Sábado, 30 Noviembre 2019 06:18

Para la CIDH no hay garantías en Bolivia

Eguiguren denunció "dos masacres claramente verificadas, una en El Alto y otra en Cochabamba”.  ________________________________________ Imagen: CIDH

Un relator del organismo dijo que pedirá una visita inmediata de la comisión para analizar las masacres de Senkata y el Alto.

Para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Bolivia no hay garantías para investigar de manera imparcial los hechos ocurridos luego de la renuncia de Evo Morales. Por esa razón el Relator de la CIDH sobre los Derechos de Defensoras y Defensores de Derechos Humanos, Francisco José Eguiguren, manifestó la necesidad de formar un grupo interdisciplinario e internacional de expertos. A su vez calificó como masacres las muertes de 14 personas durante la represión policial en El Alto y Sacaba. El relator de la CIDH dijo que pedirá una visita inmediata de su organismo para analizar los hechos.

El relator de la CIDH manifestó su preocupación por la realidad que se vive en Bolivia. “Una situación muy alarmante, polarización, discurso de odio, violencia, grupos armados y eso es algo muy serio”, resumió el relator en una entrevista con la cadena CNN. Eguiguren sostuvo que esos elementos vuelven necesaria una investigación externa sobre los hechos de violencia. “La Comisión va a plantear que debe constituirse un grupo interdisciplinario e internacional de expertos que pueda constituirse en el país e investigue a profundidad los sucesos ocurridos luego de la renuncia del presidente Evo Morales y la anulación electoral, que han causado por lo menos dos masacres claramente verificadas, una en El Alto y otra en Cochabamba”, anunció el miembro del CIDH.

Luego de la renuncia de Evo Morales hubo dos grandes hechos represivos en Bolivia. Uno el 15 de noviembre en El Alto donde perdieron la vida por impacto de bala ocho cocaleros. Luego el 19 de noviembre en Senkata frente a la planta de combustible de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos la represión policial causó la muerte de seis personas. También todas por impacto de bala. Eguiguren calificó ambos hechos represivos como masacres. “A pesar de que la información oficial habla de muertes en enfrentamientos entre civiles, creemos que se requiere de una investigación internacional porque no encontramos internamente garantías para una investigación imparcial y firme”, insistió el relator de la CIDH. También anunció que planteará a la CIDH una visita lo más pronto posible a Bolivia para ver en el terreno lo ocurrido.

Eguiguren también fue crítico con el derogado decreto de la Presidenta autoproclamada Áñez que quitaba responsabilidad penal a los miembros de las fuerzas de seguridad. “Muy alarmante comprobar que una de esas masacres se produjo al día siguiente de este decreto muy cuestionable, donde el Gobierno interino dispuso la intervención de las Fuerzas Armadas, que estarían exentas de investigación y responsabilidad”, cuestionó Eguiguren.

Las declaraciones de Eguiguren llegan cuatro días después de que una delegación de la CIDH encabezada por su presidente, Pablo Abrao, se trasladara a El Alto para recabar testimonios de las llamadas masacres de Senkata y de El Alto. “Como a animales, como a perros, como a perdices; así nos cazan”, declaró Ixalta Aliva, una de las testigos, el lunes pasado.

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Ministro de Defensa de Colombia presenta su dimisión tras escándalo por la masacre de ocho menores de edad

Las muertes ocurrieron en el marco de un operativo del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (CCOES) de las Fuerzas Militares de Colombia.

El ministro de Defensa de Colombia, Guillermo Botero, renunció este miércoles luego de haberse difundido información sobre la muerte de ocho menores de edad tras un bombardeo en una zona de San Vicente del Caguán (Caquetá), en el sur del país. 

"El día de hoy en reunión con el señor presidente de la República para analizar la actual coyuntura política, se acordó que lo más conveniente era presentar renuncia al cargo de ministro de Defensa Nacional", reza un comunicado oficial de su despacho.

Tras aceptar la renuncia de Botero, el presidente Iván Duque informó a través de su cuenta de Twitter que el general Luis Fernando Navarro, actual comandante de las Fuerzas Armadas de Colombia, será el nuevo ministro de Defensa. 

En medio del escándalo político, Duque destacó los supuestos logros durante la gestión de Botero, entre los que enumeró el "freno" al crecimiento de los cultivos de coca y la reducción del delito de homicidio en 2%. 

Este miércoles, la Fiscalía General de la Nación detalló que de los 15 cuerpos identificados por equipos forenses tras el bombardeo en Caquetá, 8 eran menores de edad y 7 adultos. Otros dos cadáveres permanecen sin identificar.

La dependencia informó que el fiscal del caso ha autorizado la entrega a familiares de 10 cuerpos identificados. 

La operación 

El 30 de agosto, Botero informó a través de su cuenta de Twitter que habían muerto nueve integrantes de los Grupos Armados Organizados Residuales' (GAO), como también son llamados los grupos disidentes de las FARC-EP. "Los delincuentes están advertidos: se entregan o serán vencidos", agregó en su trino.

Días después, el ministro de Defensa actualizó la cifra a 14 personas fallecidas, entre los que se encontraba 'Gildardo El Cucho', quien presuntamente pertenecía a los grupos armados residuales. Esta operación, que fue la primera acción de los cuerpos de seguridad del Estado, tras el anuncio del prófugo de la Justicia colombiana Iván Márquez y un grupo de guerrilleros de regresar a las armas, fue resaltada como una victoria del Gobierno de Duque.

Sin embargo, el pasado martes, durante una moción de censura contra el ministro, el senador del Partido Social de Unidad Nacional, Roy Barreras, presentó un informe de Medicina Legal que puso en entredicho la versión oficial. 

"Usted le escondió a Colombia que ese día de septiembre bombardeó a siete niños", afirmó Barreras, presidente de la Comisión de Paz del Senado. Además, el legislador advirtió que esa cifra podría incrementarse debido a que cuatro cuerpos "llegaron tan despedazados" y las pruebas forenses solo pudieron establecer que tres tenían menos de 20 años.

Después del informe presentado por el senador, Botero alegó que las operaciones militares "siempre se realizan de acuerdo de estándares internacionales de derecho humanitario" y aseguró que cuando se llevó a cabo la operación, "no se sabía la presencia de menores".

Botero, quien llevaba 14 meses de funciones, adujo que ese tipo de operaciones "tienen control judicial y estaban soportadas en investigaciones de dos fiscalías".

Publicado: 6 nov 2019 23:48 GMT | Última actualización: 7 nov 2019 04:29 GMT

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La carta informe que encabeza un premio Nobel de la Paz ante crímenes de lesa humanidad en Colombia

 

Entre quienes encabezan una Carta / Comunicación con diversos antecedentes que ha sido dirigida a diferentes instancias internacionales de Derechos Humnos, está el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel y Madres de la Plaza de Mayo de la línea fundadora en Argentina, quienes junto a cerca de unas setenta organizaciones y personalidades de una quincena de países, hacen un ferviente llamado a la comunidad internacional democrática y de derechos humanos, para que se intensifiquen todas las diligencias necesarias para el cumplimiento del Estado de Derecho y el cumplimiento de las normas de derechos humanos y humanitarias en Colombia.

A continuación la carta.

https://drive.google.com/file/d/1fEhJWy8un6KegAeH48urEgyXjQAQqlRF/view?usp=sharing

 

Repudio internacional ante crímenes de lesa humanidad en Colombia / Solidaridad con víctimas y llamado internacional

 

Quienes suscriben la presente carta / declaración, emplazan al Estado Colombiano y sus gobernantes, encabezado por el Presidente de la República, Iván Duque, A LOS ORGANISMOS INTERNACIONALES DE DERECHOS HUMANOS; y a TODA la comunidad internacional democrática a que se intensifiquen todas las GESTIONES Y MEDIDAS necesarias para para la prevención y sanción de estos crímenes tal como lo establecen las LEYES EN DICHO PAÍS, así como los acuerdos internacionales suscritos por el mismo.

EXHORTAMOS IGUALMENTE A QUE SE RESPETE O RESTABLEZCA EL ESTADO DE DERECHO Y SE CUMPLA con las obligaciones en materia de derechos humanos y el derecho internacional humanitario, ante los sistemáticos crímenes de lesa humanidad en contra de líderes sociales, que implican además de asesinatos selectivos, amenazas de muerte, hostigamiento y persecución, abusos y violaciones, desplazamiento forzado de poblaciones, en su mayoría, en el marco de conflictos territoriales donde priman intereses de transnacionales extractivistas y a su vez, operan grupos ARMADOS mercenarios, sicarios, como también, descontroladas fuerzas de seguridad responsables de diversas acciones de violencia en contra de la población civil desarmada, principalmente rural indígena, campesina y afrodescendiente.

Dichos grupos bélicos paramilitares, son asociaciones ilícitas como Aguilas Negras, entre otras bandas criminales, que actúan bajo impunidad y políticas permisivas del estado colombiano, donde el poder judicial ha sido débil y las fuerzas de seguridad mantienen en sus filas a agentes estatales que han violado derechos humanos.

Frente a esta realidad, existe una desatención por parte del Presidente Iván Duque a las distintas recomendaciones de organismos internacionales de Derechos Humanos., tales como las efectuadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y las de la Relatoría Especial de las Naciones Unidas sobre la Situación de los Defensores y las Defensoras de Derechos Humanos.

 

Alerta Humanitaria en Colombia

 

Se estima en más de 500 líderes sociales asesinados en los más de dos años que van desde la firma de los supuestos acuerdos de paz entre la exguerrilla de las FARC y el Gobierno de Juan Manuel Santos (2010-2018), con un alto número de asesinatos selectivos durante el periodo del actual Presidente Duque.

Como referencia, según informe al 20 de mayo del 2019 difundido por INDEPAZ (que se señala al final), se tiene un total de 837 personas asesinadas (702 líderes sociales y personas defensoras de Derechos humanos y 135 ex guerrilleros de las FARC – EP en proceso de reincorporación) entre el 1 de enero de 2016 y el 20 de mayo de 2019. De las 702 personas líderes sociales y defensoras de Derechos Humanos que han sido asesinadas en Colombia 132 de los casos ocurrieron en el año 2016, 208 en el año 2017, 282 en el año 2018 y 80 hasta el 20 de mayo del 2019.

Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) ha recibido 76 denuncias (hasta principios de junio) de asesinatos de defensores de los Derechos Humanos, según nota informativa e informe difundido el 11 de junio y que en su mayoría, involucra a líderes indígenas y afrodescendientes que encabezan la lista de víctimas de violencia en este País., número que se ha incrementado considerablemente.

Los diversos antecedentes difundidos por organizaciones de la sociedad civil se contraponen categóricamente a los anuncios presidenciales de fines de mayo al señalar el propio Presidente Duque a agencias de prensa “Que que en lo corrido de su mandato el asesinato de líderes sociales ha disminuido en el país, debido a las distintas herramientas que se han implementado para atacar este fenómeno”, existiendo múltiples indicadores que dan cuenta del absoluto fracaso en la implementación del “Plan de atención oportuna” del gobierno, así como otros programas inter gubernamentales como el de “Inclusión para la Paz en Colombia”, Programa de “Justicia para una Paz Sostenible”, Programa de “Fortalecimiento de las comunidades étnicas para la paz inclusiva” o el Programa de “fortalecimiento de la Comisión Étnica para la Paz y la Guardia Indígena”, implementados por La Agencia de los EEUU para el Desarrollo Internacional (USAID), los que no tan solo han sido infructuosos para garantizar la paz y el estado de derecho, más bien en las zonas de incidencias territoriales por medio de diversos organismos públicos y privados de estos programas, los crímenes y violaciones a los DDHH han aumentado, principalmente en zonas de conflictos territoriales que involucran intereses de transnacionales extractivistas.

 

Algunos de los últimos asesinatos:

 

En horas de la tarde de este 15 de junio se conoció el asesinato de Luis Carlos Valencia, líder social de 52 años del departamento del Valle del Cauca, información preliminar apunta a que su cuerpo fue hallado con cinco heridas ocasionadas por arma de fuego en la vía Restrepo, zona rural de Agua Mona, se desconocen los autores y los móviles del crimen.

El martes 11 de junio, fue asesinado a balazos el comunicador Libardo Montenegro, quien era locutor de la emisora Samaniego Estéreo, en el municpio de samaniego de Nariño. Dirigía un programa informativo matinal y por 20 años ejerció como comunicador.

En el marco de una Asamblea de la organización indígena UNIPA en el Predio El Verde de Nariño, realizada durante los días 4 y 6 de junio 2019, fueron asesinadas tres personas del Pueblo Awa: Rocío García Pai, madre de dos hijos, integrante del resguardo Hojal la Turbia de Tumaco; Leidy Jacqueline Burgos Pai, de 18 años, integraba la guardia indígena del Resguardo Honda Río Güiza, jurisdicción del municipio de Barbacoas; Robert Dionisio García Bisbicús, de 21 años de edad, con esposa y una hija, quien pertenecía al resguardo indígena de Gran Rosario ubicado en el municipio de Tumaco. La organización indígena UNIPA señaló: “Ya son más de 73 los líderes y lideresas que han sido amenazados y presentan un extremo riesgo contra sus vidas, sumando los 29 asesinatos entre agosto de 2016 a la fecha”.

El pasado jueves 6 de junio fue asesinado Julián Quiñones Uñate, líder comunal de Coveñas, Sucre, perpetuado por hombres en moto que le propinaron varios disparos que le causaron la muerte.

La comunidad campesina de Caloto, Cauca, denunció el 6 de junio que la Fuerza Pública asesinó a Jefferson Trochez, menor de 16 años de edad en la zona del Carmelo, en el marco de un procedimiento de desalojo en la vereda Vista Hermosa. El joven era campesino e integrante del movimiento de liberación de la madre tierra.

El pasado 5 de junio, en la vereda La piña en Puerto Asís, Putumayo fue asesinado el campesino Alneiro Guarín a manos de hombres armados que dispararon en cuatro ocasiones contra su cabeza. En mayo, fue asesinado Mauricio Lezama, cineasta, gestor cultural y consejero departamental de Cine de Arauca, hecho ocurrido en la vereda La Esmeralda, mientras trabajaba en un proyecto sobre las víctimas del conflicto armado.

Los asesinatos en junio también han involucrado a desmovilizados de la guerrilla. El jueves 13 de junio fue asesinado Rafael Polindara, quien se había desmovilizado de las Farc el Acuerdo de Paz. Los hechos se registraron en la vereda La Laguna, zona rural del municipio de El Tambo, Cauca. El hombre se encontraba limpiando la cuneta de una vivienda cuando desconocidos a bordo de una motocicleta se aproximaron y le dispararon en repetidas ocasiones. El 12 de junio en Tumaco, Nariño Alexander Saya Palacios, también desmovilizado de la guerrilla, quien fue ultimado por desconocidos, sumándose al asesinato el pasado 7 de junio de Jorge Enrique Sepulveda, también exintegrante FARC quien aguardaba a que iniciara su proyecto productivo de la mano de la ARN en Tierralta, Córdoba.

El Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC) dio a conocer el informe del monitor de Violencia Política en Colombia de mayo del 2019, reflejando un aumento significativo en el número de muertes asociadas a la violencia política.

 

Esta es la lista que dio a conocer Cerac en el informe sobre mayo del 2019 con respecto a asesinatos:

 

-Paula Rosero Ordóñez, personera de Samaniego, Nariño, fue asesinada con arma de fuego En el hecho murieron dos personas más que se encontraban en el lugar.

-Daniel Rojas fue asesinado con arma de fuego en zona rural de Caloto, Cauca. La víctima era el presidente de la Junta de Acción Comunal del resguardo López Adentro de ese municipio.

-Guillermo León Rengifo fue asesinado con arma de fuegoen Balboa, Cauca. La víctima era el presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Capitanes de ese municipio.

-Benedicto Valencia fue asesinado en Puerto Rico, Caquetá. La víctima presidia la Junta de Acción Comunal de la vereda Miraflores de ese municipio.

-Marco Antonio Adrada, fiscal de la Junta de Acción Comunal de la vereda El Sauce en Leiva, Nariño, fue asesinado.

-Concepción Corredor fue asesinada en zona rural de Nunchía, Casanare. La víctima era integrante de la Comisión de Mujeres del municipio y del partido Alianza Verde. Fue presidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda La Pradera de ese municipio.

-Joaquín Trujillo fue asesinado con arma de fuego en zona rural de Santa Marta, Magdalena. La víctima era defensor de derechos humanos de las comunidades indígenas de la comunidad Kogui y presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Los Linderos de esa ciudad.

-María del Carmen Flores fue asesinada con arma de fuego en zona rural de Ocaña, Norte de Santander. La víctima era integrante de la Junta de Acción Comunal del barrio Colinas de ese municipio.

-Belisario Arciniegas García Fue asesinado con arma de fuego, era candidato al concejo de Morales, Bolívar por el Partido de la U.

-Jorge Enrique Corredor conocido como ‘Wilson Saavedra’, excombatiente de las FARC en proceso de reincorporación y militante del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común también fue asesinado con arma de fuego

-Fue activado un artefacto explosivo al paso de una caravana del Juzgado Municipal de Tibú, Norte de Santander, en zona rural de ese municipio.

-Wilmar José Carvajalino, dirigente de la Cooperativa de Transportadores del corregimiento Micoahumado de Morales, Bolívar fue asesinado con arma de fuego.

-Carlos Enrique Serrano, docente de la Universidad del Cauca, fue asesinado con arma de fuego en Popayán.

La realidad sobre cientos de asesinatos en diversos territorios de Colombia se concentran mayoritariamente en el Cauca, Antioquia, Valle del Cauca, Putumayo y Nariño, gran parte serían perpetuadas por grupos sicarios y mercenarios paramilitares.

Amenazas de muerte y desplazamientos forzados

Cientos de dirigentes sociales han sido asesinados de manera selectiva en los últimos años en Colombia, miles han sido amenazados de muerte y decenas de desaparecidos y millones de desplazados, según han revelado diversos informes de derechos humanos en este último tiempo.

En los últimos años a causa de la violencia, millones de personas se han trasladado a otros territorios del país, siendo Colombia uno de los países con mayores desplazados en el mundo. La Defensoria del Pueblo de Colombia denunció el incremento de los desplazamientos masivos en el sur del departamento de Córdoba (norte), donde en los últimos días de mayo, más de 3.000 campesinos e indígenas resultaron afectados, de los cuales, 181 son niños y adolescentes.

La institución indicó que el desplazamiento masivo al sur de Córdoba ocurrió en el municipio Puerto Libertador, así como en Ituango, municipio de Antioquia. Según el organismo, entre el 1 de enero y el 21 de abril de este año, se han registrado en esta región al menos doce eventos de desplazamientos forzados. La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) alertó que los desplazamientos masivos de familias campesinas se han producido por amenazas de grupos criminales en la región.

Uno de los últimos registros sobre esta situación, es la que están viviendo habitantes del sur de Chocó quienes han padecido décadas de guerra y ahora se está activando una nueva. El domingo 2 de junio del 2019, la comunidad indígena de Pichimá Quebrada quedó atrapada en medio de un combate a causa de un enfrentamiento de grupos bélicos, generando un desplazamiento de 417 personas indígenas.

Los registros del Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno, según las cuales 145000 personas abandonaron sus hogares huyendo el año el 2018.

Territorios sin Paz, empobrecidos y asediados por transnacionales

En Colombia hay estimaciones que calculan que ha aumentado en más de un millón los pobres, siendo el caso más extremo la Guajira, siendo macabro la cantidad de niños wayúu que han muerto de hambre.

El 6 de junio de este año, a través de un fallo histórico (la sentencia T-302 de 2017), la Corte Constitucional declaró el estado de cosas inconstitucional en La Guajira, dada la afectación masiva y generalizada de los derechos de las niñas y niños del pueblo wayúu.

En la sentencia la Corte reconoció la vulneración de los derechos constitucionales a la salud, al agua potable, a la alimentación y a la participación étnica de un número significativo de personas en La Guajira, “en especial de niñas y niños wayúu”, y culpó a las autoridades por su “prolongada omisión en el cumplimiento de sus obligaciones”.

Uno de los graves conflictos territoriales que viven comunidades Wayúu en la Guajira, se relaciona con las faenas de la empresa Carbones del Cerrejón. La Corte Constitucional amparó los derechos fundamentales al agua, a la seguridad alimentaria y a la salud de más de 30 comunidades wayuu en la Guajira, por la vulneración de sus derechos ocasionada por la desviación del Arroyo Bruno. El desvío de este importante afluente, el arroyo más caudaloso del río Ranchería, se inició con el taponamiento hidráulico del cauce natural y la construcción de un cauce artificial de 3.6 kilómetros. No obstante, la Corte Constitucional suspendió dichas obras, debido a que se comprobó que existen graves incertidumbres en la licencia ambiental respecto de los impactos ambientales, sociales y culturales del proyecto. La sentencia ordenó que estas incertidumbres deben ser resueltas por la Mesa Interinstitucional para determinar la viabilidad ambiental y social del proyecto y su continuidad.

Por otro lado, el Plan de Acción Oportuna de Prevención y Protección (PAO) que ha venido implementando el Gobierno ha sido un fracaso para garantizar el derecho a la vida e integridad de cientos y miles de Defensores de Derechos Humanos, defensores de territorios, líderes sociales, comunales y periodistas, existiendo un gravísimo aumento de asesinatos selectivos, amenazas y diversas violaciones de derechos humanos en mayo y lo que va de junio de este año.

En el estado colombiano se destaca un fuerte intervencionismo de grupos de poder económico que involucra un violento asedio por parte de transnacionales extractivistas petroleras, mineras MADERERAS y de desarrollo energético, cuyos conflictos y masacres son de larga data.

En Colombia, es preocupante evidenciar el nivel de intervencionismo de la Agencia Internacional para el Desarrollo, más conocida como USAID y la encubierta acción de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) inyectando recursos en numerosas instituciones públicas y privadas, como fundaciones, Ongs, Corporaciones, sociedades, asociaciones, organizaciones indígenas, campesinas y afrodescendientes, con el objetivo de obtener información estratégica e identificar a personas claves. Dicha información contempla ubicar o señalar zonas de intereses para industrias extractivas y energéticas, liderazgos sociales; zonas de conflictos o resistencia social, cartografías varias, medios de comunicación, memoriales históricos, “acompañamientos” a comunidades en temas de conservación, comunicación, derechos humanos, investigación, receptando numerosos informes, registros y monitoreos sobre las realidades territoriales , intervencionismo que en nada ha contribuido a la paz ni a la protección e integridad de líderes sociales, tal cual ha ocurrido por ejemplo a integrantes de comunidades indígenas en Nariño o guardias indígenas de diversos territorios.

El 13 de mayo del 2019, USAID anunció en Bogotá la entrega de 160 millones de dólares a Colombia, recursos que serán destinados a la implementación del acuerdo de paz firmado entre el gobierno colombiano y la exguerrilla Farc, en concordancia con el plan estratégico establecido por la Agencia el 2013 para sus planes de intervención del 2014 al 2018, que condicionó su implementación a acuerdos de paz y desmovilización de la guerrilla para la implementación de programas sobre procesos “democráticos y gobernabilidad”, “Justicia y DDHH”, programa de reintegración a la sociedad de ex combatientes” y procesos de “verdad”.

Otros programas de esta agencia sobre estas temáticas se denominan: “Inclusión para la Paz en Colombia”, Programa de “Justicia para una Paz Sostenible”, Programa de “Fortalecimiento de las comunidades étnicas para la paz inclusiva” o el Programa de “fortalecimiento de la Comisión Étnica para la Paz y la Guardia Indígena”, los que no tan solo han sido infructuosos para garantizar la paz y el estado de derecho, más bien en las zonas de incidencias territoriales por medio de diversos organismos públicos y privados de estos programas en el último tiempo, los crímenes y violaciones a los DDHH han aumentado, principalmente en zonas de conflictos territoriales que involucran intereses de transnacionales extractivistas.

Otra situación grave en Colombia, vinculado a crímenes estatales y la responsabilidad de agentes de fuerzas públicas con funciones activas en el estado, según lo denunciado por organizaciones internacionales de DDHH a través de FIDH quienes presentaron en mayo de este año a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) una comunicación donde le solicitan pronunciarse sobre la importancia de que el Presidente colombiano sancione la Ley Estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y se abstenga de ascender a oficiales vinculados con hechos que están bajo examen preliminar. Obstaculizar el juzgamiento de integrantes de la fuerza pública en estas condiciones debería activar la competencia de la CPI, en particular, las referidas a ejecuciones extrajudiciales documentadas en la comunicación cometidas por integrantes del Batallón de Artillería No. 2 “La Popa”, bajo la comandancia del entonces Teniente Coronel Adolfo León Hernández Martínez entre diciembre de 2007 y junio de 2009, quien fue ascendidopor el Presidente Duque a Brigadier General al mando del Comando de Transformación del Ejército del Futuro.

La comunicación documenta 23 casos de ejecuciones extrajudiciales en los que fueron asesinadas 39 víctimas presentadas falsamente como “dadas de baja en combate”. A estas ejecuciones extrajudiciales se les denomina “falsos positivos”, une práctica extendida a mediados de los años 2000 que ocasionó la muerte de unos 5 000 civiles a manos del ejército.

Fin a las masacres y crímenes de lesa humanidad en Colombia

Como organizaciones y personas defensoras de derechos de diferentes países, exigimos la implementación de un estado de derecho en Colombia, el que debe asumir las normas de derechos humanos en los procesos jurídicos, las instituciones y las normas sustantivas . Señalamos que No puede existir ESTADO DE DERECHO si no se protegen los derechos humanos.

Exigimos la moratoria de concesiones para exploración y explotación extractivista de transnacionales en zonas de asesinatos de líderes sociales defensores de los territorios, con el fin que se resguarden y reparen los derechos humanos de las víctimas y se investigue la relación de los intereses de industrias mineras, petroleras e hidroeléctricas en crímenes y violaciones de derechos humanos de opositores a esos proyectos. Asimismo, invitamos a los organismos de derechos humanos de Naciones Unidas a atender urgente la grave situación que enfrenta el territorio de la Guajira ante la crisis humanitaria que se vive y la masiva muerte de niños y niñas indígenas Wayuu a causa del hambre, salud y falta de agua.

Exigimos al Estado Colombiano y sus instituciones responsables, desmantelar y poner fin a toda asociación ilícita de bandas criminales, castigo y sanción a las redes de corrupción público y privado, en especial aquellas ligadas al narcoparamilitarimo e intereses transnacionales que buscan acaparar territorios y explotar recursos naturales atentando contra los derechos humanos de amplias poblaciones, particularmente indígena, campesina y afrodescendiente.

Denunciamos la desatención por parte del Presidente Iván Duque de las distintas recomendaciones de organismos internacionales de Derechos Humanos., tales como las efectuadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el 15 de enero del presente año, con llamados urgentes para la implementación de una serie de medidas tendiente a prevención, reparación y garantías para líderes sociales. Asimismo, las efectuadas por el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Situación de los Defensores y las Defensoras de Derechos Humanos, Michel Forst, realizadas a fines del 2018 luego de una misión, con especial atención al rol de las empresas públicas y privadas en materias de derechos humanos.

Solicitamos a las representaciones de las diferentes organizaciones sociales y comunidades de Colombia vinculadas a la defensa de derechos humanos y territorios a asumir una mayor responsabilidad en términos de seguridad organizacional, considerado factores individuales de derechos humanos como también de tipo colectivo. Se hace el llamado a establecer y/o revisar medidas de seguridad, atendiendo el tipo de información compartida, velando por la integridad de sus integrantes, en especial aquella frente a cooperantes económicos ligados a intereses de transnacionales. e infiltraciones de agentes públicos y privados.

Denunciamos categóricamente, que en Colombia no existe Paz social, que hay crímenes contra la humanidad, con directa responsabilidad del estado y que engloban actos que forman parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil inocente e indefensa, principalmente defensores de derechos humanos y de territorios.

Estos crímenes de lesa humanidad involucra asesinatos selectivos, desplazamientos forzados de poblaciones, torturas, violaciones y violencia sexual de mujeres, , persecución por motivos políticos y raciales, desaparición forzada de personas. Es urgente que la comunidad internacional defensora de derechos humanos y democrática, reaccione con urgencia ante estos hechos.

Al final, se comparten una serie de fuentes informativas relacionadas con la presente Carta / Comunicación.

Suscriben la presente:

Organizaciones Internacionales

- Word Rainforest Movement (WRM)

- Coordinadora LatinoAmericana de Cine y Comunicación Indígena (CLACPI)

- Observatorio Petrolero Sur (OPSur)

- Servicio Paz y Justicia América Latina / Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz

- III Misión Internacional de la Vía Campesina en Colombia

- Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA)

Por Países:

Argentina

- Adolfo Pérez Esquivel (Argentina), Premio Nobel de la Paz

- Nora Cortiñas, (Argentina), Madres Plaza de Mayo – Línea Fundadora

- Mirta Baravalle (Argentina), Madres Plaza de Mayo – Línea Fundadora

- Elia Espen (Argentina), Madres Plaza de Mayo – Línea Fundadora

- Luciano Andrés Valencia, escritor e historiador (Argentina)

- Movimiento de Mujeres indígenas por el buen vivir

- Corriente Social y Política Marabunta (Argentina)

- Observatorio Petrolero Sur – OPSUR, sede Argentina

- Colectivo Desde El Pie (Argentina)

- Tomas Astelarra, periodista, Argentina

- María Vanda Ianowski, Docente Universidad Nacional del Comahue, Patagonia Argentina

- Poder Popular (Argentina)

- Proyecto CRECER CON ESPERANZA, Gral. Roca, RIO NEGRO, ARGENTINA

- Hermanas de la Misericordia de las Américas, Comunidad de Argentina

- Brasil

- Conselho de Gestão Ka'apor

- Centro de formação saberes Ka'apor

- Guarda de Autodefesa Ka'apor

- Bolivia

- Angela Fabiola Cossio Zambrana, Comunicadora Social e Investigadora en áreas multidisciplinarias.

Catalunya

- AlterNativa Intercanvi amb Pobles Indígenes

- SETEM Catalunya

Chile

- Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (ANAMURI)

- Movimiento por el Agua y Los Territorios, (MAT)

- Red por la Defensa de la Infancia Mapuche

- Coordinadora Nacional Indianista – CONACIN

- Juana Aguilera, Presidenta Comisión Ética contra la Tortura

- Andrés Figueroa Cornejo, periodista, Congreso de los Pueblos-Chile

- Alfredo Seguel, Comunicador Social / WallMapu

- Radio Placeres de Valparaíso

- Cooperativa Semilla Austral.

- Comité Socioambiental Coordinadora Feminista 8M

- Somos Cerro Blanco

- Convergencia Colombia Internacional- Nodo Chile

- La Paz se Teje en Colombia / Raíces de Resistencia / Chile

- Colombia Humana-Chile

- AGRUPACIÓN AMBIENTAL Y SOCIOCULTURAL ANTUKULEF., Región de Aysén, Patagonia

- Equipo de Comunicación Mapuche

- México

- Nodo de Derechos Humanos (México)

- Frente del Pueblo, organización Adherente a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona,

- LA REALIDAD. ★ Comunicación social.Adherente a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona,

- Mariano Estrada, Coordinador General – CLACPI, Palenque, Chiapas, México

- Malely Linares Sánchez, Doctorante del Posgrado en Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional Autónoma de México.

- COLPAZ - México

Voceras y voceros del Colectivo por la Paz en Colombia desde México, COLPAZ:

-Luz Angélica Dueñas Checa

-Diana Patricia Caro Naranjo

-Lady Johanne Rondón Arévalo

-Ana Ximena Quigua Ruiz

-Eliana Cárdenas Méndez

-Luisa Ximena Zárate Cifuentes

-Javier Eduardo Bello Bravo

-Eduardo Correa Senior

-María Isabel Mazo

-Daniel Roberto Leones Reyes

-Leonor Cortés Bolívar

Nicaragua

- Jessica Martínez Cruz feminista autoconvocada

Paraguay

- Federación por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas de Paraguay (FAPI)

- Hipolito Acevei, Dirigente Indígena FAPI (Paraguay)

- Perú

- Hugo Blanco, Revista Lucha Indígena

- Juan Carlos Giles Macedo– SEMBRAR

- Danilo Quijano, periodista, Perú

- Thomas Moore, Antropólogo, Puerto Maldonado, Peru

- Suecia

- Jorge Calbucura, Coordinador Centro de Documentación Mapuche, Ñuke Mapu / Suecia

- Uruguay

- Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales, sede Montevideo

- USA / EEUU

- Armando Muyolema, profesor, Universidad de Wisconsin, Madison. USA.

- Friends of the peoples of colombia

Venezuela

- Centro de Promoción y Formación en Derechos Humanos Venezuela / (CEENPROFORDHV).

- Beatriz Bermudez, periodista (Venezuela)

 

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INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA

- Misión y recomendaciones de la CIDH a Colombia (Enero 2019) / https://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2019/008.asp

- Misión en Colombia del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Situación de los Defensores y las Defensoras de Derechos Humanos (diciembre 2018) / https://www.ohchr.org/Documents/Issues/Defenders/StatementVisitColombia3Dec2018_SP.pdf

Presentación en Riohacha del Informe Anual de la Alta Comisionada de la ONU para los DDHH sobre Colombia (11 de junio) / “Este año, hasta el 7 de junio de 2019, nuestra oficina recibió 76 denuncias de homicidios de defensores de derechos humanos; hemos ya documentado 26 de esos casos y 3 de ellos en la región Caribe”./ https://www.hchr.org.co/index.php/informacion-publica/pronunciamientos/intervenciones-de-la-direccion/442-ano-2019/9051-presentacion-en-riohacha-del-informe-anual-de-la-alta-comisionada-de-la-onu-para-los-ddhh-sobre-colombia

- SEPARATA DE ACTUALIZACIÓN al 23 de Mayo de 2019 / Situación líderes/sa y defensores/as DDHH en los territorios (Indepaz) / http://www.indepaz.org.co/wp-content/uploads/2019/05/SEPARATA-DE-ACTUALIZACIO%CC%81N-mayo-Informe-Todas-las-voces-todos-los-rostros.-23-mayo-de-2019-ok.pdf

- Monitor de Violencia Política en Colombia mayo del 2019 (CERAC) / https://www.blog.cerac.org.co/monitor-de-violencia-politica-en-colombia

- Informe DDHH 2019 (enero - abril): Violencia camuflada: la base social en riesgo / https://www.cinep.org.co/Home2/component/k2/690-informe-ddhh-violencia-camuflada-la-base-social-en-riesgo.html

- Informe anual 2018, Sistema de Información sobre agresiones contra Personas Defensoras de Derechos Humanos en Colombia SIADDHH – Programa Somos Defensores / https://somosdefensores.org/wp-content/uploads/2019/04/informe-somos-defensores-2019-espanol-web.pdf

- Informe sobre el abandono estatal de los wayúu de la Alta Guajira (DeJusticia) / https://www.dejusticia.org/entregamos-al-estado-una-radiografia-sobre-el-abandono-estatal-de-los-wayuu-de-la-alta-guajira/

- Entidades del Gobierno y Carbones del Cerrejón desacatan directrices y órdenes de la Corte Constitucional sobre la explotación y desvío del arroyo Bruno, el último gran tributario del río Ranchería en La Guajira / https://docs.google.com/viewerng/viewer?url=https://www.cinep.org.co/Home2/images/interculturalidad/0706191ComunicadoMesaArroyoBrunoFinal_.pdf

- III Misión Internacional de la Vía Campesina en Colombia en el marco de los acuerdos de paz de 2016 / https://rmr.fm/informes-especiales/dio-inicio-en-colombia-la-iii-mision-de-solidaridad-de-via-campesina/

https://rmr.fm/noticias/no-tenemos-confianza-de-que-el-gobierno-colombiano-quiera-cumplir-los-acuerdos-de-paz/

https://viacampesina.org/es/la-via-campesina-no-se-le-puede-negar-al-pueblo-colombiano-el-derecho-a-la-paz/

PRENSA

- “Terror corporativo” está matando en toda Colombia (Real News Network ) / https://youtu.be/e6WKvdnVorw

- Alto Comisionado de las Naciones Unidas alerta sobre el aumento de líderes indígenas y afrodescendientes en Colombia (12 de junio) / https://www.notimerica.com/sociedad/noticia-onu-alerta-aumento-lideres-indigenas-afrodescendientes-asesinados-colombia-20190612135618.html

- Persecución e intimidación a autoridad indígena de Huellas Caloto. / https://nasaacin.org/boletin-ddhh-persecucion-e-intimidacion-a-autoridad-indigena-de-huellas-caloto/?fbclid=IwAR0qeqofW53_BYibWK7OfKM_KlJCqcAoDJetazcCxVHMVdHR8I1BkKyAYng

- Según el Presidente Duque, asesinatos de líderes sociales disminuyeron en su gobierno / https://www.vanguardia.com/colombia/segun-el-presidente-duque-asesinatos-de-lideres-sociales-disminuyeron-en-su-gobierno-HX1011999

Colombia: Falta de voluntad del Estado para juzgar crímenes de lesa humanidad debería activar la competencia de la CPI / https://www.fidh.org/es/region/americas/colombia/colombia-falta-de-voluntad-del-estado-para-juzgar-crimenes-de-lesa

- CIDH y las Oficinas de ONU Derechos Humanos expresan su preocupación por la situación de personas defensoras de derechos humanos en el primer cuatrimestre del año / https://www.hchr.org.co/index.php/informacion-publica/comunicados-de-prensa/440-ano-2019/9047-cidh-y-las-oficinas-de-onu-derechos-humanos-expresan-su-preocupacion-por-la-situacion-de-personas-defensoras-de-derechos-humanos-en-el-primer-cuatrimestre-del-ano

- Colombia: Condena internacional por ataques y amenazas contra lideresas y líderes afrocolombianos e indígenas / https://www.fidh.org/es/temas/defensores-de-derechos-humanos/colombia-comunicado-internacional-de-condena-por-ataques-y-amenazas

- Presidente Duque afirma que adición de US$160 millones, por parte de Usaid, permitirá cerrar las brechas en los territorios / https://id.presidencia.gov.co/Paginas/prensa/2019/190513-Presidente-Duque-afirma-adicion-US160-millones-por-parte-de-Usaid-permitira-cerrar-las-brechas-en-los-territorios.aspx

- EE.UU. entrega 160 millones de dólares para implementar la paz en Colombia / https://www.efe.com/efe/usa/portada/ee-uu-entrega-160-millones-de-dolares-para-implementar-la-paz-en-colombia/50000064-3975496

 

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Domingo, 14 Abril 2019 05:48

Una clase magistral de cinismo

Una clase magistral de cinismo

Hace una semana, al promediar la tarde del domingo 8 de abril, el músico Evaldo dos Santos Rosa conducía su auto por la avenida Brasil, principal vía de acceso entre la zona norte y el centro de Río de Janeiro.


En el coche estaban su suegro, su mujer, el hijo de la pareja, de siete años, y una amiga. Iban a una fiesta infantil.


Cerca de la Villa Militar, al borde de la avenida Brasil, había una patrulla del Ejército. Cuando el coche se acercó, empezaron los disparos. Fueron 80 tiros, casi todos de fusil.
Evaldo murió en el acto. Sergio, su suegro, fue herido. Un hombre que pasaba por el lugar fue herido de gravedad. Pese a que Luciana, mujer de Evaldo, haya salido del coche con el hijo en brazos gritando que no dispararan más, los tiros siguieron.


Sería una muerte violenta más en el país en que a cada año ocurren 64 mil muertes violentas, pero Evaldo fue muerto por una patrulla del Ejército. No se ha dado ninguna justificación para la presencia de los uniformados en la escena del asesinato.


Le toca al presidente brasileño, o sea, a Jair Bolsonaro, el puesto de comandante máximo de las Fuerzas Armadas. Es lo que establece la Constitución. Por lo tanto, sería su función elemental ordenar al comandante del Ejército que se pronuncie sobre el fusilamiento.


Bueno: Bolsonaro es Bolsonaro. Y, pasados algunos días, se manifestó con su manera peculiar: “El Ejército no mató a nadie. El Ejército es del pueblo, y el pueblo no mata. Lo que hubo fue un incidente”.


Es decir: hombres vestidos con el uniforme del Ejército, portando fusiles del Ejército, comandados por un integrante del Ejército, ejecutan a alguien indefenso a sangre fría, pero el Ejército no tiene nada que ver.


El ministro de Justicia y Seguridad Pública se llama Sergio Moro. Es el mismo que cuando era juez de primera instancia condenó Lula da Silva a la cárcel por “actos indeterminados” y basado solamente en “convicciones”. Pues ese paradigma de una ética única ahora defiende cambios radicales en la legislación: quiere asegurar la impunidad de los miembros de las fuerzas de seguridad que al pasar por una situación de “miedo, sorpresa o violenta emoción” ejecuten a alguien. Licencia para matar, pues.


¿Qué les habrá pasado a los soldados del Ejército que fusilaron Evaldo? ¿Un brote colectivo de miedo, sorpresa o violenta emoción? Para Moro, el fusilamiento no ha sido más que “un accidente lamentable”.


El general Augusto Heleno es jefe del Gabinete de Seguridad Institucional. Considerado el más poderoso integrante del gobierno de Bolsonaro, dijo que las averiguaciones están en curso y que habrá castigo “si el caso lo requiere”. Lamentó lo ocurrido y dijo que por suerte los que dispararon tienen muy mala puntería: al fin y al cabo, tiraron ochenta tiros con un saldo de solamente un muerto y dos heridos.


Un retrato perfecto de lo que están haciendo con mi país.

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Colombia. Recordar el silencio, resistir al olvido. 20 años después de la masacre paramilitar en Monteloro

Silencio. Abandono. Soledad. Todas las palabras que fluyen y no fluyen están atravesadas por el dolor y la rabia. En la vereda de Monteloro, Barbosa (Antioquia), la tarde noche del 27 de junio de 1998 un grupo de paramilitares con confianza abusiva asesinó a seis personas. Destructiva crueldad. Dos décadas después no hay justicia en una vereda llena de ausencias. De dolores que carcomen. De nunca decir. Y de nunca ser escuchados.

Se habla de “paz” en Colombia por no decir guerra y apenas hay voces que salgan a decir lo contrario porque están silenciadas y las que no, son asesinadas. Muchos lugares están sometidos al silencio. Cada vez son más los lugares de los que no sabemos nada, de los que no sabemos qué ha pasado, qué está pasando. ¿Por qué será?

 

Escribir palabras, captar imágenes es quedarse largo rato adentro de ellas, buscando oír la voz de la experiencia vivida de la violencia. Una humilde resistencia al olvido. Un relato sobre un relato de lo real que resulta aterrador al mostrar la historia de las familias que sobreviven a la muerte con tal naturalidad.

La vereda de Monteloro a casi una hora de Barbosa, por caminos de tierra no transitables para la mayoría de coches, es un territorio donde se vive en una sensación generalizada de silencio. Silenciar es una estrategia militar de guerra, pero también el silencio es una forma de sobrevivir.

Silencio. Aquí no les gusta que uno hable. Que uno recuerde. La masacre de Monteloro sucedió hace 20 años. Nadie sabe. No quedó nada. Muchos se fueron. Apenas queda la coexistencia silenciosa de familiares y vecinos. Pues siempre habrá cosas que no se hablen, conversaciones que no se acaben y oídos sensibles al silencio.

 

"Esta herida: un hecho. Esta manera de quebrase y de caer: un lugar (Cristina Rivera)"

Abandono. El lugar. La casa donde ocurrió la masacre está desolada. Era una tienda de mercado, ahora cerrada. Abandonada. Tapiada. Una pared de ladrillos, apenas una cruz. Lejana. Encerrada en los acontecimientos de aquella noche.

Los hechos sucedieron allí, en esa casa, con seguridad pasmosa en lo que hacían y con la confianza abusiva infundada por la impunidad, llegó un grupo de paramilitares y asesinaron a Antonio Vanegas, Emilio Agudelo y sus hijos, Ricardo y Héctor. “Pongan guaro y prendan la música, que se prendió esto” les ordenaron antes de asesinarlos. Un guión frenético que invadió la casa, la intimidad. Su historia.

Previamente habían asesinado en su finca a Álvaro Sánchez y después a apenas 1 km por el camino mataron a Rodrigo Monsalve. Esa noche sabemos que seis vidas fueron arrebatadas por el paramilitarismo. El total de gente asesinada por estos grupos armados supera los cientos de miles y no deja de aumentar. Los vínculos y las conexiones entre el gobierno, el ejército y el paramilitarismo permiten esta impunidad y el no saber a cuánta gente han asesinado.

 

"Los vínculos y las conexiones entre el gobierno, el ejército y el paramilitarismo permiten esta impunidad y el no saber a cuánta gente han asesinado".

 

“Allí mataron a otro señor, aquí a mi papá, un tiro, mi hermano en esas piedritas de allí y otro hermano mío justo aquí.” “Aquí fueron cuatro, allá abajo para los lados de arriba otro y el otro allá lo colgaron y lo dejaron zarandeándose de la cabeza".

“Una se lastima recordando, pues todo lo que viene de la familia es dolor.” Al suceder esto, se gesta un silencio perpetuo. Una mirada evasiva. Una soledad asustada. Miedo. Que se complementa con los recuerdos. La gente no olvida. Recuerdan. Es horrible el irrastreable dolor de la muerte. Recuerdan al preguntarles y rememoran sin necesidad de preguntar.

¡Macabro! ¡Dolor!

 

 

Ariel Arango

 

La memoria de lo que sucedió se presenta como la entrada a ese pasado que llevó a Monteloro a ser lo que es. Los ecos de ese pasado construyen la complejidad del silencio y la impunidad de las masacres.

"Mi suergro, Emilio, les gritaba no vayan a dejar huérfanos a estos niños. Mi marido y yo en el suelo. Llorana. Mi hijo mayor tenía entonces dos años. Lloraba. Se llevaron a mis hijos dentro de la casa, los encerreron. A mi me pusieron en el balcón para que viera cómo los maltrataban... Perdí la conciencia".

 

"Murieron en el exceso de las miradas. Murieron frente a las familias. Después de asesinarlos, decapitaron a dos de ellos. A continuación, les obligaron a mirar mientras ellos jugaban al fútbol con sus cabezas".

 

Una forma extrema de crueldad ejercida sobre los cuerpos. Entre risas y patadas, la crueldad de los perpetradores agregó una intención de hacer sufrir todavía más. Cuerpos descuartizados. Profanados.

 


Ariel Arango
 

No volver nunca a la muerte. Quedarse en la muerte. Soledad impuesta por la muerte. Ellos ya no están.

“Mi papa era lo más querido que hay en esta vida.” La muerte ronda con fuerza. Y los imaginarios se insertan en la cartografía del terror, confundiéndose los relatos que parecen pesadillas en vida. La línea difusa entre lo real y lo que creemos que es fantasía desaparece, los sueños son parte del mundo real. “Una hermana mía estaba en embarazo y soñó cómo asesinaban a nuestro papá y perdió al muchacho… nunca se me olvidará eso, se despertó gritando.”

La gente tiene terror a soñar. Pero es en el único momento en el que pueden volver a verles. Un psicólogo llegó tras la masacre y les dijo que las fotografías, los retratos, todo eso siempre escondido. Cómo si por no verles desapareciera el dolor. Cómo si por no verles ya no hubiera sucedido.

Algo así como la impunidad. Tan sólo una mujer, ya mayor, se negó a esconder la fotografía de su hijo. Está colgada en la pared de su cocina, donde todo está envuelto en bolsas de plástico. Apenas pasa tiempo en Monteloro puesto que se desplazaron a la ciudad. Una hija de ella le repite que quite esa fotografía. Y ella siempre responde, no. Resistencias al olvido.

 

Ariel Arango

 

La Fiscalía no indaga. Las caras de los asesinos - de los paramilitares - estuvieron visibles todo el tiempo. Podrían ser descritos. Localizados. Quién sabe. Nunca ocultaron sus rostros. Podría hacerse un retrato de cada uno de ellos. Pero la Fiscalía no indaga. No pregunta. No quieren saber quiénes fueron. Y pareciera que ya no importarse más porqué los mataron. Pero así matan aquí: por nada.

En la tienda de abajo había un teléfono, el único por aquel entonces en toda la vereda. Empresas Públicas de Medellín lo trajo. La Junta de Acción Comunal se encargaba de su manejo. Antonio era el presidente. Ese fue el motivo. La excusa. La razón. El tema. El fundamento. El pretexto. Aludieron a que ellos lo habían prestado a la guerrilla.

 

"En la tienda de abajo había un teléfono, el único por aquel entonces en toda la vereda. Empresas Públicas de Medellín lo trajo. La Junta de Acción Comunal se encargaba de su manejo. Antonio era el presidente. Ese fue el motivo. La excusa. La razón. El tema. El fundamento. El pretexto. Aludieron a que ellos lo habían prestado a la guerrilla".

 

Si no hay cadáver no hay muerto. Si no hay muerto no hay víctima. Si no hay víctima no hay victimario. Si no hay victimario no hay delito. Así dice la teoría penal.

Aquí sí hay cadáveres, hay muertos. Sí hay muertos y hay víctimas. Sí hay víctimas y hay victimarios. Sí hay victimarios pero parece ser que en ambos caso no hay delito que se busque juzgar.

“Que si fue Mancuso, que si algún otro.” “Que mataron a seis pero que iban a matar a quince.” No sabemos nada. No quedó nada. Muchos se fueron. Pasaron 20 años. No hay nadie imputado. No hay sospechosos. No hay acusados. No hay nombres. Sólo una palabra: Impunidad. Y Mancuso extraditado a EEUU para que siga el olvido.

Ese día no terminó con la masacre. Con la muerte. Las familias y vecinos tuvieron que velar los cuerpos en el mismo lugar donde fueron asesinados. Descuartizados. Pasaron las horas. Amaneció. Pasaron las horas. Y nadie acudió. Ninguna fuerza pública encargada de protegerles. Hasta las cuatro de la tarde del día siguiente no aparecieron. Por fin subieron a levantar los cadáveres. Los cuerpos. A tomar testimonios. A recoger pruebas. A hacer lo que se supone que debieran de hacer pero que tampoco hicieron.

“Todo ocurrió en la noche y al día siguiente recuerdo dos soldados cagados de miedo. Les dijimos: ¿por qué les da a ustedes tanto miedo? ustedes pueden creer que si la guerrilla está allí arriba va a venir a sacarnos a nosotros para tirarles a ustedes. A nosotros nos da igual, no hay miedo en nosotros. No contestaban. Mudos. Casi que no vienen a recogerlos del miedo.”

Un acto como este cambia el curso de la vida. Por eso muchas casas están abandonadas. Las puertas tienen candados pero adentro aún hay dolor. Tuvieron que irse algunos. Desvanecerse.

 

Ariel Arango

 

La masacre de Monteloro no es conocida. No es una masacre mediática como otras. No salió en los titulares de prensa, apenas un par de noticias sin apenas información de lo que pasó, de quienes perpetraron la masacre. Estos hechos no acapararon la atención de ninguna audiencia. Se trata “sólo” de seis hombres que fueron asesinados. Que no se volvieron a ver. ¿Por qué? ¿Quién decide qué masacre será silenciada y cuál pertenecerá al relato de la Verdad en Colombia? ¿Por qué?

 

Ariel Arango

 

Alimentado por el silencio, el terror que domina los espacios de muerte, como la tienda cerrada en la vereda de Monteloro, nos paraliza. Este horror es otra cosa. ¿Quién puede sobrevivir a tanto dolor? ¿Y cual es su razón de ser?

Las estructuras paramilitares responden a una política de saqueo del territorio. Allí donde se implantó el terror y la violencia, las familias se desplazaron. Huyeron. Sus tierras, sus fincas, sus casas tuvieron que ser vendidas a muy bajo precio. ¿Quiénes son ahora los dueños de estos paisajes? ¿Qué han hecho con estos territorios?

Caminar las veredas es llenarse de preguntas, de conocer las historias. De subvertir el estado de silencio generalizado. De resistir al olvido. De reclamar justicia.

 


Laura Langa
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Martes, 03 Octubre 2017 07:56

Estados Unidos bajo su propio fuego

Estados Unidos bajo su propio fuego

 

Un jubilado sin antecedentes disparó con fusiles automáticos y metralletas contra una multitud que asistía a un recital en Las Vegas. El hombre tiró desde una habitación del piso 32 del hotel Mandalay Bay. Cuando llegó la policía se suicidó.

 

La mayor masacre con armas de fuego ocurrida en Estados Unidos tuvo lugar el domingo por la noche en Las Vegas. Stephen Craig Paddock, un jubilado de 64 años, disparó contra las 20 mil personas que asistían en Las Vegas a un concierto de música country, asesinando al menos a 59 personas e hiriendo a más de 500 con fusiles de repetición y metralletas. Hasta el domingo a la noche –según sus familiares– Paddock era “una persona muy normal, apacible, que no tenía ninguna relación con el uso de armas”. A pesar de la descripción familiar, Paddock se adjudicó el primer lugar entre las masacres provocadas por un civil en los Estados Unidos, sin que haya existido ninguna motivación política, de acuerdo con lo informado por el FBI. Desde una habitación del piso 32 del Hotel Casino Mandalay Bay, el “apacible” jubilado asesinó a por lo menos 59 personas e hirió, en algunos casos de gravedad, a otras 527. Paddock, que vivía a 130 kilómetros de la escena del crimen, en una casa cercana a un campo de golf, solía frecuentar las salas de juego porque era un apasionado del póker. El domingo jugó a la ruleta rusa con los asistentes al show y luego se quitó la vida.

Incialmente el EI se adjudicó el atentado mediante dos comunicados de prensa difundidos por la agencia Amaq, afín al grupo yihadista, en los que aseguró que el tirador era “un soldado del Estado Islámico”. Pero poco después, el FBI desmintió que tuviera relación con un atentado terrorista y lo definió como un “lobo solitario”.

Sobrevivientes de la masacre describieron escenas de muerte y desesperación, con “balas volando por todas partes” y cadáveres “en charcos de sangre”. Un joven dijo ante los periodistas que “cuando sonó el primer disparo, parecían fuegos artificiales. Y después terminó no sonando a fuegos artificiales para nada”. El testigo dijo que “las balas volaban por todas partes y todos estaban corriendo”. Aseguró que lo vivido “fue tremendo” porque “las balas rebotaban por todos lados; estaban disparando desde un lugar alto, vaciando cargador tras cargador tras cargador”.

 

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AFP

 

Taylor Benge, un joven de 21 años, declaró que vio “cuerpos de personas tirados en charcos de sangre”. Precisó que “a un metro y medio” de donde se encontraba “había un hombre con una herida de bala en el mentón. Estaba muerto en el suelo”. Todo ocurrió en medio de lo que describió como “un infierno de 200 a 300 disparos”. Benge señaló que él y su hermana se arrojaron al piso, antes de poder salir del lugar sanos y salvos, aunque manchados con la sangre de otros que no corrieron la misma suerte. “Mis jeans están cubiertos con la sangre de alguien. Mi remera está cubierta con la sangre de alguien, toda la pierna de mi hermana estaba cubierta de sangre”, agregó, en declaraciones a la cadena CNN.

El jugador profesional de póker, actor y celebridad de Internet Dan Bilzerian se filmó huyendo del ataque a tiros, en medio del concierto. Dijo haber visto caer herida de muerte a una joven. “La puta madre, a esta chica le dieron un disparo en la cabeza. Qué locura”, se oye decir a Blizerian en el video. Luego admite que había ido en busca de un arma y que estaba regresando a la escena del tiroteo. “Tuve que agarrar una pistola. Estoy volviendo. Esto es una locura. Vi a una chica cuando era baleada en la cara, (con) sus sesos colgando”. Como fondo de la filmación se escuchan gritos que ponen en evidencia la magnitud del desastre.

Christine, otra asistente al recital, comentó que la magnitud de los disparos le hizo pensar que había más de un tirador. “Fueron cientos de disparos. No era que ‘sonaban como’, fueron cientos de disparos que seguían cayendo”. Cuando pudo alejarse del centro de la escena “había un hombre con un tiro que estaba todo ensangrentado y estaba inconsciente. Corrimos, y todos se estaban escondiendo por todas partes. Se escondían bajo las sillas, atrás de los pilares de las torres de luces y donde podían. Y todos nos decían que corramos, ‘¡corran rápido, corran!’”.

Aunque su padre figuró en la lista de los delincuentes más buscados en los Estados Unidos por su afición a robar bancos, Stephen Craig Paddock no tenía antecedentes penales ni historial que indique que padecía alguna enfermedad mental. “¿Dónde diablos recibió armas automáticas? No tenía antecedentes militares ni nada de eso”, declaró a la prensa su hermano Eric. Para dar una idea respecto de lo “apacible que era su vida”, Eric dijo que su hermano vivía “en una casa en Mesquite, que iba y jugaba en Las Vegas. Hacía cosas como comer ‘burritos’”, agregó en referencia a una comida típica mexicana. Mesquite es una peque¤a ciudad ubicada cerca del límite entre Nevada y Arizona. Eric dijo también que Stephen “no tenía afiliación política ni religiosa; tampoco era un tipo de usar una pistola”. pistola”. Eric insistió en que su hermano era “apenas un tipo normal” y consideró que lo ocurrido se debe a que “algo se quebró en él; no tenemos ni idea de qué ocurrió”.

Al referirse al impacto sufrido por su familia, Eric sostuvo que “es como si un asteroide nos hubiera impactado”. Amaq, una organización de propaganda del grupo Estado Islámico (EI), sostuvo ayer que Paddock era “un soldado” de esa organización que se había convertido al Islam “hace algunos meses”. Según esa versión, el jubilado provocó la masacre “en respuesta” a los llamados a atacar a los países involucrados en la lucha contra el EI. El FBI salió de inmediato a desestimar la afirmación: “No hemos determinado por el momento ninguna conexión con un grupo terrorista internacional”, informó el agente Aaron Rouse en rueda de prensa.

Según la policía, Paddock no registraba ningún arresto ni antecedente penal alguno. El agresor era contador público y tenía licencia de piloto y permiso para caza mayor,válido para el territorio de Alaska, lo que desmiente lo dicho por su hermano en el sentido de que nunca manejó armas de fuego. En la habitación del piso 32 del hotel desde donde se produjeron los disparos mortales, la policía encontró ocho armas de fuego, cortas y largas. Una mujer señalada como “compañera sentimental” de Paddock fue inicialmente buscada por los investigadores, pero luego se aclaró que no había ningún dato que indicara que pudo estar vinculada a los hechos. La familia dijo no tener conocimiento de esa relación.

El FBI admitió que es “un misterio” las posibles razones de semejante masacre. El ataque contra los asistentes a un concierto de música country llama la atención, además, porque en forma intencional, o no, se eligió como blanco a uno de los segmentos estereotipados como los más conservadores de la sociedad estadounidense.

 

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AFP

 

 

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Niza, o la aberrante trivialidad del horror

EL ATENTADO EN FRANCIA DEJO UN SALDO DE 84 MUERTOS Y 54 PERSONAS QUE PELEAN ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE

 

Desde París

La aberrante trivialidad del horror volvió a golpear el corazón de una sociedad. ¿Hasta cuándo? Un demente solitario fichado como violento y aficionado al juego o un obediente soldado del Estado islámico cometió el 14 de julio el atentado más sangriento que se haya producido en Europa desde los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París que dejaron un saldo de 130 muertos. En Marzo de 2016 hubo el atentado en el aeropuerto de Bruselas (32 muertos) cometido por el mismo grupo perteneciente a la red del Estado Islámico. El de Niza, dejó un saldo 84 muertos, entre ellos 10 niños y adolescentes, y 54 personas en estado de “urgencia absoluta”, o sea, entre la vida y la muerte.

 

Sin embargo, nadie sabe aún si el autor del atentado, el tunecino Mohamed Lahouaiej Bouhlel, de 31 años, es un enfermo mental o un yihadista profeso.

 

Nada hay en su vida nada que lo ligue de una u otra manera al Estado Islámico. Hasta este 14 de julio, era sólo un tunecino, chofer de camiones, establecido en Niza, conocido por un par de delitos comunes y un comportamiento violento. Había alquilado el camión de 19 toneladas que lanzó contra la multitud y debía devolverlo el 13 de julio. Contrariamente a la costumbre, ni el Estado Islámico ni Al Qaeda en la península islámica han reivindicado el atentado hasta el momento. Las autoridades policiales mantienen un perfil tanto más prudente sobre su posible filiación con la galaxia radical sunita cuanto que recuerdan el precedente de diciembre de 2014, cuando un automovilista hirió en Dijon a 13 personas atropellándolas con su auto mientras gritaba “Allah Akbar”. El hombre había estado más de 150 veces en un hospital psiquiátrico.


Lo que si es cierto es que la forma de actuar responde a los dictados del Estado Islámico. En septiembre de 2014, casi tres meses después de la proclamación del Califato, el portavoz del Estado Islámico, Abu Mohamed Al-Adnani, había llamado a sus simpatizantes a eliminar a los “cruzados” incluso “aplastándolos con los autos”. Mohamed Lahouaiej Bouhlel estaba en instancias de divorcio y sólo había sido condenado una vez debido a una pelea durante un accidente de tránsito. En su casa, la policía no encontró ni literatura, ni videos islamistas. El Ministro francés de Interior, Jean-Jacques Urvoas, confirmó que el terrorista “carecía” de relaciones con cualquier actividad islamista radical.


El Fiscal de París y juez antiterrorista François Molins también precisó que el hombre era “un desconocido” para los servicios de inteligencia y que nunca había sido objeto de una investigación por “radicalización”. Dentro del camión se encontraron fusiles falsos Kalachnikov M16, una granada ficticia y una pistola. Demente o afiliado secreto al terrorismo islamista radical, Mohamed Lahouaiej Bouhlel eligió un día lleno de símbolos para cometer su asesinato de masa :el 14 de julio es el día de la fiesta nacional francesa, un momento de convergencia y unidad entre los ciudadanos, el poder político y el Ejército.

 

La tesis más plausible gira en torno a los ya conocidos lobos solitarios capaces de cometer actos de barbarie motivados por la profusa propaganda islamista que el Estado Islámico difunde a través de internet.

 


Mohamed Lahouaiej Bouhlel logró circular dos kilómetros con su camión atropellando todo lo que encontraba a su paso. Algunas personas salvaron su vida arrojándose al mar a lo largo del Paseo de los Ingleses. Sólo cuando pudo ser abatido por la policía su cacería sangrienta llegó a su fin.


El atentado coincidió, con alguna horas de diferencia, con la decisión tomada por el presidente francés, François Hollande, de levantar el próximo 26 de julio el estado de excepción que estaba vigente en Francia desde los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París. “No se puede estar de manera permanente en estado de excepción”, había dicho el mandatario durante la tradicional intervención televisiva del 14 de julio. En ese espacio, Hollande había reiterado también la necesidad de incrementar los ataques de la alianza contra el Estado Islámico en sus feudos de Irak y Siria, donde ha perdido terreno: “debemos golpear cada vez más fuerte”, había dicho el mandatario cuando reveló que enviaría más armas y asesores militares para respaldar al ejército Iraquí.


Antes de la matanza de Niza, Francia había desplegado a 10. 000 militares en todo el país para garantizar la seguridad durante la Eurocopa de Fútbol que terminó el domingo pasado. Sólo faltaba que el próximo 26 de julio acabase la vuelta ciclista a Francia, el Tour, para que el dispositivo pasara a 7000 hombres y se levantara el estado de excepción. Todo ha cambiado. François Hollande anunció ayer que esa medida sería prolongada por un plazo de tres meses más. En todo momento, Francia se había preparado para ser objeto de uno o varios atentados de masa con un nuevo tipo de “arma”.


En mayo de 2015, Patrick Calvar, el responsable de los servicios de inteligencia interior, había adelantado la posibilidad de que el Estado Islámico lanzara en Francia “un nuevo tipo de ataque” en lugares públicos con el propósito de “propiciar un clima de pánico”. Mohamed Lahouaiej Bouhlel le dio la razón en Niza: alquiló un camión de 19 toneladas y lo lanzó contra la multitud según la metodología empleada por los terroristas suicidas en Siria e Irak.


Occidente exportó sus bombas, sus errores garrafales y su cruzada democrática en Medio Oriente y aquellos hijos de la cruzada occidental exportan hoy su odio y su locura sembrando el horror sin límites. Aeropuertos, estadios de fútbol, bares y teatros, medios de comunicación, supermercados judíos, y, ahora, una multitud. La venganza macabra contra un país que no participó en la Guerra de Irak de 2003 montada con mentiras por el ex presidente norteamericano Georges Bush y su aliado de Gran Bretaña, el ex Primer Ministro Británico Tony Blair. Aquella aventura militar fundadora de los desastres de hoy encontró un férreo e irrenunciable adversario en la posición del ex presidente francés Jacques Chirac, quien lideró el brazo no armado que se se negaba a incluirse en ese conflicto demencial contra un dictador como Saddam Hussein que, durante décadas, había sido un permanente aliado de los intereses occidentales en la región, sobre todo de cara a la confrontación con Irán.


Francia está hoy comprometida en tres frentes militares exteriores contra el yihadismo, y uno interior :Malí, Irak y Siria. En su territorio, París hizo aprobar una ola de leyes antiterroristas mediante las cuales legalizó el empleo de las nuevas tecnologías para espiar a cualquier ciudadano sin control judicial alguno. Hasta ahora Francia, ha sido el país que sufrió con más frecuencia y víctimas los atentados más terribles cometidos en Occidente por los yihadistas radicales. Dos el año pasado, otro fallido, varios intentos menores y un nuevo atentado de masa este 14 de julio. “Estamos enfrentados una guerra”, dijo ayer el Primer Ministro francés, Manuel Valls. Sólo que no se sabe muy bien quién la protagoniza. 84 muertos, decenas de personas entre la vida y la muerte y ningún grupo asumió por ahora la responsabilidad de tantas y tantas muertes.


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Cadáveres esparcidos a lo ancho del Paseo de los Ingleses, en Niza, después de que un camión embistiera contra una multitud.

 


El atentado se produjo el día en que Francia celebra el aniversario de la Revolución Francesa y a un horario en que decenas de miles de personas salen a la calle para presenciar los espectaculares fuegos de artificio con que se cierra este día festivo.

 


Desde París


La fiesta nacional francesa del 14 de julio terminó en un baño de sangre luego de que un camión atropellara a la multitud a lo largo del famoso “Paseo de los Ingleses”, en la localidad de Niza, el corazón de la Costa azul francesa. Las informaciones llegan con mucha confusión pero las autoridades de Niza, a través de diversas fuentes, confirmaron dos cosas: uno, que se trata de un atentado: dos, según el presidente del Consejo Regional y e intendente de Niza, Christian Estrosi, “hay decenas de muertos”. El Fiscal antiterrorista, François Molins, también declaró que “todo tiende a probar que se trata de un atentado terrorista”. Hasta ahora, varias fuentes hablan de unos 80 muertos y cientos de heridos.


El atentado se produjo el día en que Francia celebra el aniversario de la Revolución francesa y a una hora en que decenas de miles de personas salen a la calle para presenciar los espectaculares fuegos de artificios con que se cierra este día festivo. El conductor del camión que atropelló a la multitud eligió la hora en la que más gente se encontraba reunida en El Paseo de los Ingleses, un largo recorrido a lo largo del Mediterráneo.


Fuentes policiales adelantaron que el conductor del camión fue abatido por las autoridades. Niza es, junto a Canes y Mónaco, uno de los destinos más visitados durante los meses de vacaciones de julio y agosto. Esta vez la información ha circulado con mucha dificultad. Varias horas después del atentado no se conocía ni siquiera una aproximación oficial de la cantidad de muertos ni heridos. Primero se habló de 30, después de 60, hasta que fuentes de la la Fiscalía adelantaron un complemento escalofriante: habría unos 80 muertos.


La justicia reveló además que el camión recorrió unos dos kilómetros arrastrando a centenas de personas a su paso. Decenas de testimonios de los sobrevivientes convergen en la descripción de los hechos: un camión enorme que desvía su trayectoria de forma intencional y arrasa con todo lo que encuentra a su paso.


Ninguna reivindicación ha llegado hasta el momento a las autoridades o a los medios. Si bien varias autoridades insistieron en señalar que se trataba “de un atentado”, el o los movimientos que están detrás de esta acto sangriento no han asumido la responsabilidad. Es lícito recordar que tanto el Estado Islámico o los grupos ligados a Al Qaeda tardan varias horas en enviar sus reivindicaciones.


Francia evitó que se produjeran actos terroristas en su territorio durante la Copa Europea de Futbol que terminó hace cerca de una semana. Este atentado en plena fiesta nacional confirma las reiteradas advertencias de los responsables políticos, aquellos ligados a la seguridad o a los servicios secretos: “lo peor no ha pasado”.


El modo operatorio de este acto terrorista perpetrado en Niza pone también en evidencia la peor pesadilla de los organismos consagrados a la lucha antiterrorista: se trata de actos asumidos por los llamados “lobos solitarios” que, aunque ligados a las corrientes islamistas radicales, actúan solos, cuando y cómo quieren.


Francia es hoy el país occidental más amenazado por el Estado Islámico y todo apunta a probar que París sigue en la mira de este grupo radical sunita. El debilitamiento militar del Estado Islámico en Siria e Irak lo llevó a modificar su estrategia y incrementar la exportación de la violencia como cortina de humo frente al retroceso de sus fuerzas en la región.


El Estado Islámico golpeó dos veces a Francia en 2015: en enero con el atentado contra el semanario Charlie Hebdo y el supermercado judío del Este de París y el 13 de noviembre con la sangrienta cabalgata de varios miembros del EI que sembraron la muerte en los barrios más de moda de París disparando contra bares, restaurantes y el teatro Bataclan.


El presidente francés, François Hollande, regresó de urgencia desde Avignonconvocó a una reunión de una célula especial de crisis en el Ministerio de Interior. A la hora del atentado muchos ministros del gobierno se encontraban en el Trocadero, lugar más que emblemático desde el cual, en Paris, se lanzan los fuegos artificiales del 14 de julio. Horas antes, en el tradicional discurso que el presidente francés ofrece cada 14 de julio, Hollande anunció el levantamiento, el próximo 26 de julio, del estado de excepción que entró en vigor desde los atentados de noviembre de 2015. “No se puede estar de forma permanente en estado de excepción”, dijo Hollande en la televisión.


Tal vez esta sangrienta jornada cambie la decisión presidencial. Un portavoz del Ministerio de Interior recalcó anoche que “nunca negamos la amenaza. El riesgo cero no existe”.

 


 

Desgarradores testimonios de los sobrevivientes del atentado en Niza

 


“Caen como palos de bowling”


Al describir el atentado terrorista en el Paseo de los Ingleses durante el festejo por el feriado patrio en Niza, los testigos de la tragedia pintaron un panorama dantesco. Dicen que el chofer se bajó del camión y empezó a disparar.

 

Un terrorista armado hasta los dientes y un camión descontrolado que embiste una y otra vez en contra de una multitud que entra en pánico al escuchar disparos. Al describir el atentado los testigos de la tragedia de Niza pintaron un panorama dantesco.


“Oímos ruidos. Como había fuegos artificiales, no nos preocupamos. Fue después que comprendimos lo que pasaba”, cuenta Auriane. Esta habitante de los altos de Boulevard Gambetta se quedó encerrada en su casa, siguiendo las indicaciones de la prefectura.


Damien Allemand, periodista del Nice Matin, había salido a buscar su moto, estacionada cerca de la playa. Le cuenta a un medio local: “El paseo estaba lleno de gente (...) Oigo a lo lejos un ruido, gritos. Lo primero que pensé fue: ‘Un tarado quiso tirar sus propios fuegos artificiales y no pudo controlarlos’. Pero no. Una fracción de segundo más tarde, un enorme camión blanco atropellaba, a una velocidad enloquecida, a la gente, dando volantazos para atinarle al máximo de personas (...) Vi cuerpos volando como palos de bowling a medida que el camión pasaba. Jamás olvidaré los ruidos, los aullidos”.


Mélina Macri, de 40 años, estaba en la playa, hacia el sur del Paseo de los ingleses. Se refugió en la entrada de un hotel y le contó a Le Monde: “De repente vimos a mucha gente correr por la playa en dirección al hotel Vieux Nice gritando: ‘¡Están disparando! ¡Corran!’. Entonces empezamos a correr sin saber por qué. Un ataque colectivo de pánico increíble (...) Tratamos de entrar en el Hotel Mercurio, pero habían cerrado las puertas, con gente refugiada adentro, entonces seguimos corriendo hasta la entrada del Vieux Nice, donde un hombre nos abrió las rejas de un depósito. Eramos más o menos 150. Nos quedamos una hora y media”.


Emilie Blain, de 27 años, estaba a la altura de la oficina de turismo. “Tengo un esguince en la rodilla –le cuenta a un diario local– pero en esas condiciones predomina el instinto de supervivencia y corrés a pesar del dolor”. Buscó refugio en un retaurante: “Había una mujer embarazada de casi 9 meses. Tuvo contracciones y se descompuso. Llamamos a los bomberos. Tardaron en contestarnos pero al final aparecieron”.


Un testigo dijo que cuando el camión embistió a la multitud “se llevó por delante todo lo que esta en su camino”. Otro testigo aseguró que un atacante salió del camión y empezó a disparar a la multitud. La policía llegó al lugar y se produjo un tiroteo. “El individuo que manejaba el camión ha sido neutralizado” tuiteó Pierre Henry Brandet, vocero del Ministerio de Interior.


El camión, que mató a decenas de personas el jueves por la noche en Niza (sureste de Francia), transportaba “armas pesadas’’, declaró el presidente regional, Christian Estrosi. “Había armas en este vehículo y armas pesadas. No puedo decir mucho más, ya que es responsabilidad del prefecto y del fiscal’’, declaró a la prensa Estrosi, quien indicó además en Twitter que el último balance “ascendió a 77 muertos’’. El camión “estaba lleno de armas y granadas”, agregó el vicealcalde de Niza por televisión.


Wassim Bouhlel, oriundo de Niza, dijo que después de embestir a la multitud, el chofer del camión salió del vehículo con un arma y empezó a disparar. “El Paseo de los Ingleses se conviritió en una carnicería, cadáveres por todas partes”, dijo Bouhlel. Otro testigo dijo que “vio sillas de rueda y cochecitos de bebé entre la fila de cuerpos que fue dejando el camión en su derrotero mortal. Había gupos de personas con familiares que esperaban la llegada de las autoridades sin saber qué hacer.”

 

 

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Sábado, 09 Julio 2016 09:44

Un sistema que ya no funciona

Policías de Nueva York patrullan en Central Park en estado de alerta tras la masacre de Dallas.

Un país aparentemente incapaz de avanzar en el tema de la reforma de armas tiene la muy urgente necesidad de reformar un sistema de justicia criminal que es profundamente erróneo y discrimina a las personas de color.

 


Es muy pronto. Apenas estamos sabiendo el nombre de un sospechoso. La ciudad de Dallas –y el país todo– todavía está aturdido. Los seres queridos de los cinco policías muertos están sufriendo lo que el presidente Barack Obama describió como un “ataque vicioso, calculado y despreciable”. Es demasiado pronto para hablar con claridad, o con conocimiento, sobre causa y efecto. Sin embargo, ya está claro que Estados Unidos alcanzó otro hito en su larga y frustrante lucha con la violencia armada. Al igual que el ataque del mes pasado en la discoteca Pulse de Orlando, que fue el tiroteo más mortífero en la historia moderna de Estados Unidos, el ataque del jueves por la noche dio lugar a la mayor pérdida de vidas de los agentes de policía desde los ataques del 9/11.

 

Una ciudad todavía está tratando de deshacerse de su asociación como el lugar donde el presidente de Estados Unidos John F. Kennedy fue asesinado hace más de 50 años ahora tendrá que hacer frente a este nuevo horror. El único sospechoso cuyo nombre surgió –después de los disparos no era preciso cuántos estaban implicados– es Miqueas Xavier Johnson. La policía dijo que estaba enojado por la oleada de homicidios de negros y minorías sospechadas. Es una ironía que, al parecer, calmó su furia atacando a los agentes que estaban de servicio en una gran manifestación pacífica contra esas mismas matanzas.

 

El jefe de policía de Dallas David Brown le dijo a la prensa ayer que durante un largo enfrentamiento con la policía, el sospechoso –a quién no nombró– dijo que “quería matar a los blancos, especialmente los oficiales blancos”. La matanza de los oficiales, y las heridas a otras siete personas, se produjeron apenas días después de dos incidentes de alto perfil en el que hombres negros fueron asesinados por agentes de policía en diferentes partes del país, sus muertes grabadas en un video. Alton Sterling murió el martes por agentes mientras yacía boca abajo en el suelo, en Baton Rouge, Louisiana. Philando Castilla murió el miércoles a manos de agentes en Minneapolis. El gobernador de Minnesota Mark Dayton pidió que el Departamento de Justicia que investigara la muerte de Castilla, ocurrida en un control de tránsito.

 

“¿Esto hubiera ocurrido si el conductor era blanco, si los pasajeros eran blancos? Creo que no”. dijo Dayton. Tal vez quienes llevaron a cabo los asesinatos en Dallas creían que estaban actuando en nombre de las muchas personas negras y de minorías que han muerto a manos de la policía. Sin embargo, la familia de Sterling le dijo a la prensa que rechazaban “reprobables actos de violencia” contra los agentes. Cuando se le preguntó a la madre de Castilla sobre el ataque, le dijo a CNN que recién se enteraba de lo que había pasado.

 

A medida que las familias de los cinco agentes muertos en Dallas - hasta el momento se han identificado a Brent Thompson y Patrick Zamarripa - lloran a sus seres queridos, muchos van a tratar de utilizar los ataques para apoyar su argumento de que existe una “guerra contra el policía”. Algunos líderes sindicales de la policía han afirmado que la administración Obama y el movimiento Black Lives Matter –la marcha del jueves por la noche no fue organizada por el movimiento– hacen que la policía se sienta como si estuviera “en estado de sitio”. Sin embargo, los datos sugieren lo contrario. Las cifras determinan que el 2015 fue uno de los años más seguros para la aplicación de la ley en un cuarto de siglo. El número total de oficiales muertos, 37, fue alrededor del 20 por ciento menos que en 2014.

 

“Para aquellos que parecen creer que los agentes de policía están siendo asesinados a tasas más altas, y que tiene algo que ver con las protestas contra abusos de la policía, esto realmente muestra que no hay nada de eso,” dijo el profesor de Derecho de la Universidad de Pittsburgh Derecho y experto en vigilancia David Harris el año pasado. Debería ser innecesario decir, que un solo agente de policía herido o muerto, es demasiado. Se debe llorar a los oficiales que fueron muertos, una investigación deben descubrir si había otros involucrados en el ataque o si Johnson estaba actuando solo. Los responsables deben ser castigados.

 

Al mismo tiempo, la tragedia de la noche del jueves no debe distraer a Estados Unidos, un país aparentemente incapaz de avanzar en el tema de la reforma de armas, de la muy urgente necesidad de reformar un sistema de justicia criminal que es profundamente erróneo y discrimina a las personas de color. Las fuerzas policiales de todo el país, incluidos los responsables de la muerte esta semana de Castile y Sterling, son parte de ese sistema. Los agentes que fueron asesinados el jueves murieron en acto de servicio, proporcionando honorable seguridad para los manifestantes que exigen la reforma de un sistema que es institucionalmente defectuoso. Por el bien de todos, ese cambio no debe moderarse, no puede esperar más.

 

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Páginal12.

Traducción: Celita Doyhambéhère.

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Martes, 01 Marzo 2016 06:15

La ‘normalidad’ de Israel

La ‘normalidad’ de Israel

En 1982, tras la invasión del Líbano y las matanzas de Sabra y Chatila, el escritor israelí Amos Oz entrevistó al general Ariel Sharon, luego primer ministro, pendiente entonces de una investigación oficial como ex responsable del Ministerio de Defensa. A lo largo de esa entrevista, un iracundo y sincerísimo Sharon asume sin complejos su condición de “judeo-nazi” y declara su disposición a hacer “el trabajo sucio” a fin de que Israel sea un país “normal”, con su pequeño “certificado de penales”, como Francia o Alemania, a los que sus pasados coloniales y genocidas no impiden ser ahora paladines de los derechos humanos, o como EEUU, que exterminó a todos los indígenas y hoy es campeón de la democracia.


No le importaría, dice, matar un millón de árabes o poner bombas en sinagogas para abriles el paso a “ustedes, los cantarines, los puros, los vegetarianos”. Él asumirá, dice, “ese certificado de penales y luego ustedes escribirán libros de arrepentimiento sobre mis crímenes”. Para que haya judíos normales, buenos, idealistas, judíos que escriben, que cantan, que dan ejemplos de moral, es necesario que antes “mi cañón y mi napalm hayan quitado a los indios las ganas de arrancar las cabelleras de vuestros hijos y de los míos, y que millones de yids hayan encontrado aquí una casa lo bastante grande como para acogerlos”. En cuanto hayamos acabado este capítulo, añade, “el de la violencia, entonces será vuestro turno, el turno de declamar vuestro texto. Produzcan para nosotros una hermosa cultura, unos valores, el humanismo.

Hagan la amistad entre los pueblos, la luz de las naciones, todo lo que quieran, la moral de los profetas. Hágannos un Estado judío humanista por el que todo el mundo se felicitará, y por el que ustedes se felicitarán los primeros”. Sharon, aclaremos, llama yids, lejos de su uso lingüístico estricto, a “los pequeños judíos pacifistas y antisionistas” a los que hay que amenazar cuanto haga falta para que entiendan que no tienen más casa que Israel: “yo haré lo que sea necesario para echar a los árabes lo más lejos posible de aquí, lo que sea para suscitar el antisemitismo, y ustedes escribirán poemas sobre la triste suerte de los árabes y acogerán a los yids que yo habré hecho que se refugien aquí”.


Planteado en los términos meridianos de Sharon, podemos decir que los sucesivos gobiernos sionistas no han expulsado, matado o encerrado suficientes palestinos como para que Israel sea ya un ‘país normal’. Están en ello; están aún dedicados a hacer “el trabajo sucio” que el ex-primer ministro, muerto hace dos años, hubiese querido hacer más deprisa. Pero el “esquema” es siempre el mismo.


En el plano de la acción, conquistar territorio, levantar muros, matar gente, ahogar Gaza, abortar cualquier atisbo de paz. En el plano de la hasbara, identificar antisionismo y antisemitismo a fin de desacreditar toda resistencia y toda crítica, incluidas las de los judíos e israelíes “cantarines y vegetarianos”, y apuntalar como una necesidad defensiva la empresa colonial en Palestina. Estamos —seguimos desde 1947— en pleno “trabajo sucio” y por lo tanto todos los judíos del mundo y, desde luego, todos los israelíes, deben ser de un modo u otro “soldados de Israel”, pequeños sharones dispuestos a colaborar en esta obra magna de construir, como hicieron los europeos, un “Estado humanista” sobre las ruinas humeantes del asesinato, el saqueo y la injusticia.


Israel, en efecto, no es un país normal. Y no porque pretenda ser un Estado judío —anomalía religiosa incompatible con la democracia— sino porque se sostiene cotidianamente sobre la negación colonial del pueblo palestino. Casi todos los Estados, dirá con razón Sharon, se han construido así. Es verdad. También las pirámides se construyeron con esclavos. Pero a lo que obliga eso es a preguntarse si queremos construir otra pirámide y, en caso de responder afirmativamente, si debemos restablecer la esclavitud para construirla. Ningún país es del todo normal y sus pequeños certificados de penales, leídos en voz alta, deberían servirnos sobre todo para no repetir los mismos crímenes.


Pero digamos que, desde la cúspide de millones de cráneos, desde la frágil conciencia democrática adquirida en el siglo XX a tan alto precio, hoy sabemos que hay dos formas de forjar un país normal. Una, clásica, la de matar o esclavizar a todos los que “nos sobran” confiando en hacer olvidar luego a nuestras víctimas. La otra, nunca del todo justa pero sí más razonable y pacífica, mediante el respeto de las leyes internacionales, el reconocimiento del otro y la negociación.


Digamos la verdad sin escandalizarnos demasiado: Israel no debía haber existido nunca y no fue la presencia legítima de inmigrantes de religión judía en Palestina la que reclamaba su existencia; Israel es la obra del antisemitismo europeo, de la limpieza étnica del 47-48 y del doble colonialismo europeo y sionista. Pero Israel existe y algunos millones de seres humanos se sienten no sólo judíos sino también israelíes, lo que complica mucho, sin duda, la des-sionización imprescindible, condición de cualquier solución.


Cualquiera que sea, en todo caso, esa solución —dos Estados, uno binacional o uno ciudadano, laico y democrático— su viabilidad pasa por normalizar Israel en sentido no-sharoniano; presupone, es decir, obligar a su gobierno a levantar el asedio a Gaza, derribar los muros, devolver las tierras y las casas, permitir el retorno de los refugiados; es decir, terminar con la ocupación de Palestina y reconocer a su pueblo y a sus representantes. Esta condición justifica el creciente pesimismo de los defensores del Derecho, pero nos exige —puesto que los palestinos no se rinden— un mayor compromiso y determinación.


Escribía el admirable juez antimafia Roberto Scarpinato que “Italia es el país más moral del mundo” porque la existencia capilar, totalitaria, de la mafia obliga a cada uno de sus habitantes a tomar en cada instante “la decisión moral de decir no” -o claudicar. Ocurre en todos los países en mayor o menor medida y no deberíamos olvidarlo cuando votamos, trabajamos o hacemos la compra: es la necesidad misma de la política como elección cotidiana.


De ahí que haya que admitir, en este sentido, y más en un mundo globalizado, que ningún país está completamente normalizado. Tampoco España. Italia menos. Y menos aún Israel. En los países no normalizados todos los ciudadanos, por el solo hecho de serlo, deben decidir moralmente su existencia; mucho más los intelectuales, los académicos o los artistas, cuya responsabilidad, proporcional a su poder e influencia, es también mayor. En Israel todos los israelíes están obligados a escoger todos los días —cuando encienden la luz, van a un restaurante o, claro, hacen la mili— entre la normalidad sharoniana o la normalidad humana; en cada gesto aceptan o no la ocupación de Palestina y se unen o no, de esa manera, al trabajo sucio en curso. Los intelectuales y artistas de forma muy particular. Es posible decir “no”, como lo demuestran los casos de muchos judíos y muchos israelíes que lo hacen sin parar: pienso, por ejemplo, en Yuri Avneri, en Amira Hass, en Gideon Levy, en Norman Finkelstein, en Shlomo Sand o en Ilan Pappé.


Muchos, por desgracia, dicen sí a Sharon y a su proyecto de normalidad destructiva. Digo todo esto —y es a donde quería llegarx0— por el caso del cantante Idan Raichel, que actuará el próximo jueves 3 de marzo en la sala Caracol de Madrid. Tengo la suerte de no haber oído sus canciones. No voy a oírlas. Se puede ser un canalla y hacer una música excelente; y, si hubiese oído ya sus canciones y me gustase su música, me resultaría difícil, al mismo tiempo, no reconocer su calidad y seguir disfrutándola con alegría. ¿Por qué no quiero que me guste? Porque Idan Raichel, que se presenta a sí mismo como “embajador cultural de Israel” y se enorgullece de la historia reciente de Israel, como si fuese ya un país normal, defiende sin pudor y en tono desafiante la tortura de los palestinos.


Su concierto, por lo demás, forma parte de la iniciativa Marca Israel lanzada en 2006 por el gobierno de Tel Aviv y cuenta con el apoyo y colaboración de la propia embajada de Israel en España, y ello en el marco de la campaña cultural de normalización de la ocupación y criminalización de sus críticos. Desde aquí quiero unirme a la petición de la RESCOP y pedir a mi vez a la sala Caracol la suspensión del concierto o, en su defecto, el boycot de los madrileños.


Decir “no” a los israelíes que dicen “sí” a “la normalidad de Sharon” es el mínimo de ética y compromiso que debemos a los palestinos y, más importante, un pequeño paso hacia la viabilidad de la otra normalidad, la decente, la humana, la que no quiere construir pirámides y menos restableciendo la esclavitud; la que exige, como presupuesto de toda solución, el fin de la ocupación de Palestina y de los medios concretos que la prolongan: bloqueos, bombardeos, colonias, expulsiones, voladura de casas, asesinatos, encarcelamiento, torturas. No basta con que los palestinos digan no; no basta con que digan no algunos israelíes valerosos; tenemos que decir “no” todos los ciudadanos normales en todos los países seminormales del mundo, porque solo presionando a Israel, deslegitimando su propaganda y entorpeciendo sus relaciones ‘normales’ con gobiernos, universidades e instituciones y organizaciones culturales lograremos quizás un poco de normalidad verdadera en Oriente Próximo y, por eso mismo, en el mundo entero.

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