Lunes, 12 Julio 2010 06:16

Un hito del poderío de China

Expo Shanghai 2010 emerge multicolor en una ciudad futurista. Cada edificio construido especialmente para el evento plasma en arquitecturas novedosas el lema “Mejor ciudad, mejor vida”. La tecnología más moderna de urbanización ecológica se muestra ridícula ante gastos de construcción obscenamente millonarios e infinitos esfuerzos de todos los países por estar aquí, mostrando lo bueno que tienen para dar. Bajo custodia policial continua y en un predio de más de cinco kilómetros cuadrados que requirió remover miles de familias y fábricas, la Expo es visitada diariamente por 350 mil personas.

En mandarín, China se pronuncia Zhong Guo y significa “país del medio”. Acá, los planisferios tienen a China en el centro con Europa, Africa y América en los bordes. China tiene un quinto de la población mundial, es la tercera potencia económica y el cuarto país en tamaño. El crecimiento medio anual del PBI rondó el 10 por ciento en los últimos 30 años.

China es gigante por donde se la mire. Sin embargo, es importante señalar que hace 50 años decenas de millones de personas morían de hambre. Y es por eso que los chinos pelean cada centavo como el último, cada asiento de metro; es por eso que en China los autos, los peatones y las bicicletas nunca frenan. Cuando se cruzan, pasa primero el que enfrenta la lucha diaria con mayor convicción. Todavía no existe en este país el reaseguro psicológico de que habrá otra oportunidad. Incorporar esa clase de modales parece impensado en una sociedad que hace tan poco tiempo sufrió de una pobreza tan inmensa, como es todo en China.

Planeados con suma anterioridad, los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008 y la Expo Shanghai 2010 son para los analistas chinos los fenómenos de demostración de poder, hitos de este crecimiento sostenido. Como un gran país con una larga y poderosa historia, el ascenso de China tiene que ser demostrado en muchos aspectos. La gente ve el comercio internacional de China, su PBI, sus deportes, su capacidad de lucha contra los desastres, su alta tecnología, su poder blando. Desde esta perspectiva, “la Expo Shanghai 2010 no es sólo un aspecto de un proceso consistente, también es un símbolo de cómo China puede tratar con éxito la crisis económica”, señala Yijia Jing, profesor asociado del departamento de Relaciones Internacionales y Asuntos Públicos de la prestigiosa Universidad de Fudan.

“Para cualquier país responsable es irracional ignorar el desarrollo de China”, remarca Yijia Jing. Durante la Expo desfilan empresarios, representantes culturales y actores políticos de todos los países. Hillary Clinton fue la primera representante estadounidense de 200 que espera recibir Estados Unidos en el marco de la Expo. Según el Washington Post, Clinton se encargó de reunir donaciones por 60 millones para financiar el pabellón, y en su visita señaló: “Se imaginan lo que hubiera sido no estar aquí. Es como la fiesta de presentación en sociedad de China. La Expo tiene una real significancia histórica”. Incluso Sarkozy, con su presencia en la inauguración, dio un paso firme luego de un período de frías relaciones con China.

Para este evento, el gobierno chino habría desembolsado cerca de 50 mil millones de dólares, en el que participan unos 200 países y 90 organizaciones, y se espera recibir 70 millones de personas, la mayor afluencia de público de la historia. Obviamente, China no puede permitirse menos. “Sólo nosotros podemos sostener semejante Expo. Hay cierto orgullo nacional en esto. Queremos que el mundo venga y nos admire por nuestro éxito”, declaró Fangxin Hai, director general de la Oficina de Servicios Financieros de Shanghai. En dos meses, la han visitado más de 23 millones de personas.

Sin embargo, ésta es una fiesta controlada. Estados Unidos, por ejemplo, no habla de su sistema político en su pabellón. Ningún país se refiere a estas temáticas, la palabra democracia no es mencionada, ni aludida. Corea del Norte e Irán tienen sus pabellones muy cerca e iluminan aspectos que no tienen nada que ver con armamentos nucleares y política exterior.

En un país en el que se asigna la misma palabra para los significados pregunta y problema, previo a la Expo se detuvieron miles de personas en raides delictivos que buscaban extremar el orden en Shanghai. Los ciudadanos ya no pueden pasear en pijama por el barrio y tienen que tratar de moderar sus modales, como escupir en la vía publica o que los niños vayan al baño en donde sus necesidades se lo pidan.

“China se enfrenta a un montón de tensión en el interior. Hay muchas cuestiones internas, como los problemas sociales y el desarrollo económico desequilibrado, la corrupción y la degradación ambiental. Mientras tanto, el ascenso de China la obliga a manejar nuevos desafíos. ¿Cómo conciliar su relación con las grandes potencias? ¿Cómo hacerse un miembro aceptable de la comunidad internacional? Es cada vez más importante justificar sus intereses de expansión y sus valores nacionales en el mundo”, apunta Yijia Jing.

En el pasado, en estos escenarios, los países buscaban darse a conocer entre sí. Hoy, todos se muestran aquí ante China y China se expone al mundo. Después de esta Expo, el orden político económico tendrá un certificado de cambio. Después de esta Expo, China también habrá dado un paso más en su lenta pero inevitable apertura al mundo.

Por María Martin
Desde Beijing
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Lunes, 05 Julio 2010 16:07

Chile: Sombras de la China

Irónicamente, las mercancías chinas podrían llegar a convertirse en un lujo en un Chile donde hasta hace pocos años, cualquier producto de origen oriental era mal mirado y catalogado de “vulgar”.

1. 231 operarios de la fábrica de Calzados Guante alcanzaron  los 22 días de huelga, luego de los cuales votaron afirmativamente la oferta del dueño, Félix Halcartegaray, que no se condice en lo absoluto con el sacrificio cotidiano de los trabajadores. La estrategia patronal para debilitar el movimiento fue como enfrentar un pájaro con un arma atómica. El abogado asesor de los propietarios de la empresa fue Álvaro Pizarro Maass, el mismo personaje que el presidente Sebastián Piñera nombró recientemente a través del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam) para participar en la comisión gubernamental “Mujer, Trabajo y Maternidad”. Pizarro Maass también presta servicios antisindicales a  otras empresas. +

Es decir, Álvaro Pizarro Maass fue ubicado por Piñera en una instancia teórica y publicitariamente  creada para ayudar a las mujeres trabajadoras, y al mismo tiempo asesora a grandes propietarios para castigar salarial y laboralmente a obreras. Por su parte,  el propio dueño de Guante, informó que la empresa vende 30 millones de dólares anuales, de los cuales 10 millones corresponden a utilidades. La suma de las demandas de los obreros que precipitaron la huelga, con suerte, arañaba un 2 % de las ganancias. Mientras los operarios de la fábrica de zapatos hacían ollas comunes bajo la lluvia, el empleador premiaba a los obreros que no participaban de la huelga con abundantes parrilladas de carne y una pantalla gigante para que vieran el Mundial de fútbol. De todos modos, y pese a las pretensiones atemorizantes del empresario, las mujeres, mucho más que los hombres, fueron las que mantuvieron las posiciones más firmes durante la paralización de faenas. Acaso porque conocen mejor que los varones lo que cuesta vivir. A fin de cuentas, son obreras y realizan las labores del hogar al mismo tiempo.

La lucha de los operarios de Guante, los efectos relativos de la huelga y el comportamiento sobreactuado del dueño y del propio gobierno con objetivos ejemplares, son el resumen paradigmático de la relación capital / trabajo en el Chile del Bicentenario. Una celebración alienante y sin sentido alguno para los sin herencia.
 
2. Un estudiante expulsado y 35 con matrícula condicional fue el resultado de la movilización de los alumnos del Liceo municipal Confederación Suiza. Los padres y los estudiantes bregan codo a codo por el fortalecimiento de una educación pública en caída vertical frente a la enseñanza particular subvencionada que actualmente supera la mitad de todo el sistema escolar chileno. Los profesores, en tanto, mantienen un silencio cómplice respecto de la política persecutoria contra los muchachos por parte de las autoridades del colegio, de la Municipalidad de Santiago y del Ministerio de Educación, dirigido por el próximo candidato a la presidencia de la derecha histórica, Joaquín Lavín –Opus Dei y ex colaborador de la dictadura pinochetista-. Incluso algunos docentes del establecimiento que se declaran de izquierda han dado la espalda a los alumnos, toda vez que los estudiantes jamás han dejado de apoyar irrestrictamente al gremio profesoral cada vez que han hecho paros para obtener reajustes y bonos. El terror a perder el trabajo muerde indecorosamente la ética, principios y comportamiento de un gremio que hasta hace unos años, todavía era la reserva histórica de Chile frente a la embestida privatizadora del lucro sobre la escolaridad pública. 

En tanto, 10 estudiantes de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano fueron expulsados de esa casa de estudios por realizar una toma que duró menos de un minuto y que tenía como objeto demandar una enseñanza no regida por las leyes desiguales del mercado. La Universidad Academia de Humanismo Cristiano declara oficialmente que su misión es “proponer alternativas que contribuyan al establecimiento de una sociedad más justa que combine el compromiso con la tolerancia, con la capacidad de escuchar y aceptar distintas opiniones de manera igualitaria, respetando los derechos básicos de las personas, independiente de su género, raza, cultura, nivel social, actividad, credo o ideología. Nuestra Universidad, a través de su función docente, busca la formación integral de sus estudiantes y propicia en los profesionales que educa, una ética social que difiere de un patrón individualista y de beneficio personal”.  El Presidente del Directorio de la Universidad, y miembro del Tribunal de Disciplina que sancionó a los jóvenes, es Claudio González Urbina, representante de la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas (FASIC), ligada a la defensa de los derechos humanos. ¿Qué te pasó Claudio?
 
3. En misérrimos $ 172 mil pesos (314 dólares) quedó el salario mínimo, aprobado a la velocidad del rayo por el Congreso. Descontado el ahorro previsional obligatorio basado en el sistema de capitalización individual se deja el sueldo básico en $ 137 mil pesos (es decir, en 250 dólares, $ 4.500 pesos diarios / 8 dólares), en un país donde un solo pasaje del metro subterráneo para un viaje cuesta 1 dólar; el kilo de pan  2 dólares; un arriendo promedio bajo habitacional para una familia de 4 personas, 237 dólares; y la adición restringida de gas, electricidad y agua del mismo grupo familiar, 90 dólares mensuales. Los gastos de alimentación, salud, educación, seguridad social, vestuario y recreación multiplican los requerimientos salariales explosivamente. Como en Chile no existen derechos sociales garantizados, el salario es la síntesis que determina la calidad de vida de los trabajadores y las grandes mayorías nacionales. Las cifras de los trabajadores que remuneran el sueldo mínimo en Chile son opacas: van desde un 15 % a un 30 %. Como si fuera poco, el ingreso mínimo mensual que reciben los asalariados jóvenes menores de 18 años y mayores de 65 años, es de $ 100 pesos líquidos mensuales (182 dólares / 6 dólares diarios).

El salario mínimo “aumentó” en términos nominales un 4,2 %. Sin embargo, el 2009 el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cayó un 1,4 % a causa de la recesión económica. El informe de política monetaria del Banco Central de junio señaló que, en números anualizados, el IPC llegará a diciembre a un 3,8 %. Es decir, el incremento real del salario mínimo se redujo a 0,4 %. Y esos pocos pesos reajustados  se devaluarán el próximo mes debido a la inflación. En una cantidad de familias no determinada por las instituciones estatales, el salario mínimo es, al mismo tiempo, el ingreso máximo de esa familia. Por otro lado, nuevamente las centrales sindicales callan, no convocan, colaboran.

4. Preocupados, y con razón, se encuentran los analistas del poder ante la crisis multidimensional del capitalismo que hoy daña estructuralmente el Estado de Bienestar en Europa y sus índices de crecimiento; y provoca una recesión a escala ya no sólo norteamericana (donde existe una tasa de desempleo histórica y una contracción económica vinculada dinámicamente, tanto  al déficit fiscal multimillonario originado por el salvataje  al capital financiero, como a los siderales gastos bélicos y la jibarización de la demanda y las importaciones de productos terminados y materias primas específicas). Naturalmente, la mundialización financiarizada de la economía no podía dejar fuera a China, provocar su enfriamiento y ralentización de motores. Los cerebros de la empresa de servicios financieros LarraínVial, auguraron que “China, mermando su dinámica, la demanda por materias primas sería marcada, escenario que tendría efecto en la industria minera.” El gigante asiático es el principal comprador de cobre y asociados de la producción de cobre en Chile.

Y Chile, cuyo lugar en el mundo está determinado por el modo primario de exportación extractivista esencialmente del metal rojo, sufriría –y ya sufre- una baja de demanda que podría desmoronar los precios del cobre y, por tanto, los ingresos estatales y la actividad de la economía chilena en su conjunto. Asimismo, los productos de las grandes tiendas comerciales –retail- en un 70 % son de origen chino. Como el Banco Central de ese país anunció la flexibilización del yuan, lo más probable es que  los productos importados por Chile aumenten de precio. Al respecto, el gerente de Estudios de la Cámara de Comercio de Santiago, George Lever, indicó que “Las agresivas reducciones de los precios observados en los últimos años están llegando a su fin, debido a que China enfrenta no sólo presiones cambiarias, sino también laborales, que están incrementando sus costos de producción.”

Irónicamente, las mercancías chinas podrían llegar a convertirse en un lujo en un Chile donde hasta hace pocos años, cualquier producto de origen oriental era mal mirado y catalogado de “vulgar”. Muchos chilenos, víctimas del arribismo triste que hace presa de un sector importante de la sociedad, cortaba con tijeras las etiquetas que decían Made in China. ¿Cómo se recompone aquello que se ha destruido completamente?

Andrés Figueroa Cornejo para Insurrectasypunto
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Lunes, 21 Junio 2010 06:28

Los energéticos en el mundo

Respecto de las emisiones de dióxido de carbono (CO2), hoy por hoy, las más preocupantes de todas las que se producen en la combustión, o en la generación y el empleo de la energía eléctrica, bien sea procedente de fuentes nucleares o cualquiera de las que se están empleando en la actividad industrial, o en la vida privada, se espera un aumento considerable, en el futuro próximo. Por ello las investigaciones serias y más grandes, en los enormes laboratorios en cualquier parte del mundo, están enfocadas, si bien no de manera exclusiva, precisamente en el CO2. Por lo que respecta a la demanda nacional, no es verdaderamente importante en relación con lo que se produce y se consume en una comparación relativa. De todos, modos, se hace necesario seguir lo que se hace ahora para bajar las emisiones que propician el efecto invernadero en el mundo, pues sus consecuencias nos llegan a México muy directamente, y de alguna manera, contribuimos a los daños, en este caso, por omisión.

Las proyecciones que se hacen en relación con los energéticos hacia los años de 2030 y 2050 por la Energy Information Administration (EIA) –la cual es una de las más serias y dotadas de recursos de origen gubernamental–, junto con la que patrocina la OCDE, y el G-20, y todavía otras que publicitan menos sus investigaciones, pero que se llevan a cabo afortunadamente para esta generación y para las próximas generaciones, pronto habremos de conocer también sus conclusiones y propuestas, aunque lo que sí se sabe es que, incluso después de los insignificantes resultados obtenidos en Italia, en la reunión de L’Aquila. Y de la de Copenhague, participaron activa e interesadamente los presidentes Barack Obama, de Estados Unidos, y Nicolas Sarkozy, de Francia, sugiriéndose que esta vez, en Cancún, habrá de producirse un documento superior, por su concreción y alcances, al protocolo de Kyoto, que no fue suscrito por diferentes administraciones estadunidenses, ni tampoco por otros no menos importantes jefes de Estado o de gobierno para obtener el consenso necesario para que pudiera emplearse significativamente a escala mundial.

El International Energy Outlook (IEO) proporciona metodologías y asume ciertos supuestos, de manera que arriba a datos concretos que constituyen políticas neutrales que bien se pueden usar para analizar mercados internacionales. El EIA no propone la preponderancia de ningún organismo, ni tampoco especula en favor de futuras legislaciones con contenido ideológico ni cambios regulatorios independientes, o unilateralmente decididos.

En cuanto a cuestiones sobresalientes, con datos concretos, el consumo mundial de la energía se proyecta con un aumento de 44 por ciento, entre 2006 y 2030, y la demanda de energía total, curiosamente en países que no pertenecen a la OCDE, la demanda total estaría aumentando 73 por ciento, el cual, comparado con el 15 por ciento que aumentará la demanda, ahora sí, en países que pertenecen a la OCDE, se muestra un comparativo asombroso, que obedece a la estabilidad del crecimiento económico en Europa principalmente, a diferencia de los países de América, por ejemplo, que dedica todo el esfuerzo gubernamental posible, así como el de la propia iniciativa privada.

Expresando numéricamente, el consumo total de energía, desde 2006 ha aumentado de 472 cuatrillones de BTU (unidad términa británica), hasta 552 cuatrillones en 2015, y si lo extrapolamos para 2030, entonces llegará el consumo a 679 cuatrillones.

Los mayores consumidores serán la industria manufacturera y el uso privado, que familiarmente, en su gasto común y generalizado, todo lo cual se debe a que la tendencia en el aumento de los ingresos y de cambios en el patrón de consumos por mejoras en la calidad de la vida –nos referimos a las posibilidades para entonces de adquirir refrigeradores, automóviles, la misma conexión de luz a poblaciones que por su lejanía actualmente no llega la energía, y repetimos que siendo como es el objetivo de todos los gobiernos en desarrollo, cuando, y en la medida que esto se vaya consiguiendo, así también, proporcionalmente, se irá teniendo más demanda de energía que la que hoy se muestra.

Es sumamente importante considerar también que la EIA proyecta un crecimiento mucho mayor entre 2006 y 2030 de la energía proveniente de los combustibles líquidos, entre los que no deja de estar a la cabeza el petróleo, y luego seguido muy de cerca por el carbón, en un grado que acusa un fuerte crecimiento para el mismo periodo, al que le sigue el gas natural, en su forma de gas natural licuado (GNL) y luego hay que considerar los combustibles renovables, a los que debemos considerar aparte, porque siguen otro patrón de desarrollo y, por último, que, pese a los rumores de que en Europa, principalmente, crecerá la oferta de energía de las fuentes nucleares.

Y, como problema derivado del consumo de energía, no se puede pasar por alto, que a mayor generación también es mayor la generación de CO2 que, como hemos dicho, plantea la paradoja del siglo XXI que no podemos subsistir sin electricidad, y por supuesto, y su producción proporcional al crecimiento de la población y a la mejora en la calidad de vida, y por el otro lado, como contrapartida, a medida que se logre este objetivo estaremos produciendo también más CO2, con las insoslayables consecuencias que esto acarreará a la humanidad si no se pone la atención suficiente y adecuada para controlarla, y esto implica, dicen los científicos y los técnicos dedicados a su estudio, que afortunadamente son muchos ya, en todos los centros de investigación más importantes, y se vislumbran soluciones de fondo para este grave problema.

Por Gonzalo Martínez Corbalá

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La contaminación se entiende como algo general. Son varios los gases o polvos, como cenizas u otros, los que la causan, y pueden afectar directamente a los seres vivos. En cambio, el calentamiento global es provocado por determinados gases, y el más abundante es el bióxido de carbono. Éste no causa daño directo, pero es la principal sustancia que acelera el cambio climático. Por eso es motivo de discusiones internacionales, y lo ha sido de tratados mundiales. El Ejecutivo federal ha tomado el tema para discursos y para ir a un lado o a otro a participar. Pero, ¿qué estamos haciendo para ayudar a resolver el problema? ¿Qué se hace en otros países? Y, finalmente, ¿qué debemos hacer?

El mundo vive ciclos, de manera natural, desde antes de que hubiera humanos. La temperatura promedio del planeta, el nivel promedio de los océanos y... el bióxido de carbono. Cuando viene una glaciación se forman grandes capas de hielo. Esto hace que, al estar en gran parte congelada, haya menos agua en los océanos. Cuando se podía pasar entre lo que ahora es Siberia y Alaska, los océanos tuvieron hasta 100 metros menos de nivel de agua. Al derretirse el hielo subió dicho nivel y, claro, no se puede pasar correteando mamuts como sucedía hace decenas de miles de años. Pero también cambia el porcentaje de bióxido de carbono. Cuando la temperatura mundial es más alta, hay más bióxido de carbono, y viceversa.

Pero aquí es donde la presencia humana, especialmente desde la Revolución Industrial, agrega bióxido de carbono fuera de proporción respecto a lo que antes sucedía. De 280 partes por millón de la atmósfera, antes del mencionado salto industrial, pasó a 380, si no ha subido más desde que se tomó esta última medida. Y esto acelera el calentamiento global en el que ya estaba el planeta, y también el aumento del nivel del agua en los océanos, con lo que se rompen equilibrios de manera difícil de prever y se dan, en forma no regular, cambios en la naturaleza. Uno que ha sido posible medir es reducción en el tamaño de la capa de hielo alrededor del polo norte, que ha sido de 40 por ciento.

Parte de lo que causa este problema –de la aportación de México– es la copia del modelo de Estados Unidos: absoluta mayoría de la generación de electricidad quemando hidrocarburos. El gas no es limpio, produce grandes cantidades de bióxido de carbono, igual que los derivados de petróleo o el carbón. En Estados Unidos la mitad de la electricidad se genera con carbón. Para tratar de que contamine menos, una parte se gasifica, pero eso reduce otros contaminantes, no el que más causa el calentamiento global.

Un elemento muy importante es la economía del automóvil, la proliferación de éstos y camionetas que consumen mucho más combustible que otras formas de transporte. Aquí se copia esa supuesta economía, pero no en todos lados es igual. En Europa, hay las siguientes diferencias: sustituir la gasolina por diesel, el cual también contamina, pero se consume menos por kilómetro.

También es importante el uso creciente de ferrocarriles de alta velocidad, los cuales usan electricidad, y aunque ya ganamos en que la energía por pasajero es mucho menor, nos remite a mejorar la producción eléctrica. Los trenes de alta velocidad sustituyen también en parte a los aviones. Voy a tomar un ejemplo: el recorrido entre París y Bruselas. Primero, el boleto sencillo cuesta 25 euros, recién anunciados. Aunque esta moneda esté devaluada, el peso lo está más, y el equivalente de ese boleto es de menos de 400 pesos. Vayamos a una terminal de camiones ¿hasta dónde llegamos con 400 pesos?

Tiempos. Sin escalas, el tren se tarda, casi del centro de París al de Bruselas, una hora y cuarto. ¿Por avión? Hay que ir a uno de los aeropuertos de París, esperar a que salga el avión, el ratito que se tarda en llegar y media hora de viaje. ¿Cuántos van a hacer eso?

China es otro ejemplo. Para 2012 habrá 40 nuevas líneas de tren de alta velocidad. Ochocientas locomotoras más de alta velocidad. Velocidad promedio de los más recientes: 350 kilómetros por hora. A algunos les suena a artículo de lujo. Por lo menos en China no lo es, además del ejemplo de los 25 euros. En una línea que entró en servicio hace unos meses, cada tren rápido lleva aproximadamente mil pasajeros, y salen cada 10 minutos. A horas pico, cada cinco minutos. También en ese país hay una estrategia en cuanto a la producción de electricidad. Se está construyendo una cantidad enorme de generadores con el viento. Más aún, hidroeléctricas; en China está, entre ellas, la mayor del mundo, en Tres Gargantas. Pero aun esto no alcanza. El crecimiento de la industria, del poder de compra de la población y de la economía en general, hacen que la demanda de energía crezca más.

Entonces, se está construyendo un número creciente de plantas de carbón supercríticas y, sobre todo, ultra supercríticas, con una eficiencia de 45 por ciento. Y por cada planta nueva se deben cerrar otras más viejas, más pequeñas, más ineficientes y contaminantes. La dosis de plantas a cerrarse depende de varios factores. Pero, además, hay casos en que para generar una misma cantidad de energía, una de esas plantas viejas consume el doble de carbón que una de las más avanzadas. De modo que un cierre típico de plantas, con 50 por ciento de la capacidad recién instalada, implica un aumento nulo de consumo de carbón con toda esta operación, pero con el aumento en la generación de electricidad.

¿Y qué hacemos nosotros al respecto, además de los discursos? ¡Nada! No damos ni un paso para abatir el uso de automóviles y camionetas de lujo ni su consumo de gasolina; no hay ningún proceso importante de generación con energía renovable ni construcción de ferrocarriles, de los cuales a veces sólo queda algo de chatarra.

Incluso en Estados Unidos –en California– se formó una comisión entre el gobierno del Estado, el organismo chino encargado de trenes de alta velocidad y la General Electric, obviamente para construir e instalar trenes de alta velocidad. Es obvio todo lo que tenemos que cambiar. Estos ejemplos son adaptables a nuestra realidad, y agregamos: más y mejor transporte colectivo; que se estimulen el uso de diesel y de motores híbridos, que ahorran hasta la mitad de gasolina; que las flotillas del sector público federal y local tengan este mismo tipo de cambios. Y, en general, soluciones y no oraciones.

Por Antonio Gershenson

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Miércoles, 24 Febrero 2010 18:26

El 'eje del mal' del software libre

A la industria cultural de EEUU no le gusta el software libre. La misma Alianza Internacional para la Propiedad Intelectual (IIPA) que ha incluido a España entre los países piratas, también pide a su Gobierno que vigile a varios países por promover el uso de software libre. Los acusados podrán ser escuchados la semana que viene por la Oficina del Representantepara el Comercio de EEUU, el organismo federal que elabora la temida "Lista 301 ".
 
Dos potencias emergentes, como India y Brasil aparecen en el informe que ha elaborado la IIPA para el Gobierno de EEUU. El lobby cultural (que incluye a la Business Software Alliance, BSA) les acusa de promover el uso del software libre en sus administraciones públicas.
 
Cuatro países del sudeste asiático (desde la musulmana Indonesia a la cristiana Filipinas, pasando por la capitalista Tailandia y el comunista Vietnam) también están en la lista.
 
En el caso de Brasil, que lleva años impulsando su industria informática, la IIPA solicita a su Gobierno que use su influencia para "evitar las leyes sobre el uso obligatorio de software de código abierto por parte de las agencias gubernamentales y las empresas públicas".
 
Con India, la industria pide actuar antes de que ocurra una desgracia. Aunque no hay ningún tipo de legislación para promover programas basados en GNU/Linux, tanto la IIPA como la BSA se muestran preocupadas por que el Gobierno indio estaría considerando apostar por el software local y libre.
 
Sin embargo, con quien más se ceba el informe es con los gobiernos del sudeste asiático, en especial con Tailandia . En diciembre pasado, el primer ministro de ese país ordenó a su ministro de Tecnología que diseñara un plan para promover el software libre. Menciona el informe un plan para la compra de 1,4 millones de portátiles para las escuelas que, para ahorrar costes, deberán llevar GNU/Linux. 
 
Vietnam e Indonesia llevan años sustituyendo copias pirata de software privativo por programas libres. Lo justifican como una medida realista para reducir la pirateria informática y, así, evitarse la presión de EEUU o posibles sanciones. Para la IIPA, lo que deben hacer es campañas educativas o una efectiva persecución de las infracciones.
 
En cuanto a Filipinas,  el informe denuncia que el Gobierno estudia una ley para favorecer al software libre en la administración pública. Según la IIPA, "la aprobación de esta ley podría cuestionar la libertad de uso del software y, en última instancia, podría hundir a la industria informática filipina".
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Martes, 29 Septiembre 2009 06:25

Mal clima para el desarrollo

En Occidente se habla mucho de que los países pobres contribuyen al cambio climático, aunque la escala de esa contribución sigue causando sorpresa. Los países pobres y de medianos ingresos ya representan poco más de la mitad de todas las emisiones de carbón; Brasil produce más CO2 por cabeza que toda Alemania. Las emisiones durante la vida útil planeada de las plantas de energía de esos países igualarían toda la contaminación generada por la industria en el planeta de 1850 a la fecha.

Se tiene menos conciencia, en cambio, de que el calentamiento global hace mucho más daño a esos países pobres del que ellos le causan al clima. En un informe de 2006, Nicholas Stern calculó que un incremento de dos grados en la temperatura global cuesta alrededor de uno por ciento del PIB mundial. Pero el Banco Mundial, en su nuevo Informe del desarrollo mundial, ahora dice que el costo para África representaría más bien 4% de su PIB, y para India, 5%. Aun si los costos ambientales se distribuyeran al parejo entre todas las personas de la Tierra, los países en desarrollo soportarían 80% de la carga (porque representan 80% de la población mundial). Ya en este momento soportan una carga mayor, pese a que las huellas de carbón de sus ciudadanos son mucho más pequeñas.

Conforme se acerca la cumbre de Copenhague sobre el cambio climático, que será en diciembre, las naciones pobres expresan alarma por el lento avance de las negociaciones para remplazar el Protocolo de Kyoto.

Calcular el costo del calentamiento global es difícil porque nadie sabe en realidad cuánto atribuir al cambio climático y cuánto a otros factores. Pero una indicación de sus costos crecientes es el número de personas afectadas por desastres naturales en el planeta. En 1981-85, menos de 500 millones de personas necesitaron ayuda por desastres; en 2001-05, el número llegó a mil 500 millones, incluido 4% de la población de las naciones más pobres y 7% de la de los países de medianos ingresos.

En total, según la Organización Mundial de la Salud, el cambio climático causó en 2000 una pérdida de 5.5 millones de años de vida ajustados a discapacidad (una medida de daño a la salud humana), la mayoría en África y Asia. Los cálculos del centro suizo de análisis Foro Humanitario Global, y los de un estudio de la revista científica Comparative Quantification of Health Risks, ubican en 150 mil las muertes adicionales atribuibles al cambio climático cada año. El daño indirecto, en términos de impacto en reservas de agua, cosechas y enfermedades, es mucho mayor.

Los pobres son más vulnerables que los ricos por varias razones. Viviendas precarias, malas condiciones de salud y atención médica inadecuada significan que los desastres naturales de todo tipo los lesionan más. Cuando el huracán Mitch pasó por Honduras, en 1998, los hogares pobres perdieron 15-20% de sus bienes; los ricos, sólo 3%.

El calentamiento global agrava esta situación. También eleva las probabilidades de contraer las enfermedades peligrosas que más prevalecen en países pobres. En muchos lugares se han construido ciudades apenas arriba de la llamada “línea de la malaria”, más allá de la cual los mosquitos portadores del mal no pueden sobrevivir (Nairobi es un ejemplo). El aumento de temperatura permite que los insectos se muevan hacia zonas antes libres de ellos y propaguen una enfermedad que ya es la principal causa de muerte en África. Hacia 2030 el cambio climático podría exponer a 90 millones de personas más a la malaria, tan sólo en África. Los brotes de meningitis en ese continente se relacionan fuertemente con la sequía. Es probable que ambos aumenten. Se prevé que las diarreas se elevarán 5% hacia 2020 en las naciones pobres a causa del cambio climático. El dengue se ha expandido: su incidencia se duplicó en partes de África en 1995-97 y en 2005-07. Se calcula que 60% de la población mundial estará expuesta a esa enfermedad hacia 2070.
Los países pobres son particularmente propensos a inundaciones. Diez de las 15 mayores ciudades del mundo en desarrollo se ubican en zonas costeras vulnerables a la elevación del nivel de los mares o a las marejadas. Entre ellas se encuentran Bombay, Shanghai y El Cairo. En el sur y el este de Asia las cuencas de los ríos han sido asiento de enormes números de personas y gran actividad económica. El cambio climático acaba con las medidas sociales y de otro tipo que antes permitían a naciones y personas hacer frente a las inundaciones. Los presupuestos nacionales apenas si pueden sufragar el costo de mejorar las defensas. Holanda también se ve afectada y gasta 100 dólares por persona al año en protección contra inundaciones. En Bangladesh esa suma es la cuarta parte del ingreso anual per cápita.

La mayor vulnerabilidad es que el aumento de temperatura afecta gravemente las principales actividades económicas del mundo en desarrollo, como la agricultura y el turismo. También parece acelerar el ciclo hidrológico de la Tierra, lo cual causa tanto las sequías como las inundaciones (caen más lluvias en periodos más cortos, con pausas más largas entre ellos). Además, al derretir los glaciares, reduce la capacidad de reserva de la naturaleza. Dos terceras partes de la reserva de agua potable del mundo están en los glaciares.

Por otro lado, las variedades de semillas de alto rendimiento y resistentes a plagas inventadas en la década de 1960 se diseñaron para climas estables. Las semillas naturales resisten mejor las variaciones de temperatura, pero se usan menos. Restaurar su uso significa menos alimento.

Negociación en Copenhague

Si todos estos problemas tienen alguna ventaja, es que dan a países ricos y pobres por igual un interés mayor en mitigar el impacto del cambio climático. Como subraya el Banco Mundial, la política sobre el cambio climático ya no es sólo una simple elección entre crecimiento y bienestar ecológico.

En principio ese giro debería hacer más probable llegar a un acuerdo en Copenhague, pero persisten dos problemas importantes. Uno, los países pobres quieren grandes sumas de dinero. Limitar el calentamiento a 2°C, según cálculos del Banco Mundial, costaría entre 140 mil y 675 mil mdd al año en países en desarrollo. Los 75 mil mdd que costaría adaptarse al calentamiento global (en oposición a detenerlo) superan con mucho los mil millones anuales disponibles para ellos.

Dos, los países pobres ven un acuerdo sobre cambio climático en términos diferentes. Para los ricos el problema es ambiental: los gases de efecto invernadero se acumulan en la atmósfera y se deben reducir, de preferencia por medio de las metas de compromiso recomendadas por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático. Los países pobres lo ven como un problema de justicia y de historia: los países ricos son responsables de dos terceras partes de las emisiones de carbono enviadas a la atmósfera de 1850 a la fecha; reducirlas ahora en términos absolutos perpetuaría la injusticia. Por tanto, creen que la reducción debe ser per cápita, no absoluta.

Además, las metas fijadas a escala nacional tendrán poco efecto en los países pobres donde la administración pública funciona mal, por lo cual existe también desacuerdo en cuanto a las condiciones adosadas a cualquier dinero que se aporte para mitigar el cambio climático o adaptarse a él. Para los ricos es una especie de ayuda, destinada a proyectos específicos con metas cuantificables y con condiciones estrictas. Para los pobres es una compensación incondicional por un problema que ellos no causaron.

El costo del cambio climático da a las naciones en desarrollo un gran interés en un acuerdo en Copenhague. Pero cómo sea ese acuerdo, y con cuánto vigor lo impulsarán, es una cuestión por completo diferente.

Fuente: EIU

Traducción de texto: Jorge Anaya
 

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La Paz, 23 de enero. El presidente boliviano, Evo Morales, nacionalizó hoy –a dos días del referendo para aceptar o rechazar una nueva Constitución– 100 por ciento de las acciones de la petrolera Chaco SA, que corresponden a Amoco Bolivia Oil and Gas AB, luego de un fracasado proceso de negociaciones para adquirir un paquete de 167 mil 271 acciones de la anglo-argentina Pan American Energy (PAE).

Medios locales informaron que al filo de las dos de la madrugada un contingente militar ingresó a las oficinas de Chaco en Santa Cruz y tomó el control de éstas.

Morales arribó a las 9:45 de la mañana a la planta de Carrasco, en la localidad de Entre Ríos, en el trópico cochabambino, acompañado por sus ministros de Gobierno, Alfredo Rada; Defensa, Walker San Miguel, e Hidrocarburos, Saúl Ávalos, así como por dirigentes obreros, indígenas y fuerzas de seguridad para firmar el decreto supremo que estatiza Chaco, una de las principales productoras de gas licuado de petróleo y abastecedora de gasolina y diesel.

El Decreto supremo 29887 nacionaliza la totalidad del paquete accionario, que estará bajo la titularidad de Yacimiento de Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), y establece que “en tal virtud todas las subsidiarias y afiliadas de la empresa petrolera Chaco SA en Bolivia o en el extranjero quedan también nacionalizadas en la cuota respectiva”.

Continuarán las estatizaciones

En su discurso, Morales subrayó que el decreto garantiza la continuidad laboral y los derechos de los trabajadores de la compañía. Afirmó que continuará con el proceso de recuperación de empresas estatales y recursos naturales para el pueblo boliviano, y aseveró que Chaco “no deberá ser botín de ningún partido político”.

Agradeció además el apoyo de la Central Obrera Boliviana, indígenas y trabajadores petroleros para seguir recobrar las industrias que pertenecieron al Estado boliviano.

Indicó asimismo que la recuperación de las acciones de esta empresa está establecida en el Decreto supremo 28701 héroes del Chaco –con el que se inició la nacionalización de los hidrocarburos en 2006–, el cual establece que se deben rescatar todas las industrias del sector.

Con la recuperación de esas acciones YPFB totalizará 8 millones 49 mil 661 acciones, que corresponden a 50 por ciento más una acción, que es la mínima participación que ordena el decreto citado, tomando en cuenta que la petrolera, en la actualidad, tiene 7 millones 882 mil 390 acciones, reportó la estatal Agencia Boliviana de Información.

Respecto de la nacionalización de Chaco, el dirigente del derechista opositor Poder Democrático y Social, Jorge Quiroga, consideró que es una “distracción” de cara a la consulta del domingo.

“Esta elección es crítica porque el gobierno está buscando, con la votación del pueblo y el resultado, establecer un gobierno de facto durante 2009. Ello significa (Juan Ramón) Quintana (ministro de la Presidencia) en el palacio, con licencia para contrabandear, robar, generar violencia, desatar corrupción y enfrentamientos entre bolivianos, sin Tribunal Constitucional, legislando por decreto. Como nos han avisado, sin Congreso y sin respetar las leyes vigentes”, afirmó el ex presidente boliviano.

En otro orden, el presidente de la Corte Nacional Electoral, José Luis Exeni, desvirtuó las críticas de prefectos y cívicos opositores sobre un posible fraude por irregularidades en el padrón electoral, señalando que éste es el “más auditado y saneado” en la historia del país.

En conferencia de prensa con medios internacionales, el funcionario indicó que 54 expertos de la Organización de Estados Americanos realizaron una auditoría al padrón electoral, luego de que fue cuestionado en 2008, durante la guerra sucia.
Por, Rosa Rojas (Corresponsal)
 

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La Habana, 25 de diciembre. Cuba busca inversiones productivas y “cambios estructurales” en la agricultura y la industria, para remontar la caída en su ritmo de crecimiento y la falta de financiamiento, que este año volvió a ser el eslabón más débil de su economía, según informes oficiales.

“Para 2009 se precisan inversiones en el sector productivo, pues no podemos seguir consumiendo a cuenta de valores que no hemos creado”, dijo a los medios de comunicación el ministro de Economía José Luis Rodríguez, quien definió este año como “un periodo de desbalance financiero”.

Las arcas públicas quedaron diezmadas al dispararse el precio del petróleo y los alimentos, las principales importaciones cubanas, mientras que se desplomaba la cotización del níquel, el mayor producto de exportación, a todo lo cual hubo que agregar el impacto de tres huracanes.

De esa manera revivió un conflicto que el país arrastra desde la década pasada, en el que la falta de financiamiento impide el gasto productivo, mientras que la inversión extranjera directa se acepta en forma muy limitada.

El nuevo escenario modificó la bonanza relativa del periodo 2005-2006, cuando Cuba financió su crecimiento con una altísima cotización del níquel y sus ingresos por turismo y la exportación de servicios médicos.

De inmediato no hubo precisiones sobre qué tipo de inversiones espera el gobierno y en qué sectores. Tampoco hay detalles sobre los “cambios estructurales” anunciados por Rodríguez en una audiencia con diputados.

El ministro presentará el sábado su informe anual en la sesión ordinaria del Parlamento.

Como muestra del desequilibrio financiero, la Comisión Económica para América Latina (Cepal) informó, con datos oficiales, que el déficit presupuestal creció un poco más del doble, al pasar de 1.8 por ciento del producto interno bruto (PIB) a 4.1 por ciento.

El ritmo de crecimiento se contrajo este año, para alcanzar 4.3 por ciento del PIB, frente a 7.3 por ciento del año anterior, lo que redujo los ingresos fiscales y los gastos de capital, indicó la Cepal.

Pero el gasto corriente se disparó por las movilizaciones de emergencia frente a los huracanes, los subsidios a la alimentación y el aumento de los precios agropecuarios al productor, añadió el organismo.

En la nueva situación también impactó un cambio radical en las tendencias del comercio exterior, señaló la Cepal. El valor de las exportaciones creció sólo 9.3 por ciento (26.6 en 2007), debido a la caída de los precios.

Al mismo tiempo, las importaciones subieron 43.8 por ciento (6.2 por ciento el año anterior), reflejo del aumento en los alimentos y el petróleo.

Gerardo Arreola (Corresponsal)

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Viernes, 19 Diciembre 2008 08:47

Problemas, fascinaciones y oportunidades

Hace 30 años la humanidad tenía un problema, la ciencia tenía una fascinación y la industria tenía una oportunidad. Nuestro problema era la injusticia. Las masas de hambrientos crecían y al mismo tiempo la cantidad de campesinos y agricultores menguaba. La ciencia, mientras tanto, estaba fascinada por la biotecnología, la idea de que podríamos manipular genéticamente los cultivos y el ganado (y la gente) para insertarle características que supuestamente superarían todos nuestros  problemas.

La industria de los agronegocios vio la oportunidad de extraer las enormes ganancias latentes en toda la cadena alimentaria. Pero el sistema alimentario tremendamente descentralizado les impedía llenarse los bolsillos. Para remediar esta enojosa situación había que centralizarlo.

Todo lo que la industria tuvo que hacer fue convencer a los gobiernos de que la revolución biotecnológica podía poner fin al hambre sin hacer daño al ambiente. Pero, dijeron, la biotecnología era una actividad con demasiado riesgo para pequeñas empresas y demasiado cara para investigadores públicos. Para llevar esta tecnología al mundo, los fitomejoradores públicos tendrían que dejar de competir con los fitomejoradores privados. Los reguladores y controles antimonopolios tendrían que mirar para otro lado cuando las empresas de agroquímicos se apoderaran de las empresas de semillas, que a su vez compraron otras empresas de semillas. Los gobiernos tendrían que proteger las inversiones de las industrias otorgándoles patentes, primero sobre las plantas y luego sobre los genes. Las reglamentaciones de inocuidad para proteger a los consumidores, ganadas arduamente en el transcurso de un siglo, tendrían que rendirse ante los alimentos y medicamentos modificados genéticamente.

La industria obtuvo lo que quiso. De las miles de compañías de semillas e instituciones públicas de mejoramiento de cultivos que existían 30 años atrás, ahora sólo quedan 10 trasnacionales que controlan más de dos tercios de las ventas mundiales de semillas, que están bajo propiedad intelectual. De las docenas de compañías de plaguicidas que existían hace tres décadas, 10 controlan ahora casi 90 por ciento de las ventas de agroquímicos en todo el mundo. De casi mil empresas biotecnológicas emergentes hace 15 años, 10 tienen ahora los tres cuartos de los ingresos de esa industria. Y seis de las empresas líderes en semillas son también seis de las líderes en agroquímicos y biotecnología.
En los pasados 30 años, un puñado de compañías ganaron el control sobre una cuarta parte de la biomasa anual del planeta (cultivos, ganado, pesca, etcétera), que fue integrada a la economía de mercado mundial.

Actualmente, la humanidad tiene un problema, la ciencia tiene una fascinación y la industria tiene una oportunidad. Nuestro problema es el hambre y la injusticia en un mundo de caos climático. La ciencia tiene una fascinación con la convergencia tecnológica a escala nanométrica, que incluye la posibilidad de diseñar nuevas formas de vida desde cero. La oportunidad de la industria radica en las tres cuartas partes de la biomasa del mundo que, aunque se usa, permanece fuera de la economía de mercado global.

Con la ayuda de nuevas tecnologías, la industria cree que cualquier producto químico que hoy es fabricado a partir del carbono de combustibles fósiles puede hacerse a partir del carbono encontrado en las plantas. Además de cultivos, las algas de los océanos, los árboles de la Amazonia y el pasto de las sabanas pueden ofrecer materias primas (supuestamente) renovables para alimentar a la gente, hacer combustibles, fabricar aparatos y curar enfermedades, a la vez que eludir el calentamiento global. Para que la industria haga realidad esta visión, los gobiernos deben aceptar que esta tecnología es demasiado cara. Convencer a los competidores de que corren demasiado riesgo. Hay que desmantelar más reglamentos y aprobar más patentes monopólicas.

Y tal como ocurrió con la biotecnología, las nuevas tecnologías no tienen por qué ser socialmente útiles o técnicamente superiores (es decir, no tienen por qué funcionar) para ser rentables. Todo lo que tienen que hacer es eludir la competencia y las alternativas y coaccionar a los gobiernos para que se abandonen a su control. Una vez que el mercado está monopolizado, poco importa cuáles son los resultados de la tecnología.

Por, Pat Mooney. Premio Nobel Alternativo y director del Grupo ETC
El texto prologa el informe ¿De quién es la naturaleza?: el poder corporativo y la frontera final en la mercantilización de la vida, disponible en www.etcgroup.org
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Lunes, 27 Julio 2009 06:20

Colombia, todo...todo por el TLC

Con la declaración oficial de que el país ya está en recesión, el presidente colombiano, Álvaro Uribe busca por todos los medios concretar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, aunque para lograrlo tenga que empeñar la soberanía nacional al entregarle a Washington varias bases militares en el territorio.
A finales de junio, Colombia entró en recesión, según informó el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), después de 10 años de crecimiento continuado aunque esos resultados no se hayan revertido en mejoras sociales y económicas para su población.

Antes de concluir 2008, el gobierno aseguraba que el país estaba blindado contra la crisis económica internacional, pero ahora ha reconocido que en el último trimestre del pasado año la economía decreció 1 % y en el primer trimestre de 2009 lo hizo en 0,6 %. El Presidente, sus ministros y empresarios colombianos han construido prácticamente un nuevo camino hacia Washington con las idas y venidas realizadas en los dos últimos años para tratar de convencer a congresistas y senadores estadounidenses opuestos al TLC (por los asesinatos de sindicalistas y las violaciones constantes de los derechos humanos en el país andino).

Semanas antes de dejar la Casa Blanca, el ex mandatario George W. Bush dijo en una reunión con Uribe que el TLC era “necesario” para la seguridad nacional de Estados Unidos.

El 30 de junio último, Uribe regresó a EE.UU. y le expuso a Barack Obama, (quien se había opuesto anteriormente al Tratado) las bondades de este.


Para estar más en línea con las disposiciones que exige el TLC, y a la par embullar a congresistas norteamericanos indecisos, el gobierno de la nación andina ha impulsado un amplio programa de privatizaciones en todos los sectores de la producción, la minería y los servicios.


El Estado sacó a la venta las empresas de electrificación de Cundinamarca, Boyacán (Ebsa), Pereira, Santander, Norte de Santander y Meta. En el ruedo también se halla Termocan-delaria, por la que se interesa el grupo chileno Solari. En cuanto al sector financiero, el Estado cederá la propiedad de 12,4 % que controla en el Banco Popular. Antes de que se acabe de aprobar el TLC, ya la estadounidense General Electric adquirió un paquete de acciones del Banco Colpatria, construirá una planta para la fabricación de químicos de purificación de aguas y compró una empresa dedicada a esa actividad industrial. Mientras, Munich Re fortaleció sus acciones en Inversura, holding de salud, riesgos profesionales y seguros.


La transnacional Glencore ha invertido, junto a Ecopretrol, en la ampliación de la refinería de Cartagena para elevar el procesamiento de crudo de 75 000 a 150 000 barriles diarios.


En la industria hotelera las cadenas transnacionales Hyatt, Milton, NH, Fronpeca, Marrito y Honesta invierten más de cuatro millones de millones de pesos colombianos, mientras compañías estadounidenses y europeas lo hacen en el sector de la aviación para ampliar las frecuencias de destinos a Bogotá, Cali, Medellín y Cartagena. El Instituto de Fomento Industrial (IFI) vendió la pequeña parte que controlaba en la Comercializadora Internacional Promotora Bananera y 9,3 % que tenía en Devinorte, donde han tomado posesión las transnacionales Cargill, Masisa (madera) y Mapfre Seguros.


Todas estas acciones han deteriorado aún más el nivel de vida de los colombianos, país donde la mitad de la población se encuentra en la pobreza y no tiene posibilidad de acceder a los servicios de salud, educación y seguro social.


Organizaciones sindicales y No Gubernamentales indicaron que tres de cada cuatro personas en el campo y dos de cada cuatro en las ciudades son pobres, en un número que alcanza a 20 290 000 habitantes.


Cuando se analiza que esto ocurre en una nación cuyo Producto Interno Bruto (PIB) ha crecido como promedio más de 5 % en el último lustro, se comprende que las ganancias van a las pequeñas clases pudientes nacionales o salen del país mediante las transnacionales.


El ingreso de 10 % de la población más rica colombiana es 49 veces mayor que el de 10 % de los más pobres. A esto se suman los desplazamientos obligados de personas -realizados por el ejército en las zonas de conflicto armado- y quienes no tienen otro destino que irse hacia las ciudades para tratar de sobrevivir.


Ahora la crisis con su recesión acompañante se ha sentido con mayor fuerza en la industria, comercio, el transporte y los servicios según el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas.


Las medidas de privatización que afectan a la seguridad social están provocando grandes manifestaciones de sindicalistas y pensionados.


Las Centrales Obreras y en particular la Confederación de Pensionados de Colombia (CPC) se han lanzado a las calles en rechazo a la privatización del Instituto de Seguro Social y la liquidación de las subsidiarias Cajanal y Capre-com.


Jesús Ernesto Mendoza, presidente de la CPC, gremio que agrupa a 140 asociaciones con 1 350 000 pensionados, denunció que el Estado los ha puesto a merced de la voracidad del capital financiero, a la par que condenó las continuas detenciones de sus dirigentes como el caso de Sergio Díaz Forero, capturado por organismos de seguridad en la ciudad de Fusaga-sugá.


Con sus ansias de concluir el TLC y acabar de convencer a los cada vez menos reticentes congresistas norteamericanos, el gobierno de Uribe concretó un tratado con Washington para que ese país utilice tres bases aéreas y dos navales, en la Bahía de Málaga (Pacífico) y Cartagena (Caribe).


Aunque las conversaciones han sido secretas, se conoció que el senado del país norteño destinará 46 millones de dólares para la de Palanquero, puerto Saldar, en el río Magdalena, que ya cuenta con una pista de aterrizaje de 3 500 metros, dos enormes hangares y es la base principal de los aviones de combate colombianos. Entre las medidas se establece que ningún militar estadounidense podrá ser juzgado por delitos cometidos en suelo colombiano.


Este convenio abre las puertas a las operaciones y control militar estadounidense en la región, después de perder la base de Manta en Ecuador, la cual debió abandonar por la actitud del gobierno de Rafael Correa de no prorrogar el contrato de arrendamiento que vence en el próximo noviembre.


El senador Rafael Pardo, ex ministro de Defensa y candidato a sustituir al presidente Uribe, declaró que con este paso, “Colombia perderá soberanía y se convertirá en una base de operaciones, una especie de portaviones, contra los países vecinos”.


Ciertamente que el gobierno colombiano ha realizado enormes sacrificios para concluir el Tratado de Libre Comercio. Si los congresistas estadounidenses no lo acaban de aprobar, pasarán a la historia como unos malagradecidos.

Hedelberto López Blanch
Rebelión
 

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