El miedo (y los medios) alimentan a la ballena

El desafío de la Ballena Azul es el paradigma máximo de la efectividad de una mentira repetida cien, mil veces, que acaba convirtiéndose en una realidad a medias.

 

Todo se originó en el año 2016. La primera información volcada al tema fue trasmitida por el canal estatal ruso de noticias Russia Today (RT), en el cual se hablaba por primera vez de una red cibernética de fomento del suicidio. El medio señalaba la existencia de una docena de grupos en la red social Vkontakte, –similar a Facebook pero de gran popularidad en Rusia– que seducían a los adolescentes con videos crípticos, llenos de símbolos y códigos. Estos grupos se habían creado a partir de un caso sonado y que causaba conmoción desde 2015: el suicidio de Rina Palenkova, una muchacha que apoyó su cuello en las vías de un tren y fue decapitada por éste, poco después de haber posteado una inquietanteselfie.


Unos días después de la trasmisión de RT, el reportaje publicado por la periodista Galina Murzalieva en Novaya Gazeta refería más específicamente a estos grupos privados. Tenían nombres como “Las ballenas nadan hacia arriba”, “Ballenas en el océano” y “F-57”, entre otros; eran páginas juveniles en las que Palenkova era representada prácticamente como una mártir, y se le rendía culto alternando un estilo melancólico, imágenes morbosas y mensajes misteriosos y codificados, típicos ingredientes de consumo adolescente. El extenso artículo publicado en Novaya Gazeta –que resalta varias de sus afirmaciones con negritas y está escrito en tono de alarma– describe por vez primera el juego Ballena Azul, en el cual un moderador anónimo les daba a los participantes una serie de desafíos a completar durante 50 días. En el artículo se arrojaba la cifra de 130 suicidios adolescentes ocurridos entre 2015 y 2016 vinculados directamente con estos grupos de la muerte, y al menos 80 de ellos con el juego de la Ballena Azul. La periodista señalaba que la forma de ingresar al juego era ser parte de estas comunidades y participar activamente, hasta que uno de los administradores se contactara con la persona y lo derivara a comunidades más exclusivas, en las que se compartían imágenes violentas y orientadas al suicidio. En noviembre de 2016 las autoridades rusas detuvieron a Filipp Budeykin, un joven de 21 años acusado de promover 15 suicidios en Internet a través del grupo F-57, pero no se lo señalaba como autor del desafío. No hacía falta: la creencia en el juego y en el fomento del suicidio por parte de estos grupos ya estaba lo suficientemente extendida, y el arresto se convirtió para muchos en prueba de su existencia.


La primera y fundamental de las inconsistencias del artículo de Novaya Gaceta es la cifra de los 80 y 130 suicidas. No hay declaraciones policiales ni informes oficiales que permitan corroborar esos números, ni que demuestren la influencia de los grupos en esas muertes. De hecho, varios medios rusos hicieron sus propias investigaciones al respecto, desmontando varias de las afirmaciones de Novaya Gaceta. Se demostró que los suicidios sí existieron, pero que no podían vincularse de forma concluyente con estas comunidades online, y a través de las pericias policiales se descubrió que muchos de esos muchachos tenían antecedentes de depresión, problemas en la escuela, conflictos en sus casas desde mucho tiempo antes de entrar voluntariamente a esos grupos. El vínculo específico que Murzalieva señalaba entre los 80 suicidas y el desafío de la Ballena Azul era sumamente vago: los muchachos le habían dado el “me gusta”. De ahí la periodista concluyó que habrían sido luego persuadidos, influenciados, incitados por esos grupos, cuando lo más probable es que hubiera sido al revés: que hubieran manifestado interés por ellos debido a su disposición suicida y su carácter depresivo. Rusia ocupa hoy el tercer lugar en tasa de suicidios a nivel mundial y, a la hora de echar culpas, siempre viene bien esa clase de agentes externos incomprensibles. Algo similar a lo que sucedió luego de la masacre de Columbine, cuando muchos optaban por culpar al cantante Marilyn Manson, ya que los perpetradores escuchaban su música. La acusación era entonces mucho más práctica que prestarle atención a problemas estructurales, como la competitividad en los colegios, el bullying o el acceso generalizado a las armas en Estados Unidos.


Según señala la publicación Verne, dos periodistas de Novaya Gazetafueron sancionados a los pocos días por prácticas inaceptables relacionadas con la Ballena Azul, y según afirma Bbc Mundo, la oposición rusa asegura que el juego no es más que una leyenda urbana, y que el gobierno ruso hoy utiliza esa información y el arresto de Budeykin como movida oportunista para limitar el acceso a Internet.


La falsa noticia fue recogida a finales de febrero y principios de marzo por medios británicos como The Daily Mail, The Daily Express y The Sun, repitiendo informes rusos y también la cifra de las 130 muertes. Medios de todo el mundo decidieron dar por sentada, con indisimulado afán sensacionalista, la existencia del desafío de la Ballena Azul (juego) y, de paso, de su capacidad homicida y de los 130.


El asunto propició una paranoia colectiva de proporciones. Las autoridades policiales de varios países (primero europeos, luego de todo el mundo) difundieron advertencias para que los padres vigilaran la actividad de sus hijos y su posible contacto con la Ballena Azul, sólo por si acaso. Que la policía, o la misma Interpol, esté a la busca de algo así le dio legitimidad.


Podría decirse entonces que el caso del desafío de la Ballena Azul es el paradigma máximo de la efectividad de una mentira repetida cien, mil veces, que acaba convirtiéndose en una realidad a medias. No se necesitan conocimientos especiales para generar grupos de Facebook, de Whatsapp o de lo que fuese y titularlos “Ballena Azul” o similar; es algo que pueden hacer sin dificultad alguna niños y adolescentes con ganas de transgredir o llamar la atención. Las supuestas reglas fueron publicadas por muchos medios, por lo que sólo les hace falta copiar y pegar. ¿Hay víctimas? Por ahora no ha podido vincularse de forma concluyente ni una sola muerte a este “juego”, aunque en varios países, incluido Uruguay, se señalan intentos de suicidio y autoflagelaciones como resultado directo, y en Colombia y Brasil las autoridades investigan la relación de algunos chicos que se suicidaron con el desafío.


Pero a la hora de leer las noticias corresponde separar la paja del trigo entre lo que es real y lo que es inventado, y lo cierto es que la Ballena Azul vende, y sólo lo hace si es una asesina despiadada de niños inocentes, si se trata de una conspiración mundial perpetrada para inocular la idea del suicidio en la mente de nuestros hijos. Los medios aman las noticias de este tipo: un pequeño caso, quizá inexistente, sobre un delirio publicado en un grupo privado en Rusia se convirtió así en una alarma global.


Ahora bien, por extraño que suene todo, lo cierto es que hay damnificados; es hasta probable que la Ballena Azul se vuelva todo un símbolo entre los adolescentes con tendencias suicidas, pero hasta ahora no existen pruebas de ningún grupo activo, más que los generados a partir de la propia viralización, como consecuencia del amarillismo de los medios y de que las autoridades de cada país se ocuparan de reproducir las cifras previamente publicadas sin chequear la veracidad de la información. Que hay gente inconsciente capaz de generar nuevos grupos y retos es algo cierto, y que hay adolescentes autodestructivos también, pero es hacia allí donde corresponde apuntar las baterías. Ante todo, no imponerles una moda mediante el miedo generalizado, y no facilitarles ideas que nunca se les hubieran ocurrido.


Por más que pese, no es una novedad: en nuestras sociedades hay adolescentes que se autoflagelan e intentan matarse, desde siempre. Pero hoy atestiguamos un hecho impensable y sin precedentes; la atribución de culpas a un cetáceo virtual proveniente de Rusia.

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Muere líder estudiantil en choques con la policía durante una protesta en Caracas

El director de orquesta Gustavo Dudamel llama al gobierno "a rectificar y escuchar la voz del pueblo"


Caracas.

Estudiantes se enfrentaron este jueves con la policía en la Universidad Central de Venezuela (UCV), en un cruce de gases lacrimógenos y perdigones contra piedras y bombas incendiarias, durante una protesta en Caracas para exigir el cese de la represión en las marchas contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro, jornada en la que falleció un dirigente estudiantil.

En tanto, el rector del Consejo Nacional Electoral, Luis Emilio Rondón, dijo este jueves que existen presuntos "vicios de inconstitucionalidad" en el decreto presentado por el presidente Nicolás Maduro para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente. En el documento se observan dos elementos que "van en contra" de los principios de la Constitución: la "universalidad del voto" y la "titularidad de la iniciativa Constituyente", señaló.

Los choques en las calles comenzaron cuando los agentes antimotines impidieron una marcha de cientos de alumnos de la UCV mientras la policía bloqueaba una de las entradas principales al campus con camiones blindados.

Rafaela Requesens, presidenta de la Federación de Centros Universitarios de la UCV, indicó que los estudiantes planeaban ir a la sede del Ministerio de Interior y Justicia para denunciar "violaciones a los derechos humanos, represión y asesinatos" de las fuerzas de seguridad durante las movilizaciones iniciadas por la oposición el 1º de abril y que han dejado más de 30 muertos.

Además de la UCV, estudiantes realizaron asambleas en otras universidades en distintos puntos de Caracas y de otras ciudades del país, y luego salieron a las calles para rechazar la Asamblea Nacional Constituyente convocada por Maduro y exigir su salida del poder.

Un grupo de estudiantes llegó a la Conferencia Episcopal Venezolana, donde entregaron un mensaje a la Iglesia y al papa Francisco, en el que señalan: "Nos están matando, es una dictadura".

Las protestas aumentaron esta semana en rechazo a la iniciativa de Maduro de convocar una Constituyente. La más reciente víctima fue un dirigente estudiantil que fue baleado dentro de la casa de estudio, informó la fiscalía general. También dio cuenta de la muerte de un policía que resultó herido de bala el miércoles durante una protesta en el estado de Carabobo.

De acuerdo con la fiscalía, la cifra total de víctimas en cuatro semanas de protestas se eleva a 35, y a 717 los heridos.

Maduro, en tanto, informó de la detención de cuatro presuntos dirigentes de "bandas armadas" que están liderando las protestas opositoras, además de que se les incautaron armas, bombas y fusiles.

El mandatario responsabilizó al jefe de la Asamblea Nacional, el diputado opositor Julio Borges, de haber preparado el miércoles "un día de terror" con protestas violentas, para después viajar y pedir que los países de la región sancionen al gobierno venezolano por medio de la Organización de Estados Americanos.

El secretario general del organimso hemisférico, Luis Almagro, confirmó que estudiará los documentos que el Congreso venezolano le entregó este jueves para tratar de frenar la salida de Venezuela del organismo, que el gobierno de Maduro hizo oficial el 28 de abril.

Según Borges, el proceso iniciado por el gobierno para conformar una Constituyente es "absolutamente nulo", pues la Constitución de Venezuela prohíbe denunciar cualquier acuerdo internacional que contemple protección a los derechos humanos.

Almagro exigió al gobierno venezolano que lo deje visitar al encarcelado líder opositor Leopoldo López, tras una ola de rumores de que había muerto.

El gobierno divulgó un video en la televisión que muestra a López, quien confirma a sus familiares que está bien, pero su esposa, Lilian Tintori, consideró que las imágenes son falsas. En el video, López dijo claramente que eran las nueve de la noche del miércoles 3 de mayo, lo que fue descrito por el dirigente chavista Diosdado Cabello como una "fe de vida" de López, en su programa Con el mazo dando.

A todo esto, Gustavo Dudamel, director de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, se manifestó contra la violencia y la represión. "Hago un llamado urgente al presidente de la República y al gobierno nacional a que se rectifique y escuche la voz del pueblo", escribió en redes sociales un día después de la muerte de un manifestante, identificado por la prensa como integrante del sistema nacional de orquestas juveniles de Venezuela, en el que se formó el maestro Dudamel.

"Nada puede justificar el derramamiento de sangre. Ya basta de desatender el justo clamor de un pueblo sofocado por una intolerable crisis; la democracia no puede estar construida a la medida de un gobierno en particular."


 

Ocho países de AL condenan el "uso excesivo" de la fuerza de las

autoridades venezolanas


De la Redacción

 

Los gobiernos de México, Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras y Paraguay condenaron este jueves el "uso excesivo" de la fuerza de las autoridades venezolanas contra la población civil que protesta en rechazo a las medidas gubernamentales "que afectan la estabilidad democrática, polarizan aún más a la sociedad y ocasionan la pérdida de vidas humanas, en su mayoría de jóvenes".

En una declaración conjunta, los ocho países deploraron el deterioro de la situación interna y el recrudecimiento de la violencia en la nación sudamericana, que desde el 6 de abril ha dejado un creciente número de muertos y cientos de heridos.

Hicieron además un llamado a la administración de Nicolás Maduro para que respete los derechos humanos.

Como miembro del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Venezuela tiene la obligación de aplicar las normas más estrictas sobre la promoción y protección de las garantías fundamentales de las personas en cumplimiento de los compromisos y obligaciones adquiridas al suscribir diversos tratados internacionales en la materia, señalaron.

En el contexto del apego irrestricto al estado de derecho y para lograr la estabilización de la situación en Venezuela, reiteraron la importancia de cumplir el calendario electoral, liberar a los presos políticos, restituir las funciones de la Asamblea Nacional democráticamente elegida, así como garantizar la separación de poderes.

Los gobiernos de los ocho países pidieron a todos los sectores no avalar acciones que generen más enfrentamientos y manifestaron su convicción de que ha llegado la hora de concretar un acuerdo nacional incluyente que provea una solución duradera a la crítica situación que vive la nación sudamericana.

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Viernes, 28 Abril 2017 15:05

La cabeza en alto

La cabeza en alto

En su edición 2015, el Festival de Cannes, precisamente, abrió proyecciones con la película: “La tête haute”, dirigida por la francesa Emmanuelle Bercot, quien también es protagonista en la reciente cinta estrenada en Colombia: “Mon roi”, junto al multipremiado Vincent Cassel. Era la oportunidad para de nuevo ver a Bercot, esta vez dirigiendo un filme que llegó a Cannes como un drama psico-social que parecía estar inspirado en algunas de las películas de los hermanos Dardenne.

 

El filme nos sitúa ante el marco de una realidad social, teniendo como protagonista a un adolescente con un entorno familiar poco favorecedor, donde el desenfreno y las relaciones violentas, hacen de Malony un joven abatido por la brutalidad y el desespero.

 

Ante la proyección, los espectadores nos moveremos en los espacios recurrentes en los que entra y sale el personaje: un ambiente burocrático que resulta agobiante y repetitivo; visitas judiciales, sesiones de orientación, reformatorios, centros de reinserción. Este es el cuadro en el que transcurrirá la adolescencia del protagonista, acompañado de varios bien intencionados funcionarios del gobierno francés, que además de asistirlo hasta que cumpla la mayoría de edad, terminan involucrando sus vidas personales, tratando de suplir también las necesidades afectivas de las que es carente el joven.

 

Una notable actuación de la gran Catherine Deneuve (que me permitió recordarla en su actuación en “Belle de Jour” dirigida por Luis Buñuel, un filme inolvidable) tomando el papel de la juez de familia que acompaña a Malony desde los 6 años y con quien el chico toma una relación muy cercana, de un sentimiento de seguridad y confianza y hasta la posible sensación de maternidad que su propia madre no supo llevar, viéndose abatida por un hijo que no pudo controlar y que le es difícil entender, consecuencia de una vida familiar entorpecida por la violencia y el caos que generan ambientes destructivos.

 

Los mismos que quedan en quien ve “La cabeza en alto” e invitan a reflexionar sobre esas construcciones sociales que en la película son evidentes sin ser necesariamente literales: familias carentes de educación, de recursos económicos, con el factor violencia que desencadena en drogas y delincuencia; alterando así, la vida de un adolescente, en este caso Malony, que se ve desesperado y alterado por un futuro previsible que parece no tener cambio.

 

Es interesante ver la dualidad y el contraste del protagonista. Partiendo de que existe disposición para la autodestrucción, el personaje, a pesar de tener miedo y estar enojado con el mundo, carga la fuerza que le permite visualizar y querer lograr cambios en su vida; tal vez de ahí, el título de la película.

 

El cambio que puede parecer más trascendental en Malony, que nos brinda un nuevo perfil sobre éste, proviene de las decisiones que toma a partir de la relación que establece con Tess, una chica que conoció en su paso por el reformatorio de menores; es en esta parte de la narración visual, donde existe un giro interesante en la argumentación. Dejando ver así, el lado tal vez más amoroso e íntimo de un adolescente con miedo, que usa el disfraz de chico malo para enfrentar un entorno hostil, carente de valores y agresivo con quienes tienen menos oportunidades.

 

* La película “La cabeza en alto” estará disponible en el marco del festival Eurocine en las siguientes fechas:

 

Bogotá
- Abril 20, Cine Colombia Avenida Chile, 3:15 p.m.
- Abril 26, Cine Colombia Calle 100, 9:30 p.m.
- Abril 21, Cinemania, 7:00pm
- Abril 30, Cinemania, 9:00pm


Medellín
- Mayo 10, Centro Colombo Americano,
8:00 p.m.

Pereira
- Mayo 5, Cinema con Alma, Cámara de Comercio, 6:45 p.m.

 

Título original: La tête haute

Año: 2015

País: Francia

Director: Emmanuelle Bercot

Guión: Emmanuelle Bercot

Reparto: Rod Paradot, Catherine Deneuve, Sara Forestier, Benoît Magimel

Duración: 120 min

Premios y nominaciones: Premios César en el 2015: mejor actor secundario y actor revelación; Festival de Cannes 2015: Sección oficial película inaugural

Sinopsis: “La cabeza en alto” sigue la vida de Malony, un joven que fue abandonado por su madre cuando tenía seis años y ahora no deja de entrar y salir de la corte juvenil. Una familia adoptiva se desarrolla alrededor del problemático adolescente: Florence, una magistrada que está cerca al retiro, y Yann, un asistente social que también es un sobreviviente de una niñez muy difícil. Todos siguen a Malony, intentando salvarlo a toda costa, por lo cual es enviado a un centro educativo estricto, donde conoce a Tess, una joven muy especial que le ofrecerá razones para cambiar.

Publicado enEdición Nº234
“Noche herida”: Un retrato abierto de las víctimas del conflicto.

Colombia es una país inmensamente dramático, donde surgen las historias a borbotones; material fresco y diverso para creadores, pero trágico para los protagonistas que padecen dolidas historias; tal es el caso de esta película documental.

Noche herida recapitula en una historia, la de miles de personas, habitantes del campo, víctimas del conflicto armado en Colombia. Es una noche agobiante, que incomoda y a su vez envuelve al espectador en la magia del relato: somos testigos invisibles e íntimos de una historia en que, para este caso, la realidad supera la ficción.

Este documental, del director Nicolás Rincón Gille, es el último de su trilogía Campo hablado [1], en el cual recoge el desenlace i-lógico de los que habitan en medio de una guerra ajena: el desplazamiento forzado, familias enteras engrosando los círculos de miseria de las grandes ciudades.

¿Más de lo mismo?, claro, y mil veces claro. Por más cruenta y detestable que sea esta realidad, pareciese necesario verla (hasta el cansancio) para no tener que repetirla nunca más (“por los siglos de los siglos”). Por otro lado, esta película (como muchas otras que retratan el escenario reciente de nuestro país) hace parte de nuestra memoria histórica y, específicamente, de la memoria de las víctimas, cientos de miles, millones, que soportaron –soportan– el horror de la guerra, en gran parte los efectos del ejercicio del poder trasladados a terruños alejados más allá del centro mismo donde ese poder se sitúa simbólicamente.


El valor de dar la palabra a quien le ha sido negada [2], como lo hace este documental, significa, además de un recuento histórico fundamental, la posibilidad de que las víctimas puedan expresar sin intermediación la versión de lo acontecido en sus vidas y, sobre todo, que esto mismo sirva como parte de un proceso para reconciliarse con la vida y la sociedad.


Por desfortuna, esta no es una película taquillera, ni de masas; por lo que su incidencia parece agotarse en un círculo cerrado. Sin embargo, este tipo de películas documentales se abren cada vez más al público en la escena local. Tal es el caso del premio recibido en el 2016 –mejor película– en la competencia de cine colombiano en el Festival de Cine de Cartagena. Apertura, que esperamos posibilite nuevos canales de distribución y difusión para este tipo de contenidos que tanto necesita el país. Recordemos la gastada frase de Patricio Guzmán [3]: “Un país sin cine documental es como una familia sin álbum de fotos”.


Vivir al margen de la sociedad.


Respecto al documental "Noche herida", podemos decir que la película no deja entrever ninguna salida al conflicto. Es un fiel retrato de la verdad de muchos. Simplemente es, sin fórmulas ni dictámenes: una imagen abierta, en agonía. No obstante, en su trama hay una lucha interior de una súper héroe (Blanca, la protagonista), tratando de resarcir su vida y la de los próximos (principalmente) en medio de las más duras condiciones.


Sin inmediatez, a un ritmo pausado (como solo sabe hacer la gente del campo), es narrada esta historia. El director logra magistralmente hacerse invisible ante la protagonista y su entorno, registrando una imagen pura de lo que se vive; el espectador es un confidente más en la historia, un testigo del día a día de las personas que sobreviven al margen de la sociedad: en las Noches heridas.

 

[1] En lo escondido (2007), Los abrazos del río (2010) y, finalmente, Noche herida (2015).
[2] Representa a más de siete millones de desplazados internos que registra Colombia.
[3] Patricio Guzmán Lozanes es un destacado cineasta chileno residente en Francia, reconocido principalmente por sus documentales.

https://www.youtube.com/watch?v=bF2cisKAN2Q

 

Ficha técnica


Dirección: Nicolás Rincón Gille.
Edición: Cédric Zoenen
Sonido: Vincent Nouaille


Sinópsis:


Huyendo del campo, Blanca vive con tres de sus nietos en la frontera de Bogotá. En plena adolescencia, Didier, el mayor, decide abandonarla. A la distancia Blanca trata de protegerlo invocando a las benditas almas, mientras refuerza su atención sobre los dos más jóvenes, Camilo y John, por miedo a que también se pierdan. Es la lucha de una abuela por el futuro de los suyos; una historia milenaria en un contexto contemporáneo de exclusión.



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Una de las niñas supervivientes del internado de Guatemala: "Golpeamos la puerta y no nos abrían"

Dos hombres se afanan arrodillados a las puertas del Palacio Nacional de Ciudad de Guatemala para limpiar del suelo la pintura roja con las palabras 'Estado Asesino'. La población no perdona y no quiere olvidar la muerte de 40 niñas, de entre 13 y 17 años, en un incendio durante su protesta en el mal llamado Hogar Seguro Virgen de la Asunción el pasado 8 de marzo. Mientras, en un hospital de Ciudad de Guatemala, una niña de 13 años, una de las supervivientes, tampoco olvida y pide "ayuda" al presidente del país.

Con un hilo casi imperceptible de voz, la menor, con el rostro totalmente enrojecido por las graves quemaduras que ha sufrido, relata lo ocurrido. "Una niña a la que conocíamos como Mimí empezó a quemar las colchonetas. Solo las pusieron en la ventana y comenzaron a quemarse". Entonces, añade, las llamas aumentaron. "Empezamos a golpear la puerta para que nos abrieran y no nos abrían".


Tiempo después, decenas de cuerpos calcinados, apilados unos sobre otros daban cuenta del tiempo que estuvieron las adolescentes confinadas entre las llamas sin que nadie las liberara, pese a sus gritos y empujones a la puerta.


Esa jornada las menores de edad que vivían en el albergue dijeron basta de violaciones, maltratos, comida con gusanos, hacinamiento y todo tipo de vejaciones. El día anterior, 60 adolescentes lograron huir de este "infierno", como lo calificaban, sin saber que 24 horas después el día se tornaría en tragedia. Tras disfrutar de unas pocas horas de libertad, la Policía Nacional Civil devolvió a la mayoría de ellas al centro destinado, en teoría, a proteger a niños y adolescentes desamparados, abandonados por sus familias o que habían sufrido abusos físicos o sexuales, así como a menores con discapacidades mentales, adicciones o con problemas con la ley.


La superviviente de la tragedia lanza un mensaje al presidente: "Que nos ayude. Que apoye principalmente a las demás, a las que no tienen ni a su papá ni a su mamá", logra decir. Denuncia que las monitoras "trataban mal" a las menores internadas.


Una vez dentro, como ha reconocido el presidente del país, fue encerrada junto a 56 menores en un aula de la escuela. A las niñas se les acabó la paciencia después de las denuncias presentadas en juzgados por maltrato y violaciones desde 2015. Tras exigir sin éxito a las monitoras que las sacaran de ahí, una de las menores decidió que la única manera de lograr su liberación era provocando un fuego. Lo que nunca se imaginó es que nadie iba a abrir la puerta, que habían sido cerrada con candado por una psicóloga del centro gestionado por la Secretaría de Bienestar Social del Gobierno de Guatemala.


Este lunes se han producido las tres primeras detenciones cinco días después de la tragedia. Se trata del exsecretario de Bienestar Social del Gobierno, Carlos Rodas; la exsubsecretaria de Protección y Abrigo de la Secretaría de Bienestar Social (SBS), Anahí Keller, y el exdirector del Hogar Seguro, Santos Torres.


Rodas había presentado su renuncia este lunes, mientras que Keller fue cesada ayer por el presidente del país, quien también destituyó a Torres el mismo día del incendio. A todos ellos se les imputa los delitos de homicidio culposo, incumplimiento de deberes y maltrato contra personas menores de edad, por los cuales una jueza decretó este lunes su ingreso en la prisión militar de Matamoros.


Se siente "triste", indica la menor en el hospital, minutos antes de emprender el vuelo junto a otras tres niñas hacia EEUU para recibir tratamiento en el Hospital Shrinners (en Galveston, Texas) especializado en quemaduras de niños. Varios médicos voluntarios estadounidenses llegaron este sábado a la capital de Guatemala para tramitar los viajes de las cuatro primeras niñas, mientras que el domingo trasladaron a otras tres hacia Boston.
Los padres o familiares de las menores supervivientes que han sido trasladadas a EEUU no han podido acompañarlas. "No va a venir ninguna familia conmigo y quiero que venga mi sobrina o mi hermana conmigo", lamenta la menor entrevistada.


En los próximos días podrían viajar también las últimas seis menores que permanecen en los dos principales hospitales del país, de las cuales dos se encuentran en estado crítico.


En la segunda planta del Hospital San Juan de Dios, en el área de Cuidados Intensivos, Ada Kelli Alfaro está a punto de despedirse de su hija Cinthia Paola Morales, de 14 años. Ella es una de las cuatro primeras menores en viajar a EEUU ante la falta de medios en Guatemala, según han reconocido los doctores a las familias de las heridas. La mujer pudo hablar este jueves con Jimmy Morales, después de que acudiera a este hospital a visitar a las niñas: "Nos pidió disculpas por lo sucedido y garantizó que se haría justicia".


Su hija le confesó que había sido golpeada "brutalmente" en el Hogar Seguro, donde le daban, decía, "comida con gusanos". Ella siente que, debido a sus bajos recursos, no pudo pagar los 1.500 quetzales (215 euros) que le exigía el Juzgado para poner en libertad a la menor, que había ingresado por "rebeldía". Alfaro no se preocupa por el lento avance de las investigaciones, en lo único que piensa, apunta, es en volver a abrazar a su hija cuando regrese de EEUU y "darle mucho amor y la bienvenida nuevamente a la vida".


Madres que aún desconocen si sus hijas fallecieron


Mientras la Justicia sigue su curso a paso de tortuga, sigue habiendo familias que buscan desesperadamente a sus hijas. Desconocen su paradero pese haber acudido a los principales hospitales de la capital y al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), encargado de la identificación de las menores fallecidas. En este caos burocrático, se encuentra Vianey Claret Hernández, quien trata de encontrar a su hija Ashley Hernández, de 14 años, para lo cual ya se ha sometido a las pruebas de ADN para verificar si se encuentra entre las fallecidas.


Después de tres horas esperando en el Hospital San Juan de Dios para poder visitar a la única herida que sigue sin identificar. Sin embargo, muestra pocas esperanzas de que sea su hija, después de que el periódico 'Prensa Libre' publicara en la portada de la edición de este viernes su foto entre un listado de siete jóvenes fallecidas, víctimas de quemaduras e intoxicación de monóxido de carbono.


Hernández muestra sorprendida la portada de este diario, dado que, según asegura, nadie le ha avisado de que su hija se encuentre entre las víctimas mortales. Forma parte del listado de 57 menores que fueron confinadas bajo llave en el aula de cuatro por cuatro metros que ardió matando en el lugar a 19 menores de edad, mientras que otras 21 han fallecido en los hospitales. "Aparezca o no mi hija voy a luchar hasta que haya culpables de esta masacre y estén entre rejas", afirma. "El presidente de Guatemala no está haciendo nada".


"No eran calladitas, por eso las mataron"


"No eran calladitas, por eso las mataron"; "Este cuerpo no se toca, no se viola, no se quema, no se mata", son algunos de los lemas coreados durante la semana de manifestaciones donde centenares de personas han exigido la dimisión del presidente a quien acusan de "crimen de Estado". Cada noche, prenden decenas de velas en homenaje a las 40 niñas fallecidas.


En el cementerio general de Ciudad de Guatemala, cada día llegan los féretros de alguna de las 40 menores acompañados por los gritos de dolor, desmayos y reclamos de justicia de los familiares. Una de las primeras niñas enterrada fue Siona Hernández, de 17 años, cuya foto es sostenida en un marco por su tía, Cari Álvarez. Con lágrimas en los ojos, espera que se haga justicia "con todas las jovencitas que han fallecido".

 

Asier Vera Santamaría - Ciudad de Guatemala
14/03/2017 - 21:11h

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Viernes, 10 Marzo 2017 10:17

El maldito

El maldito

Hijo intelectual y dilecto de Freud, luego disidente expulsado del círculo íntimo del maestro, Wilhelm Reich fue, para muchos, un psicoanalista maldito. Pionero de las terapias corporales, revolucionó la sexología con la teoría sobre la función del orgasmo. Desprestigiado y prohibido, murió en una cárcel de Estados Unidos a donde había llegado huyendo del nazismo para continuar sus investigaciones sobre la energía vital, que él llamaba orgón.

 

Wilhelm Reich nació en una familia judía y acomodada que vivía en una zona rural de la actual Ucrania, por entonces parte del imperio austrohúngaro. El padre le puso el nombre en homenaje al emperador de Alemania, pero la madre prefería llamarlo Willi, quizá para protegerlo de la cólera de ese hombre celoso y autoritario que tenía por marido. Próspero criador de ovejas, León Reich trataba mal a todo el mundo, fuera familia, empleados o vecinos. El niño creció aguantando en silencio las penitencias y las bofetadas del padre. Solitario por obligación, aprendió en casa y de los padres las primeras letras hasta que León contrató a un preceptor.


Una tarde el pequeño Willi descubrió que el preceptor era también el amante de su madre. Aunque lo devoraban los celos, se cuidó de no contarle nada al señor Reich. Después de todo, la madre era el único refugio en el mundo sombrío y hostil de la casa familiar. Hasta que para vengarse de ella por una tontería, la traicionó denunciando la infidelidad. Sobrevino la catástrofe. Reproches, golpes y gritos. La mujer intentó suicidarse con veneno pero el marido la salvó sólo para seguir atormentándola. Willi terminó pupilo en una pensión de familia, y tuvieron que internarlo para tratarlo por una soriasis severa. Determinada a poner fin a una vida de reclusión y violencia, la madre logró irse para siempre en el tercer intento. Durante mucho tiempo el sentimiento de culpa atormentará al muchacho de 14 años que tres años más tarde perderá también al padre.


Socorro obrero.

Luego de la Primera Guerra Mundial Reich empezó a estudiar medicina, se interesó en el psicoanálisis y se convirtió en uno de los discípulos más apreciados de Freud, quien le derivó a sus primeros pacientes. Unos años después el maestro ya se refería a él como “la mejor cabeza” de la Asociación Psicoanalítica de Viena. En 1921 llegó a la consulta una hermosa muchacha, con quien se casó al terminar el tratamiento (“Un hombre joven, de menos de 30 años, no debería tratar pacientes del sexo opuesto”, escribió en su diario). Por esa época profundizó el estudio de la sexualidad (“he llegado a la conclusión de que la sexualidad es el centro en torno al que gravita toda la vida social, tanto como la vida interior del individuo”) y siguió devoto a su mentor.


En ocasión de la fiesta de los 70 años de Freud le ofreció como regalo La función del orgasmo. Mucho más tarde de lo que esperaba recibió una respuesta lacónica del maestro. Fue el primer signo de que las cosas con él no iban bien. Diferencias teóricas (la teoría de Reich sobre el origen sexual de la neurosis) y políticas (su acercamiento a la cuestión social y al marxismo) hicieron el resto.


El 15 de julio de 1927 Reich y Annie, su mujer, presenciaron la represión de una manifestación de trabajadores que dejó cien muertos y más de mil heridos. La conciencia social de Reich había comenzado a forjarse como médico en el hospital público, pero la brutalidad de la actuación policial lo decidió a tomar partido. Se afilió al Socorro Obrero, organización del Partido Comunista austríaco, y comenzó a trabajar la idea de que marxismo y psicoanálisis eran complementarios (“Marx es a la ciencia económica lo que Freud a la psiquiatría”). Empezó a hablar en actos callejeros, repartía volantes, enfrentaba a la policía. Hizo amistad con un tornero, un muchacho más joven que él llamado Zadniker, de quien aprenderá tanto o más que en la universidad. Con Zadniker se asomó a la miseria sexual y las relaciones amorosas en la clase obrera, y conoció el efecto devastador de la desocupación en las relaciones familiares. Compró un camión y lo equipó como una policlínica ambulante, y dedicó los fines de semana a recorrer los barrios pobres de la ciudad junto a un pediatra y un ginecólogo: atendían niños, mujeres, jóvenes y daban clases de educación sexual.


Nada podía ser más ajeno a Freud que la militancia política de Reich. Le advirtió que estaba metiéndose en un avispero y que la función del psicoanalista no era cambiar el mundo. Pero él ya estaba lejos del maestro, viviendo en Berlín, preparándose para publicar el ensayo “Materialismo dialéctico y psicoanálisis” y viajar a la Urss.


Sexualidad proletaria.

Aunque en Moscú no encontró un ambiente favorable a las teorías psicoanalíticas, regresó convencido de que la explotación capitalista y la represión sexual eran complementarias. En 1931 fundó la Asociación para una Política Sexual Proletaria. La “Sexpol”, como se la conoció, llegó a reunir a 40 mil miembros en torno a un programa que casi un siglo después mantiene vigencia: legalización del aborto, abolición del adulterio, de la prostitución, de la distinción entre casados y concubinos, pedagogía y libertad sexual, protección de los menores y educación para la vida. Para editar y difundir materiales de educación creó su propia editorial. Cuando tu hijo te pregunta y La lucha sexual de los jóvenes fueron dos de los folletos más exitosos en los que explicaba en lenguaje llano y sin prejuicios los tabúes de la vida sexual: orgasmo, aborto, masturbación, eyaculación precoz, homosexualidad.


El primer día de enero de 1932, a renglón seguido de un comentario sobre el agravamiento de la gastritis que padecía, Freud anotó en su diario: “Medidas contra Reich”. Entendía que su afiliación al partido bolchevique le restaba independencia científica y lo colocaba en una situación equivalente a la de un miembro de la Compañía de Jesús.


Dos días después del incendio del Reichstag, el diario oficial del Partido Nacional Socialista publicó una crítica contra La lucha sexual de los jóvenes. La prédica libertaria también le valió la reprobación de su partido, pues los comunistas temían que el interés por las cuestiones del sexo debilitara el compromiso político de sus militantes. Primero retiraron sus publicaciones y luego lo expulsaron del partido. Poco después la Gestapo lo fue a buscar a su casa.


Psicología de masas del fascismo.

La primera escala del exilio que terminaría en Estados Unidos lo llevó a Copenhague, luego a Malmö, en Suecia, y más tarde a Oslo. Publicó La psicología de masas del fascismo, una obra que le dio celebridad, en la que analizaba la relación entre la familia autoritaria, la represión sexual y el nacionalsocialismo. La comunidad psicoanalítica lo excluyó, y empezó a circular el rumor de que estaba loco. A propósito escribió: “Los dictadores directamente expulsan o matan. Los dictadores democráticos asesinan furtivamente con menos coraje y sin asumir la responsabilidad de sus actos”.


En ese período se dedicó a estudiar la naturaleza bioeléctrica de la angustia y del placer. Volvió al laboratorio y al microscopio. A fines de mayo de 1935 escribió en una entrada de su diario: “Éxito total de la experimentación. La naturaleza eléctrica de la sexualidad está probada”. A principios del año siguiente fundó el Instituto Internacional de Economía Sexual para las Investigaciones sobre la Vida, donde reunió a un equipo multidisciplinario de médicos, psicólogos, pedagogos, artistas, sociólogos y laboratoristas. Ese año también conoció al pedagogo inglés Alexander S Neill, fundador de la escuela de Summerhill, con quien forjó una larga amistad personal e intelectual. Reich se interesaba en su pedagogía y él en los estudios sobre la psicología de masas del fascismo. En esa época publicó el artículo “¿Qué es el caos sexual?”, que los estudiantes de Nanterre retomarán como programa político en mayo de 1968, divulgándolo en volantes.


Las investigaciones y el proselitismo en materia de libertad sexual complicaron su situación en Oslo. En 1938, a través del psiquiatra estadounidense Theodor P Wolfe, consiguió un contrato como profesor en la Nueva Escuela de Investigación Social, de la Universidad de Nueva York, que recibía universitarios europeos perseguidos. En agosto del año siguiente desembarcó en la ciudad donde ya vivían su ex mujer y las dos hijas.


Acumuladores de orgón.

Abandonó el psicoanálisis y se concentró en investigar la relación de la psiquis con el sistema nervioso y el cuerpo. Empezó a trabajar los conceptos de “coraza muscular” (agarrotamiento, tensión) que se correspondían con los de “coraza caracterial” (producto de la represión de los sentimientos). Introdujo prácticas de terapia corporal en la consulta (masajes, abrazos, respiración, estiramiento) para ayudar al paciente a liberarse. Decía que el cuerpo necesitaba contraerse y expandirse en movimientos equivalentes a los de una medusa, y que las corazas y bloqueos impedían el movimiento, originando enfermedades.


Postuló la existencia de una energía vital, el orgón, que determinaba el funcionamiento del cuerpo humano y también estaba presente en la atmósfera. Creó dos instrumentos: el orgonoscopio, dispositivo para medir la energía, y el acumulador de orgón, especie de caja de madera revestida interiormente por capas de metal y material orgánico para atraer y concentrar el orgón. Primero fueron pequeños acumuladores donde colocó ratones con cáncer. En 1940 creó el primer acumulador de tamaño humano, una caja con aspecto de armario en la que uno podía sentarse. Sostenía que en una sesión dentro del acumulador el paciente absorbía orgón del aire que respiraba dentro de él y que esto tenía un efecto beneficioso para el sistema nervioso, los tejidos y la sangre.


Sin apoyo de la comunidad científica, sus investigaciones empezaron a ser tildadas de delirios y él de charlatán. Buscó el respaldo de Einstein, a quien le presentó su trabajo y le ofreció un acumulador, que instaló en su casa. El científico desechó el resultado de sus experiencias y la relación terminó en disputa. Mientras tanto había comenzado a tratar de forma experimental a enfermos de cáncer con la convicción de que el acumulador podía mejorar su capacidad para combatir la enfermedad. Otros enfermos se sumaron voluntariamente al tratamiento. Reich constató notables mejoras en el estado general y un descenso en los dolores de los pacientes. En 1946 compró un terreno al borde del lago Mooselookmeguntic, un edén al norte del país, en el estado de Maine, en la frontera con Canadá. Un sitio de bosques y montañas donde el contacto con la naturaleza era intenso. Allí instaló su vivienda y el laboratorio, un conjunto de edificaciones que pronto los vecinos llamaron “La casa de Frankenstein”. En 1945 se casó con una colaboradora, Ilse Ollendorf, con quien vivía desde tiempo atrás. Un año antes había nacido su hijo Peter, y un año después obtuvo la ciudadanía estadounidense.


En la mira del FBI.

Inventando amigos comunes y con el pretexto de que tenía un mensaje para darle, la periodista Mildred Edie Brady logró franquear los filtros que Ilse ponía para salvaguardar a Reich. La recibió, recorrieron juntos el laboratorio y le mostró sus acumuladores de orgón. En abril de 1947 Brady publicó un artícu¬lo en Harper’s Magazine titulado “El nuevo culto del sexo y la anarquía”, por el que se haría famosa. Un mes después retomó el tema en The New Republic con “El extraño caso de Wilhelm Reich”. Brady afirmó que la ciencia desaprobaba sus actividades y conclusiones, que tenía más pacientes de los que podía atender y una influencia “mística” y perjudicial en los jóvenes. Fue el inicio de una campaña de desprestigio a la que se sumaron otras publicaciones. La prensa convirtió a los acumuladores en “cajas de sexo” y a la terapia corporal en sesiones de masturbación a los pacientes. En agosto recibió la primera inspección de la Administración de Alimentos y Medicamentos (Fda).


En los años siguientes Reich continuó publicando (Escucha, pequeño hombrecito, 1948, El análisis del carácter, 1949) e investigando, en particular los efectos de las radiaciones nucleares y las posibilidades de neutralizarlas. Para ello colocó una muestra mínima de radio en un acumulador, pero el efecto provocado fue el contrario del que buscaba. El acumulador amplificó la radiactividad, con consecuencias negativas para él y sus colaboradores. Su hija Eva, médica e investigadora, sufrió una bradicardia severa. El resto del equipo volvió a mostrar los síntomas de enfermedades que habían padecido antes. Todos, incluido Reich, presentaron alteraciones emocionales. Poco después, Ilse decidió dejar la casa con el pequeño Peter.
Para limpiar el lugar de la energía tóxica, que llamó Dor (por deathorgone), creó el “Rompe nubes”, una máquina de seis tubos en línea apuntados al cielo. A partir de ella hizo, con éxito, experimentos para provocar lluvia en la región donde vivía, afectada por una larga sequía. Inagotable, pensó en probarla en el desierto y en adaptarla, reduciendo el tamaño, para extraer el Dor de un cuerpo humano enfermo.


Paranoico con delirios de grandeza.

A pedido de la Fda, la justicia del Estado de Maine inició una acción contra Reich y su fundación. Le prohibieron trasladar acumuladores a otros estados y calificaron las investigaciones de expedientes publicitarios. Lo acusaron de charlatán y de obtener beneficio económico de la credulidad de los enfermos. El 19 de marzo de 1955 un juez ordenó retirar de circulación y destruir los acumuladores, quemar las publicaciones que hicieran referencia al orgón y, aunque sin relación con lo anterior, también prohibió las ediciones de La psicología de masas del fascismo y El análisis del carácter.


En octubre Reich viajó a Tucson, en Arizona, para, como informó a la justicia, estudiar la energía de orgon en la atmósfera en zonas desérticas. Luego de semanas de intenso trabajo en el desierto lograron hacer llover. Se proponía repetir el experimento en California, cuando el 1 de mayo de 1956 lo detuvieron.


El psiquiatra que lo examinó en la prisión dictaminó que no podía ser objeto de juicio pues se trataba de un enfermo mental: “Manifiesta paranoia con delirio de grandeza y de persecución e ideas de influencia”. La justicia, sin embargo, entendió que estaba en condiciones de ser juzgado. Lo condenaron a dos años de prisión y a pagar una multa de 10 mil dólares.


Dicen los testimonios que fue un preso ejemplar, que se adaptó bien a la disciplina de Lewisburg y que el único privilegio que reclamaba era bañarse con frecuencia para aliviar la soriasis que no lo abandonaba desde los tristes días de la infancia.


El 3 de noviembre de 1957 lo encontraron muerto en su celda. Dos días después iba a asistir a la audiencia donde el juez debía decidir sobre su pedido de libertad condicional. Reich dormía vestido, sin zapatos, sobre la cama tendida. Lo velaron en el observatorio de Orgonon, en Rangley, donde hoy está el museo que lleva su nombre.



Freud sí, Reich no


“Acá todos estamos dispuestos a asumir riesgos por el psicoanálisis, pero no ciertamente por las ideas de Reich, que nadie suscribe. Con relación a eso, he aquí lo que piensa mi padre: si el psicoanálisis debe ser prohibido, que lo sea por lo que es no por la mescolanza de política y psicoanálisis que hace Reich. Por otro lado, mi padre no se opondría a sacárselo de encima como miembro de la asociación.”



Carta de Anna Freud a Ernest Jones, presidente de la Asociación Internacional de Psicoanálisis y biógrafo de Freud. 27 de abril de 1933.


Deseo sexual versus autoritarismo


“La familia autoritaria no está fundada sólo en la dependencia económica de la mujer y los hijos con respecto al padre y marido, respectivamente. Para que unos seres en tal grado de servidumbre sufran esta dependencia es preciso no olvidar nada a fin de reprimir en ellos la conciencia de seres sexuales. De este modo, la mujer no debe aparecer como un ser sexual, sino solamente como un ser generador. La idealización de la maternidad, su culto exaltado, que configura las antípodas del tratamiento grosero que se inflige a las madres de las clases trabajadoras, está destinada, en lo esencial, a asfixiar en la mujer la conciencia sexual, a someterla a la represión sexual artificial, a mantenerla a sabiendas en un estado de angustia y culpabilidad sexual. Reconocer oficial y públicamente a la mujer su derecho a la sexualidad conduciría al hundimiento de todo el edificio de la ideología autoritaria.”


De La psicología de masas del fascismo.

¿Qué es el caos sexual?


Es apelar en el lecho conyugal a los deberes conyugales.
Es comprometerse en una relación sexual de por vida sin antes haber conocido sexualmente a la pareja.
Es acostarse con una muchacha obrera porque “ella no merece más”, y al mismo tiempo no exigirle “una cosa así” a una chica “respetable”.
Es hacer culminar el poderío viril en la desfloración.
Es castigar a los jóvenes por el delito de autosatisfacción y hacerles creer que la eyaculación les debilita la médula espinal.
Es tolerar la industria pornográfica.
Es soñar a los 14 años con la imagen de una mujer desnuda y a los 20 entrar en las listas de los que pregonan la pureza y el honor de la mujer.


¿Qué no es el caos sexual?


Es liberar a los niños y a los adolescentes del sentimiento de culpa sexual y permitirles vivir acorde a las aspiraciones de su edad.
Es no traer hijos al mundo sin haberlos deseado ni poderlos criar.
Es no matar a la pareja por celos.
Es no tener relaciones con prostitutas sino con amigas de tu entorno.
Es no verse obligado a hacer el amor a escondidas, en los corredores, como los adolescentes en nuestra sociedad hoy, cuando lo que uno quiere es hacerlo en una habitación limpia y sin que lo molesten.


Wilhelm Reich

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María Silvestre

 

Eduardo Azumendi

 

María Silvestre, socióloga y profesora de la Universidad de Deusto, cree que los avances legislativos han favorecido que se cree la falsa apariencia de igualdad real, cuando muchas veces “la igualdad solo es formal o legal”

 

María Silvestre, socióloga, profesora de la Universidad de Deusto y exdirectora del Instituto Vasco de la Mujer-Emakunde, cree que aún queda machismo para rato. Silvestre mantiene que no existe conciencia crítica hacia la desigualdad, precisamente, porque “el espejismo de la igualdad está ampliamente difundido”. Cuando se acerca la celebración del Día Internacional de la Mujer (el próximo 8 de marzo), la socióloga lamenta la demonización que hace la sociedad del feminismo. “El problema del feminismo como teoría es que te interroga, te obliga a cuestionarte tu forma de ver el mundo, tu forma de relacionarte con los demás, tus propias elecciones y principios. No me extraña que incomode, ya que si atiendes a lo que el feminismo te interroga, tarde o temprano tendrás que salir o alejarte de tu zona de confort”.

 

¿Queda machismo para rato?

Me temo que sí. El machismo expresa una serie de valores que forman parte de nuestro legado cultural y social. El machismo es una de las formas de legitimar la desigualdad entre mujeres y hombres. La brecha salarial, la feminización de las medidas de conciliación es machista, la segregación educativa y profesional, la ausencia de las mujeres en los ámbitos de decisión, la violencia contra las mujeres, las agresiones sexuales, la trata, la mutilación genital... todos estos fenómenos se fundamentan en la cultura patriarcal y machista. Mientras pervivan, pervivirá el machismo

Los chicos y las chicas tienen los mismos estereotipos sexistas que había hace 50 años. Parece que se reproducen los esquemas de la desigualdad sin solución de continuidad

Muchos de los estereotipos han cambiado y evolucionado, porque también ha cambiado en los últimos 50 años el papel social que las mujeres desempeñan y la identidad asociada al hecho de ser mujer. Sin embargo, otros estereotipos persisten: el cuerpo de las mujeres sigue estando cosificado y su sexualidad es una cuestión que muchas veces les es ajena o expropiada. Tampoco ha cambiado el valor social que atribuimos a lo masculino y a lo femenino, lo que explica por qué hay tan pocos referentes de mujeres en el conocimiento, el arte, la política, la economía... No es porque no existan, sino porque no se visibilizan porque se les niega su valor. También persisten estereotipos vinculados a los cuidados; la feminización del cuidado (tanto de menores, como de mayores y dependientes) es una tarea pendiente que, mientras persista, mantendrá a muchas mujeres en un marco de mayor vulnerabilidad. Y entre los jóvenes persiste el estereotipo del amor romántico, la creencia de que los celos son una forma de manifestar amor y no una forma de ejercer control y la diferente atribución de roles sexuales que siguen dándole al varón un papel activo y dominante y a la mujer un papel más pasivo y receptor.

¿Cree que este aumento de las oportunidades para las mujeres es más apariencia que realidad? Es decir, ¿Qué vivimos en un espejismo de igualdad, una especie de burbuja?

Como decía antes, en los últimos años se ha avanzado mucho. Uno de los grandes avances que hemos vivido se refleja en la legislación en torno a la violencia de género y las políticas de igualdad. Sin embargo, esa misma legislación, tan necesaria (aunque mejorable) ha favorecido que se cree la falsa apariencia de igualdad real, cuando muchas veces la igualdad solo es formal o legal. Las personas jóvenes son educadas en la igualdad de derechos y acceden de forma igualitaria a la educación. Sin embargo, hay todo un currículo oculto en la formación que no llega a ser consciente: las expectativas que el profesorado proyecta en los chicos y las chicas, el uso del espacio, el valor atribuido a unos y otras, la oferta y asignación de extra-escolares, la elección de materias optativas. En suma: la segregación educativa que responde a identidades de género que siguen transmitiendo una división sexual del trabajo y del papel social que mujeres y hombres deben desempeñar. El problema no es la diferencia, el hecho de ser mujer u hombre, sino construir a partir de esa diferencia la desigualdad. Y esa desigualdad sigue edificándose a partir de las identidades (plurales) de género. Para constatar que mujeres y hombres no tienen las mismas oportunidades solo hace falta consultar, por ejemplo, las tasas de paro y de precariedad laboral desagregadas por sexo.

 

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¿Los jóvenes carecen de conciencia crítica hacia la desigualdad?

No se puede generalizar porque hay gente joven que ha recibido la formación y la información necesaria y tiene conciencia de género y apoya las reivindicaciones feministas, pero son una minoría. No existe conciencia crítica hacia la desigualdad, precisamente, porque el espejismo de la igualdad está ampliamente difundido. Mucha gente joven considera que la desigualdad entre mujeres y hombres es algo que pertenece al pasado y que afecta solo a otras generaciones de mujeres más mayores. Sin embargo, la desigualdad persiste, y lamentablemente, lo hace también entre la gente joven.

En su momento dijo que la palabra feminismo ponía nerviosa a la juventud? ¿Sigue siendo así?

Es una palabra que no solo pone nerviosa a la juventud. Es una palabra que incomoda. El feminismo es un movimiento social y es una teoría analítica que recurre a la categoría de género para analizar, entender y proponer cambios en nuestra sociedad. Si las identidades de género son construidas, estas pueden deconstruirse y crearse de nuevo. El problema del feminismo como teoría es que te interroga, te obliga a cuestionarte tu forma de ver el mundo, tu forma de relacionarte con los demás, tus propias elecciones y principios. No me extraña que incomode, ya que si atiendes a lo que el feminismo te interroga, tarde o temprano tendrás que salir o alejarte de tu zona de confort.

¿Por qué los jóvenes rehúyen de este concepto e incluso lo demonizan?

Si los jóvenes demonizan el concepto es porque la sociedad lo demoniza. No es un rechazo o negación que provenga de la juventud. Es un rechazo y negación mucho más amplia y mayoritaria. Nuestro marco normativo y de valores se construye sobre bases patriarcales y la ideología patriarcal tiene muchas formas, a veces claramente manifiestas y otras muy sutiles, de desacreditar el feminismo y a las feministas. El feminismo ha realizado una rica crítica social y ha propuesto medidas de justicia social para alcanzar la igualdad entre mujeres y hombres. Las propuestas que lanzan los feminismos persiguen equipar en derechos y oportunidades a mujeres y hombres. Así definido, es difícil entender la “mala prensa” que tiene, a no ser que seamos conscientes de que es intencionado su descrédito por quienes se resisten a superar la desigualdad existente.

Contra la violencia de género, ¿más políticas de igualdad?

Contra la violencia de género hacen falta muchas medidas. Una primera cuestión es, precisamente, ser conscientes de que la violencia que sufren las mujeres es una manifestación de la desigualdad existente entre mujeres y hombres, por tanto, las políticas de igualdad deben tener un papel predominante y fundamental en la erradicación de la violencia de género. Ahora bien, las políticas de igualdad deberán trabajar la prevención, sensibilización y la educación en valores igualitarios, por lo que se ven forzadas a plantearse objetivos a más largo plazo. Por otro lado, habrá que trabajar con medidas de atención y de protección a las mujeres víctimas, con claros objetivos a corto plazo.

Las medidas policiales, ¿son las medidas a generalizar? ¿O cree que estigmatizan y victimizan doblemente a las mujeres

La atención y protección que debe proporcionarse a las mujeres víctimas debe ser integral. Las medidas policiales cumplen con su función, muy centrada en la protección. Desde que se aprobó la Ley de Medidas Integrales contra la Violencia de Género en 2004 ha habido una clara evolución en la gestión de la atención y la intervención con mujeres maltratadas. Al principio se puso mucho empeño en garantizar la protección, pero al poner el foco sobre las mujeres y no sobre los agresores, sí se cayó en la estigmatización y la victimización. Es una cuestión que, poco a poco, ha ido evolucionando. En mi opinión, deberíamos centrar varias de las actuaciones propias de la protección en el hombre agresor (que sea él el que abandone la vivienda, la detención preventiva, medidas de alejamiento, etc.).

La denuncia te pone la etiqueta de víctima. ¿Eso es un estigma o por el contrario te da todos los derechos?

El tema de la denuncia es fundamental. La Ley ya tiene un recorrido y de la evaluación de los recursos se deduce que no puede establecerse como obligatoria la denuncia para poder recibir prestaciones y servicios de asesoría (psicológica y jurídica). Las mujeres víctimas de violencia machista están inmersas en lo que se conoce “ciclo de la violencia”, un ciclo en el que la dependencia emocional, la dependencia económica, la autoestima y la culpabilidad son elementos que interactúan y complejizan la intervención. No siempre la denuncia es la solución a los problemas y no siempre la denuncia es el primer paso que una mujer pueda o quiera dar. Es importante el acceso a los recursos sociales, psicológicos y de asesoría jurídica sin el requisito de la denuncia y, sobre todo, es importante que las mujeres conozcan que la denuncia no es requisito y que los servicios son gratuitos.

La violencia de género no está en la agenda de las preocupaciones de la sociedad. Apenas un 2% de la ciudadanía lo incluye entre las principales preocupaciones. ¿Cómo se puede avanzar en este terreno?

Es cierto que no es una prioridad. Para avanzar en este terreno necesitamos sensibilización y educación y también compromiso político. El compromiso político no debe quedarse en declaraciones políticamente correctas, sino que debe concretarse en acciones concretas y en la asignación de recursos presupuestarios, materiales y humanos para trabajar por la igualdad entre mujeres y hombres de forma transversal y para trabajar en la atención y protección a mujeres víctimas de violencia de género.

 

 

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“Le tememos más a los soldados que a los pandilleros”

En Distrito Italia los jóvenes son asesinados con impunidad. Las fuerzas de seguridad han convertido la guerra contra las pandillas en un asedio extrajudicial
El Salvador es el país con más asesinatos del mundo después de Siria


Un grupo de adolescentes festejaba un cumpleaños con una tarta, cervezas frías, bromas y selfies en Facebook. Un encuentro normal entre viejos amigos en cualquier lugar menos en El Salvador, donde en este momento nada es normal.
Poco antes de las 11.00 de la noche, unos soldados armados con fusiles descendieron desde las colinas cercanas en silencio y arrinconaron a los jóvenes en un callejón. A la mayoría de los adolescentes los tiraron boca abajo en el suelo. Dos salieron corriendo y los soldados fueron tras ellos.


Juanita Ortega se preparaba para ir a dormir cuando se dio cuenta de que Pablo, su hijo de 19 años, estaba en peligro. “ ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang! Escuché los disparos y salí corriendo a buscar a mi hijo”, cuenta Juanita, que pidió ocultar su nombre real por miedo a represalias.


“ Los soldados estaban golpeando a los chicos, tirados en el suelo, con la culata de los fusiles. Entonces llamé a mis vecinos: ‘¡Venid rápido! ¡Van a matar a nuestros hijos!’. En ese momento, me di cuenta de que mi hijo no estaba”, explica.
Pablo, que tampoco se llama así, corrió hacia la polvorienta calle principal. Una bala le alcanzó en el muslo y cayó al suelo. Los soldados le arrastraron hasta un terreno baldío cercano, donde más tarde fue encontrado sin vida, aparentemente estrangulado con su propia camisa.


Casi de inmediato, una camioneta blanca llegó al lugar. Según los testigos, otro grupo de soldados se bajó de la camioneta y la unidad que había perpetrado el crimen se marchó en el mismo vehículo.


Los forenses llegaron varias horas más tarde para llevarse el cuerpo. Nadie tomó declaración a los testigos. Los periódicos matutinos dijeron que había muerto otro pandillero.


“Vi a los soldados tapar el charco de sangre”


El Distrito Italia es un vecindario pobre al norte de San Salvador, cuyo nombre cosmopolita contradice su sombría realidad. Durante años ha estado en manos de la Mara Salvatrucha (MS13), una de las dos principales pandillas del país en lucha desde hace 25 años por el control del territorio.


Pero las pandillas no son las únicas facciones involucradas en la violencia. Las fuerzas de seguridad del Estado prácticamente han sitiado a las comunidades controladas por las pandillas y ser joven y varón es motivo suficiente para ser arrestado, torturado o asesinado.


La promesa del Gobierno de aplicar mano dura contra las pandillas parece haberse convertido en una política de tirar a matar en la que todos los que viven en vecindarios controlados por pandillas corren el riesgo de morir víctimas de la violencia extrajudicial.


Aunque algunos de los muertos son pandilleros, otros no tienen ninguna relación con el crimen organizado. Pablo Ortega había terminado el bachillerato un par de días antes de que lo asesinaran.


“ Vi a los soldados tapar con tierra el charco de sangre que quedó en el lugar donde cayó mi hijo”, dice su madre, llorando, durante una entrevista en su humilde hogar. “Las autoridades dicen que fue asesinado en un tiroteo con pandilleros pero eso es mentira, nunca formó parte de ninguna banda”.


La entrevista con Juanita es interrumpida por el sonido de alguien cargando un arma al otro lado de su ventana. Dos policías pasan caminando lentamente empuñando sus pistolas. Los perros ladran. Se escuchan portazos.


“ Estoy asustada, tienen que irse, tengo otro hijo”, pide Ortega a the Guardian. “Es lo mismo que durante la guerra civil, están matando a los jóvenes y hablar sobre eso también puede hacer que te maten”.


La guerra salvadoreña entre las guerrillas de izquierda y la dictadura militar apoyada por EEUU duró 12 años y dejó un saldo de 80.000 muertos, 8.000 desaparecidos y un millón de desplazados.


El conflicto armado terminó en 1992, pero la paz jamás llegó a este pequeño país centroamericano: aunque la tasa de homicidios bajó un 20% en 2016, El Salvador sigue siendo el país más mortal del mundo después de Siria.


Durante la guerra civil, se describía el conflicto con términos de la guerra fría: el Gobierno se refería a sus enemigos como terroristas. Una ley aprobada el año pasado estableció que las pandillas fuesen tratadas como “grupos terroristas”.


Según Jeanne Rikkers, directora de investigación en la ONG de prevención contra la violencia Cristosal, “e n la década de los ochenta, tener el pelo largo y llevar un libro te convertía en un objetivo. Hoy en día, ser joven te sigue convirtiendo en un blanco”.


Las cosas también podían haberse dado de otro modo. Tras años de recrudecimiento de la violencia, a mediados de 2012 la tasa de asesinatos cayó casi un 50%: los negociadores designados por el Gobierno habían logrado una tregua entre la MS13 y Barrio 18, su principal rival. El acuerdo distaba de ser perfecto pero, por primera vez en años, había una esperanza de paz.


Pero a mediados de 2014 la tregua se vino abajo por promesas incumplidas, rivalidades políticas y campañas electorales con la promesa de mano dura contra el delito.


“No nos protegen, nos matan como perros”


Fundado por ex rebeldes, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FLMN) ganó un segundo mandato en el Gobierno y rápidamente le declaró la guerra a las pandillas. En enero de 2015, el vicepresidente Oscar Ortiz autorizó a las fuerzas de seguridad utilizar fuerza letal contra presuntos pandilleros “sin miedo a sufrir consecuencias”.


Así lo han hecho. Según registros de la policía obtenidos por El Faro, un sitio web de periodismo de investigación, entre enero de 2015 y agosto de 2016, 693 presuntos pandilleros fueron asesinados y 255 heridos en 1.074 enfrentamientos armados.


En el mismo período fueron asesinados 24 soldados y oficiales de policía. Según Ignacio Cano, experto en violencia policial de la Universidad del Estado de Río de Janeiro, el desequilibrio habla del uso excesivo de fuerza letal y de las ejecuciones extrajudiciales. Durante todo 2013 y 2014, la policía arrestó solo a 88 presuntos pandilleros.


En opinión de Rikkers, “el discurso público es beligerante. Se centra en eliminar a los pandilleros, no al crimen, pero el enfoque de mano dura no ha funcionado y no va a empezar a funcionar repentinamente en el futuro; mientras tanto estamos haciendo la vista gorda frente a graves abusos de derechos humanos”.


Con frecuencia, los que denuncian se convierten en blanco de ataques. El caso de Pablo es uno más entre muchos otros presuntos asesinatos ilegales registrados por Dany Romero, un ex miembro de la MS13 que se dedicó a prevenir la violencia desde que salió de la cárcel en 2006. Romero fue arrestado en julio, acusado de utilizar su ONG como una pantalla para sus actividades pandilleras. Lo encerraron en una prisión de máxima seguridad con cargos de terrorismo.
Según Arnau Baulenas, director legal del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana, “ Dany tenía mucha información que podía ser un gran problema para el Estado”.


En este tipo de casos, los familiares de las víctimas son cautelosos a la hora de denunciar. Desde la muerte de su hijo el año pasado, Juanita Ortega ha vuelto a ver varias veces en su vecindario a la misma unidad de soldados. No se atreve a denunciarlos ante las autoridades por miedo a poner en peligro a su otro hijo. “Sinceramente, le tenemos más miedo a los soldados que el que jamás le tuvimos a los pandilleros”, explicó.


Según los que están siguiendo los asesinatos, las similitudes entre los casos son demasiado evidentes como para pasarlas por alto. Otro joven de Distrito Italia, Jaime Velásquez, fue asesinado el año pasado en circunstancias similares. La familia, que también pidió usar un pseudónimo para el joven por protección, admitió que Velásquez, de 22 años, era pandillero.


Contaron que una noche de junio, Velásquez estaba en su puesto de vigilancia cuando llegaron los soldados. Le dispararon siete veces y lo dejaron tirado en la calle. Según los testigos que hablaron con the Guardian, no hubo tiroteo y ningún soldado fue herido. Una camioneta se llevó a los soldados y nunca hubo una investigación policial.


“Los soldados no nos protegen, nos matan como perros”, dijo la hermana mayor de Velásquez. Según los fiscales, muchas de las acusaciones por abuso policial son invenciones de las pandillas. Niegan tener mayor tolerancia con las fuerzas de seguridad.


Según Allan Hernández, director de unidades especiales, “hasta hoy, ninguna investigación ha hecho pensar que hay una política de asesinatos extrajudiciales o escuadrones de la muerte. Puedo garantizar en un 100% que los fiscales tratan todos los homicidios con el mismo interés. Un homicidio es un homicidio... Analizamos la evidencia en todos los casos”.
Le golpearon con una piedra y le arrancaron las uñas


San Miguel Tepezontes es una pintoresca población rural 32 kilómetros al este de la capital, en lo alto del Lago de Ilopango. No tiene el aire amenazante de Distrito Italia, pero la policía sabe que allí operan dos pandillas rivales.


En septiembre, decenas de pandilleros fueron arrestados en una reunión de supuestos miembros de la MS13 en San Miguel. Uno de ellos era Cristian Hernández Beltrán, un mecánico de coches.


Nueve meses antes, unos oficiales de policía detuvieron a Hernández Beltrán, entonces con 19 años, y a un amigo. Lo llevaron a una ladera aislada a unos kilómetros de distancia, le dieron descargas eléctricas, le golpearon la cabeza con una piedra y le arrancaron las uñas.


Pensando que estaba muerto, los atacantes uniformados lo tiraron en la parte posterior del camión de policía y condujeron varios kilómetros por una carretera antes de dejarlo entre los matorrales. De alguna manera, su víctima logró arrastrarse hasta la carretera, donde fue descubierto por un vecino.


Su madre, Marcela Beltrán (34), lo encontró en el hospital en un coma inducido con lesiones graves en el cráneo y en el cerebro. Hernández Beltrán no la reconoció hasta un mes después. Sufrió daños permanentes en la vista, el oído, el sentido del gusto y el equilibrio, y necesita cirugía reconstructiva para reparar su cráneo.


Marcela denunció el ataque de inmediato y logró convencer a la policía para que realizaran una investigación exhaustiva. Pero su determinación ha tenido un costo elevado.


El día después de que Cristian fue dado de alta del hospital, los atacantes fueron a su hogar. Durante los meses siguientes, lo siguieron, lo detuvieron y lo golpearon nuevamente hasta que finalmente, en septiembre, fue arrestado otra vez y acusado de extorsión y complicidad en asesinatos entre pandillas.


En lo que fue una especie de triunfo, tres oficiales de policía y dos soldados fueron acusados del intento de homicidio de Cristian. Pero el adolescente permanece en prisión por cargos de pertenencia a un grupo terrorista.


“ Mi hijo no es un pandillero, lo persiguieron para hacerme callar”, dice Marcela. “Cristian tiene miedo de que me maten, podrían matarnos a todos, pero no voy a parar... La policía no puede ser intocable”.

11/02/2017 - 20:31h

• theguardian
Traducido por Francisco de Zárate

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Martes, 03 Enero 2017 07:21

Cuba le hace un guiño a la juventud

Cuba le hace un guiño a la juventud


La titular de la Federación de Estudiantes Universitarios recordó que en diciembre se cumplieron dos años de los anuncios sobre la decisión de Cuba y Estados Unidos de restablecer relaciones.

Con un guiño a la juventud y al recambio generacional, Cuba celebró ayer, un día más tarde de la fecha exacta de la gesta, un nuevo aniversario del levantamiento popular que derrocó al dictador Fulgencio Batista. Con un masivo acto que convocó a miles, el 58º aniversario de la Revolución Cubana estuvo encabezado por el presidente Raúl Castro –y la figura del líder cubano Fidel Castro, que sobrevoló el encuentro– y en el cierre tuvo a una representante del área juvenil, que en su discurso ratificó la vigencia del proceso que atraviesa la isla. “Cuba no cederá en la defensa de sus principios revolucionarios y antiimperialistas, y no olvidará su historia y sus símbolos, ni renunciará a sus compromisos. A nuestra juventud, heredera y continuadora de las luchas y victorias de nuestro pueblo, dedicamos este aniversario”, proclamó Jennifer Bello, única oradora del encuentro, diputada, titular de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) y miembro del Consejo de Estado.


La ceremonia fue encabezada por una cúpula octogenaria que lanzó ayer, en forma de masiva parada militar, un mensaje en el que proclamó la vigencia de una Revolución que perdió hace poco más de un mes a su líder. Miles de cubanos desbordaron la Plaza de la Revolución, con banderas de la isla y carteles que recordaban a Fidel Castro, mientras su hermano Raúl y los representantes del gobierno ocupaban los lugares centrales de la tribuna. Entre los invitados al acto estuvieron dos líderes de las FARC de Colombia, Rodrigo Londoño, alias Timochenko e Iván Márquez –el acuerdo de paz se negoció en La Habana-, y la viuda de Fidel Castro, Dalia Soto, tomada del brazo de uno de sus cinco hijos.


En el discurso de la titular de la FEU estuvo marcado por cierto tono de misiva soberanista dirigida a Washington, a pocos días de la asunción del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien se manifestó en contra de la política de acercamiento impulsada por Barack Obama. De entrada, Bello recordó que en diciembre se cumplieron dos años de los anuncios sobre la decisión de Cuba y los Estados Unidos de restablecer las relaciones diplomáticas y de iniciar un proceso hacia la normalización de los vínculos bilaterales. En ese sentido, la diputada señaló que “no habríamos llegado a este momento sin la heroica resistencia del pueblo cubano y su lealtad a los ideales y principios que lo han guiado a lo largo de su historia como nación”.


Por otra parte, Bello dejó en claro que algunos reclamos van más allá del recambio: insistió en exigir el levantamiento del bloqueo que Estados Unidos mantiene sobre la isla y pedir la devolución de la base naval de Guantánamo a la isla. “Cuba tampoco dejará de exigir el fin de los programas subversivos e injerencistas, dirigidos a provocar cambios en el orden político, económico y social que nuestro pueblo escogió soberanamente”, advirtió la legisladora.


Como Raúl Castro no habló de la cuestión el 27 de diciembre, cuando cerró la sesión de la Asamblea Nacional, las palabras de Bello fueron las primeras oficiales sobre los riesgos del proceso de deshielo a partir de la inminente llegada de Trump a la Casa Blanca. En su opinión, aún queda mucho por hacer en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, por lo que consideró que el proceso será largo.


La dirigente declaró el sistema nacional actual como “Martiano” (por el prócer José Martí), socialista y fidelista, y aseguró que el proceso contará con el respaldo de la juventud. El llamado relevo generacional tendrá un punto fuerte en febrero del 2018, cuando haya elecciones en las que el presidente Castro no será candidato, según él mismo anunció.


Con todo, el protagonista indiscutible de la jornada pareció ser Fidel Castro, presente en fotografías, citas y consignas, de las que la más coreada fue la misma que se usó durante los actos fúnebres por su muerte, hace poco más de un mes: “Yo soy Fidel”. El desfile, ensayado puntillosamente y que se dividió en bloques histórico, militar y popular, comenzó con puntualidad a las 7, con 21 salvas de artillería y el himno cubano.


Abrió la marcha la caballería mambisa, que representaba a los soldados campesinos que lucharon contra España en 1868 en la primera de las guerras de independencia. Después, cuatro columnas de jóvenes vestidos como guerrilleros desfilaron en homenaje al ejército Rebelde que comandó Castro, seguido por 3.000 niños de uniforme que agitaron sus pañuelos azules y la réplica a escala del yate “Granma”, del que desembarcó en Cuba, en 1956 y proveniente de México, el grupo que 3 años después triunfaría sobre la dictadura de Batista. Desfilaron también brigadas alfabetizadoras, combatientes internacionalistas, médicos, deportistas y batallones de todas las instituciones de las Fuerzas Armadas que dieron paso al desfile popular, al que acudieron miles de personas. “Somos Fidel”, “Yo me muero como viví”, “Sí se pudo, sí se puede y sí se podrá” o “Somos el pueblo” fueron de las consignas que se repetían en las pancartas que asomaban entre miles de banderas cubanas de todas formas y colores.

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Viernes, 25 Noviembre 2016 06:50

Sí se puede: los de abajo como sujetos

Sí se puede: los de abajo como sujetos

Cuando los de más abajo, los jóvenes (varones y mujeres) pobres de las periferias, los ninguneados de siempre, toman las riendas de sus vidas y además lo hacen en colectivo, es porque algo muy profundo está cambiando. Un mundo nuevo comienza a despuntar cuando el intelectual, el dirigente, el estratega (en masculino), se disuelve por la potencia de lo colectivo que anuncia un vendaval político, social y cultural de largo aliento.

El viernes 19 de noviembre una multitud de más de 20 mil personas caminó la décima Marcha de la Gorra, en Córdoba (Argentina). Había que ver y sobre todo sentir a esos chicos danzando, cantando, gritando en la cabecera de la marcha, esos que día a día son golpeados, asesinados y desaparecidos por la policía provincial, una de las más letales del país. Una marcha que comenzó en 2007 exigiendo la derogación del Código de Faltas, hoy travestido en Código de Convivencia, que equipara las faltas con los delitos penales, una trampa jurídica del poder provincial para perseguir jóvenes "peligrosos". O sea, pobres que viven en las periferias.

En Córdoba existe un Estado policial funcional a un capitalismo militarizado, que tiene en el extractivismo soyero y en la especulación inmobiliaria urbana sus núcleos de acumulación de capital. Los que no consumen sobran; no existen ni para el poder ni para los medios, son los culpables de la "inseguridad" y, como señala Giorgio Agamben, pueden ser asesinados sin que eso se considere delito. El Código de Faltas aprobado en 1994 es la pieza legal de este engranaje.

El año pasado fueron detenidas 73 mil personas, en su mayoría por "portación de rostro", o sea, por su aspecto, por ser jóvenes de piel más oscura, llevar gorras y ropas "sospechosas" para los uniformados. Unos 200 chicos son detenidos cada día. Desde 2011, más de 150 fueron asesinados y varios miles golpeados y heridos. La figura legal que utiliza la policía es el merodeo, que puede ser confundido con pasear, caminar o circular. El 80 por ciento de los jóvenes de 18 a 25 años fueron detenidos alguna vez.

Lo peor es que el código otorga a la policía la potestad para detener, instruir y juzgar en cualquier punto de la tramitación del hecho. Impunidad es la palabra más adecuada. No les permiten salir de las periferias. La policía los detiene sistemáticamente en los puentes y en las salidas de los barrios y los persigue cada vez que retornan a sus casas.

La definición de Estado policial la sintetiza Huayna, militante de la Federación de Organizaciones de Base, en Barranca de Yaco, un barrio periférico de casas precarias levantadas sobre un basural. "Llamamos a la ambulancia y viene la policía. Llamamos a los bomberos y viene la policía. Es el único servicio que tiene el Estado para nosotros".

Esos chicos que encabezan la marcha con los retratos de sus amigos asesinados, como Güere Pellico, de 18 años, fusilado por la espalda cuando volvía a su casa en moto, han recorrido un largo camino. Ahora son capaces de redactar un texto memorable, como la Carta abierta al Estado policial, la proclama que se leyó al finalizar la caminata.

No pretendo echar luz sobre la acción pública que, finalmente, es similar a las que protagonizan los abajos a lo largo y ancho del mundo. El punto central fue cómo los jóvenes pobres se convirtieron en sujetos.

Desde el ciclo de protestas 1997-2002, cuyo pico fue el levantamiento del 19 y 20 de diciembre de 2001, decenas de estudiantes universitarias y licenciadas (mayoría mujeres) trabajan en barrios pobres creando talleres de teatro, murga, revistas y radios comunitarias con base en la educación popular. Hacia 2007, relata la sicóloga comunitaria Lucrecia Cuello, los jóvenes de los barrios comenzaron a reunirse en grandes asambleas hasta de 300 integrantes. Ahí se produjo un hecho formidable.

"Nos dijeron que las decisiones las querían tomar ellos, que querían salir a la calle y no sólo hacer talleres. Nos dijeron que los técnicos nos apartáramos a un lado y que luego nos volverían a llamar", explica Cuello. Se apartaron y esperaron. Pero, sobre todo, comprendieron que su lógica académica de trabajo reproducía "el tutelaje colonial sobre los pobres, que siguen siendo subalternos en relación a las ONG y los partidos de izquierda". De esos encuentros nació el Colectivo de Jóvenes por Nuestros Derechos que convoca las Marchas de la Gorra.

Con el tiempo y la permanencia en los territorios, un puñado de licenciadas acompañaron a los jóvenes que "desbordaron la educación popular gracias al encuentro que tuvieron entre ellos, que fue determinante para romper con el técnico y con el militante que va al territorio". Se trata de una explicación similar a la que ofrecen Huayna y otros militantes de la decena larga de organizaciones sociales que trabajan en las periferias. "Nosotros por nosotros", sería la síntesis, aunque cada vez más se debería usar el femenino, ya que ellas empezaron a tallar fuerte en los años recientes.

Hasta ahí, en apretada síntesis, el relato de ese ponerse de pie que hizo posible la Marcha de Gorra, desde la doble mirada de las periferias y de los "técnicos". Se agolpan las preguntas. ¿Estamos en condiciones de pensar, y de sentir, que los más pobres pueden ser sujetos? Los que nos decimos militantes, ¿aceptamos colocarnos a un lado para "simplemente" acompañar a los sujetos de abajo? ¿Sentimos realmente que pueden cambiar el mundo sin vanguardia política o intelectual?

Llegados a este punto, ¿cuál es el papel de los militantes, o como le llamemos a esa actitud de vida? Lo primero, comprender con la piel, hacer nuestros los dolores colectivos. Lo segundo, acompañar un proceso sin dirigirlo. Lo tercero, regocijarnos por ser aceptados como uno/una más. Lo cuarto, decir lo que pensamos cuando nos lo pidan y guardar silencio el resto del tiempo. Políticas de la ética y la humildad. De lo contrario, nuestra revolución se limitará a reproducir el colonialismo y el racismo.

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