Sábado, 07 Septiembre 2019 06:31

Cumbre urgente por la Amazonia

Aborígenescolombianos  y jefes de Estado en la foto de la cumbre por la Amazonia. Imagen: AFP

Los representantes de seis países amazónicos se reunieron en Colombia para tomar medidas que protejan la mayor selva tropical del mundo. 

Los presidentes de seis países amazónicos se reunieron con carácter de urgente en Colombia para tomar medidas que protejan la mayor selva tropical del mundo. En la cumbre, convocada en la ciudad de Leticia, los presidentes de Bolivia, Brasil, Perú, Colombia, Ecuador y el vice Surinam, discutieron la conservación de la Amazonia tras los graves incendios forestales que desde hace semanas consumen grandes áreas selváticas de Bolivia y Brasil principalmente. La cumbre finalizó con la firma del "Pacto de Leticia para la Amazonia" donde consensuaron la preservación de los recursos naturales de la zona.

"Debemos resolver las causas estructurales de la crisis climática que actualmente enfrentamos, porque la tendencia de cada día es que se vaya agravando, exponiendo a la humanidad a múltiples catástrofes", manifestó el presidente de Bolivia, Evo Morales, durante el evento. "Mientras no cambiemos la forma en que producimos y consumimos a nivel global será imposible asegurar un futuro a esta y las próximas generaciones", dijo. Y criticó que no se haya invitado a Venezuela a participar de la cumbre: “por encima de esas diferencias ideológicas están los intereses de la madre tierra", afirmó.

Además del presidente boliviano, participaron los mandatarios de Colombia, Iván Duque, y Perú, Martín Vizcarra, que convocaron el encuentro. También los presidentes de Ecuador, Lenín Moreno; y el vicepresidente de Surinam, Michael Adhin. Brasil, cuestionado internacionalmente por sus respuestas a los graves incendios que afectan su selva desde hace semanas, fue representado por su canciller, Ernesto Araújo. El ministro reemplazó al presidente Jair Bolsonaro, quien no pudo viajar a la cumbre por razones médicas, aunque estuvo presente vía videoconferencia. De la cuenca amazónica forma parte también Venezuela, que no fue invitada a la cumbre, y Guyana y la Guyana Francesa (esta última un departamento francés de ultramar), que tampoco participaron.

En la videoconferencia a través de la cual participó el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, llamó a proteger la soberanía de la Amazonia. "Tenemos que decir que la Amazonía es nuestra: de Brasil, Bolivia, Colombia, de las Guayanas, es de todos nosotros", aseguró Bolsonaro. "Estamos en una posición firme de defensa de nuestra soberanía y firme también para que cada país pueda, dentro de su tierra, desarrollar la mejor política de la región amazónica y no dejar que esa política sea tratada por otros países", agregó. Durante su intervención, el presidente brasileño también acusó de la situación en la Amazonía a sus predecesores: "gobiernos de izquierda en Brasil, socialistas que no creían en el capitalismo y odiaban la propiedad privada", afirmó.

Las llamas que arrasan una parte de la Amazonia brasileña desde hace semanas provocaron una crisis ambiental y diplomática para el gobierno del ultraderechista Bolsonaro, escéptico del cambio climático y quien propugna la explotación minera en reservas indígenas y áreas protegidas.

Los países participantes suscribieron el Pacto de Leticia por la Amazonia, una hoja de ruta que deberán emprender no solo los países amazónicos, sino también las naciones de la región y la comunidad internacional. "Aquí estamos firmando un pacto donde coordinamos y trabajamos armónicamente por objetivos comunes. Nos motiva a proteger la Amazonía para hacer trabajos de prevención y mitigación cuando se presentan riesgos como los incendios forestales", dijo el presidente colombiano, Iván Duque, al firmar el pacto en la cumbre celebrada en Leticia. También se prevé la creación de una red amazónica para articular esfuerzos entre institutos meteorológicos de investigación. Esta medida tendrá como finalidad anticiparse a eventos ambientales e intercambiar información sobre actores ilegales que atentan contra el medioambiente, informó el ministro colombiano de Ambiente Ricardo Lozano.

El 60% de la selva amazónica está en Brasil. El resto se extiende por Colombia, Bolivia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela, así como la Guayana Francesa, una región departamental ultramarítima de Francia. En Brasil, desde enero hasta el 2 de septiembre, los satélites del instituto de observaciones espaciales INPE contabilizaron 93.175 focos de incendio - récord desde 2010 para ese periodo-, un 51,9% de ellos en la región amazónica. En Bolivia, el fuego arrasó desde mayo con 1,7 millones de hectáreas de bosque y pastizales, entre ellas áreas protegidas, según la gobernación del departamento de Santa Cruz (este).

Publicado enMedio Ambiente
Miércoles, 04 Septiembre 2019 06:20

La fiebre del oro arrasa la Amazonia venezolana

La fiebre del oro arrasa la Amazonia venezolana

El furor por el metal precioso, estimulado por Nicolás Maduro, en una región controlada por mafias, sindicatos y grupos guerrilleros deja un saldo de deforestación y violencia

 

En el norte del Amazonas arde otro incendio desde hace años. La minería ilegal se ha disparado en Venezuela en la última década y en mayor proporción desde la firma en 2016 del decreto del Arco Minero del Orinoco, por parte del régimen de Nicolás Maduro, que abrió la extracción de oro y otros minerales con concesiones a empresas extranjeras y nacionales, con la intención —fallida— de regularizar la minería ilegal, un mal endémico en el sur del país.

El 85% de los puntos de minería ilegal que hay en ese pulmón, que mantuvo en vilo al mundo desde que se iniciaron los voraces incendios en Brasil y Bolivia, están en la pequeña porción de la Amazonia venezolana. "El Arco Minero del Orinoco, que ocupa un 12% del territorio nacional, es nuestro incendio en el Amazonas", señala el ambientalista Alejandro Álvarez, de la organización Clima 21. "Lo que se hacía en pequeña escala, ahora es a gran escala. Y es complejo medirlo con satélites pues debes interpretar qué está ocurriendo en una zona donde hay nubosidad todo el año, donde los árboles de 30 metros de altura tapan la minería y las grandes excavaciones alrededor de todas las cuencas de Guayana y donde se está usando el mercurio para separar el oro de otros minerales, ya presente en todos los ríos".

La Red Amazónica de Información Socioambiental Georeferenciada (RAISG) monitorea desde hace varios años la pérdida de cobertura boscosa de este gran ecosistema transfronterizo que abarca nueve países. La investigación regional apunta que para enero de este año se concentraban 1.781 puntos de minería en la porción venezolana del Amazonas, de 345 kilómetros cuadrados, una superficie que equivale a dos veces la ciudad de Madrid. Es una superficie que ha venido creciendo desde 2010, asegura Bibiana Sucre, directora de Provita, organización que junto a la ONG Watanibe participa en el monitoreo de la RAISG. Los mapas están disponibles en línea y evidencian que al sur del enorme río Orinoco hay, literalmente, un campo minado.

Esa es una de las mayores preocupaciones de los investigadores. La minería ilegal atomizada y la que ha sido permitida por el Gobierno de Maduro, aunque no hay información pública sobre la distribución de los yacimientos ni transparencia sobre los volúmenes de la extracción que, según investigaciones periodísticas en la zona, en su mayoría se va por los caminos verdes y no llega a las arcas del Banco Central de Venezuela. Para Álvarez, el cuadro se ha agravado y salido de control en medio de la profunda crisis política, económica y social que atraviesa Venezuela.

"Hace 20 años la minería de oro estaba concentrada en el municipio Sifontes del Estado Bolívar. Por la geología de la región ahí están las vetas de oro más importantes y ocurría una minería artesanal de muy pequeña escala en la que estaban involucradas algunas comunidades indígenas. Lo de ahora está relacionado con dos efectos: el aumento del precio del oro en el mundo —que la guerra comercial entre EE UU y China estimula— y la debacle económica de Venezuela, que ha impulsado una minería de supervivencia con una devastación masiva del ambiente y con violaciones de derechos humanos", dice Álvarez.

"Se deforesta para que acampen los mineros y en el borde de los ríos, por el tipo de extracción. Se arrasan entre dos y 10 hectáreas por punto minero. Así se hace muy difícil hacer una categorización de los mineros, que solo en poquísima cantidad son artesanales. La mayoría está usando máquinas, motobombas y mercurio con reportes de población contaminada a través de la bioacumulación de la sustancia en peces de consumo", señala Vilisa Morón, bióloga y presidenta de la Sociedad Venezolana de Ecología. "Para tener estos números de deforestación y esta situación tienes que tener a muchísima gente haciendo minería y esa es una de las grandes vergüenzas que tenemos al sur del Orinoco", lamenta.

Sustituto del bolívar

Hay casi 80 puntos de minería en parques nacionales. Se ven en Canaima, en Yacapama, en la cabecera del Caura que hasta hace poco era un sitio prístino, incluso en la Reserva de Biosfera Alto Orinoco-Casiquiare, un tepuy a 1.300 metros de altura, denuncia Morón. El oro, junto con el dólar, ha sustituido al devaluado bolívar como moneda en la economía del sur de Venezuela, donde se puede pagar con gramas de oro —pepitas del mineral— ropa, zapatos y teléfonos móviles en cualquier tienda. Esta semana un gramo de oro se cotizaba entre el equivalente a 27 y 36 euros, treinta o cuarenta veces el salario mínimo.

"Todos los países que conforman la panamazonía son responsables de esta zona, donde viven 30 millones de personas. Ni siquiera hay que pensar en el efecto a largo plazo, porque el problema es hoy", señala Álvarez. "Hay un montón de personas que está sufriendo las consecuencias de la falta de controles y políticas ambientales equivocadas promovidas tanto por populismos de derecha como de izquierda. La cantidad de millones de dólares que salen de ahí no compensan lo que va a costar esto en salud y en muertes. Apostar a largo plazo a la minería es insostenible porque en los ecosistemas amazónicos los costos de recuperación son enormes. Y Venezuela ya no es la de 1999, ahora es un país pobre".


 Un deterioro creciente en cada lustro

En las leyes venezolanas está totalmente prohibida la minería en el Estado Amazonas. Tampoco está permitido en los parques nacionales y áreas protegidas y ya se da en todos. Fuera de la zona donde están las grandes vetas, el mineral se encuentra en pequeñas cantidades y su extracción implica la remoción de grandes extensiones de terreno para poder sacar el botín, con consecuencias ambientales más devastadoras. El furor del oro ha hecho que Venezuela sea el único país en la región que aumentó su tasa de deforestación entre 2000 y 2015, según las mediciones de RAISG cada cinco años.

En esos 15 años se perdieron 5.265 kilómetros cuadrados de bosque en la Amazonia venezolana de los siete millones del ecosistema. Esta pérdida de cobertura boscosa fue incrementándose cada quinquenio: el 17% de la deforestación ocurrió entre los años 2000 y 2005; el 29,4% entre 2006 y 2010; y en el siguiente quinquenio se registró el 53,6% de la pérdida de cobertura boscosa.

Por Florantonia Singer

Caracas 3 SEP 2019 - 12:07 COT

Publicado enInternacional
 Cosecha masiva de soja en una granja en Campo Verde, Mato Grosso, Brasil. Foto: Alf Ribeiro.

El pulmón verde del planeta está ardiendo por los cuatro costados. El fuego arrasa la Amazonia hasta el punto de que el humo ha oscurecido el cielo de São Paulo mostrando una imagen apocalíptica. Y no es para menos.

Según datos ofrecidos por el Ministerio de Ciencia y Tecnología brasileño, se han registrado 71.497 focos entre el 1 de enero y el 18 de agosto de 2019. Un aumento del 82% con respecto al mismo período del año pasado. Lo que indica que la Amazonia desaparece pasto de las llamas cada año, desde hace ya mucho tiempo.

¿Pero cómo es posible que se produzcan decenas de miles de incendios? Evidentemente 71.497 focos distintos no se generan de manera fortuita.

Quién y por qué los provoca puede sorprendernos e incluso incomodarnos, pero el conocimiento es poder para cambiar las cosas.

En febrero de 2017, la organización MightyEarth publicó un informe desvelando la relación entre la producción de soja y la deforestación masiva en la cuenca del Amazonas. Las imágenes tomadas con drones son realmente escalofriantes y ofrecen una idea contundente de la magnitud del problema.

Su informe señala un dato importante: la producción de soja se utiliza mayoritariamente para alimentar a las vacas que se convertirán en carne para satisfacer la demanda de Europa y Estados Unidos.

Literalmente, estamos devorando el planeta.

Detrás de este macabro negocio, Mighty Earth encontró a dos multinacionales de la alimentación: las estadounidenses Cargill y Bunge, que compran la soja producida en los campos generados tras talar los bosques de Brasil y Bolivia.

No es la primera vez que una organización ecologista señala a estas empresas. Según un informe de Greenpeace de 2006, Cargill es el impulsor de la destrucción de la Selva Amazónica y revela que: «Gran parte de la soja brasileña que alimenta a los pollos, vacas y cerdos en Europa es suministrada por el gigante agrícola Cargill».

Una tercera investigación conjunta realizada por The Guardian, Repórter Brasil y la Oficina de Periodismo de Investigación, constata que cada año se talan hasta 5.800 km2 (una superficie idéntica a la de la provincia de Cantabria entera) de bosques en la Amazonia para convertirlos en pastos utilizados para la cría de ganado que posteriormente es enviado a mataderos que producen carne para los mercados mundiales.

Lo pueden decorar, maquillar y ocultar, pero la realidad es que la creciente demanda mundial de carne se ha convertido en la principal causa de la destrucción de la selva amazónica y del planeta en su conjunto. Las estimaciones no son nada tranquilizadoras: el consumo de carne se duplicará a nivel mundial en los próximos 20 años.

Nos enfrentamos a una seria y profunda crisis alimentaria global. El 80% de la tierra agrícola, incluidas las tierras del tercer mundo, se utiliza para la producción de cereales y grano destinados a alimentar a los animales que se sacrifican en cifras astronómicas para saciar el apetito voraz del primer mundo, donde 2.000 millones de personas tienen sobrepeso u obesidad. Todo ello desoyendo las indicaciones de Naciones Unidas que instan a los gobiernos mundiales a favorecer el consumo directo de proteínas vegetales, garantizando el acceso a comida suficiente a los 10 mil millones de personas que se espera vivan en el planeta para 2050.

Sabemos que el consumo de carne roja y carne procesada está directamente relacionado con el cáncer, desde que nos advirtiera de ello la Organización Mundial de la Salud. 

Sabemos que la industria de la carne genera tantos gases de efecto invernadero como todos los coches, trenes, barcos y aviones juntos.

Sabemos además que la producción de carne consume los recursos hídricos del planeta: para producir un sólo kilo de carne de vaca, se necesitan 15.000 litros de agua, por lo que la industria ganadera contribuye a la sequía, la desertización y como ahora vemos, a la deforestación de nuestros bosques.

Así que podemos rezar por el Amazonas, pero si queremos ser realmente efectivos, tenemos la solución en nuestras manos eligiendo lo que ponemos en nuestros platos. Es urgente tomar en serio de la recomendación de Naciones Unidas y realizar un cambio en nuestra dieta, introduciendo de nuevo en alimentos de origen vegetal: cereales, legumbres, frutas y verduras.

Será bueno para los animales, para nuestra salud y para el futuro del planeta

22 agosto, 2019

Publicado enMedio Ambiente
Un macroestudio muestra cómo la contaminación mata a corto plazo

Concluye que la exposición a la polución en el aire conduce a un exceso significativo en el número de muertes, dada la exposición generalizada y las grandes poblaciones que viven en zonas urbanas.

La evaluación de la contaminación del aire más grande realizada hasta la fecha —incluye datos sobre más de 650 ciudades de todo el mundo— muestra cómo la exposición a la polución del aire que nos rodea conduce a un mayor riesgo de mortalidad a corto plazo.

El estudio, dirigido por la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, en el Reino Unido, y la Universidad de Fudan, en China, cuenta con la colaboración de investigadores del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) e incluye datos de 45 ciudades españolas, entre ellas Madrid, Barcelona y Sevilla, apunta el organismo español en una nota.

Una de las conclusiones de este macroestudio, publicado en en la revista New England Journal of Medicine, es que un aumento diario de 10 microgramos por metro cúbico en partículas en suspensión inhalables (PM10) y finas (PM2.5) se asocia con un aumento en la mortalidad de 0.44% y 0.68%.

Para llegar a esta conclusión, han reunido datos de series temporales de 652 ciudades de 24 países en el período comprendido entre 1986 y 2015. Mediante el uso de métodos estadísticos avanzados, han podido comparar cómo la mortalidad diaria aumenta cuando hay mayores concentraciones de contaminación urbana por partículas en suspensión en el aire, emitidas sobre todo por los tubos de escape de los vehículos.

“Se ha encontrado  que, en promedio, un aumento de 10 microgramos/m3 en partículas inhalables (PM10) –capaces de penetrar hasta los pulmones- y finas (PM2.5) —generadas por la combustión y que pueden penetrar hasta el torrente sanguíneo— se asocia con un aumento en la mortalidad de 0.44% y 0.68%”, explica Aurelio Tobías, investigador del CSIC en el IDAEA, que ha participado en el estudio.

El informe, el mayor de este tipo realizado hasta ahora, viene a apoyar la postura de quienes están a favor de las restricciones al tráfico rodado en las ciudades, por ejemplo, dado que los vehículos a gasolina o diésel son importantes emisores de esas partículas en suspensión inhalables. En declaraciones a El País, el citado estadístico zanja: “Ya no hacen falta más estudios para demostrar algo que es obvio. No buscar medidas para reducir el tráfico en las ciudades carece de sentido”.

22/08/2019 10:40 Actualizado: 22/08/2019 10:40

 

Publicado enSociedad
«La Isla del Amor» fue galardonada en la categoría de Naturaleza, la fotografía deja ver la majestuosidad y los misterios de la Madre Tierra en esta peculiar imagen aérea. Foto:Drone Award 2019

En el marco de la celebración del Día Mundial de la Fotografía, la asociación cultural italiana Art Photo Travel extendió los galardones a lo mejor de la fotografía aérea en la edición del Drone Awards 2019, a 180 años de la aparición de la fotografía en el mundo.

 

 

Los deportes están incluidos en esta fascinación de imágenes a larga distancia. «Después de la Tormenta de Nieve» ejemplifica la magnitud de la naturaleza ante la vulnerabilidad del ser humano, en una fotografía de rasgo monocromático que se alzó con el primer lugar en este renglón. Foto:Drone Award 2019.

 

 Esta imagen tiene por título «Un cardumen de peces de colores», fue premiada por el Drone Awards en la edición 2019 como la Fotografía del Año. La instantánea presenta una visión multicolor de una carrera de hielo sobre esquí. Foto:Drone Award 2019.

 

La cultura y los componentes de todo lo que realiza el hombre mantienen su misticismo ante el acercamientos de la cámara de los drones. El ser humano deja entrever en sus faenas esta magia a gran escala. La fotografía fue bautizada como «Las Flores en el Agua». Foto:Drone Award 2019.

 

 La vida salvaje también tiene su cabida en las fotografías por drones, siendo una de las más practicadas por los aficionados de este arte gráfico. Los animales muestran inconscientemente sus mejores poses ante el curioso lente de los drones que tripulan sus espacios. Estas focas cangrejeras fueron captadas por el dron de Florian Ledoux, ganador de esta categoría. Foto:Drone Award 2019

 

La intervención del hombre en sus actividades cotidianas y de distracción también han sido captadas por estas naves aéreas no tripuladas, dejando ver estas impactantes imágenes. El Ocho Infinito recibió el premio a la mejor foto en el rubro Abstracto. Foto:Drone Award 2019.

 

El renglón Urbano tiene su digna representación en las incontables imágenes que captan los drones en los urbanismos, ciudades y metrópolis del mundo entero. El lente logra captar su colorido, simetría y complejidad arquitectónica, como fue el caso de la ciudad de Béni-Isguen, localidad de Argelia, que fue retratada y logró el sitial de honor en esta categoría. Foto:Drone Award 2019

(Tomado de Telesur)

Publicado enFotorreportajes
“Allá arriba declaran que todo va bien, y acá abajo que todo va mal, y que se va a poner peor”: EZLN ante las problemáticas en México

“No sólo para los pueblos originarios llueve sobre mojado: despojos, robos, amenazas, persecución, cárcel, desaparición, violación, golpes, muerte… y, sí, a veces limosnas”, denunció el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en un comunicado en el que criticó las problemáticas por las que atraviesa el país, entre las que destacó los asesinatos de periodistas, pueblos “invadidos” por megaproyectos, violencia de género, desempleo, las agresiones contra los migrantes y la pobreza.

Además, acusó que ahora “ahora todo pensamiento crítico, todo análisis científico, todo arte que revela y rebela, tiene enfrente no la realidad, sino la etiqueta de ‘derecha’, ‘conservador’, ‘reaccionario’, ‘fifí’, o la ocurrencia que llegue a los labios del inquisidor y capataz que, en la finca que padecemos, reparte culpas y condenas”.

“Allá arriba declaran que todo va bien, y acá abajo que todo va mal, y que se va a poner peor”, agregó el Subcomandante Galeano, quien suscribió el documento en el que analiza el papel de las redes sociales como parte de los sistemas del gobierno.

A continuación el comunicado completo:

Obertura:
La realidad como enemiga.

“Si nuestra época piensa así”, parece decirse a veces el mundo, “¿quién es nadie para llevarnos la contraria? ¿Quién los políticos, que han de obedecernos? ¿Quién los jueces, cuyos fallos están obligados a reflejarnos y complacernos? ¿Quién los periodistas y articulistas, cuyas opiniones deben amoldarse a las nuestras? ¿Quién los pensadores (…) que no nos son necesarios? ¿Quién los legisladores, que deben establecer las leyes según nuestros dictados?”

Javier Marías. “Cuando la sociedad es el tirano”.  En “El País Semanal”, mayo 13 del 2018. (*)

(*) No sé si el citar a Javier Marías (cuyas novelas “Corazón Tan Blanco” y “Mañana en la batalla piensa en mí” aliviaron, a su modo, el desvelo del finado SupMarcos en las noches posteriores a la traición de febrero de 1995), me pone en el bando de la “mafia del poder”, de los conservadores y neoliberales.  Digo, porque Javier Marías ha colaborado en el diario español “El País” y en la revista mexicana “Letras Libres”, porque suele cuestionar con agudeza las evidencias que otros digieren sin un gesto siquiera, y porque es inteligente y no puede (ni creo que quiera) ocultarlo.  Además, claro, de que es monárquico porque es rey, Xavier I, del Reino de Redonda, y miembro de la Real Academia Española.  Todas éstas son razones suficientes para etiquetarlo de conservador- neoliberal -enemigo- del- pueblo -y- de -su- vanguardia- que- marcha- imperturbable- a – la – consumación – de – la – historia, por parte de los nuevos comisarios del pensamiento que acá se padecen.

Ya saben ustedes que a mí me importa mucho el “qué dirán” y tengo una reputación que mantener, así que lo pensé, con profundidad y detenimiento, durante una fracción de segundo.  Con velocidad vertiginosa, frente a mis hermosos ojos pasaron hashtags, trending topics, likes y dislikes, dedos medios, whatsapp´s, instagram´s, feisbucazos, conferencias mañaneras, columnas periodísticas, artículos de opinión, fritos y refritos de etiquetas y condenas.

Pensé alegar, en mi defensa, que a los libros de Javier Marías que el finado SupMarcos portaba en esos días aciagos, le hacían compañía los de Manuel Vázquez Montalbán, y el “Perito en Lunas” de Miguel Hernández.  Que Javier Marías le va (o le iba –la afición a un equipo de fútbol es como el amor: es eterna… hasta que se acaba-) al Real Madrid, Manuel Vázquez Montalbán al Barcelona, Benedetti al Nacional de Montevideo, Almudena Grandes al Atlético de Madrid, Juan Villoro al Necaxa y yo, con ese chovinismo provinciano tan de moda, le voy a Los Jaguares de Chiapas.

Ya ve usted: en lugar de usar como referente el beisbol, ahora deporte oficial y oficialista, opto por el fútbol.  Así que sume usted pecados a mi condena.

Imagino que, al cargar la mochila con tales “armas” –se rumora que incluía una edición bilingüe de los Sonetos de Shakespeare, los dos volúmenes de “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha” y un absurdo diccionario francés-español-francés-, el difunto ha de haber envidiado a Guy Montag por encontrar una librería con textos encuadernados en los cerebros de los proscritos de Fahrenheit 451 (Ray Bradbury, 1953).  Debió ser su sueño húmedo: en lugar de tropa, comandar una biblioteca humana (“¡Atención!, éste es el orden de batalla: Heráclito, Joyce y Becket siembran el desconcierto en las filas enemigas; Saramago, Neruda y Gelman flanquean por el lado izquierdo, Vargas Llosa, Paz y Solzhenitsyn por el derecho, García Lorca, Wilde, Sor Juana y Woolf voltean la posición.  Los demás, a echar montón.  Ya saben: si son muchos, corremos; si son pocos, nos escondemos; y si no hay nadie al frente, ¡adelante, que para morir nacimos!  ¿Dudas, preguntas, angustias, inconformidades, mentadas de menta y de las otras?  No, Dylan, tú a la pandereta.”)

Alguna vez le pregunté al finado si realmente leía todo eso que cargaba.  Me respondió que no, que era para que, si lo mataban, sus verdugos tuvieran algo en qué entretenerse mientras agonizaba.  Sí, lo sé, ese humor tétrico del difunto no era bien visto…, bueno, no sólo ese humor.

En fin, les decía que dudaba yo si citar o no a Javier Marías, en lugar de a Lenin, a los Marx (Karl y Groucho), a Malatesta, a Trotsky, a Mao, o, ya de perdida, al Manual de Materialismo Histórico (el Poliester).  Y sopesaba los pros y los contras de hacerlo.  Como no encontré ningún pro, y sí muchos contras, me decidí por citarlo para abonar así a mi popularidad entre los intelectuales de la IV T.  Debo aclarar que Javier Marías es inocente de este atentado contra lo políticamente correcto, porque no le consulté.  Espero que él, si se entera, sepa encontrar la bondad para, como dicen allá, “pasar de mí” con el mismo gesto con que se aleja un insecto inoportuno –que bien podría ser un escarabajo-.

-*-

  Si la modernidad consiste en que, en lugar de apedrear lo que no se entiende (y, por tanto, es “diferente”), ahora se usan los tuits y los dislikes, el mundo avanza.  De la lapidación a la hoguera, de ahí al cadalso, luego al paredón seguido del exilio y los pogromos, después los campos de concentración, las aldeas estratégicas.  Más acá los muros, los agentes de migración, votre papiers, s´il vous plait.

  Las redes sociales no bastan para “depurar” la nueva raza aria entronizada: la ignorancia.  El sistema sigue necesitando la violencia de las instituciones estatales para “completar” las razzias.  Desconozco si la aversión a lo diferente estaba en el ADN del Big Bang fundacional del universo, pero la ignorancia siempre ha perseguido y atacado al conocimiento y a su posibilidad: la inteligencia.

  Si antes el oscurantismo se arrastraba a la velocidad de carretones y galeones, hoy navega en yottabytes(un yottabyte = un 1 seguido de 24 ceros de bytes), y a la velocidad de la luz.

  Pudiera decirse que las redes tienen los gobiernos que se merecen.  Pero aún ahí hay resistencia y rebeldía.  No falta quien no siga al flautista del trending topic y elija la reflexión, el análisis, la duda, el cuestionamiento.  Una minoría arrinconada y abrumada por influencers y [email protected] cretin@s que descubren que la estupidez también conquista fama y reconocimiento social.  Pero el potencial de las redes sociales es también su límite: la fugacidad lleva de la nariz los focos de atención y detenerse no es posible si se quiere estar al día.  El peor enemigo del escándalo es el escándalo que le sigue casi inmediatamente.

  Los medios tradicionales de comunicación son arrastrados por la borrachera virtual.  Casi la totalidad de la prensa escrita no hace sino reciclar lo que es moda en las redes, pero por más que se esfuerce sigue estando a la zaga.  Sigue pendiente llenar el vacío de una prensa que investigue, provoque la reflexión, alimente la inteligencia y aliente el conocimiento.

  A su modo, y con poderosa tecnología, el sistema combate a la realidad de la mejor forma: creando una alterna y atrayendo a ella la atención y la energía de la gente-gente.  Se mira y califica, positiva o negativamente, a los gobiernos por su popularidad virtual, no por sus decisiones, ni por sus actos, ni por la manera en que afrontan los imprevistos.  Así, malos gobiernos triunfan en las “benditas redes”, aunque la realidad real se empecine en marchar hacia el abismo.  La realidad virtual cubre con pudor al rey desnudo, y el tirano se presenta como demócrata, el reaccionario como transformador, el imbécil como inteligente y el ignorante como sabio.

  Pero no sólo.  El sistema ha redescubierto que la cacería de diferentes tiene seguidores.  Y dichos y sentencias de personajes como Trump, Bolsonaro, Macri, Moreno, López Obrador, Ortega, Piñera, Putin, Macron, Merkel, Tsipras, Johnson y ____ (ponga el nombre de su elección), provocan alaridos de aprobación en las redes sociales.  Así se dictan sentencias y condenas que escandalizarían a alguien con un mínimo de decencia, y que no se quedan en declaraciones.  La migra, los minutemen norteamericanos y la guardia nacional mexicana cumplen la condena dictada contra los migrantes, y los “radicales de izquierda que, para mí, no son más que conservadores” (amlo dixit), son advertidos por los sicarios que balearon a Samir Flores Soberanes.  Y seguirá luego el lavado de manos: Trump condenará la masacre de El Paso, Texas, y López Obrador dirá, mientras departe con empresarios, que se investigará el asesinato de Samir.

-*-

  No, no les vamos a ofender diciendo que se los dijimos (pero… se los dijimos).

  La serpiente, libre ya del cascarón, se despereza y regocija, se celebra y aplaude a sí misma.  Y, poco a mucho, inicia el abrazo constrictor del pensamiento único.  Que nadie se oponga al poderoso.  Que nadie desafíe su omnipotencia en medios, redes, la academia, su desprecio por las artes y las ciencias, su manejo mañoso de los dineros, sus bendiciones y maldiciones desde el púlpito levantado con la argamasa de la mentira, la simulación, las amenazas cumplidas, los ataques virtuales y reales de las camisas marrón-tirando-a-óxido.  Que nadie se atreva a reconocer la realidad como referente, -y no los enfadados y enfadosos sermones y diatribas de quien, solo y sólo en el templete se encuentra-.

  Oh, lo sabemos.  Confusión.  Allá arriba declaran que todo va bien, y acá abajo que todo va mal, y que se va a poner peor.  Aunque ahora todo pensamiento crítico, todo análisis científico, todo arte que revela y rebela, tiene enfrente no la realidad, sino la etiqueta de “derecha”, “conservador”, “reaccionario”, “fifí”, o la ocurrencia que llegue a los labios del inquisidor y capataz que, en la finca que padecemos, reparte culpas y condenas.

  Y tiene usted razón: las cómicas pataletas de un Calderón, un Fox, un PAN rancio, un PRI sobornando al forense para que retrase el acta de defunción, un PRD que de alguna forma tiene que demostrar que existe, y pensadores que les acompañan, más bien parecen ser fraguadas por el partido oficial, porque consiguen dos cosas:

  Una es que le dan material de fácil refutación a alguien que ni siquiera sabe dónde está parado.  La otra es que eso anula cualquier crítica, señalamiento, observación que tengan como sustento un análisis riguroso y documentado.  Además, claro, que toda crítica que venga ya no digamos desde la izquierda, sino de sectores progresistas y demócratas liberales, suene a una nota más en la falsa sinfonía del complot y el “golpe blando” (el cuento engañabobos de moda) detrás de la cual se refugia el supremo.

  Y usted esperaría un poco de serenidad, más análisis y menos consignas de uno y otro lado.  Pero no la hay y no la va a haber.  Las derechas que disputan ahora, y que han dejado como espectadores a la izquierda y al progresismo, están en guerra.  Unos por mantenerse en el Poder (o en lo que creen que es el Poder), y otros por volver al lugar privilegiado, al púlpito desde el que se reina.

  ¿A quién creerle?

  Tiene usted razón: a nadie.

  ¿Tampoco a la realidad?

  Mire usted, escuche, sienta, huela, hable, duela su realidad.

  Porque sí, lo sabemos, llueve en todas partes y sobre todos.  Al menos acá abajo.  Quizás alguno, alguna,algunoa, apenas empieza a sentir las gotas frías aguijoneándole el cuerpo; pero para [email protected], y no sólo para los pueblos originarios, llueve sobre mojado: despojos, robos, amenazas, persecución, cárcel, desaparición, violación, golpes, muerte… y, sí, a veces limosnas.

  ¿Una lista?  Es difícil, pero algo apresurado podría ser:

.- Familiares de [email protected], [email protected], [email protected], en busca de verdad y justicia.  Y la pregunta que siempre estará sin respuesta es ¿por qué?  El gran absurdo del caos repartiendo ausencias porque sí, por estadística, por tómbola.  Si la muerte puede ser terrible, el no saber qué pasó y el por qué, está fuera de toda lógica humana.  Es de una crueldad que sólo podría ser maquinada por la mente humana.

.- Otroas, al fin en igualdad con mujeres de todas las edades, niños, ancianos, hombres, [email protected] y de[email protected] –la muerte y el limbo cruel de la desaparición, igualando al fin géneros, razas, colores-.

.- Mujeres, siempre mujeres, golpeadas, violadas, desaparecidas, asesinadas.

.- Pueblos invadidos por megaproyectos a cual más de estúpido, humillados por las limosnas que son las mismas de antes, aunque con otro nombre, y con idénticas demandas: baja la cabeza, obedece, híncate, humíllate, ríndete, desaparece.  Y el arma del sicario “progresista” asesinando a Samir Flores, pensando que así lo mataba y mataba su causa.

.- Periodistas censurados por la amenaza, el cohecho, el acoso virtual y real, la desaparición, la cárcel, el asesinato.

.- [email protected] del campo y de la ciudad, [email protected] con trabajo hasta ayer; y hoy, o cualquier día, sin empleo y con deudas.

.- Médicos y [email protected] pidiéndole al [email protected] que traiga su gasa, su jeringa, su venda, su medicina, “porque no hay y yo sólo puedo decirle de qué va a morir, lo que, en estos tiempos, ya es una ventaja, viera usted.  Pero mire, aquí le doy una copia de las promesas gubernamentales.  Sí, yo le recomendaría que mejor se enferme el año que entra, tal vez entonces”.

.- Organizaciones, grupos, colectivos políticos y sociales de izquierda ante la disyuntiva: rendirse o persecución.

.- Gente, cualquiera, asaltada, extorsionada, secuestrada, desaparecida, asesinada, despojada de lo que ganó con su trabajo, de su libertad, de su vida.

.- Cientí[email protected] sin presupuesto; Artistas y [email protected] sin lugar; Intelectuales pecando al pensar –no exagere mi buen, no es pecado pensar, sino expresarlo-.  Todo es neoliberal y fifí hasta que su afiliación al Poder esté debidamente acreditada.  Mañanera mata columna, análisis, reportaje, investigación, conocimiento, inteligencia.

.- Migrantes buscando sueños americanos y encontrando pesadillas mexicanas que, con el gafete de “Guardia Nacional”, busca la torpe legitimación de que la crueldad contra lo diferente también tiene ciudadanía con el sello del águila devorando una serpiente.

  Si usted no es ningú[email protected] de esta lista, ni tiene familiares, amistades, [email protected], que entrarían en cualquiera de los rubros de esa lista, entonces no entiendo qué hace leyendo esto… ¡Ah! ¿Llegó aquí por Google?  ¡Oh Google y Youtube!, “¡cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos!” (Romanos. Capítulo 11, versículo 33, -sí, lo googlée… perdón, no pude evitar la tentación y, además, hoy está de moda citar la Biblia al contentillo-).

(…)

  ¿Aún aquí?  Bueno, va en su cuenta.  Pero le advierto que tendrá que leer.

  Y leer, mi [email protected], es como hacer el amor: hay muchas posiciones y muchos modos, calendarios y geografías, técnicas y tecnologías.  Y, aún así, siempre hará falta un kamasutra de la lectura.

  ¿Está [email protected]? ¿Un café? ¿Una soda? ¿Agua? ¿Tabaco? ¿Alguna sustancia permitida y no?

  Sale pues.

  Pero, antes, un poco de imaginación: un asomo a una realidad posible.  Después de todo, por las ciencias (hoy desplazadas por la frivolidad de las pseudociencias y el esoterismo “culto”, el new age y su cauda holística como memorándum – ¡mi laboratorio por una sala de yoga!-, el “like” como criterio de verdad), sabemos que la ficción no es sino una realidad viable.

  Ahora dígame: ¿Es dura la lluvia que caerá? ¿Ha visto caer la lluvia en un día soleado?

(Continuará…)

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El SupGaleano.
Practicando su Ohmmmm para pedir una beca en Conacyt.
México, agosto del 2019.

Del cuaderno de apuntes del Gato-Perro:

.- El tirano aborrece la inteligencia.  No sólo porque le cuestiona y desafía, también y sobre todo porque carece de ella y, al serle inalcanzable, la proscribe y persigue.  Temed al Mandón hábil y taimado, pero temed dos veces al que es ignorante, porque la ignorancia deshumaniza por consenso y esclaviza.  Y no son pocas veces en las que la esperanza ingenua no es sino el ropaje amable de la ignorancia.

.- La ignorancia siempre tendrá más seguidores que la inteligencia y el conocimiento.  No sólo porque es más fácil, también porque la ignorancia nunca pasará de moda y siempre será popular y atractiva.

.- La ignorancia es más rentable que la inteligencia y el conocimiento, y más barata.

.- La ignorancia es la madre de la cobardía, de la traición y del olvido.

.- El tirano siembra y cultiva la ignorancia.  El ignorante siempre necesitará un pastor que le guíe.  El tirano, un rebaño que lo siga.

.- La inteligencia es fruto cuando se engrandece con el conocimiento.  Y nunca se sacia, aún cuando abreve en otras.

.- Con el conocimiento, la inteligencia descubre que el tirano no es sólo innecesario, también que es perecedero.  Su fecha de caducidad es la misma que la de la paciencia del esclavo.

.- La inteligencia no muere, no se rinde.  Si acaso se esconde y espera el momento de convertirse en escudo y arma.  En los pueblos zapatistas, en las montañas del sureste mexicano, a la inteligencia transformada en conocimiento le llaman también “dignidad”.

Doy fe.

El Gato-Perro indocumentado.
Guau-miau (¿o era al revés?)
México, agosto del 2019, empieza a llover.

Publicado enInternacional
Lunes, 12 Agosto 2019 06:03

Defensoras de la Pachamama

Foto: gentileza Grupo Caminando con las Estrellas

En Ecuador las explotaciones mineras enfrentan una creciente resistencia indígena y popular. Protagonizado por las mujeres, el movimiento se ha convertido en la principal oposición a los megaemprendimientos. Las victorias que cosecha en los planos social y judicial lo han puesto en el centro del escenario político de las regiones andinas.

 

“Sin las mujeres no habría resistencia a la minería ni movimiento social”, enfatiza uno de los mayores de la ronda, que va creciendo alrededor del fogón en el que se cocinan empanadas. El fuego arde pegado al camino de tierra que conduce a la mina Río Blanco, donde la comunidad San Pedro de Yumate mantiene un bloqueo permanente del paso de maquinaria y vehículos de la empresa minera. La treintena de personas que integramos la ronda, a casi 3 mil metros de altura, rodeados por un bosque húmedo semitropical, estamos distribuidos de forma asimétrica. En una punta los varones, hablamos, analizamos y seguimos hablando. En tanto, las mujeres, la mayoría del grupo, se afanan en torno al fogón armando empanadas de queso y banano, dorándolas sobre el aceite y disponiendo los trastos para comer y beber.

Adornando las construcciones donde los comuneros se cobijan de la lluvia y el frío, se destacan grandes murales multicolores y una pintada que reza: “¡Fuera, chinos!”. Una casilla y una barrera de control completan el cierre del camino. “Este lugar nació el 8 de mayo de 2018, cuando las comunidades de la zona se organizaron para quemar el campamento minero”, explica Paul, de 27 años, quien luce una sonrisa tan estridente como su sombrero rojo. Yumate pertenece a la parroquia de Molleturo, de unos 15 mil habitantes, centro de una región que incluye 72 comunidades. “El levantamiento lo hicieron unas 30 comunidades y todo empezó hace muchos años, por un grupo de mujeres que se llaman pachamamas, campesinas mayores de la parroquia”, explica Klever, otro joven que se regocija relatando su historia.

CHINOS CONTRA EL PÁRAMO.

“4.000 m.s.n.m.”, advierte un cartel instalado en el punto más alto de la carretera que conduce de Cuenca hasta Guayaquil, en un punto que llaman Tres Cruces. Todo el camino es cuesta arriba por una excelente carretera que atraviesa el Parque Nacional de Cajas, un enorme macizo de páramo que, como dicen los comuneros, es una verdadera fábrica de agua. Por cierto, el agua de la colonial Cuenca (medio millón de habitantes) es pura, cristalina y potable, algo ya casi imposible en las ciudades latinoamericanas.

El recorrido de una hora se hace demasiado corto. Decenas de cataratas caen a la vera del camino, otras tantas se observan a la distancia, desplomándose de las montañas verticales a las que sólo acceden cóndores y halcones, y se esconden lagos glaciares y hasta mil fuentes de agua. Gloria tiene un pequeño restaurante cerca de Tres Cruces y conoce el páramo desde hace tres décadas. “El parque tiene unas 280 lagunas, pero hace tres años militarizaron toda la región”, se queja, “por la cuestión de la minería”.

El “control comunitario” para impedir el tránsito queda bastante más abajo, cuando la serranía se trasmuta en selva de altura y aparecen las frutas, los plátanos y los castaños, donde las petulantes orquídeas y las bromelias altaneras pavonean sus colores. “Aquí pasaban unas 20 volquetas cada día, que nos robaron 330 toneladas de minerales”, insiste Paul debajo de un poncho demasiado holgado.

La minera Río Blanco debería ser una anomalía en Ecuador, después de que el Mandato Constituyente de 2008, o Mandato Minero, ordenara dejar sin efecto las concesiones que afectan fuentes de agua y zonas protegidas. Sin embargo, entre 2016 y 2017 el gobierno de Rafael Correa anunció la reapertura del catastro minero con concesiones por casi 3 millones de hectáreas, lo que representa el 11 por ciento del territorio nacional. Una doble anomalía, si se quiere, porque el referéndum constitucional convocado por el actual presidente, Lenín Moreno, en febrero de 2018, incluyó una pregunta sobre la prohibición de la minería metálica “en áreas protegidas, zonas intangibles y centros urbanos”, que fue respondida afirmativamente por el 68 por ciento de los votantes.

Pese a todo, la minería es una realidad omnipresente. En 2017 Ecuador ganó dos premios internacionales, concedidos por fundaciones mineras, como Mejor País en Desarrollo Minero y País más Innovador en esa área. La provincia de Azuay, en el sur, cuya capital es Cuenca, se lleva la palma de la resistencia a ese modelo: “Las comunidades de Kimsacocha y Río Blanco llevan ya una década resistiendo a la minería”, explica la economista Nataly Torres, que integra el Colectivo de Geografía Crítica. Ambas minas están localizadas en áreas protegidas, donde nacen cinco ríos que riegan la provincia. Los dos proyectos pretenden extraer oro. En 2013, Río Blanco fue adquirida por Ecuagoldmining, perteneciente al consorcio chino Junefield. El dragón asiático es el mayor inversor en minería en Ecuador, superando a Canadá.

Según la socióloga Lina Solano, de la Universidad de Cuenca, en la región del Cajas, en Azuay, se registran los mismos impactos negativos que conlleva la minería en toda América Latina: vulneración de los derechos humanos, militarización, criminalización de la protesta, división de las comunidades y pesadas consecuencias ambientales.

TRIUNFOS QUE ANIMAN.

En agosto de 2018 la Corte Provincial de Azuay dictaminó la suspensión del proyecto Río Blanco, que entraba en la etapa de explotación. La justicia contempló la petición de medidas de protección interpuestas por los habitantes de la parroquia de Molleturo. Pero no llegaron a esta instancia sólo mediante el papeleo judicial, sino a través de una larga pelea casa por casa y persona por persona.

“En 2017 se hizo el primer paro de la comunidad de Río Blanco”, relata Paul. “Pero vimos que la empresa compraba a los dirigentes, porque había una conciencia de que esta lucha era similar a la que se hace por los derechos laborales, que siempre termina en negociación y acuerdo.” Cuando asumieron esa realidad, tomaron otro camino. Lo primero fue apostarles a las mujeres mayores y a la naturaleza.

“De noche marchaba con mi amigo Ismael a escuchar las lagunas, desafiando el frío tremendo, hasta que las lagunas nos empezaron a hablar”, sigue Paul, golpeando el poncho como para sacarse el frío. “Tenía 23 años y cuando regresé a mi casa, no sé por qué, me puse a escuchar una grabación que se llama Entre la luz y la sombra, que después supe que era del subcomandante Marcos.” Descerraja una sonrisa traviesa, pero no para de hablar, repitiendo como un mantra la palabra “autonomía”.

“Durante año y medio un pequeño grupo nos dedicamos a caminar y recorrer las comunidades, golpeando puertas, hablando con cada familia sobre lo que se nos venía con la minera.” Descubrieron que era el modo de establecer lazos de confianza para proseguir la resistencia, con base en relaciones cara a cara, sin representantes que luego se venden. De alguna manera, es la forma de recrear la construcción de comunidad, una tradición que todos respetan y con la que se identifican.

Cuando decidieron quemar el campamento minero, “una acción colectiva sin heridos ni muertos”, las mujeres ocuparon la primera fila y arrostraron a los policías que protegían el lugar, que pronto desistieron ante la firmeza femenina. “Nadie en sus casas” era la consigna, y pasaron tres días en el monte hasta que los mandos militares aplacaron la rabia. Están convencidos de que las comunidades tomaron la decisión, extraordinaria en sus vidas, cuando comprobaron que era verdad que el agua de las lagunas estaba cambiando por la mina. “La naturaleza es muy potente”, sentencia Daniel, el único varón que colabora con las empanadas, quizá por su especial sensibilidad de músico pelilargo.

Ahora que la mina está parcialmente detenida, aunque la empresa estableció otro acceso algo más abajo, han decidido construir porque, dicen, no pueden sostenerse sólo a base de resistir. En setiembre inaugurarán el primer “colegio autónomo”, en Río Blanco, con docentes voluntarios de la ciudad, porque “ellos usaban las escuelas como centro de adoctrinamiento minero”. Saben que las cosas van para largo, porque la minera de Río Blanco está entre los cinco proyectos estratégicos definidos por el Estado ecuatoriano. De modo que sienten la paralización como algo momentáneo, que se levantará apenas bajen los brazos. Además de la escuela, decidieron crear una huerta comunitaria que les permita mantener el espíritu colectivo e iniciar el larguísimo camino hacia la soberanía alimentaria.

AMAS DE CASA Y COMADRONAS.

“Ya no confiamos en los hombres”, escupe Yoana, 20 años, mientras aparta a la pequeña que quiere trepar, una vez más, sobre la espalda de la madre. El veterano Manuel Huamán recoge el desafío frunciendo los pliegues de su frente: “El valor más grande en la organización son las mujeres. Nosotros vamos atrasito nomás”. En San Pedro de Yumate todos han podido comprobar que cuando las papas queman, cuando los militares apuntan, ellas siguen firmes. Alguien vuelve a mentar a las pachamamas, un nombre casi mítico, para explicar la fuerza inquebrantable de las mujeres. Daniel, el músico, explica: “La clave son las comadronas. Mi abuela era comadrona, y puedo decirte que tienen una gran autoridad simbólica y lazos muy fuertes, con los que ayudaron a nacer”. Luego destaca que las pachamamas empezaron hace 23 años, explicando en voz baja los daños que provocaría la minería al bien más apreciado, el agua. Se puede decir, entonces, que el movimiento ha nacido gradualmente, desde los vientres de las personas, alimentadas con esa agua fresca y cristalina que baja del páramo.

La creación de la organización Frente de Mujeres Defensoras de la Pachamama fue en 2008, con mujeres de las parroquias afectadas por la minería en la región del Cajas: Tarqui, Victoria del Portete y Molleteuro, y con algunas que llegaron de la ciudad de Cuenca. Muchas se habían conocido años antes en la Coordinadora Nacional por la Defensa de la Vida y la Soberanía, en tiempos de Correa, cuando arreciaba la represión y se multiplicaban las inversiones chinas. La socióloga Solano asegura que el protagonismo femenino en todas las resistencias mineras puede explicarse por “el rol que tienen en las familias y las comunidades como guardianas de la reproducción”. La posición social de las mujeres, enfatiza, les permite una comprensión de las necesidades para la supervivencia. “Cuando las fuentes de agua son afectadas, ellas deben recorrer largas distancias para abastecerse, lo que aumenta su carga de trabajo.” Además, las mineras casi no emplean mujeres, salvo para limpieza y cocina.

En la investigación para su tesis de maestría, Solano recoge testimonios de mujeres originarias sobre persecuciones policiales y enjuiciamientos, tanto de las pachamamas como del Frente de Mujeres Guardianas de la Amazonía, casi todas sin la menor experiencia organizativa previa. “Nuestra niñez era el agua, lo más era el agua del río que corría”, recuerda Francisca, de 70 años. “Era maravilloso. Comíamos agua de los pozos, íbamos a bañar en el río, el agua del río traíamos, cargábamos en los cántaros. Era una vida muy bonita”, exclama Isaura, de 72. Ambas de comunidades rurales de Tarqui y Victoria de Portete.

Cuando los citadinos decimos “el agua es vida”, formulamos un eslogan abstracto, como tantos otros. Para las comuneras, en cambio, es la vida misma. El agua es sujeto de sus vidas, como el páramo y las cumbres nevadas, las plantas y los animales. Quizá por eso los liderazgos colectivos surgen de modo natural, como los manantiales, pasando por el costado de egos y protagonismos, tan propios del mundo de los varones.

En una esquina de la ronda, mamá Laureana, en silencio, no pierde detalle de los diálogos. A sus 76 años, es una de las comadronas más experimentadas de la parroquia. Responde con un susurro, diciendo que ayudó a nacer en unos 200 partos. Lo dice sin el menor atisbo de vanidad, como si fuera la tarea que le deparó la vida. Debe ser la forma de sentir el Sumak Kawsay, el buen vivir, como le llamamos los blancos. Vida sencilla, con la naturaleza, de modo que cada actividad contribuya a reproducir la existencia colectiva.

DE LA BARRICADA AL PODER.

La nutrida asamblea en Victoria del Portete, donde en 2011 los vecinos resistían la mina Kimsacocha, era presidida desde un elevado balcón por un grupo de comuneros, entre los que destacaba, alto y erguido, Carlos Pérez Guartambel. Abogado y miembro de la organización de los kichwa de la sierra, Ecuarunari, la presidió entre 2013 y 2017, en el momento de mayor confrontación con el presidente Rafael Correa, y continuó en ese cargo hasta 2019. Se especializó en “justicia indígena” y publicó un grueso volumen con ese título. El encabezar las movilizaciones comunitarias contra la minería le valió la acusación de “terrorismo” por parte del gobierno de Correa, por “obstaculización de vías públicas”. Nos conocimos hace ocho años en Cuenca, en el Encuentro Continental por el Agua y la Pachamama, que pretendió coordinar las resistencias de la región. En la apertura lanzó un mensaje radical: “El mismo discurso de las multinacionales de una minería sustentable y responsable lo repiten Rafael Correa, en Ecuador; Juan Manuel Santos, en Colombia, y Alan García, en Perú. Ni Chávez se salva”.

Pérez Guartambel ganó las elecciones provinciales de marzo pasado y en mayo asumió la gobernación de Azuay. De esta manera, hizo pedazos los pronósticos de las encuestas que auguraban el triunfo de políticos tradicionales y se convirtió en el primer prefecto indígena de la provincia. Antes de dar ese paso, cambió su nombre por Yaku (agua, en quechua). El diario local El Mercurio asegura que “las líneas discursivas de Yaku calaron profundo tanto en redes sociales como en la esfera pública a través de su austera pero efectiva campaña”. Los medios destacan su sencillez y el hecho de que se movilice en bicicleta y se ocupe de los problemas rurales que nadie tiene entre sus prioridades. En su apasionada defensa del agua, dijo que a esta la protegen “sobre todo las mujeres indígenas, que son la clave de esta resistencia”. Agregó algo más, que quedó flotando en el aire, en referencia a los objetivos de su pueblo: “Caminamos en las huellas de nuestros antepasados”.

Es probable que la rúbrica definitoria de su gestión sea la convocatoria de una consulta provincial para frenar la minería metálica en la provincia. Como las instituciones son reacias, a principios de este mes Yaku anunció una minga para recolectar las 65 mil firmas necesarias para esa votación, es decir, el 10 por ciento del padrón electoral de Azuay. Ya hubo un referendo en marzo en su región, Kimsacocha, con un resultado abrumador: el 86 por ciento de los 15 mil vecinos dijeron no a la mina.

Pese a todo, en los movimientos de base y en las comunidades afectadas por la minería predomina el escepticismo sobre el alcance de cualquier gestión institucional, aun la que ejercen personas como Yaku, surgido del corazón de los movimientos. Cinco siglos aconsejan prudencia y los previenen de cualquier entusiasmo, sobre todo después de experimentar la “revolución ciudadana” correísta, que para muchas comunidades fue más de lo mismo: minería y militares. Las mujeres de esas comunidades atesoran la memoria colectiva que fluye entre cocinas y chacras, desde las Laureanas hasta las Yoanas. Estarán allí, como siempre, atentas y vigilantes, a veces en silencio y otras poniendo el cuerpo, para asegurar que la vida siga siendo vida, o sea, pachamama, a pesar de los pesares.

Publicado enInternacional
Desembalsar Hidroituango, el primer paso para reducir la amenaza

Las instituciones del Estado colombiano de manera conjunta impulsan, celebran, promueven y licencian, otorgan todo tipo de permisos para la construcción de grandes represas como Hidroituango, sobre el río Cauca, pero a la hora de responder por los daños y riesgos que estas generan sobre toda la población que habita tales territorios, dejan traslucir su incapacidad para controlar a los empresarios y garantizar los derechos humanos y de la naturaleza.

 

La desolación crecía. No era para menos. La sensación nos cubrió a varias personas el pasado 28 de junio mientras escuchábamos como, una a una, las instituciones del Estado colombiano que fueron llamadas por el Viceprocurador delegado Camilo José Orrego para preguntarles por su capacidad para dar cumplimento a la orden del Juez 75 Penal con funciones de control de garantías de Bogotá, negaban su capacidad y/o competencia en términos de un estudio independiente que permita definir si Hidroituango continua o no por el riesgo que representa para las comunidades afectadas y para el país.

 

Impunidad como regla

La desolación se combinaba con incredulidad, ya que estábamos ante la evidencia de impunidad, desinterés por la vida de miles de personas, desprecio por la naturaleza, indiferencia por los reclamos que tantas veces hemos interpuesto como comunidades al ver las vidas destrozadas, reclamos que nunca encontraron eco en ninguna de las instituciones en cuestión.

No era para menos lo que experimentaban nuestros cuerpos, ya que todas las entidades allí presentes a través de sus delegados expresaban no tener capacidad ni personal técnico, después de intentar alegar que no tenían competencias para intervenir a Hidroituango, respuesta que incluso brindó la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla), el Ministerio de Ambiente y de Minas y Energía, autoridades de la obra cuestionada.

Para nosotros, como víctimas, quedó claro que el Estado en Colombia nos dejaba solos con el grave problema por él generado, pues es evidente que licencia obras sin tener capacidad para controlarlas, y que cuando suceden tragedias –como Hidroituango– todos se lavan las manos, sin asumir las obligaciones que les corresponde de protección de la población.

 

Los territorios al servicio del capital

Ante lo que estamos viviendo es evidente que el abandono estatal no es sólo que no haya salud, trabajo, ambiente sano, seguridad, libre movilidad, acceso a alimentos, educación y otros tantos derechos que a las tierras del Cañón del río Cauca no han llegado, sino que este abandono también se expresa en sacrificar nuestros territorios entregándolos a empresas para su explotación, sin que haya como mínimo capacidad para ejercer control y presionar el cumplimiento de las obligaciones que les asignan, control para evitar un mayor empobrecimiento y vulnerabilidad de la población afectada por la obra autorizada. Las Licencias parecen ser licencias para matar, con apenas una simulación de control estatal para que nos quedemos tranquilos y tengamos la falsa esperanza de que alguien nos cuida.

Según la teoría política, el Estado es una estructura que representa al conjunto social, para el bien de todos, no de una parte del mismo. Y en este caso cumple su función otorgando o negando Licencias ambientales. Pero lo que presenciábamos mientras una a una las instituciones denegaban su función era todo lo contrario: todas y cada una de ellas son el canal para que el capital realice sus propósitos, es decir, para que el capital se incremente para el beneficio de algunos pocos sin importar el perjuicio de muchos, en este caso de la inmensa mayoría de quienes habitan un amplio territorio de un país llamado Colombia.

De esta manera, ante nuestros desorbitados ojos quedaba claro que las Licencias ambientales son un requisito de adorno que nadie cumple y las “autoridades” ambientales la intencionadamente débil mesa en la que se pone el florero. Constatación desprendida del proceso de medidas cautelares otorgadas por el juez que en el marco de la investigación derivada por la denuncia penal ambiental realizada por las comunidades afectadas por Hidroituango –articuladas en el Movimiento Ríos Vivos– y la denuncia penal por fraude procesal realizada por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, ambas denuncias en contra de Hidrotuango, EPM y en nuestro caso en contra de la Anla, una situación compleja en la que esta entidad participa del proceso como víctima y como presunto victimario.

La primera de las medidas fue un espacio interinstitucional y con las víctimas para proteger los derechos fundamentales a la vida, salud, mínimo vital, vida digna y al medio ambiente, desde el día 12 de junio de 2018 esperamos que el Estado de inicio a su cumplimiento, pero lamentablemente la Procuraduría no da respuesta a este pedido del Juez y clamor nuestro.

La segunda medida fue la creación de una Mesa Técnica que resolviera la incertidumbre con la que vivimos las comunidades desde que inició el proyecto, pero con mayor angustia desde el pasado 28 de abril de 2018, cuando el país se enteró del llenado del embalse que realmente había comenzado en el mes de enero de 2018 cuando EPM decidió sellar con cemento uno de los túneles de desviación, sin haber terminado el muro, sin haber terminado el vertedero, ni tener el túnel intermedio listo (que era como el salvavidas nuestro y aún no lo terminan), sin tener las ocho compuertas de captación terminadas, sin haber talado y retirado toda la capa vegetal y lo más importante sin haber cenado y reparado a las comunidades afectadas que por ello se encontraban en la zona de inundación. Una Mesa que le dijera al país, en nuestros términos “si eso se va a caer o no”, si la obra es estable o no, y que indique el riesgo que representa para las comunidades. Un diagnóstico que le permita retomar su vida a quienes ahora, y desde hace tiempo atrás, viven en completa zozobra.

El juez dio la potestad a la Mesa de realizar el estudio y tomar la decisión, pero las instituciones allí sentadas les da miedo asumir la responsabilidad asignada. No es para menos, puso en sus manos la necesidad de resolver en 60 días cómo disminuir el riesgo o eliminar la amenaza, para nosotros es claro que la amenaza latente es el agua represada, por tanto, no entendemos como no se ha obligado a desembalsar mientras realizan todos los estudios que quieran, pero sin esa bomba de tiempo encima.

Ante esta realidad, nosotros, con estupor, sentimos que la Procuraduría asistió a una audiencia distinta de la nuestra. Y así es porque olvidó que no son de confianza los informes de EPM.

Ante la urgencia de la situación el juez concedió 60 días hábiles. Las instituciones citadas alegaron “imposibilidad técnica” mal interpretando el tiempo en el sentido de no decidir reducir el riesgo y tomar medidas intermedias como desembalsar mientras se realiza el estudio de fondo. ¿Negligencia? ¿Dilación? Y nos preguntamos esto pues años atrás el Ministerio de Medio Ambiente, por ejemplo, en menos de tres meses otorgó la Licencia Ambiental para que iniciará la obra, Licencia sin estudios de detalle, sin un plan de gestión del riesgo, sin un estudio real sobre la población afectada…

No les interesa el cuidado de la vida

Instituciones facilitadoras y complacientes con lo sucedido en y alrededor de Hidroituango; las mismas que olvidan de manera intencional que la emergencia allí vivida no empezó con la orden del juez sino hace casi un año y medio, y que la obra empezó en el 2009 y desde ese momento debieron prever que EPM tenía la intencionalidad de no cumplir con las obligaciones establecida por las autoridades, que su único interés eran los tiempos y las leyes del mercado. EPM no sólo ha jugado con la vida de miles de personas, sino que ha expresado abiertamente porque lo hace, porque no reconoce los errores constructivos y esto es porque implicaría la posibilidad de que sus acreedores le cobren sus deudas, entre otras razones de tipo económico.

Importante recordar que desde antes del otorgamiento de la Licencia ambiental la Procuraduría le había pedido a EPM que realizara tres Audiencias Públicas: una en el norte, otra en el occidente y otra en el bajo Cauca de Antioquia para que las comunidades supiéramos de los impactos. Claro, no acataron tal mandato, y solo realizaron una, en el municipio de Liborina, y con la escasa participación de unas 100 personas.

¿Los sancionaron por este proceder? No. Contrario a ello les otorgaron la Licencia, véase bien, sin la participación y socialización que debieron haber realizado con las miles de familias hoy afectadas. Pero no es el único ejemplo, la Anla sabe cómo EPM desvió el río por dos túneles sin compuertas porque tenía mucho afán y estaban retrasados, también sabe que son varias las obras realizadas sin la Licencia, para nosotros la Anla es cómplice de la destrucción generada.

Este ha sido el actuar cotidiano de EPM, y de ello son conscientes los entes estatales: hace estas obras con o sin permiso. La Anla sabía que EPM iba a llenar el embalse por encima de lo que fuera, porque lo único que le interesa es el dinero y no la vida de las comunidades y menos de los ecosistemas. También sabían que cerrarían las compuertas y matarían miles de peces, y a pesar de saberlo lo ha permitido una y otra vez. Así funciona el poder, y quienes no lo tenemos padecemos las consecuencias de tal actuar.

Es tal este proceder, que hoy no sabemos qué pasará cuando la obra se exponga a fenómenos extremos. Nuestras preguntas son nuestros miedos, que pasará ¿Si tiembla? ¿Si las lluvias son demasiado fuertes y se satura la posibilidad de que salga agua por el vertedero? ¿Si se destapa nuevamente el túnel colapsado? ¿Si llega el verano y el agua queda por debajo del nivel del vertedero? ¿Si el vertedero no aguanta? ¿Si las montañas no aguantan? ¿Si nosotros no aguantamos más? ¿Si las aves no vuelven? ¿Si nos seguimos enfermando? ¿Si los peces no vuelven? ¿Si la vida se sigue cayendo a pedazos? ¿Si siguen excluyendo familias de los censos de afectados por ahorrar dinero? ¿Si encuentran más maneras de desarraigarnos del territorio? ¿si nadie nos ayuda? ¿Si nadie nos escucha? ¿Si nunca llega la justicia? ¿Si los muertos están molestos? ¿Si los vivos no entienden?

*Vocera del Movimiento Ríos Vivos.
@ISAZULETA
www.riosvivoscolombia.or


 

Líderes sociales y comunidad


¿Cuál es la situación actual más allá de estos procesos judiciales? Por un lado, los líderes estamos en alto riesgo, la persecución y amenazas no cesan; el último ataque a nuestra sede nos deja en mayor vulnerabilidad y el Estado no responde: la Policía no va a las veredas porque “están muy lejos” y de pronto hay que caminar. Nos acusan de ser opositores al desarrollo (no vemos desarrollo en el hambre, la violencia y la destrucción generada por este megaproyecto). Es claro que en Colombia están matando a los que denunciamos y proponemos un país distinto; es evidente el exterminio de una forma de pensamiento que tiene opciones de avanzar por ser de grupos sociales, por convocar a vivir de manera solidaria; matar al que convoca busca matar la idea y los líderes sociales somos eso, denuncia, ideas, convocatoria, construcción colectiva, lucha contra la desigualdad y la injusticia.

Comunidad

Por otro lado, EPM miente abierta y descaradamente, incluso por escrito, a las comunidades de Sabanalarga –Antioquia– que, por ejemplo, mueren y están enfermas de Leishmaniasis por cientos, sin que haya un estudio claro que determine la causa de este suceso. Al mismo tiempo tienen que sufrir el hecho de que perdieron sus medios de vida y de subsistencia, porque sus viviendas quedaron debajo del agua, al igual que los muertos. Estas comunidades, que fueron rescatadas por el Personero del municipio y llevadas al parque principal, abandonadas a su suerte, presentaron declaración juramentada sobre el desplazamiento forzado causado por Hidroituango y aún hoy –más de un año después– no tienen respuesta. Buscaron refugio, alimentación y medicinas, hasta hoy no han recibido un grano de arroz, por lo que huyen buscando las áreas del río que aún no han sido inundadas en Liborina, Olaya y Santa Fe de Antioquia, para seguir barequeando y pescando, pero ya llegó la amenaza de desalojo forzoso, de que el alcalde de Liborina enviará el Esmad, como lo hizo con las comunidades de Angelina.

En estas actuaciones de abuso de poder sí parece haber experticia por parte de las instituciones. Las víctimas de Hidrotiuango en Sabanalarga, por ejemplo, reciben la nota de EPM en la que afirma que han sido atendidos, supuestamente recibieron alimentación, refugio, agua… La rabia por las mentiras no puede crecer más. Pero no sólo ocurre en Sabanalarga, también ocurre en Ituango, Toledo, Briceño y demás comunidades de la zona del embalse, zona en riesgo por la inestabilidad creada por EPM, no por la naturaleza. Insisten en este riesgo para que la gente no intente pescar, pero el mismo riesgo lo trasladan a las Juntas de Acción Comunal al contratarlas para que retiren el buchona de agua: no se puede pescar, pero sí trabajar para EPM; no se puede protestar, pero sí pagar a líderes sociales por parte de EPM para “dar información”.

Aguas abajo EPM anuncia que se levantará pronto la alerta roja, que están a punto de cumplir con todo, que cuando eso pase las pocas familias que reciben auxilios dejaran de recibirlos y deberán volver a sus casas y parcelas destruidas por Hidrotiuango y el paso del tiempo; los obligaran a volver como ya lo han hecho con muchas familias, aunque no haya pescado ni forma de barequear ni obtener medios de subsistencia. Los devuelven a la sin salida de la guerra, a entregar a los hijos a los grupos al margen de la ley que pagan más de un millón mensualmente por…

 


 

El riesgo


Pero también son razones para ello, procederes irresponsables como someter a una comunidad de miles de personas a la incertidumbre, angustia y zozobra por tener ante ellos toneladas de agua represada sin ningún control; así como cambiar diseños cuando se les dé la gana porque tienen el poder y punto, por no reconocer y menos respetar los derechos de los pobladores, porque sí, porque son los adalides del falso desarrollo, ese “desarrollo” que les lleva a secar el río y matar a más de cien mil peces porque tenían que llegar a una subasta y mostrar avances de la obra. Por todo esto, Hidrotiuango debe ser desmantelado de manera controlada, pues el riesgo de catástrofe no desaparecerá. Si manipularon y mintieron una vez, y jugaron con nuestras vidas, así lo volverán a hacer cuando lo consideren necesario.

¿Dónde queda lo público?

Nos preguntamos, ¿esas son las actuaciones debidas de una empresa pública? EPM conocía el riesgo para las comunidades y aun así actuó y lo sigue haciendo sin que hasta ahora nadie, excepto el primer juez ambiental que hemos conocido, intente poner las cosas en su orden. Una empresa no es el Estado, a ninguna empresa se le debería permitir que juegue con la vida de los ciudadanos y el futuro de miles de personas, y de un extenso territorio de Colombia.

 


 

Hidroituango debe ser desmantelada


Las razones para tomar tal decisión son muchas, entre ellas: la ausencia de estudios técnicos, sociales y ambientales serios sobre la viabilidad o inviabilidad de la obra. La ocurrencia de hechos graves, como haber sellado los túneles de desviación del segundo río más importante de Colombia sin haber terminado el muro, construyendo un tercer túnel para que dizque “[…] pasara el agua que iba antes por dos”, obra realizada sin los permisos necesarios “porque igual se los darían después” así no tuvieran estudios. Pero también, por las consecuencias que esto tiene sobre la población, sometida a un riesgo altísimo de perecer por inundación o sequía, o perder todo su territorio como consecuencia del acelerado e intencional llenado del embalse, generando con tal proceder un gran riesgo de desestabilización de la zona, como en efecto ocurrió.

Publicado enColombia
De la economía del socialismo a la planificación ecológica

La reflexión sobre un cálculo económico que permita tener en cuenta las restricciones ambientales podría alimentarse ventajosamente de debates ya antiguos sobre la economía del socialismo.

El libro de Eugène Préobrajensky, La nueva economía, va a ser objeto de una nueva edición. La redacción de una nueva introducción a esta obra ha revelado una posible continuidad entre las antiguas teorías del socialismo y la elaboración de un ecosocialismo.

En su libro, publicado en 1926, Preobrazhensky buscó plantear en términos teóricos los principios operativos de una economía socialista. Plantea esta hermosa fórmula: "en el campo de la ciencia, la economía política da paso a la tecnología social, es decir, a la ciencia de la producción socialmente organizada". Preobrazhensky se refiere a los pocos pasajes en los que Engels, en el Anti-Dühring, y Marx, en El Capital, esbozan una organización social en los que "los productores asociados regulan racionalmente sus intercambios con la naturaleza, la controlan conjuntamente en lugar de ser dominados por su potencia ciega y logran estos intercambios gastando el mínimo de fuerza y ​​ en las condiciones más dignas, más en conformidad con su naturaleza humana" 1/ .

Pero en una economía en transición al socialismo, como sobre la que reflexiona Preobrazhensky, todavía se está en el "imperio de la necesidad". Las "leyes de la actividad social" no se suprimen, sino que se transforman en el sentido de un control de la sociedad sobre sus objetivos y prioridades.

Un ejemplo un poco reductor de Preobrazhensky

Sin embargo, el ejemplo concreto que da Preobrazhensky para contrastar el funcionamiento diferente de estas leyes es probablemente un poco limitado. Se inicia a partir de un aumento de la demanda de zapatos de cuero. En el régimen capitalista, explica, el ajuste entre la oferta y la demanda se hace posteriormente, pero afortunadamente, "la desproporción en una dirección u otra es la regla". Por otro lado, en una economía planificada, este aumento de la demanda se registrará "previamente", no a través del mercado, sino gracias a las "columnas de cifras de la contabilidad socialista (...) que se han elevado al conocimiento de los centros planificadores". 

Esta presentación es bastante insuficiente, y se estaría casi tentado de burlarse de tales ilusiones al evocar los puestos vacíos de las tiendas soviéticas. Obviamente, esta sería una lectura anacrónica, bastante estéril e injusta porque el libro de Preobrazhensky es, por otra parte, de gran riqueza.

Aquí es mejor hacer un bosquejo de la discusión a partir de las deficiencias reveladas por esta demostración de Preobrazhensky, aprovechando los debates posteriores sobre el socialismo. La debilidad de su razonamiento radica principalmente en la elección de un bien de consumo. Que su precio pueda fluctuar en el mercado es fundamentalmente un aspecto secundario de la crítica que puede dirigirse al capitalismo. La crítica esencial debe ser más fundamental y estar relacionada con el hecho de que una clase social tiene el privilegio, conferido por la apropiación del excedente, de definir las prioridades sociales. Al optar por invertir en esta o aquella área, los capitalistas deciden sobre la trayectoria de la sociedad y la modelan de acuerdo con sus propios intereses. La otra característica fundamental del capitalismo es, obviamente, transformar a las y los trabajadores en proletarios y someterlos a los deseos de los patrones. Pero, en cualquier caso, es curioso que la prueba de Preobrazhensky se limite al equilibrio entre la oferta y la demanda a corto plazo, mientras que la diferencia real entre capitalismo y socialismo se encuentra potencialmente en su diferente dinámica.

Precio y mercado: ¿qué cálculo económico?

Sin embargo, podemos continuar la reflexión sobre los bienes de consumo. Preobrazhensky plantea una pregunta teórica exigente al preguntarse si los precios y los mercados aún deben existir en una economía socialista plenamente desarrollada. Para él, esta pregunta parece ser equivalente a otra, que consiste en preguntar si la ley del valor continuará prevaleciendo o debería desaparecer.

Esta doble pregunta plantea la cuestión de qué significa exactamente la "ley del valor". La respuesta más básica es que la ley del valor, tal como la entiende Marx, establece que el valor de una mercancía depende de la cantidad de trabajo socialmente necesario para su producción. Por extensión, implica, como corolario, que la acumulación de capital está orientada por la búsqueda de su valorización máxima.

La conclusión lógica es que la ley del valor solo puede decaer "en una atmósfera de abundancia", por usar la expresión de Mandel en su introducción al libro de Preobrazhensky. En la medida en que la elaboración de un modelo de socialismo no puede basarse en la hipótesis de la abundancia, significa que la ley del valor no está abolida, y que la necesidad de un cálculo económico permanece, pero basada en otro modo de definición de las opciones sociales.

Preobrazhensky podría haber citado otro pasaje del Anti-Dühring, donde Engels da algunas indicaciones: "Por supuesto, la sociedad estará obligada a saber incluso cuánto trabajo se necesita para producir cada objeto de uso. Tendrá que elaborar el plan de producción de acuerdo con los medios de producción, de los cuales las fuerzas de trabajo son especialmente parte. Estos son, a fin de cuentas, los efectos útiles de los diversos objetos de uso, medidos ​​ entre sí y en relación con las cantidades de t rabajo necesarias para su producción, que determinarán el plan. La gente resolverá todo muy simplemente sin la intervención del famoso valor" 2/ .

La "ponderación de los efectos útiles" permitirá, por lo tanto, prescindir del “famoso valor", pero seguirá siendo necesario saber "cuánto trabajo es necesario para producir cada objeto de uso". El cálculo económico no desaparece pues, y el "famoso valor" en cuestión aquí se refiere a la forma en que el capitalismo asigna los recursos de acuerdo con sus intereses privados.

Así pues es obligado compartir la posición del economista polaco, Wlodzimierz Brus, quien propuso "rechazar resueltamente" la asimilación entre categorías mercantiles y monetarias y la ley del valor: "cuando el Estado modela, por medio del plan, las proporciones de la producción social y los precios, el hecho de que se manifiesten las categorías monetarias y de mercado ya no puede definirse como un "uso de la ley del valor", particularmente si las relaciones de precios se desvían de las relaciones de valor no como un fenómeno accidental y momentáneo, sino como el efecto de una política consciente" 3/ .

Kantorovich y la maximización del bienestar

Leonid Vitalievich Kantorovich (1912-1986) fue un matemático y economista ruso (el único que recibió el "Premio Nobel" de economía en 1975). Formalizó en términos matemáticos las modalidades de este nuevo cálculo económico: el "programa" de una economía socialista apunta a producir, con los recursos disponibles, la mayor cantidad posible de una variedad de productos de acuerdo con proporciones fijadas directamente por la sociedad y que expresan sus preferencias. El principio de "rentabilidad", y por lo tanto el cálculo económico, no desaparece, pero su papel está subordinado: "en la sociedad socialista, una rentabilidad elevada no debe ser un objetivo en sí mismo (como en el capitalismo) sino un medio de lograr el mejor resultado o el mínimo de gastos, para el conjunto de la sociedad. En consecuencia, las aplicaciones de este principio [la] subordinación a las exigencias de la mejor realización de los objetivos del plan general” 4/ .  

Este proceso de maximización lleva al cálculo de pseudoprecios que Kantorovich llama "valoraciones objetivamente determinadas" que juegan un papel diferente que los precios en el capitalismo. En el capitalismo, la "señal del precio" es un indicador de rentabilidad; en el socialismo es un indicador de utilidad social. La diferencia esencial entre capitalismo y socialismo, por lo tanto, reside en el modo de asignación de recursos, y principalmente en la asignación del excedente. Esta diferencia no se ha entendido, y Kantorovich ha sido presentado erróneamente como una especie de teórico del óptimo soviético, por ejemplo, por Pierre Naville5/ .

No son solo las modalidades de cálculo económico las que cambian, sino su función misma. Bajo el capitalismo, es el requisito de la maximización del beneficio lo que determina hacia qué sectores la economía va a dirigir el esfuerzo de inversión: las prioridades de desarrollo social son limitaciones para el cálculo económico (aunque sigue siendo necesario que las mercancías producidas correspondan a una demanda social). Por el contrario, el socialismo se define como el control ejercido por el conjunto de la sociedad sobre sus propias prioridades, a las que el cálculo económico ahora está subordinado.

En una sociedad racional, la necesidad ya no sería una condición vacía de contenido que garantice la realización del valor: la intensidad de la necesidad define una jerarquía en línea con las prioridades de la sociedad. En el capitalismo, por el contrario, el objetivo es la maximización del beneficio, y la proporción en que se ofrecen los diferentes bienes es un subproducto, y no una restricción, del proceso de maximización.

La democracia social, principio de regulación de la economía socialista.

A pesar de su formalismo, la presentación de Kantorovich tiene la ventaja de resaltar la disociación que presupone el modo de funcionamiento de la economía socialista. Sus objetivos están determinados de alguna manera extraeconómicamente, en oposición a las leyes del mercado capitalista que, al mismo tiempo que aseguran la regulación, modelan sus propios fines en un proceso que no está controlado socialmente.

La posibilidad misma de esta disociación se basa en lo que podría llamarse la hipótesis de la democracia socialista: para funcionar de acuerdo con esta lógica superior, la sociedad debe haber tenido los medios para objetivar sus propias elecciones colectivas a través de un plan aprobado democráticamente, ya que de lo contrario el cálculo económico funcionará en base a datos falsos. Incluso sin mencionar la dictadura burocrática, el fracaso económico de los países de Europa del Este se debe fundamentalmente al hecho de que se suprimieron los mecanismos que permiten al capitalismo funcionar, sin poner en marcha lo que es la condiciones necesaria de existencia del socialismo, es decir, la democracia social6/ .

La razón por la que la economía desempeña un papel desmesurado en el sistema capitalista es porque que no se limita a seleccionar los medios, sino que contribuye centralmente a revelar, seleccionar y calibrar los fines, mientras que el socialismo correspondería a una reducción de la esfera de la economía, rigurosamente limitada a una función de ajuste de los medios a los fines determinados en otros lugares. Preobrazhensky había insistido particularmente en este cambio, cuando explica: "Con la desaparición de la ley del valor en el ámbito de la realidad económica, también desaparece la vieja economía política. Una nueva ciencia ocupa ahora su lugar, la ciencia de pronosticar la necesidad económica en economía organizada, la ciencia de obtener lo que se necesita de la manera más racional. Es una ciencia muy diferente, es la tecnología social, la ciencia de la producción organizada, del trabajo organizado, la ciencia de un sistema de las relaciones de producción en el que las regulaciones de la vida económica se manifiestan bajo nuevas formas, donde ya no hay objetivación de las necesidades humanas, donde el fetichismo de la mercancía desparece con la mercancía” 7/ .

El problema de la eficacia de una economía socialista no es, por lo tanto, técnico-económico, sino eminente y directamente político. Las prioridades que la sociedad se establece a sí misma se determinan de forma extraeconómica y se imponen como objetivos a las leyes de la técnica económica, mientras que, por el contrario, los fines sociales del capitalismo solo aparecen después posteriormente, como un subproducto de las transacciones mercantiles. La democracia es, por lo tanto, la condición misma del funcionamiento de una organización social de este tipo, y esta concepción conduce a plantear de forma diferente la articulación entre plan y mercado.

Por la planificación ecológica

Este enfoque adquiere hoy una legitimidad adicional, cuando se introducen las restricciones ecológicas. Se podrían retomar aquí los términos de la programación lineal para decir que el criterio de maximización del beneficio conduce a valores que no garantizan el cumplimiento de ciertos estándares ecológicos. El capitalismo pretende tenerlos en cuenta formando pseudomercados o modificando las señales de precios.

Los modelos económicos, incluso los modelos "climáticos", razonan en términos de coste-eficacia 8/ . Ellos "estiman los beneficios sociales netos del dinero gastado en la acción climática, y luego comparan estos beneficios con los que la humanidad podría haber obtenido invirtiendo ese dinero en otro instrumento financiero de bajo riesgo, como los bonos del Estado 9/ ". Ese tipo de cálculo lleva a valoraciones como ésta: "La pérdida económica neta de un calentamiento de 3 grados es del orden del 0,25% del ingreso nacional para los Estados Unidos". Es cierto que esta evaluación aberrante se remonta a 1992 10/ , pero su autor, William Nordhaus, nunca cuestionó su deficiente metodología y, sin embargo, recibió el "Premio Nobel" de economía en 2018.

Esta pseudomonetarización del medio ambiente puede modular en el margen el principio de la maximización del beneficio, pero fuera de toda proporción con la escala de las reducciones de emisiones a realizar. Es por eso que Servaas Storm tiene doblemente razón: primero cuando acusa a los economistas de bloquear el progreso en el cambio climático, pero también cuando afirma que el crecimiento verde es una ilusión, en un artículo que es una síntesis notable sobre este tema 11/ .

El propósito de esta revisión rápida ha sido el de mostrar que los debates sobre la planificación socialista, que casi han desaparecido hoy, deben reanudarse, ya que el desafío climático les otorga una nueva relevancia. A nivel teórico, ciertamente muy abstracto, la necesidad de luchar contra el calentamiento global plantea la cuestión de otro cálculo económico susceptible de incorporar correctamente las restricciones ambientales. Puede ser el momento de abrir los viejos dossiers y darse cuenta de que el subdimensionamiento de las políticas actuales reenvía directamente a la negativa ideológica a una planificación que alteraría la lógica del beneficio.  

 

Por Michel Husson

Viento Sur

 

Notas:

1/ Karl Marx, El Capital, Libro, capítulo 48.

2/ Friedrich Engels, Anti-Düring, [1878], Editions sociales, 1963, p. 349 [disponible en https://www.fundacionfedericoengels.net/images/PDF/engels_antiduhring_interior.pdf ]

3/ W?odzimierz Brus, Problèmes généraux du fonctionnement de l’économie socialiste , 1968 [1964]; The Market in a Socialist Economy , 1972. Citado por Catherine Samary, Plan, marché et démocratie. L’expérience des pays dits socialistes , IIRF, Cahiers d’études et de recherche n°7/8, 1988.

4/ Leonid Kantorovitch, Calcul économique et utilisation des ressources , Dunod, 1963, p.20.

5/ Pierre Naville, “Kantorovitch et le retour à Pareto”, en Le nouveau Léviathan, tome 3 , 1970.

6/ Catherine Samary, Plan, marché et démocratie. L’expérience des pays dits socialistes , Cahiers d’études et de recherche, IIRF, 1988. De forma menos teórica, Francis Spufford describe dans Red Plenty (Faber & Faber, 2010) como las estructuras burocráticas impidieron que las construcciones teóricas de Kantorovitch – uno de los personajes de esa novela – se hiciesen reales.

7/ Eugène Préobrajensky, La nouvelle économique , EDI, 1966, p.98 [La nueva economía, Ediciones Ariel, 1970, disponible en https://elsudamericano.wordpress.com/2017/09/18/la-nueva-economia-por-eugeny-preobrazhenski/ ].

8/ Alain Grandjean, Gaël Giraud, “ Comparaison des modèles météorologiques, climatiques et économiques : quelles capacités, quelles limites, quels usages ?”, mayo 2017.

9/ Servaas Storm, “ Are Economists Blocking Progress on Climate Change ?”, INET, June 24, 2019.

10/ William D. Nordhaus, “ An optimal transition path for controlling greenhouses gases ”, Science , 20 november 1992.

11/ Enno Schröder & Servaas Storm, “ Why “Green Growth” Is an Illusion ”, INET, Dec 5, 2018. resumen de: “ Economic Growth and Carbon Emissions: The Road to ‘Hothouse Earth’ is Paved with Good Intentions ”, Science and Engineering Ethics n°23, 2017.

Texto original en francés: http://alencontre.org/ecologie/de-leconomie-du-socialisme-a-la-planification-ecologique.html

Traducción: viento sur

Publicado enEconomía
Marcha-carnaval, San Martín-Cesar

Una de las promesas de campaña del hoy presidente de Colombia, Iván Duque, fue que bajo ninguna circunstancia iba a permitir la explotación petrolera vía fracking. Es claro que todos los políticos realizan propuestas que jamás cumplirán, pero tener un giro de 180 grados en uno de los temas más polémicos y peligrosos en el mundo, demuestra la poca independencia que tiene el jefe de Estado para tomar sus propias decisiones.

Iván Duque tiene la presidencia hipotecada.

En efecto, el entonces candidato llegó a afirmar que en Colombia existe la “superposición de ecosistemas diversos y complejos, acuíferos subterráneos de enorme riqueza y unos riesgos de mayor sismicidad por los tipos de suelos que tenemos, por eso he dicho: en Colombia no se hará fracking” (https://www.wradio.com.co/noticias/actualidad/en-colombia-no-se-hara-fracking-la-promesa-de-ivan-duque-en-campana-presidencial/20190215/nota/3864510.aspx). Esta frase se la han recordado al hoy presidente quien parece haber olvidado, de repente, todas las nefastas consecuencias de esta técnica y la riqueza de las aguas subterráneas en el país. El hecho de permitir que una comisión de expertos analice la “viabilidad” de la fracturación hidráulica es un claro indicio de su deseo por continuar por esta vía de explotación. Sin embargo, el camino para aceptar definitivamente el fracking en Colombia no será nada fácil.

Veamos por qué:

En primera instancia, multitudinarias marchas en por lo menos 70 municipios del país, se llevaron a cabo en contra de la decisión del gobierno de dar vía libre a esta técnica de explotación. La Marcha-carnaval por el agua, contra el fracking y la minería contaminante, logró reunir a miles de personas que se concentraron en las principales plazas del país para exigirle al presidente Duque que cumpla su palabra de prohibir el fracking (https://sostenibilidad.semana.com/medio-ambiente/galeria/asi-fue-la-marcha-carnaval-contra-el-fracking-y-la-mineria-contaminante/44504). A pesar de que parezca un acto simbólico, la marcha-carnaval fue una manifestación política que demuestra la transformación social que se está generando, pues los líderes de la marcha fueron estudiantes de colegios y universidades que tienen una perspectiva muy distinta con respecto a la protección del medio ambiente y los recursos naturales. No sólo fue una marcha más en el país, sino una concentración con fines políticos de llevar la cuestión del fracking a la agenda de lo público y generar un debate de altura frente a los daños que trae consigo esta técnica.

 Sumado a la toma de conciencia política, la implementación del fracking tiene además una traba de un orden jurídico. En efecto, el Consejo de Estado suspendió las normas que regulan la explotación de yacimientos no convencionales (Decreto 3004 del 26 de diciembre de 2013 y Resolución 90341 del 27 de marzo de 2014), al considerar que no existen elementos que prueben su utilización segura. En una reciente decisión, el alto tribunal pidió a la Universidad Nacional conformar una comisión que entregue un concepto para tomar un fallo de fondo sobre la suspensión definitiva de la reglamentación o permitir su uso controlado. Este grupo que es diferente a la Comisión de expertos convocada por el gobierno, deberá emitir un concepto en el inicio del segundo semestre de 2019 (https://www.elheraldo.co/economia/el-largo-camino-que-le-queda-la-entrada-del-fracking-en-colombia-644180). Por esa razón, miembros de la comunidad académica, enviaron una carta a la rectora de la Universidad Nacional, Dolly Montoya, solicitando más tiempo para el análisis de las implicaciones del fracking, pues debe tenerse en cuenta en su dimensión integral que incluya no sólo variables biofísicas sino también elementos socioeconómicos, ambientales y culturales.  

 Desde esta perspectiva, la comisión de la Universidad Nacional tendrá un importante papel para defender al país de la fracturación hidráulica, pues si el Consejo de Estado emite un fallo de fondo sobre su decisión, es posible que el fracking quede prohibido definitivamente. Sin embargo, conociendo la argucia del presidente y de sus poderosos jefes, la batalla económica y legal continuará. De hecho, para la ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, si el país comienza a explotar los yacimientos no convencionales, la autonomía energética se podría triplicar y las reservas de petróleo y gas serían de 24 años y 30 a 50 años, respectivamente (https://conexioncapital.co/habra-fracking-en-colombia/). Desde el ámbito económico, según la ministra, los beneficios serían considerables pues el país podría obtener 14 billones de pesos adicionales por año. Su postura, es respaldada por el economista Juan Pablo Ruíz, para quien el hecho de negar la fractura hidráulica, podría traer graves consecuencias en temas de abastecimiento energético en Colombia (https://es.panampost.com/felipe-fernandez/2019/06/28/fracking-colombia/). Según esta visión, si el gobierno cede ante la presión de los grupos ambientalistas, en unos años el país podría tener una crisis energética considerable y necesitaría importar petróleo y gas, algo impensado para un territorio con grandes reservas de hidrocarburos.

 Siguiendo esta misma línea, la ministra asegura que los ingresos vía recaudo tributario estarían en el orden de los 230 billones de pesos, además de 90 billones en regalías, en total 320 billones, lo que representa un 35% del PIB en Colombia (https://www.elheraldo.co/economia/el-largo-camino-que-le-queda-la-entrada-del-fracking-en-colombia-644180). Esa es la razón por la cual la ministra Suárez insiste en permitir los pilotos en la cuenca del Valle Medio del Magdalena, en Cesar, La Guajira, Antioquia y Santander. En caso de demostrar que el fracking puede llevarse a cabo de “manera responsable”, se estaría dando un paso en su aceptación. No obstante, por cuenta del fallo emitido por el Consejo de Estado, los pilotos se encuentran suspendidos y la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (Anla), tampoco puede aprobar conceptos favorables para la fracturación hidráulica. De acuerdo con los defensores del fracking, la técnica ha evolucionado de manera permanente por lo que los primeros daños causados en el ambiente han sido controlados y corregidos, entonces por este motivo, en países como Estados Unidos, Canadá, Inglaterra y Argentina, esta forma de explotación ha sido aceptada.

 En contraste con la postura del gobierno y los economistas de ultraderecha, los cuestionamientos a la fracturación hidráulica se concentran en tres aspectos. Por una parte, los niveles de sismicidad que puede generar la actividad, los cuales justamente fueron denunciados por Iván Duque –candidato. En este orden de ideas, se ha logrado relacionar la entrada de tubería y químicos a presión con sismos de diferentes grados. La segunda dimensión tiene que ver con el uso y disposición final de la industria, pues para generar la fractura de las rocas se utilizan grandes cantidades de agua mezcladas con una serie de químicos que, al volver a la superficie, contienen altos índices de contaminación. Además, existe el riesgo permanente de que las tuberías se rompan y contaminen los acuíferos (otra de las grandes preocupaciones de Iván Duque-candidato). Finalmente, algunos estudios han dado cuenta de las afectaciones en la salud de las poblaciones que han estado expuestas a esta técnica. No sólo con agua contaminada que se enciende en fuego al contacto con gas (https://www.youtube.com/watch?v=1DhF9xPZfYo), sino además por las emisiones que contaminan el aire.  

De hecho, las razones otorgadas por el Consejo de Estado para suspender provisionalmente la reglamentación de los yacimientos no convencionales estuvieron relacionadas con el aumento de la sismicidad, la contaminación hídrica y la afectación de la salud, aún más tomando en cuenta que el fracturamiento se desarrolla en zonas protegidas y ecosistemas estratégicos como los páramos (https://www.elheraldo.co/economia/el-largo-camino-que-le-queda-la-entrada-del-fracking-en-colombia-644180) (nuevamente una de las hipócritas preocupaciones de Iván Duque-candidato).

Por si fuera poco, la Contraloría General de la Nación, publicó un estudio sobre los riesgos y afectaciones ambientales de la utilización del fracking en el país. Sin embargo, en una acción que podría juzgarse digna de Poncio Pilatos, el contralor, Carlos Felipe Córdoba, dijo que el órgano de control no se opone si se hace de manera responsable (https://www.dinero.com/pais/articulo/en-que-quedo-el-fracking-luego-de-la-audiencia-del-consejo-de-estado/273006). De esta manera, diversos organismos dentro del Estado colombiano se han mostrado desconfiados frente al uso de fracking como mecanismo de explotación de hidrocarburos. Pero debe tomarse en cuenta que los socios del presidente harán hasta lo imposible por lograr la aceptación de la técnica.

 Por esa razón, la batalla contra el fracking en Colombia será larga y complicada, pues diversos sectores harán presión para que se logre la aceptación definitiva de esta técnica que pone en riesgo la salud humana y la calidad del medio ambiente. Otro de los elementos que debe considerarse es el aumento de la brecha social históricamente generada en los municipios petroleros. En efecto, la gran paradoja es que en estos territorios existe grandes recursos producto de las regalías, pero poca inversión social, lo que profundiza los niveles de desigualdad. De esa manera, de acuerdo con Leonardo Donado Garzón, uno de los miembros de la Comisión de expertos, “el gobierno debe dar garantías de protección al ambiente y ofrecerles a los municipios acueductos y agua potable, plantas de tratamiento de aguas residuales, entre otros proyectos” (https://www.vanguardia.com/economia/local/brecha-social-clave-para-aprobacion-de-fracking-en-santander-AF1135662).

Así las cosas, la explotación de yacimientos no convencionales sólo traería ventajas a los grandes grupos económicos, o lo que es lo mismo, a los socios del presidente Iván Duque. Es importante entonces que las acciones públicas sigan siendo parte de la estrategia de los sectores que se oponen a la explotación de los recursos naturales.

El concepto técnico de los expertos de la Universidad Nacional marcará un antes y un después en la historia ambiental del país. De las recomendaciones que este grupo le haga al Consejo de Estado dependerá la decisión de suspender definitivamente la reglamentación del fracking en el país. Por ese motivo, estos meses son determinantes para conocer si el gobierno de Iván Duque tendrá vía libre para envenenar el medio ambiente de un país que todavía padece las secuelas de la contaminación, de los errores técnicos en el transporte de petróleo y en el ejercicio desaforado de la explotación minera. Los políticos no dimensionan el daño que sus decisiones han traído al país, pues en busca del “equilibrio en la balanza de pagos” y otro tipo de conceptos falaces, miles de personas han estado expuestas a graves afectaciones sociales, culturales y económicas.

Con todo, la batalla por el fracking no ha terminado y las manifestaciones continuarán hasta que el presidente traiga a su memoria aquellas frases que pronunció en su campaña, cuando no le debía la presidencia a nadie.  

 

LA LUCHA CONTINÚA: NO AL FRACKING EN COLOMBIA

Publicado enColombia
Página 1 de 55