Julio Jaramillo y la música como identidad

Julio Jaramillo es la confirmación de una amplia tendencia en América Latina: el surgimiento de personalidades que simbolizan lo nacional a partir de historias personales transcurridas en el mundo del espectáculo. Es así que la farándula termina proveyendo iconos identitarios. Como siempre, todo depende de la memoria que se elabore sobre el personaje.

 

Julio Jaramillo Laurido nació en Guayaquil el 1º. de Octubre de 1935 en un hogar de padre y madre trabajadores. Desempeñó oficios manuales y se encaminó al canto junto con su hermano José, dentro del ambiente de los músicos populares llamados despectivamente "lagarteros". El pudo pasar de ese círculo a otro de las radios y presentaciones públicas. Sus primeras grabaciones fueron en dúo con Fresia Saavedra, una reconocida cantante de música nacional.

 

A mediados del siglo XX se afianza una cultura de masas moderna en el Ecuador con un fuerte núcleo en la música popular. Esta se hallaba estructurada por la industria fonográfica, la radio, las rocolas y un sistema de espectáculos públicos. Las emisoras radiales tenían auditorios para la presentación de espectáculos musicales y los cines ofrecían música en vivo combinada con la proyección de películas.

 

La introducción y propagación de las rocolas en la década de 1950, masificaron – junto al disco de 45 revoluciones- la música, no solo nacional, ya que correspondió también a una internacionalización de la música popular latinoamericana. Hacia los años sesenta, las rocolas eran artefactos diseminados en restaurantes, prostíbulos, heladerías y cantinas. Su repertorio incluía música local e internacional. Pero no existía lo que años más tarde se denominó  música rocolera.

 

Todo esto tenía un marcado carácter local y urbano. Los músicos y cantantes eran reconocidos en sus localidades. El bolero antillano y mexicano, más una antigua recepción del vals peruano influían en los repertorios y estilos de los músicos nacionales. De modo que la música ecuatoriana, representada principalmente por el pasillo, se alimentó  de una interacción con otras vertientes musicales nacionales. En este clima se incubó Julio Jaramillo, quien tuvo la capacidad de moverse en un repertorio que incluía pasillos, yaravíes y pasacalles, junto a valses y boleros. La difusión de su música ocurría fundamentalmente con las rocolas y la radio. Las canciones más escuchadas de JJ, son de contenido amoroso y otras que aluden a la identidad guayaquileña.

 

Su trayectoria exitosa fue la de su internacionalización. Largos años de permanencia en Venezuela y México le permitieron crear un público más amplio y una inserción en los mercados fonográficos de esos países, interpretando preferentemente boleros. Además tuvo una gran aceptación en América Central y el Caribe e incluso en el cono Sur. Ese fue su mayor logro que lo convirtió en ídolo de vastos sectores populares en América Latina.  Realizó grabaciones en dúo con Olimpo Cárdenas,  Alci Acosta y Daniel Santos. Con éste último le unió una especial amistad, y  con el grabó en  1974 "En la cantina", un LP que recrea una jornada cantinera.

 

Su vigencia  en el Ecuador se mantuvo con sus periódicos retornos, y su temprana  muerte cuando tenía 42 años (Guayaquil, 9 de febrero 1978), lo convirtió en una referencia de la identidad nacional. Cuando falleció, se identificaron 27 hijos y probablemente más de 300 LPs. grabados. Había vuelto al Ecuador en 1976, pero su presencia no era tan requerida en los espectáculos como en el pasado. En la década de 1970 había un ambiente nacionalista que se encontraba carente de raíces populares, en tanto que los héroes criollos y las conmemoraciones cívicas perdían capacidad de convocatoria. En esta decadencia de símbolos patrióticos, el nacionalismo ecuatoriano encontró en JJ un icono de origen popular que  permitía cristalizar un sentido de pertenencia. Se le adjudicó la representación del cantante nacional que opacó a otras figuras de la época. En 1981 se exhibía la película "Nuestro Juramento", una coproducción mexicano-ecuatoriana que es una versión de la vida del cantante. Una traslación de este film en formato DVD  se titula  "El señor de las cantinas". Ya en los años noventa, una teleserie ecuatoriana está dedicada a contar su vida. Son puestas en escena que proponen una idea borrosa de la trayectoria del ídolo, centradas en acontecimientos que lucen triviales. Sobre todo, la ambientación y los actores que interpretan al cantante no son convincentes.

 

Se debe aclarar que la música rocolera, surgida a fines de los años setenta, después del fallecimiento de JJ, es un conjunto  de ritmos musicales (pasillos, valses y boleros) que a través de los espacios públicos y utilizando la comunicación radial, confluyeron en una manera de privilegiar la relación de pareja como un eje central de la vida popular. Los cantantes rocoleros, interpretaban canciones diferentes a las del tiempo de Julio Jaramillo, además de que  utilizaban un lenguaje predominantemente coloquial. Lo específico de la canción rocolera, que se diseminaba cuando más bien estaban desapareciendo las rocolas, es que ha tenido una amplia acogida en los sectores populares urbanos y los migrantes indígenas forjando un nuevo ciclo de desarrollo de la música popular.

 

Cuando literatos y músicos de las clases medias ilustradas reivindicaron a JJ,  a su manera, interpretaron un acercamiento a lo popular. De este modo, resolvieron  imaginariamente una identidad social con la vinculación a un símbolo. Entonces, un cantante de rasgos populares se convirtió en una fuerte imagen alimentadora de la nación mestiza. En 1993, el gobierno ecuatoriano instauró la conmemoración del "Día del Pasillo" el 1º de Octubre eligiendo el día del nacimiento de JJ como fecha simbólica. Después de 1990 y en el nuevo siglo ocurre un deterioro creciente de los símbolos identitarios nacionales con la irrupción de las demandas  étnicas y regionales. Como remate, el cierre del problema territorial con el Perú en 1998,  elimina uno de los factores dominantes del nacionalismo ecuatoriano.

 

Es difícil afirmar que JJ siga teniendo una imagen predominante de representación del espíritu de la música nacional. Nuevos cantantes populares y de clase media configuran espacios y sentidos de la música. Ya la música nacional dejó de ser lo que era. La globalización aleja a amplios públicos de las vertientes vernáculas de la canción. Es un momento de públicos diferenciados y de múltiples identificaciones. Sin embargo, los grupos populares se identifican con la música rocolera y la tecnocumbia.

 

Esto no quiere decir que JJ se ausente de los imaginarios. Las crónicas biográficas hasta ahora disponibles están centradas en su agitada vida amorosa, su afición a la bebida, su generosidad derrochadora y anécdotas del medio artístico. Son relatos en los que hay escasas fechas y una ausencia de contextos sociales y culturales.[†] Se conoce poco sobre el ambiente social y cultural de su tiempo y sus largas estadías en el extranjero.

 

Por lo menos dos estatuas, una en el suburbio oeste de Guayaquil y otra en Santo Domingo de los Colorados  perpetúan su memoria. Sin embargo, más importantes que los monumentos, son las recordaciones anuales del día de su muerte y los programas radiales que difunden su música cotidianamente. Claro que Julio Jaramillo continuará  alimentando recuerdos, nostalgias y orgullos nacionales. De haber sido un cantante ecuatoriano que se internacionalizó, logrando una presencia que no han alcanzado otras expresiones de la cultura ecuatoriana.

 

NOTAS

[*]Publicado en Revista del Archivo Histórico del Guayas, No. 2, Segunda Época, 2006, pp. 99-103.

[†] Algunas biografías y crónicas sobre Julio Jaramillo, son las de Carlos Díaz, Siempre Julio. La otra cara de un ídolo, Dino Producciones, Quito, 1998; Fernando Artieda, Julio Jaramillo. Romance de su destino, Editores Nacionales, Guayaquil, 2004, 2ª. ed. La colección de cinco fascículos publicados por el diario El Universo en 1998 y titulados Julio Jaramillo el ídolo del siglo, proporciona un acercamiento que cuida más el contexto social de la época. Ver también la entrada "Julio Jaramillo Laurido", en Rodolfo Pérez Pimentel, Diccionario Biográfico del Ecuador, T. 11, U. de Guayaquil, 1995, pp. 185-192.

 Hernán Ibarra

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Miércoles, 22 Agosto 2012 15:43

Escenarios para el sujeto popular del cambio

Que por primera vez “Colombia tiene una opción electoral de gobierno para 2014” fue una voz entre algunos asistentes del Foro de Sao Paulo que sesionó en Caracas. Basan su hipótesis en la división Santos-Uribe, con un futuro de dos presuntos candidatos. “Es Colombia excepción en el Continente”, preguntaban. En ausencia de un liderazgo legítimo y colectivo de movilización y resistencia, de conciencia moral, podría ser todo lo contrario: que resulten tres candidatos a partir de la oposición si no hay desde ya el acuerdo de una “consulta previa”.

En la situación y sobre el tapete político del país, se destacan ahora dos dinámicas en el poder, y tres, desde el otro margen, como es el del “sujeto social”, el campo popular y las resistencias, la ciudadanía y la oposición.

En las tres actividades de lucha frente al poder, aparece como primera en importancia y lugar la reconfiguración del sujeto social; propio, nacional, con su raíz histórica, y ahora con entorno continental para mover el cambio. Un sujeto que tiene en los indígenas la iniciativa, y, desde sus propias reivindicaciones, un acompañamiento y la personificación de sectores de la juventud y el movimiento estudiantil1. A la vez, como segunda mención y destacado papel de riel para la organización amplia, toman cuerpo los alientos de construcción y movilización social política y nacional con cimiento en las propuestas del Congreso de los Pueblos y la Marcha Patriótica, y, desde otro ángulo reciente –que puede ser complementario–, el comienzo del proyecto “Pedimos la palabra”, en disputa por la opinión de los sectores medios de la población y la búsqueda inmediata de soluciones. Y ya influyen las precandidaturas y sus aspiraciones y/o personalismos en pugna.

Las dos dinámicas en la contradicción interoligárquica


Herencias. De los dos más recientes inquilinos del Palacio de Nariño, Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe, el origen de las fortunas y los abuelos y los padres, sin transparencia, fueron muy distintos. El apellido Uribe nunca podrá borrar la impunidad por el testaferrato, lavado de activos, uso de notarías y partidas de propiedad a favor de los hermanos Ochoa en la culminación de sus primeros corones2. Aristocrático Eduardo Santos, ex presidente de la República, con el “eje Santos-López” que denominó y acusó Jorge Eliécer Gaitán, en 1946 escamoteó con una candidatura de división del liberalismo la victoria popular de Jorge Eliécer Gaitán.

Con la banda presidencial encima pero con déficits de gobernabilidad y apoyo, dadas sus posturas ante la tragedia de los años en conflicto, el presidente J.M. Santos y su entorno oligárquico y militar eluden a toda costa y no aceptan responsabilidad histórica ni actual. Sin poder evitar el marco continental con novedades políticas y un conflicto sin fin, el país asiste a la circunstancia de una “contradicción interoligárquica”, prevista con anticipación y plan. Así, la distancia actual y las acusaciones contra Uribe acuñan en la búsqueda de un maquillaje necesario y de borrón por parte de la aristocracia capitalina.

Es aquél un recurso útil para relegitimar su poder y limpiar cara ante “la captura criminal de lo público”3, con vínculos mafiosos que ascendieron más característicos durante la gobernación de Antioquia y el gobierno 2002-2010. Con la monitoría de los Estados Unidos, según sus intereses, tarde o temprano, además de los familiares, una media docena de funcionarios del gobierno Uribe estarán empapelados no sólo sotto voce sino en forma pública. Una razón de peso por la cual el ex gobernante necesita y busca poder político, y aplicar presión para aplazar o menguar tales decisiones, con su tormento. Bien sabe que las venganzas con origen en los ‘negocios ilícitos’ y paramilitares tardan pero pueden llegar, y que aún con su anticomunismo brutal en favor del capital y el neoliberalismo, Pinochet, Fujimori-Montesinos, Rafael Videla y los generales del Cono Sur, terminaron presos en maquillajes idénticos.

La diversidad con iniciativas de construcción popular y nacional


Ayer, Carlos Lleras Restrepo (oficialismo liberal) y Alfonso López Michelsen (MRL, Movimiento Revolucionario Liberal) saldaron cuentas. Hoy, entre los liberales ronda la posibilidad de una reunificación del partido, y, con la U como pasado, en el partido conservador fraguan repotenciarlo. Algo pasa o algo sienten y proyectan en esa orilla del país.
En la acera del frente, con respecto a la vitalidad del “sujeto social y popular para el cambio”, una y otra vez, víctima de la represión, el crimen oficial y el terror estatal, aunque lleva décadas de “trabajo de base” y en la definición de sus características, la situación no es fácil. Con funestas pérdidas y equivocaciones, todavía adolece de ausencias de legitimidad y condición colectiva en su liderazgo, y de convicciones sobre la urgencia de poder y de su ámbito de alianzas. Como un escalón de ruta, el reciente Encuentro de la Unidad Popular, el 11 y el 12 de agosto, con la presencia de 116 organizaciones y 300 delegados, resalta esta dificultad (ver editorial).

Con la mira y sin perderla, de un acuerdo paso por paso, con respecto a una “Agenda de Transición por la Paz”, y sus referencias con una “Plataforma inmediata” y un “Programa mínimo” (págs. 12-13), es una ventaja la existencia como diversidad y conjunto del “Congreso de los Pueblos” y la Marcha Patriótica, con sus diferencias válidas. Un espacio, ojalá plural, en una dinámica sin exclusión alguna ni en favor de una hegemonía particular, por antigüedad o cualquier otro argumento. Ojalá atento a los contactos con todo sector diferente de la oficialidad liberal conservadora y su bastardo de la U. Por supuesto que avanzar reclama autocríticas. Asimismo, no se deben olvidar episodios de compromiso y estrategia por sacar del cuarto de San Alejo. Uno, entre otros: antes de su asesinato, Bernardo Jaramillo y Carlos Pizarro acordaron que, una vez pasadas las elecciones de 1990, ambos encabezarían un movimiento político con los ingredientes de renovación en cuanto a la unidad y un sentido de poder.

Precandidaturas en pugna


Aunque el tema es de fondo, programático, estimular un debate que contrarreste las mañas de la actividad electoral exige aproximaciones con base en hechos y conversaciones, que en general secretean y protegen los partidos y los “aspirantes”. Desde la orilla no oficial y dadas sus ‘carreras’ y sus méritos o diplomas políticos y menciones obtenidos, con varios nombres en el llavero maduran las aspiraciones de: López, Clara (PDA-Moir); Navarro, Antonio-Petro, Gustavo (si mediante una consulta favorable renuncia a la Alcaldía (Progresistas); y (¿…?) (porque en política nada está escrito). Además, juega Córdoba, Piedad, con el inconveniente de 12 años con inhabilitación política, una medida que en la noche de las elecciones de 2006 para corporaciones, el entonces poderoso primo –de los contertulios paramilitares– y senador Mario Uribe, al conocer los resultados, dejó entrever en forma inmediata y con ironía, al llamar por teléfono a Piedad y manifestarle que estaba “sorprendido por su elección”. En su aspiración, La Negra y su entorno en Colombia y Venezuela no pierden la esperanza que afincan en los resultados de un alegato ante los jueces o la renuncia o retiro del actual Procurador, que es una baza de Álvaro Uribe. Y, en la evolución de los hechos políticos electorales durante la última década, hay un espacio político que pudiera tener la denominación de “intermedio”, y que a la hora de los votos de “opinión” y los “no militantes” no significa para un sector político partir en desventaja.

Aunque fue Antonio Navarro quien le ofreció a Gustavo Petro venir a colaborar en la Alcaldía, quien por sentido común quiso hablar con el alcalde electo antes de la posesión, al final no encontró modo. No pudo enterarse de las líneas del plan para Bogotá hasta el discurso en la ceremonia del relevo de alcaldes en la Plaza de Bolívar. Y asimismo, con el pasar de los días, el Alcalde no convocó al Secretario de Gobierno a una reunión sobre los puntos y el manejo de las riendas de la ciudad. Ya sobre las variantes del tema electoral, Gustavo Petro le ofreció apoyo a Angelino bajo una condición: no darle aire a Álvaro Uribe. Pero Garzón no aceptó. Como político en los terrenos de la “contradicción interoligárquica” que lo promovió como Vicepresidente, sabe de su perspectiva como árbitro y buen componedor.

Con la lección que tuvo el Moir y su candidato a la Alcaldía, que sólo movió los “votos propios” del partido, y con la exclusión como miembro del PDA del Partido Comunista, el Moir redoblará su esfuerzo por mantener la cobertura del Polo y, por tanto, más que una candidatura propia hará un manejo con la candidatura de Clara López.

Por otra parte, con el surgir de la Marcha Patriótica, flota un interrogante: ¿en su construcción, consolidación y expansión, asumirá una línea de construcción orgánica y social de manera prioritaria y exclusiva, o exhibirá en combinación un candidato para las elecciones presidenciales de 2014?

Muchos sectores y comunidades ayer y hoy están en desafío. En el panorama de la lucha política, “ser poder y ser gobierno”, no hay margen para el silencio. Tampoco para el vacío y la ausencia o la tardanza de un pronóstico que no advierta, que impida o retarde una “táctica oportuna”.

1 El avance del movimiento indígena y su acción protagónica toca sectores que hace un tiempo no atraían en tal proporción. Es el caso de la declaración del “Encuentro ciudadano por la democracia. Pedimos la palabra”, que así consignó: “[…] que se respete la multiculturalidad y la plurietnicidad de la Nación, y se reconozca con hechos la existencia de los pueblos originarios de estas tierras que piensan, sienten y actúan distinto, que quieren cosas diferentes de la vida y disponen de formas alternas de ejercer el control social en el marco de la Constitución […] la multiplicidad de nuestros saberes y diversidad de nuestros pueblos”.
2 El 4 de noviembre de 1920, Eduardo Santos, director de El Tiempo, sostuvo en las columnas de El Nuevo Diario de Caracas una polémica con el historiador y erudito Laureano Vallenilla Lanz sobre el Cesarismo Democrático y el Cesarismo Teocrático, que tenía como tesis, según el abuelo de J.M. Santos, que “en esta América el cesarismo es la única forma posible de gobierno”.
3 Definición que en referencia general usa “Pedimos la Palabra” en el tercer renglón, segundo párrafo de su declaración.


Publicado enEdición 183
“El soberano solo puede estar representado por sí mismo”. Con esta frase de “El Contrato Social” de Rousseau se inició el llamamiento de las Asambleas Ciudadanas Constituyentes. Este movimiento apuesta por poner en marcha un proceso constituyente popular que termine con la promulgación de una nueva Carta Magna redactada por la ciudadanía.

Cerca de 4.000 personas han firmado hasta ahora el llamamiento, donde se recuerda que ya se han cumplido más de dos siglos desde los primeros procesos constituyentes que inspiraron grandes revoluciones democráticas, “entre ellas, la que engendró la Constitución de Cádiz de 1812″.

En estos momentos, “las condiciones nos obligan a una nueva revolución democrática”, según el texto, debido a que actualmente, “los golpes de Estado se suceden uno tras otro, y si en otros tiempos los llevaban a cabo sólo militares y oligarquías, ahora llegan también de la mano de los mercados financieros”. Ante esta situación, “es necesario ejercer la soberanía popular, y poner en marcha un proceso constituyente para construir pacífica y participativamente, desde abajo y con los de abajo, una nueva Constitución, fruto de una revolución democrática”.

Proceso que decidió emprender este movimiento constituyente en su primer encuentro, que tuvo lugar el pasado 17 de diciembre en Sevilla, donde se reunieron unas 150 personas procedentes de diferentes puntos del país. “De Sevilla surgió la idea de ir a Cádiz, aprovechando el doscientos aniversario de las Cortes Constituyentes de la Constitución de 1812. No lo hacemos porque seamos liberales, sino porque se trata de la conmemoración del primer proceso constituyente que se dio en España”, explicó a Noticias Positivas José Luis Martínez, miembro de las Asambleas Ciudadanas Constituyentes de Cataluña.

Martínez añadió que la intención de las asambleas constituyentes es “elaborar por primera vez una constitución dictada por el pueblo, ya que ni la de Cádiz fue así. Hay que recordar que la redactó un grupo de notables”.

En Cádiz fueron llamadas a acudir todas las asambleas constituyentes surgidas desde el inicio del movimiento. “Contamos con grupos en Huelva, Sevilla, Cádiz, Valencia, Granada, Madrid, La Coruña, Barcelona y Lleida”, destaca a Noticias Positivas Manel Monsonís, que milita en la asamblea barcelonesa y es además miembro del grupo de coordinación a nivel estatal del movimiento.

Leyes ilegítimas


“También estuvo previsto que acudieran varias personas procedentes de París, donde se inició un proceso similar. Además, estuvieron en contacto con la gente de Chile, para que fuese el compañero que inició en ese país, en el año 2006, un movimiento para la reforma de la constitución. Empezó él solo con una pancarta, y ahora hay millones de personas detrás”, destacó Monsonís, que añadió que también en países como Nepal, Islandia o Perú se está empezando abordar la idea de una asamblea popular constituyente.

“Es como si de repente, en distintos lugares se estuvieran dando cuenta de todo lo que está provocando esta situación que han llamado crisis, y que yo más bien la llamaría estafa. Países regidos por normas que pueden ser completamente correctas desde el punto de vista ser legal, pero que son ilegítimas”.

El miembro del grupo de coordinación estatal de las asambleas pone como ejemplo la última reforma de la Constitución Española aprobada en 2011. “El pasado verano vimos cómo rápidamente se reformó un punto importantísimo que primaba la devolución de la deuda por encima de cualquier gasto social. Este tipo de medidas son las que terminan de deslegitimar la Constitución, ya que a las personas no se las consulta ni siquiera para algo que puede marcar sus vidas”.

Martínez también criticó esta última reforma de la vigente Carta Magna: “dio el poder a las entidades financieras como sujetos de la recepción de los fondos públicos, de forma previa a cualquier otro gasto, social o no”.


DATOS DE CONTACTO:
http://constituyentes.org/
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Educación popular en el desafío cubano
La Educación Popular, como concepción político pedagógica, vive la vorágine de las disputas ideológicas de nuestro tiempo, cuya esencia contrapone a la opresión y a la libertad, posicionándose militantemente en la segunda. Tal disputa se concreta en cada ámbito de la vida social, y en todos, la educación popular tiene cosas que decir.

El camino prolongado de la lucha por crear la sociedad liberadora ha estado empedradode tergiversación, simplificación y de la reproducción de aprendizajes jerárquicos y excluyentes que han dado forma a muchas experiencias de proyección emancipadora. La Educación Popular no está carente del riesgo de caer en la tradición político cultural que la opresión impone en este desafío histórico, como no es infalible a las naturalizaciones, disimulos, ardides y “encantamientos” desde los que también ha aprendido a operar la opresión, cuyo ataque, a veces sutil, lo concentra en desmontar la ideologización de la lucha.

La Educación Popular tiene su lugar en el proceso de deshacer las ataduras que ha sufrido durante siglos la creatividad individual y colectiva del ser humano. Desde ella se develan las posibilidades insospechadas de las personas en condición de vivir socializando sus potencialidades infinitas y múltiples. La socialización de las prácticas humanas: económicas, políticas, culturales, sociales y ambientales, se relaciona, como condición de posibilidad, con la socialización del poder. También de este asunto se ocupa la Educación Popular.

El texto que ahora presentamos, pretende dar cuenta de los desafíos que tiene la Educación Popular, como ideología y herramienta en la batalla por la formación y recreación social de una conciencia crítica que se verifique en el modo de organizar y vivir todas las relaciones sociales, en el modo de organizar la vida humanizadora, dentro del contexto específico cubano, signado por los desafíos de un cambio en las formas y las razones del proyecto revolucionario.

Para este fin compartimos un fragmento de una entrevista mayor realizada a miembros de la Red de educadoras y educadores populares que anima el Centro Memorial Martin Luther King.

(Ariel) El ordenamiento sociopolítico y económico cubano está sujeto a revisiones de diversa índole con diferentes contenidos y con horizontes distintos. De un lado emergen, no carentes de contradicciones, propuesta, supuestos y sentidos de contenido liberal, es decir, ideas que tienen su base en la ideología que sustenta al capitalismo. De otro lado emergen propuestas de contenido socialista, también contradictorios y de variados significados. ¿En esta disputa de sentidos, qué lugar usted le atribuye la Educación Popular en Cuba?

(Gilberto) Para analizar un asunto de tal magnitud política y teórica se necesita, en primer lugar, hacer dejación del pensamiento dicotómico. La Educación Popular es un antídoto para eso.

El no comprometimiento del socialismo con un paquete de rasgos fijos e inamovibles es, precisamente, la manera más productiva de conservar lo alcanzado, descubrir las salidas multivariadas que ofrece la crisis de la época y abrirnos hacia nuevos grados de socialidad desenajenada.

Una presentación dicotómica de las categorías “capitalismo” y “socialismo”, “socialismo” y “mercado”, “plan” y “mercado” empobrecería el espectro teórico y práctico de alternativas intermedias, formas transicionales ajustadas a una u otra época o coyuntura, cuya riqueza es del todo imposible de fijar de antemano.

En la transición socialista, la democracia adquiere un contenido verdaderamente social con la redefinición de la política; se anula la separación entre instituciones y masas y la organización del Estado privilegia las asambleas por encima de las burocracias y las tecnocracias.

De lo que se trata, para esa otra democracia, es de una superación histórica real, no declarativa, tanto del liberalismo como del democratismo burgués; no de un “rodeo” sociopolítico que a la postre no satisfaga las expectativas democráticas superadoras. La historia reciente muestra cómo terminaron esos ensayos (por muy legítimos que resultaran en sus inicios): con la vuelta al más ramplón consumo “simbólico” liberal.

El tránsito de la concentración y la representación de poder a la descentralización y el predominio de las formas participativas es una aspiración democrática mundial. Sin embargo, en un mundo de tan alta concentración y ejercicio hegemonista de poder, la socialización de la política que se plantea la Revolución Cubana está mediada por una obligada centralidad.

El reto mayor, en una perspectiva de avance hacia el socialismo, es la activación del libre movimiento de la sociedad, la sostenida devolución al organismo social de todas las fuerzas absorbidas tradicionalmente por el Estado. Mas este no es un acto contractual, ni comporta un antiestatismo pedestre: es un proceso derivado de la constante socialización de la actividad humana en todas las esferas, de la cotidianidad de la política.

Una de las formas más eficaces de enfrentar ese reduccionismo radica en el constante esfuerzo por repensar la estrategia de orden cubana en función del despliegue ininterrumpido de su capacidad democrática alternativa, tanto a los esquemas de la democracia liberal, como al tipo de estatalidad conformada en el socialismo histórico.

La efectiva socialización del poder deviene, así, imperativo para la renovación del consenso y el marco más sólido y permanente desde el cual puedan ser fijados los límites sociales y ecológicos del mercado en el futuro inmediato.

En estos procesos, la Educación Popular puede contribuir a deslegitimar estratégicamente tanto el imaginario mercantil (la Pacha-Miami) (sin demonizar el mercado), como la estatalización extrema de la sociedad (que es una alternativa errónea a superar), abrirnos a referentes civilizatorios latinoamericanos (Buen Vivir, por ejemplo), de acuerdo a las características sicosociales de nuestra gente, también a otros referentes en todo el mundo. Pero sobre todo abrirnos a la libre creatividad asociativa de cubanas y cubanos. Enfrentar con realismo lo que podemos y debemos hacer hoy, sin abandonar la formación anticapitalista, antipatriarcal y por formas de producción y reproducción de la vida ajenas a la lógica del capital.

(Ania) La propuesta de la educación popular en el contexto cubano actual constituye una alternativa viable por su contenido y sentido humanista, emancipador y coherente con los presupuestos y valores de justicia e inclusión social. Debe asumirse como la perspectiva anticapitalista que asume la ética revolucionaria como componente esencial. Constituye una propuesta político-pedagógica integradora de saberes y sentidos populares que aporta herramientas para la participación y la transformación social. La educación popular pone en su justa medida a estructuras y personas, donde las primeras no son sin las segundas, lo que significa que estas estructuras están sujetas a cambios y revisiones de modo dinámico y necesario.

El desconocimiento de la propuesta de la educación popular ha llevado a la desestimación y subvaloración de la misma, desatendiendo los elementos de empoderamiento que rescata en sus contenidos de formación. Es justo reconocer también la distorsión de sus esencias a que ha estado sometida la EP por parte de algunas instituciones y organizaciones cubanas que en su uso y aplicación han minimizado el carácter eminentemente político y creador de la misma, reduciéndola a un mero instrumento educativo.

(Marilin) El sentido que le atribuyo a la EP en este momento en Cuba, yo lo definiría como una brújula, como un camino alternativo que valdría la pena que se tuviera en cuenta, no para imponerlo como modelo pero sí para que se tengan en cuenta sus impactos ya visibles y se escuchen sus propuestas y resultados como un aporte más a la construcción del modelo socialista cubano. Pienso que en la riqueza de las contradicciones estará la verdad y es una lucha que no será fácil porque tiene que romper pensamientos hegemónicos de dentro y de fuera del país, más creo que sería de gran utilidad que se amplificara lo que propone la EP a la sociedad cubana en esta hora, tal y como tratamos de hacerlo los educadores populares en todo el país.

(Jesús) El lugar de la educación popular es al lado de una ideología emancipatoria, sustentada e implementada en una práctica de vida en la que el otro, la otra y la naturaleza constituyan una propuesta a tener en cuenta no por lo que nos aportan sino por lo que son, en esa medida la educación popular se posiciona al lado de una ideología que no admite que los seres humanos y la naturaleza sean objetos determinados, impactados por el destino que otros y otras decidan, sino sujetos que conscientes de sus condicionantes culturales e históricos, sean capaces de transformar toda aquella condición que les deshumanice, es decir les cosifique u “objetivice”, y desde tal conciencia cuenten con otros, otras y con la naturaleza para decidir colectivamente las maneras de organizar, planificar, e implementar los procesos de producción material y espiritual de la vida.

Al lado de una institucionalidad que desarrolle los sentidos de pertenecía, de identidad de las personas que la conformen, en la medida que las personas se sientan dueños de las maneras en que esa institución se implica en los procesos de producción material y sociocultural desde prácticas de corresponsabilidad y comunión social.

(Esther) La realidad es que creo que en Cuba hoy se da una disputa cultural que incluye esas revisiones de que hablas, pero no se agota en ellas. Es una disputa que involucra los sentidos comunes y la cultura política de los cubanos y las cubanas, y que se da no solo entre diferentes personas, sino al interior de cada persona. Creo que nuestra contribución en tanto educadores está muy vinculada al contenido de la pregunta anterior: con nuestra gente, leer el mundo en toda su complejidad, desarrollar la capacidad de opinión y participación y su capacidad crítica responsable.

(Dasniel) En efecto, varios intelectuales del país, y hasta políticos, han advertido la presencia de corrientes de pensamiento y propuestas de corte liberal. Pero no debemos obviar que la historia del pensamiento político cubano advierte la existencia más o menos constante de una tradición de pensamiento en la cual se evidencia diversidad de posiciones y propuestas. Por tanto, y sin considerarme un especialista en estos temas, me parece que las ideas y las propuestas que circulan hoy en Cuba tienen como distintivo la diversidad.

Obviamente, el contexto internacional, en el cual el capitalismo a pesar de su crisis continúa siendo el modelo hegemónico, y a su vez perfecciona sus mecanismos de dominación económica y simbólica; y el contexto nacional, en donde es reconocible un desgaste en las estructuras de movilización y legitimación social; favorecen la proliferación consciente o inconsciente de propuestas de corte conservador.

Al respecto, y en mi criterio, la EP comparte el lugar de la revalorización de la práctica y la construcción socialista, comunitaria. En ese proceso resulta estratégico su accionar educativo y transformador en función de: combatir la indiferencia política, hacer contrapropuestas de sentido a las propuestas conservadoras, potenciar la solidaridad como valor ciudadano, generar y acompañar los liderazgos políticos e institucionales, sensibilizar y remover las reservas movilizadoras con las que cuenta el ideal socialista y humanista en el país.

(Julio Antonio) La EP contiene por sí misma una vía metodológica, ética, política, para la construcción de un proyecto social. Las supuestas vías socialistas que hoy se presentan en Cuba se disponen a crear una institucionalidad económica y política que aspiran a propiciar el orden, la efectividad, la racionalización, pero que no toman en cuenta hasta ahora la ética y la filosofía de la liberación del que debe ser sujeto del cambio.

La creación de una sociedad socialista o post capitalista con métodos verticales de producción del cambio no garantiza la alternativa a la opresión sino una forma distinta de conservación de la enajenación.

La EP es sospechosamente desatendida por las élites políticas del capitalismo y por la burocracia enquistada del socialismo real, precisamente por su contenido revolucionario, igualmente peligroso a todas las formas de control de la libertad. La experiencia mínima de producción de ideas, planes, respuestas a problemas comunes, en y desde la EP, nos enseña lo que podría ser una práctica consciente de hacer país en armonía con la filosofía y metodología de trabajo de la EP.


NDE: Sobre la problemática educativa global ver también la revista América Latina en Movimiento, febrero 2012, No. 472: "Educación, justicia social y ambiental". http://www.alainet.org/publica/472.phtml
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Miércoles, 27 Julio 2011 07:23

Joe, un pedacito de la historia nuestra

Joe, un pedacito de la historia nuestra
Creador de un sonido propio con lo mejor de la influencia africana, caribeña, antillana y costeña, delicia de los bailadores de Colombia, América Latina y el mundo, Alvaro José Arroyo también contribuyó a reivindicar un lugar digno para los afrocolombianos en la historia y en el presente.

“El Joe” Arroyo, quien acaba de morir cerca de cumplir 56 años (Cartagena, 1º. De noviembre 1955-Barranquilla, 26 de julio de 2011), sí que está presente en la historia musical de Colombia y en la vida de muchos de los que en los 70´s comenzamos a rumbear. A mediados de esa década, por entre la avalancha tropical que con orquestas venezolanas inundaba los estaderos y salones de casi todo el país, irrumpió desde Medellín el sabor endemoniado de Fruko y sus tesos, cargado de salsa. Con las voces excepcionales del cartagenero Álvaro José Arroyo y el caleño Wilson “Saoko” Manyoma: El Ausente, El Caminante, Tania, El Preso, Negro Chombo, Mosaico Santero, nos pusieron a azotar baldosa. De African look o larga melena, vestidos con camisas sicodélicas, pantalón de bota ancha y tacón mediano, coreando el soye del “Joe”: “flores silvestres, luna y estrellas, todo se me acumula en mi cabeza que va estallar” -junto con las mujeres, uno de sus grandes placeres pero también doloroso azote de su vida- nos iniciamos en la bohemia y en el gozar.

En los 80, creó su propia orquesta y acentuó los ritmos del gusto “currambero” que lo convirtieron en un fuera de concurso en el Carnaval de Barranquilla aunque lo distanciaron un poco del interior del país, donde nos cuesta mover hombros, menear cintura y raspar canilla al tiempo. Pero con el Lp Musa Original y sus tres exitazos: el que da nombre al disco, Mary y La Rebelión, la sacó del estadio para conquistar Colombia, Latinoamérica y escenarios de todo el mundo. Letras de su puño y corazón, reivindicación del negro y de la noche, odas a sus amores, música con ecos del África Madre, la costa que arde, cumbia, porro, chandé, reggae, joeson…sonidos inolvidables. Luego Echao´pa lante con La vuelta, Son Apretao y el Yamulemao del senegalés Laba Sosseh. En Fuego en mi mente: La noche, En Barranquilla me quedo, Por ti no moriré, A mi dios todo le debo. Al final de la década el útimo Lp con Discos Fuentes En Acción con golpes como El centurión de la noche, Pa´l bailador, y Suave Bruta.

Muchas razones para el multitudinario concierto de homenaje en sus 20 años de vida artística, en 1992, que juntó 70 mil personas en el estadio El Campín de Bogotá para escuchar al “Joe” y a los oferentes: Richi Rey y Bobby Cruz, Andy Montañez, Saoko, Fruko, Niche, entre otros. En los años siguientes, con Sony Internacional, la vena romántica con influjos de bachata produjo bellezas como Tal para cual, Ella y tú y Noche de arreboles. Del amor a la costa atlántica y su folklor surgieron los homenajes a Irene Martínez, Estefanía Caicedo, Esthercita Forero, Los Gaiteros de San Jacinto, La tortuga, Pañuelo y guayuco, Lo de la Chula, Falta la plata a duo con Victor Meléndez, Ron pa´todo el mundo a duo con Diomedez Díaz y sus éxitos a duo con Juan Carlos Coronel. De esta época también es una de sus mejores salsas: Madera. Siempre a su lado, el piano de “Chelito” De Castro o de Victor del Real. A comienzos de siglo, en el Madison Square Garden de New York, desobedeció a Ralph Mercado, quien le presagió un abucheo si se salía del repertorio salsero, y puso a brincar a miles con el raspacanilla A mi dios todo le debo en la catedral de la Fania.

La rebelión: más que fiesta


Las carencias y el hambre de la niñez siempre estuvieron presentes en su inspiración como denuncia de la injusticia, protesta y reivindicación de la raza. Más allá de quienes sostienen que la música del Caribe, por su sonoridad y cadencia es de por sí revolucionaria. Desde las primeras grabaciones con Fruko incluyó temas como Pueblo sufrido, Palenque, Gamincito, y Abandonaron el campo. Con su orquesta La Verdad, Amerindio, Proyecto de un campesino, La vida va, Mundo cruel, La guerra de los callados. Llanto ven, llanto va, Blanco y Negro, La Rebelión y Mi Libertad son crónicas de la esclavitud en la Cartagena colonial y la exigencia de respeto para los afrocolombianos y la mujer negra, temas para bailar pensando que trascendieron la música hasta convertirse en corpus de investigaciones sociales sobre la realidad de los afrodescendientes en las américas. En el “corralito de piedra”, en el Fuerte de San Fernando, en el Palacio de la Inquisición, la mente vuela siglos atrás y con los ojos cerrados se escucha la voz de los cimarrones “quiero contarle mi hermano, un pedacito de la historia negra, de la historia nuestra”. Fruto de su vida accidentada, de la desesperación y de su formación callejera e instintiva, también alabó al final al Dios católico después de venerar a Changó, contradicción que, como algunas de sus letras, no demerita su mensaje predominante.

En 2006, el escrito “La doble conciencia de DuBois, frente al excepcionalismo latinoamericano: Joe Arroyo salsa y negritudes”, autoría del PhD. de la Universidad de California, Doctor en Ciencia Política de la Universidad de Chicago e integrante del Departamento Ciencia Política y del Centro para los estudios Afroamericanos de la Universidad de California, Mark Q. Sawyer, fue galardonado con el premio a mejor ensayo en asuntos de negritudes. Al referirse a La Rebelión, Sawyer sostiene: "verso a verso, la canción cuestiona la percepción de una historia de Colombia unificada y saca a relucir la historia de opresión y luchas que marcan en especial la historia afrocolombiana". El aporte de “Joe” como artista popular notable es demostrar la existencia de una “discriminación inclusionaria en la música y en las sociedades latinoamericanas”; sus canciones son “formas fractarias de respuestas a la opresión y la cultura”. Destaca, así mismo, que “Joe” replantea el papel de la mujer objeto en la salsa para reclamar por su dignidad y reivindica al hombre como defensor de sus derechos por sobre el tradicional macho gozón ¡No le pegue a la negra! ¡Porque a la negra se la respeta!

Es el legado de “Joe”, el niño que recorría a pie descalzo las calles destapadas del barrio Nariño de Cartagena con la cabeza entre un tarro para escucharse y soñar con ser un artista grande, que le cantó a los putañeros en Tesca y a los curas en la coral del arzobispado, que abandonó lo escuela para graduarse en la música, que saltó a la fama niño y vivió adolescente, que casi se muere varias veces saciado de alcohol y droga, que lucía como palero santero, el Super Congo de Oro de los carnavales de Barranquilla, el Grammy póstumo a la excelencia, una de las cuotas significativas de Colombia en la historia de la música popular universal. El “Joe”, siempre echao pa´lante y reparao.
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Desde una perspectiva de izquierdas, hay muy pocos argumentos para votar “sí” en las principales preguntas de la consulta del siete de mayo. El principal de esos escasos argumentos es que hay que apoyar “el proceso de cambios” impulsado por el gobierno. En una palabra, votar por el “sí” es apoyar al gobierno ciudadano, que encarna las esperanzas de un cambio estructural y profundo en el país.

El defecto del razonamiento es que las preguntas concretas están muy lejos de apuntar a los cambios estructurales que el país necesita. La consulta es, al final del día, una oportunidad desperdiciada. No insistiré en lo que otros han dicho sobre las cuatro preguntas más importantes, las que reforman el sistema de justicia: son abiertamente reaccionarias porque asumen que una causa de la delincuencia es el exceso de “derechos” y “garantías”, y porque concentran en el ejecutivo todos los resortes de los nombramientos del poder judicial. Confiar toda la autoridad en un caudillo no es construir poder popular ni participación ciudadana.
Me concentro en algunas de las preguntas que demuestran que la consulta no expresa la menor voluntad de cambio.

La innecesaria pregunta del gobierno

¿Está usted de acuerdo que la Asamblea, sin dilaciones, dentro del plazo establecido en la Ley de la Función Legislativa, expida una ley de Comunicación que cree un Consejo de Regulación que regule la difusión de contenidos en la televisión, radio y publicaciones de prensa escrita que contengan mensajes de violencia, explícitamente sexuales o discriminatorios, y que establezca criterios de responsabilidad ulterior de comunicadores o los medios emisores?

Actualmente ya existe un “Consejo de Regulación” de los medios de comunicación: la Superintendencia de Telecomunicaciones. Actualmente ya están prohibidos los mensajes de violencia, sexuales y discriminatorios. Actualmente ya existen criterios de responsabilidad ulterior de los comunicadores y los medios emisores. Los conflictos alrededor de la ley de comunicación han tenido que ver con la conformación del Consejo de Regulación, no con su existencia. Es claramente una pregunta innecesaria. ¿Qué hubiera preguntado un gobierno revolucionario, que apuntara a un cambio verdadero y profundo?

La pregunta revolucionaria que no fue

¿Está usted de acuerdo que en plazo de un año a contar desde su aprobación en consulta popular se distribuyan un tercio de todas las frecuencias de radio y televisión para medios comunitarios sin fines de lucro?

La innecesaria pregunta del gobierno

¿Está usted de acuerdo que la Asamblea Nacional, sin dilaciones, dentro del plazo establecido en la Ley Orgánica de la Función Legislativa, a partir de la publicación de los resultados del plebiscito, tipifique en el Código Penal como un delito autónomo, el enriquecimiento privado no justificado?

Tal como está redactada, la pregunta sugiere que el hecho de no justificar el crecimiento de la riqueza personal se considerará delito. Sin embargo, el Presidente de la República ha aclarado recientemente que se les olvidó incluir la palabra “ilícito” y prometió que el proyecto de ley incluirá esa palabra. ¿Enriquecimiento no justificado ilícito? ¿Significa esto que no sería delito el enriquecimiento ilícito justificado? Incluso si descartamos ese problema lógico, lo que cualquiera que tenga dos dedos de frente se pregunta es que si se trata de enriquecimiento “ilícito”, presupone que ya está tipificado como tal en la ley. Si no estuviera en la ley no sería “ilícito”, que significa, precisamente, contrario a la ley ¿Para qué la pregunta? ¿Qué hubiera preguntado un gobierno auténticamente revolucionario preocupado no solo por la pobreza sino por la riqueza excesiva y obscena?

La pregunta revolucionaria que no fue

¿Está usted de acuerdo en que toda persona natural cuyos ingresos superen 300.000 dólares al año deba pagar un impuesto a la renta del 100% sobre la fracción excedente?
La innecesaria pregunta del gobierno
¿Está usted de acuerdo que en el país se prohíban los negocios dedicados a juegos de azar, tales como casinos y salas de juego?

Aunque algunas personas y negocios puedan verse afectados, es difícil sostener que esta pregunta busca afectar algún problema estructural y de fondo del Ecuador. El Presidente puede preguntar lo que le parezca y puede apelar a la soberanía popular, pero no tiene derecho a decir que con esto se esté radicalizando un cambio revolucionario en el país. ¿Qué hubiera preguntado “Otra consulta”, una consulta verdaderamente comprometida con el cambio profundo?

Dos preguntasrevolucionarias que no fueron


¿Está usted de acuerdo en que toda propiedad privada rural de más de 300 hectáreas sea declarada susceptible de afectación por reforma agraria?
¿Está usted de acuerdo en que toda concesión privada de agua que concentre más del 20% del caudal disponible en cualquier cuenca hidrográfica del país inmediatamente revierta al Estado y sea distribuida entre los usuarios que la necesitan?

La lista podría ampliarse, extenderse y diversificarse. Por ejemplo, podría haberse preguntado si estamos de acuerdo con dejar incondicionalmente el crudo bajo tierra en el campo ITT, si estamos de acuerdo en prohibir la gran minería metálica a cielo abierto y si estamos de acuerdo con reformar la figura de terrorismo y sabotaje del código penal de manera que se ajuste a definiciones internacionalmente aceptadas en lugar de depender del capricho de fiscales irresponsables.

La conclusión evidente: el gobierno no optó por otras preguntas que hubieran apuntado a cambios verdaderos. Si alguien quiere apoyar un proceso de cambio profundo, no lo hará apoyando al gobierno en esta consulta. También por causa de esta oportunidad perdida, votaré “no”.

Por Pablo Ospina PeraltaAbril 6, 2011
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Tomado de Línea de Fuego. http://lalineadefuego.wordpress.com
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Fernando Vega, ex asambleísta constituyente, se mostró una vez más contrario a las preguntas que compondrán la consulta popular y el referéndum promovido por el Ejecutivo, a decir de Vega, la Corte Constitucional acató lo que el presidente Rafael Correa quería, calificando las interrogantes sin fuertes modificaciones. Vega además precisó que, ahora que se avecina un nuevo proceso electoral, acudirá a varios espacios para expresar sus razones y generar debate en torno a los cambios que pretende realizar el Gobierno Nacional. 
 
Vega comentó que en reiteradas ocasiones ha hecho pública su posición frente al accionar y las propuestas del presidente de la República, Rafael Correa, independientemente de la resolución que tomó este martes la Corte Constitucional sobre las preguntas de referéndum y consulta popular.
 
“El Presidente ha dado un paso más allá de los límites de lo que podía y debía hacer, en el afán, la prisa de responder a los problemas de la inseguridad que vive el país, sin embargo, la mejor respuesta a esta inseguridad era la construcción de la institucionalidad”, mencionó.
 
A decir del ex asambleísta, el Jefe de Estado y las fuerzas de PAIS le han apostado al carisma del Presidente versus la institucionalidad.
 
“La propuesta de consulta, antes de que la Corte diga o no diga, ya arremetió contra la Asamblea, contra el poder ciudadano, arremetió contra la propia Corte y al final para terminar asumiendo el control de la justicia a través del Consejo de la Judicatura”, acotó.
 
Todo esto no va dirigido en el proceso de construcción de la democracia, de un Estado de derecho y de derechos, “sino que como ha pasado siempre en el Ecuador, esta especie de manía recurrente, so pretexto de arreglas las cosas, meter la mano donde no se debe y comprometer la estructura democrática naciente de la Constitución que necesitaba y necesitará años para consolidarse porque solamente el tiempo crea institucionalidad”.
 
Estos cambios, a criterio de Vega, durarán únicamente el tiempo que permanezca la era Correa, “luego, se desmontará para perseguir a la era Correa y crear los cauces propios para la era que venga”.
 
Según explicó el ex legislador, la Corte Constitucional actuó de acuerdo con lo que estaba previsto, “la Corte ha hecho todo lo que el Presidente dijo que se debía hacer”.
 
“Antes de que Nina hable ya descalificó a Nina Pacari, dijo que esperaba que el Pleno le aprobara porque él tiene mayoría en el Pleno e influjo sobre el pleno”, dijo además que el Primer Mandatario aseveró que aceptaría lo que esta entidad decida acerca de eliminar los preámbulos, “cosa que el Pleno ha hecho, pequeñas modificaciones de las preguntas que no afectan el fondo de la consulta, por lo mismo, no afectan el fondo del atentado contra el espíritu de la Constitución”.
 
Ahora que el presidente Correa conoce el fallo de la Corte, afirma que acatará el mismo, cuando “la Corte terminó acatando lo que el Presidente quería y vamos a la consulta”. Vega recalcó que a pesar de no estar de acuerdo con la consulta popular, esta será una oportunidad para rescatar a la ciudadanía que le hace falta al proceso de revolución ciudadana.
 
“Empezar a recomponer fuerzas ciudadanas, de tal manera, que asimismo en una siembra a largo plazo algún rato podamos seguir soñando con que tengamos el Ecuador que sí soñamos tener a partir del proceso”, dijo.
 
La nueva agrupación que se conformó con varios ex asambleístas constituyentes denominado “Montecristi vive”, a decir de Vega, es un espacio de confluencia de varias voces que han tomando una posición sobre el referéndum “Es una ocasión para que la gente recupere su ciudadanía y le diga sí a la consulta o no a la consulta consciente de lo que está haciendo, de que se está jugando en ese sí, en ese no, en esta pregunta o en esta otra pregunta, el futuro serio del país, a más de querer resolver un problema que es real, que es el tema de la justicia, el tema de la inseguridad pero que tampoco está garantizado porque se diga sí a la consulta”, acotó.
 
En el mejor de los casos, precisó, se podría observar una leve mejoraría en la calidad de la justicia si es que se aprueba la consulta, sin embargo, “ya tenemos en estos días una serie, no solo un botón de muestra, de lo que podría ser la justicia, una justicia en la que el Ejecutivo, el Presidente y el aparato del Estado tienen un flujo importante”.
 
El organismo que se pensaba que debería tener “una solvencia, un señorío y una autoridad moral que tendría que ser indiscutible” quedó en nada, pues la Corte Constitucional se ha visto inmersa en varios escándalos como la resolución sobre la revocatoria de mandato y el más reciente el fallo a favor de la Cervecería Nacional.
 
“Aunque no estaba todo muy claro pero no cabe duda de que este asunto la Corte sale hecho un trapo sucio, entonces, dónde queda la justicia constitucional”, recalcó en “El poder de la palabra” de Ecuadorinmediato.com/radio.
 
Criticó que exista tan poca personalidad para “pararse”, defender y mantener las convicciones al interior de la Corte Constitucional, “hay tan poca hombría o feminidad, en este caso, Pacari me parece que ha sido la única bien planteada en el asunto, con otras actitudes más tímidas de otros dos”.
 
Para Vega, existen varios “botones de muestra” que anticipan que “el gran creador de jurisprudencia va a ser en definitiva el Presidente y la voluntad del Presidente”.
 
“Lo digo con todo el dolor del alma y con toda la franqueza, vamos a tener un nuevo dueño del país, es decir, eso se ve venir a leguas”, pronosticó.
 
A pesar de que su posición es contraria al referéndum y a la consulta popular, Fernando Vega anunció que aprovechará todos los espacios para dar a conocer sus ideas, aunque reconoció que el camino hasta llegar a las urnas será desigual.
 
“Mi único capital, mi única riqueza es el crédito moral que la ciudadanía tenga a bien concederme, los espacios de los medios que tengan a bien invitarme y abrirse, quizá algo más podamos hacer, creo que es mi obligación como ex asambleísta y como ciudadano, defender aquello por lo cual luchamos, votamos y ser coherentes y consecuentes, no de una manera fudamentalista ni creyéndonos dueños de la Constitución”, manifestó.
 
Dijo que acudirá a donde lo llamen y donde no lo inviten también para exponer sus razones por las cuales es un grave error del Gobierno y del Presidente este proceso. Al tiempo de puntualizar que el mejor camino para erradicar la inseguridad y mejorar la justicia habría sido que el Presidente se reúna con los otros poderes.
 
“Ver qué hace falta, qué está pasando, qué problemas tienen, cómo el Estado les puede ayudar realmente, porque hay que reconocer que la rutina de la justicia en el Ecuador camina a pasos de tortura y las viejas mañas están ahí enteras”, resaltó.
 
Finalmente, dejó entrever su pesar de que el mandatario se vaya quedando en su entorno únicamente con los colaboradores que están “más dispuestos a decirle amén a todo”.
 
“Es una pena que el Presidente expulse de su entorno a quienes le pueden cuestionar y lo que es peor a la gente que se ha jugado la vida por él, que le han dado todo, luego les maltrata, o sea, una persona que se porta así con su gente, me parece que por muy estomago que uno quiera para comprender, para mí que me pidan que crea en él y le siga hasta el fin del mundo, ya no más”, concluyó
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Una vez ratificado el referéndum-consulta popular por el tribunal constitucional, el escenario político del próximo futuro del Ecuador estará copado por la campaña electoral donde se confrontará el Sí gubernamental en contra del No oposicionista.

El referéndum-consulta tiene como eje fundamental el problema del poder en el ámbito de la justicia. Este referéndum contiene 5 preguntas para modificar la constitución y 5 preguntas de consulta general. Su constitucionalidad es bastante discutible, pero no vale extenderse más en esto, puesto que el fallo del tribunal que perfeccionó las preguntas es inapelable.

¿Qué es lo que provocó esta nueva contienda?

Primero un problema real, objetivo, el país está, de alguna manera, tomado por la delincuencia y la justicia se ha mostrado inoperante y corrupta. Además los nuevos mecanismos constitucionales se han demostrado absolutamente lentos e ineficaces para resolver los problemas judiciales. Es aquí donde surge la tentación del poder. El gobierno decide intervenir en el poder judicial para modificar las condiciones de operación en esta esfera. Esto claramente atenta contra la independencia de los poderes consagrada en la actual Constitución, lo cual constituye un atentado, no menor, al derecho liberal burgués en que se sustenta la misma. Pero en realidad el problema principal no es el de la juricidad en abstracto sino el problema político. La cuestión de fondo radica en que el gobierno quiere más poder para combatir un problema complejo y estructural. Un régimen presidencialista que ya concentra cuotas importantísimas de poder, quiere más poder.

La segunda razón tiene que ver con el tipo de apoyos en que se sustenta el gobierno, que si bien cuenta todavía, de acuerdo con las encuestas, con un amplio respaldo, este sostén es del tipo electoral populista, no se sustenta en una organización popular o en una movilización de sectores con conciencia de sí, lo cual lo pone en una situación de fragilidad constante, para combatir esta debilidad necesita reafirmarse permanentemente en las urnas.

Es evidente que otorgarle más poder a este gobierno, es un peligro enorme, existe el temor fundado que se acentúe las tendencias autoritarias cada vez más pronunciadas que ha ido tomando la acción gubernativa.

A lo anterior es necesario sumar el inocultable giro derechista que ha ido tomando la acción gubernamental, incluso el propio referéndum recoge tesis socialcristianas para enfrentar el problema de la seguridad ciudadana.

De parte del movimiento indígena existe una clara decisión de jugarse entero por el No en este referéndum-consulta y tienen poderosas razones para ello, existen 200 dirigentes de los pueblos originarios con juicios por terrorismo. Esto fue el resultado de la lucha en defensa del medio ambiente y en contra del extractivismo minero. Esta tendencia a judicializar la protesta social es marcada y rotunda de parte del gobierno.

El gobierno ya ha tenido un costo político importante al convocar a este referéndum- consulta, una parte relativamente importante de sus aliados se ha retirado del movimiento político gobernante, es el caso de Ruptura de los 25,  también  una diputada, Betty Amores,  ha renunciado al bloque parlamentario oficial y un importante dirigente de Alianza País de la provincia de Guayaquil, Gustavo Darquea, siguió el camino de la desafiliación del movimiento oficialista. Junto a esto la mencionada convocatoria logró consolidar el distanciamiento de otros importantes dirigentes que ya se habían retirado antes como es el caso de Alberto Acosta, Manuela Gallegos y Gustavo Larrea entre otros.

A pesar de lo anterior y de acuerdo a  las primeras estimaciones el gobierno podría ganar el referéndum-consulta, pero de alguna manera y en alguna forma la Constitución recientemente aprobada quedaría con menor legitimidad, ya que reformar una constitución a poco más de dos años no es una buena señal de la validez de la misma.

Tanto la oposición de derecha como la de izquierda se han pronunciado por el No y están tratando de hacer de este referéndum-consulta no tanto un debate en torno a los problemas específicos planteados, como un pronunciamiento sobre el conjunto de la gestión gubernativa.  Se está a favor del gobierno o se está en contra.

No obstante también existen sectores que buscan generar un amplio debate sobre los derechos, la defensa de la constitución y otros temas que contribuya al desarrollo de una cultura política que logre elevar los niveles existentes. Que es caso del grupo que lidera Alberto Acosta.

Para la izquierda hay una cuestión que es clave, diferenciarse claramente de la vieja derecha oposicionista.

En las preguntas de la consulta propiamente dicha, es decir, no en el referéndum, existen por lo menos dos temas que podrían hacer pensar en una respuesta positiva,  una es la pregunta que tiene que ver con el maltrato a los animales por diversión y la otra que dice relación con aplicar sanciones a los patronos que no pagan el seguro social.  El responder afirmativamente estas preguntas permitiría diferenciarse de la oposición derechista.

Una victoria del Sí en la pregunta sobre los espectáculos sangrientos donde se tortura animales posibilitaría hacer una ley que sancione  la muerte y el maltrato de estos por diversión, esto afectaría sobre todo a las corridas de toros y a las peleas de gallos; en el caso de las corridas de toros también se argumenta que sería una forma de romper con la matriz cultural del colonialismo.

El votar por estas dos preguntas Sí y las ocho restantes No, sería para la izquierda una buena manera de diferenciarse de la oposición derechista desde la defensa de los intereses de los trabajadores por una parte, y por otra parte, en el caso del maltrato animal se fortalecería el respeto a la naturaleza consagrado en la Constitución y sería un respaldo a las movilizaciones de la juventud rockera anti taurina.

Hay quienes alegan que lo del seguro social está en la Constitución, lo cual es cierto,  pero un voto Sí, sin duda reforzaría la disposición constitucional, permitiendo además hacer una ley específica que sancione a aquellos patronos que dejan a los trabajadores sin protección social y le niegan una vejez digna.
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La iniciativa, que crea formas de gobierno comunitarias, es una pieza fundamental para el "socialismo del siglo XXI" que impulsa el presidente Hugo Chávez. El texto privilegia el modelo de democracia "participativa, protagónica y corresponsable", y establece "la constitución de formas de autogobierno comunitarias y comunales, para el ejercicio directo del poder".

Esas instancias, como la "comuna" y el "consejo comunal", podrán asumir funciones de administración bajo una economía de "propiedad social comunal" y "desarrollo endógeno", según la normativa.
El proyecto de ley establece que "la comuna es una entidad local socialista, constituida por iniciativa soberana del pueblo organizado, donde y a partir de la cual se edifica la sociedad socialista". Cada comuna recibirá recursos del Estado, contará con un Parlamento Comunal y una Carta que garantizará "la primacía del interés colectivo sobre el interés particular".

La organización comunal es una larga ambición de Chávez, que en 2007 la incluyó dentro de una propuesta de reforma constitucional que fue rechazada en referendo. "El pueblo es el depositario de la soberanía y la ejerce a través del poder popular (...) que se expresa en comunidades, comunas y autogobierno de las ciudades", definió por entonces Chávez.

En tanto, la ley del Sistema Económico Comunal, que secunda a la ley de Poder Popular, busca establecer un sistema basado en la "propiedad social". Las empresas comunales, que se crearán al amparo de estas leyes, coexistirán junto al "modelo capitalista", señala el diputado oficialista Afredo Murga, de la comisión de Participación Ciudadana, "hasta que la madurez de la sociedad vaya extinguiendo esas formas capitalistas". "El esquema de producción capitalista no se eliminará de un plumazo", afirmó. "Queremos refundar la República sobre las bases de una sociedad socialista", remató Murga.

La ley fue aprobada a menos de un mes de la entrada en funciones de la nueva Asamblea Nacional, el Parlamento, en la que por primera vez en cinco años el oficialismo no tendrá la mayoría calificada de la que disfrutó durante este período ya que en 2005 la oposición se retiró de los comicios. A partir de enero, la oposición tendrá 67 de los 165 escaños.
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Domingo, 17 Enero 2010 07:17

La teta asustada

Con apenas dos largometrajes la joven peruana Claudia Llosa se ha vuelto una referencia mayor en el cine latinoamericano actual.

Una consagración temprana la obtiene el año pasado en el Festival Internacional de Cine de Berlín, donde conquista el galardón principal, el Oso de Oro, con La teta asustada, su cinta más reciente. Tres años antes su notable opera prima, Madeinusa, había también obtenido el rápido reconocimiento de la crítica de cine y un itinerario nada desdeñable por las salas de arte a escala mundial.

Lo novedoso es su singular talento para narrar historias extraordinarias sin naufragar en las azarosas aguas del realismo mágico. Su cine mantiene, de principio a fin, una estructura sólida y sus relatos –historias ambientadas en las zonas más desfavorecidas de Perú (poblaciones marginadas, barrios de la periferia urbana)– ofrecen a partir de una anécdota insólita o una leyenda local, la materia suficiente para conferir brillo e interés a la vida apagada de sus protagonistas.

En Madeinusa una comunidad vive durante tres días de festividad religiosa –los que van de la muerte de Cristo a su Resurrección– un paréntesis singular en el que queda abolida la noción del pecado. Durante ese tiempo todo está permitido, y una joven puede ser sometida al ímpetu incestuoso de su padre, ante la mirada celosa de su hermana que le envidia el pretendido privilegio.

La teta asustada no propone algo menos extraordinario. La protagonista, Fausta Isidora (Magaly Solier, la misma actriz que debutara con Llosa en Madeinusa) vive obsesionada por la experiencia que vivió su madre (el acoso sexual, la violación tal vez, por parte de soldados o guerrilleros en Perú durante los enfrentamientos entre el ejército y la guerrilla de Sendero Luminoso, en los años 80).

Cuentan las leyendas locales que las mujeres embarazadas transmitían a sus hijas, a través de la leche materna, el síndrome conocido como la teta asustada. Las niñas que habían nacido durante los años de la violencia armada, albergaban ese mal, desprovistas también de un alma. Debían así errar por la tierra evitando el roce con los varones (violadores todos en potencia), cargando a cuestas el miedo heredado, sumidas en un mutismo del que sólo podían liberarlas por momento una plegaria ancestral convertida en un canto en lengua quechua.

Durante la guerra tu madre con miedo te parió y te transmitió el susto por la leche, así resume la leyenda la experiencia de la joven Fausta, quien para protegerse de agresiones que juzga inminentes, se coloca una papa en la vagina, a manera de tapón o escudo protector, para que el macho vacile antes de toda embestida (el asco detendrá a los asquerosos, razona). El tubérculo insertado echará raíces y la infección hará que la joven padezca periódicamente desmayos y sangrados.

Claudia Llosa neutraliza el posible tremendismo de la anécdota con una narración contenida, a tal punto desapasionada, que la joven Fausta se vuelve un personaje melancólico, las más de las veces hosco e intratable. Su mutismo se asemeja a la reacción de muchas jóvenes violadas que niegan la experiencia traumática refugiándose en una parquedad expresiva. Sólo que en Fausta todo esto es miedo imaginario, atizado ocasionalmente por la vulgaridad de algún pretendiente de humorismo chato (Si el color rojo es el de la pasión, báñame con tu menstruación). Por lo demás, la joven vive con intensidad la solidaridad afectiva de un jardinero indígena, confía en la generosidad de su patrona burguesa, pianista fascinada por el canto espontáneo de su sirvienta, y también se refugia en el cariño de su tío.

La rodean festividades kitsch (bodas y banquetes familiares), y a la manera de una Scherezada quechua acepta negociar su canto con su patrona (una perla de fantasía por una melodía original hasta completar un collar añorado), abandonando paulatinamente sus reticencias iniciales.

Planos secuencia prolongados, relato minimalista, diálogo escaso (en español y en quechua), pulcritud en la fotografía de Natasha Brier, y sobre todo una enorme discreción por parte de la cineasta que maneja sólo por alusión el contexto histórico, y también la persistencia del racismo, para ofrecer de modo seco y a la vez emotivo las devastaciones sicológicas que genera la violencia social. Una cinta vigorosa, de paso meteórico por nuestra cartelera comercial.

Por Carlos Bonfil
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