Lunes, 25 Junio 2018 09:40

La guerra también es comunicacional

La guerra también es comunicacional

Hoy todo está interconectado con las tecnologías de la información y la comunicación, y en ellas están las redes sociales. Este boom tecnológico ha penetrado con holgura en el conflicto armado colombiano donde, tanto las Fuerzas Armadas oficiales como la guerrilla del Eln las utilizan para sacar ventaja dentro del contexto de la denominada guerra de cuarta generación –gcg–, e inclinar a las personas a favor de sus discursos. Todo esto es evidente en el departamento de Arauca.

Una guerra que se lleva a cabo no solo con fusiles y otros instrumentos para el enfrentamiento directo; una guerra que no solo se despliega en territorios físicos, esa es la guerra moderna, también conocida como de cuarta generación. Las premisas de esta teoría de la guerra moderna son la propaganda desplegada a través de los medios de información masivos, nacionales e internacionales, como arma estratégica y operacional en la que el campo de batalla se traslada a la sociedad en su conjunto. Guerra en la cual se articulan medios de información, campañas psicológicas, ataques cibernéticos y robo de información, entre otros mecanismos de operar y propósitos. Es por ello que en esta guerra no solo son importantes los combates directos, sino también la lucha ideológica, desplegada en campos y ciudades para ganar la mente y la voluntad de la población.

 

Con estas tácticas de guerra, el objetivo de la misma pasa del cuerpo a la mente.

 

Las Fuerzas Militares

 

Las FF.MM colombianas han sabido implementar el concepto de gcg. En el territorio araucano despliegan campañas mediáticas a través de sus propios medios de información, y a través de los espacios publicitados de los medios privados de información, con el objetivo de crear ante el público una imagen favorable que les permita ganar confianza y legitimidad en el potencial de sus acciones militares.

 

Entre sus campañas institucionales se destacan “Héroe multimisión” y “Fe en la causa”. La primera caracteriza al soldado como un sujeto capaz de desarrollar con éxito cualquier tarea asignada, priorizando la humanidad del soldado y enfatizando en la protección del país ante cualquier amenaza que se presente.

 

En la segunda, el eslogan “Fe en la causa”, intenta incentivar la convicción y legitimidad del objetivo que poseen las FF.MM por defender la patria y a sus ciudadanos; asimismo, la fe ideológica del soldado tiene la misma fuerza que la creencia religiosa de cualquier persona, lo que permite tener una identificación con aquella población que cree en la religión.

 

La identificación, la legitimidad, la confianza y la empatía con la población, son los objetivos pretendidos por las FF.MM como una manera de tener condiciones de estabilidad y respaldo a la hora de moverse por el territorio, lo que asegura la imposición de su hegemonía como actor de un conflicto frente al adversario.

 

La insurgencia

 

Por otro lado, el Eln tiene una alta presencia en el departamento. Cuenta con la páginas web Voces de Colombia1 y cuentas en redes sociales: en twitter, Eln-Paz (delegación de paz) y Eln-Ranpal (radio virtual Radio Nacional Patria Libre), además emisoras en FM como Antorcha Stereo (Cúcuta), Voces de la libertad (Arauca) y otras en el departamento del Chocó, pero también emplea el tradicional comunicado impreso y digital, informando por medios propios, como por los medios comerciales con asiento en la región, por ejemplo en los espacios noticiosos (La voz del Cinaruco de la empresa Caracol radio, y las emisoras comunitarias).



A diferencia de las FF.MM, el Eln no emplea campañas con una durabilidad estable dirigida a la comunidad, desarrollan pequeñas campañas en el marco de fechas conmemorativas para la organización, como el 4 de julio –fecha de su fundación–, la muerte de algún miembro o el aniversario de un frente de guerra (en el departamento existe el Frente Domingo Laín, cuyo aniversario es el 15 de septiembre), por nombrar los más destacados.

 

Pero también, despliegan campañas en otro tipo de fechas como navidad y la independencia de Colombia, donde transmiten su punto de vista y recalcan su propuesta política. Un elemento que si es permanente en sus mensajes es el eslogan “Ni un paso atrás, liberación o muerte” (Nupalón) que está siempre presente en la firma de sus mensajes, el cual sintetiza el objetivo político trazado de liberarse de la dependencia política y económica que tiene Colombia de la burguesía nacional y de los EE.UU.

 

En sus mensajes, implementan siempre el discurso crítico al modelo económico dominante en Colombia, resaltando sus efectos negativos para la población y señalando a sus responsables. Estos mensajes tienen como característica denunciar las acciones implementadas en el territorio por el Estado colombiano y las multinacionales, denunciando su desarrollo y los problemas causados entre sus pobladores.

 

El ejemplo más destacado en el departamento, es la explotación de petróleo dirigido por la multinacional OXY, siendo el complejo Caño Limón-Coveñas el más representativo ya que es el oleoducto que pasa por el departamento, blanco de acciones militares insurgentes2.

 

Estas acciones militares son el tema central de los mensajes del Eln, los partes de guerra que explican la acción militar son creados en el lenguaje de informe y reproducidos por todos los medios posibles, propios o no. Sin embargo, esto cambia al pasar por el filtro de los medios locales. El canal regional de televisión CNC y la Voz del Cinaruco emplean los términos “grupo terrorista” para caracterizar a este grupo armado, “hechos delincuenciales” cuando se refiere a las acciones militares, junto a “secuestros”, “extorsión”, “grupo ilegal” como otra manera de reproducir el discurso de las FF.MM. Estos dos ejemplos acarrean una desventaja para el Eln, porque su accionar comunicacional y militar se trunca por el filtro de otro actor, pero además abona terreno al sentido que quieren posicionar las FF.MM en la opinión pública.

 

Por su parte, las emisoras comunitarias (Sarare Fm Stereo, Arauquita Stereo) se limitan a leer en sus espacios noticiosos los mensajes de la subversión, tal cual son escritos. Esto, claro, por su labor social de llevar la información de manera veraz a la comunidad que las escucha, sin inclinarse por uno u otro actor del conflicto armado.

 

Disparidades y legitimidad

 

El aumento del pie de fuerza militar, el fortalecimiento de la fuerza aérea, y el haber consolidado mayor coordinación entre las FF.MM dentro del Comando Conjunto (17.000 miembros de las FF.MM distribuidos en la región), produjeron la disminución del actuar guerrillero en el departamento. Lo que genera espacios ausentes de la influencia comunicacional subversiva, los cuales son reemplazados por las campañas mediáticas del adversario, arrinconando al Eln tanto en el monte como en la opinión pública.

 

No obstante, el arraigo histórico del grupo guerrillero es considerable. Conocer o ser del Eln hace parte del proyecto de vida de las familias en esta región, abandonadas históricamente de los años 60 del siglo XX, quienes llegaron allí escapando de la pobreza y el conflicto armado entre liberales y conservadores. Sus necesidades crecientes fueron generando procesos de movilización que el Estado trató de apaciguar de manera violenta, impulsando sin pretenderlo, la creación y el apoyo del grupo subversivo en la región, con la participación directa de las personas que crecieron dentro del conflicto social.

 

Bajo un círculo vicioso se alimentó el conflicto armado en Arauca, permitiendo la consolidación del Eln en el seno de su población. Este factor, es una ventaja contra el Estado, porque le imprime la legitimidad y apropiación de las personas en medio de las campañas mediáticas y psicológicas contra-insurgentes de las FF.MM. Por ende, la vivencia de las comunidades desmiente, en la mayoría de los casos, los mensajes comunicacionales del Estado.

 

Aún así, la permanencia en los mensajes de la subversión es limitada por su corta duración, y por la falta de un mensaje comunicativo diario a través de sus propios medios; las fechas conmemorativas utilizadas por el Eln no cumplen con el tiempo necesario para cercar los mensajes del Estado. Por lo general, el efecto de sus acciones, con el bloqueo o cierre de una vía al atravesar buses de transporte público, duran no más de 27 horas, limitación en el tiempo que es aprovechado por los medios de información locales y nacionales para diluir su sentido político. Estas acciones, que combinan lo militar y lo comunicacional, hacen parte de la vida diaria del departamento, pero el sentido político no cala entre la gente, reflejando apatía por la propuesta política de un país socialista, regularmente transmitido por el grupo subversivo.

 

Al quebrantar las ideas de la subversión, mostrándolo como el enemigo del Estado y un elemento que pone en peligro la vida, las FF.MM se posicionan no solo como la alternativa que soluciona ese “problema” a través de su actuar militar, sino también como una opción de vida para las personas, lo que traerá bienestar y estabilidad económica para las familias.

 

Aunque no es común encontrar en las redes sociales mensajes firmados directamente por las FF.MM, sí se difunden videos, textos y memes que deslegitiman las ideas socialistas, como por ejemplo su asociación al proyecto de nación bolivariano en Venezuela. Las FFMM difunde a diario ideas anti-cambio social por medio de las redes sociales, lo que en el contexto del conflicto armado colombiano es canalizado para alimentar ese pensamiento pro modelo económico capitalista entre la población.

 

Ahora bien, a diferencia de las FFMM, el Eln no cuenta con una infraestructura tecnológica que le permita inundar de mensajes los celulares de cada usuario de empresas de telefonía móvil. Lo que se convierte en otra desventaja a la hora de posicionar su sentido de la realidad dentro de los actuales espacios de encuentro virtuales y fuentes directas de información, como lo son las redes sociales.

 

Es por eso, que la guerrilla aprovecha directa e indirectamente los medios de información que están a su alcance (emisoras propias, privadas, comunitarias y canales de televisión privados) para seguir en la opinión de la comunidad, a la par de no desechar las maneras tradicionales de comunicar, haciendo uso del grafiti y el comunicado impreso.

 

Ni uno ni otro

 

A pesar de la aproximación en la descripción de las ventajas y desventajas que tienen los actores en conflicto, es difícil arrojar una conclusión clara sobre quién tiene ventaja con respecto al otro, pues ninguno de los dos actores ha alcanzado plenamente sus objetivos, ni las FF.MM han acabado con el Eln ni éste aumenta su poder e influencia.

 

Sin embargo, este pequeño caso es muestra cercana de la nueva revolución industrial y su aplicación en el campo de la disputa militar y política, donde la comunicación pasa a ser tan estratégica como el campo de batalla; el Eln y las FF.MM intentan aprovechar sus medios de comunicación y las circunstancias modificadas por la guerra, para imponer el sentido de la realidad de cada uno entre la opinión pública. Dentro de este conflicto, se despliega el accionar militar de ambas partes y el accionar comunicacional, con matrices de opinión que apuntan a deslindar a las comunidades de las ideas del adversario.

 

Todo lo mencionado, muestra que en Arauca se ha afianzado una polarización donde los “buenos y malos” se identifican a partir de las vivencias mediadas por los mensajes comunicacionales. Así, sin reconstrucción del tejido social, se ve lejana la construcción de paz con justicia social para el departamento de Arauca.

 

1 https://www.eln-voces.com/index.php/editorial-index/1594-cuanto-cambio-traera-el-nuevo-gobierno
2 http://www.anh.gov.co/Asignacion-de-areas/Paginas/Mapa-de-tierras.aspx

Bibliografía:

Aharonian, Aram (2017). El asesinato de la verdad. Concentración mediática, redes y comunicación popular. Colombia. La Fogata Editorial, Corporación Periferia, Fundación para la Integración Latinoamericana (Fila).
Barbero, Jesús Martín (2001). Reconfiguraciones comunicativas de lo público. México. Análisis.
Castells Olivan, Manuel (2009). Comunicación y poder. Madrid: Alianza Editorial.
Frade Merino, Fernando (1982). La guerra psicológica. Argentina. Editorial Pleamar.
Lind, William (2005). Comprendiendo la guerra de cuarta generación. Military Review
Organizaciones sociales del Centro Oriente de Colombia (2012). Plan de vida. Colombia. Organizaciones sociales del Centro Oriente de Colombia
Oviedo Gutiérrez, Hernán (1996). Como incidir en la opinión pública. Asociación Latinoamérica de Educación Radiofónica Aler. Madrid, Quito.

Páginas web:

https://lavozdelcinaruco.com/16309-500-nuevos-militares-tendra-arauca-dice-el-ejercito
https://www.ejercito.mil.co/multimedia/videos/transformacion_ejercito_heroes_405934

Publicado enEdición Nº247
El fin del Estado Islámico como territorio

El final del breve califato será reafirmado si el autoproclamado califa está realmente muerto, asesinado por un ataque aéreo ruso cerca de Raqqa hace unas tres semanas, tal como afirmara el viceministro de Exteriores ruso.

La explosión por parte del Estado Islámico (EI) de la mezquita de Al-Nuri en Mosul marca una derrota decisiva para el califato declarado por Abu Bakr al-Baghdadi en la misma mezquita hace tres años. El EI seguirá luchando como una fuerza guerrillera, pero es el fin de un estado que una vez tuvo el tamaño de Gran Bretaña y desplegó una fuerza militar más poderosa que muchos miembros de las Naciones Unidas. Es de suponer que el EI decidió destruir la antigua mezquita y su famoso minarete, un símbolo de Mosul, para evitar que las fuerzas de seguridad iraquíes elevaran triunfalmente la bandera iraquí sobre un lugar tan estrechamente asociado con el EI.


El final del breve califato será reafirmado si el autoproclamado califa está realmente muerto, asesinado por un ataque aéreo ruso cerca de Raqqa hace unas tres semanas. Oleg Syromolotov, viceministro ruso de Asuntos Exteriores, reiteró ayer una afirmación hecha la semana pasada, pero con mayor certeza, diciendo que la nueva información mostró que había “un alto grado de probabilidad” de que Baghdadi estuviera muerto, asesinado después de que una reunión a la que estaba asistiendo fuera blanco de aviones rusos.


El EI está perdiendo sus últimos y más importantes centros urbanos. Cientos de sus combatientes todavía controlan partes de la Ciudad Vieja de Mosul, donde las estrechas callejuelas y las viviendas muy cercanas son terreno ideal para que se muevan sus francotiradores y suicidas. Pero todo el lado oriental de Mosul, que está dividido en dos por el río Tigris, está ahora en manos del gobierno iraquí, al igual que la mayor parte del lado oeste de la ciudad, aparte de un pequeño enclave abatido.


Ha sido un sitio épico. El asalto a Mosul comenzó el 17 de octubre del año pasado cuando las fuerzas terrestres iraquíes, apoyadas por el poder aéreo masivo de la coalición encabezada por Estados Unidos, comenzaron la operación. Los generales iraquíes y estadounidenses esperaban fuertes enfrentamientos en las afueras de Mosul, pero estaban expectantes de un avance mucho más rápido una vez que sus defensas exteriores fueran derrotadas. Este había sido el patrón cuando las fuerzas del gobierno recapturaron Ramadi y Fallujah en la provincia de Anbar al oeste de Bagdad en ofensivas anteriores. Ocurrió exactamente lo contrario: el EI adoptó tácticas diferentes y más eficaces basadas en la defensa fluida de las áreas urbanas. En lugar de defender puntos fijos hasta el último hombre, sus francotiradores, equipos de morteros y atacantes suicidas que conducían vehículos llenos de explosivos seguían cambiando sus posiciones para que no pudieran ser fácilmente localizados y destruidos por aviones y artillería.


Las fuerzas iraquíes tardaron tres meses en capturar la parte oriental de la ciudad y encontrarían la batalla aún más dura en el oeste. Para el 29 de marzo, habían perdido 774 muertos y 4600 heridos desde octubre, según un alto oficial estadounidense. Se informó que unos 3500 combatientes del EI fueron muertos en y alrededor de la ciudad entre octubre y mayo.


Las bajas gubernamentales son aún más graves de lo que parecen porque las buenas tropas de combate iraquíes son limitadas en número, concentrándose principalmente en los servicios de lucha contra el terrorismo (División Dorada), la policía federal y la división de respuesta de emergencia. Los soldados que solían ocupar territorio capturado son de una calidad mucho más dudosa, a menudo perteneciendo a las milicias chiítas o Hashd al Shaabi.


Al comienzo del asedio, la ONU calculó que había cerca de 1,5 millón de civiles en Mosul y que se informó que hay 100.000 aún atrapados en la ciudad vieja controlada por el Estado Islámico (EI). El EI les prohibe salir y sus combatientes le disparan a cualquiera que intente escapar. Unos 231 civiles fueron ejecutadas por el EI en las últimas semanas mientras intentaban irse, según la ONU. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados dijo por separado que desde que comenzó la ofensiva en octubre unas 606.000 personas han sido desplazadas de Mosul, de las cuales 190.000 han regresado. El nivel de destrucción en el oeste de Mosul, de acuerdo con las fotografías aéreas, parece muy alto, al igual que las bajas civiles porque no hay forma de separar a los combatientes del EI de los civiles que viven en las mismas casas.


El EI sufrió una seria derrota política y militar en Mosul, aunque los combates callejeros en la Ciudad Vieja podrían durar meses. Pero el EI se había resistido a fuerzas superiores respaldadas por la devastadora potencia de fuego de los aviones durante más de siete meses, mucho más tiempo de lo esperado. Además, el grupo ha retirado a muchos de sus combatientes veteranos y personal administrativo que pueden buscar refugio en las zonas rurales de Irak y Siria que el EI todavía tiene. El movimiento es famoso por su crueldad y fanatismo, pero también tiene un alto nivel de pericia y experiencia militar. Habrá previsto una derrota inevitable en Mosul y también en Raqqa, su capital de facto siria, y retiró fuerzas a fortalezas de larga data en lugares como Hawaija, al oeste de Kirkuk y en territorio en Siria al este de Deir Ezzor en el Eufrates y alrededor de Mayadeen .


El EI comenzó a perder la guerra cuando, confiado en que sus grandes victorias en Irak y Siria en 2014 habían sido divinamente inspiradas, declaró la guerra al mundo. Como resultado, tiene una larga lista de enemigos que ahora lo están cercando. En la segunda mitad de 2014, se volvió contra los kurdos en Irak y Siria, provocando así la intervención militar estadounidense contra el EI en ambos países. Los estados sunítas como Turquía, Arabia Saudita y Qatar, que una vez toleraron o ayudaron encubiertamente a los salafi-jihadistas, se volvieron más cautelosos.


Aunque Baghdadi puede estar muerto y las fuerzas sobrevivientes del EI están siendo conducidas a enclaves cada vez más pequeños en Irak y Siria, el grupo seguirá luchando. Puede activar a células y simpatizantes de todo el mundo para cometer atrocidades de alto perfil que garantizan dominar las agendas de noticias. Las celebraciones sobre la derrota del EI pueden ser interrumpidas y aparentemente contradichas por su continua capacidad de causar estragos.


El EI puede también obtener consuelo de las divisiones crecientes entre sus enemigos, cuya colaboración fue apoyada previamente por el miedo a los jihadis. A medida que este temor disminuye, hay cada vez más fricción entre Estados Unidos y Rusia, Estados Unidos e Irán, los kurdos sirios y Turquía y, más lejos, la confrontación entre Qatar, por un lado, y Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, por otro. El EI siempre fue capaz de arraigarse y crecer en el caos y la guerra.

 

Por Por Patrick Cockburn *
* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.

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Argentina ganó con sufrimiento en los penales

Con muy buenas actuaciones de Pastore y Messi, borró a Colombia de la cancha, pero le faltó puntería para vencer el arco de Ospina. El héroe terminó siendo Tevez, quien convirtió el penal para el pase a semifinales. El martes va contra el ganador entre Brasil y Paraguay.


El Tata Martino no quiso practicar penales en los días previos. Se sabía que era una posibilidad, pero prefirió mandarles un mensaje clarito a sus dirigidos: "Qué penales ni penales, somos mucho más que ellos, lo tenemos que ganar en los noventa minutos". Lo que no imaginaba el entrenador era que se iban a encadenar tantos factores para impedir que se concretara la victoria al cabo del tiempo reglamentario.

 

Argentina fue más que Colombia, mucho más y mereció ganar por una diferencia de por lo menos dos goles. Tuvo la pelota casi todo el tiempo (62 por ciento en el promedio final) y la usó diez veces mejor que su rival, especialmente en el primer período; tuvo individualidades que superaron en brillo a las de sus adversarios; mostró más ideas, generó diez situaciones de gol clarísimas contra apenas una de Colombia y sin embargo debió esperar hasta los penales para sellar su pasaje a las semifinales.

 

Una de las imágenes que mejor grafica las razones del cero a cero final se la puede encontrar en un tiro de Otamendi, a la salida de un corner que tapó magistralmente el gigantesco Ospina y que hizo que la pelota diera después en el palo. Un remate que debió ser un poco más esquinado, una volada magistral y el palo por las dudas.

 

La otra es una jugada en el primer tiempo que arrancó con el Flaco Pastore bajando la pelota con una técnica notable y siguió con el centro, el toque de Agüero debajo del arco, la buena atajada de Ospina con el pie y el cabezazo de Messi que era gol en la cabeza de todos, pero fue milagro en las manos del arquero que se levantó del piso y se estiró para salvar lo que era gol cantado. No la canchereó Messi ni nada que se le parezca; la cabeceó tranquilo, seguro de que entraba; no contaba (ni él ni nadie) con la fantástica reacción de Ospina.

 

En el equipo de José Pekerman el único realmente destacado fue el arquero. Teo Gutiérrez no había tocado el balón cuando el DT decidió su salida sobre la mitad del primer tiempo; James apareció poco; el Cuco Jackson Martínez no ganó una; Falcao entró tarde y tampoco intervino y los del medio hacia atrás, metieron mucho, pegaron –el árbitro fue el mexicano Roberto García– se escalonaron para castigarlo a Messi, nunca encontraron a Pastore y jamas tuvieron salida limpia.

 

Al compás de Pastore que fue vital en los primeros 45 minutos Argentina borró literalmente de la cancha a los de amarillo. Tuvo orden en la salida, aun en los momentos (primeros diez minutos) en que intentaban presionar en tres cuartos de cancha; manejó mejor los espacios, impuso presencia en el medio con Mascherano y Biglia, y entusiasmó con algunos encuentros de Pastore y Messi en los que en menor medida se engancharon Agüero y Di María.

 

En el segundo período, la distancias no fueron tan grandes, Colombia dio algunas (pocas) señales de vida y los argentinos mantuvieron la insistencia pero no el brillo. Aun así hubo un remate de Banega que rozó el travesaño y una corrida de Tevez que milagrosamente no terminó en gol. Las dificultades de definición del equipo argentino se estiraron en la definición por penales y los dos match point desperdiciados antes del tercero que aprovechó Tevez así lo certifican. Hay cuatro palabras, una frase repetida, que resumen cómo se vivió este partido en cada casa de los argentinos: ¡Qué manera de sufrir!

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Syriza y lo que le permite la relación de fuerzas

¿En cuál relación de fuerzas europeas e internacional se inscribe el triunfo electoral del pueblo griego? La pregunta no es ociosa, ya que los países no actúan en el vacío sino en la estrecha interrelación que les impone la mundialización y, en el caso de Grecia, la pertenencia a la Unión Europea y a la OTAN, su enorme deuda impagable y su debilidad económica (ya que representa sólo 2 por ciento del PIB de la UE).


La gran burguesía europea se plantea el problema pues teme 1) que lo que queda de la socialdemocracia, alemana, en particular, tienda a hacerle concesiones a Tsipras, que hace rato negocia con ella, 2) que los social liberales franceses insinúen, como lo hacen ya el presidente François Hollande y el primer ministro Manuel Valls, que la austeridad (léase ajuste social salvaje) de Angela Merkel es insostenible, 3) que Vladimir Putin, el zar ruso, juegue la pieza griega en los Balcanes, de donde Rusia fue echada desde la guerra contra Serbia y la ocupación de Kosovo y 4) que la chispa griega incendie España, posibilitando el triunfo de Podemos en la cuarta potencia económica de la UE, con la posibilidad de contagiar a Portugal.


Para esa gente, los trabajadores, los desocupados, jubilados, los explotados y las mujeres de Grecia (donde los salarios actuales tienen nivel chino) no cuentan, aunque es evidente que el triunfo sólo fue posible por las constantes luchas (10 huelgas generales en años recientes) y por la rápida evolución política de un electorado que multiplicó por nueve, en apenas seis años, su apoyo a Syriza. Ese proceso político-social destruyó los partidos burgueses, educó y organizó a quienes votaron por la coalición. Este partido canalizó y encauzó el proceso, pero la victoria es de éste, de la autoorganización, más que del partido, que fue su instrumento electoral de Alexis Tsipras, que en el último congreso de Syriza enfrentó una izquierda que contó con 40 por ciento de los delegados.


Desde 2012, las grandes luchas anteriores estaban en declinación, entre otras cosas, porque 10 huelgas nacionales sin resultados cansan; la gente quería un triunfo y concentraba sus ilusiones en un posible cambio por vía electoral, sobre todo porque el grueso del electorado de Syriza había votado previamente por el PASOK o por Nea Democracia (por la que vota la derecha tradicional pero también una parte importante de las clases medias conservadoras, pero democráticas, que ahora mirarán con interés hacia la coalición).


En esa desmovilización relativa, la abstención llegó a 35 por ciento. Eso hace que 36 por ciento de Syriza equivalga en realidad a casi 22 por ciento de los griegos en condiciones de votar. O, en otras palabras, que la coalición tenga un apoyo electoral de un quinto de la población, mientras los cuatro quintos restantes o están expectantes, no tienen confianza en ese partido o se le oponen y son, por tanto, una base social en potencia para diversas políticas opositoras, las cuales van desde el esfuerzo para asfixiar a Grecia y poner a su gobierno de rodillas (el Banco Central alemán), hasta la esperanza en domesticar a Tsipras (el PSD alemán) o, incluso, en imponer un nuevo gobierno de los coroneles, apoyándose en los lazos importantes de una parte de las fuerzas armadas y de la policía, con los neonazis de Amanecer Dorado (la OTAN).


Para tratar de contrarrestar ese peligro, Tsipras nombró ministro de Defensa al líder del partido nacionalista xenófobo con el que hizo una coalición, y no a un izquierdista. Para tratar de alejar una posible amenaza, formó un gobierno de alianza nacionalista con un partido de derecha y pasó, así, sobre la resolución del congreso de su partido, que había votado contra un posible gobierno de alianza de centroizquierda.


Palmiro Togliatti, líder del Partido Comunista Italiano, aplicando las instrucciones de Stalin, no sólo reconoció en 1946 al rey fascista a riesgo de dividir su partido y de perder los resistentes que combatían al fascismo en nombre del socialismo, sino que también formó un gobierno de unidad nacional con la Democracia Cristiana anticomunista de De Gasperi y reconstruyó el Estado capitalista italiano... hasta que fue echado a patadas del gobierno por Estados Unidos. Tsipras declara ser discípulo de Togliatti y de Berlinguer y cree posible hacer un gobierno de unidad nacional, el cual, además, pone al jefe de gobierno en una posición de árbitro o de César.


De ahí un doble peligro. Porque para explotar una victoria táctica, cuando el enemigo sigue siendo más fuerte, se necesita cautela y realismo, pero sobre todo audacia. Si el pueblo griego no aprovecha la grieta abierta por el triunfo electoral de Syriza para abrirse espacios con la lucha y ocupar el terreno político-social, exigiendo la aplicación de las medidas inmediatas prometidas por Syriza y, desarrollando las bases para un cambio profundo en los años venideros, la relación de fuerzas podría empeorar con la decepción temprana de un electorado aún flotante, favoreciendo la contraofensiva de una derecha mundial que sufrió una importante derrota y quiere evitar otra más en España. Una victoria no explotada y parcial puede preparar una derrota.


Si los miembros de Syriza delegan a Tsipras la conducción del proceso, en una especie de peronismo europeo, en vez de exigir la discusión democrática de la estrategia y de la táctica y de cada medida o propuesta, se corre el riesgo de convertir al mismo Alexis Tsipras en el líder infalible por definición burocrática o en el mejor, como era Togliatti para los togliattianos hasta el desastre.


Movilización, desarrollo de la autogestión, sustitución del aparato estatal griego impotente y reaccionario por una democracia, democracia en Syriza, libre discusión en los sindicatos y en todos los campos de la lucha popular. Eso es lo necesario. Es lo que requiere Grecia, lo que Grecia reclama.

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¡Nueve millones de votos que no saben lo que hacen! En la segunda vuelta resultó más veneno contra la Constitución. Y contra una salida de paz justa. Los resultados del 26 de septiembre en Venezuela, como escalón hacia la elección presidencial de diciembre de 2012, definirán el rumbo de coordinación de la derecha en Colombia. Su papel como agente de los ingredientes del cuarto ‘golpe político’ en marcha con epicentro en la región andina. Una acción para contrarrestar –a como dé lugar– la iniciativa revolucionaria, y las victorias y avances electorales que hubo en nueve países del continente.
…el pasado está frente a nosotros y el futuro a
nuestras espaldas, porque el pasado lo podemos
mirar y al futuro todavía lo desconocemos.

(Máxima milenaria. De los tiawanotaka, atacama, huarpe, Diaguita, pehuenche, inca, chibchas y otros; culturas de las altas montañas andinas)

Sin sacudir sus culpas de ‘falsos positivos', el presidente J. M. Santos –con un pie y rodilla de barro– comienza con holgura: Tras ocho años, la derecha organizó, dispone, una base social con ajustes autoritarios del Estado. Cuenta con ventaja porque la iniciativa popular está coja. Sin referentes legítimos de unidad varia, popular y democrática. Aún, el Congreso de los Pueblos disgrega su fuerza en tres vectores de convocatoria. Asimismo, el escenario continental que era favorable para la iniciativa popular, ahora tiene variaciones. Peor y triste: más allá de la militancia y los activistas el ¡yanki, go home! no prende rápido.

Si bien Uribe y Santos representan troncos económicos y de poder con origen diferente, el entorno testaferro-terrateniente, agroindustrial-narcotraficante, paramilitar, y sus brazos transnacionales, abiertos y clandestinos –con la reciente bendición de bases extranjeras y su seguro estratégico que inhibe una tercer ola de paramilitarización en el campo–, conservan su capacidad de impunidad y de sojuzgar al resto de sectores económicos, como ayer.

Entonces, con Santos, del campo hacia la ciudad y en las cabeceras municipales proseguirá la ubicación de los blancos de ataque –por paramilitares y neoliberalismo idéntico– contra la oposición y sus matices, las comunidades con organización, memoria e identidad, el movimiento social, y de mayor recorte y negación en las conquistas laborales. Hace falta insistir, frente a la inercia de las aspiraciones electorales, que los ahogos contrademocráticos duren tiempo.

Sin una rectificación en los ámbitos de unidad, movilización y resistencia, para que sus semillas no queden en árido, el carrusel (Uribe-Santos-Uribe) hasta 2019 es un riesgo con trampas de mayor legitimación y reunificación liberal. Con idénticos propósitos, no fue lejos. Con crímenes de Estado y violaciones constitucionales, Pinochet duró 17 años y todavía se siente en las calles de Santiago, y Fujimori-Montesinos fueron 10. Uribe, en forma oportuna, sembró su coartada: Concluyó su promesa electoral de hacer añicos a la insurgencia y barrer el movimiento social “porque tiene retaguardia en Venezuela”.

A pesar de tanta sangre, para la paz aún no amanece. Los porcentajes en votos del profesor Moncayo y de Piedad Córdoba, y la votación de Álvaro Leyva –en la consulta interna conservadora– fueron bajos, mínimos.

Por primera vez, el resultado electoral saca a flote encrucijadas tácticas

Colombia, por el lugar geoestratégico que ocupa y como eslabón clave para la variación de la correlación de fuerzas en Nuestra América, padece, exige superar la mayor dificultad revolucionaria en el continente.

Sin protagonismo social y de movilización, con la presencia de las tropas y bases extranjeras que escalan el conflicto frente a la mayor potencia militar del mundo, con sobrepaso del ejército nacional, y de su situación moral y sus recursos, y, con el asesinato, persecución y fraude de ocho precandidatos y candidatos presidenciales (Rafael Uribe Uribe, Quintín Lame, Jorge Eliécer Gaitán, Gustavo Rojas Pinilla, Jaime Pardo Leal, Luis Carlos Galán, Carlos Pizarro, Bernardo Jaramillo), y la amenaza que pendió y pende sobre todos los posteriores, la victoria popular está cerrada:

–ya por la vía armada insurreccional o prolongada y, también cerrada y bien difícil:
–por la vía de las elecciones; como en cambio pudieron lograrlo –por una y otra vía– otros pueblos del continente.

Contraofensiva de derecha, sin unidad revolucionaria en Colombia y Venezuela

Hasta ahora pasa inadvertido para las tareas por emprender que hasta el mediodía del 12 de enero, cuando el Procurador se lanzó a declarar constitucional el referendo, el escenario de continuidad de Uribe con fragua desde 2002 no tenía permuta. Sin embargo, y por factores internacionales1, como parte de una coyuntura de viraje y contraofensiva en la iniciativa de la derecha del continente que avanza en su cuarto paso2, primó que la reelección de Uribe no iba. Constituía una ventaja para Hugo Chávez y sus aspiraciones mínimas hasta 2030, primer bicentenario de la muerte de El Libertador.

Con la asistencia a la posesión en Bogotá de los Presidentes del continente, el vecino presidente Chávez –dada su nueva situación: con dificultad electoral, inflación, recesión y menor credibilidad interna– no tuvo más que viajar hasta Santa Marta, con chaqueta nacionalista y deportiva, y sacar de la agenda inmediata el tema de las bases militares de los Estados Unidos en Colombia. Debemos mirar las nuevas realidades.

Unidad social para neutralizar el impulso Santos-Garzón

El tiempo cuenta y –con el plan de contraofensiva oligárquica continental– parece estar a favor del poder. De todos modos, en Colombia no hay ni habrá silencio social. Con esta base y este cimiento es posible proponernos y evitar que el gobierno Santos-Garzón gane más espacio, multiplique y estabilice su iniciativa. Con esta meta, es tarea extender una decisión de emplazamiento a Santos en la ocasión de cumplir sus primeros 100 días en noviembre. Sin vanguardismos dañinos, una propuesta con el peso de un origen legítimo, plural, como decisión del Congreso de los Pueblos en su instalación y sus deliberaciones en octubre próximo.
La lucha del hombre contra el poder es
la lucha de la memoria contra el olvido.
Milan Kundera


1. Dada la situación internacional con alarmas de una guerra plena en Irán-Afganistán-Iraq y el efecto inmediato de su estalle sobre Israel provocador–, Arabia Saudita y la puerta marítima del Golfo Pérsico –con riesgo de la suspensión en el suministro petrolero– y, en Corea por otra parte, varió la premura con respecto al continente, que acosa a los dos sectores que, con la derrota de Bush y el ascenso de Obama, forcejean en el Departamento de Estado para poner al continente de su lado. En este marco, la acción contra el gobierno bolivariano adquirió preponderancia.
Tiene variantes: busca su derrota o debilitamiento, o fuerza una situación de aceptación de neutralidad y continuidad en el suministro de petróleo a los Estados Unidos. Planes de injerencia que tienen margen, ante los dicterios contra sus opositores – sin diferencia de los desestabilizadores–, contra sus críticos políticos, obreros y sociales –con cierre para una unidad nacional antiimperialista y en los errores de acción del liderazgo de Chávez: frente a la sociedad, el Estado, las medidas económicas, el combate a la corrupción, y la inseguridad y la construcción de un partido único de vanguardia que sólo pone a su favor la administración pública.

2. Son: 1. Intento de asesinato de Evo Morales y desmembramiento de Bolivia –con fracaso en su primer intento. 2. Golpe en Honduras –que ‘rectificó’ el proceder anterior y el del 11-13 de abril de 2003 en Venezuela. 3. Bases militares de los Estados Unidos en Colombia, con anuncio del aprovechamiento de toda la infraestructura militar para su plan global. 4. Está en  marcha… con la suma del Estado sionista como nuevo factor internacional en la región. Ahora explícita y con Álvaro Uribe como agente, luego del paso inicial, años atrás, que otorgó una beca de formación en terror de Estado a Carlos Castaño.


Publicado enEdición 160

Con una derecha envalentonada por sus triunfos en la región, el más reciente de ellos la elección del millonario Sebastián Piñera como presidente en Chile, en pocos meses sabremos, positivo, si la sociedad colombiana logra torcerle el cuello al actual régimen político, o trágico, si, por el contrario, las circunstancias políticas, militares, económicas, culturales, que vivimos se profundizan y nos sumergen más en la larga noche que, perdidos o en naufragio, atravesamos desde hace ocho años.

El 2010 no sólo es un año electoral. Como en una carrera de obstáculos y de los 400 metros relevos, además del Bicentenario de nuestra Independencia, que no puede pasar en vano, son varias las tareas y los obstáculos por superar: 1. Si es citado el referendo reeleccionista, derrotar el Sí. 2. Retomar un Primero de Mayo acorde con la situación de creciente informalidad laboral, desempleo, maquilas y pauperización económica que sobrellevan las mayorías nacionales. 3. De realizarse el referendo reeleccionista y de salir airoso el Sí, neutralizar, evitar su maniobra, terror o fraude, y forzar a Uribe a una segunda vuelta electoral. 4. Instalar el Congreso de los Pueblos. 5. Profundizar el desarrollo del Encuentro Nacional Popular y de la Memoria en su fase ¡Por Vida Digna! 6. Celebrar 20 de julio-7 de agosto-12 de octubre como una período continuo de resistencia y discusión por la movilización patriótica y social. 6. Juzgar los primeros 100 días del próximo gobierno y el primer año de acción de las bases militares extranjerizadas.

Tales tareas son un conjunto de desafíos en la lucha por una transición hacia una sociedad en verdad soberana y democrática.

Retos difíciles de encarar. De llevar a buen término por parte de los sectores sociales alternativos, toda vez que la sociedad se encuentra sumida en una honda confusión, en un desánimo que la ha llevado a adoptar un comportamiento entre el miedo, la desidia y la indiferencia, que pasa por un desesperante conformismo. Varios elementos, hábilmente estimulados desde las cúpulas del Estado –en coordinación secreta con agentes militares extranjeros y paras de segunda y tercera generación– han propiciado que así ocurra.

Política dominante y males producidos

Como se sabe y se sufre, el país no logra salir de la guerra que la desangra; de la confrontación que se siente con toda intensidad en diversas regiones –sobre todo rurales– de nuestro territorio. Grave, como si fuera poco, en estos ocho años que suma el gobierno Uribe suceden episodios cada vez más escabrosos que marcan las cotidianidades de amplios núcleos urbanos. Es decir, la guerra, con manifestaciones de control, dominio y atomización social a manos del paramilitarismo –actor complementario de la intervención militar extranjera y de mercenarios–, es cada vez más visible en las grandes ciudades.

El desplazamiento urbano, propiciado por el control territorial –para beneficio de una nueva casta terrateniente y agroindustrial–, es evidente en sus calles, comunas y barrios de ciudades como Medellín, Florencia, Bello, Barrancabermeja. Pero, además, el control de la vida, la economía y las pequeñas ganancias de amplios grupos humanos se ejerce por grupos armados, que, operando ante los ojos de los organismos y el aparato armado del establecimiento, llevan a cabo ‘protecciones’ y cobro de ‘impuestos’, funciones reservadas al Estado. Para agravar esta realidad, la entrega de una decena de puntos del territorio nacional, para que desde allí operen fuerzas militares de Estados Unidos, crea el clima y la fuerza para ahondar el conflicto como mínimo por 10 años más -con intenciones de regionalizarlo. Un lapso que los amos de la guerra consideran necesario, para i) remover el movimiento social, ii) domesticar a la oposición, iii) anular el riesgo político estratégico de la guerrilla y iv) Consolidar un neoliberalismo profundo, como hizo Pinochet en Chile y, luego, Fujimori en el Perú.

Paralelo con esta estrategia militar de control social que desangra y atemoriza a miles de personas, los gestos de política económica que diseña y aplica el actual gobierno, con propaganda para paliar el hambre y la miseria que galopan sobre la dignidad de más de la mitad de nuestra población, sirve y alcanza para extender el imaginario según el cual este gobierno sí hace algo por los más pobres. La entrega de subsidios de distinta especie, bien por ser un ciudadano de la tercera edad, bien para motivar la asistencia de los niños y los jóvenes a la escuela, bien para alimentación, etcétera, creando redes sociales por medio de ‘familias en acción”, son medidas que entretejen un entramado para impedir que sectores de nuestro pueblo consideren la realidad y su proyección verdadera, aunado a lo cual avanza la corporativización social, con la aparición de organizaciones sociales potenciadas en lo sindical, lo agrario, lo indígena, jóvenes, mujeres, desde lo alto del poder.

 Es decir, que el Gobierno, en vez de romper las estructuras históricas y económicas que generan la pobreza y hacen que la miseria cubra a cerca de ocho millones de connacionales, crea políticas que suavizan la crisis pero no facilitan su superación, propiciando por esa vía el clientelismo y la dependencia, ampliando y potenciando esa política a través de la imposición y el ordeño de la guerra. Es claro que el mandato de los ocho años no tiene ni puede tener una política estructural que rompa el desempleo y libere a la sociedad de la dependencia, condición sustancial para alcanzar la paz y una vida en dignidad.

Ahora, tras este mandato con fórmula de ‘consejos comunitarios’, tenemos un país que hace descansar su modelo económico –como sucedía en la época de la Colonia– en la tierra y las minas, con la novedad –a lo cual no le quitan el aire– de las inversiones y el ‘lavado’ del narcotráfico, con la agroindustria flotando entre los dos niveles, país abierto sin freno a las ganancias supermillonarias de los grandes grupos económicos nacionales e internacionales. Así, el país de propietarios que nos ofrecieron no llega, mucho menos un país de propietarios cooperativizados y asociados –de diferente manera– en hermandad, entretejiendo iniciativas para conseguir la soberanía alimentaria y la estabilidad ambiental que requerimos, como lo reclama la humanidad.

 Y como complemento, nos aqueja una política de comunicación entretejida con habilidad que extiende sobre amplios grupos sociales la creencia de que los delitos y los lunares del actual mandato no son responsabilidad del Ejecutivo; que son de sus mandos medios –“hechos individuales”–, e incluso ni siquiera de éstos, sino responsabilidad de agentes externos al gobierno. Así, las atrocidades llevadas a cabo en innumerables lugares patrios, que enlutan a miles de hogares, se muestran y pasan como sucesos ‘ocasionales’ o ‘circunstanciales’.

El liderazgo de unidad nacional y su urgencia

Mientras esto ocurre, la oposición, es decir, todas aquellas organizaciones y sectores sociales que aspiran a una sociedad de iguales, cimentada sobre una política de inclusión económica, social, diplomática y militar soberanas, a pesar de todos los desafueros y despropósitos del actual gobierno, no consigue entretejer una política de unidad social nacional, unidad que contraponga la fuerza suficiente y erija el referente de poder necesario para hacer enrutar al pueblo en el ejercicio del poder propio del Estado.

Sin atreverse a un discusrso, a una acción y una convocatoria audaz y erguida, con valor civil, profundo sentido antioligárquico y capacidad de responder a la expectativa internacional por un giro acorde con la región, los dirigentes, los militantes y los grupos sociales que constituyen esa oposición (desde los sectores más tradicionales –liberales– hasta los que se ubican más a la izquierda) no logran ni estructurar un discurso coherente ni consolidar un liderazgo de nuevo tipo que marchite a la derecha, la que por su parte logró cohesión y un liderazgo concentrado en cabeza del Jefe de Estado.

Así, sin un referente de poder alternativo que de verdad conmueva las fibras de los millones que padecen la actual realidad y esperan para sí y los suyos un mejor destino, la sociedad colombiana llega a las elecciones de marzo para elegir Congreso, y de mayo para elegir Presidente. Quedan pocos meses, tal vez semanas, para lograr un giro en esta realidad. Aunque díficil de lograr, no es un imposible.

La política no es un fenómeno lineal; resume y expresa los conflictos sociales, sufre y manifiesta de manera cualitativa y cuantitativa las vivencias y las disputas que sobrelleva la sociedad. De esta manera, decisiones acertadas, que retomen el imaginario colectivo y lo potencien, pueden hacer virar el curso de los sucesos en la dirección de avance y recuperación popular hacia la victoria.

Un liderazgo no personalista, concentrado en la unidad nacional por la paz justa, la integración regional y la soberanía patria, pudiera ser el timonazo que le dé un nuevo rumbo al país.

Publicado enEdición 153
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