El nuevo espíritu del capitalismo y la economía colombiana, 1991-2016
De la industria familiar a la financiarización global. En el curso de unas pocas décadas la economía colombiana dio un giro de 180 grados. ¿Cómo sucedió esto? Una vuelta al cuaderno nos permite detallar las principales acciones que así lo permitieron.

 

Su mirada es tranquila y transmite la carga de la añoranza. Formado en el primer espíritu del capitalismo (ver recuadro, “Del burgués emprendedor a...”), un patriarca de la industria colombiana caracteriza los tiempos actuales como una época donde los empresarios ya no se conocen entre sí, no saben quiénes son sus trabajadores, el capital no tiene identidad familiar, no se producen bienes materiales para satisfacer necesidades y, menos aún, arraigo en el territorio o responsabilidad social1.

 

Le hubiera gustado, puede deducirse sin que lo exprese a viva voz, que la dinámica económica y empresarial conservara tales facetas pero, más allá de sus añoranzas, la realidad del capital es otra: muta, y lo hace de manera rápida, ahora las empresas, además de abstractas y virtuales, cambian de un día para el otro de dueño sin que estos lleguen siquiera a conocer las plantas físicas, insertándose en una dinámica global: pasando del capitalismo industrial, monopólico, mundializado, con un Estado de Bienestar como el conocido por los europeos y en parte por la sociedad gringa, para ingresar en la etapa de su financiarización donde la especulación es la moneda de pago fundamental y donde los obreros de una u otra empresa ya no importan para sus propietarios –en muchas ocasiones en cabeza de sectores tan impersonales como los fondos de pensiones.

 

En Colombia el proceso de financiarización tiene orígenes en la década de 1970, promovido por el gobierno de Misael Pastrana (1970-1974) y en el contexto del reacomodamiento de las hegemonías nacionales propiciado por el mayor poder de los grupos financieros, a tono con el nuevo patrón de acumulación capitalista en el orden mundial y regional. Los principios que orientaron el nuevo modelo fueron los de libertad económica y el fortalecimiento del mercado nacional de capitales. Tras pocos años el capital financiero se convirtió en el sector líder que debería, en teoría, promover el crecimiento económico. Una vez en marcha la reforma financiera durante la administración de López Michelsen (1974-1978), otras tres estrategias complementarias fueron implementadas: i) la liberalización del sector comercio exterior, ii) la reforma fiscal (eliminación de subsidios y la supresión de las políticas de fomento) y iii) la flexibilización del mercado laboral (deslaboralización de la relación capital-trabajo y agresiva ofensiva contra las organizaciones de trabajadores). El proceso de financiarización entró de lleno al país de la mano con la implantación arbitraria del neoliberalismo.

 

¿Habrá percibido este cambio nuestro empresario cargado de nostalgias? Todo permite pensar que no. El ajuste en la economía criolla al finalizar la década de 1980 se constituyó en una etapa de transición encaminada a crear las condiciones para avanzar en el proceso de financiarización y arraigo de la ideología neoliberal. En este marco fueron diseñadas e introducidas las políticas de liberalización y desregulación financiera, las privatizaciones, el aumento del capital extranjero en la banca, el desmonte del crédito de fomento, el cambio en las funciones de la Banca Central y el manejo de la política cambiaria, monetaria y crediticia, dotando al capital financiero de todas las garantías para especular y estrangular la economía. En conjunto, se desmontó la función de fomento de la banca central, la banca pública fue privatizada (para el año 2006, el único banco estatal que quedaba en el país era el Banco Agrario) y el sistema financiero fue liberalizado.

 

En particular, a partir de la administración de César Gaviria (1990-1994) la burocracia estatal y la oligarquía nacional promovieron un agresivo proceso de desmonte de los aranceles, firmas de tratado de libre comercio2, liberación del mercado de capitales y de la tasa de cambio de la moneda, generándose todo tipo de favorecimientos para la inversión extranjera y hasta de importación de alimentos. Cambios y nuevas políticas económicas liberalizadoras y globalizantes, soportados sobre el supuesto de una modernización del aparato económico, la diversificación industrial, el crecimiento sostenido de las exportaciones y la generación de empleo de alta calidad.

 

 

 

Realidad tozuda. El paso de los años arrojó resultados contrarios: la industria perdió participación en el PIB, sus exportaciones no crecieron ni se diversificaron, las compañías se privatizaron y desnacionalizaron (cerca de mil transnacionales controlan en la actualidad alrededor del 80 por ciento de las actividades económicas en el país), el desempleo afecta al 10 por ciento de la fuerza laboral y la informalidad al 65 por ciento en el total del empleo nacional, y un crónico déficit en cuenta corriente3 tomó forma.


El capital avanza con lógica global y los políticos locales hacen su parte, pagando así la financiación de sus campañas y el silencio del poder real. Con la Constitución Política de 1991, el Banco de la República perdió el control de las variables macroeconómicas básicas porque los movimientos financieros del capital, y con ello la moneda, finalizaron determinados por la lógica privada de los mercados. La dinámica del capital financiero condujo hacia la inestabilidad del sistema en su conjunto, generando burbujas especulativas, a través de tres lógicas: i) cambiaria (con la apertura de la cuenta de capitales), ii) financiera (estimulo mediante el crédito del gasto público y privado) y iii) de la balanza de pagos (déficit en la cuenta corriente: déficit comercial más servicios financieros externos).

 

El impacto de esta política financiera desencadenó, al finalizar el siglo XX, la peor crisis económica y social de la historia contemporánea del país, catástrofe financiera que amenazó la solvencia de la mayoría de los establecimientos de crédito: entró en peligro la viabilidad de los negocios de las corporaciones de ahorro y vivienda, las cooperativas financieras, las compañías de financiamiento comercial, las corporaciones financieras y los bancos oficiales, lo mismo que la seguridad de los ahorros de millones de personas, la propiedad de la vivienda de los hogares colombianos y la estabilidad de las finanzas del gobierno. En 1999 la economía de Colombia colapsó y declinó en 4,3 por ciento.

 

La peor parte de la crisis recayó sobre los deudores del sistema Upac, que entró en crisis después de 27 años de existencia. Tres millones de hogares perdieron o vieron amenazada la tenencia de su vivienda. El costo total de la crisis la estimó el Gobierno en 12,3 billones de pesos. Para superar la crisis, el Estado creó de manera “transitoria” el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), conocido inicialmente como el 2x1.000; después elevado al 3x1.000 (Ley 863 de 2003), hasta adquirir carácter permanente en el 4x1.000 a partir de la Ley 1111 de 2006. Los recursos obtenidos de esta fuente se destinaron inicialmente a salvar la banca privada. El gobierno, los ahorradores y la ciudadanía asumieron el riesgo crediticio y el costo de la crisis provocada por el agiotaje de los banqueros.

 

Una década después, en 2008, nuevamente la crisis financiera generada por el rompimiento de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos en el año 2006 provocó un colapso inicial en el sistema financiero estadounidense y después contagió a todo el sistema internacional. La economía colombiana se encontraba desguarnecida para enfrentar el “tsunami” financiero.

 

Financiarización a la colombiana

 

A partir de la década de 1970 y hasta el presente, el proceso de financiarización de la economía nacional no ha dado tregua, y crece. Hasta mediados de la década de 1960 la participación del sector financiero en el producto interno bruto nacional (PIB) fue inferior al cinco por ciento. Durante tres décadas, de 1965 a 1996, la participación relativa de este sector osciló entre 11 y 15 por ciento. En pleno proceso de materialización de las políticas que impulsaron la financiarización en Colombia el mismo escaló a más del veinte por ciento su participación en el PIB y en el año 2016 ya alcanza 22,5 por ciento. La nuestra es una sociedad que tiende cada vez más a estar en función y al servicio del capital financiero (ver gráfico 1).

 

llibardografico1

 

Lo paradójico de la financiarización consiste en que si bien el capital financiero se apropia de una cuarta parte de la riqueza anual producida por la sociedad colombiana, emplea sólo a 1,4 por ciento del total de trabajadores del país (316.000 empleados; de estos únicamente el 40% tiene contrato a término indefinido), paga salarios anuales por sólo 2,4 billones de pesos, en términos relativos 16,3 por ciento respecto a las utilidades del capital financiero. El promedio ponderado de los ingresos salariales de los trabajadores del sector financiero es de tres SML. Además, el margen de intermediación bancaria en Colombia es el más alto de América Latina, en promedio entre 3 y 4 puntos por encima.

De acuerdo con la Superintendencia Finan-ciera, los activos del sector financiero alcanzaron un valor de $1.229.1 billones al cierre de diciembre de 2015, correspondiente a un crecimiento real anual de 4.7 por ciento (el conjunto de la economía creció 3,1%). Para diciembre de 2015 las utilidades anuales del sistema4 se acercan a los $15 billones de pesos. Las ganancias acumuladas por las instituciones de crédito se ubicaron en $10.7 billones anuales, de las cuales $9.2 billones correspondieron a los bancos, seguidos por las corporaciones financieras con $566.8 miles de millones, las compañías de financiamiento con $419.7 miles de millones y las cooperativas financieras con $43.2 miles de millones (ver cuadro 1).

llibardocuadro1

 

Además, el sector financiero es altamente concentrado. El nivel de participación de los cinco intermediarios más grandes, según el Banco de la República, se ubica en 63,7 por ciento. En el país operan 25 bancos, de estos 10 son extranjeros y controlan 27,4 por ciento del mercado; en consecuencia, el capital financiero de origen nacional tiene una posición relevante: 60 por ciento de las instituciones bancarias y controla 72,6 por ciento del negocio. Bancolombia, Bogotá y Davivienda, por ejemplo, son bancos que no sólo tienen amplio dominio en el mercado criollo, sino que además expandieron su presencia a Centro América donde controlan una alta porción de las actividades crediticias, pretendiendo, además, “colonizar” los mercados regionales hasta constituirse en multilatinas.

 

 

 

Con una economía cada vez más insertada en la dinámica global, la suerte de la economía criolla depende en gran medida del comportamiento de la economía mundial. A partir del proceso de financiarización, la fragilidad e inestabilidad del sistema productivo nacional se amplifican (gráfico 1).

 

En general, la economía colombiana ha evolucionado durante el último siglo hacia un modelo extractivo-financiero, cicatero en la generación de empleo y la distribución del ingreso (gráfico 2), registrando una grave crisis los sectores reales (agropecuario e industria), en medio de un crecimiento acelerado de la población (de un total de 4 millones de habitantes a principios del siglo XX hasta cerca de 49 millones en 2016) lo que provoca un desempleo estructural en la sociedad. Además, a partir de la década de 1980 se observan los impactos de este modelo rentístico y reprimarizado en la concentración del ingreso en el 10 por ciento más rico de la población, proceso más acentuado acá respecto al conjunto de América Latina y el Caribe: en Colombia los ricos concentran el 42 por ciento del ingreso y en Latinoamérica el 38 por ciento (gráfico 3).

 

llibardografico23

 
Las principales empresas no financieras de Colombia, 1984-2015

 

La evolución histórica de la industrialización colombiana transcurre en medio de un denso tejido entre propiedad estatal, fortunas familiares, transnacionales y llegada de migrantes de origen europeo, norteamericano y sirio-libanés (a partir de las dos últimas décadas del siglo XIX).

 

Sobre el despojo violento y veloz de las riquezas aborígenes, la economía del país fue dominada por una oligarquía cerrada y “autista” con base en la explotación minero-energética, el comercio, la agricultura latifundista y la ganadería semisalvaje.

 

A principios del siglo XX, la economía colombiana era primario-exportadora. Así como el siglo XIX estuvo marcado por la disgregación nacional y el enfeudamiento, el siglo XX se caracteriza por la lenta unificación política, el desarrollo capitalista, la formación de un mercado interno, un Estado centralista y autoritario, con diferencias regionales pero de manera sostenida y englobante.

 

Las primeras fábricas locales levantaron instalaciones a finales del siglo XIX. La Cervecería Bavaria fue fundada en 1891, organizada por un inmigrante alemán, Leo Kopp5. A diferencia del caso clásico, la industria en Colombia encontró en las ferias y mercados internacionales la tecnología más avanzada y pudo en consecuencia dar el salto de estadios y fases, sin tener que pasar por todos ellos; práctica que se mantiene hasta la actualidad y que frena el desarrollo científico y tecnológico criollo. A la vez, desde el alba de la industrialización, el capital norteamericano controlaba el petróleo, el enclave bananero y la intermediación del café.

 

 

 

Al calor de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) esta dinámica industrial se aceleró. Los principales centros industriales estaban ubicados en Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cali, especializadas principalmente en actividades tradicionales de producción de alimentos y bebidas, textiles y confecciones, calzado, tabaco, fósforos, locería, vidrios, cementos, ferreterías y fundición. En la década de 1920 el país fortaleció sus vínculos con el capital financiero internacional (las relaciones financieras entre el país y el resto del mundo toma forma a través de la deuda externa, la inversión extranjera y los flujos especulativos de capital).

 

A principios del siglo XX, en comparación con la Primera Revolución Industrial6 la industria colombiana registraba un atraso de 150 años7. Las actividades más complejas tecnológicamente (intensivas en maquinaria, capital humano, ciencia, tecnología e innovación) aún no lograban desarrollarse con la suficiente dinámica. Para la oligarquía nacional era más cómodo y rentable realizar negocios y satisfacer la demanda interna por mediación del capital comercial, prematuramente diversificado e internacionalizado. La mayor parte del mercado que creaba las exportaciones (café, banano y petróleo, principalmente) se realizaba en el extranjero, recurriendo a las importaciones, especialmente de bienes de consumo que absorbían el 80 por ciento de éstas. En la época de la acumulación primaria de capital el comercio desempeña un papel decisivo: es el punto de partida del desarrollo del capitalismo, y en la primera fase, gracias al sistema crediticio, hace que la producción dependa de sí misma. En una economía capitalista desarrollada esta dependencia deja de existir, y la producción y el comercio se separan. Posteriormente, el capital se concentra y centraliza a causa del proceso de financiarización del conjunto social.

 

Las firmas privadas nacionales, negocios familiares muchas de ellas, lideraron este proceso en las primeras etapas del crecimiento industrial. El dinamismo de la industrialización criolla estuvo fundamentado en una extremada explotación de los trabajadores, combinada con estabilidad de salarios bajos y aumentos en la productividad, más un nivel de precios industriales protegidos que abusan del consumidor, y un mercado integrado y en expansión. Condición que apuntaló una de las características principales de la sociedad colombiana: las grandes desigualdades entre sus clases.

 

Dinámica lenta y desigual. El desarrollo económico moderno que había comenzado a insinuarse en las últimas décadas del siglo XIX, se aceleró a partir de los años 1930. Y, en términos cualitativos, en 1945 se cerró la fase de industrialización basada en la expansión de los textiles, bebidas, tabaco y alimentos, financiada por capital nacional, protección y subsidios estatales.

 

El mes de septiembre de 1944 se creó, acogiendo la propuesta del presidente Alfonso López Pumarejo de tener un vocero único de los industriales, la Asociación Nacional de Industriales (Andi), el gremio económico más representativo de la plataforma productiva colombiana, con el propósito de participar con criterio unificado en la política económica nacional8.

 

Durante las décadas de 1940-1960, las multinacionales y las empresas públicas lideraron el desarrollo industrial, en menor grado, sin embargo, que en otros países latinoamericanos, proceso que desde sus inicios estuvo acompañado de elevados índices de concentración de la producción en unas pocas empresas. A partir de la década de 1970, esta foto de la concentración de los negocios evolucionó hacia la conformación de verdaderos conglomerados económicos en cabeza de pocos grupos financieros (unión del capital industrial con el bancario). El capital financiero es el capital bancario, o capital en la forma de dinero, que en realidad se transforma en capital industrial. A la vez, la concentración de capital lleva a la concentración de los bancos. Estos, también están interesados en una elevada tasa de beneficios, por tanto, los bancos tienden a fortalecer la creación de monopolios industriales.

 

Buena parte de la inversión privada era financiada por bancos extranjeros. Los inversionistas extranjeros y las trasnacionales monopolizaron los sectores modernos de la producción industrial librando la batalla en algunas actividades contra los capitalistas nacionales que terminaron, finalmente, en connubio con los capitales foráneos y echando por tierra todo interés o proyecto sociocultural-político-ambiental nacionalista.

 

En efecto, entre 1968 y 1984 se incrementó de manera significativa el grado de concentración de la industria colombiana; para este último año el 60 por ciento de la producción industrial tenía lugar en industrias mediana y altamente concentradas. Durante la segunda mitad del siglo XX, la plusvalía apropiada por las grandes firmas oligopólicas es dirigida hacia la compra de empresas ya existentes en la economía, y no para desarrollar nuevas líneas de producción a tono con las revoluciones industriales de segunda a cuarta generación. Se conformaron así oligopolios altamente concentrados, con elevadas barreras a la entrada de nuevos productores, y beneficios estatales de todo orden, lo cual no las inmunizó ante los ciclos negativos globales.

 

cuadro amarillo

 

Afectada por la crisis económica de inicios de los años 80, seis de las veinte principales empresas del país arrojaban saldos en rojo: Avianca (empresa colombo-alemana fundada en Barranquilla, en 1919), Cadenalco (creada en 1922 en Barranquilla, como la tienda de misceláneas LEY), Coltejer (fundada en 1907 por la familia Echavarría en Medellín), Colmotores (emerge en 1956 de la visión del empresario colombiano Germán Montoya Vélez, con el apoyo del gobierno nacional) y Acerías Paz del Río (fundada en 1948, por iniciativa del gobierno colombiano, para explotar las minas de hierro y carbón de Boyacá).

 

En 1984, las veinte principales empresas (no financieras) del país estaban vinculadas al sector minero-energético, el comercio, el transporte y la producción de bienes básicos de consumo (cuadro 2)9. Sobresalen como las dos primeras compañías: Ecopetrol (la reversión al Estado colombiano de la Concesión De Mares, el 25 de agosto de 1951, dio origen a la Empresa Colombiana de Petróleos) y el Fondo Nacional del Café (en 1940 por decreto ley 2078 fue creado un impuesto sobre los giros provenientes de las exportaciones del grano del cual nació el Fondo Nacional del Café, como una cuenta parafiscal, cuya actividad consiste en la compra interna de la cosecha y la exportación del grano).

 

llibardocuadro2

 

De otra parte, 1984 es el año que da inicio al “boom” petrolero con los hallazgos de los campos de Caño Limón (Arauca) con lo cual el país volvió a ser autosuficiente y exportador neto de petróleo (entre 1975 y 1985 fueron importados 240 millones de barriles, por valor cercano a los 5.000 millones de dólares). Desde los inicios de la actividad petrolera en Colombia (1905, bajo la presidencia del general Rafael Reyes) están comprometidas intensamente compañías multinacionales; durante este último resurgimiento de la actividad minero-energética, Occidental y Shell lideraron el negocio. Con el aumento de la producción de hidrocarburos, el país retornó a la danza de los millones generada luego de los grandes descubrimientos petroleros y mineros, al igual que las generadas en el pasado reciente por las bonanzas cafeteras y el auge de la economía subterránea (narcotráfico y contrabando).

 

La rentabilidad más alta (tasa de ganancia: utilidades/ventas) se registra en otra empresa estatal del sector de energía, electricidad y gas: ISA, Interconexión Eléctrica S.A. (constituida en 1967 con el fin de integrar los sistemas eléctricos regionales). Con el tiempo, las empresas de servicios públicos terminaron por ser las de mayor crecimiento dado que imponen precios monopólicos que los consumidores no pueden rechazar, empresas que a su vez son el botín preferido (en recursos económicos, poder de influencia y generación de empleo) de los grupos y partidos políticos de carácter regional y nacional. En general, estas empresas de servicios públicos, unidas a las licoreras departamentales y a los fondos parafiscales (por medio de los cuales los productores de algunos bienes, la gran mayoría agrícolas, están obligados a pagar impuestos sobre sus ingresos, denominados contribuciones, cuyos recaudos se trasladan a los gremios del sector) sostienen, en gran medida, la corrupción, los sobornos, el clientelismo y la politiquería.

 

Del primer ranking publicado por la Revista Semana (edición 168 de julio de 1985), se desprende que los tres conglomerados predominantes por entonces eran el Grupo Cafetero, la familia Santo Domingo y la Organización Ardila Lülle. Otra característica importante en el mapa empresarial de esos años, borrada con el tiempo, fue el poderío de la industria textil. Las más tradicionales y emblemáticas textileras nacionales (Coltejer, Fabricato, Tejicóndor y Enka) tuvieron –por mucho tiempo– asegurado un lugar en el cuadro de honor de las grandes empresas del país, afirma la mencionada revista.

 

Todo esto dio un giro. A partir de 1990, los gobiernos de Virgilio Barco y César Gaviria adoptaron un ambicioso conjunto de medidas de comercio exterior y acuerdos de libre comercio que desvanecieron una larga tradición de alta protección a la producción nacional. La década de 1990 abrió con nuevo gobierno, nuevas leyes, nuevas experiencias democráticas y nuevas reglas de juego económicas, comenzando por la Constitución Política de 1991 que reemplazó la Carta de 1886. El título XII “Del régimen económico y de la hacienda pública”, define los principios políticos que orientan el sistema económico: de una parte, afirma que “La dirección de la economía estará a cargo del Estado” (artículo 334); de otra, establece que la libre competencia es un derecho: “La actividad económica y la iniciativa privada son libres” (artículo 333); ambigüedad y contradicción que atraviesa la Constitución, esto es, el antagonismo entre el ideal regulador del Estado social y democrático de derecho y la más radical doctrina neoliberal.

 

tresfases

 

Pasan los años, para 1990 en los tres primeros lugares aún figuran las mismas empresas de 1984: Ecopetrol, Fondo Nacional del Café y Esso Colombiana (nació en 1931, propiedad de Rockefeller; perteneciente a la empresa Tropical Oil Company). De las 20 principales compañías, tres registraron pérdidas: Avianca, una vez más, Carbocol (sector minero) y la Flota Mercante Gran Colombiana (sector naviero, creada en 1946 y liquidada en 1997).

 

En las restantes 17 empresas clasificadas en 1990 las tasas de ganancia son positivas. Resaltan las del sector minero-energético que alcanzaron una rentabilidad hasta del 40,4 por ciento anual, ganancias extraordinarias por encima del promedio nacional.

 

Las veinte principales empresas en el año 1990 (de acuerdo con los volúmenes de ventas o ingresos operacionales), según ranking de la mencionada revista, son representativas de los sectores minero-energético, combustibles y lubricantes, alimentos y bebidas, papelero, transportes, comercio, automotriz, textiles, fertilizantes agrícolas, estructuras metálicas, automotriz y Cajas de compensación familiar. El grupo Bavaria, de la familia Santo Domingo, de Barranquilla, para principios de la década de 1990 constituía el quinto grupo cervecero más grande del mundo, con inversiones en Latinoamérica y Europa. De otra parte, las Cajas de compensación familiar comenzaban a concentrar los recursos públicos de las políticas sociales, por delegación del Estado, y a incursionar con fuerza y racionalidad privada en el comercio de bienes de consumo y fármacos.

 

En 1999, el PIB de Colombia cayó más de un 4 por ciento y los efectos se extendieron hasta el último trimestre de 2001; para vivir, entre 2003 y 2007, la expansión económica más importante en el último medio siglo: el PIB creció en promedio por encima del 5 por ciento. Durante el período 1980-2016 la economía criolla se expandió a un ritmo promedio anual de 3,5 por ciento, mientras que la economía mundial lo hacía al 2,9 por ciento; no obstante, la actividad productiva nacional es más volátil, la varianza de la evolución de los negocios (consiste en una medida estadística vinculada a la dispersión de una variable aleatoria) en Colombia es de 13,1 en contraste con el promedio mundial de las variaciones en el crecimiento económico que es de apenas 1,9 durante los últimos 37 años.
Según la edición aniversario de los 30 años del ranking publicado por la Revista Semana, los últimos 25 años, de la mano de la apertura económica propiciada por la nueva Constitución, fueron intensos en el mundo de los negocios y puede decirse que pasó de todo: hubo fusiones, compras, ventas y alianzas; muchas empresas colombianas fueron al mercado externo para expandir sus negocios, algunas por la vía de las exportaciones y otras instalándose directamente en esos mercados; la inversión extranjera directa llegó por montones al país y le cambió la cara a su economía. Colombia se convirtió en un destino atractivo para los inversionistas.

 

En paralelo, según el registro oficial de la Unidad para las Víctimas de la Presidencia de la República, el conflicto interno bélico dejó un saldo de ocho millones de víctimas durante el período 1985-2015. Los datos institucionales referencian 260.000 asesinatos, 45.000 desaparecidos, 6,8 millones de desplazados por la violencia y el despojo de 4,2 millones de hectáreas de tierra productiva a los pobladores del campo.

 

Importantes compañías han sido beneficiarias de este proceso; los capitalistas orientaron parte de sus portafolios de inversión hacia la compra masiva de tierras. Así, por ejemplo, Argos S.A. y su empresa filial Reforestadora del Caribe S.A.S compraron y englobaron 12.500 hectáreas de las tierras de campesinos desplazados por la violencia de los Montes de María; Luis Carlos Sarmiento Angulo, dueño de la empresa Corficolombiana posee más de 12.000 hectáreas de palma y 4.000 de caucho en el Meta; la empresa Manuelita10, propiedad de la familia Eder del Valle del Cauca, tiene 37.000 hectáreas entre Meta y Casanare; Riopaila Castilla S.A. (empresa agroindustrial con 98 años de experiencia, creada por la fusión de 2 ingenios vallecaucanos, propiedad de la familia González Caicedo) posee 40.000 hectáreas en Vichada.

 

A estos ejemplos se une la entrada de multinacionales especializadas en la producción de agro-combustibles (Cargill, Pacific Energy y Poligrow, entre otras) que son propietarias de miles de hectáreas, dando origen a lo que se conoce a nivel mundial como “land grabbing” o acaparamiento de tierras por empresas transnacionales. El Estado colombiano ha impulsado esta dinámica, incluso de manera abiertamente ilegal, de lo cual da cuenta lo realizado por el hoy condenado exministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias (2005-2009)11 a través de la política conocida como Agro Ingreso Seguro, esto es, la entrega de millonarios subsidios agrícolas a grandes hacendados. En este mismo sentido va la ley que creó las Zonas de Interés de Desarrollo Rural y Social (Zidres), sancionada por el presidente Santos en enero de 2016, tildándola como “una verdadera revolución para el campo”.

 

Concentración de riqueza que prosigue. En el conjunto de las 20 principales empresas (no financieras) 19 registran para el año 2015 tasas de ganancias positivas (ver cuadro 4). La rentabilidad más alta corresponde a ISA con una tasa de ganancia de 45,6 por ciento anual; le sigue Bavaria (empresa que en 2005 se fusionó a la multinacional SABMiller, en una operación por 7.800 millones de dólares) con una tasa de ganancia de 43,8 por ciento anual; y Claro Móvil, del sector de las telecomunicaciones (propiedad del grupo mexicano América Móvil del multimillonario Carlos Slim) con rentabilidad del 22,2 por ciento. La única pérdida la registró Metapetroleum (empresa subsidiaria de Pacific Rubiales Energy, creada en 2002), debido al desplome de los precios del petróleo. En 2015 Avianca (vendida en 2004 por 65 millones de dólares por el grupo Santo Domingo al empresario de origen judío-polaco y naturalizado brasilero-colombiano Germán Efromovich) registró una rentabilidad de 5 por ciento anual; sin embargo, durante el primer semestre del 2016, por problemas financieros, los resultados no fueron positivos para Avianca Holdings, sumando en esos primeros seis meses pérdidas cercanas a los 20 millones de dólares.

llibardocuadro34

 

En resumen, en los últimos 30 años se registraron profundos cambios en la matriz económica colombiana, no solamente por los nuevos sectores, sino también por los cambios en la naturaleza de las firmas, en su tamaño y en su alcance regional. Empresas insignias como la Flota Mercante Gran Colombiana, Papelcol, Cadenalco y Alcalis, desaparecieron o decayeron; en reemplazo surgieron nuevos nombres: Pacific en petróleo, Claro en telecomunicaciones, Celcia en Energía, Nutresa en alimentos, Censud en comercio, Grupo EPM en servicios Públicos, Grupo Argos en cementos y Nueva EPS en salud, por ejemplo. Además, el modelo de Estado empresario colapsó a mediados de los años noventa, y la mayoría de las empresas públicas se privatizaron y desnacionalizaron.

 

Además, un cuarto de siglo después de la puesta en vigencia de la nueva Constitución Política la sociedad sufrió una profunda transformación cultural y económica. En el pasado quedó su encerramiento para ahora ser un país con una economía insertada en la dinámica global, dominada por parte de las transnacionales, y una arraigada cultura consumista, individualista y mafiosa sustentada en la contraética del “todo vale”. Colombia se integró, sin reservas, a la lógica omnicomprensiva del capitalismo, al mercado único mundial.

 

Al mismo tiempo, los grupos corporativos giraron hacia la especialización, con liderazgo en su respectivo sector. En cuanto al financiero, 30 años atrás la banca colombiana se encontraba mayoritariamente nacionalizada, con los principales bancos de propiedad estatal, sin inversión foránea; actualmente, los conglomerados financieros criollos sobresalen por su dinamismo, solidez, con abundantes capitales y elevadas tasas de rentabilidad.

 

Fruto del nuevo espíritu del capitalismo, en el país se consolidaron conglomerados gigantes, así, por ejemplo: Empresas Públicas de Medellín –EPM, es la matriz de un grupo empresarial conformado por 48 compañías, con presencia en la prestación de servicios públicos en Colombia, Chile, El Salvador, Guatemala, México y Panamá; Cementos Argos posee 61 compañías filiales con presencia en Colombia, Surinam, Estados Unidos, Haití, Islas Vírgenes Británicas, Antillas, Curazao, Panamá, Repúbli-ca Dominicana, Honduras, Guayana Francesa y Venezuela; el Grupo Nutresa es la cuarta productora de alimentos en América Latina, tiene plantas en 14 países y exporta a 72 naciones; el Grupo Éxito se convirtió en uno de los “retail” (venta al por menor) más grande en Suramérica con 2.606 tiendas en cuatro países; y, el Banco de Bogotá tiene 10.375 canales de atención de los cuales 2.487 están en Centroamérica.

 

La empresa familiar quedó atrás; el paternalismo conocido por el patriarca que añoraba la empresa por él dirigida, con relación directa con “sus” obreros, ya no regresará; hoy la propiedad empresarial resume una conjunción de capitales en algunas ocasiones públicos, en otros financieros, sumando en otros la alianza de varios capitalistas, y en cualquiera de estas variables la relación patrono-trabajador quedó en manos de terceros. Si los trabajadores quieren hacer valer sus derechos ya no pueden esperar el paternalismo del propietario, solo les queda hacer conciencia de la nueva situación, estrechar lazos, estructurar nuevas formas organizativas y luchar también globalmente. El estribillo: “Arriba los pobres del mundo, de pie los esclavos sin pan y gritemos todos unidos: viva la internacional”, toma vigencia más que nunca.

 

Años recientes

 

El 2015 y 2016 han sido difíciles para los negocios en Colombia, la economía se encuentra en recesión (3,1 por ciento creció el PIB en 2015 y en 2016 no supera el 2 por ciento); las finanzas públicas se deterioraron por causa del desplome petrolero, la moneda se devaluó haciendo más costosa la deuda externa privada y pública, la inflación se disparó y las tasas de interés van al ritmo del incremento en los precios relativos (la inflación bordea el 9% anual). El empleo pasó a crecer por debajo de la población y en julio de 2016 se perdieron 100.000 puestos de trabajo con respecto al año anterior. El balance macroeconómico se quebró, el país padece un desbalance entre el ahorro y la inversión que tiende a reforzarse; el déficit en cuenta corriente supera la suma del déficit fiscal y la ampliación del crédito al sector privado. El desajuste precipita una caída libre del producto nacional que no es corregido por el mercado.

 

Por el desplome de los ingresos que van a la hacienda pública, producto de la crisis de la renta petrolera, la administración Santos (2010-2018) raspa la olla dejada por los anteriores gobiernos: en enero de 2016 el gobierno nacional vendió el 84 por ciento de Isagén (generadora de energía) al único oferente: el fondo de inversión canadiense Brookfield (acusado de corrupción y sobornos en varios países de Latinoamérica) por la pírrica cifra de 9,4 billones de pesos.

 

La agitación, excitación, trajín, movimiento y vértigo de compras, ventas, adquisiciones, fusiones, quiebras, entradas y salidas de capital, no afloja su ritmo registrado durante el último cuarto de siglo en Colombia. En lo corrido de 2016, Acuña Droguerías fue comprada por la chilena Cruz Verde; Laverlam Veterinaria por la española Indukern; los activos de la Clínica San Rafael por el fondo Rizk Ventures; Archie’s Pizza por la mexicana Alsea; la central de riesgo Cifín por la holandesa TransUnion; el 10 por ciento de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) por la brasileña Bovespa; Té Hatsu, Cerveza Apóstol y Cerveza 3 Cordilleras por el Grupo Postobón; los periódicos La Tarde y Q’hubo por el Diario del Otún; Empaques Flexa por Amcor Holdings (Australia); y Carvajal Ediciones por el Grupo Santillana (España). Más recientemente, en agosto de 2016, Cementos Argos y Argos USA firmaron un acuerdo con Heidelberg Cement, a través de sus subsidiarias norteamericanas Lehigh Hanson Inc. y Essroc Corp., para la adquisición de una planta de producción de cemento en Martinsburg, West Virginia (Estados Unidos) y ocho terminales de cemento que atienden la operación en los estados cercanos por un valor total de 660 millones de dólares. El nuevo espíritu del capitalismo recorre a sus anchas la economía colombiana.

 

 

 

Esta enloquecida circulación y acumulación autopropulsada del capital, encuentra su apogeo, en su camino solipsista de autofecundación, en la actual financiarización especulativa del sistema mundo capitalista. Como lo señalo Marx, en su análisis de EL Capital, es demasiado simplista afirmar que ese monstruo autogendrado, que persigue metas sin escrúpulo humano o ambiental, es una abstracción ideológica. No debe olvidarse que detrás de esta abstracción del capital virtual hay gente de carne y hueso como también objetos proveídos por la naturaleza sobre cuyas capacidades y recursos productivos se basa la circulación y acumulación de capital y de los que se alimenta como un parásito gigantesco.

 

Nuevo espíritu, por último, que supera las fronteras criollas: cuatro empresarios colombianos tienen asegurado su puesto entre los multimillonarios del mundo. Según el ranking 2016 de la revista Forbes, Luis Carlos Sarmiento Angulo, Alejandro Santo Domingo, Jaime Gilinski Bacal y Carlos Ardila Lulle, hacen parte del club de los que cuentan con fortunas superiores a 1.000 millones de dólares. λ

 

 

1 Cámara de Comercio de Medellín: 100 Empresarios, 100 Historias de vida; consultado 22/08/2016: http://www.camaramedellin.com.co/site/100empresarios/Home/Historias-Empresariales/Historias-Empresariales.aspx
2 Hay tratados con Estados Unidos, la Unión Europea, la mayoría de países de América Latina y el Caribe, con Corea del Sur y negociaciones en curso o planeadas con Turquía, Israel, China y Japón.
3 La Cuenta Corriente es un indicador económico dentro de la Balanza de Pagos que recoge los flujos comerciales de bienes, servicios, ingresos y pagos que se hacen desde un país al exterior y viceversa. Cuando un país realiza un gasto mayor en sus transacciones internacionales que lo que ingresa por ellas, se produce un déficit en la balanza de pagos. Cuando el gasto en las importaciones de bienes y servicios es superior a los ingresos por las exportaciones, se produce un déficit en la cuenta corriente.
4 La actual composición del sistema financiero colombiano es compleja. Este se divide en varios subsectores, los cuales agrupan a varios intermediarios financieros: i) establecimientos de crédito, ii) sociedades de servicios financieros, iii) sociedades de capitalización, iv) entidades aseguradoras e intermediarios de seguros y reaseguros.
5 Puso en marcha la primera cervecería con escala apreciable, y con equipo y técnicas modernas; ocupaba 80 obreros y producía 6.000 litros diarios. Kopp también fundo la empresa Fenicia, productora de envases de vidrio, que entró en actividad en 1897 con el fin de evitar los altos costos y pérdidas de las botellas importadas.
6 Proceso de transformación económica, social y tecnológica iniciado en la segunda mitad del siglo XVIII en el Reino Unido, extendiéndose unas décadas después a gran parte de Europa occidental y Norteamérica.
7 Realidad asociada a restricciones impuestas por la geografía nacional (fragmentación del mercado interno), bajos niveles de ingreso debido a la pobreza generalizada de la población (a principios del siglo XX, el 90 por ciento de las familias vivía bajo condiciones miserables), serias carencias de infraestructura y transportes (a fines de la década de 1920 el transporte moderno consistía en fragmentos caóticos de ferrocarriles, carreteras y navegación por vapor), ausencia de fuerza de trabajo calificada y nulo estimulo estatal a las actividades de ciencia, tecnología e innovación.
8 Actualmente se denomina Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, integrada por un porcentaje significativo de empresas pertenecientes a sectores como el industrial, financiero, agroindustrial, de alimentos, comercial y de servicios, entre otros; cuenta con sedes en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cartagena, Cúcuta, Bucaramanga, Manizales, Pereira, Ibagué, Santander de Quilichao y Villavicencio. Las riendas del gremio fueron asumidas por primera vez por Cipriano Restrepo (por entonces gerente de Colombiana de Tabaco) hasta 1946, año en que asumió el cargo durante diez años el legendario empresario José Gutiérrez Gómez, uno de los fundadores del Banco Interamericano de Desarrollo, cuyo liderazgo permitió la creación del Servicio Nacional de Aprendizaje Sena (1957) y la introducción al país de las Cajas de Compensación Familiar (1954).
9 El análisis de las principales empresas de Colombia tiene como fuente principal las ediciones especiales de la Revista Semana: “Las 100 empresas más grandes en Colombia y las 900 siguientes”; en particular, la edición de aniversario de 30 años, Semana, Edición N° 1724, mayo de 2015, Bogotá.
10 Fundada en 1864 por James Martin Eder, originario de Letonia.
11 Condenado por la Sala de Casación de la Corte Suprema de Justicia a 17 años y 4 meses de prisión.

Los delitos ambientales podrán ser juzgados como crímenes contra la humanidad

La Corte Penal Internacional perseguirá el acaparamiento de tierras o la explotación ilegal de los recursos por parte de empresas y gobiernos que afecta a miles de personas.


MADRID. Los gobiernos o individuos responsables de delitos contra el medio ambiente, el acaparamiento de tierras o la explotación ilegal de los recursos naturales podrán ser, a partir de ahora, perseguidos y juzgados por la legislación internacional.

La Corte Penal Internacional (CPI), el tribunal internacional permanente encargado de juzgar casos de crímenes de agresión, de guerra, de lesa humanidad y genocidio, ha incluido estos nuevos criterios entre los delitos de su competencia, en un documento que se hizo público la semana pasada y que ha sido aplaudido por las organizaciones de derechos humanos.

“El impacto de los crímenes puede evaluarse a la luz de, entre otras cosas, el aumento de la vulnerabilidad de las víctimas, el terror causado en consecuencia, o el daño social, económico o medioambiental causado a las comunidades afectadas. En este contexto, la Oficina prestará especial consideración a la persecución de los crímenes comprometidos a través del Estatuto de Roma o que tengan como resultado la destrucción del medio ambiente, la explotación ilegal de los recursos naturales o el despojo ilegal de las tierras”, señala la Corte Penal Internacional.


Aunque la iniciativa no supone una extensión formal de la jurisdicción de la Corte, sí amplía los ya de por sí estrechos márgenes en los que actúa este tribunal, abriendo la puerta a que los delitos contra la naturaleza, que tienen consecuencias directas sobre comunidades enteras, puedan ser considerados también como crímenes contra la humanidad.

Hasta ahora la CPI, con sede en La Haya y que se fundó en 2002 tras los genocidios de Yugoslavia y Ruanda, se había centrado en crímenes muy concretos que han tenido lugar en épocas de guerra. Pero la repercusión cada vez mayor que están teniendo para miles de personas los delitos contra el medio ambiente en entornos de paz ha hecho que la Corte incluya ahora estos nuevos criterios.

Según la organización Global Witness, que ha realizado varias investigaciones sobre estos casos en los últimos años, en 2015 fueron asesinadas de media tres personas cada semana por intentar defender su tierra del robo y las industrias extractivas, en una cifra récord. La mayoría murieron por conflictos derivados de la minería, seguidos de la agroindustria, las presas hidroeléctricas y la tala. Y en un 90% de los casos, los asesinatos jamás se resuelven.

Para hacerse una idea de las dimensiones que está adquiriendo el problema, al menos 38,9 millones de hectáreas han sido arrendadas a empresas o están en proceso de negociación desde el año 2000, según Land Matrix Project, una organización que recopila, compara y analiza los datos disponibles sobre la compra y venta de tierras.

“Expulsar a las comunidades de sus tierras y destrozar el medio ambiente se ha convertido en una forma aceptada de hacer negocios en muchos países pobres, pero ricos en recursos. La decisión de la CPI muestra que la impunidad está llegando a su fin. Los directivos de las empresas y los políticos cómplices del empoderamiento violento de la tierra, arrasando bosques tropicales o envenenado los recursos de agua, pronto podrían verse sometidos a juicio en La Haya junto a criminales de guerra y dictadores”, señala Gillian Caldwell, director ejecutivo de Global Witness, que denuncia que hasta ahora la Corte no estaba investigando las “atrocidades masivas cometidas en nombre del desarrollo”.

No obstante, la Corte Penal Internacional sólo puede juzgar a personas físicas. Pese a los muchos casos, actualmente no existen instancias jurídicas internacionales ante las que denunciar a las empresas por los casos de violaciones de derechos humanos o al medio ambiente. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU adoptó en 2014, a propuesta de Ecuador y Sudáfrica, una resolución para crear un instrumento jurídicamente vinculante que regule la actividad de las empresas transnacionales, pero las trabas por parte de los países inversores lo han impedido.

Almudena Moreno, de Alianza por la Solidaridad, señala que “el hecho de que la Corte Penal Internacional sentencie sobre estos delitos ayudará a reforzar la necesidad de contar con una normativa internacional que sea vinculante, dado que existirá ya una entidad internacional en la que poder denunciar”.

La ONG ha denunciado, entre otros, un proyecto hidroeléctrico sobre el río indígena Cahabón, en Guatemala, por parte de la empresa ACS, presidida por Florentino Pérez.

Publicado enMedio Ambiente
“Trump es el resultado de un tercio de siglo de políticas de desigualdad”

El profesor de Columbia y asesor de la presidencia de Bill Clinton cree que el fenómeno Trump es el resultado de "un tercio de siglo de políticas que han llevado a la desigualdad"

 

En otoño de 2015 Joseph Stiglitz (Gary, Indiana, 1943), decía: el euro actual “es un desastre”, cualquier otra cosa “sería mejor”, incluso, quebrar la eurozona. Un año después, en El euro. Cómo la amenaza común amenaza el futuro de Europa (Taurus, 2016) el Nobel de Economía defiende que solo una reforma de la unión monetaria, con una suerte de “euro flexible”, podría salvar el futuro del club europeo. Stiglitz recibe en su despacho en la Universidad de Columbia, donde muestra un verdadero interés por la situación política de España. Asesor principal del presidente Bill Clinton, admite que los grandes partidos americanos han desatendido a los perdedores de la globalización, y que Donald Trump ha sabido leer mejor la frustración de los estadunidenses.


Pregunta. En su libro dice que el euro es el mayor problema de la Unión Europea. Pero el primer país en abandonarla, Reino Unido, no estaba en la zona euro. ¿Qué pasa?


Respuesta. Reino Unido siempre ha tenido ese fuerte sentimiento de identidad, de no ser como el resto de gente, al otro lado del Canal, pero creo que los problemas del euro han sido cruciales en el camino al Brexit. Una de las imágenes de la UE que los conservadores han propagado es la de esa Bruselas rígida y burocrática, y la forma en que la troika gestionó la crisis de los países tuvo una rigidez muy fea. Es más, el hecho de que en la eurozona quedara claro que no había democracia, que Alemania y unos pocos socios estaban dictando los términos, hizo que los británicos pensaran que eso no era una democracia sana. Si estuviera en Reino Unido y viera lo que ocurre en la zona euro, se preguntaría: ‘¿es este el club al que quiere pertenecer?’. La eurozona ha gestionado tan mal el euro que han hecho la UE menos atractiva.


P. Y ahora que el Brexit es un hecho, ¿qué es más peligroso para la Unión Europea, que la salida les salga bien o que fracasen?


R. Eso es un punto fantástico. Para mí, la actitud de Jean Claude Juncker [presidente de la Comisión Europea] de que debemos ser muy duros, y castigar a Reino Unido para que nadie más quiera salir, es terrible. Lo que él debería decir es que no hemos explicado bien las ventajas de la UE, el por qué es un club del que nadie debería querer irse. No puedes querer que la gente siga en él por miedo, no es saludable ni democrático. Así no lograrás el tipo de solidaridad que permitirá a la UE solventar los problemas comunes de migración o cambio climático. Si todo el mundo siente que está ahí porque no tiene alternativa, será un matrimonio muy infeliz.


P. Y si deja de asustar la salida, puede convertirse en un incentivo para irse.


R. Tiene que ser un incentivo para que la UE funcione mejor. Un ejemplo de algo que creo que ha sido muy bueno es la decisión de Margrethe Vestager [comisaria europea de Competencia] de decir que Irlanda y Apple estaban haciendo trampas y robando ingresos fiscales, porque ese es un ejemplo de comportamiento de un país que perjudica al resto. Por eso necesitas normas.


P. Y una vez el euro existe. ¿Es posible dejarlo?


R. Es la misma pregunta que hay en la UE, si es posible, será un experimento. Y creo que la respuesta será que sí. Una prueba es mirar las relaciones entre Estados Unidos y Canadá, tenemos un mercado común del algún modo, pero no libre migración ni mercado único. No he leído a ningún economista que diga que habría una gran diferencia si tuvieran un mercado único. Las consecuencias políticas, para mí, son más importante que las económicas. Muestra que ha habido un proceso de integración durante 70 años y que ahora empieza un movimiento en dirección contrario.


P. En el origen de la Unión Europea está el mercado único. Con el actual repunte de ese llamado sentimiento proteccionista, ¿cree que hoy se podría impulsar ese proyecto?


R. Cuando se creó la UE y se pusieron las reglas, fue un momento particular de la historia en el que había mucha más confianza en los mercados y la creencia –muy estúpida, desde un punto de vista económico- de que si los gobiernos mantenían las cuentas públicas saneadas, los mercados funcionarían y habría pleno empleo y todo el mundo se beneficiaría. Pero la teoría económica dice que si hay integración, hay ganadores y perdedores, a menos que pongan políticas fuertes para proteger a estos últimos. Los ideólogos olvidaron la distribución. Si hoy hicieras esa unión, tendría que ser diferente, deberías proteger a los perdedores.


P. Hay una ola de un llamado “proteccionismo”. En Estados Unidos, tanto el partido Republicano como el Demócrata han cambiado su sensibilidad hacia la globalización. ¿No ve cambiado el enfoque de Hillary Clinton?¿Qué análisis hace?


R. No es proteccionismo. Nos hemos dado cuenta de que el sistema no cumple como se había prometido. Nuestros líderes y nuestra democracia falló. Dijeron que la liberalización del mercado financiero aceleraría el crecimiento y lo que hizo es dar más dinero al 1% de arriba. La lección es que necesitamos protección.


P. Cuando se habla de protección se cita como proteccionismo, de forma peyorativa.


R. En una sociedad democrática tienes que asegurarte de que la economía funcione para todos, y la nuestra no lo hace. La teoría económica ya lo predijo, y ahora tenemos la evidencia.


P. ¿Es el fenómeno Trump resultado de esto?


R. El fenómeno del ala derecha es la declaración de que los partidos centristas han apoyado una serie de políticas durante un tercio de siglo que han aumentado la desigualdad y dejará atrás a muchas fracciones de la sociedad. La diferencia es que al PP de España, por ejemplo, no parece importarle la gente que han dejado atrás. A los socialistas sí les importa pero no han encontrado forma de hacerlo por la austeridad presupuestaria impuesta por Alemania.


P. España puede ir a unas terceras elecciones. ¿Ve un origen económico?


R. Consecuencia. Cuando en las sociedades las cosas funcionan bien, te puedes comprometer, puedes tener diferencias, pero no divisiones enormes. Si tienes a gente que ha sufrido tanto, no van a querer comprometerse a sufrir más.


P. ¿Cree que la Unión Europea acabó siendo un proyecto egoísta?


R. No, fue un proyecto visionario. Un intento de juntar a grandes países. Pero se basó en esa idea de que la economía de mercado resolvería las cosas por sí misma y llevaría a algo que beneficiaría todos. Esa teoría fue el problema.

Nueva York 15 SEP 2016 - 01:46 COT

Publicado enInternacional
Las causas geopolíticas estructurales de la decadencia de los EE UU

ALAI AMLATINA, 13/09/2016.-Evidentemente, los actos terroristas del 11/9 marcaron en forma siniestra y simbólica, el fin de la Posguerra Fría; un intervalo de apenas una década (1989-2001) entre la dilatada Guerra Fría (1947-1990) y una nueva estructura internacional que se va desplegando de manera compleja y contradictoria. Se cumplieron exactamente quince años del 11/9 y los desplazamientos geopolíticos son notables. Trataremos de analizar las causas estructurales de la decadencia Geopolítica de los EEUU.

Nada será como ha sido, ni en EE UU ni en el sistema internacional. En consecuencia, la conjunción de capacidad, voluntad y oportunidad enmarcada en los planos interno e internacional, coadyuvó a que EEUU se decidiese a instrumentar un reordenamiento integral del sistema mundial, reordenamiento que ha tenido y tiene en Asia Central y Medio Oriente sus primeros y principales espacios de manifestación.

En ambos espacios la geopolítica -la intersección y gravitación de los factores materiales y espaciales en el diseño y práctica de la política exterior- ha retornado y adquirido relevancia en el despliegue estratégico de los EE UU.

El dato geopolítico más novedoso de la globalización es que EE UU se ha vuelto una potencia asiática, luego de los atentados. Las guerras contra Afganistán en Irak en Medio Oriente le han permitido una proyección geopolítica inédita en una porción del mundo donde fue influyente (durante la Guerra Fría) pero nunca territorialmente estable. La instalación de bases militares desde el corazón de Asia Central hasta el Cuerno de África y la búsqueda de control de las principales fuentes energéticas le otorgan el papel de potencia asiática. A principios del siglo XX, devino en una potencia hemisférica; después de la Segunda Guerra Mundial se transformó en potencia atlántica; con la Guerra Fría se forjó como potencia del Pacífico; con la Posguerra Fría su incidencia en África creció y ahora, con su expansión en Asia, Washington no cesa en la meta del "sueño imperial".

Sin embargo, esa fotografía exitosa de la Posguerra Fría, que hacía presumir para muchos analistas un imperio militar global, hoy queda traducido a un "orden" multipolar donde EEUU quedó empantanado en Irak y Afganistán, y le ha fracasado el rol indirecto que le ha hecho jugar a la organización terrorista Daesh para la dividir Medio Oriente.

Estos hechos impactantes geopolíticos, fortalecieron al bloque euro asiático donde Rusia, China, India, Irán, entre otros, más la nueva situación de Turquía cambiaron radicalmente la correlación de fuerzas.

Es sumamente importante analizar los siguientes interrogantes:

//

¿Cuáles son los fundamentos geopolíticos de la expansión norteamericana? ¿Dónde se encuentra su origen? ¿Es un pensamiento dinámico en lo geoestratégico? ¿Cómo incide esto en la seguridad internacional? ¿Dónde están sus espacios gravitantes?

El pensamiento geopolítico norteamericano adquiere su plataforma de nacimiento con la expansión de su frontera interna a través de la conquista de México, creando a mediados del siglo XIX un Estado bioceánico continental. Expansión interna en una dinámica capitalista sin pasado feudal que dio origen al primer estado continental industrial de la historia.

Su primera proyección externa fue la guerra contra España en 1898 y la ocupación de las Filipinas seguida rápidamente por la toma de Panamá (1903), hechos que fueron abiertamente justificados por la ideología geopolítica dominante del Almirante Alfred Mahan, profesor de Historia Naval en West Point, quien sostenía que el poder se basaba en el dominio de los mares, y del presidente Theodor Roosevelt.

Luego, detrás de la Guerra Fría y en el contexto de la confrontación de dos modelos en pugna, los conflictos abiertos que ocurrieron fueron deliberadamente geopolíticos. EE UU tenía que controlar el Medio Oriente y su petróleo. Esa fue la base de la Doctrina Truman, de la Doctrina Eisenhower y de la Doctrina Carter.

Es por eso que EE UU respaldó al régimen del apartheid en Sudáfrica, y la razón para las guerras de Corea y Vietnam, a lo que haya que añadir las razones ideológicas en términos del interés de EE UU por controlar la cuenca del Pacífico.

En la presidencia de George W. Bush -justamente hace quince años cuando se produjeron los atentados- la estrategia de los neoconservadores se sustenta en una consistencia ideológica proporcionada por una concepción geopolítica de pensar e interpretar el mundo desde un unilateralismo militar.

Esta es la esencia del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano o Doctrina Wolfowitz y plasmada en la estrategia de guerra preventiva. Este documento, en su raíz, llama a una intervención militar proactiva de los EEUU en cualquier espacio del planeta ante el enemigo rotulado como "terrorismo" sin precisarlo o identificarlo nítidamente.

Por otra parte, el dominio de Eurasia encuentra su antecedente en las ideas del geopolítico inglés de principios del siglo XX Sir Halford Mackinder, para quien el Estado que controlara la isla mundial - Eurasia- reinaría en el mundo por aglutinar la mayor cantidad de población, recursos y poder industrial.

Así fue que EE UU determinó de manera de facto, ya terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945 con Franklin D. Roosevelt a la cabeza, contener desde los bordes a Eurasia. Sólo así se explica la formación de la OTAN, del Plan Marshall y las alianzas militares con Japón y Taiwán. En el transcurso de la mayor parte del tiempo desde la Segunda Guerra Mundial, el foco estuvo en los extremos este y oeste de Eurasia: Japón y el Lejano Oriente.

Lo que está ocurriendo ahora parece direccionar en un cambio de percepción geopolítica en relación a la etapa bipolar y consecuente desaparición de la URSS. Los espacios de Asia del este y Europa están aparentemente bien aseguradas o son menos importantes. El nuevo centro de competencia geopolítica estaría en la zona Sur-Centro de Asia comprendiendo el área del Golfo Pérsico (petróleo), la Cuenca del Mar Caspio (gas y petróleo) y los países del Asia Central.

Las bases militares de los EE UU en Europa se están reduciendo y se establecen nuevas en el área del Golfo Pérsico y en Asia Central.

La guerra contra Irak fue lanzada -en esto la coincidencia es unánime y pública- para proveer a los EEUU con una posición dominante en la región del Golfo Pérsico y servir como punta de lanza para futuras conquistas y afirmación de poder en la región. Fue apuntada contra China y Rusia como contra Siria e Irán. Obviamente, es demasiado temprano para extraer alguna conclusión definitiva. Primero, Irak es el comienzo de un pantano sin salida para los EE UU que le cuesta diez mil millones de dólares por mes y más muertes todos los días.

Aquí ya entramos en la doctrina Obama que quiere posicionarse en el Asia Pacifico y pretende resguardar sus fronteras globales: Medio Oriente-fracaso y de ahí las negociaciones con Irán, que era el objetivo a eliminar-, la derrota en Ucrania ante la secesión de Crimea y la anticipación estratégica de Putin y la reactualización de la doctrina Monroe mediante la ampliación de bases militares, golpes de estados, y ataque a los procesos de integración.

Es muy importante subrayar que los periodos de Obama en el gobierno fueron mucho más agresivos en el plano militar que las de Bush (h), basta solo citar los miles de vuelos de drones violando el espacio aéreo en Asia y la participación activa en la fundación del Daesh.

Ahora bien, sin dudas el Asia Pacifico, se volvió zona central del espacio geoestratégico y geoeconómico del sistema mundo.

En esta nueva zona decisiva se pueden generar las alianzas contra hegemónicas contra los EE UU, es decir un bloque conformado por China y Rusia para bloquear una invasión del Pentágono, el más grave error sería una invasión a Irán en estos momentos. Y es justamente lo que ocurrió con el bloque euro asiático donde Putin juega un papel central. Sería incompleto si no afirmamos la importancia como actor clave de la política mundial, el papel del papa Francisco.

¿Cómo repercute en América del Sur la nueva geopolítica de la guerra preventiva? ¿Es real que la cuestión de Medio Oriente hace descuidar a América del Sur? Es urgente, que América del Sur defina una doctrina de Defensa y Seguridad común que nos fortalezca y nos reposicione en aquellos espacios estratégicos donde EE UU pregona una situación de "inseguridad", bajo la denominación de "Estados Fallidos", pudiendo convertirse en caldos de cultivo del "terrorismo", como la Amazonia, la Triple Frontera, la Patagonia o la zona Andina y Venezuela, y donde, paradójicamente, coinciden nuestras riquezas en biodiversidad y riquezas naturales, como Brasil.

Estados Unidos ha aprendido de la derrota del ALCA. Avanza a través de una doctrina de la inseguridad. El golpe de estado en Brasil, la debilidad de Argentina y la crisis social en Venezuela, hacen que tengamos una fortaleza relativa.

Nuestros movimientos nacionales pos Consenso de Washington, han cometido a nuestro parecer algunos errores que se tornan más que importantes debatirlos.

-La integración va mucho más allá de la discusión comercial. Sin una conciencia histórica común todo es a corto plazo. El proceso de integración educativa está en el mismo punto de partida, no hay homologación ni siquiera de títulos.

-Las cumbres de presidentes se agotan con los discursos. Hay que seleccionar diez metas estratégicas y trabajar sobre ellas. Esto implica un horizonte.

- La política en el fondo es la batalla por el monopolio del sentido común o sea cultural. Toda victoria política es efímera sin una política de la cultura. Únicamente el Comandante Chávez tuvo la osadía de crear un canal de televisión suramericano como Telesur. Somos un todo que no sabe totalizarse.

-Debemos buscar la reindustrialización de nuestras materias primas a partir de actuar en bloques y generar cadenas productivas y un Banco, que se creó y nunca funcionó, no podemos estar supeditados a las olas cíclicas o contra cíclicas de la economía mundial. Ni estar generando tratados de libre comercio aislado con Europa o China, que serán mucho más nefastos que el ALCA.

-El hombre argentino y latinoamericano y mundial, está débil espiritualmente. Esto ya lo advirtió Perón en su regreso en 1973 y lo ratifica en el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional el 1 de mayo de 1974, por lo que debemos trabajar entre todos para fortalecer un poder político basado en la ética. De lo contrario es inviable fortalecer un proyecto CONTINENTALISTA desde una "Republica “de los casinos, la obra pública y el narcotráfico, que genera las condiciones para una alianza entre el crimen organizado trasnacional y un crimen desorganizado de cuello blanco , de estudios de abogados, contadores, aficionados, funcionarios y sectores de la política, la justicia y el empresariado.

América del Sur ha dejado de ser el patio trasero de la Guerra Fría, asegurada bajo la Doctrina de la Seguridad Nacional y está llamada a jugar -en el siglo de los espacios continentales y del desarrollo sustentable- un rol importantísimo, porque tenemos una Renta Estratégica potencial y virtual en términos de riqueza gasífera, acuífera, petrolífera y alimentaria, casi sin igual en la aldea global.

Volviendo al sistema mundo, el sociólogo norteamericano Immanuel Wallerstein en su último libro:/"¿Tiene futuro el capitalismo/"?, afirma que se ha llegado a un punto en el cual el sistema mundial se ha movido muy lejos del equilibrio, se ha vuelto caótico y ya no puede sobrevivir. La pregunta que subyace, si esto es así, es que va a reemplazar al sistema.

El hecho fundamental es la declinación definitiva de la hegemonía de los EEUU, que son avalados por datos cuantitativos.

El medidor clave para analizar el futuro de una economía es el crecimiento de la productividad, y en EEUU, la caída de la productividad es la más grave de los últimos treinta años: en 2015 solo creció un 0,3% y este año un 0,2%. Desde la posguerra fría hasta los años 70, la productividad creció a un ritmo del 3% anual, entre los 70 y los 90, cayó a la mitad y ahora se licuó.

El otro aspecto es la reducción cada vez mayor de la clase trabajadora industrial .Esta caída es producto no solo de las innovaciones tecnológicas, la deslocalización industrial y la destrucción de puestos de trabajo, sino del aumento de la mortalidad, debido al suicidio, las drogas y el alcohol.

La fuerza industrial cayó de 17 millones a 11 millones de trabajadores en los últimos quince años, lo que explicaría el éxito de Donald Trump en los sectores más maltratados de la clase trabajadora blanca, pues propone una economía más proteccionista, contra los inmigrantes y los tratados de libre comercio.

Un fenómeno similar al triunfo del Brexit, gracias al voto de los trabajadores ingleses más afectados.

El desplazamiento de las fuerzas del trabajo por la técnica y los robots no solo afecta la clase obrera industrial, ahora el avance de la computación y la tecnología dela información va por la clase media y los sectores de los servicios.

La otra cara del mismo fenómeno es el enorme salto de la desigualdad social. En EEUU, los ingresos del 1% más alto aumentaron el 3,4% anual desde 1973, mientras que, para el resto crecieron 10 veces menos. Según datos de la Universidad de Harvard, la concentración de la riqueza ha reducido un 20%el crecimiento de los EEUU en las últimas cuatro décadas. (Sputnik. /Pronostican el fin del capitalismo/, 01.09.2016)

Lo analizado, sin embargo, vuelve a los EEUU un león herido y en la medida que trabajemos urgente nuestros errores y retomemos capacidad estratégica podemos ser actores, o de lo contrario el viejo panamericanismo nos arrollará. Depende de nosotros y no estar atados a una teoría conspirativa de la historia.

por Miguel Ángel Barrios, Argentina. Doctor en educación y en ciencia política. Autor de reconocidas obras sobre América Latina.

Publicado enInternacional
Todo listo para los primeros millonarios de la marihuana

Los pasos hacia la legalización total multiplican los negocios en torno a la planta en Estados Unidos. California vota en noviembre una ley que puede ser definitiva


Desde hace tres años, Dan Humiston organiza una importante feria de negocios en Nueva York y Los Ángeles. Alrededor de un centenar de exhibidores, decenas de conferencias sobre legislación y marketing, un vibrante intercambio de ideas y cientos de potenciales inversores caminando por los pasillos dan fe de su éxito. Pero la feria tiene una peculiaridad. El producto principal, la marihuana, no se encuentra por ningún sitio. Es ilegal. Aun así, los asistentes al Cannabis World Congress están convencidos de estar en primera fila para una nueva fiebre del oro.


“La industria del cannabis en Estados Unidos está explotando”, decía Humiston este jueves en la edición de la ferie que empezaba ese día en Los Ángeles. “Se ha abierto la puerta a muchos emprendedores para que tomen posiciones en distintos aspectos de la industria. Este es el momento de meterse, es una vez en la vida. Hay una industria que está emergiendo y necesita gente, necesita negocios”.


La progresiva legalización del uso de la marihuana en Estados Unidos, primero para uso médico y después para uso libre como una droga legal más, está creando todo un ecosistema económico alrededor de esta planta, cuyo cultivo y manipulación siguen siendo perseguidos por el Gobierno federal. Actualmente, 26 Estados permiten el uso medicinal de la marihuana, algo que permite al consumidor comprarla con solo una receta del médico. Tres más tienen propuestas en este sentido a punto de ser votadas.


Además, cuatro Estados (Washington, Oregón, Alaska y Colorado) permiten el uso recreativo en un mercado regulado y que paga impuestos como cualquier otro producto. Este noviembre, junto con las elecciones presidenciales, se votan medidas parecidas en otros cinco Estados. Y el más codiciado de todos es California. Según todas las encuestas, el Estado más rico y más poblado del país se dispone a despenalizar completamente la marihuana el próximo 8 de noviembre en las urnas. California, coinciden los expertos, es el punto de no retorno. “California forzará al Gobierno federal a enfrentarse a este asunto”, vaticina Humiston. El Estado rechazó una medida similar en 2010, pero actualmente las encuestas revelan un abrumador apoyo a la legalización, hasta el punto de que los propios políticos están haciendo leyes para anticipar esa regulación.


El principal argumento para la legalización es sacar de las sombras una industria que ya es de por sí gigantesca e imposible de perseguir para las agencias de seguridad federales. Los beneficios fiscales serían de “cientos de millones al año”, según los proponentes de la ley californiana. Colorado recaudó el año pasado 135 millones en impuestos al cannabis, un 77% más que los 76 millones de 2014, el doble de lo recaudado del alcohol. Colorado tiene 5 millones de habitantes y California 38 millones. La consultora especializada ArcView estima las ventas legales el año pasado en todo el país en 5.700 millones de dólares. Nadie sabe cuánto crecería eso si se incorpora el mercado ilegal. La perspectiva de un efecto similar, a mucha mayor escala, ha generado una verdadera fiebre del oro verde.


En la feria de negocios de Los Ángeles, decenas de personas acudían a dos seminarios simultáneos el miércoles por la mañana, uno sobre empezar tu propio negocio de marihuana y otro sobre cómo invertir en la industria. Entre los exhibidores, había desde cosméticos de cáñamo hasta bolsas empaquetadoras, servicios financieros, asesoría legal o consultoría de márketing. Chris Husong, por ejemplo, presentaba la línea de productos de Elixinol, aceites con esencia de marihuana presentados como un producto farmacéutico más. “Mucha gente necesita THC (el ingrediente psicoactivo, que alivia el dolor y la náusea)”, decía. Su compañía se esfuerza en la presentación y la dosificación porque “aún existe el estigma de la marihuana”, cuando puede utilizarse como cualquier medicamento.


Avis Bulbuyan se encontraba en la feria ofreciendo los servicios de SIVA, una consultora de negocios especializada en la industria de la marihuana. Explica que con una inversión de 200.000 a 300.000 dólares se puede montar un dispensario y, en general, obtener un retorno de la inversión del 40%. Reconoce que el hecho de que el producto en sí sea ilegal a nivel federal complica los negocios. Por ejemplo, es muy difícil encontrar servicios bancarios para un negocio de marihuana y la industria mueve grandes cantidades de efectivo. “Cuanto más se respeten las reglas, menos riesgo se corre por el lado federal”, dice Bulbuyan. Su hermano Kevin ya ha desarrollado una línea de productos medicinales de marihuana llamada Varavo, con exquisito empaquetado. Entre sus productos ofrece cápsulas de vaping con marihuana. Tener la misma imagen que los productos farmacéuticos es fundamental, en su opinión, para ganar respetabilidad y confianza entre los consumidores.


El uso libre de la marihuana ya no es una reivindicación solo de pacientes de dolencias como el cáncer. Es una necesidad para una industria ansiosa. La conferencia principal de la feria Cannabis World Congress estaba a cargo de Montel Williams, una personalidad de la televisión que padece esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una cruel enfermedad degenerativa, y es una importante voz a favor de la legalización. Toma marihuana a diario, en distintas variantes. Y anunciaba también que va a montar su propia compañía de productos farmacéuticos. Para Williams, lo más importante de la legalización es que médicos y farmacéuticas puedan experimentar con la marihuana. Ahora mismo, cada paciente decide cuánto le viene bien y cómo lo toma. “Hemos desarrollado la ciencia los propios pacientes”, decía Williams a EL PAÍS.


Esos pacientes con vista para los negocios son hoy los expertos de referencia de esta industria a punto de explotar. Cheryl Shuman se promociona desde hace un par de años como ‘la reina de la marihuana de Beverly Hills’, hablando abiertamente de cómo tiene su propia plantación y es la suministradora de decenas de famosos. “Es el nuevo alcohol”, decía Shuman en una entrevista con este periódico durante un evento de networking con mujeres que quieren aprender a hacerse ricas en la industria. Shuman, que aspira a un programa de televisión, decía: “Quiero ser la Martha Stewart de la marihuana”.


“La industria ya está aquí. Lo que estamos esperando es la legalización de esa industria”, decía Dale Jones en una entrevista con este periódico en Oakland en 2014. Jones es la directora de la autodenominada Universidad de Oaksterdam, que es una reconocida escuela de negocios alrededor de la marihuana con sede en la ciudad vecina de San Francisco. Han tenido 25.000 estudiantes de 30 países distintos desde 2007. Para Jones, estamos en el mismo momento que al acabar la prohibición del alcohol. Los mejor situados en ese momento fueron los que hicieron más dinero. Los mejor situados ahora en la marihuana pueden ser los Jim Beam o los Jack Daniels de esta industria. Por el momento, estamos en la prohibición. “El primero que llegue puede hacer mucho dinero, pero también puede acabar en la cárcel”, advertía. Esa situación tiene muchas probabilidades de aclararse a partir del 8 de noviembre, y los primeros millonarios de esta fiebre podrán empezar a presumir de ello.

 

Los Ángeles 11 SEP 2016 - 14:38 COT

Publicado enInternacional
La nueva medida de todas las cosas: el carbono

La devastación ambiental que caracteriza nuestro tiempo no tiene precedente en la historia del planeta ni las culturas. Han habido civilizaciones que han provocado desastres ambientales, pero nunca antes se habían mundializado, desequilibrando los propios flujos y sistemas naturales que sostienen la vida en el planeta. El capitalismo y su "civilización petrolera", el modelo de producción y consumo industrial y basado en combustibles fósiles (petróleo, gas, carbón) provocó este desastre en poco tiempo, acelerado en las últimas décadas.

Los problemas ambientales son graves, con fuertes y desiguales impactos sociales y el cambio climático es uno de los principales. Pero no son causados por toda "la humanidad". Más que la era del antropoceno, como algunos la llaman, vivimos la era de la plutocracia, donde todo se define para que los muy pocos ricos y poderosos del mundo puedan mantener y aumentar sus ganancias, a costa de todo y todos los demás. Esta absurda injusticia social, económica, ambiental, política, requiere de muchas armas para mantenerse y una de ellas es la guerra conceptual. Inventar conceptos que oculten las causas y características de la realidad, que desvíen la atención de la necesidad de cambios reales y profundos y mejor aún, que sirvan para hacer nuevos negocios a partir de las crisis.

En este contexto, el ensayo La métrica del carbono: ¿el CO2 como medida de todas las cosas?, de Camila Moreno, Daniel Speich y Lili Fuhr, editado recientemente por la Fundación Heinrich Böll, es un aporte importante. (http://mx.boell.org/es/metrica-del-carbono)

Muestra cómo ante la convergencia de graves crisis ambientales locales, regionales y globales, junto a las crisis económicas y financieras, se echa un fuerte foco de luz sobre el cambio climático –que Nicholas Stern llamó "la mayor falla de mercado que el mundo ha atestiguado", al tiempo que se posiciona las unidades de CO2 (dióxido de carbono) como medida para definir tanto la gravedad del problema. Así, otros temas quedan en la oscuridad del contraste de ese rayo de luz y todo se reduce a contar emisiones de CO2 a la atmósfera. Las autoras no dejan duda de que el cambio climático es real y grave, pero cuestionan "¿Es más importante y más urgente que la pérdida de biodiversidad, la degradación del suelo cultivable, el agotamiento del agua dulce? ¿Acaso es posible considerar cada uno de estos fenómenos como algo independiente y separado de los otros?"

"La manera en que describimos y enmarcamos un problema, determina en gran medida el tipo de soluciones y respuestas que podemos considerar", plantean.

Justamente debido a la gravedad de la crisis ambiental, tenemos que evitar el "epistemicidio ecológico" en curso que reduce la óptica, elimina conocimientos y destruye alternativas.

Aunque se sabe bien cuáles son las causas del cambio climático, y los principales rubros industriales que lo provocan: alrededor de 80 por ciento se debe a la explotación y generación de energía, al sistema alimentario agroindustrial y al crecimiento urbano (construcción, transporte), basados en el uso y quema de petróleo, gas y carbón. Todo esto emite CO2 y otros gases de efecto invernadero (GEI) como metano y óxido nitroso.

Se sabe también que lo necesario son reducciones reales, en su fuente y en la demanda, de todos esos gases y cambiar lo que las originan. Y se sabe que existen alternativas reales, diversas, descentralizadas y viables; quizá el ejemplo más fuerte es que 70 por ciento de la humanidad se alimenta de agricultura campesina y agreocológica, pescadores artesanales y huertas urbanas, que no son los que emiten gases de efecto invernadero.

Pero las propuestas dominantes –de instituciones y gobiernos– no son éstas, sino otras principalmente basadas en mercados de carbono y altas tecnologías que permitirían supuestamente seguir emitiendo GEI como siempre, pero "compensarlos" absorbiendo el carbono emitido y almacenándolo en fondos geológicos, es decir, formas de geoingeniería.

La propuesta de "compensación" (offset en inglés) se viene desarrollando hace años, asociada a los esquemas de pagos por servicios ambientales, por biodiversidad, etcétera, componentes esenciales de la llamada "economía verde". Se trata de justificar la destrucción en un lugar, mientras en otro otros se supone la "compensan" con algún pago, como si fuera lo mismo dejar sin bosques o agua a un pueblo entero en un país o región, porque hay una comunidad que los cuida y en otro. Esos pagos generan "bonos", instrumentos financieros especulativos que son comerciados en mercados secundarios.

Ahora, para que todo pueda ser medido en unidades de CO2, todos los gases se traducen a la abstracción de “CO2 equivalente”, sin considerar si se trata de gases emitidos por una trasnacional minera que devasta ecosistemas y pueblos, por la quema de un bosque o el estiércol de algunos animales de un pastor. El concepto de que lo necesario son "cero emisiones netas", no reales sino compensadas, completa esta operación (http://tinyurl.com/jssokpr). De esta forma, la "economía del carbono" podría englobar todos los rubros anteriores, para convertirse en la nueva "moneda" de cambio, que justifica la contaminación y produce ganancias para quienes la causan.

No solamente se pierden de vista las causas del cambio climático, también de esta forma se simplifica burdamente la consideración de los otros graves problemas ambientales y las interacciones entre todos ellos y se eliminan del campo de análisis y acción los impactos sociales, el sistema que los provoca y las verdaderas soluciones.

 

Por Silvia Ribeiro, Investigadora del Grupo ETC

Publicado enMedio Ambiente
Lunes, 29 Febrero 2016 06:29

Agua tóxica se filtra en la campaña

Agua tóxica se filtra en la campaña

El grave problema de Flint, en Michigan, y su agua contaminada con plomo se filtró en las elecciones primarias de Estados Unidos. Su visibilidad era relativa hasta que Hillary Clinton aprovechó una pregunta en el debate demócrata para decir que se sentía indignada. En abril de 2014, aquella ciudad cambió su suministro de agua potable para abaratar costos. Casi dos años después, diez personas murieron, unos 8 mil niños podrían sufrir daños cerebrales irreversibles, el gobernador republicano del estado, Rick Snyder, es señalado como el responsable del desastre medioambiental y el presidente Barack Obama lo definió como “terrible tragedia”.


Flint, una localidad de cien mil habitantes donde predominan los afrodescendientes, el 40 por ciento de su población es pobre y su tasa de criminalidad per cápita es siete veces superior a la media de EE.UU., ha sido víctima de políticos y funcionarios inescrupulosos. El principal acusado es el gobernador de Michigan. Todavía en su cargo, tuvo que pedir perdón por los daños causados. Su detención es exigida por un célebre nativo de la ciudad, el cineasta Michael Moore (ver recuadro) y la cantante Cher.


“El agua del río Flint corroe las tuberías de plomo hasta 19 veces más que la proveniente de Detroit”, dijo Marc Edwards, profesor de la Universidad de Virginia que analizó muestras del líquido. Ese curso de agua de 106 kilómetros fue elegido por funcionarios locales designados por Snyder para reemplazar otro que se había utilizado durante medio siglo: el del lago Hurón, conectado al sistema de agua de Detroit, la principal ciudad del estado. El objetivo era bajar costos. El gobernador encuadrado en el Tea Party sabía los riesgos que corría. Impuso un severo plan de austeridad, mediante una ley pasó por encima del propio ex alcalde de Flint, Dayne Walling y el agua viscosa haría lo demás.


Aún hoy, y después de que se declaró el estado de emergencia, se cortó el suministro proveniente del contaminado río Flint y a la ciudad homónima se enviaron miles de bidones de agua mineral, el problema sigue. La precandidata demócrata mencionó el tema en su campaña, cuando los afectados ya llegan a 30 mil. “Tenemos una ciudad de Estados Unidos donde la población, en su mayoría pobre y en su mayoría negra, ha estado bebiendo y bañándose en agua tóxica contaminada con plomo. Y el gobernador del Estado actuó como si no le importara”, dijo. El 8 de marzo son las primarias en Michigan. La disputa de Hillary Clinton por la nominación demócrata con Bernie Sanders no es ajena a esta intervención.


Snyder, según el sitio Democracynow.org, no asistió a declarar a una audiencia en el Congreso sobre el tema de los niños contaminados de Flint, porque tenía que presentar el presupuesto ante la Legislatura de su estado. Correos electrónicos difundidos recientemente lo comprometen demasiado. Dennis Muchmore, jefe de Gabinete de la gobernación, lo había alertado sobre el agua envenenada con plomo el año pasado: “Los habitantes de Flint están preocupados, con razón, por los estudios de los niveles de plomo del agua que están recibiendo (...) Esta gente está atemorizada y preocupada por los efectos en la salud, y básicamente los estamos ignorando (como estado, no nos estamos solidarizando con su problema)”, publicó el mismo medio de EE.UU., uno de los pocos que investigó la crisis en el lugar.


Es tan escandalosa la situación, que los responsables de brindar el suministro de agua anunciaron que les cortarían el servicio a los que no habían pagado la factura del agua contaminada. La nueva alcaldesa de Flint, Karen Weaver, vino a poner un poco de orden en este caos.


Asumió el cargo después de ganarle las elecciones locales a Walling en diciembre pasado. En una conferencia de prensa, comentó: “Estamos traumatizados emocionalmente y necesitamos nuevas tuberías. Es la única manera para que la comunidad tenga confianza en lo que ocurre”. También prometió: “Vamos a restaurar el agua potable casa por casa, tubería por tubería, hasta que los ductos sean retirados”. Se trata de 885 kilómetros de viejas tuberías carcomidas por el sarro y por donde se filtró el plomo del río Flint. Las obras solo serían posibles si dispusiera de un presupuesto de 55 millones de dólares. Obama la recibió. El gobernador Snyder le ofreció 25 millones. Weaver dijo: “No podemos darnos el lujo de seguir esperando”.


Algunos datos adicionales a la contaminación del agua y sus consecuencias para la salud de los habitantes de Flint, son: hay dos investigaciones oficiales en curso para determinar si hubo delito, una federal y otra del estado de Michigan. Son miles los juicios en marcha de los damnificados. Que se sepa, hasta ahora solo renunció una funcionaria de menor rango: Susan Hedman, la administradora de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) para el Medio Oeste de Estados Unidos. Un grupo de propietarios de 1700 viviendas se sumó a una demanda colectiva patrocinada por abogados de Detroit. Era previsible, el valor de sus casas o departamentos se fueron a pique.


Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional
El mercadeo de la música de la marginalidad

Escasos son los ámbitos de la vida de los humanos contemporáneos que no se encuentran expuestos a la mercantilización. Su fuerza de trabajo, sus cuerpos, ideas, potencialidades, arte, su cultura, se encuentran en venta al mejor postor. Nuevamente es la cotización en el mercado la que determina en el caso de la música, cómo se hace, cómo se viste, cómo suena y que debe decir o callar. Es el caso de la Champeta (1) criolla, música de la marginalidad, transformada para ser mejor vendida en un mercado en expansión.

 

Los "champetuos urbanos"

Brilla el sol y clima de enero ya no es el de Bogotá, la ciudad ha dejado atrás el frío pero también las fiestas decembrinas. Sus pobladores regresan al trabajo formal, al informal, al rebusque, a la brega por un peso para completar el diario, pero, así y todo, continúa sonando en las discotecas y principales emisoras el retumbar de un género musical encubado en el Caribe colombiano y que por segunda oportunidad se expande a pasos agigantados por el país y Latinoamérica.


Estamos ante la Champeta criolla, hija de las barriadas populares de ciudades como Barranquilla y Cartagena, donde este género musical en sus inicios y primeras fases se desarrolló entorno a las notas de la vida, expresando el pensamiento y los sentimientos de millones de ciudadanos en condición de exclusión y marginación; entonación perdida pues en las décadas que sobrevendrían sería tomada por el espíritu mercantil de difusores y promotores que limpiarían al género de toda capacidad de comunicar rebeldía.


Poco a poco, con el poder del mercado, la originaria champeta fue maquillada con los rubores de los nuevos ritmos afro caribes, dotada de una mayor calidad sonora (mejores estudios, mejor trabajo de producción), depurada de toda facultad de expresar cualquier tipo de contradicción y rebautizada con el nombre de Champeta urbana, como si nunca hubiera sido urbana en su gestación.


Maquillaje, comercialización que también también embalsamó a sus expositores más conocidos, entre ellos Mr. Black, El Twister y Kevin Flórez, quienes lucen atuendos muy particulares en los videos que pueden verse sintonizando los principales canales musicales del país. Cantantes, actores, vestidos fundamentalmente de suéteres, gorras, joyas (argollas, anillos, gruesas cadenas, finos relojes), chaquetas que les otorgan un estilo bastante parecido al de los contantes de reggaeton. Tampoco están ausentes los carros y las mujeres de "alta gama" que bailan al compás de sus canciones. Todo esto en nada es parecido a la forma en que lucía o realizaba sus videos Jhon Jairo Sayas, conocido como "El Sayayim", sepultado entre champetas y llantos el 18 de julio del 2012.

Muere el Saya, muere mucho de lo marginal

Era un medio día caluroso y brillante en Cartagena. El cortejo fúnebre se desplazaba poco antes de la dos de tarde por la avenida Pedro de Heredia, rumbo al Cementerio Central Jardines de Paz. Estaba hecho de personas que caminaban, autos, decenas de mototaxistas que unas veces lloraban, otras reían y siempre entonaban las canciones del ídolo que, aunque muerto, cantaba con su voz amplificada por potentes equipos de sonidos que retumban desde automóviles y camionetas. https://www.youtube.com/watch?v=irDyLgXAC_Q


Éste joven cartagenero, habitante del sector "El Taconazo" del barrio Olaya Herrera, fue quien vistió de gala al género musical de las barriadas populares de la ciudad, llevándolo a muchas de las emisoras del interior y de países como Venezuela y Panamá. La Champeta en su modalidad criolla, es decir, nacional, cantada en "cartagenero", con baile propio y "manera de ser", surge de la mano de la generación de cantantes que lideraba "El Saya" también integrada por otros solistas cómo "El Jonky", "El Afínaito", el antiguo "Mister Black" y "Álvaro el Barbaro".


Esta camada de jóvenes intérpretes fue la encargada de moldear la identidad del género en su dimensión urbana: fueron los que establecieron la simbiosis solista – picó (2), los primeros en obtener contratos con las grandes disqueras, los primeros en anotar "hits" de relevancia en las emisoras de ciudades como Bogotá y Medellín. Sería bastante injusto no reconocer el aporte de los padres fundadores de la Champeta entre los que se encuentran Justo Váldez, Viviano Torres y Charles King, así como la influencia preponderante en el surgimiento del género del Palenque de San Basilio que para estos efectos funcionó cómo un enclave de África, de donde se toma la matriz musical en que enmarca el golpe criollo del picó.

Pero si nos remitimos a la Champeta criolla, a la de la barriada, a la que se vacila con las camisas multicolores y zapatos Nike o Adidas en el picó al que se va con las "leas", en el que se salta al ritmo de la música y se toma solo la mitad de la cerveza (la otra mitad para esparcirla en el aire) y en el que eventualmente se forma una que otra "chambrana", debemos necesariamente remitirnos a estos jóvenes que algunos años antes del inicio del siglo XXI –cantando lo que en mi opinión es la música de los más excluidos, de los sin voz, de los que no poseen el atuendo o la "cultura" para ser escuchados–, lograron precisamente hacerlo con docenas de decibeles y por todos los rincones de esta nuestra querida y excluyente Colombia.


Antes de estos jóvenes se imponía el ritmo de champetas provenientes de países como Zaire, Nigeria y Burkina Faso, traídos en la década de los sesenta y setentas por marinos cartageneros que visitaron las costas del África o intercambiaban con marineros de dicho continente. Muchos de estos Long play's aún reposan en los escaparates de los coleccionistas de ciudades cómo Barranquilla y Cartagena que conservan en estos vinilos ritmos africanos cómo ju ju, Soukus y Soweto. Algunas de las champetas africanas que hacen parte del repertorio que llegó, hizo historia y se diseminó en diásporas de influencias para el género urbano, como: "La muha" http://www.youtube.com/watch?v=AXhVO0itSjs , "El satanas" http://www.youtube.com/watch?v=6mdVZcJBNAM , "El aquien" http://www.youtube.com/watch?v=7AAKPbjatGw , nombres criollos que fueron dados a champetas africanas cuyas letras no se alcanzaban a comprender, casi una metáfora lingüística del proceso de criollización que sobrevendría a estos primeros intentos por digerir el precipitado musical de espíritus de hombres de una misma constitución separados desde épocas inmemorables por la esclavitud y las cadenas del imperio ultramarino español.


En lo que considero una primera fase de criollización se recuerda cariñosamente al cantante Elio Boom quien con su famosa canción "La turbina" http://www.youtube.com/watch?v=XpYYCd5hd-s  abre el camino a principios de los noventa para que se empiece a cantar imitando a los africanos; luego vendrían las canciones en español cómo "Carlitos" http://www.youtube.com/watch?v=X8u0zdGzyU,  "Los caballeros del zodiaco" https://www.youtube.com/watch?v=u9j02d0_Vg0  y "El pato donald" http://www.youtube.com/watch?v=ZDJnAmVQiBY.  Es la camada de champetudos que lideraba el desaparecido Saya, la misma que se encarga de revestir a la champeta en paños menores de mayor musicalidad, contenido social y sentimental a sus letras, contando situaciones, cantando al desamor o a la traición. Son muy recordadas canciones cómo "los trapitos al agua" https://www.youtube.com/watch?v=ZWzIUEVLVA0 , "Cipriano" https://www.youtube.com/watch?v=IgeW3S2UG_w , "la suegra voladora" http://www.youtube.com/watch?v=Hso9BY-Xj1I , "Paola" http://www.youtube.com/watch?v=-DM6Y66-B9c , "La Fiscalía" https://www.youtube.com/watch?v=9dlS5K70RdU , "Braulio el templao"  https://www.youtube.com/watch?v=3oTIH_3tc3U , "Tras las rejas" https://www.youtube.com/watch?v=oHIEjx_D834.

Emerge la "Champeta urbana"

Desde entonces la champeta no sería igual, ya que en adelante estaría dotada de público y hablaría con elocuencia y muchos decibeles retando con sus movimientos sensuales y bailes "amazizados" las jerarquías impuestas por las élites, acudiendo a la sensualidad y al erotismo como armas de resistencia en contra del conservadurismo hipócrita que dictaba la supresión de este tipo de expresiones, mientras en las barriadas palpitaba el corazón al ritmo del picó y los candentes movimientos traducían el frenesí de una hipersexualidad marginalizada, condenada al oprobio. Pero resistió, la champeta resistió, aunque después de un periodo de inmersión y de pérdida de auge en el panorama musical nacional, retomaría su importancia y empezaría nuevamente a escucharse en el interior del país (hacía el 2012) pero esta vez con cambios que alterarían la naturaleza de expresión, su objeto social y su constitución como expresión popular cultural de las barriadas del Caribe.


La Champeta criolla como género musical, y como estilo de vida, se consolidó en un primer momento como una expresión que integraba elementos de resistencia social y cultural capaces de trascender lo musical: compilaba un lenguaje popular, una lectura de la sociedad desde "los de abajo", un lenguaje oral característico, tipos de actuaciones, formas de gestionar relaciones sociales y conflictos, roles de género, ideas sobre la sexualidad, el progreso, la familia. Se encontraba asociada con expresiones de resistencia social de los marginados que con su música subvertían el ordenamiento jerárquico cultural permeando "de lo bajo", "de lo inferior", "de lo champe" a todos los estratos, mientras construía un lenguaje, un territorio y una identidad que hacía de su meca el picó.


¿Tiempo pasado? Ahora un nuevo estado de cosas parece estar configurándose a partir de un movimiento de mercantilización del género que está haciendo de los antiguos picós sofisticados sistemas de sonido cuyos toques, por el precio de la taquilla, están dejando cada vez más pela'os por fuera de los escenarios. Está alterando la manera en que originalmente se relacionaba el solista con el picó, y la relación de ambos con medios de difusión, catapultando a los cantantes por fuera de la matriz de difusión constitutiva, por fuera de los barrios, de la ciudad, del país, haciendo poderosos a antiguos difusores locales como "El Chawala" [http://www.eluniversal.com.co/suplementos/facetas/chawala-la-mente-detras-del-rey-de-rocha-182920]. Comienzan a aparecer en los vídeos las joyas, los autos de alta gama, las mujeres "fetiche", los lugares del primer mundo, el derroche, el consumo y la futilidad de letras sociológicamente insípidas, popularmente insignificantes.


Los empresarios de la música se están tomando por asalto el género ante la mirada impávida de muchos que en la década de los noventas crecimos junto a ella, viéndola tomar forma y arraigo en las ciudades del Caribe. Creo que han venido a buscar la potencia creadora que encuentran en los estratos bajos pues carecen (al ser esencialmente imitadores) de mucha creatividad. Se han topado con manifestaciones culturales, sobre las que antes habían escupido o explotado parcialmente, transformándolas en híbridos susceptibles de ser vendidos sosteniblemente en el mercado a estratos medios y altos que adoptan los nuevos artefactos culturales como exóticos pero "bien", popularmente chic's, algo que no los mancha si lo consumen pues ya han sido depurados de toda su carga de contradicciones, cuestionamientos, neutralizados como alternativas insurgentes de identidad.


Surge un nuevo tipo de Champeta que está dejando atrás el mercado de Bazurto como epicentro de su difusión, se anuncia con los carteles multicolores de "El Runner" pero este ya no es su principal mecanismo de difusión, aunque se baile y se escuche se presenta poco conectada con el barrio, construye una sintaxis cultural que poco o nade tiene que ver con él, pero que está configurando un discurso basado en símbolos de progreso material, de consumo, susceptibles de hacer una nueva interconexión. Ésta variación de la champeta, que en adelante caminará con el mercado, tiene vocación de hegemonía, pues pretende apropiarse del nombre disolviendo en sí misma el resto de las expresiones de las barriadas que siguen bastante próximas a las originarias y son el testimonio viviente de que aún no está todo perdido.


Aunque ya la champeta de Kevin Flórez, Mr. Black, el Twister, entre otros, la conciben, piensan, hacen, difunden y venden en espacios que poco o nada tienen que ver con su constitución y rol original (escuchar/ver audio de la Orejera Espeluca https://www.youtube.com/watch?v=gWrndIgmJ6E  y vídeo del la nueva versión del Twister https://www.youtube.com/watch?v=ammLFf6fPQc),  este tipo de champeta lleva traslapada consigo prácticas y expresiones populares que la nutren de creatividad. Son formas de hacer y de vivir la champeta, de construir picós caseros, de amenizar verbenas callejeras, de improvisación en el baile y en el canto que pueden verse en barrios del Caribe como La Chinita (Barranquilla), Pescaito (Santa Marta) y Olaya (Cartagena). Prácticas resilentes a la comercialización, al alcance de la creatividad de poblaciones que carecen de dinero, pero nunca de recursos creativos para construir identidades que siguen siendo para muchos "boletas", "orilleras", marginales, para otros, minas de oro por depurar, para luego negociar en el mercado de la música e instituir como la "Champeta urbana" efectiva, original.


Paz en la tumba del Sayayim. Ojalá las nuevas generaciones no olviden su legado.

Para ampliar o complementar sugiero ver el especial de los puros criollos sobre el picó: https://www.youtube.com/watch?v=tqp90X8G_Fo 

Publicado enCultura
FANGS: ¿podrán rescatar al capitalismo estancado?

¿Se estará agotando la capacidad del capitalismo para impulsar cambios tecnológicos? Mucha gente pensará que esto es absurdo. Los ejemplos de Netflix y Spotify, o Amazon y Google, pueden venir a colación. Pero esas innovaciones están ligadas al entretenimiento y la diversión, no a la productividad, el crecimiento y el empleo. Sus efectos multiplicadores en la economía son menores. Quizás por eso en el lenguaje del mundo financiero las acciones de las empresas FANGS (Facebook, Amazon, Netflix, Google y Spotify) son las primeras en venderse cuando comienzan los movimientos telúricos en el mercado bursátil.


El acrónimo FANGS nos habla de un cúmulo de innovaciones marginales, vistosas, pero poco importantes en la economía real. No parece renviarnos a la posibilidad de una oleada de innovaciones básicas capaces de sustentar una nueva fase de expansión del capitalismo mundial.


Entre 1300 y 1700 la tasa de crecimiento anual del producto interno bruto de Inglaterra por persona y en términos reales fue de 0.2 por ciento. Es decir, durante cuatro siglos el país que más tarde sería la principal economía capitalista del mundo se mantuvo en el estancamiento. El escaso crecimiento registrado estuvo relacionado con la expansión demográfica y algunos avances introducidos en la producción agrícola y ganadera. Y si algunos se preguntan de dónde vienen estos datos, la respuesta es que de las mejores investigaciones sobre evolución de largo plazo de las economías de Europa: Stephen Broadberry y sus colegas en la Universidad de Warwick y del trabajo clásico de Angus Maddison.


O sea que el periodo anterior al capitalismo no destaca por su dinamismo tecnológico. Entre 1700 y 1850 el crecimiento del PIB per capita en Inglaterra aumenta levemente pero a partir de ese último año la tasa de expansión empezó a dar de saltos y por fin para 1900 casi alcanzaba el uno por ciento.


A partir de 1900 la atención se reorienta hacia Estados Unidos que ya estaba convirtiéndose en el poder económico dominante. La tasa de crecimiento anual por persona aumentó hasta 2.5 por ciento en sólo cuatro décadas (ese periodo de crecimiento incluye los años de la gran depresión). Pero a partir de 1950 la tasa de crecimiento del PIB per capita fue decreciendo hasta alcanzar el nivel de 1.3 por ciento.


Este es un dato desconcertante que provoca una interesante discusión entre especialistas de la historia de la tecnología y los macroeconomistas ortodoxos. Estos últimos están preocupados por el estancamiento que afecta a la economía mundial y en términos generales piensan que lo que se necesita para salir del atolladero es una oleada de innovaciones técnicas como las que introdujo la economía capitalista mundial en la primera mitad del siglo XX.


La política económica para lograr este resultado es reducir los impuestos a las grandes corporaciones y establecer un clima de confianza para que puedan llevar la economía a buen puerto. Es la visión de la macroeconomía conservadora, que piensa que a los pobres lo único que les queda es seguir trabajando duro (cada vez más duro) y ganar su salario (cada vez más bajo en términos reales). O sea, para estos economistas todavía no salimos de los años de Ronald Reagan y Margaret Thatcher.


¿Qué nos dice la historia de la tecnología y el cambio técnico sobre esta visión del mundo? Lo primero que nos dice es que la oleada de innovaciones de la primera revolución industrial tardó unos 140 años en dejar sentir su impacto en toda la economía del mundo capitalista. En efecto, el ciclo de la máquina de vapor pudo difundir sus efectos en el transporte, la agricultura y la industria entre 1750 y 1890. La segunda revolución industrial gira alrededor de la electricidad (y hasta cierto punto la industria química) y sus efectos se dejan sentir en todo el tejido económico entre 1870 y 1950. Y lo que algunos han llamado la tercera revolución industrial, relacionada con los cambios en microelectrónica y la invención de la red mundial de computadoras conocida como Internet arranca en 1980 y sus efectos siguen manifestándose hasta el día de hoy. El impacto económico de cada una de estas oleadas de innovaciones se deja sentir en periodos cada vez más cortos.


Aunque los datos sobre productividad enfrentan siempre una fuerte polémica, hoy las ganancias en productividad derivadas de los últimos cambios técnicos son cada vez más débiles. Por eso Solow, el gran patriarca de la teoría neoclásica del crecimiento, pudo decir alguna vez que las computadoras están en todas partes, menos en las estadísticas sobre productividad. Además hoy se enfrentan rendimientos decrecientes para las inversiones en investigación y desarrollo experimenta en muchos renglones, desde la industria farmacéutica hasta la agricultura comercial (donde los rendimientos aumentan a un ritmo cada vez más lento y el costo de cada innovación se incrementa de manera acelerada).


No parece que el fenómeno FANGS pueda revertir estas tendencias y sacar del atolladero al capitalismo contemporáneo. Pero quién sabe, podría contribuir a hundirlo un poco más.


Twitter: @anadaloficial

Publicado enEconomía
Martes, 19 Enero 2016 06:37

"El modelo rentista se agotó"

"El modelo rentista se agotó"

El funcionario del gobierno de Maduro afirmó que la crisis tiene lugar por el agotamiento de una matriz económica basada en el petróleo y sostuvo que ahora se busca saltar a una economía productiva, garantizando los derechos sociales.

 

El vicepresidente de Venezuela, Aristóbulo Istúriz, aseguró ayer que el gobierno bolivariano trabaja en una salida de la crisis económica, que no sea neoliberal, y que explora algunas alternativas con el decreto de emergencia económica emitido la semana pasada. El funcionario afirmó que la crisis tiene lugar por el agotamiento de una matriz económica basada en el petróleo y sostuvo que ahora se busca saltar a una economía productiva, garantizando los derechos sociales. "Hablo de un modelo rentista que se agotó definitivamente y estamos en la obligación de construir un modelo productivo, que nos permita, al mismo tiempo que se genera riqueza, mantener y profundizar las conquistas sociales de nuestro pueblo. De eso se trata", señaló. En una reunión con empresarios y funcionarios de la región costera de Vargas, Istúriz explicó el decreto de emergencia económica, que será sometido a discusión en la Asamblea Nacional, cuya mayoría se encuentra en manos opositoras.


Istúriz dijo que el objetivo del Gobierno, ante la actual coyuntura económica, es impulsar un plan productivo, elevar la captación de divisas, regular el sistema de producción y distribución de productos esenciales, optimizar la recaudación de impuestos y agilizar los procesos de la banca. Indicó además que esos puntos están contenidos en el decreto de emergencia económica. "En este plan se desprenden diversas líneas, con las que podremos saltar de una economía rentista a una productiva garantizando los derechos sociales", insistió. El vicepresidente señaló también que por la caída de los precios petroleros, el país perdió el 60 por ciento de sus ingresos externos, luego de que el barril cayera en dos años de casi 100 dólares a 24.
"El decreto evita situaciones que hemos experimentado en otras épocas. Tenemos que buscar una salida que no sea la neoliberal, aquí vimos lo que ocurrió con el 'Caracazo'",dijo sobre los saqueos y disturbios callejeros de febrero de 1989, que estallaron cuando se aplicó un plan de ajuste económico acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Istúriz recordó que aquella vez el pueblo salió a la calle "porque se aplicaron medidas de corte neoliberal cuando no se ofrecieron otras alternativas".
Por otra parte, afirmó que el esquema que aplicó el entonces presidente Carlos Andrés Pérez, quien echó mano a la liberalización de precios y la privatización de empresa estatales, contrasta con la actitud del actual gobernante Nicolás Maduro, quien tiene como principio mantener los logros sociales del pueblo. "En otro momento de nuestra historia no se ha creado un decreto con esta intención. Este decreto de emergencia –dijo el vicepresidente– pretende encauzar al país hacia una economía robusta, independiente, inclusiva y soberana."
Maduro también se refirió a la coyuntura económica. "Hoy desplegamos todo el Equipo Económico de Gobierno por el país, a explicar el decreto de Emergencia y la Agenda Económica Bolivariana", escribió el mandatario en Twitter. "A concretar la convocatoria al Trabajo, al Esfuerzo Productivo para enfrentar la crisis y la guerra económica con toda la fuerza de la Patria", arengó. "Mañana (por hoy) activaré el Consejo Nacional de Economía Productiva con todos los sectores que quieran Trabajar y superar esta difícil situación. Creo en el Diálogo de Acción, Diálogo Creativo... en un Diálogo Patriótico y Comprometido, para construir una Nueva Economía Productiva y Diversa", agregó Maduro.
El gobernador de Miranda y ex candidato presidencial opositor, Henrique Capriles, cuestionó el decreto de emergencia económica y argumentó que implica darle más poder a los responsables de la crisis. "El gobierno nacional ha tenido seis leyes habilitantes (por las que se da poderes para legislar al Ejecutivo) y ahora pide más facultades, ¿Ustedes creen que la crisis se soluciona dándole poder a quienes han tenido todo el poder?", preguntó durante un acto en Guarenas, ciudad próxima a Caracas. El gobernador consideró que al debate en la Asamblea Nacional sobre el decreto deberían asistir los ministros para que expliquen en qué fueron invertidos los recursos del país.
Según Capriles, los gobernantes que hoy reconocen la delicada situación que atraviesa el país "regalaron millones de dólares a otros países, derrocharon los petrodólares y ahora vienen a decir que la crisis es culpa de la caída de los precios del petróleo o del pueblo". Mientras, el líder de la bancada opositora en la Asamblea, Julio Borges, informó que hoy comenzará a debatirse el decreto, para lo cual se instalará una comisión especial que solicitará información a funcionarios del área económica del Gobierno. Asimismo, Borges señaló que es positivo que Maduro reconozca la gravedad del problema económico, pero recordó que hasta hace 15 días el presidente tuvo poderes especiales que le otorgó la anterior Asamblea para legislar por decreto.

Publicado enInternacional