Domingo, 14 Enero 2018 06:05

Medio Oriente en movimiento

Medio Oriente en movimiento

La derrota del Emirato Islámico (Daesh) por la coalición ruso-kurda-siria cambió toda la situación en el Cercano Oriente y puso a todas las piezas en movimiento y Estados Unidos, que había intentado rehacer los equilibrios locales con la habilidad de un elefante en una cristalería, logró exactamente lo opuesto de lo que quería.

Recordemos un poco: en Irán (la antigua Persia), país de 80 millones de habitantes, potencia gasera y petrolera con viejísimas culturas, Estados Unidos derribó con un golpe militar al primer ministro nacionalista moderado Mohamad Mossadegh que había expropiado el petróleo a los ingleses e instaló una monarquía absoluta –la del shah Reza Pahlevi– que intentó industrializar el país chocando de inmediato con el Bazaar (los importadores, exportadores y comerciantes tradicionales) y con los religiosos chiítas (los mullahs y ayatollahs) que influían fuertemente sobre los campesinos y los más pobres mediante su igualitarismo y sus obras sociales.

El Shah fue derrocado en 1979 por la "revolución de los ayatollahs" que llevó al poder al ayatollah Ruholla Jomeini. Contra la monarquía habían combatido también el poderoso partido comunista local, el Tudeh, y diversos grupos marxistas, a los que el régimen de los mullahs exterminará (Amnesty International habló de 4 mil 482 ejecutados, pero la cifra fue mucho mayor). Contra Irán, Estados Unidos recurrió entonces al gobierno del Baas iraquí dirigido por Saddam Hussein y financió y apoyó durante ocho años una sangrienta guerra entre ambos países.

Pero Saddam Hussein, envalentonado por la guerra y por la brutal represión contra los kurdos de Irak (apelando incluso a gases), concedió a éstos una vaga autonomía y, engañado por la embajadora de Estados Unidos que le hizo creer en la neutralidad de sus ex socios en caso de guerra, se lanzó a eliminar de la escena a Kuwait, país petrolero fronterizo, aliado de su adversario, la monarquía absoluta en Arabia Saudita.

Washington entonces intervino como había planeado y después –con el pretexto falso de Irak poseía armas químicas, invadió Irak, saqueó sus museos y destruyó al país árabe más modernizado en ese entonces.

El objetivo de la potencia militar de la zona –Israel– coincidió entonces por completo con el de Washington: colonizar por completo y anexar Palestina a la que el mundo árabe ya no podía defender, establecer una alianza con Turquía y destruir la dictadura que Hafez al Assad y después de su hijo Bashir mantenían en nombre del partido Baas sirio, dictadura que intervenía en el Líbano junto a los palestinos y musulmanes contra los aliados falangistas de Tel Aviv y de Washington.

Washington y Tel Aviv intentaron para eso utilizar las diversas oposiciones aislando sin embargo a los demócratas y de izquierda que también combatían contra la dictadura del Baas. Israel había inventado años antes una organización religiosa –Hamas– para combatir contra la laica OLP (Organización para la Liberación de Palestina) de Yasser Arafat y su partido Fattah; Washington por su lado financió y armó a las oposiciones religiosas, como el Daesh, así como había financiado y armado a su agente, el saudita Osama Bin Laden y su organización Al Qaedda en Afganistán para combatir contra la ocupación de ese país por la Unión Soviética.

Pero el resultado obtenido por los aprendices de brujo fue desastroso para ellos: Hamas, a medio camino del chiísmo, remplazó a la OLP en la lucha contra Israel; en el Líbano Hezbollah se convirtió en el primer partido y apoya a Siria e Irán. En Irak el gobierno chiíta es antiestadunidense y aliado del gobierno sirio (Saddam Hussein, por el contrario, era su adversario).Los kurdos de Irak ahora combaten unidos a los árabes contra Daesh. El gobierno de Siria tiende un lazo hacia las oposiciones y se apoyó en Rusia que, desde los zares y desde Stalin, continuador de la geopolítica zarista, quería bases en el Mediterráneo y ampliar su influencia en la región que, con Irán y Afganistán, abre el camino hacia la India.

Irán, por su parte, cuenta con el apoyo de China y de Rusia, pero también de Alemania y Francia, que necesitan el petróleo ruso e iraní y tienen fuertes inversiones en Irán. Por último, Estados Unidos no puede contar ya al ciento por ciento con la monarquía absoluta y teocrática de Arabia Saudita, país donde aún existe la pena de muerte para quien tenga animales en su casa o sea homosexual pero que el príncipe heredero quiere modernizar y diversificar para no depender del petróleo, pues esa modernización abrirá inevitablemente el camino a conflictos sociales y políticos dadas las condiciones medievales existentes en ese país. En cuanto a Turquía, rompió su pacto con Israel y se acercó a Siria pues los turcos están en la pinza rusa, con su clásico adversario en el Cáucaso y ahora también en su frontera sureña.

En este contexto el Mossad Israelí y la CIA intentan avivar el fuego de los disturbios sociales en Irán, donde la desocupación y la carestía reviven la oposición de izquierda y la de las clases medias urbanas a la dictadura de los mullahs, pero éstos tienen aún raíces y apoyo social entre los campesinos y las torpezas injerencistas de Donald Trump zapan la tierra bajo los pies a una oposición democrática que se suicidaría si quedase pegada al "Satán" que todos los días denuncian los ayatollahs.

Daesh, por supuesto, u otro grupo similar, no desaparecerá de inmediato. Las tropas rusas, parcialmente retiradas, estarán listas para volver. Le guste o no a Trump, las conversaciones de paz entre Assad y las oposiciones estarán bajo patrocinio ruso y la lucha en Palestina contra la ocupación y el apartheid continuará. El Cercano Oriente entra sin embargo en una nueva fase. Depende de todos los demócratas de todos los países desarmar políticamente y aislar a los incendiarios como Trump y Netanyahu.

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Carlos Garcia Rawlins

 

Nicolás Maduro anunció este viernes la emisión y adelantó que cada uno tendrá el valor de un barril de petróleo nacional.

 

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, anunció este viernes la emisión de 100 millones de petros, la nueva criptomoneda lanzada por el Gobierno bolivariano.

"Anuncio que he ordenado la emisión de 100 millones de petros, con el sustento legal de la riqueza petrolera venezolano, que he certificado y legalizado", indicó el jefe de Estado durante una alocución desde el Palacio de Miraflores, en Caracas.

El mandatario indicó que el anuncio será publicado en la Gaceta Oficial y precisó que "cada petro va a tener un valor igual al precio del barril petrolero de la cesta venezolana". El respaldo de estas operaciones serán las reservas de crudo de Venezuela, que figuran como las primeras a escala mundial.

Además de la emisión de criptomonedas, el Gobierno venezolano ha habilitado un registro de usuarios para minar este tipo de divisas en todo el mundo que cuenta con más de 90.000 afiliaciones; 50.000 de ellas ya están activas, refiere Panorama.

Se tiene previsto que el próximo 14 de enero sea el primer encuentro de los 'mineros' de criptomonedas y que sea presentada el acta de inicio formal del petro para empezar las colocaciones "a través de subastas", detalló el presidente venezolano.

 

Burlar bloqueo


A finales del año pasado, Venezuela dio un paso sorpresivo al anunciar su entrada al mundo de las monedas digitales para sortear el bloqueo financiero que, según sus autoridades, mantienen países como EE.UU. con el propósito de asfixiar a la economía de la nación petrolera.

Como ejemplo de esas operaciones de tenaza financiera, el ministro de Comunicación de Venezuela, Jorge Rodríguez, nombró el caso de Euroclear, un organismo de compensación y liquidación de valores financieros que mantiene retenidos 1.250 millones de dólares "y que no quieren soltarlos para los alimentos y pago de medicamentos", publicó AVN el mes pasado.

La respuesta del país a esa situación ha sido el petro. Una de las ventajas que ofrece Venezuela, según expertos, es que su criptomoneda tendrá un respaldo real: los ingentes recursos naturales que posee el país, principalmente el petróleo. Esa certeza puede transmitir mayor seguridad a los inversionistas de activos digitales y, por ende, darle acceso a fuentes no convencionales de financiamiento.

La cotización también será diferente a la de otras divisas porque se regirá por el comportamiento de mercancías como el oro, el gas o el petróleo, en vez de la especulación del mercado. Además, el costo de la comisión y transferencia de esas operaciones tiende a ser cero, lo que permite una menor intermediación financiera.

 

 

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Noruega gana un juicio contra varias ONG por abrir prospecciones petrolíferas en el Mar de Barents, en el Círculo Polar Ártico.

 

La sentencia rechaza que el Gobierno de Noruega viole el acuerdo del Clima de París y niega que sea responsable de las emisiones de CO2 causadas por los hidrocarburos que exporta a otros países

 

Un tribunal de Oslo ha avalado este jueves el plan del Gobierno de Noruega que permite la extracción de petróleo en el Mar de Barents (en pleno círculo Polar Ártico) a 13 empresas petroleras mundiales. La resolución, que puede ser recurrida en un plazo de cuatro semanas, desestima las acusaciones de varias ONG ecologistas, entre ellas Greenpeace, que denunciaron al Ejecutivo del país escandinavo de violar su Constitución y los acuerdos del Clima de París por permitir la perforación del suelo ártico para buscar y extraer crudo. Las ONG deberán pagar unos 60.000 de costas procesales, según la sentencia.

El ministro noruego de Petróleo y Energía, Terje Soviknes, declaró en una entrevista recogida por Bloomberg que el resultado "era esperado" y aseguró que la ronda de licencias de perforación en el mar de Barents se hizo "conforme a la legislación". Con este dictamen, hecho público a las 15.00 horas de la tarde, el juez decidió que Noruega no podría ser considerada responsable de las emisiones de CO2 causadas por los hidrocarburos que exporta a otros países. Greenpeace cree que esta decisión va en línea con los intereses de las compañías petroleras contradiciendo, por tanto, a los científicos expertos en el cambio climático, relata al teléfono el jefe de la ONG ecologista en Noruega, Truls Gulowsen. La corte ha ordenado que las costas procesales del llamado “juicio del siglo” recaigan en los grupos medioambientales, que deberán abonar en un plazo de dos semanas al Estado 580.000 coronas noruegas (unos 60.000 euros).

"Si bien es una buena noticia que el juicio reconozca el artículo ambiental en la Constitución de Noruega [por el que se debe garantizar un medioambiente limpio para la salud e los noruegos], es muy decepcionante que descuide la responsabilidad de Noruega por dañar el clima del planeta", declaró Gulowsen, a través de un comunicado. Dice sentirse "un poco decepcionado" por la sentencia, aunque confiesa que no le ha caído por sorpresa. Por ahora, las organizaciones denunciantes quieren estudiar a fondo las 49 páginas de sentencia para tomar la decisión de apelar o no. "Es un paso muy serio, pero no es improbable", dice Gulowsen.

La economía noruega depende casi en una inmensa mayoría de la extracción y exportación de crudo. Con la crisis del oro negro de 2014, el país tuvo que meter mano al fondo soberano para poder atravesar las dificultades financieras al mismo tiempo que se esforzaba por dar un giro radical a su economía y hacerla más verde. Ya casi la mitad de la flota de turismos en el país se mueve con energía eléctrica, según los últimos datos oficiales.

Pero lo cierto es que el sector petrolero genera tanta riqueza en el país que es difícil abandonarlo. En 2016, el país escandinavo obtuvo 37.400 millones de euros tan solo por la exportación de gas y crudo; un 47% del total de bienes exportados, según el Gobierno. “El país se encuentra aún en un período mixto" antes de dar el salto total a la energía verde y, por tanto, seguirá habiendo necesidad de combustible fósil en las próximas décadas. “Y tiene que salir de algún sitio”, defendía así las exploraciones árticas Julia S. P. Loe, del instituto independiente Fridtjof Nansen de Noruega, en 2017.

El Gobierno de Noruega fue el primero de un país industrializado en ratificar los acuerdos del clima de París tan solo 20 días después de otorgar esta ronda de licencias (la vigesimotercera) para perforar el suelo marino en esta zona, por otro lado jamás explorada. Un hecho que las ONG denunciantes veían como un acto de hipocresía. En la misma dirección se posicionaba, de manera personal, hace unas semanas el presidente del Consejo Ártico, el finlandés Aleksis Härkönen, durante una entrevista con EL PAÍS: "El hecho de que un país [Noruega] que presume de políticas amigables con el ecosistema y que es progresista en su mentalidad medioambiental permita este tipo de actividades es contradictorio".

 


 

EN CIFRAS


Las 13 compañías con licencia para perforar en el mar de Barents son; Statoil y Aker BP (Noruega), Capricorn, Tullow y Centrica (Reino Unido), Chevron y ConocoPhillips (EE UU), DEA (Alemania), Idemitsu (Japón), Lukoil (Rusia), Lundin Petroleum (Suecia), OMV (Austria), PGNiG (Noruega / Polonia).

Recursos no descubiertos en la zona son del 49%, muy por encima de los que se estiman que hay en el mar del Norte (24%) y en el mar de Noruega (27%).

El gas y el petróleo significan el 47% de todas las exportaciones de Noruega, según datos oficiales, lo que se traduce en 37.400 millones de euros en 2016.

La exportación de crudo en 2016 (últimos datos oficiales) fue la más baja desde 1998, y lleva cayendo de manera constante desde 2011.

Noruega produce el 2% de todo la demanda global de crudo.

 

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Trabajadores reparan una locomotora en Ciudad Guayana el 1 de noviembre. AP

 

Venezuela acumula cuatro años de una recesión económica que ya trae consigo los elementos de una auténtica depresión. Una bancarrota comparable a la vivida hace poco por Grecia, aunque con otros componentes y varios añadidos. Las autoridades se niegan a ofrecer los datos formales de las cuentas del país, pero algunas firmas especializadas calculan que, en 2017, el desplome alcanzó cotas de economía de guerra, con una contracción del PIB del 14%. Todo parece indicar que será el mismo escenario de 2018.

Cuatro años de nefasta gestión económica han reducido el tamaño de la economía venezolana un 35%. Algunos observadores, como Asdrúbal Oliveros, de la firma Ecoanalítica, cifran el déficit fiscal en el 17% del PIB y la inflación en el 2.700% el año pasado. La actual crisis, inédita en la historia venezolana, es toda una rareza en un petroestado e inscribe su nombre en la historia de los grandes naufragios sociales de América Latina en los últimos 50 años.

El hundimiento de la economía no ha estado exactamente propiciado por un desplome de los precios petroleros. A la fecha, la cesta de crudos venezolanos ronda los 60 dólares el barril, una cifra que en cualquier otro momento habría sido considerada óptima por cualquier ministro de Economía.

Oliveros opina que ni siquiera una nación en guerra como Siria puede mostrar tales cifras de deterioro. “Esta es la primera vez que el sector externo no influye en los vaivenes de la economía del país. La depresión nacional va a tener, sobre todo, graves consecuencias sociales, que probablemente no hemos visto del todo. Los empresarios están golpeados, pero pueden resistir la tormenta. Muchos tienen ahorrados dólares en el exterior para protegerse”.

Petróleos de Venezuela (PDVSA), el recurso natural del país ante cualquier contingencia y ahora casi única fuente de ingresos, atraviesa un grave desorden funcional y monetario que se traslada milimétricamente a la economía. El año pasado, según Ecoanalítica, la petrolera redujo su producción en 300.000 barriles diarios, cifra que puede sobrepasar los 700.000 barriles durante los cinco años de Gobierno de Nicolás Maduro.

Es uno de los muchos desatinos que han dado pie al torbellino venezolano. Las fuentes consultadas no dudan en señalar que son consecuencia de la profundización del sesgo ideológico en la economía. El modelo de desarrollo chavista está diseñado para colocar un hermético grillete sobre todas las variables de la producción y la formación de los precios, mientras el Estado ha asumido la toma de los sectores productivos y destina un importante esfuerzo organizativo y político a crear circuitos comunales y organizaciones colectivizadas absolutamente disfuncionales.

 

Dólar negro


El sector privado vive constreñido entre la total intervención del Estado en la economía y las sanciones impuestas por la comunidad internacional. Los aumentos de sueldos son compulsivos, y frecuentes los operativos unilaterales para intentar, sin éxito, bajar los precios.

A ello se suma un panorama cambiario anárquico, dominado por los intereses creados y la corrupción. En el país existe una tasa de cambio oficial, calculada en 10 bolívares por dólar, y un dólar negro, que el Gobierno no reconoce oficialmente, pero que alimenta todo el circuito económico nacional, y que ronda los 120.000 bolívares por dólar.

Aunque los responsables del Gobierno consideran al dólar paralelo como enemigo, no son pocos los miembros del régimen manchados por la especulación. Muy especialmente, los funcionarios oficiales y miembros de las Fuerzas Armadas facultados para otorgar licencias de importación y administrar divisas de acuerdo a la paridad oficial, se supone que para atender las demandas de desarrollo nacional. Muchos de ellos obtienen luego jugosas ganancias con la reventa de productos y con negocios ilícitos usando la enorme brecha del diferencial cambiario.

El Gobierno de Maduro ha decidido asumir el control total de las importaciones y los puertos, y se han vuelto comunes los casos de sobrefacturación en las aduanas. En varias ocasiones, cargamentos de comida y medicamentos se han echado a perder en los puertos, producto del retardo burocrático y el apuro ante el pago de coimas (sobornos). El índice de desabastecimiento rara vez ha bajado del 50% durante el lustro de Maduro.

Venezuela registró, desde 1940 hasta 1980, las tasas de crecimiento económico más altas del mundo. Sus ingresos petroleros la mantenían a salvo de los huracanes inflacionarios y el desabastecimiento fue apenas puntual.

“Las primeras grietas comenzaron a verse hacia 2009, cuando el chavismo se decidió a profundizar su modelo, año en el que comenzó un proceso selectivo de control en las divisas, se eliminaron las fórmulas alternativas para comercializar con el dólar y se hizo crónico el desabastecimiento. Se hicieron inocultables luego de 2012, cuando Hugo Chávez gana por tercera las elecciones presidenciales y se concreta un boom importador gigantesco, con fines electorales”, afirma Oliveros.

Orlando Ochoa, economista y académico especializado en finanzas y petróleo, ubica el origen del maremoto actual en 2007, año de la segunda victoria electoral de Chávez, cuando comienza la agresiva toma de activos del sector privado, la hostilidad hacia los inversores y los gastos sociales ingentes para controlar electoralmente a las masas. “La crisis venezolana tiene dos grandes causas: el dogmatismo ideológico, que se niega a interpretar la economía, y el gasto público desbordado para soportar programas sociales con el objeto de ganar votos”, señala.

Ochoa afirma que las distorsiones logran afianzarse gracias a la naturaleza del propio Maduro, un dirigente con un desconocimiento de la economía y que se ha ido rodeando de los cuadros más radicales del chavismo. En parte para conseguir un nicho político que le otorgue fortaleza en las pugnas internas. Luis Salas y Pascualina Curcio, y el economista español Alfredo Serrano Mancilla son sus principales asideros.

“Lo peor de todo es que, con un programa económico sensato y responsable, que por supuesto requerirá ayuda internacional, algunos de los males venezolanos podrían desaparecer en apenas meses”, afirma Ochoa. La llegada del año electoral y la situación límite que vive Maduro podrían agravar las cosas: para 2018, la inflación en el país podría alcanzar, según Oliveros, la estratosférica cota del 7.000%. Una cifra que podría incluso duplicarse, en opinión de Ochoa, si no se toman decisiones urgentes.

 


 

 

CINCO AÑOS DE MANDATO EN CIFRAS


PIB menguante. En 2014, el primer año de la crisis política venezolana, la economía cayó un 5%; en 2015, el PIB se volvió a contraer un 8% y en 2016, otro 16%. En 2017, la economía se redujo un 14%, según calculan los analistas.

Inflación al alza. Los expertos estiman que los precios crecieron en 2016 un 525%. A esa cifra, no oficial, se suma una tasa de inflación del 2.700% en 2017, que puede dispararse este año hasta niveles del 7.000%.

Producción de petróleo. Como miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Venezuela tiene asignada una cuota de producción de crudo que viene incumpliendo de forma sistemática en los últimos años. En octubre, el país sudamericano extraía 1,86 millones de barriles de petróleo diarios, 110.000 barriles menos de lo asignado por la organización.

 

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Los números hablarán, dijo el presidente Trump tras aprobarse la reforma fiscal en Estados Unidos la semana pasada

 

La exitosa aprobación de la reforma fiscal trumpiana comportó como colateral la muy poca publicitada exploración de hidrocarburos en el Refugio Nacional de Vida Salvaje en la parte del Ártico estadunidense (https://goo.gl/bLDqqS).

La reciente Estrategia de Seguridad Nacional (ESN) trumpiana incluye a Rusia y China como rivales estratégicos (https://goo.gl/JxkhsE) y aboga, además, por la seguridad energética de EU.

No lo explica el ESN, pero en forma implícita se desprende la competencia que ya empezó por el futuro del Ártico entre las tres superpotencias: EU/Rusia/China.

Cabe destacar que Trump elevó, como pilares de la ESN, el delicado asunto migratorio y a la economía, concomitante al impulso de una política energética independiente de EU, mientras degradaba el cambio climático tan procurado por Obama.

La producción en el Ártico por EU requiere un mínimo de 70 dólares el barril, lo cual beneficiará a los productores y dañará a los importadores.

Desde hace 10 años detecté el inicio de la nueva guerra gélida por los hidrocarburos del Ártico (https://goo.gl/9CFJ4).

Ahora en 2017 puedo afirmar que Rusia y China, con su colaboración energética, han dejado atrás a EU por el control y explotación integrales del Ártico.

Hace 10 años comenté en forma premonitoria que “es probable que los historiadores citen el inicio oficial de la nueva guerra gélida, dadas las coordenadas donde se desarrolla, el primer día de agosto pasado (nota de 2007), cuando la tripulación rusa de dos submarinos expedicionarios colocó su bandera de un metro de altura y de material anticorrosivo de titanio a una profundidad de 4 mil 200 metros”. En ese momento califiqúe de genial la “jugada geoestratégica de Vlady Putin”.

En 2007 consideré: más allá de la posesión de las 200 millas naúticas (320 kilómetros), la Convención de la Ley Marítima de la ONU (UNCLOS, por sus siglas en inglés) extiende la propiedad a las placas geológicas continentales cuando la posesión del Ártico se volvió un asunto meramente geológico: si Rusia demuestra que 45 por ciento del Ártico, donde se asientan las pletóricas reservas de hidrocarburos, constituye la prolongación de las placas Lomonosov y Mendeleyev, muy poco podrán discutir los otros siete países ribereños sobre el contenido de la convención que EU se arrepentirá toda su vida de no haber ratificado.

Luego, hace nueve años, abordé la nacionalizacion de las aguas profundas del Ártico por Rusia (https://goo.gl/AoonP2). En ese momento los muy desacreditados “analistas ( sic) anglosajones” se burlaban de la capacidad de las empresas principales energéticas rusas de poseer las necesarias inversiones y tecnologías. Ese supuesto escollo ha sido superado con creces nueve años después gracias a las inversiones complementarias de China en el sector energético ruso.

Hoy, nueve años más tarde, durante su clásica conferencia anual de cuatro horas de duración, Vlady de Arabia (https://goo.gl/4pKPPM) expresó su disposición a establecer una cooperación financiera con China para “conseguir un transporte de bienes mucho más favorable desde el punto de vista económico entre Asia y Europa sobre la Ruta del Mar norteño (Northern Sea Route) comparado con las rutas alternativas (https://goo.gl/hgwLh5)”.

Para Vlady de Arabia el desarrollo industrial en el Ártico, en cooperación notable con China, constituye una de las máximas prioridades para Rusia.

Una semana antes, Vlady de Arabia había inaugurado la nueva planta de gas licuado Yamal LNG desde el puerto Sabetta en Siberia, según el portal noruego The Independent Barents Observer (https://goo.gl/1QmwZm).

La segunda gasera rusa, Novatec, encabeza el proyecto de gas licuado Yamal LNG que tiene un costo de más de 27 mil millones de dólares, con notoria contribución de la Federacion Rusa. El Fondo Ruta de la Seda (Silk Road Fund) detenta 9.9 por ciento de Yamal LNG, al unísono de otros accionistas como la rusa Novatec (50.1 por ciento), China National Petroleum Corporation (20 por ciento) y la francesa Total (20 por ciento).

Se trata de un colosal proyecto de infraestructura que tendrá una capacidad anual de transporte de más de 20 millones de toneladas y que será concluido el año entrante.

Más allá de la presencia de Vlady de Arabia, contó con la asistencia de representantes de los gobiernos de China (¡súper sic!), Francia y Arabia Saudita. El transporte será realizado con tankers, sin necesidad de la ayuda de rompehielos, y uno de los cuales lleva de nombre en forma simbólica Christophe de Margerie, anterior mandamás de la empresa francesa Total y quien saliendo de un acuerdo con el entonces primer ruso Medvedev sufrió un accidente en su avion privado en los cielos rusos y que no pocos consideran como un atentado teledirigido por la CIA, como sucedió con el empresario petrolero italiano Enrico Mattei, mandamás de ENI asesinado en 1962, quien incitó a las petromonarquias árabes a liberarse del yugo estadunidense.

Llama la atención que Vlady de Arabia se haya acordado del icónico Christophe de Margerie tres años despues de su deceso.

Se ha gestado una asociacion estratégica (joint venture) entre China, LNG, y la importante transportista noruega Teekay LNG (con sede en las Bahamas): firmaron un convenio por mil 600 millones de dólares para trasladar el gas licuado en seis carriers (construidos por Daewoo de Corea del Sur), que convergerá con el proyecto ruso Yamal LNG.

China busca reducir su dependencia en el carbón contaminante y el célebre banco AIIB (https://goo.gl/WqyRRK) aprobó un préstamo simbólico de 20 millones de dólares para conectar a más de 200 mil casas rurales chinas con su red de distribución de gas natural.

Según el Oxford Institute for Energy Studies (OIES) el potencial de extracción de hidrocarburos de Rusia en el Ártico es enorme: donde se concentraría por lo menos la cuarta parte de las reservas de petróleo y gas del mundo sin explorar (https://goo.gl/FG2Qnd).

Existe una zona política muerta en la cercanía del centro del Ártico que se disputan con Rusia otros cuatro países: EU, Canadá, Noruega y Dinamarca (https://goo.gl/kG8odJ).

OIES define la apertura de rutas de transporte estratégico que conectan la región polar a los principales mercados de energía como consecuencia del cambio climático y el deshielo polar.

La apertura de la Ruta Norteña Marítima y del Pasaje Noroccidental tiene el potencial de transformar los patrones de transporte global.

La Ruta Marítima Norteña y el Pasaje Noreste va del nor-atlántico a lo largo de la costa siberiana hasta el lejano oriente ruso y el Océano Pacífico.

En comparación con las “conocidas rutas marítimas sureñas a través de los canales de Suez o Panamá, la Ruta Norteña ofrece una reducción considerable (casi 40 por ciento) en la distancia de viaje entre Europa y la costa occidental de Norteamérica, Noreste de Asia y Lejano Oriente (https://goo.gl/GCXba8)”.

Dejo de lado la hipótesis lúgubre de que una guerra nuclear entre Estados Unidos y Rusia se escenificaría en la cortedad de la distancia que ambas superpotencias comparten con el Ártico.

 

www.alfredojalife.com

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Martes, 21 Noviembre 2017 08:05

Un amigo de las petroleras británicas

Desde que asumió Temer en mayo de 2016, la política petrolera tuvo bruscos cambios.

 

Acusan a Temer de favorecer a Shell y BP cambiando las reglas en Brasil

The Guardian difundió documentos públicos que sostienen que Brasilia cedió a los pedidos de Londres para modificar una ley que otorgaba a Petrobras la mayor parte de la exploración del Pré sal.

 

La revelación del diario británico The Guardian que difundió documentos públicos que sostienen que el gobierno de Michel Temer cedió a los pedidos de Londres para cambiar las reglas petroleras y beneficiar a las empresas Shell y BP desató un escándalo en Brasil.

El viceministro de Minas y Energía de Brasil, Paulo Pedrosa, admitió que se reunió con el ministro de Comercio británico, Greg Hands, pero negó que se hubiera tratado de un lobby a favor de flexibilizar las reglas brasileñas de contenido nacional para la industria del petróleo.

La oposición anticipó que pedirá informes en el Congreso al Ministerio de Minas y Energía sobre la documentación oficial presentada por The Guardian, anticipó el senador Roberto Requiao, ex gobernador de Paraná y del ala opositora del gobernante Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB). “Negociar con el gobierno de Brasil da mayores lucros que vender cocaína”, dijo Requiao.

La ONG Greenpeace accedió a la liberación de cables oficiales del Ministerio de Comercio británico en base a la ley de transparencia en el cual se afirma que que tuvo éxito el lobby de Hands para flexibilizar las exigencias brasileñas de contenido nacional en la cadena petrolera porque eso beneficiaria a Shell, BP y Premier Oil.

El gobierno de Temer modificó una ley petrolera que otorgaba a Petrobras la mayor parte de la exploración en los gigantescos yacimientos submarinos en la capa geólica pré sal, en el Atlántico, y permitió el ingreso de las extranjeras a la explotación de esas áreas, halladas en 2007.

El gobierno también modificó el reglamento del gobierno de la destituida Dilma Rousseff para eliminar impuestos para la importación de la industria petrolera hasta 2014.

El 27 de octubre pasado, la anglo-holandesa fue la gran ganadora en la subasta para explorar yacimientos submarinos organizada por la Agencia Nacional del Petróleo, al vencer en tres proyectos de explotación conjunta con otras compañías.

Según The Guardian, el cable obtenido oficialmente por Greenpeace indica que el viceministro brasileño Pedrosa le contó al británico que estaba presionando a su propio gobierno a atender las demandas de las compañías del Reino Unido.

“Fue una discusión normal entre representantes de dos países. La palabra lobby es usada por el diario (The Guardian) como si hubiera segundas intenciones y no fue así”, dijo el viceministro Pedroso en una declaración al periódico Folha de San Pablo.

El Ministerio de Minas y Energía de Brasil se encuentra llevando adelante uno de los procesos más ambiciosos del gobierno de Temer,la privatización, de la gigante Eletrobras, la mayor empresa eléctrica de América latina.

El senador Requiao, que pertenece al partido de Temer pero es del ala opositora de esa fuerza, se alineó con el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) en la propuesta de que, en caso de vencer las elecciones, convocar a un referendo en 2019 para anular las reformas de Temer, como la laboral y el techo por 20 años al gasto público.

“Estas empresas inglesas, con un referéndum, serán tratadas como receptoras de mercadería robada”, dijo Requiao y añadió que la revelación de The Guardian “demuestra por qué las empresas inglesas se quedaron con la mayor parte de pozos petroleros”.

“Para ellos es el mayor negocio de la historia del petróleo. Es un desastre más de este gobierno entreguista”, agregó.

Desde que asumió Temer el 12 de mayo de 2016 junto con la antigua oposición tras la destitución de Rousseff, la política petrolera tuvo bruscos cambios, sobre todo en Petrobras, que viene golpeada por el escándalo de corrupción investigado por la operación Lava Jato.

El actual presidente de Petrobras, Pedro Parente, ex funcionario del gobierno de Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), inició una política de desinversión y de venta de activos y de subsidiarias de la petrolera estatal líder mundial en exploración en aguas profundas.

Los documentos oficiales pedidos por Greenpeace en Londres tenían como foco denunciar al gobierno del Reino Unido por defender los intereses de las empresas británica en Brasil y presionar a la gestión Temer a reducir las exigencias ambientales para explorar combustibles fósiles.

Un portavoz del Ministerio de Comercio británico citado por The Guardian en su edición dominical negó que las conversaciones con el viceministro Pedrosa, en marzo pasado, tuvieran que ver con lobby a favor de las petroleras.

 

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Domingo, 05 Noviembre 2017 07:14

Lo prometido es deuda

Decio Oddone (izq), director general de la Agencia Nacional de Petróleo de Brasil y Fernando Coelho Filho, ministro de Minería de Brasil, durante la conferencia de prensa al final de la subasta de petróleo de “presal” en Río de Janeiro, Brasil, el 27 de octubre de 2017

 

Brasil licitó la explotación de su mayor yacimiento petrolífero.

 

El gobierno Temer entregó la explotación de una de las mayores reservas de petróleo del mundo a las grandes trasnacionales petroleras. Los expertos y trabajadores de la industria denuncian una “gran amenaza a la soberanía nacional”.

Una de las primeras medidas que tomó el presidente brasileño, Michel Temer, luego de desbancar a su antecesora Dilma Rousseff, fue cambiar las reglas de juego de uno de los yacimientos de petróleo más grandes del mundo –el “presal”– que se encuentra en las costas brasileñas. La semana pasada se derribó de facto la exclusividad que la estatal Petrobras tenía sobre esa reserva, y las principales empresas petroleras trasnacionales se apoderaron de su explotación.

Descubierto en 2007 por Petrobras, este presal es una gran reserva de petróleo ubicada en el subsuelo marino, aproximadamente a una profundidad de siete quilómetros bajo el nivel de la superficie del mar. Se trata del yacimiento más profundo que se ha encontrado en el mundo, y según un estudio de la Universidad Estatal de Rio de Janeiro contendría al menos 176 billones de barriles de petróleo. “En el mundo de la energía y el petróleo fue catalogado como el descubrimiento más importante de los últimos 50 años en el mundo”, y “coloca a Brasil en la lista de los mayores productores del mundo, generando condiciones hasta para que el país entre en la Opep y alcance los ámbitos de decisión en el mundo del petróleo”, comentó a Brecha el profesor de ciencia política y economía William Nozaki, que participa de la elaboración de propuestas estratégicas de la Federación Única de los Petroleros (Fup, sindicato que representa a los trabajadores de ese sector).

En 2006 “Brasil se volvió autosuficiente” en petróleo, explicó a Brecha Ildo Sauer, actual director del Instituto de Energía y Ambiente de la Universidad de San Pablo (Usp), que en ese momento todavía era director ejecutivo de Petrobras. Y en 2007, cuando se descubrió el presal, el país “pasó de hecho a ser un actor importante a escala mundial”, señaló.

 

DE LEYES Y GIGANTES.

 

Desde que fue fundada por Getúlio Vargas, en 1953, hasta 1997 –durante la oleada privatizadora de Fernando Henrique Cardoso–, Petrobras tenía el monopolio de la producción de petróleo en Brasil. Cardoso implantó el llamado “régimen de concesión”, con el que Petrobras perdió el monopolio y las petroleras internacionales pudieron intervenir en todos los eslabones de la cadena de producción del hidrocarburo. Durante el gobierno de Lula y después de descubrir el presal, el Partido de los Trabajadores (PT) creó un nuevo régimen para explotar el petróleo (llamado “partilha”), basado en el reparto del excedente del producto: la empresa contratante explota y extrae el petróleo y carga con los costos, mientras que el Estado se queda con una parte del petróleo excedente, según un porcentaje establecido previamente en un contrato. Según la misma ley, cada consorcio de explotación que pretendía operar en el presal debía tener una participación mínima del 30 por ciento de la estatal Petrobras, que en la práctica llevaba a cabo la explotación. Por lo tanto, las empresas interesadas en participar debían asociarse con Petrobras, única operadora. “Gracias a la propuesta de Lula, el control sería brasileño, aunque parte de la participación financiera fuera extranjeras”, comentó a Brecha João Antonio de Moraes, director de la Fup. “Para que Brasil mantenga su soberanía energética, que es la garantía de que no nos falte combustible mañana, es necesario que tenga un control nacional sobre las reservas del presal”, apuntó.

Sauer, sin embargo, rechaza tanto el régimen de concesión como el modelo de partilha, ya que, según argumentó a Brecha, ambos producen efectos similares y no sirven a los intereses estratégicos del país. Con el modelo partilha “una parte pequeña de la ganancia va para el gobierno federal. Y cuando el precio del petróleo cae, sobra muy poco”, expresó. “Se entrega el derecho de producción para el consorcio que ganó la subasta”, y en ambos regímenes, “una vez firmado el contrato, la producción es acelerada porque los dueños del contrato quieren extraer lo máximo en el menor tiempo posible, no tienen una visión estratégica, geopolítica, macroeconómica, sino que tienen una visión microeconómica, como cualquier empresa. Sin embargo, un gobierno como el brasileño, en asociación con la Opep, Rusia, Canadá, México, sí podría imponer el precio, y eso redundaría en más riqueza con el mismo petróleo”, afirmó.

 

DESREGULACIÓN.


Desde que se descubrieron las reservas del presal las empresas estadounidenses comenzaron a presionar para dictar las reglas de la explotación del petróleo. En un telegrama interceptado por Wikileaks en 2010, José Serra, candidato a presidente por el Partido de la Social Democracia Brasileña (Psdb), le comentó a la directora de relaciones gubernamentales de la petrolera estadounidense Chevron que tuviera paciencia con la ley partilha, asegurándole que ésta caería más adelante: “Deja que esos tipos del PT hagan lo que quieran. No se concretarán las licitaciones, y ahí nosotros les vamos a mostrar a todos que el modelo antiguo funcionaba, y nosotros lo vamos a cambiar de vuelta”. Dicho y hecho. Una vez que Rousseff fuera destituida, y tres meses luego de asumir como canciller, Serra vio cumplirse su proyección. En noviembre de 2016 fue aprobado en la Cámara de Diputados el proyecto de ley para sacar a Petrobras del medio. El presidente Michel Temer dijo en su momento que sancionaba la ley del presal “con gran satisfacción”, porque consideraba “exagerado” que Petrobras tuviera que participar obligatoriamente en cualquier emprendimiento. La nueva ley suprimió la exigencia de que Petrobras sea la única empresa operadora y la obligatoriedad de asociarse con ella para presentarse a licitaciones de explotación petrolera. El cambio no es menor. En la práctica significa que el Estado brasileño pierde el control directo de cuánto petróleo se extrae. Esta información pasa a ser dominada por las empresas privadas.

Los argumentos que esgrime el gobierno a favor de esta liberalización van desde que así se dinamiza la economía y se impide que Petrobras haga gastos innecesarios, hasta que de esta manera se evita la asociación de las empresas estatales con la corrupción. Para Nozaki la nueva ley representa “una entrega en bandeja, ya que no se entrega solamente el recurso natural del país, sino también el recurso industrial y la tecnología desarrollada. Es una expropiación doble. El Estado es expropiado de sus recursos naturales, aquello que está en el suelo pasa a ser extranjero, y entrega también todo su potencial de desarrollo tecnológico industrial”.

 

REPARTIR LA TORTA.


El pasado viernes 27 de octubre el gobierno de Temer licitó, bajo el nuevo régimen, la explotación de ocho áreas delimitadas del presal. De ellas seis cayeron en manos extranjeras. Sin la obligatoriedad de que Petrobras participe de los consorcios contratistas, las principales zonas quedaron así bajo absoluto dominio extranjero, y el gobierno no tendrá ningún control sobre ellas.

Las subastas se retrasaron dos horas debido a una medida cautelar expedida por la justicia federal de Amazonas, que las había suspendido. El juez había dado lugar a una acción de la Central Única de los Trabajadores (Cut) que argumentaba que los pisos fijados en las subastas eran demasiado bajos y que la ley que puso fin a la exclusividad de Petrobras como operadora representa un “vicio constitucional”. La medida cautelar fue apelada por pedido del Estado y luego anulada. Participaron de las licitaciones 15 empresas de diez países extranjeros, y el gran interés de estas empresas se debe, según Nozaki, a que Petrobras ya asumió todo el riesgo y el costo inicial de explorar y descubrir los pozos. Las empresas sólo cosecharán ganancias garantizadas. Entre las ganadoras se encuentran gigantes del mercado mundial, como Shell, Exxon Mobile, Total, Repsol, Qatar Petroleum, British Petroleum, y con un papel destacado de empresas chinas, como Sinopec, Cnooc Petroleum y Cnodc. Petrobras participó y ganó en tres de las áreas por las que ofertó. “Las grandes petroleras no tienen más petróleo, vinieron a Brasil justamente para explotar el petróleo del presal que nosotros descubrimos. Solamente tienen acceso al petróleo en algunos países de África, y de Asia central, los grandes países ya no les entregan sus reservas, porque saben que el camino estratégico es otro”, señaló Sauer. Según Cibele Vieira, coordinadora de la Fup, “Brasil entrega a otras naciones el control de una reserva energética de la que depende profundamente”. Para De Moraes, otro aspecto clave es que “antes se exigía que los insumos (para todo el proceso de producción petrolera) se compraran en Brasil, para potenciar la industria”, y ahora “Temer también está atacando eso”. Además, señaló, “la privatización y desnacionalización del presal supone más riesgos para el ambiente, en un área muy delicada”.

Sauer insistió en que la riqueza que está en juego no ha sido debidamente apreciada por la sociedad brasileña. “Este petróleo pertenece a las generaciones futuras, y toda la riqueza que tomemos de ellas tiene que volver en educación pública, salud pública, reforma urbana, reforma agraria, y para hacer un sistema productivo más potente que si el petróleo se quedase debajo de la tierra”, sentenció.

 

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Desastre kurdo: la independencia que siempre no fue

 

En mi artículo postsísmico sobre cómo "Israel apoya la secesión del Kurdistán para desestabilizar a Irán y Turquía" (https://goo.gl/Sb48Mu), adelanté que "la alta vulnerabilidad del Kurdistán iraquí radica en que se encuentra totalmente rodeado de países que pueden ser desestabilizados, lo cual beneficia enormemente a Israel, pero a costa de un elevado precio del pueblo kurdo, que puede volver a ser sacrificado en el altar de la geopolítica regional, como sucedió con el tratado de Sèvres de 1920".

Pues fue justamente lo que sucedió casi 100 años más tarde cuando Massoud Barzani, líder de la región kurda en el norte de Irak y prócer de su fugaz "independencia", fue abandonado por Donald Trump (sucesor de los negociadores "occidentales" del Tratado de Sèvres).

En una fulgurante operación del ejército iraquí –curiosamente entrenado tanto por el Pentágono como por los pasdarán iraníes (Guardias Revolucionarios Islámicos Chiítas)– fue tomada la región de Kirkuk y su capital, con pletóricos yacimientos de hidrocarburos, ante la sorprendente huida de los combatientes kurdos, los legendarios peshmergas (que se arrojan a la muerte), a lo que no hicieron honor, y cayeron después de 12 horas casi sin combatir.

La independencia del Kurdistán iraquí –no se diga su efecto dominó en Irán, Siria y Turquía, con relevantes minorías kurdas (https://goo.gl/Fh5HV2)– quedó hecha añicos. Sin el petróleo de Kirkuk no es viable el estado independiente kurdo en el norte de Irak (https://goo.gl/vudtvp).

Con la hostilidad de todos los estados regionales islámicos fronterizos –en particular los no árabes: la sunita Turquía y la chiíta Irán– y con la sola excepción del apoyo envenenado de Israel, Erbil (con 5 millones de habitantes), capital del Kurdistán iraquí, se aisló de la realidad geoeconómica/geopolítica. Quizá el peor error de Barzani fue su obsceno meretricio con el "Estado sionista", Israel, expoliador de tierras, derechos, vidas y sueños palestinos.

La gran mayoría de los analistas se equivocó al sobrestimar la "valentía" de los peshmergas y al subestimar al ejército central iraquí, después de su previa derrota humillante ante los yihadistas en Mosul: ciudad plural del norte de Irak, con mayoría árabe e importante presencia de asirios cristianos que hablan el arameo (el idioma de Cristo) y de caldeos católicos.

Con la ignominiosa derrota de los peshmergas, Kirkuk es hoy compartida por tres diferentes grupos étnicos y religiosos: los árabes semitas, los turcomenos (de origen turco-mongol y que aquí en su mayoría son chiítas) y los cristianos asirios/arameos/caldeos semitas. El triunfo de los turcomenos chiítas, casi la mitad de la población de Kirkuk, resume la nueva alianza entre la Turquía sunita y el Irán chiíta contra la balcanización de los pueblos kurdos inducida por Israel.

Israel y Trump sufren dos derrotas humillantes con la pérdida de la plaza petrolera de Kirkuk, destinada esquemáticamente a los kurdos.

Debka Weekly (número 774), portal desinformativo del Mossad, se desvive explicando "teorías conspirativas" entre los mismos kurdos y la traición del grupo Talabani, tradicional enemigo de los Barzani (vinculados a la CIA y al Mossad).

La narrativa hilarante de Debka eleva a dimensiones sobrehumanas al legendario general Qassem Soleimani, jefe de la rama de élite expedicionaria Qods, dependiente de los pasdarán jomeinistas. Días antes, Trump había despotricado en forma grotesca contra los pasdarán y el mismo Soleimani, para complacer a su yerno, el israelí-estadunidense Jared Kushner, y a su supremo aliado, el premier Benjamin Netanyahu. Trump obtuvo días más tarde su respuesta en Kirkuk, con la entrada triunfal de su vilipendiado general Soleimani.

Los británicos entienden mejor la geopolítica que sus maniqueos/lineales alumnos de Estados Unidos. David Gardner colige perfectamente la hipercomplejidad no-lineal de las arenas movedizas del Medio Oriente y sostiene que la captura de Kirkuk y la derrota de Barzani, aliado de Israel, "debe ser vista como parte de la competencia geopolítica entre Irán y Estados Unidos" (https://goo.gl/MpvJCA).

Otro británico muy sagaz, Patrick Cockburn, apunta que los kurdos "perdieron 40 por ciento del territorio que controlaron previamente", mientras la "geografía política del norte de Irak será transformada, en detrimento de los kurdos". Sin campos petroleros bajo su control –reservas de 45 mil millones de barriles de petróleo y 150 millones de millones (trillones anglosajones) de metros cúbicos de gas, con una exportación de 600 mil barriles diarios (https://goo.gl/3hni88)–, los kurdos pierden su "independencia económica".

El premier iraquí Haider al Abadi –chiíta árabe semita– consigue su segundo triunfo fenomenal este año: la captura de Mosul contra los yihadistas sunitas y la derrota de los peshmergas sunitas kurdos. Curioso: los dos grupos derrotados por el chiíta premier iraquí son sunitas, mientras se expande el proyectado Creciente Fértil chiíta del C4+1 (Irán, Irak, Siria, Hezbolá+Rusia; https://goo.gl/ZKN3CX).

Para el analista británico filorruso Alexander Mercouris, el plan C de Trump se frustró en Irak: “Estados Unidos fracasó en conseguir el cambio de régimen en Siria (plan A) y falló en catalizar la balcanizacion de Siria sobre líneas sectarias (plan B; https://goo.gl/M7EhyS), y ahora buscaba usar a los kurdos para desestabilizar tanto a Irak como a Siria” (https://goo.gl/ce4Wq8) con el fin de "frenar la influencia creciente de Irán y de alienar a Turquía". Le salió el "tiro por la culata" a Trump, ya que lo único que consiguió es alinear a Irán, Turquía, Siria e Irak, mientras aisló a los kurdos.

Mercouris comenta que en los recientes dos años se ha demostrado que “los rusos son los maestros (sic) de la estrategia militar y tecnología en el Medio Oriente, y que los iraníes son los maestros (sic) indiscutibles de operaciones encubiertas, con su excepcional conocimiento de la región, mediante sus diversas agencias de espionaje y seguridad”.

En forma interesante, Mercouris aduce que la debacle del plan C exhibe el "rápido declive del poder estadunidense en el Medio-Oriente": Trump –quien, a instigación de su aliado supremo Netanyahu, descertificó en forma unilateral e insensata el acuerdo nuclear del P5+1 con Irán (https://goo.gl/LCV7u6)– se está aislando, mientras Irán, el supuesto marginado, sancionado y vituperado, "exhibe excelentes relaciones con Turquía, Siria, Irak y Pakistán, así como los países centroasiáticos". Le faltó agregar a Líbano.

El Pentágono mantiene 10 mil soldados en Irak y es "aliado" de Bagdad en el combate contra los yihadistas, quienes ahora se encuentran en franca retirada en Siria e Irak. ¿Para resucitar en el sudeste asiático?

¿Se inclinaron tanto el Pentágono como Rex Tillerson, secretario de Estado y ex mandamás de ExxonMobil, por los más pletóricos y lucrativos yacimientos petroleros del sur chiíta iraquí, en detrimento del menor yacimiento de Kirkuk, el cual hubiera sido otorgado a los kurdos sunitas no árabes por los intereses de Israel para su abasto? ¿Tuvo miedo Trump a un alza descomunal del petróleo, que hubiera beneficiado a Rusia, por lo que prefirió laisser-faire a Irán?

 

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Lee Plenty Wolf, activista Sioux

 

"El agua es vida". Es el mensaje de Lee Plenty Wolf, líder y activista Lakota Sioux. Una sencilla frase que encierra la batalla trascendental de su tribu contra la construcción del oleoducto Dakota Access: un megaproyecto de 1.900 kilómetros que tiene previsto conectar los estados de Dakota del Norte e Iowa. El itinerario implica atravesar el río Misuri y el lago Oahe, que abastecen de agua potable a los 8.000 indígenas que habitan en la reserva de Standing Rock, una de las mayores de Estados Unidos (EEUU).

En 2016, meses de multitudinarias protestas en el campamento de Standing Rock –que se han convertido en un símbolo de la lucha ambientalista– llevaron al entonces presidente de EEUU, Barack Obama,a paralizar la construcción del oleoducto. Sin embargo, el 24 de enero de 2017, el nuevo mandatario, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva con la que reactivó el proyecto, cumpliendo así con su promesa electoral. Y, al hacerlo, revitalizó también la resistencia de los sioux.

El líder y reconocido activista Lee Plenty Wolf, invitado a la Universidad de Sevilla por los Departamentos de Geografía Humana, Geografía Física y Análisis Regional y Antropología Social, atiende a eldiario.es /andalucía tras ofrecer una charla ante más de doscientas personas.

 

Junto a los riesgos medioambientales, otro de los grandes problemas del oleoducto Dakota Access es que invade tierras sagradas. ¿Cuentan con algún tipo de protección?

Según la ley y un estudio de impacto ambiental, [los responsables del proyecto] deben preguntar a las tribus sobre estas cuestiones y también sobre la construcción del oleoducto, pero no lo hicieron. Las compañías no tienen autoridad para entrar en las reservas indias, así que lo que están haciendo es construir muy cerca, donde todavía sigue habiendo áreas sagradas.

Se supone que si las excavadoras encuentran un antiguo enterramiento deben parar toda la obra y llamar a arqueólogos que estudien los hallazgos para no alterarlos. Pero a las compañías esto les da igual, porque tienen sus excavadoras y simplemente se abren camino.

 

¿Quién apoya el movimiento contra la construcción del oleoducto?

Tribus originales, grupos ecologistas... Cuenta con un gran respaldo social. La resistencia en el campamento de Standing Rock fue enorme porque aunó a gente de todo el mundo, cada día llegaba más gente. También recibimos ayuda exterior de quienes no podían estar físicamente, nos enviaban comida y medicinas.

 

¿Cuál es el posicionamiento de la ONU al respecto?

Las Naciones Unidas enviaron a un observador a Standing Rock con el objetivo de proteger nuestra agua. Greenpeace también estuvo allí, así como representantes de diferentes organizaciones. Pero todo esto fue ignorado porque incluso algunos de los medios de comunicación que estaban en el campamento haciendo sus reportajes de investigación fueron arrestados. Nadie estaba a salvo.

 

¿Los activistas han sufrido represión policial?

Sí. Perros, gas pimienta, pelotas de goma, cañones de agua y de ruido, golpes... incluso fumigaron el campamento.

 

¿Las protestas de los activistas fueron pacíficas?

En todo momento. Las únicas armas de los activistas y los nativos eran el rezo y el canto. El ejército dijo que íbamos armados para poder reprimirnos con una acción más violenta pero sólo portábamos la chanupa, que es la que nos conecta con el rezo.

 

La situación que describe podría recordar a la película Avatar...

Es lo mismo. Solo que en Avatar los malos mataron a muchos indígenas. Probablemente podrían haber tratado de eliminarnos si no fuera por los cientos de personas y los medios de comunicación que se unieron. Tuvieron que cambiar su estrategia, no pudieron encontrar una excusa para matarnos o hacernos daño.

 

¿Cuál es el papel del actual presidente de EEUU, Donald Trump, en todo esto?

En los últimos momentos de la presidencia de Obama, gracias a las peticiones que se movieron desde Standing Rock, se paralizó la construcción del Dakota Access. Pero en el momento en el que Donald Trump llegó al poder reactivó la construcción del oleoducto. También fue el responsable de que se entrara y se desalojara todo el campamento.

 

¿Cuál es la influencia de las compañías petroleras estadounidenses en la administración Trump?

Tienen una gran influencia. Son las que pusieron a Trump en la presidencia. Trump es un gran inversor en las petroleras porque, principalmente, es propietario de compañías que están extrayendo las reservas naturales.

 

¿Está familiarizado con el problema del agua en Doñana?

He leído un poco al respecto, pero tengo que averiguar más sobre ello. El problema del agua es un problema global y tiene que ver con dos factores principales: las sequías y la sobreexplotación de los ríos.

 

¿Es el agua el nuevo petróleo?

Sí, sin duda. Es un proceso que comenzó hace tiempo. Las grandes compañías como Nestlé saben que el petróleo es un recurso que se está agotando y se aprovechan de esta situación. ¿Cómo? Embotellando el agua y vendiéndola, impidiéndonos que podamos tomarla de forma natural, que es un derecho humano.

 

«Sólo cuando el último árbol esté muerto, el último río envenenado, y el último pez pescado, el hombre se dará cuenta de que el dinero no se come», proverbio indígena.

 

 

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LA MEDIDA ELEVARÁ DE FORMA ACUSADA EL PRECIO DEL PETRÓLEO Y DEL ORO, AFIRMAN EXPERTOS

 

China planea lanzar en breve la emisión de futuros de crudo en yuanes, lo que podría asestar un golpe a la economía de EE.UU., informa el periódico saudita 'Al Eqtisadiya'. Según la publicación, la medida tendrá un gran impacto en los precios del petróleo, que podrían alcanzar hasta 70 dólares por barril desde el comienzo de la emisión, así como en los precios mundiales del oro, debido a que la moneda china —a diferencia de la estadounidense— está ligada a los registros de este metal precioso.

Los expertos sostienen que este paso abrirá la puerta de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a Estados que no forman parte de la entidad, ya que sus contratos suelen requerir la compra de petróleo en dólares. Además, los nuevos futuros chinos permitirán la adquisición del metal precioso, por ejemplo, en la Bolsa de Oro de Shanghái o en la de Budapest para aquellos países que no deseen comerciar en yuanes.

 

Reducir el atractivo del dólar

 

"La posible consecuencia de la compra en yuanes de petróleo garantizado por oro por parte de China es el debilitamiento del dólar frente a las divisas principales. Pero esto puede afectar positivamente al aumento de las exportaciones estadounidenses y causar una disminución de las importaciones, lo que reducirá el déficit comercial en EE.UU.", asegura Ammar Al-Mufti, asesor económico y gestor de fondos de inversión saudita.

"Este paso supone un cambio radical en las reglas de la economía mundial, que afectará al dólar y reducirá su atractivo de inversión, como resultado de lo cual en EE.UU. aumentarán las tasas de interés bancarias. Esto puede tener algunas consecuencias negativas en los préstamos públicos y privados en EE.UU., lo que afectará negativamente a varios sectores de la economía, por ejemplo el de los servicios", añade Al-Mufti.

El experto también destaca que tanto el sector público o el privado de EE.UU. tendrán que reducir el consumo y aumentar la inversión, lo cual es bueno para la economía nacional a largo plazo. Aunque, a su juicio, las consecuencias pueden ser muy negativas a corto y medio plazo.

En este sentido, el experto en el sector del oro Mohammed Al-Hashid vaticina que el precio del petróleo desde el comienzo de la venta de los futuros subirá hasta los 70 dólares por barril, lo que también conducirá a un aumento de los precios de oro hasta los 1.850 dólares por onza. Ello supone un incremento de 500 dólares respecto al precio actual, 1.350 dólares, una cifra "injustificada" a juicio de Al-Hashid porque perjudica a los mercados globales y provoca pérdidas económicas a los países que realizan inversiones en este metal.

 

 

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