Norcorea dijo que probó una bomba de hidrógeno

El supuesto logro sería un paso importante hacia la colocación de minibombas H en misiles de largo alcance. Expertos de Estados Unidos sostuvieron que el test nuclear no fue el éxito que el régimen se adjudicó.


Corea del Norte se enfrentó a la ira del mundo exterior, y el aparente júbilo de su propia población, después de que el régimen proclamó que había probado con éxito su primera minibomba de hidrógeno.

Los 15 miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, incluida China, su poderoso vecino y único aliado potencial de la ONU, condenaron enérgicamente el ensayo nuclear al que llamaron "una clara amenaza a la paz y la seguridad internacionales", y prometieron proseguir con nuevas sanciones contra el régimen de Kim Jong-un.

Mientras tanto, la Casa Blanca respaldó un creciente consenso entre los expertos de que la prueba nuclear subterránea –detectada ayer a la mañana temprano y al principio se pensó que había sido un terremoto– no llegó a ser el logro que se adjudica el régimen. Se dijo que los primeros análisis de la actividad subterránea en Corea del Norte "no eran coherentes" con la afirmación de ese país de haber llevado a cabo una exitosa prueba de la bomba de hidrógeno. La agencia de espionaje de Corea del Sur dijo que el rendimiento explosivo estimado a partir de la explosión fue mucho menor que el de una detonación de bomba H (ver recuadro).

La última explosión, la cuarta prueba nuclear del país, aparentemente no es más potente que su prueba anterior de hace casi dos años. Los informes iniciales registraron un terremoto cerca de la zona de prueba de magnitud 4.9 a 5.1 –casi lo mismo que en febrero de 2013–. Pyongyang explotó dispositivos de plutonio en las tres pruebas anteriores, siendo la primera en octubre de 2006.

El supuesto logro sería un paso importante hacia la colocación deminibombas de hidrógeno en misiles de largo alcance que Corea del Norte también está desarrollando, poniendo a varios países dentro del alcance de un ataque nuclear –incluso partes de Estados Unidos–.

"Que el mundo admire el fuerte estado autosuficiente con armas nucleares", declaró Kim en una nota escrita a mano y emitida por televisión. Una gran multitud de norcoreanos celebraron frente a la estación principal de trenes en la capital, Pyongyang, cuando el anuncio fue leído en una pantalla de video.

El anuncio llegó mientras Kim se preparaba para festejar lo que se cree que es su cumpleaños 32 el viernes. Corea del Norte no suele hacer un show de su cumpleaños por temor a llamar la atención sobre su falta de experiencia desde que sucedió a su difunto padre Kim Jong-il en 2011. Sin embargo, llevó a cabo su prueba anterior tres días antes del 72 aniversario del nacimiento de Kim Jong-il en 1941.

Kim, que se había jactado de la bomba de hidrógeno de Corea del Norte durante una gira de inspección el mes pasado, evidentemente quería adjudicarse el éxito para impresionar a los enemigos cercanos y lejanos a la creciente amenaza planteada por su régimen.

La Agencia de Noticias de Corea Central (KCNA) de Pyongyang dijo que el Norte "se vio obligado a desarrollar su arsenal nuclear" para la defensa contra "la creciente amenaza nuclear y el chantaje de las fuerzas hostiles dirigidas por Estados Unidos" pero que Corea del Norte no iba a atacar primero. Tampoco, dijo KCNA, el Norte iba a "transferir la tecnología" – una referencia obvia a las acusaciones de que ese país ha intercambiado información y materia nuclear con Irán–. Aunque hubo un escepticismo generalizado sobre la reclamación de Corea del Norte de que era una bomba de hidrógeno, algunos conjeturaron que los científicos e ingenieros norcoreanos habían realizado mejoras significativas en los dispositivos más nuevos. "Ellos están tratando de mejorar su capacidad", dijo Choi Jin-wook, presidente del Instituto Coreano de Unificación Nacional en Seúl.

El dispositivo parece "muy poco probable que haya sido una bomba de hidrógeno," pudo haber sido "un arma de fisión impulsado, lo que indicaría las capacidades de armas en desarrollo de Corea del Norte", dijo Alison Evans de consultores de inteligencia IHS Riesgo País.

La nueva prueba plantea un gran desafío a las grandes potencias que han luchado durante años para encontrar formas efectivas de "castigar" un régimen que parece indiferente a las sanciones anteriores de la ONU y descuidado de su impacto sobre su propia población. El presidente de Corea del Sur, Park Geun-hye, prometió "castigo" con la cooperación internacional. China puede tener más influencia en frenar las ambiciones nucleares de Corea del Norte. Previamente se ha relajado en hacer cumplir las sanciones y se cree que ayudó al Norte, ya sea oficialmente o a través de los empresarios privados a lo largo de la frontera.

Choi dijo que "lo más doloroso para Corea del Norte" sería que China, el "centro de las materias primas de Corea del Norte", congelara su acceso a la banca. También tiene control sobre la mayor parte del acceso del país a los suministros de petróleo.

 

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.

Publicado enInternacional
Proyecto Átomo: guerras nucleares tácticas de EU contra Rusia y China

El muy influyente think tank Centro Estratégico de Estudios Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), publica sin desparpajo su Proyecto Átomo: definiendo la estrategia nuclear de EU y la postura para 2025-2050, que considera la utilización y facilitación (sic) del arsenal nuclear de Estados Unidos en una guerra contra Rusia (sic) y/o China ( http://goo.gl/MFc4T7 ).

 

Las más avanzadas armas nucleares tácticas en todos los peldaños de la escalera nuclear permitirán que Estados Unidos pueda lanzar pequeñas (sic) guerras nucleares sin temor a ser disuadido por la preocupación de un apocalipsis atómico.


Acepta que mediante un conjunto robusto de opciones de discriminada (sic) repuesta nuclear, los conflictos nucleares de pequeña (sic) escala causarán decenas y quizá centenas de millones (¡supersic!) de víctimas aun si se asume que no escalarán a una guerra nuclear global (sic).
Desde el año pasado, Obama, incongruente premio Nobel de la Paz, anunció planes para incrementar, por un billón de dólares durante tres décadas la calidad de la capacidad nuclear de Estados Unidos.


El alarmante Proyecto Átomo ( https://goo.gl/od5Df3 ) es encabezado por Clark Murdock (CA) –quien ha tenido relevantes puestos en la CIA, el Pentágono, la fuerza aérea y el Colegio de Guerra Nacional– y gozó de la notable colaboración de los importantes paneles Centro por la Nueva Seguridad Estadunidense (CNAS, por sus siglas en inglés) y la Institución Nacional de Políticas Públicas (NIPP, por sus siglas en inglés), lo cual le confiere un amplio apoyo orgánico.


A juicio de Clark Murdock, el Pentágono necesita adoptar una estrategia nuclear diseñada para las realidades del siglo XXI, basada en nuevas generaciones de ojivas tácticas y sistemas de lanzamiento, por lo que Estados Unidos necesita desarrollar y desplegar más armas nucleares utilizables que contemplen reducido (¡supersic!) daño colateral, una radiactividad mejorada, penetración terrestre, pulso electromagnético, como avances tecnológicos, con el fin de contrarrestar la erosión de la superioridad tecnológica estadunidense debido al crecimiento de los arsenales nucleares de China y Rusia.


Se trata de la teoría de la respuesta mesurada (¡supersic!) mediante fuerzas de golpe nuclear altamente móviles comprometidas en operaciones nucleares controladas (sic), lanzando ojivas de efectos especiales precisos y de bajo rendimiento contra los objetivos enemigos sin desembocar en una guerra nuclear plena.
¿Existirá todavía una guerra nuclear limitada al estilo de la que libró Estados Unidos en Hiroshima y Nagasaki?


¿Quién va a modular los gradientes de lanzamientos de bombas nucleares, entre ojivas tácticas y/o estratégicas?


Clark Murdock se basa en dos premisas interrelacionadas: 1) la dinámica del ambiente de seguridad de 2025 a 2050 causará mayor proliferación nuclear –quizá no las 18 potencias nucleares contempladas, pero mucho más de las entre nueve y 11 potencias nucleares previstas para 2030– (nota: por lo pronto ya existen nueve: los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (sic) de la ONU y otros cuatro clandestinos (Israel, Norcorea, India y Pakistán); y 2) la credibilidad de la disuasión extendida de Estados Unidos declinará en forma significativa entre 2025 y 2050, en parte debido al fracaso en prevenir una mayor proliferación nuclear.
Lo más espeluznante es la ilusión de una nueva Línea Maginot en el ámbito del pérfido átomo: fantasear sobre la protección de Estados Unidos –extensiva a Norteámerica: proyecto irredentista del que forma parte el México neoliberal itamita– en sus guerras nucleares controladas allende sus fronteras. ¡Demencial!
Al unísono del alucinante Proyecto Átomo, a pocos días de las trascendentales cumbres del Grupo de Shanghai y los BRICS en Ufa (Rusia) y en medio de dos relevantes aciertos diplomáticos de Estados Unidos –uno con Cuba y otro a punto de ser rubricado con Irán–, el Pentágono publicó su documento Estrategia militar nacional de EU para 2015 ( https://goo.gl/gfmS6f ), con prólogo del saliente general Martin Dempsey, jefe de las fuerzas militares conjuntas, que ha disgustado en forma notable a China ( http://goo.gl/9dQAqh ).


Diagnostica que hoy el ambiente de seguridad global es el más impredecible (¡supersic!) que he visto en 40 años de servicio, cuando el desorden global se ha incrementado en forma significativa mientras que parte de nuestra ventaja militar comparativa ha empezado a erosionarse y ahora enfrentamos desafíos simultáneos y múltiples a la seguridad de actores estatales tradicionales y de redes trans­regionales de grupos subestatales (sic) que toman ventaja del rápido cambio tecnológico.


Resaltan dos de sus guías: 1) mantener una gruesa paridad con Rusia; y 2) mantener una superioridad nuclear sobre China. ¡Muy interesante!
El general Dempsey emprende un doble juego con China y pasa del garrote –fustiga su postura en el Mar del Sur de China que es inconsistente con las leyes internacionales– a la zanahoria: apoyamos el ascenso de China y estimulamos que se convierta en socio (¡supersic!) para una mayor seguridad internacional. Persiste la obsesión de un G-2 de Estados Unidos con China, que volverá a plantear Obama cuando reciba al mandarín Xi en la Casa Blanca en septiembre.
Sobre los elusivos yihadistas, el Pentágono comenta que Estados Unidos y sus aliados deberán estar preparados para una guerra larga (sic) e incierta en todo (¡supersic!) el mundo.


Tres palabras claves se subsumen en tres letras D: disuadir, denegar y derrotar.


Los países con potencial enemigo son Rusia, Irán, Norcorea y China, quienes no (sic) buscan un conflicto militar directo con Estados Unidos o sus aliados, pero cada uno de ellos implica preocupaciones serias de seguridad.


En paralelo a los desafíos estatales, las organizaciones extremistas violentas (VEOS, por sus siglas en inglés) –encabezadas por Al Qaeda y los yihadistas– trabajan para socavar la seguridad transregional, especialmente en Medio Oriente y África del norte.


Sentencia que Estados Unidos es el país más poderoso del mundo, que goza ventajas únicas en tecnología, energía, alianzas y asociaciones, y demografía (nota: el factor mexicano/latino).


No obstante, tales ventajas son desafiadas mediante la proliferación de misiles balísticos, tecnologías de golpe preciso, sistemas automáticos, capacidades cibernéticas y en el espacio, y armas de destrucción masiva.


Dedica gran parte a los conflictos híbridos en boga ( http://goo.gl/2d1f1m ), que representan la continuidad entre los conflictos estatales y los no estatales.
Del documento de hace cuatro años al presente, la estrategia del Pentágono cambia radicalmente cuando Rusia –que prácticamente no fue citada en 2011– ahora se lleva el centro de atención y es denostada por no respetar la soberanía de sus vecinos y estar dispuesta a usar la fuerza para conseguir sus objetivos.
¡No se mordió la lengua el general Dempsey cuando el Pentágono libra varias guerras y detenta más de 700 bases militares en el mundo que tienen cercadas a Rusia y a China!


De cualquier forma, el documento del Pentágono es menos aterrador que el de las guerra nucleares tácticas contra Rusia y China que abogan los pugnaces civiles del CSIS.


alfredojalife.com
Twitter: @AlfredoJalifeR_
Facebook: AlfredoJalife
Vk: id254048037

Publicado enEconomía
50 razones para temernos lo peor de Fukushima

Parte I

 

En Fukushima han desaparecido los núcleos derretidos pero las emisiones radioactivas siguen secretamente supurando.

 

La dura censura dictatorial de Japón ha ido acompañada de un apagón –exitoso- en los medios corporativos globales a fin de que Fukushima permanezca lejos de la mirada pública.

 

Pero todo eso no mantiene la radiación real alejada de nuestro ecosistema, nuestros mercados... o nuestros cuerpos.

 

Las especulaciones acerca del impacto final van desde lo totalmente inofensivo a lo intensamente apocalíptico.

 

Pero la realidad básica es muy simple: a lo largo de siete décadas, las fábricas de bombas del gobierno [EEUU] y los reactores de propiedad privada han estado arrojando a la biosfera cantidades masivas de radiación.

 

Se desconocen fundamentalmente los impactos de estas emisiones en la salud ecológica y humana porque la industria nuclear se ha negado rotundamente a estudiarlos.

 

En efecto, la presunción oficial ha sido siempre mostrar que las pruebas de los daños causados por las bombas nucleares y los reactores comerciales es un asunto de las víctimas y no de quienes los perpetran. Y que, en cualquier caso, la industria saldrá prácticamente sin perjuicio alguno.

 

Esa mentalidad de "no ver el mal y no pagar el daño" data de los bombardeos de Hiroshima hasta llegar a Fukushima y al próximo desastre... que podría estar sucediendo mientras leen estas líneas.

 

Aquí van 50 razones preliminares de por qué ese legado radioactivo exige que nos preparemos para lo peor respecto a nuestros océanos, nuestro planeta, nuestra economía y... nosotros mismos.

 

  1. En Hiroshima y Nagasaki (1945), el ejército estadounidense negó inicialmente que se hubiera producido lluvia radioactiva u otro tipo de daño. A pesar de carecer de datos significativos, las víctimas (incluyendo un grupo estadounidense de prisioneros de guerra) y quienes las apoyaban fueron oficialmente "desacreditadas" y despreciadas.
  2. Asimismo, cuando los ganadores del Nobel Linus Pauling y André Sajarov advirtieron acertadamente sobre el enorme número de víctimas en todo el mundo a causa de las pruebas con bombas nucleares, se les despachó con oficial desprecio... hasta que ganaron en el tribunal de la opinión pública.
  3. Durante y después de las pruebas con bombas nucleares (1946-1963), a las personas que vivían al alcance de los vientos en el Pacífico Sur y en el oeste de EEUU, además de los miles de "veteranos atómicos" de EEUU, se les dijo que sus problemas de salud provocados por la radiación eran imaginarios... hasta que resultaron completamente irrefutables.
  4. Cuando la doctora británica Alice Stewart demostró (1956) que incluso dosis diminutas de rayos X en mujeres embarazadas podrían duplicar las tasas de leucemia infantil, desde el establishment médico y el nuclear estuvieron atacándola durante treinta años, para lo cual dispusieron de amplia financiación.
  5. Pero se demostró que los hallazgos de Stewart eran trágicamente exactos y eso ayudó a alcanzar un consenso en física sanitaria médica de que no hay "dosis segura" respecto a la radiación... y que las mujeres embarazadas no deberán ser expuestas a rayos X ni a una radiación equivalente.
  6. En nuestra ecosfera hay inyectados más de 400 reactores nucleares comerciales sin haber contado con datos significativos que midan su potencial impacto en la salud y en el medio ambiente, y sin establecer ni mantener una base sistemática de datos globales.
  7. Fue a partir los incorrectos estudios de la Bomba-A , iniciados cinco años después de Hiroshima, cuando se conjuraron los niveles de "dosis aceptables" para los reactores comerciales, y en Fukushima, y en más lugares, se ha sido todo lo laxo que se ha podido a fin de salvaguardar el dinero de la industria.
  8. La lluvia radioactiva de la bomba/reactor esparce emisores de partículas beta y alpha que se introducen en el cuerpo y causan daños a largo plazo, que a menudo los patrocinadores de esa industria equiparan erróneamente con las dosis externas menos letales de rayos X/gamma por volar en un avión o vivir en Denver.
  9. Al negarse a evaluar las consecuencias a largo plazo de las emisiones, la industria está ocultando sistemáticamente los impactos sobre la salud de los accidentes de Three Mile Island, Chernobil, Fukushima, etc., obligando a las víctimas a depender de aislados estudios independientes que automáticamente se consideran "desacreditados".
  10. A nivel amplio, se han sufrido daños en la salud a causa del radio presente en la pintura que hace brillar el dial de los despertadores, por la producción de bombas, por el enriquecimiento/fresado/minería del uranio, por la gestión de los deshechos radioactivos y por otros trabajos radioactivos, a pesar de las décadas de implacable negativa de la industria.
  11. Cuando el Dr. Ernest Sternglass, que había trabajado con Albert Einstein, advirtió que las emisiones del reactor estaban dañando a la gente , miles de copias de su Low-Level Radiation (1971) desaparecieron misteriosamente de su almacén principal.
  12. Cuando el Director Médico de la Comisión para la Energía Atómica (CEA), el Dr. John Gofman, instó a reducir en un 90% los niveles de la dosis del reactor, fue expulsado de la CEA y atacado públicamente, a pesar de su estatus de fundador de la industria.
  13. Miembro del Manhattan Project, y médico responsable de la investigación pionera del colesterol LDL, Gofman llamó más tarde instrumento de "asesinato masivo premeditado" a la industria de los reactores nucleares.
  14. Los controles de chimeneas y otros dispositivos de supervisión fallaron en la central nuclear de Three Mile Island –TMI- (1979), lo que impidió saber cuánta radiación escapó, dónde fue a parar y a quién y cómo impactó.
  15. Sin embargo, a las 2.400 víctimas y a sus familias de lo que el viento arrastró desde TMI, una juez federal les negó un juicio con jurado para una acción popular, diciendo que no habían recibido "suficiente radiación" como para sufrir daños, aunque ella no podía decir ni cuánto fue ni dónde llegó.
  16. Durante la fusión de TMI, la propaganda de la industria equiparó la lluvia radioactiva de la acción del viento con la radiación de una única radiografía de tórax, ignorando el hecho de que esas dosis pueden duplicar las tasas de leucemia entre los niños nacidos de madres irradiadas de forma involuntaria.
  17. El Dr. Stephen Wing, Jane Lee, Mary Osbourne, la hermana Rosalie Bertell, el Dr. Sternglass, Jay Gould, Joe Magano y otros, junto con cientos de testimonios informales, confirmaron los extendidos daños y muertes causados por los vientos que llegaban desde TMI.
  18. El Departamento de Agricultura de Pensilvania y la Baltimore News-American confirmaron los daños radioactivos causados en granjas y animales por las partículas radiactivas llevadas por el viento que llegaba desde TMI.
  19. El propietario de la central de TMI pagó discretamente al menos 15 millones de dólares en daños a cambio del secreto del sumario de las familias afectadas, incluyendo al menos un caso que afectaba a un niño nacido con síndrome de Down.
  20. La explosión de Chernobyl fue de conocimiento público sólo cuando las emisiones masivas llegaron hasta un reactor sueco situado a cientos de kilómetros, lo que significa que –al igual que en TMI y en Fukushima- nadie sabe con precisión cuánta radiación escapó ni hasta dónde llegó.
  21. La continua lluvia radioactiva de Fukushima supera ya en gran medida la de Chernobyl, que a su vez fue mayor que la de Three Mile Island.
  22. Poco después de que explotara Chernobyl (1986), el Dr. Gofman predijo que su radiación mataría al menos a 400.000 personas por todo el mundo.
  23. Tres científicos rusos que recopilaron más de 5.000 estudios, llegaron en 2005 a la conclusión de que Chernobyl había matado ya a casi un millón de personas por todo el planeta.
  24. Los niños nacidos en las zonas de Ucrania y Bielorusia donde llegaron los vientos siguen sufriendo una cifra masiva de mutaciones y enfermedades, como han confirmado un amplio grupo de organizaciones gubernamentales, científicas y humanitarias.
  25. Las estimaciones de muertos a la baja proceden de la Organización Mundial de la Salud, cuyas cifras son supervisados por la Agencia Internacional de la Energía Atómica, una organización de las Naciones Unidas constituida para promover la industria nuclear.
  26. Después de 28 años, la industria de los reactores no ha conseguido aún instalar un sarcófago definitivo sobre la Unidad 4 de Chernobyl, la que explotó, aunque se han invertido ya miles de millones de dólares.
  27. Cuando las Unidades 1-4 de Fukushima empezaron a explotar, el Presidente Obama nos aseguró que la lluvia radioactiva no iba a llegar hasta aquí ni iba a dañar a nadie, a pesar de no tener prueba alguna para hacer esa aseveración.
  28. Desde que el Presidente Obama afirmó lo anterior, EEUU no ha establecido ningún sistema integrado para controlar la lluvia radioactiva de Fukushima, ni una base de datos epidemiológicos para controlar sus impactos sobre la salud... pero sí dejó de registrar los niveles de radiación en el marisco del Pacífico.
  29. Enseguida aparecieron informes sobre anormalidades de tiroides entre los niños de Fukushima, mientras, en Norteamérica, los patrocinadores de la industria nuclear dijeron de nuevo que no se había emitido "suficiente radiación" aunque no tenían ni idea de las cantidades en cuestión.
  30. La industria y la Marina están negando los devastadores impactos sobre la salud de los que informaron los marineros estacionados a bordo del portaviones USS Ronald Reagan, que se encontraba cerca de Fukushima, diciendo que las dosis de radiación eran demasiado pequeñas para causar daños aunque no tienen ni idea del nivel que alcanzaron.
  31. Aunque se produjo una tormenta de nieve en alta mar cuando se derritió Fukushima, los marineros informaron de una nube caliente que pasó sobre el Reagan que arrastraba un "sabor metálico" como el que describieron las víctimas de TMI y los pilotos que arrojaron la bomba sobre Hiroshima.
  32. Aunque se niega que los marineros del Reagan se vieran expuestos a una radiación suficiente como para causarles daños, Japón (al igual que Corea y Guam) negó el acceso del barco al puerto porque era demasiado radioactivo (ahora se halla atracado en San Diego).
  33. A los marineros del Reagan se les impide demandar a la Marina, pero han presentado una acción popular colectiva contra la Tokyo Electric Power (TEPCO), lo cual ha hecho que se unan los propietarios de TMI, a los de las fábricas de bombas, las minas de uranio, etc., para negar cualquier responsabilidad.
  34. Un informe de las "lecciones aprendidas" por el ejército de EEUU de la campaña de limpieza de la Operación Tomodachi de Fukushima señala que "la descontaminación de los aviones y del personal sin que la población se alarme supone nuevos retos".
  35. El informe cuestionaba la limpieza porque "no se han llevado a cabo auténticas operaciones de descontaminación", arriesgando por tanto "la potencial extensión de la contaminación radiológica entre el personal militar y la población local".
  36. Sin embargo, se informaba de que "el uso de cinta adhesiva y toallitas para bebés fue eficaz para la eliminación de partículas radioactivas durante la limpieza".
  37. Confabulado con el crimen organizado, TEPCO está llevando a cabo sus propias actividades de limpieza reclutando a personas sin techo y a personas mayores para trabajos "calientes" en el lugar, manteniendo las características de esas labores y la naturaleza de las exposiciones como secreto de estado
  38. Al menos 300 toneladas de agua radioactiva continúan vertiéndose cada día en el océano en Fukushima, de acuerdo con las estimaciones oficiales hechas antes de que esos datos se convirtieran en secreto de estado.
  39. Hasta donde puede saberse, las cantidades y composición de la radiación que sale de Fukushima constituyen también ahora un secreto de estado, y las mediciones independientes o las especulaciones públicas se castigan hasta con diez años de prisión.
  40. De igual manera, según Eric Norman, profesor de ingeniería nuclear de la Universidad de Berkeley (California): "No se realizan pruebas sistemáticas de la radiación presente en el aire, alimentos y agua en EEUU".
  41. Muchos isótopos radioactivos tienden a concentrarse a medida que se vierten al aire y al agua, por tanto masas letales de radiación de Fukushima pueden estar emigrando a través de los océanos durante los próximos siglos antes de esparcirse, cuando eso ocurra no será de forma inofensiva.
  42. El impacto mundial real de la radiación será aún más difícil de medir en una biosfera cada vez más contaminada, donde la interacción con las toxinas existentes crea una sinergia que es probable que acelere exponencialmente los daños causados a todos los seres vivos.
  43. La devastación recogida entre las estrellas de mar, sardinas, salmones, leones marinos, orcas y otros animales oceánicos no puede negarse categóricamente sin una base fiable de datos a partir de anteriores experimentos y controles, que ni existe ni se tiene intención de crear.
  44. El hecho de que dosis "diminutas" de rayos X puedan dañar los embriones humanos presagia que cualquier introducción no natural de isótopos radioactivos letales en la biosfera, aunque difusa, puede afectar a nuestra entretejida ecología global en una forma que no conocemos.
  45. El impacto de esas supuestas dosis "minúsculas" que se extienden desde Fukushima afectará, con el tiempo, a los minúsculos huevos de criaturas que van desde las sardinas a las estrellas de mar y a los leones marinos, con su letal impacto reforzado por otros contaminantes ya presentes en el mar.
  46. Las comparaciones con las dosis en plátanos y otras fuentes naturales son absurdas y engañosas porque los isótopos de la lluvia radioactiva del reactor impondrán impactos biológicos muy distintos durante los próximos siglos y una amplia gama de escenarios ecológicos.
  47. Ninguno de los rechazos actuales respecto a los impactos ecológicos y humanos generales –"apocalíptico" o de otro tipo- podrá explicar con el paso del tiempo los largos períodos de vida media de los isótopos radioactivos que Fukushima está ahora arrojando a la atmósfera.
  48. Cuando los impactos de Fukushima se extiendan con el correr de los siglos, la única certeza es que no importa qué prueba aparezca porque la industria nuclear nunca admitirá que está causando daños y nunca se va a ver obligada a pagarlos (este aspecto se concretará en la segunda parte de este artículo).
  49. Hyman Rickover, padre de la marina nuclear, advirtió que aumentar los niveles de radiación en el interior de la envoltura de la Tierra es una forma de suicidio y que, si pudiera, "hundiría todos los reactores que ayudó a desarrollar".
  50. "Ahora que volvemos a utilizar energía nuclear", dijo en 1982, "creo que la raza humana va de cabeza a destruirse, por lo que es importante que consigamos controlar esta horrible fuerza e intentemos eliminarla".

 

Mientras Fukushima se deteriora tras una cortina de hierro de secretismo y engaños, necesitamos saber desesperadamente qué están haciendo con nosotros y con nuestro planeta.

 

Me veo tentado a decir que la verdad se encuentra en algún punto intermedio entre las mentiras de la industria nuclear y el creciente temor a un Apocalipsis tangible.

 

En realidad, las respuestas van más allá.

 

Definidas por siete décadas de engaños, negativas y de hacer la vista gorda, rozan el absurdo las simplistas seguridades ofrecidas por las corporaciones de que este último desastre de un reactor no nos va a afectar.

 

Fukushima derrama cada día inconmensurables cantidades masivas de radiación letal en nuestra frágil ecosfera y lo seguirá haciendo en las próximas décadas.

 

Cinco reactores nucleares han explotado ya en este planeta pero hay más de 400 que siguen en funcionamiento.

 

La mayor amenaza es el inevitable y próximo desastre... junto al siguiente y al que vendrá a continuación...

 

Herméticamente envueltos en negativas, protegidos por los privilegios corporativos, son los motores finales del terrorismo global.

 

La II parte de este artículo se titulará "De cómo Fukushima amenaza nuestra libertad humana y nuestra supervivencia material".

 

Harvey Franklin Wasserman (1945) es periodista, escritor, activista por la democracia y defensor de las energías renovables. Ha sido uno de los estrategas y organizadores del movimiento antinuclear en Estados Unidos.

Fuente: http://ecowatch.com/2014/02/02/50-reasons-fear-fukushima/

Publicado enInternacional
Viernes, 27 Septiembre 2013 08:00

Irán pidió el desarme nuclear de Israel

Irán pidió el desarme nuclear de Israel

En una intervención en su carácter de presidente de turno del Movimiento de los No Alineados, Rohani dijo ayer que Israel debería firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear de 1979, que busca contener la fabricación de armas atómicas.

 

El presidente iraní, Hassan Rohani, pidió ayer que Israel firme el tratado contra la proliferación de armas nucleares y le reprochó ser el único país de Medio Oriente en no hacerlo, horas antes de una reunión histórica entre los cancilleres de Irán y Estados Unidos. Rohani habló durante una conferencia de desarme en la sede de la ONU antes de que su canciller, Mohamed Jawad Zarif, se reúna con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y con sus pares del Reino Unido, Rusia, Francia, China y Alemania para discutir el diferendo internacional por el programa nuclear iraní.

 

El encuentro al margen de la Asamblea General, que buscará sentar las bases para la primera negociación sustantiva desde abril pasado sobre el programa atómico de Irán, será además una de las reuniones de mayor nivel entre Estados Unidos e Irán desde que ambos países rompieron relaciones, hace más de tres décadas. Israel, Estados Unidos y algunos otros países acusan a Irán de querer desarrollar armas atómicas, pese a que Teherán insiste en que su programa nuclear tiene fines exclusivamente civiles.

 

El Consejo de Seguridad de la ONU impuso a Teherán cuatro tandas de sanciones por falta de transparencia o cooperación con su organismo de control nuclear (OIEA).

 

Por su parte, Estados Unidos y otros países impusieron sus propias y más severas penalidades, que afectaron dramáticamente la economía y la vida diaria de los iraníes.

 

Rohani asumió el mes pasado con la promesa de aliviar las tensiones con Occidente y el martes pasado plasmó una serie de gestos de buena voluntad con un discurso ante la Asamblea General de la ONU en el que ofreció negociaciones por la cuestión nuclear. Ese mismo día, en su propio discurso, su par estadounidense, Barack Obama, se manifestó a favor de explorar una vía diplomática para el diferendo, pero pidió que las palabras conciliatorias se correspondan con acciones "transparentes y verificables".

 

El nuevo mandatario iraní dijo el miércoles a la noche en una entrevista con el diario The Washington Post que quiere alcanzar un acuerdo con la comunidad internacional sobre el programa nuclear iraní en un lapso de entre tres y seis meses. En una intervención en su carácter de presidente de turno del Movimiento de los No Alineados, Rohani dijo ayer que Israel debería firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), que busca contener la proliferación de armas atómicas y que fue adoptado en 1979. Israel nunca declaró un arsenal nuclear, aunque se da por sentado que posee bombas atómicas.

 

Rohani dijo que todos los países deberían estar sujetos a las inspecciones a sus instalaciones nucleares que realiza el organismo de control atómico de la ONU (OIEA) y que las naciones aceptan cuando firman el TNP. "Ninguna nación debería poseer armas nucleares, puesto que no existen las manos correctas para estas armas inmorales", señaló el nuevo mandatario iraní. "Casi cuatro décadas de esfuerzos internacionales para establecer una zona libre de armas nucleares en Medio Oriente han fracasado de manera lamentable", prosiguió. "Israel, el único país en esta región que no es miembro del Tratado de No Proliferación, debería por lo tanto adherirse sin más demoras", agregó Rohani en la reunión.

 

El jefe de la delegación de Israel ante la Asamblea General de la ONU rechazó las declaraciones de Rohani y lo acusó de desviar la atención del programa atómico iraní. Yuval Steinitz dijo que el moderado Rohani está tratando de "abrirse camino hacia la bomba sonriendo", informó la página web del diario israelí Haaretz. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha calificado a Rohani de "lobo con piel de cordero" y se niega a descartar un ataque militar contra Irán para impedir que desarrolle armas atómicas. La OIEA sostiene que Irán no ha dado pruebas suficientes de que su programa nuclear tiene fines pacíficos.

 

Mañana, representantes de la OIEA se reunirán con delegados de Irán en Viena en la undécima reunión en dos años para tratar de acordar un plan de inspecciones que despeje el temor de un programa nuclear militar secreto en ese país, en un encuentro del que se esperan promesas de más diálogo aunque pocos avances concretos.

 

Publicado enInternacional
Los grandes vencedores en Siria: el BRICS y el Grupo de Shanghai

Como se anticipó aquí (28/8/13; 1, 4, 8 y 11/9/13), el presidente Barack Obama acepta que el acuerdo sobre Siria puede influenciar las charlas nucleares con Irán y ha llegado hasta confesar que ha tenido correspondencia con su colega iraní Hassan Rouhani sobre la situación en Siria (VOA News, 15/9/13).

 

Obama puso en relieve el peligro de desatar una carrera armamentista nuclear en el Medio Oriente.

 

Erich Follath ( Der Spiegel, 16/9/13) reporta que el presidente iraní Rouhani está preparado a cerrar su planta nuclear en Fordo –sitio de su mayor avance de enriquecimiento de uranio en 20 por ciento: muy lejos del mínimo 90 por ciento para fabricar una bomba atómica– si Occidente levanta las sanciones.

 

Juan Cole, profesor de historia de la Universidad de Michigan y connotado orientalista, comenta en su portal Informed Comment (15/9/13) cómo queda el mundo después del acuerdo Kerry-Lavrov sobre Siria.

 

Considera que el secuestro de las armas químicas de Siria es improbable que acorte la guerra civil o salve muchas vidas, pero existen vencedores y perdedores en la región y el mundo.

 

Los grandes perdedores son los halcones –como la cubano-estadunidense Ileana Ros-Lehtinen (republicana de Florida), ya no se diga los senadores superbélicos John McCain y Lindsey Graham, quienes esperaban que el ataque de Estados Unidos con misiles de crucero cambiase la balanza a favor de los rebeldes y en detrimento del partido Baas sirio.

 

Comenta que el acuerdo desilusionó (sic) profundamente a Turquía, Qatar y Arabia Saudita, quienes deseaban el bombardeo de Estados Unidos.

 

En Europa resultó gran perdedor el socialismo francés en su asociación bélica con Obama: Francia pensaba posicionarse en su anterior colonia Siria y reinsertarse de nuevo en el centro de los asuntos globales.

 

A juicio de Juan Cole, los grandes vencedores fueron el BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y el Grupo de Shanghai (China, Rusia, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán), lo cual coincide con la apreciación de Bajo la Lupa (15/9/13).

 

Llama poderosamente la atención el estatuto de observadores del Grupo de Shanghai –India, Mongolia, Afganistán, Irán (sic) y Pakistán– que se traslapa con tres miembros del BRICS mediante el común denominador del triángulo geoestratégico nuclear Rusia/China/India.

 

Cita que el canciller ruso Serguei Lavrov agradeció explícitamente al BRICS y al Grupo de Shanghai su apoyo al abordaje basado en los principios para resolver el problema de las armas químicas en Siria exclusivamente por medios pacíficos.

 

A juicio de Lavrov, la resolución del problema de las armas químicas en Siria será un paso mayor hacia la consecución de largo alcance para crear una zona libre de armas de destrucción masiva en Medio Oriente, lo cual, a mi juicio, constituye una vigorosa cuádruple presión para que Israel ratifique la Convención de Prohibición de Armas Químicas, exhume su posesión clandestina de armas químico-biológicas, acepte la inspección de su máximo de 400 bombas atómicas por la AIEA y firme el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares.

 

Después del regaño del Ministerio de Defensa al agregado militar israelí por haber lanzado en conjunción de Estados Unidos una prueba misilística con trayectoria en dirección de Moscú ( Haaretz, 9/9/13), el súper halcón primer ministro Bibi Netanyahu ha de entender perfectamente que la nueva dinámica en el gran Medio Oriente no corre a su favor –abundantemente detallado por Haaretz (20/9/13)– por lo que puede pensarse que buscará descarrilar por todos los medios un acuerdo nuclear entre Estados Unidos e Irán, a lo que se ha anticipado el anterior canciller Avigdor Lieberman, hoy líder del partido fundamentalista Yisrael Beytenu, quien amenazó que Israel debe contar por sí solo para someter a Irán ( The Times of Israel, 10/9/13).

 

Por cierto, el canciller Lavrov mencionó insólitamente que China envió un buque de guerra al mar Mediterráneo en las cercanías de Siria, durante el paroxismo de la crisis.

 

Juan Cole aduce que el ataque unilateral de Obama a Damasco hubiera simbólicamente subrayado que Rusia no es más una gran potencia y que carece de inviolables esferas de influencia. La recíproca es más que cierta: Rusia ha sido tratada como igual por los diplomáticos de Estados Unidos y su estatura ha crecido, lo cual es avalado por la revista Foreign Policy, que califica al presidente ruso como Vlad de Arabia (13/9/13) en alusión a Lawrence de Arabia, el legendario espía británico encargado de implementar en el terreno bélico el acuerdo de Gran Bretaña y Francia para repartirse el féretro del imperio otomano mediante la cartografía de Sykes-Picot.

 

El director de Red Voltaire, Thierry Meyssan –quien fue de los pocos en el mundo en haber vaticinado el acuerdo entre Putin y Obama–, refiere que Estados Unidos y Rusia rediseñan la nueva cartografía del Medio Oriente, en similitud a los acuerdos Sykes-Picot de 1916, que, se entiende, debe pasar ineludiblemente por la desnuclearización del área.

 

Juan Cole arguye que el gobierno de Putin apoya al de Siria en parte porque protege a los cristianos ortodoxos de Siria, además que Alepo, la principal ciudad de ese país, se encuentra a sólo 24 horas en carretera, a través de Turquía, de la ciudad de Grozny, donde Rusia ha enfrentado turbulencias sustanciales en las pasadas dos décadas. El fantasma del Cáucaso y su silueta en Chechenia, patio trasero ruso, planeó siempre detrás de la crisis de Siria.

 

Cole sintetiza que Rusia ganó, la nueva junta militar de Egipto ganó, Irán ganó e India e Indonesia ganaron. Bajo la Lupa había señalado puntualmente la gran relevancia del rechazo de Indonesia (la máxima población islámica sunita del planeta) a la aventura unilateral de Obama durante la Cumbre del G-20 en San Petersburgo.

 

Además, afirma que existe mucha diferencia entre marzo de 2003 –cuando Baby Bush supuso que Estados Unidos era la súper potencia unipolar y la primera potencia hegemónica en el Medio Oriente– con el anuncio del acuerdo Putin-Obama 10 años después, cuando Rusia irrumpe para compartir un condominio bipolar regional con Estados Unidos.

 

Juan Cole concluye que el acuerdo Kerry-Lavrov regresa al mundo al siglo XIX, cuando existieron múltiples centros de poder y cada uno con su respectiva esfera de influencia.

 

A mi juicio, el mundo no cambia en San Petersburgo –ya había cambiado hace cinco años en el Cáucaso en 2008 (ver Bajo la Lupa, El mundo cambió en el Cáucaso; 20/8/08)–, sino que avanza y profundiza su travesía hacia el imparable nuevo orden multipolar policéntrico, un genuino G-3 que no se atreve a pronunciar su nombre: Estados Unidos-Rusia-China.

 

Casi 100 años más tarde (exactamente 97 años), el acuerdo ruso-estadunidense Kerry/Lavrov sustituye al caduco reparto colonial franco-británico de Sykes-Picot en el Medio Oriente.

 

Dos nuevos jugadores, Rusia y Estados Unidos –con China en la retaguardia– durante la Cumbre del G-20 en San Petersburgo imponen una nueva cartografía, pero con los mismos hidrocarburos, la mayor reserva del planeta, que permanecen siempre allí.

 

Sigue la desnuclearización. ¿Podrán Putin y Obama persuadir al mesianismo nuclear israelí?

 

www.alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalife

Facebook: AlfredoJalife

Publicado enInternacional

Ocurrió en el período 1963-1966: Israel adquirió a Argentina mediante un pacto secreto de 80 a 100 toneladas de óxido de uranio concentrado para continuar con su proyecto nuclear. El óxido de uranio, debidamente procesado, se utiliza para alimentar los reactores nucleares que permiten producir la bomba. Esta información, basada en documentos de la época, fue dada a conocer la semana pasada por primera vez. El Archivo Nacional de Seguridad de EE.UU. (www.gwu.edu), el Proyecto de historia de la proliferación nuclear internacional y el Centro James Martin de estudios contra la proliferación nuclear (//cns.miis.edu) la dieron a conocer conjuntamente.

 

La operación se llevó a cabo bajo el gobierno del presidente radical Arturo Illia (12-10-63 a 28-6-66), quien fue elegido con el peronismo proscripto, y la concretó el entonces almirante Oscar A. Quihillalt, director de la Comisión Nacional de Energía Nuclear. A comienzos de los '60 Argentina contaba ya con dos reactores de investigación y planeaba la construcción de un reactor capaz de proporcionar energía eléctrica. El óxido de uranio es esencial para su funcionamiento.

 

El propósito israelí de convertirse en un país nuclear se remonta a su creación. En 1949-50, Israel realizó estudios geológicos para determinar en qué medida se podía extraer uranio de los depósitos de fosfato del Néguev. En los '50 y comienzos de los '60 exploró la viabilidad de esa opción, la descartó por demasiado costosa y comenzó la búsqueda de abastecedores extranjeros.

 

El primero que halló fue Francia, que además construyó la central de Dimona en el desierto del Néguev a 35 km al oeste del Mar Muerto. París se convirtió en proveedor de elementos nucleares a Israel, ignorando que bajo las instalaciones construidas los israelíes habían excavado un vasto sótano de investigación nuclear, pero en 1963 prohibió esas exportaciones. Israel no se arredró, buscó en otros países, como Sudáfrica y Gabón, y el conocimiento público, hoy detallado, de las compras de óxido de uranio a la Argentina arroja cierta luz sobre el oscuro proceso de cómo, de manera decididamente secreta, Israel consiguió materiales para su programa nuclear.

 

Los servicios secretos de Canadá detectaron la operación y vacilaron antes de compartirla con EE.UU., que fuentes de su embajada en Buenos Aires corroboraron. En 1964, revelan los documentos, funcionarios estadounidenses trataron de persuadir a Argentina de que aplicara restricciones severas a las futuras exportaciones de uranio, pero no se concertó ningún acuerdo. A esas alturas, EE.UU., Canadá, Gran Bretaña y hasta la ex URSS tenían sospechas fundadas de que Israel perseguía la obtención de armas nucleares. ¿Qué hicieron las grandes potencias? Muy poco: enviaron expertos a Dimona que no encontraron nada pero a quienes se les prohibió el ingreso a una extensa instalación.

 

Alan Goodison, funcionario del Foreign Office, envió el 29 de abril de 1964 una carta –calificada de "secreta"– a Arthur Kellas, consejero de la embajada británica en Tel Aviv, informándole que "Israel y Argentina firmaron un acuerdo de venta a Israel de toda la producción argentina de uranio concentrado que entrañaba el envío de 80-100 toneladas en 33 meses" y señalando que Israel poseía ya la capacidad de reprocesar plutonio y de obtener el suficiente para construir armas nucleares, "la ansiedad (israelí) por obtener uranio sugiere... motivos siniestros".

 

Israel insistía en que su programa nuclear era de naturaleza pacífica. En el cable 555 que la embajada estadounidense en Buenos Aires envió al Departamento de Estado el 23 de octubre de 1964 se recogen declaraciones del almirante Quihillalt: señaló que los acuerdos con Israel sólo tenían salvaguardias generales, es decir, que el uranio sería empleado con fines pacíficos y que Argentina no requería informes, inspecciones o verificaciones independientes para comprobar si así era.

 

En tanto, en Israel, la Embajada de EE.UU. insistía inútilmente en conocer la ubicación del óxido de uranio argentino. El 2 de junio de 1966 recibía el cable 1052 del Departamento de Estado: ordenaba que se debía mostrar satisfacción por la inspección de Dimona y recordaba que el entonces secretario de Estado Dean Rusk había señalado a Abba Eban, su contraparte israelí, con quien se reunió en febrero de ese año, que aparentemente Israel seguía una política destinada a crear "ambigüedad" sobre sus intenciones nucleares.

 

Un acuerdo secreto de 1969 entre la primera ministra israelí Golda Meir y el presidente Nixon resolvió que la "ambigüedad" continuara hasta que Israel resolviera hacer pública la posesión de su arsenal nuclear (www.foreignaf fairs.com, septiembre/octubre de 2010), "Israel es el único país democrático de Medio Oriente", no se cansan de decir los presidentes de EE.UU., republicanos o demócratas, saben –porque es notorio– que Israel posee unas 200 cabezas nucleares como mínimo, pero la Organización Internacional de Energía Atómica nunca envía inspectores molestos. Para qué. Salir de la ambigüedad la daña mucho.

Publicado enInternacional
¿Qué hay detrás del conflicto entre Estados Unidos y Corea del Norte?

¿Qué está ocurriendo entre Estados Unidos y Corea del Norte que esta semana ha generado titulares como "Aumenta las tensiones de Corea" y "Corea del Norte amenaza a Estados Unidos"?

 

The New York Times informaba el 30 de marzo:

 

"Esta semana el joven dirigente de Corea del Norte, Kim Jung-un, ordenó a sus subordinados prepararse para un ataque con misiles a Estados Unidos. Se mostró en un centro de mando frente a un mapa colgado en la pared con el atrevido e improbable título de "Planes para atacar el territorio de Estados Unidos". Unos días antes sus generales se jactaron de haber desarrollado una ojiva nuclear "estilo coreano" que podía encajar en un misil de largo alcance".

 

Estados Unidos sabe bien que las declaraciones de Corea del Norte no están respaldadas por un poder militar suficiente para implementar sus amenazas retóricas, pero la tensión parece estar aumentando de todos modo. ¿Qué está ocurriendo? Tengo que retroceder un poco en el tiempo para explicar la situación.

 

Desde el final de la Guerra de Corea hace 60 años el gobierno de la República Popular Democrática de Corea del Norte (RPDCN o Corea del Norte) ha hecho repetidas veces prácticamente las mismas cuatro propuestas a Estados Unidos. Estas son:

 

1. Un tratado de paz para poner fin a la Guerra de Corea.

 

2. La reunificación de Corea, "temporalmente" dividida en Norte y Sur desde 1945.

 

3. El final de la ocupación estadounidense de Corea del Sur y la suspensión de los simulacros de combate anuales de un mes de duración entre Estados Unidos y Corea del Norte.

 

4. Negociaciones bilaterales entre Washington y Pyongyang para acabar con las tensiones en la Península de Corea.

 

A lo largo de los años Estados Unidos y su protectorado surcoreano han rechazado cada una de las propuestas. A consecuencia de ello la península ha sido extremadamente inestable desde la década de 1950. Ahora se ha llegado al punto en que Washington ha utilizado sus simulacros de guerra anuales, que empezaron a principios de marzo, para organizar un simulacro de ataque nuclear a Corea del Norte haciendo volar dos bombarderos B-2 Stealth con capacidad nuclear sobre la región el día 28 de marzo. Tres días después la Casa Blanca envió a Corea del Sur aviones de combate no detectables F-22 Raptor, con lo que la tensión aumentó aún más.

 

Veamos qué hay detrás de estas cuatro propuestas:

 

1. Estados Unidos se niega a firmar un tratado de paz para poner fin a la Guerra de Corea. Solo ha accedido a un armisticio, que es un cese temporal del combate por consentimiento mutuo. Se suponía que el armisticio firmado el 27 de julio de 1953 se iba a transformar en un tratado de paz cuando "se lograra un acuerdo pacífico final". La falta de un tratado significa que la guerra puede volver a empezar en cualquier momento. Corea del Norte no quiere una guerra con Estados Unidos, el Estado con más poder militar de la historia. Quiere un tratado de paz.

 

2. Las dos Coreas existen a consecuencia de un acuerdo entre la Unión Soviética (que hace frontera con Corea y durante la Segunda Guerra Mundial ayudó a liberar de Japón a la parte norte del país) y Estados Unidos, que ocupó la mitad sur. Aunque el socialismo prevalecía en el norte y el capitalismo en el sur, la división no iba a ser permanente. Las dos grandes potencias se iban a retirar al cabo de un par de años y permitir que el país se reunificara. Rusia lo hizo; Estados Unidos, no. Llegó entonces la devastadora guerra de tres años en 1950. Desde esa fecha Corea del Norte ha hecho varias propuestas diferentes para acabar con la separación que dura desde 1945. Creo que la más reciente es "un país, dos sistemas". Eso significa que aunque se unan ambas partes, el sur sigue siendo capitalista y el norte socialista. Será difícil, pero no imposible. Washington no lo quiere. Trata de conseguir toda la península para llevar su paraguas militar directamente a la frontera con China y también con Rusia.

 

3. Desde el final de la guerra Washington ha mantenido entre 25.000 y más de 40.000 soldados en Corea del Sur. Junto con las flotas, bases de bombarderos nucleares e instalaciones de tropas estadounidenses muy cerca de la península, estos soldados siguen siendo un recordatorio de dos cosas. Una es que "podemos aplastar al norte" y la otra es "Corea del Sur nos pertenece". Pyongyang lo ve de esta manera (y mucho más desde que el presidente Obama decidió "pivotar" hacia Asia). Aunque este giro contienen aspectos económicos y comerciales, su principal propósito es aumentar el ya considerable poder militar en la región para intensificar su amenaza a China y a Corea del Norte.

 

4. La Guerra de Corea fue básicamente un conflicto entre la República Popular Democrática de Corea del Norte y Estados Unidos. Es decir, aunque varios países de las Naciones Unidas lucharon en la guerra, Estados Unidos se hizo cargo de la guerra, dominó la lucha contra Corea del Norte y fue responsable de la muerte de millones de coreanos al norte de la línea divisoria del paralelo 38. Es completamente lógico que Pyongyang trate de negociar directamente con Washington para resolver las diferencias y lograr un acuerdo pacífico que lleve a un tratado. Estados Unidos se ha negado sistemáticamente a ello.

 

Estos cuatro puntos no son nuevos. Se plantearon en la década de 1950. En la década de 1970 visité en tres ocasiones la República Popular Democrática de Corea del Norte, un total de ocho semanas, como periodista del periódico estadounidense The Guardian. Una y otra vez en las discusiones con los altos cargos se me preguntaba por un tratado de paz, la retirada de las tropas estadounidenses del Sur y negociaciones directas. Hoy la situación es la misma. Estados Unidos no va a ceder un ápice.

 

¿Por qué no? Washington quiere librarse del régimen comunista antes de permitir que la paz prevalezca en la península. ¡Nada de "un Estado dos sistemas", pardiez! Quiere un Estado que prometa lealtad, ¿adivinan a quién?

 

Mientras tanto, la existencia de una "belicosa" Corea del Norte justifica que Washington rodee al norte con un auténtico anillo de potencia de fuego en el noroeste del Pacífico lo suficientemente cerca para casi quemar China aunque no del todo. Una "peligrosa" República Popular Democrática de Corea del Norte también es útil para mantener a Japón dentro de la órbita estadounidense y también es otra excusa para que el antes pacífico Japón se jacte de su ya formidable arsenal.

 

En relación a esto voy a citar un artículo de Christine Hong y Hyun Le publicado el 15 de febrero en Foreign Policy in Focus:

 

"Calificar a Corea del Norte como la principal amenaza para la seguridad de la región oculta la naturaleza falsa de la política del presidente estadounidense Barack Obama en la región, en concreto la identidad entre lo que sus asesores denominan "paciencia estratégica" por una parte y por otra, la postura militar y la alianza con los halcones regionales que ha desplegado. Examinar la agresiva política de Obama respecto a Corea del Norte y sus consecuencias es fundamental para entender por qué las demostraciones de poderío militar (de la política por otros medios, en palabras de Carl von Clausewitz) son las únicas vías de comunicación con Estados Unidos que parece tener Corea del Norte en esta coyuntura".

 

He aquí otra cita de Brian Becker, dirigente de la coalición ANSWER:

 

"El Pentágono y el ejército de Corea del Sur hoy (y a lo largo del año pasado) han estado organizando masivos simulacros de guerra que simulan la invasión y bombardeo de Corea del Norte. Pocas personas en Estados Unidos conoce cuál es la verdadera situación. El trabajo de la maquinaria de propaganda de guerra está diseñado para asegurarse de que el pueblo estadounidense no se une para exigir que acaben las peligrosas y amenazantes acciones del Pentágono en la Península de Corea.

 

La campaña de propaganda está en pleno desarrollo ahora mientras el Pentágono asciende por la escalera de la intensificación en la parte más militarizadas del planeta. Corea del Norte es considerado el provocador y el agresor cada vez que afirma que tiene derecho a defender su país y capacidad para hacerlo. Incluso cuando el Pentágono simula la destrucción nuclear de un país al que ya trató de bombardear hasta reducirlo a la Edad de Piedra, los medios de comunicación propiedad de las corporaciones caracterizan este acto extremadamente provocativo como un signo de determinación y una medida de defensa propia".

 

Y otra cita de Stratfor, el servicio de inteligencia privado que suele estar enterado:

 

"Gran parte del comportamiento de Corea de Norte se puede considerar retórico aunque, sin embargo, no está claro hasta dónde quiere llegar Pyongyang si continúa sin poder forzar las negociaciones por medio de la beligerancia ".

 

Aquí se da por sentado el objetivo de iniciar las negociaciones.

 

La "belicosidad" de Pyongyang es casi completamente verbal (quizá varios decibelios demasiado alta para nuestros oídos), pero Corea del Norte es un país pequeño en unas difíciles circunstancias que bien recuerdan la extraordinaria brutalidad que Washington infligió al territorio en la década de 1950. Murieron millones de coreanos. Los bombardeos de saturación estadounidense fueron criminales. Corea del Norte estó decidido a morir luchando si vuelve a ocurrir, pero espera que su preparación [militar] impida la guerra y lleve a negociaciones y a un tratado.

 

Su gran y bien adiestrado ejército es defensivo. El propósito de los cohetes que está construyendo y de hablar de armas nucleares es fundamentalmente asustar al lobo que tiene a la puerta de casa.

 

A corto plazo, la reciente retórica encendida de Kim Jong-un es la respuesta directa al simulacro de guerra de un mes de duración de este año de Estados Unidos y Corea del Sur, que interpreta como un posible preludio de otra guerra. El propósito de Kim a largo plazo es crear una crisis lo suficientemente inquietante como para que Estados Unidos acceda finalmente a unas negociaciones bilaterales, y posiblemente a un tratado de paz y a la salida de las tropas extranjeras. Más adelante podría llegar alguna forma de reunificación en negociaciones entre el norte y el sur.

 

Sospecho que la actual confrontación se calmará una vez que terminen los simulacros de guerra. El gobierno Obama no tienen intención de crear las condiciones que lleven a un tratado de paz, especialmente ahora que la atención de la Casa Blanca parece absorta en el Este de Asia donde percibe un posible peligro para su supremacía geopolítica.

 

Jack A. Smith es director de Activist Newsletter.

Fuente: http://www.globalresearch.ca/the-dangers-of-war-what-is-behind-the-us-north-korea-conflict/5329307

 

Global Research

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos 

Publicado enInternacional
La desnuclearización de Medio Oriente: propuesta de la Cumbre de los No Alineados

Además de la inesperada resurrección del Movimiento de los No Alineados (MNA: 120 de los 193 países de la ONU y 55 por ciento de la población mundial) celebrada en Teherán y a la que acudió en forma impactante el secretario general de la ONU –Ban Ki-moon–, al unísono del nuevo ajuste geopolítico regional y de la imperativa formación de un nuevo bloque multimediático alternativo de carácter polifónico” para contrarrestar la propaganda “monofónica” de la desinformación occidental (ver Bajo la Lupa; 2/9/12), fue lanzada la propuesta de la “desnuclearización de Medio Oriente”, lo cual ha puesto en la picota la posesión clandestina de un máximo de 400 bombas nucleares por Israel (según el excelso Boletín de Científicos Estadunidenses), que goza de selectivas canonjías celestiales al impedir el acceso de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y al rehusar con arrogancia firmar el Tratado de No Proliferación (TNP) de Armas Nucleares.


Curioso: la teocracia jomeinista de Irán, tan maltratada por la mendacidad unilateral de los multimedia occidentales, acepta las inspecciones de la AIEA y es firmante del TNP, mientras Israel se da el lujo de pontificar al mundo entero gracias al apoyo incondicional de la dupla anglosajona sometida al lobby israelí (ver libro El lobby israelí y la política exterior de EU, de los consagrados politólogos John J. Mearsheimer y Stepehen M. Walt), que, por fortuna, empieza a ser severamente cuestionado en los circuitos democráticos de Estados Unidos.


La trascendental cumbre del MNA puso el dedo en varias llagas del caduco orden unipolar, en especial, a mi juicio, el apartheid de la monofonía multimediática occidental.


Según el portal geoestratégico europeo Dedefensa.org (1/9/12), el presidente iraní Mahmud Ajmadineyad fue mucho más lejos de lo que se ha manejado en los multimedia regionales al proponer una portentosa “cooperación colectiva” con las “estrategias necesarias que incluyan un fondo monetario (¡súper sic!), un banco (sic) y estructuras económicas y de seguros independientes (sic)”, mediante el “diseño de nuevos métodos comerciales, que incluyan transacciones con divisas nacionales (¡súper sic!) y la eliminación de una divisa específica de las transacciones globales”. ¿Se intensifica la “guerra de divisas” como reflejo del giro hacia el incipiente nuevo orden multipolar?


¿Se habrá percatado Ajmadineyad de que prácticamente el MNA, en caso de ser aceptada la audaz propuesta de liberación financiero-económico-mercantil del G-7/OTAN/Israel, estaría a punto de una rebelión multipolar en contra de la hegemonía israelí/anglosajona que impera desde la Segunda Guerra Mundial?


Por menos fueron defenestrados el iraquí Saddam Hussein, quien propuso la venta del petróleo en euros en lugar de dólares, y el libio Muammar Kaddafi (literalmente sodomizado por agentes de Estados Unidos, según el presidente ruso Vladimir Putin), quien había lanzado la temeraria idea de una divisa africana (el “dinar oro”) y un fondo monetario africano.


Claro: ni Saddam ni Kaddafi gozaban, como ahora el muy hábil Ajmadineyad, de la tácita aprobación del MNA de 120 países que, por la propia dinámica de los sucesos, aisló, en primer término, a Israel, y en segundo término a la dupla anglosajona EU/Gran Bretaña.


Los pretendidos aisladores acabaron aislados: esa puede ser la síntesis real de la cumbre MNA de Teherán.


Al centro geoestratégico europeo Dedefensa le pasmó la “presencia notable” de las seis petromonarquías del Golfo –incluyendo Arabia Saudita y Qatar– en la cumbre del MNA, que puede representar un punto de inflexión de la geopolítica regional y de su giro al incipiente nuevo orden multipolar.


El investigador estadunidense Wayne Madsen (Strategic-culture.org, 30/8/12) concede notable relevancia a la presencia de Arabia Saudita y aduce que, consecutivamente a la cumbre de la Conferencia de la Organización Islámica (OIC, por sus siglas en inglés: 57 países y mil 600 millones de feligreses), en el seno de la nueva fase del MNA se incrusta la sumatoria de varios bloques heteróclitos: Grupo de Shanghai, Unasur, Alba y los BRICS, quienes “establecen una nueva alianza regional/global opuesta a la hegemonía EU/OTAN”.


A juicio de Dedefensa, durante la cumbre del MNA “surgió un expediente esencial (sic) relacionado en forma indirecta con el contencioso nuclear iraní”: una “zona desnuclearizada del Medio Oriente”, idea que “transforma en histérico (sic) absoluto al gobierno de Israel”.


El presidente egipcio Mohamed Morsi, representante de los Hermanos Musulmanes, arremetió contra Israel y apoyó la postura iraní en su “derecho a desarrollar su proyecto nuclear civil con propósitos pacifistas (sic) sin restricciones”. El asombroso presidente egipcio “criticó al régimen israelí por su rechazo a unirse al TNP” y reclamó que “Medio Oriente debe estar libre de armas nucleares”.


En sincronía, los 17 países árabes miembros de la AIEA “depusieron una moción” (por iniciativa de Jordania) que “acusa a Israel por su papel obstruccionista a una zona desnuclearizada”. El embajador de Jordania en la AIEA, Makram Queisi, denunció a Israel “de frustrar todas (sic) las iniciativas para liberar al Medio Oriente de armas de destrucción masiva, en particular las nucleares”.


A juicio de Dedefensa, “la lógica de la zona desnuclearizada es sin duda aquella que es capaz de reunir a los países árabes que tienen posiciones diferentes respecto a Irán” y de “resolver la crisis nuclear iraní de una manera constructiva para confrontar la hegemonía nuclear de Israel”. No es poca cosa.


Dedefensa.org cita a la analista Sarah Marusek (de PressTV, 31/8/12), quien arguye que “EU es el que está aislado y no Irán”: en particular “EU y sus políticas halconescas (sic) con Israel han sido aisladas”, por lo que “la reacción israelí a la cumbre MNA muestra que Tel Aviv tiene miedo porque sabe que Irán no está aislado”.


Ap de Pakistán (30/8/12) resaltó la presencia del presidente Asif Alí Zardari –cuyo país es limítrofe de Irán y posee la “bomba islámica” financiada por Arabia Saudita–, lo cual, a mi juicio, edifica un andamiaje triangulado muy creativo entre la chiíta Teherán y el eje sunita Pakistán/Arabia Saudita.


El supremo líder persa, ayatola Alí Jamenei, “tranquilizó las preocupaciones de Occidente sobre Irán y su programa nuclear civil”: enfatizó la desnuclearización y arguyó que las “armas nucleares no pueden garantizar la seguridad de ningún país”. Volvió a reiterar que la “Republica Islámica de Irán condena el uso de las armas nucleares” y que “los países deben beneficiarse de la tecnología nuclear civil pacífica”. Especificó que la bomba nuclear es “anti islámica”.


El Medio Oriente entró a una decisiva bifurcación entre la postura de los óptimos geoestrategas de Estados Unidos –“Irán debe poseer la bomba para el equilibrio nuclear en Medio Oriente, según Kenneth Waltz”, Bajo la Lupa, 24/6/12– y la “bomba pacífica” lanzada por la cumbre MNA de Teherán para la “desnuclearización de Medio Oriente”. En cualquier opción, se rompe el monopolio nuclear de Israel, que impide la armonía regional.


alfredojalife.com

@AlfredoJalife

Publicado enInternacional
 Irán "debe poseer la bomba, para el equilibrio nuclear en Medio Oriente", según Kenneth Waltz
En la revista Foreign Affairs (julio/agosto) –portavoz del influyente Council of Foreign Relations (CFR, por sus siglas en inglés)–, el icónico académico Kenneth Waltz lanza el equivalente a una bomba nuclear ideológica: "La razón por la cual Irán debe poseer la bomba: el equilibrio nuclear significaría estabilidad", que ha cimbrado a los círculos estratégicos a los dos lados del Atlántico norte y ha impactado en los circuitos BRICS.


Kenneth Waltz, prominente teórico "realista" del equilibrio del poder, es uno de los iconos de las relaciones internacionales de Estados Unidos y miembro de las universidades Columbia y California (Berkeley), por lo que su muy lúcida tesis es obligada de tomar en consideración y contrasta, en la misma revista, la obsesión de los turiferarios de una guerra de Israel/EU/OTAN contra Irán, la cual puede desembocar en una tercera guerra termonuclear, como advirtió el premier ruso Dimitri Medvediev en su célebre ponencia ante el Foro Jurídico Internacional en San Petersburgo (ver Bajo la Lupa, 20/5/12).


Waltz refiere que "la mayoría (sic) de los comentaristas en Estados Unidos, Europa e Israel advierten que un Irán con bombas nucleares sería el peor resultado posible". El académico los contradice: "De hecho, sería el mejor resultado posible: el que más probablemente restaure el equilibrio en Medio Oriente".


Considera que "la crisis sobre el programa nuclear puede concluir de tres maneras diferentes":


1) "Diplomacia acoplada con severas sanciones convence a Irán de abandonar su búsqueda del arma nuclear". Considera "improbable" esta opción (aporta el ejemplo de Corea del Norte): "Las sanciones no variarán la actitud de Irán si decide que su seguridad depende de la posesión de armas nucleares".


2) "Irán desarrolla la capacidad y se queda corta de realizar la prueba de una bomba nuclear" (cita el ejemplo de Japón, que no posee bombas pero que detenta el know how y la capacidad de experimentar). Esta opción puede convenir a las necesidades de política doméstica de los ayatolas, lo que les permitiría zafarse de la condena y el aislamiento "internacionales".


A juicio de Kenneth Waltz, "Estados Unidos y sus aliados de Europa están preocupados con la fabricación de la bomba atómica, por lo que podrían aceptar un escenario en el que Irán se quede corto en adquirirla".


El escollo mayúsculo proviene de "Israel, que considera como amenaza inaceptable la capacidad de significativo enriquecimiento (de uranio)".


Israel, "insatisfecho", estaría "menos intimidado por una arma nuclear virtual (¡súper sic!) y probablemente continúe sus riesgosos sabotajes y asesinatos (sic) para socavar el programa nuclear iraní", que puede llevar a Irán a concluir que, sin la bomba, carece de seguridad y de una disuasión apropiada.


3) "Irán prueba su bomba nuclear", que Estados Unidos e Israel dramatizan de "amenaza existencial (sic)", lo cual, a juicio del académico, es una retórica "típica de las grandes potencias" cuando no controlan la fabricación de armas nucleares de otros países.


Viene la parte medular: "Al reducir los desequilibrios del poder militar los nuevos estados nucleares producen generalmente mayor estabilidad regional e internacional".


Lo grave proviene de que "el monopolio nuclear regional de Israel" durante cuatro décadas "ha alimentado la inestabilidad en Medio Oriente" (también mi tesis). "En ninguna otra región del mundo existe un Estado nuclear solo y sin vigilancia. Es el arsenal nuclear de Israel, no el deseo de Irán de poseerlo, lo que ha contribuido mayormente a la crisis". ¡De acuerdo!


Sorprende que "en el caso de Israel haya tomado mucho tiempo para que emerja un equilibrador potencial", ya que "el poder ruega por el equilibrio".


Relata cómo "Israel ha bombardeado a potenciales rivales nucleares con impunidad (¡súper sic!)" –Irak en 1981 y Siria en 2007– con el fin de "permanecer como la única potencia nuclear en la región", lo cual es "insostenible en el largo plazo". So what? Le vale un comino a Israel.


Juzga que "los estadios finales de la crisis nuclear de varias décadas en el Medio Oriente concluirán sólo cuando el equilibrio del poder militar sea restaurado". ¡De acuerdo!


Kenneth Waltz desecha la propaganda muy primitiva sobre la supuesta "locura" de los ayatolas (nota: como si la contraparte israelí fuera muy cuerda), a quienes, al contrario, juzga de muy "racionales" porque tampoco desean ser borrados del mapa, cuando lo que buscan es su seguridad y su disuasión contra terceros (el monopolio nuclear de Israel).


Tampoco los países podrían transferir sus arsenales nucleares a "terroristas" (guión publicitario muy trillado de Hollywood, controlado por el sionismo mesiánico), que Estados Unidos detectaría con su "impresionante y creciente habilidad en identificar la fuente de materiales fisibles".


Aduce que "nunca ha existido un guerra de amplia escala entre dos estados nucleares" y una vez que "Irán atraviese el umbral nuclear, la disuasión se aplicará, aunque su arsenal sea relativamente pequeño".


Apela para que sean levantadas las sanciones contra Irán, que "dañan a los iraníes comunes con poco propósito".


Concluye que "los hacedores de la política y los ciudadanos en el mundo árabe, Europa, Israel y Estados Unidos deben tener tranquilidad de que la historia ha mostrado que cuando emergen las capacidades nucleares también las acompaña la estabilidad".


Tal es la gran paradoja de las armas nucleares: su gravedad no radica en su posesión, sino en su distribución desequilibrada, como es el caso flagrante de Israel en el Medio Oriente, lo cual ha llevado a su incurable irredentismo mesiánico.


Yo me hubiera satisfecho con la segunda opción –que va en el sentido de la Declaración de Teherán apuntalada por Turquía y Brasil, que además justifica la fatwa –proclama musulmana– del supremo líder Jomenei de que la posesión de la bomba por el chiísmo persa es "antislámica"–, digna salida en una negociación fructífera del "P5 más 1" con Irán, pero no había reparado (contaminado quizá por mi casi ingenua proclividad al pacifismo nuclear), como lo hace persuasivamente Kenneth Waltz, en el factor perturbador de Israel que proseguirá con sabotajes (con virus letales) y asesinatos de científicos persas, que no se detendrán hasta que Teherán fabrique finalmente su bomba nuclear.


Interesante: es el permanente acoso de Israel a Irán, y a todos los países de la región, lo que ha orillado a la teocracia dirigida por Jomenei a buscar su bomba, por lo que sólo queda la opción 3 de Kenneth Waltz. ¡Lástima!


DeDefensa.org (16/6/12), think tank europeo, con sede en Bruselas, cita la crónica de Jordan Michael Smith en Salon.com (15/6/12), que coloca el luminoso ensayo de Kenneth Waltz junto a dos análisis que describen "la prospectiva catastrófica en caso de un ataque contra Irán".


Smith conjetura que el apoyo de Foreign Affairs a la fracasada guerra de Irak lo obligó a un mayor equilibrio (sic) editorial con el ensayo de Kenneth Waltz.


Los argumentos de Kenneth Waltz sobre el equilibrio nuclear no son nuevos y han sido secundados por John Mearsheimer, otro gigante académico, y del lado militar de Estados Unidos, por el jubilado general John Abizaid (DeDefensa, 19 y 20/9/07).


A DeDefensa no le impresiona lo que dice Kenneth Waltz, sino que Foreign Affairs, portavoz del CFR ("organizador" del fantasmagórico Grupo Bilderberg), se haya atrevido a colocarlo en su portada.


http://alfredojalife.com • http://twitter.com/@AlfredoJalife

Publicado enInternacional
 El riesgo de accidente nuclear es mayor de lo calculado
Un accidente nuclear catastrófico como los de Fukushima o Chernóbil puede producirse en algún lugar del mundo una vez cada 10 o 20 años, lo que significa una probabilidad 200 veces superior a las estimaciones realizadas en Estados Unidos en 1990, según un estudio dirigido por Jos Lelieveld, director del Instituto Max Planck de Química (Alemania). Estos nuevos cálculos están hechos partiendo del número de reactores nucleares para usos civiles en operación (440), pero los científicos advierten que otros 60 están en construcción.


Europa Occidental, donde la densidad de reactores es alta, puede sufrir cada 50 años un episodio de contaminación grave por cesio-137 (superior a 40 kilobequerelios por metro cuadrado, que es el nivel definido por la Agencia Internacional de Energía Atómica).

 
Estos investigadores, a la vista de los resultados que han obtenido, piden que se realicen análisis y evaluaciones con profundidad de los riesgos asociados a las plantas nucleares, según informa el Max Planck.

 
Sus cálculos para determinar la probabilidad de fusión del núcleo de un reactor con emisión al exterior en el mundo —y recuerdan que, hasta ahora, se han registrado cuatro: uno en Chernóbil y tres en Fukushima— se basan en el número total de horas de operación de los reactores nucleares existentes desde su puesta en funcionamiento. El informe no tiene en cuenta la fusión del núcleo de Three Mile Island, en 1979 en EE UU, porque fue una fusión parcial del núcleo. Los investigadores no distinguen entre tipo de planta o antigüedad, ni tienen en cuenta si están ubicadas en zonas de riesgo, por ejemplo sísmico.


En su trabajo, publicado en Atmospheric Chemistry and Physics, Lelieveld y sus colegas han utilizado modelos de ordenador, que simulan las condiciones meteorológicas, vientos y reacciones químicas en la atmósfera, para conocer los patrones de difusión de la contaminación radiactiva, centrándose en el cesio-137, un subproducto de la fusión del uranio.

 
Los resultados indican que, de media, solo el 8% de las partículas contaminadas se depositan en el suelo en un área de 50 kilómetros alrededor del accidente nuclear, el 50% supera un radio de 1.000 kilómetros y, aproximadamente, un 25% llegará más lejos de 2.000 kilómetros.
 

Al combinar estos datos con la distribución geográfica de los reactores en operación, los investigadores concluyen que si se produjese la fusión de un reactor nuclear en Europa Occidental resultarían afectados unos 28 millones de personas por contaminación de más de 40 kilobequerelios por metro cuadrado. En el sur de Asia, debido a la alta densidad de población, serían 34 millones, y en el este de Estados Unidos, entre 14 y 21 millones.


Por Alicia Rivera Madrid 23 MAY 2012 - 20:51 CET

Publicado enInternacional