Así está desmontando Trump la regulación ambiental y climática de EEUU

Trump ha promovido también 115 intentos de desmontaje y desregulación sobre todo en áreas como la salud, especialmente el Obamacare, y la migración. 

 

Tres descosidos cada mes. Desde que el 20 de enero de 2017, el multimillonario de Nueva York y estrella televisiva Donald John Trump tomara posesión del sillón presidencial y se convirtiera oficialmente en el 45 presidente de Estados Unidos, ése es el promedio de acciones que ha realizado contra el marco normativo o la estructura administrativa norteamericanos con el objetivo de ir desmontando todo lo que suene a protección ambiental o sostenibilidad climática o energética.

Las acciones de Trump no dejan títere con cabeza y se dirigen desde al marco legal del país hasta la arquitectura institucional pasando por el vaciado de fondos de partidas o departamentos dedicados a menesteres ambientales. La última, la comunicación oficial el pasado lunes del Acuerdo del Clima de París.

En total, Trump ha firmado, ordenado o promovido con éxito desde la Presidencia del país 80 acciones en las 146 semanas que lleva en la Casa Blanca para desmantelar la herencia recibida, según el balance realizado por Público tras consultar las bases de datos de diversas organizaciones y universidades, como la Institución Brookings, National Geographic, el Programa de Legislación Ambiental y Energética de la Escuela de Derecho de la Universidad de Harvard o el Centro Sabin para Legislación de Cambio Climática de la Universidad de Columbia de Nueva York.

En total, de esos 80 ataques emprendidos por la administración Trump —en forma de órdenes presidenciales, iniciativas en el Congreso o el Senado, decisiones presupuestarias, memorándums o planes de acción y demás artillería política— 24 de ellos ya son efectivos, 26 están aprobados pero aún en desarrollo legal, cuatro están parcialmente efectivos, otros cuatro están aprobados pero su entrada en vigor ha sido pospuesta y cinco de ellos están paralizados por el momento. Apenas 17 han sido rechazados definitivamente en algún momento de su tramitación, lo que implica que los opositores a estas medidas sólo han podido frenar una de cada cinco.

Por supuesto, el recuento de retrocesos y ataques de la administración Trump no sólo se centra en el medio ambiente. Los citados registros señalan otros 115 intentos de desmontaje y desregulación sobre todo en áreas como la salud (especialmente el Obamacare) y la migración, otras de las dos obsesiones de Trump.

Tampoco se salvan otras materias como la vivienda, la privacidad ciudadana, los derechos del consumidor, la educación y la gestión empresarial. Los ataques a los asuntos medioambientales, eso sí, se llevan la palma.

El último y de mayor calado internacional, la comunicación oficial y por escrito de la salida del Acuerdo del Clima de París, que se hará efectiva el 4 de noviembre de 2020. Esta decisión, como el resto de acciones contra el clima llevadas a cabo por la administración Trump, se basa en una ecuación tan simple como falaz: proteger el clima es despilfarrar dinero y cuesta puestos de trabajo.

Cuando Trump anunció esta medida por primera vez el año pasado la defendió, de hecho, con el argumento de que el cumplimiento de los objetivos del acuerdo perjudicaría a Estados Unidos, cuyos trabajadores y contribuyentes "absorberán el coste en términos de pérdida de puestos de trabajo, salarios más bajos, fábricas cerradas y una producción económica muy reducida". Además, se trata de desmontar uno de los grandes logros de la era Obama, y eso es otro aliciente para el magnate norteamericano.

Pero la salida de París es la punta del iceberg de lo que está sucediendo en Estados Unidos. Entre dichos ataques, los más graves y de mayor calado se encuentran éstos:

Octubre de 2019: El Gobierno de Estados Unidos ordena cortar los fondos destinados a dos comisiones nacionales: el Comisión Federal Asesor sobre Áreas Protegidas Marinas —dirigido por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica— y la Comisión Asesora de Especies Invasoras del Departamento de Interior. La primera fue creada en 2003 y la segunda, en 1999. Asimismo, ese mismo mes la administración Trump retira los fondos al Consejo Asesor Presidencial sobre la Resistencia Bacteriana Antibiótica.

Septiembre de 2019: Rechazo de la regulación de aguas del Gobierno de Obama. Trump ordena a la Agencia de Protección Ambiental (APA) norteamericana que fije unas nuevas reglas que reemplacen a las establecidas en 2015. La nueva normativa dispone de unas coberturas y garantiza unas protecciones menores que la legislación anterior.

En la orden ejecutiva firmada por Trump, éste defiende que su interés pasa por una nación libre de aguas contaminadas, pero también, aclara, por la promoción del crecimiento económico y la erradicación de las normas que causen inseguridad jurídica. Los lobbies relacionados con esta ley ya habían demandado a la administración Obama por implementarla.

Agosto de 2019: El Gobierno norteamericano anuncia que facilitará los requerimientos y reducirá las exigencias a las empresas de petróleo y gas en cuanto a las emisiones de metano, uno de los gases más nocivos para el cambio climático, por encima del dióxido de carbono.

Junio de 2019: Trump firma una orden presidencia en la que ordena reducir un tercio de las comisiones asesoras federales en materias como la energía, el clima y la salud.

Abril de 2019: La APA elabora modifica la Ley de Aire Limpio norteamericana para relajar las exigencias sobre la emisión e incineración de residuos sólidos industriales o comerciales, entre ellos, residuos municipales, hospitalarios o aquellos procedentes de las fábricas. Los criterios modificados habían sido aprobados en el año 2000 —con algunas modificaciones posteriores—.

Diciembre de 2018: El departamento de Interior anuncia sus planes para permitir prospecciones petroleras en millones de hectáreas protegidas hasta el momento de la actividad industrial. La APA añadió además que anularía las normas que limiten las emisiones de carbón en las nuevas plantas de producción de energía.

Julio de 2017: El Servicio de Pesca y Fauna Silvestre y el Servicio Nacional de Pesca Marina promulgan una serie reglas para debilitar la Ley de Especies Protegidas norteamericana. Los cambios introducidos establecen criterios y procesos menos exigentes y más lasos para incluir o eliminar especies animales o vegetales de la Lista de Especies Amenazadas así como para la consideración de hábitats críticos. Después de un proceso legislativo tortuoso, finalmente la nueva norma entra en vigor el pasado mes de septiembre.

Marzo de 2017: Apenas dos meses después de tomar posesión, Donald Trump firma una orden presidencial en la que ordena eliminar muchas de las acciones a nivel federal dirigidas a combatir los efectos del cambio climático. Entre otras cosas, la orden presidencial ordena a la APA revisar y, en su caso, rescindir, regulaciones nacionales sobre la emisión de CO2 en plantas de producción energética existentes, los nuevos estándares de CO2 para las plantas de nueva construcción, los niveles de metano permitidos para la industria del petróleo y del gas. Asimismo, la orden revoca una estrategia para calcular el coste social de las emisiones de gases de efecto invernadero.

En la orden, asegura que la misma "evita las cargas regulatorias que innecesariamente obstruyen la producción de energía, constriñen el crecimiento económico e impiden la creación de empleo. Además, el prudente desarrollo de esos recursos naturales es esencial para garantizar la seguridad geopolítica de la Nación".

Washington

11/11/2019 08:52 Actualizado: 11/11/2019 08:52

Manuel Ruiz Rico

@ManuelRuizRico

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Lourdes Casanova, Directora del Instituto de Mercados emergentes

La profesora de la universidad de Cornell (EE UU) llama al regreso de los bancos de desarrollo: "Hace falta algo más que solo mercado y la región no puede ir en dirección contraria"

La receta de crecimiento de las últimas décadas ha dado un giro drástico: de la idea de que la mejor política industrial es la no política industrial, que tantos adeptos sumó en las últimas décadas, se ha pasado, en unos pocos años, a la revalorización de la figura del Estado como timón que fije el rumbo a largo plazo. "Hemos entrado en otra fase", confirma Lourdes Casanova (Fraga, 1958) directora del Instituto de Mercados Emergentes y profesora de la Escuela de Administración Samuel Curtis Johnson, ambos adscritos a la Universidad de Cornell. Y América Latina —una de las regiones que más de cerca sigue desde la academia— no puede ser ajena a esta nueva realidad: “Ha de tenerla en cuenta. Hay una vuelta a los bancos de desarrollo en todo el mundo, muchos países de la región se han dado cuenta de que hace falta algo más que solo mercado y la región no puede ir en dirección contraria. En Estados Unidos, por ejemplo, han crecido las voces que piden al Estado tener un papel importante en la puesta en marcha de la red 5G, algo que habría sido impensable hace unos años”, apunta en conversación con EL PAÍS en un céntrico hotel neoyorquino, a un paso de Central Park.

La revalorización de la función rectora del Estado ha exhibido la realidad contraria, sobre todo en América Latina: "Que igual se ha ido demasiado lejos en la desindustrialización de sus economías a la busca de beneficios a corto plazo. Claramente, se han equivocado en renunciar a una política industrial". En un mundo cambiante, subraya Casanova, la necesidad de planes a largo plazo es más importante que nunca. "Y eso es, lamentablemente, todo lo contrario a lo que vemos en muchos países latinoamericanos, donde los bandazos y cambios de dirección son demasiado frecuentes, y apenas se piensa en medio y largo plazo. El consenso en torno a políticas de futuro es lo que da fuerza a una

La sempiterna ausencia de valor añadido sobre las exportaciones latinoamericanas es, apunta, un buen ejemplo de a qué se refiere cuando habla de ausencia de planificación con luces largas. “Pensemos en la soja: Argentina y Brasil se han convertido en dos de los mayores productores mundiales de soja, en buena medida para abastecer el mercado chino. Pero hasta ahora no han sido capaces de darle un valor añadido al producto”. ¿Se puede hablar de maldición de las materias primas? "Ni mucho menos; solo hay que ver los casos de Canadá, EE UU, Australia o Nueva Zelanda. Son una bendición, pero solo si eres capaz de agregarles valor. No tiene sentido, por ejemplo, que una de las mayores partidas de importaciones de México sea la gasolina: no es normal exportar petróleo e importar carburante".

La otra gran lección del discurrir de la economía global en los últimos años es que la lucha por ver quien produce más barato "se ha terminado". Es una batalla, afirma la profesora de Cornell, que ha ganado Asia: primero China —"que ahora ya ha pasado a otra fase, de inversión, a la que hay que prestar mucha atención, porque participa cada vez en más compras de empresas en el extranjero"— y, más recientemente, Vietnam y Camboya. "Es algo que tiene que aprender América Latina y, muy especialmente, México, un país que hoy por hoy tiene un coste laboral incluso más bajo que China cuando, a la larga, lo que sirve es la escala, la cadena de valor y el tamaño del mercado interno".

La integración comercial, clave para el crecimiento

En su abanico de recomendaciones, Casanova, hoy referente en una universidad que compite en las grandes ligas de las universidades estadounidenses tras años de docencia en la prestigiosa escuela francesa de negocios Insead, no se limita a los Gobiernos y llama también a la reflexión a los grandes capitales latinoamericanos. "Tener una de las sociedades más desiguales del mundo lastra mucho el crecimiento: tienen que recuperar el espíritu de sus antecesores, que era contribuir al desarrollo de sus países". También ser conscientes, añade, de que "para que sus empresas prosperen es necesario que aumente el consumo. Y de que la pobreza y la desigualdad no son solo problemas éticos gravísimos, sino una rémora para el crecimiento económico".

¿Vamos hacia una mayor integración comercial en América Latina? Cada año, según un reciente informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la región afronta una factura superior a los 11.000 millones de dólares por, en vez de tener un único acuerdo comercial, contar con dos grandes bloques (la Alianza del Pacífico y Mercosur) y una treintena larga de acuerdos bilaterales. No será fácil, pero el camino a seguir es, "inevitablemente", integrarse más para poder competir como bloque. "Ojalá llegue pronto. Pero, mientras tanto, hay que acabar con la fragmentación en la medida de lo posible: impide coordinar los esfuerzos de desarrollo de tecnología y de innovación, que deberían ser regionales. Cada país, simplemente, no puede hacer la guerra por su cuenta"

Por Ignacio Fariza

5 NOV 2019 - 14:44 COT

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EEUU notifica formalmente su salida del Acuerdo de París contra el cambio climático

El Gobierno estadounidense inicia los trámites legales para abandonar el esfuerzo internacional para frenar el calentamiento global

El presidente norteamericano Donald Trump renegó del acuerdo durante su candidatura, anunció que sacaría al país en 2017 y ha aprovechado la primera oportunidad legal

eldiario.es

04/11/2019 - 21:57h

EEUU ha formalizado este lunes su salida del Acuerdo de París de lucha contra el cambio climático, según informan medios estadounidenses. El Gobierno norteamericano ha hecho oficial el anuncio que realizó hace algo más de una semana: comienza la desconexión legal del país del acuerdo alcanzado en la capital francesa en 2015. Un largo deseo del presidente Donald Trump.

Trump ha aprovechado la primera ventana legal para iniciar los trámites. El propio texto internacional marcaba que las partes que lo hubieran ratificado solo podrían salirse pasados cinco años. En 2020 se cumple el primer lustro de vigencia y EEUU ha comunicado oficialmente que se marcha. 

El Donald Trump candidato llamo "cuento chino" al cambio climático. Luego, una vez tomó posesión, ha admitido que hay algún problema con el clima, pero en junio de 2017 realizó una proclamación solemne sobre su intención de abandonar el Acuerdo de París para salvaguardar la economía de su país. 

Mientras ha llegado esta puerta legal de salida, las delegaciones estadounidenses han acudido a las diferentes cumbres climáticas de la ONU y ha intentado introducir el nuevo discurso de su administración sobre los combustibles fósiles. La COP25 del próximo diciembre en Madrid puede ser la última a la que asistan.

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China hará temblar al mundo entero, sobre agricultores e inteligencia artificial

Por primera vez en la historia reciente, un país pobre y subdesarrollado se ha convertido rápidamente en una superpotencia económica, con un gran impacto en el mundo. ¿Cómo fue posible y qué significa esto para el resto del mundo? Una retrospectiva de 70 años de cambios en China.

De nuevo en el mapa mundial

Durante siglos, China ha sido una atracción cultural y, junto con la India, un actor destacado en el escenario mundial. Después de un siglo de colonización, humillación y guerras civiles internas, Mao Zedong volvió a poner a su país en el mapa mundial en 1949 y los chinos recuperaron su dignidad.

Fue el comienzo de una ‘maratón del desarrollo a alta velocidad’ que sacudiría por completo las relaciones mundiales. Y como Napoleón Bonaparte lo predijo: “China es un gigante dormido. Cuando se despierte, el mundo entero temblará”.

El milagro del crecimiento económico

Al comienzo de la revolución china, en 1949, China era uno de los países más pobres y atrasados del mundo. La gran mayoría de los chinos están empleados en la agricultura (a menudo primitiva). El PIB per cápita era la mitad del de África subsahariana y una sexta parte del de América Latina. Para dar una oportunidad a los ideales revolucionarios de igualdad en un entorno mundial altamente hostil, era necesario lograr un rápido crecimiento económico y tecnológico. Este se llevará a cabo durante los próximos 70 años con ensayo y error.

Después de un período extremadamente cerrado y turbulento bajo Mao Zedong -en el que se llevaron a cabo campañas de masas controvertidas como ‘el gran salto adelante’ y ‘la Revolución Cultural’-, Deng Xiaoping llegó al poder en 1978. Casi de inmediato, pero con cautela, emprendió reformas económicas y estableció relaciones con numerosos países, entre ellos, y notablemente, los Estados Unidos.

En comparación con Europa Occidental, la industrialización en China se llevó a cabo cuatro veces más rápida, con una población cinco veces mayor.i Hace setenta años, la economía china era insignificante a nivel mundial. En 2014, los chinos superaron a los Estados Unidos como la mayor economía (en términos de volumen) y China también se convirtió en el mayor país exportador. Hoy en día hay 35 ciudades chinas con un PIB igual al de países enteros como Noruega, Suiza o Angola. Entretanto, el PIB de China es superior al PIB combinado de 154 países. En 2011-2012, China produjo más cemento que Estados Unidos durante todo el siglo XX. El país construye diez nuevos aeropuertos cada año y cuenta con la red de autopistas y líneas de tren de alta velocidad más extensa del mundo. Hoy en día, exporta en seis horas lo que exportaba durante un año entero en 1978.

Gran salto tecnológico

China no sólo sorprende en términos de evolución cuantitativa. En términos de calidad, la economía china también ha dado grandes pasos adelante, un ejemplo es el desarrollo tecnológico. Millones de ingenieros, científicos y técnicos se han graduado de las universidades chinas en las últimas décadas. Hasta hace poco, China era mal visto como una imitadora de la tecnología, pero hoy en día es un líder innovador que marca el camino. China tiene actualmente el superordenador más rápido del mundo y está construyendo el centro de investigación más avanzado del mundo para desarrollar ordenadores cuánticos aún más rápidos. El país ha logrado resultados impresionantes en los últimos años en el campo de los misiles hipersónicos, ensayos de procesamiento de genes humanos, satélites cuánticos y, quizás lo más importante, la inteligencia artificial. El proyecto Made in China 2025 tiene como objetivo reforzar esta innovación tecnológica en sectores socioeconómicos vitales.

¿Debe China parte de su progreso tecnológico al robo de la propiedad intelectual? Sin duda, como es el caso de países como Brasil, India y México. Fue también gracias al robo a gran escala de tecnología de Gran Bretaña y Europa que los Estados Unidos fueron capaces de desarrollar su crecimiento económico hasta el nivel de superpotencia. En palabras de The Economist: “La transferencia de conocimientos técnicos de los países ricos a los pobres, de manera justa o injusta, es parte integrante del desarrollo económico”.

Receta

La 'dieta china de rápida modernización' contiene algunos ingredientes notables:

  1. Los sectores clave de la economía están en manos del gobierno, que también controla indirectamente la mayoría de los demás sectores, por ejemplo a través de la presencia de control del partido comunista en la mayoría de las empresas (medianas y) grandes.
  2. El sector financiero está bajo un estricto control gubernamental.
  3. La economía se planifica, no en todos sus detalles, sino en general, tanto a corto como a largo plazo.
  4. Hay espacio para (bastante) iniciativa privada dentro de un mecanismo de mercado delineado que se desarrolla dinámicamente en varios ámbitos económicos; los mecanismos de mercado son tolerados siempre que no obstaculicen llegar a los objetivos económicos y sociales trazados (en la planificación a largo plazo).
  5. En comparación con otros países emergentes, existe un alto grado de apertura a la inversión extranjera y al comercio exterior, que sí deben estar en línea con los objetivos económicos globales.
  6. Se está haciendo un gran esfuerzo en el desarrollo de la infraestructura y en la ‘Investigación y Desarrollo’.
  7. Los salarios siguen en gran medida el aumento de la productividad, creando un mercado interior amplio y dinámico.
  8. Se invierte una cantidad relativamente grande en educación, salud y seguridad social.
  9. El país ha gozado de paz durante décadas y hay un nivel relativamente alto de paz social en el lugar de trabajo.
  10. La distribución de la tierra agrícola entre los agricultores al comienzo de la revolución y el sistema de registro de personas (Hukou) han permitido evitar lo que pasó en muchos países del tercer mundo: el típico éxodo rural caótico, que ha dado lugar al masivo trabajo informal e improductivo.
  11. A diferencia de la Unión Soviética, China no se ha embarcado en una carrera armamentista muy costosa con los Estados Unidos.

Esta política contrasta fuertemente con la receta de los países capitalistas, donde el capital financiero y las multinacionales gobiernan, donde el beneficio a corto plazo es el objetivo primordial y donde la obsessión de los gobiernos es eliminar los déficits presupuestarios a través de recortes. La espectacular forma en que los chinos han abordado la crisis financiera (2008) es típica del enfoque chino. El gobierno chino puso en marcha un programa de estímulo de la economía del 12,5% del PIB, probablemente el mayor de la historia en tiempos de paz. La economía china apenas reaccionó a la crisis, mientras que la economía europea estuvo fuertemente golpeado en los diez años siguientes.

Nuevo modelo de crecimiento

En vista de los rápidos cambios en el mercado laboral interno, los salarios y los mercados extranjeros, el gobierno chino ha desarrollado un modelo de crecimiento diferente y continuo. Cuando asumió el cargo en 2012, el Presidente Xi Jinping declaró que “el crecimiento en sí" ya no debe ser la meta. El viejo modelo se basaba en las exportaciones y las inversiones en la industria pesada, la construcción y la manufactura. En el nuevo modelo, el motor es el consumo masivo (mercado doméstico), el aumento del sector de los servicios y un mayor valor añadido al subir más arriba en la escalera tecnológica. Este cambio de rumbo es un buen ejemplo de la flexibilidad con la que los dirigentes chinos llevan a cabo la política económica. Y ese es el 12 pilar de la política china, que la distingue de la Unión Soviética en su período posterior.

¿Puede el crecimiento exitoso continuar por un tiempo? Ciertamente, la economía está luchando con un alto nivel de deuda, la banca en la sombra , sobreinversión en infraestructura, una burbuja inmobiliaria, el envejecimiento de la población, una creciente guerra comercial con los EE.UU. etc… Sin embargo, la mayoría de los observadores todavía ve a China como una economía flexible y analizan que todavía hay mucho espacio para absorber errores y reveses y para continuar creciendo a un ritmo rápido durante mucho tiempo.

La mayor reducción de la pobreza en la historia del mundo

En 1949, al comienzo de la revolución china, la esperanza de vida era de 35 años. Treinta años más tarde, ya se había duplicado a 68 años.ii Hoy en día, la esperanza de vida media de los chinos es de 76 años. En términos de mortalidad infantil, ‘70 años de China’ también obtuvo buenas notas. Si, por ejemplo, la India ofreciera a sus habitantes la misma atención médica y apoyo social que China, cada año se morirían 830.000 niños menos.iii

Entre 1978 y 2018, el país sacó de la pobreza extrema a un número récord de personas: 770 millones. Casi tanto como la población total de África subsahariana. Al ritmo actual, se erradicará la pobreza extrema en el 2020. Según Robert Zoellick, ex presidente del Banco Mundial, éste es “sin duda el mayor salto de la historia para superar la pobreza. Los esfuerzos de China por sí solos han garantizado el logro de los objetivos de desarrollo del Milenio relativos a la reducción de la pobreza en el mundo. Nosotros y el mundo tenemos mucho que aprender de China.”

Mientras que los salarios en muchos países se estancan o bajan, en China se han triplicado en los últimos diez años. Hace quince años, las multinacionales occidentales acudieron masivamente a China por los bajos salarios. El movimiento inverso está comenzando a afianzarse. Los salarios medios en la industria china son ahora sólo un 20% más bajos que en Portugal. Países como Bulgaria, Macedonia, Rumania, Moldavia y Ucrania ya tenían salarios mínimos más bajos que China en 2013.

Sombras sociales

Esta historia de éxito también tiene sus inconvenientes. El aumento más rápido de la productividad en la industria y los servicios, en comparación con la evolución de la agricultura, provoca una brecha enorme entre las zonas urbanas y rurales, entre las regiones más pobres y las provincias costeras orientales más ricas. El estricto sistema Hukou (registro de la residencia individual, determina el estatus social) causa un enorme grupo (de cientos de millones) de ‘migrantes internos’ que a menudo son discriminados y tienen menos derechos sociales. La política de un solo hijo (desde 1978) ha dado lugar -además de su carácter vinculante- a numerosos abortos selectivos y a un superávit masculino de más de treinta millones, con todas las consecuencias sociales que ello conlleva.

Democracia: entrada y salida

En muchos casos, el sistema político occidental se considera superior y se considera el único modelo santificador. Lo cual demuestra una escasa visión histórica, cuando uno se da cuenta de que prácticamente todos los regímenes fascistas se han desarrollado en el pasado en el corazón del modelo parlamentario occidental. Cualquier observador imparcial también notará que la democracia occidental sirve principalmente a los intereses de la capa superior del 1%. Que hay una falta sistémica de visión a largo plazo y que no hay una política decisiva cuando se trata de problemas sociales o medioambientales. El sistema occidental últimamente produce cada vez más figuras ridículas, impredecibles y peligrosas como Trump, Johnson, Bolsonaro o Duterte.

Cuando se habla de democracia, en Occidente se hace hincapié en el lado de la entrada , en la cuestión de cómo se toman y quiénes toman las decisiones. ¿Cuáles son los procedimientos para elegir el liderazgo político y si la voluntad de los ciudadanos es representada por los representantes electos. Las elecciones son el elemento más importante en este sentido.

En China, se hace hincapié en el lado de la salida , de los resultados, es decir, en las consecuencias de las decisiones: ¿Tiene éxito el proceso de toma de decisiones y quién se beneficia de él? El resultado es primordial, el criterio más importante es un gobierno bueno y justo.iv A este respecto, los chinos conceden más importancia a la calidad de sus políticos que a los procedimientos para elegir a sus líderes.

Decisiones políticas con características chinas

Según Daniel Bell, experto en el modelo chino, el sistema político chino es una combinación de meritocracia en la cima, democracia en la base y espacio para experimentar en los niveles intermedios. Los líderes políticos son seleccionados en base a sus méritos y antes de llegar a la cima, pasan por un proceso muy difícil de formación, práctica y evaluación. Hay elecciones directas a nivel municipal y para los congresos provinciales del partido. Las innovaciones políticas, sociales o económicas se prueban primero a pequeña escala (algunas ciudades o provincias) y después de una seria evaluación y ajustes necesarios se aplican a gran escala.v Según Daniel Bell, esta combinación es “la mejor fórmula para gobernar un país de ese enorme tamaño”.

Además, el gobierno central realiza periódicamente encuestas de opinión que evalúan el desempeño del gobierno en los ámbitos de la seguridad social, la salud pública, el empleo y el medio ambiente, así como se mide la popularidad de los líderes locales. Sobre esta base, la política se ajusta o se corrige donde sea necesario.

El sistema chino demostró apliamente su eficacia en los ámbitos sociales y económicos. Francis Fukuyama, que difícilmente se puede sospechar de tener simpatías por la izquierda o por China, dijo: “La principal fuerza del sistema político chino es su capacidad para tomar decisiones grandes y complejas con rapidez, y para tomarlas relativamente bien, al menos en la economía. China se adapta rápidamente, toma decisiones difíciles y las implementa eficientemente”.

Así fue que, en tan sólo dos años, China ha ampliado su sistema de jubilaciones para 240 millones de personas que viven en zonas rurales, un número muy superior al número total de personas cubiertas por el sistema estatal de jubilaciones de Estados Unidos.

El gobierno chino cuenta también con un fuerte apoyo popular. Alrededor del 90% dice que su país va en la dirección correcta. En Europa Occidental, la cifra se sitúa entre el 12 y el 37 por ciento (la media mundial).

El Partido Comunista

La columna vertebral de este modelo chino es el Partido Comunista. Con sus más de 90 millones de miembros, constituye la organización política más grande del mundo. Que esa columna vertebral es útil o incluso necesaria lo demuestran las gigantescas proporciones del país. China tiene el tamaño de un continente: es 17 veces más grande que Francia y tiene tantos habitantes como la suma de las poblaciones de Europa Occidental, Europa Oriental, los países árabes, Rusia y Asia Central. Si miramos a China desde un punto de vista europeo, significaría que Egipto o Kirguistán se gobernarían desde Bruselas. Dadas estas proporciones, las grandes diferencias entre las regiones y los enormes retos a los que se enfrenta el país, se necesita una fuerte fuerza de cohesión para mantener el país gobernable y dirigible de forma decisiva. The Economist: “Los líderes chinos creen que el país no puede permanecer unido sin un sistema de partido único tan fuerte como el de un emperador -y pueden tener razón”.

El partido recluta a las personas más hábiles. El proceso de selección para la promoción de los altos cargos es objetivo y riguroso. Kishore Mahbubani, un experto en Asia, dice: “Lejos de ser un sistema dictatorial arbitrario, el Partido Comunista Chino ha logrado crear un sistema regulador que es fuerte y sostenible, ni frágil ni vulnerable. Aún más impresionante, este sistema de reglas puede haber producido el mejor conjunto de líderes que China jamás podía haber producido”. Casi tres cuartas partes de la población dicen que apoyan el sistema de partido único.

Relaciones internacionales

La economía de China ha sido en gran medida autosuficiente en el pasado. El país ha podido permitirse el lujo de vivir aislado del mundo exterior y a menudo lo ha hecho. Incluso en la cúspide de su poder imperial, China ha difundido su cultura entablando relaciones diplomáticas y económicas en lugar de hacer conquistas (militares).vi Esta forma de política exterior también se mantiene en la historia reciente. China promueve un mundo multipolar, caracterizado por la igualdad entre todos los países. Considera que la soberanía es la piedra angular del orden internacional y rechaza toda injerencia en los asuntos internos de otro país, por la razón que sea. Esto lleva a menudo a que se acuse China de hacer demasiado poco para combatir las violaciones de los derechos humanos en otros países. Sea como sea, China es el único miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que no ha disparado ni un solo tiro fuera de sus fronteras en los últimos 30 años.

La globalización a lo chino

Hoy en día, China ya no es autosuficiente, al contrario. Con el 18% de la población mundial, dispone solamente del 7% de las tierras fértiles del mundo, y sólo produce el 5% del petróleo del mundo. Además, el país produce muchos más bienes de los que consume. Por todas estas razones, China depende ahora en gran medida de la economía extranjera.

La inclusión de China en el comercio mundial y también el ‘encierro’ -en esencia- militar por parte de los EE.UU. (véase más adelante) le ha llevado a tomar la iniciativa de construir una Nueva Ruta de la Seda, bajo el nombre de ‘Un Cinturón, Un Camino’.

Hoy en día, más de 1.600 proyectos se inscriben en esta iniciativa; obras de construcción e infraestructura, proyectos en transporte, aereopuertos y puertos, pero también iniciativas de intercambio cultural. Cientos de inversiones, créditos, acuerdos comerciales y decenas de Zonas Económicas Especiales, por un valor de 900.000 millones de dólares, repartidos por 72 países, lo cual representa una población de aproximadamente 5.000 millones de personas o el 65% de la población mundial. Un cinturón, un camino" es, sin duda, el mayor programa de desarrollo desde el Plan Marshall para la reconstrucción de Europa tras la segunda guerra mundial.

Martin Jacques describe la Nueva Ruta de la Seda como “globalización a lo chino”. La iniciativa ‘Un cinturón, un camino’ recuerda mucho a la estrategia comercial de los Países Bajos de hace 400 años. El colonialismo británico y francés estaba literalmente a la caza de nuevas tierras, sociedades para subyugar y robar sus riquezas. Ámsterdam, por otra parte, promovía un ‘imperio de comercio y crédito’. No buscaba territorio, sino negocios. Los holandeses construyeron una flota mercante gigantesca, instalaron puestos comerciales en las rutas principales y luego intentaron asegurarlos. Al igual que los holandeses en el siglo XVII, China tiene actualmente la mayor flota mercante.vii Las Zonas Económicas Especiales “son guarniciones comerciales en las cadenas de suministro internacionales que le permiten a China asegurar su comercio sin el desorden de la subyugación colonial”, dice Stratfor, un prestigioso grupo de expertos.

Relaciones Norte-Sur cambiantes

El enorme crecimiento de China en el corazón de Asia ha actuado como catalizador para el continente entero. El punto de gravedad de la economía mundial se está desplazando rápidamente hacia las economías más pobres de Asia. Esto hace subir de forma espectacular la demanda de materias primas, lo cual a su vez beneficia muchos países de América Latina y África.

La industrialización de Asia Oriental muestra el patrón de ‘gansos voladores’. A medida que un país mejora económicamente, los salarios aumentan y las tareas de producción menos sofisticadas se desplazan a las regiones más pobres con menores costes laborales. Esto ocurrió primero en Japón, luego en Corea del Sur y Taiwán, y hoy en día este proceso está en pleno desarrollo en China. Debido a los mayores salarios, las empresas chinas están trasladando su producción a países como Vietnam y Bangladesh, pero también cada vez más a África. Si esta tendencia continúa, puede ayudar a construir una base industrial en el continente africano.

Confrontación con los EE.UU.

Las revoluciones socialistas no estallaron en el corazón del capitalismo, sino en sus eslabones más débiles, los países más pobres y subdesarrollados. Un sistema social avanzado tuvo que ser construido sobre una base material débil, lo que ha dado lugar a muchos inconvenientes y contradicciones. Setenta años después, esta situación ha cambiado drásticamente. El gran salto tecnológico y el espectacular crecimiento económico de China han sentado bases sólidas para construir una sociedad socialista.

Eso, por supuesto, no le gusta nada a Washington. Pero aún peor es el hecho de que China amenaza con superar a los Estados Unidos económicamente. Estos dos fenómenos alimentan la ‘nueva guerra fría’ entre Estados Unidos y China y la amenaza de una ‘guerra caliente’.

En el marco de las discusiones sobre el presupuesto para 2019, el Congreso declaró que “la competencia estratégica a largo plazo con China es una prioridad clave para Estados Unidos”. No se trata sólo de aspectos económicos, sino de una estrategia global que debe aplicarse en varios frentes. El objetivo es mantener el dominio en tres ámbitos: la tecnología, las industrias del futuro y el armamento.

Hoy en día, Trump aspira a una completa revisión de las relaciones económicas entre los EE.UU. y China. La creciente guerra comercial es la que más llama la atención, pero esa sólo el preludio de una estrategia más amplia que incluye las inversiones, tanto la inversión china en los EE.UU. como la inversión estadounidense en China. En primer lugar, apuntan a los sectores estratégicos con el objetivo de perturbar el avance tecnológico de China. En este sentido, el despliegue de la red 5G es crucial y no es una coincidencia que Huawei, que está a la vanguardia del desarrollo de esta tecnología, haya terminado en la mira de los Estados Unidos.

El gobierno de Trump también está tratando de exportar esta guerra económica con China a otros países mediante la firma de cláusulas en los acuerdos comerciales o simplemente presionándolos. El objetivo es crear una especie de “telón de acero económico” rodeando China.

La estrategia militar de EE.UU.

La estrategia militar hacia China sigue dos vías: una carrera de armamentos y un encierro del país.viii La carrera armamentista está en pleno apogeo. Los Estados Unidos están gastando 650.000 millones de dólares anuales en armas, es decir, más de un tercio del gasto total a nivel mundial. Esto es 2,6 veces más que China y 11 veces más por habitante. También gasta cinco veces más que China en investigación militar. El Pentágono está trabajando febrilmente en una nueva generación de armas altamente sofisticadas, drones y todo tipo de robots, que le ganarían al un futuro enemigo. Una guerra preventiva es también una posibilidad.

La segunda vía es el encierro militar. China depende en un 90% del transporte marítimo para su comercio exterior. Más del 80% del suministro de petróleo debe pasar por el Estrecho de Malaca (cerca de Singapur), donde Estados Unidos tiene una base militar. Washington puede cerrar el grifo del petróleo en un abrir y cerrar de ojos y China no tiene ninguna manera de defenderse contra ello en este momento. Alrededor de China, Estados Unidos tiene más de treinta bases militares, puntos de apoyo o centros de entrenamiento (puntos en el mapa). El 60% de la flota estadounidense está estacionado en la región. Si se observa esto en un mapa, no es exagerado decir que China está encerrada y rodeada. Imagínese lo que pasaría si China instalara un solo punto de apoyo militar, ni mucho menos una base militar cerca de los Estados Unidos.

Es en este contexto que debe considerarse la militarización de las pequeñas islas en el sur del Mar Chino, así como la reivindicación de una gran parte de esta zona. La supervisión de las rutas marítimas a lo largo de las cuales se transportan su energía y los productos industriales es de vital importancia para Beijing. Es en este mismo contexto que se tiene que contemplar la Nueva Ruta de la Seda.

Campeón de la contaminación y de la economía verde

Desde finales de los años ochenta, China ha entrado en una fase de desarrollo que ha causado una gran contaminación ambiental. Como ‘fábrica del mundo’, es uno de los mayores contaminadores del planeta. En este momento el país es también -por mucho- el mayor emisor de CO2, aunque las emisiones por persona son menos de la mitad de las de los EE.UU. y aproximadamente del mismo tamaño que las de Europa. También hay que agregar que China sólo es responsable por el 11% de las emisiones históricas acumuladas, mientras que los países industrializados son responsables de más del 70%.

La situación es insostenible. Si siguiera al ritmo actual, entre 1990 y 2050, China habría producido tanto dióxido de carbono como el mundo entero entre el comienzo de la revolución industrial y 1970, y eso sería catastrófico para el calentamiento climático.

Hace diez años, los dirigentes chinos cambiaron de rumbo y empezaron a dar alta prioridad a las cuestiones ecológicas. En 2014 el Primer Ministro Li Keqiang incluso declaró la "guerra a la contaminación". Se elaboró una serie de medidas, incluido una legislación ejemplar en el ámbito del medio ambiente, pero su aplicación no siempre es evidente.

Los resultados ya se pueden observar. A corto plazo, China se convirtió en el número uno en el campo de los paneles solares y la energía eólica. China actualmente produce el 33% de la electricidad mediante energía verde, frente a menos del 17% en los Estados Unidos. China invierte hoy en día tanto en tecnología verde como el resto del mundo en su conjunto. Quiere capturar y almacenar millones de toneladas de CO2 bajo tierra en un futuro próximo.

El país es también pionero en la transmisión a larga distancia de grandes cantidades de energía (por ejemplo, de campos de paneles solares distantes), lo que es muy importante para el suministro de energía verde de las ciudades. Según datos de la NASA, los esfuerzos sostenidos de reforestación de China han significado una importante contribución a la plantación de bosques en el mundo, esencial para mantener las emisiones bajo control Por otra parte, las empresas chinas siguen teniendo una gran proporción de tala ilegal en todo el mundo.

El santo patrón del Acuerdo de París sobre el Clima

China se convirtió en el 'santo patrón del Acuerdo sobre el Clima de París' (COP 21, 2015, enfoque: limitar el calentamiento global a un máximo de 2 grados, con 1,5 grados como valor objetivo). Cuando Trump se retiró del acuerdo en 2017, Pekín declaró que hará todo lo posible para alcanzar igual los objetivos de la COP21, junto a otros, como la UE.

China es también un mediador entre los países ricos industrializados y los países en vías de desarrollo, que subrayan que el calentamiento global es esencialmente una responsabilidad histórica de los países industrializados, y por esta razón declaran que los países ricos deben poner recursos financieros y tecnología a disposición de los países en vías de desarrollo para la lucha contra el cambio climático. Gracias a los esfuerzos de los chinos, la gran mayoría de los países en desarrollo se han alineado con los objetivos de la COP21 y han presentado planes climáticos a la Asamblea General de las Naciones Unidas en los últimos meses.

Todavía queda -obviamente- un largo camino por recorrer en la propia China, pero va en la dirección correcta. Prueba de ello es el anuncio a mediados de 2017 de que China ha cumplido sus objetivos climáticos dos años antes de la fecha acordada de 2020. También está bien encaminada hacia el cumplimiento de los acuerdos del Acuerdo de París sobre el clima para reducir las emisiones de CO2 en un 65 % para 2030.

Errores

Se han cometido muchos errores en los últimos setenta años. En el período inicial, el PCCh trató de introducir el socialismo apresuradamente con el Gran Salto Adelante (1958-1961), con consecuencias catastróficas como resultado. La exageración de izquierda de la Revolución Cultural (1966-1976) dejó profundas cicatrices y condujo a un revés de derecha. La introducción de elementos de mercado a partir de 1978 ha dado rienda suelta a la explotación capitalista. Las consecuencias fueron inmediatas: una brecha más profunda entre ricos y pobres, y la creación de una capa de élite capitalista. El margen para el enriquecimiento personal se ha ampliado y ha causado corrupción a gran escala y abuso de poder. Sin embargo, esta política del ‘hacer volar el pájaro capitalista en la jaula’ ha hecho que la economía china creciera espectacularmente y ha reducido notablemente la pobreza extrema. El futuro decidirá si esta dinámica de mercado controlada puede mantenerse bajo control.

Los dirigentes chinos han logrado mantener unido al vasto y muy heterogéneo país, pero esto se ha hecho y se está haciendo manteniendo a ciertas minorías en línea. Los tibetanos y los uigures se sienten tratados como ciudadanos de segunda clase, a pesar de que las autoridades chinas han realizado muchos esfuerzos formales para remediarlo. Quedan bastantes preguntas sobre el enfoque poco ortodoxo y musculoso de las tensiones nacionales .

Un punto a favor es que los líderes chinos no tienen la costumbre de esconder u ocultar las debilidades o de embellecer los problemas. Por lo general, se reconocen y designan explícitamente. Por ejemplo, antes y durante el XVIII Congreso, los principales problemas del país se nombraron, se enumeraron uno por uno, se discutieron y se tradujeron en medida y acciones. Esta actitud política racional permite aprender de los errores y, si es necesario, ajustar el rumbo.

Estabilidad del planeta

Por primera vez en la historia reciente, un país pobre y subdesarrollado se ha convertido rápidamente en una superpotencia económica, con un gran impacto en el mundo. China, y a su paso la India, está cambiando rápidamente las relaciones mundiales y transformando el mundo de una forma sin precedentes.

Cuanto más independiente es China, más se desvía del camino de Occidente, más ‘el sistema occidental’ se mira en el espejo, y más se le critica y ataca. Parece que nos cuesta bastante observar a este nuevo actor mundial de una manera abierta. Según Mahbubani, “la duda de los líderes occidentales en reconocer que el dominio del mundo por el occidente no puede continuar, constituye una gran amenaza”.

Sin embargo, tendremos que aprender a vivir sabiendo que ya no somos el centro y el punto de referencia del mundo. Es más, con el ascenso al poder del populismo en más y más países, con gente impredecible e irresponsable como Trump, Bolsonaro o Johnson, la estabilidad y habitabilidad de este planeta dependerá cada vez más de personas como Xi Jinping y otros líderes sólidos.

Traducción: Sven Magnus

Notas

i Tomamos 1870 como año de inicio para Europa occidental y 1980 para China. Medimos la velocidad del proceso de industrialización por el crecimiento del PIB per cápita. Las cifras se calculan sobre la base de Maddison A., Ontwikkelingsfasen van het kapitalisme, Utrecht 1982, p. 20-21 en UNDP, Human Development Report 2005, p. 233 en 267. Zie ook The Economist, 5 januari 2013, p. 48.

ii Hobsbawm E., Een eeuw van uitersten. De twintigste eeuw 1914-1991, Utrecht 1994, p. 540.

iii Las cifras se calculan sobre la base de UNICEF, The State Of The World’s Children 2017, New York, p. 154-155.

iv Para la distinción entre entrada y salida de la toma de decisiones políticas, ver Kruithof J., Links en Rechts. Kritische opstellen over politiek en kultuur, Berchem 1983, p. 66.

v Bell D., The China Model. Political Meritocracy and the Limits of Democracy, Princeton 2015, p. 179-188.

vi Luce E., The Retreat of Western Liberalism, New York 2017, p. 166.

vii En el siglo XVII, los Países Bajos tenían 25 veces más barcos que Inglaterra, Francia y Alemania. Hoy en día, China tiene 20 veces más barcos mercantes que los Estados Unidos. Maddison A., The World Economy. A Millennial Perspective, OESO 2001, p. 78; Khanna P., Use It or Lose It: China's Grand Strategy, Stratfor, 9 april 2016.

viii Para un tratamiento más detallado, ver Vandepitte M., Trump y China: ¿Guerra caliente o fría?

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Jueves, 26 Septiembre 2019 06:08

Greta ya no les gusta

Greta ya no les gusta

El discurso que Greta Thunberg acaba de pronunciar en las Naciones Unidas, apasionado y amenazador con la energía y sinceridad de quien padece el síndrome de Asperger, ya ha levantado algunas cejas.

No pasa día sin que nos recuerden la debilidad del crecimiento de la economía mundial y, como consecuencia, la amenaza de un nueva recesión.

Por otro lado, las señales del cambio climático, debido a la sobre explotación de los recursos naturales y las emisiones de CO2, son cada vez más evidentes y alarmantes. El éxito de las últimas manifestaciones del movimiento Fridays for the Future es una señal clara de la preocupación de la sociedad, en especial los jóvenes, por el futuro del planeta.

La reacción de las élites neoliberales ante estas dos crisis: una de falta de crecimiento y otra debida a los excesos consecuencia de un crecimiento económico desaforado, ha sido simplemente anestesiarlas.

Por una parte, los bancos centrales activan la emisión de dinero como si no hubiera mañana para evitar otro colapso como el de 2008, aunque ello signifique, por un lado, la destrucción de los ahorros de una generación de clases medias con intereses negativos y otros artefactos financieros y, por otro, el drenaje, gracias las redes financieras globales, de los fondos inyectados y la acumulación de cantidades astronómicas de dinero en muy pocas manos que pueden actuar, en la práctica, al margen de los Estados, imponiendo su agenda. Hoy disponen de la capacidad económica para planear e invertir en un proyecto de asentamiento humano en Marte mientras la Tierra cruje por los cuatro costados.

Por otro lado, en los países desarrollados de Occidente, donde la inquietud con el cambio climático es más aguda, los gobiernos emiten propaganda y programas de ahorro energético y más renovables con miles de millones para combatir los excesos de emisiones que provoca una actividad económica que desean mantener. Alemania, que lidera este movimiento, ha insistido y logrado, incrementar los límites de emisiones para vehículos diesel. Desean, como no, salvar su industria automovilística. Cuando Polonia, que es un taller de Alemania gracias a energía barata quemando carbón, pide compensaciones a Alemania para acelerar la parada de sus centrales de carbón, la respuesta de Alemania fue una negativa rotunda y Polonia continúa con el carbón como principal fuente de energía, sin planes concretos para cambiar.

Toda esta actividad aparentemente contradictoria oculta que las crisis económicas —cada vez mas frecuentes y destructivas— y el cambio climático son, en realidad, dos caras de una misma moneda: la globalización de la cadena productiva y de los flujos financieros que son la expresión del capitalismo en el siglo XXI.
Es la globalización la que origina que la disputa entre China y EE UU tenga repercusiones planetarias en el crecimiento.

Es la globalización la que permite calmar la ansiedad y preocupación de la sociedad con las consecuencias del cambio climático transfiriendo los procesos manufactureros más contaminantes, en términos de emisiones de CO2 y destrucción del medio ambiente, a China o India entre otros, como es el caso, por poner solo un ejemplo, del refino en China de las denominadas tierras raras. Un proceso que crea gigantescas balsas de residuos altamente venenosos para producir materias primas imprescindibles para la fabricación de productos de alta tecnología, entre ellos los generadores eólicos.

Un proceso de deslocalización totalmente inútil en lo que al clima se refiere ya que poco importa donde se producen las emisiones de CO2. El impacto real sobre el clima se produce en factorías globales como China o India o en el gran sumidero energético que es EE UU y lo ridículo e insuficiente de nuestros esfuerzos se entiende mejor si observamos las magnitudes en juego.

Solamente China emite 9.839 millones de toneladas de CO2 al año e India 2.467 millones. Entre las dos doblan las emisiones del tercero EE UU con 5.270 millones, mientras Alemania, que con 800 millones de toneladas de CO2 es el principal emisor de la UE, se va a gastar 53.000 millones de euros en reducir, en 12 años, sus emisiones en 300 millones de toneladas/año. Es decir, lo que emiten China más India en ¡10 días! Las emisiones de España, 281 millones de toneladas de CO2/año, equivalen a la emisión solo de China de 10 días.

Y no solo esto, China, en su programa de expansión global Road and Belt destina, según The Economist, dos tercios de sus inversiones energéticas en países en desarrollo a centrales eléctricas a partir de carbón. Una tecnología que China domina y una materia prima abundante en muchos de esos países para producir energía barata y, con ella, la fabricación de los productos más básicos que ya no compensa producir en China. Cuando estos países —y ya está ocurriendo— se conviertan en factorías delegadas de China el proceso será imparable. Al intentar detenerlo, millones de africanos saldrían a las calles en una revuelta inimaginable.

Sin poner freno de manera urgente al consumo desenfrenado que permita detener estas factorías globales —o lo que es lo mismo, la globalización— todos los esfuerzos están condenados al fracaso. Es necesario un movimiento a escala planetaria para limitar la globalización y su expresión ideológica el capitalismo neoliberal.

Los que han salido masivamente a las calles de Berlín, Nueva York, Madrid o Islamabad para exigir cambios y darle un futuro al planeta están en realidad cuestionando la globalización y el gapitalismo financiero que la hace posible. No deberíamos fiarnos de los que dicen que se conmueven con los discursos de Greta Thunberg pero defienden el posibilismo, la transversalidad y la inevitabilidad de la globalización en sus programas y acción política.

Los mismos que se acaban de manifestar masivamente contra el cambio climático y son jaleados solo como jóvenes alegres, coloristas y preocupados por la Madre Tierra llenado de álbumes fotográficos la prensa “progresista” como El Pais o el New York Times serían tratados como terroristas, acorralados y apaleados por antidisturbios si protestaran contra el capitalismo y su expresión la globalización. Ahí están las marchas en cada reunión del G7.

No tengo la menor idea de la profundidad del pensamiento de Greta Thunberg ni del activismo juvenil que la rodea, ni si son conscientes de las implicaciones para el orden mundial de su demandas. El discurso que Greta acaba de pronunciar en las Naciones Unidas, apasionado y amenazador con la energía y sinceridad de quien padece el síndrome de Asperger, ya ha levantado algunas cejas. También en España. Es una niña que no se debería meter en estas cosas, sus padres deberían protegerla, afirman. Creo que esperaban convertir a Greta y las manifestaciones juveniles en una feature más, para entretenimiento y desahogo, del circuito mundial de noticias y ahora temen que el personaje y su mensaje sincero y descarnado se les escape de las manos.

Por Jose Bembibre

2019-09-25 11:11

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Sábado, 21 Septiembre 2019 05:26

Rebelión juvenil por el planeta

Millones de jóvenes en todo el mundo abandonaron ayer las aulas para manifestarse y exigir a los gobiernos acciones contra el cambio climático, en respuesta a la convocatoria de la sueca Greta Thunberg, quien el lunes hablará ante la ONU. Participaron en las movilizaciones científicos, artistas y sindicatos. En México, alumnos y académicos se movilizaron en la capital del país y en varios estados. En NY (imagen) participaron 250 mil. Foto @RDleni

Nueva York. Decenas de miles –organizadores calculaban 250 mil– de jóvenes y adultos a quienes invitaron inundaron la punta sur de Nueva York coreando que "los niveles del mar se elevan y nosotros también nos alzamos", al encabezar la principal marcha de la huelga global climática que se realizó en más de 150 países con unos 4 millones de participantes.

Esta vez, en lugar de que los adultos llevaran a sus hijos a sus actividades políticas, los niños llevaron a los adultos en lo que es una rebelión juvenil para rescatar el futuro. “Hoy no fuimos a la escuela… Y hemos visto que algunos adultos no fueron a sus trabajos. Y es porque esto es una emergencia. Nuestra casa está incendiada”, declaró Greta Thunberg, la estudiante sueca de 16 años que es la cara y voz global de este nuevo movimiento para enfrentar el cambio climático, después de encabezar, con sus contrapartes de aquí y otros países, esta marcha.

Miles de estudiantes abandonaron sus escuelas para sumarse a la huelga sobre cambio climático, algo que inició hace un año con la acción solitaria de Thunberg que cada viernes se iba de "huelga" para ponerse frente al parlamento sueco y exigir con una pancarta que los políticos rindieran cuentas y tomaran acción para frenar el cambio climático que está poniendo en jaque el futuro del mundo. "No hay Planeta B", es una de las pancartas más vistas.

Fueron acompañados por científicos, contingentes de los sindi-catos de enfermeras y de servicios, artistas y músicos –incluyendo una explosiva batucada femenina– activistas de otros movimientos como Black Lives Matter, de defensa de migrantes y puertorriqueños marcando el segundo aniversario del huracán María, agrupacio-nes indígenas incluyendo de Brasil, religiosos y, por supuesto, ambientalistas.

Pero los adultos reconocieron el liderazgo de los jóvenes. Un hombre mayor cargaba una pancarta que sólo decía "Gracias, niños".

 

"Queremos salvar el arcoíris"

 

En una primaria en Brooklyn, una clase de kínder elaboró carteles para mostrar a quienes pasaban rumbo a las marchas; uno decía: "queremos rescatar los arcoíris".

Hubo unos mil actos como parte de la huelga global alrededor de Estados Unidos, con miles en Chicago, Washington, San Francisco y otras ciudades haciendo eco de los demás en todos los continentes, incluyendo la Antártida,

"¿Por qué deberíamos de estudiar por un futuro que nos han robado a cambio de ganancias?", pregunta Thunberg en el mitin en el parque Battery donde concluyó la marcha. Aseguró que en sus viajes por diferentes países las personas en el poder son muy parecidas, "su inac-ción es la misma", y ninguno de ellos "está dispuesto a decir las cosas tal como están, eso nos lo han dejado a nosotros los niños".

Recordó que el lunes se realizará la Cumbre sobre el Clima de la Organización de Naciones Unidas en esta ciudad, y advirtió que los obligarán a "escucharnos". Comentó que a muchos políticos les encanta tomarse selfies con los activistas jóvenes, y “decirnos cuánto nos admiran… pero nosotros que-remos que se pongan en acción… Y si nadie más tomará medidas, nosotros sí lo haremos”.

"No somos unos jóvenes que se fueron de pinta ni algunos adultos que no fueron a trabajar, somos una ola de cambio y, si nos unimos, somos imparables", afirmó Thunberg. Concluyó que para todos los críticos y opositores de este movimiento les tenía “una mala noticia: esto es sólo el inicio… el cambio vendrá les guste o no”. [globalclimatestrike.net ]

 

Por  David Brooks

Corresponsal

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Sábado, 21 Septiembre 2019 05:19

¿Por qué funciona la economía boliviana?

¿Por qué funciona la economía boliviana?

Bolivia era un país bimonetario. Justo antes de la llegada de Evo Morales, en 2005, sólo 15 por ciento de los depósitos estaban en moneda nacional; en materia de crédito, únicamente 7 por ciento se otorgaba en pesos bolivianos. En esos años, siempre bajo gobiernos neoliberales, todo el mundo usaba el dólar para refugiarse de la desvalorización del peso. Aquellos que podían compraban dólares mensualmente y los vendían a medida que necesitaban gastar. La economía estaba más dolarizada que la de la Argentina actual. Sin embargo, después de algo más de una década, en apenas unos 13 años, la situación se revirtió completamente. En 2019, 99 por ciento de los depósitos y 87 por ciento de los préstamos son en pesos bolivianos. En la actualidad, todos prefieren prestar en pesos y tomar depósitos en pesos porque es una moneda fuerte y rentable.

Esta transformación económica no tuvo lugar por arte de magia. En economía, los milagros no existen. Todo tiene que ver con todo. Cada resultado económico es la consecuencia de un gran conjunto de decisiones que poco o nada tienen que ver con la creencia "paranormal" de que los mercados, por sí solos, nos llevarán a un equilibrio virtuoso. No. La economía no funciona así. Ni mucho menos.

Evo logró la bolivianización del sistema financiero al mismo tiempo que hacía crecer la economía más que nadie en toda Latinoamérica. Supo, además, combinar el bienestar macroeconómico con el bienestar microeconómico de las familias, algo diferente a lo que sucede en Perú, Colombia o Paraguay, que sólo pueden presumir de buenos indicadores macroeconómicos, y muy diferente de Argentina, que no disfruta bienestar macro ni microeconómico.

 

¿Cómo lo hizo? He aquí una breve enumeración de las principales acciones:

 

  1. Evo recibió el Gobierno con un tipo de cambio de ocho pesos por dólar, a poco de asumir "apreció" la moneda a siete pesos y, actualmente, se mantiene estable (cotiza en 6.95). Le generó una pérdida a los tenedores de dólares con la que rompió la inercia y mandó la señal de que quien le apuesta al dólar no siempre gana.
  1. Desalentó la compraventa de divisas ampliando el diferencial cambiario entre compra y venta de divisas hasta una diferencia de 10 centavos.
  1. Aumentó a 66.5% el encaje líquido que los bancos deben tener por cada depósito en dólares, mientras el encaje para los depósitos en pesos es de 11 por ciento. La medida encarece el costo de los créditos en dólares.
  1. Se ofrecieron tasas ligeramente más altas a los ahorristas en pesos.
  1. Se estableció un impuesto a las transacciones financieras en dólares, que afecta sólo a las cajas de ahorros con más de 2 mil dólares y a los depósitos a plazos menores al año
  1. Se aumentaron los requisitos para otorgar créditos en moneda extranjera y se facilitó el crédito en moneda nacional, por lo que aumentó mucho la preferencia a otorgar préstamos en pesos.
  1. Se utilizó la Unidad de Fomento a la Vivienda, unidad de cuenta actualizada con la inflación local, como instrumento para realizar todo tipo de contratos en moneda local y desalentar el uso del dólar como unidad de cuenta.
  1. Se emitieron títulos públicos en moneda nacional y desaparecieron los títulos en dólares.
  1. Se emitieron títulos especiales en pesos para pequeños tenedores.
  1. Usando varios instrumentos, en especial los coeficientes de reservas y cupos máximos, se orientó el crédito bancario a las actividades productivas, especialmente vivienda, vivienda social, empresas, microcréditos y Pymes, expandiendo la cartera de créditos en casi siete veces. Los tipos de interés que resultaron de esta política son envidiables: por debajo de 10 por ciento para los créditos hipotecarios, por debajo de 7 por ciento a los créditos de vivienda social, cercanos a 20 por ciento para el consumo, por debajo de 5 por ciento si es crédito empresarial y de 7 por ciento cuando se trata de Pymes.
  1. Se prohibió indexar las tarifas en función de la evolución del dólar.
  1. Se creó un fondo contracíclico de reservas internacionales que ronda 25 del PIB.
  1. Implementó una política deliberada de control del monopolio y abuso de posición dominante, con seguimiento casi diario y control directo por parte de Presidencia sobre precios relevantes de la economía.
  1. Se llevó a cabo una obsesiva política de apoyo a la producción, con crédito dirigido a la inversión productiva y una vasta inversión en infraestructura que tuvo el efecto de extender el área geográfica desde donde se provee a las grandes ciudades, por lo que la oferta productiva se amplió y, con ello, muchos precios cayeron.

 

Y por si todo esto fuera poco, se hizo en un contexto de nacionalizaciones que, según un informe de Celag, tuvo un impacto en la economía boliviana de generación de riqueza por 74 mil millones de dólares (dos PIB del año 2017), 670 mil puestos de trabajo, ahorro de divisas de 45 por ciento, aumento de consumo de 125 por ciento y subida de la inversión hasta 11 mil 200 millones de dólares (29.9 por ciento del PIB). Además, ello tuvo lugar en un clima de inflación a la baja; 1.5 por ciento en el último año, igual o más baja que la de Estados Unidos a pesar del fuerte ritmo de crecimiento sostenido y de la mejora en absolutamente todos los indicadores de bienestar social y económico.

Después de todo lo expuesto, y mirando lo sucedido con Macri en Argentina, ¿quién se atreve a decir que no hay alternativa ni pragmatismo en esta propuesta económica boliviana?

Por Guillermo Oglietti y Alfredo Serrano, Celag

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Ángel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). EFE

El crecimiento del PIB mundial se ralentizará al 2,9% en 2019 y al 3% en 2020, unos descensos que también se aplican al G20, el grupo de grandes países desarrollados y emergentes, con un crecimiento previsto del 3,1% y del 3,2%

El organismo subraya que la necesidad de aplicar con urgencia políticas macroeconómicas adicionales que fortalezcan la confianza, calmen las tensiones comerciales, estimulen la inversión e impulsen el crecimiento potencial

 

El crecimiento de la economía mundial se ralentizará al 2,9 % en 2019 y al 3 % en 2020, estimó este jueves la OCDE, que rebajó sus previsiones anteriores y advirtió de que es el aumento anual más débil desde la crisis financiera de 2008.

En su informe de perspectivas interinas, que revisa las previsiones semestrales lanzadas en mayo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) recortó tres décimas su proyección para este año y otras cuatro para el que viene, en línea con una tendencia que se extiende en las mayores economías.

Esos mismos descensos se aplican al G20, el grupo de grandes países desarrollados y emergentes, con un crecimiento previsto del 3,1 % y del 3,2 %, mientras que en la eurozona el ajuste es más leve, de una y cuatro décimas, hasta una subida respectiva del 1,1 % en 2019 y del 1 % en 2020.

Tras un ascenso de la economía mundial del 3,6 % en 2018, sus conclusiones para el corto plazo son tajantes. El panorama se ha vuelto "cada vez más frágil e incierto", atizado en gran parte por las tensiones comerciales y políticas, que minan la confianza y la inversión.

En mayo ya había rebajado sus perspectivas, y en este nuevo informe la organización con sede en París ratifica que, según los últimos acontecimientos económicos y financieros, la ralentización durará más de lo previsto.

El peso de la incertidumbre reinante recae sobre todo en la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y en la perspectiva de un "brexit" sin acuerdo.

La introducción de tarifas bilaterales entre Washington y Pekín desde principios de 2018 seguirá arrastrando la actividad y el comercio global en los próximos dos años y "podría reducir el incremento global del PIB en entre 0,3 y 0,4 puntos porcentuales en 2020 y entre 0,2 y 0,3 en 2021".

Aunque esos dos países anotan dos de los incrementos más elevados para los próximos dos años, la OCDE subraya que también serán los más afectados.

De momento, el organismo calcula que la economía estadounidense crecerá un 2,4 % en 2019 y un 2 % en 2020, cuatro y tres décimas menos que en las previsiones de mayo, y que la china avanzará un 6,1 % y un 5,7 %, lo que supone un recorte de una y tres décimas.

Un Brexit sin acuerdo: factos desestabilizador

La posibilidad de que el Reino Unido abandone la Unión Europea (UE) sin acuerdo es otro de los factores más desestabilizadores, con costes sobre el comercio y un impacto sobre la economía británica que podría hacer que el país cayera en la recesión.

La OCDE solo revisa de forma detallada en estas perspectivas la situación de los países del G20: mantiene por ejemplo su proyección para 2019 para Francia (+1,3 %) y le quita una décima para 2020 (+1,2 %), mientras que en Alemania el ajuste es de dos y seis décimas (+0,5 % y +0,6 %).

No se libran de su pronóstico a la baja otros como México, cuya economía se prevé que crezca un 0,5 % este año (-1,1 puntos) y un 1,5 % en 2020 (-0,5), ni Brasil, con recortes respectivos de seis décimas, hasta el +0,8 % y el 1,7 %.

El impacto de esta coyuntura sombría se deja sentir también en la calidad de vida de los ciudadanos. Las perspectivas de una mejora continuada de los ingresos a medio plazo es más débil que antes de la crisis financiera, y el crecimiento per cápita en los últimos años también se ha mantenido por debajo.

La OCDE subraya que la necesidad de políticas macroeconómicas adicionales ha crecido en la mayor parte de economías y concluye que deben aplicarse con urgencia políticas que fortalezcan la confianza, calmen las tensiones comerciales, estimulen la inversión e impulsen el crecimiento potencial.

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Más de una décima parte de la población mundial podría carecer de agua potable en 2030

 

 

Las señales de colapso de la civilización industrial están a nuestro alrededor. Debemos prestar atención y prepararnos para vivir en el mundo que nos ha traído la perturbación climática. 

 

Fuera, en el porche de mi casa, el humo del pedazo de madera sale de mi pequeña parrilla. Las rejillas dentro de la parrilla de estaño están llenas de salmón salvaje Alaskan Coho que me proporcionó mi amigo Jonathan. Él y su esposa llevan a sus tres hijas en su barco de pesca y se dirigen hacia el norte, desde nuestro pueblo en la costa norte de la península Olímpica del Estado de Washington, para las carreras de salmón a finales de verano en el sureste de Alaska. Regresan con el casco lleno de pescado congelado para aquellos de nosotros que tenemos la suerte de haber hecho nuestros pedidos.

Varios amigos aquí, apegados a la tierra donde vivo, también están fuera ocupados haciendo sus propias cosas: uno está preparando su velero para partir en una semana, otro está trabajando en el jardín, otros dos están montando una tienda de campaña, otro está con su trabajo de verano con la Asociación para la Conservación de Washington y otra más está leyendo y contemplando lo que podría escribir en la próxima columna en la que somos coautores para Truthout.

Es verdaderamente idílico. Un sueño que he tenido durante décadas se está haciendo realidad: estoy viviendo de una manera cercana a la Tierra, que me permite minimizar mi huella de carbono. Estoy cultivando mucha de mi propia comida y viviendo en comunidad con gente de ideas afines.

Pero todo está ocurriendo en el contexto de una crisis climática mundial. La desbocada alteración climática causada por los humanos ya está haciendo invivible la vida de millones de personas en todo el planeta, y es una razón integral por la que ya estamos en el Sexto Evento de Extinción Masiva.

Cada uno de nosotros en esta pequeña comunidad nuestra es plenamente consciente de la crisis que se cierne sobre nosotros. Entendemos que estamos viviendo en una burbuja, en el sentido de que somos capaces de cultivar gran parte de nuestros alimentos, ahumar este pescado, ir de excursión, compartir comidas saludables y tener suficiente agua para hacer todo esto. Nuestras conversaciones tienden a ser variadas: desde discutir los últimos fallos de partes de nuestro sistema global de soporte vital, hasta cuándo vamos a colgar la casa para los murciélagos, dónde poner el tendedero, qué pasa cuando las ciudades se quedan sin comida, o cuándo me voy a mi próxima excursión de escalada.

Mientras tanto, las noticias del colapso continúan llegando.

Un estudio reciente publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias demostró que el aumento del nivel del mar podría ser el doble de lo esperado, debido al derretimiento acelerado en la Antártida y Groenlandia. En lugar del anterior escenario, en el peor de los casos de 1 metro en 2100, el estudio ha duplicado esa cifra. Varios científicos entrevistados por este redactor creen que la cifra realista del aumento del nivel del mar para el año 2100 será aún mayor que la predicción de este estudio reciente.

Otro informe mostró cómo el Estado de Florida podría estar enfrentando un proyecto de ley de 76.000 millones de dólares para mitigar y adaptarse a los impactos de la crisis climática para el año 2040, principalmente a causa del aumento del nivel del mar.

Para que se hagan una idea de lo avanzados que estamos ya en esta crisis, en algunas zonas de China los árboles frutales tienen que ser polinizados a mano debido a la falta de polinizadores. La alteración del clima es un factor importante que contribuye a la pérdida de insectos en todo el planeta.

El Ártico, nuestro habitual primer indicio climático, acaba de ver su mayo más caliente jamás registrado. La erosión costera del permafrost está ocurriendo a un ritmo de hasta un metro cada día, y la tasa actual de erosión costera ya es seis veces mayor que la tasa histórica.

En Siberia, el permafrost cargado de carbono se ha calentado en 1,6 grados Fahrenheit solo en los últimos diez años. Esta es una señal nefasta, ya que a medida que el permafrost se descongela libera carbono y metano, lo que lo convierte en uno de los bucles de retroalimentación más peligrosos en la crisis climática, dado que el permafrost en todo el mundo contiene el doble de la cantidad de carbono que ya se encuentra en la atmósfera. De hecho, se ha demostrado que el permafrost se está descongelando 70 años antes de lo previsto.

Según un estudio de 2017, la tundra en Alaska ya se está calentando tan rápidamente que se ha convertido en un emisor neto de CO2 antes de lo previsto, en lugar de capturar carbono, como ha hecho históricamente. El deshielo se está produciendo tan rápidamente en el Ártico que las grutas son cada vez más comunes en toda la región.

Para empeorar las cosas, la extensión del hielo marino del Ártico a principios de junio estaba en un nivel mínimo récord, y el hielo podría estar en camino hacia un año de derretimiento récord en la trayectoria actual.

Subrayando la gravedad de la crisis, recientemente se ha publicado otro informe bien documentado que advierte que el fin de la civilización humana podría estar en el horizonte si no cambiamos de rumbo. En el informe, los científicos climáticos predicen el año 2050 como el año en que nos enfrentamos a una catástrofe climática completa.

Los autores predicen que “más de mil millones de personas necesitarán ser reubicadas, y en escenarios extremos, la escala de destrucción está más allá de nuestra capacidad de modelar, con una alta probabilidad de que la civilización humana llegue a su fin”.

Descubrieron que en 2050 el colapso ecológico total podría traer enormes consecuencias sociales, desde “un mayor fervor religioso al caos absoluto”. El informe advierte que los desastres ambientales catastróficos podrían dar lugar a pandemias generalizadas, migraciones forzadas desde lugares que ya no son compatibles con los seres humanos, y la propagación de la guerra por la disminución de los recursos.

El informe describe un escenario posible, en el que “los sistemas planetarios y humanos [alcanzan] un ‘punto de no retorno’ a mediados de siglo en el que la perspectiva de una Tierra en gran medida inhabitable conduce a la desintegración de las naciones y del orden internacional”.

Sería un error pensar que hay tanto tiempo antes de este tipo de colapso. Si usted vive en el delta en Bangladesh, o en Paradise (California), o en la costa del norte u oeste de Alaska, la crisis ya está sobre usted.

Tierra

Los fenómenos meteorológicos extremos provocados por la alteración del clima provocada por los humanos ya están afectando gravemente a la producción de alimentos, causando impactos en los precios de estos. Un informe estadounidense centrado en las recientes inundaciones en el Medio Oeste ilustró cómo los campos inundados por la lluvia a lo largo del Cinturón del Maíz, junto con un número masivo de ganado ahogado, son factores que contribuyen a esta situación. Es algo que se va a incrementar en el futuro.

Mientras tanto, a pesar de que la alteración del clima causada por los humanos es, en muchos sentidos, un experimento de geoingeniería que ha ido mal, la discusión en curso dentro de la comunidad científica sobre el uso de la geoingeniería para resolverla continúa en aumento.

A pesar de los claros peligros de consecuencias imprevistas, generando conflictos entre naciones, y la inmoralidad inherente a la idea de intentar controlar partes de la biosfera, algunos científicos están proponiendo estrategias como rociar aerosoles de partículas de sulfato en la estratosfera y usar barcos altos para bombear partículas de sal del océano a las nubes polares para iluminarlas con el fin de intentar volver a congelar partes calientes de las regiones polares.

Mientras tanto, expertos de 27 academias nacionales de ciencias diferentes publicaron un informe demostrando cómo la alteración del clima ya está afectando negativamente la salud de las personas a través de olas de calor e inundaciones, pero también indirectamente por cosas como la propagación de enfermedades transmitidas por mosquitos y los efectos nocivos en la salud mental.

“Hay impactos que están ocurriendo ahora [y], en el próximo siglo, el cambio climático tiene que ser clasificado como una de las amenazas más serias para la salud”, señalaba Andrew Haines, copresidente del informe del Consejo Asesor Científico de las Academias Europeas, a The Guardian.

Agua

La ya escasa población de la ballena franca del Atlántico Norte, que se encuentra en peligro de extinción, está disminuyendo, y esta disminución se ha relacionado directamente con el calentamiento oceánico, que por supuesto, está siendo causado por la alteración del clima, según un informe reciente. El calentamiento de los océanos ha causado que el suministro de alimento de las ballenas cambie de lugar, causando que tengan que viajar más lejos para encontrarlo, junto con moverlas a áreas más cercanas a las rutas de navegación que son peligrosas para ellas.

Mientras tanto, docenas de ballenas grises han sido encontradas muertas y varadas en las playas de la costa oeste, desde California hasta Canadá, causando que los científicos estadounidenses inicien una investigación sobre el inusual alto caso de mortalidad. Los científicos creen que el número de muertes es sólo una fracción del número real, ya que la mayoría de las ballenas muertas no llegan a la orilla.

“Muchas de las ballenas han estado delgadas y desnutridas, y eso sugiere que tal vez no hayan comido lo suficiente durante su última temporada de alimentación en el Ártico”, indicó Michael Milstein, portavoz de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), a los reporteros sobre el caso de mortalidad.

Además, cientos de frailecillos muertos “gravemente demacrados” han llegado a la costa de la isla de San Pablo, en las Islas Pribilof de Alaska. Se cree que han muerto de hambre por el calentamiento de las aguas en las que se alimentan por tener menos comida disponible para que se alimenten. Las estimaciones del número total de frailecillos muertos oscilan entre 3.000 y 9.000.

Un asombroso estudio publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias mostró que el calentamiento de los océanos probablemente reducirá el contenido oceánico de los peces y otras formas de vida marina en una sexta parte para finales de este siglo. El estudio advirtió que por cada grado centígrado de calentamiento de los océanos del mundo se proyecta que la masa total de animales marinos se reducirá en un cinco por ciento.

Mientras tanto, la crisis mundial del agua, estimulada por la alteración del clima, sigue desarrollándose de manera dramática. Un informe reciente advirtió que para 2030, la mitad de la población total de la India (unos 700 millones de personas, o dicho de otro modo, una décima parte de toda la población del mundo) podría carecer de agua potable adecuada (esto es, por supuesto, además de todos los otros lugares en los que el suministro de agua potable será inadecuado). El mismo informe advertía que las ciudades de Bangalore y Nueva Delhi podrían quedarse sin agua subterránea utilizable ya en 2020.

La sexta ciudad más grande de la India, Chennai, ya se está enfrentando a una escasez masiva de agua, ya que los cuatro embalses de esa ciudad se han secado recientemente. La gente está luchando mientras hace cola para conseguir agua. Muchos no pueden ducharse y los hoteles advierten a la gente sobre la escasez de agua. La mayoría de los cuatro millones de habitantes de esa ciudad ya dependen exclusivamente de los camiones cisterna del gobierno para obtener agua.

De vuelta en los Estados Unidos, el sureste de Alaska, normalmente un bosque templado con intensa lluvia, está experimentando su primera sequía extrema registrada. Esta es normalmente la región más húmeda del Estado de Alaska.

Las cosas no están mejor bajo el agua. Un crudo informe ha demostrado que el Océano Austral de la Tierra podría ser un menor “sumidero de carbono” de lo que se pensaba. De hecho, ya podría estar vertiendo más CO2 a la atmósfera del que está absorbiendo.

Además, la alteración del clima está alterando la composición de las comunidades de plancton del mundo, según otro estudio. “Se han detectado grandes cambios en la fenología de las especies, la extensión del área de distribución y la composición de la comunidad en los ecosistemas marinos”, apunta el resumen del estudio. Vale la pena recordar que el plancton proporciona un gran porcentaje del oxígeno del planeta, y los científicos estiman que proporciona entre el 50 y el 85 por ciento del oxígeno a la atmósfera terrestre. Ha habido una disminución del 40 por ciento en el fitoplancton desde 1950.

El derretimiento del hielo y la expansión térmica del calentamiento de las aguas son los dos principales factores que contribuyen a la elevación del nivel del mar, y continúan a buen ritmo.

El pueblo galés de Fairbourne está en camino de convertirse en el primer pueblo de Gran Bretaña en ser abandonado por la elevación del nivel del mar, ya que toda la población tendrá que ser reubicada. Al igual que otros que serán abandonados, el plan de reasentamiento de los refugiados sigue siendo poco claro.

Los residentes de Fairbourne están lejos de ser los únicos. Miles de comunidades a lo largo de las costas del mundo tendrán que ser abandonadas a medida que los mares sigan creciendo. En Estados Unidos, las comunidades en las que al menos el 21% de los hogares estarán en riesgo de sufrir inundaciones crónicas para 2060 incluyen Miami Beach y Key West en Florida, Hoboken y Atlantic City en Nueva Jersey, Galveston (Texas), y Hilton Head Island (Carolina del Sur).

Mientras tanto, los grandes impactos de la alteración del clima han devastado a los agricultores del Medio Oeste, que en muchos lugares ni siquiera pudieron plantar sus cultivos de primavera. Y la cuestión no es si este tipo de devastación volverá a ocurrir, sino cuándo y con qué frecuencia. Las tierras de cultivo a lo largo de esa región fueron literalmente ahogadas por semanas de lluvias implacables durante la primavera.

Esta tendencia continuó en mayo, ya que Estados Unidos tuvo oficialmente su segundo mayo más húmedo jamás registrado, según la NOAA.

Lo mismo ha ocurrido en Canadá, donde las inundaciones de una vez en un siglo han ocurrido dos años seguidos, inundando comunidades a lo largo del Atlántico canadiense y forzando a los residentes a tomar una decisión difícil: reconstruir o reubicarse.

Fuego

El Oeste Americano está listo para experimentar el humo crónico de los incendios forestales del verano, de acuerdo con un informe reciente. Sin embargo, la mayor parte de la región no ha hecho casi nada para prepararse para lo que se considera una amenaza masiva y continua para la salud humana a causa de los problemas respiratorios.

Esto no está relegado solo al oeste. Minnesota, tan lejos como está de la fuente del humo, también está experimentando ya un aumento dramático en el humo debido a los incendios forestales que acechan las Rocosas canadienses y el oeste de los Estados Unidos.

Subrayando ambas situaciones se encuentra un análisis generado por Climate Central que muestra cómo la temporada de incendios forestales de la azotada región es actualmente 105 días más larga que en la década de 1970, y está quemando seis veces el área en acres. La región también tiene tres veces más incendios de más de mil acres de tamaño que en la década de 1970.

Aire

Las temperaturas en el Círculo Polar Ártico en Alaska fueron 22°C por encima de lo normal en algunos lugares en marzo. Esto es crítico por múltiples razones, particularmente debido al hecho de que en el Ártico, el hielo funciona como parte de la infraestructura de toda la región, dado que las carreteras, las casas, los edificios y otras estructuras se construyen sobre el permafrost, y la caza de subsistencia es una forma de vida para muchos inuits. Si las tendencias actuales continúan, esa forma de vida está, de forma devastadora, en vías de desaparición.

Una ola de calor en Japón durante el mes de mayo mató a cinco personas y hospitalizó a otras 600 que sufrían de síntomas de insolación. Luego, a mediados de junio, una gran ola de calor en la India mató a docenas de personas cuando las temperaturas alcanzaron los 48,8ºC en vastas zonas del país. En una sola área, 49 personas murieron en solo 24 horas. Cabe señalar que 11 de los 15 años más cálidos registrados en la India han tenido lugar después de 2004.

En los EE UU, una ola de calor en junio en todo el oeste alcanzó los 48,8ºC, mientras se observaron máximos históricos en toda la región.

Negación y realidad

Mientras tanto, el alcance de lo que la administración Trump va a hacer para apaciguar a los partidarios de los combustibles fósiles sigue asombrando.

La administración Trump llevó a cabo recientemente uno de sus ataques más abiertos contra la ciencia climática hasta la fecha, cuando intentó evitar que un empleado del Departamento de Estado testificara sobre la crisis climática, según The New York Times. El analista de inteligencia Rod Schoonover había presentado su testimonio a la Casa Blanca para su aprobación antes de comparecer ante el Comité Permanente Selecto de Inteligencia de la Cámara para compartir sus comentarios sobre los riesgos de seguridad que la crisis climática representa para Estados Unidos. Pero, como informó The Washington Post, la administración Trump se negó a aprobar su testimonio para que se incluyera en el registro del Congreso, declarando que su análisis no se alineaba con los puntos de vista del poder ejecutivo.

Además, el Departamento de Energía de Trump rebautizó las exportaciones de gas de EE UU como “moléculas de libertad”.

De vuelta en el mundo de la realidad, en mayo, un número récord de estudiantes de todo el mundo abandonaron sus clases en medio de una huelga mundial para llamar la atención sobre la crisis climática.

Esto es bueno, ya que los datos recientes no muestran signos de que la crisis climática se esté ralentizando. De hecho, solo se está acelerando, ya que el contenido de CO2 atmosférico se ha incrementado en su segundo aumento anual más alto en los últimos 60 años. Esto hace que este sea el séptimo año consecutivo en el que el contenido de CO2 aumenta considerablemente en la ya sobrecargada atmósfera.

La NOAA también informó recientemente que este año está en camino de convertirse en el tercer más cálido jamás registrado en 140 años de registros de temperatura.

Las señales de colapso de la civilización industrial están a nuestro alrededor. Debemos prestar atención y prepararnos para vivir en el mundo que nos ha traído la perturbación climática.

Para mí y para mi comunidad, esto significa conectarme más profundamente con la Tierra, para construir resiliencia psicológica, social, espiritual y física, además de cuidar tan bien como podamos de la tierra que nos está cuidando. De esta manera, estamos trabajando para modelar a escala micro lo que se puede hacer en lo macro, incluso en medio de esta era de grandes pérdidas.

 

Por Dahr Jamail

Truthout. Traducción: Pilar Gurriarán


publicado

2019-07-17 07:00:00

Publicado enMedio Ambiente
Sábado, 13 Julio 2019 05:54

La quimera de la igualdad en el fútbol

La quimera de la igualdad en el fútbol

Llenar los estadios y tener el mayor índice de audiencia posible. Estos eran, en palabras del director del Comité de Organización de la FIFA Erwan Le Prévost, los principales objetivos para el Mundial de Francia 2019. A falta de dos días para que finalizara el campeonato, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino aseguró en una rueda de prensa que esta había sido “la mejor Copa del Mundo de la historia” y que habría “un antes y un después” de este evento para el fútbol femenino. 

En términos de audiencia, sin duda, ha sido así. En el Reino Unido, los cuatro últimos partidos disputados por la selección inglesa batieron cuatro récords consecutivos; el último de ellos, la semifinal en la que Estados Unidos eliminó a Inglaterra, no solo fue el más visto de la historia del fútbol femenino, sino también el programa de mayor audiencia de la televisión británica en lo que llevamos de 2019, con el 50,8% de la cuota de pantalla. Cerca de 59 millones de espectadores en todo el mundo asistieron a la eliminación de Brasil por parte de Francia en octavos de final y, en términos globales, más de mil millones de personas han seguido este campeonato en todo el mundo.

Si hablamos de entradas, sin embargo, el éxito no ha sido tan rotundo. A pesar de que, según Infantino, la asistencia media del torneo rondó el 75%, las fases eliminatorias apenas superaron los 18.000 aficionados. Por ejemplo, al Inglaterra-Escocia, que en el Reino Unido fue seguido por más de seis millones de telespectadores, apenas acudieron 13.000 personas de las 35.000 de capacidad que tenía el estadio. Los medios de comunicación no tardaron en señalar a la FIFA como culpable de esta baja afluencia. ¿Los motivos? Comenzaron a promocionar el Mundial de Francia una vez finalizado el de Rusia y apenas unos días antes de empezar el evento, los carteles publicitarios del aeropuerto y las calles de París anunciaban la Serie Mundial de Rugby 7 y Roland Garros, pero no había rastro de la Copa del Mundo. Además, quienes compraron sus entradas online con varios meses de antelación descubrieron que, aunque las habían adquirido a la vez, les habían asignado asientos separados; finalmente, tras miles de quejas y las denuncias de los medios, la FIFA reconoció su error y se comprometió a enmendarlo. 

What the fuck?

A pesar de ello, Gianni Infantino se mostró más que satisfecho por los resultados económicos cosechados gracias al Mundial y anunció varias medidas para seguir fomentando el crecimiento del fútbol femenino; entre ellas, la creación de un mundial de clubes y una liga mundial, elevar a 32 el número de participantes para la próxima Copa del Mundo y duplicar la inversión en este deporte durante los próximos cuatro años hasta alcanzar los mil millones de dólares. Otra cifra que dijo querer duplicar es la del premio en metálico para el Mundial de 2023, que pasará de 30 a 60 millones de dólares. También aprovechó para anunciar que incrementará el premio para el Mundial masculino de Catar; en lugar de los 400 millones que repartieron en 2018, los futbolistas recibirán 440. O lo que es lo mismo, la brecha entre hombres y mujeres se incrementará en 10 millones de dólares. 

Esta obviedad no se le escapó a una de las estrellas de la selección estadounidense, Megan Rapinoe: “A eso me refiero cuando hablo de que no nos sentimos respetadas. Alguien dijo que a la FIFA no le importa el fútbol femenino. Si realmente te preocupas igual por el fútbol masculino y el femenino, ¿vas a dejar que la brecha crezca?”. Además lamentó que, el mismo día que se iba a celebrar la final del Mundial, estuvieran programadas otras dos finales: la de la Copa América y la de la Copa de Oro (que Estados Unidos terminó perdiendo contra México). “Esta final se estableció con mucha antelación, es realmente increíble. Entonces, no, en general, no creo que estemos recibiendo el mismo respeto que la FIFA muestra a los hombres”, afirmó. 

Megan Rapinoe ya tiene experiencia en denunciar injusticias. Durante el Mundial, sus declaraciones sobre que no tenía intención alguna de “ir a la puta Casa Blanca” (“I´m not going to the fucking White House!”) si ganaban el torneo dieron la vuelta al mundo. Después las matizó o, mejor dicho, pidió disculpas por el exabrupto para que su madre no se disgustara, pero se mantuvo en la idea: “Me niego a respetar a un hombre que no merece respeto ”, dijo sobre Trump, a quien varias veces había cuestionado su forma de tratar a “los ciudadanos LGBTQ+, los inmigrantes y a los más vulnerables”. También es una de las 28 jugadoras que ha demandado a la federación estadounidense de fútbol por discriminación. A grandes rasgos, denuncian que, aunque ellas ganen más títulos (cuatro Mundiales contando con este último de Francia y cuatro Juegos Olímpicos) generen más beneficios y los índices de audiencia de sus partidos sean muy superiores a los masculinos, se les exige jugar y ganar más encuentros para, finalmente, cobrar un 60% menos que ellos. Rapinoe no solo terminó ganando el Mundial, la Bota de Oro (máxima goleadora) y el Balón de Oro (mejor jugadora del torneo), sino que coronó su participación en el torneo respaldando las protestas de los aficionados estadounidenses. Al presentar por megafonía al presidente de Francia, Emmanuel Macron, y a Gianni Infantino el público comenzó a abuchear a este último y a corear: “Equal payEqual pay!”. Cuando le preguntaron al respecto, Rapinoe respondió: “A nadie le hace daño un poco de escarnio público. Respaldo lo que han hecho”.

La punta del iceberg

Todas estas trabas con las que se están topando las participantes de los Mundiales y que sufre la mejor selección de fútbol femenino del mundo no son más que pequeñas muestras de lo que ocurre en todo el mundo. Por ejemplo, la FIFPro (el sindicato mundial de los jugadores) elaboró dos estudios para analizar las condiciones laborales de los futbolistas profesionales, hombres y mujeres. Los datos revelan que el 74% de los hombres cobra menos de 4.000 euros mensuales y el 45%, menos de 1.000, mientras que la mitad de las futbolistas no cobra nada y dos tercios de las que sí lo hacen ganan menos de 600 dólares al mes. 

Respecto a la relación con los clubes, el porcentaje de hombres que juega para un club sin tener contrato es del 8%, cifra que se eleva al 47% en el caso femenino. Además, casi todas las futbolistas son conscientes de que tendrán que terminar su carrera deportiva antes de tiempo, ya sea por querer tener hijos, por falta de oportunidades o por cuestiones económicas. Por este motivo, tres de cada diez compaginan el fútbol con otro trabajo, casi la mitad estudian una carrera universitaria y alrededor del 30% ya la ha terminado (una cifra muy alta si tenemos en cuenta que el 70% de las profesionales en activo tiene entre 18 y 23 años); este porcentaje desciende hasta el 12% en el caso de los hombres, que sí tienen la esperanza de poder vivir del fútbol.

Esto a nivel global. En Europa, según los datos de la UEFA de 2018, los mejores países para las futbolistas son Francia, Alemania, Inglaterra, Holanda, Noruega y Suecia. Sin embargo, a excepción de Alemania y Suecia, ninguno de ellos cuenta con una mujer que las represente en el Comité Ejecutivo de la FIFA. El presupuesto que el total de las asociaciones europeas destinó al fútbol femenino (infraestructuras, logística, instalaciones y sueldos) en 2017 fue de 111,7 millones de euros; solamente en salarios, el conjunto de los equipos de LaLiga gastó algo más de 900 millones durante la temporada 2017/2018. Además, el informe de Sporting Intelligence, Global Sports Salaries survey 2017, reveló que, juntas, las siete mejores ligas femeninas de primera división (Francia, Alemania, Inglaterra, Estados Unidos, Suecia, Australia y México) pagaron a sus jugadoras 35,6 millones de euros en 2017. El sueldo anual de Neymar en el PSG es de 36,8 millones. 

Las reivindicaciones exigiendo igualdad en los últimos tres años no han dejado de sucederse. En 2016, las futbolistas nigerianas protagonizaron una protesta tras ganar la Copa de África, su noveno título africano, porque les debían los subsidios y premios acordados; por clasificarse para dicho torneo les dieron 50 dólares. A cada jugador del equipo masculino se le paga 4.000 dólares por empatar y 5.000 por ganar un partido en esta misma competición. En abril de 2017 las jugadoras de la selección irlandesa denunciaron que estaban siendo tratadas “como ciudadanas de quinta categoría”. Cansadas de concentrarse con la selección sin recibir ninguna compensación económica aun teniendo que abandonar sus puestos de trabajo para hacerlo, cambiarse en baños públicos antes de los partidos o compartir la equipación con los juveniles masculinos, amenazaron con ir a una huelga que obligó a la Asociación de Fútbol de Irlanda a acordar mejoras significativas en sus condiciones de trabajo. A finales de ese mismo año, la selección danesa se negó a jugar un partido clasificatorio para el Mundial de Francia en protesta por el trato el discriminatorio que recibían por parte de su federación. A consecuencia de ello, lograron llegar a un acuerdo que incluye mejoras en las instalaciones, un salario de 700.000 dólares anuales y un seguro de salud. Y también que la UEFA impusiera a la federación una multa de 20.000 euros y castigara al equipo femenino sin participar en competiciones europeas durante cuatro años.

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