Lunes, 15 Febrero 2016 05:52

Camilo Torres, el precursor

Camilo Torres, el precursor

Camilo Torres Restrepo, el cura colombiano que tomó partido por los pobres de la tierra y se la jugó con ellos hasta el último día de su vida, murió el 15 de febrero de 1966, hace hoy cincuenta años.


Conocí a Camilo en Bogotá en mayo de 1965. Iba yo hacia Montevideo, de regreso de un extenso reportaje al Movimiento Revolucionario 13 de Noviembre en las montañas de Guatemala, publicado después en Monthly Review, revista de la izquierda socialista y marxista independiente en Nueva York y Buenos Aires.


Hice escala en Bogotá. Allí, mensajero de una carta de la editora porteña de la revista dirigida a Camilo Torres Restrepo, decano de la Escuela de Administración Pública en Bogotá, apenas llegado fui a buscar al destinatario. Subí al piso 14 de un edificio donde estaba su despacho, pregunté por el doctor Camilo Torres y, para mi sorpresa de marxista irredento, salió un cura a quien le dije que traía un mensaje para el profesor Camilo Torres. El aparecido me dirigió una mirada divertida y me dijo: Sí. Camilo Torres soy yo. Quién sabe cuál haya sido mi rostro de sorpresa, pero Camilo hizo como si nada, sonrió, pasamos a su despacho y comenzamos a conversar.


El diálogo, inesperado para ambos, duró los varios días de mi estancia en Bogotá: con Camilo, con monseñor Germán Guzmán, con Guitemie Olivieri y el equipo de ayudantes de Camilo en la Universidad y también, una tarde, con la madre de Camilo en su casa, dulce señora de quien hasta hoy, medio siglo y muchas peripecias después, guardo un recuerdo inolvidable.


Camilo me llevó en su carro a recorrer los barrios ricos de entonces, una especie de Polanco bogotano, de donde provenía su familia y cuyos domicilios me iba señalando; y después los barrios pobres de Bogotá. En largas conversaciones referí a él y a monseñor Germán Guzmán las experiencias de la guerrilla del Movimiento Revolucionario 13 de Noviembre en Guatemala, dirigida por tres militares: el coronel Augusto Vicente Loarca y los tenientes Marco Antonio Yon Sosa y Luis Turcios Lima. El obispo escuchaba y tomaba afanosos apuntes, sólo después entendí por qué.


Meses después, ya en Montevideo, donde conversamos largamente con el director de Marcha, el inolvidable don Carlos Quijano, y con Eduardo Galeano, entonces joven y brillante secretario de redacción de 25 años de edad, publiqué un extenso reportaje sobre Camilo Torres. Era febrero de 1966. Para ese entonces Camilo ya se había ido a la montaña y el reportaje se titulaba Camilo, guerrillero. Estos son algunos de sus pasajes.
***
Conversé en mayo último (1965) con Camilo en Bogotá. Camilo Torres es un hombre joven y tiene aspecto joven. Alto, habla con entusiasmo y también con pasión. Y si en las discusiones es capaz de tal pasión por las ideas, tiende al mismo tiempo a llevarlas a conclusiones prácticas y a medidas organizativas. No es un simple cura popular: tiene una formación política e intelectual, combinada con un interés por saber y entender lo que la gente piensa y siente. Estaba ansioso por conocer las experiencias de las guerrillas guatemaltecas. En su manera de aproximarse a los problemas y a los sentimientos del pueblo hay cierta similitud con la forma de análisis de Frantz Fanon, aunque por entonces él no había leído los libros del teórico de la etapa insurreccional de la revolución argelina. Esto es lo que escribía por entonces el cura colombiano, cuando era un sociólogo, en un estudio sobre la violencia:


“Las guerrillas han impuesto la disciplina que los propios campesinos solicitaban; han hecho a la autoridad más democrática; y han otorgado confianza y seguridad a nuestras comunidades rurales. Mencionamos esto al discutir el sentimiento de inferioridad que ha desaparecido de las áreas campesinas donde el fenómeno de la violencia se ha manifestado. A pesar de todo, la violencia ha provocado un proceso social imprevisto para las clases dirigentes. Ha despertado la conciencia campesina; les ha dado solidaridad de grupo, un sentimiento de superioridad y seguridad en la acción que ha abierto posibilidades de progreso social y ha institucionalizado la agresividad, con el resultado de que el campesino colombiano comienza a preferir los intereses del campesinado a aquellos de los partidos tradicionales. Se constituirá, como efecto, un grupo de presión política socioeconómica capaz de producir los cambios estructurales en el sentido menos deseado y supuesto por las clases dirigentes. Podemos decir que ‘la violencia’ ha sido para Colombia el cambio sociocultural más importante en las áreas campesinas desde la época de la conquista española.”


Pregunté a Camilo si, en su opinión, toca a los cristianos tomar una decisión definida en estos temas. Me contestó:
Pues claro. El cristiano, si quiere serlo realmente y no sólo de palabra, debe participar activamente en los cambios sociales. La fe pasiva no basta para acercarse a Dios. Es imprescindible la caridad. Y la caridad significa, concretamente, vivir el sentimiento de la fraternidad humana. Ese sentimiento se manifiesta hoy en los movimientos revolucionarios de los pueblos, en la necesidad de unir a los países débiles y oprimidos para acabar con la explotación. Los cristianos deben tomar partido con los oprimidos, no con los opresores.


***


Camilo Torres tenía por entonces 37 años de edad. Hijo de una familia aristocrática de Colombia, hasta mayo de 1965 fue el Decano de la Escuela de Administración Pública. En 1964 había sido separado de una cátedra en la Universidad Nacional de Bogotá por haber apoyado una huelga estudiantil. Profesor de sociología, junto con monseñor Germán Guzmán realizó investigaciones y estudios sobre la situación del campesinado colombiano. Hasta los dieciocho años de edad, cuando ingresó en el seminario, se había criado en las tierras de su familia, cabalgando con los orgullosos vaqueros de los llanos orientales de Colombia.


En la Universidad de Bogotá fue sacudido y arrastrado por los movimientos estudiantiles y fue no sólo un profesor sino también un dirigente para los estudiantes. Su renovado contacto con los campesinos vino después, cuando ya había vivido y participado en las luchas estudiantiles. Seguramente una y otra experiencia se unieron en su conciencia. Y Camilo, que hasta un tiempo antes trataba de explicar a las clases dirigentes que era necesario terminar con la situación de explotación, miseria y opresión del campesinado si querían evitar una violentísima explosión social, terminó por concluir que sólo una revolución que cambiara toda la estructura económica y social del país podía mejorar la situación del campesinado y que esa trasformación sería resistida por esas clases con todos los medios a su alcance. El sociólogo había dejado paso al revolucionario y el dirigente estudiantil se preparaba interiormente para convertirse en líder campesino.


Camilo Torres, para aquel mes de mayo de 1965, ya visitaba regularmente y contribuía a organizar pueblos campesinos en torno a sus necesidades y demandas comunitarias. En abril de 1965 la Curia colombiana decidió que Camilo debía ausentarse para estudiar en Bélgica. De este dilema crucial para su vida me habló en aquel mes de mayo. Si no se iba, lo pasaban al estado laical y debía abandonar la vestimenta sacerdotal, la sotana, me dijo. ¿Pero tú en verdad y en conciencia eres católico?, le pregunté. Por supuesto, respondió. “Yo creo en Cristo y cuando en mi ruego converso con él lo llamo ‘Patrón’, porque es mi jefe, mi patrón”. Y entonces, por qué te importa llevar o no la sotana?


Mira, me dijo, yo creo en Cristo y mi relación con él no tiene que ver con la vestimenta que llevo. Pero para mis gentes, para los campesinos que en mí confían, la sotana es simbólica y es muy importante. Yo debo respetar ese sentimiento. La jerarquía lo sabe y por eso, si no me voy, quieren reducirme al estado laical. Pues me parece que no te queda de otra que explicar la situación y el dilema a las comunidades campesinas que te escuchan y confían en ti.


En mis apuntes de entonces quedó así registrado: Camilo atravesó un conflicto interior: ¿irse, para mantener su posición en la Iglesia y luego regresar, o quedarse y afrontar una ruptura inmediata? Irse podía significar que los estudiantes y campesinos que lo apoyaban lo consideraran un desertor. Quedarse era romper con la Iglesia institucional de la cual se sentía parte integrante. Todo indica que la presión de su propia gente resolvió el conflicto. Camilo rehusó cumplir las órdenes de la Curia y pidió ser reducido al estado laico, sin por ello renunciar al sacerdocio.


A partir de entonces, toda su actividad se concentró en la campaña por el Frente Unido del Pueblo, mítines y sobre todo publicación del semanario Frente Unido a partir de agosto de 1965, dirigido por el propio Camilo Torres. En su primer número, fechado en Bogotá el 26 de agosto de 1965, publicó un manifiesto titulado Mensaje a los cristianos. Allí definió sus creencias, sus ideas, sus compromisos y su vida.


El 15 de febrero de 1966, hace hoy cincuenta años, moría Camilo en un enfrentamiento militar. Hasta hoy el ejército colombiano no ha dicho en dónde quedaron sus restos. El día ha de llegar...


Para mi inmensa sorpresa, un domingo de agosto o septiembre de 1971 a la crujía N de la Cárcel de Lecumberri vino a visitarme Guitemie Olivieri. Me habló largamente de Camilo y de nuestro encuentro de aquellos días en Bogotá. Pero esta es otra historia y no estoy yo ahora para contarla ni ustedes para saberla.


Mañana, el Mensaje a los cristianos, de Camilo Torres

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Domingo, 17 Enero 2016 06:03

En primera plana

En primera plana

No encubrirás. Spotlight (Reflector) es el nombre de la división de investigaciones del periódico The Boston Globe que en 2001 expuso a la luz pública el papel que jugó la arquidiócesis católica de la ciudad de Boston en el tenaz encubrimiento de delitos de abuso sexual a menores cometidos por algunos sacerdotes a lo largo de varias décadas. En total, 70 casos, todos documentados, algunos denunciados por las propias víctimas sobrevivientes.


En primera plana (Spotlight), película estadunidense de Tom McCarthy, refiere minuciosamente la labor del grupo de cinco periodistas, quienes con un muy comprometido editor a la cabeza, Marty Baron (Liev Schreiber), y con el jefe de la división interna Spotlight, Walter Robinson (Michael Keaton), se organiza como equipo de pesquisas casi detectivescas para entrevistar lo mismo a quienes de niños padecieron el abuso sexual, que a algunas de las autoridades eclesiásticas que, conociendo el delito, lo encubrieron celosamente con el fin de proteger el prestigio de la institución católica. El máximo responsable de dicha labor de encubrimiento de conductas ilícitas fue el cardenal Bernard F. Law, quien jamás fue castigado penalmente, sólo removido por el papa Juan Pablo II a la basílica de Santa María Maggiore en Roma, donde obtuvo un alto cargo y hasta la fecha permanece impune.


La novedad de la cinta de McCarthy, escrita por él y por el guionista John Singer, estriba en no incurrir en la explotación sensacionalista de los abusos a menores, y abocarse a la crónica de una difícil labor periodística que tiene como puntos más álgidos los dilemas morales de los propios participantes, algunos de ellos católicos practicantes, por la oposición entre su fe religiosa y la ética profesional que los obliga a llegar al fondo del asunto. Su delicada posición apenas difiere de la que vive la comunidad de Boston (en ese entonces, 53 por ciento católica) al enterarse del escándalo. Un personaje resume la situación: Si se requiere de todo un pueblo para educar a un niño, también se precisa de todo un pueblo para tolerar el abuso que padece.


Entre los periodistas involucrados en la denuncia del caso que años atrás enfrentó la indiferencia del propio diario, figuran en primer término Baron, el editor insobornable, y a lado suyo un Mark Rezendes (Mark Ruffalo) crecientemente indignado por la complicidad de las autoridades civiles y religiosas, y la impunidad de estas últimas. Sacha Pfeiffer (Rachel McAdams) es la periodista acuciosa e insistente que conduce la mayoría de las entrevistas a las víctimas (adultos trastornados que hablan de su origen social modesto y de las familias disfuncionales que favorecieron la vulnerabilidad infantil ante el abuso continuo de los curas pederastas).


A diferencia de algunas de las cintas que en años anteriores han denunciado situaciones similares (la más reciente, la notable cinta chilena El club, de Pablo Larraín, 2015), lo que describe En primera plana es el maquiavélico entramado de complicidades e intereses que propician una conspiración de silencio en torno a los crímenes conocidos. El cardenal Bernard Law lo deja claro cuando habla de la irrenunciable defensa de los intereses de la comunidad bostoniana, colocados por encima de la suerte misma de las víctimas de los delitos sexuales. La confusión extrema de la madre de la periodista Pfeiffer –una mujer que asiste tres veces por semana a la iglesia– es el barómetro ideal de la gran zozobra colectiva ante el escándalo inimaginable.


La cinta, un intenso thriller confinado al interior de la redacción de un diario, revive las atmósferas febriles y asfixiantes de Todos los hombres del presidente (Alan J. Pakula, 1976), sobre el caso Watergate, con los matices narrativos que hoy imponen series televisivas como Mad Men (Matthew Weiner, 2007-2015). Incluso aparece aquí John Slattery, un turbio personaje de la serie. La diferencia es que el viejo clima de corrupción viral, generalizada, ya no involucra sólo a políticos o empresarios venales, sino a los guías pastorales que todo creyente creía intachables. Al finalizar el recuento de crímenes y abusos que la jerarquía católica intentó minimizar en Boston –relativizando el horror, estigmatizando a las propias víctimas, protegiendo a criminales con sotana a los que transfería de una parroquia a otra en el largo carrusel de la impunidad– la cinta añade, como alusión inevitable, escándalos similares en Irlanda y en una extensa lista de ciudades estadunidenses y países en los que día a día se verifica el mismo mecanismo encubridor del delito sexual. La lista en los créditos finales incluye varias veces a México en lo que parecería un recordatorio oportuno para la agenda pastoral del papa Francisco en su próxima visita a nuestro país.


Un thriller ágil y novedoso, un señalamiento social insoslayable. Candidata a varios Óscares, será interesante valorar entonces su posible impacto mediático.
Twitter: @CarlosBonfil1

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Laicidad y derechos: lecciones del Brasil para Colombia

Por ser una de las mayores conquistas de la democracia moderna, la laicidad se toma como un hecho dado, como un triunfo que ya no requiere más ni de vigilancia, ni de cuidado. No obstante esta creencia, sí se puede perder lo logrado por estas conquistas y puede presentarse un retroceso en los valores democráticos que sirven para sustentar las instituciones encargadas de defender los derechos de los ciudadanos.


Recientemente, el periodista Antonio Jiménez Barca del diario El País , informaba sobre dos proyectos (uno en curso y otro ya aprobado) del parlamento brasilero que ilustran bien los peligros que acarrea para una democracia el desconocimiento de los principios laicos. Las propuestas en concreto consisten en a) la restricción de los derechos de las mujeres violadas a la hora de abortar y b) el establecimiento de un derecho de veto para las iglesias católica y evangélica a las leyes que – según su parecer – sean inconstitucionales.


La penalización del aborto y la existencia de mecanismos para vetar leyes inconstitucionales no son en sí problemáticos, ni atentan contra la existencia de las instituciones democráticas, ni contra los valores que la inspiran. De hecho, la primera puede justificarse en la garantía del derecho a la vida, que es piedra angular de los demás derechos; y la segunda es parte esencial de los controles que existen para la supervivencia institucional de la democracia.


Lo peligroso en el escenario brasilero es que estos proyectos, que han sido impulsados por el Partido do Movimento Democrático Brasileiro a través de Eduardo Cunha –uno de los representantes más recalcitrantes de los movimientos evangélicos pentecostales del Brasil contemporáneo y actual presidente de la Cámara de Representantes de ese país–, no se apoyan en un debate público que expone sus razones, sino que quieren imponer las verdades dictaminadas por su iglesia.


Para comprender las razones de esto, basta con recordar que en el caso del Brasil los movimientos evangélicos pentecostales aglutinan una población proveniente de los sectores menos privilegiados de la sociedad . Debido a la desatención del Estado en la prestación de los derechos básicos de acceso a la educación, esta población es a) fundamentalmente inculta (las graves insuficiencias en su educación escolar básica y secundaria explican también su hostilidad a los valores de la república) y b) adversa a fuentes de información distintas a las de sus líderes religiosos.


A diferencia del caso brasilero actual, una democracia sólida existe gracias a la formación de una ciudadanía educada, con un acceso plural a la información y a las herramientas y los espacios para desarrollar un debate público. Por ello, no es banal la coincidencia entre el tipo de mentalidad propio de los evangélicos pentecostales y el deterioro de la democracia en un país.


Ahora bien, una sociedad democrática podría restringir o prohibir el aborto, pero nunca aduciendo simplemente a un dictamen divino (el primer mandamiento, por ejemplo) como una verdad eterna e incuestionable, pues ahí no hay argumento, ni discusión, ni acuerdo; ahí lo que ocurre es la imposición de un punto de vista y la anulación de la vida democrática.


En ese mismo orden, una sociedad podría acordar la existencia de mecanismos de veto, pero sólo para garantizar la pervivencia de la democracia e impedir las medidas que la amenazan; nunca para anular la pluralidad, como parece pretenderse en el caso brasilero, en donde el veto de las iglesias serviría sólo para adecuar las leyes civiles con sus artículos de fe, degradando con esto la vitalidad de la democracia y desintegrando la salvaguarda de los derechos de los individuos.


Como lo recuerda uno de los pensadores más lúcidos de nuestros tiempos, el escritor italiano Claudio Magris , el problema radica en ignorar los ámbitos de competencia de cada esfera, en mezclar sus competencias y en burlar las fronteras. En una verdadera democracia sólo pueden tener cabida las decisiones que resultan de un debate abierto en donde se confrontan argumentos demostrables, no las que quieren respaldarse en una creencia religiosa. Algo que, irónicamente, ya se encuentra afirmado en el pensamiento cristiano en la frase "al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios".


Como se puede ver, la vigilancia de los ciudadanos y de la existencia de instituciones sólidas son necesarios para la vitalidad de nuestros valores democráticos, sin los cuales se menoscaban las bases que permiten la existencia no sólo de nuestros derechos, sino también de la pluralidad de nuestra vida pública, que es una condición para disfrutarlos.


El caso brasilero podría instruirnos sobre las amenazas que se ciernen sobre una democracia cuando sus ciudadanos no cultivan un debate inteligente y respetuoso de los asuntos públicos y cuando se permite que la intransigencia (clerical o no) imponga su punto de vista y rechace el diálogo.


Pese a los recientes avances que en Colombia se han dado en torno los derechos de las comunidades Lgbtti y a los derechos de las mujeres en general, existen grupos cercanos del catolicismo tradicionalista y a varias iglesias cristianas protestantes que se obstinan en negar la laicidad de nuestro Estado, tal como sucede en Brasil.


Y aunque el talante de las decisiones sobre la adopción igualitaria y la legalización del aborto ha promovido la tolerancia y ha contribuido a la desmitificación de ciertos temas necesariamente públicos, lo cierto es que estos temas no se han discutido verdaderamente en los escenarios públicos democráticos, pues ha sido una discusión fundamentalmente liderada por la Corte Constitucional, pero alejada de escenarios de participación formal e informal. Para que no progrese el boicot que quiere revocar estos avances, es entonces fundamental entender la importancia de asumir la defensa ciudadana de los mismos.

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Jimmy Morales: el descarado que niega el genocidio en Guatemala

Nada egocéntrico el "comediante" y nada más eso le pide cuerpo, en sus propias palabras: "Mi aspiración más alta es que dentro de 100 años en las aulas escolares se enseñe que Jimmy Morales fue el mejor presidente de la historia guatemalteca."

Frase que puede ser analizada revés y derecho pero que se entiende al pedalazo. Ambición a la marmaja, moraleja: aguas con los oportunistas.

Otra de sus frases con la que se está echando a la bolsa a más de un asoleado que le cree el discurso de artista: "el payaso tiene fama de honrado y el político de corrupto."

Dejemos lo de la definición del concepto "artista" para otra ocasión. Porque sí que hay tela que cortar con lo de la "artisteada" en Guatemala. Muchos mequetrefes arribistas y oportunistas aprovechando el bajo nivel de escolaridad de la población guatemalteca se alzan triunfadores respecto al tema arte. Pero para muestra un botón, y sin tantos brincos ahí está la mera mera tatascana, arte puro, esencia de pies a cabeza: Isabel de los Ángeles Ruano. Digo, por si acaso...

Hay que tener cuidado con los cachurecos, -¡manda fuego Señor!- se reproducen como gusanos de yogur y desde la poltrona infestan el sistema, son esos misóginos pasivos que solapan la violencia de género. No estar de acuerdo con el aborto es solapar la violencia de género. Jimmy Morales en entrevista en Canal Antigua aclara que no está de acuerdo con el aborto, sí con la pena de muerte y afirma que no hubo genocidio en Guatemala.

Yo soy vendedora de mercado y a mí Jimmy Morales no me representa, entonces que deje de llenarse la boca diciendo que es el representante del pueblo. De su marita tal vez.

De entrada la arrogancia, el presidenciable desmerita el tema experiencia: "Experiencia en administración pública no tengo, pero si experiencia es lo que tienen otras personas que han administrado la cosa pública yo creo que estoy mejor sin tener ese tipo de experiencia." Dice que es honrado, honorable y tiene perchas de títulos universitarios (digo porque mentó hasta doctorado en temas de seguridad..., pero no pudo responder con seso ni una sola pregunta respecto al tema).

El "comediante" pensó que estaba en su programa Moralejas y como tal se comportó. Bajeza la de colgarse de Juan José Arévalo para quitarse el cuentazo. Nada que ver sacar a bailar a Ronald Reagan que porque el otro era actor de cine, pero si es letrado como dice, también sabrá lo que hizo Reagan en Latinoamérica, debió mencionarlo también para ser cabal y poner
las cosas en perspectiva. Es mucho pedir, ya sé.

En la coyuntura de la realidad nacional y asuntos de gobierno y sistema, ¿qué tiene que ver que 7 de sus películas se encuentren entre las 10 más taquilleras en la historia del país? ¡Manda fuego Señor! Me recordó la entrevista que le hicieron en sus tiempos de presidenciable a Patricia de Arzú, ¿por qué no mandaste fuego Señor? La mara se pasa. Para bruto no se estudia.

Una diciendo que el evento más glorioso en la historia de Guatemala fue la apeada de Jesucristo, y el otro hablando un tal Seminario Teológico Batista y de su práctica pastoral. ¡Manda aunque sea cusha Señor! Y para quitarse la goma de tres días, solo con escuchar su justificación: "la corrupción comienza en el hogar". O sea que el tipo es de esos que aprueban
las clases de biblia en los salones de clase. Con un presidente como él, nulas las leyes que castiguen la homofobia en sus extremos de violencia emocional, física y sexual.

Nulas las opciones de leyes que castiguen los crímenes de odio contra personas de la comunidad LGBT, nulas las leyes que permitan La Unión Civil y el Matrimonio Igualitario. Que permitan que parejas del mismo género puedan adoptar niños. Eso es ir por el cambio, eso es ir más allá, eso es romper con los prejuicios, estereotipos e injusticias. Permitir el aborto es hacer justicia. Pero qué esperanzas, estamos jodidos, se nos va en orar, en dejar que embusteros hagan de la fe su mejor arma para seguir oprimiendo en nombre de Dios.

El tipo se lava las manos, por si las moscas y más adelante lo quieren culpar de desfalcos millonarios si es que llegara la presidencia: nada tiene que ver el sistema, ni el gobierno, ni el congreso, ni mucho menos el descaro propio. Descaro es el que tiene él afirmando que sí hubieron crímenes de lesa humanidad pero no genocidio. Al decir que: "no tengo ningún problema con los militares y tampoco tengo problema con los guerrilleros," el "moralejo" entonces no es ni chicha ni limoná, -"...Se la
pasa manoseando caramba zamba su dignidad-." Aguas con estos que al final reculan y van del lado del opresor, se convierten en obedientes serviles del fascismo, (ya lo son a todas luces). Uno se presenta en cualquier lugar con su ideología (quién no la tenga no está en nada) y a quien no le guste que se vista y que se vaya. Eso se llama honestidad.

Midiendo terreno sabe que si niega el genocidio la clase media sin Memoria Histórica le dará el voto, porque al pueblo raso ya lo tiene embrocado con su "talento de artista." No tengamos esperanzas entonces que de ser presidente respalde algún juicio por genocidio, y aún así estando de acuerdo con la pena de muerte ni siquiera se atreva a mandar a la cárcel a los violadores de Derechos Humanos y culpables de crímenes de Lesa Humanidad. Éste "talentoso moralejo" entonces es como tantos que han salido a marchar en las manifestaciones masivas que exigen un alto a la corrupción pero siguen negando el genocidio. Harina del mismo costal. Aparte de doble moral, falta de dignidad y conciencia.

En su momento se guinda como racimo de guineo maduro del cuello de Mujica, (¡ya quisiera llegarle siquiera a la sombra de los zapatos!) y toca afanosamente el tema de la educación pero se enreda y se contradice, con la excusa que Uruguay dista mucho de la realidad guatemalteca; al final después de tanta casaca termina afirmando que invertir en educación no es
la solución para un progreso en el país. En pleno estilo "ni chicha ni limoná", habla de la violencia y del tema seguridad, culpando descaradamente de la descomposición social a los migrantes, porque "dejan a los hijos al cuidado de abuelos y familiares", y aquí sí le voy a pedir al "moralejo mequetrefe" que se lave las jachas con arena roja y piedra poma,
porque no tiene ni idea de lo que sufren los que emigran indocumentados, esas remesas que son las que sostienen al país son producto de la migración forzada, porque tipos como él están en el gobierno y obligan a los más golpeados de las clases sociales a emigrar. Ya quisiera yo que tuviera los arrestos de vivir sin documentos, sin beneficios laborales, lejos de la
familia fuera de Guatemala. ¡A los migrantes indocumentados los respeta
porque los respeta! Insolente.

No fue capaz de contestar que si llegara a ser presidente, ¿qué haría para empoderar a las mujeres rurales, cómo apoyaría al sector agrícola? Claro está que seguirá vendiendo la tierra y oprimiendo y asesinando campesinos e indígenas. Además de la limpieza social en las periferias de la capital. No si el barniz se le echa de ver a leguas, quién no lo quiera ver es porque
está más que cagado. Él en la poltrona seguirá obligando al pueblo raso a emigrar.

Si un presidente no tiene la autoridad moral para exigirle a su gabinete que presente públicamente su patrimonio, no está capacitado para dirigir a un país. Es tan solo un infesto más del sistema, oportunista y ladronzuelo. Ni qué decir de dignidad, honradez y honorabilidad. Paso. Si un presidenciable no confía plenamente que invertir en la educación es viable para el progreso de un país, no tiene nada que estar haciendo ahí, que busque otra forma de ganarse la vida.

Los analistas especializados en la materia y en la coyuntura podrán realizar sus estudios respectivos y opinar con el criterio de quienes están empapados en leyes y estudios estadistas, pero yo como vendedora de mercado, no me voy con la finta, mi voto no lo tiene. Quién se deje babosear por la labia del moralejo está más que cagado. Con presidenciables como estos, lo que urge es una Asamblea Constituyente: Plurinacional, Intercultural y Democrática.

Vacío como presidenciable, Jimmy Morales no es una opción. De entrada quien niegue el genocidio no es opción para dirigir las riendas de un gobierno y de un país tan golpeado como Guatemala. No queremos cachurecos. No queremos solapadores de la imposición de la iglesia. Queremos gente con conciencia, con dignidad, con identidad, gente capaz en todos los sentidos de la palabra. (No gente que de balde tenga los pergaminos). No, y la identidad no es irle a los Rojos o los Cremas. Que el presidenciable Jimmy Morales no le falte el respeto de esa manera a nuestra inteligencia. ¡Aguas con los azadones disfrazados de artistas y progreso!

¡Señor envíanos dos dedos de frente! (Y unos tamalitos de chipilín y por ahí si te sobra una tinaja de chicha y unas semillas de paterna y...).

Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado.

Junio 07 de 2015.

Estados Unidos.

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Las tres novias que desafían el modelo de 'familia tradicional brasileña'

Una empresaria y una dentista, de 32 años, y una gerente administrativa, de 34, acaban de poner patas arriba el concepto de familia brasileño al oficializar su relación en una notaria de Río de Janeiro. Es el segundo trío registrado en Brasil, después de que en 2012 una cajera, una auxiliar administrativa y un arquitecto formasen en São Paulo la primera unión poliafectiva estable del país, el equivalente a la pareja de hecho que, desde 2003, rige las uniones civiles brasileñas.


La escritura firmada por las tres mujeres, que viven juntas hace tres años, las reconoce como familia, establece la separación de bienes y da potestad a cada una de ellas para decidir sobre posibles cuestiones médicas de sus cónyuges. El trío, además, declaró en el documento su intención de que la empresaria tenga un hijo por inseminación artificial y que en el certificado de nacimiento del bebé se contemplen los apellidos de las tres. Las novias firmaron también tres testamentos en los que dividen sus bienes en caso de fallecimiento.


"Somos una familia. Nuestra unión es fruto del amor. Voy a quedarme embarazada y estamos preparándonos para eso, incluso financieramente", contó la empresaria al diario O Globo. "La legalización es una manera de que el bebé y ninguna de nosotras se quede desamparada. Queremos disfrutar de los derechos que todo el mundo tiene, como la licencia de maternidad".


Los tribunales brasileños aún no han creado una jurisdicción específica para defender o anular este tipo de uniones, así que los argumentos a favor y en contra dependen de la interpretación de un abanico de sentencias de casos particulares. El reconocimiento de la unión de estas tres mujeres, por ejemplo, se basó en los fundamentos del Tribunal Supremo para reconocer legalmente en 2011 a las parejas homosexuales, según Fernanda de Freitas Leitão, la notaria que casó a las tres novias. Desde el año 2000, mucho antes que los tribunales, Freitas ha reconocido la unión de multitud de parejas gais, y conmemoró públicamente el matrimonio a tres de São Paulo. Hacía años que esperaba "con ansia" poder amadrinar un trío en su propia notaría.


"El pilar que sustenta cualquier relación de familia es el afecto. Y estas tres mujeres tienen todo para formar una familia: amor, una relación duradera, intención de tener hijos... En el derecho privado, además, lo que no está prohibido está permitido. No puedo garantizarles derechos inmediatos, tendrán que luchar en los tribunales para realizar la declaración de la renta conjunta o contratar un seguro médico, pero ahora están protegidas", explica Freitas.


La polémica está servida una vez más y se cuestiona desde la validez de esa unión a la posibilidad de un niño tener tres madres. El Colegio de Notarios de Brasil, así como hizo en 2012, se desvincula de las decisiones individuales de sus colegiados y no faltan juristas que defienden que esa unión viola la Constitución. "Esa escritura no vale nada. La Constitución brasileña establece expresamente que la unión estable solo puede ser constituida por dos personas y el reconocimiento del Tribunal Supremo de las uniones homosexuales también se refiere específicamente a dos personas", explica la abogada especialista en derecho familiar Regina Beatriz Tavares, que niega la posibilidad de que el futuro hijo de esas mujeres pueda tener tres madres registradas. "La poligamia en Brasil no tiene ningún soporte constitucional. No defiendo un único tipo de familia, pero el principio de unión está restringido siempre a relaciones monógamas, la sociedad brasileña no acepta matrimonios de tres personas, sean del sexo que sean", defiende Tavares, también presidenta de la Asociación de Derecho de Familia y Sucesiones (ADFAS).


"Cuando comencé a oficializar parejas homosexuales ocurría lo mismo, me acusaban de que era ilegal. Todas las uniones que se salen de lo tradicional acaban abriendo el mismo camino. Al comienzo hay un rechazo grande, después la jurisprudencia comienza a reconocerles derechos familiares hasta que se normalizan. Brasil, incluso, ya cuenta desde 2012 con casos de hijos con más de dos padres, al incluir, por ejemplo, al donante conocido de una inseminación artificial. La historia se repite ahora", rebate la notaria Freitas.


La unión oficial de este trío también rompe los esquemas de cualquiera de los diputados conservadores que mantienen una batalla en el Congreso para restringir las políticas públicas al modelo de familia tradicional formado por un hombre y una mujer. La intención de los congresistas, cada vez más cerca de ser aprobada en el Senado, rema en dirección contraria al rumbo tomado por la sociedad brasileña.


El modelo de matrimonio con hijos hace años que no es mayoritario en los 57 millones de hogares del país, según los últimos datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) de 2013. Los nuevos tipos de familia (madres solteras, padres solos que se hacen cargo de sus hijos, matrimonios sin hijos, uniones homosexuales...) representan un 56,1% de los domicilios. Si en 1980 el 75% de los hogares estaba formado por matrimonios con hijos, en 2013 el número cayó hasta el 43,9%. A la opción del matrimonio tradicional, le siguen las parejas sin hijos (19,4%) y los hogares con mujeres solteras con hijos (16,5%).


El debate sobre el poliamor, aunque aún está fuera de las estadísticas, es un asunto presente en varias capitales de Brasil donde se forman grupos, fiestas y actividades a través de las redes sociales. Precisamente en Río de Janeiro, la reunión bautizada como Poliencontro, que debate nuevas formas de entender las relaciones amorosas entre más de dos personas, ya ha celebrado una decena de ediciones, con eventos en espacios públicos de la ciudad.

 

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Domingo, 25 Octubre 2015 06:22

Una apertura a divorciados y homosexuales

Una apertura a divorciados y homosexuales

Después de tres semanas de deliberaciones, el Sínodo de los Obispos Católicos concluyó ayer sus deliberaciones en Roma aprobando, por amplia mayoría de los 270 participantes, un extenso documento de 94 artículos en el que se presentan al Papa una serie de consideraciones sobre la familia, incluidas recomendaciones para la mayor "integración" de los divorciados en la Iglesia y, sin pronunciarse en forma específica sobre los procedimientos, se pide "discernir" sobre las "diversas formas de exclusión" que pesan sobre estas personas, que "no solo no tienen que sentirse excomulgadas", sino que "pueden vivir y crecer como miembros vivos de la Iglesia". Al hablar en la clausura del debate el papa Francisco afirmó que los "verdaderos defensores de la Doctrina no son los que defienden la letra", sino quienes reconocen "el espíritu", "la gratuidad del amor y del perdón de Dios".


El documento, que necesitaba por lo menos los dos tercios de los participantes para resultar aprobado, tuvo un amplio respaldo de los padres sinodales. Los párrafos en los que se trata el tema de los divorciados (84 a 86) fueron los que mayor cantidad de votos en contra cosecharon (72, 80 y 64 respectivamente).


Siguiendo el criterio de transparencia elegido por Francisco para su pontificado, inmediatamente después de recibido el texto en italiano el Papa decidió darlo a publicidad, incluyendo el resultado de las votaciones artículo por artículo.


Respecto de las cuestiones doctrinales que tanto preocuparon a algunos de los sinodales más conservadores, el documento reafirma la "indisolubilidad" del matrimonio "entre un varón y una mujer" y cierra toda posibilidad de asimilar a "matrimonio" las uniones entre personas del mismo sexo. No hay en este sentido ninguna modificación en la Doctrina tradicional de la Iglesia Católica.


Existe sin embargo una referencia específica a la homosexualidad en el capítulo titulado "Situaciones complejas". Se dice allí que la Iglesia, tomando el ejemplo de Jesús, ofrece "su amor ilimitado a cada persona sin excepción". Se alega entonces que "la Iglesia reafirma que toda persona, independientemente de su orientación sexual, debe ser respetada en su dignidad y acogida con respeto, con cuidado para evitar cualquier marca de discriminación injusta". El párrafo, uno de los que más resistencias cosechó entre los sinodales, obtuvo no obstante 231 votos a favor y 37 en contra.


Pero a renglón seguido y hablando "en relación a las propuestas para establecer equivalencia entre el matrimonio y las uniones entre personas homosexuales", se ratifica que "no hay ninguna base para asimilar o establecer ni remotamente la asimilación entre las uniones homosexuales y el designio de Dios para el matrimonio y la familia". Se agrega también que "el Sínodo considera totalmente inaceptable que las iglesias locales sufran presiones sobre este tema y que los organismos internacionales condicionen la ayuda financiera a los países pobres a la aprobación de leyes que establezcan el 'matrimonio' entre personas del mismo sexo".


El texto sinodal hace un amplio repaso de la situación de la familia en sus contextos sociales, culturales, políticos y religiosos, introduciendo también afirmaciones respecto del impacto que cada uno de estos niveles y circunstancias tiene sobre la vida familiar. Se dice que "la familia sufre, de modo particular, la problemática del trabajo", señalando que las posibilidades de los jóvenes de acceder al empleo son pocas y "la oferta de trabajo es muy selectiva y precaria" (14). En consonancia con afirmaciones recientes del papa Francisco denuncia también que "el sistema económico actual produce nuevos tipos de exclusión social, que a menudo hacen que los pobres resulten invisibles para la sociedad" subrayando que "la cultura dominante y los medios de comunicación sirven para exacerbar esta invisibilidad" (15). Se cita allí una frase de Francisco en la que denuncia el sistema por haber eliminado al hombre del centro de sus preocupaciones y de haberlo sustituido por un "culto idólatra del dinero" que promueve "indiferencia global". Por este motivo, dicen los sinodales, "la Iglesia, bajo el impulso del magisterio papal, exige un profundo replanteamiento de la orientación del sistema mundial" y trabaja "para desarrollar una nueva cultura ecológica: un pensamiento, una política, un programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad" (16).


Hay también apartados dedicados a la tercera edad, los niños, las personas con necesidades especiales, los migrantes, la situación de la mujer, las adopciones y las uniones de hecho, entre otras muchas cuestiones. La diversidad de temas y enfoques del documento, revela no solo las diferencias de mirada, sino que pone en evidencia las problemáticas diversas que surgen al abordar la cuestión de la familia en las diferentes realidades y culturas en las que la Iglesia Católica desarrolla su presencia.


La Relatio synodi (tal el nombre que se le da a la declaración) no tiene carácter de documento oficial de la Iglesia, sino que se trata de recomendaciones que el Papa recibe para su consideración y a partir de las cuales seguramente elaborará un texto a modo de exhortación pastoral o de encíclica.


En el discurso pronunciado ayer al cerrar las deliberaciones, el papa Bergoglio también dejó un mensaje claramente emparentado con las discusiones que se vivieron en el aula sinodal entre algunos prelados que se consideran "defensores de la Doctrina" y otros más abiertos a nuevas consideraciones.


Francisco destacó "la riqueza de nuestra diversidad" y destacó que "la experiencia del Sínodo nos hizo comprender mejor que los verdaderos defensores de la doctrina no son los que defienden la letra, sino el espíritu; no ideas, sino el hombre; no las fórmulas sino la gratuidad del amor y del perdón de Dios". Y en el mismo tono el Papa insistió en que "el primer deber de la Iglesia no es distribuir convicciones y anatemas, sino proclamar la misericordia de Dios para llamar a la conversión y para dirigir todas las personas a la salvación del Señor".


Asumiendo que durante la asamblea se presentaron serias disputas entre varios de los participantes, Francisco reconoció también que "en el curso de este Sínodo las distintas posiciones que se han expresado –y por desgracia a veces con métodos no del todo benévolos– han enriquecido y animado sin duda el diálogo, ofreciendo una imagen viva de una Iglesia que no utiliza 'módulos impresos', sino que toma de la fuente inagotable de su fe agua vida para refrescar los corazones resecos".


Después de haber reafirmado, en consonancia con el documento final de la asamblea, "la importancia de la institución de la familia y del matrimonio entre un hombre y una mujer, fundado sobre la unidad en la indisolubilidad", el Papa destacó la "vivacidad" de la Iglesia Católica "que no tiene miedo de sacudir las conciencias anestesiadas o de ensuciarse las manos discutiendo animadamente y con franqueza sobre la familia". Tampoco faltó una palabra para los "corazones cerrados" de quienes "a menudo se esconden incluso dentro de las enseñanzas de la Iglesia o detrás de las buenas intenciones para sentarse en la cátedra de Moisés y juzgar, a veces con superioridad y superficialidad, los casos difíciles y las familias heridas". Y siguió señalando que "la Iglesia es Iglesia de los pobres de espíritu y de los pecadores en busca de perdón, y no solo de los justos y de los santos, o mejor dicho, de los justos y de los santos cuando se sienten pobres y pecadores".


En otro pasaje de discurso de cierre Francisco, que había reconocido las diferencias que surgen como resultado de las diferentes culturas en las que el catolicismo está presente, sostuvo que "la inculturación no debilita los valores verdaderos, sino que muestra su verdadera fuerza y su autenticidad, porque se adaptan sin mutarse, es más, transforman pacíficamente y gradualmente las diversas culturas".

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Viernes, 09 Octubre 2015 06:28

Los debates sinodales

Los debates sinodales

La estrategia del Papa, que busca atender a lo que surja del Sínodo, pero sin ceder en sus posiciones. La arremetida de los conservadores. Propuestas para ordenar mujeres como diáconos.

 

Transcurridos los primeros días del sínodo de los obispos católicos que se está celebrando en Roma, queda en evidencia lo que se viene señalando desde tiempo atrás: los sectores conservadores de la jerarquía católica se resisten a generar cambios en la óptica tradicional de la Iglesia sobre los temas que se están discutiendo y que atañen a todo lo relativo a la familia. El sínodo, que si bien "no es un parlamento, en donde para alcanzar un consenso o un acuerdo común se recurre a la negociación o a los compromisos", tal como lo dijo el papa Francisco en la inauguración de la asamblea que reúne a 270 obispos de todo el mundo, es sí un ámbito donde se expresan las diferentes posturas de los obispos y donde se debate acerca de cuáles son las orientaciones que se deben dar a la acción de la Iglesia. Es verdad también que, por derecho eclesiástico, la última opinión la tiene el Papa, también contra lo que eventualmente pueda decir el plenario episcopal.


Al margen de estas consideraciones nadie puede negar que en estas reuniones eclesiásticas se construyen lobbies y grupos de presión para impulsar las distintas posiciones. Tanto en el plenario como en los llamados "círculos menores" (grupos de trabajo) unos y otros intentan consolidar sus posiciones y negociar aquellos aspectos que deberían aparecer en el documento final de recomendaciones que será elevado al Papa. Algunos conservadores han señalado también que Francisco intenta "manipular" el texto final del encuentro a través de la comisión redactora designada por él, integrada por obispos de todos los continentes, y de la que participa, entre otros, el arzobispo argentino Manuel Fernández, rector de la Universidad Católica Argentina. La queja había sido presentada ante el Secretario General del Sínodo, el cardenal Lorenzo Baldisseri, quien desestimó la protesta y fue respaldado públicamente por el Papa.


Dada la importancia que el propio Francisco le ha dado a la colegialidad episcopal (el gobierno colectivo de la Iglesia por parte de los obispos) los sínodos adquieren, sin embargo, una trascendencia muy importante. Bergoglio sabe que tiene que atender a lo que de allí surja, pero no está dispuesto a ceder en sus posiciones. Por ese motivo, y ante la arremetida de los conservadores para fijar posición, Francisco decidió intervenir ya en el segundo día de sesiones en un hecho que los "vaticanólogos" consideran poco habitual en un pontífice. Bergoglio decidió fijar posiciones.


Durante las primeras sesiones el cardenal Peter Erdo arremetió pretendiendo dejar en claro que algunos de los avances o aperturas planteadas durante la primera sesión del sínodo del año anterior respecto de la familia, los divorciados vueltos a casar y otros temas afines, no contaban con el aval mayoritario de los episcopados. Tampoco –aunque no lo dijo expresamente– algunas de las manifestaciones públicas de Francisco en la misma línea.


Bergoglio replicó y para hacerlo sigue utilizando la figura de la "misericordia" por encima de la "rigidez" doctrinal. Prefiere no discutir cuestiones doctrinales que irritan a los más conservadores, pero avanza en la búsqueda de respuestas "pastorales" que acerquen a la Iglesia a los problemas de las personas, de los fieles que se sienten afectados. "En donde está el Señor está la misericordia", dijo Francisco en una homilía pronunciada en la residencia de Santa Marta la mañana en que decidió hablar en el plenario sinodal. Y agregó una cita de San Ambrosio: "Y en donde hay rigidez estns sus ministros. La testarudez que desafía a la misión, que desafía a la misericordia". Quien quiera oír que oiga, pareció indicar.


Después se dirigió a los obispos y, haciendo nuevamente gala de su estrategia discursiva, poco más o menos que dejó de lado la presentación de Erdó y remitió nuevamente al documento de trabajo (Instrumentum laboris) que recoge las opiniones de los episcopados y que plantea muchas aperturas similares a las que el Papa viene anunciando públicamente.

Sin embargo, en ese juego permanente de equilibrios, Francisco también dijo que la doctrina católica sobre el matrimonio y su indisolubilidad "nunca fue puesta en duda por el sínodo anterior". Lo mismo dijo el vocero vaticano Federico Lombardi: "la doctrina católica sobre el matrimonio no estuvo en cuestión en la asamblea anterior ni lo está ahora; es la doctrina que conocemos y conserva su validez y no será tocada".


Mientras los conservadores intentan cerrar la discusión y remitir todo a la doctrina, uno de los habituales voceros informales del Papa, el arzobispo italiano Claudio Celli, interpretó que "la discusión sigue abierta y la intervención del Papa la ha reiterado". Bruno Forte, secretario especial del sínodo, había dicho que el presente "no es un sínodo doctrinal, sino pastoral, como lo fue el Concilio Vaticano II". Y agregó que "no es que este sínodo se reúna para no decir nada, sino que hay vías para hacer que la Iglesia esté cerca de los hombres y de las mujeres de nuestro tiempo".


En el mismo sentido el arzobispo canadiense Paul-André Durocher propuso en las reuniones sinodales que las mujeres puedan ser ordenadas diáconos, una instancia ministerial previa al sacerdocio. El arzobispo sostuvo que "creo que deberíamos empezar a mirar seriamente la posibilidad de ordenar a mujeres diáconos", según lo reveló el Catholic News Service, una publicación religiosa de Estados Unidos. De acuerdo a la legislación de la Iglesia Católica los diáconos están encargados de la proclamación del Evangelio, pueden realizar bautismos y presidir matrimonios, también celebrar funerales. Además están habilitados para predicar en la misa y administrar la comunión. En línea con su petición anterior el arzobispo Durocher aseguró que es necesario que las mujeres ocupen cargos de mayor responsabilidad en el gobierno central de la Iglesia.


En el marco de la asamblea sinodal que se extenderá hasta el 25 de este mes de octubre, Francisco intenta evitar que la discusión se restrinja a algunos temas que, si bien son los más tomados por los medios de comunicación, no deberían a su juicio ser los únicos. Lo dijo expresamente: "No debemos dejarnos condicionar y reducir nuestro horizonte de trabajo, como si el único problema fuera el de los divorciados vueltos a casar". Más allá de lo anterior el esfuerzo de Bergoglio y quienes sostienen sus posiciones dentro del sínodo es evitar la discusión binaria, por sí o por no, sobre todos los temas. Por eso el Papa insiste en el clima de "reflexión" que debe primar entre los obispos pero resalta, como lo había hecho en la sesión anterior el año pasado, que no hay restricción alguna para hablar de todos los temas y que los obispos deben "tener valor" para afrontar las discusiones que se presenten.

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Lunes, 05 Octubre 2015 06:56

"La prisa es de ellos, no de nosotros"

"La prisa es de ellos, no de nosotros"

Analiza la reunión de Castro y Obama, las derivaciones del deshielo, la posibilidad de que Obama viaje a La Habana y la afinidad política entre Raúl y Francisco. Dice que EE.UU. sigue buscando cómo destruir la Revolución Cubana.


Luego del paso del "huracán" Francisco, hace dos semanas, el tema del que todos hablan en La Habana es el reciente encuentro de Raúl Castro con su colega Barack Obama en Nueva York, el segundo en seis meses. Durante los 56 años sin relaciones formales, finalizados el año pasado, cubanos y norteamericanos cultivaron la diplomacia secreta, especialmente a través de las oficinas de intereses en La Habana y Nueva York. O los intercambios de mensajes sigilosos como el que mantuvieron Fidel Castro y Bill Clinton a fines de los años 90 gracias a la mediación del Premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez.


El diplomático y doctor en Historia Néstor García Iturbe es uno de los cubanos con más experiencia en Estados Unidos, donde trabajó durante 14 años como funcionario en la oficina ante la ONU, desde donde articuló conversaciones secretas con autoridades norteamericanas. En esta entrevista exclusiva analiza la reunión de Castro y Obama, las derivaciones del deshielo, la posibilidad de que Obama viaje a La Habana y la afinidad política entre Raúl y Francisco.


–¿Cuál es su balance del encuentro entre Raúl y Obama?


–Considero que ambos cumplieron sus propósitos. En el caso de Obama, mostrar que el proceso con Cuba está avanzando y tratar de mostrar una imagen mejor en América latina, a pesar de todo lo que está haciendo, principalmente contra Venezuela, Bolivia y Ecuador. En el caso de Raúl, aprovechar la oportunidad para recalcar una vez más que ahora comienza el proceso de normalización y plantear nuevamente lo que Cuba exige como condición, la suspensión del bloqueo, la devolución del territorio ocupado en Guantánamo y todo lo demás ya planteado, por lo que ese proceso pudiera durar unos cuantos años.


–¿Considera sincero el pronunciamiento de Obama contra el bloqueo?


–En mi criterio Obama fue claro en lo que dijo, pero ha sido tergiversado y mal interpretado por muchas agencias de prensa, yo diría casi todas.


Obama dijo: "En la medida en que estos contactos promuevan progreso, estoy seguro de que nuestro Congreso inevitablemente levantará el embargo, que no continuara". Decir que está seguro de que el Congreso levantará el bloqueo, lo considero parte de los cantos de sirena de los cuales ya hemos sido advertidos por el propio Raúl. En ese discurso algunas cosas se dicen y otras se dejan a la interpretación, plantear que lo que EE.UU. estaba haciendo (bloqueo) no estaba funcionando, significa que ahora están probando otra forma para lograr sus propósitos, que es la destrucción de la Revolución Cubana. Obama plantea que la política llevada durante los últimos cincuenta años estaba encaminada a mejorar la vida del pueblo cubano. ¿Quién se cree eso? Medio siglo de bloqueo, agresión militar por Playa Girón, quema de cañaverales, destrucción de fábricas, escuelas, almacenes y otros centros, introducción de plagas y enfermedades en el país... Nadie puede considerar que fue para mejorar la vida del pueblo cubano.


–¿Es posible el fin del bloque y el cierre de Guantánamo antes de que concluya el mandato de Obama?


–La posibilidad es muy remota, pero pudiera existir. Todo estará en función de las elecciones norteamericanas (2016) y los intereses de las grandes corporaciones, sobre todo en lo que tiene que ver con el bloqueo.


En cuanto a la cárcel de Guantánamo, también existe alguna posibilidad, pero es un mecanismo que se está moviendo muy lento, deben acelerarlo si la intención es cerrar la cárcel antes de que termine su mandato.


–¿Quien tiene más prisa en avanzar: Obama o Raúl? ¿Cuba puede esperar otros 50 años?


–Yo considero que los que están atrasados cincuenta años son ellos. La Revolución Cubana, con dificultades, muchas de ellas creadas por los Estados Unidos, sigue viva y avanza. Cada día son más los países que desean establecer relaciones comerciales con Cuba, comprar nuestro tabaco, nuestro ron, nuestra azúcar, nuestro níquel, alquilar nuestros hoteles. Los hombres de negocio estadounidenses saben que si no se apuran, cuando lleguen no van a tener nada que negociar o solamente lo que quede que siempre es lo peor. La prisa es de ellos, no de nosotros.


–¿Es posible que Obama viaje a Cuba?


–Eso lo determinarán las elecciones por una parte y el apuro de Obama por consolidar lo ya obtenido por otra. También se pudiera preguntar si sería posible una visita oficial de Raúl Castro a los Estados Unidos. Yo creo que lo sería, si es que Obama quiere correr ese riesgo. Ahora bien, si el Congreso levanta el bloqueo estoy seguro de que Obama viaja.


–¿Como impactará el tema Cuba en la campaña electoral norteamericana?


–No creo que el tema Cuba sea un tema de impacto nacional en la campaña electoral, existen otros problemas más importantes para el estadounidense que lo que sucede con Cuba. Claro está que en La Florida y Nueva Jersey los candidatos hablaran de Cuba, en otros estados es poco probable. En cada estado el discurso del candidato es distinto, según lo que interesa en el estado.


–¿Una victoria del republicano Jebb Bush podría anular todos los avances?


–No lo creo, ya son muchos intereses, si ha dicho eso es porque sabe que en La Florida algunas personas les gusta que diga eso, pero hay muchas ya que no les gusta. Ahora está comenzando los negocios con Cuba y van a crecer, ni Bush ni cualquier otro se podrá oponer a eso, recuerde que él sería solamente el presidente, como ahora lo es Obama. Tienen que hacer lo que los grandes intereses le digan y esos quieren sacar el mayor provecho posible a las relaciones con Cuba, incluyendo acabar con la Revolución Cubana.


–¿Cuáles son los grupos de interés estadounidenses más comprometidos en el deshielo?


–Hay muchos grupos interesados, todos quieren llegar lo antes posible para que no les quiten su tajada. Los norteamericanos saben que los españoles, chinos, rusos, mejicanos, italianos, japoneses y en fin un gran número de países están viajando y cada cual controla un pedazo a veces de cosas que ellos quisieran. Los agricultores norteamericanos están haciendo mucha fuerza, también los que trabajan el turismo, los del petróleo, los del azúcar, la industria electrónica y la de entretenimiento, la de música.


–¿La comunidad de inteligencia estadounidense apoya el deshielo?


–Yo creo que sí. Ahora que abrieron la embajada en La Habana (agosto 2015) la comunidad de inteligencia va a tener una estación de la CIA y va a tener más trabajo como el de colaborar con los planes de subversión político ideológica en Cuba. Eso es algo que habían perdido desde 1961 (cierre embajada), ahora pueden contactar directamente a sus agentes y colaboradores, no como antes cuando lo hacía por medio de las otras embajadas que colaboraban con ellos. La CIA tiene malos recuerdos de la contrainteligencia Cubana, pero de todos modos van a seguir trabajando.


–¿Y el complejo industrial militar apoya el fin de Guantánamo?


–Considero que los grupos vinculados al complejo militar industrial lo que desean es la guerra, no la distensión, eso es lo que les produce dinero. Se han realizado declaraciones del Pentágono planteando que están de acuerdo en quitar la cárcel, pero no en entregar la base, dicen que es vital para ellos y su dominio del Caribe.


–En los próximos días arribará una misión negociadora de EE.UU. a La Habana, ¿cuáles serán los planteos cubanos?


–Esta es una pregunta múltiple. La secretaria de Comercio seguramente vendrá a tratar de que Cuba compre más alimentos a Estados Unidos, que es lo que por una licencia dada por Clinton es posible comprar, por un monto de unos 800 millones (dólares) anuales, ahora compramos un poco menos de 400. Lo del inicio de los vuelos normales se está negociando, hasta ahora solo vuelan los charters, la idea es que Cubana (aerolínea Cuba) vuele a Estados Unidos, para también nosotros recibir el beneficio económico de esos vuelos, es necesario ver cómo queda el bloqueo en ese caso. Además le digo que las inversiones pueden comenzar mañana por la mañana, la ley cubana lo permite, la que no lo permite es la ley del bloqueo no. Lo de las remesas hasta ahora no hay nada (en Cuba) contra de su ampliación. Claro que Cuba como en cualquier país se le pone impuesto al dinero que ingresa, además se verifica que no provenga de drogas y otros negocios ilícitos, de los cuales hay millones en Miami.


–¿Qué importancia tuvo la mediación papal? ¿El diálogo hubiera prosperado sin Bergoglio?


–Evidentemente que la mediación del Papa ayudó y fue importante. Ofreció confianza a las dos partes, algo importante para poder negociar y avanzar. Sin la mediación del Papa yo considero que el diálogo igual se hubiera establecido, pero no hubiera tenido resultados a tan corto tiempo.


–Cuando uno ve a Raúl y Francisco hablando parecen tener cierta confianza política. ¿Esos lazos son tan sólidos como para sobrevivir a una crisis entre Cuba-EE.UU.?


–En mi criterio lo son. Nuestras relaciones con el Vaticano no están determinadas por las relaciones con Estados Unidos.


–Frei Betto dijo, el día que llegó el Papa, que Cuba debe prepararse para un ataque cultural consumista con foco en los jóvenes. ¿Coincide con esa perspectiva?


–Ese es un problema serio en el que estamos trabajando. Es necesario que la producción de Cuba aumente y las posibilidades internas para jóvenes y viejos sean mayores, lo cual pudiera frenar un poco la seducción consumista, sin embargo recuerde que Lenin dijo "El hombre piensa como vive" y si la revolución puede mejorar las condiciones de vida de la población, también mejorará su forma de pensar.

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Lunes, 28 Septiembre 2015 11:10

Intervención divina

Intervención divina

Hace años conocí a un estadunidense; era un hombre del mundo, con una curiosidad inteligente, con manos que habían trabajado en crear cosas, vestido como cualquier otro. En la plática entre varios fuimos conociendo poco a poco que ahora se dedicaba a proyectos para alimentar a los que no tenían suficiente para comer en el país más rico del mundo, los sin techo en las calles de Chicago, y para defender la dignidad de familias marginadas. Por fin alguien se atrevió a preguntarle si esto era un proyecto personal o de una organización, o sea, para quien trabajaba. Respondió: soy un pequeño burócrata de la primera empresa trasnacional del mundo. Mientras todos intentaban adivinar cuál, por fin aclaró: La Iglesia católica. Era un cura rebelde clandestino.

La Iglesia católica en Estados Unidos es la denominación religiosa más grande (y por decenas de millones) de este país fundado, y casi siempre gobernado, por protestantes. Hoy día, buena parte de la cúpula política estadunidense se dice católica, incluido el vicepresidente Joe Biden, el hasta ahora presidente de la cámara baja, John Boehner, casi un tercio de los representantes y seis de los nueve jueces de la Suprema Corte, entre otros.
También hay múltiples corrientes –muchas en eterno conflicto– en las bases católicas, desde fascistas de larga trayectoria hasta todo tipo de progresistas que han jugado papeles críticos en las luchas sociales de este país.


En este contexto, dentro y fuera de la Iglesia estadunidense, una de las grandes sorpresas de la visita del papa Francisco fue su decisión de mencionar a Dorothy Day en un grupo de cuatro representantes del pueblo estadunidense, entre ellos Lincoln y Martin Luther King.


Day (1897-1980), neoyorquina fundadora del Movimiento del Trabajador Católico, fue una de las figuras más radicales de la Iglesia estadunidense que abogó por los derechos de los trabajadores y los marginados y en contra de las guerras de este país, empleando la acción directa no violenta y el apoyo cotidiano a los más jodidos. Considerada comunista por su feroz crítica al sistema que generaba masas marginadas y la explotación, antecedió y fue parte de una corriente que es tal vez la más sintonizada con la teología de la liberación en Estados Unidos.


Periodista y activista social, fue hasta el fin de su vida editora del periódico Católica Worker, que fundó. Anteriormente Day trabajó en varios medios socialistas, incluido The Masses (donde trabajó John Reed y publicó sus reportajes sobre Pancho Villa). De joven se nutrió de corrientes anarcosindicalistas, pero siempre afirmó su convicción en el pacifismo. También fue una combatiente pro derechos de la mujer, en particular para ganar el derecho al voto. Nunca ocultó que de joven se practicó un aborto (algo que incomoda aún a sus admiradores católicos). Se enamoró de un líder comunista y fue íntima amiga del dramaturgo Eugen O'Neill y de la gran dirigente comunista Elizabeth Gurley Flynn. Poco más tarde, se interesó intensamente en el catolicismo y en 1927 se bautizó en la Iglesia católica. Pero su compromiso con la justicia social la llevó a crear un nuevo movimiento con el inmigrante francés Peter Maurin, dentro de la Iglesia, dedicado a los trabajadores y los pobres, inaugurado el primero de mayo de 1933, junto con el primer número de su periódico, el cual llegó a tener un tiraje de 150 mil ejemplares en su mejor época.


Hubo diferendos y hasta enfrentamientos con los comunistas, sobre todo por el tema de la religión organizada, pero el periódico y su movimiento prosperarían y continúan hasta hoy día. Entre sus fieles estaban los famosos curas Berrigan, tan prominentes en las protestas –y acciones directas no violentas– contra la guerra en Vietnam y después contra las armas nucleares. El movimiento se opone absolutamente a todo tipo de guerra.


Pero Day tampoco fue ortodoxa en aplicar sus principios de manera mecánica a todo. Elogió el triunfo de movimientos de liberación, como el de la revolución encabezada por Fidel Castro en Cuba, y afirmó: mucho mejor rebelarse violentamente que hacer nada por los pobres desamparados, y viajó a la isla en 1962 para hacer reportajes (a pesar de que Castro fue excomulgado).


También apoyó el movimiento de los jornaleros de Cesar Chávez, viajó a varios países y condenó políticas estadunidenses de guerra en el mundo, trabajo que no interrumpió hasta su muerte. A lo largo de su vida asustó a las cúpulas políticas y religiosas e inspiró a pacifistas radicales por todo el país, mientras continuaba el trabajo cotidiano de la red de comunidades del Trabajador católico.


El Papa la elogió en su histórico discurso ante la cúpula política de Estados Unidos congregada enel Congreso la semana pasada al declarar que su activismo social, su pasión por la justicia y su causa a favor de los oprimidos fueron inspirados por el evangelio, su fe, y el ejemplo de los santos. Poco después, las búsquedas en Google sobre ella registraron una alza dramática, ya que Day no es ampliamente conocida por su pueblo e indudablemente la gran mayoría de los políticos que escucharon al Papa no tenían idea de ella, y si lo tenían, era alarmante (con ciertas excepciones notables).

Que el ejecutivo en jefe de la primera empresa trasnacional rinda honores y ponga de ejemplo a una rebelde dentro de sus filas –y que sea mujer– seguramente sorprendió al burócrata y cura clandestino en las calles de Chicago.


Al calificarla entre los representantes de este pueblo, obligó a que se refresque la memoria colectiva. Y tal vez eso será entre lo más importante que dejará el efecto Francisco en este país después de esta gira: cambiar los referentes del debate público, imponer un vocabulario moral en lo político y elevar la idea de que no se puede hablar de salvación espiritual sin liberación en la vida material. Al elevar la figura de Day, revela que ese mensaje no es nuevo, sino parte vital de la historia estadunidense.


Es una intervención divina bienvenida.

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Sábado, 26 Septiembre 2015 12:39

El Papa Francisco, ¿hace una revolución?

El Papa Francisco, ¿hace una revolución?

Las revoluciones en el cruce del desierto

 

El éxodo bíblico1 ocurrió muy seguramente cerca del año 1450 antes de nuestra era y debió de suceder bajo el reinado del faraón Amenhotep II, el séptimo de la dinastía XVIII de Egipto. El hecho es que el pueblo de Israel, con sus distintas tribus, vivía en ese país, muy cerca del delta del Nilo y en calidad de pueblo extraño. Era oprimido con durísimos trabajos y con brutales malos tratos. Un líder muy fuerte y decidido, nombrado en la biblia como Moisés, acaudilló la salida masiva del pueblo con dos propósitos, romper la opresión y establecerse en una tierra de libertad o "tierra de promisión". La travesía fue larga y penosa hasta llegar a la región de Canaán, entre el Mar Mediterráneo y el río Jordán, región que hoy corresponde al Estado de Israel, Cisjordania y la Franja de Gaza.

 

Moisés representaba en los años de peregrinación por el desierto, la ortodoxia, es decir, lo que la oficialidad religiosa consideraba mandato y voluntad de su dios Yahveh. Sin embargo, cuando se empezaba a sentir que algo no funcionaba o que sería mejor de otra forma, cuando sentía que el guía y legislador Moisés se equivocaba y que su equivocación empezaba a imponer cargas innecesarias a los agobiados caminantes, el pueblo se rebelaba y actuaba de otra forma. Moisés, entonces, conciente que las cosas no volverían atrás, asumía pose de legislador, convencido de cuidador del "orden establecido" y, con tono mayestático, declaraba "a partir de hoy manda Yahveh..." y estatuía el cambio como voluntad de Dios y nueva norma. Es apenas normal suponer hoy que el pueblo debía de reírse socarronamente y decirse: "¡cuál Dios, cuál Moisés! ¡Hemos sido nosotros quienes lo hemos hecho!".

 

Cuando las revoluciones vienen de arriba, por decreto o por golpe de estado, cuando no tienen un pueblo en su base, un pueblo que las haya querido y buscado, que las haya luchado y exigido, es imposible que se sostengan. Una revolución, para que sea digna de su nombre, para que se construya y perdure como tal, debe ser construida por el pueblo que, fatigado de una situación amarga, injusta e indeseada, se rebela y se organiza para hacerla. Así, al menos, en la saga mosaica que acabamos de evocar.

 

Los papas del siglo XX que intentaron revoluciones

 

Saltando siglos y ubicándonos en la segunda mitad del siglo veinte, nos encontramos con tres papas de la iglesia romana que intentaron, el primero iniciar y los otros dos madurar procesos revolucionarios intensos al interior de su propia iglesia2. Juan XXIII, quien había llegado incluso a proponer una reconciliación de la iglesia católica con el socialismo como doctrina –como socialismo utópico– y a encontrar afinidades entre su propuesta de sociedad y las derivadas de las utopías cristianas, propició el gran revolcón que se llamó "Concilio Ecuménico Vaticano II"3 entre 1962 y 1965. Se abrieron las puertas a una gran revolución eclesiástica que continuó Paulo VI a la muerte de su mentor. A pesar de todos los empeños de la curia vaticana por abortar las transformaciones emprendidas por Juan XXIII, Paulo VI las ahondó con valentía y en extrema soledad, las mantuvo y las defendió de los ataques de los centros de poder del mundo entero. A su muerte, Juan Pablo I, el Papa que sólo duró 33 días, pretendió radicalizar aún más lo iniciado: el retorno a la pobreza evangélica, la renuncia a ser un Estado, el divorcio de los grandes centros de poder político del mundo, la alianza estratégica con los empobrecidos de la tierra. Hay pruebas documentales de que fue envenenado. Luego se desató una furibunda contrarreforma que se mantuvo por 35 años y retrocedió lo avanzado a épocas de mayor oscurantismo que el abordado inicialmente. Un Papa polaco, visceralmente anticomunista, y un Papa alemán –que había participado en las juventudes nazis– reversaron a la Iglesia hacia una época entre medieval y barroca4. ¡Tres papas revolucionarios!, los tres boicoteados sistemáticamente, uno asesinado, sus revoluciones reversadas. Una vez más, como en los tiempos del éxodo y de Moisés, la revolución no se hace si no nace desde las bases de un pueblo o de una organización.

 

Para entender la agenda política del papa Francisco

 

Francisco llegó al Vaticano cuando la contrarrevolución marchaba a galope firme y daba señales de instalar a la Iglesia para siempre en las glorias y esplendores del pasado. Cuando el argentino Jorge Mario Bergoglio, una vez elegido, adoptó el nombre de Francisco, se estremeció de susto la anquilosis eclesial. Ese nombre susurraba cosas y evocaba las viejas rebeldías del Francisco del siglo trece, el de Asís, el poeta, pacifista y transgresor.

 

Si uno se atiene a la historia de Bergoglio, nada nuevo habría que esperar de él y de su presidencia de la Iglesia romana. Sus posturas como superior provincial de los jesuitas, como Obispo auxiliar y como Cardenal primado de Buenos Aires frente a las mujeres, el movimiento social, las diversidades sexuales y de género, los sacerdotes apresados por la dictadura, los religiosos en barrios de miseria, la teología de la liberación, los procesos libertarios y liberacionistas del continente, dan fe de un religioso conservador del statu quo político y religioso, centrado puramente en los intereses de la Iglesia como aparato controlador de los cuerpos, las opciones y las conciencias.

 

Si uno se atiene, en cambio, a la sensibilidad humana y espiritual de Francisco -hombre capaz de llorar con los más empobrecidos y enfermos, de oír a la gente triste, abandonada y sola–, y a su simplicidad de vida –hombre de pocas insignias de poder y jerarquía, de predicación sencilla y al alcance de los más humildes, capaz de andar en autobús y en metro como un ciudadano común, de comer y gustar lo que come y gusta la gente del pueblo–, puede esperar de él posturas con fuerza profética y capacidad para desmontar el aparataje imperial y soberbio del Vaticano y sus enclaves pequeños y grandes a lo largo y ancho del mundo. Esto solo contiene, ya de suyo, chispas capaces de incendiar revoluciones.

 

Si uno considera lo que ha pasado con jerarcas de la Iglesia –caso de Hélder Cámara en Brasil, de Oscar Arnulfo Romero en El Salvador y de Gerardo Valencia en Colombia, entre muchísimos otros– que al ser elegidos representaban lo más conservador, intransigente y cerrado de la Iglesia alrededor de proyectos políticos radicalmente de derechas y burgueses, pero que al comenzar a andar con los pueblos pobres asumieron una radical conversión cristiana hacia su proyecto político liberador y hacia sus luchas, queda mucho por esperar de Francisco en la línea de un apoyo decidido y eficiente a las luchas de los pueblos por su dignidad, sus derechos y sus libertades. Al fin y al cabo, nada es rectilíneo en la historia humana ni en la historia de las personas.

 

Francisco ha dado claras señales de una radical conversión a las luchas y búsquedas, aún revolucionarias y estructurales, de los pueblos, desde el momento mismo de su instalación en el máximo poder eclesiástico romano. Leamos algunas de las más sintomáticas: a) Ante los movimientos sociales, en Roma (2014) y en La Paz (2015), el Papa ha reiterado su compromiso y su alegría de ver a la iglesia involucrada plenamente con los movimientos populares porque "Queremos un cambio de estructuras, este sistema ya no se aguanta: no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los pueblos, no lo aguanta la tierra"5; b) La encíclica "Laudato sí" –"Alabado seas"–6, toda ella está confeccionada como un análisis estructural del problema ambiental del Planeta, no como un mero problema coyuntural; su análisis desemboca en audaces denuncias al sistema neoliberal de mercado y a los centros de poder imperial que masacran y aniquilan pueblos y la vida misma, convocando a todos los pueblos del mundo a rebelarse activa y organizadamente.

 

Francisco en Cuba y en E.U., ¿con que propósitos?

 

Cuando este periódico se difunda estará en curso o habrá trascurrido la visita a Cuba (19–22 septiembre) y habrá sucedido lo mismo con su visita de seis días a los Estados Unidos (22–27 septiembre) y tendremos balances de ambos eventos. Me aventuro, sin embargo, a unas suposiciones que derivo del comportamiento que ha adoptado el pontífice en sus largos dos años de gobierno de la iglesia católica: a) Se habrá afirmado como hombre de espíritu libre y profundo que anima a la revolución cubana a seguirse construyendo como alternativa frente a la deshumanización del libre mercado; la habrá invitado a la plena acogida de todas las diversidades humanas, incluidas las diversidades religiosas; desde la isla habrá llamado al gobierno de los Estados Unidos a un sincero y efectivo levantamiento del bloqueo, del embargo económico y de todas sus funestas derivaciones contra los derechos humanos. Obviamente, habrá hecho una defensa radical de los derechos humanos amenazados en el mundo entero, sobre todo en los países del que se cree primer mundo. Habrá valorado el socialismo como vía para la racionalización del uso de la tierra, del suelo y del subsuelo y para la garantía de un mundo en equidad y en justicia. Habrá levantado una vez más su voz contra los muchos crímenes que contra la humanidad ha cometido el capitalismo neoliberal depredador y eliminador de la vida; b) En los Estados Unidos, y ante la ONU, habrá repetido los mismos mensajes anteriores y algo más: habrá denunciado la pasión imperialista de los americanos y todas las formas de imperialismo. Se habrá ido lanza en ristre contra el colonialismo en todas sus formas, particularmente contra la colonización de los cuerpos y de los espíritus, de la economía, de la geografía y de la vida. Habrá desenmascarado los consumismos como rostros brutales del despiadado saqueo planetario, como irracionalidad y como evasión de las sendas espirituales del vivir humano.

 

Pero nunca un Papa va a hacer una revolución

 

Como no pudo el viejo Moisés hace 36 siglos, tampoco podrá un Papa solo promover revoluciones en lugar alguno del mundo o de la historia. Tal vez sí, y esto ya es un aporte valiosísimo, un Papa que se decida con audacia a cuestionar los aparatos de poder, las hegemonías capitalistas y las omnipotencias del mercado, a señalar nuevos caminos para la fe, a convocar a los pueblos a la unidad y a despertar conciencia crítica, vigilante y participante en sus feligresías del mundo, podrá promover revoluciones aplazadas y urgentes por distintos lados del Planeta. Queda claro que un Papa a solas no hará una revolución ni siquiera en su propia casa –allá donde se cree que él manda más–, pero puede, si pone su poder simbólico al servicio de esa causa, promover e impulsar el milagro político-religioso de las nuevas alianzas entre cristianos, otros creyentes, movimientos sociales de base y movimientos políticos revolucionarios.

 


 

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1 El libro del Éxodo es el segundo de la Biblia cristiana y forma parte del llamado Antiguo Testamento. Es una saga que recoge distintos momentos del pueblo de Israel en su cruce del desierto hacia tierras de libertad, historia que se da, según "el libro de libros", en un período de cuarenta años.
2 Juan XXIII, papa entre 1958–1963; Paulo VI, entre 1963–1978; Juan Pablo I, un mes del año 1978.
3 Un concilio ecuménico es una asamblea magna de la iglesia católica que, convocado por el Papa, reúne a todos los obispos del orbe alrededor de asuntos conexos con el derecho eclesiástico, con los dogmas y sus interpretaciones, con sus posturas morales y/o con sus prácticas litúrgicas
4 Juan Pablo II gobernó entre 1978 y 2005; Benedicto XVI, entre 2005 y 2013.
5 Papa Francisco en La Paz, Bolivia, frente a los movimientos sociales, Julio de 2015.
6 El título "Laudato sí" es tomado del "Cántico de las criaturas" de San Francisco de Asís que en su original italiano empieza "Laudato sí, mi signore – Alabado seas, mi Señor".

Publicado enEdición Nº 217