Miércoles, 30 Septiembre 2015 06:17

La nueva fuerza en el mercado laboral alemán

La nueva fuerza en el mercado laboral alemán

Ulrich Benke está entusiasmado con su nuevo aprendiz. Asegura que es muy trabajador: "Me gustaría poder decir lo mismo de algunos de mis discípulos alemanes". Yamusa Sylla, un muchacho guineano, llegó solo con 15 años a Alemania como refugiado. Ahora, el joven habla perfecto alemán y está aprendiendo el oficio de metalúrgico en la empresa de Benke en Schwerte, en Renania del Norte-Westfalia. Benke está contento de contar con Yamusa, ya que le cuesta encontrar buenos aprendices.


Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), este año llegarán a Europa un millón de personas en busca de asilo, unas 800.000 a Alemania, la mitad menores de 25 años.


Los refugiados pueden contribuir a paliar algo el problema demográfico de Alemania y de Europa. Se prevé que ya entre 2013 y 2020 la población en edad de trabajar se reduzca en 7,5 millones de personas (un 2,2%) en el continente. Así, Europa tiene que recurrir a refugiados como Sylla también por su propio interés.


Actualmente, los demandantes de asilo son mejor acogidos en Alemania que en la década de 1990. Una de las razones es que entonces la presión demográfica aún no era tan grande. Y es que, en comparación con la situación internacional, el envejecimiento de la población alemana es particularmente dramático. Hace poco, la Fundación Bertelsmann calculaba que si la mayor economía de Europa quiere mantener estable hasta 2050 su número de trabajadores y su sistema social, necesita cada año medio millón neto de inmigrantes. Este año, la economía alemana es incapaz de cubrir decenas de miles de plazas en prácticas porque no hay solicitudes. El número de titulados de grado medio desciende, y cada vez más jóvenes optan por una carrera universitaria.


"Los jóvenes [refugiados] están muy motivados", asegura Berthold Schröder, presidente de la Cámara de Oficios de Dortmund. Un proyecto piloto está formando a 20 demandantes de asilo, cinco de ellos sirios. Aprenden carpintería, construcción y reparación de tejados, electricidad o electromecánica. Previamente reciben cursos intensivos de matemáticas y alemán, y han seguido una "orientación intercultural". Algunos han obtenido un título alemán de grado medio. Mientras dura la formación, se "tolera" su presencia en el país, aunque todavía no se haya reconocido su condición de refugiados.


También en otras ciudades hay proyectos como el de Dortmund. La asociación Berliner Stadtmission forma a refugiados como montadores y vendedores de bicicletas. Los emigrantes llevan ya dos meses reparando bicicletas que la gente ha donado en un taller cercano a la estación central.


No obstante, los refugiados no empiezan como aprendices desde el primer momento. "Antes que nada queremos preparar a las personas para el aprendizaje", explica Thomas Jaeger, de la Berliner Stadtmission. El proyecto trabaja con la denominada "cualificación para el ingreso" (EQ, por sus siglas en alemán). "Se trabajan también la puntualidad, la organización y la seriedad", explica.
Un efecto positivo
El ministro del Interior federal, Thomas de Maizière (democristiano), asume que Alemania necesita inmigrantes jóvenes, pero recalca que deben ser cualificados. Entre los refugiados hay muchos bien preparados, "pero en ningún caso tantos como nos esperamos", declaraba De Maizière hace poco en un congreso de demografía en Berlín.


En la historia de Alemania ha habido casos de inmigración planificada, como en la década de 1960, pero también no planificada, como en la década de 1990, cuando fueron acogidos los refugiados de los Balcanes. Toda la migración ha tenido algo en común: hasta ahora nunca ha provocado un aumento del paro, un descenso de los salarios o un incremento de los costes sociales. "Es algo que no se puede demostrar. El efecto de la migración sobre el mercado laboral es positivo, aunque muy limitado", precisa Holger Bonin, experto en mercado de trabajo del Centro para la Investigación Económica Europea de Mannheim. Lo mismo se observa a escala internacional. Incluso cuando, tras la caída del Telón de Acero, en Israel la población activa aumentó de golpe un 30%, el efecto sobre el mercado laboral solo duró un año y medio.


La experiencia de anteriores crisis migratorias ha mostrado que los inmigrantes "pueden proporcionar una valiosa contribución al bienestar social y económico de un país", señala la OCDE en su último informe sobre migraciones. Sea como sea, Yamusa Sylla está a gusto entre los 20 trabajadores de la fábrica de Schwerte. A lo mejor cuando acabe el grado medio puede hacer el superior: "O hasta montar mi propia empresa".


Con información de Stefan von Borstel, Martin Greive y Benno Müchler.


Traducción de News Clips.

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Concluye Toronto con 80 récords panamericanos en siete deportes

Los Juegos de Toronto 2015 llegan a su fin tras batir 80 récords panamericanos en siete deportes, siendo la jornada del 18 de julio la que reunió el mayor número de nuevas marcas, con un total de 14, 8 de ellas en natación.


Los deportes en los que se produjeron nuevos registros fueron tiro, tiro con arco, atletismo, ciclismo de pista, aguas abiertas, natación y levantamiento de pesas.


La competición se abrió el día 11 con cuatro récords en halterofilia, dos para Colombia (Habib de las Salas y Ana Iris Segura) y dos para República Dominicana (ambos para Cándida Vásquez), y siguió con siete más el día siguiente, cuatro de ellos para Colombia, de los cuales tres llegaron de manos de Luis Mosquera en halterofilia.


Cuba fue el gran protagonista del día 13 en cuanto a récords panamericanos con un total de cuatro, tres de ellos a cargo de Yoelmis Hernández en halterofilia, en tanto que Colombia tomó el testigo en la jornada siguiente con tres nuevas marcas, todas ellas de Leidy Yessenia Solís, también en halterofilia.


El día 15 irrumpió Brasil con fuerza para marcar seis récords, tres de ellos con la firma de Fernando Reis en halterofilia, y el 16 estuvo dominado por Estados Unidos con cuatro récords, todos ellos en natación.


La "canarinha" volvió a reclamar el protagonismo el día 17 con cuatro récords, tres en tiro (uno de Julio Almeida y dos de Cassio Rippel) y uno en natación (Felipe França de Silva).


El día con el mayor número de récords, el 18 de julio, fue testigo de 6 actuaciones históricas por parte de Estados Unidos en tiro, ciclismo de pista y natación. Un día después, México reclamó dos récords en atletismo (María González) y tiro (José Sánchez).


EE.UU. asombró de nuevo el día 21 con dos nuevas marcas en atletismo (Barbara Pierre y Queen Harrison) y Cuba hizo lo propio el día 23 con otro récord en ese deporte (Yarisley Silva), especialidad donde los estadounidenses dominaron una vez más en la jornada del día 25 con dos nuevas marcas (David Oliver y Ashley Higginson).


El equipo norteamericano concluyó con un nuevo registro en el 4×100 femenino disputado el día 25, el mismo día que la cubana Yorgelis Rodríguez logró la plusmarca en el heptatlón femenino.


Los días 20, 22 y 26 fueron los únicos en los que no se registraron récords panamericanos.


(Tomado de Mundo Deportivo)

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La clave del envejecimiento corre por nuestras venas

El año pasado, el equipo de Saul Villeda hizo un experimento clave. Conectaron a dos ratones, uno joven y otro anciano, y analizaron qué les sucedía. El mayor tenía 18 meses, el equivalente a 70 años humanos, y el joven, tres, unos 11 años de persona. Bajo los puntos que unían su piel había una red de vasos por la que circulaba la misma sangre compartida. Los resultados, y el de otros equipos que hicieron experimentos similares, se convirtieron en uno de los hallazgos del año. Algo en la sangre del ratón joven había "reactivado" el cerebro del ratón viejo. Al igual que las personas, los ratones mayores pierden poco a poco la memoria y la capacidad cognitiva. Pero en los animales del experimento su memoria había mejorado de forma significativa tras la unión con los jóvenes y se había reactivado la producción de nuevas neuronas en su encéfalo. Ante la posibilidad de que lo mismo pasase en humanos, Villeda y el resto de su equipo se lanzaron a identificar cuáles eran los ingredientes de la sangre joven que podrían revertir los efectos del envejecimiento y las enfermedades asociadas a este, como la demencia y el alzhéimer.


En un estudio publicado hoy, Villeda y su mentor científico, el investigador de Stanford Tony Wyss-Coray, describen una proteína que circula en la sangre y que parece activar los efectos perniciosos del envejecimiento. La proteína en cuestión se llama beta-2 microglobulina (B2M) y su concentración en la sangre tanto de ratones como en humanos aumenta con la edad. Los niveles de esta proteína también son especialmente altos en enfermos de alzhéimer.


Hijo de inmigrantes guatemaltecos, Saul Villeda dirige su propio laboratorio en la Universidad de California


En su estudio, publicado en Nature Medicine, el equipo científico demuestra que esta proteína es responsable de parte del deterioro cognitivo asociado a la edad. Los ratones que no la expresan en su sangre ni su cerebro envejecen sin pérdidas de memoria aparentes. Sin embargo, cuando se la inyectan a ratones jóvenes, estos sufren una repentina pérdida de memoria y sus cerebros dejan de generar nuevas neuronas. Todo esto, dicen los autores del estudio, parece indicar que la proteína en cuestión puede ser una nueva diana para desarrollar nuevos tratamientos.


"Estamos muy estimulados por los resultados porque muestran que hay dos maneras de revertir el deterioro mental asociado a la edad", explica Villeda, que lidera su propio grupo de investigación en la Universidad de California en San Francisco. El primero sería introducir factores "rejuvenecedores" presentes en la sangre, algo que también se descubrió el año pasado y cuya efectividad se demostró en ratones. Los animales no solo veían sus cerebros rejuvenecer, sino también sus músculos, gracias a una proteína que circula en la sangre joven. Ahora, este trabajo apunta una segunda táctica basada en el nuevo factor de envejecimiento "que podría atacarse para hacer recuperar la memoria en las personas mayores", resume Villeda.
Sistema inmune
Su equipo explora la posible conexión entre el sistema inmune y ese deterioro cognitivo que se observa en personas de edad avanzada. La proteína B2M es un ejemplo de esa conexión, pues, hasta ahora, sólo se conocía su función como parte del sistema inmunitario. Hijo de guatemaltecos llegados a EE UU, Villeda explica que "ahora la idea es desarrollar anticuerpos neutralizantes o pequeñas moléculas que puedan bloquear los efectos de esta proteína o ayudar a eliminarla de la sangre". Por su parte, el equipo de Wyss-Coray en Stanford, está realizando un estudio piloto con personas mayores y síntomas de alzhéimer que serán tratadas con plasma de jóvenes de 30 años o menos.


Estamos muy estimulados por los resultados porque muestran que hay dos maneras de revertir el deterioro mental asociado a la edad


Uno de los méritos de este estudio es reafirmar ideas sobre las causas del envejecimiento que ya llevaban cierto tiempo circulando, explica Carlos Dotti, experto en envejecimiento cerebral del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMSO-CSIC), en Madrid. "El concepto de que hay factores circulantes que envejecen y otros que rejuvenecen ya tiene unos 10 años y si bien está bastante aceptado, los factores específicos no estaban bien definidos", resalta.


Para Guillermo García-Ribas, que dirige la unidad de alzhéimer del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, este es un estudio "sólidamente documentado" que, sobre todo, avanza en el conocimiento básico del envejecimiento a nivel biológico. Más adelante, señala, también puede ayudar a "destilar" los factores en la sangre que influyen en el envejecimiento e intentar desarrollar nuevos tratamientos.


Dolores Ledesma, investigadora del CBMSO, advierte de que aún es pronto para pensar en posibles tratamientos y que antes habrá que averiguar cómo la proteína en cuestión deteriora el cerebro. Lo interesante, dice, es que "sugiere una interesante relación entre nuestra respuesta inmune a lo largo de la vida y el envejecimiento cerebral".

Martes, 07 Julio 2015 06:52

"La universidad es un derecho"

"La universidad es un derecho"

Rinesi reflexiona sobre las implicancias de asumir a la formación superior como un derecho individual y colectivo. "La educación sólo es de calidad si es una educación para todos", sostiene.

"No es verdad que una institución que después de recibir a cien alumnos produce a diez excelentes graduados, sea una universidad de excelencia. Es una universidad mala, porque no ha estado a la altura de garantizarles a todos el derecho a la educación", dice el politólogo y docente Eduardo Rinesi, que en su último libro, Filosofía (y) política de la Universidad (Ediciones Ungsiec), se pregunta qué consecuencias tiene para quienes forman parte de la comunidad académica considerar a la educación superior como un derecho. Crítico de los academicismos, Rinesi señala en esta entrevista con Página/12 la importancia de no perder el foco de los problemas que le dan sentido a la universidad pública y anima a reflexionar sobre el rol de los docentes, que considera injustamente degradado.


–¿Qué implica garantizar el derecho a la universidad?


–Quizás habría que empezar señalando la novedad que representa que hoy podamos formularnos esa pregunta. La universidad, que es una institución muy antigua en Occidente, nunca se pensó a sí misma como una institución encargada de garantizar nada que pudiera conceptualizarse como un derecho universal. Más bien se pensó como lo que fue: una máquina de fabricar elites. Preguntarnos qué es garantizar ese derecho a la universidad nos exige preguntarnos quién es el sujeto de ese derecho. Y a mí me parece que ese derecho puede ser pensado como teniendo un titular individual –los ciudadanos que quieren ejercer su derecho a estudiar una carrera universitaria– y al mismo tiempo como el derecho de un pueblo como sujeto colectivo a beneficiarse de lo que la universidad sabe e investiga. Y como derecho individual es importante representárnoslo no sólo como el derecho que tienen los ciudadanos a entrar a la universidad, sino como el derecho a tratar de entrar y entrar, a tratar de aprender y aprender, a romperse el alma estudiando y avanzar en sus estudios, a terminarlos en un plazo razonable.


–¿Qué valoraciones pesan sobre los recién llegados a la universidad?


–Quizá la valoración negativa, producto de un largo acostumbramiento a que los estudiantes universitarios son y casi no podrían sino ser los hijos de una elite de rasgos reconocibles y fácilmente identificables por su pertenencia social, nivel económico, hasta por sus lugares de residencia. Las sociedades que conocemos son sociedades desigualitarias, sociedades donde las personas somos injustamente diferentes. Pero me parece que la evidencia de esas desigualdades no debe llevarnos a desconocer el hecho evidente de que todos los seres humanos somos, por debajo o por detrás de esas desigualdades, radicalmente iguales. Cuando uno lo piensa un poco, los motivos de las desigualdades que tendemos a naturalizar y en nombre de las cuales tendemos a justificar diferentes distribuciones de posibilidades, riquezas, derechos, saberes, son muy insustanciales frente a lo contundente de las cosas que nos hacen iguales. Somos radicalmente iguales en inteligencias, talentos, capacidades, derechos y si nos tomamos en serio que hay una igualdad radical de fondo, los profesores universitarios nos vemos obligados a dejar de volver a aquellos estudiantes a los que no somos capaces de garantizarles el ejercicio efectivo y exitoso del derecho a la educación para echarles la culpa de nuestro propio fracaso. Esa es la vía mas fácil, la vía autoexculpatoria y tranquilizadora. Es también la menos sensible a las exigencias que nos impone representarnos de verdad que la universidad es un derecho, que tiene consecuencias importantes sobre nuestros modos de hacer las cosas y pensar la universidad.


–Implica no decir, por ejemplo: "Bueno, educamos a todos, pero no se puede igual, no con la misma calidad"...


–La idea según la cual una educación para todos no puede ser una educación de la más alta calidad es un prejuicio inaceptable si uno piensa que la educación es un derecho universal. Parte de un prejuicio reaccionario, simplificador y no sostenido sobre ninguna evidencia. La educación sólo es de calidad si es una educación para todos. No es verdad que una institución que después de recibir a cien alumnos produce por la vía de un prolongado proceso de selecciones a diez excelentes graduados, sea una universidad de excelencia. Es una universidad mala, porque no ha estado a la altura de garantizarles a todos el derecho a la educación que proclama. Pero con la misma fuerza quiero sostener que una universidad no es de verdad una universidad para todos si no es para todos de la más alta calidad. Si no, es un engaño, es hacerle el juego a una derecha a la que no debemos concederle que los más no puedan hacer igual de bien lo mismo que los menos.


–¿Por qué le parece importante revisar la separación entre las funciones de docente e investigador y la jerarquización de una por sobre la otra?


–En los años finales del siglo pasado se produjeron transformaciones muy importantes en los modos de organización de la vida universitaria a partir de un par de diagnósticos que no estaban necesariamente mal, pero que llevaron a políticas que sí produjeron resultados muy nocivos. El primero de esos diagnósticos decía que en la universidad argentina se investigaba poco, y eso no era falso, por eso no estuvo mal insistir en que los docentes debían ser docentes investigadores. Apareció entonces en los '90 un guioncito lleno de promesas entre la palabra docente e investigador. El problema, la hipertrofia producida durante los '90, fue que en la medida en que se promovió la investigación por sobre la actividad de docencia rápidamente el promisorio par de conceptos docente-investigador se convirtió en el par investigador-docente y de ahí no pasó mucho hasta que cuando nuestras tías nos preguntaban qué éramos dijéramos en voz alta y sacando pecho "investigador" y bajáramos después la voz para confesar que también éramos miserables docentes. Valoro mucho la investigación universitaria, por supuesto, ahora lo que sí me parece inaceptable es que en nombre de la importancia de la investigación nos hayamos acostumbrado a suponer que la parte de la docencia de nuestra vida universitaria es una parte mala, degradada.


–¿Y el segundo diagnóstico?


–El otro diagnóstico, que tampoco estaba necesariamente mal, decía que en la universidad argentina había pocos masters, doctores, posdoctores en relación con el conjunto de los profesores de la universidad y aun con el conjunto de la población económicamente activa del país. Más de uno pensó que lo que se derivaba de esto era que había que ponerse a producir locamente doctores. Eso está lleno de supuestos que han llevado a una inflación del mercado de los posgrados, que ofrecen un dinero interesante para los profesores, ofrecen reconocimientos académicos y curriculares quizás más importantes que los de dar clases en las careras de grado, con lo cual cualquier profesor que haya conquistado su maestría o doctorado tiene un campo abierto de posibilidades laborales dando clases en otras maestrías o doctorados y cada vez van encontrando menos incentivos para dar clases en los cursos que más los necesitan: los cursos del grado de las universidades públicas que les financiaron con generosos sistemas de becas sus propios cursos de maestría, doctorados, posdoctorados, pos, pos, pos... ¿Qué locura es ésta? Tenemos que ser capaces de generar los estímulos morales, políticos y, si es necesario, materiales para que los colegas en los que el Estado argentino gastó mucho dinero para calificar den a esos estudiantes las mejores clases que puedan dar en lugar de suponer que ese es un favor que les hacen de tanto en tanto, o que lo puede hacer el docente JTP, mientras ellos continúan su loca carrerita hacia la nada.

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"Llegó la hora de la política social de cuarta generación: La creación de empleo"

Con la seguridad de que será elegida alcaldesa de Bogotá en octubre próximo, Clara López, proyecta comprensión y sentido político de largo plazo, opina sobre el nuevo POT que deberá aprobar la ciudad, así como sobre educación, juventud, impuestos, salud, región, territorio, y otro cúmulo de temas que esbozan lo sustancial de su política de gobierno a debatir con la ciudadanía en medio de la campaña electoral.

 

Desdeabajo –da–. Toda campaña y todo programa político normalmente tiene un tema central alrededor del cual giran el resto de temáticas, en el caso del Polo Democrático Alternativo, ¿cuál es el gran tema desde el cual estructuran la propuesta por presentar a los bogotanos en la actual campaña electoral?

Clara López –CL–. Somos consientes de que en Bogotá se construye, desde el gobierno de Lucho Garzón, un modelo social de ciudad. El 70 por ciento del presupuesto de inversión de la ciudad es inversión social, contamos con enormes avances en salud, educación, alimentación, por lo cual el famoso indicador de pobreza multidimensional cayó del 29 por ciento en el año 2003 a algo así como el 7 por ciento en la actualidad.

 

Dentro de ese modelo social de ciudad, lo que está a la orden del día –en lo que pudiéramos llamar la cuarta generación de la política social– es el empleo, con énfasis en la inclusión para el trabajo, al emprendimiento, proyectada para 370.000 jóvenes que ni estudian ni trabajan, y que si no adoptamos ya una política pública intensa para ellos, pueden convertirse en una generación perdida, algo totalmente inaceptable para una ciudad como Bogotá.

 

da. ¿Cuál sería la orientación central o la estrategia principal de esta propuesta?
CL. La estrategia principal tiene que ver con la estructuración de una verdadera política de fomento al desarrollo económico de la ciudad, algo que entró en desuso a nivel nacional desde que entraron las políticas neoliberales, cuando un Ministro de Estado tuvo a bien decir que la mejor política industrial era no tenerla.

 

da. ¿Cuál sería el proposito de esta política en el largo plazo?
CL. Nos tenemos que orientar a construir en Bogotá una ciudad del conocimiento –tomando como fecha simbólica el año 2038, cuando cumple 500 años de su refundación–, que implica empezar a tomar desde ya acciones concretas para incorporar en su política pública un fuerte respaldo y promoción a la innovación, a la ciencia, a la tecnología; articular el trípode Estado, empresa y academia, a través de una alianza estratégica con varias vertientes, una de ellas, desde luego, la articulación del sistema educativo hacia el reforzamiento de todo lo que tiene que ver con las destrezas y los conocimientos orientados a fomentar tecnología de alto nivel; una política que involucre a la educación media y a los jóvenes en tantas posibilidades que hay en este mundo que se abre camino: información, tecnología y comunicaciones. y, desde luego, desde el punto de vista de la empresa, de políticas firmes de capital semilla para nuevos emprendimientos de nuestros jóvenes de las pequeñas, de las medianas, incluso de las grandes empresas.

 

da. Una proyección que debe retomar lo ya construido y proyectar metas en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT)...
CL. Así es. Continuar y potenciar lo hasta ahora logrado. Generar el reconocimiento al anillo de innovación en ese eje tan importante de la calle 26 con Laboratorio de Tejidos de la Secretaría de Salud, en todo el trabajo del Parque Tecnológico de la Universidad Nacional, Maloka, Innovo, la Feria Internacional, dentro de un concepto de ciudad para atraer innovadores y personas de altísimos conocimientos.

 

da. A propósito del POT, valorando su importancia en la proyección que usted nos comenta, pero también el interregno en que se encuentra el presentado por la actual administración de la ciudad, ¿qué haría su administración al respecto?, ¿es posible reformularlo?, ¿será necesario presentar uno nuevo?
CL. A la próxima administración le corresponderá presentar un nuevo POT, y tiene que ser legítimo, tanto por ser legalmente expedido, como porque venga precedido de una discusión y de una participación por parte de todos los sectores ciudadanos en su elaboración y construcción.

 

da. Presentar un nuevo POT es una oportunidad para actuar con visión de futuro...
CL. Sí. Tenemos diversidad de realidades sobre las cuales intervenir con tal visión. Valga decir que Bogotá no ha tenido fortuna con sus POT, no solamente el suspendido, sino el vigente, que no logró descentralizar la ciudad, y por eso hoy tenemos ese drama tan terrible de todo el empleo productivo de la ciudad, todos los servicios sociales, todas las universidades, inclusive las instalaciones hospitalarias, concentradas en el centro ampliado, y la gente viviendo lejos, en la periferia, lo que demanda enormes cantidades de viajes que son un desperdicio para la ciudad, para la sociedad y para las familias.

 

da. ¿Qué hacer para romper tal realidad?
CL. Adicional a lo planteado sobre la innovación y la tecnología, debemos prever usos mixtos del territorio a través de planes de renovación que nos permitan descentralizar el empleo, teniendo en cuenta, en todo el proceso de su diseño, la necesidad de juntar vivienda, trabajo, estratos sociales, servicios sociales, ofertas económicas, espacios públicos.


Es interesante que en la próxima administración nos vaya a corresponder ese gran reto de un nuevo POT, porque demográficamente la ciudad también ha sufrido enormes cambios: ya en el centro los colegios no tienen niños para ocuparlos y en la periferia hacen falta instalaciones; con un cambio fundamental: la irrupción de la mujer en la fuerza de trabajo y el hecho de que ya el 30 por ciento de las cabezas de familia son mujeres, además de un envejecimiento de la población, lo que implica un amoblamiento urbano acorde con tales cambios demográficos; construir instalaciones sociales –similares a las existentes para el cuidado de la infancia– cerca de los hogares, tenemos que descentralizar la oferta hospitalaria, todo eso tiene que incorporarlo ese POT, y los planes maestros de la infraestructura sectorial correspondiente, que serán un gran reto para la ciudad.

 

da. Cada vez que la parte álgida de la campaña electoral se acerca, en los noticieros aparecen con mayor frecuencia los problemas de inseguridad, como queriendo culpar a las últimas administraciones, ¿qué piensa al respecto y cuál sería su propuesta en esa área?
CL. Otros candidatos están promoviendo, al lado de los medios de comunicación, una visión apocalíptica de la seguridad en Bogotá, y también de la movilidad, que son, desde luego, problemas acuciosos que a diario mortifican a la ciudadanía, pero sobre eso quiero decirle que todo tiempo pasado no fue mejor, fue peor.

 

El análisis de las encuestas de 'Bogotá cómo vamos', repetidas durante muchos años, me sorprendieron, mire un ejemplo: la estadística de percepción de inseguridad está hoy en día en 48 por ciento, pero en el 2000, hace 15 años, estaba en el 58. Al mirar la tasa de homicidios, y este sí es un dato duro, la disparidad es más fuerte: hoy registra 17 por cada 100.000 habitantes, en aquellos años era de 32. Es claro que está en marcha una política de miedo, quieren cabalgar sobre éste para realizar lo que ellos llaman el "cambio".

 

da. De acuerdo a usted, los que auspician tal política ¿qué entienden por cambio?
CL. Su cambio no es para avanzar, es para retroceder. Quieren volver a lo de antes, cuando no había ni siquiera suficientes cupos en los colegios públicos, cuando había que hacer cola porque las instalaciones eran insuficientes, sin la alimentación escolar que tenemos hoy en día. Un estudio realizado por la universidad de Harvard reconoce la calidad de la comida balanceda entregada por las alcaldías de izquierda, producto de la cual los niños, niñas y adolescentes de los colegios distritales han aumentado una talla completa, lo que se refleja en muchas cosas, además de la calidad de vida, por ejemplo, en la capacidad de aprendizaje de los muchachos, lo que ha llevado a un aumento muy grande en su desempeño en las pruebas del Icfes, a tal punto que, si bien en el año 2008, el 17 por ciento de los colegios estaban en el nivel superior o más, el año pasado ya habíamos superado el 60 por ciento.

 

da. En el tema de movilidad el factor financiero parece ser uno de los más críticos, ¿cómo ve usted ese factor en relación con el metro y los demás programas, así como frente a las necesidades de inversión en otros sectores y con el equilibrio fiscal en términos generales?
CL. Quiero llamar la atención sobre la calidad de las finanzas distritales: Bogotá se distingue desde hace ya varios años por tener calificación Triple A. Cuando fui alcaldesa, a finales de 2011, obtuvimos el grado de inversión que es la prueba ácida de sostenibilidad de finanzas, eso gracias a un manejo muy responsable de la hacienda pública por parte de estos gobiernos que dicen que no sabemos nada de eso, pero la realidad es que la ciudad está preparada, cuenta con muy bajo nivel de endeudamiento, tiene una enorme capacidad financiera y posee una enorme canasta de fuentes de recursos que se tienen que combinar para el cierre financiero.

 

da. Entonces, en relación con el Metro hay tranquilidad con el tema financiero..
CL. Sí, a mí no me preocupa que la ciudad esté en capacidad de hacerlo, ya que tenemos todas las condiciones que demanda una obra de esa magnitud; en cambio, lo que sí me preocupa, es el silencio sobre cómo hacer compatible ese compromiso financiero con el modelo social de la ciudad, y eso en plata blanca tiene más que ver con la voluntad política que con la capacidad financiera de la ciudad.

 

da. Esa capacidad financiera, además de contar con el aporte de la Nación, dicen tiene que apoyarse con el capital privado, en eso que llaman Alianza Pública Privada (APP), ¿es así?
CL. Así es. Aquí es muy importante tener en cuenta que todas estas ofertas de APP para construir obras de infraestructura, tienen que realizarse y analizarse con mucho cuidado, esa es una fuente muy seria de financiación para la obra pública que debe considerarse, lo importante no es si se usa o no se usa, sino cómo se usa y garantizar que sea en beneficio de la ciudad en su conjunto; lo que no veo muy factible es que todo pueda hacerse con APP. Porque un poco lo que está en el ambiente es: 'no hay ningún problema, eso no le cuesta un peso a la ciudad, hagamos las cuatro entradas, hagamos todas las troncales de Transmilenio, y nos queda sobrando para cuanto tema se nos ocurra en el camino'. Pero aquí no puede olvidarse que nada es gratis, siempre alguien paga y si erramos puede pagar muy duramente el bolsillo del ciudadano de a pie o el ciudadano que avanza sobre cuatro ruedas.


da. Algunos afirman que Bogotá perdió su liderazgo en términos de esfuerzo fiscal, ¿qué piensa usted de la estructura fiscal de la ciudad? ¿Es equitativa? ¿Deben aumentarse los impuestos a los que más tienen?
CL. En primer lugar, las finanzas de Bogotá no están desequilibradas, son ejemplo de buen manejo; en segundo lugar, el problema con la estructura impositiva tributaria local, que la establece la ley, es que la componen principalmente impuestos indirectos, que por definición son regresivos. Entonces, es un gran reto convertir el predial en un impuesto de carácter progresivo con el cual a mayor valor de la propiedad mayor la tarifa, y que tenga en cuenta un criterio que ha salido a la luz con este reciente aumento del impuesto predial tan injustificado que se presentó este año y es que en una etapa de valorización de los terrenos –porque se acabó la tierra en Bogotá y hay fenómenos de carácter incluso especulativo–, a la gente que utiliza su predio para el uso de vivienda se le tiene que tener una consideración distinta que a quienes utilizan el predio para fines comerciales.

 

da. ¿Por qué está diferencia?
CL. Porque no es lo mismo el valor de uso que el valor de cambio. Nosotros podemos mejorar el impuesto predial sin aumentar la carga tributaria, pero sí garantizando que el que más tenga pague más; y podemos tecnificar el Ica, el impuesto de industria y comercio tiene muchos problemas sensibles de carácter técnico, no solamente en su estructura tributaria sino también en su forma de pago, muy engorroso para las empresas, simplificándolo, haciéndolo más amigable...

 

da. Entonces, ¿quienes habitan esta ciudad están ante la posibilidad de nuevos impuestos?
CL. Lo que está a la orden del día en Bogotá no es aumentar los impuestos, es utilizar las oportunidades que ofrece la valorización y la plusvalía en el suelo urbano, para devolverle a la sociedad parte de ese mayor aumento del precio de los predios que se debe, no a la actividad del dueño, sino a la sociedad en su conjunto. La realidad es que el suelo urbano no puede mirarse solamente como un negocio de finca raíz para los propietarios, sino que es un valor social incrementado no sólo por responsabilidad del titular sino de la sociedad en su conjunto.

 

da. Seguramente nadie está en desacuerdo con que la ciudad debe redensificarse, pero este es un proceso de mediano y largo plazo, ¿qué hacer mientras tanto cuando la solución por la que ha optado la gente parece ser trasladarse a municipios cercanos? ¿debe crearse una zona metropolitana con ellos?
CL. En primer lugar, Bogotá es tal vez una de las ciudades más densas del continente; en segundo lugar, sí, hay que prever y estimular a través del POT la densificación de la ciudad; se acabó la tierra, no podemos seguir expandiendo hacia afuera, tenemos que echar para arriba y eso desde luego implica un muy cuidadoso proceso de estructuración de normas para estimular de manera adecuada ese proceso de redensificación, con todas las inversiones en materia de servicios públicos y en amoblamiento urbano que esto demanda.

 

Pero lo planteado en la pregunta es muy cierto, Bogotá tiene que organizarse como bien se empezó a estructurar a través de la Rape, como región. Entonces, es indispensable una institucionalidad con dientes y con capacidad real de regulación de temas tan sensibles como los usos del suelo, donde el POT de Bogotá y de cada una de las ciudades vecinas no sean particulares sino que sea definido como un todo, como región y como territorio, con una institucionalidad diseñada para defender la estructura ecológica principal, no solamente de la ciudad sino de la Sabana de Bogotá.

 

da. Los poderes corporativos son muy fuertes y van en contravía de los intereses sociales, ¿qué hacer cuando bloquean medidas que favorecen a las mayorías, como fue el intento de regresar a la esfera de lo público la recolección de basuras?, ¿no deben blindarse esas medidas con un fuerte movimiento social para hacerlas sostenibles?
CL. Por convicción y por mandato de mi partido soy una profunda defensora de lo público. Cuando fui alcaldesa, me posesioné cuando, en la víspera, a través de su alcaldesa encargada el Presidente de la República había presentado a consideración del Concejo de la ciudad un proyecto de ley para privatizar la ETB. Bueno, ¿qué hacer? Me pasó algo inédito: todo el entorno de mi apoyo había perdido la fe y todos a una me aconsejaban retirar el proyecto del Concejo, porque no pensaban que uno podía ganar con un buen argumento, demostrando que la ETB debía permanecer en manos públicas, con excepción de ese 10 por ciento que ya está en manos privadas.

 

Entonces, nos propusimos hacer un amplio debate público con los sectores sociales y el resto de la ciudadanía bogotana, incluidos todos los gremios, hicimos un proceso de divulgación extraordinario, de por qué debía permanecer pública la ETB y ganamos, el proyecto fue archivado por unanimidad en el Concejo.

 

¿Cuál es el mensaje de esto? Es claro, para defender lo público la empresa en cuestión debe funcionar bien, no basta con tener la razón desde el punto de vista de la teoría, es que nada le hace más mal a la defensa de lo público que la ineficiencia.

 

da. Los temas sentidos de la salud parecen seguir presentes: largas colas en los trámites, periodos de tiempo muy largos para citas con especialistas, etcétera. ¿Qué decirle a la gente sobre lo que podría hacerse en un tema tan sentido y tan sufrido por la población?
CL. La realidad es que en Bogotá, no gracias a, sino a pesar de la Ley 100, desde el programa iniciado en 2004 de 'Salud a su hogar', hoy llamado 'Territorios saludables', arrancó todo un proceso de atención primaria y de prevención que la Ley 100 había dejado a la deriva, y el gobierno de la ciudad, además, se propuso aumentar coberturas del plan subsidiado para que acá todo el mundo tuviese acceso a los servicios de salud; mientras en el resto del país se cerraban hospitales, aquí se abrían.

 

El resultado, Bogotá cuenta hoy con una red de 22 hospitales, y esperamos que pronto sean 23 con el San Juan de Dios y 300 puntos de atención que la ciudad ha construido y mantenido en circunstancias de enormes dificultades, porque las EPS no le pagan las cuentas a los hospitales que les prestan sus servicios.

 

Entonces, tenemos que meterle el hombro a los hospitales públicos, seguir trabajando en función de apoyar todas las iniciativas de reforma del sistema de la Ley 100 que nos parece absolutamente deficiente; continuaremos cualificando el servicio de salud del Distrito con una óptica de cobertura universal y esa humanidad que no puede faltar en tan elemental derecho.

 

da. En las pasadas elecciones en España, tanto en Madrid como en Barcelona, las dos más grandes ciudades de esa nación, fueron mujeres las elegidas para gobernar. Podría decirse que la condición de género, de ser mujer en éste caso, es una ventaja para la administración de lo público, ¿sería correcto hablar de esa manera o no tiene nada que ver?
CL. Claro que sí, tiene mucho que ver, porque la mujer en nuestra sociedad está en un proceso de empoderamiento que es inatajable y desde luego que las mujeres nos sentimos representadas en otras mujeres, especialmente cuando se refleja en ellas esa posición de cuidado al débil, de solución pacífica de los conflictos, de diálogo, de protección que es lo que está reclamando la sociedad en su conjunto.


da. En ese mismo sentido, ahora último, sobre todo en la actual alcaldía, se visibilizó mucho el movimiento Lgbti ¿piensa usted continuar la línea de visibilizar las problemáticas concernientes con ese sector, ¿qué opina de esto?
CL. Uno de los grandes aportes de los gobiernos de izquierda a Colombia, ha sido su política de poblaciones, la política de visibilización y de inclusión de Lgtbi ha sido uno de los puntos focales de las nuevas ciudadanías que ha protegido el PDA desde el gobierno, recuérdese que las primeras casas de igualdad de género fueron del Polo, lo mismo que esa casa tan importante que funcionó en Chapinero que ahora ha sido trasladada a Teusaquillo, con la población Rom, con la población Indígena, con la población afrodescendiente.

 

da. Hemos hablado de los aspectos a destacar de las administraciones del Polo, qué habría que evitar, es decir, en términos del ejercicio de la administración, ¿cuál sería el aspecto más relevante para rectificar?, ¿qué no habría que repetir?
CL. Sin lugar a dudas el tema del carrusel de la contratación ha tocado gravemente al PDA, y sobre eso hay que decir dos cosas: la primera, que no puede hacerse lo que han hecho los medios de comunicación masivos, utilizar ese carrusel de la contratación e indilgarselo en todos sus niveles al Polo, pues ahí –en este caso y en otros muchos– tenemos involucradas personas pertenecientes a otros partidos y sectores de la sociedad; como todos sabemos, el cáncer de la corrupción está carcomiendo el tuétano de esta sociedad y tenemos todos que mancomunadamente tomar armas en contra de ese flagelo. La segunda, el quiste de la ineficiencia, de la improvisación, que produce enormes daños a los recursos públicos.

 

Uno y otro tienen que ser corregidos y erradicados. Por eso he planteado la necesidad de una comisión de altísimo nivel, dependiente de la dirección distrital integrada por ciudadanos y ciudadanas sin reproche, para que mantengan el ojo abierto, para que tengan en sus manos todo el sistema de control interno y de veeduría distrital.

Publicado enEdición Nº 214
Martes, 23 Junio 2015 06:43

Mejor prevenir que castigar

Mejor prevenir que castigar

El censo indica que existen unos 23 millones de brasileños cuya edad se sitúa entre los 15 y los 18 años. Es decir: un 10 por ciento de la población total. De esos 23 millones, unos 23 mil se encuentran recluidos en "unidades socioeducativas", o sea, centros de supuesta recuperación, luego de haber cometido delitos de toda gama. Eso corresponde a 0,01 por ciento del total de adolescentes brasileños. Un porcentaje ínfimo.


El número no significa, desde luego, que todos los que cometieron crímenes y delitos se encuentran recluidos. Al contrario: la mayoría está libre. Son cotidianos los casos de menores de edad que cometen delitos de variada gravedad, son llevados a los tribunales especializados y luego de un par de horas vuelven a la calle.


El Estatuto del Niño y del Adolescente que está en vigor en Brasil es considerado por juristas de las más diversas tendencias como positivo. A partir de los 12 años, cualquiera que infrinja la ley puede ser responsabilizado. Al Estado corresponderá darles el apoyo y los medios para que se recuperen y vuelvan a integrarse a la sociedad.


Y es en ese punto que empiezan los problemas: la ineficacia de la acción de la Justicia y, muy especialmente, las condiciones en que los jóvenes delincuentes enfrentan en los centros de reclusión. ¿De qué sirve endurecer la ley, si la Justicia no cumple lo que le corresponde?


En las "unidades socioeducativas" los niños y jóvenes padecen de violencia de todo tipo. Son centros de reclusión donde conviven adolescentes de 13 años cuyo delito ha sido robar una cartera con otros, de 17, que cometieron agresiones violentas, pertenecen a bandas del narcotráfico o cometieron estupros. Las rebeliones son frecuentes y el castigo físico de parte de vigilantes, carceleros e instructores, pese a ser rigurosamente prohibido por ley, es parte imprescindible del cotidiano.


Disminuir la edad de imputabilidad de los menores delincuentes, en opinión inmensamente mayoritaria de juristas, es una manera de contemplar no sólo el conservadurismo de una sociedad poco dispuesta al debate del tema, como de reforzar la ausencia del Estado en el trato de los adolescentes y jóvenes de las amplias camadas menos favorecidas –para no decir directamente abandonadas– de la sociedad.


En Brasil, un adolescente –principalmente un adolescente pobre– no cuenta con educación, con asistencia médica, con acceso al entretenimiento y a la cultura, al deporte, a nada que lo ayude a prepararse para el futuro.


Y ahora, en vez de suplir esas fallas inadmisibles del Estado, lo que se propone es un Estado punitivo, que criminalice a las víctimas de ese abandono. Más que prevenir, punir.

Publicado enInternacional
Jueves, 21 Mayo 2015 06:25

Extasis

Extasis

Según muestran quienes consumen éxtasis, esta sustancia va al lugar que en otros tiempos ocupaba el alcohol. Sirve de válvula de escape frente a las presiones y sirve a los hombres para enfrentarse a las mujeres, que son, como dice Lacan, su hora de la verdad. Pero el éxtasis no sirve para salir de la impotencia. Claro que hay diferencias. En principio, en los efectos. Las bebidas alcohólicas pueden animar a que los hombres se traben en lucha cuchillo en mano, mientras que los consumidores de éxtasis establecen otro tipo de relaciones. Durante la década del '70 algunos terapeutas de pareja la entregaban a sus pacientes antes de las sesiones y constataban una disminución de la hostilidad entre los integrantes de la pareja.


El éxtasis es una droga también conocida por su nomenclatura química: MDMA (metilenedioxiNmetilanfetamina). Fue apodada en un principio Adán en honor al ser primigenio que habitaba en el Paraíso; también se la llama XTC. En la Argentina se la designa éxtasis, por suponer que el término se aproxima al efecto que causa. Es quizás el miembro más relevante de la nueva generación de sustancias que alteran la mente, emparentada con los psicodélicos; pero, comparada por ejemplo con el LSD, genera efectos que resultan más predecibles. Lo que hoy no resulta predecible para el usuario es si lo que se consume es efectivamente éxtasis.


La MDMA fue aislada en 1912, accidentalmente, por el laboratorio Merck, que nunca la comercializó. La CIA la probó como "droga de la verdad". Fue dejada de lado y reflotada por el ejército norteamericano. La primera comunicación científica fue realizada por un químico investigador estadounidense llamado Alexander Shulgin, en 1976. Los psiquiatras norteamericanos la usaron hasta que la policía antinarcótica norteamericana decretó que carecía de uso médico.


En 1975 la policía allanó un laboratorio de anfetaminas en el centro de Inglaterra y encontraron una droga que no pudieron identificar, ya que la MDMA, derivada de la anfetamina, aún no estaba incluida en la Ley de Consumo Inadecuado de Drogas, que fue modificada recién en 1977 para incluir cualquier derivado de las anfetaminas. Por 1987 la juventud obrera de Inglaterra comenzó a celebrar fiestas en Ibiza. Utilizaban música con un ritmo inductor de trance que hoy conocemos como electrónica. Las fiestas se extendieron a toda Inglaterra para difundirse luego a otros lugares del mundo, y el MDMA se convirtió en la droga de moda.


El uso recreativo del éxtasis había aumentado de una forma inu- sitada hasta que sobrevolaron fantasmas en torno de su peligrosidad, a partir de posibles efectos en el cerebro. Se prohibió en los Estados Unidos, luego de demostrar que provocaba daño cerebral en ratas. En humanos, las autopsias de los primeros casos fatales luego del consumo revelaron que se trataba de ataques al corazón debido a las altas temperaturas de los clubes, el baile ininterrumpido y la deshidratación. Entre 1989 y 1995 se contabilizó la muerte de alrededor de 80 jóvenes. El éxtasis, más que las anfetaminas, interfiere con el mecanismo termorregulador del cuerpo y hace aumentar la temperatura corporal, incluso si quien lo consume está relajado; al combinar la droga con la alta temperatura de los ambientes, se producen muertes. Al parecer, en los clubes donde esto aconteció habían cortado el agua de los baños para vender más bebidas.


Una de las funciones principales del éxtasis es potenciar la empatía; se dice que su primer distribuidor quiso darle precisamente ese nombre: empatía. Es por eso que muchos sujetos recurren a ella para poder entrar en la vida social; no podemos hablar, como para el alcohol, de un goce cínico (ver nota aparte). Hay quienes recurren al éxtasis por su reputación de afrodisíaco, que Antonio Escohotado señaló como infundada. Podría provocar lo que se nombró irónicamente como el "síndrome del matrimonio instantáneo": Britney Spears se casó en Las Vegas, en 2004, con Jason Allen Alexander, un viejo amigo, y la boda duró 55 horas antes de anularse. Si bien es verdad que provoca una suerte de desnudamiento emocional, también lo es –señala Escohotado– que la libido tiende a desgenitalizarse, en términos de una fusión sentimental.


"No me importa nada"


Algunas viñetas clínicas permiten ilustrar la función que esta droga puede llegar a cumplir en la subjetividad moderna. Un sujeto entró en el mundo de las drogas para de- safiar a la muerte, sin saber que, en verdad, la buscaba al identificarse con su madre fallecida. Afirmaba que era como si le dijera a la muerte "¿Por qué no me llevás a mí?". Más que una provocación era una demanda dirigida al amo absoluto hegeliano. Además el éxtasis le permitía ubicarse de otro modo con sus dificultades en el trato social, particularmente en su relación con las mujeres. Ahora se sentía un ganador, afirmaba que lograba salir de la impotencia; pero la impotencia aparecía con otra modalidad: le resultaba imposible eyacular; se animaba, pero no lograba salir de la impotencia. Este es un efecto muy común de la droga. El dejó de drogarse cuando descubrió que no quería morirse. Dejó de desafiar a la muerte pero fue entonces cuando consultó, por qué ahora la muerte lo desafía a él. Padece un terror a morirse, bajo el formato de ataque de pánico; considera que se trata de la venganza de la Parca. Lo sacará de esta posición comenzar a cursar el duelo por la pérdida de la madre.


Este tipo de testimonio es habitual en la clínica hoy en día. Alguien logra salir de su vida monótona gracias a las fiestas donde consume éxtasis; sin embargo, "todo lo bien que la paso una noche implica tres días de pasarla mal". Las cuentas no le cierran, pero se anima, sale de cierto aburrimiento, y puede pasarla bien con una mujer sin caer en la eyaculación precoz, pero el inconveniente nuevamente pasa a ser la dificultad para eyacular.


Otro sujeto se refirió a una pastilla conocida como Mitsubishi, que supone que se trata de éxtasis mezclado con heroína, diciendo que la sensación era la de poder todo, pero se sentía invadido por una especie de violencia. Luego la fatiga, una fatiga mortal que le impedía volver al trabajo.


Otro encontraba en las pastillas la felicidad, pero también le daba lugar a una gran ira. Todo quedaba a flor de piel: podía expresar todo. Pasaba de cierta inercia a llevarse todo por delante. Podía encarar a una mujer, empezaba sus relaciones muy bien predispuesto, pero la violencia se iba apoderando de él, hasta descontrolarse. Una causa judicial detuvo su recorrido. Pudo parar porque, según su decir, algo le vino de afuera. La droga le permitió salir del encierro, pero ese freno que antes sentía que tenía adentro, lo buscaba afuera.


Finalmente, el caso de un hombre que se rehusaba a crecer, lo cual nos permite ubicarlo en lo que Lacan denominó "el reino del niño generalizado", reino en el que suelen habitar quienes viven intoxicados. Afirmaba que el éxtasis le hacía ver las cosas de otra manera, más suelto. Aislará una expresión: "No me importa nada", negación que será interpretada reconociendo una vida vacía, donde la nada imperaba y lo arrastraba hacia un vacío desolador.


Falsa amistad


Hoy es frecuente que a la persona no le alcance con recurrir a un solo tóxico. Hay quienes, aun conociendo las advertencias al respecto, consumen alcohol y éxtasis, pese a que ha habido desenlaces fatales; es común que, luego de pasado el momento trágico, las precauciones se disipen. Parecería que en cada época se ponen de moda determinadas sustancias con sus diferentes efectos, que incluso tienen su particularidad en cada sujeto, pero suele ocurrir que respondan a cuestiones estructurales. Ya en 1906, Karl Abraham, en su artículo "Las relaciones psicológicas entre la sexualidad y el alcoholismo", planteó que hay hombres que se aficionan al alcohol porque les proporciona un sentimiento de hombría. Sin embargo, el alcohol no sólo destruye la sublimación de los impulsos sexuales, sino que también muchos alcohólicos padecen de impotencia. Por eso Abraham dice que el alcohol es un "falso amigo". Los sujetos que recurren a él porque creen ver aumentada su virilidad, ya que les da una sensación de poder sexual, en cambio resultan despojados de ese poder. Sin embargo, generalmente no reconocen el fraude, continúan atados al alcohol, identificándolo con su sexualidad. De esta forma, el alcohol se convierte en un sustituto de la sexualidad misma. El alcohólico pasa de usar la bebida en un momento previo, a fin de desinhibirse, a jugar todo su goce en relación al alcohol. Es parecido al caso del sujeto para quien mirar al objeto sexual pasa de ser un escalón previo al acto sexual a convertirse en la finalidad misma y se contenta con mirar. Abraham supone que el aumento de los celos que se observa en muchos casos de alcoholismo se da precisamente a causa de la impotencia que el sujeto padece, esa impotencia de la que procuró escapar y que reencuentra en el estado de embriaguez.


Aquello que Abraham denomina "falsa amistad" refiriéndose al vínculo de alguien con el alcohol, está en la misma línea del comentario de Escohotado al señalar la "infundada reputación de afrodisíaco" del éxtasis. Con esta última droga, los sujetos se encuentran más predispuestos a vincularse socialmente; hombres y mujeres se acercan con mayor facilidad. No podemos hablar de una posición cínica como en algunos modernos alcohólicos. Sin embargo, en el fondo, la dificultad para establecer un encuentro está presente; sólo bajo los efectos de una sustancia se propicia el acercamiento, y el goce sexual queda postergado. Lo estructural radica, entonces, en esa dificultad para establecer un encuentro entre los sexos. El mercado y las modas producirán diferentes sustancias para solucionar un problema que, si bien no tiene solución, puede encararse por otra vía donde el deseo y el goce no resulten ya tan inconciliables.


* Texto extractado de El silencio de las drogas, de reciente aparición (ed. Grama).

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Los jóvenes de Latinoamérica se debaten entre el desempleo y la informalidad

Recientemente la OIT presentó un informe sobre el trabajo juvenil en América Latina, en el que muestra la penosa situación de informalidad laboral y desempleo que padecen los jóvenes de esta región (13% en promedio), muy superior al desempleo de los adultos; y analiza las políticas que han aplicado los diferentes países para contrarrestar este flagelo.

El estudio, titulado Juventud e informalidad: formalizando la informalidad juvenil. Experiencias innovadoras en América Latina y el Caribe, revela que en América Latina hay 108 millones de jóvenes entre los 15 y 24 años de edad, y de ellos apenas un poco más de la mitad están empleados.

Destaca que la economía latinoamericana ha mejorado, y con ello también las oportunidades para sus habitantes. Pero esta mejoría no es evidente para los jóvenes. "Estamos ante la generación más educada que hayamos tenido, en países donde la pobreza se ha reducido, pero estas mejorías no son evidentes para los jóvenes que salen en busca de un empleo digno, dice Elizabeth Tinoco, directora regional de la OIT para América Latina y el Caribe.

Los empleos que consiguen los jóvenes son mal remunerados, inestables y con malas condiciones laborales. Unos 27 millones de jóvenes tienen que conformarse con estos empleos precarios, los únicos que se les ofrece. Además, una vez los asumen tienen dificultad para salir de ellos.

Lo preocupante, anota Tinoco, es que la falta de empleos y la condición precaria de estos puede tener repercusiones sociales, económicas y políticas, y alterar la gobernabilidad de los países. Los jóvenes en Latinoamérica no están siendo bien aprovechados por la economía y cerca de 20 millones de ellos prefieren quedarse en sus casas sin ocupación ni estudio. Los llamados Ni-ni.

El estudio revela la tasa general de informalidad en la región es del 47%, teniendo en cuenta todos los trabajadores, cifra que aumenta en los trabajadores de menores ingresos, donde esta tasa puede llegar al 75%.La tasa de informalidad específica para jóvenes supera el 55%. Para 2013 la mayor informalidad en el trabajo juvenil se presentó en Perú, Guatemala, Paraguay y Honduras, donde 8 de cada 10 trabajadores jóvenes se empleaban en la informalidad. Y el que menor informalidad tuvo fue Uruguay: 33%.

Los jóvenes que trabajan en la informalidad tienen menos beneficios que los empleados de otros grupos de edad que realizan los mismos trabajos. En promedio los jóvenes trabajadores informales son menores un año en edad que los formales, tienen dos años menos de educación, viven menos en zonas urbanas y se ubican en los hogares más pobres. El 9,3% de los trabajadores jóvenes que están en la informalidad reciben menos de 2,5 dólares al día.

En cuanto a la permanencia de los jóvenes en sus empleos informales, el estudio analizó 4 países: Brasil, Méjico, Argentina y Chile, en los que durante un año se midió el porcentaje de los trabajadores jóvenes en la informalidad. En México el 57% de ellos permaneció al año siguiente, en Argentina el 50%, en Brasil el porcentaje que se mantuvo en la informalidad fue más bajo: 35%, y en Chile 19%.

 

Qué están haciendo los gobiernos

 

El estudio de la OIT visibiliza los esfuerzos y las intervenciones de los gobiernos para reducir las tasas de precariedad y desempleo juvenil; esfuerzos que son muy recientes y no han sido aún objeto de evaluaciones para analizar su efectividad. Asimismo afirma que la efectividad de las intervenciones es más robusta cuando se combinan varias políticas públicas.

Según este estudio, en materia de políticas de formalización laboral de los jóvenes, las intervenciones de los gobiernos son de tres categorías. Una primera corresponde al fomento de incentivos a las empresas que creen puestos de trabajo formales, como son los subsidios para el desarrollo o expansión de negocios y del empleo, y los programas dirigidos a aumentar las calificaciones de la fuerza de trabajo.

La segunda categoría tiene que ver con iniciativas dirigidas específicamente a formalizar trabajos y unidades informales, como son los regímenes de "blanqueo", los esquemas de inspección laboral y el apoyo a la formalización de micro-negocios de baja productividad.

Y una tercera categoría agrupa las iniciativas de extensión de coberturas sociales a trabajadores informales, aún sin la formalización de su puesto de trabajo, como son los programas de protección social del tipo prestaciones por desempleo, cobertura de servicios de salud y protección a la maternidad.

En algunos casos, bajo una misma iniciativa, se pueden identificar componentes que abarcan más de una de las anteriores categorías, es decir, pluralidad de instrumentos detrás del mismo objetivo de formalización. La mayoría de esas iniciativas las han aprobado los congresos de los distintos países, pero hay otras que son producto de decretos de gobiernos locales.

 

Cómo está Colombia

 

Nuestro país no es la excepción en relación con la problemática de desempleo e informalidad laboral juvenil en América Latina. Según las cifras más recientes del DANE, la tasa de desempleo juvenil es del 16%, es decir 7,1 puntos porcentuales arriba de la tasa de desempleo global del país, que en el pasado mes de marzo fue de 8,9%.

En cuanto a informalidad, mientras la tasa de informalidad para las 13 áreas es del 48,3%, la tasa de informalidad para los jóvenes es mucho mayor. El estudio de la OIT la calcula en 64%, lo cual va en detrimento de sus condiciones de vida, pues muchos de ellos no tienen seguridad social ni prestaciones. El 30,5% de los jóvenes colombianos trabajan como cuentapropistas, que en su mayoría son trabajos informales.

En lo relativo a salarios, los jóvenes colombianos que tienen un empleo formal aproximadamente duplican en salario a los que trabajan en la informalidad. Y en el tema de seguridad social en salud, el porcentaje de los jóvenes informales que están asegurados es mínimo: entre el 12% y 16%.

En Colombia hay 5 sectores de actividades priorizados por el gobierno nacional, a través de la estrategia Colombia Formaliza, para mejorar la generación de empleos: comercio, construcción, transporte, restaurantes y hoteles, y servicios.

Veamos:

 

 

El estudio resalta que el gobierno colombiano ha emprendido acciones para disminuir el desempleo en todos los grupos etarios. Para el grupo de los jóvenes específicamente menciona la "Ley de formalización y generación del empleo" (Ley 1429 de 2010), los programas de emprendimiento y los de formalización de empresas.

También resalta la importancia del diálogo social, como herramienta para aportar a la construcción de mejores relaciones entre las políticas nacionales y los programas locales para mejorar la situación de los jóvenes.

Plantea que debe haber una mejor sistematización de los programas y políticas, a fin de que los beneficiarios tengan mejor acceso a la información y de esta manera las políticas públicas tengan un mayor impacto.

Finalmente, resalta que las políticas públicas para abordar el tema de desempleo e informalidad juvenil deben ser pertinentes, y para ello deben estar respaldadas con investigaciones y conocimientos previos.

 

El informe completo se puede ver en:
http://www.ilo.org/americas/sala-de-prensa/WCMS_362579/lang--es/index.htm

Publicado 16 de mayo de 2015.

Publicado enSociedad
Sábado, 14 Marzo 2015 07:52

"Somos ricos porque ellos son pobres"

"Somos ricos porque ellos son pobres"

"Sweatshop: moda barata de la muerte" consiste en un reality show que tiene como protagonistas a tres jovencitos noruegos de entre 16 y 20 años que viajan a Camboya. "Somos ricos porque ellos son pobres", concluyen luego de trabajar en una maquila 12 o 13 horas al día.

 


La prensa escrita no la tiene fácil cuando se propone realizar contenidos audiovisuales para Internet. Un camino es emulara la televisión tradicional en su versión más esquemática, es decir, emitiendo entrevistas en estudio durante horas. Hay muchos otros caminos y el Aftenposten, el diario noruego más vendido, eligió uno realmente extremo.


Sweatshop: moda barata de la muerte consiste en una serie de cinco capítulos de alrededor de diez minutos que tiene como protagonistas a Anniken Jørgensen, Frida Ottesen y Ludvig Hambro, jovencitos noruegos de entre 16 y 20 años. Los tres están vinculados a la moda de una u otra manera, tienen más ropa de la que necesitan, conocen de marcas y tendencias. Anniken, la más joven, tiene un blog "de estilo" bastante popular.
Los tres viajaron a Phnom Penh, Camboya, por un mes sin saber bien a qué. Los capítulos comienzan con un fotograma fijo en el que se lee "Sweatshop: Fábrica textil con salarios bajos y pésimas condiciones de trabajo. Están en países con mano de obra barata y cosen ropa tirada (sic) de precio para tiendas de moda de aquí".


Luego de una rápida bienvenida paseando por un mercado local, los muchachos van a conocer a Sokty, una camboyana de 25 años que vive en una casa "grande como nuestro baño". Entre incómodos y sorprendidos se enteran de que van a vivir como Sokty, con Sokty, en la casa de Sokty. Es curioso verlos a los cuatro durmiendo en el suelo. Vivir como ella incluye trabajar en una maquila 12 o 13 horas al día. Los tres rubiecitos se van quebrando a medida que pasan las horas. "Seguro que a ellos ya no les duele la espalda porque lo hacen todos los días", argumentan cansados luego de pasar unas horas cosiendo.


Le preguntan a Sokty si es feliz, ellos piensan que sí porque sonríe mucho, pero ella confiesa: "no, no soy feliz porque a mi familia le falta de todo".
En la maquila descubren que el trabajo es siempre el mismo, que no hay un "baño decente", que "me tengo que quedar acá hasta que me desmaye". Los desmayos en las maquilas son moneda corriente; en la primera mitad del año pasado hubo al menos mil desmayos, que obedecen al exceso de trabajo, las malas condiciones, la temperatura y también la pobrísima alimentación. "A este lugar nos dejaron entrar, imagínense lo que deben ser aquellos a los que no", dice Ludvig en el tercer capítulo.


Siguiendo las absurdas reglas del reality, los jóvenes deben sobrevivir con lo que ganaron trabajando. Tres dólares per cápita. Con eso deben invitar a comer a los nuevos amigos y lavarse los dientes (ya que la producción no tuvo mejor idea que sacarles el cepillo y la pasta). Deciden hacer las compras en un supermercado y allí descubren que un churrasco sale casi un dólar, una lechuga cerca de tres dólares, una coliflor un dólar con 74. Cuando llegan a la caja se ven obligados a devolver los cepillos de dientes o no comerán nada.


Sokty les enseña a comprar en el mercado: por un dólar compra comida para dos personas y para cinco días. "En Noruega esa comida alcanza apenas para la cena de tres personas", se asombran los participantes.


En una visita a un centro de ayuda a las trabajadoras textiles realizan entrevistas anónimas ya que las mujeres temen perder el trabajo. Allí conocen a una joven de 19 años, de la misma edad que ellos, que jamás pudo estudiar y cuya madre murió de hambre. Anniken exclama "¡no puedo más!" y se consuela pensando que al menos estuvo allí, que ya no desconoce la realidad. "Somos ricos porque ellos son pobres", entiende.


Ideado por Framtiden i Våre Hender (El futuro en nuestras manos), una Ong noruega independiente, y financiado por la Agencia Noruega de Cooperación para el Desarrollo, el programa fue publicado en el nutrido sitio de videos del Aftenposten (aftenposten.no/webtv).


La Ong ropalimpia.org mantiene una lista pormenorizada del vínculo de las grandes empresas con los proveedores camboyanos. Entre las que más lucran en el negocio está la sueca H&M, que es mencionada en el programa.
 A partir de la experiencia, Anniken pasó a ser una activista por los derechos de las trabajadoras explotadas y tras denunciar a H&M en varios medios, logró una entrevista de la que no salió satisfecha. El Aftenposten le prohibió mencionar a determinadas marcas al hablar del programa. "Es demasiado frustrante que una cadena de ropa tenga tanto poder como para asustar al diario más grande de Noruega", escribió en su blog (annijor.blogg.no).

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Jesús Martín Barbero: El saber hoy es un interface, es un saber colectivo

Jesús Martín Barbero es uno de los principales referentes de la comunicación y la cultura en América Latina, y en Europa. Doctor en Filosofía, nació en España pero desde 1963 vive en Colombia. Es de las mentes más brillantes que conozco. Y la más joven y actual. Tuve la oportunidad (y el privilegio) de entrevistarlo en su propio escritorio en el 2012. Y a pesar de haber leído varios de sus libros y artículos, me volvió a sorprender la lucidez y claridad con que respondió a mis preguntas. Es de esas personas que puede mostrar una mirada diferente o más profunda de los temas que solemos leer o investigar. Uno cree que leyó todo de él y siempre tiene algo más, una vuelta más que sorprende, que interpela.


En esta oportunidad lo entrevisté para este artículo de El Monitor. Quise preguntarle, entre otras cosas, por la situación de la escuela y la educación. Pero, como es su costumbre, su larga respuesta hizo un recorrido que abarcaba no solo a la educación, sino a la sociedad en general, a la historia, a la familia y a los cambios que acontecen y nos atraviesan día a día. Es imposible no sentirse identificado con su relato. Uno de sus conceptos principales en relación al vínculo con los medios es el de reconocimiento, y justamente, eso se ve también en sus teorías, en sus respuestas, uno se reconoce en sus planteos. Habla de educación, de tecnologías, de cambios, del mundo digital y está continuamente hablando de uno, de lo cotidiano, de lo que nos pasa y de lo que nos preguntamos... Y lo hace de manera llana y con humor.


Hacia fines del año 2014, Jesús Martín Barbero estuvo en Buenos Aires, donde ofreció una conferencia en la sede de IBERTIC (OEI), a propósito de la celebración de los 10 años del programa de radio "Las otras voces", que conduce Silvia Bacher. El comienzo de su charla fue contundente: "Bienvenidos al caos". Sobre esa idea seguimos indagando en esta conversación.


Usted hace referencia a que estamos atravesando una vuelta al caos ¿qué significa eso?


Antes de que la religión y luego la Ilustración buscara ordenar nuestro mundo, vivíamos en el caos. En varias épocas hubo caos. Pero la ilustración buscó ordenar ese caos. Separó y discriminó. Surgieron las especialidades, las ciencias, que buscaron explicar y ordenar el mundo. Actualmente con los cambios que están aconteciendo, estamos volviendo al caos.


Hoy se están terminando las disciplinas separadas. Los saberes se mezclan. Se está reinventando la sociedad a partir de toda la diversidad que se hace visible en el planeta. La diversidad de narrativas, de sensibilidades, los jóvenes que crean y circulan sus creaciones. El mundo digital supone el fin de la hegemonía de la cultura letrada. Esa cultura que no era para todos. Nuestras culturas latinoamericanas son hijas de la cultura oral, la vida cotidiana es oral. Y la cultura digital viene a terminar con la preponderancia de la palabra escrita. Y así caen muchas de nuestras seguridades.


Y en este contexto de vuelta al caos, ¿cómo ve usted a la escuela?


Hoy día esa es una pregunta que se están haciendo la mayoría de las sociedades. En qué se está convirtiendo la educación cuando es justamente la relación con la lectura, la relación con los adultos, la relación con el saber, lo que está cambiando.


Entonces es una pregunta muy gorda, muy ancha, muy difícil de responder. Hace poco di una conferencia en la primera Bienal Latinoamericana de Infancias y Juventudes en Manizales (Colombia), y la llamé con un título muy extraño, pero que le gustó mucho a mi amigo Omar (Rincón) y por eso me lancé y lo dejé: "Infancia y juventud: de criaturas del tiempo a nómadas del espacio". Antes la infancia y la juventud eran pequeños estadios de tiempo. El adolescente era un pobre diablo que era un niño que no era mayor pero ya no era niño. No era joven pero ya no era niño. Se definía en términos de tiempo. La adolescencia era una etapa que había que pasar. Pero se decía que los adolescentes de hoy no crecen. Las únicas "no etapas" eran las de niño y anciano. El resto eran etapas, entre otras cosas: la adolescencia y después la juventud.


La juventud es, justamente, la edad que empezó a ser problemática. Hobsbawm planteó frente a todos los marxistas que el mayo del 68 fue la explosión de los días de juventud. Los jóvenes mismos transformaron la idea de juventud. Y tuvo que ver con la idea de bienestar euro norteamericana. Los jóvenes fueron beneficiados por esto. Antes la juventud era una etapa muy precaria y se transformó en una etapa mucho más disfrutadora. Sus padres tenían plata... La cosa cambió.


Entonces... más que hablar de cómo cambia o qué está pasando en la educación lo que tenemos que tener presente es que lo que está cambiando es la sociedad. Y en la sociedad están cambiando los modos de leer, de escribir y de saber. Y si alguien lo ha planteado desde América Latina muy claramente ha sido Alejandro Piscitelli, porque es un hombre que trabajaba sobre formas de saber. La educación es uno de los lugares donde estalla esa vieja manera de entender las cosas. Pero es la sociedad la que está estallando.


¿Y qué lugar tienen las tecnologías en esta transición?


Lo que yo planteo muy bestialmente es que las tecnologías no llegan la escuela como llegan los aparatos. Las tecnologías llegan a partir de las sensibilidades. Las llevan puestas. Silvia Bacher fue la primera que se dio cuenta que la tecnología no son aparatos, son cambios en las sensibilidades, cambios con los papás, con la lectura, con la memoria. Es por todas estas cuestiones que el cambio en la educación no se puede entender solamente desde la educación. La gente joven habita en un mundo nuevo. El mundo digital no es mera tecnología. Volvemos a la oralidad, al caos. El futuro no está delante solamente, está en el pasado también. Se acabó la visión lineal del que todo era para bien, de la idea de progreso. El saber hoy es un interface, es un saber colectivo. El mundo digital no es una tecnología invasiva, es colaborativa, y exige colaboración. Hay un nuevo modo de estar juntos. Como el saber de las brujas que era un saber colectivo. La metáfora actual es la de la interface: entre el saber legitimado y el saber de la experiencia social. Conocer es inventar, no es la repetición disfrazada.


Por Belém Igarzábal, directora del Área Comunicación y Cultura de FLACSO Argentina.


(Tomado de El Monitor, Argentina)

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