Argentina ganó con sufrimiento en los penales

Con muy buenas actuaciones de Pastore y Messi, borró a Colombia de la cancha, pero le faltó puntería para vencer el arco de Ospina. El héroe terminó siendo Tevez, quien convirtió el penal para el pase a semifinales. El martes va contra el ganador entre Brasil y Paraguay.


El Tata Martino no quiso practicar penales en los días previos. Se sabía que era una posibilidad, pero prefirió mandarles un mensaje clarito a sus dirigidos: "Qué penales ni penales, somos mucho más que ellos, lo tenemos que ganar en los noventa minutos". Lo que no imaginaba el entrenador era que se iban a encadenar tantos factores para impedir que se concretara la victoria al cabo del tiempo reglamentario.

 

Argentina fue más que Colombia, mucho más y mereció ganar por una diferencia de por lo menos dos goles. Tuvo la pelota casi todo el tiempo (62 por ciento en el promedio final) y la usó diez veces mejor que su rival, especialmente en el primer período; tuvo individualidades que superaron en brillo a las de sus adversarios; mostró más ideas, generó diez situaciones de gol clarísimas contra apenas una de Colombia y sin embargo debió esperar hasta los penales para sellar su pasaje a las semifinales.

 

Una de las imágenes que mejor grafica las razones del cero a cero final se la puede encontrar en un tiro de Otamendi, a la salida de un corner que tapó magistralmente el gigantesco Ospina y que hizo que la pelota diera después en el palo. Un remate que debió ser un poco más esquinado, una volada magistral y el palo por las dudas.

 

La otra es una jugada en el primer tiempo que arrancó con el Flaco Pastore bajando la pelota con una técnica notable y siguió con el centro, el toque de Agüero debajo del arco, la buena atajada de Ospina con el pie y el cabezazo de Messi que era gol en la cabeza de todos, pero fue milagro en las manos del arquero que se levantó del piso y se estiró para salvar lo que era gol cantado. No la canchereó Messi ni nada que se le parezca; la cabeceó tranquilo, seguro de que entraba; no contaba (ni él ni nadie) con la fantástica reacción de Ospina.

 

En el equipo de José Pekerman el único realmente destacado fue el arquero. Teo Gutiérrez no había tocado el balón cuando el DT decidió su salida sobre la mitad del primer tiempo; James apareció poco; el Cuco Jackson Martínez no ganó una; Falcao entró tarde y tampoco intervino y los del medio hacia atrás, metieron mucho, pegaron –el árbitro fue el mexicano Roberto García– se escalonaron para castigarlo a Messi, nunca encontraron a Pastore y jamas tuvieron salida limpia.

 

Al compás de Pastore que fue vital en los primeros 45 minutos Argentina borró literalmente de la cancha a los de amarillo. Tuvo orden en la salida, aun en los momentos (primeros diez minutos) en que intentaban presionar en tres cuartos de cancha; manejó mejor los espacios, impuso presencia en el medio con Mascherano y Biglia, y entusiasmó con algunos encuentros de Pastore y Messi en los que en menor medida se engancharon Agüero y Di María.

 

En el segundo período, la distancias no fueron tan grandes, Colombia dio algunas (pocas) señales de vida y los argentinos mantuvieron la insistencia pero no el brillo. Aun así hubo un remate de Banega que rozó el travesaño y una corrida de Tevez que milagrosamente no terminó en gol. Las dificultades de definición del equipo argentino se estiraron en la definición por penales y los dos match point desperdiciados antes del tercero que aprovechó Tevez así lo certifican. Hay cuatro palabras, una frase repetida, que resumen cómo se vivió este partido en cada casa de los argentinos: ¡Qué manera de sufrir!

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Jueves, 18 Junio 2015 06:39

Obscenos despilfarros

Obscenos despilfarros

ALAI AMLATINA, 17/06/2015.- Según Evangelii gaudium, la exhortación apostólica del papa Francisco, en la cultura predominante el primer lugar está ocupado por lo exterior, lo inmediato, lo visible, lo rápido, lo superficial, lo provisorio. Y explica que una de las causas de esta situación es la relación que hemos establecido con el dinero, ya que aceptamos sin problema su prevalencia sobre la persona y la sociedad. Pues bien, reconocido esto, podemos afirmar que una de sus principales consecuencias es el despilfarro irresponsable en distintas áreas de la vida. Hay despilfarro de alimentos, de agua, de energía. Despilfarro en los gastos militares, en la asignación de los fondos públicos, en la dinámica del motor capitalista que apuesta por una producción y consumo sin límite. Despilfarro en el mundo del deporte y la tecnología, y en el estilo de vida de los sectores y países ricos. Veamos algunos datos.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura calcula que el volumen mundial de despilfarro de alimentos ronda los 1,600 millones de toneladas y que solo un bajo porcentaje de los alimentos desperdiciados es compostado; una gran parte termina en los vertederos y representa un porcentaje elevado de los residuos sólidos urbanos. Asimismo, reporta que el volumen total de agua que se utiliza cada año para producir los alimentos que se pierden o desperdician equivale al caudal anual del río Volga en Rusia, o tres veces el volumen del lago de Ginebra. En la producción de esos alimentos se usan 1,400 millones de hectáreas, equivalentes al 28% de la superficie agrícola del mundo. El monto en metálico del despilfarro de alimentos (excluyendo el pescado y el marisco) alcanza los 750 millones de dólares anuales.

Con respecto al despilfarro en gastos militares, los datos son escandalosos. Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo, en 2014 los gastos militares en el mundo sumaron 1,747 billones de dólares. Los cinco mayores inversores en defensa fueron Estados Unidos, con 581,000 millones de dólares; China, 129,000 millones; Arabia Saudí, 81,000 millones; Rusia, 70,000 millones; y Reino Unido, 62,000 millones de dólares. En promedio, se estima que en el mundo se gastan unos dos mil millones de dólares por minuto en armas. Un dato obsceno si consideramos la precariedad en la que viven millones de seres humanos y la necesidad de paz mundial que demandan los pueblos.

Por otra parte, la académica española Adela Cortina denomina a la época actual como la "era del consumismo". Y explica que sociedad consumista no es lo mismo que una sociedad en la que todo el mundo consume, porque es lógico y evidente que toda la gente debe consumir para sobrevivir. Una sociedad consumista es aquella en la que se consumen bienes fundamentalmente superfluos. Si esto es así, la mentalidad consumista conduce al derroche inútil y pernicioso de recursos. De ahí la necesidad de propiciar estilos de vida orientados a reducir el nivel de consumo. El modelo despilfarrador se basa en la producción constante de nuevas necesidades, por ello la reducción del consumo de bienes superfluos es imprescindible para caminar hacia una sociedad sostenible en la que se pueda vivir mejor con menos tenencias. Es decir, la sencillez como alternativa para el futuro. O dicho en palabras de Mahatma Gandhi, "necesitamos vivir simplemente para que otros puedan simplemente vivir".

Otro despilfarro ofensivo es la del ámbito del fútbol entre los equipos con presupuestos millonarios. Según World Soccer World, en 2014, el salario anual de los 10 jugadores mejor pagados ascendió a más de 300 millones de dólares. Con ese dinero se podría financiar, por ejemplo, dos presupuestos del pago de pensiones en El Salvador (actualmente, el monto anual es de 128 millones de dólares). También el derroche de fondos públicos en obras de infraestructura o programas de inversión social mal planificados y administrados que terminan siendo fuente de corrupción. Derroche ofensivo es, además, el mostrado por las personas más ricas del mundo, que gastan parte de sus fortunas en extravagancias.

Ahora bien, la pregunta ineludible es ¿cómo contrarrestar la cultura del derroche y propiciar procesos de una nueva cultura de solidaridad y austeridad? Esto es, cómo cambiar la competitividad individualista por la cooperación competente y cordial; la acumulación excluyente de la riqueza por el acceso equitativo a los bienes que garanticen la satisfacción de las necesidades fundamentales; el consumismo sin límites por el uso racional de los recursos. En definitiva, cómo pasar del afán egocéntrico al espíritu de concordia. Citamos dos textos que en su momento fueron críticos y propositivos en este sentido, y que siguen siendo de actualidad en lo que respecta a valores que propicien un nuevo estilo de vida.

El primero es de Robert Kennedy, hermano del expresidente John F. Kennedy, quien en un conocido discurso en la universidad de Kansas, en 1968, planteó la diferencia entre el producto interno bruto y la felicidad interior bruta:

Durante demasiado tiempo parecía que habíamos cambiado la excelencia personal y los valores de la comunidad por la mera acumulación de cosas materiales. Nuestro producto nacional bruto (...) cuenta la contaminación del aire y la publicidad de los cigarrillos, y las ambulancias que borran la carnicería de nuestras carreteras. Cuenta las cerraduras especiales para nuestras puertas y las cárceles para las personas que las rompen. (... ) Cuenta el napalm y cuenta las ojivas nucleares y los coches blindados de la Policía para luchar contra los disturbios en nuestras ciudades (...) A pesar de ello, el producto nacional bruto no permite medir la salud de nuestros hijos, la calidad de su educación o la alegría de su juego. No incluye la belleza de nuestra poesía o la fortaleza de nuestros matrimonios (...) Tampoco mide ni nuestra inteligencia ni nuestro valor, ni nuestra sabiduría ni nuestro aprendizaje, ni nuestra compasión ni nuestra devoción a nuestro país; en definitiva, mide todo, salvo lo que hace que la vida valga la pena.

El segundo texto es de Ignacio Ellacuría, quien al proponer un cambio radical de civilización que vaya a la raíz de los problemas y en dirección contraria al orden dominante, habla de una civilización "donde la pobreza ya no sería la privación de lo necesario y fundamental debido a la acción histórica de grupos, clases sociales o naciones, sino un estado universal de cosas en que estén garantizadas la satisfacción de las necesidades fundamentales, la libertad de opciones personales y un ámbito de creatividad personal y comunitaria que permita la aparición de nuevas formas de vida y cultura, nuevas relaciones con la naturaleza, con los demás hombres, consigo mismo y con Dios. [Una civilización] que realmente da espacio al espíritu, que ya no se verá ahogado por el ansia de tener más que el otro, por el ansia concupiscente de tener toda suerte de superfluidades, cuando a la mayor parte de la humanidad le falta lo necesario. Podrá entonces florecer el espíritu, la inmensa riqueza espiritual y humana de los pobres y los pueblos del Tercer Mundo, hoy ahogada por la miseria y por la imposición de modelos culturales más desarrollados en algunos aspectos, pero no por eso más humanos".

Por Carlos Ayala Ramírez, director de radio YSUCA, El Salvador

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Qatar podría quedarse sin Copa del Mundo, a menos que reforme su legislación laboral, dice la CSI

Bruselas, 3 de junio de 2015 (CSI EnLínea): El anuncio de la dimisión del presidente de la FIFA, Sepp Blatter, aporta esperanzas a los trabajadores migrantes en Qatar de que la FIFA finalmente se ponga de su lado, al tiempo que Qatar se expone a la posible pérdida de la organización de la Copa del Mundo de Fútbol a menos que reforme su legislación laboral en los próximos meses.

Sharan Burrow, Secretaria General de la CSI, manifestó que "bajo la presidencia de Sepp Blatter, la FIFA no sólo concedió la Copa del Mundo a Qatar, sino que ha ayudado a ese país a proteger su brutal sistema de kafala frente a cualquier reforma. Tras la dimisión de Sepp Blatter, la FIFA tendrá la posibilidad de corregir el daño ocasionado, exigiendo a Qatar que se asegure de que sus leyes laborales sean conformes a las normas internacionales, como condición para poder acoger la Copa del Mundo. Qatar debe aceptar el hecho de que el mundo no aceptará una Copa del Mundo que se apoye en la esclavitud moderna".

Con las investigaciones sobre corrupción en EE.UU. y Suiza, que empujarán a la FIFA hacia un punto crucial para la introducción de reformas respecto a su propio funcionamiento, la atención se gira ahora hacia las empresas patrocinadoras de la FIFA, así como a las multinacionales gigantes de la construcción que están obteniendo enormes beneficios del sistema de la kafala en Qatar y en algunos de sus vecinos del Golfo.

"Los gigantes de la construcción también deben hacer algo más que limitarse a hablar sobre responsabilidad corporativa y asegurarse de que su enorme mano de obra en Qatar, mayoritariamente contratada a través de relaciones de empleo ocultas, obtengan los mismos derechos básicos que los trabajadores en otros países donde se respetan los derechos laborales. Los patrocinadores también están salpicados por la pestilencia de la esclavitud moderna en Qatar, y no deben dejar de presionar hasta acabar con la doble plaga de la corrupción y la explotación laboral", afirmó Burrow.

Ambet Yuson, Secretario General de la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM), indicó que "El mayor crimen de la FIFA no es la corrupción. Es ignorar a los miles de trabajadores atrapados en condiciones de esclavitud moderna o que han perdido la vida trabajando en la construcción de instalaciones para la Copa del Mundo. Esto podría haberse evitado si la FIFA impusiese a las naciones anfitrionas demandas explícitas en cuanto al respeto de los derechos de los trabajadores y garantizar unas condiciones de trabajo decentes. El fútbol debería aspirar a tender puentes y acercar a las personas. Pensamos que la FIFA tiene el poder de convertir al fútbol en una fuerza para el cambio y la defensa de los derechos humanos en aquellos países donde se celebre la Copa del Mundo. Ya es hora de que asuman esa responsabilidad y conviertan los derechos de los trabajadores en parte de los criterios para seleccionar la sede de la Copa del Mundo. Nadie debería jugarse la vida en nombre del fútbol".

Burrow reaccionó también airadamente ante las declaraciones del responsable de sanidad pública de Qatar, denegando toda responsabilidad por el número de muertos entre los trabajadores migrantes en Qatar, el jeque Mohammed bin Hamad bin Jassim Al Thani al parecer achacó el elevado número de ataques al corazón que han sufrido trabajadores migrantes, principalmente jóvenes, a un problema "genético" no especificado, además del hecho de que la mayoría de los migrantes procedan de zonas situadas a gran altitud.

"Las autoridades sanitarias deberían proteger la sanidad pública, pero al parecer en Qatar la prioridad es proteger la reputación tambaleante del sistema medieval de la kafala. Las cifras de mortalidad publicadas en la prensa no son sino estimaciones prudentes, y creemos que la realidad podría ser mucho peor. El masivo programa de infraestructura de Qatar está totalmente orientado hacia la Copa del Mundo de 2022, y su intento de presentar los estadios de fútbol como islas de esperanza en un mar de desesperación resulta completamente engañoso. Conforme nos vamos acercando a 2022, el plazo para la finalización de los estadios, hoteles, red de transporte público, carreteras, servicios y todo lo que se requiere para acoger el Mundial de Fútbol, la presión sobre una mano de obra ya de por sí agotada, no hará sino aumentar", aseveró.

La atención se centra también en los Gobiernos de los países de origen de la mano de obra migrante. "De todos los países de origen, Nepal es el único que ha pedido públicamente que se ponga fin al sistema de la kafala para proteger a sus ciudadanos. Los demás deberían mostrar el mismo coraje que Nepal a la hora de pronunciarse y actuar en defensa de su propia gente", indicó Burrow.

La CSI representa a 176 millones de trabajadoras y trabajadores en 162 países y territorios, y cuenta con 328 organizaciones afiliadas nacionales.

Publicado 3 de junio 2015.

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Corrupción y falta de apoyo orillan a Blatter a renunciar

Durante años, Joseph Blatter fue intocable. Hasta hace siete días, cuando una trama de sobornos, compra de votos y estafas en la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA) salió a la luz tras un operativo en el hotel más lujoso de Zurich, en donde fueron detenidos siete dirigentes del organismo. Parecía inmune, hasta este martes en que de manera repentina anunció que dejará su cargo como presidente de la entidad y convocó a un congreso extraordinario que se realizará entre diciembre de 2015 y marzo de 2016 para elegir a su sucesor.


Blatter, de 79 años, dijo que la FIFA necesita una profunda restructuración. Una declaración en medio del vendaval que desató el arresto de los directivos como parte de una investigación del gobierno estadunidense por crimen organizado, sobornos y lavado de dinero.


Una declaración sospechada por algunos, y sorpresiva para otros, que ocurrió cuatro días después de que fuera relecto para un quinto mandato en el cargo en que ha estado por 17 años.


Si bien tengo el mandato de los miembros de la FIFA, no siento que tenga el mandato de todo el mundo del futbol, los fans, los jugadores, los clubes, la gente que vive, respira y ama el futbol como todos lo hacemos en la FIFA, explicó Blatter en una rueda de prensa convocada de urgencia en Zurich en la que no admitió preguntas.


Por eso, he decidido poner a disposición mi mandato en un congreso extraordinario. Voy a seguir ejerciendo mis funciones como presidente de la FIFA hasta esa elección, aclaró.


El próximo congreso ordinario de la FIFA está previsto para el 13 de mayo de 2016 en la ciudad de México, pero Blatter dijo que esa cita implicaba una demora innecesaria, por lo que urgiría al comité ejecutivo para sesionar de manera anticipada.
No voy a seguir. Voy a estar libre de las restricciones de una elección. Voy a estar en una posición para enfocarme en reformas profundas. Por muchos años hemos llamado a reformas, pero no han sido suficientes, expresó Blatter.


A lo largo de sus 17 años al frente de la FIFA, Blatter no sólo sobrevivió, sino que consolidó su poder en medio de las acusaciones de corrupción sobre las votaciones que asignaron a Rusia y Qatar, las sedes de los mundiales de 2018 y 2022.
Su secreto fue cimentar una base de apoyo al invertir en países subdesarrollados y montar el primer Mundial en África. Pero luego de una tumultuosa semana de pliegos de acusaciones y más denuncias, el asedio desde todos los frentes hizo imposible que el dirigente suizo de 79 años pudiera resistir más.


Las grandes potencias del futbol se le habían sublevado, al extremo de considerar la posibilidad de organizar un torneo alterno al Mundial. Los patrocinadores, incluyendo la bebida refrescante más popular del mundo y el juego de video más vendido, sopesaban sus vínculos con la FIFA. Y la abrumadora mayoría de los fanáticos alrededor del mundo suplicaban que otra persona tomara las riendas del deporte.


En su relección del viernes, reflejó esas adhesiones que logró cosechar gracias a distribuir a cada una de las 209 federaciones una cifra anual de 250 mil dólares, además de repartir bonificaciones y fondos para proyectos de infraestructura, producto de los ganancias del Mundial.


Pese a que los escándalos embarraron el prestigio e imagen de la FIFA, la mayoría de los jerarcas se mantuvieron fieles con Blatter, en particular de África, Asia y naciones pequeñas.


Como pueden ver, no soy un bravucón autoritario que puede intimidar a sus críticos con una mirada y manejar a los gobierno a mi antojo. Soy un servidor del futbol, no un dictador, dijo Blatter en 2013 ante estudiantes en la Universidad de Oxford.
Blatter dedicó más de su vida a la FIFA, primero como director de proyectos, secretario general y como su presidente desde 1998.


Fue un operador magistral de la política en el futbol, alguien que se deleitaba con toda la atención mediática que generaba. Supo codearse con los jefes de Estado tentados por todo el auge del Mundial.


Blatter aprendió de su predecesor, Joao Havelange, el brasileño que presidió la FIFA durante 24 años, los recientes 17 con Blatter como el lugarteniente que intuyó al mercadeo deportivo como la mina que había que explotar.


Los ingresos de la FIFA sumaban cerca de 560 millones de dólares en 1998, cuando Blatter tomó el poder. Se dispararon a 5 mil 700 millones de dólares el año pasado, impulsados por los enormes incrementos en la venta de los derechos de transmisión y mercadeo.


De una familia de modestas raíces, Joseph Blatter nació en la localidad alpina de Visp. Sus padres se conocieron cuando trabajaban en un hotel durante la temporada invierno en Niza, el balneario francés en la Riviera.


Como presidente de la FIFA, Blatter solía contar la historia de que nació dos meses prematuro, y que una de sus abuelas creyó que no iba a sobrevivir. Es porque soy un luchador, destacó Blatter, siempre alardeándose.


El anuncio de Blatter de que dejará la presidencia de la FIFA provocó reacciones inmediatas en directivos de federaciones y se han reactivado las posibles candidaturas a relevarlo del cargo, entre ellos el presidente de la UEFA Michel Platini y el príncipe Ali bin al-Hussein de Jordania


Platini celebró la decisión del jerarca suizo que consideró una decisión difícil, valiente, pero es la decisión correcta.
El príncipe jordano que perdió en las elecciones del viernes también reaccionó y reavivó su posición de aspirante al cargo: Creo que Sepp Blatter hizo lo correcto y ahora debemos ver hacia el futuro... Estoy a las órdenes de todas las asociaciones nacionales que quieren un cambio, incluyendo aquellas que tuvieron miedo de generar una transformación.


En cambio, hubo posiciones que lamentaron la salida de repentina de Blatter, como la del vicepresidente de la Conmebol, el uruguayo Wilmar Valdez, quien exclamó: Esto es un shock para el futbol mundial, además de que la calificó de inimaginable e inentendible.


En cambio, la Confederación Brasileña de Futbol no fue tan eufórica. Manifestó que la salida de Blatter la tomó por sorpresa y que es una decisión de carácter personal y que merece nuestra profunda comprensión.


Los ecos de la decisión de Blatter aún son inciertos, pero algunos de los grandes patrocinadores de FIFA, como Coca-Cola, Visa y Budweiser se mostraron satisfechos con la noticia.


El anuncio de hoy es un paso positivo para el bien del deporte, del futbol y de sus hinchas, dijo Coca-Cola, uno de los patrocinadores del Mundial.


Por su parte, Visa dijo estar complacida por el reconocimiento de la FIFA de que se necesita una reforma profunda en el futbol".

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"Mi mayor proyecto es la popularización del ajedrez"

La húngara, Reina del Ajedrez, pasa revista sobre la actualidad del deporte y su vida después del retiro. El trabajo de su fundación, su sueño de un ajedrez sin barreras de ningún tipo, su fascinación por la Argentina, su encuentro con Miguel Najdorf y su amistad con Oscar Panno.


Judith Polgar es considerada la mejor jugadora femenina de la historia del ajedrez. Su destino estuvo sellado desde muy pequeña; ella misma se describe como una niña prodigio a una edad muy temprana. Tuvo una educación particular, dado que comenzó a jugar a los cinco años y nunca asistió a la escuela. Su primer éxito internacional fue a los nueve años y ya en su adolescencia supo que se dedicaría profesionalmente al ajedrez. Tras vencer a jugadores de la talla de Kasparov, Karpov, Anand, Spassky y Carlsen, Polgar sabe que demostró al mundo que chicas y mujeres podían competir a la par de los mejores ajedrecistas del planeta.


–Cuando empezó a jugar, los libros eran la principal herramienta para estudiar ajedrez, mientras que hoy en día nos encontramos frente a una era más informatizada. ¿Cree que Carlsen y Caruana –actuales número 1 y 2 del ranking ELO,respectivamente– son jugadores con características similares a las de una computadora?


–Efectivamente, el ajedrez cambió mucho en los últimos diez o quince años. Hoy en día, en lugar de sentarse frente a un tablero de ajedrez para analizar en conjunto, los jugadores tienen una pantalla adelante. Y así preparan las partidas, usando motores de análisis para sugerir variantes y evaluar posiciones. Hay unos pocos motores, de fuerzas muy similares, y alcanzan un nivel alto, similar al de un Gran Maestro. Caruana claramente trabaja y se ayuda con la computadora, pero también juega de una forma muy creativa. Carlsen es muy diferente. No pone tanto foco en la apertura, pero se ha vuelto muy claro que estudia mucho las partidas antiguas, clásicas, para el medio juego y el final. Está preparado para jugar hasta último momento mientras sienta que tiene la más mínima chance de ganar, lo cual es una característica increíble de su juego, más allá de ser el número uno. Tengo la sensación de que todavía puede mejorar mucho...


Judith Polgar ha visitado numerosas veces Argentina, y dice tener muchísimos recuerdos maravillosos con la gente de nuestro país. Recuerda especialmente el torneo de 1994 en Buenos Aires, donde jugó, según asegura, una de las mejores partidas de su carrera, contra el jugador Alexéi Shírov.


–Amo a la Argentina y a su pueblo. Me encanta la forma en que su gente ama vivir y disfrutar, y me fascina el estilo de vida latinoamericano. Tuve la oportunidad de conocer a varios ajedrecistas argentinos. Fue muy especial para mí llegar a ver al legendario Miguel Najdorf, un jugador grandioso y un personaje muy interesante. Jugué su torneo varias veces y participé también del torneo en su memoria, que finalmente gané. También conozco desde hace tiempo a Oscar Panno, quien hizo mucho por el ajedrez y las próximas generaciones. La última vez que estuve en Buenos Aires me maravilló que el ajedrez en la educación se estuviera volviendo más y más visible. El programa que creó Panno es de gran ayuda, pero también pude conocer a muchos profesores que trabajan con fanatismo por el ajedrez desde hace décadas. Y los resultados muestran el esfuerzo que se ha hecho. ¡Además, mis felicitaciones por tener un día oficial del ajedrez!


–¿Y cómo ve la situación del ajedrez en Hungría?


–El ajedrez en Hungría se volvió mucho más popular en los últimos años; puedo decir que gracias al enorme esfuerzo de mi fundación se incorporó esta disciplina a la currícula nacional como "desarrollador de capacidades". Y recientemente tuve el orgullo de participar del equipo nacional en las Olimpíadas de Tromso, donde logramos la medalla de plata nuevamente, ya que habíamos conseguido ese mismo puesto en la Olimpíada de Bled en 2002. Siento una gran satisfacción con el equipo que compartí con Leko, Almasi, Raport y Balogh.


–Apenas finalizado el torneo, anunció su retiro del ajedrez competitivo. ¿Hay algo que ya esté extrañando? ¿Cuáles son sus planes para el futuro?


–En verdad, estuve muy ocupada desde entonces, organizando el festival de ajedrez Aquaprofit-Polgar, que tuvo el año pasado su octava edición. También estoy contenta de poder pasar más tiempo con mi familia, mi hija Hanna, de ocho años, y mi hijo Oliver, de diez. También estoy trabajando en la Fundación Judit Polgar, que se centra en el ajedrez en la educación en primero y segundo grado y también en jardín de infantes, y tengo mi propio programa educacional (juditpolgarchesspalace.com). Para estos proyectos cuento con la gran colaboración de mis hermanas: Sophia participa activamente en el programa educacional Chess Palace, mientras que Susan es muy exitosa en Saint Louis, Estados Unidos, donde tiene su propio instituto de ajedrez. Yo creo que el ajedrez es un idioma. En cualquier lugar al que vayas va a haber gente que pueda "hablarlo", es parte de la cultura en todos lados, es capaz de demoler diferencias étnicas, sociales, de género, de edad. Hoy en día mi mayor proyecto es trabajar en la popularización del ajedrez, y para ello es muy importante construir puentes entre padres, niños y docentes. También es necesario generar lazos entre los ajedrecistas profesionales y los amateurs, para entender el deporte, comprender qué puede brindarle el ajedrez a la educación y cómo puede ayudar a mejorar las habilidades intelectuales de los chicos.


–Mucha gente suele preguntarse por qué hay más hombres que mujeres en el mundo del ajedrez de alta competencia. ¿Por qué cree que es más difícil para las mujeres alcanzar posiciones altas en el ranking?


–Creo que alrededor del 95 por ciento de los ajedrecistas registrados son hombres; me temo que ellos lo ven mucho más como una profesión. Por otra parte, el ambiente no brinda mucho soporte para las mujeres que quieren alcanzar ese mismo nivel de profesionalismo. Las mujeres deben elevar sus metas: sólo aquella chica que ama el deporte y los desafíos, y tiene el apoyo de sus padres y docentes, puede alcanzar lo más alto y meterse entre los diez mejores o incluso ser campeona. Algunos dan una explicación biológica, ¡pero lo cierto es que la sociedad tiene mucha más influencia de lo que creemos! Es muy recomendable, al respecto, la investigación que ha hecho Leontxo García, una gran especialista en la historia del ajedrez.


–¿Qué cree que debe hacerse para reducir la brecha? ¿El hecho de que haya un circuito exclusivo para mujeres juega un rol negativo?


–Objetivamente, creo que lo mejor para el crecimiento del ajedrez femenino sería que no hubiera separación entre hombres y mujeres, y que hubiera un solo ranking. Pero por supuesto esto no es realista, porque ninguna mujer ajedrecista apoyaría esta idea. Creo que sería bueno tomarlo como un proyecto a largo plazo y que las futuras generaciones de mujeres se propongan jugar profesionalmente con la misma actitud que los hombres para alcanzar altos puestos y ser campeonas.

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Domingo, 24 Agosto 2014 03:27

"Los escarabajos colombianos"

Con el mes de agosto llega una nueva vuelta a España en bicicleta, en esta ocasión con la participación de los colombianos, Quintana, Urán, Betancur y Zerpa. Ocasión especial para recordar, a través de una breve historia de los "escarabajos", su participación por las carreteras del mundo.

 

Un insecto tremendo

 

A los ciclistas connacionales los conocen mundialmente como "Los escarabajos". Fue por allá en 1953, a raíz de la Vuelta a Colombia en bicicleta, cuando empezó a escucharse este remoquete.


El primero a quien llamaron así fue a Ramón Hoyos Vallejo, un grande del ciclismo nacional que ganó cinco veces la Vuelta a Colombia, y quien acometía los ascensos con gran propiedad, por lo cual el comentarista deportivo Carlos Arturo Rueda C, lo llamó el "escarabajo de la montaña". Desde ese entonces denominan así a todos los ciclistas criollos enfrentados con su humanidad la extensión-dificultad de las carreteras nacionales (empedradas, polvorientas o enfangadas) y, después, desde 1980, las europeas, donde han destacado por su tremenda e inolvidable participación.


En un principio "Los escarabajos" eran ciclistas ligeros, rápidos, potentes escaladores, luchadores, aunque no muy buenos para afrontar los terrenos llanos y los descensos. Pero en unos años esto cambió y "Los escarabajos" de hoy son más completos: capaces tanto en las escaladas como en el llano y las contrarreloj, e igual de luchadores y experimentados en tierras europeas.

 

Esos "escarabajos" son representantes de varios departamentos que han hecho historia y ganado fama nacional como cuna de "escarabajos": de las 65 ediciones de la Vuelta a Colombia en bicicleta realizadas desde 1951 hasta hoy, los departamentos que más veces han ganado esta competencia son: Boyacá 26, Antioquia 18, Cundinamarca 8, Santander 5, y Caldas 3.


Resaltan los lugares de origen, pero también las personas. Los súper "escarabajos" hasta hoy son:
Rafael Antonio Niño, seis veces campeón de la vuelta a Colombia: 1970, 1973, 1975, 1977, 1978, 1980.
Ramón Hoyos Vallejo, triunfador en cinco ocasiones: 1953, 1954, 1955, 1956, y 1958.
Martin "cochise" Rodríguez, cuatro competencias: 1963, 1964, 1966, 1967.
Lucho Herrera, cuatro veces: 1984, 1985, 1986,1988.
José Castelblanco, cuatro veces: 1997, 1998, 2002, 2006.
Libardo Niño, tres triunfos: 2003, 2004, 2005.
Nairo Quintana, campeón de la montaña y subcampeón del Tour de Francia 2013, triunfador del Giro de Italia 2014.
Rigoberto Uran, subcampeón del Giro de Italia en dos ocasiones: 2013 y 2014.


Rompiendo fronteras

 

En el extranjero los triunfos tomaron cuerpo, como abrebocas, el 7 de octubre de 1970 con Martin "Cochise" Rodríguez, al lograr la marca mundial de la hora, superando a Morgens Jansen en el velódromo de México. En 1971 el mismo "Cochise" gana en Varese, Italia, el Campeonato mundial de ciclismo aficionado de los 4.000 metros persecución individual. Algo extraordinario para el ciclismo nacional. En 1980 Alfonso Flórez vence en el Tour de L´Avenir en Francia, iniciando la década de oro del pedalismo criollo.

 

En 1984 Lucho Herrera llega primero a la meta en la etapa Alpe D´huez, coronándose campeón de la montaña en el Tour de Francia. Un año después este mismo pedalista, junto con Fabio Parra, hicieron el 1-2 en igual etapa. Lucho Herrera gana la vuelta a España en 1987, convirtiéndose en el campeón de los premios de montaña en Italia, Francia y España, por lo cual es considerado hasta como el escalador más grande del mundo. Este ciclista también gano tres veces la vuelta Douphine Libere en Francia.


Por su parte, Fabio Parra logró en 1988 destacarse como el primer latino y colombiano en subir al podio del Tour de Francia al quedar de tercero; en 1989 queda segundo en la vuelta a España y es considerado el mejor novato del ciclismo mundial.


Pararon unos años sin grandes logros. En el año 2002 despierta otra vez la fiebre del ciclismo por la medalla de plata alcanzada por Santiago Botero en la prueba de contrarreloj en los olímpicos de Londres. En el año 2008 Fabio Duarte logra el campeonato en prueba de ruta sub-23 en los mundiales de ciclismo de Varese Italia, dando inicio a esta nueva era de oro del ciclismo nacional: Giro de Italia 2012, Urán y Betancourt hacen en una etapa el 1-2 y Rigoberto Urán logra el subcampeonato de este importante certamen europeo, mientras tanto Nairo Quintana logra la hazaña del segundo puesto del Tour de Francia. Llega el 2014: Nairo Quintana se corona campeón del Giro de Italia, con el subcampeonato de Rigoberto Urán, y David Arredondo como campeón de los premios de montaña.


La mayoría de estos triunfos son producto de la conjunción de cualidades personales, condiciiones de vida, esfuerzo, persistencia, trabajo de equipo, dirección técnica, y muy pocas veces fruto del apoyo estatal. Los "Escarabajos" están en un nuevo momento de importantes triunfos que despiertan una vez más admiración entre el público colombiano por la tenacidad, poderío, sencillez y alegría de los ciclistas.

Publicado enEdición Nº 205
Viernes, 11 Julio 2014 05:59

Brasil: a iniciar todo otra vez

Brasil: a iniciar todo otra vez

A media tarde de hoy Neymar llegó a la finca Comary, en Teresópolis, una ciudad en la sierra vecina, a unos 80 kilómetros de Río. Vestía jeans, una camiseta negra, una chamarra negra, una gorra negra. Pero –dicen los que estaban allá– alumbró la cancha. Fue saludado con alegría por sus compañeros. Curiosidades de la vida: llegó vestido de duelo y liquidó el clima de velatorio que imperaba. El entrenamiento fue suspendido para que todos lo saludaran. A los compañeros y a los de la Comisión Técnica, Neymar enseño la faja ortopédica que usa por debajo de la camiseta. Camina con dificultad, lentamente, pero firme. Y los abrazos fueron cordialmente contenidos a la distancia. Fue a juntarse a la selección para tratar de dar fuerza a sus colegas de infortunio.


Bueno: Neymar pudo dar alegría a los corazones de sus compañeros, pero para la inmensa mayoría de los brasileños, quien dice que todo está perdido tiene razón.


A la par de una formidable tormenta de críticas de todos los calibres y disparadas de todos los lados contra la Comisión Técnica, especialmente Felipao, y a varios de los jugadores, lo que todavía se ve por aquí es que nadie logró salir del asombro luego de la paliza propiciada por Alemania.


Sí, es verdad, el sábado enfrentamos a Holanda, en el intento de lograr al menos el tercer lugar en el Mundial. Pero ni modo. Cuando se trata del Mundial, nuestra cultura es severa: o se sale campeón, o nada sirve. Así que ninguna tensión especial en el aire, ninguna expectativa, ninguna ansiedad. El sábado... ¿Y qué? Bueno, ojalá no nos propicien otra paliza histórica.


Están los que hablan de fatalidad. Bueno: en 1982, cuando Brasil tuvo la última gran-gran selección y el futbol del país estuvo plenamente representado en todo su esplendor, esa tesis era aceptable. Nada, excepto una fatalidad, podría eliminarnos, y así fue.


Pero ahora la cosa es muy distinta. La rendición incondicional, torpe y atónita frente a los alemanes no tiene nada que ver con fatalidad alguna. Fatal en serio ha sido la falta de organización, de esquema táctico, de visión de juego, de comando, de preparación. Resumiendo: carecemos de todo. Y, frente a la avalancha germánica, nos faltó inclusive fuerza para intentar resistir y caer con cierta entereza. Estaban todos vagando por la cancha como fantasmas de su propia pesadilla.


Ahora se trata de buscar fibra y aliento para el partido que nos queda, ese de mañana, contra una Holanda que viene mordida. Si en el partido contra Alemania nos faltó de todo, ahora tenemos que buscar algo más: fuerza, valor para volver a pisar el césped. Concluida la masacre, la impresión es que los jugadores no tenían suelo alguno bajo los pies. Luego del partido, el siempre valiente (aunque no siempre eficaz) Daniel Alves admitió, en el vestuario, que ya no tenía ánimo para seguir en el Mundial. Óscar, autor del gol (más concedido por los alemanes que conquistado por los brasileños), empezó a llorar todavía en la cancha, tendido de bruces en el césped, y no paró más. Hulk, otro desastre, dijo que era necesario contar con un jugador que no vestirá nuestra camiseta: Tenemos que pedir ayuda a Dios.


La noche del día de la derrota ha sido de llantos en la finca Comary. Y el día siguiente, de pura apatía. Con la llegada de Neymar hubo un poco más de alegría.


Y mientras Neymar aparecía de sorpresa en Teresópolis, el ciudadano británico Raymond Whelan desaparecía en Río sin sorprender a nadie. Whelan fue detenido por comandar un esquema de desvío de entradas y otros y delitos más. Pasó una noche en la cárcel, promovió un habeas-corpus, pagó una fianza de 2 mil 200 dólares y volvió al Copacabana Palace. Cuando la policía pidió que se decretara otra vez su prisión y la justicia accedió, ya se había esfumado. Ahora es un prófugo de la ley. ¿Y qué? Pues nada.


La imagen de la FIFA, que era muy mala, ahora es pésima. Agregar la palabra 'mafia' a la FIFA es casi-casi ofender a los mafiosos tradicionales. Al menos eran más competentes y eficaces.


La otra imagen, la de la selección brasileña, la del futbol del país del futbol, bueno, esa seguramente es recuperable. Claro que nadie se arriesga a prever en qué plazo, pero hay un cierto consenso, en Brasil, de que para que nuestro futbol vuelva a ser lo que era el camino es bastante sencillo: basta con empezar todo otra vez. Liquidar con la actual CBF, la Confederación Brasileña de Futbol, comandada por José María Marín, hombre de los sótanos de la dictadura, liquidar con todos sus directores y su estructura viciosa y corrompida (que si no llegan, dirigentes y estructura, a la altura de podredumbre de la FIFA se esfuerzan heroicamente para alcanzarla), liquidar con la prepotencia de entrenadores y congéneres, y dedicarse a cuidar de los que son o deberían ser los verdaderos dueños del espectáculo: los jugadores.
Alemania, nuestro verdugo despiadado, supo reformular su futbol. Hasta en eso nos derrotaron.

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Jueves, 10 Julio 2014 06:15

Naranjas: menos una

Naranjas: menos una

No alcanzaron los 120 minutos: fue necesario ir a los penales. Y entonces Argentina supo imponerse y ahora enfrentará a Alemania en la final de la Copa 2014. A Holanda le queda el consuelo de disputar con Brasil el tercer puesto entre los cuatro finalistas.


(Confieso que escribir eso me costó varios minutos de asombro; hasta hace dos días, el martes de la tragedia, estaba listo para escribir sobre la selección que iría enfrentar a Brasil en la final. Claro que desde el principio de esta Copa no había ningún motivo para semejante optimismo. Pero el fútbol es pasión, y las pasiones no siempre tienen lógica o explicación).


Ayer ha sido un día de resaca en Brasil. Medio país trataba de reencontrar un rumbo –cualquier rumbo– mientras la otra mitad trataba de recomponerse del desastre. Claro que sabemos todos que la vida sigue y que no todo se resume en un Mundial de fútbol. Pero una cosa es saberlo y otra es resignarse.


Quizá la circunstancia que mejor explique lo que se siente en Brasil sea lo que vivió Neymar. Recluido con familiares y amigos en su casona de Guarujá, una playa de ricos a unos 60 kilómetros de San Pablo, el niño de oro de la selección, lesionado, reaccionó como todos los brasileños: primero, con incredulidad; luego, con espanto, y, finalmente, con ira. La madre del jugador, la señora Nadine, lloró mucho. Pero ni Neymar padre ni Neymar Jr. lloraron. Durante todo el tiempo en que asistió al partido decía sentir lástima de sus compañeros. Dijo que deberían estar sufriendo mucho. El jugador largó una infinita hilera de palabrotas, parecía no poder creer en lo que sus ojos veían, y a los 34 del segundo tiempo, cuando Alemania metió el séptimo gol, dijo "que se joda todo, ya no quiero ver esa mierda", y fue a otra sala con algunos amigos para jugar al poker.


No se sabe qué hizo Neymar ayer. Lo que sí se sabe es que mañana volverá a la concentración para estar junto a sus compañeros de infortunio. Y otra cosa que se sabe es que decenas y decenas de millones de brasileños reaccionaron con el mismo espanto de Neymar. Claro que son pocos, poquísimos, los que tienen en casa una elegante y recién estrenada mesa de poker.


Ayer Felipao –que a partir del sábado se junta al batallón de los sin empleo– y toda la comisión técnica concedieron una conferencia de prensa. El futuro desempleado tuvo algunos instantes de integridad. Dijo, por ejemplo, que seguía sin tener idea de lo que ocurrió en aquellos tenebrosos seis minutos en que los alemanes nos metieron cuatro goles. Admitió que lo que pasó en el partido es una mancha, una vergüenza que "no va a salir de mí". Y agregó: "En aquellos seis minutos hubo un colapso general. Nadie en la cancha, nadie de la comisión técnica lograba entender lo que estaba pasando, y los alemanes supieron sacar provecho". Bueno: faltó decir que fuera de la cancha tampoco hubo un único brasileño que entendiese algo, excepto que los alemanes, además se sacar provecho, jugaron su fútbol y nos masacraron en una paliza histórica.

Luego, volvió a ser el Felipao de siempre, un primor de prepotencia y de ausencia radical de cualquier vestigio de humildad. Dijo, por ejemplo, que hizo un buen trabajo. Recordó que los alemanes tuvieron ocho años para prepararse y que a él le dieron nada más que año y medio. Aseguró que no habría hecho nada distinto a lo que hizo. Que no faltó planificación ni esquema táctico.


Recordó que por primera vez desde 2002 Brasil llegó a una semifinal. Pero su momento de oro fue cuando dijo que "el trabajo no ha sido malo, lo que ha sido malo fue el resultado". Vaya a entender qué quiso decir con eso.


Entre argentinos y holandeses, 70 por ciento de los brasileños estaban con Holanda. Ha sido, de cierta forma, otra derrota. El domingo, y una vez más, habrá en la cancha –el mítico Maracaná– una selección europea enfrentando a una sudamericana. Dilma Rousseff entregará el trofeo de campeón del mundo al capitán de uno de los dos equipos.


En el Maracaná estará Thiago Silva, capitán de la selección brasileña. En la platea, no en la cancha.


Pobre Dilma

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Miércoles, 09 Julio 2014 06:02

La huella del otro

Desde el punto de vista estrictamente técnico, la comunicación con el otro puede establecerse entre personas y máquinas, entre máquinas o entre sujetos.


Sin embargo, la comunicación humana insiste en eludir similitudes y la precisión electrónica o lógica de emisores y receptores.
Quienes comparten mensajes pueden usar análogos recursos teóricos y perceptivos e interpretarlos de modo diferente o bien coincidir con desconocidos de ajenas cosmovisiones.


En los complejos intercambios humanos intervienen habilidades personales, universales, culturales y, bajo capas de convenciones y convicciones, universos de señales sutiles. Huellas primarias sobre las cuales, educación y adiestramientos, experiencias y elecciones personales instalan gustos y disgustos, adhesiones y prejuicios. Cuanto más profundos e inconscientes sus surcos, más automáticas serán las respuestas.


Datos inocuos si, durante el proceso de concentración global de la economía, no se hubiesen desarrollado tecnologías de manipulación de conciencias, contenidos y formatos de comunicación, tan capaces de vender productos y administrar necesidades y consumos como de fomentar conductas acríticas y adictivas en audiencias mundiales.

Para que los estímulos desalienten el pensamiento crítico y cedan control social efectivo a la anomia se necesita de jueces, cómplices y silencio.

Nadie se sorprenda entonces que una palabra como "extorsión" tenga tanta importancia para los buitres y sus socios.
Difícil libertad *


Un siglo de metódico trabajo de marketing social para maximizar ganancias corporativas aún manifiesta el implante de hábitos y valores que convirtieron a valiosos intelectuales en escépticos fabricantes de papers, a sindicalistas en patrones y a tanto militante por un mundo mejor, en empleado al servicio de intereses que otrora despreciaba.


Las violaciones a los derechos comunicacionales son digeridas por sus víctimas del mismo modo como lo hacen algunas víctimas de otros delitos: justifican al agresor y hasta exigen castigos para quienes las defienden o se atreven a rebelarse. El poder de los medios masivos es más evidente a la hora de promover fanatismos.


Primero construyen al culpable, luego se naturalizan sus presuntos delitos mediante reiteraciones y, finalmente, se dicta su condena convocando consensos virtuales, antes que la suscriba un eventual magistrado.


En esta etapa de la batalla cultural, las víctimas por exposición mediática aún son habitantes de un mundo donde la libertad continúa traduciéndose como caos. Señalan la urgencia de seguir desnudando operaciones y consignas que promueven egocentrismos y dobles estándares y de crear simultáneamente gestos y antídotos que aceleren los tiempos de labranza y cultivo de normas humanitarias.


Alcanzar mayores espacios de mutua libertad siempre parece demandar la apertura a debates genuinos y la formulación de propuestas que convoquen todas las tradiciones intelectuales e imaginarios posibles.


Sostener plataformas de debates ofrece oportunidades para elegir entre confrontaciones estériles y un trabajo que transforme conflictos y coincidencias en acciones de mutuo beneficio.


"El rostro de mi prójimo..

.
una alteridad... que abre al más allá" *


Asumir responsabilidades colectivas junto al Otro también significa profundizar en las huellas de diversas construcciones superestructurales, nutrir negociaciones, aceptar compromisos.


Cuando la libertad abandona al mármol se ejercita entre opciones encarnadas, logra concentrarse en dualidades más hondas y apartarse de las superficiales. Por caso, la difusión de audiovisuales exhibiendo a bárbaros que fueron profundos pensadores y a civilizados intelectuales que desplegaron brutalidades asesinas en defensa de mezquinos intereses, perturbó los tradicionales duelos entre las categorías "civilización" y "barbarie".


Sólo a partir de que el Estado interviene en el intercambio comunicacional y garantiza el acceso a la emisión y recepción de diversos sectores de representación popular, los ciudadanos no necesitan definirse por su pertenencia al rebaño. La puesta en valor de las elecciones personales y comunitarias y los disensos y acuerdos que aportan los debates cuestionará no pocos prejuicios y capacidades personales para disfrutar de una sociedad cada vez más inclusiva.


Un país multicultural como Argentina ofrece hoy la enorme oportunidad para diseñar, entre todos, y desde el sur del planeta, los próximos e históricos cambios de paradigma.


Después de todo, las coherencias entre la teoría y la práctica son la mejor vidriera de la efectividad de las políticas éticas y solidarias, confirmando con alegría, "como se hace" para que la Patria sea el Otro.


* Emmanuel Levinas (1906-1995).
** Antropóloga Universidad Nacional de Rosario.

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Miércoles, 09 Julio 2014 05:50

Tragedia histórica

Tragedia histórica

Quizá la mejor explicación para lo que pasó ayer haya sido la del arquero brasileño Julio Cesar: "A veces, es muy difícil explicar lo inexplicable". No aclaró cuándo es fácil explicar lo inexplicable. Pero lo intentó.


Fue una tragedia nacional. Si hasta ayer la selección brasileña no había, ni de lejos, mostrado el fútbol esperado por todo el país, contra los alemanes logramos superarnos. En momento alguno logramos ser ni sombra de lo que ya no éramos. Por más que los brasileños desconfiasen de su selección y del dudoso e incierto esquema creado por Luiz Felipe Scolari, el Felipão, ayer logramos superar todo. Para peor, claro.


Desde 1990 veo los mundiales en casa de mi amigo el cineasta brasileño Zelito Viana. Tenemos reglas claras y Zelito tiene un diseño ejemplar de juego. Determina la posición de cada uno en la sala de la tele, a veces nos mueve para adelante o para atrás, o sea, tiene exactamente lo que le faltó a Felipão: un esquema táctico.


Aquí, en este hermoso caserón del barrio de Cosme Velho, hemos logrado ganar los mundiales de 1994 y 2002. El mundo no reconoce nuestro esfuerzo, habla nada más que de los jugadores en la cancha, pero nosotros –y los jugadores– sabemos la verdad.


Ayer, al terminar el partido, Zelito Viana me miraba con ojos perdidos. Nadie tenía ni tiene explicación alguna para el colapso que se desató sobre nuestra selección. En algún, o para ser sincero, en varios momentos del partido, varios de nosotros nos mirábamos sin entender nada.
Hay un viejo dicho futbolero en Brasil que dice que perder es perder. Da igual que por uno cero o por cinco a uno. Pero, de verdad, siete a uno es más que perder. Es humillarse a no más poder.


Me escriben amigos y amigas de Argentina y de México, de España y de Chile. Mandan cariñosos mensajes solidarios. Ni modo. Contra un siete a uno, no hay remedio posible.


La verdad es que no jugamos mal. Jugamos pésimo. Ahora, a buscar, o intentar buscar, explicaciones para semejante vergüenza. Hay, claro, que apoyar a los muchachos. David Luiz, Marcelo, Julio Cesar, el arquero trágico. Pero hay que pensar en todos los demás, que jugaron tan tan tan mal.


Siempre se podrá decir que la vida no se resume en un partido de fútbol. Pero a veces, sí. Ayer, por ejemplo. Un día sin explicación.
Tengo un amigo, buen escritor, respetadísimo profesor de literatura, futbolero emérito. Ayer, cuando terminó el juego, él me miraba desconsolado y me preguntaba qué había pasado.


Es sencillo y claro, contesté: jugamos pésimo, y nos metieron siete goles. Marca histórica para la selección brasileña, marca histórica para cuartos de final en los mundiales. Así: nosotros pésimos, desencontrados en la cancha, y los alemanes, que tampoco son una maravilla de otro mundo, nos masacraron. Colapso nuestro, alegría de ellos. Así de simple.


Pero mi amigo no se resignó. Decía: siete a uno, nunca. No tiene explicación. Bueno, volvemos al arquero Julio Cesar en su conversación con periodistas al final del partido: a veces, es muy difícil explicar lo inexplicable. Ahora, a esperar que aparezca esa rara vez en que sea fácil explicar lo inexplicable.


Mientras, a recordar las lágrimas sinceras de un héroe llamado David Luiz, zaguero de la selección masacrada, que al salir de la cancha pedía disculpas y perdón a la hinchada.


Un día para olvidar. Una derrota especialmente amarga. Que me perdonen los teóricos: perder es perder, por cierto. Pero una cosa es un 2-1, un 3-1, un 4-1. Pero 7 a 1 es un fardo que tendré de cargar para siempre sobre mis pobres espaldas. Ellos, siete. Nosotros, uno.


 

Cosas de futbol

lEl hundimiento


JOSETXO ZALDUA


Día de luto para Brasil. Cual Titanic navegando en Belo Horizonte, la verdeamarela se hundió clamorosamente. Tristísima imagen ante una Alemania que ha sido capaz de cambiar su tosco chip futbolero por una apuesta alegre y atacante. El tiqui-taca del Barcelona en su esplendor.
Vendrán otra vez los reclamos ciudadanos a la presidenta Dilma Rousseff, la otra gran damnificada que gastó 14 mil millones de dólares en el Brasil 2014.


Dirán ahora desde la frustración que el gobierno gastó 14 mil millones de dólares para perder siete a uno. Se le complicó la vida a la valiente Russeff.


Pero ella no es la entrenadora, no selecciona a los jugadores. Hace años que Brasil decidió europeizarse y olvidar el jogo bonito que encandiló al planeta futbolero. Luiz Felipe Scolari naufragó. Cuesta creer que la sola ausencia de Thiago Silva y Neymar haya provocado en su oncena tamaña desazón y orfandad.


Mientras Brasil metía la reserva los equipos europeos dieron un salto en el vacío para apostar decididamente por un cambio de modelo. Sin perder contundencia, el viejo continente le apostó al jogo bonito. Les salió muy bien la apuesta, todo lo contrario que a la renegada canarinha.
El Estadio Mineirao fue la tumba de la dudosa apuesta de los sargentos de hierro que, disfrazados de entrenadores, han gobernado el futbol brasileño las pasadas décadas. Habrá un antes y un después del mineirazo.


Impactantes las imágenes de los torcedores hundidos en el llanto a medida que caían los goles germanos. Niños y grandes no pudieron con la tristeza y lloraron y chillaron de dolor. El equipo de sus amores y desvelos estaba hundido al minuto 25. Ni Angela Merkel en el mejor de sus sueños guajiros imaginó semejante paisaje.

Es fácil imaginar lo que espera en la final a quien gane del Holanda-Argentina de mañana. Igual es verdad que no hay un partido igual a otro, pero meterle siete a Brasil en su casa no está al alcance de cualquiera.


Alemania es el único equipo que ha mantenido, con ligeros altibajos, una progresión constante desde el primer partido, cuando también hundieron a la flota del orgulloso Cristiano Ronaldo. Da la impresión que llegan a la cita dominguera en plenitud y con las pilas más que cargadas.


La saeta rubia


Alfredo di Stéfano era un señor nacido en el barrio de Barracas (Buenos Aires) que revolucionó para siempre los conceptos del futbol. Fue el primer jugador total: desde una posición en la defensa, armaba con un toque la ofensiva, volvía a tocarla en el medio campo y seguía corriendo para situarse frente a la portería rival, y culminaba la jugada que él había comenzado casi 100 metros atrás.


Se fue el considerado mejor jugador del mundo, se fue pero dejó a sus hijos: Cruyff, Pelé, Maradona y Messi.


El balón está hecho de cuero, el cuero viene de la vaca, la vaca come pasto, así que hay que echar el balón al pasto, palabra de La saeta rubia.


¡Buen viaje!


Twitter: josetxoZ
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