Dakota del Norte contra Amy Goodman: El periodismo no es un delito

El jueves pasado se emitió una orden de arresto bajo la cáratula “Dakota del Norte contra Amy Goodman”. La acusación remite al delito de violación de propiedad. ¿El delito que en realidad se cometió? Ejercer el periodismo. Fuimos a la Reserva Sioux de Standing Rock para dar cobertura a la creciente oposición que enfrenta el oleoducto Dakota Access.

Este movimiento de resistencia atrajo atención a nivel mundial después del fin de semana del Día del Trabajo, cuando guardias de seguridad del oleoducto soltaron perros de ataque y lanzaron gas pimienta contra manifestantes pertenecientes a pueblos originarios. Ese sábado, al menos seis palas excavadoras realizaron movimientos de tierra en la ruta por la que se proyecta pasará el oleoducto, en sitios arqueológicos sagrados descubiertos por la tribu. La compañía responsable del oleoducto Dakota Access había tomado conocimiento de la ubicación de dichos sitios el día anterior gracias a un escrito presentado ante la justicia por la tribu. Muchos consideran que la compañía arrasó la zona y destruyó los sitios antes de que se pudiera emitir una medida cautelar que lo impidiera a fin de estudiarlos.

Gran cantidad de personas, en su mayoría nativos americanos, se apresuraron hacia el lugar y reclamaron que la empresa retirara a las excavadoras de los sitios sagrados. Guardias de seguridad lanzaron gas pimienta, golpearon y empujaron a estos defensores de la tierra. También soltaron perros de ataque que mordieron a por lo menos seis personas y un caballo.

El equipo de Democracy Now! estaba ahí y pudimos filmar la violencia de los guardias. Cuando hicimos pública nuestra filmación del incidente, esta se difundió rápidamente y fue vista más de trece millones de veces solamente en Facebook. CNN, CBS, MSNBC y muchos otros medios de comunicación de todo el mundo emitieron nuestras imágenes, en las que se podía observar a uno de los perros con el hocico cubierto de sangre.

Cinco días después del ataque, Dakota del Norte emitió la orden de arresto. La agente especial de la Oficina de Investigación Penal de Dakota del Norte, Lindsey Wohl, se refirió al video de “Democracy Now!” en una declaración jurada. En el escrito afirmó: “En el video se puede observar a Amy Goodman identificándose a sí misma y preguntando a los manifestantes acerca de su participación en la manifestación”. Sí. Precisamente de eso se trata desarrollar la labor periodística amparada por la Constitución.

Delphine Halgand, la directora para Estados Unidos de la organización internacional de defensa de la libertad de prensa Reporteros Sin Fronteras, redactó: “Presentar cargos por violación de propiedad contra una periodista que está dando cobertura a un importante tema ambiental de significativo interés para la población constituye una amenaza directa a la libertad de prensa y resulta totalmente inaceptable en el país de la Primera Enmienda”. Por su parte, Carlos Lauria, del Comité para la Protección de los Periodistas, agregó: “Esta orden de arresto es un claro intento de intimidar a los periodistas para que no informen acerca de manifestaciones de protesta de interés significativo para la población. Las autoridades de Dakota del Norte deberían salir de esta embarazosa situación, retirar los cargos contra Amy Goodman y garantizar que todos los periodistas tengan la libertad de desarrollar su labor".

Steve Andrist, director ejecutivo de la Asociación de Periódicos de Dakota del Norte, dijo al The Bismarck Tribune: “Resulta lamentable que las autoridades presenten cargos contra una periodista que solamente estaba haciendo su trabajo”. Y agregó: “Esto genera la impresión de que las autoridades intentan silenciar a una periodista para impedirle dar cuenta de una noticia importante”.

Se trata de un tema crucial para el destino del planeta. Se trata del cambio climático y de los derechos de los pueblos originarios frente al poder de las grandes empresas y los gobiernos.

La orden de arresto fue emitida el mismo día en que el gobernador de Dakota del Norte, Jack Dalrymple, convocó a la Guardia Nacional, anticipándose a un fallo judicial que se emitiría el día siguiente. El viernes, el juez se expidió contra la tribu y permitió que prosiguiera la construcción del oleoducto. Quince minutos después, en una medida sin precedentes, el Departamento de Justicia, el del Interior y el Ejército emitieron conjuntamente una carta en la que anunciaron que se negaría la autorización para la construcción del oleoducto en tierras controladas por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército hasta que se realicen “consultas formales de gobierno a gobierno" con las tribus afectadas en relación con "la protección de tierras tribales, recursos y derechos establecidos en tratados". La construcción y los bloqueos pacíficos continúan en tierras que no pertenecen al Gobierno federal a pesar de la solicitud del Gobierno de que Dakota Access detenga las obras de construcción de manera voluntaria.

Hay quienes dicen que el periodismo es el primer boceto de la historia. En los últimos veinte años, el sello distintivo de “Democracy Now!” ha sido la cobertura que realiza de los movimientos sociales, porque esos movimientos hacen historia. La resistencia en Standing Rock es una histórica confluencia de miles de personas pertenecientes a más de 200 tribus de Estados Unidos, Canadá y América Latina que se describen a sí mismas como "defensores, no manifestantes”. Representa la mayor congregación de tribus que ha tenido lugar en décadas.

Hasta el momento, no se han presentado cargos contra ninguno de los guardias de seguridad involucrados, a pesar de que en el video se puede observar claramente que agreden a los manifestantes con perros y gas pimienta. Actualmente, la Junta de Investigación y Seguridad Privadas de Dakota del Norte investiga el uso de la fuerza y de perros de ataque por parte de los guardias de seguridad del oleoducto.

Mientras tanto, vamos a hacerle frente a esta acusación penal. La libertad de prensa resulta esencial para el funcionamiento de una sociedad democrática. Autoridades de Dakota del Norte: amordacen a los perros, no a los periodistas.

Traducción al español del texto en inglés: Fernanda Gerpe. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Para enmarcar. El manejo “periodístico” del fallo de la Corte Constitucional a favor de las Madres Comunitarias

Un reciente fallo del magistrado de la Corte Constitucional Alberto Rojas, genera polémica. A través de una sentencia el jurista ordenó al Estado reconocer y pagar los salarios y prestaciones sociales adeudados las madres comunitarias por cada año que estuvieron vinculadas con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf). Son 6 billones de pesos los que tiene que asumir el Icbf para acatar la orden del Magistrado, medio billón de pesos por encima del presupuesto que maneja al año la institución. Programa radial, con “periodismo de excelencia”, defiende férreamente la cartera del Estado.

 

Un fallo en Derecho. Aunque la sentencia del Magistrado es una decisión que derivó de su interpretación del caso en términos de la normativa laboral en el país, muchos parecen no estar de acuerdo en que el Estado acate la Sentencia emitida en el seno de esta alta Corte. Una muestra de ello se encuentra en la emisión del 31 de agosto del programa “Hoy por Hoy” de Caracol Radio dirigido por Darío Arizmendi. En dicha transmisión, en las franjas de 5 am a 6 am y de 6 am a 7 am, puede apreciarse entre palabras irresponsables y un manejo sesgado, parcializado de la noticia, otra muestra del “periodismo de excelencia” que en Colombia genera opinión, impone titulares y moviliza favorabilidades por encargo de poderosos sectores oficiales y privados.

La deconstrucción analítica de la noticia proporciona nuevas pistas respecto a los artilugios empleados por los medios de comunicación al servicio del poder para manipular la información, invertir las causas, maquillar a las víctimas de victimarios, a los explotados y oprimidos como responsables de calamidades del Estado, y culpables de posibles pauperizaciones de las condiciones que enfrentan segmentos de población altamente vulnerables en el país.

 

La noticia a primera hora de la mañana

 

Inicia el tema el periodista Darío Arizmendi, director de 6AM hoy por hoy (1):

[35:08 – 35:25] Darío Arizmendi (DA). 5:35 (am) Primer Secreto de Darcy Queen. Y ahora qué tiene con los pelos de punta, los que le quedan, a la directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Cristinita Plazas. Ese cargo parece peor que...sabe qué....

Prosigue Darcy Quinn:

[35:24 – 36:40] Darcy Quinn (DQ). Sí, parece un castigo Darío. Pues mire, nada más ni nada menos que la Sentencia del magistrado de la Corte Constitucional Alberto Rojas que ordena pagarle prestaciones sociales a todas las madres comunitarias desde el primer día de su vinculación, y estamos hablando que este programa inició hace 25 años. Eso le costaría por ahí en cuentas por encima al ICBF unos seis billones de pesos, y tenga en cuenta que su presupuesto es apenas de 5.5, inferior a lo que le tocaría pagar; es absurdo porque los trabajos comunitarios pues empezaron como un programa solidario para ayudarse unas a otras, no para convertirse en una carga para el Estado, con prestaciones sociales.

[Artilugio 1. Darcy Quinn apela al origen comunitario de la labor desempeñada por las madres. Recurre al desconocimiento de los vínculos jurídicos entre ellas y el Estado (ver Recuadro 1) ignorando que su labor contribuyó a saciar una obligación gubernamental codificada en el Artículo 44 (2) de la Constitución Política de Colombia. Resignifica, además, su trabajo como una “carga para el Estado” a pesar que el mismo se ha servido por años de la fuerza laboral de las Madres Comunitarias, sometidas a bajos salarios y retiradas muchas de ellas del servicio que prestan sin derecho a jubilación alguna].

(DQ). Una vez más la Corte Constitucional actúa ignorando la realidad del país: las prioridades del país, la situación fiscal del país. Para pagar este dinero prácticamente se tendrá que abandonar todos los otros programas del Icbf, incluyendo la alimentación escolar de todos los niños, de los menores. Pero no crea que todos los magistrados de la Corte Constitucional comparten estas posiciones de decretar gastos vía tutela, más de uno ha dicho que se trata de absurdos, algunos son conscientes realmente de la situación del país, pero otros, parece que como Alberto Rojas, no.

[Artilugio 2. Darcy Quinn introduce la imagen de una Corte Constitucional que frecuentemente opera de espaldas a lo que denomina “la realidad del país”. Apela al mito de lo real como lo unívoco, lo objetivo. Cuanto denomina realidad corresponde a una lectura subjetiva, a un predicamento particular de la complejidad social matizado por aspectos políticos, ideológicos e intereses propios del orden económico].

[Artilugio 3. La periodista impone una única y reducida alternativa para que el Estado pueda asumir la obligación: quitar la alimentación escolar de todos los niños del país, cerrar el Icbf. Nunca menciona otras posibilidades relacionadas con reestructuración del Presupuesto Nacional, tampoco se refiere a medidas tributarias orientadas a sufragar la exigencia del Magistrado, o medidas jurídicas que le permitan modular la sentencia. De esta manera sesga al radioescucha pues este desaprobará el fallo si supone un costo social tan elevado].

[Artilugio 4. Muestra como disyuntiva la posición de los magistrados frente al fallo de las madres comunitarias, sin presentar evidencia alguna de quienes no comparten la decisión. Esto deja entrever la posibilidad de que aquellos magistrados en desacuerdo puedan controvertir el fallo, cuando dicho proceder no está contemplado dentro de los mecanismos de operación del alto tribunal. Además, otorga a estos magistrados la cualidad de ser los que comprenden “la realidad” para reforzar el Artilugio 2, además de “humanizarlo”, es decir, convertirlo en un atributo positivo y destacado del sujeto referido –comprender la realidad del país–]

[36:43- 37:02] (DA). Es una irresponsabilidad con el Estado, es un Magistrado demasiado controversial, demasiado controvertido, ha logrado sostenerse allí como el Procurador atornillado a la silla de la Procuraduría General de la Nación. Es del mismo corte, de otro estilo, ¡pero que tipo!, son las 5:37 en Caracol [...]

[Artilugio 5. Configurado un atributo positivo propio de un sujeto (los magistrados que se oponen a Rojas comprenden la realidad del país), es fácil demostrar que Rojas es un Magistrado poseedor de una cualidad que lo diferencia negativamente de los demás (“Irresponsable”), no “comprende la realidad” y actúa desde ese desconocimiento infringiendo con su decisión un enorme perjuicio al Estado. El periodista arrastra a las aguas del símil la imagen de Rojas para relacionarlo con la propia del Procurador General de la Nación, sujeto con pobre popularidad, bastante controvertido entre amplios sectores de la población. Arizmendi busca una transferencia de cualidades negativas entre el Procurador y Rojas para descalificarlo].

 

Después de un largo receso (3) [...]

 

[15:13 – 16:16] (DA). Son las 6:15 (Am) en Caracol, Óigame Hernando, esta mañana Darcy, en su primer secreto, nos comentaba el dolor de cabeza y en la camisa de fuerza sin salida que el Magistrado, controvertido magistrado Alberto Rojas de la Corte Constitucional, pues ha puesto al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar al ordenarles, es uno solo, es su sentencia, de él, de él sólito, al Instituto que tiene que pagarle a todas la Madres Comunitarias la bobadita desde el primer día de su vinculación, pues como si fueran empleadas, y eso le costaría al instituto 6 billones de pesos, cuando el Icbf tiene un presupuesto de 5.5 billones, entonces ¿para qué le alcanza? Se acaba todo, absolutamente todo lo alimentario.

[Artilugio 6. Arizmendi retoma el tema de la conversación propuesta 40 minutos antes. En esta oportunidad personaliza el agravio infringido contra el Icbf: le atribuye la responsabilidad de manera directa y enfática al magistrado Rojas].

[Artilugio 7. Después de responsabilizarlo y destacar su culpabilidad individual, pone en duda la actividad laboral de las Madres Comunitarias (“como si fueran trabajadoras”). El periodista no argumenta su posición, no entrega ninguna razón por la cual las Madres Comunitarias no son trabajadoras, sin embargo el tono de su voz indica que esto es obvio e irrefutable. Además responsabiliza a las mismas Madres Comunitarias de un posible quiebre del Icbf si acaso tienen que pagarla la cantidad que ordena el fallo del magistrado Rojas].

[16:15 – 18:06] Miembro de Equipo (ME). Darío, hay un presupuesto fundamental en materia jurídica, el contrato laboral no requiere una nominación especial. Si se reúnen los tres requisitos que dan cuenta para que exista de facto para que exista la relación jurídica laboral hay que decretarla, desafortunadamente [...]

[El miembro del equipo conduce la conversación al plano jurídico. Habla de tres requisitos que determinan la existencia de una relación laboral entre una persona y cualquier institución].

[(DA). ¿Prestaciones sociales?]

(ME). Sí señor, y desafortunadamente los efectos, claro, son esos, pero aquí la falencia es que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar vino contratando a esas personas, a esas madres comunitarias por otras figuras, no propiamente la laboral, cuando resulta que al parecer, por lo menos a los ojos de ese Magistrado, sí se configura la relación laboral y la relación laboral, como dicen los laboralistas, se presume así el contrato se denomine de prestación de servicios

[(DA). ¿Así afecte el interés público y así afecte las finanzas?

[Artilugio 8. Ante los argumentos contundentes del miembro del equipo, Arizmendi acude al principio del interés público, del bien general por encima del bien individual de las Madres Comunitarias. Es uno de los pocos recursos a los que puede acudir para defenderse ante la contundencia de los principios jurídicos que se contraponen a su posición].

(DQ). ¿Pero además el hecho de que sea algo comunitario, que nació como una iniciativa entre unas madres para ayudarse a otras no estaría alejada o por fuera de la relación laboral?

[Artilugio 9. Interviene Darcy Quinn para retomar lo planteado en el Artilugio 1, la idea de que las madres surgieron por iniciativa propia y que por lo tanto el Estado no tiene ninguna responsabilidad en términos laborales con ellas].

(ME). Cuando se detectan esos tres elementos, que son prestación de la actividad, subordinación y remuneración, no hay absolutamente nada que hacer y así lo tiene consolidada la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia en su Sala Laboral y, por cierto, también la de la Corte Constitucional. Desafortunadamente los efectos financieros son los que se comentan, es un golpe pues al Presupuesto Nacional, pero los abogados y los magistrados están para aplicar la Ley, a veces desafortunadamente sin ese...

[El miembro del equipo especifica los tres elementos que determinan la relación laboral entre partes. Habla en Derecho. Introduce una opinión al final de la intervención en referencia a los impactos pero reitera lo imperativo de la Ley y de las decisiones que se toman en su marco por encima de los perjuicios que puedan ocasionar los impactos sobre las finanzas de La Nación]

[(DA). A veces se desvían y bastante

(ME). Sí, pero sin ese escenario de viabilidad jurídica. Ahora yo creería que vale la pena que el Gobierno piense, este es un consejo gratis, en aplicar lo que se denomina el Índice (Sic) de Sostenibilidad Fiscal que le permitiría, ante un efecto como este, presupuestal, tener una mejor posibilidad de maniobra para soportar esa exigencia que ciertamente es bastante gravosa.

[El miembro del equipo sugiere una estrategia al Estado para que pueda manejar la deuda. Habla en Derecho. Nunca habla de que el Estado deba incumplir con el fallo, sino de manejarla de una manera un poco más conveniente].

[18:11 – 18:14] (DA). ¿Eso no es demandable, no es apelable, es palabra de Dios?

[Artilugio 10. Interviene Arizmendi y pregunta respecto a la posibilidad de apelar la misma sentencia, es decir, con esto manifiesta no solo su desaprobación del fallo, sino que prefiere que sea eliminado, que cesen sus imposiciones al Estado].

[18:15 – 18:41] (ME). Darío, las sentencias proferidas mediante tutela pueden ir después, mediante un recurso extraordinario –denominado incidente de nulidad–, a conocimiento de la Sala Plena y esa pudiera ser la otra figura complementaria a utilizar.

(DA). (Como si sus palabras hasta aquí no evidenciaran que es un “periodista” del establecimiento, que es un claro creador de opinión, sin importarle las condiciones sociales en que viven las que son y las que han sido Madres Comunitarias, dice). Bueno o modularla, que sea pagada en cinco años, en tres años, en el tiempo. Es que en este momento no hay ni presupuesto, ni recursos.

(ME) Y también la Corte Constitucional ha conferido esos efectos que usted bien señala bajo la figura de Modulación de la Sentencia.

 


Recuadro 1


Treinta años de trabajo sin ser “trabajadoras”

 

Según el Icbf, las Madres Comunitarias: “[...] son aquellos agentes educativos comunitarios responsables del cuidado de los niños y las niñas de primera infancia del programa de Hogares Comunitarios de Bienestar. Son reconocidos en su comunidad por su solidaridad, convivencia y compromiso con el desarrollo de los niños, niñas y sus familias”. Actualmente existen 69.000 Madres Comunitarias que atienden a 1 millón 77 mil niños y niñas en todo el país.

El programa de las Madres Comunitarias nació en 1986, cuando el Icbf comienza a estructurar un programa destinado a proveer servicios relacionados con la primera infancia. Para tal fin recogió las iniciativas populares de mujeres que por aquellos años habían comenzado a organizarse en varios municipios para cuidar niños. Estas mujeres destinaban su casa y su tiempo para proporcionar cuidado y alimentación a los hijos de sus vecinos mientras estos buscaban el sustento.

Tres años después, en 1989, se expide el decreto 2019 a través del cual el Estado transfiere la responsabilidad para el cuidado, alimentación y formación integral de la niñez colombiana a las familias y las comunidades. De esta manera se constituyeron los denominados Hogares Comunitarios, donde se desarrollaba una actividad voluntaria, solidaria y autosostenida por la misma comunidad. Desde muy pronto se puso de manifiesto que las responsables de dicha labor no tenían una vinculación formal, en términos laborales, con el Estado, sin embargo sí atendían órdenes del Icgb, desarrollando una actividad de mucho esfuerzo con la que los gobiernos inflamaban cifras y se daban golpes de pecho por el cumplimiento de su responsabilidad con la primera infancia y con la sociedad.

Una mínima “beca” les era reconocida. Con ella tenían que comprar los alimentos para los niños bajo su atención, y destinar algo de recursos para su sustento. En ninguno de los años de funcionamiento de dicho programa esta cantidad de dinero equivalió siquiera a un Salario Mínimo Legal Vigente. Hoy, casi 30 años después, la situación no ha cambiado. Tres generaciones de colombianos de escasos recursos fueron criadas en estos hogares y por estas mujeres, mientras sus padres y madres buscaban el sustento para sus familias. Madres Comunitarias sin una formación distinta a la de su experiencia, y hogares comunitarios adecuados con lo poco que los vecinos y las asociaciones de padres podían y pueden aportar. Hoy el abandono del Gobierno mata niños de hambre y obliga a más de 64 mil mujeres a exigir un trato digno, y un reconocimiento formal por su trabajo como Madres Comunitarias.

El tres de abril de este año las Madres Comunitarias encabezaron un paro orientado a la exigencia del mejoramiento de las condiciones laborales que durante años les habían sido negadas, 11 días después llegaron a un acuerdo y levantaron la protesta. Este acuerdo reconoce: “1) La estabilidad laboral con contratos a término indefinido, lo que incluye la libre afiliación al sindicato. Un pero, los contratos actuales, y hasta julio de 2018, continuarán vigentes. Así será mientras llegan a su final los contratos que las empresas administradoras de servicios tienen con el Icbf; 2) En cuanto a las pensiones se logró que la Comisión Accidental del Senado se comprometiera con presentar un proyecto de ley para garantizarla, de manera prioritaria para las compañeras mayores de edad y de las que están enfermas; 3) Las mujeres que trabajan en los CDI mantendrán su condición de madres comunitarias, conservando así los beneficios que han conseguido a través de varios paros. Esto en lo que respecta a lo acordado en la mesa laboral”.

Además de esto, el paro también produjo unos acuerdos relacionados con el mejoramiento de las condiciones de alimentación infantil: “En materia de la nutrición de los niños se acordó: 1) El Icbf incrementará el paquete de la minuta nutricional del programa Fami, de manera que sea igual al que entregan en el programa Modalidad Familiar. Esto quiere decir que los Fami pasan de recibir 21 mil pesos a casi 90 mil. 2) En la minuta patrón diario de las/os niñas/os se trabajará con tres comidas al día manteniendo el 70 por ciento del aporte calórico por día, haciendo un control continuo para identificar a los niños y niñas que presenten desnutrición, a quienes, entonces, les entregarán un aporte nutricional adicional”.

El fallo de la Corte Constitucional se suma a estas medidas, que se espera puedan otorgarle un viraje al programa de cuidado y alimentación infantil que prestan las Madres Comunitarias, reconociendo su labor y brindando condiciones apropiadas para el sostenimiento de los programas que durante tres décadas el Estado abandonó a la gestión que pudieran darle las comunidades. 

 

1  http://alacarta.caracol.com.co/audio/caracol_radio_6amhoyporhoy_20160831_050000_060000/ 

2 ARTICULO 44. Son derechos fundamentales de los niños: la vida, la integridad física, la salud y la seguridad social, la alimentación equilibrada, su nombre y nacionalidad, tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor, la educación y la cultura, la recreación y la libre expresión de su opinión. Serán protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos. Gozarán también de los demás derechos consagrados en la Constitución, en las leyes y en los tratados internacionales ratificados por Colombia. La familia, la sociedad y el Estado tienen la obligación de asistir y proteger al niño para garantizar su desarrollo armónico e integral y el ejercicio pleno de sus derechos. Cualquier persona puede exigir de la autoridad competente su cumplimiento y la sanción de los infractores. Los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás.

3  http://alacarta.caracol.com.co/audio/caracol_radio_6amhoyporhoy_20160831_060000_070000/

http://www.icbf.gov.co/portal/page/portal/PrimeraInfanciaICBF/Madres

http://www.desdeabajo.info/colombia/item/28562-madres-comunitarias-levantan-el-paro-la-lucha-continua.html 

6 Ibíd.

 

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Diez recomendaciones ético-sintácticas

 

Rebelión/Universidad de la Filosofía

 

Ya sabemos que no hay “periodismo” asexuado, neutro o des-interesado; ya sabemos que entre tendencias, sueldos e ideologías se teje una red de presiones y tensiones que determinan la interpretación “periodística” de los “hechos” y su orientación al servicio de los hilos que la mueven. Ya sabemos que nadie redacta o publica noticias ingenuamente y que en el ejercicio de contar acontecimientos -objetivos y subjetivos- pesa decisivamente la posición y el compromiso de clase del que informa y del que es informado. Es indispensable tener conciencia de esas tensiones, reconocer los límites que nos imponen y saber moverse entre ellas para poner a salvo la “pasión por la verdad”, es decir, por su construcción colectiva, sus fortalezas metodológicas y sus fundamentos científicos. Es indispensable romper con el empirismo y el criticismo -irresponsables y mercantilistas- que sirven de plataforma para las tropelías informativas más impúdicas e impunes. Por todo eso y más viene bien ejercitar vacunas o antídotos éticos de combate capaces de parir y hacer parir un periodismo nuevo o un modo de producción informativa emancipados y emancipadores. Verbigracia:


1. No uses la palabra “enfrentamiento” cuando grupos militares o policiales repriman a líderes o movimientos desarmados.
2. Lee mucho y privilegia siempre las fuentes de información de quienes luchan por las bases y desconfía siempre de las agencias internacionales comercializadoras de noticias.
3. Explica, con toda claridad, los “hechos”, sus móviles, sus protagonistas y las condiciones concretas y de clase en que ocurren (cronológicas, históricas, de clase, geográficas...)
4. Explica siempre (de la manera más clara y creativa) el marco teórico de tu trabajo de información y comunicación.
5. Se generoso en la consulta y el contraste de fuentes informantes y elabora un dispositivo crítico riguroso frente a ellas.
6. Pondera con cuidado extremo tu subjetividad ante los hechos y mantén bajo vigilancia tu propia contaminación ideológica y tu ignorancia frente a lo que debes informar. La primera sospecha sobre la información debe recaer en el informante.
7. Advierte a tu interlocutor (de manera rigurosa y creativa) cuales y cuántas son tus limitaciones para informar en lo general y en lo particular.
8. Si en el proceso de acopiar información detectas que alguien miente, denúncialo de todas las maneras posibles o serás su cómplice.
9. Mantén equidad de perspectivas (no neutralidad) de género, de edades... Tomando posición al lado de los más débiles, los más frágiles, los más humillados. Ética significa, también, hacer lo que se debe por el bien de los que menos tienen.
10. Analiza, invariablemente, si lo que informas pertenece o no, si ayuda o no, a una situación revolucionaria y asegúrate con toda honestidad de que tu vocabulario, tu sintaxis, tu formación profesional... tus valores estén a la altura de las circunstancias y de los pueblos en lucha. No te engañes ni engañes a otros.


La Ética no es ese arte del relativismo fanático -que algunos ridiculizan con palabrería de eruditos- para esquivar la fuerza de su poder social y su capacidad de poner en evidencia toda trapacería, marrullería y crimen. No es un ingrediente decorativo para muchachos que, serviles al patrón, recitan ideología de auto-ayuda como si fuese evangelio ético de supermercado. Mercenarios pues.


Aunque parezca ocioso repetirlo no está de más siempre anclar la producción de información sobre bases afianzadas con buenas dosis de auto-crítica científica. Alertas con los peligros y las contaminaciones. Es fácil encontrar trampas y manías -de todo orden- entre quienes se auto-convencieron de ser más revolucionarios que toda revolución. No son pocos. Abundan los “docentes” que, ya sabiéndolo todo, barnizan con saliva de doctos cuanta situación y cuanto liderazgo les cuestiona su lugar en las filas. Algunos son discretos y hábiles para disimular su inutilidad o su obra inofensiva y para ello usan muchas citas de revolucionarios y teóricos clásicos. Hay piezas magistrales pergeñadas por sabios incapaces de organizar ni una piñata. Y venden muchos libros y conferencias.


No pocos se hacen profesores y se hacen preceptores. Siembran la abundante cosecha de su ego en las cabezas de muchas generaciones y aguardan pacientemente la hora de los aplausos. Se creen en edad de enseñar a otros el arte de alabarse a sí mismos y prohíjan becas, prebendas y canonjías a los cuatro vientos de su histrionismo mesiánico. Y dan vueltas al mundo con su sólo truco de naderías auto-referenciales. Ya hemos tenido suficiente de eso. Nadie está por encima de quienes luchan, nadie puede auto-erigirse en interprete o representante de lo que no construye y por lo que no se arriesga. Nadie pues está por encima de la revolución social.


En todo caso entiéndese aquí por Ética la ciencia que describió Sánchez Vázquez en una de sus obras más orientadoras y útiles para la Batalla de las Ideas y para esculpir la conducta científica de aquel que asuma responsabilidades sociales ante el trabajo de documentar acontecimientos y divulgar las consecuencias, objetivas y subjetivas. Nada menos. Y eso hace que ningún “decálogo”, incluido éste, sea letra muerta ni palabra última. Todo debe ponerse bajo el examen inequívoco de su utilidad a la emancipación humana, finalmente sin clases sociales... sin capitalismo.

 

 

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“El Chapo estaba financieramente libre”

El autor toma nueve casos de periodistas asesinados y desde allí desenvuelve la madeja de la complicidad entre el crimen organizado y el poder político en México. Las conexiones entre ambos son múltiples y la prensa paga un alto tributo.


Hay profesiones que matan. La del periodismo es una de ellas y México es el país más peligroso para ejercerlo. A lo largo de 2015, unos 14 periodistas fueron asesinados en México. Sin embargo, no se trata únicamente de crímenes contra la libertad de expresión sino de algo a la vez mucho más complejo y oscuro: detrás de la mayoría de esos asesinatos se mueve una trama de complicidades entre el poder político y el crimen organizado. Esa es justamente la llaga donde el investigador mexicano Ricardo Ravelo ha puesto sus manos en el último libro que acaba de publicar: Ejecuciones de periodistas: Los expedientes (Editorial Debate). El autor toma nueve casos de periodistas asesinados y desde allí desenvuelve la madeja de la complicidad entre el crimen organizado y el poder político en México. Las conexiones entre ambos son múltiples y la prensa paga un ato tributo.


Pocos investigadores han trabajado e investigado el mundo del narcotráfico y la violencia en México como Ricardo Ravelo. Este autor y periodista mexicano tiene una trayectoria poco común. Dirige la revista Variopinto y ha publicado media docena de libros donde investigó la violencia y al crimen organizado: Narcomex. Historia e historias de una guerra (Editorial Debate, 2012), Los capos. Las narco-rutas de México (Plaza/Jánes, 2005), Los narcoabogados (Editorial Grijalbo, 2006), Crónicas de sangre. Cinco historias de Los Zetas. Herencia maldita (Random House Mondadori), El reto de Calderón y el nuevo mapa del narcotráfico (Grijalbo, 2000), Osiel. Vida y tragedia de un capo (Grijalbo, 2008). En 2012, Ravelo fue galardonado en Gijón con el Premio Rodolfo Walsh por el extraordinario trabajo periodístico que desplegó en su libro Narcomex: Historia e Historias de una Guerra. Nunca está lejos de las investigaciones duras y comprometidas. En este momento donde las aguas aguas profundas del narcotráfico están revueltas, su voz resulta clave para entender tanto los procesos internos del crimen organizado como los políticos. El momento es especial. Un hecho inédito vino a poner un término más que simbólico al poderío del narcotraficante y jefe del Cartel de Sinaloa, El Chapo Guzmán. El bastión del hoy arrestado Chapo Guzmán en Sinaloa, situado en las localidades de La Palma, Arroyo Seco y la Tuna –estas tres localidades que forman parte del Municipio de Badiraguato– fueron atacados por unos 150 hombres armados que, según distintas versiones, hasta saquearon la casa de la madre de El Chapo Guzmán, Consuelo Loera. Fuentes periodísticas aseguran también que la madre de El Chapo abandonó La Tuna a bordo de un avión con destino desconocido. Algunos analistas interpretan esta incursión como un signo de descomposición interna del Cartel de Sinaloa, otros, en cambio, ponen de relieve que El Chapo Guzmán está hoy fuera de juego


En esta entrevista con Página/12, con su estilo a la vez agudo y humano, Ricardo Ravelo analiza el ya incierto destino de El Chapo Guzmán, revela las implicaciones entre los distintos poderes que conducen a los crímenes contra la prensa al tiempo que desmonta las múltiples formas en que trabaja el crimen organizado, la guerra perdida de antemano contra el crimen organizado y la siempre ambivalente posición de Estados Unidos en esa guerra donde es más un controlador que un adversario.


–En México, el trabajo de periodista es un espanto. Mueren asesinados cada año sin que los criminales sean hallados. En su libro, sin embargo, usted demuestra ciertas irregularidades. La prensa no siempre es inocente, aunque no se sepa muy bien el por qué de su implicación con el crimen organizado.


–Se trata de un fenómeno único en el mundo, sobre todo en el Estado de Veracruz. Por eso me dediqué a indagar qué estaba pasando en Veracruz y me di cuenta de que es un fenómeno que se está multiplicando en todo el país. A los periodistas los está matando el crimen organizado. Algunos casos tienen que ver con el trabajo periodístico. Han sido como consecuencia de lo que han publicado sobre las vinculaciones de los políticos con el crimen organizado, vinculaciones de policías con él narcotráfico. Pero también hay un fenómeno que llama mucho la atención: es el de la corrupción periodística.

En muchos casos estamos hablando de periodistas que han estado al servicio del crimen organizado y que, cuando un nuevo grupo del crimen organizado llega a disputar la plaza, se enteran de que muchos periodistas tienen relación con el grupo que está afincado en ese territorio y lo empiezan a señalar como enemigo. Cuando se lleva a cabo lo que comúnmente se llama “la limpieza de la plaza” barren con todo, incluso con los periodistas involucrados. Hasta ahora las autoridades no lo han analizado a fondo y, por consiguiente, no se sabe si esta vinculación de los reporteros con el narcotráfico es forzada o es voluntaria. Yo me atrevo a pensar que hay de todo, casos forzados y casos voluntarios.

–Esto significa que el crimen organizado tiene bajo su manto el control de todos los poderes, incluso el famoso “cuarto poder”, el periodístico.


–Si, incluso el cuarto poder. Hoy, para salvar la vida ya no basta con no firmar la nota. El narcotráfico ha reclutado a correctores de estilo, ha reclutado a correctores, que con solo echar un vistazo a la nota, saben quién la escribió aunque esté firmada con seudónimo. Realmente, para poder pasar desapercibido ante los ojos del crimen organizado hay que trabajar desde las redacciones de los periódicos. Lo que el editor de una redacción está obligado a hacer es despersonalizar al reportero en la estructura misma de la nota para que el crimen organizado no se entere quién la escribió. De lo contrario, ellos lo saben. Ya no basta un pseudónimo ni tampoco no firmar la nota.


–Ese crimen organizado no solo es una fuerza mundial sino que, además, trabaja con los métodos de una autentica empresa multinacional.


–Sin dudas, reclutan a todos, a empresarios, contadores, abogados. Todo lo que pueda estar a su servicio lo compran. Es como un holding que tiene presencia en muchos países y opera igual que una multinacional. Contratan a muchos abogados y la gran mayoría mueren asesinados. Algunos pierden la vida porque ofrecen solucionar el caso en un corto plazo y cobran por ello cantidades multimillonarias, pero no cumplen. Todo narcotraficante, todo delincuente, tiene ojos y oídos por todas partes. Se trata de verdaderas narcoempresas, sobre todo el cartel de Sinaloa, el cual tiene presencia en 50 países del mundo. El Cartel de Sinaloa es una organización que recurre mucho menos a la violencia. Son menos beligerantes que otros carteles, pero corrompen a todo nivel.


–En el caso del Chapo Guzmán y sus reiteradas fugas y detenciones, queda flotando una fuerte sospecha sobre la veracidad de los relatos que figuran. Ahora están a punto de extraditarlo pero su imperio material está intacto.


–Sí, desde luego. Con el tema de El Chapo llama poderosamente la atención el hecho de que solamente se lo privó de la libertad física, pero no de la financiera. El Chapo estaba financieramente libre. Hasta se dio el lujo de mandar a construir un túnel para fugarse. Ahí está la prueba de la colusión con las autoridades. ¡Logró construir un túnel sin que nadie se diera cuenta! Lo volvieron a arrestar pero no se le ha decomisado ni una sola propiedad, ni un sólo dólar. No sabemos si esto equivale a un acuerdo con el poder, o a una estrategia pactada con Estados Unidos. ¿Por qué al Chapo Guzmán no se le decomisa la fortuna? Según Forbes esta asciende a más de 1000 millones de dólares.


–Todo parece indicar que el Chapo Guzmán ha dejado de ser útil.


–Sí yo creo que es así. El Chapo dejó de ser una pieza útil para el cartel de Sinaloa. Desde el momento en que se aceleró la persecución en su contra, la estructura de poder, tanto la del crimen organizado como la del poder político, se dieron cuenta de que el Chapo tenía que ser reemplazado, y así ocurrió. Hoy, el jefe del Cartel de Sinaloa es Ismael El Mayo Zambada. Es un capo de la vieja guardia que garantiza que la organización criminal continúe su marcha sin mayores contratiempos. El Chapo Guzmán era un jefe que había atraído los reflectores de todo el mundo. Ya no convenía.


–¿En qué momento se sitúa el quiebre en la historia de México, es decir, cuándo el crimen organizado se convirtió en un actor público con influencia decisiva ?. Muchas versiones señalan al ex presidente Felipe Calderón y a su fallida guerra contra el narcotráfico como responsable de la hecatombe. Sin embargo, Calderón sólo parece ser el último que aplicó una estrategia errónea.


–Creo que la descomposición del país viene desde los tiempos de Carlos Salinas. Ahí se rompieron muchas estructuras importantes. La descomposición prosiguió con el ex presidente Vicente Fox –ahí se escapó el Chapo y nunca se lo detuvo a lo largo de seis años. Por último, Felipe Calderón desató una guerra infructuosa. Lo que provocó la narco guerra fue la internacionalización del narcotráfico mexicano. Hizo que los grupos adquieran más poder, ocuparan más territorios, todo se internacionalizó a tal punto que el crimen organizado mexicano terminó desplazando al colombiano. El reflector está ahora en México y no en Colombia. Los narcos mexicanos asumen todo el transporte de la droga. La gran parte entra por Chiapas y el Caribe, por eso en esas regiones no hay violencia de alto impacto. No hay violencia en esas regiones porque por ahí circula todo y hay pactos de impunidad. La guerra del pasado resultó finalmente infructuosa porque hubo demasiados muertos. Se habla de más de 120 mil muertos y no tienen que ver con el crimen organizado. Muchos murieron porque en esa guerra no se respetaron los Derechos Humanos. Hay miles de narcofosas. Todo el país es un cementerio. Con el paso del tiempo se seguirán encontrando restos humanos.


–¿Cuál es la situación actual con el retorno del PRI y la presidencia de Peña Nieto?


–El Estado mexicano ya no está en una guerra abierta contra el crimen organizado. El Estado mexicano tiene instituciones muy débiles y no puede garantizarle a nadie ni vida ni patrimonio. Hay despojos de tierras, desapariciones forzadas, asesinatos de periodistas y funcionarios. De alguna manera la ola de violencia no ha parado. ¿ Acaso el presidente Peña Nieto hizo bien en parar la guerra contra el narcotráfico ?. Me parece que hubo un cambio de proyecto. La guerra de Calderón no tuvo ningún beneficio para México. Lo único que provocó esa guerra es que los carteles se fortalecieran e internacionalizaran, pero no terminó con el consumo de drogas, ni con el tráfico. Habría que preguntarle a Calderón qué es lo que combatió porque los grupos criminales están todos ahí. En México operan 14 carteles, y todos tienen presencia internacional, incluso en Europa.


–Al mismo tiempo de esa guerra se plasmó otra entre los mismos carteles, que también fue muy costosa en vidas humanas. ¿Ese conflicto narco interno se calmó?


–La guerra interna se calmó porque hay algunos grupos como el Cartel de Sinaloa y los Zetas que llegaron a una negociación, lo mismo ocurre con el Cartel del Golfo. La disputa ha disminuido porque hubo acuerdos y porque el narco entendió que no podían seguir asesinándose ni estar en pie en guerra porque ponían en peligro el negocio. La guerra bajó de intensidad, pero eso no quiere decir que la sociedad esté a salvo. Hoy, la violencia se centra en la gente. Hay municipios del país donde a la seis de la tarde nadie sale a la calle. El crimen organizado ya no opera sólo con las drogas. Tiene 24 tipologías delictivas que les genera muchos ingresos.


–Estados Unidos tiene en estas tierras una responsabilidad aplastante sin que se pueda deslindar con claridad qué papel juega. ¿Esta en guerra contra el narcotráfico o acaso Washington no es un actor que forma parte de ese eslabón fatal? La DEA norteamericana aparece como un regulador antes que como un adversario.


–A Estados Unidos le interesa controlar el negocio que les importa, que es el tráfico de drogas. Les conviene mantener todo bajo control, tener el dinero fiscalizado. Su postura en el mundo es esa. Hoy se dieron cuenta de que se les salió de control la Argentina, Uruguay, Brasil. De ahí la visita de Obama a esos países. Todo tiene que ver con el tema del crimen organizado. Estados Unidos dice “ya no quiero más droga”, pero también tiene claro una realidad: la necesita. Pero no la necesita con violencia, sino con pueblos pacificados. El crimen organizado es un poder real y nadie lo puede combatir. Cuando se habla de combate al crimen organizado se habla de una utopía. La mafia nunca fue derrotada, en ningún país, ni en ningún momento de la historia. Todo se hizo a través de la negociación.


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Martes, 07 Junio 2016 07:11

La escucha que potencia la palabra

La escucha que potencia la palabra

No resulta fácil reflexionar hoy sobre el periodismo, aunque la conmemoración invite a hacerlo. Poco hay, sin embargo, para celebrar. Toda celebración se obnubila por la disminución de los puestos de trabajo, por los despidos en los medios y por la precarización del trabajo de los periodistas. Pero eso requeriría un tratamiento especial y específico por aparte y en sí mismo.


El periodismo atraviesa una etapa difícil de su historia. Hay reconfiguraciones que provienen de las transformaciones en la industria de la comunicación, pero simultáneamente existe un desplazamiento de la política al ámbito de la comunicación con todas las connotaciones que ello suma a la labor profesional de los periodistas. No habría que perder de vista que el escenario político argentino, dada la polarización de las posiciones, le agrega algunos ingredientes que hacen especialmente complejo este último aspecto.


Para no entrar en el debate sobre el periodismo independiente o no, habría que comenzar recordando que antes que periodistas (se aplica de la misma manera para abogados, arquitectos, médicos...) quienes ejercemos esta profesión somos ciudadanos y como tales tomamos opciones –tenemos la responsabilidad de hacerlo– que son también políticas. Entonces es casi ridículo seguir pretendiendo la independencia y mucho menos la objetividad. Abandonemos de una vez y para siempre este debate estéril y sin sentido. Somos ciudadanos políticos y el ejercicio de nuestra profesión no puede alejarnos de esta condición.


Lo único que se nos puede exigir y demandar es veracidad y honestidad en el manejo de la información. Aunque usemos criterios de selección que, sin duda, responden a nuestro discernimiento político. No nos debemos arrepentir de ello; sí transparentarlos con honestidad. Lo triste es que muchos y muchas que niegan actuar de esta manera, utilizan el periodismo para generar operaciones o se prestan a ellas. Mienten a sabiendas. Esa sí es una conducta reprochable y reñida con la ética. Dejo por su cuenta, estimado lector, hacer una lista –que puede llegar a ser extensa– de quienes en nuestro medio incurren en esas conductas. Lamentablemente lejos de haber sanciones éticas para quienes así proceden, vastos sectores de la sociedad siguen calificando a estas personas como “profesionales reconocidos”.


Es indudable que la información es fuente de poder y que quienes trabajamos con la información como materia prima ejercemos una cuota de poder. No se trata de negar esta realidad evidente. Sí de preguntarnos honestamente qué hacemos con ese poder, en favor de quien lo jugamos, sabiendo que cada noticia se divulga tiene un potencial pedagógico y educativo, para promover el cambio o para perpetuar la injusticia. Aquí está el verdadero dilema ético. No en manifestarse independiente sino, por el contrario, en comprometernos como ciudadanos-periodistas en la construcción de una sociedad cada día más justa, más igualitaria en la que el ejercicio del derecho a la comunicación es un eje fundamental.


Y esto último solo se logra haciendo de la profesión de periodistas y comunicadores una vocación volcada hacia la participación, un modo de facilitar circuitos virtuosos de diálogo entre actores diferentes en la sociedad. Para hacerlo, quienes nos desempeñamos en este oficio, tenemos que aprender cada día que, aún más importante que decir, es escuchar. Solo si abrimos nuestros oídos mediante la escucha atenta de todos los actores sociales, plurales y diversos, nuestra labor como periodistas y comunicadores podrá responder a las necesidades de los actores ciudadanos y transformarse en un aporte valioso a la sociedad y al sistema democrático.

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Sobre la libertad de información y otros mitos

Un importante grupo informativo prohíbe a sus periodistas asistir a los programas de televisión de una conocida cadena y, además, despide a otro periodista de una radio que pertenece a dicho grupo, por informar que familiares del consejero delegado de ese grupo aparecían en los “papeles de Panamá”, a lo que se había referido también la cadena de televisión... Hechos como estos hacen recordar una realidad tan evidente como inexplicable, pero recurrentemente, olvidada: todos los medios de comunicación tienen dueño, con excepción de los medios de propiedad pública, cuyo «dueño» es el partido de turno en el poder. Son empresas y funcionan como empresas, es decir, no tienen una función social –aunque la cumplen–, sino que deben generar beneficios a sus dueños y servir a los intereses de esos mismos dueños o de quienes representan esos dueños. Mantienen la idea –muchas veces la ficción- de que existe libertad de expresión, pero es la libertad de expresión de los dueños de los medios de comunicación (y de sus socios, cómplices, accionistas o contratantes de publicidad), no la libertad de expresión del ciudadano común, que rara vez tiene acceso a ellos.

 

Los periodistas son empleados que deben cumplir las órdenes de los dueños del medio de comunicación que les contrata y paga, sean de radio, prensa, televisión, agencias noticiosas o de cualquier otro formato en la plataforma que sea. Como personas que reciben un salario, tienen la obligación de ajustarse a la política de la empresa, a riesgo de ser despedidos. Cuando se lee una noticia o un comentario, debe recordarse el verso de Bertolt Brecht en la Ópera de los cuatro cuartos: «Mackie, ¿quién paga la cuenta?». Sólo es posible entender el modelo de prensa existente en un país si se conoce quiénes son los dueños de los medios de comunicación y a qué intereses responden.

 

El control de los medios de comunicación es una cuestión estratégica en toda sociedad, pues a través de estos medios se puede manipular el pensamiento de una mayoría social y «crear» ideologías. La manipulación informativa, a través de los medios de comunicación, ha sido copiosamente estudiada. Noam Chomsky, en su obra Ilusiones necesarias. Control de pensamiento en las sociedades democráticas, realizó un pormenorizado estudio de la manipulación informativa de hechos en los medios de comunicación de EEUU, demostrando que esos medios informativos, en realidad, no informaban, sino que elaboraban las noticias de forma que sostuvieran la posición del gobierno de EEUU o de las grandes corporaciones que controlan el poder real en ese país. «En resumen –expresa Chomsky–, los principales medios de comunicación [...] son grandes empresas que “venden” públicos privilegiados a otras empresas. No podría constituir una sorpresa el hecho de que la imagen del mundo que presentan reflejara las perspectivas y los intereses de los vendedores, de los compradores y del producto».

 

Los directivos de los medios de comunicación, sigue diciendo Chomsky, «pertenecen a las mismas elites privilegiadas» y es «poco probable que los periodistas que penetran en el sistema se abran camino salvo si se pliegan a estas presiones ideológicas». Esta realidad ya la había descrito Carlos Marx en La ideología alemana, obra en la que afirmaba: «Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes de cada época; o dicho de otro modo, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante». Para poder ejercer ese «poder espiritual», las clases dominantes necesitan controlar los medios de comunicación de masas, control que, hoy, está alcanzando cotas inimaginables.

 

Dado su carácter estratégico, las clases dominantes han puesto históricamente gran empeño en controlar la información, de forma que exista libertad de expresión, pero que sea «su» libertad de expresión. O una libertad de expresión dentro de un orden, que jamás cuestione las estructuras de dominio económico y político que defienden. Dicho de otra manera, que exista una apariencia de libertad de expresión, no una libertad de expresión real y accesible a todos los ciudadanos. Este interés por controlar, manejar y dirigir la información ha llevado a la creación de grandes conglomerados de medios informativos, un proceso que es paralelo al de concentración de la riqueza en pocas manos. Puede, incluso, hacerse una ecuación: a mayor concentración de poder en grupos minoritarios, mayor concentración de medios de comunicación controlados, directa e indirectamente, por esos grupos minoritarios.

 

El conocido diario estadounidense The Washington Post fue adquirido en 2013 por el dueño de Amazon, Jeffrey P. Bezos. El principal accionista de The New York Times, propiedad de la familia Ochs Sulzberger, es el multimillonario mexicano Carlos Slim, con el 19% de las acciones. La empresa es dueña de otras 40 publicaciones, entre ellas International Herald Tribune y The Boston Globe. El Grupo Time Warner de EEUU es dueño de CNN, una de las mayores cadenas de televisión del mundo, que transmite en inglés y en español (CÑN). Es, además, dueña de Chilevisión y CNN Chile, de las revistas Time, Sports Ilustrated, People, Fortune, Money Magazine y del Grupo Expansión, de México, dueño, a su vez, de nueve revistas. El conglomerado alemán Bertelsmann posee 52 canales de televisión y 29 emisoras de radio y «[c]ada día los lectores de Gruner+Jahr tienen la opción de escoger entre 500 revistas en distintos medios en más de 30 países». El Grupo Bertelsmann España es dueño, a través de Atresmedia, de Antena Tres, La Sexta y Onda Cero, en el campo audiovisual y posee doce revistas, entre ellas Muy Interesante, Geo y Autopista, así como las editoriales Alfaguara y Taurus. RCS Mediagroup, conglomerado empresarial italiano, posee los diarios Corriere della Sera, La Gazzetta dello Sport y Corriere Economia –entre otros– en Italia y es dueño de El Mundo, Marca y Expansión en España. En total, un centenar de medios de comunicación. E l Grupo El Comercio, en Perú, controla el 78% de la prensa. “Si se produce una concentración de medios como se está produciendo en el Perú, y esos medios tienen además una línea política muy clara, entonces allí hay una amenaza potencial muy grande contra la democracia”, advirtió Mario Vargas Llosa, a quien nadie puede acusar de comunista. En Brasil, el Grupo Globo controla el 45,2% de la audiencia televisiva y el 73,5% de publicidad, además de poseer 38 canales de pago. Globo ha encabezado la campaña para derribar a la presidenta Dilma Roussef.

 

Un dato común une a los dueños de conglomerados de medios de comunicación, sean de la nacionalidad que sean: son todos familias o grupos multimillonarios, que comparten el propósito común de defender el sistema económico que les ha permitido alcanzar la condición de multimillonarios. Comparten una ideología común, ideología que sostienen y defienden desde sus medios de comunicación. De esa guisa, sus líneas informativas tienden a preservar el establishment y a desinformar, por una parte, y atacar, por otra, a los gobiernos, grupos, asociaciones, partidos, etc., que promueven ideas progresistas o de izquierda que atacan los fundamentos del sistema. Por esa vía se llega a otro aspecto, no menos medular, pues afecta el corazón de la libertad de expresión: si una vasta mayoría de medios de comunicación defiende el mismo sistema, el pluralismo desaparece. La sociedad se ve saturada de noticias con el mismo o similar contenido o ideología, de forma que se produce una ficción de libertad, negada por el hecho de que esa vasta mayoría de medios coincide en los mismos presupuestos ideológicos. El control pasa desde escoger qué tipos de programas se difunden, hasta seleccionar qué tertulianos o «expertos» son invitados a «impartir su sabiduría». Estamos, así, ante el engaño perfecto y EEUU es el modelo a seguir. Noam Chomsky es una celebridad internacional, pero ninguno de los grandes medios informativos estadounidenses suelen abrirle sus espacios. Chomsky puede decir lo que quiera, pero sus mensajes quedan depositados en los rincones, de forma que la gran mayoría de ciudadanos se ve condenada a escuchar la misma «música», un día sí y otro también. Como ha indicado un informe de la Organización de Estados Americanos.

 

“uno de los requisitos fundamentales de la libertad de expresión es la necesidad de que exista una amplia pluralidad en la información y opiniones disponibles al público... Cuando las fuentes de información están seriamente reducidas en su cantidad, como es el caso de los oligopolios... se limita la posibilidad de que la información que se difunda cuente con los beneficios de ser confrontada con información procedente de otros sectores limitando, de hecho, el derecho de información de toda la sociedad.”

 

Las limitaciones a la libertad de expresión no provienen únicamente de la concentración de los medios de comunicación en pocas manos y en que esas manos defiendan un sistema monocolor, sino también de la dependencia de estos medios de los anunciantes. Es de público conocimiento que los medios masivos de comunicación dependen, fundamentalmente, de la cantidad de anunciantes que puedan captar. El círculo se cierra comprendiendo que, en cada país, los mayores anunciantes suelen ser las grandes empresas y el Estado. Las clases dominantes no necesitan cerrar con violencia o con decisiones judiciales un medio de comunicación discrepante. Les basta con negarles cualquier tipo de publicidad para que mueran solos. En España no hay un solo diario de izquierda o progresista en formato de papel. Ese espectro informativo, como el televisivo, lo copan casi enteramente las fuerzas conservadoras.

 

Afortunadamente, Internet ha abierto espacios de difusión de ideas que han permitido prosperar y proliferar a miles de diarios, revistas y canales informativos discrepantes, que han roto, puede que para siempre, el monopolio ejercido sobre la información por las clases dominantes. Hoy es posible informarse ampliamente sin depender de los medios de comunicación masivos, aunque éstos sigan ejerciendo una presión insoportable sobre amplias capas de las sociedades.

 

Como puede colegirse, es fácil hablar de libertad de expresión y difícil que tal derecho sea debidamente respetado o sea puesto efectivamente en práctica. También es fácil confundir la libertad de expresión con el hecho de subirse a un banco, en Hyde Park, en Londres, y desahogarse sobre uno o varios temas que gusten o disgusten. La libertad de expresión es eso, pero es muchísimo más que eso. Desde muy antiguo, el control de la información ha sido considerado una cuestión esencial por los grupos en el poder, pues controlar la información es controlar las mentes y quien controla las mentes no necesita de ejércitos. Necesita tertulianos. Pero, como ha expresado la Corte Interamericana de Derechos Humanos, «una sociedad que no está bien informada no es plenamente libre». En esas desinformaciones vivimos y en la manipulación nos ahogan.

 

Augusto Zamora R., Profesor de Relaciones Internacionales, autor de Política y geopolítica para Rebeldes, Irreverentes y Escépticos, Colección Foca, Ediciones Akal, de próxima aparición.

 

 

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La escritora y periodista bielorrusa Svetlana Alexiévich, Premio Nobel de Literatura 2015, durante su participación hoy en Barcelona en el festival literario Kosmópolis.
La periodista y escritora ha explicado durante una de rueda en Barcelona que la "versión socialista rusa era mala, pero no tiene nada que ver con la propia idea". Ha elogiado a Putin en su papel de redentor hacia los rusos "humillados y engañados".

 

 

EUROPA PRESS

 


BARCELONA.- La periodista y escritora bielorrusa Svetlana Alexiévich, Premio Nobel de Literatura 2015 y documentalista del fracaso de la utopía soviética, ha augurado este viernes en rueda de prensa en Barcelona: "La idea comunista volverá a nuestras vidas".

 

"No podemos decir que el socialismo sea una idea mala. La versión rusa era mala, pero no tiene nada que ver con la propia idea", ha argumentado, y cree que la sociedad rusa quizá estará preparada dentro de cien años para acoger un socialismo con rostro humano.

 

"Ahora, ni como sociedad ni como entidad económica tenemos posibilidades de que todo el mundo viva feliz", y ha explicado que su obra sobre la utopía roja le sirvió para ver cómo el socialismo afectaba a la vida cotidiana de la gente.

 

Alexiévich --que el sábado acudirá en Barcelona al evento 'Literal' de Fabra i Coats, y el miércoles al Kosmopolis del CCCB-- ha admitido: "Yo soy de la generación que negaba el comunismo; no por la idea, que es bonita, sino por su realización".

 

"Me recuerda que en los 90 reinaba un romanticismo: 'Se irán los comunistas y vendrá la libertad. Nos sentíamos héroes por luchar contra el monstruo del comunismo, y ahora tenemos que vivir con las ratas que salieron de nuestras vidas, nuestra naturaleza y nuestra propia alma", ha dicho.

 

 
Putin concentra en su figura las ilusiones de la gente humillada

 

Sobre el dirigente Vladimir Putin, ha observado que "en cada ruso hay un trozo de Putin", porque éste ha concentrado en su figura todas las ilusiones de la gente humillada y engañada, que aúpan a su líder para conseguir un país grande y fuerte.

 

Tras cargar contra los dirigentes rusos, ha constatado que el país siempre necesita una idea "mesiánica" para estimular a su población, y ha lamentado que actualmente el Estado se ha hecho cómplice de la Iglesia ortodoxa para apelar a los instintos más básicos de la gente, y también para justificar la guerra entre pueblos hermanos como Ucrania.

 

Ha anunciado que actualmente se encuentra inmersa en la escritura de un libro sobre el amor como "culminación y sentido de todo", convencida de que tanto el amor como la muerte son las cosas más importantes para una persona.

 

La autora de 'El fin del homo sovietiucus', 'La Guerra no tiene rostro de mujer', 'La fin del hombre rojo' y 'Voces de Chernóbil' ha destacado el vínculo de Rusia con España, y se ha definido como periodista por encima de escritora.

 

 

Especial interés por expresar la voz de las mujeres

 

Ha atribuido su interés por expresar la voz de las mujeres al hecho de que ellas se refieren a la guerra "siempre como un asesinato", mientras que los hombres tratan de buscar una justificación.

 

En esta línea, ha contado que en su libro sobre el amor se enfrenta al reto de sonsacar sin prejuicios las explicaciones del alma masculina, a la que ha admitido que le cuesta mucho acceder por no hacer las preguntas adecuadas.

 

Para escuchar las historias de la gente a la que entrevista, ha confesado que nunca llega con una lista de preguntas formales que hacer, tampoco se presenta como Nobel, y empieza el encuentro con una conversación "sin cánones ni prejuicios" y un interés real de amistad, como en 'Los hermanos Karamazov' de Fiódor Dostoyevski.

 

"Me hago amiga de esa persona y empezamos a hablar de esa locura de la guerra, y yo hablo de cómo yo veo la guerra. Es importante ser amigo de esa persona., y tú también debes ser interesante para esa persona", ha resumido, y ha lamentado que el miedo siga imperando en Rusia, donde la gente puede perder su trabajo o sus estudios por criticar al régimen.

 

 

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De izqda. a dcha. Ma. Cristina Serje, Jaime Abello, Omar Rincón y Damián Loretti

Medios y democracia deberían ir de la mano.

 

Pero su relación no ha sido siempre de connivencia, sino que los unos, en no pocos casos, le han hecho flacos favores a la otra.

 

Medios y democracia deberían ir de la mano.


Pero su relación no ha sido siempre de connivencia, sino que los unos, en no pocos casos, le han hecho flacos favores a la otra.

 

El 3 de mayo es el Día Internacional por la Libertad de Prensa, día en el que se concede, desde 1997, el premio mundial de Libertad de Prensa Unesco-Guillermo Cano, en honor del que fuera director del periódico colombiano El Espectador, Guillermo Cano Isaza, asesinado el 17 de diciembre de 1986, para reconocer a personas, organizaciones e instituciones defensoras o promotoras de la libertad de expresión en cualquier parte del mundo, especialmente si han arriesgado sus vidas con su acción.

 

En esta edición el premio ha recaído en la periodista Khadija Ismayilova de Azerbaiyán, por su trabajo de investigación para Organized Crime and Corruption Reporting Project –OCCRP-, una organización de periodismo independiente, con el que denunció la corrupción de su país y que la llevó a ser detenida y permanecer en prisión desde diciembre de 2014.

 

En Bogotá, en día tan señalado han coincidido tres eventos alrededor del periodismo. Uno ha sido el organizado, los días 3 y 4 de mayo, por la Friedrich Ebert Stiftung de Colombia, FesCol, el Centro de Estudios de Periodismo de la Universidad de los Andes, Ceper, y la Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP, y que durante esos dos días ha girado alrededor del papel de los medios y sus profesionales en la democracia y las situaciones de posconflicto.

 

En su inauguración, en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, han estado la directora de este espacio del distrito capital, María Cristina Serje, y el director de FesCol, Lothar Witte, y ha contado con una mesa inaugural en la que se han dado cita, Omar Rincón, como moderador, Jaime Abello, director de la Fundación García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), y Damián Loretti, de la Universidad de Buenos Aires.

 

También estaban convocados Clara López, que iba a acudir como presidenta del Polo Democrático y cuya reciente designación como ministra de Trabajo del gabinete de Santos le ha impedido asistir, y Holman Morris, del partido Progresista y exgerente de Canal Capital que tampoco ha comparecido.

 

Los dos panelistas presentes han debatido en torno a la actual situación de los medios y su papel en un nuevo escenario digitalizado y abierto al periodismo ciudadano y a las plataformas sociales de opinión.

 

Para Jaime Abello la comunicación es cada día más importante y se está desplazando desde los medios tradicionales hacia nuevos ejercicios comunicativos en manos de la gente, por lo que el cuarto poder se está trasladando a otras esferas y está más fragmentado. Cree que el periodismo en la región sufre cuatro crisis: la de la transformación de los medios y del negocio, la económica que afecta a América Latina, la democrática con una fuerte polarización y la de las libertades comunicacionales.

 

Según Loretti, los medios hoy se dedican a muchas cosas, usan las portadas para intentar obtener réditos económicos o políticos y las multinacionales construyen sentido con sus empresas de información. Todo ello hace que exista poca transparencia.

 

Omar Rincón condensó ambas intervenciones puntualizando que los medios buscan hacer dos cosas: luchar por el mercado de la opinión y difundir los relatos de la hegemonía política. Para terminar señalando que a Colombia le va mal en los ránquines de la libertad de expresión por las chuzadas (intervenciones ilegales de las comunicaciones periodísticas), la judicialización de las informaciones y de quienes las elaboran, la concentración mediática y las amenazas a profesionales y medios.

 

En la segunda mesa han estado, el propio Loretti y Ana Mielke, de Intervozes, colectivo brasileño de comunicación social, bajo la moderación de Jonathan Bock de la FLIP. Ambos estaban convocados para hablar de la situación de los medios y la libertad de expresión en sus respectivos países. La periodista brasileña ha denunciado el oligopolio mediático existente en Brasil que conlleva una relación de vasallaje y ha pedido garantizar el derecho humano a la comunicación.

 

Por su parte, el abogado argentino ha explicado el papel jugado en su país por la Coalición por una Radiodifusión Democrática que fue la promotora de los 21 puntos básicos por el derecho a la comunicación.

 

Al día siguiente, 4 de mayo, el encuentro alrededor de democracia y medios ha contado también con dos mesas de debate. En la primera han estado Juanita León, periodista y editora de La Silla Vacía; Germán Rey, profesor de la Pontificia Universidad Javeriana; Jorge Iván Bonilla, profesor de la Universidad EAFIT, y Carlos Huertas, periodista independiente y fundador de Connectas en un panel para hablar de la calidad del periodismo. Todos han coincidido en partir de la constatación de que en Colombia el periodismo está polarizado.

 

Germán Rey, relator del informe sobre el estado de la libertad de prensa, ha apuntado que los grandes medios son peces boqueando porque se les acaba el negocio, tal como se conocía hasta ahora, y no están interesados en la calidad. Les falta independencia, pluralidad, rigor y trabajo de investigación y siguen ejerciendo un periodismo dependiente de la colonia.

 

En palabras de Bonilla existen dos mitos sobre el periodismo y la democracia. Uno, que el periodista está al servicio del bien común y es el perro guardián de la misma y dos, que el periodismo sea un foro de debate público. Para el profesor de EAFIT el periodista hoy es un agente más del mercado.

 

Para León falta independencia y la calidad de las fuentes es mala. Mientras, la sociedad colombiana es excluyente y con una vida doméstica muy rica pero una vida social muy pobre. Por lo que los medios reciben mensajes contradictorios de la propia sociedad.

 

La última intervención fue la de Huertas, que propuso mirar con optimismo y ver que el vaso está medio lleno. Pese a reconocer que la calidad se enfrenta a la polarización y al afán por simplificarlo todo, o blanco o negro, y que existe una reverencia absurda al poder y a acomodarse, dejó una puerta abierta a trabajar por reconstruir la confianza de la sociedad en los medios.

 

En el segundo panel, para hablar de los medios en la paz, han intervenido el periodista Álvaro Sierra, el profesor Carlos Tognato y la funcionaria de la Presidencia Alejandra Villamizar, moderados por Ma. Paula Martínez, del Ceper.

 

Sierra ha iniciado criticando las dificultades para la paz cuando se sataniza al enemigo y cuando la cobertura informativa se centra solamente en lo negativo. Cree que el Gobierno ha hecho esfuerzos pero que la agenda la ha puesto la oposición, en un país con una sociedad ignorante y desinteresada. Y afirma que los medios no están siendo activistas de la paz pero que son uno de los instrumentos necesarios para cambiar los imaginarios. Según él, la gran contribución de los medios y sus profesionales sería producir una información de calidad que le aportara al debate público y hacer pedagogía de los acuerdos.

 

Es necesario, tal como plantea Villamizar, cambiar el lenguaje para cambiar el discurso y apostarle a la negociación, al diálogo. Por eso considera importante la campaña que ella coordina desde la Presidencia de la República y que promueve “la conversación más grande del mundo” para construir la paz. Denuncia que frente a una oportunidad histórica, los medios no se dan cuenta del reto tan grande que asume el Estado y el país.

 

Finaliza la charla Tognato demandando recuperar las historias a partir de las resistencias. Haciendo pedagogía para que todos los sectores sociales implicados vean la viga en sus propios ojos y no solamente la paja en los ajenos. Pide respaldar el periodismo y a las y los periodistas para después de la firma de los acuerdos, porque serán fundamentales, con sus narraciones, en colaborar a cicatrizar el tejido social.

 

Y sugiere contar con actores performativos que sepan transmitir los acuerdos y que tengan credibilidad.

 

Omar Rincón cierra los dos días de debate, en los que ha destacado la importancia de encuentros como éste para ir creando conciencia. Y aunque cree que Colombia tiene mejores periodistas que medios, pide entender que el periodismo de este siglo debe ser otro, que hay que huir del periodismo mascota, aquel que lame la mano al poder; del periodismo caniche, que es bueno pero no molesta a nadie, y del equilibrista, que cree que hay que balancear la información con fuentes de los dos polos.

 

En Colombia, los medios deberían tomar partido por un país en pacífica convivencia, al margen de colores e ideologías, de voces e intereses. Hace falta una apuesta clara por la salida del conflicto armado, no sólo con la guerrilla de las FARC-EP sino con todos los actores armados.

 

Porque hay que trabajar en conjunto por superar las violencias estructurales que condenan y lastran este territorio. Para eso es necesario apostarle a la paz, al diálogo y a la justicia social. Y ahí los medios y sus profesionales, la academia y sus docentes y la sociedad y sus ciudadanas y ciudadanos deben comprometerse con las negociaciones y decirle sí a la salida de esta guerra encubierta que dura casi tanto como este sistema colombiano del que dicen es la democracia más antigua del continente.

 

Lo curioso de este evento es que no ha sido cubierto por los medios, esos que deberían ser protagonistas de esta relevante etapa en la historia de Colombia para contarle a la ciudadanía y al mundo un proceso que, con todas sus falencias y enemigos, le apuesta a la vida y a la convivencia pacífica.

 

 

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Sábado, 07 Mayo 2016 08:06

La criminalización del pensamiento

La criminalización del pensamiento

Pensar trae consecuencias. Su ejercicio no ha sido una facultad bien vista. Hoy está en peligro de extinción. Resulta significativo que entre los crímenes de lesa humanidad figure la persecución ideológica y política. Desde el castigo bíblico hasta nuestros días, la acción de pensar se castiga. Dos esferas de la realidad política son las más afectadas. La educación y el periodismo. En ambas, sus representantes son objeto de las iras del poder institucional y la violencia. Las universidades, en tiempos de dictaduras militares o cívico-militares, sufren las consecuencias de la criminalización del pensamiento. Maestros y profesores han sido perseguidos y asesinados. Durante la segunda República en España se expulsó a miles de las aulas del magisterio y qué decir del México actual. En cuanto al periodismo, se mata directamente al mensajero. El más reciente informe de la Federación Latinoamericana de Periodistas destaca que sólo en México, durante 2015, fueron ultimados 14 informadores. La lista es larga. Honduras presentó 10 casos, Brasil ocho, Colombia cinco y Guatemala tres. Al mismo tiempo, la Federación Internacional de Periodistas apunta que de 1990 a 2015 se contabilizaron 2 mil 297 asesinatos de comunicadores. En esa lista vuelve a destacar México con 120 casos, Rusia reporta 109 y Brasil 62.

 

Todos los días nos enteramos, por los medios de información, de las arbitrariedades del poder político a la hora de criminalizar cualquier opinión discrepante. Sobre todo si en ella se vierten críticas al orden social, a la violación de los derechos humanos y a las fuerzas armadas y cuerpos de seguridad del Estado. Basta con que la policía emita informes imputando a organizaciones, personas o movimientos sociales de propagar ideologías disolventes para que sus dirigentes sean detenidos, investigados y encarcelados. Asimismo, cualquiera puede levantar falso testimonio y lograr credibilidad cuando la acusación deriva en el ámbito del pensamiento y las ideas.

 

Si en los siglos XIX y XX el apelativo de terrorista recayó en los movimientos anarquistas y anarcosindicalistas, extendiéndose a socialistas y comunistas, en pleno siglo XXI se han roto dichas fronteras ideológicas. Ya no asistiremos a un montaje judicial para justificar la persecución ideológica. No hace falta encubrir el motivo. Abiertamente se imputa al políticamente incorrecto la condición de antisistema. Basta recordar el reciente caso del cómico alemán Jan Böhmermann, acusado de injurias por el presidente de Turquía, Recep Erdogan, al haber escrito un poema satírico. Lo peor no es la acusación, sino el consentimiento de Angela Merkel, canciller de Alemania, de facilitar la apertura de un proceso judicial por injurias. En la persecución del pensamiento no hay fronteras. En una sociedad de ciegos, el tuerto no es el rey, está preso.

 

En la sociedad occidental, democrática y civilizada se criminaliza la crítica y el pensamiento se tilda de subversivo y antisistémico. Adjetivos que predisponen al uso de la violencia y la razón de Estado para su represión. En Colombia, la Escuela Nacional Sindical entregó un estudio detallado a congresistas estadunidenses subrayando que entre el 7 de abril de 2011 y el 31 de marzo de 2015 habían perdido la vida en atentados 105 militantes pertenecientes a diferentes sindicatos. Asimismo, la Confederación Sindical Internacional, en su informe anual sobre los derechos sindicales en el mundo, denuncia que fueron asesinados 101 trabajadores por ejercer actividades del gremio. De esos 101 asesinatos casi la mitad, 48, se registraron en Colombia, 16 en Guatemala, 12 en Honduras, seis en México, seis en Bangladesh, cuatro en Brasil, tres en República Dominicana, tres en Filipinas, uno en India, otro en Irak y uno más en Nigeria. Dicho texto no considera las amenazas e intentos fallidos de ejecuciones.

 

El miedo y la violencia, al igual que la autocensura, se apoderan de quienes emiten opiniones contrarias al poder dominante. Desde los atentados a las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001, el fantasma del terrorismo se convirtió en excusa para controlar la crítica política y el ejercicio de la libertad de expresión. En el saco del terrorismo se incorporan todo tipo de acciones y pensamientos. La vara de medir está bajo mínimos. Cuando más democracia y libertades se dicen reconocer, más se reprime la facultad de pensar. Ya no se diferencia entre pensamiento crítico y terrorismo. El poder no distingue y, lo que es peor, no quiere ejercer dicha distinción.

 

La crítica teórica y la reflexión han sido materialmente despreciadas, su praxis se condena, constituyen una amenaza. El poder político se siente propietario de las formas de pensar y actuar. Quienes practican la noble actividad de pensar a contracorriente, militantes políticos, sindicales, deportistas, científicos, periodistas, escritores, actores, artistas plásticos, grupos musicales, etcétera, son objeto de escarnio y presiones. Existe una guerra declarada al pensamiento en todas las dimensiones de la vida social.

 

El ejercicio crítico de pensar subvierte el orden y cuestiona el statu quo. Personas y medios que lo impulsan son atacados por el poder. Las medidas aplicadas van de la censura a la clausura de medios de prensa, programas de radio y televisión. Todo es bienvenido si con ello se acallan las voces discordantes. Hoy, los servicios de inteligencia y los aparatos de seguridad del Estado realizan la búsqueda de irredentos. Intervienen correos electrónicos, teléfonos móviles, graban en aulas de clase, restaurantes y centros comerciales. Ningún espacio público está exento de vigilancia. El pensamiento crítico debe ser controlado en corto. Quienes lo denuncian son objetivo militar y político. Es el caso de Julián Assange, fundador de Wikileaks, quien pidió asilo a la República de Ecuador por temor a ser extraditado a Estados Unidos, bajo acusaciones falsas de violación. Lleva recluido desde el 19 de junio de 2012 en la embajada de Ecuador en Londres. Otro ejemplo es el de Edward Snowden, ex empleado de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos, quien hizo públicos los programas de vigilancia masiva a escala mundial desarrollados por la SNA y la CIA. Perseguido y acusado de criminal, se exilió en Rusia, donde reside actualmente. Su vida está en peligro.

 

Las guerras del siglo XXI amplían el espectro de los genocidios civilizatorios. Tecnologías de muerte. Drones y armamento de última generación se utilizan para acallar voces e imponer valores imperiales. Pensar se ha convertido en delito, su ejercicio se ha criminalizado y sus defensores han sido condenados.

 

 

 

 

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Desigualdad, motivo de la filtración de los papeles de Panamá, expresa fuente

 

Múnich/Ciudad de Panamá.

 

La fuente que reveló la existencia de unas 200 mil sociedades offshore fundadas por el despacho legal panameño Mossack Fonseca en documentos conocidos como papeles de Panamá expuso sus motivos en una especie de manifiesto que publica hoy en su página web el diario alemán Süddeutsche Zeitung.


La fuente, que se llama a sí misma John Doe, sostuvo que a pesar de no ser siempre ilegales, las sociedades offshore sirven con frecuencia para cometer delitos.


En una declaración titulada La revolución será digitalizada, John Doe explica las razones que lo llevaron a realizar la mayor filtración en la historia:


“La desigualdad económica es uno de los temas definitorios de nuestros tiempos. Nos afecta a todos, en todo el mundo. El debate acerca de su acelerado incremento ha estado presente durante años. (...) Y persisten las preguntas: ¿Por qué? ¿Y por qué ahora?


“Los papeles de Panamá proveen una convincente respuesta a estas preguntas: la masiva, generalizada corrupción”.
También dice: Decidí exponer a Mossack Fonseca porque pensaba que sus fundadores, sus empleados y clientes deberían responder por su papel en estos delitos, de los cuales sólo algunos han salido hasta ahora a la luz, argumentó. Llevará años, posiblemente décadas, para que se conozca la dimensión cabal de los actos sórdidos de la empresa.

 

La publicación de la información sobre las cuentas de sociedades opacas en paraísos fiscales dio pie a investigaciones en muchos países y reabrió el debate sobre los santuarios fiscales y el lavado de dinero.

 

“Más que un mero engranaje en la maquinaria de la ‘gestión de patrimonio’, Mossack Fonseca utilizó su influencia para redactar e interpretar leyes a su manera en todo el mundo para favorecer los intereses de criminales en un periodo de décadas”, afirmó sobre el despacho legal panameño.

 

John Doe no dio pistas sobre cómo accedió a 2.6 terabatios de datos del despacho legal. Aseguró que no trabaja ni trabajó “para ningún gobierno ni servicio secreto, directamente o como subcontratista.

 

“Es mi punto de vista enteramente personal y fue mi decisión compartir los documentos con el Süddeutsche Zeitung y con el Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos (ICIJ), no por ningún motivo político específico sino simplemente porque comprendí lo suficiente de su contenido como para darme cuenta del nivel de injusticias que describían”, señaló.
La fuente afirmó que “el despacho legal, sus fundadores y empleados violaron de forma deliberada y reiterada una miríada de leyes en todo el mundo. Públicamente alegaron ignorancia, pero los documentos muestran un conocimiento detallado y un comportamiento incorrecto deliberado.

 

Por lo menos sabemos que Mossack cometió perjurio frente a una corte federal en Nevada y sabemos que su equipo de tecnología intentó encubrir sus mentiras. Todos debieran ser perseguidos de la forma correspondiente y sin trato especial, demandó.

 

John Doe también fustigó la situación de quienes arriesgaron su vida para filtrar información para sacar a la luz injusticias e irregularidades como el estadunidense Edward Snowden.

 

 

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