facciones en la que, sobre un panorama de ruinas y oscurantismo, se acabaron imponiendo los talibanes a partir de 1996, sin que la guerra cesara en el norte.


Diez años después de la retirada soviética, llegaron los americanos. Oficialmente para combatir a Bin Laden y su organización, que era uno de los desastres incubados por su propia política contra los soviéticos durante las dos décadas anteriores. Tampoco hubo autocrítica alguna. Brzezinski hasta se enfadó cuando le preguntaron hace un par de años si no reconocía su error: “¿Cómo voy a lamentarlo? ¡ fue una excelente idea, con ella metimos a los soviéticos en la trampa…!”


Los especialistas americanos –y tras ellos los papagayos del complejo mediático occidental– explicaban aquel otoño de 2001, por qué ahora nada iba a ser igual que en 1979 cuando entraron los soviéticos. El ejército de la URSS estaba integrado por reclutas sin experiencia, estaba mal equipado, su intendencia era desastrosa, con pésimas raciones de alimentos y bajos niveles de higiene que causaban enormes bajas por enfermedad, decían.


“Nada permite establecer un paralelismo entre la operación antiterrorista de ahora y la invasión soviética de 1979”, escribía en La Vanguardia hasta el malogrado Xavier Batalla, sin duda el comentarista internacional más competente, glosando aquel pronóstico general.


En un cochambroso hotel de la frontera afgana asistí aquel otoño a la llegada de los primeros contingentes de la CIA, tipos que hablaban uzbeco con acento de Oklahoma y que llevaban en sus mochilas papel higiénico, soluciones para potabilizar el agua y todo tipo de tecnologías y que decían trabajar para oscuras organizaciones “humanitarias” o “no gubernamentales”. Su conocimiento del país era pésimo. La Rusia de Putin les ofreció toda su cooperación en materia de inteligencia afgana, lo que no sirvió de gran cosa para la mejora de relaciones que el Kremlin buscaba entonces, a cambio de un mínimo reconocimiento de sus intereses en Washington. El 8 de octubre de 2001 comenzaron los bombardeos. A las pocas semanas habían matado más gente que el número de víctimas de las torres gemelas de Nueva York. Dos meses después, con la caída de Kandahar, último bastión talibán, se daba la guerra por concluida.


Dieciocho años después, la guerra continúa. Ahí están empantanados, con toda su tecnología militar, ayudados por los vasallos europeos (España se gastó 3.600 millones en esa campaña), sin una superpotencia que financie a sus adversarios pero con todo lo demás tan parecido. La simple realidad es que en condiciones mucho más favorables, los americanos han multiplicado el desastre de los soviéticos en Afganistán y han perdido la guerra.


El pasado enero un gran convoy militar fue atacado por los talibán en la provincia de Faryab. Más de treinta vehículos militares y de transporte fueron destruidos en aquella provincia fronteriza con Turkmenistán que pasa por tranquila. Con pocos días de diferencia, el ataque al cortejo del gobernador de otra provincia, Lowgar, mató a diez de sus escoltas y una acción contra una base de las brutales tropas especiales entrenadas por la CIA, causó la muerte de unos 200 soldados de aquel cuerpo.


En el conjunto Afganistán/Paquistán esta segunda guerra ha ocasionado 1,2 millones de muertos, según la contabilidad del reportero británico Nicolas J.S. Davies. El Gobierno afgano y sus mentores solo controlan alrededor de la mitad de los 407 distritos del país. El narcotráfico, ese negocio tradicional para sufragar las cajas negras de la CIA, campa a sus anchas. El opio afgano está creando serios problemas de drogadicción en Rusia. La dimensión del fiasco es tal que se han abierto negociaciones y conversaciones con los talibán. Con 18 años de retraso se habla de “talibanes moderados”.


El problema de los anuncios de retirada militar formulados por Donald Trump (y vale igual para Siria) es que al Pentágono no le gusta retirarse de una base que es importante para vigilar a sus reales adversarios, China y Rusia. Los chinos quieren usar un Afganistán pacificado para ampliar las conexiones de sus “rutas de la seda” a lo largo de Asia central y meridional. Los militares americanos buscarán la manera de quedarse de una forma o de otra.


Estados Unidos ha perdido la guerra de Afganistán de una manera no muy diferente a sus predecesores. Evidentemente, esa derrota no ha sido una victoria para los afganos. La guerra de los cuarenta años que trajeron, fomentaron y amplificaron los extranjeros ha sido para ellos una calamidad bíblica.

20 de Febrero de 2019

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Control territorial estricto por los paramilitares

Nuevamente nuestra Comunidad de Paz de San José de Apartadó se ve en la necesidad de acudir al país y al mundo para dejar constancia de los últimos hechos de los cuales hemsido víctimas por parte de los paramilitares que actúan con plena libertad en nuestra región.


A pesar de las continuas declaraciones del Gobierno en las que afirman la no existencia de estructuras paramilitares y la implementación de los acuerdos de paz, sin embargo la experiencia del campesinado de la región es que la presencia del paramilitarismo es cada vez más asfixiante. La estructura que se autodenomina “Autodefensas Gaitanistas de Colombia” sigue actuando a sus anchas, lo que implica que existe una absoluta tolerancia, aquiescencia o complicidad de la fuerza pública en su accionar y a la vez desmiente que las entidades creadas por el Acuerdo de Paz para reprimir las actividades paramilitares estén funcionando. Los paramilitares tienen cada vez más asfixiado al campesinado de la región mediante impuestos, normas de prohibiciones, exigencia de someterse a ellos, control de todos sus movimientos y reclutamiento continuo de menores. Durante los fines de semana se percibe gran afluencia de paramilitares en el casco urbano de San José de Apartadó donde consumen altas dosis de licor y lanzan amenazas contra nuestra Comunidad de Paz,afirmando de nuevo su propósito de exterminarnos.

Los hechos de los cuales dejamos constancia hoy son los siguientes:


• El viernes 8 de febrero de 2019, de nuevo fueron vistos cruzar 10 paramilitares portando uniformes militares y armas largas en la vereda Mulatos Cabecera de San José de Apartadó


• Este mismo viernes 8 de febrero de 2019 los paramilitares convocaron y realizaron una reunión en la vereda Arenas Bajas de San José de Apartadó, allí obligaron a la población civil a participar en dicha reunión.


• El sábado 9 de febrero de 2019, fue visto un grupo de 7 paramilitares portando armas largas cruzar por la vereda la Unión de San José de Apartadó.


• El domingo 10 de febrero de 2019, en horas de la tarde 10 paramilitares vestidos de negro asechaban nuestro asentamiento de San Josesito y al parecer permanecieron allí por el rio hasta altas horas de la noche.


• El lunes 11 de febrero de 2019, en horas de la noche llegaron dos hombres armados y portando capuchas, al parecer paramilitares, a la vivienda de un poblador de la zona y lo obligaron a pagarles 2.000.000 de pesos, según ellos de vacunas, a lo cual el campesino se resistió y no quiso pagar la extorsión; de inmediato lo amenazaron de muerte por no pagar la alta suma de dinero que le estaban pidiendo, luego se marcharon.


• El martes 12 de febrero de 2019, en horas del día fue visto un grupo de paramilitares en trajes negros a pocos minutos del casco urbano de San José de Apartadó por la parte del rio La Sucia hacia arriba.


• El jueves 14 febrero de 2019, pasaron por la vereda La Resbalosa de San José de Apartadó 10 paramilitares portando uniformes militares y armas largas en el punto conocido como la “YE” al parecer venían desde las veredas Baltazar y Naín del departamento de Córdoba.

• El jueves 21 de febrero de 2019, a las 12:00 horas del día 5 paramilitares armados detuvieron por espacio de 15 minutos a dos pobladores en la vereda la Unión de San José de Apartadó, allí les manifestaron el interés de saber en dónde quedaba situado el espacio de la Comunidad de Paz y si quedaba muy lejos, a lo que dichos pobladores no dieron ninguna información. Luego los dejaron en libertad y los paramilitares ingresaron al espacio de la Aldea Rigoberto Guzmán, de la Comunidad de Paz; al ser vistos por algunos pobladores intentaron esconderse pero ya habían sido detectados. Más tarde, hacia las 3:00 p. m. pasó por allí mismo una tropa del ejército.


• El domingo 24 de febrero de 2019, a las 9:00 a.m. un grupo de aproximadamente cinco paramilitares detuvieron a un miembro de nuestra Comunidad de Paz en la vereda Mulatos y lo sometieron a interrogatorios durante 10 minutos luego lo dejaron en libertad.

• El mismo domingo 24 de febrero de 2019, tropas del ejército, quienes habían sostenido un enfrentamiento con algún grupo irregular, pasaron pos veredas entre Córdoba y San José de Apartadó prohibiendo a los campesinos el uso de teléfonos celulares.


Durante los días 19 a 22 de febrero nuestra Comunidad de Paz realizó la acostumbrada peregrinación a Mulatos Medio donde el 21 de febrero de 2005 fueron masacrados varios líderes de la Comunidad con sus familias. En todos los recorridos que hicimos fue visible el seguimiento de paramilitares de civil, quienes controlaban nuestros movimientos por radios de comunicación. Es un hecho que todos los asentamientos de la zona están controlados por “puntos” o personas-espías que están informando de todo movimiento a los líderes paramilitares.


El 13 de febrero la Juez Segunda Promiscua de Apartadó, teniendo en cuenta que la Corte Constitucional seleccionó para revisión la sentencia de Tutela interpuesta por la Brigada XVII contra nuestra Comunidad de Paz, ordenó suspender el incidente de desacato, hasta que se pronuncie la Corte Constitucional.


Desde nuestro territorio amado y oprimido agradecemos las muchas voces de ánimo que recibimos desde el país y el mundo, pues todo su apoyo político y moral nos da mucho valor para seguir adelante, en resistencia, en este territorio tan dominado por el poder de las armas al servicio de lo peor.

Comunidad de Paz de San José de Apartadó
Febrero 26 de 2019

 

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Angustia rusa por la suspensión del INF por Trump: "crisis de los misiles" versión 2019

Después de 57 años de la crisis de los misiles en Cuba, cuando el mundo ha estado más cerca de un apocalipsis nuclear, ahora la suspensión del Tratado INF –Armas Intermedias Nucleares de alcance entre 500 kms y 5 mil 500 kms firmado en 1987 (http://bit.ly/2DByW6r), en su reciente discurso en la Duma, el zar Vlady Putin declaró estar listo a una "crisis de los misiles" al estilo de Cuba: "el despliegue de misiles de Estados Unidos (EU) en Europa amenaza a Rusia y al mundo" (http://bit.ly/2U5ogBD).

Consideró que el emplazamiento en Europa de misiles de alcance corto y medio por EU "agravará de manera drástica la situación de seguridad internacional y generará graves riesgos para Rusia".

Putin denunció que con sus pruebas de "misiles señuelo de medio alcance y su despliegue en Rumania y Polonia de los sistemas de lanzamiento para los misiles de crucero Tomahawk, EU violó burdamente hace tiempo las disposiciones del tratado INF".

Putin advirtió que "Rusia tendrá que producir y desplegar armas que pueda usar contra los territorios donde estén los centros de decisiones sobre uso de sistemas de misiles que nos amenacen". ¿A qué juega Trump?

El mandatario ruso juzgó que las acusaciones de EU "forman parte de la política antirrusa que promueve la élite estadunidense, convencida de su exclusividad y superioridad sobre el mundo".

Recalcó que "Rusia no está interesada en una confrontación con EU" a quien exhortó calcular "el alcance y la velocidad de nuestros sistemas de armas avanzados" cuando parece que EU "no se percata de cómo, a qué ritmo está cambiando el mundo" y "continúa su política destructiva".

Putin dio pauta a la negociación cuando Rusia quiere tener "relaciones amistosas y de pleno valor" con EU: "Estamos dispuestos a negociar sobre el tema del desarme; pero no vamos a llamar más a la puerta cerrada" hasta que "se den cuenta de la necesidad de un diálogo igualitario".

Con antelación comenté que quizá la suspensión del INF por Trump tenga como finalidad implicar a China en un acuerdo tripartita cuando el "reloj apocalíptico", del Boletín de los Científicos Atómicos, se encuentra ya a dos minutos de la medianoche (http://bit.ly/2TBrYmi).

A mi juicio, Rusia teme, no se diga China, la ruptura de la "estabilidad estratégica" global que cohíbe la ventaja nuclear de una de las dos superpotencias nucleares (http://bit.ly/2U4XbOV).
Quizá Moscú tema más la repetición de la carrera armamentista que la arruinó en la década de los 80 del siglo pasado y la fantasiosa "Guerra de las Galaxias" con la que Reagan engañó al cándido Gorbachov.

El portal europeo DeDefensa traduce la angustia de Rusia que “es probable coloque sus misiles crucero hipersónicos (http://bit.ly/2OTZvX3) en submarinos o navíos rusos frente a las costas orientales de EU”, densamente pobladas (http://bit.ly/2BQUYQ5).

Una Tv estatal rusa advirtió que el Pentágono y la Casa Blanca serían "blancos de un ataque nuclear" en sólo cinco minutos (https://bit.ly/2tAFZFs).

El ex director de la CIA y hoy secretario de Estado Mike Pompeo desechó los asertos del zar Vlady Putin como "fanfarronadas" diseñadas a dividir a Washington de sus aliados europeos y que constituían una vacua amenaza con la que el líder ruso intenta desviar la atención de las presuntas violaciones de Moscú al INF: "ahora es tiempo de averiguar cómo movernos hacia delante y venir con algo con lo que los rusos puedan vivir". Agregó que Putin "intenta convencer al mundo y colocar una cuña entre EU y Europa" que "está totalmente de acuerdo para apoyar nuestra decisión". ¿Y que tal si no es "fanfarronada"?

El mandamás de la deslactosada OTAN, Jens Stoltenberg, comentó que la "OTAN no desplegará ninguna arma nuclear en el territorio europeo en respuesta a los misiles rusos" (http://bit.ly/2U5vQML).

Pese al endurecimiento de Putin y Pompeo, detecto que se han dado margen para negociar un INF más integral, al estilo del Arte de Negociar de Trump, quien paradójicamente busca su Nobel de la Paz (no es broma) con Norcorea, y que en este caso no es ningún juego mercantil ni de casinos.

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Por unos dólares más. Duque y la pretensión de guerra con Venezuela

Tal vez sea nuestra memoria, tal vez nuestra ignorancia, pero ni en el siglo XIX, ni en el XX, tampoco en lo corrido del XXI –el operativo contra Raúl Reyes en Ecuador no cabe como paralelo– habíamos contado con un Presidente alineado sin vergüenza alguna con los Estados Unidos en una operación sicológica, comunicativa y militar, para propiciar un levantamiento desde las fuerzas armadas de un país vecino para llevar a cabo, de esa manera, un golpe de Estado.

Da asco ver como la clase que ha detentado el poder en nuestro país por dos siglos largos juega con la tranquilidad, seguridad y vida de 50 millones de colombianos y colombianas al exponer al país a una guerra binacional, y todo ello por miserables 7 mil millones de dólares, como lo recordó semanas atrás el propio matón de barrio que hoy habita la Casa de Nariño:

“[…] quiero que ustedes vean con claridad que si retorna la democracia y la esperanza a Venezuela se abrirá un mercado de más de 7 mil millones de dólares que Colombia perdió por cuenta de los estragos de la tiranía.

Hoy me siento orgulloso como Presidente de Colombia, de trabajar con otros presidentes para que retorne la libertad a Venezuela y haré todo lo que esté en mi poder para poder lograr esa transición que va a beneficiar a Colombia y al sector industrial y al sector de calzado y al sector de la industria fronteriza en nuestro país”*.


¡Miserables! ¿Alguien creerá que si el conflicto estalla, en Colombia no pasará nada? ¿Alguien alcanza a pensar que los tiros y bombas no superarán la frontera con Cúcuta Arauca o La Guajira?

Manipuladores. Lo que sí sabemos es que los miembros de la clase que ahora juegan a la guerra abordarán un avión e instalaran su culo en cualquier penhouse de Miami, Nueva York u otra ciudad cualquiera de Estados Unidos o Europa, y desde allí lanzarán sus arengas para que los pobres de aquí y de allá –de Colombia y de Venezuela– se maten en beneficio de quienes dicen representarlos, mercachifles, demonios de la guerra, la misma que, incluso, más allá de ellos, en primerísima instancia beneficiará a las multinacionales gringas y al dispositivo geopolítico y de control militar desplegado por el Pentágono por doquier, para no verse desplazados en su dominio por China o cualquier otra potencia.

Da ira, además, comprobar que semejante despropósito, violatorio de los acuerdos suscritos al fundar Naciones Unidas, es trasmitido por televisión como si de algún intercambio deportivo se tratara. Juegan con la vida y no les importa trasmitir tal despropósito en directo. Juegan a la muerte, alientan a los militares venezolanos a que deserten y reciben algunos efectivos al otro lado de la frontera, con clara vocación de provocación.

Transmisión en directo y con eco por radioemisoras adscritas al conglomerado comunicacional global que domina en buena parte de nuestra región.

Provocación oculta tras una supuesta ayuda humanitaria que debe entrar a Venezuela en contra de lo decidido por sus autoridades, para “salvar vidas”. Es una paradoja: ¡quienes por décadas no han hecho más que asesinar pueblos enteros, como es el caso de los Estados Unidos ahora dicen que pretenden salvar vidas! Y sus acólitos colombianos, que no han procurado de manera real o efectiva que el hambre, la desnutrición, la pobreza, la desigualdad social, desaparezcan del país, ahora fungen como paladines de la justicia y la democracia.

Una oligarquía tan incapaz que incluso, luego de dos siglos de continúo dominio, solo ha cosechado sufrimiento para las mayorías, ya que sus logros en materia económica y social son tan miserables que no alcanzamos a superar en algunas cifras a países como Haití, víctimas por décadas de invasiones y otras opresiones del poder global.

¿Podrá pasar este despropósito sin intervención efectiva de la justicia global que dice la comunidad internacional haber construido? ¿Podrá pasar este crimen sin que el pueblo colombiano los castigue por ello?

Mientras esto se dirime, para bien de las mayorías excluidas de nuestro país, pero también de Venezuela y otros países de la región, hay que esperar que el pueblo del país sometido a la pretensión golpista alcance a superar las limitantes de la dirección política de su país y construya gobierno propio, poder popular efectivo en todos y cada uno de los barrios y lugares de vivienda donde se concentran los millones que allí habitan. No hay otra manera de darle curso a un proceso anhelado de cambio, que torció su rumbo bajo la directriz del estatismo, de la matriz petrolera, y de la dirección política excluyente.

 

* Duque, Iván. “Palabras pronunciadas en la inauguración de la 39 Feria internacional del calzado, calzado, marroquinería, insumos y tecnología”, 5 de febrero de 2018

 

Publicado enCrisis Venezuela
Sábado, 23 Febrero 2019 06:28

Rusia acusó a EE.UU. de armar a opositores

Rusia acusó a EE.UU. de armar a opositores

El Gobierno ruso acusó ayer a Estados Unidos y a sus aliados de la OTAN de trabajar en planes para entregar armas a la oposición venezolana.


“Hay información acerca de que empresas estadounidenses y sus aliados de la OTAN trabajan en la cuestión de la compra de grandes lotes de armas y munición en un país de Europa del Este para transferirlos seguidamente a las fuerzas opositoras de Venezuela”, afirmó en rueda de prensa la portavoz de Exteriores, María Zajárova.


Mencionó ametralladoras pesadas, lanzagranadas automáticas, sistemas de defensa aérea portátiles (Mapnads) y varios tipos de artillería como posibles suministros, según la agencia Interfax.


Sostuvo que Estados Unidos –que apoya al autoproclamado presidente encargado de Venezuela y presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó– está planeando transferir las armas a la oposición de Venezuela “a principios de marzo” en varias tandas. Ello se hará con la ayuda de aviones de carga de “la empresa estatal (ucraniana de transporte y aviación) Antónov, entre otros”.


La portavoz del ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, aseguró que Estados Unidos está desplegando “fuerzas especiales y equipamiento militar cerca de la frontera venezolana”. Zajárova alegó que Estados Unidos planea cruzar la frontera “bajo el pretexto del envío de ayuda humanitaria”.


Rusia, que apoya al presidente venezolano, Nicolás Maduro, cree que se prepara “una peligrosa provocación a gran escala” liderada e instigada por Estados Unidos para hoy, con el “cruce de la frontera venezolana de un supuesto convoy humanitario que puede provocar enfrentamientos entre partidarios y opositores” del mandatario.


Con ello Washington pretende crear “un pretexto conveniente para una acción militar para apartar del poder al actual presidente legítimo del país”, recalcó la portavoz de Exteriores. Guaidó reafirmó este jueves en un “decreto presidencial” la autorización para el ingreso de la ayuda humanitaria que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro se niega a aceptar, y pidió a los militares actuar de acuerdo a su instrucción.


Mientras aumenta la tensión en la frontera, ayer se supo que los venezolanos que han salido del país a causa de la crisis política y económica son ya a 3,4 millones, de los que 2,7 millones se encuentran en otras naciones de América Latina, de acuerdo con la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).


Los organismos de Naciones Unidas manejaban hasta ahora la cifra oficial de 3 millones de refugiados y migrantes venezolanos, 2,4 millones de ellos en países de la región. “Las salidas continúan creciendo sin parar”, señalaron en un comunicado los dos organismos, que calculan que unos 5.000 venezolanos huyen de su país cada día, por lo que si continúa el ritmo la cifra total superará los 5 millones a finales de este año.


Colombia es el principal país de acogida, con 1,1 millones de inmigrantes y refugiados, seguido de Perú (506.000), Chile (288.000), Ecuador (221.000), Argentina (130.000) y Brasil (96.000), según las cifras publicadas ayer por OIM y Acnur.


“Los países de la región han mostrado una enorme solidaridad con los refugiados y migrantes de Venezuela, y han puesto en práctica hábiles soluciones para ayudarlos”, destacó el representante de Acnur y OIM para el país suramericano, Eduardo Stein. Pese a ello, “las cifras muestran la presión que sufren las comunidades de acogida y la necesidad de apoyo por parte de la comunidad internacional, en un momento en que ésta sigue con atención los acontecimientos políticos en Venezuela”, añadió.


Las agencias de la ONU subrayaron ayer también un fuerte aumento de las demandas de asilo por parte de ciudadanos venezolanos, ya que sólo en 2018 presentaron 232.000, de un total de 390.000 en los últimos cinco años.


El viceministro de Comunicación Internacional de Venezuela William Castillo, dijo que la Agencia de la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) manipula las cifras de migraciones de venezolanos, que de acuerdo al organismo se ubica en 3,4 millones. “No nos extraña de Acnur, que particularmente ha venido participando activamente, a través de algunos funcionarios de Venezuela y de la región con la manipulación de cifras que no demuestran la realidad del informe”, expresó durante una entrevista en la emisora Unión Radio.
El viceministro indicó que han pedido a la OIM ayuda, para que los países liberen la data estadística que manejan, y así “no se siga manipulando la opinión pública con la cifra”. Las autoridades venezolanas aseguraron en reiteradas ocasiones que tales cifras han sido manipuladas para argumentar las denuncias internacionales de crisis humanitaria, y promover una invasión a su territorio.

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