Cuatro amigos usan sus teléfonos móviles en la calle.KARRASTOCK / Getty Images

Dos científicos dicen haber encontrado la forma de que las operadoras no tengan que conocer la ubicación de los dispositivos. La propuesta se suma a otras que tratan de cambiar la arquitectura para salvaguardar la privacidad

 

Las operadoras móviles saben en todo momento dónde estamos. Necesitan conocer con precisión nuestra ubicación para poder redirigirnos las llamadas y prestarnos sus servicios. La cuestión es que algunas operadoras venden los datos así recopilados –se supone que debidamente anonimizados– a data brokers, compañías que se dedican a cruzar bases de datos para hacer perfilados de la población y poder segmentar mejor la publicidad.

No hay nada que el usuario pueda hacer para evitar ser localizado. Desactivar el GPS, por ejemplo, es inútil: las operadoras trazan nuestra posición mediante otros métodos. Si no lo hiciera, el sistema no funcionaría.

¿Pero y si eso no fuera exactamente así? ¿Y si no fuera imprescindible que las operadoras deban conocer nuestra ubicación para que la arquitectura móvil opere correctamente? Eso es lo que proponen dos científicos estadounidenses: Paul Schmitt, de la Universidad de Princeton, y Barath Raghavan, de la Universidad de California del Sur (USC). El sistema que han ideado consiste en que las operadoras asignen a cada terminal un valor abstracto no relacionado con el número de teléfono ni con el nombre de su dueño. La identificación se realizaría con un sistema de tokens (o fichas virtuales) que requeriría un servicio externo para apoyar la operativa.

“Desde el punto de vista académico, la idea puede ser interesante porque propone soluciones al hecho de que las operadoras no te puedan seguir”, opina Víctor Gayoso, miembro del grupo de investigación en Criptografía y Seguridad de la Información del ITEFI (CSIC), “pero tiene tantas limitaciones y exigiría cambiar tanto el modelo de uso actual de la telefonía móvil que no parece práctico”.

Al margen de las complicaciones técnicas, el valor del trabajo de Schmitt y Raghavan –en proceso de revisión para su publicación– es que cuestiona la inmutabilidad del sistema. Así lo cree la filósofa Carissa Véliz, autora de Privacy is Power (Bantam Press, 2020). “El modelo muestra que las cesiones de privacidad se están dejando de ver como algo inevitable. La máxima de que para que todo funcione tiene que haber una gran recolección de datos, de que si quieres tecnología tienes que dar información personal, ya no nos la creemos”, reflexiona.

Cómo nos ubican las operadoras

Las operadoras móviles saben en todo momento a qué estación base –la antena que radia en una zona de cobertura– estamos conectados. Con medidas de potencia, pueden determinar la distancia entre cada terminal y la antena. Resulta, además, que las zonas de cobertura suelen estar sectorizadas: se ponen varias antenas por zona, de manera que mejora el servicio y también la precisión con la que se puede ubicar cada terminal. El objetivo es llegar a localizar con un margen de error de un metro, lo que permitiría saber hasta en qué planta de un edificio se encuentra el usuario.

El despliegue del 5G aumentará todavía más la precisión de la localización de los móviles. “Con el 5G, solo nos conectaremos a una torre a la vez, y estas estarán en todas partes, por lo que las antenas tendrán un rango de distancia mucho más corto y nuestro operador móvil podrá determinar nuestra ubicación y trazar el camino que tomemos con mucha más precisión”, explica Manuela Battaglini, abogada experta en ética de los datos y CEO de Transparent Internet.

 “La arquitectura de la telefonía móvil se nutre de una era pasada en la que las medidas de privacidad eran menores, los proveedores estaban altamente regulados y centralizados, había pocos usuarios de móviles y los ecosistemas de data brokers estaban subdesarrollados”, señalan Schmitt y Raghavan en su artículo. “En los últimos años se ha documentado extensamente que las operadoras han estado vendiendo de forma rutinaria datos sobre la localización y metadatos de las llamadas de centenares de millones de usuarios. Como resultado, en muchos países cualquier usuario de móvil puede ser físicamente localizado por cualquiera por unos pocos dólares”.

¿Una solución o más problemas?

Arturo Azcorra, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid y director de IMDEA Networks, coincide en que la propuesta es difícil de llevar a la práctica. “Es una idea interesante, que podría ser que se implante en un momento dado, si hubiera la suficiente presión social a las operadoras. Yo lo veo complicado. Haría el sistema un poco más caro y complejo, aumentando algo el coste de operación”, subraya.

“Creemos que el sobrecoste sería insignificante, en tanto que los cambios se aplicarían enteramente en el software”, argumentan Schmitt y Raghavan por correo electrónico. “De hecho hemos sido capaces de prototipar el modelo con pequeñas modificaciones en un teléfono móvil de código abierto. Creemos que podría ser fácilmente implementado por la mayoría de operadoras”, zanjan.

Gayoso, del CSIC, sigue sin verlo operativo. “Cualquier operador móvil tiene muchos datos personales. Pero el hecho de que vendan datos de localización a otras empresas, que eso está por ver, se soluciona con legislación. Se puede establecer que el único caso sea cuando un juez te lo pida. Cambiar la arquitectura técnica cuando es más sencillo hacerlo de otra forma es matar moscas a cañonazos”.

Lo importante, insiste Véliz, es que la comunidad científica está trabajando en soluciones para minimizar la vulneración de nuestra privacidad. Por ejemplo, con sistemas de encriptado por capas similares a TOR. “Al final se trata de complicar los flujos de datos para que no sea evidente quién hace qué. Si tu operadora realmente quiere identificarte, puede hacerlo. La cosa es que no sea automático, que le cueste trabajo. Que no lo pueda hacer automáticamente”.

Por Manuel G. Pascual

01 mar 2021 - 07:55 UTC

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La justicia británica no entregará a Julian Assange a EE UU por “riesgo de suicidio”

El fundador de Wikileaks, buscado por las autoridades de EE UU por desvelar las atrocidades de las guerra de Iraq y Afganistán, presenta problemas mentales, según la jueza, y su vida correría peligro si es extraditado y mantenido en total aislamiento.


Julian Assange no será extraditado a Estados Unidos. Al menos por ahora. En la mañana de este 4 de enero la justicia británica ha hecho pública su decisión de no entregar al fundador de Wikileaks a las autoridades estadounidenses. La juez Vanessa Baraitser, encargada del caso, considera demostrado que Assange presenta problemas mentales y existe un alto riesgo de suicidio si es procesado en Estados Unidos y encarcelado en “condiciones de casi total aislamiento”.

Hace un año, en abril de 2019, la foto de la detención de Assange en la embajada ecuatoriana, donde había pasado los últimos siete años de su vida, dio la vuelta al mundo. Desde entonces, el australiano se encontraba detenido en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh, cerca de Londres, a la espera de una decisión sobre la extradición a Estados Unidos.

No fueron las motivaciones políticas ni la vulneración de la libertad de prensa lo que convenció a la juez británica, sino los supuestos problemas mentales de Assange y el riesgo para su vida ante una posible extradición


Después de que la acusación por violación en Suecia fuera archivada, el Gobierno de EE UU mantenía una orden de búsqueda y captura por 17 cargos de espionaje y un cargo adicional de pirateo informático. No fueron las motivaciones políticas ni la vulneración de las libertades lo que convenció a la juez británica, sino los supuestos problemas mentales de Assange y el riesgo para su vida ante una posible extradición.

A medida que se acercaba la fecha, aumentaban las presiones desde todos los campos. El relator especial de la ONU sobre la Tortura, Nils Melzer, vinculaba el caso con la ofensiva de los Estados contra el periodismo de investigación: “Si Julian Assange es condenado, será una sentencia de muerte para la libertad de prensa”.

Todo empezó el 5 de abril de 2010, cuando el mundo pudo ver, gracias al portal de investigación fundado por Assange, las imágenes de soldados estadounidenses masacrando a civiles en Bagdad desde un helicóptero. Y unos meses después, Wikileaks destapó 90.000 documentos sobre la guerra de Afganistán en los que se evidenciaban graves violaciones de los derechos humanos. Y el 22 de octubre de 2010, una nueva filtración, esta vez de 400.000 documentos, mostraban las atrocidades de la guerra de Iraq.

El conocido caso del Cablegate, donde Wikileaks hizo públicos 250.000 documentos del Departamento del Estado, o la difusión de los horrores de las cárceles de Guantánamo y Abu Ghraib colocaron a Julian Assange como uno de los principales enemigos de la Casa Blanca. “Se está creando un sistema criminal ante nuestros propios ojos”, decía Nils Melzer. En esta ocasión ha conseguido evitar la extradición, pero todavía está lejos de ser libre y reparado por diez años de persecución y aislamiento.

 


 

«Están juzgando a Assange por ejercer el periodismo y revelar información auténtica de interés público»


Carlos Enrique Bayo


La periodista de investigación Serena Tinari ha hecho desde Berna decenas de documentales exclusivos para la Swiss Broadcasting Corporation, la televisión pública de Suiza. Ahora, ha lanzado la iniciativa #PeriodistasAlzanLaVozPorAssange, que ha reunido ya más de 1.600 firmantes de 99 países, y está empeñando toda su capacidad profesional en destapar la campaña de propaganda y calumnias contra Wikileaks lanzada por EEUU y Reino Unido para destruir a su creador.

Serena Tinari lleva trabajando en prensa escrita, online, radio y televisión desde 1994, especializada en periodismo de investigación sobre sanidad, derechos humanos y seguridad digital. De origen italiano pero establecida en la capital suiza, Berna, en 2015 fue cofundadora de Re-Check, una ONG suiza dedicada a destapar affaires sobre salud pública que produce publicaciones en múltiples idiomas, da apoyo a redacciones en todo el mundo y ofrece talleres de trabajo sobre cómo investigar en profundidad temas de medicina, sanidad y conflictos de interés.

Instructora de ética y estándares periodísticos, Tinari es portavoz y moderadora de la Global Investigative Journalism Network (Red Global de Periodismo de Investigación), miembro del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y referente de documentales en la Swiss Broadcasting Corporation, la televisión pública de Suiza. Cuenta con varios galardones internacionales, incluido el Premio Daniel Pearl, concedido por el ICIJ por su investigación sobre el fármaco Tamiflu.

Tinari ha puesto en marcha la mayor movilización mundial de periodistas en defensa de Julian Assange, que ya reúne a 1.637 profesionales de un centenar de países decididos a alzar su voz para impedir la agresión contra la libertad de información que supone el proceso de extradición del creador de Wikileaks, por haber revelado crímenes de guerra cometidos por los mismos que ahora quieren condenarle a morir en la cárcel.

¿Cómo surgió la iniciativa #JournalistsSpeakUpForAssange (#PeriodistasAlzanLaVozPorAssange)?

Nació en octubre de 2019. Yo envié un mail al Global Investigative Journalism Network (GIJN o Red Global de Periodismo de Investigación) preguntando a mis colegas si podían dormir por las noches sabiendo lo que estaba ocurriendo con Assange. Yo ya no podía conciliar el sueño. Me sentía avergonzada por no haber seguido el caso de cerca. Y estaba muy preocupada –y sigo estándolo– por su destino y por las consecuencias que tiene este caso para la libertad de prensa, los alertadores de corrupción y abusos (whistleblowers), y para el periodismo de investigación.

El neozelandés Nicky Hager y el esloveno Blaž Zgaga se pusieron en contacto conmigo y decidimos lanzar la iniciativa. Otros periodistas de investigación de diferentes países nos ayudaron con el texto (en ocho idiomas), y especialistas en tecnología de la información se prestaron voluntarios para ayudarnos con la página web y un sistema seguro de recoger firmas. La declaración fue difundida el 6 de diciembre de 2019 con un primer grupo de 200 nombres. Ya somos más de 1.600, de 99 países. Muchos son periodistas de investigación, pero la hemos abierto a todos los que ejercen alguna tarea relacionada con el periodismo, así como a los whistleblowers y a los que trabajan en derechos digitales y transparencia.

Estamos todavía reuniendo firmas. Durante el pasado año hemos seguido enviando a nuestros firmantes actualizaciones periódicas de las vistas sobre la extradición en Londres, que el periodista de investigación Tareq Haddad ha estado cubriendo para nosotros. Tareq se sumó a nosotros tres en los últimos meses y es un gran refuerzo para nuestro pequeño pero pertinaz equipo. Todo lo que hacemos se sustenta en trabajo voluntario. Yo sufrago los costes relacionados con la página web.

Lo principal es que estamos escarbando más a fondo para tratar de desentrañar qué ocurrió exactamente en estos últimos diez años. ¿Qué agencias y estados hicieron posible que quedase atrapado en un limbo legal? ¿Cómo es posible que sus derechos humanos fueran violados flagrantemente? ¿Quién hizo qué y cuándo? Estamos en la fase de recaudar fondos y todas las propuestas son bienvenidas en speak-up-for-assange.org.

 

¿Qué sabe de la actual situación y condición física de Assange?

Assange está detenido en una prisión de alta seguridad de Londres. Pasa en aislamiento más de 20 horas al día. Esa prisión de Belmarsh es conocida como «la Guantánamo británica». Hace muchas semanas que su familia le envió ropa de abrigo, pero no se la han entregado, sino que ha quedado almacenada en el edificio. Tiene una salud quebrantada a causa de la falta de atención médica tanto en la embajada como en prisión. Y porque ha padecido torturas desde hace diez años, como demostró la investigación del relator de la ONU sobre la Tortura, Nils Melzer.

«Casi 300 médicos de todo el mundo han proclamado temer que Assange pueda morir en prisión»

Durante las sesiones del juicio escuchamos diversos testimonios de médicos sobre su preocupante estado de salud, advertencias que también han sido planteadas por la iniciativa Doctors For Assange, casi 300 médicos del mundo entero que han proclamado tener «serios temores, en base a la información disponible, de que el señor Assange pueda morir en prisión». En Belmarsh, su acceso a familiares y abogados es muy limitado, incluso desde antes de las limitaciones por la covid. En una ocasión le facilitaron un laptop, pero tenía las teclas adheridas, así que no se podía trabajar con él. Y desde que empezaron los confinamientos su acceso al mundo exterior ha sido todavía más limitado.

¿Qué consecuencias tendría la extradición de Assange a EEUU, tanto para él como para la libertad de información?

EEUU ha anunciado sin ambages que lo encarcelará en un centro de máxima seguridad y quedará sometido a un estatus especial, con limitadísimos contactos con el mundo exterior. Los abogados y familiares tampoco podrán hablar públicamente sobre el caso. Son 175 años de cárcel, así que morirá en prisión. Sus médicos estiman que si es extraditado es muy probable que cometa suicidio.

«Su extradición supondría el fin de gran parte de la libertad de prensa, tal como hoy la conocemos»

Si Assange es extraditado, se abrirá la puerta a hacer lo mismo a cualquier periodista o editor en cualquier lugar del mundo. Él es ciudadano australiano, así que mañana podemos encontrarnos con que sea normal que China consiga la extradición de ciudadanos españoles, por ejemplo. Ha sido procesado por revelar información verdadera de interés púbico; por tanto, se le juzga por ejercer el periodismo. Eso supondría el fin de gran parte de la libertad de prensa, tal como hoy la conocemos, y tendría un efecto devastador sobre el periodismo de investigación en todo el mundo.

¿Por qué están tan empeñados EEUU y el Reino Unido en perseguir a Assange, por encima de los principios legales y los derechos humanos?

Buena pregunta. Assange sacó a la luz crímenes de guerra y violaciones de los derechos humanos cometidos por EEUU. Las revelaciones de Chelsea Manning y de otros whistleblowers [alertadores] a Wikileaks nos mostraron los verdaderos colores de este mundo. No cabe duda de que este tipo de trabajo no gusta al Departamento de Estado [de EEUU]. Y el papel que está jugando el Reino Unido es muy cuestionable. Este 4 de enero, fecha en la que se emitirá la sentencia sobre su extradición, sabremos hasta dónde quieren llegar.

En la vista oral pudimos ver lo débil que es el caso contra Assange. El Reino Unido debería denegar la extradición por muchísimas razones… desde el espionaje que se ha hecho de sus comunicaciones confidenciales con abogados y médicos, al hecho de que en EEUU le espera una cadena perpetua, además de que no robó ninguna información y publicó lo mismo y a la vez que grandes medios de comunicación (¿van a imputarlos también?). Y muchos otros dobleces de este procesamiento chapucero, porque la causa planteada por la Fiscalía de EEUU es defectuosa a muchos niveles. ¿Avalará todo esto el Reino Unido?

¿Cómo pueden ayudar a Assange sus seguidores y los que están preocupados por la libertad de información?

«Necesitamos ser millones. Tenemos que poner a nuestros políticos bajo presión»

Alzando la voz. Necesitamos que esto sea algo que preocupe a todo el mundo y de lo que todos hablen. Los medios de comunicación están a menudo en silencio sobre este caso, lo que constituye un grave problema. También, mucha gente se ha creído la propaganda y la campaña de calumnias de la que ha sido objeto. En cuanto la gente conozca los hechos, todos se indignarán y se pondrán de su lado inmediatamente. Necesitamos ser millones. Tenemos que poner a nuestros políticos bajo presión.

¿Qué planes futuros tienen en la campaña para reivindicar a Assange y su legado?

Hay varios grupos de activistas que luchan como leones por él. Apuesto que todos ellos seguirán luchando, pase lo que pase el 4 de enero y en fechas posteriores. Pondremos en marcha recursos, apelaciones…

Como plataforma #JournalistsSpeakUpForAssange, tampoco nos rendiremos. Y haremos todo lo que podamos, sobre todo aquello en lo que somos mejores: periodismo de investigación tal como ya estamos haciendo ahora mismo sobre el caso Assange.

 

. @tableroglobal

Fuente: https://www.publico.es/internacional/persecucion-mundial-wikileaks-juzgando-assange-ejercer-periodismo-revelar-informacion-autentica-interes-publico.html

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Sede de Google en Montain View, California. WIKIMEDIA COMMONS

El complejo industrial militar vuelve a sus raíces mientras la CIA recurre a las grandes tecnológicas para mantener el control y reconstruir la economía de guerra.

 

Las famosas “17 agencias de inteligencia” que componen la comunidad de inteligencia estadounidense compartirán una red de proveedores de servicios de computación en la nube del sector privado que incluye a Microsoft, Google, Oracle, IBM y Amazon Web Services (AWS) como parte de un contrato de 15 años sobre el que se comenta que equivale a decenas de miles de millones de dólares.

AWS tiene actualmente el único contrato para proporcionar servicios de computación en la nube a varias agencias de inteligencia, incluidas el FBI y la NSA. La expiración del contrato se establece en 2023 y esta nueva adjudicación —gestionado por la CIA— debilitará en mayor medida la posición anteriormente privilegiada de Amazon en los concursos con dinero público, que ya había recibido un duro golpe cuando se eligió inesperadamente a Microsoft por encima de la empresa de Bezos para el contrato de los servicios en la nube del Departamento de Defensa para el programa Empresa de Infraestructura Conjunta de Defensa (JEDI, por sus siglas en inglés).

La Agencia Central de Inteligencia aprovechará su acceso a fondos sin supervisión para desembolsar los fondos gubernamentales a discreción de la agencia. Aunque se especula que llegan a las decenas de miles de millones, la CIA no tiene planes de revelar el valor real de los contratos C2E (Empresa de Nube Comercial, por sus siglas en inglés). El programa de contratos fue revelado en febrero por parte de la principal agencia de espionaje de EEUU en un intento de establecer una plataforma de servicios con tecnología en la nube para las agencias de inteligencia del país, separada de JEDI, que sigue enredada en un largo proceso judicial con AWS y su implementación lleva dos años de retraso.

Los cinco gigantes tecnológicos competirán entre sí por las “órdenes de operaciones” que lleguen desde la multitud de agencias de inteligencia de todo el país y abarcarán todas las autorizaciones de seguridad, incluidas las de alto secreto. El contrato demanda la construcción de infraestructura y otros servicios básicos en la nube, así como servicios profesionales y servicios cara al público.

Cuantas más cosas cambian…

Muchos parecen sorprendidos por la naturaleza multicontratista y ad hoc de las adjudicaciones C2E porque “no parece asentarse en un proveedor en la nube concreto”, y aunque esta dinámica se aparta de la tendencia relativamente reciente de las adjudicaciones de un único contrato y monopolios tácitos de los que muchas corporaciones han disfrutado mediante sociedades público-privadas, esta práctica concreta de hacer competir a los contratistas entre sí por los servicios requeridos por el Gobierno no es nueva.

De hecho, prácticas de este tipo son una parte intrínseca del complejo militar industrial y sus orígenes históricos en el momento álgido del Imperio británico. El comienzo de la Revolución Gloriosa de 1688 marcó el inicio de 125 años de guerra constante para la superpotencia global del momento y el lento pero inexorable ascenso de una industria de la guerra compuesta exclusivamente de entidades independientes que fabricarían las armas, rifles y balas que requería su reina sedienta de sangre.

A medida que el imperio crecía, los procesos de producción de armas vivieron un cambio dramático desde formas artesanas a producción fabril plenamente desarrollada; todo estimulado por el mayor ejército y armada del mundo, que estaba saqueando y extrayendo recursos para alimentar la floreciente iniciativa capitalista.

Este período también afinó la relación entre el Estado y los contratistas independientes, con el primero estableciendo leyes que les gobernaran para aprovechar su abrumadora ventaja. También se empleaban otras estrategias tanto para suprimir el precio que la corona pagaba por el material como para asegurarse de que ningún contratista individual tenía una parte demasiado grande en la cadena de suministro.

En su libro Empire of Guns (El imperio de las armas), Priya Satia detalla todo este proceso y destruye el mito de que la Revolución Industrial fue el resultado de una máquina de recoger algodón cuando incluso una mirada somera a la historia muestra que fueron las armas y un Estado envuelto en la guerra perpetua los que pusieron los cimientos de nuestro actual paradigma económico.

Ahora nos situamos en el umbral de la así llamada “Cuarta Revolución Industrial” en un mundo que ha perfeccionado armas de guerra de niveles atómicos. Se están forjando nuevas ‘ciberarmas’ y simplemente es oportuno que la industria bélica, liderada hoy por Estados Unidos, vuelva a sus orígenes para mantener su propio monopolio sobre el sufrimiento humano y la devastación en nombre del beneficio económico.

Retorno a las raíces

La asociación público-privada ha sido otra tendencia importante que también refleja una tendencia omnipresente en la Inglaterra victoriana. Pero, en el mundo de hoy, un sistema legal paralelo ha crecido junto a la industria bélica del Estado y está ahora a disposición de grandes empresas que quieren impugnar cada acuerdo, lo que lleva a retrasos considerables en la ejecución de los contratos.

Casos como la demanda de JEDI afectan a los objetivos de preparación militar del Estado de seguridad nacional si no puede avanzar con una iniciativa concreta debido a pleitos. Otro caso reciente es la interrupción de los esfuerzos de la Agencia de Seguridad e Infraestructura de Ciberseguridad (CISA, por sus siglas en inglés) por centralizar la entrada y salida de datos respecto a las ciberamenazas.

En octubre, la Agencia de Servicios Gubernamental (GSA) concedió un contrato de 13 millones de dólares a una empresa llamada EnDyna para “crear una base de datos centralizada que las agencias puedan utilizar para informar sobre, descubrir y actuar contra la información de ciberamenazas”. Un competidor mucho mayor, HackerOne, presentó una queja que cuestionaba la concesión en base a la imposibilidad de satisfacer los requisitos de elegibilidad y la competencia de la empresa menor para llevar a cabo el trabajo.

Tecnicismos como estos pueden interrumpir durante años un proyecto en los tribunales, así que tiene todo el sentido que la industria bélica dirigida por el Estado retorne a sus raíces y aplique los comprobados principios de divide y vencerás contra la gente que fabrica sus armas, ya sean reales o virtuales. Al escoger a los primeros puestos del escalafón de las grandes tecnológicas y ponerlos en una habitación para que se enfrenten por un contrato gubernamental, la élite de la guerra está reconociendo el creciente poder de estas empresas y está soltando a la CIA para contenerlo y disminuir las amenazas hacia la cadena de suministro de la permanente economía de guerra del siglo XXI.

Por Raul Diego

19 DIC 2020 12:30

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Imagen de archivo de una fila de cámaras de seguridad. — REUTERS/MAXIM SHEMETOV

Cámaras de vigilancia

China es el país que acapara las mayores cifras de CCTV mientras que Madrid aparece como la cuarta ciudad europea, a larga distancia de Londres, Berlín y Moscú.

 

El año de la covid-19 no ha frenado la acelerada carrera que lleva Londres para mantener el primer puesto, a holgada distancia, de ciudad más vigilada de Europa y de Occidente a tenor del número de cámaras de seguridad que cuelgan en sus calles y edificios o se insertan en farolas, autopistas y mobiliario urbano. El último recuento arroja 5,2 millones de aparatos en todo Reino Unido que cuenta con 68 millones de habitantes –una cámara por cada 13 ciudadanos-, según ha publicado este mes de diciembre la voz del sector CCTV.co.uk. La misma cifra (5,2 millones) se adjudicaba el año pasado a Alemania que tiene 83 millones de habitantes, 15 más que Reino Unido. Ambos países europeos, en sentido geográfico, van a larga distancia en número de cámaras del tercero: Francia, con una población ligeramente superior a Reino Unido y un total de 1,6 millones de aparatos.

Las últimas cifras británicas otorgan a Londres 689.000 dispositivos de CCTV para una población de 9 millones de habitantes: 76,8 cámaras por mil habitantes; la mayor cuota de vigilancia fuera de China. La proporción de dispositivos por cada mil habitantes constituye la pauta que aplica la analista Comparitech en su último estudio de 2019 en el que las cifras de Reino Unido son inferiores a las publicadas por el sector recientemente. Acotado el análisis a ciudades europeas, la compañía de análisis estableció en diciembre de 2019 la siguiente lista: Londres, 68,4 aparatos por mil habitantes; Berlín, 59,7; Moscú, 11,7; y Madrid, 4,4, en cuarto lugar.

En este año de confinamientos y restricciones en movilidad por el coronavirus, Reino Unido como país y Londres como ciudad continúan llevando el cetro de la vigilancia y el espionaje. Los datos de Comparitech coinciden con los de la consultora PreciseSecurity que vienen a ser dos organismos que estudian estas cifras de forma global a partir de la información del sector comercial, los servicios policiales y las instituciones. En Reino Unido, el 96% de las cámaras pertenecen a viviendas, oficinas, tiendas o negocios privados mientras que el 4% se adjudican a Ayuntamientos, Policías, sedes oficiales o Transporte público.

James Ritchey, portavoz del sector comercial de CCTV británico, cuenta que "las cifras publicadas cosquillean a los preocupados por el control del Estado sobre la población, sin embargo, el control del Gobierno no llega al 4% de los aparatos de seguridad de Reino Unido en donde la mayoría son instalados por propietarios que protegen su propiedad". El fantasma del Gran Hermano pulula también sobre la función de estas cámaras y la vida cotidiana y privada de los ciudadanos. "La tecnología de este tipo de sistemas de seguridad está siendo cada día más barata, esa es una de las razones del aumento de circuitos con cámaras de seguridad como las colocadas en timbres de puertas que ahora están en el punto álgido de popularidad", asegura James.

El reconocimiento facial es uno de los objetivos de los dispositivos que intentan alejar a ladrones y asaltantes de viviendas, o identificar los movimientos de personas vigiladas. La relación entre número de cámaras e índice de criminalidad en las ciudades estudiadas por Comparitech indica que una cosa tiene poco que ver con la otra; un mayor número de artefactos de vigilancia no genera más seguridad ni menor número de delitos, robos o atentados contra personas o propiedades. El índice de criminalidad se establece en la relación entre crímenes denunciados y número de habitantes de una ciudad.

Las tres ciudades que encabezan la mayor proporción de número de cámaras por mil habitantes del mundo presentan también una desconexión entre dicha relación y el índice de criminalidad: Taiyuan (capital de la provincia de Shanxi, China) con 119,5 cámaras por mil habitantes tiene un 51,4 de índice de criminalidad; Wuxi (China) con 92,1 cámaras por mil habitantes ofrece un 7,8 de índice de criminalidad; Londres, en tercer lugar mundial, con 68,4 cámaras por mil habitantes en 2019 conlleva un 52,5 de índice de criminalidad.
Tras los tres primeros puestos citados, la lista sigue dominada por China aunque van insertándose otras ciudades: en el número 29 aparece Moscú con 15,3 dispositivos por mil habitantes y 39,6 de índice de criminalidad; el puesto 46 corresponde a Los Ángeles (EEUU) con 5,6 cámaras y 46,5 de índice de criminalidad; el lugar 50 se lo lleva Berlín con 4,9 objetivos y 41 de índice de criminalidad; Madrid ocupa la casilla 53 con 4,4 dispositivos por mil habitantes y 30 de índice de criminalidad mientras que Barcelona en el lugar 68 de la lista cuenta con 1,2 cámaras de seguridad por mil ciudadanos y un 44,6 de índice de criminalidad

LONDRES

19/12/2020 08:51

CONXA RODRÍGUEZ

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Estados Unidos acusó a Rusia por el mega hackeo

El secretario de Estado Mike Pompeo dió por seguro

El secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo aseguró que está "bastante claro" que Rusia se halla detrás del devastador ciberataque a varias agencias gubernamentales de Estados Unidos, que afectó también a objetivos de todo el mundo. Microsoft afirmó el jueves que había notificado a más de 40 clientes afectados por estos programas malignos, que según los expertos en seguridad permitieron a los atacantes un acceso sin restricciones a sus redes.

 

"Hubo un esfuerzo significativo para usar un programa de terceros para incrustar esencialmente código dentro de los sistemas del gobierno de Estados Unidos", dijo Pompeo la noche del viernes al programa televisivo The Mark Levin Show. "Creo que ahora podemos decir que es bastante claro que fueron los rusos los que participaron en esta actividad", agregó, según reporta la agencia de noticias AFP. Alrededor del 80% de los afectados están localizados en Estados Unidos, afirmó el presidente de Microsoft, Brad Smith, en una publicación de blog, en la que identificó también víctimas en México, España, Bélgica, Reino Unido, Canadá, Israel y Emiratos Árabes Unidos. 

Para los analistas, estos ciberataques suponen amenazas a la seguridad nacional debido a la infiltración en importantes sistemas de gobierno. "Es seguro que la cantidad y localización de las víctimas continuará creciendo", reconoció Smith, uniéndose a las alertas expresadas ya por los funcionarios estadounidenses sobre la seriedad del ataque.

"Esto no es 'espionaje como de costumbre', incluso en la era digital", valoró el presidente de Microsoft, sino que."evidencia un acto de imprudencia que creó una seria vulnerabilidad tecnológica para Estados Unidos y el mundo".

John Dickson, de la firma de seguridad Denim Group, dijo que varias compañías del sector privado que podrían ser vulnerables luchan ahora para reforzar su seguridad, hasta el punto de considerar incluso reconstruir sus servidores y otros equipos.

"Todo el mundo está realizando ahora evaluación de daños porque esto es enorme", aseguró Dickson y agregó que "es un duro golpe para la confianza tanto en el gobierno como en la infraestructura crítica".

La amenaza procede de un ataque de largo recorrido que, según se cree, inyectó programas nocivos en las redes de computadores que usaban un software para la gestión de empresas creado por la compañía de tecnología basada en Texas SolarWinds, y tendría el sello de un ataque nacional.

Biden expresó de su lado una "gran preocupación" por la infiltración informática, mientras el senador republicano Mitt Romney culpó a Rusia y criticó lo que calificó de "silencio inexcusable" de la Casa Blanca. 

James Lewis, vicepresidente del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, dijo que el ciberataque podría acabar siendo el peor sufrido en Estados Unidos, por encima del que afectó a los registros de personal del gobierno en 2014, y que se sospechó entonces como una infiltración china.

"La escala es abrumadora. No sabemos lo que se han llevado, esa es una de las tareas para los forenses", destacó Lewis. 

Ante este panorama, la Agencia de Seguridad Nacional pidió una mayor vigilancia para prevenir el acceso no autorizado a los sistemas clave militares y civiles.

Para los analistas, estos ciberataques suponen amenazas a la seguridad nacional debido a la infiltración en importantes sistemas de gobierno, lo que puede generar riesgos también para el control de sistemas de infraestructuras clave como las redes de energía eléctrica. 

La Agencia Estadounidense de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructuras (CISA) afirmó que las agencias gubernamentales, entidades de infraestructuras críticas y del sector privado fueron objetivo de lo que calificaron como un "avanzado y persistente actor amenazante". 

CISA no identificó quién está detrás de estos ataques con malware, pero Pompeo sí lo hizo, luego de que las empresas de seguridad privadas señalaran a hackers ligados al gobierno ruso. 

El presidente electo, Joe Biden, expresó de su lado una "gran preocupación" por la infiltración informática, mientras el senador republicano Mitt Romney culpó a Rusia y criticó lo que calificó de "silencio inexcusable" de la Casa Blanca. 

En este contexto, el Departamento de Estado dijo a los legisladores la semana pasada que el país cerraría permanentemente el consulado en la ciudad rusa de Vladivostok y suspendería temporalmente las operaciones en el de Ekaterimburgo, según el reporte. El aviso se envió al Congreso el 10 de diciembre, pero recibió poca atención en ese momento, agrega el informe. La notificación llegó tres días antes de la publicación de noticias sobre una importante intrusión informática en el Gobierno de EEUU.

La embajada rusa en EEUU desestimó los informes de la prensa que acusaban a los piratas informáticos rusos y los calificó como infundados Si se concretan los cierres, la única instalación diplomática que Washington tendrá en Rusia será la embajada en Moscú, agrega el texto.

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Este es nuestro futuro: hackers o siervos (o cómo enfrentar la distopía digital)

La economía política de la era digital sigue siendo prácticamente una “terra incognita” para casi todo el mundo; el libro Techno-Feudalismo, del economista de la Sorbona Cédric Durand, brinda un servicio público porque desentraña esta nueva “Matrix” que controla todas nuestras vidas. Durand coloca la era digital en el contexto de la evolución histórica del capitalismo demostrando cómo el “Consenso de Washington” terminó haciendo metástasis en el “Consenso de Silicon Valley”

El libro define la nueva biblia del poder como “la ideología californiana”, muy lejos de los hippies y los Beach Boys. Esta ideología se parece más a la «destrucción creativa de Schumpeter con esteroides”, eso sí que complementada con «reformas estructurales» (estilo FMI), «flexibilización del trabajo” y la mercantilización/financiarización de la vida cotidiana.

La era digital estuvo asociada desde el principio con la ideología de la derecha empresarial. El proceso de incubación fue proporcionado por la Fundación Progress and Freedom (PFF), convenientemente financiada, entre otros, por Microsoft, At&T, Disney, Sony, Oracle, Google y Yahoo. En 1994, la PFF celebró una conferencia en Atlanta que elaboró su Carta Magna: el ciberespacio y la era del conocimiento eran fundamentales para el desarrollo del “sueño americano”.

No por casualidad años antes se fundó la revista Wired, que al igual que PFF, se convirtió en uno de los órganos promotores de la llamada “ideología californiana”. Entre los autores de la Carta Magna Digital estuvo al futurólogo Alvin Toffler y el ex consejero científico de Reagan, George Keyworth. Y antes que nos diéramos cuenta, estos intelectuales orgánicos ya habían conceptualizado el ciberespacio “como un entorno bioelectrónico universal”. En realidad, la Carta Magna Digital fue la hoja de ruta para explorar una «nueva frontera».

Los héroes de Ayn Rand

Tampoco por casualidad el gurú intelectual de esta nueva frontera fue Ayn Rand y su ideología brutalmente primitiva de «pioneros” y mafia. Rand es conocida porque pretendió justificar filosóficamente el egoísmo como bueno, el altruismo como malo y la empatía como irracional. Por tanto, cuando se trata de derechos de propiedad todo el poder debe ser ejercido por los “pioneros” de Silicon Valley (un grupo de narcisos, enamorados de su imagen) que en nombre de la innovación están llamados a destruir todas las reglas establecidas, con una revolución schumpeteriana de “destrucción creativa”. Esta idea de los “elegidos” nos ha llevado a nuestro actual mundo, donde Google, Facebook, Uber y compañía, traspasan olímpicamente cualquier marco legal, imponiendo sus innovaciones como un hecho consumado.

Cédric Durand va al meollo del asunto cuando se trata de la verdadera naturaleza de la “dominación digital”: el liderazgo estadounidense nunca se habría conseguido gracias a los héroes del planeta digital o a las benditas fuerzas espontáneas del mercado. Por lo contrario, la historia de Silicon Valley es la historia de una dependencia prácticamente absoluta de la intervención de estado, especialmente a través del complejo industrial-militar y el complejo aeroespacial estadounidense.

Como ejemplo hay que recordar que el Centro de Investigación Ames, uno de los mejores laboratorios de la NASA, se encuentra en Mountain View y la Universidad de Stanford ha sobrevivido debido a los jugosos contratos de investigación militar. Ya en la Segunda Guerra Mundial, Hewlett Packard creció por la fabricación de dispositivos electrónicos utilizados para fabricar radares y en la década de los 60s, el ejército estadounidense financió la producción de los semiconductores, que aún estaban en una etapa primaria de desarrollo.

Más recientemente un informe del MIT de 2016 elaborado «en asociación» con Oracle (The Rise of Data Capital) explica por qué las redes digitales abren el acceso a un campo virgen repleto de beneficios: «Aquellos que llegan primero y toman el control obtienen los recursos para monetizar en beneficio propio los datos de quienes usan las redes más conocidas”.

Entonces, a partir de esta visión de negocio, todo es posible. Desde las imágenes de la videovigilancia, la banca electrónica o las muestras de ADN todo absolutamente todo implica alguna forma de apropiación de nuestras vidas. Es la lógica extractivista en “todo su esplendor” aplicada al desarrollo del Big Data.

Durand nos da el ejemplo de Android para ilustrar esta lógica extractivista. Cuando Google ofreció gratuitamente el sistema operativo Android para los teléfonos inteligentes, obtuvo una posición estratégica en el mercado, que le permitió superar el ecosistema de Apple. Desde ese momento Google se convirtió en el punto de entrada de Internet para prácticamente todo el planeta. Así es como se ha construido de facto un imperio online, enormemente valioso y espantosamente monopólico.

Hoy el punto clave es que cualquiera que sea el negocio de origen (Google, Amazon, Uber) todas sus estrategias de conquista del ciberespacio apuntan al mismo objetivo: tomar el control de los “espacios de observación y captura de datos”.

Los chinos y su versión el Big Data

El economista francés ofrece un análisis finamente equilibrado del sistema de crédito chino -un sistema híbrido público / privado- puesto en práctica en 2013, bajo el lema “dar valor a la sinceridad y sancionar la falta de sinceridad”.

Para el Consejo de Estado, máxima autoridad gubernamental en China, lo que realmente importaba era fomentar comportamientos considerados responsables en el ámbito financiero, económico y sociopolítico, y sancionar lo que no lo es. Se trata de la “confianza”. Beijing lo define como «un método para perfeccionar el sistema de economía de mercado socialista, mejorando la gobernanza social».

El término chino “shehui xinyong” (confianza) es habitualmente mal traducido en Occidente. Significa mucho más que «crédito social», se trata «confiabilidad», en el sentido de integridad. De ninguna manera es un sistema orwelliano. Sus prioridades son la lucha contra el fraude, la corrupción, las violaciones a las reglas ambientales, y la falta de respeto a las normas de seguridad alimentaria.

La gestión cibernética de la vida social se está discutiendo seriamente en China desde la década de 1980. Incluso se podría decir que está inspirada en el principio maoísta de una política de masas: estudiar las ideas dispersas y no son sistemáticas de la mayoría, para a continuación condensarlas en ideas generales y sistemáticas. Luego volver a las masas para difundirlas y explicarlas, asegurándose que el pueblo la asimilen y plasmen en la acción”.

Durand va un paso más allá del de Soshana Zuboff

El núcleo de la tesis de “La era del capitalismo de vigilancia” de Soshana Zuboff tiene como objetivo demostrar cómo las plataformas digitales se han convertido en «feudos» que se benefician de un vasto «territorio digital» poblado de datos con servicios que hoy en día se consideran indispensables. Y al igual que en el feudalismo, estos grandes señores dominan el territorio, ganándose la vida con un poder social derivado de la explotación ilimitada de sus siervos (esta vez digitales).

Es la concentración total del poder. Peter Thiel (un ideólogo incondicional de Silicon Valley) ha reconocido en sus escritos que el objetivo del emprendedor digital es exactamente esto: evitar toda competencia: “el capitalismo y la competencia son antagónicos. La competencia es para perdedores «. Así que ahora nos enfrentamos no a un mero choque entre el capitalismo de Silicon Valley y el capital financiero, sino a un nuevo modo de producción: una supervivencia turbo-capitalista; un capitalismo rentista donde los gigantes de Silicon dominan sus haciendas y también dominan al Estado. Esa es la opción “tecno-feudal”.

Ahora, el libro de Durand revela que la crítica teórica y política de la era digital está aún en pañales. No existe una cartografía de todos los dudosos circuitos de extracción de ingresos. No hay un análisis de cómo se benefician del casino financiero, especialmente de los megafondos de inversión que facilitan la híper-concentración. O cómo se benefician de la explotación extrema de los trabajadores en la llamada irónicamente “economía cooperativa”.

La concentración total del mundo digital está llevando a un escenario ya soñado por Stuart Mill, un planeta donde toda la tierra de un país pertenece a un solo dueño. Hoy , nos dice Cédric Durand, la dependencia generalizada de los gigantes digitales se parece demasiado a ese mundo: «el futuro caníbal del liberalismo parece estar dominado por la era de los algoritmos».

¿Hay salida posible?

La tentación es radical: un crossover (cruce) entre Blake y Burroughs. Tenemos que ampliar nuestra comprensión y dejar de confundir el mapa (la carta magna digital) con el territorio (nuestra percepción).

William Blake, en sus visiones proto-psicodélicas, creía que en el futuro el mundo estaría dominado por una especie de deidad autoritaria que imponía la conformidad a través de una especie de código fuente de influencia masiva. Su idea aparentemente loca aparece hoy como una anticipación de la era digital.

Por su parte, William Burroughs conceptualizó el Control como un conjunto de manipulaciones a través de los medios de comunicación (las redes sociales lo horrorizarían): “Las figuras de la autoridad se ven por lo que son: máscaras muertas y vacías”. Para romper el Control, según Burroughs tenemos una alternativa: piratear e interrumpir sus programas principales.

Este es nuestro futuro: hackers o siervos.

Por Pepe Escobar | 10/12/2020

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EU sanciona a empresa china por apoyar acciones antidemocráticas de Maduro

Washington. Estados Unidos impuso ayer sanciones a la empresa China National Electronics Import & Export Corporation (Ceiec), tras acusarla de apoyar las acciones del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en detrimento de la democracia.

Caracas replicó que al reforzar las sanciones Washington busca promover la desestabilización a unos días de los comicios legislativos del domingo.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos indicó en un comunicado que la compañía china “apoyó al gobierno de Maduro en sus esfuerzos por restringir el servicio de Internet y realizar vigilancia digital y operaciones cibernéticas contra opositores políticos.

La dependencia del régimen ilegítimo de Maduro en empresas como Ceiec para avanzar en su agenda autoritaria ilustra aún más la priorización del régimen sobre los valores y procesos democráticos, señaló el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

El gobierno de Venezuela respondió: “la élite dominante de Washington, que tanto se ufana de defender la libertad de prensa y el libre comercio, arremete contra empresas internacionales que prestan servicios al Estado venezolano, con el inhumano objetivo de aislar al país y generar dificultades a la población.

Ninguna medida desesperada de un gobierno frustrado y agónico impedirá que el pueblo de Venezuela brinde al mundo una nueva lección el próximo 6 de diciembre, fortaleciendo sus instituciones democráticas y resguardando así su independencia y soberanía irrevocables, concluyó un comunicado de la cancillería.

La empresa sancionada no respondió a una solicitud de comentarios, reportó la agencia de noticias Reuters.

Washington reconoció en enero de 2019 como presidente de Venezuela al opositor Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, y ha incrementado las sanciones y la presión diplomática tras la relección de Maduro en 2018.

Las nuevas sanciones congelan los activos de la empresa china en Estados Unidos y, en general, prohíbe a los estadunidenses relacionarse con ésta.

En otro orden, el Ministerio Público venezolano entregó ayer un informe a la Corte Penal Internacional (CPI) respecto de los casos que lleva ese organismo sobre las denuncias de violaciones a los derechos humanos en la nación sudamericana.

Se ha dado respuesta a todos los requerimientos de la fiscalía de la Corte Penal Internacional en un escrito fechado el 2 de octubre de 2020, señala el comunicado difundido por el fiscal general Tarek William Saab.

La CPI lleva dos casos sobre Venezuela. Uno atiende denuncias de presuntos delitos cometidos por el Estado, y el otro aborda la denuncia de Caracas contra Washington, al que acusa de violaciones masivas a los derechos humanos por imponer medidas coercitivas contra el gobierno de Nicolás Maduro que afectan a toda la población.

Asimismo, Saab reiteró a la fiscal general de la Corte, Fatou Bensouda, la invitación para que visite Venezuela.

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Revelan nuevos detalles del asesinato del físico nuclear iraní

Los disparos que mataron al jefe de la Organización de Investigación de Innovación del Ministerio de Defensa iraní, el físico nuclear Mohsen Fajrizade, provinieron de un arma montada en un vehículo, en el cual no había gente y que explotó poco después del ataque, informó la agencia de noticias iraní Fars.

La agencia Fars publicó nuevos detalles sobre el asesinato del jefe del programa nuclear iraní que fue atribuido a Israel. Los periodistas alegan que Mohsen Fajrizade fue baleado con una ametralladora controlada a distancia que fue detonada inmediatamente después del ataque.

Según el informe, el 27 de noviembre por la mañana, el experto iraní conducía un auto blindado y a su lado estaba su esposa. Además, iban acompañados por un convoy de otros vehículos blindados.

En algún momento, la escolta se adelantó a Fajrizade para revisar la zona a la que se dirigían. De repente hubo un disparo que hizo que el científico se detuviera a un lado de la carretera, ya que pensaba que su automóvil estaba funcionando mal. Luego siguieron otros disparos desde una ametralladora a control remoto que fue montada en un coche Nissan aparcado a unos 150 metros de distancia. Una de las balas golpeó la espalda de Fajrizade, según el informe, y pocos minutos después el automóvil con el arma explotó.

"Todo el incidente duró tres minutos, ya que ningún asesino estaba presente en la escena y los disparos fueron realizados solo con armas automatizadas", se indica en el informe. 

El propietario del vehículo que portaba el arma, según los datos, no reside en Irán desde hace un mes.

Por su parte, el New York Times publicó una versión diferente del hecho, aunque cita a medios iraníes.

Según el medio estadounidense, el Nissan abandonado estacionado en una rotonda, detonó y derribó una línea eléctrica. Apareció un grupo de 12 hombres armados, algunos en motocicletas y otros en automóviles aparcados cerca, que abrieron fuego, cita el medio a Javad Mogouyi, que trabaja para el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Al menos tres disparos golpearon al experto nuclear iraní y los 12 asesinos escaparon ilesos, indicó el hombre.

Los medios estatales iraníes informaron sobre el comienzo de la procesión fúnebre de Fajrizade. Su ataúd se moverá entre varias mezquitas en todo el país. Se espera que el científico sea enterrado el 30 de noviembre.

Según la agencia de noticias estatal iraní IRNA, el cuerpo de Fajrizade fue trasladado al santuario del Imán Reza en la ciudad nororiental de Mashhad para ser enviado más tarde a la ciudad de Qom, al sur de Teherán, y desde allí al templo del Imán Khomeini, situado en la capital.

El conocido científico nuclear iraní, Mohsen Fajrizade, a quien Israel acusa de ser jefe del presunto programa nuclear del país persa, fue asesinado el 27 de noviembre cerca de Teherán. Según la versión que fue anunciada inicialmente, varios terroristas armados atacaron al científico durante el enfrentamiento entre sus guardias y los terroristas.

Fajrizade era profesor de física en la Universidad Imam Husein en Teherán y ocupaba el cargo de jefe de la Organización de Investigación e Innovación Defensiva del Ministerio de Defensa de Irán. Además de ser uno de los científicos más influyentes y de alto rango en Irán, figuró entre las cinco personalidades iraníes en la lista de los 500 individuos más poderosos del mundo, elaborada en el 2013 por la revista estadounidense Foreign Policy.

23:31 GMT 29.11.2020(actualizada a las 23:38 GMT 29.11.2020) URL corto

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Asesinan a destacado científico nuclear iraní en atentado terrorista cerca de Teherán

El Ministerio de Defensa iraní anunció el asesinato del jefe de la Organización de Investigación y Desarrollo de dicha cartera, Mohsen Fakhrizadeh, como consecuencia de un atentado cerca de Teherán, la capital.

“Los intentos de salvar la vida de Fakhrizadeh no tuvieron éxito y murió hace poco tiempo. Elementos terroristas atacaron a Mohsen Fakhrizadeh”, confirmó el ministerio.

Según el informe, varios asaltantes llevaron a cabo este viernes un ataque múltiple contra el prominente científico iraní, que involucró al menos una explosión y un pequeño incendio en la localidad de Absard, situada en Damavand, cerca de la ciudad capitalina.

Fakhrizadeh falleció tras recibir tratamiento médico en un hospital, junto con otras personas que resultaron heridas en el asalto.

Anteriormente, la radio y la televisión iráníes anunciaron esta tarde el intento de asesinato de un científico nuclear iraní en las afueras de la capital, Teherán, en un enfrentamiento armado entre su equipo de protección y desconocidos.

“El asesinato de científicos nucleares es la confrontación más violenta de los regimenes hegemónicos para impedir nuestro acceso a la ciencia moderna”, dijo un comandante de la CGRI en su cuenta de Twitter.

El premier israelí, Benjamín Netanyahu había revelado una imagen del científico nuclear iraní Mohsen Fakhrizadeh en su discurso de 2018. Al respecto, señaló que este había jugado un papel importante en el programa nuclear iraní.

Netanyahu mencionó públicamente a Fakhrizadeh por su nombre en 2018, después que su foto fuera revelada en una conferencia de prensa.

De acuerdo con la agencia iraní Mehr, Fakhrizadeh era un académico influyente en el campo de la investigación científica en Irán y está en la lista de sanciones de las Naciones Unidas.

Medios israelíes se hicieron eco que un plan anterior para asesinar a Fakhrizadeh había fracasado hace años.

La agencia de noticias Fars informó que el científico nuclear Fakhrizadeh fue blanco de un intento de asesinato a tiros en Absard, distrito de Damavand, cerca de Teherán.

Al Mayadeen precisó que entre tres y cuatro elementos terroristas murieron durante un enfrentamiento a la acción terrorista.

De acuerdo con medios israelíes, Netanyahu insinuó una posible participación israelí en el asesinato del científico nuclear iraní. “Hice muchas muchas cosas esta semana y no puedo hablar de todas”, dijo.

El exdirector general del Ministerio de Asuntos Estratégicos de (Israel), Yossi Kupervaser, señaló: “Fakhrizadeh pertenece al programa nuclear de Suleimani. Un incidente de este tipo solo podría ser llevado a cabo por (Israel) y Estados Unidos”.

En un reporte anterior, la agencia iraní Tasnim había indicado: Fakhrizadeh todavía está vivo y es sometido actualmente a una operación.

¿Quién es el destacado científico iraní Mohsen Fakhrizadeh?

El Dr. Mohsen Fakhrizadeh, nacido en 1961, es un científico de primera clase y director de la Organización de Investigación y Desarrollo en el Ministerio de Defensa iraní, entidad que se ocupa del desarrollo de armas en el Ministerio de Defensa iraní.

Es un oficial iraní del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán y profesor de Física en la Universidad Imam Hussein de Teherán.

El nombre de Mohsen Fakhrizadeh se menciona como una de las cinco personalidades iraníes en la lista de las 500 personas más poderosas del mundo, según la revista estadounidense Foreign Policy.

Fakhrizadeh fue designado Científico pionero en el Ministerio de Defensa y Apoyo a las Fuerzas Armadas de Irán, y fue exdirector del Centro de Investigación Física (PHRC). El 24 de marzo de 2007 su nombre fue inscrito en la Lista de sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra Irán.

El mártir Mohsen Fakhrizadeh es el único científico nuclear iraní que fue nombrado directamente por el primer ministro israelí, Benjamin, durante un “programa de propaganda” en 2018, en el que Netanyahu alegó que Fakhrizadeh estaba trabajando en un programa de armas nucleares.

En marzo de 2008, el periódico británico Sunday Times reveló que un oficial de alto rango de la Guardia Revolucionaria Iraní había emergido como “el padre del programa nuclear iraní”.

La fuente dijo que Mohsen Fakhrizadeh, quien era profesor de física en la Universidad Imam Hussein en Teherán, es visto como “la versión iraní del científico nuclear paquistaní Abdul Qadeer Khan”

27 noviembre 2020.

(Tomado de Al Mayadeen en Español)

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AP Photo / Kirsty Wigglesworth

LONDRES (Sputnik) — Los representantes legales británicos del departamento de Justicia de Estados Unidos presentaron las conclusiones finales en que basan su reclamación de extradición de Julian Assange.

"El punto que queremos reiterar, en representación de Estados Unidos, es que esto no es un juicio", declara el primer párrafo del documento de 151 páginas que la Fiscalía británica ha hecho llegar a la Corte de Magistrados de Westminster, de Londres.

En este sentido, el abogado James Lewis argumenta que la defensa del cofundador de WikiLeaks está apoyando su caso en "cuestiones que no son relevantes ni admisibles en una vista de extradición".

El fichero de alegaciones de la parte estadounidense, al que ha tenido acceso Sputnik, se remitió a la magistrada Vanessa Baraitser, que preside el caso en primera instancia.

Entre los supuestos argumentos irrelevantes, Lewis menciona el hecho de que los informes confidenciales difundidos en la plataforma digital "expusieron crímenes de guerra" y se han "juzgado necesarios para prevenir" más muertes o daños de gravedad.

Por otra parte, Lewis trata de minimizar el estado de salud mental del reclamado y el riesgo de que intente quitarse la vida si es extraditado y juzgado en EEUU, según expusieron siquiatras y expertos en trastornos autistas durante la vista pública.

"Assange sufre depresión moderada; si cae en el espectro autista, lo es a un nivel extremadamente débil; tiene la capacidad de resistir la tentación de suicidarse; y una sentencia más corta reducirá enormemente cualquier temor de suicido", rebate.

Baraitser tiene previsto anunciar su decisión en favor o en contra de la extradición para el 4 de enero.

Mientras, el profesional australiano sigue recluido en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh a la espera de que concluya el proceso.

Además, está completamente confinado en su celda desde que varios presos del penal londinense dieran positivo en pruebas de COVID-19, según denunció días atrás su prometida Stella Moris.

La Justicia estadounidense reclama al exdirector de WikiLeaks para juzgarle por un cargo de conspiración para acceder a sistemas informáticos gubernamentales y otros diecisiete por supuestos delitos de obtención y difusión de información confidencial en violación de la ley de Espionaje.

Ambas partes podrán recurrir la decisión que tome la jueza Baraitser en este extraordinario pulso que bien podría llegar al Supremo británico y a la Corte de Derechos Humanos de Estrasburgo.

El veredicto al final del proceso indicará si la libertad de prensa tiene prioridad sobre la protección de secretos de Estado aunque estos encubran abusos de poder, como sugieren imágenes y documentos escritos difundidos por WikiLeaks y otros medios internacionales.

18:51 GMT 20.11.2020(actualizada a las 18:54 GMT 20.11.2020) URL corto

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