Domingo, 23 Agosto 2015 05:53

El fin de la recesión en Brasil se aleja

El fin de la recesión en Brasil se aleja

En medio de un ambiente de confianza a la baja y de inestabilidad política en alza, la economía brasileña se hundió aún más entre abril y junio de este año, según los datos publicados por el Banco Central del país esta semana, previa a la difusión del dato del Producto Interior Bruto (PIB), que se conocerá el 28 de junio.


La actividad económica de Brasil se contrajo un 1,89% en el segundo trimestre, el peor resultado desde 2009, según el indicador del Banco Central, conocido como IBC-Br. Este fue el tercer trimestre consecutivo de retracción, lo que indica que el país está en recesión.


Al escenario se suma una inflación elevada, que a final de año se prevé que roce el 9%, y el desempleo en aumento, que en julio llegó al 7,5%, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) divulgados este jueves. La tasa es la más alta para los meses de julio desde 2009 y es la séptima subida mensual consecutiva. En el sector de la industria, el empleo también cayó por sexto mes consecutivo, según el IBGE. Este semestre, el paro en las fábricas brasileñas acumula una baja del 5,2%.


Esta mezcla de malas noticias, que se suma a la falta de crédito y a la disminución de los ingresos de los trabajadores, también exige apretarse el cinturón en el presupuesto familiar. La intención de consumo de las familias ha disminuido por séptima vez consecutiva y ha alcanzado un mínimo histórico en agosto. Según datos de la Confederación Nacional del Comercio (CNC), el índice registró 81,8 puntos en agosto, un 5,9% menos que en julio. En comparación con el mismo período de 2014, el retroceso fue del 32,3%. Cualquier cifra por debajo de 100 indica insatisfacción de los consumidores.
Los resultados hacen aún más evidente el difícil camino que le queda a Brasil para reactivar la economía. La esperada recuperación parece cada vez más distante y parece no ocurrirá en 2016, como preveían los especialistas a principios de este año. Los economistas del mercado financiero ya reconocen que Brasil necesitará más tiempo para recuperarse y, por primera vez, señalan que el PIB se contraerá también en 2016.


Según el último informe Focus, del Banco Central, que se dio a conocer este lunes, el país debe de terminar el año con una disminución del PIB de más de un 2%, mientras que, para el año que viene, la expectativa ya es de una retracción de un 0,15%. La proyección del Focus, que hace un promedio de las estimaciones de más de 100 instituciones financieras, ha cambiado de una semana a otra, al compás de la crisis política que ha mantenido la actividad económica en parálisis. La semana pasada, la proyección de los bancos era de una caída del 1,97% del PIB en 2015 y de crecimiento cero el año que viene.


El banco Itaú, por ejemplo, revisó su proyección de retroceso del PIB del 0,2% a un 1% negativo en 2016, lo que demuestra cómo el sistema financiero, que a principios de este año esperaba una recuperación en este segundo semestre, proyecta un período complicado durante mucho más tiempo. Este escenario también contribuyó a la devaluación del real frente al dólar. En los últimos 12 meses la moneda brasileña se ha devaluado casi un 53%, solo superada por las monedas de Rusia y de Colombia, según un estudio realizado por la correctora TOV. La Bolsa de São Paulo alcanzó este miércoles el nivel más bajo desde marzo de 2014. El Ibovespa, el principal índice de la bolsa brasileña, cayó un 1,82%, a 46.586 puntos.


Las dificultades para adaptar el ajuste fiscal frente a un Congreso hostil explican una parte de ese cambio de postura de mercado. "Con el aumento de los conflictos políticos en el Congreso, evidentemente, el paquete de ajuste fiscal no pudo implementarse de la forma adecuada y retrasará aún más el equilibrio del presupuesto de las cuentas del Gobierno. El medicamento amargo tendrá que tomarse aún durante más tiempo", explica Antonio Carlos Porto Gonçalves, profesor de la Fundación Getúlio Vargas


Para el especialista, la esperanza de que la economía se enderezase de nuevo, con la llegada del ministro de Hacienda, Joaquim Levy, a principios de este año, duró poco. "Nos damos cuenta de eso si analizamos el propio comportamiento del Ibovespa, que fue recuperándose al principio del año, pero que, ante los enfrentamientos políticos, retrocedió significativamente en los últimos meses. Brasil está muy sin mando, muy dividido. Hacía tiempo que el país no afrontaba una situación de estas", agrega Gonçalves.


El equilibrio de las cuentas será más prolongado de lo previsto, la fuerte caída de la popularidad de la presidenta Dilma Rousseff y las manifestaciones que piden su salida también contribuyen a que el clima de incertidumbre solo aumente. Todos estos factores, según José Kobori, profesor de Finanzas del instituto universitario Ibmec/Brasilia, repelen las inversiones y retrasan aún más la reanudación del crecimiento de la economía.


"Los empresarios se resisten, no quieren hacer inversiones. La ausencia de crecimiento no es más que esta falta de inversión. El Gobierno está pasando por una tormenta perfecta, junto con inestabilidad política y una máquina inflada de costes", explica.


La confianza de los empresarios de la industria brasileña, por ejemplo, permaneció baja en agosto, según la Confederación Nacional de la Industria (CNI). Según el Índice de Confianza Industrial (ICEI), el pesimismo de los empresarios se propaga por industrias de todos los segmentos y tamaños. Este mes el índice registró solo 37,1 puntos en una escala de 0 a 100.
Para Kobori, la falta de señales de que los conflictos políticos cesarán a corto plazo compromete cada vez más el futuro. "Lo que vemos es que la oposición quiere ver al Gobierno de Dilma Rousseff sangrar y no quiere llegar a un acuerdo para poner en marcha medidas para impulsar el ajuste", explica.


El lunes, el ministro de Comunicación Social, Edinho Silva, reconoció el escenario de dificultad que enfrenta el país, culpó la situación internacional y dijo que varios países pasan por este proceso de superación desde la crisis de 2008. "Es necesario romper el clima de pesimismo". "Se están tomando las medidas para superar este ambiente en breve. En una situación viable, nos cabe creer en la fuerza y el potencial de nuestro país. Tenemos que ser optimistas para superar las dificultades", afirmó.

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Miércoles, 19 Agosto 2015 07:10

China: adentrarse en las sombras

China: adentrarse en las sombras

La economía china es un laboratorio único para estudiar la evolución de una economía capitalista. Procesos que tardaron siglo y medio en otros países se han llevado a cabo en unos cuantos años en China. Desde el triunfo de la contrarrevolución en los turbulentos años ochenta y el inicio de las reformas, hasta este periodo de crisis y reacomodos estructurales, el proceso de acumulación en China ofrece lecciones importantes que permiten reinterpretar el pasado de la economía capitalista mundial. Especialmente importante es la información que nos proporciona la evolución de su sistema financiero.


La reciente devaluación del yuan es un signo de que las autoridades chinas toleraron mal el dato sobre la caída de 8.3 por ciento en las exportaciones del gigante asiático anunciado la víspera. El crecimiento del PIB se ha desplomado y hoy no debe ser superior a 5 por ciento (el dato oficial de 7 por ciento es poco confiable y la reducción es mayor).


En realidad, la devaluación es una confesión de que el muy anunciado cambio del modelo de crecimiento para dar más importancia al mercado doméstico ha fracasado. El consumo doméstico no despega porque en el modelo capitalista chino la explotación de la mano de obra y los salarios miserables siguen siendo una fuente clave de rentabilidad.


En 2009, cuando la crisis mundial se intensificaba, el banco central chino lanzó un paquete de estímulo de más de 4 mil millones de yuanes para apuntalar el crédito. Desde esa fecha, la adicción al crédito se ha hecho cada vez más intensa y hoy se necesita cada vez más crédito para generar menos crecimiento. Entre 2007 y 2014 el crédito como proporción del PIB pasó de 130 a 200 por ciento. La contraparte de esta expansión en el crédito es un endeudamiento desmedido por parte de casi todos los agentes en la economía china. Sin embargo, el crecimiento siguió su tendencia a la baja.


El desarrollo del sistema bancario en China sigue un camino tortuoso. Por un lado los bancos comerciales están sujetos a una reglamentación que se antoja severa. La restricción más importante es que los bancos no pueden otorgar préstamos por encima de 75 por ciento de sus depósitos. Pero esta restricción ha comenzado a frenar el crédito, sobre todo ahora que los bancos comerciales compiten con las instituciones del llamado sistema de bancos sombras. Mientras este sistema nació hace más de tres décadas en Estados Unidos y Europa, en China su desarrollo comenzó en 2000, pero su crecimiento ha sido rápido. La definición del sistema de bancos sombras es algo imprecisa, pero incluye operaciones muy importantes: préstamos por cuenta de terceros, créditos por empresas que no forman parte del sistema financiero, garantías y aceptaciones bancarias, transferencias de beneficios de fideicomisos y, desde luego, un abanico de operaciones con derivados financieros sin registro en los estados financieros de bancos y otras instituciones.


Aunque los bancos sombras no están sujetos a la regulación del sistema formal, dicha reglamentación obliga a que las operaciones sombras pasen a través de la banca formal comercial. Por eso se puede afirmar que las operaciones en la sombra son en realidad un disfraz de créditos otorgados por los bancos del sistema convencional. El sistema sombra es, desde este punto de vista, una fuente de operaciones y un canal de crédito que el banco central no puede controlar. De frenar y sujetar este sistema paralelo, la economía china sufriría una contracción todavía más severa.


El tamaño del sistema sombra en China es pequeño: sus activos representan 31 por ciento del PIB (en Estados Unidos e Inglaterra esos activos alcanzan 150 y 648 por ciento, respectivamente). Pero una lección de la historia de los sistemas bancarios y financieros es que los bancos convencionales y los bancos sombras mantienen relaciones simbióticas. Mientras las instituciones sombra necesitan los canales de los bancos formales, éstos mantienen niveles de exposición significativos en las operaciones del sistema sombra. Para mejorar su competitividad, los bancos formales sirven de cortina para el sistema sombra.


El crecimiento en China se ha ralentizado y el panorama de la economía mundial no indica que sus mercados vayan a crecer como lo hicieron en el pasado. Mantener tasas de rentabilidad adecuadas será cada vez más difícil. Desde muchas direcciones se incrementará la presión para liberalizar más el sistema financiero y bancario en China. El paso inmediato es la introducción de reformas que permitan incrementar la profundidad del sistema bancario sombra. La especulación, la sobreinversión y la aparición de burbujas se van a incrementar.


En su idolatría de la rentabilidad, el sueño de un capitalista es obtener ganancias sin pasar por un proceso productivo real. China no es una excepción. Es un sueño de difícil realización, pero hace tiempo que los capitalistas descubrieron que la gallina de los huevos de oro vive en un espacio donde los sueños se hacen realidad: es el ecosistema de las sombras y de la especulación.


Twitter: @anadaloficial

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La bolsa de China se desplomó 8.5%, la mayor pérdida diaria desde 2007

La bolsa de China se desplomó 8.5 por ciento, su mayor pérdida diaria en más de ocho años, con lo cual se agota la recuperación propiciada por el gobierno en medio de una toma de ganancias, las preocupaciones sobre la salud de la economía y los temores a que Pekín ponga fin a la postura de políticas monetarias más laxas.


El pasado 7 de julio los tres principales indices de China retrocedieron más de 7 por ciento, a pesar de las medidas que el gobierno anunció para estabilizar el mercado. En esa fecha la autoridad bursátil local comunicó que había una sensación de pánico en el ambiente financiero.


El desplome de hoy ocurrió pese a que el primer ministro chino Li Keqiang expresó que su país tenía confianza y capacidad para lidiar para los riesgos y desafíos de su economía.


El índice CSI300, que recoge las mayores compañías cotizadas en Shanghai y Shenzhen, cayó 8.6 por ciento, hasta 3 mil 818.73 puntos, mientras el Shanghai Composite se contrajo 8.5 por ciento, hasta 3 mil 725.56. Las caídas fueron las mayores desde el 27 de febrero de 2007.


No quedó claro de inmediato qué causó el severo golpe de la sesión vespertina. Al mediodía, los dos índices registraban pérdidas en torno a 2.5 por ciento.


La reciente recuperación ha sido rápida y fuerte, así que es necesario una corrección técnica, declaró Yang Hai, estratega de Kaiiyuan Securities.


El analista dijo que el detonante fue un mercado estadunidense lento, en medio de mayores expectativas de un aumento de las tasas de interés de la Fed. Lo anterior, junto con el aumento de los precios del porcino en China, extiende las preocupaciones de que ese país se abstendría de flexibilizar más sus políticas monetarias. Las caídas afectaron a casi todos los valores.


Los mercados globales se vieron arrastrados por China y su desempeño económico; el chino cayó a su mayor ritmo desde 2007, debido a especulaciones de que el gobierno retiró su apoyo al sector financiero con el fin de evaluar la estabilidad de los mercados accionarios a corto plazo.


Por otro lado, en Estados Unidos se dieron a conocer datos económicos como las órdenes de bienes durables de junio, las cuales crecieron 3.4 por ciento respecto a mayo desde la contracción 2.1 por ciento del periodo anterior; el dato resultó mejor al esperado. En Nueva York las acciones cerraron con pérdidas: el Dow Jones cedió 0.73 por ciento, el Nasdaq, 0.96 y el Standard and Poor's 500, 0.58 por ciento.

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Sábado, 30 Mayo 2015 07:10

Cambio climático: armando la trampa

Cambio climático: armando la trampa

Aumenta el caos climático, con tormentas feroces fuera de tiempo y lugar, inundaciones donde no las había, sequías interminables, olas de frío o calor extremo, todo con impactos terribles para la gente común y peores para los más vulnerables.
Sus causas están claras: la expansión del modelo industrial de producción y consumo basado en combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón), principalmente para generación de energía, sistema alimentario agroindustrial y urbanización salvaje. Urge cambiar el modelo y reducir drásticamente la emisión de gases de efecto invernadero, única solución real. Pero con el poder económico de las industrias beneficiadas y los enormes subsidios que reciben de los gobiernos –a quienes retornan el favor apoyando sus campañas políticas– cambiar o reducir realmente no está en la agenda.


En lugar de ello, están armando una trampa global para seguir con sus negocios como siempre, aparentando que hacen algo para enfrentar la crisis. Su apuesta de frontera es la geoingeniería: manipular el clima para tapar el sol y bajar la temperatura, remover los gases de la atmósfera por medios tecnológicos y enterrarlos en fondos geológicos, cambiar la química de los oceános, blanquear las nubes, entre otras. Serían nuevas fuentes de negocios: seguir calentando el planeta y vender la forma de enfriarlo.


Como todo en geoingeniería es de alto riesgo, razón por la cual está bajo una moratoria en Naciones Unidas, la maniobra es comenzar por algunas técnicas, para luego legitimar el paquete. Las que empujan ahora, ante la inminencia de un nuevo acuerdo global sobre el clima que se prevé tomar en París en diciembre 2015, se llaman CCS y BECCS, por sus siglas en inglés, en castellano captura y almacenamiento de carbono y bioenergía con captura y almacenamiento de carbono. Ambas vienen de la industria petrolera, que no las usa porque no son económicamente viables.


No es cualquier industria, es la más poderosa del globo. De las 12 mayores empresas del planeta, ocho son de petróleo y energía, dos son comerciantes de alimentos y dos fabricantes de automóviles (Fortune, 2015). Son los sectores que según expertos son los principales causantes del cambio climático. Sólo 90 empresas de petróleo, energía y cemento (la mayoría privadas) son responsables de dos tercios de los gases de efecto invernadero emitidos globalmente desde 1850 (R. Heede, 2014)


Las industrias de petróleo y energía manejan una infraestructura de 55 billones de dólares en todo el planeta. Tienen reservas aún no explotadas estimadas en 25-28 billones de dólares. Un reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI, mayo 2015) agregó que los gobiernos subsidian a esas industrias con 5.3 billones de dólares anuales, o como calculó el diario británico The Guardian, 10 millones de dólares por minuto, durante todos los días del año 2015. Un monto mayor que los gastos de salud sumados de todos los gobiernos del mundo.


La suma estimada por el FMI incluye subsidios directos e indirectos, como los enormes gastos de salud y ambiente imputables al uso de combustibles fósiles. El informe fue contestado por fuentes empresariales, alegando que son subsidios al consumo y que otros combustibles también tienen impactos. Pero aún restando lo que le disputan, se trata de cifras exorbitantes para las empresas más contaminantes y ricas del planeta. La reforma privatizadora de la energía en México, contribuye también a subsidiarlas.


Obviamente, la industria no va a renunciar a sus inversiones y tampoco a los subsidios. Por eso, la geoingeniería es para ellas una solución perfecta: seguir calentando el planeta y cobrar por enfriarlo.


A la captura y almacenamiento de carbono (CCS) le llamaban antes Enhanced Oil Recovery (recuperación mejorada de petróleo). Se trata de inyectar dióxido de carbono (CO2) a presión en pozos de petróleo explotados, empujando las reservas profundas hacia la superficie. No se usa porque es cara y lo extraído no compensa la inversión.


Ahora, con el mágico cambio de nombre a CCS, afirman que al dejar el CO2 en los pozos, se retira de la atmósfera y es una medida contra el cambio climático –que debe recibir créditos de carbono. Sostienen que así contrarrestan emisiones de carbono de actividades contaminantes y el resultado dará emisiones netas cero. Con BECCS serían incluso emisiones negativas, porque se plantan al mismo tiempo extensos monocultivos de árboles u otras plantas, que absorban carbono y así la suma daría negativo.


No hay ninguna prueba de que funcionen y los riesgos ambientales, sociales y de salud de intentarlo son muy altos: no hay certeza de que el CO2 permanezca en el fondo, el escape es tóxico para plantas, animales y humanos, contamina mares y acuíferos. Las grandes plantaciones son una pesadilla, hay movimientos contra ellas en todos los continentes, compiten con la producción alimentaria, por tierra y agua, desplazan comunidades, devastan ecosistemas.


Además, instala una nueva forma de acaparamiento de tierras, ahora subterránea, ya que no todos los terrenos son aptos para almacenar carbono. Es muy preocupante que empresas y gobiernos promotores de CCS ya han elaborado Atlas de almacenamiento geológico de CO2, que facilitarán ese acaparamiento. Existen para Norteamérica, Europa y México, éste último financiado por la Secretaría de Energía.


Shell ya está diciendo que se debe pagar a las petroleras para salvar al planeta del cambio climático con CCS y BECCS. Sería el colmo de la perversión: pagar a los culpables del caos climático, para que extraigan más petróleo y encima cobren por seguir contaminando.

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América Latina busca salir de la gran desaceleración

Durante la década pasada, Latinoamérica ganó un buen número de partidas en el gran juego de vasos comunicantes de la economía global. La región creció con fuerza a lomos del boom de las materias primas. La lluvia de capitales extranjeros sirvió para taponar las viejas grietas en las cuentas públicas. Florecían nuevos puestos de trabajo y el ensanchamiento de una incipiente clase media encarnaba la promesa del fin de la pobreza para más de 150 millones de personas. Pero los vasos han ido cambiado de posición. En 2015 el crecimiento volverá a menguar por quinto año consecutivo hasta quedar por debajo del 1%, según los pronósticos del Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional (FMI). El argot económico, tan dado a colocar etiquetas con cada cambio de ciclo, ya tiene un nombre para estos tiempos: la Gran Desaceleración.


Ha desaparecido del tablero el maná de las materias primas a precios altos. La gran culpable es China, una de las fichas más potentes del juego. Ha bajado el ritmo de bombeo para su industria y su próxima misión es engordar su mercado interno. La locomotora asiática ya no será la palanca para las exportaciones épicas de años pasados. Mientras, Japón y Europa aún están encontrando el pulso en sus muñecas y parece que la onda expansiva de la revitalización de la economía estadounidense, cada vez más autosuficiente, alcanzará solo a los vecinos más cercanos.


Tres de las primeras potencias de la región –Brasil, Argentina y Venezuela– cerrarán el año en negativo


El vaso latinoamericano está ahora medio vacío. Las previsiones en el horizonte cercano apenas superan el 2%, una coyuntura que también ha sido bautizada con otra etiqueta: la Nueva Normalidad. Recuperar la senda del crecimiento vigoroso es un camino incierto y lleno de obstáculos. Las fórmulas aplicadas en el pasado dan síntomas de agotamiento. Ya no basta con ser el granero y el pozo petrolífero del mundo. Los analistas coinciden en que será necesario un paso adelante. Complementar sus motores exportadores con nuevos nichos de crecimiento basados en un dinamismo mayor de sus economías domésticas. Una tarea complicada si por el camino no se logra incluir dentro del sistema a los 130 millones de trabajadores –casi la mitad fuerza laboral de la región– que están en la sombra de la informalidad y reducir la enorme brecha de pobreza y desigualdad. Para cerrar el nuevo círculo de malabares no habrá que perder tampoco de vista el equilibrio de las cuentas públicas y elevar la productividad en el mercado de trabajo. Mejorar y extender el sistema educativo y apostar por la innovación y la tecnología para competir con más habilidad en este mundo de vasos comunicantes.


La nueva brecha Norte/Sur


En el nuevo paisaje, esa nueva normalidad, aparece marcada una línea divisora que atraviesa los 22 millones de kilómetros cuadrados –el 10% del PIB mundial repartido en una treintena de países– de la región. La brecha separa a las economías exportadoras de materias primas de las demás. Las commodities llevan deslizándose por una pendiente desde mediados del año pasado. El petróleo se ha desplomado casi 50%. Los metales han caído otro 20% y los cereales, un 17%. Esta división coincide además con una distribución geopolítica de Norte/Sur. "Se ve una dualidad entre productores, conectados a China, que en su mayoría están en Sudamérica y crecen a tasas más bajas; y no productores, con más peso de las importaciones y conectados con EE UU", apunta Samuel Pienknagura, economista investigador del Banco Mundial.


Tres de las primeras potencias de la región –Brasil, Argentina y Venezuela– cerrarán el año en negativo. Brasil atraviesa la peor recesión en más de dos décadas, con aumentos de su deuda pública y el crédito atascado. Venezuela caerá un 7% ahogado por su alta dependencia del petróleo, severos problemas de abastecimiento y la inflación más alta del mundo. Y Argentina, el tercer exportador de soja del mundo, vive enfangado en una disputa con sus antiguos acreedores.


En la parte alta de la balanza se coloca México, que pese a su condición de potencia petrolera, superar la media de crecimiento de la región espoleado por el tirón de la demanda de EE UU. Esta misma inercia favorecerá a los países de América Central y Caribe, que aprovecharán también la rebaja en la factura de sus importaciones de crudo (entre tres y cuatro puntos del PIB solo este año, según el FMI), además de recibir a los turistas estadounidenses con los bolsillos cargados de dólares fuertes dispuestos a dejarlos en las playas del Caribe.


Amortiguadores


La recuperación estadounidense y la anunciada subida de tipos por parte de la Reserva Federal –prevista para junio– se traducen también en serios contratiempos. Los seis años de dieta blanda en la política monetaria de EE UU sirvieron de incentivo para el viaje de importantes flujos de capital rumbo a los puertos latinoamericanos con jugosas rentabilidades. Pero el dinero ha empezado a tomar el camino de vuelta y la proverbial susceptibilidad de los inversores se ha traducido en una fuerte volatilidad en gran parte de los mercados de deuda, divisas y renta variable. Especialmente en las plazas más globalizadas como Brasil y México. "La mejor protección es actuar con mucha anticipación. Los bancos centrales de la región tienen que empezar a subir tipos ellos también para no perder competitividad en sus mercados de bonos y, con ello, reducir la sangría de divisas. Por supuesto, el ajuste tiene que ser mayor en aquellos países que más las bajaron, como México o Chile", aconseja Alfredo Coutiño, economista-jefe de Moody's Analytics para América Latina.


La fortaleza del dólar ha provocado además que en el baile cambiario la mayoría de las monedas hayan caído unos cuantos escalones –una depreciación de en torno a un 20% de media– en lo que va de año. Este abaratamiento puede servir como revulsivo para las exportaciones, pero tiene su reverso tenebroso en la presión al alza de la inflación, uno de los viejos fantasmas del continente.


Cuidar la salud de las cuentas públicas


Pese a las turbulencias que se avecinan, en términos generales, la región presenta unos cimientos robustos. "Con respecto a 1990, las economías latinoamericanas están más protegidas frente a los choques externos. Han aprovechado los años de bonanza para recomponer sus pasivos, pagar desdolarizar su deuda externa, financiar su déficit con flujos de inversión extranjera y acumular reservas", explica el analista del FMI Hamid Faruqee. Las sacudidas de la crisis financiera de 2008 agitaron las columnas, pero los termómetros más fiables, como la deuda pública y el déficit, se mantienen en niveles contenidos. Solo se acerca al rojo la balanza por cuenta corriente –el equilibrio entre entradas y salidas– de algunos exportadores de materias primas como Colombia (-5%) y Brasil (-3,9%)–.


La región ensanchó la manguera del gasto como medicina ante la última crisis. Pero esa bala parece difícil que puedan volver a utilizarse. "América Latina va a tener que afrontar el inicio del final de la era del dinero barato y abundante", resume el analista de Moody's. El peso el gasto público en la región es reducido, en gran medida por los agujeros en los sistemas de recaudación fiscal de la mayoría de los países. La media en Latinoamérica es del 30%, por el 41% de la OCDE.


Inversión en infraestructuras y educación


"Hay que invocar más que a la austeridad, a la selectividad. Se trata de que el Estado haga un gasto productivo en capital humano y establecer un entorno para la actividad privada más efectiva, con más incentivos para la innovación. Cada país debe encontrar sus nichos, sus motores domésticos para crecer", dice Samuel Pienknagura, investigador del Banco Mundial. El apartado de las infraestructuras es una de las vetas. La inversión en este campo ha sido una de las grandes olvidadas –apenas un 3%– durante la época de bonaza. Industrias pujantes, como la automotriz en México o la textil en Colombia, también marcan el camino. "La clave para salir de la mediocridad está en acelerar reformas que produzcan cambios estructurales profundos para que se conviertan en polos de atracción para la inversión. Entre las reformas de mayor impacto económico están: energética, financiera, fiscal, educativa, y laboral", apunta Moody's.


La Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas (CEPAL) lleva tiempo alertando de que es la región del mundo con un mayor desajuste entre la oferta y la demanda de competencias en el mercado laboral, lo que desencadena a su vez una elevada informalidad. Apostar por mejorar los sistemas educativos significa, por tanto, avanzar hacia un crecimiento más inclusivo, capaz de reducir los niveles de pobreza y desigualdad. Pese al aumento significativo en los últimos años tanto en inversión como en acceso, el gasto público por un estudiante de secundaria representa el 18% del PIB per cápita, mientras que la media de la OCDE es del 26%. América Latina es la segunda región más desigual del planeta solo superada por África Subsahariana. La batalla contra la pobreza ha registrado estos años un estancamiento tras una tímida mejora en última décadas de los 90 y los 2000 según el CEPAL. El porcentaje de personas con ingresos inferiores al umbral de la pobreza supera el 28% desde hace tres años.

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EE UU sufre la tercera caída del PIB desde la Gran Recesión

La actividad económica en Estados Unidos sufrió en el primer trimestre una contracción del producto interior bruto de casi un 0,2% respecto al último trimestre (un 0,7% en tasa anualizada). El rendimiento de la mayor potencia del mundo es peor del anticipado hace un mes, cuando se dio una expansión a una tasa anualizada de solo el 0,2%, lo que equivale a un estancamiento en tasa trimestral. La debilidad del crecimiento en el arranque de 2015 podría, por tanto, justificar que la Reserva Federal aplace hasta septiembre la primera subida de tipos de interés en nueve años.


Es la tercera vez que la economía de EE UU se contrae desde junio de 2009, tras el fin de la Gran Recesión. Sucedió en el primer trimestre de 2011 coincidiendo con el estallido de la crisis de la deuda soberana en EE UU y después en el primer trimestre de 2014, cuando el producto interior bruto retrocedió un 3% en tasa anualizada por el efecto de las intensas nevadas. Esta vez el invierno no fue tan severo pero jugaron en contra el bloqueo en los puertos en la costa Oeste de EE UU y la apreciación del dólar en el sector exportador.


El motivo de esta revisión a la baja es doble. Por un lado, las empresas están acumulando menos inventarios de lo esperado, lo que podría indicar menos demanda, e invierten menos en estructuras, reflejo de las dificultades de las petroleras por la caída del precio del crudo. Por otro, las exportaciones cayeron un 7,6% mientras que las importaciones subieron un 5,6%. El consumidor, entre tanto, se muestra cauto. El incremento del gasto fue del 1,8%, la mitad que en el segundo semestre de 2014, pese a los ahorros del lado de la gasolina y al incremento del empleo.


El dato publicado es ligeramente mejor que la contracción del 0,9% que anticipaba Wall Street. Pero el giro que dio la actividad económica en solo tres meses es importante, cuando se compara con el crecimiento del 2,2% en tasa anualizada registrado en el cuatro trimestre de 2014 y especialmente con el 5% del tercero de 2014. El indicador está sujeto aún a una segunda revisión para que sea definitivo. La previsión es que la economía repunte en el segundo trimestre y vuelva a crecer, aunque no se espera que lo haga a un ritmo anual superior al 2%.


Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, dijo el pasado viernes que espera que este paso atrás sea "transitorio" y proyecta que la economía crecerá a un ritmo moderado el resto del año. Pero aunque se mostró optimista, también dijo que el próximo paso en el proceso para normalizar la política monetaria se dará cuando esté convencida de que la economía y el mercado laboral pueden aguantar el encarecimiento del precio del dinero. También quiere estar segura de que la inflación volverá al nivel del 2% en el medio plazo

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Por debajo del potencial


Aunque en el seno de la Fed dan por hecho que la subida de tipos es inevitable y que sucederá este año, la mayoría de los miembros no termina de entender cómo tras seis años de recuperación, la economía de EE UU sigue mostrándose tan vulnerable. La Reserva Federal de Atlanta no cree que el crecimiento en el segundo trimeste supere el 1%, dos puntos porcentuales por debajo del potencial. La semana que viene se publicará el dato de empleo de mayo, que será determinante para ver si se descarta la reunión de junio para el alza.


Yellen insiste que la decisión se adoptará en base a los datos disponibles en cada reunión. Los tipos llevan estancados en el 0% desde diciembre de 2008. El primer paso, por tanto, sería más bien simbólico porque en la práctica no cambiará mucho las cosas. Es posible que antes de acabar del año se produzcan dos alzas si la economía avanza como se espera. El vicepresidente de la Fed, Stanley Fischer, decía esta semana sin embargo que el proceso de normalización será "lento" y "gradual". Anticipa que llevará tres o cuatro años llegar al 4%.


La próxima reunión de la Fed está prevista para el 16 y 17 de junio. Incluye, como la de septiembre, rueda de prensa de Janet Yelle al concluir. Hay otra en julio, pero esta sin intervención de la presidenta de la Reserva Federal, que este año además no tiene previsto participar en el simposio de banqueros centrales que se celebra en agosto en Jackson Hole. El acta de la última reunión a final de abril, refleja que una buena parte de los miembros opina que aún es pronto aún para marcar el inicio del proceso hacia la normalidad monetaria.

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“En todas las naciones hay un déficit democrático”

En su reciente paso por Bogotá, el investigador en temas urbanos David Harvey, dictó conferencias y sostuvo conversaciones con diferentes grupos sociales. Aprovechamos la ocasión para que el profesor Carlos Torres de la Universidad Nacional lo entrevistara para el periódico desdeabajo. Aquí su diálogo.

da. ¿Por qué decide después de su larga trayectoria académica y política venir a Latinoamérica y específicamente al Ecuador a trabajar con el Cenedet?
DH. Fui a Ecuador pues me ofrecieron la posibilidad de participar del proceso de investigación del Cenedet. Me pareció importante poder construir un mejor conocimiento y entendimiento de los procesos que las ciudades latinoamericanas enfrentan hoy, considerando además que éstas son el escenario de innovaciones que actualmente no ocurren en otros lugares.

da. ¿Qué buscan desde el Cenedet con el desarrollo de la investigación que planteada sobre los cambios de matriz productiva y de formas de acumulación de capital en el Ecuador?
DH. Ecuador en este momento busca generar alternativas para no depender exclusivamente de políticas extractivistas. En ese sentido idean proyectos de re-industrialización a partir del principio de construir una economía basada en el conocimiento y no en la simple exportación de materias primas o productos agrícolas. Ahora bien, la forma de construir dicha economía es aún una pregunta abierta. Dentro del Cenedet hay un grupo de trabajo concentrado en el estudio de opciones de industrialización y re-industrialización basadas sobre este principio. Este grupo de trabajo investiga, asimismo, los impactos que estas alternativas de industrialización pueden tener sobre las poblaciones que rodean las áreas elegidas para adelantar dichos procesos.

da. Para usted, ¿cuál es rol que deben cumplir las ciudades de Latinoamérica en la actual dinámica geopolítica del capitalismo?
DH. Preferiría contestar esta pregunta desde una perspectiva global. La acumulación de capital en el mundo se sirve cada vez más de la urbanización como una forma de perpetuar el modelo capitalista. Esto es visible en China, por ejemplo, que salió de la recesión de 2008 muy pronto gracias a un proceso de urbanización muy acelerado. En Latinoamérica vemos señales de dinámicas similares allí donde se reconstruyen ciudades reabsorbiendo el capital y perpetuando la riqueza y el poder de pequeñas oligarquías.

Las estadísticas demuestran que la riqueza global está concentrada en los bienes inmuebles, y el objeto de gran parte de la construcción es acumular riqueza y no responder a las necesidades de la población. Siguiendo esta lógica crean megaproyectos u obras de infraestructura no directamente relacionadas con necesidades de la población y que brindan grandes oportunidades de ganancia, como por ejemplo el mundial de fútbol del Brasil, donde con el uso de platas públicas inclusive fueron hechas obras que no beneficiaron a la población. No deja de ser curioso como allí, en un país tan apasionado por el fútbol, la misma gente tomó la iniciativa de expresar su descontento. Así pues, el rol de la urbanización a nivel global se conecta más y más con las dinámicas de acumulación del capital. Dicha dinámica no sólo impulsa el crecimiento económico de países como China (donde el 50 por ciento del crecimiento económico está ligado a la urbanización), sino también de países que han sido proveedores de materia prima para sus procesos de urbanización, como por ejemplo Chile o Perú.

da. ¿Qué opinión le merecen las relaciones campo ciudad frente a la fase actual de acumulación y las diferencias que dichas relaciones tienen en los países del centro capitalista respecto de los países que componen su periferia?
DH. Henry Lefebvre sostuvo en los años 60 que nos dirigíamos hacia un patrón de urbanización global donde desaparecería la distinción entre lo rural y urbano, donde el campesinado no podría resistir la industrialización de la agricultura y la absorción de sus formas de vida por parte de las ciudades. Creo que esto ha sido en parte corroborado. Sin embargo en regiones del mundo como Latinoamérica, aún subsisten comunidades indígenas en contextos urbanos y en claras situaciones de riesgo.

Creo que es necesario entender esta dinámica y ver cómo nos posicionamos con respecto a ella. Si bien la industrialización de la agricultura ha afectado la capacidad del campesinado de vivir autónomamente, la pregunta es cómo el campesinado y las poblaciones indígenas pueden subsistir. No creo que sea posible detener los procesos globales de urbanización y por esto he adoptado el concepto de desarrollo geográfico disparejo.

A mi juicio hay dentro de la dinámica capitalista un desarrollo geográfico disparejo. Las diferencias en términos de desarrollo no se refieren solo a la distinción rural y urbana. Dentro de las ciudades vemos patrones de segregación que pueden generar distinciones de dimensiones similares a ésta. Partiendo de este hecho surge el concepto de desarrollo geográfico disparejo. La tarea es entender cómo los campesinados y las comunidades indígenas pueden mantener la capacidad de vivir como lo desean. En Quito, por ejemplo, hay 60 comunidades indígenas dentro del tejido urbano. Y hay un gran trabajo en el Cenedet sobre qué figuras, legales, culturales y económicas, pueden adoptarse para preservar su autonomía. Otro ejemplo es El Alto en Bolivia, campesina en un 80 por ciento, ciudad emprendedora y comercial que tiene una forma de vida muy distinta a la que domina en La Paz. En Ecuador, para enfatizar, Otavalo es una ciudad con un alto porcentaje indígena dentro de una estructura urbana. Entonces, la idea es mantener estas formas y transformarlas de manera que no terminen amalgamándose con el tejido capitalista sino que sean portadoras de una forma de desarrollo distinta.

da. ¿Cuáles son los retos de la política pública en los procesos de construcción de ciudad, especialmente con respecto al concepto de participación?
DH. Creo que en todas las naciones hay un déficit democrático. Mientras por un lado se habla de participación sabemos que en muchos casos ésta es un fraude y que las decisiones se toman por parte de pocos. La participación ha sido envuelta por un clima de indiferencia y solo episodios aislados llaman la atención, como ha sucedido en Brasil o en Turquía. La pregunta es si hay alguna forma de superar este cinismo. Lo que pase con Siryza en Grecia, y Podemos en España, puede ser muy importante pues pone en duda el tema de la democracia participativa y desafiará regímenes que pretenden ser democráticos cuando en realidad no lo son. Sin embargo hay que tener en cuenta que estas movilizaciones tienen un tinte también populista, lo cual es peligroso. Existen hoy en día corrientes fascistas en boga. En Grecia, Golden Dawn dice que Siryza fracasará y ellos tomarán el poder. Le Pen en Francia toma fuerza y actualmente hay un gobierno fascista en Hungría. Creo que la izquierda debe ser muy fuerte y activa en demostrar que hay una política secular y democrática diferente, posible.

da. ¿Cómo vislumbra usted el futuro de la ciudad y qué debemos hacer para garantizar la materialización del derecho a la ciudad?
DH. Hay una frase de Balzac que me gusta mucho. Dice: "La esperanza es una memoria que desea". Creo que estamos viendo mucha memoria ahora. Y creo que es hora que las poblaciones se acerquen a lo que desean. Creo que es posible para la gente cambiar y cambiar su mundo. Me gusta la idea del derecho a la ciudad porque trata no de tener acceso a lo que es la ciudad, sino del derecho a cambiar la ciudad de acuerdo a los propios deseos. La esperanza que yo cultivo es que la gente salga de lo que son las imposiciones de un Estado cínico y alienado que se manifiesta a menudo con salidas de rabia y furia. El reto es comenzar a preguntarnos cómo podemos cambiar el mundo para que sea decente para quienes lo habitamos.

Publicado enEdición Nº 212
Lunes, 20 Abril 2015 19:21

De lo ilegal en las empresas

De lo ilegal en las empresas

Los casos sobre actos ilegales de grandes empresas nacionales e internacionales que las superintendencias y organizaciones sociales han dado a conocer recientemente, son tan abundantes que no se alcanzaría ni siquiera a enumerar todas las que conciernen únicamente al sector industrial.

 

Precisamente, este sector es quien está en boca de todos en este momento por los cuatro indignantes carteles que en menos de un año la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), ha develado gracias al uso de un nuevo mecanismo para dar con los implicados, la "delación". Utilizada en más de "50 naciones" (según Semana.com), la delación consiste en otorgar beneficios a las empresas que, en palabras de la SIC, "confesaran su colaboración, y aportaran pruebas sobre la existencia, funcionamiento y seguimiento" de dichos carteles. Es decir, las mismas empresas que en su momento y por un largo periodo se aliaron para proteger y aumentar el nivel de ingresos que la libre competencia les reduce, al "colaborar" con la SIC pasan a "zapearse", como se dice coloquialmente, delatándose unas con otras. A cambio, quienes "delatan" se les exime de penas según sea la importancia de su participación. Hasta el momento abrían posibles exoneraciones con 100, 50 y 30 porciento, ojalá entre estos no estén las empresas que una posición dominante en el mercado.

 

Los actores y su puesta en escena

 

A inicios del nuevo milenio, un selecto grupo de altos directivos representantes de cinco reconocidas empresas dieron inicio en algún exclusivo lugar de la capital al llamado "Cartel de los pañales"; el primero al que la SIC, el 4 de agosto de 2014, le levantó Pliego de Cargos por cartelización; estos altos directivos de las importantes empresas nacionales, Tecnosur-tecnoquímicas y Familia, e internacionales, Kimberly y Drypers, de las marcas de pañales desechables Winny, Pequeñín, Huggies y Beby Sec, respectivamente, y que en conjunto representan el 96% de este mercado, tenían como centros de concertación restaurantes de alta categoría, al estilo de El padrino, hoteles lujosos y hasta sus propias oficinas, pero el medio más utilizado fue el correo electrónico. En estos espacios llegaron a acuerdos para subirle artificialmente el precio a los productos, determinar la calidad de los mismos y eliminar descuentos; infringiendo con ello al régimen de libre competencia al tomar el control del mercado (de donde solamente Tecnosur-Tecnoquímicas tienen el 41%) e impedir que se reduzcan los precios al dejar de competir entre sí, y afectando sobre todo a las familias colombianas de escasos recursos desde el 2000 hasta el 2013, de tal modo que mucho ni alcanzan a comprarlos.

 

El siguiente en la lista para levantarle Pliego de Cargos por la misma razón fue al cartel del papel higiénico, el 24 de noviembre de 2014. Pero, a diferencia del anterior, este comenzó en 1998 de la mano con Familia y Kimberly quienes tiempo después lograron que las empresas Papeles Nacionales y Cartones y Papeles de Risaralda además de Dripers, participaran en su perversa alianza. Los pactos ilegales son los mismo: reducción de descuentos y precios más bajos, entre otros. En conjunto estas empresas representan el 88% del mercado de los papeles suaves con más de 15 marcas, en donde Familia tiene el 43%.

 

La historia se vuelve a repetir el 27 de febrero de este año, 2015, con el "Cartel de los cuadernos". Ahora las implicadas son Carvajal y Scribe, pero también Kimbertly quien antes de venderle a la segunda su participación en este mercado ya había conformado el cartel en el año 2001. Hoy Carvajal tiene el 42.95% mientras que Scribe el 18.82%. La SIC, al momento de anunciar este escandaloso cartel informó que dentro de poco se daría a conocer nuevos, el 14 de abril abrió Pliego de Cargos a la empresa productora de uno de los alimentos más consumidos en el país, el arroz. Las reincidente en este delito es la organización Roa-Florhuila quien en el 2005 cuando estaban separadas, se les impuso una multa por prácticas anticompetencia.

 

El águila de malagüero

 

Si bien las empresas anteriormente enunciadas como Familia, Kimberly y Carvajal, gozan –¿gozaban?– de buena imagen y cuentan con una porción significativa en cada uno de los mercados al que participan, su accionar no se compara al lado del caso más ejemplar para el ámbito nacional, se trata de la poderosa cervecería Bavaria S.A. quien ejerce un monopolio en este mercado con un 98% de participación según Portafolio.com. Esta poderosa empresa, durante sus más de cien años de historia, logró ocupar más y más espacios para llegar al porcentaje que tiene hoy, así las preguntas que surgen son ¿qué hizo para lograrlo?, ¿cuál es y fue el papel del Estado?

 

Ante esto el art. 333 de la Constitución Política de Colombia dice que "El Estado, por mandato de la ley, impedirá que se obstruya o se restrinja la libertad económica y evitará o controlará cualquier abuso que personas o empresas hagan de su posición dominante en el mercado nacional", lo cual quiere decir que se acepta el monopolio si éste al momento de conformarse indemniza a las empresas salientes (como lo dice en el art. 336), si no obstruye la libertad económica y a su vez, al momento de existir, el Estado evitará o controlará el abuso de poder cuando se llegue a una posición dominante.

 

Sin embargo aún queda abierta la pregunta sobre ¿cuáles mecanismos utilizó Bavaria S.A. para llegar a eliminar la competencia? Porque parece ser una contradicción en los términos que el monopolio y la libre competencia coexistan. Pero el aspecto más importante de esto va más allá de lo jurídico y nos lleva a mirar que los monopolios no significan otra casa más que acumulación y sobre todo concentración de capital a niveles intolerables. Más aún cuando en el 2005 ésta dejó de ser una empresa colombiana para convertirse en "Una subsidiaria de SAPMiler", pasando así de cuatro manos a sólo dos.

 

¿Cómo se despeja la bruma?

 

Ante la niebla que genera tan masiva información sobre estos carteles, los monopolios y demás irregularidades empresariales, hay que tener linternas teóricas potentes para no dejarnos desorientar y así enfocar la mirada en el papel que juega la ilegalidad dentro del funcionamiento de los mercados; porque lo primero que desmiente la existencia misma de esta densa neblina es la idea de que los actos ilegales son aislado e inusuales.

 

Así, lo primero que se observa en todo esto es una contradicción entre el discurso liberal de la libre competencia y la realidad de los mercados. El primero afirma que el buen funcionamiento de estos es cuando hay competencia, cuando ninguno está por encima de los demás. Es decir, este discurso materializado en los entes de control estatales como las superintendencias, que buscan proteger los mercados. Lo cual en últimas lo que significa es que buscan proteger a los capitalistas de ellos mismo y al consumidor (quien materializa la extracción de plusvalía). Porque el mercado no se autorregula y lo saben muy bien. También deben saber que la búsqueda de acumulación de capital tiene un elemento inherente, la concentración; que es nada más ni nada menos que la acumulación se concentre cada vez en menos manos. Así, todo esto significa entonces luchas fuertes y constantes dentro de la misma clase capitalista por acumular y concentrar, y el hecho de que muchas empresas estén en un mismo mercado se los impide, por ello recurren a todo tipo de acciones, entre ellas la cartelización. Sin embargo sólo quien recurra a todo tipo de mecanismos y tenga buenas relaciones con el Estado lo logrará.

 

Por ello, los actos ilegales no sólo van a seguir existiendo debido a que "las multas no son lo suficientemente disuasivas porque son mayores las ganancias" dice Semana.com citando un informe de The economist, sino porque el funcionamiento del mercado tiende hacia la concentración del capital en el 1% de la población. En este sentido las acciones de la SIC sirven para dar soluciones a corto plazo pero para el largo no son suficientes y la solución se daría por el surgir de nuevas economías.

Publicado enColombia
¿Cuáles son las mayores economías del mundo? ¿Y las más diminutas?

Siete billones de dólares separan a China de EE UU, así que el gran sorpasso, esperado y temido desde años, aún tendrá que esperar. Las nuevas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) mantienen a la economía estadounidense a la cabeza del mundo por volumen del producto interior bruto (PIB) medido en dólares corrientes (es decir, sin el efecto de la inflación), hasta 2020. Les siguen Japón, Alemania, Reino Unido y Francia, pero en el cuarto puesto habrá un cambio este mismo año si se cumplen los pronósticos: India superará a Brasil.


Está previsto que la economía brasileña se contraiga un 1% este año, la confianza del sector privado en mínimos, incluso después de que las elecciones presidenciales disiparan la incertidumbre, crece el temor a racionamientos de agua y electricidad. La guinda es la investigación de Petrobras por un caso de corrupción. En cambio, India acelera del 7,2% al 7,5% por el bajo precios del petróleo y un repunte de la inversión. Eso sí, si se mira la riqueza por habitante, la foto cambia radicalmente: los 1.626 dólares de los indios palidecen ante los 11.640 de los brasileños.


Tras Brasil, en la octava posición del mundo, siguen Italia, Canadá, Corea del Sur y Australia en los puestos nueve, 10, 11 y 12. También ahí ha habido otro adelantamiento, de Corea sobre Australia, muy castigada por la caída del precio de las materias primas.


A España la superará México este mismo año, con lo que quedará relegada a la plaza 14. La crisis ha bajado a la economía española seis posiciones, desde la novena plaza que llegó a ocupar. Incluso Rusia, muy castigada por las consecuencias del conflicto con Ucrania, superará a España en 2016.


Pero si esta misma carrera se hace midiendo el tamaño de las economías en paridad de poder de compra (eliminando las distorsiones que crean los diferentes niveles de precios en cada país, especialmente para tener en cuenta el valor de bienes y servicios que no participan en el comercio internacional), las cosas cambian. China ya superó a EE UU y se colocó como primera potencia el año pasado con este baremo, le sigue Estados Unidos, pero en la tercera plaza ya no está Japón, sino India. La economía nipona estaría cuarta, seguida de Alemania, Rusia, Brasil e Indonesia.


En el otro extremo, entre las economías más pequeñas de los 189 países que forman parte del Fondo, destacan Tuvalu, un grupo de islas de la Polinesia (antes llamadas Ellice) y la República de Kiribati, un archipiélago situado al noroeste de Australia. El producto interior bruto (PIB) del primero será de 35 millones de dólares este año y el del segundo de 168 millones. Las Islas Marshall, en tercer puesto por la cola, tendrá un PIB de 195 millones.

 

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Naomi Klein: "El cambio climático es la narrativa más poderosa contra el capitalismo"

"La naturaleza intenta decirnos que necesitamos un modelo económico radicalmente diferente". La periodista Naomi Klein venía avisando desde hace tiempo de los peligros del capitalismo salvaje y despiadado, pero ahora su fin parece precipitarse: el cambio climático, su consecuencia más amenazante, ha puesto fecha de caducidad a la maquinaria neoliberal.

"Hemos aplazado esta cuestión por tanto tiempo que nos encontramos en una situación en la que ya no existen soluciones que no sean radicales. No es demasiado tarde para impedirlo, pero es necesario un cambio radical de nuestro sistema económico y político y esto desafía la lógica del crecimiento, que está en el corazón de nuestro modelo económico", ha dicho la autora canadiense frente a una abarrotada sala del Círculo de Bellas Artes de Madrid durante una conferencia con motivo de su último libro.

'Esto lo cambia todo. El capitalismo contra el clima' (Paidós, 2015) se ha gestado -según reconoce Klein- para dar respuesta a su anterior obra, 'La doctrina del Shock' (2007), que trataba de evidenciar cómo muchas de las políticas del libre mercado fueron introducidas aprovechando momentos de intensa transformación social, desastres y confusión. "Menos de un año después pudimos comprobar esta teoría con el hundimiento de Wall Street que serviría para lanzar políticas que de otro modo hubieran encontrado resistencia", ha afirmado la periodista.

Conscientes ahora de la capacidad de adoctrinamiento del sistema, toca buscar soluciones. "¿Cómo podemos crear una estrategia para responder, una doctrina del shock de la gente, que conteste a la crisis potenciando la democracia y construyendo un mundo más igualitario?", se preguntaba. La respuesta es el cambio climático o, en palabras de la autora, "la justicia del cambio climático", una crisis que "debe ser declarada desde abajo" para asegurar su efectividad. "El cambio climático es la contranarrativa más poderosa que tenemos frente al capitalismo".

Por eso, y ante todo, Naomi Klein hace un llamamiento para que los movimientos sociales y antiausteridad, "centrados en la lucha por la recuperación de las políticas sociales", no olviden la cuestión climática.

"Europa era un ejemplo líder en la lucha contra el cambio climático y esto se ha sacrificado en aras de la recuperación económica. Si queremos combatir el cambio climático tenemos que desarrollar toda la esfera pública. Para reducir las emisiones es necesario que la gente recupere el control del sistema energético y regular a las multinacionales. Por eso cuando analizas los conflictos entre la lucha antiausteridad y los movimientos de justicia climática te das cuenta de que tienen que unirse. No tiene sentido que sigan caminos separados, porque cuando entramos en esa división asumimos la lógica de las élites de que el clima es un lujo".

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