MÚSICA DESDE OTRAS COORDENADAS

“Llegamos a esta situación cansados definitivamente de tanta explotación”
 

El pasado 13 de febrero, al cierre de esta edición, los trabajadores de Indupalma lograron su formalización laboral, propósito central de la huelga que ya sumaba 20 días, por lo cual la levantaron.

Según lo acordado con la patronal, para el 7 de septiembre del año en curso esta formalización laboral debe ser un hecho. Para que así sea, el sindicato recogerá el listado de todos los trabajadores tercerizados para presentarlo en la primera reunión de la comisión (“para la evaluación funcional”) establecida para tal fin, por reunirse los días 21 y 22 del mes en curso. La comisión tendrá que presentar sus conclusiones el 7 de marzo, en las cuales incluirá “el cronograma de la ejecución a la que hubiere lugar, que no podrá exceder 6 meses calendario a partir del 07 de marzo”, según el acta firmada para levantar la huelga.

 

Mientras muchos colombianos festejaban el mes de diciembre, en el municipio de San Alberto, Cesar, distante 520 kilómetros por carretera de Bogotá, cerca de mil doscientos trabajadores cooperativizados y que prestan servicios misionales a la Empresa Industrial Agraria La Palma Ltda. Indupalma estaban pensando en llamar a la huelga. El día 5 de diciembre entregaron a los directivos de la Empresa el pliego de peticiones y en la madrugada del pasado 25 de enero finalmente iniciaron la huelga general. Frente a las instalaciones de la sede empresarial, instalaron una carpa, cambuches y fogones, reeditando uno de los conflictos laborales más importantes del país y al cual, poca o nula atención le prestan a nivel nacional.

 

No aguantamos más…

 

El 11 de junio de 2017, un grupo de 248 trabajadores se reunieron en San Alberto y crearon la organización. “Desde entonces no han parado de recibir afiliados, al punto de que al día de hoy ya son más de 1.000 los trabajadores afiliados a Ugtta”. (Agencia de información Laboral Alai)

La huelga es liderada por la Unión General de Trabajadores Tercerizados de la Agroindustria Ugtta. En el pliego de peticiones se registran las siguientes exigencias: firmar por parte de la empresa, la convención colectiva de trabajo; reconocer los viáticos de los negociadores y el permiso sindical; reconocer el recién creado sindicato; la contratación directa de los trabajadores y el reintegro de Andrey Piñares Zapata, trabajador despedido sin justa causa.

El informativo Picalengua, que circula por WhatsApp, citaba en su edición número 1 que se trata de: “[…] trabajadores que prestan el servicio a Indupalma por medio de cooperativas […] tenemos un desconocimiento total por parte de los empresarios palmeros para con los trabajadores que estamos vinculados por medio de las cooperativas desde hace más de una década […] con la llamada tercerización no se nos reconoce las garantías legales laborales, pero tampoco se nos reconoce como trabajadores de la empresa, presentamos pliego de peticiones más de 1.200 trabajadores que sostienen la huelga y hasta el momento no tenemos respuesta, tampoco con la huelga los señores de Indupalma quieren reconocer a ninguna comisión negociadora para tratar de resolver este conflicto” (edición Nº. 1. enero de 2018).

Una trabajadora empleada de la Cooperativa indicaba que:


“…somos trabajadores de cooperativas, somos tercerizados […] trabajadores sin ningún beneficio laboral. La empresa donde prestamos los servicios no nos ha reconocido como trabajadores directos de Indupalma. Los oficios son oficios misionales que se hacen a diario: cosecha, guachapeo […], control de enfermedades que es sanidad, poda, mantenimiento, polinización […] en general prácticamente los trabajadores tercerizados de las cooperativas son los que realizan estas labores. Mujeres habemos bastantes trabajando, como el 30 o 40% […], la mayoría cabeza de hogar.


El ingreso mensual depende de los días laborados. A veces por la lluvia no trabajamos, pero a veces cerramos con 7 u 8 días de la quincena. La mayoría se queda en los descuentos de la cooperativa. Serían de $ 80.000 o $ 100.000 por mucho. La cooperativa se queda con el 12 o el 14% más los descuentos de la seguridad, de compensaciones y lo que descuente la cooperativa. De los $80.000 quedan unos $50.000 o unos $20.000, dependiendo de los días laborados y de los descuentos de la cooperativa. Si se labora toda la quincena 12 días más o menos, llegan por ahí $250.000 o $300.000 en jornadas de trabajo de 5 de la mañana a 1:30 o 2 […] y en cosecha de 5 am a 3 pm […]”.

La huelga fue votada en Asamblea General efectuada el día 5 de enero del 2018. La misma trabajadora indicaba que:

“Hoy estamos realizando la asamblea para presentar el pliego de peticiones a Indupalma para ver si se sienta con nosotros, para que […] nos reconozca como trabajadores directos. A parte de eso, que nos reconozca como sindicato. (hay) mayoría de hombres que han dedicado prácticamente toda la vida trabajando en Indupalma y lamentablemente nosotros no tenemos ningún beneficio a largo tiempo.  
 
La verdad llegamos a esta situación cansados definitivamente de tanta explotación, es muy verraco cuando uno tiene hijos, tiene familia y la verdad que uno trabaja los días y la plata no le alcanza a uno para sostener la familia”.

 

Desde hace mucho tiempo, ya se veía venir…

 

Según el Ministerio del Trabajo y la Seguridad Social (Mintrabajo) en evidencias consignadas en la resolución número 4259 del 27 de octubre de 2017, desde septiembre de 2013 se venía desarrollando una indagación preliminar por parte de la territorial del Cesar contra las empresas Indupalma, Agrocampo, Certiagros, Agrosanalberto y 26 empresas cooperativas más, constituidas en la región para la prestación de servicios de distinta naturaleza a la agroindustria de la palma de aceite. La indagación se establecía por:

“[…] presunta conducta de intermediación laboral, incumplimiento de las normas del sistema de seguridad social y riesgos laborales, ordenándose la práctica de pruebas” (Mintrabajo, 2017. pp. 2 y ss.).

El 27 de noviembre del 2013 el Ministerio del trabajo consideró que existían méritos para sancionar a Indupalma

“[…] por presunta conducta irregular de intermediación laboral con Cooperativas de Trabajo Asociado, Empresas Asociativas de Trabajo y Sociedades por Acciones Simplificadas” (Mintrabajo, 2017. pp. 2 y ss.).

Igual pliego de cargos fue formulado contra las empresas cooperativas y sociedades por acciones simplificadas. Algunas de las empresas, cooperativas y sociedades por acciones, nombraron una sola apoderada al parecer impuesta por Indupalma, la cual solicitó la anulación del auto de formulación de cargos. Dicha solicitud fue negada en febrero 5 de 2014 por la Dirección Territorial del Mintrabajo. Mediante solicitudes efectuadas por los apoderados de las cooperativas y de Indupalma directamente al viceministerio del trabajo fue suspendida la actuación de la territorial del Cesar, siendo asumido el caso por la Unidad de Investigaciones Especiales de la Dirección de Inspección, Vigilancia, Control y Gestión Territorial, retrotrayendo el proceso al estado de averiguación preliminar. En abril y mayo de 2014, los funcionarios del ministerio visitaron las instalaciones de algunas de las empresas, principalmente de Indupalma. El 3 de julio del 2014 se formularon cargos contra las empresas antes referidas por parte del Mintrabajo, instando a las empresas a corregir actuaciones que debían ser resueltas, las cuales fueron señaladas en los distintos momentos del proceso. Entre septiembre y octubre del 2014 se efectuaron visitas administrativo–laborales a distintas empresas cooperativas. Estas diligencias cubrieron las plantaciones e instalaciones localizadas en los municipios de San Alberto y algunas de Puerto Wilches y Sabana de Torres. En los siguientes años se recibieron testimonios de los distintos directivos cooperativos como de funcionarios de Indupalma.

 

Negando la realidad…

 

En el caso de Indupalma, el Mintrabajo identificó los siguientes procesos misionales: Innovación y Mercadeo; Gestión Comercial; Gestión Agronómica, Implementación y aseguramiento de negocios; Servicio al Cliente; Gestión de la producción1; Gestión de la cadena de abastecimiento. (Mintrabajo, Resolución 4259, página 11). El cargo formulado por el Mintrabajo a Indupalma fue:

“[…] presunta contratación de procesos o actividades misionales permanentes a través de cooperativas, contrario a lo señalado en el artículo 2 del decreto 2025 de 2011 que establece que a partir de la entrada en vigencia del artículo 63 de la ley 1429 de 2010, las instituciones o empresas públicas y/o privadas no podrán contratar procesos o actividades misionales con Cooperativas o Precoperativas de trabajo Asociado” (Mintrabajo, 2017. p. 4).

Este modelo de contratación, a juicio de los funcionarios del Ministerio afecta los derechos constitucionales, legales y prestacionales vigentes.

Para otras Cooperativas2 el cargo único fue el de:

“[…] proveer presuntamente servicios que corresponden a procesos o actividades misionales permanentes de la EMPRESA INDUSTRIAL AGRARIA LA PALMA LTDA–INDUPALMA LTDA. Contrario a lo previsto a lo señalado en el artículo 2 del Decreto 2025 de 2011…” (Mintrabajo, 2017. p. 5)

Para las Empresas Asociativas de Trabajo y las Sociedades por Acciones Simplificadas3 el cargo único fue el de:

“[…] presunta violación a lo señalado en el artículo 63 de la Ley 1429 de 2010 que a la letra reza: CONTRATACIÓN DE PERSONAL A TRAVÉS DE COOPERATVAS DE TRABAJO ASOCIADO. El personal requerido en toda institución y/o empresa pública y/o privada para el desarrollo de actividades misionales permanentes no podrá estar vinculado a través de Cooperativas o Precoperativas de Trabajo Asociado que hagan intermediación laboral o bajo ninguna otra modalidad de vinculación que afecte los derechos constitucionales legales y prestacionales consagrados en las normas laborales vigentes (Mintrabajo, 2017. p. 5.)

Indupalma presentó descargo el 7 de julio de 2016. El mismo día lo hizo la apoderada de las otras empresas. Indupalma argumentó que desarrollaba proyectos económicos bajo la lógica de la economía solidaria, soportándose en la Constitución Política y otra serie de normas reglamentarias del trabajo en Colombia. Afirmaba su apoderado, que, si una cooperativa no hacía intermediación laboral, podría desarrollar actividades misionales para terceros, y que muchas de estas cooperativas se trataban de:

“[…] verdaderas Unidades Autónomas Empresariales, es decir C.T.A. que no hacen intermediación laboral […] no hay sustento fáctico y jurídico alguno para afirmar que hay mérito para iniciar procedimiento administrativo sancionatorio contra una empresa que contrata tales CTA en actividades misionales permanentes” (Mintrabajo, 2017. p. 7).

Afirmaba Indupalma que ellos le:

“[…] apuestan a una visión social del capital mediante programas de valor compartido, generando un desarrollo social en el campo” (Mintrabajo, 2017. p. 7).

EL 11 de febrero de 2015, la dirección del Viceministerio de Trabajo, notificó a las partes interesadas de la existencia de méritos para adelantar proceso administrativo sancionatorio, formulándo cargos en mayo de 2016 contra Industrial Agraria La Palma Ltda Indupalma, Agrocampo, Sertiagros, Agrosanalberto y 22 empresas cooperativas y Sociedades por Acciones Simplificadas.

El modelo empresarial y productivo genera la tempestad…

Indupalama lleva más de 20 aplicando este modelo de “emprendimiento social”, y argumenta en su defensa que los modelos cooperativos y solidarios.

“[…] han sido avalados por la OIT como un elemento importante en la construcción de trabajo digno” (Mintrabajo, 2017).

La apoderada de las otras empresas argumentó que no existía intermediación laboral alguna, ni mucho menos tercerización, afirmando que lo que se da es la prestación de servicios cooperativos agrícolas de una parte de la cadena productiva de la agroindustria de Indupalma sin que llegue a ser la totalidad del proceso ni mucho menos lleguen a reemplazar a personal de planta de Indupalma.

De hecho, indicaba la abogada que en la empresa Indupalma no existía personal calificado para el desarrollo de tales actividades y que, por tal motivo, debían contratar los servicios con las Empresas Cooperativas. Esta lógica de venta de servicios opera no solamente con Indupalma. Para esta abogada, todas estas relaciones laborales están reguladas por la normatividad mercantil, sin que se llegue a probar la vulneración de derechos laborales, prestacionales o de otra índole a los trabajadores. Otro elemento fundamental argumentado por la representación legal de estas empresas indica que no se constituye relación laboral con Indupalma puesto que:

“[…] no confluyen los elementos propios que la ley laboral exige para hablar de un contrato realidad” (Mintrabajo, 2017. p. 9).

Igualmente arguyen los empresarios cooperativos que:

“[…] el objeto que desarrollan no puede estar atado al requisito de ser dueños de la tierra, puesto que si ellos fueran los propietarios pasarían a ser empresarios que producen y no necesitan de terceros” (Mintrabajo, 2017. p. 9).

Enfatizan, que las empresas Cooperativas y empresas Asociativas de Trabajo se constituyeron por voluntad de los asociados y que los trabajadores gozan de total autonomía en la realización de sus labores. Igualmente, que los medios de producción y herramientas son de propiedad de las cooperativas siendo utilizados algunos de ellos bajo la modalidad de comodato. Dicen, además, que en la realización de los contratos no hubo injerencia alguna de la empresa contratante, por ejemplo, de Indupalma, a pesar de ser esta la principal empresa demandante de los servicios prestados por las cooperativas y los trabajadores afiliados a ellas.

Sin embargo, el único cliente de todas las Empresas, Cooperativas y Sociedades es Indupalma. En otras palabras, esta empresa tiene el monopolio del mercado laboral en San Alberto y posiblemente en Puerto Wilches y Sabana de Torres. Así estén constituidas otras empresas, estas le venden servicios o la materia prima a Indupalma. Por ejemplo, Cootrapalma le presta servicios a Indupalma desde el año 2000, es decir hace 17 años. Otras cooperativas como CooSanalberto y Siglo XXI trabajan con Indupalma desde 1997 y 1998 respectivamente. Es decir, cerca de 20 años, coincidiendo con la transformación productiva y empresarial liderada por el entonces gerente de la empresa Rubén Darío Lizarralde, exministro de agricultura y líder empresarial.

Otras empresas fueron fundadas a mediados de la década del 2000. Sin embargo, la creación de nuevas empresas obedece en muchos, casos como lo han denunciado los trabajadores, a fraudes cometidos por los gerentes, quienes se apropian del dinero recaudado y para no responderle a los trabajadores, liquidan la empresa. En otros casos, el cierre y creación obedece a los reclamos de los trabajadores. En cualquier caso, el objetivo es no cumplir con las obligaciones laborales que exige la ley o que fueron conquistadas por los trabajadores mediante acciones colectivas y jurídicas.

Cuando los trabajadores reclaman, no solo cierran o liquidan las empresas y cooperativas. También les cierran el mercado laboral evitando que sean contratados por otras empresas. Esto sucede en virtud del monopolio que tienen del mercado laboral. También opera el despido injustificado o sencillamente, la no renovación del contrato. Se han dado casos en que personas no pueden volver a trabajar en la agroindustria de la palma en virtud de las reclamaciones realizadas contra las empresas. En otros casos, como es sabido por la opinión pública, recurren a la violencia: amenazas e intimidación; desplazamiento forzado e incluso, asesinato selectivo hacen parte del repertorio que han empleado contra los trabajadores sindicalizados y cooperativizados.

Claro está, que también se crean nuevas cooperativas y empresas en la medida en que se expande el cultivo de la palma de aceite. Este es el caso de la Cooperativa Cooyire, creada en 2005 y quien amplió su trabajo a la localidad de Minas

“[…] para ofrecer servicios en los proyectos Coosabana y Coopalmag, en los que están involucrados pequeños productores de palma que a su vez le venden la materia prima a INDUPALMA (Mintrabajo, 2017. p. 14).
O Serviagro, que lleva un año de ser fundada y vende servicios a seis clientes

“[…] todos representados por INDUPALMA […]” (Mintrabajo, 2017).

Es decir que, a pesar de existir varias empresas, el apoderado de todo el proceso es una sola persona jurídica, que a la vez es el operador logístico de todo. Al parecer las cooperativas y las otras empresas han sido especializadas para la prestación de servicios correspondientes a las distintas tareas misionales de Indupalma. En este sentido, no se contratan las mismas actividades con todas las cooperativas, ya que ofrecen servicios distintos funcionales a las necesidades productivas y empresariales del modelo productivo. En esta lógica no solo ordenan el mercado de trabajo. También inciden necesariamente sobre el uso y propiedad del suelo, el acceso a bienes de uso común como el agua; la infraestructura productiva y de transporte y la prestación de otra serie de servicios. En su conjunto, todos estos aspectos hacen parte del ordenamiento territorial. En otras palabras, Indupalma a voluntad empresarial, incide en el ordenamiento territorial.

Esta acción empresarial, afecta igualmente la realización de derechos como el de Asociación. Bajo la fachada de la economía solidaria y el bien común, se esconde el monopolio del proceso productivo y la acumulación de ganancia particular. Cuando no se cumplen los requisitos de la empresa o se intenta ampliar la contratación con otros oferentes, Indupalma toma acciones y no renueva el contrato de prestación de servicios con la cooperativa en cuestión. Este fue el caso de la cooperativa Agrocampo J.S. S.A.S. quien vio suspendido su contrato con Indupalma desde el año 2014, tres años después no tenía ningún otro contrato con tal empresa. Según la denuncia interpuesta ante el Ministerio de Trabajo por el representante legal, a propósito del proceso sancionado por el Mintrabajo en 2017:

“… nos cerraron la puerta por habernos presentado en la Dirección Territorial de Valledupar con un apoderado diferente al que INDUPALMA nos quería imponer” (Mintrabajo, 2017. p. 21).

En otros casos no solo se sanciona a la empresa sino al trabajador. Esto en relación con el proceso productivo. Uno de los gerentes cooperativos denunciaba que:

“[…] En la ficha técnica dice los términos de referencia de cómo se debe realizar la labor, mas no que hay una sanción o penalización llamada sanción que consiste en que si corto un gajo verde hay un descuento monetario equivalente a 35.000 pesos y en los extractos que envía INDUPALMA aparece el código de la empresa y el código asignado a cada trabajador para realizar el respectivo descuento, en el caso nuestro no podíamos descontárselo al trabajador y lo asumíamos, mientras que en las cooperativas si se lo descuentan a cada asociado, igualmente sucedía por el reguero de pepas, por hoja picada, por no colocar la malla en la posición adecuada, la decisión de sancionar al trabajador la tomaba INDUPALMA, no el gerente de la SAS e igualmente las COOPERATIVAS” (Mintrabajo, 2017. p. 21) De hecho Agrocampo va a entrar en liquidación por no encontrar ofertas laborales de contratación y por el hecho de que sus afiliados o están laborando en otras partes o se encuentran desempleados.

Para el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social,

“[…] es la contratante quien lleva acabo la planificación, implantación y el control de las actividades desarrolladas por estas Cooperativas dentro de sus propios terrenos y plantaciones. Segundo, que las cooperativas de trabajo sí realizan labores de intermediación laboral para la empresa INDUPALMA, la cual, a su vez, representa distintas empresas del Sector” (Mintrabajo, 2017).

Es de cierta forma un símil de la santísima trinidad: tres personas distintas y un solo dios verdadero. Esto se logra, además, en la medida en que Indupalma es el único contratante de los servicios que prestan los trabajadores por medio de las Cooperativas, Sociedades y Empresas. Las cuales, al no cumplir con las expectativas de Indupalma, se ven en la obligación de ser liquidadas y los trabajadores trasladados a otros predios, sean o no propiedad de Indupalma. En otros casos, los trabajadores que reclaman o que son sancionados pueden quedar vetados para trabajar por cuatro meses o de por vida en las distintas empresas controladas por este emporio.

El tiempo de contratación es por 4 meses. Al terminar se contrata otra cooperativa. De cierta forma, el proceso productivo no para, pero la oferta de trabajo sí para ciertas cooperativas, empresas y sociedades. En otras palabras, se recrea de forma permanente un ejército de reserva laboral, el cual se rota durante el año para el desarrollo de todo el proceso productivo, con la pretensión de no generar relación laboral de subordinación alguna entre la Indupalma y los trabajadores. La oferta mercantil a 4 meses la hace Indupalma. Es decir que esta empresa determina las condiciones del mercado laboral a nivel regional. También operan con contratos de prestación de servicios.
El Ministerio concluyó que Indupalma incurrió en la violación de los derechos a la estabilidad laboral, la Asociación y la Libertad Sindical,

“[…] pues al ser trabajadores asociados o independientes e indirectos con respecto a la Empresa INDUPALMA no pueden ejercer libremente sus derechos” (Mintrabajo, 2017. p. 25.).

También concluye el Ministerio que Indupalma

“[…] ha sido negligente y con falta de voluntad de solucionar la problemática que se presenta con el personal que desarrolla actividades misionales permanentes […]” (Mintrabajo, 2017. p. 25).

Violando la normatividad laboral existente desde el año 2010 –sin hablar de la vulneración y violación de derechos constitucionalmente y del conjunto de la legislación nacional–, Indupalma ha podido desarrollar su modelo productivo. Por esta razón, el Ministerio la multó a pagar 4.000 salarios mínimos legales vigentes del año 2017, equivalentes a $2.950.868.000, los cuales se destinaran al Servicio Nacional de Aprendizaje Sena. En el caso de las Cooperativas de Trabajo Asociado y de las Sociedades tambien se evidencia la violación de derechos y garantías laborales. Por tal razón las multó a pagar 1.000 salarios mínimos legales vigentes, equivalentes a $737.717.000 millones de pesos, destinados igualmente al Sena. Es muy probable que con el músculo financiero y político que tienen los empresarios de la agroindustria de la palma de aceite en Colombia, impugnen la sanción o, sencillamente, sigan violentando la ley y a la población.

Trabajadores misionales y sin derechos alguno, pero con dignidad. Sus razones para declararse en huelga son muchas, su resistencia siembra esperanza, así como han sembrado vida con sus manos a través del trabajo cotidiano con la tierra. Su huelga recuerda que la explotación laboral, y la estrecha relación patrón-Estado no es una imagen del pasado sino que es un cuerpo vivo en el presente colombiano.
* “A la memoria de Chucho Peña y los demás compañeros”. Febrero 7 de 2018
1 En este aspecto, el Ministerio identifica que de esta labor misional hacen parte las siguientes actividades: nutrición vegetal, sanidad vegetal, polinización asistida, cosecha, aplicación de subproductos; labores agronómicas que son contratadas mediante ofertas mercantiles con C.T.A; S.A.A. o E.A.T- y que las labores de mantenimiento de la palma africana tales como cosecha, guachapeo, círculos mecánicos, químicos, fertilización, aplicación de abonos, siembra, poda de la palma, reconstrucción de drenajes, labores de siembra de palma, limpieza de terreno, limpieza de círculos, drenajes, cercas entre otros, se realizan mediante la figura de oferta mercantil o constituyen sin lugar a dudas labores misionales de la empresa, las cuales sub contrata de forma indirecta con las Cooperativas, Sociedades y Empresas de Trabajo Asociado.
2 Cooperativa de Trabajo Asociado de Trabajadores de la Palma Asopalma; Bonanza, Coofuturagro C.T.A.; Cooporvenir; Coopreservir C.T.A.; Cooptecpal; Coopnorte; Copptraasopal; Cooreforespal; Cooservittec C.T.A.; Cootracos C.T.A.; Cootrapalma; Cooyirec; Cotraces; El Edén C.T.A.; El Palmar; Mujeres Mano Amiga; Palmares C.T.A.; Palmesan; Serviagro C&C C.T.A.; Siglo XXI; Vellasan y Cooperativa de Trabajo Asociado SC&C C.T.A.
3 San Bernado Abad; Trapalsac; y las Sociedades por Acciones Simplificadas Agrocampo S.A; Sertiagros S.A.S

Referencias:
- Acta de acuerdo de 1977 Indupalma–Sintraproaceites.
- Informativo digital Picalengua, Nº. 1.
- Fundesvic-Minga-Sintraproaceites. (2016) Las familias trabajadoras de La Palma contamos nuestra historia. ¡Quién ganó? ¡Quién perdió? Cartilla Nº. 3.
- Revista Semana. (2000) El antidoto de la violencia. En: Http://www.semana.com/especiales/articulo/el-antidoto-de-la-violencia/51934-3

- Revista Semana. (1988). ¿Qué quiere el M-19?. Recuperado de: http://www.semana.com/nacion/articulo/que-quiere-el-m-19/10434-3
- (Agencia de información Laboral Alai). Arrancó la huelga de trabajadores tercerizados en Indupalma. Recuperado en: http://ail.ens.org.co/movilizaciones/arranco-la-huelga-en-indupalma/

- Ministerio del Trabajo y Seguridad Social. (2017) Resolución 4259 del 27 de octubre de 2017. Recuperada de http://ail.ens.org.co/wp-content/uploads/sites/3/2018/01/Resolucion4259de2017.pdf.

 


Recuadro


A sangre y fuego

 

La lucha de los trabajadores de Indupalma tiene historia. El 12 de septiembre de 1977, en el marco de una huelga general que habían declarado, se firmó la convención colectiva que rigió las relaciones laborales entre trabajadores y empresarios, hasta la década del 90. La contratación directa de cerca de 1.000 trabajadores indirectos, fue el principal de los logros alcanzados con esta firma. Muchos de ellos habían sido incorporados con edades entre los 14 y 15 años, sin experiencia sindical ni formación académica ni política.

En la década del 90 fue modificada la convención colectiva de trabajadores en virtud de la presión empresarial ejercida por las directivas de Indupalma, Simultáneamente fueron liquidados laboralmente gran número de trabajadores y creada la figura de la cooperativa para el desarrollo de labores misionales. Para muchos trabajadores que en su momento se encontraban amenazados de muerte y que de alguna u otra forma fueron intimidados principalmente por paramilitares, esto se trató de un retiro forzoso. La otra estrategia fue motivar a los trabajadores afiliados al sindicato y a otros, a convertirse en socios del proceso productivo agroindustrial de la palma de aceite.

Desde los años setenta los trabajadores denunciaban el desarrollo de prácticas violentas para la apropiación de las tierras sobre las cuales creció el cultivo de palma y se expandió. Esta situación se fue agudizando con el tiempo, a la voluntad de los capataces y mayordomos de las plantaciones. En los años noventa, la violencia entró, según sus palabras, a ser empleada como un instrumento de intervención para la solución de conflictos laborales, siendo favorecida en este proceso la Empresa cultivadora de Palma, principalmente al llegar a establecerse un batallón militar dentro de la plantación y, posteriormente, con la creación del Bloque Sur del Cesar de los paramilitares.

La reforma laboral y del modelo empresarial coincidió con el fortalecimiento de la acción paramilitar en la región y en el municipio. Los trabajadores fueron intimidados, amenazados, desaparecidos, obligados a renunciar y a desplazarse forzadamente.

Al finalizar la década del 2000, algunas investigaciones realizadas en la región indican que 93 trabajadores y 5 de sus familiares habían sido víctimas de asesinato; 16 directivos y afiliados al sindicato lo fueron de secuestro; 115 integrantes de la organización fueron víctimas de desplazamiento forzado, algunos de ellos previamente habían sido amenazados o tuvieron intentos de asesinato. 7 trabajadores fueron exiliados.

Publicado enEdición Nº243
La emisora comunitaria de Arauca es un actor político y social

La experiencia y visión de Sarare fm Stereo (municipio de Saravena), Arauquita Stereo (municipio de Arauquita), dos emisoras comunitarias consecuentes con su sentido comunitario.

 De la ilusión a la realidad. Existen dos emisoras comunitarias en el departamento de Arauca que en el curso de su existencia han forjado un espacio de confianza y credibilidad con la población que las escucha, lo que generalmente es conocido como audiencia: Sarare fm Stereo (municipio de Saravena), Arauquita Stereo (municipio de Arauquita). Con el enfásis informativo que manejan y el enfoque que le brindan al cubrimiento de la realidad cotidiana, ambas se han ganado la confianza de las famllias, para que les permitan entrar en sus hogares llevando la información del día a día, contribuyendo de manera decisiva a la formación integral de una comunidad crítica.


Las emisoras, con 22 y 10 años de existencia respectivamente, reflejan y son parte de un proceso de articulación y organización social comunitaria, que arranca desde el mismo momento en que empiezan a llegar a esta parte del país familias desde otros departamentos, allá por la década de 1960. Realza, como parte de su filosofía, que la comunidad es el componente especial de las Juntas Directivas de estas emisoras.


En ambos casos, la junta directiva tiene poder de decisión de la comunidad y las organizaciones sociales del territorio, haciendo que el ejercicio comunicacional radial de ambas emisoras esté dentro de los lineamientos del Plan de vida (ver recuadro). En el papel especifico de los medios radiales, sus contenidos van encaminados a fortalecer el tejido social con programas que impulsan las asociaciones de mujeres, campesinos, jóvenes, Asojuntas, corporaciones de derechos humanos y los espacios noticiosos, como el Informativo Centro oriente y Notifrontera.
El enfoque en estos contenidos, integra la visión crítica de la realidad que no se inclina por la versión impuesta por los medios privados de información, por lo que se ha instalado una opinión pública critica, favorable a las transformaciones sociales de la sociedad colombiana.

 

Contenidos


Con los años de experiencia acumulados por estas emisoras comunitarias, se ha consolidado una referencia de opinión legitimada por la comunidad local y departamental. Entonces, la radio refuerza desde lo comunicacional la agenda del movimiento social, al darle amplitud y al fortalecer el sentido político de la movilización y organización de las comunidades.


Es así como las emisoras cubren las movilizaciones, paros, encuentros, foros y toda clase de actividades hechas por el movimiento social departamental, nacional e internacional. Incluyen campañas contra los megaproyectos como la explotación petrolera, siendo el complejo Caño Limón el caso más emblemático en el territorio, por lo que el rechazo a este proyecto ha hecho parte del lenguaje radial.


Las violaciones de los derechos humanos por parte del Estado también se informa a través de los programas radiales, denunciando el terrorismo estatal que ha tenido diversos casos en este territorio, como masacres, desplazamientos, desapariciones forzadas a raíz del conflicto armado, cobrando miles de vidas inocentes en la comunidad. Las emisoras comuntarias araucanas han estado del lado de la gente y no del Estado, porque en el esfuerzo de informar la verdad, se ha tenido que demostrar los responsables de la violencia sistemática y directa contra las comunidades.


Asímismo, la formación tiene su espacio dentro de estos medios radiales comunitarios, porque se incluyen a jóvenes y niños en algunos de los programas cotidianos, a manera de semilleros radiales que a largo plazo se vinculen al medio. Los trabajadores de la emisora comparten sus conocimientos en radio a las nuevas generaciones y éstas, a su vez, retroalimentan la experiencia radial con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, como redes sociales, ya que las emisoras también manejan la señal virtual y sus propias perfiles en Facebook y Twitter.


Esta interacción con la comunidad, en el marco de la formación radial, afianza los lazos que tiene en el territorio porque no solo se posiciona como un referente de opinión crítico, sino también como un referente formativo que comparte su experiencia radial con quienes voluntariamente se acerquen y participen de los proyectos anuales que las emisoras abren.


Además, el ejercicio comunicacional del medio le permite obtener la información de varias fuentes comunitarias e institucionales, legales y legitimas de los hechos diarios que se desarrollan en la localidad y a nivel nacional; esta capacidad, convertida en poder en nuestros días de Guerra de cuarta generación, le otorga la ventaja de construir una perspectiva crítica del mundo, y aportar a la disputa de sentido frente a las matrices de opinión de los medios privados de información.


Los valores de la solidaridad y respeto entre la comunidad, le ha permitido ganarse la confianza del público, al informar los problemas, las denuncias, quejas que se presentan en el diario vivir, en temas como las EPS, desastres en épocas de invierno, violaciones de derechos humanos de la Policía Nacional, Ejército nacional y otras autoridades, funcionarios públicos de administraciones locales o departamentales, fortalecen su legitimidad que la emisora radial necesita para ser un actor propositivo y activo en los conflictos diarios.


Reglamentación limitante


El problema de no incidir eficazmente en el ordenamiento territorial local y departamental, es que la normatividad colombiana en materia de medios radiales limita a la emisora comunitaria económica y geográficamente, la asfixia financieramente, presionánola siempre para que no arrincone a la radio comercial, siempre al servicio de los poderes tradicionales en la región y el país. Esta concepción empresarial de la comunicación radial expone su carácter limitado o técnico, con el cual el medio informativo no es un actor político sino un simple parlante para la transmisión de información.


Si la concepción de los medios comunicacionales fuera lo contrario, podría tenerse una normatividad que impulsara el fortalecimiento de los medios de comunicación para que aportaran al crecimiento de un tejido social crítico, organizado, movilizado, con valores propios distantes de los del régimen capitalista-neoliberal.


Por consiguiente, estas emisoras comunitarias araucanas pueden caracterizarse como un actor político y social en este territorio, pues su articulación directa con la comunidad a través de su junta directiva, y la participación del movimiento social en este escenario de toma de decisiones, la incluyen en la hoja de ruta de este tejido social, llamado Plan de vida. Es decir, las emisoras comunitarias impulsan la defensa y permanencia en el territorio.

 


Recuadro


Memoria y Plan de vida


El departamento de Arauca posee un tejido social consolidado, desde la llegada de familias colonas provenientes de otros departamentos del país, en la década del 60. A partir de ese proceso colonizador se sufrieron los efectos del abandono estatal en materia de salud, educación, vías, apoyo para comercializar los productos agrícolas entre otros. Por eso, los paros del 1972, luego el de 1982, y seguidamente los procesos de movilización de los campesinos organizados en asociaciones de gremios como plataneros, cacaoteros, ganaderos alrededor de la cooperativa Coagrosarare son la piedra angular de la comunidad araucana.


Estos conflictos entre comunidad y Estado estimularon la creación de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional en esta parte del territorio, con el Frente Domingo Laín que desde inicios de los años 80 hace presencia con fuerte arraigo entre la población. Este actor hace parte del tablero social configurado en el departamento, donde las comunidades organizadas siguen siendo el actor principal de la movilización y organización social.


Este acumulado comunitario se condensa en el documento Plan de vida de las comunidades del Centro oriente de Colombia, en el que se plantea toda la cosmovisión de los campesinos, indígenas, obreros, jóvenes, mujeres, a través de los principales ejes como son salud, educación, medio ambiente, productividad y Derechos Humanos que exponen la interpretación del mundo y el tipo de relacionamiento que se tiene entre comunidades y naturaleza, dentro de un modelo social, económico y cultural distanciado del capitalismo. Esta hoja de ruta tiene como objetivo principal la defensa de la macro-cuenca de la Orinoquía al ser la fuente principal de agua y biodiversidad del centro oriente colombiano y uno de los objetivos de extracción que tiene el actual régimen en complicidad con las multinacionales.

 

Con la puerta abierta


La búsqueda de la unidad de las fuerzas de izquierda colombiana, para acrecentar la movilización en todo el territorio nacional y lograr los cambios estructurales requeridos en el país, deberán arrojar entre sus resultados históricos que en los territorios las emisoras comunitarias hagan parte de los procesos de ordenamiento territorial, construcción de política pública, manejo de recursos públicos y seguimiento a estos planes de vida como un actor más que propone y genera debate, y no como se hace todavía, que son invitadas para transmitir este tipo de eventos.

 


*Comunicador Social-Periodista
Sarare Fm Stereo
Saravena, Arauca

Bibliografía:
Amnistía Internacional (2007). Sindicalismo en Colombia homicidios, detenciones arbitrarias y amenazas de muerte. Editorial amnistía internacional (edai).
Barbero, Jesús Martín (2001). Reconfiguraciones comunicativas de lo público. México. Análisis.
Castells Olivan, Manuel (2009). Comunicación y poder. Madrid: Alianza Editorial.
Kaplún, Mario (2002). Una pedagogía de la comunicación (el comunicador popular), La Habana. Editorial Caminos.
Zibechi, Raúl (2006). Dispersar el poder, los movimientos sociales como poderes antiestatales. Bogotá. Ediciones Desde Abajo.

Publicado enColombia
Una bienal de arte para soñar y reclamar la ciudad

“El derecho a la ciudad no es simplemente el derecho de acceso a lo que ya existe, sino el derecho a cambiarlo a partir de nuestros anhelos más profundos. Necesitamos estar seguros de que podemos vivir con nuestras creaciones. Pero el derecho a rehacernos a nosotros mismos creando un entorno urbano cualitativamente diferente es el más preciado de todos los derechos humanos”.

David Harvey
Ciudades rebeldes. 2012

 

La falta de justicia social es el pan de cada día en Bogotá. La capital colombiana figura hoy como una de las ciudades más desiguales del país: su coeficiente Gini (cuanto más cercano a 0 hay mayor igualdad, y cuanto más cercano a 1, mayor desigualdad), cerró el año pasado en 0,498. Adicional a esto, según el último informe de calidad de vida “Bogotá como vamos”, frente a la pobreza monetaria en el 2017, Bogotá vuelve al indicador de hace 5 años: 11,6 por ciento de la población bajo la línea de pobreza, es decir que de cada 100 hogares a duras penas 11 pueden suplir sus necesidades básicas; y la situación empeora.

 

No obstante, existen habitantes de esta ciudad que a pesar de vivir duramente la crisis en carne propia, le apuestan todo por organizarse desde abajo y actuar colectivamente en el territorio. Acá una de esas experiencias.

 

Lo que sucede en la cuenca alta del río Fucha

 

Sobre los Cerros Orientales, donde se asentó parte de la población migrante producto de la expansión económica del siglo XX y la violencia política de los años 60 y 70 del siglo pasado, se encuentra la cuenca alta del río Fucha, ubicado en la localidad de San Cristóbal, Unidad de Planeación Zonal (UPZ) San Blas, espacio poblado por 5.200 habitantes, distribuidos en 7 barrios: Montecarlo, San Cristóbal Alto, Manila, Gran Colombia, Los Laureles, La Cecilia y Aguas Claras.

 

En la actualidad, sobre este sector de la ciudad existen dos grandes proyectos turísticos y pseudo ambientales: el Parque lineal río Fucha y el Sendero de las Mariposas, impulsados por la actual alcaldía distrital. Proyectos con graves consecuencias, por las reubicaciones que implican, para quienes acá habitan: de los cerca de 2.000 predios en el territorio, ocupados por casas autoconstruidas, con gran valor simbólico y político con historia y memoria de 30 años de lucha y de construir ciudad, una vez tomen forma estos proyectos solo quedarían en pie cerca de 1.000, situación que genera incertidumbre, inseguridad y desconfianza en una comunidad que necesita que le garanticen a todos sus habitantes el derecho a la ciudad y a tener una vivienda digna.

 

Construyendo utopías en el territorio del alto Fucha

 

Corría el año 2013, cuando un grupo de jóvenes en unión con algunos habitantes del sector decidimos conformar la colectiva Huertopía Sembra luna, rescatando la importancia de la agroecología de la mano de algunos principios del feminismo, con un objetivo principal inicial: construir una huerta urbana llamada “Buen Vivir”. ¿Su propósito? Reconocer, junto a la comunidad, el valor de uso de los alimentos y la posibilidad de establecer una soberanía alimentaria para el barrio, además de promover la nueva dimensión de los derechos de la naturaleza y de la convivencia en armonía con la misma.

 

Después de un año de tejer relaciones con el barrio y su gente, decidimos crear una segunda huerta, que denominamos “Huertopía”. La primera intención con ésta era apropiarnos de un lote, fruto de las primeras reubicaciones sufridas por pobladores del barrio, el cual se estaba convirtiendo en un espacio de microtráfico. “Huertopía” se convirtió en el espacio más frecuentado por los niños que vieron en la huerta un espacio de juego, aprendizaje y transformación; espacio en el cual no prima el interés económico pues parte de la cosecha es para quien la trabaja.

 

Tensiones

 

Este proceso de creación y fortalecimiento comunitario ha tenido que pasar por grandes tensiones desde el 2015, a partir del momento en que a varias familias les llega una carta de la Caja de Vivienda Popular informándoles que serían desalojadas en 15 días sino aceptaban el plan de reasentamiento. Este hecho, al tiempo que desató gran indignación, fortaleció nuestra organización, presentando escenarios de movilización y denuncia frente a la política de reasentamiento que principalmente beneficia a los bancos y constructoras encargadas de construir las indignas viviendas de interés prioritario (VIP).

 

Luego de 3 años de exigencias, se expide la resolución de legalización parcial de los barrios Los Laureles y La Cecilia, en ella, según la Secretaria de Ambiente del Distrito se argumenta que los barrios se encuentran afectados por el paso de un hilo de agua denominado drenaje del río Fucha, el cual por su importancia debe ser conservado. Este fue el argumento mediante el cual se justifican reubicaciones de los predios que se encuentran cercanos al drenaje, los cuales están excluidos del proceso de legalización.

 

Con este panorama decidimos salir de trabajar solamente en las huertas, para trabajar por la obtención de los servicios y la legalización total del barrio. Es ésta la razón por la que la comunidad del Alto Fucha decide conformar la Comisión en Defensa del Territorio Fucha, con el fin de emprender acciones legales en demanda de claridades y socialización frente a los diagnósticos de riesgo y desalojo de la comunidad.

 

Dicho proceso generó el fortalecimiento de las discusiones colectivas sobre derecho a la ciudad desde una perspectiva crítica, profundizando en los varios planes que afectan el centro de la ciudad (Ver proyectos), del cual somos cercanos, y el territorio río Fucha, procesos de gentrificación, conurbación, metropolización y megalopolización1, caracterizados por un diseño no participativo que contribuyen a la profundización del patrón de acumulación neoliberal del capital financiero, inmobiliario y hotelero transnacional.

 

Todos estos escenarios de socialización y discusión procuran construir una posición barrial y popular en pro de la defensa del territorio Fucha. Con ese mismo objetivo encontramos sobre el camino procesos como Arquitectura expandida, que desde el año 2012 posibilitó un escenario de reunión comunitaria para la Junta de Acción Comunal-JAC del barrio La Cecilia, proceso conocido como La casa de la lluvia de ideas, proceso adscrito en las formas de construcción autónomas –como es el caso de los Ecobarrios en nuestra localidad–, articulado con el Mandato Popular del Centro (MPC), la Mesa Ambiental de los Cerros Orientales (MCO) en oposición al modelo imperante de ciudad.

 

Frente a la desigual disputa por la ciudad, los sectores populares han dispuesto su organización como la forma de encontrar solución a las problemáticas que las afectan, a la par de demandar el pago de la deuda histórica que el Estado tiene con quienes habitan la frontera de los Cerros Orientales, los barrios cercanos al centro o ubicados en los sitios donde se realizarán grandes planes o proyectos de renovación urbana.

 

Comunidades Fucha: un laboratorio llamado
Casa lluvia de ideas

 

Reconociendo el contexto de la cuenca alta del Río Fucha y las distintas formas organizativas existentes y posibles en el territorio, se han abierto otras propuestas de construcción colectiva en esta zona de la localidad de San Cristóbal. Es así como se impulsa, a partir de las artes, un espacio de encuentro que nos ha permitido reflexionar más a fondo frente al origen de los conflictos territoriales, los actores involucrados y sus respectivas implicaciones.

 

El laboratorio es en sí, una excusa para el encuentro con diferentes colectivas y organizaciones comunitarias de dentro y de fuera de los barrios del alto Fucha y la localidad; posibilita un encuentro intergeneracional para dar cuenta de las distintas formas de diálogo y construcción de soluciones creativas a necesidades culturales, sociales, ambientales y de comunicación entre los diferentes barrios y el trabajo de las formas de organización en el territorio. Este año hemos desarrollado un espacio de fortalecimiento de la autonomía a partir de la búsqueda del empoderamiento barrial por parte de los habitantes del barrio La Cecilia principalmente y vecinos, con ejercicios como: lecturas de cartografías de sueños, impulso a los proyectos de vida individuales y colectivos, elaboración de libros y fanzines.

 

Se han podido activar, así, esas formas de encuentro barrial poco exploradas, a través de apuestas como “La cumbia del reciclaje”, invitación lúdica2 que nos incitó a reciclar y a transformar la basura en objetos artísticos que tengan un segundo o tercer uso, como la creación de máscaras para una comparsa. De esa manera, como otra forma de resistir al desplazamiento y reasentamiento, empezamos a darle forma a un ecoterritorio cultural. Iniciativa integradora, de la cual salieron actividades como el Cecilazo3, el festival Barrios vivos, Fucha libre4, y la feria de trueque La Cecilia tiene crochet5.

 

El Cecilazo, en particular, representa el primer paso para proyectar lo que posteriormente sería la Primera bienal de arte comunitario, con un ejercicio de muralismo y campeonato de banquitas (en una de las calles con mayor número de casas en amenaza de reubicación) y como forma de dar a conocer el alcance de la Cumbia del reciclaje. El festival Barrios vivos, Fucha libre, fue un acercamiento a otro sector del territorio, afectado por la misma problemática a través de muestras musicales, intervenciones artísticas, talleres y encuentros deportivos, eventos que consolidaron alianzas territoriales.

 

Por otro lado, la feria de trueque La Cecilia tiene crochet, consistió en un ejercicio de acercamiento de la problemática a otros sectores y pobladores de la localidad y la ciudad, de modo que estos otros reconocieron estar afectados por la situación, así no vivieran allí. Otro objetivo logrado fue el de reconocer el trabajo y la participación constante de las mujeres y los niños en la construcción del tejido social. En el marco de esta feria, y como continuidad del ejercicio de reciclaje, se logró obtener más de mil bolsas que se convirtieron en setenta banderines que simbolizan estos espacios de encuentro en los que colectivamente se enlazaron y entrelazaron afectos, sueños y trabajo.

 

El arte como un encuentro para soñar, resistir y construir6

 

La primera bienal (San Cristóbal-2017), nace como un ejercicio de comunicación para la ciudad y el país frente a las problemáticas existentes en la capital, respecto al significado de los Cerros Orientales para la ciudad: uso del suelo, derecho de comunidades campesinas y urbanas a con-vivir en los cerros y la ausencia de garantía de nuestros derechos fundamentales.

 

La bienal surge como iniciativa de proyección de ciudad, a partir de lo que hemos denominado Eco-territorios culturales, propuesta de ciudad donde el arte, el ambiente, lo social, lo comunitario y lo organizacional se enlazan para construir durante casi un mes, de manera constante y continua, un ejercicio de resistencia con actividades para el diálogo, la reflexión y el encuentro cultural entre el arte y la comunidad. Las opiniones de algunos de quienes participaron –artistas y comunidad– refuerzan su validez (Ver Echando raíces).

 

En el marco de esta iniciativa se invitó a un grupo de artistas de la localidad, la ciudad y el país. La misma fue respondida por 27 artistas que desarrollaran intervenciones fijas de muralismo, escultura y gaffiti, cuarenta presentaciones artísticas entre teatro, títeres, músicas populares, rock, danza tradicional, break dance, literatura, narraciones orales, muestras gastronómicas, proyecciones audiovisuales, talleres, todo ello con la participación de los habitantes y las comunidades de los siete barrios del alto Fucha. Este fue un ejercicio de autogestión, solidaridad y apoyo de organizaciones locales así como también la comunidad, quienes a través de donaciones de materiales, préstamos de equipos, espacios, energía y hasta baños, hicieron posible su realización.

 

El camino está abierto, los sueños deben seguir diseñándolo.

 

* Colectivo Arto Arte, Colectiva Huertopía y Colectivo Aitue.
1 Gentrificación: proceso de transformación de un espacio urbano deteriorado que provoca un aumento de los alquileres o del coste habitacional en estos espacios.
Conurbación: conjunto de poblaciones próximas entre ellas, cuyo progresivo crecimiento las ha puesto en contacto.
Metropolización: concepto geográfico que denota el crecimiento demográfico, espacial y operativo de las metrópolis o grandes ciudades que se caracterizan por su elevada complejidad.
Megalopolización: crecimiento urbano acelerado de las metrópolis, que lleva al contacto del área de influencia de una con las otras, formando conurbaciones de grandes ciudades.
2 Serenata “La Cumbia del Reciclaje” 2017 https://www.youtube.com/watch?v=eRN9O-ouefY
3 Para conocer más: http://www.worldurbancampaign.org/fundacion-bogotart-cultural-festivals-making-vibrant-and-trendy-previously-invisible-neighborhood
4 Para conocer más: http://www.worldurbancampaign.org/fundaci%C3%B3n-bogotart-barrios-vivos-fucha-libre-vibrant-neighborhoods-free-fucha
5 Para conocer más: http://www.worldurbancampaign.org/bogoart-foundation-la-cecilia-has-crochet-fundaci%C3%B3n-bogotart-la-cecilia-tiene-crochet
6 https://es-la.facebook.com/primerabienaldeartecomunitario/

 


 

Recuadro 1


Echando raíces

 

“De este ejercicio, que es como un sueño, se rescata la satisfacción expresada por muchos de los participantes, los cuales consideran que con arte y cultura se pude permanecer en el territorio, que estos aprendizajes pueden seguirse compartiendo y transmitiendo; que la gente de los barrios somos capaces de echar raíces, entablar diálogos, echar a andar procesos. Del mismo modo, la confianza que se revivió entre los habitantes de los barrios se evidenció, gracias al poder comunicarnos y de hacer cosas entre nosotros, con la gente, reuniéndonos, ayudando, colaborando”.

 

“Este país ha sido sometido a la violencia para que no nos vinculemos a procesos sociales, para que los sectores populares no participen. La bienal fue una oportunidad para que la gente se dejara sorprender nuevamente de las cosas, otra forma de sentir la vida, de mostrarle al mundo nuestro entorno y rescatar la riqueza que tenemos en los cerros y en nuestros barrios, nos dio la posibilidad de descubrir talentos de todas las edades, al tiempo que los vimos a todos reunidos por una misma causa. Esperamos haber difundido de una manera creativa y amena la voz de quienes nos encontramos en esta lucha por nuestros derechos: a la ciudad y el derecho a un hábitat digno y quienes también apostamos a soñar, tejer, construir, crear y hacer ciudad desde el juego, el arte, el encuentro, el trabajo y las sonrisas”*.

 

* Apreciaciones casi textuales de la comunidad, artistas y colectivos, enunciadas en reunión de cierre y evaluación del proceso el día 2 de septiembre.

 


 

Recuadro 2

 

Proyectos

 

Entre lo planeado para la reorganización del centro ampliado de Bogotá, existen las siguientes obras:

 

• Proyecto de intervención del CAN y ampliación del Aeropuerto El Dorado.
• Edificio Entre Calles
• Triángulo de Fenicia
• Edificio Donald Trump
• Edificio Los Ministerios
• Proyecto Ciudad Salud

Publicado enEdición Nº239
Viernes, 28 Abril 2017 15:05

La cabeza en alto

La cabeza en alto

En su edición 2015, el Festival de Cannes, precisamente, abrió proyecciones con la película: “La tête haute”, dirigida por la francesa Emmanuelle Bercot, quien también es protagonista en la reciente cinta estrenada en Colombia: “Mon roi”, junto al multipremiado Vincent Cassel. Era la oportunidad para de nuevo ver a Bercot, esta vez dirigiendo un filme que llegó a Cannes como un drama psico-social que parecía estar inspirado en algunas de las películas de los hermanos Dardenne.

 

El filme nos sitúa ante el marco de una realidad social, teniendo como protagonista a un adolescente con un entorno familiar poco favorecedor, donde el desenfreno y las relaciones violentas, hacen de Malony un joven abatido por la brutalidad y el desespero.

 

Ante la proyección, los espectadores nos moveremos en los espacios recurrentes en los que entra y sale el personaje: un ambiente burocrático que resulta agobiante y repetitivo; visitas judiciales, sesiones de orientación, reformatorios, centros de reinserción. Este es el cuadro en el que transcurrirá la adolescencia del protagonista, acompañado de varios bien intencionados funcionarios del gobierno francés, que además de asistirlo hasta que cumpla la mayoría de edad, terminan involucrando sus vidas personales, tratando de suplir también las necesidades afectivas de las que es carente el joven.

 

Una notable actuación de la gran Catherine Deneuve (que me permitió recordarla en su actuación en “Belle de Jour” dirigida por Luis Buñuel, un filme inolvidable) tomando el papel de la juez de familia que acompaña a Malony desde los 6 años y con quien el chico toma una relación muy cercana, de un sentimiento de seguridad y confianza y hasta la posible sensación de maternidad que su propia madre no supo llevar, viéndose abatida por un hijo que no pudo controlar y que le es difícil entender, consecuencia de una vida familiar entorpecida por la violencia y el caos que generan ambientes destructivos.

 

Los mismos que quedan en quien ve “La cabeza en alto” e invitan a reflexionar sobre esas construcciones sociales que en la película son evidentes sin ser necesariamente literales: familias carentes de educación, de recursos económicos, con el factor violencia que desencadena en drogas y delincuencia; alterando así, la vida de un adolescente, en este caso Malony, que se ve desesperado y alterado por un futuro previsible que parece no tener cambio.

 

Es interesante ver la dualidad y el contraste del protagonista. Partiendo de que existe disposición para la autodestrucción, el personaje, a pesar de tener miedo y estar enojado con el mundo, carga la fuerza que le permite visualizar y querer lograr cambios en su vida; tal vez de ahí, el título de la película.

 

El cambio que puede parecer más trascendental en Malony, que nos brinda un nuevo perfil sobre éste, proviene de las decisiones que toma a partir de la relación que establece con Tess, una chica que conoció en su paso por el reformatorio de menores; es en esta parte de la narración visual, donde existe un giro interesante en la argumentación. Dejando ver así, el lado tal vez más amoroso e íntimo de un adolescente con miedo, que usa el disfraz de chico malo para enfrentar un entorno hostil, carente de valores y agresivo con quienes tienen menos oportunidades.

 

* La película “La cabeza en alto” estará disponible en el marco del festival Eurocine en las siguientes fechas:

 

Bogotá
- Abril 20, Cine Colombia Avenida Chile, 3:15 p.m.
- Abril 26, Cine Colombia Calle 100, 9:30 p.m.
- Abril 21, Cinemania, 7:00pm
- Abril 30, Cinemania, 9:00pm


Medellín
- Mayo 10, Centro Colombo Americano,
8:00 p.m.

Pereira
- Mayo 5, Cinema con Alma, Cámara de Comercio, 6:45 p.m.

 

Título original: La tête haute

Año: 2015

País: Francia

Director: Emmanuelle Bercot

Guión: Emmanuelle Bercot

Reparto: Rod Paradot, Catherine Deneuve, Sara Forestier, Benoît Magimel

Duración: 120 min

Premios y nominaciones: Premios César en el 2015: mejor actor secundario y actor revelación; Festival de Cannes 2015: Sección oficial película inaugural

Sinopsis: “La cabeza en alto” sigue la vida de Malony, un joven que fue abandonado por su madre cuando tenía seis años y ahora no deja de entrar y salir de la corte juvenil. Una familia adoptiva se desarrolla alrededor del problemático adolescente: Florence, una magistrada que está cerca al retiro, y Yann, un asistente social que también es un sobreviviente de una niñez muy difícil. Todos siguen a Malony, intentando salvarlo a toda costa, por lo cual es enviado a un centro educativo estricto, donde conoce a Tess, una joven muy especial que le ofrecerá razones para cambiar.

Publicado enEdición Nº234
Sábado, 22 Abril 2017 07:33

Perder lo recuperado

Perder lo recuperado

Desde fines de 2015 en Argentina las políticas neoliberales amenazan en varios frentes a las empresas recuperadas. Aumentos de tarifas, vetos a leyes que las protegen, y la apertura de causas judiciales apuntan a terminar con una experiencia social vigorosa que nació tras la crisis de 2001 y fue un ejemplo para otros países.

 

La Cámara de Apelaciones en lo Comercial suspendió temporalmente el desalojo del hotel Bauen, emblema de las empresas recuperadas en Argentina, a pocas horas de cumplirse el plazo que había fijado una jueza de primera instancia para su ejecución. “Es apenas un granito de arena a favor de los trabajadores”, dijo a Brecha el abogado de los cooperativistas, Ataliva Dinani, cuando se conoció la decisión del tribunal, el martes 18 a la tarde. La Cámara deberá expedirse en 30 días sobre la cuestión central: dejar sin efecto, o no, el fallo de la jueza Paula Hualde que intimaba a los cooperativistas a abandonar el inmueble en la medianoche del miércoles 19, a riesgo de ser desalojados por la policía.


Con el fallo de la jueza Hualde las 130 fuentes de trabajo del hotel Bauen, ahora Cooperativa Buenos Aires Una Empresa Nacional (Bauen), penden de un fino hilo legal y político. La jueza decidió que el inmueble de la empresa recuperada debe volver a sus controvertidos propietarios originales. Su sentencia fue motivada por el decreto que el presidente argentino, Mauricio Macri, firmó el 27 de diciembre pasado vetando la ley con la que se expropiaba el edificio del hotel, ubicado en Callao y Corrientes, pleno centro de Buenos Aires, para entregarlo a sus trabajadores, ley que había sido aprobada por ambas cámaras legislativas nacionales.


La resolución de este caso sentará un precedente para el resto de las 367 empresas recuperadas por los trabajadores (Ert) durante los últimos 16 años en todo el país, desde la crisis de 2001. “Creemos que si pueden con el Bauen se van a animar con cualquier otra empresa recuperada. Somos quizá el ejemplo mayor por nuestra historia, por la cantidad de personas que formamos la cooperativa y por el apoyo que cosechamos en estos 15 años”, dijo a Brecha Federico Tonarelli, vicepresidente de la cooperativa.


El intento de desalojo del Bauen sería otro globo sonda más del gobierno macrista, que desde su asunción en diciembre de 2015 pretende desarmar el entramado de políticas solidarias y la regeneración del tejido social surgidos tras la debacle de 2001. Los recursos destinados al Instituto Nacional de Economía Solidaria (Inaes), y en general a las áreas cooperativas del gobierno nacional y de la provincia de Buenos Aires, fueron recortados por vía del ahorro directo o bien por el recorte de funciones a esas áreas, acusadas desde el oficialismo de ser manejadas por funcionarios de carrera cercanos al kirchnerismo. Otra medida denunciada es la paralización de actividades y cuentas en sectores del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Social, de forma que no hay despidos ni recortes presupuestarios, pero tampoco se ejecutan los dineros destinados a las Ert. En contrapartida, sí se aumentaron las asignaciones presupuestarias a fondos y programas para emprendedores individuales (empresas unipersonales), y en el discurso oficial éstos desplazaron a los cooperativistas. Este discurso en contra de las empresas recuperadas cuenta además con el apoyo empresario en general y de la usina mediática encabezada por el diario La Nación, que el 14 de marzo pasado publicó un editorial reivindicando no sólo la decisión de la jueza Hualde, sino también el decreto de Macri que vetó la ley nacional que protegía al Bauen. La retórica del diario apunta a la necesidad de defender la propiedad privada, amenazada por los cooperativistas y un “parlamento populista, heredero del kirchnerismo”. Nada dice sobre la historia fraudulenta del Bauen desde su nacimiento en plena dictadura militar.

 

NACIMIENTO


El 28 de diciembre de 2001 el hotel Bauen cerró sus puertas y dejó en la calle a los trabajadores, quienes el 21 de marzo de 2003 se hicieron cargo de las instalaciones de la empresa bajo la consigna “Ocupar, resistir y producir”. Desde entonces el hotel se mantuvo abierto, sus empleados siguieron trabajando y reinvirtieron buena parte de las ganancias en el mejoramiento de su fuente de empleo.


Pero el hotel existe desde hace varias décadas. En 1977 el empresario Marcelo Iurcovich obtuvo un crédito blando del hoy extinguido Banco Nacional de Desarrollo (Banade) gracias a sus fluidos contactos con miembros de la Armada nacional cercanos al almirante Emilio Massera, integrante de la gobernante Junta Militar. Uno de esos oficiales de la Armada era Alberto Lacoste, titular del Ente Autárquico Mundial 78, quien recomendó a Iurcovich para la construcción de un hotel de lujo, una forma de crear el escenario que la dictadura necesitaba mostrarle al mundo para el campeonato mundial de fútbol. Así nació el hotel Bauen, y fue construido en tiempo récord: menos de un año. Pero Iurcovich nunca pagó el crédito, que se sumó a la tanda de deudas y agujeros negros dejados por la dictadura. En democracia, el hotel siguió funcionando hasta que estalló la crisis en 2001, luego de una década de políticas neoliberales de la mano del menemismo, golpeando la estructura productiva del país, en especial a las pequeñas y medianas empresas.


El propio “superministro” de Economía en 2001, Domingo Cavallo, reconoció la importancia del sector de las pymes: dan trabajo y mueven el 70 por ciento de la economía nacional, aseguró. Era una verdad de Perogrullo, si se tiene en cuenta el peso de estas empresas en la industrialización de la posguerra, a partir de 1945. Argentina tampoco es el único caso donde las pymes activaron la economía de un país.


El menemismo aplastó la estructura industrial y la de servicios de mediana y pequeña escala y favoreció el capitalismo financiero, con una política similar a la del ciclo de la dictadura militar iniciado en 1976. La privatización de empresas públicas y el aumento imponente de impuestos dejó un tendal de emprendimientos de mediana escala en la ruina, allanando así el camino a los grandes grupos empresariales que se quedaron con esas porciones del mercado. El costo fue un crecimiento del desempleo que saltó del 7,6 por ciento, en las postrimerías del gobierno de Raúl Alfonsín a casi el 21 por ciento a mediados del período menemista.


UN EJEMPLO MUNDIAL


En ese contexto nació la Central de Trabajadores Argentinos (Cta), que incorporó al léxico social la categoría “trabajadores de­socupados” para graficar una mano de obra activa pero sin posibilidad de producir. Junto con la Cta llegaron los piqueteros, trabajadores desocupados que se hicieron visibles en 1995 en las zonas petroleras de Cutral-Có, de la patagónica provincia de Neuquén, y en los pozos petroleros salteños de General Mosconi y Tartagal. El desempleo llevó a miles de trabajadores a reclamar por fuentes de trabajo, primero mediante piquetes y más tarde organizándose para recuperar las empresas quebradas y ponerlas a trabajar. El movimiento piquetero, y a partir de 2001 el movimiento de empresas recuperadas por los trabajadores, resultaron ejemplos mundiales, y fueron un laboratorio de prácticas sociales frente a los resultados de la devastación neoliberal de fines del siglo pasado. Los sociólogos John Holloway y Teotonio dos Santos señalaron al movimiento de empresas recuperadas como un ejemplo de economía alternativa a seguir para los países latinoamericanos y europeos devastados por la reciente crisis financiera.


UN ACTOR SOCIAL


En Argentina, desde la llegada del kirchnerismo al poder, el 25 de mayo de 2003, el movimiento de empresas recuperadas se plantó como un actor social y político y logró reconocimiento por generar una nueva forma de producción y contención social. El parlamento nacional sancionó algunas leyes que acompañaron el crecimiento sostenido del movimiento y colaboraron con su estabilidad económica (por ejemplo a través de subsidios y regulaciones de los aumentos de tarifas de los servicios públicos).


La cooperativa del Bauen logró la aprobación de una ley que expropiaba el edificio a sus dueños originales, lo convertía en propiedad estatal y lo entregaba a los trabajadores a cambio de un pago. La ley 27.344 fue aprobada primero por mayoría simple en la Cámara de Diputados en noviembre de 2015, y contó con 60 votos sobre 72 en el Senado –más de dos tercios del cuerpo– un año más tarde, el 30 de noviembre de 2016, antes de ser vetada por Macri.


VUELVE EL PATRÓN


Luego de 16 años de ausencia, Iurcovich vuelve a la carga. Esta vez bajo la figura empresarial de la firma Mercoteles SA, a la que presuntamente habría vendido el Bauen en 2001. La abogada de la empresa es Susana Espósito, una comunera del oficialista Pro (los comuneros son las autoridades locales elegidas para representar a cada una de las 48 comunas ante el gobierno de la ciudad de Buenos Aires). Espósito no sólo es comunera del barrio de Caballito, sino también la esposa del comisario Ricardo Pedace, ex vicejefe de la Policía Metropolitana y desde enero pasado actual jefe de la Agencia Gubernamental de Control (Agc), según el periodista Ricardo Ragendorfer en la revista digital Nuestras Voces. Su nuevo cargo le da a Pedace la responsabilidad de habilitar edificios públicos y privados en lo referido a cuestiones arquitectónicas y de salubridad alimentaria. Es decir que cualquier pedido de clausura del Bauen pasaría por sus manos y por la Agc.

 

JUEZA AMIGA


Esto no sería tan preocupante si no fuera porque Espósito y Pedace mantienen una relación cercana con la jueza Paula Hualde. Algo que resultó evidente en noviembre pasado, cuando Espósito corrió a abrazar a la jueza en el escenario mientras ésta recibía el premio a la excelencia judicial, otorgado por el Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (Fores) –del que salió el actual ministro de Justicia, Germán Garavano– y el Instituto para el Desarrollo Empresario Argentino (Idea), dos grandes elefantes entre los think tanks liberales y amigos históricos de las dictaduras militares. Espósito presentó a Hualde la última documentación para expropiar el Bauen cooperativo y entregárselo a Mercoteles SA. Y la jueza falló en contra de la cooperativa.


El editorial de La Nación y el embate legal del presidente y la jueza conforman una operación de pinzas de la que a los trabajadores les resulta difícil zafar. La única opción que le queda a la Cooperativa Bauen, según Tonarelli, es volver a presentar el proyecto de ley de expropiación en el Congreso para que sea aprobado esta vez por una mayoría calificada de dos tercios, que inmunizaría la ley frente a un posible veto presidencial. Los trabajadores cuentan con los votos necesarios en el Senado, pero en la Cámara de Diputados necesitan superar la mayoría simple con la que fue aprobado el proyecto en 2015.“Se hace difícil conseguir los votos”, señaló Tonelli. “Con este Congreso es más difícil porque el macrismo aumentó la cantidad de legisladores en diciembre de 2015”, insistió.

 

367 EJEMPLOS


Solamente en la ciudad de Buenos Aires hay 72 empresas recuperadas, según un informe de mayo 2016 elaborado por el área de extensión de la Universidad de Buenos Aires (Uba) y coordinado por el sociólogo Andrés Ruggeri, autor del libro ¿Qué son las empresas recuperadas? Autogestión de la clase trabajadora.


En todo el país son 367 los emprendimientos recuperados por sus trabajadores. El más nuevo se inició el 29 de marzo pasado, cuando los propietarios del café y pizzería Mi Tío, en pleno corazón del barrio bonaerense de San Telmo, abandonaron el negocio y sus ocho empleados decidieron armar la cooperativa con apoyo de los vecinos. Para ellos y para el resto de los emprendimientos cooperativos recuperados en la ciudad de Buenos Aires lo que ocurra con la Cooperativa Bauen será decisivo. Saben que están en un territorio hostil: desde que Mauricio Macri se hizo cargo de la jefatura del gobierno de Buenos Aires vetó sistemáticamente todas las leyes de la legislatura local que ampararan a las empresas recuperadas y que reconocieran el derecho al trabajo por sobre el de propiedad, incluso cuando esas normas fueran votadas por los legisladores macristas. Antes de abandonar ese cargo para embarcarse en la carrera presidencial lo hizo en 2011 y luego en 2013.


El nuevo jefe del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, ícono de las familias patricias argentinas, siguió por este mismo camino al vetar la ley 5.500/15, que permitía a los trabajadores de un restaurante quedarse con los muebles del local tras la quiebra y fuga de sus propietarios.


EMBLEMAS


Además del Bauen, en la historia del movimiento de empresas recuperadas se han destacado otros casos emblemáticos.


En diciembre de 2003 los trabajadores, en su mayoría mujeres, de la empresa de confección Brukman volvieron a producir. Dos años antes la fábrica, ubicada en la capital argentina, les había cerrado las puertas. Las trabajadoras decidieron ocupar y resistieron varios desalojos violentos hasta que consiguieron su objetivo. De las 300 operarias quedaron 60 organizadas en una cooperativa, pero contaban con una sentencia judicial firme contra la patronal, por la quiebra.


Cerámicas Zanón, ahora llamada Fasinpat (Fábrica sin Patrones), en la provincia de Neuquén, está organizada como cooperativa desde 2002, tras la quiebra del grupo Zanón en diciembre de 2001. Fue una de las primeras en ser recuperadas y puesta en marcha con apoyo social y político de todo el país, incluso desde Europa. Poco antes había surgido Impa, una fábrica de plásticos ubicada en la capital. Fue uno de los primeros ejemplos recientes de recuperación de fábricas. Aunque formalmente era una cooperativa desde 1961, en la práctica se gestionaba como una empresa capitalista común, hasta que a mediados de 1998 los gerentes abandonaron sus puestos y los trabajadores decidieron continuar con el emprendimiento reorganizándose y tomando el control de la fábrica. Otro caso similar fue el de una cooperativa de trabajo en Campo Herrera, Tucumán, fundada en 1967 tras el cierre de 11 ingenios azucareros durante la dictadura militar de Juan Carlos Onganía. Los cooperativistas fundaron su unidad económica de trabajo y su propio pueblo para habitar. Pero desde entonces y hasta la crisis del fin del milenio pasado las cosas funcionaron bajo el modelo clásico del capitalismo empresarial.


PANORAMA INCIERTO


Según el informe de la Uba, las Ert vieron modificada su situación a partir de la llegada al poder del macrismo, por el trato diferenciado que el nuevo gobierno les dispensa.


En la provincia de Buenos Aires la actual gobernadora, María Eugenia Vidal, del Pro, lleva en su haber tres vetos a leyes que favorecían a empresas recuperadas, pese a que fueron votadas incluso por el oficialismo macrista. En todos los casos, según apunta el informe de la Uba, el cuestionamiento a las empresas recuperadas es netamente ideológico y no toma en cuenta que se trata de fuentes de trabajo que tienen una utilidad social, y tampoco se considera el rol organizador que tiene el trabajo, más allá del económico. Macri, Rodríguez Larreta y Vidal se refieren a los trabajadores que quedan expuestos al desempleo como“grupos privados”. Y para Vidal, por ejemplo, la solución es que un nuevo empresario compre las empresas en cuestión.


El martes 11 de abril el Bauen convocó a una cena-beneficio para afrontar las nuevas medidas judiciales tras el veto presidencial. Fue en realidad un encuentro social de resistencia a las políticas macristas donde se pudo ver a Nora Cortiñas, referente de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, sectores parlamentarios del Frente para la Victoria, dirigentes sindicales de la Cta y buena parte del universo de las empresas recuperadas. El Bauen fue desde siempre un punto de referencia y encuentro para las Ert. En marzo de 2016 se reunió allí un plenario de Ert para discutir cómo afrontar la embestida oficial en materia tarifaria y legal, que había elevado los costos de producción de las empresas entre un 200 y un 400 por ciento, lo cual comenzó a desatar las alarmas en el grupo. Un eventual desalojo del hotel Bauen representaría un punto de quiebre en la vida de estas nuevas formas de resistencia social y económica frente a las políticas neoliberales.

Publicado enInternacional
“¿Cuánta tierra necesita un ser humano?”

Debemos ser rebeldes, hacer rebeldía, fabricar utopías y para eso hay que desmontar muchos andamiajes

 

¿Cuánta tierra necesita un ser humano? El cuento de León Tolstoi llega a la conclusión de que al final, en nuestro lecho de muerte, no necesitamos más de dos metros cuadrados. A partir de esta referencia, Manuel Chaparro Escudero, profesor de la facultad de ciencias de la comunicación de la Universidad de Málaga, estructuró el pasado 22 de febrero una reflexión que compartió con los estudiantes de la maestría de comunicación, desarrollo y cambio social de la Universidad Minuto de Dios en Bogotá, su reflexión acerca de la comunicación en función del desarrollo capitalista en el siglo XXI.

 

¿Qué es el desarrollo para Manuel Chaparro?

 

“El desarrollo no es más esa idea redentora en la que todos confiaban encontrar la solución a sus problemas de vida, más bien una falacia creada de manera interesada para solucionar problemas generados por el capital. Seguramente a todos nos parece muy bien el desarrollo, pero si empezamos a analizarlo en términos cuantitativos y cualitativos nos daremos cuenta de que es un paradigma inalcanzable, sobre todo porque vivimos en un planeta que es finito. El desarrollo por tanto puede ser reproducible en otros contextos, pero no se puede universalizar, es imposible, por tanto, empieza a ser una quimera ideal”.

 

Chaparro señala que el desarrollo se impone de manera transversal a la vida cotidiana, por tanto permea el ámbito cultural, social, político y ambiental. Asegura que los seres humanos “hemos llevado un modelo de vida antinatural que además no es compatible con el conjunto de los seres que habitan el planeta, fundamentales para garantizar nuestra propia vida, ya sean vegetales o animales”.

 

¿Cuál es el alcance de la idea de desarrollo?

 

“El desarrollo es una invención molesta, como dice Arturo Escobar ‘es un invento perverso’, que cada vez que en la historia se la ha enunciado, se le ha construido por los intereses de las grandes corporaciones y de las instancias internacionales que gobiernan el mundo (FMI, Banco Mundial) y para no llamarle desarrollo, tratan de buscarle otro traje para camuflarlo; lo han llamado desarrollo humano, desarrollo sostenible, cambio social, esto para seguir metiendo la misma idea que conserva el mismo propósito”.

 

En su libro, Claves para repensar los medios y el mundo que habitamos. La distopía del desarrollo, asevera que “el desarrollo no reconoce la otredad, mostrándose incompatible e intransigente con otros modos de entender la vida; y propicia, frente a la resistencia, un pensamiento capaz de criminalizar al diferente como ignorante, analfabeto, paria, antisistema, violento... estigmatizando y eliminando la diferencia, la contrariedad”.

 

Y agrega:

 

“Además es incapaz de generar propuestas de soluciones, es más, destruye cualquier utopía que nos conduzca a la solución del problema que nos permita soñar que otro mundo es posible. Otro mundo es posible; otro desarrollo, no. En lugar de estar construyendo utopías, estamos construyendo distopías, en lugar de generar ilusión, estamos generando pesimismo. Estamos construyendo antipatía por la naturaleza que nos aleja más de las soluciones”.

 

Afirma Chaparro que el límite lo ha impuesto la idea capitalista de desarrollo, idea que implica que un español necesite 5,4 hectáreas para satisfacer su nivel de consumo, es decir, España necesita más de 5 veces el tamaño de su territorio para mantener los niveles de consumo de sus habitantes. Estados Unidos necesita 9, 4 veces su tamaño; Suecia 5,1; Dinamarca 8; Nueva Zelanda 7,7; Noruega 5,9; Alemania 4,2. El planeta no soporta más de 1,8 hectáreas por habitante. Si un país necesita más hectáreas de las que ocupa, quita posibilidades a otros habitantes en el planeta ¿Cómo decirle a un país africano que se desarrolle si otros países están ocupando sus hectáreas? ¿No hay una trampa aquí? ¿No estamos creyendo en un dogma que es engañoso?, pregunta Chaparro.

 

“No somos capaces de percibir el problema real que estamos afrontando como humanidad, este problemas es, obviamente, el desarrollo que nos está llevando al colapso; el cambio climático es una consecuencia del desarrollo, del crecimiento económico hasta límites que pretenden ser infinitos. Debemos ser capaces de comunicar esta realidad, sea en las aulas como docentes o estudiantes que debatimos o como comunicadores que tenemos que saber cómo confrontar esta discusión, para darle solución, de lo contrario no tiene sentido debatirlo”. Asegura, además, que es urgente entrar en estas contradicciones porque tenemos que empezar a construir un pensamiento decolonial que cuestione nuestras formas de actuar, de interpretar al mundo y de hacer cada día.

 

¿Qué apuestas alternativas al desarrollo se pueden rescatar?

 

Paraguay, un gran desconocido. El gobierno del general Infancia –siempre son sospechosos, pero era un ilustrado– consiguió una utopía que convirtió a este país en autosuficiente, que fue el primero en tener ferrocarril, el país donde cualquier ciudadano tenía derecho a comer y a no pasar hambre y el Estado tenía las granjas y las haciendas para dar de comer a la ciudadanía; donde todo el mundo tenía derecho a educación, donde todo el mundo tenía derecho a vestir dignamente. Destruyó a las oligarquías, porque las encarceló, por la voluntad del pueblo, pero la tiranía se encargó de destruir a Paraguay. No obstante permanece como el único país de América Latina donde se habla un idioma autóctono de la región, el guaraní, cosa hermosa que en parte se debe a este proceso histórico.

 

Podemos citar también a Burkina Faso, donde un presidente, conocido como el Che Guevara negro, hizo del conocimiento y reconocimiento de la africanidad, una razón de gobierno y de Estado. ¿Qué pasó? Le dieron un golpe de Estado. Burkina Faso sigue siendo, a pesar de todo, el país que tiene la mayor promoción cultural de África. Tiene el mejor festival de cine de toda África; este país empobrecido, tiene una cosa maravillosa, el festival más grande del mundo de cuenta cuentos, que van por las calles contando las historias antiguas, los cuentos, las canciones, todo; allí, la comunidad se conecta con su ancestralidad y espiritualidad. Pero este tipo de sucesos el desarrollo los ha olvidado, eso no es desarrollo.

 

O la India de Gandhi, donde él consigue descolonizar el territorio y tiene una propuesta de gobierno basada en la economía de la suficiencia. La suficiencia es no pretender necesitar algo más allá de lo lógico y lo natural. Pero las élites de la India no tenían por qué estar de acuerdo y de alguna manera se rindieron a los británicos y los coloniales, y ponen en marcha esta máquina de desarrollo y esa no era la India que quería Gandhi.

 

Y ya por un tiempo tendríamos a Bután, que con sus fallas es un país que ha puesto en marcha un modelo propio, que no cree en el PIB, sino en el índice de la felicidad, y que trata de medir la facilidad económica con valores sociales, país que pone límites a la entrada de turistas, no para que no contaminen sino para que no alteren la economía nacional. Tú tienes que pagar por entrar y tienen un límite de entrada. Un país donde toda la gente está escolarizada, pero donde el conocimiento de su cultura es lo principal, luego viene lo demás, pero primero es el reconocimiento de tus valores culturales. Y todavía están en esa.

 

¿Qué responsabilidad tienen los medios de comunicación en esta distopía?

 

Freire fue defensor de la comunicación como proceso facilitador de la alfabetización social, con el objetivo de generar la apropiación de conocimientos y herramientas fundamentales para el autogobierno. Hoy nos enfrentamos a una colonización educativa y mediática. Para llegar a este punto hemos necesitado de un proceso en el que nuestro imaginario desde la escuela, desde nuestra más tierna infancia, se ha fundamentado en un conocimiento acumulativo que no tenía autoridad alguna, que no era regresivo, que no te enseñaba a pensar y repensar, y en el que todo tenía que ser admitido, proceso educativo que explica porque no estamos acostumbrados a confrontar la realidad, y cuando llegamos a la universidad seguimos haciendo lo mismo. La escuela introduce y moldea al educando al sistema vigente, y fuera de ella el autodidacta queda como un desadaptado, padeciendo la marginación.

 

Tenemos un problema por resolver, y es la manera cómo pensamos y cómo construimos los imaginarios a través de los procesos educativos y de la enseñanza regulada que nos institucionaliza, proceso al cual contribuyen los medios en su amplificación de esta colonización educativa. Los medios son los que nos dicen cómo tenemos que comportarnos y son la herramienta del Gobierno para imponer qué es correcto y qué no. Y en eso estamos: en el momento que un individuo se comporta diferente a lo establecido es el momento en el que debe ser excluido del sistema; no puedes pensar diferente, el desarrollo implica una homogeneización social: que vistamos igual (favoreciendo la producción en escala) y que todos pensemos lo mismo para hacernos más fáciles de gobernar. El problema de los medios es que son un oligopolio al servicio de las corporaciones, no están al servicio de la comunicación ni están al servicio de la información, no, realmente están al servicio de las corporaciones industriales que son las que marcan las tendencias y las pautas para los grandes conglomerados que ahora habitamos. Tampoco estoy diciendo nada que no sepamos ya.

 

Comunicología de la liberación

 

Chaparro culminó su disertación apoyado en Luis Beltrán* –quien a partir de la necesidad de una comunicación transformadora que incida en los comportamientos de vida individuales y colectivos– establece una agenda guía para repensar los medios de comunicación y su potencia emancipadora.

 

• Democratizarlos para que respondan a intereses verdaderamente ciudadanos, velando por el equilibrio de sectores.
• Descorporativizar y desgubernamentalizar la propiedad de los medios y sus discursos.
• Establecer índices de rentabilidad y responsabilidad social en los medios para garantizar su transparencia, garantizando su financiación pública a través de campañas institucionales y de la renovación de licencias.
• Abandonar la publicidad rentista de productos y prácticas innecesarias.
• Pensar y debatir desde la ciudadanía.
• Propiciar desde los medios el empoderamiento ciudadano.

 

* Luis Ramiro Beltrán, boliviano, teórico pensador de la Comunicología de la Liberación.

Publicado enEdición Nº233
El 2017: Arranca con retos de paz mayúscula y movilización

Cada día trae su afán y también cada año. El 2017 despega en medio de la expectativa y las contradicciones e interrogantes por una paz justa. En paralelo, gana más intensidad el accionar político y social y, en todos los niveles mira con afán –en una coyuntura larga y continua– hacia el 2018.

 

Una coyuntura política, social y económica controlada y dinamizada desde los círculos del poder, afanados por sacar múltiples dividendos de la misma, lo que les garantizaría prolongar en nuestro país su poder por más décadas. Como siempre, la coyuntura electoral atomizará mucho más a los sectores populares, dividirá sus expresiones políticas, y debilitará la posibilidad –y necesidad– de una resistencia más activa y propositiva, base de la cual sería la presentación y debate abierto sobre el proyecto de país que la anima. Excusa inicial para ello sería la confrontación al gobierno, tanto por la recién aprobada reforma tributaria, como del mismo salario mínimo, dos ultrajes que afectan a la mayoría de quienes habitan el territorio llamado Colombia.

 

Para la clase en el poder, votar es el factor nuclear y tradicional de aquello que entienden por ‘democracia’, así la (re)legitiman. Así actúan y logran que el conjunto social proceda y concentre su atención, sólo y apenas alrededor de precandidatos y candidatos, sin ninguna o muy poca diferenciación. De esta manera, la confrontación directa al modelo que está haciendo trizas la vida de las mayorías.

 

Santos y su representación del poder necesita y desea, aplazar la lucha popular y el avance de la organización social. Ponerla en suspenso hasta más allá de 2018. Imponerle, hacerla cesar bajo diferentes recursos jurídicos, represivos y de un nuevo Código de Policía, así adolezca en su actual estado, de limitaciones en cuanto a su convocatoria nacional completa y en cuanto a su trascendencia como expresiones íntegras de un “poder popular”.

 

De esta manera, el 2017 tiene un primer reto frente a la distracción e inercia electoral que no arroja al día de hoy un tejido orgánico en el sentir del pueblo: urge que los sectores alternativos tengan agenda propia. Un quehacer que puede contar entre sus activos con la coyuntura electoral, sin quedar restringido o sometido a la misma, mucho menos, si con repetición, se trata de elegir el menor de los males (¿Vargas Lleras?, o la ilusión De la Calle), renunciando así, a un proyecto propio de inmediato, mediano y largo plazo.

 

Concretar este reto suena simple aunque polémico. Más aún bajo la costumbre –insensible a los dramas sociales. Reto, puesto que el atomizado entretejido político social, sin profundidad todavía en una conducción y convicción de poder y de gobierno, tiene entre sus haberes diversas agendas.

 

- Para las Farc y la expresión política que concrete en los próximos meses, su anhelo más profundo es que el Acuerdo de paz firmado con el Gobierno, se traduzcan en el eje de acción acogido por todo el conjunto social.
- El Eln, por su parte, aspira a algo parecido: que los proyectados diálogos en procura de un acuerdo que desmonte la guerra, referencien como central y con una participación diferente, las preferencias del conjunto social.
- En el caso del Polo Democrático Alternativo y otras organizaciones de “nueva estirpe” y con eje parlamentario, su motivación y razón de ser es la electoral...

 

De este modo, la dispersión de fuerzas que deberían centrarse contra el actual régimen, prosigue. Si la dispersión es tal, es porque ninguno de los actores sociales alcanza la extensión y legitimidad necesarias para enrutar las fuerzas del conjunto social contra un objetivo y directriz central. Esta es una razón. La otra puede ser, que estos actores no logran intuir ni sintonizar con los anhelos de las mayorías nacionales; sus propuestas, aunque bien intencionadas, no son las que despiertan la decisión y el fervor popular por una situación distinta.

 

Así vistas las cosas, si bien el Acuerdo firmado por las Farc es importante y contribuye a un viraje en la situación anímica de lo popular, los mismos no representan sino a una parte de la sociedad. En lo fundamental, a un sector del campesinado, de los indígenas y de las negritudes, para los cuales –tal vez– haya un poco de tierra, y muy seguramente, sí podrán legalizar alguna o buena parte de la tierra donde sobreviven, además de otros beneficios. Logros, muchos de los cuales tienen que ver con garantizar y legitimar la presencia estatal en las otrora zonas de guerra (ver “Acuerdos...” página 16).

 

En este marco –y a pesar del acuerdo de La Habana– queda vigente, la necesidad de seguir luchando por una reforma agraria integral. Reivindicación que no pierde urgencia para la vida de los empobrecidos y despojados del campo. Y también de las ciudades. Territorios en cuyo crecimiento, con una perspectiva humana, deberían ser reorganizados a partir de una visión diferente a la predominante hasta hoy, al respecto del tema del suelo, la conurbación-región, la vivienda, el alimento, el espacio público en general, el empleo, el medio ambiente, y mucho más.

 

En cuanto a la agenda de paz, aunque el Eln supera en no proyectar su exploración y conversación con el Estado por fuera de las luchas cotidianas del conjunto social –como sí mantuvieron o acordaron las Farc en la Mesa de La Habana– tal reconocimiento no asume en la práctica que la lucha por los afanes de cada día es lo que más urge a los sectores populares, los cuales desearían ver y comprobar que las temáticas estructurales ahora sí sean debatidas en la mesa de negociación. No divorciar agenda social cotidiana y mesa de negociación sería un componente sustancial para dinamizar las luchas de resistencia y el proceso reorganizativo de fuerza que debe caracterizar a los movimientos sociales.

 

Lo electoral estará ahí pero no será lo sustancial, como lo denota, una y otra vez la constante abstención que reina en el país, como también la pasividad ciudadana ante este factor de expresión institucional, así como la rabia, la desconfianza en promesas siempre incumplidas, la nulidad del voto, el hastío con los políticos profesionales, y otras manifestaciones de incredulidad en una “democracia” raquítica, insuficiente, que ahonda cada día la desigualdad social; una democracia, que como se ha dicho por mucho tiempo: es “de los mismos con las mismas” (ver “Bandera para izar”, página 20).

 

El camino y la brega por una agenda común

 

Si la dispersión adquiere el gran tamaño visto, si el deseo de liderar el accionar colectivo tiene palos atravesados en el camino y, si la abstención-participación social de la democracia realmente existente es tal y como hemos anotado, ¿qué y cómo hacer para sumar un resultado diferente en la iniciativa popular y la correlación política de fuerzas?

 

Entonces, para el 2017 proponemos, como otra de las tareas por emprender: Constituir un Bloque Popular con raíz e identidades regionales y tallar entre el conjunto social una plataforma de lucha que surja desde abajo. Para avanzar en el Bloque y su cadena de territorios, proponemos al conjunto político y social del activismo, la realización de una ¡Primera Asamblea Nacional del Campo Popular!

 

Una reunión de todos los sectores sociales y no alineados, con sus nuevos liderazgos y con vocación de lucha por un nuevo país, encarada con una agenda abierta. Deliberación y acuerdo que debe proponer como resultado fundamental, un Plan de acción común e inmediato, acordado sin hegemonías ni verticalismos. De no ser posible un acuerdo sobre este particular, deberíamos, como mínimo, dejar aprobados dos propósitos: 1) una metodología para seguir buscando una necesaria coordinación de fuerzas y, 2) unas jornadas locales de protesta que demande del gobierno corrección en su política económica, corrigiendo los simples y repetidos llamados cada año a “paro nacional” sin consecuencia alguna.

 

Este Plan de acción sería diferente a una “plataforma de lucha” elaborada con el método tradicional desde arriba –como orientación de las direcciones políticas. En contrario y como corrección, nos incumbe aportar en la concreción de una consulta nacional más allá de los intereses por la paz, llevada a cabo a lo largo y ancho del país, en un diálogo con las mayorías excluidas de la justicia y la cosa pública. Un modo a través del cual, identifiquemos y retomemos por fin los anhelos de cambio que anidan en lo más profundo de la cotidianidad popular, y un espacio para conversar que sirva como estímulo para volver a creer en la política, de la cual el factor determinante son todas aquellas personas que han terminado excluidas del diseño del país.

 

Obligado recurso para dejar de agitar con prepotencia, el aspecto que cada proyecto político considera, debe ser el eje de la lucha en todas y cada una de las organizaciones populares y lugares. Es decir, izar los objetivos que realmente demanden todos aquellos inconformes y sectores que decimos representar. La Plataforma así tejida con lenguaje común y de calle, de mujeres y de jóvenes, podría traducirse en el programa mínimo para el cambio que denominan las organizaciones políticas.

 

Con seguridad, habrá otra diversidad de propuestas para el 2017-2018 en el debate. Bienvenidas todas, bienvenido el debate, pero dentro de un espacio y tiempo límite, para que la dilación no sea la norma que termine por imponerse. ¡Bienvenido el 2017!, pero con rectificación y cambios en el proceder social y político, para que el avance en el accionar social tenga consolidación y empiece a obtener ventaja.

Publicado enColombia
El 2017: Arranca con retos de paz mayúscula y movilización

Cada día trae su afán y también cada año. El 2017 despega en medio de la expectativa y las contradicciones e interrogantes por una paz justa. En paralelo, gana más intensidad el accionar político y social y, en todos los niveles mira con afán –en una coyuntura larga y continua– hacia el 2018.

 

Una coyuntura política, social y económica controlada y dinamizada desde los círculos del poder, afanados por sacar múltiples dividendos de la misma, lo que les garantizaría prolongar en nuestro país su poder por más décadas. Como siempre, la coyuntura electoral atomizará mucho más a los sectores populares, dividirá sus expresiones políticas, y debilitará la posibilidad –y necesidad– de una resistencia más activa y propositiva, base de la cual sería la presentación y debate abierto sobre el proyecto de país que la anima. Excusa inicial para ello sería la confrontación al gobierno, tanto por la recién aprobada reforma tributaria, como del mismo salario mínimo, dos ultrajes que afectan a la mayoría de quienes habitan el territorio llamado Colombia.

 

Para la clase en el poder, votar es el factor nuclear y tradicional de aquello que entienden por ‘democracia’, así la (re)legitiman. Así actúan y logran que el conjunto social proceda y concentre su atención, sólo y apenas alrededor de precandidatos y candidatos, sin ninguna o muy poca diferenciación. De esta manera, la confrontación directa al modelo que está haciendo trizas la vida de las mayorías.

 

Santos y su representación del poder necesita y desea, aplazar la lucha popular y el avance de la organización social. Ponerla en suspenso hasta más allá de 2018. Imponerle, hacerla cesar bajo diferentes recursos jurídicos, represivos y de un nuevo Código de Policía, así adolezca en su actual estado, de limitaciones en cuanto a su convocatoria nacional completa y en cuanto a su trascendencia como expresiones íntegras de un “poder popular”.

 

De esta manera, el 2017 tiene un primer reto frente a la distracción e inercia electoral que no arroja al día de hoy un tejido orgánico en el sentir del pueblo: urge que los sectores alternativos tengan agenda propia. Un quehacer que puede contar entre sus activos con la coyuntura electoral, sin quedar restringido o sometido a la misma, mucho menos, si con repetición, se trata de elegir el menor de los males (¿Vargas Lleras?, o la ilusión De la Calle), renunciando así, a un proyecto propio de inmediato, mediano y largo plazo.

 

Concretar este reto suena simple aunque polémico. Más aún bajo la costumbre –insensible a los dramas sociales. Reto, puesto que el atomizado entretejido político social, sin profundidad todavía en una conducción y convicción de poder y de gobierno, tiene entre sus haberes diversas agendas.

 

- Para las Farc y la expresión política que concrete en los próximos meses, su anhelo más profundo es que el Acuerdo de paz firmado con el Gobierno, se traduzcan en el eje de acción acogido por todo el conjunto social.
- El Eln, por su parte, aspira a algo parecido: que los proyectados diálogos en procura de un acuerdo que desmonte la guerra, referencien como central y con una participación diferente, las preferencias del conjunto social.
- En el caso del Polo Democrático Alternativo y otras organizaciones de “nueva estirpe” y con eje parlamentario, su motivación y razón de ser es la electoral...

 

De este modo, la dispersión de fuerzas que deberían centrarse contra el actual régimen, prosigue. Si la dispersión es tal, es porque ninguno de los actores sociales alcanza la extensión y legitimidad necesarias para enrutar las fuerzas del conjunto social contra un objetivo y directriz central. Esta es una razón. La otra puede ser, que estos actores no logran intuir ni sintonizar con los anhelos de las mayorías nacionales; sus propuestas, aunque bien intencionadas, no son las que despiertan la decisión y el fervor popular por una situación distinta.

 

Así vistas las cosas, si bien el Acuerdo firmado por las Farc es importante y contribuye a un viraje en la situación anímica de lo popular, los mismos no representan sino a una parte de la sociedad. En lo fundamental, a un sector del campesinado, de los indígenas y de las negritudes, para los cuales –tal vez– haya un poco de tierra, y muy seguramente, sí podrán legalizar alguna o buena parte de la tierra donde sobreviven, además de otros beneficios. Logros, muchos de los cuales tienen que ver con garantizar y legitimar la presencia estatal en las otrora zonas de guerra (ver “Acuerdos...” página 16).

 

En este marco –y a pesar del acuerdo de La Habana– queda vigente, la necesidad de seguir luchando por una reforma agraria integral. Reivindicación que no pierde urgencia para la vida de los empobrecidos y despojados del campo. Y también de las ciudades. Territorios en cuyo crecimiento, con una perspectiva humana, deberían ser reorganizados a partir de una visión diferente a la predominante hasta hoy, al respecto del tema del suelo, la conurbación-región, la vivienda, el alimento, el espacio público en general, el empleo, el medio ambiente, y mucho más.

 

En cuanto a la agenda de paz, aunque el Eln supera en no proyectar su exploración y conversación con el Estado por fuera de las luchas cotidianas del conjunto social –como sí mantuvieron o acordaron las Farc en la Mesa de La Habana– tal reconocimiento no asume en la práctica que la lucha por los afanes de cada día es lo que más urge a los sectores populares, los cuales desearían ver y comprobar que las temáticas estructurales ahora sí sean debatidas en la mesa de negociación. No divorciar agenda social cotidiana y mesa de negociación sería un componente sustancial para dinamizar las luchas de resistencia y el proceso reorganizativo de fuerza que debe caracterizar a los movimientos sociales.

 

Lo electoral estará ahí pero no será lo sustancial, como lo denota, una y otra vez la constante abstención que reina en el país, como también la pasividad ciudadana ante este factor de expresión institucional, así como la rabia, la desconfianza en promesas siempre incumplidas, la nulidad del voto, el hastío con los políticos profesionales, y otras manifestaciones de incredulidad en una “democracia” raquítica, insuficiente, que ahonda cada día la desigualdad social; una democracia, que como se ha dicho por mucho tiempo: es “de los mismos con las mismas” (ver “Bandera para izar”, página 20).

 

El camino y la brega por una agenda común

 

Si la dispersión adquiere el gran tamaño visto, si el deseo de liderar el accionar colectivo tiene palos atravesados en el camino y, si la abstención-participación social de la democracia realmente existente es tal y como hemos anotado, ¿qué y cómo hacer para sumar un resultado diferente en la iniciativa popular y la correlación política de fuerzas?

 

Entonces, para el 2017 proponemos, como otra de las tareas por emprender: Constituir un Bloque Popular con raíz e identidades regionales y tallar entre el conjunto social una plataforma de lucha que surja desde abajo. Para avanzar en el Bloque y su cadena de territorios, proponemos al conjunto político y social del activismo, la realización de una ¡Primera Asamblea Nacional del Campo Popular!

 

Una reunión de todos los sectores sociales y no alineados, con sus nuevos liderazgos y con vocación de lucha por un nuevo país, encarada con una agenda abierta. Deliberación y acuerdo que debe proponer como resultado fundamental, un Plan de acción común e inmediato, acordado sin hegemonías ni verticalismos. De no ser posible un acuerdo sobre este particular, deberíamos, como mínimo, dejar aprobados dos propósitos: 1) una metodología para seguir buscando una necesaria coordinación de fuerzas y, 2) unas jornadas locales de protesta que demande del gobierno corrección en su política económica, corrigiendo los simples y repetidos llamados cada año a “paro nacional” sin consecuencia alguna.

 

Este Plan de acción sería diferente a una “plataforma de lucha” elaborada con el método tradicional desde arriba –como orientación de las direcciones políticas. En contrario y como corrección, nos incumbe aportar en la concreción de una consulta nacional más allá de los intereses por la paz, llevada a cabo a lo largo y ancho del país, en un diálogo con las mayorías excluidas de la justicia y la cosa pública. Un modo a través del cual, identifiquemos y retomemos por fin los anhelos de cambio que anidan en lo más profundo de la cotidianidad popular, y un espacio para conversar que sirva como estímulo para volver a creer en la política, de la cual el factor determinante son todas aquellas personas que han terminado excluidas del diseño del país.

 

Obligado recurso para dejar de agitar con prepotencia, el aspecto que cada proyecto político considera, debe ser el eje de la lucha en todas y cada una de las organizaciones populares y lugares. Es decir, izar los objetivos que realmente demanden todos aquellos inconformes y sectores que decimos representar. La Plataforma así tejida con lenguaje común y de calle, de mujeres y de jóvenes, podría traducirse en el programa mínimo para el cambio que denominan las organizaciones políticas.

 

Con seguridad, habrá otra diversidad de propuestas para el 2017-2018 en el debate. Bienvenidas todas, bienvenido el debate, pero dentro de un espacio y tiempo límite, para que la dilación no sea la norma que termine por imponerse. ¡Bienvenido el 2017!, pero con rectificación y cambios en el proceder social y político, para que el avance en el accionar social tenga consolidación y empiece a obtener ventaja.

Publicado enEdición Nº231
Lunes, 28 Noviembre 2016 15:40

Una historia en 25 años y otros por venir

Una historia en 25 años y otros por venir

¿Cómo contribuir a la superación de la atomización y dispersión social que padecen los actores sociales y políticos en nuestro país? ¿Cómo propiciar debates abiertos y plurales, que renueven el imaginario político de los activistas? Estos fueron los primeros interrogantes que vinieron a nuestras mentes hace 25 años, en otro momento de negociación política del conflicto armado vivido en nuestro país, cuando nos planteamos ¿qué hacer? ante una coyuntura de confusión política, perdida de referentes ideológicos, cooptación y exilio de una parte del liderazgo social.

 

Nuestra respuesta elemental encontró en la publicación de un periódico la vía expedita para ello: estimular y propiciar debates en el activismo social, a la par de buscar contacto constante con la población, ubicándonos en sus barriadas.

 

Ocho páginas, y una sola tinta, dedicamos a ello. Esfuerzo elemental pero constante. Luego lo integrarían 12, 16, 20, 24 páginas, además de suplementos temáticos. También las 4 tintas. Así, sin darle tregua al paso de los días, hoy sumamos más de 230 ediciones centrales, y no menos de 150 suplementos temáticos. Tuvieron que pasar varios años para que otros interrogantes y otras publicaciones nacieran como hijas del mismo esfuerzo. ¿Cómo contribuir para que la soberanía nacional no quede barrida? ¿Cómo brindar nuevas luces a la intelectualidad nacional para que despierte de su letargo y juegue el papel que le corresponde? ¿Cómo estimular el actuar común de la izquierda y el nacimiento de un referente orgánico común?

 

Corría el año 1999 cuando así nos interrogamos, y el motivo para ello fue el conocimiento que tuvimos del Plan Colombia, el cual al traducirlo se convirtió en nuestro primer éxito editorial, con más de 20 mil ejemplares vendidos. De alguna manera, nuestros artículos y acciones por la concreción de un referente orgánico común, también contribuyeron a la experiencia de Frente que conocimos por entonces, así como a un amplio debate sobre el Vacío teórico, aguas profundas en que nadábamos por tales años.

 

Como otra respuesta a esta variedad de preguntas asumiríamos la publicación en nuestro país del mensuario Le Monde diplomatique, sin duda, el periódico que de manera más fina y profunda aborda la geopolítica global, sin comprender la cual no es posible adentrarse de manera activa y propositiva, con sentido de Estado, en la arena política local. En el curso de los 14 años que ya redondea su publicación local más de 125 ediciones han visto la luz, además de salones de arte, conciertos, tertulias, conversatorios y otro cúmulo de actividades.

 

Caminando sobre los dos pies, con pasos aplomados, también tomaría cuerpo lo que después llegaría a ser el fondo Editorial Desde Abajo, hoy con más de 200 títulos publicados, cien de ellos en circulación, donde diversidad de autores nacionales han confiado en nuestro sello para que llevemos sus investigaciones, reflexiones y propuestas a la sociedad colombiana, y más allá de la misma.

 

Como Libardo Sarmiento, César Giraldo, Orlando Fals Borda, Gonzalo Arcila, Marco Raúl Mejía, Philip Potdevin, Gloría Inés Peláez, Rafael Ballén, Daniel Ángel, Octavio Escobar Giraldo, Carlos Eduardo Maldonado, Luis Emiro Valencia, Hernán Darío Correa, Carlos Salgado Araméndez, Alfonso Torres Carrillo, Juliana Millán, Carolina Jiménez, María Elena Manjarrés, Damián Pachón Soto, Juan Guillermo Gómez, Víctor de Currea Lugo, Edwin Cruz Rodríguez, Arturo Escobar, Carlos Fajardo, Iván Darío Ávila, Lola Cendales, Jairo Muñoz, Alfredo Gómez Muller, Enrique Santos Molano, entre otros, han confiado en nuestro sello para que llevemos sus investigaciones, reflexiones y propuestas a la sociedad colombiana, y más allá.

 

Otros muchos más allá de nuestra frontera, también han encontrado en nuestra labor el vehículo para llevar a nuestro país y a la región debates de punto. Allí están, entre algunas de estas plumas: Raúl Zibechi, Francesca Gargallo, Ignacio Ramonet, Carlos Antonio Aguirre, Susana Sacavino, Horacio Cerutti, Silvia Federici, Juana Gamero de Coca, Isabel Rauber, Helio Gallardo, Martha Harnecker.

 

Reflexión para la renovación y la creación. No sin sentido hemos publicado aparte de la obra de líderes como Simón Bolívar, además de autores ya clásicos en nuestras fronteras como Jorge Eliécer Gaitán, Manuel Zapata Olivella, Antonio García, Jorge Zalamea. Y de más allá de estas como: Walter Benjamin, Bolívar Echevarría, Carlo Ginzburg, Edward Palmer Thompson, Etienne Bloch y otros más.

 

Labor visionaria y para la renovación del pensamiento del activismo social. No han estado ajenas a esta labor los debates de punta que toman cuerpo en distintas latitudes, como en su momento logró sintetizarlo Martha Harnecker en su obra La izquierda en el umbral del siglo XXI, o como logran hacerlo las feministas en variedad de obras que integran nuestro catálogo. Pero también como lo abordan quienes reflexionan la complejidad de las transformaciones en ciencia y tecnología en que está inmerso el mundo producto de la revolución técnico-científica en marcha, o los mismos animalistas en los debates que nos plantean sobre sociedad, naturaleza y cultura. Pero también las polémicas sobre el sentido que hoy tiene el periodismo, la comunicación y la política. No pueden quedar por fuera los debates sobre el sentido de la Historia, la memoria, el papel de la filosofía, el reflexionar nuestroamericano, la preocupación por el accionar de los movimientos sociales, entre otros.

 

Debates con asidero público en centenares de foros, seminarios, conversatorios, realizados a lo largo de estos años de pensamiento y acción, todos ellos con el propósito de estimular el acercamiento de los actores sociales a la reflexión fresca y abierta, no sectaria, motivando el entre-relacionamiento de esfuerzos para superar la debilidad en que nos mantiene postrados la desunión de hermandad que nos consume.

 

Así andando, recorriendo los años que cerraron el milenio y abrieron la puerta a uno nuevo, ya éramos conscientes del potencial de la Red y ya teníamos nuestro dominio en la misma, con el cual hemos avanzado hasta tener hoy un diario virtual en construcción, en un esfuerzo por hacer realidad que la prensa se hace a diario y entre todos/as.

 

Toda una apertura y una reflexión que va transformando este esfuerzo comunicativo en lo que debe ser: un baluarte para la reflexión, el debate, la investigación, y la renovación de las propuestas políticas para poder aspirar a que una sociedad dada viva un giro en su presente, dirigiéndose hacia el futuro sobre nuevas miradas y un pisar al ritmo de los pueblos que somos y los tiempos que nos habitan. Un accionar con profundo calado cultural, sin el cual ningún esfuerzo social en pro de cambio de la minoría por las mayorías puede surtir resultados sostenibles en el largo plazo.

 

Preguntas que nacen y que les vamos dando respuesta a la medida de nuestras capacidades, autogestionarias, congregadoras de muchas manos desinteresadas conscientes de que la disputa contra el status quo requiere autonomía y libertad total, las cuales sólo pueden venir de lo construido desde abajo y por fuera de las esferas del Estado y del poder aún hoy imperante.

 

Preguntas que requieren nuevos mecanismo para que las respuestas lleguen cada día a sectores cada vez más amplios del país. Es por ello que hace ya unos diez años afrontamos la realización de videos, al tiempo que algunos intentos en radio, porque ya comprendíamos que sin un esfuerzo comunicativo integral no es posible que el actor social logre una sintonía con todas aquellas personas a las que envía sus mensajes, con la aspiración a que la comunicación sea, en verdad, de doble vía. Hoy, una programación semanal en la elaboración de videos ya es parte de nuestra cotidianidad; aspirando a que en poco tiempo sea diaria. Acercamientos al mundo del arte, a la vida de artistas plásticos y de teatro, al humor político, a la reflexión sobre la ciencia, a la actualidad política, y otras maneras de leer nuestra realidad son parte sustancial de nuestro registro visual.

 

Con todo ello, hoy tenemos ante nosotros, para el servicio de todos los actores sociales, y con vocación de país, el embrión de un Sistema Nacional de Comunicación Alternativa, y la conciencia de que estamos ante el reto –no nosotros sino el conjunto de los actores sociales– de disputar la opinión pública como camino inevitable para lograr la disposición social para aprestarse a nuevas gestas por justicia, fraternidad, igualdad, democracia radical, soberanía, redistribución de la renta nacional.

 

He aquí el fruto de 25 años de labor ininterrumpida. Este logro, que es de toda nuestra sociedad, aún está por consolidarse. Una propuesta comunicativa integral habrá de surgir para que aportemos a la superación de aquello que ya detectábamos en 1991, hace 25 años: la dispersión social, pero también para construir y ganar seguridad en todo lo que proponemos a nuestra sociedad en particular y a la latinoamericana en general.

 

Nuevos y mayores retos tenemos ante nosotros, los que alcanzaremos, con seguridad, con el apoyo desinteresado de decenas de activistas y organizaciones que, aunque identificadas con diversidad de referentes ideológicos y políticos, encontrarán en desdeabajo la otra posición para leer, ver, comunicar, escuchar... y luchar.

Publicado enEdición Nº230
Un FSM para soñar el otro mundo necesario y reactualizar desafíos

Una manifestación festiva abrió el martes 9 de agosto en Montreal, Canadá, la 12da edición del Foro Social Mundial (FSM). Por primera vez desde su origen en el 2001 en Porto Alegre, el mismo se realiza en el “norte desarrollado”. Varios miles de participantes lanzaron así este encuentro internacional en el que el movimiento altermundialista se confronta no solo a reflexionar sobre sus utopías estratégicas sino también a compartir sus desafíos locales/diarios e interpelaciones de fondo. Y preguntarse sobre su propio futuro.



Los organizadores, positivos



Aunque parezcan lejanas e irrepetibles las grandes movilizaciones de apertura de las ediciones anteriores, sea en Brasil, India, Senegal, Kenia o Túnez, el joven Colectivo de Organización de Montreal reitera su mirada optimista. “Es erróneo decir que el FSM se está estancando. Vemos una vitalidad creciente”, anticipa Carminda Mac Lorin.



“Hay que superar la fractura entre el Norte y el Sur...las desigualdades humanas aumentan en todas partes”, subraya por su parte Raphael Canet, otro de los obstinados albañiles de esta convocatoria.



“Los problemas que vivimos en el Sur se viven de la misma manera en los países industrializados”, insiste por su parte Chico Whitaker, uno de los co-fundadores del FSM y uno de los intelectuales-militantes sociales más identificados con este espacio en construcción.



De la retórica a la realidad, una hipótesis preocupante que se barajaba ya desde el anterior FSM en Túnez (2015) parece sin embargo corroborarse. La política migratoria restrictiva de Canadá restringió la participación de representantes del Sur. Los datos lo comprueban: el 70 % de las solicitudes de visas para participar fueron rechazadas por las autoridades migratorias a pesar del esfuerzo gigantesco de los organizadores por destrabar esta encrucijada restringente.



Con los ojos del Sur




Tal vez los organizadores pecaron de cierta ingenuidad, pensando que como la convocatoria propugnaba valores como la solidaridad, se flexibilizarían las exigencias migratorias, reflexiona Filomena Siqueira, una de las responsables de Ação Educativa, pujante ONG brasilera implicada desde el inicio mismo en la dinámica forista.



En los primeros días de agosto ante la constatación de las dificultades para obtener el permiso de entrada, decenas de organizaciones canadienses e internacionales enviaron una misiva al Gobierno solicitando rápidas soluciones. Señalaban que los más perjudicados habían sido dirigentes sociales de República Democrática de Congo, Marruecos, Irán, Haití, Nigeria y Nepal. Las negativas de visas había también perjudicados a ciudadanos de Benín, Brasil, Burkina Faso, Ghana, Malí, Palestina y Togo.



Esa decepción explica la indignación y críticas a las autoridades de muchos de los participantes en la marcha de apertura que “fue muy colorida y participativa, con temas variados y bella participación ciudadana” enfatiza Siqueira, sorprendida positivamente de lo que se vivió el 9 de agosto.



Las primeras actividades se están desarrollando exitosamente, explica la dirigente brasilera que participó antes en una media docena de foros en distintos países del mundo. “Todo muy organizado a pesar de la amplia dimensión de la universidad que cuenta con varios campus lo que no facilita ubicarse bien en un primer momento”. Más de 1000 actividades auto-gestionadas se desarrollarán en los cinco días del Foro, en una maratón participativa, que, según los organizadores, podría reunir unos 50 mil participantes de un centenar de países.



Desafíos abiertos



El FSM, y Montreal lo está demostrando, sigue siendo un importante espacio para compartir ideas y prácticas en la perspectiva de construir sociedades más justas y un mundo mejor, posible y necesario, enfatiza Filomena Siqueira.



En ese sentido, aunque saluda la organización de varias conferencias centrales temáticas en esta edición –retomando lo que se vivió en las primeras ediciones de los FSM en Brasil-, advierte “que no se debe crear la expectativa que de las mismas va a llegar la verdad absoluta y que se va a promover una toma de posición en tanto Foro”.



Las reflexiones e intercambios que lograremos promover en Canadá, deben “ayudarnos al regresar a cada uno de nuestros espacios locales y nacionales, para seguir promoviendo la participación y el cambio”, insiste.



¿Podrá dar respuesta la edición de Montreal a la pregunta sobre el real estado del FSM y su potencialidad de futuro? Es una interrogante esencial, responde la dirigente de Ação Educativa de Brasil. “Pero no estoy de acuerdo con los que pregonan la muerte del Foro o anticipan que en Montreal se realizará el duelo del mismo”.



El FSM es “un espejo, un reflejo directo de los movimientos y organizaciones sociales, de la sociedad civil mundial. Los que anticipan la muerte del FSM deberían entonces decretar la muerte de dichos movimientos y organizaciones... No hay que olvidar que el FSM no es una institución en sí misma. Es un espacio que congrega, las luchas, pensamientos y sueños que se dan a nivel local”.



Mundo globalizado



Participar al movimiento altermundialista y apostar a otro mundo posible y necesario, implica reconocer que estamos todos en el mismo barco y todos sentimos los efectos de la mundialización en nuestra “Tierra Patria”. Pero es también cierto que las consecuencias sociales y medioambientales de esa globalización son diferentes en cada lugar, reflexiona el sociólogo suizo Jean Rossiaud, co-responsable del Foro Democrático Mundial.



“Y la sociedad civil que se organiza para defender o ampliar sus derechos es diferente en cada sitio, así como los movimientos sociales que transforman sus luchas según relaciones de fuerzas culturales, sociales y políticas”, continúa.



En ese sentido, hoy, aquí, en Montreal, “percibimos la diferencia con otros foros anteriores”, explica. En los cuales, como en Porto Alegre, se sentía la dinámica fuerte del Movimiento de los Trabajadores rurales sin Tierra (MST); o en Mumbai la de los Dalits, o en Belem de Pará, de los pueblos autóctonos. “Aquí es especialmente el movimiento estudiantil el que lo promueve para relanzar la dinámica de movilización creada hace tres años, ampliarla a otros actores e internacionalizarla”.



En cuanto a la reflexión sobre el futuro del FSM a promover en Montreal, Jean Rossiaud aporta claves de interpretación y propuesta.“Los FSM no deben desaparecer pero no pueden limitarse a ellos mismos y deben ser superados por otras formas de movilización social. Las mismas deben ser más descentralizadas y más continuas en el tiempo. Demostrando que ya existen soluciones inmediatas y concretas para vivir en un mundo solidario”. Hay que ver por ejemplo el impacto del film /Mañana/, puntualiza. Dichas movilizaciones deben convocar más inteligencia colectiva; construcción ideológica compartida y más política, es decir, interesarse más a la gobernanza mundial, pasando de lo local a lo global”, concluye.



 

Sergio Ferrari, colaborador de prensa de UNITE, Asociación suiza para el intercambio de personas en la cooperación.

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