Ahora que James Comey declara bajo juramento sería una lástima no preguntarle sobre el historial de conductas ilegítimas del FBI

Esta semana, la expertocracia ha puesto el foco de atención en la comparecencia del exdirector del FBI James Comey, quien fue despedido del cargo por Trump el mes pasado, ante el Comité de Inteligencia del Senado. En los medios se considera que no ha habido testimonio de tamaña importancia desde el escándalo Watergate. La expectativa, que no ha sido declarada explícitamente pero sí insinuada, es que Comey de comienzo a un largo y caluroso verano de revelaciones perjudiciales que conducirán a la renuncia o destitución del presidente Donald Trump. Gran parte de las principales figuras de las cadenas de noticias, muchas de las cuales fueron difamadas personalmente por Trump en algún momento desde que lanzó su campaña para la presidencia el 16 de junio de 2015, quedarán satisfechas si su trabajo contribuye a que Trump deje su cargo, voluntariamente o no. Comey se ha convertido en una especie de caballero blanco, cabalgando para salvar a la república con sus numerosos memorandos y sus refinadas habilidades retóricas.


Por asociación, el propio FBI se ha convertido en el favorito de los opositores de Trump. Pero esta fuerza policial federal, poderosa y hermética, esta agencia de espionaje interno, tiene una larga, oscura y, a menudo, violenta historia de represión de la disidencia en Estados Unidos. Sería una lástima tener a Comey testificando bajo juramento y no hacerle preguntas importantes acerca de la mala conducta profesional del FBI , tanto histórica como actual.


Los senadores podrían considerar hacerle al señor Comey, por ejemplo, algunas de estas cuatro preguntas:


Número uno. ¿Cuál es el alcance de la vigilancia de periodistas que realiza el FBI ?


Las grandilocuentes arremetidas de Donald Trump contra la prensa son, al menos, realizadas abiertamente. Por lo general se dan en el contexto de sus actos políticos o a través de Twitter. Sus ataques son viles y deben ser cuestionados para que dejen de suceder. Pero el FBI , en cambio, detenta un enorme poder para vigilar y censurar periodistas mediante la emisión de las Cartas de Seguridad Nacional ( NSL , por su sigla en inglés). La Fundación Frontera Electrónica calificó a las Cartas de Seguridad Nacional como “uno de los poderes más aterradores e invasivos” de la Ley Patriota estadounidense. El periodista ganador del Premio Pulitzer James Risen escribió en el periódico The New York Times: “Durante [el gobierno de] Obama, el Departamento de Justicia y el FBI han espiado a periodistas”. Risen sabe de lo que habla: fue uno de los perseguidos. Ahora le preocupa que Trump tenga los mismos poderes. Trump, presuntamente, le habría sugerido a Comey que los periodistas que filtraran información debían ser encarcelados.


Número dos. ¿Por qué el FBI calificó de posibles terroristas a los pacíficos protectores del agua de la tribu Sioux de Standing Rock, en Dakota del Norte? ¿Y por qué hubo una infiltración similar del FBI en los movimientos Occupy Wall Street y Black Lives Matter (en español: Las vidas afroestadounidenses importan y Ocupa Wall Street)?


Una de las protestas públicas más importantes en décadas ocurrió a lo largo de un tramo solitario de una carretera que atraviesa el territorio sioux de Standing Rock, que fue confiscado por el gobierno estadounidense violando tratados firmados en el pasado. En febrero, el periódico The Guardian informó que “varios oficiales de las fuerzas especiales conjuntas contra el terrorismo del FBI [ JTTF , por su sigla en inglés] intentaron contactar a por lo menos tres personas vinculadas al movimiento de ‘protectores del agua’ de Standing Rock”. El informe agregó que “los tres contactos se hicieron pocas semanas después de la asunción de Trump”, mientras Comey estaba a cargo del FBI .

Información filtrada posteriormente publicada por el medio The Intercept reveló que la empresa paramilitar privada TigerSwan había sido contratada para infiltrarse y perjudicar al movimiento contra el oleoducto, etiquetando a los activistas pacíficos de “insurgentes”. Comey y el FBI deben responder por esta actividad que constituye una violación de la de la Primera Enmienda y por otras intrusiones similares en los movimientos Black Lives Matter y Occupy Wall Street.


Pregunta número tres. En cuanto al programa de contrainteligencia del FBI que reprimió ilegalmente a los disidentes en las décadas de 1950, 1960 y 1970, el COINTELPRO , ¿cuántas de las personas que fueron blanco del programa y siguen encarceladas, como el activista del Movimiento Indígena Estadounidense Leonard Peltier y los numerosos ex miembros de las Panteras Negras, fueron encarceladas como consecuencia de la mala conducta profesional del FBI ?


El FBI realizó una sofisticada campaña contra la disidencia en Estados Unidos bajo la dirección corrupta de J. Edgar Hoover. Activistas por la paz, dirigentes sindicales y grupos radicales como Panteras Negras, Young Lords y el Movimiento Indígena Estadounidense fueron blanco de arresto y encarcelamiento bajo pretextos falsos, infiltrados y afectados por informantes contratados y, en casos como el del líder de las Panteras Negras en Chicago, Fred Hampton, asesinato. Muchas víctimas del COINTELPRO siguen languideciendo en la cárcel. El FBI ha pasado décadas negando sus acciones criminales en los casos al tiempo que obstruye las solicitudes de documentos en virtud de la Ley de Libertad de Información y se opone activamente a los pedidos de libertad condicional o indultos. James Comey debería responder por las continuas injusticias producidas durante el pasado criminal del FBI .


Pregunta número cuatro. Por último, habría que preguntarle a Comey cómo cree que sería nuestro país actualmente si el FBI no hubiera perseguido a Martin Luther King Jr. con su incesante campaña de vigilancia, intimidación y acoso, que muy probablemente contribuyó al clima de odio que condujo a su asesinato.


Es posible que el capítulo más oscuro de la historia del FBI sea su campaña para desestimar y perjudicar la obra de Martin Luther King Jr. Hoover llamó a King “el mentiroso más tristemente celébre del país” y trató de convencer a King de suicidarse. Comey tiene más información que la mayoría de la población sobre la campaña activa del FBI contra la disidencia en Estados Unidos y debería revelar todo lo que sabe.


La audiencia de comparecencia de James Comey en el Senado y, sin duda, las numerosas futuras audiencias del Congreso y de la investigación especial del exdirector del FBI Robert Mueller, estarán centradas en Trump y sus asesores. Pero el FBI tiene una larga historia de hermetismo y opresión que nunca debe ser olvidada por quienes luchan por la justicia y la democracia.
________________________________________
Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional
Sábado, 27 Mayo 2017 08:28

Crímenes sublimes

Crímenes sublimes


Capítulo 12

 

Las oficinas del diario El espacio, ocupan un viejo edificio blanco de la zona industrial, al lado de una bodega, aparentemente vacía, y de una pequeña fábrica de velas. El movimiento en el interior del edificio contrasta abruptamente con la calma de la calle que a esa hora permanece en una quietud casi fantasmagórica. En la recepción Marlowe pide hablar con el director del periódico. “¿Tiene cita marcada?”, dice la recepcionista con una mirada irónica. “Sí, claro”, dice Marlowe mostrándole la placa muy cerca de los ojos. “Un momento, por favor”. La recepcionista aprieta un timbre debajo de la mesa y en pocos segundos aparece un hombre bajo y calvo que camina directamente hacia Marlowe con una sonrisa exagerada en la boca. “Detective, mucho gusto, mi nombre es Raúl Borja, el director no se encuentra en este momento en la ciudad, yo soy su asesor, ¿en qué puedo ayudarle?”. Marlowe pensó en decirle que quería hablar con el dueño del circo y no con los payasos, pero se contuvo, tal vez podría ayudarle realmente. “¿Podemos hablar en otro lugar?”, dice Marlowe. “Claro, pase por aquí por favor”, dice Borja mientras le señala el camino hacia una sala lateral

 

En mitad de la pequeña sala hay una mesa redonda con tres sillas. En la pared del fondo una estante adornada con artesanías y algunas placas que hacen referencia a premios obtenidos por el periódico. “Mejor crónica Año 1999”. “Mejor Fotografía Periodística Año 2003”, “Mejor Entrevista Año 2005”. Increíble, piensa Marlowe, premios para un periódico que chorrea sangre por todas sus páginas. Borja se sienta en una de las sillas, de espalda al estante y Marlowe en la silla de enfrente. “Estoy buscando a uno de sus colaboradores”, dice Marlowe directamente mientras siente en la espalda el duro respaldo de madera que una espuma demasiado fina no logra disimular. “¿De quién se trata?”. “De Quincey”. Borja lo mira como si el nombre no le fuera familiar. “Usa el pseudónimo de Thurtel en su columna de crónica”. “Ah, Thurtel”, dice Borja, haciendo un extraño chasquido con la boca. “¿Está metido en algún problema?”. “Sólo quiero hablar con él, aclarar algunas dudas”, dice Marlowe. “Le aseguro que se trata de un hombre decente, excéntrico tal vez, algunos incluso lo tildan de loco, ¿pero quién no está un poco loco estos días cierto?”, dice Borja al tiempo que emite una especie de carcajada que no parece natural. “Le confieso una cosa, para mí es uno de los mejores cronistas de policiales que ha pasado por este diario en años, yo diría en décadas”. “¿Dónde lo encuentro?”, dice Marlowe cortando el entusiasmo de su interlocutor. “Imagino que ya fue a su casa, ¿cierto?”. Marlowe lo mira a los ojos. “Claro. Hace días tampoco aparece por aquí, pero es normal”. “¿Cómo así?”, pregunta Marlowe. “Thurtel no tiene una rutina convencional como el resto de nuestros colaboradores. Suele trabajar en la noche y en la madrugada, duerme de día, a veces pasa varios días sin dormir recorriendo las calles como un sonámbulo... además está lo del opio”. “¿Opio?”. “Ah, eso ya no es un secreto, él mismo lo ha confesado de manera pública. Thurtel es adicto al opio”. “¿Hace cuántos días no aparece por el periódico?”. “Creo que la última vez que estuvo aquí fue la semana pasada. Vino en la noche, entrego su crónica, recogió el cheque y volvió a salir sin hablar con nadie, como es su costumbre. Aquí adentro no tiene amigos. Yo creo que los demás lo envidian. Por su forma de escribir, quiero decir. Muchos de estos periodistas, formados en algunas de las mejores facultades del país, no tienen ni el diez por ciento del talento de Thurtel. Lo digo en serio.” “Bien, es todo lo que necesito saber. Si aparece por aquí dígale que quiero hablar con él”, dice Marlowe al tiempo que le entrega una tarjeta. “Claro, con todo gusto”, dice Borja con la misma fingida y exagerada amabilidad.

Publicado enEdición Nº235
Lunes, 27 Marzo 2017 07:04

Enemigos (para nuestra compañera)

Periodistas de Guadalajara expresaron ayer su indignación por el asesinato de reporteros en el país. El más reciente es el de Miroslava Breach, corresponsal de La Jornada en Chihuahua. Un grito imperó en el mitin: no nos callarán

 

Los que se atreven a enfrentar la mentira, la corrupción, la impunidad, los abusos y la violencia del poder y sus redes de complicidad siempre son enemigos de los que dependen de la oscuridad para su poder y sus intereses.

El saldo mortífero mundial de los dedicados a revelar verdades a la sociedad asciende a más de mil 234 desde 1992, según las cifras más recientes del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), donde México ocupa el lugar 11 entre los países más mortíferos para periodistas (https://cpj.org/killed/).

Según otro conteo, el de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), 2 mil periodistas han perdido la vida por su trabajo entre 1990 y 2016; México es el tercer país más mortífero para informadores al contabilizar más de 120 asesinatos. Una de las conclusiones recurrentes de nuestros informes es que se registran muchos más asesinatos en situaciones de paz que en países golpeados por la guerra, algo que tiene que ver en gran media con que los periodistas son víctimas de los barones del crimen organizado y de funcionarios corruptos, afirmó Anthony Bellanger, secretario general de la FIP. Subrayó que la impunidad es un agente catalizador de la violencia contra periodistas. (www.ifj.org/fileadmin/documents/ 25_Report_Final_sreads_web.pdf)

Hoy día, reporta el CPJ, existen 259 periodistas encarcelados en el mundo, una cifra sin precedente desde 1990, cuando la organización empezó a registrar ese dato. https://cpj.org/2016/12/a-record-number-of-journalists-are-in-jail-cpj-cen.php

No somos cifras. Tenemos nombre y apellido, por ejemplo, Miroslava Breach.

A veces rehusar ser anónimos es justo lo que nos puede costar mucho, hasta la vida. Más que todo, los que tienen un compromiso con el periodismo de conciencia ante el poder –esa búsqueda constante de notas que sirven a la autodeterminación de los ciudadanos, eso de contar qué nos pasa, de intentar revelar toda mentira– rehúsan quedarse callados o portarse bien. Pero los buenos periodistas (aunque hay algunas excepciones notables, para bien y para mal) nunca desean ser noticia, y, opino yo, casi nunca deben de usar el yo; son las voces de los demás las que cuentan, las que hay que contar, esa voz colectiva ante el poder exclusivo.

En tiempos recientes a los periodistas nos han vuelto noticia, y demasiadas veces en nota roja. Declaran que somos enemigos, a veces nos amenazan, a veces nos encarcelan, a veces nos matan. Y eso no se limita a países como México o Turquía o Irak, sino aquí mismo.

En Estados Unidos el presidente Trump ha declarado a todo periodista que no se subordine a sus mentiras y engaños como enemigo del pueblo. Desde el inicio de su campaña presidencial con sus llamados a sus bases a atacar a los medios no alineados, generó un clima tan peligroso que varios periodistas de algunos de los grandes medios nacionales tuvieron que contratar seguridad privada para acompañarlos a cubrir al candidato. Como presidente no ha dejado de atacar a periodistas, y a sus medios, por nombre y apellido, cada vez que se atreven a criticarlo o publicar información que lo daña. En la retórica, esto supera lo que los periodistas enfrentaron durante la peor época de Richard Nixon en los años 70, o del macartismo en los 50. Esto apenas empieza, y las consecuencias pueden ser peligrosas no sólo para los periodistas, sino para lo que se llama democracia.

El presidente anterior hablaba más bonito y afirmaba que era el campeón de la libertad de expresión y la transparencia, pero en los hechos persiguió a los que se atrevieron a divulgar secretos oficiales al público por los medios. De hecho, Obama promovió más casos –ocho incluido Edward Snowden, el más conocido– según la Ley de Espionaje de 1917 contra filtradores y periodistas que el total (tres) de todos sus antecesores. (Vale recordar que esa ley se aplicó a disidentes de la Primera Guerra Mundial, tanto al líder socialista y candidato presidencial Eugene Debe, quien fue encarcelado, como a inmigrantes alemanes que eran sospechosos sólo por su origen nacional, entre otros).

Un reporte del CPJ en 2013 concluyó que el gobierno de Obama ha sido el más agresivo en control de información en tiempos modernos. El ex editor Leonard Downie, quien encabezó la investigación, escribió que “la guerra de este gobierno contra filtraciones y otros esfuerzos para controlar la información son los más agresivos que he visto desde el gobierno de Nixon, cuando yo era uno de los editores involucrados en la investigación de Watergate por el Washington Post”. Aunque Obama se comprometió a hacer el gobierno más transparente, la editora pública del Times, Margaret Sullivan, afirmó: está resultando ser el gobierno de secretos sin precedente y de ataques sin precedente contra la prensa libre. (https://cpj.org/reports/2013/10/obama-and-the-press-us-leaks-surveillance-post-911.php).

Joel Simon, director ejecutivo del CPJ escribió el mes pasado en el New York Times que los ataques incesantes (de Trump) contra los medios de noticias están dañando la democracia estadunidense. Advirtió que el ataque de Trump contra el uso de fuentes anónimas mina el trabajo de periodistas que reportan notas delicadas en ambientes represivos y peligrosos, desde Irak hasta México, donde la protección de fuentes es asunto de vida o muerte.

Nos tocó ser noticia la semana pasada. Nuestra compañera ya no puede reportar las verdades que descubría ni sumarse con todos en su periódico dedicados a la misión básica de informar al público para que ese público decida actuar o no ante la realidad que vivimos. Ahora a ese público, o sea, a todos nosotros, nos toca responder. Tenemos que decidir si esto que nos duele tanto hoy día sólo se vuelve en una cifra más en esa espantosa lista de inmensa tristeza, o si defendemos de manera colectiva a los que se atreven a ser enemigos. Esta casa, y en buena medida lo que dice ser, o debería ser, democracia en cualquier parte de este planeta, dependen de nuestra respuesta.

 

 

Publicado enInternacional
Lunes, 20 Febrero 2017 06:05

Enemigo del pueblo

A un mes de haber asumido la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump provocó ya varias crisis diplomáticas con aliados, despidió a la procuradora general en funciones, estuvo al borde de una crisis constitucional al insultar y desacreditar al Poder Judicial, fue obligado a despedir a su asesor de Seguridad Nacional y vio caer a uno de sus nominados al gabinete, entre otros reveses, no obstante, el mandatario afirma que su gobierno ha logrado más que cualquier otro en la historia en el mismo lapso. Mientras, en el país continúan las manifestaciones contra sus políticas; la imagen, ayer en Chicago.

 

Donald Trump nos ha declarado –a todos los periodistas y medios de noticias– enemigos del pueblo.

Son palabras con antecedentes tenebrosos, desde Hitler hasta Stalin, de la boca de diversos dictadores y autócratas y demagogos en este y otros países.

Todo presidente y político se queja de los medios, es parte de la relación normal. De hecho, es preocupante cuando esa queja no está presente.

Trump, desde el arranque de su campaña, etiquetó a los medios como parte de una élite corrupta, y gozaba señalando a los periodistas, por órdenes de él casi siempre encerrados en una zona en sus actos, y provocar que sus admiradores se voltearan para denunciar a los medios. Esto llegó a tal extremo que algunos medios nacionales contrataron seguridad privada para proteger a sus corresponsales y enviados que cubrían la campaña del multimillonario.

Al llegar a la Casa Blanca no abandonó su estrategia de atacar a los principales medios, con excepción de Fox News y el sitio ultraderechista Breitbart (dirigido hasta recientemente por su asesor íntimo Steve Bannon), entre otros fieles a la causa Trump.

Pero el jueves pasado, después de su primer mes en la presidencia –en el cual provocó varias crisis diplomáticas con aliados, entre ellos México y Australia, despidió a la procuradora general en funciones, estuvo al borde de una crisis constitucional al insultar y desacreditar al Poder Judicial sobre su orden ejecutiva antimusulmana, fue obligado a despedir a su asesor de Seguridad Nacional y vio caer a uno de sus nominados al gabinete, entre otros reveses, además de acusar a sus propias agencias de inteligencia y más–, Trump llegó a decir que su gobierno funciona como una máquina bien afinada y que había logrado más que cualquier otro presidente en la historia en su primer mes. Subrayó que toda crítica o versión diferente de la que él aseguraba era fake news (noticia fabricada) promovida por los medios.

Fue poco después, el viernes por la noche, cuando envió uno de sus en promedio seis tuits por día de su cuenta personal, en el que proclamó que los medios de noticias son el enemigo del pueblo estadunidense.

Casi todo medio y algunos políticos respondieron con diversos índices de alarma, casi todos con referencias a regímenes represivos. Hasta figuras dentro del partido del presidente comentaron con el senador John McCain que así empiezan los dictadores.

La estrategia, y se ha dicho mucho aquí, es librar un ataque sin tregua no sólo contra la credibilidad de los medios, sino contra la credibilidad en sí. Es crear una realidad alternativa con hechos alternativos.

Por cierto, durante un mitin estilo campaña en Florida el sábado, Trump sorprendió a todos cuando hablaba de países que han permitido el ingreso de refugiados y después sufrido ataques terroristas, y declaró: uno mira lo que está ocurriendo en Alemania, uno ve lo que sucedió anoche en Suecia. Suecia, ¿quien los creería?, antes de seguir con la lista. Pues en Suecia nadie le creyó porque no sabían de qué estaba hablando. ¿Suecia?¿Atentado terrorista? ¿Qué ha estado fumando?, comentó Carl Bildt, ex primer ministro de ese país, por medio de un tuit. Trump explicó después que fue por un reportaje que vio en su canal favorito: Fox News.

Pero no es nada más la mentira repetida, sino que la segunda parte de la estrategia es acusar de enemigo a todo aquel que dispute esa mentira oficial, ya que es la del presidente y sus voceros. La estrategia no es nueva y se ha empleado de varias maneras; vale recordar lo de George W. Bush después del 11-S, cuando declaró que si uno no estaba con nosotros, estaba con el enemigo.

Tal vez el ejemplo más apropiado es el del senador Joseph McCarthy en los años 50, cuando declaró esencialmente que él encabezaba una guerra sagrada contra un enemigo que deseaba destruir al país (en ese entonces era el comunismo), y quien lo cuestionara o se oponía era sospechoso de ser el enemigo. Con eso logró imponer un régimen de temor en el país, destruyendo incontables vidas.

Y resulta que el ejemplo incluye relaciones directas. El operador de la cacería de brujas de McCarthy era la figura siniestra del abogado Roy Cohn, quien años después fue nada menos que un mentor del joven Trump en los 70.

Fue un reportero el que ayudó, con un abogado del ejército, a poner fin a McCarthy.

El presentador Edward J. Murrow, de CBS News, hizo primero un programa en el que reveló las ficciones de McCarthy el 9 de marzo de 1954, e invitó al senador a ofrecer una respuesta (www.youtube.com/watch?v=-YOIueFbG4g ). Después de la respuesta, Murrow comentó esto en su programa del 13 de abril: Él comprobó de nuevo que cualquiera que lo revele o que no comparta su repudio histérico de la decencia y la dignidad humanas y los derechos otorgados por la Constitución, debe ser un comunista o un simpatizante. (www.youtube.com/watch?v=8wMiPkaofjw ).

El abogado Joseph Welch fue el que emitió las palabras que finalmente marcaron el fin de McCarthy durante una de sus famosas audiencias, cuando, harto de sus acusaciones, respondió: hasta este momento, senador, no creo que hubiera medido verdaderamente su crueldad o imprudencia... Usted ha hecho suficiente. ¿No tiene algún sentido de decencia? Casi de inmediato, el poderoso senador fue anulado y murió solo y abandonado tres años después.

Vale señalar que por ahora, ante este ataque de Trump, los medios masivos, casi a la fuerza, han regresado a su misión real de reportar, cuestionar y enfrentar a la cúpula con hechos y revelar los engaños y las mentiras oficiales. El golpe más fuerte contra Trump hasta ahora, que hizo temblar a la Casa Blanca, fue producto de periodismo a la antigüita –eso que muchos han descartado en la era moderna como algo caduco por su lentitud y cuidado– de un equipo de reporteros y editores profesionales, en este caso los del Washington Post y el New York Times, investigando lo que los ocupantes del poder deseaban ocultar (relaciones con oficiales rusos) e informando a los ciudadanos de lo que estaba en lo oscurito.

A veces, los periodistas son lo que deben ser: enemigos de los enemigos reales de un pueblo.

 

Publicado enInternacional
La explosión de los medios de comunicación. Internet pone jaque a los medios tradicionales

 

Edición 2012. Formato: 13.5 x 21 cm, 138 páginas
P.V.P:$24.000  ISBN:978-958-8454-49-8

 

Reseña:

El planeta Medios vive una conmoción de intensidad nunca antes conocida.El impacto del meteorito internet, comparable al que hizo desaparecer a los dinosaurios,provoca un cambio radical del ecósistema mediático.De su mano, la digitalización del mundo transforma a gran velocidad el biotopo informacional.

Esta tesis, sin duda sugestiva,invita a leer la presente obra con total dedicación y mente abierta, abierta para ahondar y comprender las particularidades de un mundo en transforación que le abre grandes posibilidades al conjunto social, que deja de ser-en el mundo de las comunicaciones-un simple espectador y consumidor para transformarse en actor de primer orden.

 

Ignacio Ramonet (Redondela, Pontevedra, 1943) es un periodista español establecido en Francia. Estudió en la Universidad de Burdeos y regresó a Marruecos. En 1972 se trasladó a París, donde se inició como periodista y crítico cinematográfico.Es doctor en Semiología e Historia de la Cultura por la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) de París y catedrático de Teoría de la Comunicación en la Universidad Denis-Diderot (París-VII). Especialista en geopolítica y estrategia internacional y consultor de la ONU, actualmente imparte clases en la Sorbona de París. Desde 1990 hasta 20082 fue director de la publicación mensual Le Monde Diplomatique y la bimensual Manière de voir.

 

Tienda Virtual:http://www.desdeabajo.info/libreria-virtual.html

 


Informes-Pedidos:



Transv 22 N 53D-42. Int 102 (Bogotá)

Carrera 48 N 59-52 Of. 105 (Medellín)

E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. (todas las ciudades)

Teléfonos: 345 18 08 / 217 89 92 (Bogotà y otras ciudades) / 291 09 69 ( Medellìn)

Whatsapp: 3204835609

Facebook : http://bit.ly/2bwXbER

 

 

Dakota del Norte contra Amy Goodman: El periodismo no es un delito

El jueves pasado se emitió una orden de arresto bajo la cáratula “Dakota del Norte contra Amy Goodman”. La acusación remite al delito de violación de propiedad. ¿El delito que en realidad se cometió? Ejercer el periodismo. Fuimos a la Reserva Sioux de Standing Rock para dar cobertura a la creciente oposición que enfrenta el oleoducto Dakota Access.

Este movimiento de resistencia atrajo atención a nivel mundial después del fin de semana del Día del Trabajo, cuando guardias de seguridad del oleoducto soltaron perros de ataque y lanzaron gas pimienta contra manifestantes pertenecientes a pueblos originarios. Ese sábado, al menos seis palas excavadoras realizaron movimientos de tierra en la ruta por la que se proyecta pasará el oleoducto, en sitios arqueológicos sagrados descubiertos por la tribu. La compañía responsable del oleoducto Dakota Access había tomado conocimiento de la ubicación de dichos sitios el día anterior gracias a un escrito presentado ante la justicia por la tribu. Muchos consideran que la compañía arrasó la zona y destruyó los sitios antes de que se pudiera emitir una medida cautelar que lo impidiera a fin de estudiarlos.

Gran cantidad de personas, en su mayoría nativos americanos, se apresuraron hacia el lugar y reclamaron que la empresa retirara a las excavadoras de los sitios sagrados. Guardias de seguridad lanzaron gas pimienta, golpearon y empujaron a estos defensores de la tierra. También soltaron perros de ataque que mordieron a por lo menos seis personas y un caballo.

El equipo de Democracy Now! estaba ahí y pudimos filmar la violencia de los guardias. Cuando hicimos pública nuestra filmación del incidente, esta se difundió rápidamente y fue vista más de trece millones de veces solamente en Facebook. CNN, CBS, MSNBC y muchos otros medios de comunicación de todo el mundo emitieron nuestras imágenes, en las que se podía observar a uno de los perros con el hocico cubierto de sangre.

Cinco días después del ataque, Dakota del Norte emitió la orden de arresto. La agente especial de la Oficina de Investigación Penal de Dakota del Norte, Lindsey Wohl, se refirió al video de “Democracy Now!” en una declaración jurada. En el escrito afirmó: “En el video se puede observar a Amy Goodman identificándose a sí misma y preguntando a los manifestantes acerca de su participación en la manifestación”. Sí. Precisamente de eso se trata desarrollar la labor periodística amparada por la Constitución.

Delphine Halgand, la directora para Estados Unidos de la organización internacional de defensa de la libertad de prensa Reporteros Sin Fronteras, redactó: “Presentar cargos por violación de propiedad contra una periodista que está dando cobertura a un importante tema ambiental de significativo interés para la población constituye una amenaza directa a la libertad de prensa y resulta totalmente inaceptable en el país de la Primera Enmienda”. Por su parte, Carlos Lauria, del Comité para la Protección de los Periodistas, agregó: “Esta orden de arresto es un claro intento de intimidar a los periodistas para que no informen acerca de manifestaciones de protesta de interés significativo para la población. Las autoridades de Dakota del Norte deberían salir de esta embarazosa situación, retirar los cargos contra Amy Goodman y garantizar que todos los periodistas tengan la libertad de desarrollar su labor".

Steve Andrist, director ejecutivo de la Asociación de Periódicos de Dakota del Norte, dijo al The Bismarck Tribune: “Resulta lamentable que las autoridades presenten cargos contra una periodista que solamente estaba haciendo su trabajo”. Y agregó: “Esto genera la impresión de que las autoridades intentan silenciar a una periodista para impedirle dar cuenta de una noticia importante”.

Se trata de un tema crucial para el destino del planeta. Se trata del cambio climático y de los derechos de los pueblos originarios frente al poder de las grandes empresas y los gobiernos.

La orden de arresto fue emitida el mismo día en que el gobernador de Dakota del Norte, Jack Dalrymple, convocó a la Guardia Nacional, anticipándose a un fallo judicial que se emitiría el día siguiente. El viernes, el juez se expidió contra la tribu y permitió que prosiguiera la construcción del oleoducto. Quince minutos después, en una medida sin precedentes, el Departamento de Justicia, el del Interior y el Ejército emitieron conjuntamente una carta en la que anunciaron que se negaría la autorización para la construcción del oleoducto en tierras controladas por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército hasta que se realicen “consultas formales de gobierno a gobierno" con las tribus afectadas en relación con "la protección de tierras tribales, recursos y derechos establecidos en tratados". La construcción y los bloqueos pacíficos continúan en tierras que no pertenecen al Gobierno federal a pesar de la solicitud del Gobierno de que Dakota Access detenga las obras de construcción de manera voluntaria.

Hay quienes dicen que el periodismo es el primer boceto de la historia. En los últimos veinte años, el sello distintivo de “Democracy Now!” ha sido la cobertura que realiza de los movimientos sociales, porque esos movimientos hacen historia. La resistencia en Standing Rock es una histórica confluencia de miles de personas pertenecientes a más de 200 tribus de Estados Unidos, Canadá y América Latina que se describen a sí mismas como "defensores, no manifestantes”. Representa la mayor congregación de tribus que ha tenido lugar en décadas.

Hasta el momento, no se han presentado cargos contra ninguno de los guardias de seguridad involucrados, a pesar de que en el video se puede observar claramente que agreden a los manifestantes con perros y gas pimienta. Actualmente, la Junta de Investigación y Seguridad Privadas de Dakota del Norte investiga el uso de la fuerza y de perros de ataque por parte de los guardias de seguridad del oleoducto.

Mientras tanto, vamos a hacerle frente a esta acusación penal. La libertad de prensa resulta esencial para el funcionamiento de una sociedad democrática. Autoridades de Dakota del Norte: amordacen a los perros, no a los periodistas.

Traducción al español del texto en inglés: Fernanda Gerpe. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional
Para enmarcar. El manejo “periodístico” del fallo de la Corte Constitucional a favor de las Madres Comunitarias

Un reciente fallo del magistrado de la Corte Constitucional Alberto Rojas, genera polémica. A través de una sentencia el jurista ordenó al Estado reconocer y pagar los salarios y prestaciones sociales adeudados las madres comunitarias por cada año que estuvieron vinculadas con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf). Son 6 billones de pesos los que tiene que asumir el Icbf para acatar la orden del Magistrado, medio billón de pesos por encima del presupuesto que maneja al año la institución. Programa radial, con “periodismo de excelencia”, defiende férreamente la cartera del Estado.

 

Un fallo en Derecho. Aunque la sentencia del Magistrado es una decisión que derivó de su interpretación del caso en términos de la normativa laboral en el país, muchos parecen no estar de acuerdo en que el Estado acate la Sentencia emitida en el seno de esta alta Corte. Una muestra de ello se encuentra en la emisión del 31 de agosto del programa “Hoy por Hoy” de Caracol Radio dirigido por Darío Arizmendi. En dicha transmisión, en las franjas de 5 am a 6 am y de 6 am a 7 am, puede apreciarse entre palabras irresponsables y un manejo sesgado, parcializado de la noticia, otra muestra del “periodismo de excelencia” que en Colombia genera opinión, impone titulares y moviliza favorabilidades por encargo de poderosos sectores oficiales y privados.

La deconstrucción analítica de la noticia proporciona nuevas pistas respecto a los artilugios empleados por los medios de comunicación al servicio del poder para manipular la información, invertir las causas, maquillar a las víctimas de victimarios, a los explotados y oprimidos como responsables de calamidades del Estado, y culpables de posibles pauperizaciones de las condiciones que enfrentan segmentos de población altamente vulnerables en el país.

 

La noticia a primera hora de la mañana

 

Inicia el tema el periodista Darío Arizmendi, director de 6AM hoy por hoy (1):

[35:08 – 35:25] Darío Arizmendi (DA). 5:35 (am) Primer Secreto de Darcy Queen. Y ahora qué tiene con los pelos de punta, los que le quedan, a la directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Cristinita Plazas. Ese cargo parece peor que...sabe qué....

Prosigue Darcy Quinn:

[35:24 – 36:40] Darcy Quinn (DQ). Sí, parece un castigo Darío. Pues mire, nada más ni nada menos que la Sentencia del magistrado de la Corte Constitucional Alberto Rojas que ordena pagarle prestaciones sociales a todas las madres comunitarias desde el primer día de su vinculación, y estamos hablando que este programa inició hace 25 años. Eso le costaría por ahí en cuentas por encima al ICBF unos seis billones de pesos, y tenga en cuenta que su presupuesto es apenas de 5.5, inferior a lo que le tocaría pagar; es absurdo porque los trabajos comunitarios pues empezaron como un programa solidario para ayudarse unas a otras, no para convertirse en una carga para el Estado, con prestaciones sociales.

[Artilugio 1. Darcy Quinn apela al origen comunitario de la labor desempeñada por las madres. Recurre al desconocimiento de los vínculos jurídicos entre ellas y el Estado (ver Recuadro 1) ignorando que su labor contribuyó a saciar una obligación gubernamental codificada en el Artículo 44 (2) de la Constitución Política de Colombia. Resignifica, además, su trabajo como una “carga para el Estado” a pesar que el mismo se ha servido por años de la fuerza laboral de las Madres Comunitarias, sometidas a bajos salarios y retiradas muchas de ellas del servicio que prestan sin derecho a jubilación alguna].

(DQ). Una vez más la Corte Constitucional actúa ignorando la realidad del país: las prioridades del país, la situación fiscal del país. Para pagar este dinero prácticamente se tendrá que abandonar todos los otros programas del Icbf, incluyendo la alimentación escolar de todos los niños, de los menores. Pero no crea que todos los magistrados de la Corte Constitucional comparten estas posiciones de decretar gastos vía tutela, más de uno ha dicho que se trata de absurdos, algunos son conscientes realmente de la situación del país, pero otros, parece que como Alberto Rojas, no.

[Artilugio 2. Darcy Quinn introduce la imagen de una Corte Constitucional que frecuentemente opera de espaldas a lo que denomina “la realidad del país”. Apela al mito de lo real como lo unívoco, lo objetivo. Cuanto denomina realidad corresponde a una lectura subjetiva, a un predicamento particular de la complejidad social matizado por aspectos políticos, ideológicos e intereses propios del orden económico].

[Artilugio 3. La periodista impone una única y reducida alternativa para que el Estado pueda asumir la obligación: quitar la alimentación escolar de todos los niños del país, cerrar el Icbf. Nunca menciona otras posibilidades relacionadas con reestructuración del Presupuesto Nacional, tampoco se refiere a medidas tributarias orientadas a sufragar la exigencia del Magistrado, o medidas jurídicas que le permitan modular la sentencia. De esta manera sesga al radioescucha pues este desaprobará el fallo si supone un costo social tan elevado].

[Artilugio 4. Muestra como disyuntiva la posición de los magistrados frente al fallo de las madres comunitarias, sin presentar evidencia alguna de quienes no comparten la decisión. Esto deja entrever la posibilidad de que aquellos magistrados en desacuerdo puedan controvertir el fallo, cuando dicho proceder no está contemplado dentro de los mecanismos de operación del alto tribunal. Además, otorga a estos magistrados la cualidad de ser los que comprenden “la realidad” para reforzar el Artilugio 2, además de “humanizarlo”, es decir, convertirlo en un atributo positivo y destacado del sujeto referido –comprender la realidad del país–]

[36:43- 37:02] (DA). Es una irresponsabilidad con el Estado, es un Magistrado demasiado controversial, demasiado controvertido, ha logrado sostenerse allí como el Procurador atornillado a la silla de la Procuraduría General de la Nación. Es del mismo corte, de otro estilo, ¡pero que tipo!, son las 5:37 en Caracol [...]

[Artilugio 5. Configurado un atributo positivo propio de un sujeto (los magistrados que se oponen a Rojas comprenden la realidad del país), es fácil demostrar que Rojas es un Magistrado poseedor de una cualidad que lo diferencia negativamente de los demás (“Irresponsable”), no “comprende la realidad” y actúa desde ese desconocimiento infringiendo con su decisión un enorme perjuicio al Estado. El periodista arrastra a las aguas del símil la imagen de Rojas para relacionarlo con la propia del Procurador General de la Nación, sujeto con pobre popularidad, bastante controvertido entre amplios sectores de la población. Arizmendi busca una transferencia de cualidades negativas entre el Procurador y Rojas para descalificarlo].

 

Después de un largo receso (3) [...]

 

[15:13 – 16:16] (DA). Son las 6:15 (Am) en Caracol, Óigame Hernando, esta mañana Darcy, en su primer secreto, nos comentaba el dolor de cabeza y en la camisa de fuerza sin salida que el Magistrado, controvertido magistrado Alberto Rojas de la Corte Constitucional, pues ha puesto al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar al ordenarles, es uno solo, es su sentencia, de él, de él sólito, al Instituto que tiene que pagarle a todas la Madres Comunitarias la bobadita desde el primer día de su vinculación, pues como si fueran empleadas, y eso le costaría al instituto 6 billones de pesos, cuando el Icbf tiene un presupuesto de 5.5 billones, entonces ¿para qué le alcanza? Se acaba todo, absolutamente todo lo alimentario.

[Artilugio 6. Arizmendi retoma el tema de la conversación propuesta 40 minutos antes. En esta oportunidad personaliza el agravio infringido contra el Icbf: le atribuye la responsabilidad de manera directa y enfática al magistrado Rojas].

[Artilugio 7. Después de responsabilizarlo y destacar su culpabilidad individual, pone en duda la actividad laboral de las Madres Comunitarias (“como si fueran trabajadoras”). El periodista no argumenta su posición, no entrega ninguna razón por la cual las Madres Comunitarias no son trabajadoras, sin embargo el tono de su voz indica que esto es obvio e irrefutable. Además responsabiliza a las mismas Madres Comunitarias de un posible quiebre del Icbf si acaso tienen que pagarla la cantidad que ordena el fallo del magistrado Rojas].

[16:15 – 18:06] Miembro de Equipo (ME). Darío, hay un presupuesto fundamental en materia jurídica, el contrato laboral no requiere una nominación especial. Si se reúnen los tres requisitos que dan cuenta para que exista de facto para que exista la relación jurídica laboral hay que decretarla, desafortunadamente [...]

[El miembro del equipo conduce la conversación al plano jurídico. Habla de tres requisitos que determinan la existencia de una relación laboral entre una persona y cualquier institución].

[(DA). ¿Prestaciones sociales?]

(ME). Sí señor, y desafortunadamente los efectos, claro, son esos, pero aquí la falencia es que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar vino contratando a esas personas, a esas madres comunitarias por otras figuras, no propiamente la laboral, cuando resulta que al parecer, por lo menos a los ojos de ese Magistrado, sí se configura la relación laboral y la relación laboral, como dicen los laboralistas, se presume así el contrato se denomine de prestación de servicios

[(DA). ¿Así afecte el interés público y así afecte las finanzas?

[Artilugio 8. Ante los argumentos contundentes del miembro del equipo, Arizmendi acude al principio del interés público, del bien general por encima del bien individual de las Madres Comunitarias. Es uno de los pocos recursos a los que puede acudir para defenderse ante la contundencia de los principios jurídicos que se contraponen a su posición].

(DQ). ¿Pero además el hecho de que sea algo comunitario, que nació como una iniciativa entre unas madres para ayudarse a otras no estaría alejada o por fuera de la relación laboral?

[Artilugio 9. Interviene Darcy Quinn para retomar lo planteado en el Artilugio 1, la idea de que las madres surgieron por iniciativa propia y que por lo tanto el Estado no tiene ninguna responsabilidad en términos laborales con ellas].

(ME). Cuando se detectan esos tres elementos, que son prestación de la actividad, subordinación y remuneración, no hay absolutamente nada que hacer y así lo tiene consolidada la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia en su Sala Laboral y, por cierto, también la de la Corte Constitucional. Desafortunadamente los efectos financieros son los que se comentan, es un golpe pues al Presupuesto Nacional, pero los abogados y los magistrados están para aplicar la Ley, a veces desafortunadamente sin ese...

[El miembro del equipo especifica los tres elementos que determinan la relación laboral entre partes. Habla en Derecho. Introduce una opinión al final de la intervención en referencia a los impactos pero reitera lo imperativo de la Ley y de las decisiones que se toman en su marco por encima de los perjuicios que puedan ocasionar los impactos sobre las finanzas de La Nación]

[(DA). A veces se desvían y bastante

(ME). Sí, pero sin ese escenario de viabilidad jurídica. Ahora yo creería que vale la pena que el Gobierno piense, este es un consejo gratis, en aplicar lo que se denomina el Índice (Sic) de Sostenibilidad Fiscal que le permitiría, ante un efecto como este, presupuestal, tener una mejor posibilidad de maniobra para soportar esa exigencia que ciertamente es bastante gravosa.

[El miembro del equipo sugiere una estrategia al Estado para que pueda manejar la deuda. Habla en Derecho. Nunca habla de que el Estado deba incumplir con el fallo, sino de manejarla de una manera un poco más conveniente].

[18:11 – 18:14] (DA). ¿Eso no es demandable, no es apelable, es palabra de Dios?

[Artilugio 10. Interviene Arizmendi y pregunta respecto a la posibilidad de apelar la misma sentencia, es decir, con esto manifiesta no solo su desaprobación del fallo, sino que prefiere que sea eliminado, que cesen sus imposiciones al Estado].

[18:15 – 18:41] (ME). Darío, las sentencias proferidas mediante tutela pueden ir después, mediante un recurso extraordinario –denominado incidente de nulidad–, a conocimiento de la Sala Plena y esa pudiera ser la otra figura complementaria a utilizar.

(DA). (Como si sus palabras hasta aquí no evidenciaran que es un “periodista” del establecimiento, que es un claro creador de opinión, sin importarle las condiciones sociales en que viven las que son y las que han sido Madres Comunitarias, dice). Bueno o modularla, que sea pagada en cinco años, en tres años, en el tiempo. Es que en este momento no hay ni presupuesto, ni recursos.

(ME) Y también la Corte Constitucional ha conferido esos efectos que usted bien señala bajo la figura de Modulación de la Sentencia.

 


Recuadro 1


Treinta años de trabajo sin ser “trabajadoras”

 

Según el Icbf, las Madres Comunitarias: “[...] son aquellos agentes educativos comunitarios responsables del cuidado de los niños y las niñas de primera infancia del programa de Hogares Comunitarios de Bienestar. Son reconocidos en su comunidad por su solidaridad, convivencia y compromiso con el desarrollo de los niños, niñas y sus familias”. Actualmente existen 69.000 Madres Comunitarias que atienden a 1 millón 77 mil niños y niñas en todo el país.

El programa de las Madres Comunitarias nació en 1986, cuando el Icbf comienza a estructurar un programa destinado a proveer servicios relacionados con la primera infancia. Para tal fin recogió las iniciativas populares de mujeres que por aquellos años habían comenzado a organizarse en varios municipios para cuidar niños. Estas mujeres destinaban su casa y su tiempo para proporcionar cuidado y alimentación a los hijos de sus vecinos mientras estos buscaban el sustento.

Tres años después, en 1989, se expide el decreto 2019 a través del cual el Estado transfiere la responsabilidad para el cuidado, alimentación y formación integral de la niñez colombiana a las familias y las comunidades. De esta manera se constituyeron los denominados Hogares Comunitarios, donde se desarrollaba una actividad voluntaria, solidaria y autosostenida por la misma comunidad. Desde muy pronto se puso de manifiesto que las responsables de dicha labor no tenían una vinculación formal, en términos laborales, con el Estado, sin embargo sí atendían órdenes del Icgb, desarrollando una actividad de mucho esfuerzo con la que los gobiernos inflamaban cifras y se daban golpes de pecho por el cumplimiento de su responsabilidad con la primera infancia y con la sociedad.

Una mínima “beca” les era reconocida. Con ella tenían que comprar los alimentos para los niños bajo su atención, y destinar algo de recursos para su sustento. En ninguno de los años de funcionamiento de dicho programa esta cantidad de dinero equivalió siquiera a un Salario Mínimo Legal Vigente. Hoy, casi 30 años después, la situación no ha cambiado. Tres generaciones de colombianos de escasos recursos fueron criadas en estos hogares y por estas mujeres, mientras sus padres y madres buscaban el sustento para sus familias. Madres Comunitarias sin una formación distinta a la de su experiencia, y hogares comunitarios adecuados con lo poco que los vecinos y las asociaciones de padres podían y pueden aportar. Hoy el abandono del Gobierno mata niños de hambre y obliga a más de 64 mil mujeres a exigir un trato digno, y un reconocimiento formal por su trabajo como Madres Comunitarias.

El tres de abril de este año las Madres Comunitarias encabezaron un paro orientado a la exigencia del mejoramiento de las condiciones laborales que durante años les habían sido negadas, 11 días después llegaron a un acuerdo y levantaron la protesta. Este acuerdo reconoce: “1) La estabilidad laboral con contratos a término indefinido, lo que incluye la libre afiliación al sindicato. Un pero, los contratos actuales, y hasta julio de 2018, continuarán vigentes. Así será mientras llegan a su final los contratos que las empresas administradoras de servicios tienen con el Icbf; 2) En cuanto a las pensiones se logró que la Comisión Accidental del Senado se comprometiera con presentar un proyecto de ley para garantizarla, de manera prioritaria para las compañeras mayores de edad y de las que están enfermas; 3) Las mujeres que trabajan en los CDI mantendrán su condición de madres comunitarias, conservando así los beneficios que han conseguido a través de varios paros. Esto en lo que respecta a lo acordado en la mesa laboral”.

Además de esto, el paro también produjo unos acuerdos relacionados con el mejoramiento de las condiciones de alimentación infantil: “En materia de la nutrición de los niños se acordó: 1) El Icbf incrementará el paquete de la minuta nutricional del programa Fami, de manera que sea igual al que entregan en el programa Modalidad Familiar. Esto quiere decir que los Fami pasan de recibir 21 mil pesos a casi 90 mil. 2) En la minuta patrón diario de las/os niñas/os se trabajará con tres comidas al día manteniendo el 70 por ciento del aporte calórico por día, haciendo un control continuo para identificar a los niños y niñas que presenten desnutrición, a quienes, entonces, les entregarán un aporte nutricional adicional”.

El fallo de la Corte Constitucional se suma a estas medidas, que se espera puedan otorgarle un viraje al programa de cuidado y alimentación infantil que prestan las Madres Comunitarias, reconociendo su labor y brindando condiciones apropiadas para el sostenimiento de los programas que durante tres décadas el Estado abandonó a la gestión que pudieran darle las comunidades. 

 

1  http://alacarta.caracol.com.co/audio/caracol_radio_6amhoyporhoy_20160831_050000_060000/ 

2 ARTICULO 44. Son derechos fundamentales de los niños: la vida, la integridad física, la salud y la seguridad social, la alimentación equilibrada, su nombre y nacionalidad, tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor, la educación y la cultura, la recreación y la libre expresión de su opinión. Serán protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos. Gozarán también de los demás derechos consagrados en la Constitución, en las leyes y en los tratados internacionales ratificados por Colombia. La familia, la sociedad y el Estado tienen la obligación de asistir y proteger al niño para garantizar su desarrollo armónico e integral y el ejercicio pleno de sus derechos. Cualquier persona puede exigir de la autoridad competente su cumplimiento y la sanción de los infractores. Los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás.

3  http://alacarta.caracol.com.co/audio/caracol_radio_6amhoyporhoy_20160831_060000_070000/

http://www.icbf.gov.co/portal/page/portal/PrimeraInfanciaICBF/Madres

http://www.desdeabajo.info/colombia/item/28562-madres-comunitarias-levantan-el-paro-la-lucha-continua.html 

6 Ibíd.

 

Publicado enColombia
Diez recomendaciones ético-sintácticas

 

Rebelión/Universidad de la Filosofía

 

Ya sabemos que no hay “periodismo” asexuado, neutro o des-interesado; ya sabemos que entre tendencias, sueldos e ideologías se teje una red de presiones y tensiones que determinan la interpretación “periodística” de los “hechos” y su orientación al servicio de los hilos que la mueven. Ya sabemos que nadie redacta o publica noticias ingenuamente y que en el ejercicio de contar acontecimientos -objetivos y subjetivos- pesa decisivamente la posición y el compromiso de clase del que informa y del que es informado. Es indispensable tener conciencia de esas tensiones, reconocer los límites que nos imponen y saber moverse entre ellas para poner a salvo la “pasión por la verdad”, es decir, por su construcción colectiva, sus fortalezas metodológicas y sus fundamentos científicos. Es indispensable romper con el empirismo y el criticismo -irresponsables y mercantilistas- que sirven de plataforma para las tropelías informativas más impúdicas e impunes. Por todo eso y más viene bien ejercitar vacunas o antídotos éticos de combate capaces de parir y hacer parir un periodismo nuevo o un modo de producción informativa emancipados y emancipadores. Verbigracia:


1. No uses la palabra “enfrentamiento” cuando grupos militares o policiales repriman a líderes o movimientos desarmados.
2. Lee mucho y privilegia siempre las fuentes de información de quienes luchan por las bases y desconfía siempre de las agencias internacionales comercializadoras de noticias.
3. Explica, con toda claridad, los “hechos”, sus móviles, sus protagonistas y las condiciones concretas y de clase en que ocurren (cronológicas, históricas, de clase, geográficas...)
4. Explica siempre (de la manera más clara y creativa) el marco teórico de tu trabajo de información y comunicación.
5. Se generoso en la consulta y el contraste de fuentes informantes y elabora un dispositivo crítico riguroso frente a ellas.
6. Pondera con cuidado extremo tu subjetividad ante los hechos y mantén bajo vigilancia tu propia contaminación ideológica y tu ignorancia frente a lo que debes informar. La primera sospecha sobre la información debe recaer en el informante.
7. Advierte a tu interlocutor (de manera rigurosa y creativa) cuales y cuántas son tus limitaciones para informar en lo general y en lo particular.
8. Si en el proceso de acopiar información detectas que alguien miente, denúncialo de todas las maneras posibles o serás su cómplice.
9. Mantén equidad de perspectivas (no neutralidad) de género, de edades... Tomando posición al lado de los más débiles, los más frágiles, los más humillados. Ética significa, también, hacer lo que se debe por el bien de los que menos tienen.
10. Analiza, invariablemente, si lo que informas pertenece o no, si ayuda o no, a una situación revolucionaria y asegúrate con toda honestidad de que tu vocabulario, tu sintaxis, tu formación profesional... tus valores estén a la altura de las circunstancias y de los pueblos en lucha. No te engañes ni engañes a otros.


La Ética no es ese arte del relativismo fanático -que algunos ridiculizan con palabrería de eruditos- para esquivar la fuerza de su poder social y su capacidad de poner en evidencia toda trapacería, marrullería y crimen. No es un ingrediente decorativo para muchachos que, serviles al patrón, recitan ideología de auto-ayuda como si fuese evangelio ético de supermercado. Mercenarios pues.


Aunque parezca ocioso repetirlo no está de más siempre anclar la producción de información sobre bases afianzadas con buenas dosis de auto-crítica científica. Alertas con los peligros y las contaminaciones. Es fácil encontrar trampas y manías -de todo orden- entre quienes se auto-convencieron de ser más revolucionarios que toda revolución. No son pocos. Abundan los “docentes” que, ya sabiéndolo todo, barnizan con saliva de doctos cuanta situación y cuanto liderazgo les cuestiona su lugar en las filas. Algunos son discretos y hábiles para disimular su inutilidad o su obra inofensiva y para ello usan muchas citas de revolucionarios y teóricos clásicos. Hay piezas magistrales pergeñadas por sabios incapaces de organizar ni una piñata. Y venden muchos libros y conferencias.


No pocos se hacen profesores y se hacen preceptores. Siembran la abundante cosecha de su ego en las cabezas de muchas generaciones y aguardan pacientemente la hora de los aplausos. Se creen en edad de enseñar a otros el arte de alabarse a sí mismos y prohíjan becas, prebendas y canonjías a los cuatro vientos de su histrionismo mesiánico. Y dan vueltas al mundo con su sólo truco de naderías auto-referenciales. Ya hemos tenido suficiente de eso. Nadie está por encima de quienes luchan, nadie puede auto-erigirse en interprete o representante de lo que no construye y por lo que no se arriesga. Nadie pues está por encima de la revolución social.


En todo caso entiéndese aquí por Ética la ciencia que describió Sánchez Vázquez en una de sus obras más orientadoras y útiles para la Batalla de las Ideas y para esculpir la conducta científica de aquel que asuma responsabilidades sociales ante el trabajo de documentar acontecimientos y divulgar las consecuencias, objetivas y subjetivas. Nada menos. Y eso hace que ningún “decálogo”, incluido éste, sea letra muerta ni palabra última. Todo debe ponerse bajo el examen inequívoco de su utilidad a la emancipación humana, finalmente sin clases sociales... sin capitalismo.

 

 

Publicado enPolítica
“El Chapo estaba financieramente libre”

El autor toma nueve casos de periodistas asesinados y desde allí desenvuelve la madeja de la complicidad entre el crimen organizado y el poder político en México. Las conexiones entre ambos son múltiples y la prensa paga un alto tributo.


Hay profesiones que matan. La del periodismo es una de ellas y México es el país más peligroso para ejercerlo. A lo largo de 2015, unos 14 periodistas fueron asesinados en México. Sin embargo, no se trata únicamente de crímenes contra la libertad de expresión sino de algo a la vez mucho más complejo y oscuro: detrás de la mayoría de esos asesinatos se mueve una trama de complicidades entre el poder político y el crimen organizado. Esa es justamente la llaga donde el investigador mexicano Ricardo Ravelo ha puesto sus manos en el último libro que acaba de publicar: Ejecuciones de periodistas: Los expedientes (Editorial Debate). El autor toma nueve casos de periodistas asesinados y desde allí desenvuelve la madeja de la complicidad entre el crimen organizado y el poder político en México. Las conexiones entre ambos son múltiples y la prensa paga un ato tributo.


Pocos investigadores han trabajado e investigado el mundo del narcotráfico y la violencia en México como Ricardo Ravelo. Este autor y periodista mexicano tiene una trayectoria poco común. Dirige la revista Variopinto y ha publicado media docena de libros donde investigó la violencia y al crimen organizado: Narcomex. Historia e historias de una guerra (Editorial Debate, 2012), Los capos. Las narco-rutas de México (Plaza/Jánes, 2005), Los narcoabogados (Editorial Grijalbo, 2006), Crónicas de sangre. Cinco historias de Los Zetas. Herencia maldita (Random House Mondadori), El reto de Calderón y el nuevo mapa del narcotráfico (Grijalbo, 2000), Osiel. Vida y tragedia de un capo (Grijalbo, 2008). En 2012, Ravelo fue galardonado en Gijón con el Premio Rodolfo Walsh por el extraordinario trabajo periodístico que desplegó en su libro Narcomex: Historia e Historias de una Guerra. Nunca está lejos de las investigaciones duras y comprometidas. En este momento donde las aguas aguas profundas del narcotráfico están revueltas, su voz resulta clave para entender tanto los procesos internos del crimen organizado como los políticos. El momento es especial. Un hecho inédito vino a poner un término más que simbólico al poderío del narcotraficante y jefe del Cartel de Sinaloa, El Chapo Guzmán. El bastión del hoy arrestado Chapo Guzmán en Sinaloa, situado en las localidades de La Palma, Arroyo Seco y la Tuna –estas tres localidades que forman parte del Municipio de Badiraguato– fueron atacados por unos 150 hombres armados que, según distintas versiones, hasta saquearon la casa de la madre de El Chapo Guzmán, Consuelo Loera. Fuentes periodísticas aseguran también que la madre de El Chapo abandonó La Tuna a bordo de un avión con destino desconocido. Algunos analistas interpretan esta incursión como un signo de descomposición interna del Cartel de Sinaloa, otros, en cambio, ponen de relieve que El Chapo Guzmán está hoy fuera de juego


En esta entrevista con Página/12, con su estilo a la vez agudo y humano, Ricardo Ravelo analiza el ya incierto destino de El Chapo Guzmán, revela las implicaciones entre los distintos poderes que conducen a los crímenes contra la prensa al tiempo que desmonta las múltiples formas en que trabaja el crimen organizado, la guerra perdida de antemano contra el crimen organizado y la siempre ambivalente posición de Estados Unidos en esa guerra donde es más un controlador que un adversario.


–En México, el trabajo de periodista es un espanto. Mueren asesinados cada año sin que los criminales sean hallados. En su libro, sin embargo, usted demuestra ciertas irregularidades. La prensa no siempre es inocente, aunque no se sepa muy bien el por qué de su implicación con el crimen organizado.


–Se trata de un fenómeno único en el mundo, sobre todo en el Estado de Veracruz. Por eso me dediqué a indagar qué estaba pasando en Veracruz y me di cuenta de que es un fenómeno que se está multiplicando en todo el país. A los periodistas los está matando el crimen organizado. Algunos casos tienen que ver con el trabajo periodístico. Han sido como consecuencia de lo que han publicado sobre las vinculaciones de los políticos con el crimen organizado, vinculaciones de policías con él narcotráfico. Pero también hay un fenómeno que llama mucho la atención: es el de la corrupción periodística.

En muchos casos estamos hablando de periodistas que han estado al servicio del crimen organizado y que, cuando un nuevo grupo del crimen organizado llega a disputar la plaza, se enteran de que muchos periodistas tienen relación con el grupo que está afincado en ese territorio y lo empiezan a señalar como enemigo. Cuando se lleva a cabo lo que comúnmente se llama “la limpieza de la plaza” barren con todo, incluso con los periodistas involucrados. Hasta ahora las autoridades no lo han analizado a fondo y, por consiguiente, no se sabe si esta vinculación de los reporteros con el narcotráfico es forzada o es voluntaria. Yo me atrevo a pensar que hay de todo, casos forzados y casos voluntarios.

–Esto significa que el crimen organizado tiene bajo su manto el control de todos los poderes, incluso el famoso “cuarto poder”, el periodístico.


–Si, incluso el cuarto poder. Hoy, para salvar la vida ya no basta con no firmar la nota. El narcotráfico ha reclutado a correctores de estilo, ha reclutado a correctores, que con solo echar un vistazo a la nota, saben quién la escribió aunque esté firmada con seudónimo. Realmente, para poder pasar desapercibido ante los ojos del crimen organizado hay que trabajar desde las redacciones de los periódicos. Lo que el editor de una redacción está obligado a hacer es despersonalizar al reportero en la estructura misma de la nota para que el crimen organizado no se entere quién la escribió. De lo contrario, ellos lo saben. Ya no basta un pseudónimo ni tampoco no firmar la nota.


–Ese crimen organizado no solo es una fuerza mundial sino que, además, trabaja con los métodos de una autentica empresa multinacional.


–Sin dudas, reclutan a todos, a empresarios, contadores, abogados. Todo lo que pueda estar a su servicio lo compran. Es como un holding que tiene presencia en muchos países y opera igual que una multinacional. Contratan a muchos abogados y la gran mayoría mueren asesinados. Algunos pierden la vida porque ofrecen solucionar el caso en un corto plazo y cobran por ello cantidades multimillonarias, pero no cumplen. Todo narcotraficante, todo delincuente, tiene ojos y oídos por todas partes. Se trata de verdaderas narcoempresas, sobre todo el cartel de Sinaloa, el cual tiene presencia en 50 países del mundo. El Cartel de Sinaloa es una organización que recurre mucho menos a la violencia. Son menos beligerantes que otros carteles, pero corrompen a todo nivel.


–En el caso del Chapo Guzmán y sus reiteradas fugas y detenciones, queda flotando una fuerte sospecha sobre la veracidad de los relatos que figuran. Ahora están a punto de extraditarlo pero su imperio material está intacto.


–Sí, desde luego. Con el tema de El Chapo llama poderosamente la atención el hecho de que solamente se lo privó de la libertad física, pero no de la financiera. El Chapo estaba financieramente libre. Hasta se dio el lujo de mandar a construir un túnel para fugarse. Ahí está la prueba de la colusión con las autoridades. ¡Logró construir un túnel sin que nadie se diera cuenta! Lo volvieron a arrestar pero no se le ha decomisado ni una sola propiedad, ni un sólo dólar. No sabemos si esto equivale a un acuerdo con el poder, o a una estrategia pactada con Estados Unidos. ¿Por qué al Chapo Guzmán no se le decomisa la fortuna? Según Forbes esta asciende a más de 1000 millones de dólares.


–Todo parece indicar que el Chapo Guzmán ha dejado de ser útil.


–Sí yo creo que es así. El Chapo dejó de ser una pieza útil para el cartel de Sinaloa. Desde el momento en que se aceleró la persecución en su contra, la estructura de poder, tanto la del crimen organizado como la del poder político, se dieron cuenta de que el Chapo tenía que ser reemplazado, y así ocurrió. Hoy, el jefe del Cartel de Sinaloa es Ismael El Mayo Zambada. Es un capo de la vieja guardia que garantiza que la organización criminal continúe su marcha sin mayores contratiempos. El Chapo Guzmán era un jefe que había atraído los reflectores de todo el mundo. Ya no convenía.


–¿En qué momento se sitúa el quiebre en la historia de México, es decir, cuándo el crimen organizado se convirtió en un actor público con influencia decisiva ?. Muchas versiones señalan al ex presidente Felipe Calderón y a su fallida guerra contra el narcotráfico como responsable de la hecatombe. Sin embargo, Calderón sólo parece ser el último que aplicó una estrategia errónea.


–Creo que la descomposición del país viene desde los tiempos de Carlos Salinas. Ahí se rompieron muchas estructuras importantes. La descomposición prosiguió con el ex presidente Vicente Fox –ahí se escapó el Chapo y nunca se lo detuvo a lo largo de seis años. Por último, Felipe Calderón desató una guerra infructuosa. Lo que provocó la narco guerra fue la internacionalización del narcotráfico mexicano. Hizo que los grupos adquieran más poder, ocuparan más territorios, todo se internacionalizó a tal punto que el crimen organizado mexicano terminó desplazando al colombiano. El reflector está ahora en México y no en Colombia. Los narcos mexicanos asumen todo el transporte de la droga. La gran parte entra por Chiapas y el Caribe, por eso en esas regiones no hay violencia de alto impacto. No hay violencia en esas regiones porque por ahí circula todo y hay pactos de impunidad. La guerra del pasado resultó finalmente infructuosa porque hubo demasiados muertos. Se habla de más de 120 mil muertos y no tienen que ver con el crimen organizado. Muchos murieron porque en esa guerra no se respetaron los Derechos Humanos. Hay miles de narcofosas. Todo el país es un cementerio. Con el paso del tiempo se seguirán encontrando restos humanos.


–¿Cuál es la situación actual con el retorno del PRI y la presidencia de Peña Nieto?


–El Estado mexicano ya no está en una guerra abierta contra el crimen organizado. El Estado mexicano tiene instituciones muy débiles y no puede garantizarle a nadie ni vida ni patrimonio. Hay despojos de tierras, desapariciones forzadas, asesinatos de periodistas y funcionarios. De alguna manera la ola de violencia no ha parado. ¿ Acaso el presidente Peña Nieto hizo bien en parar la guerra contra el narcotráfico ?. Me parece que hubo un cambio de proyecto. La guerra de Calderón no tuvo ningún beneficio para México. Lo único que provocó esa guerra es que los carteles se fortalecieran e internacionalizaran, pero no terminó con el consumo de drogas, ni con el tráfico. Habría que preguntarle a Calderón qué es lo que combatió porque los grupos criminales están todos ahí. En México operan 14 carteles, y todos tienen presencia internacional, incluso en Europa.


–Al mismo tiempo de esa guerra se plasmó otra entre los mismos carteles, que también fue muy costosa en vidas humanas. ¿Ese conflicto narco interno se calmó?


–La guerra interna se calmó porque hay algunos grupos como el Cartel de Sinaloa y los Zetas que llegaron a una negociación, lo mismo ocurre con el Cartel del Golfo. La disputa ha disminuido porque hubo acuerdos y porque el narco entendió que no podían seguir asesinándose ni estar en pie en guerra porque ponían en peligro el negocio. La guerra bajó de intensidad, pero eso no quiere decir que la sociedad esté a salvo. Hoy, la violencia se centra en la gente. Hay municipios del país donde a la seis de la tarde nadie sale a la calle. El crimen organizado ya no opera sólo con las drogas. Tiene 24 tipologías delictivas que les genera muchos ingresos.


–Estados Unidos tiene en estas tierras una responsabilidad aplastante sin que se pueda deslindar con claridad qué papel juega. ¿Esta en guerra contra el narcotráfico o acaso Washington no es un actor que forma parte de ese eslabón fatal? La DEA norteamericana aparece como un regulador antes que como un adversario.


–A Estados Unidos le interesa controlar el negocio que les importa, que es el tráfico de drogas. Les conviene mantener todo bajo control, tener el dinero fiscalizado. Su postura en el mundo es esa. Hoy se dieron cuenta de que se les salió de control la Argentina, Uruguay, Brasil. De ahí la visita de Obama a esos países. Todo tiene que ver con el tema del crimen organizado. Estados Unidos dice “ya no quiero más droga”, pero también tiene claro una realidad: la necesita. Pero no la necesita con violencia, sino con pueblos pacificados. El crimen organizado es un poder real y nadie lo puede combatir. Cuando se habla de combate al crimen organizado se habla de una utopía. La mafia nunca fue derrotada, en ningún país, ni en ningún momento de la historia. Todo se hizo a través de la negociación.


Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enInternacional
Martes, 07 Junio 2016 07:11

La escucha que potencia la palabra

La escucha que potencia la palabra

No resulta fácil reflexionar hoy sobre el periodismo, aunque la conmemoración invite a hacerlo. Poco hay, sin embargo, para celebrar. Toda celebración se obnubila por la disminución de los puestos de trabajo, por los despidos en los medios y por la precarización del trabajo de los periodistas. Pero eso requeriría un tratamiento especial y específico por aparte y en sí mismo.


El periodismo atraviesa una etapa difícil de su historia. Hay reconfiguraciones que provienen de las transformaciones en la industria de la comunicación, pero simultáneamente existe un desplazamiento de la política al ámbito de la comunicación con todas las connotaciones que ello suma a la labor profesional de los periodistas. No habría que perder de vista que el escenario político argentino, dada la polarización de las posiciones, le agrega algunos ingredientes que hacen especialmente complejo este último aspecto.


Para no entrar en el debate sobre el periodismo independiente o no, habría que comenzar recordando que antes que periodistas (se aplica de la misma manera para abogados, arquitectos, médicos...) quienes ejercemos esta profesión somos ciudadanos y como tales tomamos opciones –tenemos la responsabilidad de hacerlo– que son también políticas. Entonces es casi ridículo seguir pretendiendo la independencia y mucho menos la objetividad. Abandonemos de una vez y para siempre este debate estéril y sin sentido. Somos ciudadanos políticos y el ejercicio de nuestra profesión no puede alejarnos de esta condición.


Lo único que se nos puede exigir y demandar es veracidad y honestidad en el manejo de la información. Aunque usemos criterios de selección que, sin duda, responden a nuestro discernimiento político. No nos debemos arrepentir de ello; sí transparentarlos con honestidad. Lo triste es que muchos y muchas que niegan actuar de esta manera, utilizan el periodismo para generar operaciones o se prestan a ellas. Mienten a sabiendas. Esa sí es una conducta reprochable y reñida con la ética. Dejo por su cuenta, estimado lector, hacer una lista –que puede llegar a ser extensa– de quienes en nuestro medio incurren en esas conductas. Lamentablemente lejos de haber sanciones éticas para quienes así proceden, vastos sectores de la sociedad siguen calificando a estas personas como “profesionales reconocidos”.


Es indudable que la información es fuente de poder y que quienes trabajamos con la información como materia prima ejercemos una cuota de poder. No se trata de negar esta realidad evidente. Sí de preguntarnos honestamente qué hacemos con ese poder, en favor de quien lo jugamos, sabiendo que cada noticia se divulga tiene un potencial pedagógico y educativo, para promover el cambio o para perpetuar la injusticia. Aquí está el verdadero dilema ético. No en manifestarse independiente sino, por el contrario, en comprometernos como ciudadanos-periodistas en la construcción de una sociedad cada día más justa, más igualitaria en la que el ejercicio del derecho a la comunicación es un eje fundamental.


Y esto último solo se logra haciendo de la profesión de periodistas y comunicadores una vocación volcada hacia la participación, un modo de facilitar circuitos virtuosos de diálogo entre actores diferentes en la sociedad. Para hacerlo, quienes nos desempeñamos en este oficio, tenemos que aprender cada día que, aún más importante que decir, es escuchar. Solo si abrimos nuestros oídos mediante la escucha atenta de todos los actores sociales, plurales y diversos, nuestra labor como periodistas y comunicadores podrá responder a las necesidades de los actores ciudadanos y transformarse en un aporte valioso a la sociedad y al sistema democrático.

Publicado enInternacional