Imagen: Protestas en Teherán contra Biden tras el asesinato de Mohsen Fajrizadé. (REUTERS)

El año 2020 empezó para Irán con el asesinato del segundo hombre más poderoso del país, el general Qasem Soleimani, en Irak, y termina con el atentado contra el científico nuclear Mohsen Fajrizadé en el propio suelo iraní.

Hasta el momento, el futuro presidente de Estados Unidos Joe Biden no se ha pronunciado sobre el acto terrorista Made in Mossad contra el director de la Organización de Investigación e Innovación del Ministerio de Defensa iraní, el 27 de noviembre pasado. Un silencio bastante significativo.

El magnicidio tuvo lugar el viernes cuando el hombre de 62 años y varios de sus guardaespaldas regresaban en sus coches blindados de un almuerzo en casa de su suegra en Absard, cerca de la montaña cubierta de nieve de Damavand. Al principio, Irán afirmó que unos 12 terroristas habían bloqueado la carretera con un coche incendiado para luego disparar contra los ocupantes de los autos, matando a los guardaespaldas y dejando malherido a Fajrizadé. Un tercer coche, que transportaba a su esposa y sus hijos iba a poca distancia. Los autores consiguieron huir -dicen-, mientras el hospital más próximo estaba sin electricidad (sí, en Teherán, no en una ciudad de la abandonada provincia de Beluchistán), y los médicos no lograron salvarle la vida.

Una reciente y nueva versión afirma que no hubo terroristas humanos sino electrónicos: desde un coche, una ametralladora automática de control remoto disparó al aire para llamar la atención y obligar a los guardaespaldas a salir de los automóviles revestidos de acero para después de dispararles suicidarse incendiándose: los autores no sólo conocían la ruta y los horarios del militar en su día de descanso, el viernes, sino también las características de su vehículo.

No termina ahí el bochorno para los servicios de seguridad de la República Islámica (RI): el Secretario General del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Shamjaní afirma que conocían el plan del asesinato del fallecido, el lugar y la hora, pero que sucedió: ¿fue la voluntad de Dios, quizás? Esta situación recuerda las explicaciones cambiantes sobre el derribo del avión ucraniano al inicio del año en Teherán y la muerte de sus 176 pasajeros. Nada justificará un nuevo fracaso para unos servicios de inteligencia que están más ocupados en espiar la mente de los propios ciudadanos y detener a sindicalistas, escritores y feministas, que en proteger los intereses nacionales del país. De hecho, dos días después, el Poder Judicial, en un comunicado dirigido a las administraciones públicas, volvió a amenazar a las mujeres que llevan mal el velo: «Nerón tocaba el violín mientras Roma ardía».

La cronología ya había avisado

Irán deberá esperar operaciones más mortíferas por parte del binomio Estados Unidos-Israel, unas serán abiertas y otras encubiertas.

Durante el verano, cuatro instalaciones nucleares y militares iraníes sufrieron sabotaje e incluso una, la planta de Natanz, fue atacada con misiles lanzados desde los drones israelíes, que entraron en el espacio aéreo del país sin siquiera ser detectados.

Sólo en el mes de noviembre, un conjunto de hechos, indicaban lo que iba a ocurrir y lo que está por venir.

1 de noviembre. Turquía, miembro de la OTAN, instala en la frontera de Irán con Azerbaiyán (socio de Israel), unos «2.000 yihadistas sunnitas».

9 de noviembre. Trump destituye al secretario de Defensa, Mark Speer, quien, entre otras discrepancias con su jefe, se oponía a una ataque a Irán.

12 de noviembre. Los asesores de alto rango de la Casa Blanca disuaden a Trump (que sigue estando bajo una fuerte presión de Israel) de destruir las instalaciones nucleares en Irán. Este día, The New York Times afirma que, en el mes de agosto, un comando del Mossad asesinó a tiros en Teherán al número dos de Al Qaeda, un tal Abu Muhammad al-Masri, y su hija Maryam, nuera de Bin Laden. Si es cierto, ¿Cómo y por qué irán había autorizado su estancia en el país?

12 de noviembre. Teherán anuncia que está aumentando la producción del uranio enriquecido, ante el incumplimiento del acuerdo nuclear por las potencias firmantes.

16 de noviembre. El ex consejero de Seguridad Nacional de la Administración Trump advierte que Israel podría atacar a Irán antes de que el presidente dejase el cargo.

18 de noviembre. Estados Unidos ordena la retirada de una parte de las tropas de Afganistán y de Irak, no para desocupar estos países, sino para salvar a sus soldados de una posible represalia de Irán. Los militares humanos serán reemplazados por la alta tecnología asesina.

21 de noviembre. El Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo visita Israel, Arabia Saudí y Emiratos Árabes. El Acuerdo de Abraham ha cambiado el mapa de la región: ahora Israel entra en el Golfo Pérsico, y puede cercar a Irán por todos los costados. «Para mantener bajo control las ambiciones nucleares de Irán, todas las opciones están todavía sobre la mesa», avisó Pompeo, quien desde su anterior puesto de jefe de la CIA ya había afirmado que «el bombardeo de Irán solo necesitaría 2.000 ataques de aviones de combate». Pompeo necesita ganar la confianza del lobby proisraelí y árabe para su candidatura de cara a las elecciones presidenciales de 2024.

21 de noviembre. Estados Unidos envía dos bombarderos B-52H Stratofortress a Israel. Su misión: un ataque «preventivo» contra los sitios nucleares de Irán o responder a la posible venganza iraní. Los B-52 vuelan a velocidades supersónicas en cualquier clima de día o de noche y pueden transportar bombas de racimo o misiles guiados de precisión.

26 de noviembre. El subsecretario de Defensa estadounidense Christopher Miller visita la región para abordar la lucha contra las «actividades maliciosas» [de Irán].

27 de noviembre. Al menos 19 miembros de la milicia chiita Fatemiyun patrocinada por Irán mueren en un bombardeo de Israel sobre Siria.

27 de noviembre. Asesinan a Fajrizadé.

28 de noviembre. El Pentágono ordena al portaaviones USS Nimitz entrar en el Golfo Pérsico-

Biden y el objetivo de Israel

Obviamente, Israel no realiza una operación de tal impacto contra Irán sin la autorización de Estados Unidos. Su voluntad de paralizar el programa nuclear de Irán no pasa por vías diplomáticas y acuerdos, sino por matar a los científicos iraníes y destruir sus instalaciones, mientras guarda bajo llave sus al menos ochenta ojivas nucleares ilegales en los sótanos de otros países. Tras eliminar del escenario a rivales poderosos como Irak, Siria y Libia, Israel se ha volcado con Irán para después ir a por Turquía. Con estas últimas acciones Tel Aviv pretende provocar la venganza iraní (en Irak, por ejemplo) que condujera a una guerra total.

Ahora bien, aunque parece que Netanyahu ha querido sabotear los intentos del futuro presidente de Estados Unidos de regresar al acuerdo nuclear y dialogar con Irán, colocándole ante hechos consumados de su propia agenda, en realidad, y más allá de sus promesas electorales, Biden ni quiere ni puede resucitar aquel acuerdo nuclear muerto, y desde ya está exigiendo a Teherán una rendición total y humillante a sabiendas de que Irán no puede aceptarlo.

Imagínense que dos países, A y B, están en guerra y un día deciden resolver sus discrepancias a través de la diplomacia. De repente, el país A es atacado duramente por el país C. ¿Quién se beneficia de este ataque? Las acciones de Israel no solo debilitan a Irán sino que también lo señalan. Dato que será aprovechado por Biden en una posible mesa de negociación: Irán ahora no sólo tendría que renunciar a las armas nucleares y también a los misiles balísticos, sino que deberá cumplir cada uno de los doce mandamientos de Trump. Antony Blinken (de origen judío, dato importante en este conflicto), próximo Secretario de Estado del gabinete de Biden, cree que la diplomacia debe ser «complementada con disuasión» y que «la fuerza militar puede ser utilizada como un medio esencial para tener una diplomacia efectiva».

Fue durante el gobierno de Obama-Biden cuando Israel asesinó a varios científicos iraníes. También la CIA y el Mossad lanzaron el virus Stuxnet contra la planta nuclear de Natanz, paralizándola. El Partido Demócrata no condenó aquellos actos, ni tampoco cuando Israel bombardeó las instalaciones nucleares de Irak en 1980 y las de Siria en 2007. En los tres casos, el objetivo fue contener el avance de dichos países en términos tecnológicos, no derrocar a sus regímenes (sino hubieran atacado la residencia de sus presidentes). El objetivo del binomio Estados Unidos-Israel es Irán, no la teocracia islámica que lo gobierna.

La primera consecuencia del asesinato de Mohsen Fajrizadé ha sido acabar con el clima positivo que la victoria de Biden había creado en Irán; la segunda, inyectar sangre nueva en las venas del sector belicista de la República Islámica en perjuicio de los ciudadanos, que sufrirán aún más la militarización de la sociedad y una dictadura más severa.

La reacción de Irán

Todo aprendiz de parvulario del activismo clandestino sabe que si un miembro del grupo ha sido reconocido por el enemigo debe ser apartado inmediatamente. Sin embargo, a pesar de que el nombre de Fajrizadé (un desconocido para el común de los iraníes) fue relacionado por Netanyahu con el programa nuclear iraní en abril de 2018, y una segunda vez por el Departamento de Estado de Estados Unidos en un informe en junio pasado, él seguía en su puesto, e incluso tenía las mismas «rutinas». La República Islámica de Irán ya ha advertido a los autores de que serán duramente castigados. ¿En serio? Pero si no se trata de unos «lobos solitarios», sino de una red de espionaje israelí dentro de los centros neurálgicos militares del estado iraní.

Es imposible realizar tantos atentados y de forma tan sistemática sin tener una sólida infraestructura de seguridad en el terreno. Y no alguien con facciones parecidas a Netanyahu o Golda Meir: los agentes del Mossad en Irán son iraníes y chiitas, personas asentadas en los lugares claves de un sistema en el que pueden acceder solo y exclusivamente los fieles del régimen, y aun llevando recomendaciones de altas esferas deben pasar por una docena de barreras de seguridad y control político.

La única motivación de tales personas para colaborar con un servicio enemigo es el dinero. Esta semana, la prensa iraní anunció la detención de Kiumars Azari, ex director del servicio de Inteligencia de la provincia de Mazandaran, por el contrabando de dos toneladas de oro. Este caso es sin duda la punta de iceberg en un país donde no existe ningún control popular y democrático sobre el poder y sobre la caja de uno de los países más ricos del planeta. El poder absoluto corrompe absolutamente. En junio pasado, alguien lanzó al vacío desde la ventana de un hotel en Bucarest, Rumania, al clérigo Gholamreza Mansouri huido del país con varios millones de dólares. Un escenario donde Luis García-Berlanga y Francis Ford Coppola hubieran disfrutado mogollón.

Ahora, Irán está en una callejón sin salida: una represalia militar seria (que no pantomima, como el ataque a la base desalojada de Estados Unidos en Irak en febrero pasado) significa ir a la guerra, mientras que dejarlo pasar -como se hizo con el asesinato de los cuatro científicos nucleares-, animaría a Tel Aviv a seguir cometiendo atentados dentro del propio Irán. Pero, Teherán ya ha empezado con venganzas no militares: salir del Protocolo Adicional del TNP, que permite al Organismo Internacional de la Energía Atómica realizar inspecciones sin aviso previo, reducir su colaboración con la Agencia de Energía Atómica, y volver a enriquecer el uranio por encima del 20%.

Para salvar la cara, las autoridades llevarán ante las cámaras de televisión a algún detenido para que confiese el magnicidio, como ya es habitual desde hace cuarenta años: a miles de presos políticos les obligaron a realizar falsas confesiones, que después utilizaban para justificar las ejecuciones sin juicios.

La República Islámica sufre ahora el síndrome del pastor mentiroso: de tanto acusar a escritoras, feministas, sindicalistas o activistas de los derechos de las minorías religiosas y étnicas de pertenecer a la CIA o el Mossad (para así deshonrarlos y además aplicarles la pena de muerte) y de tanto mentir, ahora que dice la verdad y se trata de una operación de la inteligencia israelí, pocos le creen. Las redes sociales iraníes se han llenado de la frase de «kare jodeshuné» («lo han hecho ellos mismos»), en alusión a que se trataría más de otro ajuste de cuentas y lucha por el poder en el seno de la propia República Islámica que de una agresión exterior.

Según el ministro de Asuntos Exteriores, Javad Zarif, algunos «amigos» (en referencia a los altos cargos del régimen) no quieren que sea el Gobierno del presidente Rohani quien empiece las negociaciones con el Gobierno de Biden; es más, intentan sabotearlas hasta que el próximo presidente iraní, que será designado en junio de 2021 (muy probablemente un militar islamista), ponga su firma a un posible acuerdo, llevándose los méritos. Es absurdo: la República Islámica debe tener una relación normal con Estados Unidos, como el resto de los países del mundo.

SAVAK sigue allí

Cuando la revolución iraní de 1978 fue abortada por el G-4, el general Hosein Fardust (1917-1987), director del SAVAK el temible servicio de inteligencia del Sha, acudió a Jomeini para ofrecerle su experiencia en la lucha anticomunista, impidiendo la disolución de la sucursal de la CIA en Irán.Jomeini aceptó: en 1983, y en colaboración con los espías del MI6 británico en la embajada de la Unión Soviética en Teherán, la República Islámica asaltó al Partido Comunista de Tudeh, deteniendo a su comité central y otros 10.000 militantes. Hicieron lo mismo con todos los partidos,  organizaciones progresistas y rivales.

En principio, ni Estados Unidos ni Irán están en condiciones de entrar en una guerra. A los problemas económicos, políticos y sociales que ya arrestaban el año pasado se ha sumado el impacto mortal y descomunal de la covid-19 en ambos países. Sin embargo, el hecho de que la guerra, además de un negocio redondo, sea también una forma de exportar la crisis interna, ha hecho que los halcones de las dos partes mantengan esta alternativa viva sobre la mesa. Pasa lo mismo con Israel, que se enfrenta a otras posibles elecciones parlamentarias en 2021. No hay que olvidar que Irán tiene la capacidad de lanzar una lluvia de misiles sobre Israel desde el Líbano.

Estados Unidos no está dejando ningún margen de maniobra para una rendición digna de la República Islámica: una guerra sería catastrófica para Irán y toda la región, mientras se desvanecen las infundadas esperanzas de Irán por la victoria de Biden.

La lógica del estado natural de guerra entre países rivales con economía de mercado de Thomas Hobbes se une a la lucha de clases de Karl Marx para producir una situación de extrema sensibilidad en Irán, que se prepara para el peor de los escenarios, ante la ausencia total de un movimiento por la paz.

Por Nazanín Armanian | 03/12/2020

Fuentes: Público -

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EU sanciona a empresa china por apoyar acciones antidemocráticas de Maduro

Washington. Estados Unidos impuso ayer sanciones a la empresa China National Electronics Import & Export Corporation (Ceiec), tras acusarla de apoyar las acciones del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en detrimento de la democracia.

Caracas replicó que al reforzar las sanciones Washington busca promover la desestabilización a unos días de los comicios legislativos del domingo.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos indicó en un comunicado que la compañía china “apoyó al gobierno de Maduro en sus esfuerzos por restringir el servicio de Internet y realizar vigilancia digital y operaciones cibernéticas contra opositores políticos.

La dependencia del régimen ilegítimo de Maduro en empresas como Ceiec para avanzar en su agenda autoritaria ilustra aún más la priorización del régimen sobre los valores y procesos democráticos, señaló el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

El gobierno de Venezuela respondió: “la élite dominante de Washington, que tanto se ufana de defender la libertad de prensa y el libre comercio, arremete contra empresas internacionales que prestan servicios al Estado venezolano, con el inhumano objetivo de aislar al país y generar dificultades a la población.

Ninguna medida desesperada de un gobierno frustrado y agónico impedirá que el pueblo de Venezuela brinde al mundo una nueva lección el próximo 6 de diciembre, fortaleciendo sus instituciones democráticas y resguardando así su independencia y soberanía irrevocables, concluyó un comunicado de la cancillería.

La empresa sancionada no respondió a una solicitud de comentarios, reportó la agencia de noticias Reuters.

Washington reconoció en enero de 2019 como presidente de Venezuela al opositor Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, y ha incrementado las sanciones y la presión diplomática tras la relección de Maduro en 2018.

Las nuevas sanciones congelan los activos de la empresa china en Estados Unidos y, en general, prohíbe a los estadunidenses relacionarse con ésta.

En otro orden, el Ministerio Público venezolano entregó ayer un informe a la Corte Penal Internacional (CPI) respecto de los casos que lleva ese organismo sobre las denuncias de violaciones a los derechos humanos en la nación sudamericana.

Se ha dado respuesta a todos los requerimientos de la fiscalía de la Corte Penal Internacional en un escrito fechado el 2 de octubre de 2020, señala el comunicado difundido por el fiscal general Tarek William Saab.

La CPI lleva dos casos sobre Venezuela. Uno atiende denuncias de presuntos delitos cometidos por el Estado, y el otro aborda la denuncia de Caracas contra Washington, al que acusa de violaciones masivas a los derechos humanos por imponer medidas coercitivas contra el gobierno de Nicolás Maduro que afectan a toda la población.

Asimismo, Saab reiteró a la fiscal general de la Corte, Fatou Bensouda, la invitación para que visite Venezuela.

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Mohsen Fakhrizadeh, científico iraní asesinado.

Los países del mundo deberían agradecer a Tel Aviv por el asesinato del científico iraní Mohsen Fakhrizadeh”, declaró un funcionario de inteligencia israelí.

Según dijo a The New York Times, Israel tomará las medidas adicionales necesarias contra el programa nuclear iraní.

En sus declaraciones citó además al exfuncionario de la CIA, Bruce Riedel, quien señaló que Israel se ha valido de sus estrechos vínculos con los vecinos de Irán, como Azerbaiyán, con el propósito de monitorear y reclutar agentes.

De acuerdo con información publicada el viernes último por ese propio periódico, tres funcionarios de inteligencia habían confirmado que Israel se hallaba detrás del asesinato del  Fakhrizadeh.

Tanto la Casa Blanca como el Pentágono, dijo, se negaron  a comentar sobre el asesinato del científico iraní..

A su vez, medios israelíes informaron que el primer ministro de ese país, Benjamín Netanyahu, insinuó sobre la posible participación israelí en el asesinato del científico.

En tanto, el Ministerio de Seguridad iraní anunció el domingo sobre pistas encontradas en relación con los involucrados en el asesinato de Fakhrizadeh, y aseveró que la información al respecto se revelaría posteriormente.

30 noviembre 2020  

(Con información de Al Mayadeen Español)

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Revelan nuevos detalles del asesinato del físico nuclear iraní

Los disparos que mataron al jefe de la Organización de Investigación de Innovación del Ministerio de Defensa iraní, el físico nuclear Mohsen Fajrizade, provinieron de un arma montada en un vehículo, en el cual no había gente y que explotó poco después del ataque, informó la agencia de noticias iraní Fars.

La agencia Fars publicó nuevos detalles sobre el asesinato del jefe del programa nuclear iraní que fue atribuido a Israel. Los periodistas alegan que Mohsen Fajrizade fue baleado con una ametralladora controlada a distancia que fue detonada inmediatamente después del ataque.

Según el informe, el 27 de noviembre por la mañana, el experto iraní conducía un auto blindado y a su lado estaba su esposa. Además, iban acompañados por un convoy de otros vehículos blindados.

En algún momento, la escolta se adelantó a Fajrizade para revisar la zona a la que se dirigían. De repente hubo un disparo que hizo que el científico se detuviera a un lado de la carretera, ya que pensaba que su automóvil estaba funcionando mal. Luego siguieron otros disparos desde una ametralladora a control remoto que fue montada en un coche Nissan aparcado a unos 150 metros de distancia. Una de las balas golpeó la espalda de Fajrizade, según el informe, y pocos minutos después el automóvil con el arma explotó.

"Todo el incidente duró tres minutos, ya que ningún asesino estaba presente en la escena y los disparos fueron realizados solo con armas automatizadas", se indica en el informe. 

El propietario del vehículo que portaba el arma, según los datos, no reside en Irán desde hace un mes.

Por su parte, el New York Times publicó una versión diferente del hecho, aunque cita a medios iraníes.

Según el medio estadounidense, el Nissan abandonado estacionado en una rotonda, detonó y derribó una línea eléctrica. Apareció un grupo de 12 hombres armados, algunos en motocicletas y otros en automóviles aparcados cerca, que abrieron fuego, cita el medio a Javad Mogouyi, que trabaja para el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Al menos tres disparos golpearon al experto nuclear iraní y los 12 asesinos escaparon ilesos, indicó el hombre.

Los medios estatales iraníes informaron sobre el comienzo de la procesión fúnebre de Fajrizade. Su ataúd se moverá entre varias mezquitas en todo el país. Se espera que el científico sea enterrado el 30 de noviembre.

Según la agencia de noticias estatal iraní IRNA, el cuerpo de Fajrizade fue trasladado al santuario del Imán Reza en la ciudad nororiental de Mashhad para ser enviado más tarde a la ciudad de Qom, al sur de Teherán, y desde allí al templo del Imán Khomeini, situado en la capital.

El conocido científico nuclear iraní, Mohsen Fajrizade, a quien Israel acusa de ser jefe del presunto programa nuclear del país persa, fue asesinado el 27 de noviembre cerca de Teherán. Según la versión que fue anunciada inicialmente, varios terroristas armados atacaron al científico durante el enfrentamiento entre sus guardias y los terroristas.

Fajrizade era profesor de física en la Universidad Imam Husein en Teherán y ocupaba el cargo de jefe de la Organización de Investigación e Innovación Defensiva del Ministerio de Defensa de Irán. Además de ser uno de los científicos más influyentes y de alto rango en Irán, figuró entre las cinco personalidades iraníes en la lista de los 500 individuos más poderosos del mundo, elaborada en el 2013 por la revista estadounidense Foreign Policy.

23:31 GMT 29.11.2020(actualizada a las 23:38 GMT 29.11.2020) URL corto

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Sábado, 28 Noviembre 2020 05:53

Drástico cambio

Drástico cambio

 De un tiempo para acá, a raíz de lo sucedido en su entorno de "aliados estratégicos" –rebelión pacífica en Bielorrusia, cambio violento de gobernante en Kirguistán, derrota del candidato presidencial en Moldavia y rencor en Armenia por permitir que Azerbaiyán recuperara Nagorno-Karabaj–, Rusia parece estar asumiendo la pérdida de su liderazgo en el espacio postsoviético y comienza a practicar una política que supone un drástico cambio en las relaciones con sus vecinos.

Poco a poco desaparecen de la agenda del Kremlin concepciones claves que, en los 30 años recientes, proyectaban la intención de reconstruir de las ruinas, si no la Unión Soviética completa (imposible tras la ruptura definitiva con cinco repúblicas, las tres bálticas: Estonia, Letonia y Lituania, más Ucrania y Georgia), al menos una parte del imperio dominado por Rusia.

Los voceros oficiales hablan cada vez menos de la "Alianza Euroasiática", el "mundo ruso", la "zona de intereses exclusivos de Rusia", el "papel de Moscú como garante de la soberanía y la seguridad de los países ex soviéticos" y otros grandes sueños que, en distintos periodos de la gestión del presidente Vladimir Putin, sirvieron de eje para formular la política en el espacio postsoviético.

Ahora, Rusia procura no hacer más del mínimo que imponen sus obligaciones contractuales (Armenia), prestar ayuda muy concreta sólo cuando obtenga a cambio beneficios geopolíticos (Armenia, Bielorrusia, Kirguistán), rechazar a quien no acepte las condiciones rusas aun si aparentan ser aliados (Lukashenko), no inmiscuirse demasiado en la solución de conflictos ajenos que puedan repercutir en la política interna rusa (Kirguistán).

Asimismo, no provocar nuevas sanciones de Occidente por causa de sus protegidos (Bielorrusia, Kirguistán), reconocer tácitamente que otros actores regionales pueden tener "intereses parciales" en el espacio de la antigua Unión Soviética (Turquía), entender que son limitadas sus posibilidades y recursos para influir en crisis de poder o cambios de gobierno en otros países (Moldavia), entre otros rasgos de la actual política del Kremlin.

Tal vez el divorcio con dos países fraternos, Ucrania y Georgia –su elevado coste económico y consecuencias políticas negativas– influyó en que Rusia busque no repetir esa amarga experiencia.

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Asesinan a destacado científico nuclear iraní en atentado terrorista cerca de Teherán

El Ministerio de Defensa iraní anunció el asesinato del jefe de la Organización de Investigación y Desarrollo de dicha cartera, Mohsen Fakhrizadeh, como consecuencia de un atentado cerca de Teherán, la capital.

“Los intentos de salvar la vida de Fakhrizadeh no tuvieron éxito y murió hace poco tiempo. Elementos terroristas atacaron a Mohsen Fakhrizadeh”, confirmó el ministerio.

Según el informe, varios asaltantes llevaron a cabo este viernes un ataque múltiple contra el prominente científico iraní, que involucró al menos una explosión y un pequeño incendio en la localidad de Absard, situada en Damavand, cerca de la ciudad capitalina.

Fakhrizadeh falleció tras recibir tratamiento médico en un hospital, junto con otras personas que resultaron heridas en el asalto.

Anteriormente, la radio y la televisión iráníes anunciaron esta tarde el intento de asesinato de un científico nuclear iraní en las afueras de la capital, Teherán, en un enfrentamiento armado entre su equipo de protección y desconocidos.

“El asesinato de científicos nucleares es la confrontación más violenta de los regimenes hegemónicos para impedir nuestro acceso a la ciencia moderna”, dijo un comandante de la CGRI en su cuenta de Twitter.

El premier israelí, Benjamín Netanyahu había revelado una imagen del científico nuclear iraní Mohsen Fakhrizadeh en su discurso de 2018. Al respecto, señaló que este había jugado un papel importante en el programa nuclear iraní.

Netanyahu mencionó públicamente a Fakhrizadeh por su nombre en 2018, después que su foto fuera revelada en una conferencia de prensa.

De acuerdo con la agencia iraní Mehr, Fakhrizadeh era un académico influyente en el campo de la investigación científica en Irán y está en la lista de sanciones de las Naciones Unidas.

Medios israelíes se hicieron eco que un plan anterior para asesinar a Fakhrizadeh había fracasado hace años.

La agencia de noticias Fars informó que el científico nuclear Fakhrizadeh fue blanco de un intento de asesinato a tiros en Absard, distrito de Damavand, cerca de Teherán.

Al Mayadeen precisó que entre tres y cuatro elementos terroristas murieron durante un enfrentamiento a la acción terrorista.

De acuerdo con medios israelíes, Netanyahu insinuó una posible participación israelí en el asesinato del científico nuclear iraní. “Hice muchas muchas cosas esta semana y no puedo hablar de todas”, dijo.

El exdirector general del Ministerio de Asuntos Estratégicos de (Israel), Yossi Kupervaser, señaló: “Fakhrizadeh pertenece al programa nuclear de Suleimani. Un incidente de este tipo solo podría ser llevado a cabo por (Israel) y Estados Unidos”.

En un reporte anterior, la agencia iraní Tasnim había indicado: Fakhrizadeh todavía está vivo y es sometido actualmente a una operación.

¿Quién es el destacado científico iraní Mohsen Fakhrizadeh?

El Dr. Mohsen Fakhrizadeh, nacido en 1961, es un científico de primera clase y director de la Organización de Investigación y Desarrollo en el Ministerio de Defensa iraní, entidad que se ocupa del desarrollo de armas en el Ministerio de Defensa iraní.

Es un oficial iraní del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán y profesor de Física en la Universidad Imam Hussein de Teherán.

El nombre de Mohsen Fakhrizadeh se menciona como una de las cinco personalidades iraníes en la lista de las 500 personas más poderosas del mundo, según la revista estadounidense Foreign Policy.

Fakhrizadeh fue designado Científico pionero en el Ministerio de Defensa y Apoyo a las Fuerzas Armadas de Irán, y fue exdirector del Centro de Investigación Física (PHRC). El 24 de marzo de 2007 su nombre fue inscrito en la Lista de sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra Irán.

El mártir Mohsen Fakhrizadeh es el único científico nuclear iraní que fue nombrado directamente por el primer ministro israelí, Benjamin, durante un “programa de propaganda” en 2018, en el que Netanyahu alegó que Fakhrizadeh estaba trabajando en un programa de armas nucleares.

En marzo de 2008, el periódico británico Sunday Times reveló que un oficial de alto rango de la Guardia Revolucionaria Iraní había emergido como “el padre del programa nuclear iraní”.

La fuente dijo que Mohsen Fakhrizadeh, quien era profesor de física en la Universidad Imam Hussein en Teherán, es visto como “la versión iraní del científico nuclear paquistaní Abdul Qadeer Khan”

27 noviembre 2020.

(Tomado de Al Mayadeen en Español)

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El entonces vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, estrecha la mano con el presidente de China, Xi Jinping, en Pekín en diciembre de 2013 (POOL New / Reuters)

Pero no se correrá a revocar todas las políticas de Donald Trump

 

Durante cuatro años, los funcionarios chinos no han dejado de refunfuñar diciendo que el presidente Donald Trump es un matón impredecible, guiado a veces por sus propios intereses egoístas y en otros momentos por asesores que detestan al Partido Comunista. Una nota diplomática filtrada citaba al jefe del Partido Comunista de China, Xi Jinping, quejándose a unos visitantes europeos de que las relaciones con Estados Unidos parecen un “combate de boxeo sin reglas”. El equipo que rodea al presidente electo Joe Biden quiere que la contienda sea a la vez más ordenada, menos abiertamente ideológica y más difícil para China. Como si planearan el regreso de un campeón de peso pesado, los demócratas entrantes quieren ver a un Estados Unidos más en forma e inteligente que sea capaz de seleccionar con más cuidado las peleas con China y luego de entrenarse mucho para ganarlas.

Una China cautelosa intentará aliviar las tensiones, pero no se hace ilusiones acerca de un reconfiguración total de las relaciones. No habrá una vuelta a los días anteriores a 2016, cuando los presidentes estadunidenses de ambos partidos sostenían que la colaboración podía lograr de China a una apertura al mundo de su economía (y quizá de su sociedad). En cambio, Biden hará una crítica diferente a Trump: que por arremeter con demasiada fuerza contra la asertiva China de la época Xi, no ha logrado asestar golpes decisivos.

La llegada de Joe Biden

China no se hace ilusiones acerca de un reconfiguración total de las relaciones

La decepción aguarda a los empresarios que esperan que Biden corra a cancelar, en bloque, los aranceles impuestos por Trump a dos tercios de las importaciones procedentes de China. Biden tampoco va a desmontar de repente todos los controles a la exportación y las restricciones a la inversión impuestas por el gobierno de Trump a las empresas tecnológicas chinas. Biden debe tratar con unos dirigentes chinos convencidos de que Estados Unidos está empeñado en contener a China, lo cual hace inevitable una contienda entre grandes potencias. Para mantener la influencia, tiene interés en desmantelar sólo con mucho cuidado las barreras comerciales de Trump.

Sonará a veces verdaderamente trumpiano cuando hable de la necesidad de reciprocidad en los tratos con China y de lograr la vuelta de puestos de trabajo a Estados Unidos con políticas industriales y reglas de “Compre estadounidense” en apoyo de las empresas nacionales si es necesario. Si bien durante cuatro décadas respaldó con frecuencia los acuerdos de libre comercio en el Senado, ahora dirige un Partido Demócrata más escéptico que nunca con respecto a la globalización. Como vicepresidente, Biden fue un entusiasta de las alianzas de libre comercio, como la Asociación Transpacífica, diseñadas para contrarrestar los métodos mercantilistas de China. Como presidente, Biden no correrá a comprometerse en pact

China se encontrará con algunos cambios tranquilizadores. La Casa Blanca de Biden tendrá economistas ortodoxos que creen que los aranceles comerciales son en su mayoría contraproducentes y que ven graves riesgos en el uso del sistema financiero denominado en dólares como instrumento para contener a China, una táctica que sedujo a algunos asesores importantes de Trump. La puerta de la Oficina Oval de Biden estará más abierta a los directivos tecnológicos del Valle del Silicio, quienes rogarán al gobierno que sea mucho más selectivo a la hora de considerar como amenazas para la seguridad nacional ciertos productos de alta tecnología y ciertas cadenas de suministro, y que eso no debe involucrar a China.

Aún así, algunas detalles de una administración Biden conocedora de la tecnología le dificultarán las cosas a China. El presidente hará un llamamiento para que Estados Unidos mantenga la primacía sobre China en tecnologías fundamentales del futuro, desde la inteligencia artificial hasta la computación cuántica, con la ayuda de inversiones masivas en ciencia básica. Se mostrará menos alarmado por aplicaciones como TikTok, una plataforma digital creada en China en la que los adolescentes filman sus movimientos de baile. Acogerá, con mayor probabilidad que Trump, a estudiantes chinos en universidades estadounidenses y dirá que confía en el FBI para detectar el pequeño número de ellos enviado para robar secretos. Un Estados Unidos más abierto tiene ventajas e inconvenientes para los funcionarios chinos que intentan que los investigadores con talento vuelvan a casa.

Biden tendrá economistas ortodoxos que creen que los aranceles comerciales son en su mayoría contraproducentes

En privado, los funcionarios chinos admiten abiertamente que les gustó la falta de interés de Trump por los derechos humanos o los valores democráticos liberales. Saben que eso cambiará. Cabe destacar que los asesores de Biden han dicho que su jefe ve que se está abriendo una preocupante brecha entre las tecnodemocracias, que utilizan herramientas digitales para ampliar las libertades, y un bloque tecnoautoritario encabezado por China. Aunque Biden se incline por mostrarse cauteloso, el Congreso exigirá sanciones por el aplastamiento de las libertades civiles por parte de China en Hong Kong y por la “reeducación” forzosa de los uigures musulmanes en la región occidental de Xinjiang.

Biden se moverá con cautela en lo que respecta a la isla democrática de Taiwán. Mantendrá un equilibrio de décadas mediante el cual Estados Unidos utiliza sus fuerzas armadas para disuadir a China de intentar invadir la isla y a la vez asegura a los dirigentes chinos que no fomentará una declaración formal de independencia de Taiwán.

En lo que supondrá un gran cambio, Biden buscará la ayuda de China para hacer frente a problemas mundiales que Trump despreció, como el cambio climático, o que prefirió abordar en solitario, como el desarrollo de tratamientos contra la covid-19. Biden puede pedir a China que se una a él para resucitar el pacto nuclear firmado por Barack Obama con Irán y las principales potencias mundiales, y del que luego Trump renegó. Esas ramas de olivo ofrecidas a China serán denunciadas por los republicanos; en particular, por quienes tengan los ojos puestos en 2024.

Por último, Estados Unidos volverá a implicarse en la creación de coaliciones, o al menos a buscar menos peleas con sus aliados. Biden quiere a amigos en su rincón mientras se enfrenta a China. Con reglas o sin ellas, se avecina una dura contienda.

Biden buscará la ayuda de China para hacer frente a problemas mundiales que Trump despreció, como el cambio climático

Por David Rennie | jefe de la oficina de Pekín en The Economist

26/11/2020 06:00| Actualizado a 26/11/2020 10:51

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De The Economist, traducido para La Vanguardia, publicado bajo licencia. El artículo original, en inglés, puede consultarse en www.economist.com.

Traducción: Juan Gabriel López Guix

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El presidente chino, Xi Jinping, durante la XV Cumbre de los Líderes del G20 por medio de un enlace de video, en Pekín.Foto Xinhua

En los expeditos abordajes reduccionistas se ha manejado el carácter "multilateral" del 15-RCEP –máximo bloque geoeconómico del planeta con casi la tercera parte del producto interno bruto (PIB) global de 26.2 millones de millones de dólares (trillones en anglosajón) y con 2 mil 200 millones de habitantes (https://bit.ly/35ROjEM).

Cuando se ahonda el análisis destaca que se trata de un tratado "trilateral", donde descuellan las tres superpotencias geoeconómicas del noreste asiático: China/Japón/Sudcorea, respectivamente segunda, tercera y décima potencias en el ranking del PIB global.

El "multilateral" 15-RCEP oculta su verdadera columna vertebral: un genuino tratado trilateral y/o bilateral con el restante de los 12 y/o 13 países que se ubican en niveles semiperiféricos y periféricos circundantes de su núcleo tripartita.

Vale la pena enfatizar el PIB, tanto trilateral como bilateral, de sus tres principales actores frente al restante del 10-ASEAN y los dos países anglosajones.

Es notable la "trilateralidad" del 15-RCEP con sus respectivos PIB "nominales" (datos del FMI): China, 14.86 millones de millones de dólares, segundo en el ranking global; Japón con 4.91 millones de millones, y Sudcorea con 1.59 millones de millones. Es decir, la "trilateralidad" arroja un total de 21.36 millones de millones de dólares.

Este dato es superlativo, ya que el PIB trilateral de China/Japón/Sudcorea constituye ¡81.53 por ciento del 15-RCEP! –sin contar que tal trilateralidad rebasa el PIB de EU, primero en el ranking global con 20.8 millones de millones de dólares.

Que conste que no contabilicé el total del "circuito étnico-chino" conformado por China/Hong Kong (341 mil 319 millones de dólares) /Macao (26 mil 348 millones) /Taiwán (635 mil 547 millones) /Singapur (337 mil 451 millones) que arrojara un PIB integral –¡Sin China! de 1.34 millones de millones y que con el PIB de China suman 16.2 millones de millones de dólares.

El concepto del "circuito étnico-chino" lo vengo manejando desde hace alrededor de dos décadas y hoy me percato del ímpetu que ha generado su sorprendente dinámica geoeconómica (https://bit.ly/3kU7emw).

Ahora va el también carácter "bilateral" del 15-RCEP con el PIB respectivo de China y Japón cuyas sumas arrojan 19.77 millones de millones de dólares que prácticamente empatan el PIB de EU y representan 75.5 por ciento del 15-RCEP.

¿No se habrá tratado más bien de un pacto "bilateral" de China y Japón que no se atreve a decir su nombre?

Frente a la descomunal complementariedad geoeconómica –sea bilateral, sea trilateral– el PIB de los 10-ASEAN representa aproximadamente 12.1 por ciento (3.17 millones de millones de dólares) del 15-RCEP, donde viene en su primer lugar interno Indonesia ( ranking 15) –que, por cierto, con su asombroso PIB de 1.14 millones de millones de dólares, ya superó a México ( ranking 16).

Los dos países anglosajones miembros –Australia (1.33 millones de millones de dólares; ranking 13) y Nueva Zelanda (193 mil 545 millones; ranking 50)– constituyen aproximadamente 5.8 por ciento del 15-RCEP.

El abordaje del PIB con visión geoeconómica coloca a cada quien en su justa dimensión.

En 100 por ciento aproximado, se decanta la realidad del 15-RCEP multilateral: sobresale la "trilateralidad" del noreste asiático de China/Japón/Sudcorea con 81.53 por ciento frente al 10-ASEAN con 12.1 y los dos países anglosajones con casi 6 por ciento.

Según Nikkei Asia, "Tokio descolgó un importante triunfo con Pekín y la participación de Seúl con el 15-RCEP que elimina 86 por ciento de tarifas a sus exportaciones a China" (https://s.nikkei.com/3lRL3io), lo que, de facto, epitomiza "el primer tratado de libre comercio de Japón tanto con China como con Sudcorea" por la puerta giratoria de atrás.

Lo más sorprendente es que todavía China, Japón y Sudcorea no concluyen sus negociaciones para un tratado trilateral propiamente dicho, pero que le dieron la vuelta al integrarse al "multilateral" 15-RCEP (https://bit.ly/395GvkY).

Por cierto, es la primera vez que China firma un tratado comercial regional "multilateral", cuando resalta que el 15-RCEP beneficia sobre todo la "trilateralidad" de China/Japón/Sudcorea (https://bbc.in/3pQk0X2).

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La pandemia dispara una carrera entre grandes potencias y farmacéuticas para aprovechar el nuevo mercado de vacunas

El acaparamiento de sueros como los de Pfizer o Moderna por parte de los países ricos, que en algunos casos se han garantizado el suministro de hasta cinco dosis por habitante, abre el camino para la expansión de los proyectos de China y Rusia en los estados en desarrollo

 

La pandemia de COVID-19 ha creado un nuevo tablero mundial: el mercado de vacunas contra la infección. Estos medicamentos son, de momento, la herramienta más prometedora para superar una crisis sanitaria y económica total. Grandes actores como EEUU, China, Rusia o Gran Bretaña buscan un lugar preferente en ese escenario como revela la batería de anuncios sobre proyectos de vacuna que se han sucedido.

El 9 de noviembre, la farmacéutica estadounidense Pfizer declaraba que su vacuna contra el SARS-CoV-2 mostraba una eficacia, preliminar, del 90%. Acaparó titulares en todo el mundo. Solo dos días después, los desarrolladores del suero ruso Sputnik V contraatacaban: su producto apunta a un 92%. Este lunes, la empresa Moderna ha asegurado que su vacuna llega, de momento, al 94,5%. Ha pasado solo una semana.

Los anuncios sirven para, por un lado, afianzar las posiciones de las compañías en el mercado de las vacunas contra la COVID-19, que incluye a toda la población mundial. Todos los países necesitan vacunas. Millones de dosis. Y, previsiblemente, las necesitarán durante años mientras se produzcan rebrotes estacionales de COVID-19. Por otro lado, suponen un empujón en la cotización bursátil de las empresas. Moderna saltó un 11% este lunes. Pfizer subió un 8% hace siete días.

"Vamos a ir viendo una cascada de anuncios. A partir de ahora, esto va a ser un no parar", avisa la coordinadora de campaña en la Fundación Salud por Derecho, Irene Bernal. El hecho, como se ha observado en la última semana, es que las cotizaciones del sector farmacéutico están muy condicionadas por los resultados de sus investigaciones y los tiempos en los que se comunican. Las buenas noticias calientan el valor en bolsa de las compañías, las malas lo hunden.

Bernal explica que "es el momento de estas empresas porque están apareciendo sus datos de fase III que arrojan algo de luz y tienen un gran impacto en sus cotización y previsiones financieras. Ahora destaca porque estamos muy pendientes, pero es el comportamiento estándar de las farmacéuticas. Todas las grandes compañías de vacunas están metidas en esto y todas quieren comunicar buenos resultados porque eso redunda en sus acciones". El director de mercado de capitales de la Caja de Ingenieros, Bas Fransen, coincide en que esta dinámica es común. "Lo espectacular", matiza, "es la situación que vivimos y cómo, a medida que se acerca la recuperación económica, los inversores saltan de unos valores a otros".

Información muy limitada

Unos anuncios que se basan en lo que las farmacéuticas quieren comunicar. Pfizer informó de que 94 sujetos habían resultado infectados en su ensayo de 40.000 voluntarios. La rusa Gamaleya aseguró que fueron 20 infectados en su trabajo con otras 40.000 personas. Moderna ha dicho que lleva 95 infecciones, 90 de ellas en el grupo que recibe placebo de su ensayo con 30.000 voluntarios. No hay nada más. El presidente de la Asociación Española de Vacunología, Amos García Rojas, reflexiona que "conviene que se presenten esos resultados preliminares en publicaciones de impacto, más que en notas de prensa".

García Rojas, que se confiesa "tremendamente optimista", añade: "No dudo de la veracidad de esos resultados, pero me gustaría analizarlos con precisión y para eso deben ser publicados". Una de las vacunas prometedoras de la compañía china Sinopharm, en unión con el Instituto Virológico de Wuhan, publicó sus "resultados intermedios" de fases 1 y 2 en The Lancet el 15 de octubre pasado. "Una vacuna prometedora", la definió. Una semana después comenzó su fase III.

El vacunólogo español, advierte de que "fruto de estas comunicaciones a través de notas de prensa, se puede hacer pensar a la ciudadanía que estamos ante una carrera a ver quién llega antes y mejor posicionado. Lo importante es que seamos conscientes de que la única carrera válida es la de conseguir modular la pandemia, con prudencia, con calma y con evidencias".

Pero la carrera existe. Porque, a medida que la investigación avanza con buenas perspectivas, más estados deciden asegurar suministro. "En los países de ingresos altos va a darse una competencia entre las farmacéuticas que primero se certifiquen como seguras y efectivas", cuenta Miriam Alía, coordinadora médica de emergencias en Médicos Sin Fronteras. "Entre los de ingresos bajos, entendemos que habrá ayuda con el mecanismo solidario COVAX y un precio más bajo, aunque el acceso siga siendo más difícil. Pero luego hay un montón de países de ingresos medios que no están en ese mecanismo de ayuda, ni pueden firmar contratos a riesgo", analiza Alía. "Los acuerdos de compra o precompra y las reservas exigen tener dinero ¿y quién tiene dinero? Los países de rentas altas. Parece cada vez más difícil que las vacunas lleguen sin problemas a los países más empobrecidos y de rentas medias", abunda Irene Bernal.

Geopolítica y diplomacia vacunal

En estas circunstancias, lo que se está produciendo hasta el momento es cierto acaparamiento de la producción por parte de los países más desarrollados. Intermon Oxfam ha denunciado que el 50% de las dosis ya estaba comprometida para países ricos. Solo para la vacuna de Pfizer-Biontech, el Observatorio Justicia Global ha recopilado los anuncios de los diferentes estados sobre acuerdos de compra y ha concluido que sus pedidos suponen el 37% de la capacidad teórica de producción. Si se añaden las pre-órdenes, llegarían a 1.100 millones de dosis sobre una capacidad anunciada de 1.350 millones (el 82%). Esas operaciones cubren una población de 1.045 millones de personas, el 14% del total mundial.

Según recopiló la revista científica Nature, si se mira el proyecto de vacuna de Johnson & Johnson –que solo exige una dosis, es decir, reduce el esfuerzo a la mitad–, entre EEUU, la Unión Europea y el Reino Unido ya suman un 30% de la fabricación estimada. Antes del anuncio de este lunes de Moderna, EEUU tenía reservada casi toda la producción prevista para 2020. EEUU tiene acuerdos de suministro que suponen dos dosis por cada ciudadano (con posible expansión a más de 4) y Reino Unido ya ha acordado el suministro equivalente a 5 dosis por habitante. La Unión Europea ha firmado contratos equivalentes a casi dos dosis por europeo, con posible ampliación a casi tres.

En ese panorama y con los sueros de Moderna y Pfizer a un precio inicial de más de 30 y 20 dólares por unidad respectivamente, se ha abierto un campo gigante para otras opciones más baratas y sencillas de distribuir.

El Centro Nacional Ruso Gamaleya ha ido sumando partidarios para su Sputnik V, una vacuna basada en adenovirus. Y el fondo soberano ruso FIDR ha ido cerrando acuerdos al mismo tiempo. Suministrará, al menos, 50 millones de dosis al estado brasileño de Bahía. México se ha reservado de entrada 32 millones de dosis. Perú también ha firmado contratos con FIDR. La secretaria de Acceso a la Salud argentina, Carla Viizzotti, viajó en secreto a Rusia el 17 de octubre para después encargar 25 millones de dosis. El laboratorio indio Reddy tiene un acuerdo para estudiar y fabricar 100 millones de dosis de Sputnik V.

En una línea parecida, China aprovecha estas circunstancias para desplegar lo que se está llamando "diplomacia vacunal" y extender sus relaciones con países en vías de desarrollo. Sus biotecnológicas tienen tres sueros en la última fase de ensayo. Y los acuerdos para distribuirlas crecen. Van desde Emiratos Árabes Unidos a Perú, Pakistán, Serbia, Turquía, Bangladesh, Thailandia, Laos, Vietnam, Birmania, Camboya, Filipinas o Marruecos. Sinovac, una de las empresas chinas con un suero en fase III, asegura tener acordada la distribución de 60 millones de dosis en el estado de Sao Paulo (Brasil) y otros 40 millones en Indonesia.

El presidente chino, Xi Jinping, comenzó a desplegar esta estrategia en mayo pasado cuando aseguró que la vacuna sería "un bien de interés público". Sin embargo, y aunque el Ejecutivo chino ha dicho que podrá fabricar 600 millones de dosis en 2020 y mil millones el año que viene, la población china por vacunar asciende a 1.400 millones de personas. El margen para la exportación se estrecha. Irene Bernal admite que "no hay acceso al seguimiento de los contratos de las vacunas chinas y rusas".

Algunas opciones occidentales como la vacuna de la Universidad de Oxford y Astrazeneca aseguran que distribuirán su producto sin buscar lucro. El precio supera por poco los tres euros. Esto la ha convertido en una candidata prioritaria para llegar a gran cantidad de países con escasos recursos mediante el fondo de financiación COVAX –que incluye otras farmacéuticas–. Moderna avisó de que, aunque sí impondrá un margen de beneficio, no piensa exigir los derechos de sus patentes para que sus hallazgos puedan aplicarse sin coste. En ambos casos, las compañías han añadido que esas disposiciones durarán hasta que se supere la pandemia. ¿Quién decide eso? Ellas mismas.

Moderna y Pfizer desatan la euforia inversora en los países más afectados

Las noticias de Pfizer y Moderna han desatado la euforia inversora. El Ibex35 cerró este lunes cerca de los 8.000 puntos, animado no solo por las novedades sanitarias sino por la venta de la filial de BBVA en Estados Unidos y su posterior anuncio de negociación para fusionarse con Sabadell. Ha subido un 15% desde finales de octubre. Otros índices europeos —como el Dax alemán, el Cac francés, el FTSE inglés o Mib italiano— se han anotado subidas similares. Los mercados están viendo el principio del fin y vuelven a los valores más castigados por la pandemia, ante la expectativa de un pronto regreso a la normalidad.

"Al ver estas noticias, los inversores dejan de lado otros índices y saltan de nuevo a países afectados por el confinamiento, como España, Francia, Italia, ante la expectativa de la vuelta del turismo y los viajes", continúa Fransen, de la Caja de Ingenieros. Meliá, por ejemplo, subió este lunes un 10% en bolsa tras conocerse la noticia de Moderna. IAG, un 9,8%. Aena, un 3%. "Si parece que la vacuna se agiliza, cambia la perspectiva en todo el tema de aerolíneas, restauración y hoteles. La rotación es espectacular".

Por contra, los valores tecnológicos que tanto han subido durante los meses de confinamiento han vivido el efecto contrario. El valor de la acción de Zoom, la popular aplicación de videoconferencias, ha pasado de 539 dólares a 390 en un mes (-38%). Algo similar ha sucedido con Netflix (-10%) y Peloton (una tecnológica dedicada al deporte en casa, que cae un 30%). Son valores a los que se ha denominado stay-at-home (quédate en casa) y sobre los que los inversores perciben que el crecimiento ya no será tan glorioso. "Los gestores de fondos y pensiones que los tienen en su cartera ven mejores perspectivas en bancos, materias primas y energía. Cambia su perspectiva. Es un poco lo que está pasando", dice Fransen.

Pero el optimismo financiero no es sinónimo de recuperación en la vida real. La segunda ola de la pandemia mantiene el consumo hundido en España. El gasto en restaurantes, que llegó a niveles pre-COVID en los meses de verano, está al -36% según los datos en tiempo real que ofrece BBVA. El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, avisó este lunes de que los efectos de la vacuna sobre la actividad tardarán en percibirse, además de alertar del riesgo de que el problema de liquidez de las empresas se convierta en un problema de solvencia

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Por Raúl Rejón / Analía Plaza

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16 de noviembre de 2020 21:50h

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Sábado, 14 Noviembre 2020 05:45

Incierto futuro

Incierto futuro

Hace apenas dos semanas parecía improbable que Armenia se rindiera tan pronto, pero la entrada del ejército azerí en la estratégica ciudad de Shusha, que garantizaba por vía terrestre el acceso de la autoproclamada república de Nagorno-Karabaj a territorio armenio tras la pérdida de la llamada franja de seguridad en torno al enclave, cambió el curso de esta guerra que libraron un ejército del siglo XX (el armenio, con armamento convencional) y otro del siglo XXI (el azerí, con drones y misiles turcos e israelíes).

Azerbaiyán, con el decisivo respaldo de Turquía, infligió una dolorosa derrota a Armenia, que no sólo acabó expulsada de los siete distritos azeríes que conquistó, con el apoyo de Rusia, en los años 90 del siglo anterior, sino que tendrá que devolver a Azerbaiyán parte significativa de la autoproclamada república y permitir un corredor que va a unir el exclave de Najicheván con territorio azerí, por donde Turquía, además, podrá reforzar su presencia en el Cáucaso del sur y obtener una salida al mar Caspio.

El gobierno de Armenia se vio obligado a aceptar estas condiciones humillantes para salvar a la población civil y a los soldados que quedaron en Nagorno-Karabaj atrapados en un cerco cada vez más estrecho. Muchos armenios acusan de traición al premier, Nikol Pashinian, y no es claro si éste logrará mantenerse en el cargo, después de un fallido primer intento de destitución en el Parlamento.

Entre los armenios crece el resentimiento hacia Rusia por no haber intervenido antes para detener a Azerbaiyán y les duele que el Kremlin nunca haya reconocido la voluntad de la abrumadora mayoría de los habitantes de Nagorno-Karabaj expresada mediante referendo, argumento principal que Moscú usa para justificar la incorporación de Crimea a la Federación Rusa.

El estatus de lo que queda de la república de Nagorno-Karabaj es incierto: Bakú quiere recuperar su completa soberanía; Yereván confía en que, aunque no reconocida por nadie, pueda seguir siendo independiente de facto, y no se excluye que, si hay cambio de gobierno, Armenia denuncie el pacto y se vuelva a la guerra.

Entretanto, Rusia y Turquía no terminan de negociar la participación turca en las labores de pacificación y otros flecos del arreglo que no figuran en la declaración tripartita que selló la derrota armenia.

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