Aprueban en Brasil reforma jubilatoria que quería Bolsonaro

Brasilia. La reforma de las jubilaciones en Brasil, la primera de las medidas prometidas por el presidente Jair Bolsonaro a los mercados para sanear la economía, fue aprobada de manera definitiva este martes por el Congreso tras el voto mayoritario en el Senado.

Los senadores discutieron por la noche las últimas enmiendas, tras las cuales la nueva norma estará pronta para su promulgación por el parlamento.

La reforma fue aprobada por 60 votos a favor y 19 en contra en la cámara alta. Para ser validada, se requería el apoyo de 49 de los 81 senadores (tres quintos de los escaños) por tratarse de una reforma constitucional.

La propuesta, aprobada previamente con masivo apoyo en la Cámara de Diputados, prevé un ahorro de unos 800 mil millones de reales (200 mil millones de dólares) en 10 años, para ayudar a sanear las cuentas de una economía letárgica.

La cifra es inferior a los 1.2 billones de reales propuestos inicialmente por el ministro de Economía, Paulo Guedes, debido a recortes realizados en la primera votación de los diputados.

"El Parlamento brasileño muestra hoy madurez política (...). Muestra el compromiso del Congreso Nacional con la agenda del país", dijo el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, antes de proclamar el resultado.

El avance de la reforma alentó a la Bolsa de Sao Paulo. El índice Ibovespa marcó este martes un segundo récord consecutivo, cerrando a 107.381 puntos (+1,28%), impulsada, entre otros factores, por la expectativa en torno a la aprobación considerada inminente.

La reforma de jubilaciones era la principal promesa económica del gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro, electo en octubre de 2018 con el beneplácito del mercado.

La aprobación se dio pese a las fuertes tensiones de los últimos días entre Bolsonaro y los miembros de su propio partido.

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El gobierno tiene en agenda otras reformas, como las del sistema tributario, para tratar de alentar a una economía que sufrió dos años de recesión y ya casi tres de endeble crecimiento.

Edad mínima

El texto establece una edad mínima de retiro de 62 años para las mujeres y 65 para los hombres en Brasil, uno de los pocos países que no exigía una edad mínima para jubilarse.

Para los trabajadores rurales, los profesores y algunas categorías de policías, la edad mínima fluctúa entre los 55 y 60 años.

El tiempo mínimo de contribución para recibir una pensión parcial será de 15 y 20 años para trabajadores privados, y de 25 años para los funcionarios públicos, tanto hombres como mujeres. Para recibir el beneficio completo, los hombres deberán trabajar 40 años y las mujeres 35.

Los defensores de la reforma insisten en que el sistema actual es una bomba de tiempo debido a la evolución demográfica del país. En 2018, un 9.2 por ciento de los 208.5 millones de brasileños tenía más de 65 años. En 2060, serán 25.5 por ciento.

Pero sus críticos resaltan que elevar el número de años de contribuciones privará de pensiones completas a millones de personas, en un país donde un cuarto de los trabajadores del sector privado son informales y millones de otros pertenecen al sector de emprendedores que prolifera con la tercerización de los empleos.

Esta reforma de las jubilaciones "aumentará la contribución de los trabajadores y disminuirá, en consecuencia, su renta a largo plazo", afirmó el economista independiente Felipe Queiroz.

Afp | martes, 22 oct 2019 18:58 

Publicado enInternacional
 Investigadores observan muestras cerebrales. Getty

Investigadores españoles observan una alta capacidad de regeneración en el hipocampo, epicentro de la memoria y el aprendizaje

Durante más de siete años, la bióloga María Llorens ha recopilado cuidadosamente trocitos de cerebro de personas fallecidas. Algunas no sufrían ninguna enfermedad neurodegenerativa y otras tenían indicios claros de alzhéimer. Un neuropatólogo extrajo de cada cerebro el hipocampo, el epicentro de la memoria, tomó muestras de un centímetro de lado, aplicó productos químicos para conservarlas sin dañarlas y se las envió a Llorens. Ella las cortó en finísimas láminas de cinco micras para poder observarlas al microscopio. En total, consiguió muestras de 58 personas que eran como oro puro, pues este tipo de material biológico es escaso debido al reducido número de cuerpos donados a la ciencia.

Gracias al estudio de esos cerebros el grupo de investigación de Llorens en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa ha confirmado que los humanos generamos neuronas nuevas a lo largo de toda la vida. Hasta personas cercanas a los 90 años producen decenas de miles de células nerviosas nuevas que son esenciales para la memoria y el aprendizaje.


El estudio, publicado hoy en Nature Medicine, es una nueva y contundente entrega en una polémica científica que se ha intensificado recientemente: ¿nacemos con un número determinado de neuronas y las vamos perdiendo a lo largo de la vida o hay regeneración? La respuesta tiene importantes implicaciones tanto para el funcionamiento básico de la mente como para abordar sus enfermedades, especialmente las degenerativas como el párkinson o el alzhéimer.


La regeneración neuronal —neurogénesis— en el hipocampo se ha observado en ratones y en primates. Desde 1998, varios estudios han demostrado con métodos diferentes que también los humanos producen neuronas nuevas en el hicocampo. Uno de los más originales fue Jonás Frisén, del Instituto Karolinska, que usó isótopos del carbono 14 liberado por bombas nucleares detonadas durante la Guerra Fría para calcular la edad de las neuronas en muestras cerebrales de 55 personas fallecidas. El equipo observó que el giro dentado, parte del hipocampo, contenía cientos de neuronas nacidas después de las explosiones cuando las personas ya eran adultas


La polémica llegó con Arturo Álvarez-Buylla, premio Príncipe de Asturias en 2011 por su estudio de la neurogénesis. Su equipo intentó demostrar la existencia de neuronas jóvenes en muestras cerebrales de 59 personas de diferentes edades, desde fetos a adultos. En contra de lo que esperaba, sus resultados, publicados el año pasado, mostraron que la producción de neuronas nuevas se desploma tras el primer año de vida y desaparece al final de la infancia.


“Desde entonces este campo se sumió en el desconcierto”, reconoce Llorens. Su estudio ha analizado el giro dentado de 13 personas fallecidas entre los 43 y los 87 años que no sufrían enfermedades neurológicas. Los científicos aplicaron a las muestras cuatro anticuerpos que se unen a la doblecortina, una proteína de neuronas en desarrollo. Así, se detectaron unas 30.000 neuronas jóvenes por milímetro cúbico de cerebro en una zona del giro dentado conocido como capa granular. Las neuronas jóvenes suponen un 4% del total de neuronas presentes en esta zona del hipocampo, una cantidad “sorprendentemente alta”, reconoce Llorens.


El trabajo detecta una ralentización de la producción de nuevas neuronas según avanza la edad, por lo que las personas más jóvenes tienden a tener más que las más mayores. “Las neuronas granulares son las primeras que reciben un estímulo nervioso llegado de otras zonas del cerebro y permiten que sea procesado y enviado a otras áreas, por lo que tiene sentido que sean las que se regeneran a lo largo de la vida”, explica Llorens.


También se ha analizado el encéfalo de 45 personas con alzhéimer. En las fases más tempranas de la enfermedad, cuando ni siquiera se detectan agregaciones de proteínas típicas de la dolencia, existen unas 20.000 neuronas jóvenes por milímetro cúbico, un 33% menos que en las personas sanas, según el estudio. Los enfermos más avanzados tienen apenas 11.000 (un 63% menos), y representan solo el 1,5% del área del hipocampo analizada.


Los investigadores especulan con que este tipo de neuronas podría funcionar como un método de diagnóstico temprano del alzhéimer—para lo que antes habría que desarrollar un método no invasivo para usarlo en personas vivas sin causar daños— o incluso ser la base de una intervención terapéutica para aumentar el número de neuronas regeneradas.
“La memoria y la capacidad de aprendizaje están disminuidas por la enfermedad de alzhéimer y los resultados que hemos obtenido lo apoyan y explican un posible mecanismo”, explica Jesús Ávila, investigador del Severo Ochoa y coautor del trabajo, en el que también han participado investigadores del CSIC, el Centro de Investigación Biomédica en Red en Enfermedades Neurodegenerativas, el banco de cerebros de la Fundación CIEN, y la Universidad Europea de Madrid.


Personas con alzheimer avanzado tienen un 60% menos neuronas jóvenes que las que no sufren la dolencia


El tratamiento químico que se aplica a las muestras cerebrales una vez fallecida la persona puede explicar por qué otros grupos no veían neurogénesis en adultos. Cuanto más tiempo se dejan las muestras en paraformaldehido para fijarlas, menos neuronas en estado de maduración se detectan. El estudio muestra que en el cerebro de una misma persona se pueden detectar miles de neuronas en maduración o no ver ninguna cuando la muestra se ha dejado fijando más de 12 horas. Esto puede explicar por qué Álvarez-Buylla no las encontraba en las muestras de adultos.


El neurobiólogo mexicano Álvarez-Buylla considera que la cuestión no está zanjada. "Nosotros estudiamos cerebros que habían estado fijados menos de 12 horas y no encontramos neuronas, aunque usamos un anticuerpo diferente". "Las neuronas inmaduras que ellos detectan son muy grandes, parecen de hecho totalmente maduras por el tamaño, y sorprende que bajo ellas no haya otra capa con células inmaduras más pequeñas. Este es un problema bien complicado que se remonta más de un siglo, a la época de Ramón y Cajal. Tal vez necesitemos métodos alternativos para poder zanjar la cuestión", resalta.


El año pasado, Maura Boldrini, psiquiatra de la Universidad de Columbia (EE UU), detectó regeneración neuronal en personas de 14 a 79 años. Aunque veían un declive con la edad, el estudio demostraba que personas mayores sin enfermedades neurológicas conservan esta capacidad regenerativa y especulaba que tal vez este sea un mecanismo que protege la mente de los achaques de la edad. “Este estudio aporta una confirmación muy importante”, opina la psiquiatra.


Boldrini estudia la conexión entre neurogénesis y depresión. “Hemos demostrado tanto en ratones como en humanos que los antidepresivos aumentan la producción de neuronas nuevas en el hipocampo”, explica. “Este tipo de neuronas están involucradas en la respuesta emocional al estrés y la memoria, dos capacidades que se ven mermadas con la depresión. A su vez estas neuronas conectan con la amígdala, que controla el miedo y la ansiedad, y a su vez esta conecta con otros puntos encargados de la toma de decisiones, capacidades que también se ven afectadas por la depresión”, resalta la psiquiatra.


Para Juan Carlos Portilla, vocal de la Sociedad Española de Neurología, "este trabajo despeja las dudas que habían planteado estudios anteriores, que no eran tan detallados metodológicamente". "Una de las cosas más interesantes es que desvela un nuevo mecanismo patogénico de la enfermedad de alzhéimer", destaca.

Por Nuño Domínguez
25 MAR 2019 - 11:02 COT

La esperanza de vida depende solo un 7% de la herencia genética

El estudio de 400 millones de personas revela la influencia del emparejamiento selectivo y el estatus socioeconómico

Si en una familia hay muchas personas que alcanzan los 90 años de edad, lo lógico es pensar que las siguientes generaciones tienen más probabilidad de llegar a la misma edad que aquellas familias en las que se producen más muertes tempranas. ¿O no? La creencia generalizada de que los antecedentes familiares influyen mucho en la duración de la vida de los descendientes resulta no tener una base real, al menos en lo que se refiere a los europeos. Los genes que se heredan parecen tener un impacto muy modesto en la longevidad, según un macroestudio que abarca nada menos que 400 millones de personas agrupadas en árboles genealógicos, mientras que el emparejamiento selectivo (la elección de pareja) gana en importancia.


Disponer de cantidades enormes de datos permite hacer análisis que muestran la verdad estadística frente a trabajos más limitados o hipótesis populares pero nunca probadas. En este caso los investigadores de la empresa Calico, que se dedica a estudiar la biología del envejecimiento, han podido disponer del archivo público de Ancestry, una de las bases de datos genealógicas que han tenido tanto éxito en los últimos años para conocer la historia familiar y encontrar parientes desconocidos.


La conclusión es que la heredabilidad (la influencia de los genes heredados) en la longevidad en un individuo determinado se limita a un 7%. Otros factores no genéticos, como los socioculturales, los accidentes y el estilo de vida influyen mucho más, explican los investigadores, encabezados por Graham Ruby, en la revista Genetics. Hasta ahora, la influencia de los genes en la duración de la vida se estimaba como mínimo en más del doble (un 15%) y como máximo en más del cuádruple (un 30%).


Para el trabajo no se utilizaron datos personales ni se incluyeron personas vivas: solo el año de nacimiento, el de fallecimiento, el lugar de nacimiento y las relaciones familiares entre los sujetos. Así se obtuvieron los pedigrís de 400 millones de personas, europeas o norteamericanos de ascendencia europea en su mayoría, que nacieron a finales del siglo XIX y principios del XX (padres, hijos y matrimonios) y partir de ellos se estimó la influencia de la herencia genética.


Como ya habían señalado estudios anteriores más limitados, entre hermanos y entre primos hermanos del mismo género la duración de la vida suele ser similar (siempre hay que recordar que estamos hablando de estadística), mientras que mujeres y hombres con estos mismos parentescos difieren más. Hay que recordar que se ha demostrado que la correlación es también mayor entre esposos, que claramente no tienen la misma herencia pero sí comparten el mismo entorno, con todo lo que ello implica.


A partir de ahí, en los árboles familiares disponibles se empezaron a observar correlaciones mucho más llamativas, entre personas que ni siquiera suelen compartir entorno, como los cuñados, los hermanos de los cuñados, los primos lejanos o los primos políticos de los miembros de una familia nuclear. La conclusión de los investigadores es que las personas tienden a emparejarse con las que son similares a ellos en muchos aspectos y uno de estos aspectos es la longevidad. Este es un factor desconocido, por supuesto, cuando se emparejan, pero sí tiene que ver con factores genéticos y/o socioculturales (ambientales) que influyen en la elección de la pareja.


“La duración de la vida humana es un fenotipo que integra muchos aspectos de salud y del entorno pero que se reduce a una cantidad, el tiempo que pasa entre el nacimiento y la muerte”, recuerdan los investigadores. La teoría de que los factores socioculturales que afectan al fenotipo se pueden heredar y transferir en las familias de forma similar a lo que ocurre con la genética ha ido ganando popularidad de la mano de los datos disponibles y es una de las bases del estudio actual.


El estatus socioeconómico es uno de esos factores que se ha demostrado que influyen en la longevidad, y para ello no hay siquiera que echar mano de las desalentadoras estadísticas de longevidad de muchos países africanos. Es un concepto complejo, que entre sus componentes incluye el nivel de riqueza, el entorno geográfico, la educación, la etnicidad, las relaciones culturales, el ambiente del vecindario e incluso la dieta, explican los investigadores. Separar la influencia de la genética y la del estatus en la herencia resulta muy difícil en la sociedad occidental, pero la gran cantidad de datos de que disponía este último estudio ha permitido evaluar la influencia de la herencia genética en la esperanza de vida en un 7% como máximo, mientras que no se ha podido conocer el grado de influencia de los factores socioculturales heredados.


Además de la herencia vertical del estatus socioeconómico (de padre a hijos), su transferencia horizontal a través del mencionado emparejamiento selectivo (la elección de pareja) también es bien conocida, indican Ruby y sus colegas. Entre los aspectos que influyen en este alineamiento que lleva al emparejamiento están la educación y el prestigio profesional.
Dado que las mayores amenazas para la salud y la vida han cambiado mucho en el periodo y en los países que abarca este análisis estadístico, no se puede asegurar que los factores que se transfieren y se heredan entre parientes y sobre los que se basa el emparejamiento selectivo tengan el mismo impacto en otros contextos históricos, recuerdan los científicos. De hecho, la duración de la vida se correlaciona menos entre parientes (como un tío y una sobrina) cuanta mayor diferencia existe entre los años de nacimiento de cada uno, con el consiguiente aumento de cambios ambientales.


El masivo análisis ahora publicado es una contribución más al conocimiento de la vida y el envejecimiento humanos que será sin duda discutida y afinada por los especialistas, pero resulta interesante la conclusión que de los factores genéticos y socioculturales transferibles afectaron a la supervivencia de los analizados en contextos históricos concretos, más que afectar a algo tan fundamental como es el ritmo del envejecimiento humano, que se conservó.

MADRID
27/11/2018 07:50 Actualizado: 27/11/2018 07:50
Por MALEN RUIZ DE ELVIRA

Don José y las vanas políticas de la tercera edad

“El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo”. Aunque sin tal potencia, lo sucedido con don José en Medellín, despertó y proyectó ondas no solo en esta ciudad sino por todo el país.


Sin duda, don José, un campesino desplazado que se vale de una guitarra y su voz para ganarse la vida, el 7 de mayo ingresó al restaurante el Tarquino –ubicado en el barrio El Poblado de Medellín– para cantar “mamá vieja” de los Visconti. Después de su acto algunos clientes del restaurante decidieron invitarle a almorzar, pero al momento de sentarse la administración del establecimiento le pidió el favor de que comiera afuera, lo que generó la indignación de los asistentes. Valeria Lotero, artista plástica, denunciante del caso y varios comensales más, manifestaron su indignación frente a la administradora, decidiendo retirarse del lugar y denunciar en redes sociales lo sucedido, lo cual generó que las personas se manifestaran contra este caso con el numeral #YoSoyDonJosé. Sin duda, lo que le ocurrió a don José causó uno de los mayores revuelos mediático en la semana comprendida entre el lunes 7 y el domingo 13 de mayo.


En los últimos días don José aseguró que no se sintió discriminado, y señaló que la dueña del restaurante siempre ha sido buena con él: “Esa señora hace 20 años me deja cantar ahí. Yo la estimo porque es muy formal con el compañero y yo. Yo la aprecio porque nos deja trabajar ahí, estoy muy agradecido” . Después de un día en boca de todos, el restaurante Tarquino también divulgó un comunicado sobre el caso de don José en el que aseguran rechazar cualquier forma de discriminación y lamentaron el incidente del 7 de mayo.
Sin embargo el mismo alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, rechazó los hechos, y el martes 8 de mayo un g

rupo de personas se sentó afuera del local en aire de protesta, destapando sus recipientes con el almuerzo, para hacerse sentir en contra del caso; indignación que ya alcanzó dimensiones nacionales. Así mismo, el superintendente de Industria y Comercio, Pablo Felipe Robledo, puso su atención en el caso y anunció una investigación a través de su Twitter: “He pedido al Super Delegado @fidelpuentessi1 que dé inicio a indagación preliminar por lo ocurrido a José de Jesús López en el Restaurante Tarquino-Medellín. Podría configurarse violación del derecho de igualdad-no discriminación. (Art. 3 núm. 1.12 Estatuto Consumidor (Ley 1480/11)”


Más allá de que el caso se haya expandido por justas causas o por una exageración que se deriva de un malentendido, sentido que puede ser atribuido en parte a la solidaridad y en parte a la simple caridad de los más favorecidos que entre sollozos expían las culpas de sus privilegios; da pie para exponer uno de los más grandes problemas de seguridad social en nuestro país: lo referente a la vejación de las políticas pensionales y de la tercera edad.


En Colombia existen dos grandes políticas de Estado que se enfocan en la atención de las personas mayores de 60 años, quienes actualmente representan el 9,5 por ciento del total de la población de Colombia, pero según las proyecciones estadísticas, para el 2050 alcanzarán el 20 por ciento.


La primera política surge de la Ley 1151 de 2007, que determinó la obligación del Ministerio de la Protección Social, de definir y desarrollar una Política Nacional de Envejecimiento y Vejez, luego ratificada por la Ley 1251 de 2008, mediante la cual se dictan normas tendientes a procurar la protección, promoción y defensa de los derechos de las personas adultas mayores. Sus retos plantean la necesidad de superar problemas como las desigualdades sociales de la vejez, la dependencia funcional, la enfermedad, discapacidad y calidad de vida de las personas adultas mayores, erradicar el hambre y la pobreza extrema de este sector de la población, en búsqueda de un envejecimiento activo, satisfactorio y saludable como derecho de todas y todos los colombianos.


La segunda se centra en los regímenes pensionales, que a través de la Ley 100 de 1993, modificada por la Ley 797 de 2003, establece dos regímenes de pensión: el régimen público de Prima Media con Prestación Definida (RPM), manejado por Colpensiones, y el régimen de Ahorro Individual con Solidaridad (Rais), manejado por el sector financiero. Ambos regímenes están orientados a personas que trabajen en el sector formal de la economía, que además tengan una alta estabilidad laboral, que posean altos niveles educativos y que trabajen preferiblemente en las zonas urbanas, ya que del total de la población activa que tiene el país, solo el 32 por ciento logra aportar a pensión, salud y aseguradora de riesgos; y además, hoy por hoy sólo uno de cada 4 adultos mayores tiene pensión.


Pero regresemos con don José, un adulto mayor de 60 años, quién después de ser desplazado ha sobrevivido en Medellín gracias a su guitarra y su voz. Si lo quisiéramos volver una estadística, don José haría parte del 50 por ciento de adultos mayores que se encuentra por debajo de la línea de pobreza, sería también parte del 20 por ciento de adultos mayores que sobrevive exclusivamente gracias a su trabajo, y del 68 por ciento de adultos mayores que no tienen una pensión; y como trabajador, pertenece a los 14,6 millones de hombres y mujeres que se rebuscan en la informalidad, sin tener contrato ni garantías de derechos laborales.


Y es que la indignación que genera lo sucedido, que se transmite por redes sociales y se evidencia en las tendencias de Facebook y Twitter, no se manifiesta en hechos reales o tangibles; don José debe seguir viviendo del rebusque, pues su situación particular no ha cambiado a pesar de haber despertado fuertes reacciones de solidaridad (¿tal vez lástima?) por su repentina fama en diferentes medios de comunicación.
La realidad es que en Colombia los adultos mayores se ven cotidianamente sometidos a situaciones de discriminación que se han normalizado en toda la sociedad. El sistema económico que impera en el país los considera obsoletos, ya que han dejado de ser productivos para las empresas; el sistema de salud los considera una carga, pues requieren 3 veces más cuidados y atención que una persona en edad adulta; el 9,3 por ciento viven solos, a pesar de que en la mayoría de los casos tiene una familia con posibilidad de cuidarlos y acompañarlos; el 40 por ciento sufre de depresión como consecuencia de la sensación de no servir para nada y el 4 por ciento ha sufrido violencia intrafamiliar severa . Todo esto evidencia que las políticas existentes son insuficientes para atender una población que no solo es vulnerable, sino que va creciendo con el tiempo.


Si en Colombia no se da una profunda transformación del modelo económico, laboral y cultural, seguiremos viendo a más hombres y mujeres como don José, que a pesar de tener toda su vida encima, deben buscar en las calles el sustento diario, sin tener claridad de sus derechos como adultos mayores.

 

Más de 20 años

“[…] hace 20 años me dejan cantar ahí”, aseguró don José al ser preguntado por su oficio. Por su parte, una joven que ya no es estudiante de secundaria, entrevistada por un noticiero de televisión afirmó: “cuando yo iba para el colegio siempre lo veía en los buses, cantando”. Otros entrevistados, todos, confirman que don José es un campesino desplazado.


“[…] hace 20 años me dejan cantar ahí”. Sí, don José fue desplazado, pero hace más de 20 años, sin embargó nunca pudo beneficiarse de una política pública que le brindara acogida en la urbe, una política que le facilitara capacitación laboral y lo incluyera en algún plan de empleo, por lo cual tiene que rebuscarse por cuenta propia. Cuando fue desplazado tenía 40 años o un poco menos, ahora está en los 60 o algo más. Don José no solo sufrió el infortunio del desplazamiento, sino el de la exclusión estatal, no solo el de la exclusión en el restaurante-


Hay que recordar que producto de la guerra, del total de personas desplazadas desde el año 1985 hasta el día de hoy, el 8,3 por ciento tenían 60 años o más al momento de su expulsión, es decir, 599.251 adultos mayores tuvieron que abandonar sus terruños debido al conflicto.


Y frente a esto la respuesta del Estado y de las administraciones locales es insuficiente. A pesar de que según la Ley 1448 de 2011 las víctimas del conflicto armado tienen derecho a la verdad, la justicia y la reparación con garantías de no repetición, vemos que a la fecha la población desplazada que llegó a las ciudades no ha tenido las garantías para retornar a sus tierras, y tampoco les han garantizado una vida digna en los nuevos lugares que habitan. En su mayoría de los casos estas personas quedaron obligadas a engrosar los cinturones de miseria de las grandes ciudades y robustecer la cifra de las personas que viven en la informalidad laboral.

 

Publicado enColombia
Prueba éxito implante de retina creado a partir de células madre y un polímero

Forman una membrana que sustituye el epitelio pigmentario, explican los autores del estudio

 Un implante de retina fue probado con éxito en cuatro pacientes que perdieron la visión a causa de la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), publicó este jueves la revista Science Translational Medicine.

Fabricado mediante bioingienería por especialistas de la Universidad del Sur de California y luego de probarse en roedores, el experimento mostró que la prótesis se integró anatómica y funcionalmente.

Amir Kashani, autor de la investigación, explicó que el implante está compuesto por células madre embrionarias humanas que descansan sobre un polímero y forman una membrana que imita el epitelio pigmentario retinal, donde se inicia la DMAE.

Los especialistas aseguraron que la diferencia con otros estudios es que dicho polímero reproduce las características de la membrana de Bruch, que se vuelve gruesa con el paso de los años y ralentiza el transporte de metabolitos.

Esta combinación permite mejor funcionalidad y podría tener mayor capacidad de regeneración del epitelio, afirmó Kashani.

Según explicó el investigador, experto en enfermedades de retina de la universidad estadounidense y autor principal del trabajo, el implante está compuesto por células del Epitelio Pigmentario de la Retina (EPR), derivadas de células madre embrionarias humanas, dispuestas como una capa de células individuales sobre un sustrato sintético.

Las células EPR, agregó, “son las que detectan la luz y están gravemente dañadas en las personas que padecen degeneración macular avanzada. Al remplazar quirúrgicamente esa zona con el implante, creemos que será posible prevenir una mayor pérdida de visión o incluso restaurarla en algún grado”.

Las imágenes del posoperatorio revelaron que las células madre de los implantes se integraron con éxito al tejido, y las retinas mostraron cambios anatómicos que mostraban la reaparición del epitelio pigmentario.

Kashani comentó que el propósito del estudio era demostrar la seguridad del implante y de la cirugía. “Se realizó con voluntarios que tenían muy pocas posibilidades de recuperar la visión. Sin embargo, uno de ellos mejoró bastante y pudo leer 17 letras más que antes de la colocación del dispositivo. Algún otro también mostró ciertos signos de mejora de la función visual.

“En el futuro evaluaremos la eficacia del tratamiento con más personas que tengan un grado de la enfermedad menos grave y, por ello, más potencial de recuperación visual”, concluyó el experto.

Luego de vigilar durante un año la visión de los implantados, los científicos confirmaron que la tolerancia fue buena en ciento por ciento de los casos y observaron mejorías en la agudeza visual.

Kashani informó que el siguiente paso será poner el estudio a mayor escala con el objetivo de convertir los trasplantes en una opción terapéutica.

Existen dos tipos de degeneración macular asociada a la edad: la húmeda, la más común y que puede frenarse en la mayoría de los casos con inyecciones intravítreas, y la seca para la cual no existe ningún tratamiento.

La degeneración se inicia con episodios de inflamación del tejido nervioso de la retina que termina afectando la mácula que es la encargada de permitir una visión nítida y detallada.

Martes, 19 Diciembre 2017 07:54

Una reforma que salió a palazo limpio

Una reforma que salió a palazo limpio

El recorte de los haberes jubilatorios fue aprobado con 128 votos a favor. En contra votaron 116 diputados y dos se abstuvieron. Terminó así el duro debate que había comenzado ayer en medio de la masiva movilización de protesta y los violentos choques entre policías y manifestantes, que dejaron más de 60 heridos y centenares de detenidos. Durante hubo carolazos en distintos barrios porteños y el conurbano que confluyeron en el Congreso.

 

La alianza Cambiemos –acompañada por diputados peronistas que responden a gobernadores “dialoguistas”– convertió en ley la reforma previsional que rebaja la actualización de los haberes de jubilados, pensionados por discapacidad, ex combatientes de Malvinas y los beneficiarios de las asignaciones universales por hijo y embarazo. Con la presión sobre los gobernadores, que llegaron hasta el Congreso para respaldar el pacto con el Gobierno central, el oficialismo se aseguró el quórum y despejó el camino para imponer en una embestida legislativa la reforma más resistida del paquete económico, que ayer se tradujo en otra multitudinaria manifestación de rechazo frente al Congreso, acompañada por un paro general decretado por la CGT. La protesta derivó en una nueva represión de las fuerzas de seguridad, que chocaron con grupos de izquierda, dejando un saldo de cientos de detenidos y unos 60 heridos. Por la noche, se multiplicaron los ruidazos de protesta por todo el país, incluyendo frente a la quinta de Olivos, Plaza de Mayo y de nuevo en el Congreso, mientras los diputados seguían con el debate que cerró con 128 votos a favor del ajuste, 116 en contra y dos abstenciones.

 

La oposición expresó su rechazo a la reforma y al bono “compensador” que sólo restituye unos 4 mil de los 100 mil millones anuales que quitarán a jubilados y pensionados para tapar los agujeros económicos del Gobierno nacional y las provincias.


Tras casi cinco horas de discusiones que rondaron la continuidad o no de la sesión en medio de la represión desatada afuera del Congreso, el oficialismo logró arrancar el debate pasadas las 19. Una larga lista de 80 oradores iniciales, la sesión –que también tiene en su temario la reforma tributaria– amenazaba con extenderse hasta avanzada la madrugada. Apurado por los tiempos, Eduardo Amadeo, como presidente de la comisión de Previsión Social, defendió el proyecto del Gobierno leyendo su discurso –en medio de los abucheos opositores–, lo que no le evitó fallidos sobre los objetivos de la iniciativa. “El Estado cumplirá sus obligaciones con los jubilados y los demás pobres”, afirmó Amadeo, quien pretendía convencer que la nueva fórmula no representaba un recorte a los sectores más castigados por las políticas económica del Gobierno macrista.


“Llegamos al recinto en medio de una enorme campaña de falsedades, pero a fin de año los jubilados no sólo van a estar mejor, sino que van a tener una fórmula que los va a proteger por décadas”, insistió, para luego afirmar no tener culpa por el recorte. “Tenemos la conciencia tranquila”, se justificó y rechazó los cuestionamientos opositores. “Estamos orgullosos del enorme compromiso social de nuestro gobierno”, afirmó. Desde la oposición no se mostraron muy de acuerdo.


La massista Mirta Tundis y la kirchnerista Luana Volnovich compartieron su turno luego de unificar el dictamen opositor de rechazo. “Vamos a rechazar este proyecto porque lo consideramos inviable”, arrancó Tundis y agregó: “Dicen que la ley no vulnera ni afecta los derechos de los mayores, sin embargo afecta los derechos humanos del sector alcanzado por esta reforma, que en realidad es un ajuste, es un recorte”. “Esta ley es inconstitucional porque viola tratados, convenciones, como la del derecho del niño, fallos de la Corte Suprema de Justicia. Esto va a ir a la justicia pero sólo se van a poder defender los jubilados con haberes más altos, el que gana 7600 pesos no va a poder contratar un profesional para defenderse”, añadió.


“Este bono para los jubilados es como si un delincuente secuestrara a un jubilado, lo llevara a un descampado, le robara todo lo que tiene y después le diera 200 pesos para que vuelva a su casa. Eso es el bono (Pablo) Kosiner”, soltó Volnovich, que le apuntó a los peronistas conciliadores pero también al Gobierno nacional: le dijo a los legisladores oficialistas que son “débiles con los fuertes y fuertes con los débiles”.


Martín Lousteau, que aportó al quórum oficialista, quiso diferenciarse en el recinto. “Esto que está ocurriendo hoy es la grieta, es la calamidad de la grieta, es el peligro de jugar con la grieta por temas electorales, es el peligro de creer que uno puede ir por todo porque tiene los votos”, dijo tomando distancia de la iniciativa y advirtió sobre la “prepotencia de un proyecto de ley que no se discutió, que quiso ser impuesto, que no se debatió como corresponde”. “Nosotros no estamos a favor del proyecto. Presentamos un proyecto alternativo y decimos de dónde debe salir el dinero para obtener este fin”, cerró tras allanarle el camino a Cambiemos.


“En este Parlamento tenemos un problema con realidad si no le decimos a la gente de que se trata esto. Esto se trata de sacarle la plata del bolsillo a los jubilados. Tiene ese único nombre, aunque le agrego a los trabajadores, embarazadas, población vulnerable. Es un saqueo no tiene otro nombre”, afirmó el ex ministro de Economía Axel Kicillof (FpV-PJ), que cargó contra la mentira “planteada por el Gobierno y el presidente Macri en campaña, cuando dijeron que no iban a tocar los haberes jubilatorios. “El ajuste es el ahorro, como le gusta decir a ustedes”, agregó y le piso números al saqueo: 100 mil millones de pesos anuales. “Es una bancarrota de la estafa electoral”, sentenció Kicillof.


“Este es un Gobierno de mamarracho. Como puede enviar al Congreso un decreto para modificar un proyecto que se está debatiendo sin modificaciones”, soltó Leopoldo Moreau sobre el bono que firmó Macri “para compensar lo que dice que no le saca”. En la esquina Rivadavia y Riobamba, del Congreso aun sitiado por la policía, comenzaron a sonar algunas cacerolas. El oficialismo evaluaba entonces un cuarto intermedio inmediatamente después de que se sancionara la ley. Querían evitar el desgaste de la tropa propia en medio de la continuidad de los reclamos en la calle.


Hasta el dialoguista Diego Bossio mostró su resistencia al proyecto. “Que una ley como la de movilidad esté tan enraizada en toda la sociedad significa que es buena para la gente. Nunca fue cuestionada esta ley”, dijo el ex titular de la Anses y diputado de Argentina Federal que responde mayoritariamente a los gobernadores peronistas. “Si el reconocimiento es que con esta ley no se pierde poder adquisitivo, lo que estamos reconociendo es que el haber mínimo jubilatorio actual es bueno, y lo estamos congelando”, se justificó Bossio.


Desde el Movimiento Evita, el jefe de la bancada Leonardo Grosso también cargó contra el “recorte previsional” que “quieren imponer a los tiros”. “Le mienten a la gente y a los jubilados”, insistió. Consideró que “la ley no tiene legitimidad política”. Los puntanos de Compromiso Federal también adelantaron su rechazo y destacaron que el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, fue el único que no se sometió a la presión del Gobierno sobre las provincias.


Nicolás del Caño (FIT) repasó los recortes que sufrieron en estos dos años de gobierno macrista, trabajadores, jubilados y los sectores más pobres de la población mientras que favoreció a los capitales concentrados. “Los recursos para los jubilados están. Pero se lo lleva un pequeño puñado de grandes empresarios que representan el cinco por ciento de la población”, afirmó el diputado de izquierda.


Las versiones sobre los cacerolazos crecían dentro del recinto. La sesión continuaba y al cierre de esta edición, Cambiemos aseguraba el triunfo y sólo esperaba que transcurrieran los discursos. Afuera del Congreso ya comenzaba a reagruparse la gente y se escuchaban ruidos de cacerolas.

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Marchan miles en Chile contra las Administradoras de Fondos de Pensiones

Unas 50 mil personas marcharon este domingo en rechazo a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) en Chile, en una manifestación convocada por la coordinadora "No + AFP".

La movilización comenzó en la plaza Italia, tradicional punto de reuniones masivas en la capital chilena, y se desplegó hacia el poniente con dirección al presidencial palacio de La Moneda.

En la protesta participó la candidata presidencial del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, quien la semana pasada presentó un proyecto de campaña para terminar con estas instituciones y afirmó que "es importante insistir en las calles: No más AFP".

En tanto, Luis Mesina, líder de la coordinadora "No + AFP", sostuvo que “el hecho que el gobierno haya mantenido el gigantesco ahorro de propiedad de los trabajadores, que desgraciadamente no pueden disponer de él, es la constatación concreta que el Estado no puede resolver el problema de las pensiones.

“Por tanto, es menester que los trabajadores estemos unidos, ya que los cambios van a venir solamente de nuestra mano, en la medida que nos empoderemos”, añadió Mesina.

En un momento de la marcha apareció en la manifestación un hombre desnudo, quien explicó que fue “un sello particular, un sello personal, para llamar la atención; una manera lúdica de protestar para salir un poco de lo común.

"Lamentablemente ya llevan un año con estas movilizaciones y de parte del gobierno no hay ninguna salida. Las soluciones que han dado no son las más acordes ni las más lógicas", aportó el manifestante.

Durante la manifestación, Mesina llamó a la ciudadanía a participar en un plebiscito en contra del sistema que se realizará en los últimos días de septiembre y que las autoridades han dicho que está "fuera de la institucionalidad".

 

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La rebelión contra los fondos de pensiones agudiza la crisis financiera

Millones de chilenos volvieron a salir a las calles para exigir el fin de las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones), creadas durante la dictadura de Augusto Pinochet.

 

El régimen militar fue la cuna de los fondos privados de pensiones, nacidos en 1980 e imitados por otros países, pero tres décadas y media después están completamente deslegitimados ya que pagan pensiones miserables.


El domingo 26 de marzo más de dos millones de chilenos se movilizaron, convocados por la Coordinadora Nacional de Trabajadores NO+AFP. El movimiento ganó las calles en agosto del año pasado, cuando los trabajadores jubilados comenzaron a comprobar que sus pensiones eran más bajas aún que los 420 dólares del salario mínimo. En efecto, según la Fundación Sol el 90% de las jubilaciones son menores a 220 dólares, menos del 60% del salario mínimo.


El sistema de las AFP está en la base del llamado 'milagro chileno', impulsado por los 'Chicago Boys', economistas que utilizaron la dictadura de Pinochet como laboratorio del modelo neoliberal. El régimen impuso a los trabajadores volcar sus ahorros a los fondos privados sin mediar debates ni información seria sobre el nuevo sistema, pero prometiendo jugosos rendimientos y facilitando el traspaso al reducir los porcentajes de cotización.


Los grandes beneficiarios han sido los bancos y el sistema financiero. Las seis principales AFP (tres de ellas de capital estadounidense) administran nada menos que 185.000 millones de dólares, lo que equivale al 72,8% del PIB de Chile. El dinero de los aportes de los trabajadores es distribuido entre los grandes grupos económicos y controlado por apenas diez bancos, que con lo recaudado ofrecen créditos de consumo a los propios trabajadores, cobrando intereses de hasta el 40%. Por su parte, la rentabilidad de los trabajadores por sus pensiones es de tan solo el 2%.


El 'milagro chileno' es un monumental robo a los trabajadores que ingresan todos los meses el 10% de sus salarios en cuentas de ahorro de pensiones privadas, más una cuota de administración que pagan a las AFP. En total son 10 millones de afiliados al sistema que confiaron sus ahorros a esos fondos.


Según el economista Marco Kremerman, "el objetivo central del sistema de AFP es dinamizar el sistema financiero y capitalizar a los grandes grupos económicos y no pagar buenas pensiones. Con ello, reproduce un modelo económico extractivista, rentista, oligopólico y poco sustentable a largo plazo, al invertir los fondos de los cotizantes en empresas pertenecientes a los grupos económicos que tienen sus negocios en sectores productivos que han generado crecimiento de la economía, pero no logran generar desarrollo".


Por otro lado, Kremerman considera que el sistema privado castiga especialmente a las mujeres, "ya que no las reconoce como ciudadanas titulares de derechos, sino como un individuo atomizado, cuya pensión depende de su capacidad de ahorro, reproduciendo y amplificando la discriminación que sufren en el mundo del trabajo remunerado y no remunerado".
El sistema privado no solo enriquece más a los más ricos, sino que traspasa el problema del envejecimiento de la población —que afrontan todos los países del mundo— a cada individuo, al que se le exige que trabaje más, ahorre más y se endeude para toda su vida.


El problema de fondo es que el modelo neoliberal chileno paga malos salarios y crea puestos de trabajo precarios. En los siete últimos años, el 71% de los empleos creados son precarios y desprotegidos, mientras la mitad de los trabajadores en Chile percibe menos de 300.000 pesos, es decir 450 dólares. Por lo tanto, la capacidad de ahorro es casi nula.
Los cálculos jubilatorios que hace la Fundación Sol son elocuentes: un trabajador que cotizó un promedio de 30 años podrá financiar una pensión que no llegará al 22% de la remuneración que ganaba en los últimos 10 años de su vida laboral.


El sistema necesita de los aportes del Estado, porque la mitad de los jubilados está recibiendo pensiones tan bajas que están en la línea de la pobreza. La crisis financiera de 2008 agravó la situación al hundir la rentabilidad de los fondos, ya que consumió cerca de un tercio de los recursos acumulados con años de sacrificio. En suma, adosar el sistema de pensiones a la rentabilidad del capital financiero ha mostrado ser un desastre para las mayorías.


En 2008 la presidenta Michelle Bachelet realizó la primera reforma del sistema, por la cual el Estado subsidia las pensiones más bajas. Pero el sistema privado permanece intacto, en lo fundamental. Los demás países que adoptaron el modelo chileno lo hicieron de forma parcial.


Con variaciones, el sistema de AFP ha sido adoptado por casi 30 países. Pero está en plena crisis. En 2008, el Gobierno de Cristina Fernández (Argentina) nacionalizó los fondos privados de pensiones, que en ese momento tenían recursos cercanos a los 30.000 millones de dólares. Lo mismo hizo en 2010 el Gobierno de Evo Morales (Bolivia).


Un informe del diario El Mostrador destaca tres aspectos de la crisis de las AFP: el informe de la Comisión Bravo (Comisión Asesora Presidencial sobre el Sistema de Pensiones), que concluyó que la mitad de los pensionados recibirá una jubilación que no superará el 15% de su sueldo, el escándalo de los 'jubilazos' (jubilaciones privilegiadas de personalidades políticas y de la Gendarmería) y la irrupción del movimiento NO+AFP.


Por todo ello, se puede concluir que Chile está ante una 'tormenta perfecta' que puede provocar el derrumbe del sistema previsional.


Es el capitalismo financiero el que está en riesgo y no será posible mantener por mucho tiempo el estado actual de las cosas. En las próximas elecciones, en noviembre de este año, el tema estará en el centro del debate y ningún candidato que aspire a triunfar puede dejar de presentar alguna solución.


El Mostrador concluye: "La casta que controla el poder económico en Chile sabe del cuidado que requieren los fondos de pensiones, que financian casi un cuarto de la inversión de las empresas y bancos a nivel local". Pero esas fabulosas ganancias están en el ojo del huracán de la opinión pública y los gestores de las AFP no tienen idea de cómo van a salir del embrollo.

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Miles de chilenos protestan contra el sistema de pensiones impuesto por Pinochet

Una multitud inundó las calles de las principales ciudades de Chile para exigir el fin del sistema privado de pensiones impuesto en 1981 por la dictadura de Augusto Pinochet


Miles de chilenos se manifestaron hoy en las principales ciudades del país para exigir el fin del sistema privado de pensiones impuesto en 1981 por la dictadura de Augusto Pinochet.


Según los organizadores, las marchas, que se realizaron de forma pacífica en 50 ciudades y 250 municipios, reunieron a más de un millón de personas en todo el país y más de 600.000 en Santiago, si bien el cuerpo de Carabineros cifró la concurrencia en la capital en 80.000.


"La voluntad de la ciudadanía, la voluntad del pueblo, termina barriendo con la intransigencia de quienes se oponen a la petición, y este clamor que hacemos con mucha humildad, pero con mucha fuerza también", declaró el coordinador del movimiento ciudadano No+AFP, Luis Mesina.


Desde hace 25 años, los ciudadanos chilenos están obligados a depositar sus ahorros de jubilación en cuentas individuales manejadas por entidades privadas conocidas como Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).


Actualmente, el 90% de los jubilados de Chile reciben pensiones inferiores a 154.304 pesos mensuales (233 dólares), casi la mitad del sueldo mínimo establecido en el país sudamericano, según un informe publicado por la Fundación Sol.
Esto representa entre un tercio y la mitad de los ingresos que recibían los pensionistas durante su vida laboral.


"AFP: jubilación de hambre", "Queremos pensiones dignas y no más migajas" o "Las AFP deben morir para que los jubilados puedan vivir", son algunas de las frases que se podían leer en las distintas pancartas que llevaban los manifestantes que desfilaron por las calles de la capital.


Los manifestantes llegaron a la céntrica plaza Italia antes de las 11.00 hora local (14.00 GMT), desde donde comenzaron a caminar por la avenida Alameda en dirección a la plaza Los Héroes.


Al final del recorrido, los portavoces del movimiento ciudadano No+AFP subieron al escenario para celebrar la convocatoria de la movilización, que superó sus expectativas.


"Somos los que hoy juramentamos no descansar hasta lograr que nuestros ahorros previsionales (de jubilación) dejen de estar al servicio de los grupos económicos y se pongan al servicio de quienes son sus verdaderos propietarios: los trabajadores", expresó Mesina durante su discurso.


La pensión que reciben los actuales trabajadores chilenos cuando se jubilan está determinada por la fluctuación de los mercados y el rendimiento de los fondos que los asalariados depositan mensualmente en las AFP, que representa el 10 % de su sueldo.


Los ahorros de los jubilados chilenos superaron en mayo de este año los 171.000 millones de dólares, una suma que es puesta a disposición de entidades financieras que lo reinvierten en empresas chilenas.


Ello convierte a las AFP en empresas rentables que, según una investigación publicada por la Fundación Sol, durante los primeros diez meses de 2015 aumentaron sus ganancias en un 71,4 %.


Las manifestaciones contra este sistema, que según el movimiento No+AFP "ahoga a los ciudadanos", se repitieron en más de medio centenar de ciudades del país, incluidas Arica, San Antonio, Temuco, Coyhaique, Talca o Punta Arenas.
"Estamos muy contentos, muy satisfechos, hemos tenido una manifestación ciudadana absolutamente pacífica (...) Chile despertó y el Gobierno debe escucharnos de una buena vez", declaró hoy la representante de No+AFP Carolina Espinoza.
Mesina aseguró que si el Gobierno no escucha los llamados de la ciudadanía, se convocará a un paro nacional para el próximo 4 de noviembre.


"Llamamos a prepararnos para múltiples actividades y acciones de aquí al 4 de noviembre, fecha en la que deberemos hacer sentir toda la fuerza de nuestro movimiento. Si no se nos quiere escuchar, entonces la paralización de todo el territorio nacional será inevitable", manifestó.


Esta fue la segunda marcha nacional convocada por la plataforma en Chile en menos de un mes. La primera se realizó el 24 de julio y reunió a más de 750.000 personas en todo el país.


La masiva manifestación logró poner el tema de las pensiones en la primera plana de la agenda nacional, lo que llevó a la presidenta, Michelle Bachelet, a anunciar una serie de medidas para mejorar el sistema.

 

Santiago de Chile 21 AGO 2016 - 21:52 COT

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Viernes, 12 Agosto 2016 08:03

La rebelión de los jubilados

La rebelión de los jubilados
Unas 100 mil personas marcharon por la avenida principal de Santiago el 24 de julio, y otras decenas de miles lo hicieron en las ciudades importantes de las regiones para defender su derecho a una vejez tranquila, sin la angustia de saber que su jubilación puede quedar reducida a cero si viven demasiado o si caen las bolsas en Fráncfort o Londres.

 

 

 

Fueron más que los estudiantes en su mejor momento: unas 100 mil personas marcharon por la avenida principal de Santiago el 24 de julio, y otras decenas de miles lo hicieron en las ciudades importantes de las regiones para defender su derecho a una vejez tranquila, sin la angustia de saber que su jubilación puede quedar reducida a cero si viven demasiado o si caen las bolsas en Fráncfort o Londres. “No + Afp”, era la consigna que se repetía en demanda de cambios radicales al sistema de jubilaciones creado por la dictadura y mantenido por todos los gobiernos democráticos. Las administradoras de fondos de pensiones (Afp, similares a las Afap de Uruguay) son la creación más emblemática del neoliberalismo chileno, hijas del cálculo y la imaginación de José Piñera, ex ministro de Trabajo del régimen de Augusto Pinochet y hermano de Sebastián Piñera. De raíces democristianas, José Piñera se vinculó a la dictadura después de haber pasado estudiando en Harvard los años violentos del boicot y derrocamiento del gobierno de Salvador Allende. A fines de la década de 1970 pasó a integrar el círculo de jóvenes talentos reclutados por Pinochet para “modernizar” el país, y a los 30 años llegó al Ministerio de Trabajo.

 

Como parte de la ofensiva para desmantelar el Estado, el joven ministro recibió del gobierno plenos poderes para sustituir el sistema público de jubilaciones y pensiones, supuestamente deficitario, y remplazarlo por uno de ahorro privado. Con ese cambio todos los trabajadores fueron obligados a entregar un porcentaje de sus sueldos a las administradoras privadas, sin que hubiera aporte alguno de los empleadores. La excepción: los miembros de las fuerzas armadas y la policía, que hasta la actualidad se jubilan a través del sistema fiscal, en el cual sus pensiones se mantienen estables.

 

Piñera dejó claros en un libro unos objetivos de la reforma que poco tenían que ver con el discurso oficial de hacer que los chilenos tuvieran mejores jubilaciones: la privatización del sistema “significó una disminución gigantesca del poder político del Estado sobre la economía”, y “equivalió a privatizar varias decenas de las empresas que efectivamente pasaron al sector privado”. Por lo menos diez de los ex ministros de la dictadura fueron y siguen siendo miembros de los directorios de las Afp, donde conviven sin problemas con ex funcionarios de los gobiernos democráticos, incluidos varios del primer gobierno de Michelle Bachelet. Al igual que los militares, ninguno de ellos tiene la obligación de entregar un porcentaje de sus ingresos a las administradoras, porque la ley que rige el sistema –impuesta por el gobierno militar– establece el aporte compulsivo sólo para los trabajadores en relación de dependencia o los independientes de medianos y bajos recursos.

 

Según la Fundación Sol, que estudia las condiciones del trabajo en Chile, más que para beneficiar a los cotizantes el sistema de Afp sirve para dar financiamiento barato a las grandes empresas, en las cuales las administradoras invierten mediante acciones. Según Marco Kremerman, economista de Sol, los grupos empresariales son así subsidiados por los trabajadores y obtienen fondos a una tasa de interés más baja que la imperante en el mercado. Unos 170.000 millones de dólares contiene el cofre de las Afp.

 

Un ejemplo dado por la Fundación Sol para demostrar cómo el dinero de los trabajadores proporciona capital a las empresas es el del grupo de la familia Matte, propietaria de una compañía fabricante de papeles y cartones que fue un símbolo de la resistencia de la derecha económica al gobierno de Allende. Como accionistas de nueve empresas del grupo Matte, que incluyen bancos, forestales, papeleras y compañías de electricidad y telefonía, las Afp dieron a ese conglomerado empresarial 4.500 millones de dólares. Por otra parte, en el entrecruzamiento de intereses que es común en el mundo empresarial chileno, las grandes empresas participan en la propiedad de las Afp, cuyas ganancias son obtenidas de la comisión que cobran a cada aportante y que está entre 0,5 y 1,5 por ciento, adicional al 10 por ciento del salario mensual que se debe entregar por ley. Unos 2,3 millones de dólares diarios es lo que deja esa comisión en manos de los dueños de las Afp, con un aumento del beneficio entre 2014 y 2016 cercano al 70 por ciento.

 

Entretanto, la jubilación promedio llegó en 2015 a 382 dólares.

 

A causa de la marcha contra las administradoras, José Piñera resolvió abandonar el circuito internacional de bien pagadas conferencias y clases en las cuales vende el modelo económico chileno, e hizo una declaración de tono mesiánico: “Suspendo mi cruzada mundial, para luchar de nuevo en Chile”. En El Mercurio y La Tercera, los diarios de mayor circulación e ine-quívocamente aliados de la derecha empresarial, la noticia de la manifestación del domingo 24 fue puesta en páginas y sectores marginales; una medición hecha entre el día siguiente y el domingo 7 indicó que entre ambos medios publicaron 41 artículos favorables a las Afp y sólo nueve con posiciones contrarias al sistema.

 

Hace un año el gobierno recibió el informe sobre las Afp preparado por una comisión de expertos, que recomendó cambios de fondo.

 

Bachelet demoró un pronunciamiento, pero la salida a las calles de la ciudadanía hizo que el martes 9 anunciara algunas modificaciones. Lo más novedoso, al menos para la realidad de Chile, es que los empleadores deberán complementar en un 5 por ciento el aporte de los trabajadores, para llevarlo al 15; además, cuando los fondos sufran pérdidas, las Afp tendrán que devolver las comisiones; se creará una administradora estatal, y se buscará la forma de dar a los cotizantes una representación en los directorios.

 

Buenas intenciones, que deben pasar por el cedazo parlamentario, del cual la derecha suele tener el mango.

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