Viernes, 06 Enero 2017 09:09

Europa en su laberinto

Europa en su laberinto
Los problemas abundan para la Unión Europea: el Brexit, la crisis de refugiados, los atentados terroristas, la debacle griega y el ascenso de la derecha xenófoba. Es la peor crisis existencial de sus 70 años.

 

Capturada por una agenda neoliberal y una socialdemocracia en retirada, la Unión Europea (UE) no tiene respuestas a la crisis que enfrenta desde el estallido financiero de 2008 y su vástago, el de la deuda soberana de 2010. Los problemas se apilan. Al Brexit que se empezará a negociar este año, se suman la crisis de los refugiados, los atentados terroristas, la debacle griega o el ascenso de una derecha xenófoba que quiere destruir el proyecto paneuropeo, pero frente a la peor crisis existencial de sus 70 años, la respuesta oficial europea ha sido hasta el momento patética.

 

Los discursos y las hojas de ruta planteados en las últimas semanas y meses son vagas generalidades dominadas por frases del estilo de “la Unión Europea no es perfecta, pero es el mejor instrumento que tenemos” y “hay que ampliar el consenso europeo para una política a largo plazo sobre inmigración basada en los principios de la responsabilidad y solidaridad”. La iniciativa concreta más vistosa del año pasado fue que la UE tenga wifi gratis en todo el bloque para 2020, aspiración simpática y útil, pero claramente insuficiente para la crisis en juego.

 

El trasfondo de la crisis es claramente económico. Desde el estallido financiero de 2008 la UE apenas crece y la eurozona -los 19 países de los 28 que manejan el euro como moneda- vive en un estado de zozobra permanente con varios países, desde Grecia hasta Portugal, España e Italia, al borde de la bancarrota y un desempleo que supera el 10% en muchas naciones.

 

La suerte, la “fortuna” que Maquiavelo consideraba fundamental en el curso de los acontecimientos históricos ha contribuído decisivamente al actual callejón sin salida. La crisis de 2008 y 2010 sucedió en una Europa hegemonizada por la conservadora cristiana demócrata Angela Merkel, el francés Nicolas Sarkozy y con el liberal-laborismo británico de Tony Blair- Gordon Brown en retirada. Si en vez de ese entente ortodoxo hubiera existido el consenso alternativo de la socialdemocracia europea, aún con toda su blandura post-caída del Muro de Berlín, habría existido la posibilidad de un nuevo Plan Marshall que hubiera permitido a la UE arrancar por la senda del crecimiento en vez de la del ajuste permanente, una posible salida reconocida hoy hasta por ciertos sectores ortodoxos, como la Unidad de Inteligencia del semanario The economist, el EIU. “Eso podría haber funcionado en 2010. Las condiciones cambiaron: es demasiado tarde para adoptar este camino”, indicó a PaginaI12 Mike Jakeman analista global del EIU.

 

Hoy la iniciativa política está en manos de los partidos eurófobos que pueden cambiar el mapa europeo en este 2017. Las elecciones en Holanda en marzo, Francia en abril, Italia en cualquier momento en que su actual crisis lo imponga, en Alemania en septiembre abren tres escenarios posibles: avance incontenible de la derecha, resultado mixto con nuevo equilibrio de fuerzas o repliegue pro-europeo del electorado para poner freno a la derechización.

 

A primera vista el panorama no luce promisorio. En Holanda el ultraderechista Partido de la Libertad de Geert Wilders lidera las encuestas, en Francia Marine Le Pen está cabeza a cabeza con el candidato de la derecha tradicional, Francois Fillon, en Italia el errático movimiento Cinque Stelle fue clave en el referendo de diciembre que provocó la caída del premier Mateo Renzi.

 

Alemania sigue siendo un aparente baluarte. El atentado en Berlín el pasado diciembre cometido por un refugiado de Siria que dejó un saldo de 12 muertes, tuvo un impacto en la popularidad de Merkel, pero no parece amenazar su liderazgo en los sondeos. Las últimas encuestas colocan a su partido con un 35% de la intención de voto, frente al 22% del Partido Socialista Alemán y el 13% de los xenófobos de Alternativa por Alemania, partido con menos de cuatro años de existencia.

 

Mucho dependerá de acontecimientos a la vista, pero de impacto imponderable (refugiados, negociación del Brexit a partir de fines de marzo, estancamiento económico) y de eventos que no están en el radar y que, por lo tanto, siempre toman a todos por sorpresa (lo fue la crisis de refugiados en su momento). Una UE de 28 miembros que necesita el consenso permanente para tomar la mayoría de sus decisiones no es la fórmula perfecta para la reacción rápida que requieren muchas crisis.

 

Iniciativas que ayudarían a recuperar el apoyo popular y la “mística europea” como la lucha contra los paraísos fiscales y otros fuertes intereses creados del sector financiero y las multinacionales, se ven ahogadas por esa “elefantiasis” que parece padecer un bloque de 28 miembros dominado por la ortodoxia neoliberal. El presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, estuvo al frente de uno de los centros offshore de la UE, Luxemburgo, entre 1995 y 2013. El Reino Unido es uno de los principales paraísos fiscales del mundo, según la Tax Justice Network (Red de Justicia Fiscal). En el marco de la actual ortodoxia europea, difícilmente la salida del Reino Unido de la UE mueva el amperímetro hacia una acción decisiva en este campo.

 

En este contexto la izquierda europea sufre una parálisis alarmante. El diagnóstico de Costas Lapavitsas, ex diputado de Syriza en Grecia, académico de SOAS en la Universidad de Londres y autor de El capitalismo financiarizado. Expansión y Crisis, es que la izquierda no se ha recuperado de la derrota política sufrida en el siglo XX con el fin de la Guerra Fría. “La izquierda perdió la confianza en sí misma. Su análisis económico es anticuado y sus valores históricos no han sido replanteados. El internacionalismo es un caso.

 

Seguir planteándolo es un error cuando hoy los grandes beneficiarios de la globalización son las corporaciones. La realidad es que hoy el neoliberalismo sigue siendo la ideología dominante en todo el planeta. Pero es una ideología que va a quebrarse por su propia rigidez. La izquierda necesita estar lista para la próxima crisis. No puede repetir el error de 2008 cuando no supo responder a una debacle que cuestionaba el sistema económico global imperante”, indicó Lapavitsas a este diario.

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Miércoles, 07 Diciembre 2016 17:19

Ciudadanía reclama justicia por Yuliana

Ciudadanía reclama justicia por Yuliana

El domingo 4 de diciembre, a las 9 de la mañana, en el barrio Bosque Calderón de la localidad de Chapinero, Yuliana Andrea Samboní Muñoz, de apenas 7 años, fue raptada por un hombre que conducía una camioneta Nissan de color gris. Ese mismo día, en horas de la noche, fue encontrada por la Sijín, sin vida, con señales de abuso sexual y de haber padecido violencia corporal. La ciudadanía indignada exige un castigo ejemplar para Rafael Uribe Noguera, arquitecto, integrante de una familia adinerada de Bogotá.

 

El día apenas despuntaba y las noticias ya indicaban que no sería uno bueno, ni un buen inicio de semana. No porque el clima fuera a dificultar la movilidad, ni porque los trancones estuvieran en Bogotá por fuera de lo normal. No. Los hechos eran en realidad gravísimos. Ni el día ni la semana serían buenos por algo que en realidad superaba toda aquella violencia e irrespeto de los derechos humanos que día tras días afecta a las niñas y niños de nuestro país: ¡una niña había sido secuestraba, violada y asesinada!

Aunque en nuestro país la violencia contra las mujeres, el feminicidio, es pan de cada día, violencia facilitada por la estructura patriarcal en que está sustentada la sociedad colombiana, y la impunidad en que muchas de las denuncias interpuestas por violencia sexual, violencia física, opresión, sometimiento, terminan sepultadas, la noticia con que despertó el lunes 5 de diciembre rompía todas las razones: una niña de escasos 7 años de edad que había salido con su familia del Cauca, desplazados, en procura de un mejor presente y futuro, había terminado sus días, de manera pronta, bajo el despropósito sexual de un pedofilo que encubierto en su poder económico se creía en posición de poder hacer y deshacer, como si su ascendencia familiar así lo permitiera, como si aún estuvieramos en la Colonia: ¿un reflejo de la extrema división clasista que padece nuestro país?

Trágico domingo

Temprano en la mañana del domingo, Yuliana jugaba con su primo en frente de su casa, ambos desprevenidos, felices e inocentes de la tragedia que aguardaba. Jugaban, compartían, cuando una caminoneta gris se detuvo a un lado de la calle, su conductor habló con los pequeños, con engaños hizo que se acercaran al vehículo y sin titubear apresó del brazo a la pequeña, empujó al niño y subió a Yuliana a la camioneta. De inmediato emprendió la huida.

Mientras el carro salía del barrio Bosque Calderón, el primito de niña raptada, seguía allí, asustado, sin entender lo que ocurría; de su casa de habitación sale Nelly, la madre de Yuliana, con un balde en busca de agua, quien le pregunta por la hija que no ve; el pequeño sólo atinó a decir que se la habían llevado en una camioneta blanca. El shock en que entró doña Nelly fue inmediato, pese al cual avisó a su esposo y a su cuñado, para de inmediato empezar a buscar el vehículo en los alrededores, al no dar con el cual se dirigieron a dar aviso de lo sucedido a la policía.

En respuesta al llamado, el Gaula inició la búsqueda de la niña. Gracias a los testimonios de algunos vecinos que atisbaron la camioneta, revisan las cámaras de seguridad existentes en algunos locales, las que les brindan pistas. El rastreo da resultados, y a las 7:30 de la noche unidades del Gaula llegan al lugar de residencia de quien conducía el vehículo, donde encuentran el cadáver de Yuliana escondido en la pieza de máquinas de un gran yacuzzi. Los rastros de lo padecido por la niña son inocultables, así lo hubieran lavado.

El sindicado no se encontraba en el lugar de los hechos, ya había emprendido su huida para darle forma a la que sería su coartada, no para esconder el crimen, sino para evadir su culpa. El agresor fue llevado la clínica Monserrat, un reclusorio médico para enfermos mentales donde fue rechazado, por lo cual es trasladado e internado en la Clínica Vascular Navarra. El dictamen dice que estaba afectado por una sobredosis de cocaína y aguardiente que le provocaron espasmos en el tórax y le dificultaban la respiración.

Según el director de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Yuliana fue estrangulada y sofocada por su agresor hasta perder la vida. Cuando su familia fue notitifada del trágico descenlace el impacto fue tal que su madre tuvo que ser hospitalizada y puesta bajo observación médica.

El sindicado por estos crímenes fue capturado el día lunes 5 de diciembre mientras estaba internado en la clínica, el martes 6 fue trasladado a los calabozos de la Sijín y el día 7 terminó en la penitenciaria La Picota

El victimario y la víctima

Las horas pasaban, el día dejaba atrás la lluvia del fin de semana, y sin embargo la salida del sol no animaba el lunes ni el inicio de semana. No era para menos, con el paso de las horas era mucho más claro que estabamos ante “la tapa” de los femenicidios, así apenas unos días atrás Dora Lilia Gálvez hubiera muerto producto de los actos violentos que tuvo que padecer, violada, empalada, torturada. Violencia sexual, machista, criminal, que no logra ocultar ese otro tipo de violencia, negadora de todo tipo de derechos humanos –el hambre, la exclusión– por el cual cientos de niños y niñas mueren en la Guajira, en el Chocó, en la amozonía, pero también en ciudades capitales del llamado “centro” del país. Violencia contra miles de familias empobrecidas y negadas por quienes tienen más, beneficiarios, cercanos o dentro del circulo del poder que ha determinado la Colombia que tenemos y padecemos, familias que siguen acumulando, excluyendo, bajo la creencia de que todo lo pueden.

Así, con la memoria fresca por el horror que debió vivir Dora Lilia, o el dolor que padeció Rosa Elvira Cely quien corrió con la misma suerte. Con la memoria fresca de estos sucesos que también habían “conmocionado al país”, así y todo estabamos ante un suceso que parece superar todo terror y toda posibilidad. Y así lo permitía concluir el paso de las horas, las características del violador, abusador, homicida, y la violada, abusada-asesinada, “vecinos de barrios”, aunque de clases totalmente opuestas.

Él, agresor, y posible homicida, habitaba en la carrera primera con calle 68, barrio Chapinero de Bogotá; ella, la víctima, violada y asesinada, habitaba en el barrio Bosque Calderón. Él, adulto, y según las informaciones que lo inculpan, pedofilo y violador; ella, niña, violada y violentada de diferentes maneras, hasta perder su existencia. Él, hombre adulto, habitante de un barrio rico de la capital del país; ella, niña-mujer, deplazada del departamento del Cauca, habitante de un barrio popular. Él, crecido en familia con todos los derechos; ella, apenas viviendo sus primeros años, luchando con su familia por el respeto a poder gozar de sus derechos.

La noche del lunes llega, la semana trascurre, la luz no brilla; por Colombia, sobre ella, se extiende una densa nube, gris, oscura, que impide gozar de las mieles de la vida. Tal vez, como un leve murmullo, las voces de protesta, la solidaridad espontánea suscitada por estos hechos, alcanzan a entrever una esperanza... ¿Irá esta solidaridad más allá de un hecho puntual? Si así fuera, el sol se sobrepondría.


Recuadro 1

Yuliana: niña indígena del Cauca.

Los padres de la niña son Juvencio Samboní y Nelly Muñoz, provenientes de Bolívar, un pequeño municipio al sur del departamento del Cauca. Llegaron a Bogotá hace cuatro años, los dos solos, pues dejaron a Yuliana mientras conseguían trabajo y se organizaban. Dos años después nació la hermanita, y ahora Nelly tiene cinco meses de embarazo.

Hacía pocas semanas se habían vuelto a reunir. La familia Samboní Muñoz vive con el hermano de Juvencio y su hijo, que tiene la misma edad de Yuliana. Los cuatro dormían en una sola cama, al lado el tío y su hijo, todos en un cuarto, en una pequeña casa por la que pagan 300 mil pesos. Habitaban en el barrio Bosque Calderón, un barrio improvisado, de calles angostas, muchas sin pavimentar e incrustado en la loma, en la zona marginal de uno de los sectores más exclusivos de Bogotá.


Recuadro 2

Los delitos imputados a Uribe Noguera

En la orden de captura leída a Rafael Uribe Noguera, la noche del 5 de diciembre, le fue comunicado que los delitos por los cuales había sido capturado eran: feminicidio agravado, secuestro simple, acceso carnal violento y tortura. Cuatro delitos por los que será llevado a los estrados para ser imputado y procesado en otro juicio hecho mediático por la gravedad de los hechos cometidos, la capacidad de los familiares del presunto victimario de manipular a la justicia y la atención que despierta el trámite judicial en la ciudadanía.

El primero de los delitos imputados a Uribe Noguera es el de feminicidio agravado* . El Artículo 104A del Código Penal colombiano establece que:

“Quien causare la muerte a una mujer, por su condición de ser mujer o por motivos de su identidad de género o en donde haya concurrido o antecedido cualquiera de las siguientes circunstancias, incurrirá en prisión de doscientos cincuenta (250) meses a quinientos (500) meses”.

A su vez el artículo 104B establece que:

“La pena será de quinientos (500) meses a seiscientos (600) meses de prisión, si el feminicidio se cometiere: [...] b) Cuando la conducta punible se cometiere en mujer menor de dieciocho (18) años o mayor de sesenta (60) o mujer en estado de embarazo”.

Para hacerlo acreedor de la pena estipulada por feminicidio la Fiscalía tendrá que probar que Uribe Noguera vulneró a la víctima con cualquiera de las siguientes circunstancias: 1. ejerció sobre el cuerpo o la vida actos de instrumentalización de género o sexual o acciones de opresión y dominio sobre sus decisiones vitales y su sexualidad; 2. cometió el delito en aprovechamiento de las relaciones de poder ejercidas sobre la mujer, expresado en la jerarquización personal, económica, sexual, militar, política o sociocultural; 3. Que la víctima haya sido incomunicada o privada de su libertad de locomoción, cualquiera que sea el tiempo previo a la muerte de aquella. Conociendo los hechos, no será muy difícil para el organismo probar este delito que otorgaría una condena máxima de 50 años al imputado.

El segundo delito imputado a Noguera es el de secuestro simple, que en el artículo 168 del Código Penal aparece tipificado como:

“El que con propósitos distintos a los previstos en el artículo siguiente, arrebate, sustraiga, retenga u oculte a una persona, incurrirá en prisión de ciento noventa y dos (192) a trescientos sesenta (360) meses y multa de ochocientos (800) a mil quinientos (1500) salarios mínimos legales mensuales vigentes”.

El tercer delito es el acceso carnal violento, tipificado en el artículo 205 del Código Penal como: “El que realice acceso carnal con otra persona mediante violencia, incurrirá en prisión de doce (12) a veinte (20) años”, además Uribe Noguera pudo haber incurrido en el agravante especificado en el numeral 7 del artículo 211 del código penal porque cometió al acceso carnal violento con una persona en situación de vulnerabilidad por su edad.

El último de los delitos que será imputado al victimario es el de tortura, tipificado en el artículo 178 del Código Penal como:

“El que inflija a una persona dolores o sufrimientos graves, físicos o psíquicos, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o confesión, de castigarla por un acto por ella cometido o que se sospeche que ha cometido o de intimidarla o coaccionarla por cualquier razón que comporte algún tipo de discriminación incurrirá en prisión de ciento veintiocho (128) a doscientos setenta (270) meses, multa de mil sesenta y seis punto sesenta y seis (1066.66) a tres mil (3000) salarios mínimos legales vigentes, e inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas por el mismo término de la pena privativa de la libertad. En la misma pena incurrirá el que cometa la conducta con fines distintos a los descritos en el inciso anterior”.

*El feminicio fue adicionado al Cógido Penal colombiano por el artículo 2 de la Ley 1761 del 6 de julio del 2015, Ley Rosa Elvira Cely


Recuadro 3

Las reacciones frente al crímen y femenicidio

Estupor e indignación causó entre la ciudadanía este caso, al que en los últimos días le han dedicado enormes cantidades de tiempo al aire en medios audiovisuales y espacios virtuales asociados. El malestar se ha expandido generando manifestaciones de repudio en todo el país, ha permeado múltiples lugares siendo las redes sociales uno de los más destacados en cuanto a debate y opinión sobre el tema. Y es que este caso trae a la memoria otros crímenes repudiables en contra de mujeres.

Las discusiones versan sobre la pena que Rafael Uribe Noguera debe o debiera recibir por haber cometido el crimen. Proporcional a la indignación de cada persona son las propuestas de castigo a este individuo, capaz de canalizar todo el descontento y la frustración de una sociedad que desconfía abiertamente de la justicia, en un país en que la impunidad supera el 80 por ciento. Los colombianos no creen en la justicia y en la capacidad de ésta para vengar a las víctimas cuando las condiciones frente al victimario son tan asimétricas como en este caso, en que en palabras de Víctor de Currea Lugo la víctima: “Era niña, indígena, desplazada y pobre. Y el acusado es varón, rico y poderoso. [...]”.

Temerarios y violentos los “tratamientos” sugeridos por miles de ciudadanos en la redes sociales para Uribe Noguera. Desde su encierro a perpetuidad, hasta las más sádicas formas de tortura, contienen las propuestas de miles de colombianos que una vez más permiten asomarse a la luz los imaginarios de justicia y de castigo propios de estos redentores que en nombre del “bien” y “la razón”, pretenden igualar lo abyecto del victimario para vengar a la pequeña Yuliana. Se asoma por la esquina una vez más esa parte del YO que en tantos años en Colombia ha sido forjada entre plomo, violencia e infamias, esa porción de espíritu que nos ha permitido justificar grandes crímenes, llegar a regocijarnos con la barbarie cuando hemos creído que se encuentra justificada.

Por la pena de muerte claman muchos. ¿En realidad están interesados en darle la capacidad al Estado colombiano para que quite legítimamente la vida a ciudadanos? –de manera ilegitma lo han hecho a lo largo de muchas décadas–. Por la cárcel a perpetuidad imploran otros, pero ¿cuántos estamos dispuestos a tributar para que miles de ciudadanos encerrados sean alimentados, vestidos, vigilados, etcétera. por largos años? Ninguna de estas dos soluciones llevan consigo un gramo de reparación física o espiritual a las familias, ni a ésta ni a otra víctima martirizada. Un ser humano muerto, o encadenado eternamente, no constituye ninguna restauración ni honra ninguna memoria. Por otro lado, vale la pena preguntar: En las sociedades donde estas penas han sido usadas para castigar delitos, ¿tales delitos han dejado de presentarse?

Impedir que se den estos asesinatos, establecer sistemas de tratamiento médico y seguimiento a individuos potencialmente peligrosos debería ser el objetivo, pero esto se encuentra por fuera de toda discusión, hoy seguimos prefiriendo castigar que prevenir, volcar todas las propuestas al incremento de penas y ampliación de los delitos en una lógica típica al populismo punitivo, antes que presionar a los actores del sistema educativo y de salud para estructurar un sistema que hubiera permitido identificar tempranamente a sujetos como Uribe Noguera, y evitar que cometan este tipo de agresiones y asesinatos. Pero no, hoy los barrotes para “corregir” continúan como la alternativa exclusiva con la cuál el imaginario mismo de la sociedad indica que debe ponerse punto final a la más amplia gama de delitos que parecen multiplicarse ante las medidas coactivas orientadas a disuadir a los potenciales disruptores.

En la audiencia de imputación de cargos celebrada el día 6 de diciembre, Rafael Uribe Noguera se declaró inocente por los cuatro delitos que le fueron imputados. Ante lo contundente de la evidencia, se vislumbra que la estrategia de la defensa puede orientarse a argumentar la inimputabilidad del sindicado por enfermedad mental, y de esta manera lograr que la pena sea de menor cuantía o purgado en algún tipo de establecimiento de salud mental. A esto debe enfrentarse la Fiscalía. Mientras tanto la ciudadanía aguardará en ascuas a que opere la justicia, mientras otros esperaremos que el victimario sea obligado a restaurar de manera ejemplar a la familia de la víctima, y a la sociedad, y que este nuevo incidente llame la atención sobre la necesidad de prevenir, antes que lamentar y castigar.


Recuadro 4

Las cifras de la infamia

 

* Durante el año 2015 sufrieron abuso sexual en Colombia 7.648 niñas con edades comprendidas entre los 10 y 14 años, cifra de la que puede sacarse una frecuencia de 21 abusos por día.

* Los hombres también son víctimas de este flagelo, con 3.065 casos contabilizados durante igual año.

* Cada día se registran 18 partos en Colombia de niñas entre 10 y 14 años. Los padres superan a estas niñas en un promedio de 7 años.

* Se estima que en Colombia uno de cada 20 hombres ha tenido fantasías con niños y niñas, el 1 por ciento de la población sufre del trastorno de la pedofilia, por lo que en el país hay alrededor de 480.000 pedófilos que nadie sabe dónde están.

* Las cifras del Instituto Nacional de Salud documentan sesgadamente otro de los abusos en contra de los niños: aquellos a los que les han negado el derecho a alimentarse, y con esto el derecho a vivir. Para el Instituto solo han sido registradas 52 muertes por desnutrición infantil hasta la semana 47 del presente año, cifra ignominiosa pero bastante subvalorada si se tiene en cuenta el posible maquillaje de cifras de la institución (Consultar: “Muertes infantiles por desnutrición: Ocultar las cifras para tapar la infamia” en: https://www.desdeabajo.info/colombia/item/29763-muertes-infantiles-por-desnutricion-ocultar-las-cifras-para-tapar-la-infamia.html)

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Atlético Nacional-Chapecoense: la final en la que el fútbol era lo de menos

Medellín rinde homenaje a las víctimas del avión siniestrado en un acto multitudinario en el estadio del partido

 

Antes de que se supiera quiénes disputarían la final de la Copa Sudamericana, le preguntaban de qué equipo era la camiseta verde que llevaba. Él explicaba que era del club de Chapecó, el lugar en donde ha vivido la mayor parte de su vida, en el sur de Brasil, en donde están sus amigos y en donde se volvió un ‘chapecoense’. Vagner Lopes Da Silva, de 35 años, sentía el orgullo de lucir la camiseta con el escudo de su equipo en Medellín, donde llegó hace tres años para hacer un doctorado en la Universidad de Antioquia. Cuando supo que el club que le conecta con sus amigos pese a la distancia jugaría frente a su casa, se emocionó. Ahora, casi no puede contener las lágrimas.


El martes pasado, al encender su teléfono encontró varios mensajes de sus amigos, como era de esperar a un día del partido. “Me decían algo de un accidente. Yo no entendía, hasta que encendí el televisor”, cuenta antes de salir rumbo Atanasio Girardot, donde hará las veces de traductor para la delegación de Brasil que llegó a Colombia tras el accidente aéreo, en el que 71 personas murieron. “Esto es muy fuerte. Chapecó está triste”, es lo único que consigue decir. Desde que supo que se buscaban traductores, se ofreció como voluntario. Dice que ayudar es una forma de “bajar la tristeza”.


Junto a él, está Juan Urrego, de 21 años, también traductor, hincha del Atlético Nacional. Se conocieron hace unas horas cuando llegaron al mismo lugar con el propósito de servirle a los brasileños que aterrizaron en Medellín para reclamar los cuerpos de sus familiares muertos en el accidente. Ambos se encaminaron al estadio. Se olvidaron de que son hinchas de equipos que, hasta el lunes, eran rivales. Serían una muestra más de lo que se vivió la noche en que se jugaría el partido, por el que viajaban los jugadores. El Atanasio fue, por primera vez, el lugar de todos. El estadio, con aforo para 50.000 espectadores, tuvo que cerrar sus puertas más de una hora antes de lo previsto. Un río de gente se quedó fuera, pegada a las rejas, mostrando que no había rivalidad que superara la grandeza del fútbol. Que ahí, la camiseta era de lo de menos.


“El escudo, el partido, la copa. Todo eso pasa a un segundo plano cuando se habla de la vida, cuando se trata de pensar en los otros”, aseguraba Carlos Arbeláez, de 25 años, seguidor del Atlético Nacional que por primera vez en su vida animó a otro equipo y fue al estadio con una camiseta diferente a la verdolaga. Esta vez, vestía de blanco, como la mayoría de los asistentes al homenaje organizado por la Alcaldía de Medellín y el Nacional. “Eh oh eh oh Chapecó” grita, mientras sacude un ramo de flores, que más tarde tiraría a la cancha y sería parte de un tapete floral que se armó con las ofrendas que llevaban los asistentes. Muy cerca suyo, Nubia Marín, de 53 años, se seca las lágrimas. “Nos da muy duro. Yo me pongo en los zapatos de las mamás. Cómo deben estar sufriendo”, dice. Su nieto, Bryan, se irá en los próximos días a Estados Unidos porque va a empezar a entrenar allí con un equipo. “Cuando vi la noticia, pensaba en mi muchacho. Es muy triste”, repite.


El acto de homenaje se inició casi al mismo tiempo en que se esperaba el pitido inicial del primero de los partidos de la final. Al césped saltaron las autoridades brasileñas y las colombianas. También la plantilla del Atlético Nacional. Las palabras más emotivas fueron las del canciller de Brasill, José Serra, quien exaltó la actitud de los hinchas verdolagas, que pidieron el título de la Sudamericana para el Chapecoense. “Es un gesto que honra a esta ciudad de Medellín y que hace aún más grande a los verdolagas”, dijo el diplomático, que cerró su intervención resaltando que esa noche era una muestra de la nobleza del deporte.


Durante el acto, que duró poco más de una hora, los helicópteros en los que recuperar los cuerpos de los fallecidos en el accidente, sobrevolaron el estadio. Abajo, con todos los asistentes mirando hacia el cielo se escuchan aplausos por la labor de las autoridades que lograron rescatar a seis personas vivas y trasladar a los muertos a Medicina Legal para su identificación. El Atlético Nacional se comprometió a seguir defendiendo sus colores blanco y verde, los mismos del Chapecoense. Los rivales fueron esta noche un solo equipo.


El avión del Chapecoense no llevaba el combustible mínimo de seguridad para el viaje


Las autoridades aeronáuticas de Colombia investigan por qué el avión no cumplió con la normativa aérea

Por Ana Marcos

"Lamentablemente, la aeronave no contaba con el combustible de seguridad establecido por normativa", con estas palabras el coronel Freddy Bonilla, secretario de seguridad aérea de Colombia, ha confirmado la noche del miércoles una de las causas del accidente del avión de la compañía boliviana LaMia que transportaba al equipo de fútbol brasileño Chapecoense, en el que perdieron la vida 71 personas. "En el momento del impacto el aparato no tenía gasolina, estamos llevando a cabo una investigación para conocer el motivo", ha informado.


Las autoridades colombianas en colaboración con un experto en aeronáutica de Bolivia, especialistas brasileños, técnicos de Reino Unido (país de origen de fabricación del aparato), además de personal de la Agencia Nacional de Investigación de Transporte Aéreo de Estados Unidos, trabajan para esclarecer por qué la compañía LaMia permitió que un avión volara sin el combustible necesario para un trayecto de 1.588 millas náuticas.


"Las normas internacionales establecen que una aeronave, para realizar vuelo entre aeropuertos, debe contar con un combustible mínimo, con un aeropuerto alterno, adicionar 30 minutos, y cinco minutos de combustible reserva", ha explicado el coronel Bonilla. El avión que transportaba al Chapecoense tenía un plan de vuelo alternativo en Bogotá, pero según ha contado el responsable, no tuvo que usarlo "porque las condiciones climáticas en Rionegro eran adecuadas".


A las 21.49 de la noche del lunes, según el relato de las autoridades, el avión procedente de Santa Cruz, en Bolivia, solicitó prioridad para aterrizar en el aeropuerto José María Córdova de Rionegro, cerca de la ciudad de Medellín, por un problema de combustible. La torre de control le autorizó la aproximación. Dos minutos después declaró la emergencia por el mismo problema y cinco minutos más tarde alertó de una falla eléctrica total y pidió vectores, es decir, indicaciones al controlador para que le ayudara en el aterrizaje. Posteriormente, cuando la aeronave descendió a 9.000 pies, los rádares perdieron su señal y se produjo el impacto.


Los hechos narrados por las autoridades aeronáuticas coinciden con una grabación en la que se oye la conversación entre el piloto de la aeronave siniestrada, Miguel Quiroga, y una controladora aérea. "Este audio no está certificado y es inexacto en sus tiempos", ha asegurado el coronel Bonilla sin entrar en más detalles.


A la espera de que continúe la investigación, Medicina Legal de Medellín con la identificación de los cuerpos. A esta ciudad colombiana ya están llegando los familiares de las víctimas procedentes de Bolivia y Brasil. "Se espera que esta semana algunos aviones, tipo Hércules, lleguen a Medellín para las repatriaciones", ha anunciado el responsable.


El piloto del avión del Chapecoense alertó de la falta de combustible

antes de estrellarse


Un copiloto que sobrevolaba la zona en el momento del accidente asegura que el RJ-85 se declaró en emergencia

Por Javier Lafuente
Ana Marcos

Miguel Quiroga, piloto del avión que transportaba al equipo de fútbol brasileño Chapecoense, que se estrelló el lunes en una montaña próxima a Medellín provocando la muerte de 71 personas, alertó a la torre de control del aeropuerto que el aparato tenía “una falla eléctrica total" y que estaba "sin combustible” antes de que se perdiera su señal en el radar, según confirma un audio publicado en varios medios colombianos en el que se escucha la conversación entre el comandante y la controladora aérea. El vuelo de la compañía boliviana LaMia solicitó “una aproximación inmediata”, pero delante suyo, como se puede escuchar en la grabación, otras dos aeronaves iban a aterrizar.


Esta es la transcripción de la parte final de la conversación:


- Piloto: Señorita Lamia 933 está en falla total, falla eléctrica total, sin combustible.


- Torre de control: Pista libre y esperando lluvia sobre la superficie Lamia 933, bomberos alertados.


- Piloto: Vectores señorita, vectores a la pista.


- Torre de control: La señal radar se perdió, no lo tengo, notifique rumbo ahora.


- Piloto: Estamos con rumbo 3-6-0, con rumbo 3-6-0.


- Torre de control: Vire por la izquierda 0-1-0 proceder al localizador del VOR de Rionegro una milla delante del (...) le confirmo por la izquierda con rumbo 3-5-0.


- Piloto: A la izquierda 3-5-0 señorita.


- Torre de control: Sí correcto, usted está a una milla del VOR de Rionegro.


- Torre de control: No lo tengo con la altitud Lamia 933.


- Piloto: 9.000 pies señorita.


- Piloto: Vectores, vectores.


- Torre de control: Usted está a 8,2 millas de la pista.


- Torre de control: ¿Que altitud tiene ahora?


- Torre de control: ¿Lamia 933 posición?


Nadie responde. En ese momento, se oye una voz de un hombre en la torre de control: “Allá cayó”. Fin de la grabación.


Este audio, conocido en la mañana del miércoles, coincide con la versión de un copiloto de un avión de Avianca que volaba en ese momento cerca del avión de LaMia, en el que narra los momentos previos al siniestro. Ambos testimonios relatan que el piloto informó a la torre de control de que tenía un problema con el combustible. Fuentes de Avianca han confirmado a este diario que se trata de un copiloto de la compañía, pero no que lo que cuente sea la posición de Avianca ni que el relato sea realmente lo que ocurrió. “Se trata de un mensaje personal”, aseguran las mismas fuentes.


Según el relato, la torre de control cambió el rumbo del avión de Avianca 9356 en el que iba este copiloto. El testimonio prosigue contando cómo solo cuando comienza a descender el piloto del avión de LaMia se declaró en emergencia. “La controladora le dijo que informase del problema que tenía y en ese momento dijo: “Falla total eléctrica, vectores para pista, vectores para pista”. Ahí, según el relato, se cortó la comunicación. El copiloto asegura que en ese momento a la controladora se le quebró la voz, pues ya no pudo volver a contactar con el avión boliviano.


Ximena Suárez, la auxiliar de vuelo que ha sobrevivido al accidente del avión que trasladaba a los jugadores Chapecoense, ha asegurado a los equipos de rescate que la aeronave "se apagó por completo" y "tuvo un fuerte descenso" antes de sufrir "un gran impacto".


Esta misma teoría de investigación ha sido confirmado por el director de Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil), Alfredo Bocanegra: "No existe evidencia de combustible en la aeronave". Por el momento, las autoridades locales confirman tener conocimiento de estas dos grabaciones y reconocen que "se tendrán en cuenta para la investigación" que se está desarrollando, pero no valoran la veracidad de las mismas. "Pedimos a estas personas que se presenten ante el equipo de trabajo y nos entreguen personalmente los audios o los testimonios", dicen desde la autoridad aerocivil.


Las autoridades aeronáuticas colombianas han iniciado ya el análisis de las dos cajas negras del avión. Las causas del siniestro que ha costado la vida a 71 personas siguen siendo una incógnita. A lo largo del día, las autoridades aeronáuticas de Colombia han informado que darán detalles de las líneas de trabajo. El aeropuerto de Medellín informó de que el avión, con matrícula boliviana CP2933, "se declaró en emergencia" a las 22.00 hora local "con fallas eléctricas, según lo informado a la torre de control de la Aeronáutica Civil". El avión que transportaba al Chapecoense debía haber llegado a Medellín en torno a las 10 de la noche de Colombia. "El avión pidió prelación para aterrizar en Rionegro, se le dio, pero luego se perdió el contacto", ha asegurado Bocanegra, director de Aeronáutica Civil de Colombia. La emergencia se declaró "entre el municipio de La Ceja y La Unión".

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Jueves, 01 Diciembre 2016 06:54

Cuba (y Fidel y el Che) en América Latina

Cuba (y Fidel y el Che) en América Latina

Sesenta años de influencia de la revolución cubana y Fidel Castro en América Latina.

Ningún proceso político marcó la región latinoamericana con huella tan profunda como la revolución cubana. Ni las revoluciones indias de Túpac Amaru y Túpac Katari, ni la revolución negra en Haití. Ni siquiera la potente revolución mexicana de Villa y Zapata o la casi desconocida revolución boliviana de 1952. Lo sucedido en Cuba electrizó al continente. Consiguió imantar la vida política en dos poderosos polos que, en resumidas cuentas, se decían anti y pro imperialismo.


Quien revise la prensa de la época, como el semanario Marcha –donde escribían Mario Benedetti y Juan Carlos Onetti y que estuvo dirigido por Eduardo Galeano–, podrá detectar la polarización que se registró entre sus lectores. Pero, sobre todo, el apasionamiento en la defensa de la revolución, pilotada por jóvenes que esgrimían argumentos sencillos y contundentes, que hablaban sin vueltas y lanzaban invectivas al imperio que pocos se habían atrevido a pronunciar antes.


La influencia del Che y de Fidel en América Latina tuvo la fuerza de un maremoto entre los más jóvenes, que descubrían que se podía hacer política de otro modo, sin dobleces ni retóricas va¬cías; que se podía decir pan al pan y vino al vino, algo que las élites de la época habían olvidado en el tan largo como inútil ejercicio del poder.


Hacia comienzos de la década de 1960, la región había girado hacia la izquierda, primero en el terreno de la cultura, poco después en la política. De modo que había un clima favorable para aceptar la realidad de una Cuba revolucionaria, que enseñaba que el camino de la acción directa era más fecundo que las decepcionantes liturgias electorales que replicaban una y otra vez los partidos comunistas. La revolución cubana interpeló las estáticas estrategias comunistas, razón de más para entusiasmar a una juventud estudiantil ávida de acciones callejeras desafiantes para las oligarquías.


La revolución cubana fue llama que pretendió incendiar el continente. Del 3 al 14 de enero de 1966 se reunió la Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de Asia, África y América Latina en La Habana, conocida como Tricontinental, que albergó fuerzas revolucionarias de 82 países. La proclama de la conferencia mostraba un tono optimista: “La situación mundial favorece el desarrollo de la lucha revolucionaria y antiimperialista de los pueblos oprimidos”.


Defendía la lucha armada como el principal método para derrotar al imperialismo. Eran los años de la guerra en Vietnam, pero también de las luchas armadas en Venezuela, Guatemala, Perú, Colombia; y, en África, del despliegue de las guerras anticoloniales en Guinea, Mozambique, Angola y Congo. Estaban frescas aún las victorias en Argelia y en Dien Bien Phu ante el colonialismo francés. La Conferencia de Bandung (1955) que alumbró el movimiento de paí¬¬ses no alineados, del cual Cuba fue participante, mostraba un mundo en rápida transformación.


En 1967 se fundó la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS) en un encuentro en La Habana, que albergó a casi toda la izquierda de la región. Fidel clausuró el encuentro marcando distancias con los partidos comunistas: “Nadie se haga ilusiones de que conquistará el poder pacíficamente en ningún país de este continente, nadie se haga ilusiones; y el que pretenda decirles a las masas semejante cosa las estará engañando miserablemente”.


En su crítica a los comunistas ortodoxos fue más lejos: “Hay veces que los documentos políticos llamados marxistas dan la impresión de que se va a un archivo y se pide un modelo; modelo 14, modelo 13, modelo 12, todos iguales, con la misma palabrería, que lógicamente es un lenguaje incapaz de expresar situaciones reales. Y muchas veces los documentos están divorciados de la vida. Y a mucha gente le dicen que es esto el marxismo... ¿Y en qué se diferencia de un catecismo, y en qué se diferencia de una letanía y de un rosario?”.


En los años siguientes a la crea¬ción de la OLAS se produjo un viraje profundo, en la isla y en toda la región. En octubre de ese año murió en combate el Che en Bolivia y se palparon los límites del movimiento armado. En 1968 se produjo la masacre de Tlatelolco en México. La anunciada cosecha de los diez millones de toneladas de caña de azúcar se saldó con un fracaso que llevó a la dirección cubana a acercarse a las posiciones “realistas” de la URSS. A principios de los 70 la potencia del movimiento revolucionario, tanto en el campo como en las ciudades, mostraba fragilidades y derrotas. En 1970 Salvador Allende ganó las elecciones y se convirtió en el primer presidente marxista en llegar al gobierno por la vía electoral.
El realismo


El realismo enterró los sueños de asaltar el poder. Sin embargo, la revolución cubana se mantuvo en el imaginario latinoamericano como una referencia ineludible, pese a los errores y los fracasos, a la restricción de las libertades y a no haber alcanzado nunca el desarrollo económico de otros países de la región.


Encuentro tres razones principales para que este fervor por Cuba (por Fidel y el Che) se haya mantenido en el tiempo.
Una: el apoyo irrestricto de la dirección cubana a las izquierdas latinoamericanas que, en el acierto o en el error, buscaban la revolución. Fue en ese periodo cuando la estrella cubana comenzó a brillar en el firmamento rebelde de la juventud latinoamericana y se fraguó el compromiso cubano con América Latina. La muerte del Che confirmaba esta vocación desde una ética del sacrificio y del ascetismo.


Dos: Fidel y los demás dirigentes cubanos cometieron errores, y algunos horrores, pero nunca se corrompieron, nunca vivieron como burgueses.


Tres: Cuba es solidaria como nunca nadie lo ha sido con los latinoamericanos. Los miles de médicos que trabajan en Haití, donde Cuba no espera cosechar nada para ella, o las decenas de miles de pobres operados gratuitamente de la vista por oculistas cubanos, están ahí como testimonio de una revolución que no los defraudó. Solidaridad que no pide nada a cambio.

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Viernes, 25 Noviembre 2016 06:50

Sí se puede: los de abajo como sujetos

Sí se puede: los de abajo como sujetos

Cuando los de más abajo, los jóvenes (varones y mujeres) pobres de las periferias, los ninguneados de siempre, toman las riendas de sus vidas y además lo hacen en colectivo, es porque algo muy profundo está cambiando. Un mundo nuevo comienza a despuntar cuando el intelectual, el dirigente, el estratega (en masculino), se disuelve por la potencia de lo colectivo que anuncia un vendaval político, social y cultural de largo aliento.

El viernes 19 de noviembre una multitud de más de 20 mil personas caminó la décima Marcha de la Gorra, en Córdoba (Argentina). Había que ver y sobre todo sentir a esos chicos danzando, cantando, gritando en la cabecera de la marcha, esos que día a día son golpeados, asesinados y desaparecidos por la policía provincial, una de las más letales del país. Una marcha que comenzó en 2007 exigiendo la derogación del Código de Faltas, hoy travestido en Código de Convivencia, que equipara las faltas con los delitos penales, una trampa jurídica del poder provincial para perseguir jóvenes "peligrosos". O sea, pobres que viven en las periferias.

En Córdoba existe un Estado policial funcional a un capitalismo militarizado, que tiene en el extractivismo soyero y en la especulación inmobiliaria urbana sus núcleos de acumulación de capital. Los que no consumen sobran; no existen ni para el poder ni para los medios, son los culpables de la "inseguridad" y, como señala Giorgio Agamben, pueden ser asesinados sin que eso se considere delito. El Código de Faltas aprobado en 1994 es la pieza legal de este engranaje.

El año pasado fueron detenidas 73 mil personas, en su mayoría por "portación de rostro", o sea, por su aspecto, por ser jóvenes de piel más oscura, llevar gorras y ropas "sospechosas" para los uniformados. Unos 200 chicos son detenidos cada día. Desde 2011, más de 150 fueron asesinados y varios miles golpeados y heridos. La figura legal que utiliza la policía es el merodeo, que puede ser confundido con pasear, caminar o circular. El 80 por ciento de los jóvenes de 18 a 25 años fueron detenidos alguna vez.

Lo peor es que el código otorga a la policía la potestad para detener, instruir y juzgar en cualquier punto de la tramitación del hecho. Impunidad es la palabra más adecuada. No les permiten salir de las periferias. La policía los detiene sistemáticamente en los puentes y en las salidas de los barrios y los persigue cada vez que retornan a sus casas.

La definición de Estado policial la sintetiza Huayna, militante de la Federación de Organizaciones de Base, en Barranca de Yaco, un barrio periférico de casas precarias levantadas sobre un basural. "Llamamos a la ambulancia y viene la policía. Llamamos a los bomberos y viene la policía. Es el único servicio que tiene el Estado para nosotros".

Esos chicos que encabezan la marcha con los retratos de sus amigos asesinados, como Güere Pellico, de 18 años, fusilado por la espalda cuando volvía a su casa en moto, han recorrido un largo camino. Ahora son capaces de redactar un texto memorable, como la Carta abierta al Estado policial, la proclama que se leyó al finalizar la caminata.

No pretendo echar luz sobre la acción pública que, finalmente, es similar a las que protagonizan los abajos a lo largo y ancho del mundo. El punto central fue cómo los jóvenes pobres se convirtieron en sujetos.

Desde el ciclo de protestas 1997-2002, cuyo pico fue el levantamiento del 19 y 20 de diciembre de 2001, decenas de estudiantes universitarias y licenciadas (mayoría mujeres) trabajan en barrios pobres creando talleres de teatro, murga, revistas y radios comunitarias con base en la educación popular. Hacia 2007, relata la sicóloga comunitaria Lucrecia Cuello, los jóvenes de los barrios comenzaron a reunirse en grandes asambleas hasta de 300 integrantes. Ahí se produjo un hecho formidable.

"Nos dijeron que las decisiones las querían tomar ellos, que querían salir a la calle y no sólo hacer talleres. Nos dijeron que los técnicos nos apartáramos a un lado y que luego nos volverían a llamar", explica Cuello. Se apartaron y esperaron. Pero, sobre todo, comprendieron que su lógica académica de trabajo reproducía "el tutelaje colonial sobre los pobres, que siguen siendo subalternos en relación a las ONG y los partidos de izquierda". De esos encuentros nació el Colectivo de Jóvenes por Nuestros Derechos que convoca las Marchas de la Gorra.

Con el tiempo y la permanencia en los territorios, un puñado de licenciadas acompañaron a los jóvenes que "desbordaron la educación popular gracias al encuentro que tuvieron entre ellos, que fue determinante para romper con el técnico y con el militante que va al territorio". Se trata de una explicación similar a la que ofrecen Huayna y otros militantes de la decena larga de organizaciones sociales que trabajan en las periferias. "Nosotros por nosotros", sería la síntesis, aunque cada vez más se debería usar el femenino, ya que ellas empezaron a tallar fuerte en los años recientes.

Hasta ahí, en apretada síntesis, el relato de ese ponerse de pie que hizo posible la Marcha de Gorra, desde la doble mirada de las periferias y de los "técnicos". Se agolpan las preguntas. ¿Estamos en condiciones de pensar, y de sentir, que los más pobres pueden ser sujetos? Los que nos decimos militantes, ¿aceptamos colocarnos a un lado para "simplemente" acompañar a los sujetos de abajo? ¿Sentimos realmente que pueden cambiar el mundo sin vanguardia política o intelectual?

Llegados a este punto, ¿cuál es el papel de los militantes, o como le llamemos a esa actitud de vida? Lo primero, comprender con la piel, hacer nuestros los dolores colectivos. Lo segundo, acompañar un proceso sin dirigirlo. Lo tercero, regocijarnos por ser aceptados como uno/una más. Lo cuarto, decir lo que pensamos cuando nos lo pidan y guardar silencio el resto del tiempo. Políticas de la ética y la humildad. De lo contrario, nuestra revolución se limitará a reproducir el colonialismo y el racismo.

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Sobre la concepción social de triunfar en la vida

El sistema dicta su sentencia y los peones la acatan: hay que adaptarse y cualquier saber que no tenga aplicación práctica dentro del sistema es sencillamente considerado inútil. ¿Para qué sirven las humanidades? Se pregunta buena parte de la sociedad. El objetivo pues se ha cumplido, y es que se cree que algo que no tiene una aplicación clara en el sistema productivo es perder el tiempo.

Hay que triunfar, y triunfar se considera poder comprar un buen coche, tener una buena casa y manejar billetes para hacer lo que a uno le dé la gana. Esta es la concepción de triunfo que "acata" una buena parte de la sociedad. Hay que triunfar y para ello el pragmatismo es fundamental. ¿Pero qué es triunfar? ¿Ser una persona adinerada y al mismo tiempo un ave de rapiña? ¿Es esto triunfar? ¿O el triunfo más bien está relacionado con el cultivo interior y con una manera de ver la vida? ¿Son los políticos, por ejemplo, unos triunfadores porque tienen dinero y "poder" o son en realidad unos miserables que dan lástima? Estos miserables (en su mayoría) son unos psicópatas que ya no son capaces de sentir, son puros mercenarios acaudalados que han perdido por completo aquello que les hacía humanos, ¿es esto triunfar? ¿o en realidad es fracasar?

Antiguamente se considera que una persona era una triunfadora si lograba despertar su humanitas con lo que uno podía domar la fortuna, y domar la fortuna significaba domar el interior y con ello los acontecimientos de la vida. Evidentemente esto ya no es así y ahora triunfar o ser feliz solo puede ser en base a conseguir objetivos materiales y sociales, y lo curioso es que la sociedad en general lo ha creído. Han creído el mensaje emitido por el sistema, a saber, que uno solo puede ser feliz si dispone de una buena cantidad de dinero, no lo suficiente como para poder vivir dignamente sino lo suficiente como para situarte por encima de la mayoría. El problema es que desde el momento en que uno cree esto se convierte en un esclavo del sistema.

Y es que el triunfo debería ser asociado al grado de humanidad y libertad que uno consiga en su paso por este breve instante que es la vida, ¿y cuál es el grado de libertad de aquél que su felicidad depende de una posición social o de lo material? ¿es esta una persona libre o es en realidad un esclavo? ¿Y cuál es el grado de humanidad de aquellos egoístas patológicos que han conseguido ascender en la sociedad pero que son incapaces de sentir ya nada ni conmoverse porque se han convertido en seres insensibles? ¿Dónde está aquí el triunfo?

Evidentemente a los psicópatas que son admirados por la sociedad en general, a los "triunfadores", les fastidia mucho que los que no disponen de su capacidad de consumo (los que "están por debajo") puedan sentirse libres y es que a pesar de tener todo el dinero del mundo en realidad no son gente que disfrute de la vida y necesitan siempre más pero nunca tendrán suficiente, porque en realidad son esclavos del sistema. Los hombres libres son otros, son aquellos que comprenden que su libertad no depende del sistema productivo-consumista sino todo lo contrario; comprenden que ceñirse por los parámetros de este es la peor de las cadenas. Y es que no se trata de que uno tenga que desprenderse de todo para ser libre y feliz (faltaría más), se trata de romper más bien la farsa con la que nos bombardean, la farsa que afirma que aquél que tenga menos dinero y por tanto tenga menor capacidad de consumo ha de ser necesariamente menos feliz que otro que tengas más capital. Y es una farsa que es creída en general y ahí radica el problema.

Se trata, en definitiva, de comprender que triunfar en la vida tiene más que ver con la humanidad (algo cada vez menos frecuente), con la creatividad, con la capacidad de reflexión y el pensamiento crítico, con la autonomía respecto al exterior y con el grado de libertad interior (el verdadero poder, el poder que se trata de ocultar) logrado en este tan breve instante de tiempo que es la vida; tiene mucho más que ver con esto que con lo material. Y mientras la gente no se dé cuenta de esto y se aferre al materialismo y al anhelado consumismo ni será libre ni será feliz y el sistema gana.

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Lunes, 03 Octubre 2016 07:03

El terreno de juego

El terreno de juego

Desde los palacios del futbol americano, del fut de verdad, beisbol, basquetbol y tenis, a campos deportivos de grandes universidades y preparatorias públicas, millones han visto y escuchado un mensaje a favor de la justicia, los derechos humanos y la paz.

Vale recordar que los coliseos deportivos tanto profesionales como de instituciones académicas suelen ser monumentos patrióticos, o por lo menos, donde se intenta promover el patriotismo y festejar el militarismo. Al inicio de cada partido profesional y muchos de los amateurs se entona el himno nacional, a veces hay ceremonias para "dar gracias" a las fuerzas armadas y siempre hay muchas, pero muchas, banderas nacionales (en este país parece que tienen que estar porque aparentemente a mucha gente se le olvida en que país está, o quién sabe por qué).

Pero desde algunos de estos terrenos de juego están brotando expresiones de otro tipo de amor por este país y su pueblo, expresiones de solidaridad con movimientos en las calles. Son actos atrevidos e inesperados justo por realizarse dentro del terreno de juego en coliseos patrioteros, casi siempre en contra de los deseos y posiciones de los dueños o autoridades académicas y hasta de los compañeros de equipo, y ante los ojos de miles y a veces millones (cuando el evento es transmitido por televisión).

Colin Kaepernick, mariscal del equipo de futbol americano de San Francisco, empezó a mediados de agosto a hincarse al inicio de cada partido ante el tradicional toque del himno nacional, como expresión de protesta. Explicó: "no me voy a poner de pie y mostrar orgullo por la bandera de un país que oprime a personas negras y personas de color". Su acto, sin declararlo explícitamente, es en solidaridad con el nuevo movimiento nacional de derechos civiles Black Lives Matter, que nació con las protestas por la muerte a balazos de un joven afroestadunidense en Ferguson, Misuri, hace un par de años. Pero Kaepernick, quien sigue expresando su acto de protesta en cada partido, ya no está solo.

Poco a poco, algunos de sus colegas se han sumado a su acto de desafío, tanto en su equipo como en otros de la liga profesional del país. Algunos jugadores de los equipos de Seattle, Miami, Denver, San Luis, entre otros, se hincan, se sientan o levantan el puño o las manos (en símbolo de protesta) durante la interpretación del himno. De repente estos actos se repitieron en partidos entre equipos en universidades y después en los campos de juego de preparatorias en Nueva Jersey, Illinois, Virginia, Nebraska, Ohio y más. Como ya se reportó en estas páginas, hasta integrantes de la banda musical del equipo de la Universidad Howard –institución afroestadunidense– se hincaron mientras tocaban el himno.

Fue notable el impacto cuando la rubia Megan Rapinoe, estrella del futbol soccer femenil de Estados Unidos, se empezó a hincar en solidaridad, afirmando que los blancos necesitan "apoyar a la gente de color" en estos momentos.

Estos actos detonaron denuncias por las autoridades, gremios de policía, agrupaciones de veteranos militares, algunos dueños y empresarios del deporte y todo un coro de políticos que acusaron que era una falta de respeto a la bandera o incluso que era casi traición.

Pero los atletas –entre ellos algunos de los más famosos hoy día– han continuado. Hace meses, superestrellas de basquetbol profesional, incluido el que es considerado el mejor en ese deporte, LeBron James, de los Cavaliers de Cleveland, y Dwayne Wade, del Heat de Miami, entre otros, habían declarado que no podían mantener el silencio ante la violencia e impunidad policiaca contra la comunidad afroestadunidense.

Esta semana pasada la superestrella del tenis, Serena Williams, transmitió un mensaje en el cual citó a Martin Luther King: “llega un momento en que el silencio se convierte en traición... no me quedaré en silencio más”, y expresó su preocupación por su sobrino de 18 años y otros jóvenes ante la brutalidad policiaca contra los afroestadunidenses.

Cuando el equipo olímpico estadunidense que participó en los juegos en Río este verano fue invitado a la Casa Blanca, la semana pasada, entre ellos también estaban dos atletas viejos: John Carlos y Tommie Smith. Fueron reconocidos por el presidente Barack Obama, quien declaró que "su poderosa protesta silenciosa en los juegos de 1968 fue controvertida, pero despertó a la gente y creó mayor oportunidad para aquellos que siguieron". En los Juegos Olímpicos de 1968 en México, ambos, al ser galardonados con las medallas de oro y bronce, y al entonarse el himno nacional de su país, levantaron el puño en lo que definieron como "un saludo de derechos humanos" durante una de las coyunturas mas difíciles del movimiento de derechos civiles. Fueron expulsados del equipo nacional en otras Olimpiadas. Smith expresó apoyo a las protestas de los atletas hoy día, e indicó que son actos valientes, pero "cuando uno hace algo en que realmente cree, uno verdaderamente no piensa en el costo, nada más lo hace".

La semana pasada Joakim Noah, el centro del equipo de basquetbol profesional Knicks de Nueva York, decidió no aceptar una invitación al equipo a la academia militar West Point, por su oposición a las guerra. “Es difícil para mí entender por qué tenemos que ir a las guerras, por qué los jóvenes tienen que matar a otros jóvenes por el mundo... Estoy muy orgulloso de este país, amo a Estados Unidos, pero sencillamente no entiendo que jóvenes maten a jóvenes por todo el mundo” declaró, de acuerdo con The Guardian. Agregó que apoya lo que hacen Kaepernick y otros atletas al usar sus perfiles públicos para enfocar su atención sobre asuntos graves. “Pero tiene que ser más que eso: este país está fuera de control, los jóvenes matan jóvenes... el himno no es el punto; hay cosas que se necesitan componer”.

Algunos atletas y equipos llegan a ser heroicos en el imaginario popular en todas partes del mundo. Aquí, ante la carencia de héroes en el ámbito político, ofrecen una referencia moral en un momento en que está en juego el futuro de este país.

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II Encuentro Sudamericano  “La economía de los/as trabajadores/as"

 

El II Encuentro Sudamericano “La Economía de los/as trabajadores/as”, por realizarse entre los días 20-22 de octubre próximo, tendrá por sede Montevideo, capital de Uruguay.

 

Los asistentes al Encuentro debaten, como tema principal, los problemas y las potencialidades de lo que se ha denominado “La economía de los/as trabajadores/as”, basada en la autogestión y la defensa de los derechos e intereses de la población que vive de su trabajo, en el marco de las actuales condiciones del capitalismo globalizado.

 

Hasta el momento cinco son los capítulos tenidos por este Encuentro: Buenos Aires (2007 y 2009), Ciudad de México (2011), João Pessoa, Brasil (2013) y Venezuela (2015). En ellos participaron delegaciones de unos 30 países de América, Europa, África y Oceanía.

 

En el año 2014 surgieron los Encuentros regionales, realizados en Europa (en la fábrica recuperada francesa Fralib, Marsella), en América Central y del Norte, así como en América del Sur. En este último caso el encuentro tuvo lugar en la fábrica recuperada Textiles Pigüé, de Argentina.

 

Los ejes del debate han sido las experiencias de autogestión: empresas recuperadas, movimientos cooperativistas de trabajadores, control obrero y cogestión, economía solidaria, economía popular y otras luchas por la auto-organización del trabajo y la autogestión de la economía. Una discusión cada vez más necesaria, en la que los nuevos y viejos problemas de la clase trabajadora, actualizados a estos tiempos de hegemonía neoliberal mundial, deben ser rediscutidos y recreados.


En esta ocasión, se trata de darle continuidad a la experiencia de los encuentros regionales, habiéndose propuesto a Uruguay como anfitrión del Segundo Encuentro Regional Sudamericano. En las semanas siguientes, además, sesionará el Segundo Encuentro Euromediterráneo en la fábrica Vio.Me, en Tesalónica, Grecia, y el Segundo Encuentro de América del Norte, Central y el Caribe en la Ciudad de México.

 

El Encuentro “La economía de los/as Trabajadores/as” se propone como un espacio para contribuir al debate contemporáneo sobre el ideal autogestionario y las prácticas concretas de economía solidaria, sus logros y limitaciones, así como su contribución en la lucha por construir sociedades más justas y sostenibles, en el contexto suramericano, en el cual se deben coordinar y articular las luchas de los trabajadores para resistir a las transformaciones regresivas y consolidar los pocos avances democráticos logrados con enorme esfuerzo durante los últimos años.

 

Comité organizador regional Colombia: Copran (Corporación Proyección Andina) y Red de Cooperativas.


Mayor información en: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Facultad de Ciencias Sociales/ Departamento de Sociología Of 519/ Martínez Trueba 1502/11200 Montevideo, Uruguay.

 


 

Ejes temáticos y metodología

 

1) Re-estructuración económica, ciclos de lucha y horizontes utópicos para la autogestión y el cooperativismo en el actual contexto político latinoamericano.
2) Estados latinoamericanos y políticas públicas para la economía de los/las trabajadores/as.
3) Los desafíos para el sindicalismo y la organización de los trabajadores en la defensa de sus derechos y la construcción de plataformas comunes.
4) Autogestión en tensión: contradicciones y desafíos. Formación y autodesarrollo, producción y economía de la intermediación, innovación sociotécnica, producción y reproducción para la vida, la organización democrática.
5) Precarización e informalización del trabajo: ¿exclusión, inclusión o reformulación de las formas del trabajo en el capitalismo global?

A lo largo de los diferentes encuentros internacionales y regionales, se ha desarrollado una metodología de debate y coordinación organizada en diferentes instancias que tienen la finalidad de facilitar la participación y la discusión profunda de los ejes arriba detallados. Estos ejes tienen el objetivo de organizar el debate pero no limitan las posibilidades a los temas estrictamente explicitados. Las distintas instancias de discusión son: mesas con expositores seleccionados por el comité organizador local e internacional; mesas de trabajo con ponencias y distintos insumos y aportes para el abordaje de temas especiales; y comisiones de trabajo. Además, se contará también con algunos espacios de actividades culturales para fomentar el intercambio de manera menos estructurada..

Presentación de resúmenes y propuestas audiovisuales: hasta el 15 de setiembre de 2016.

 

Publicado enEdición Nº226
Viernes, 10 Junio 2016 06:58

La nueva Venezuela

La nueva Venezuela

 

Las crisis sistémicas suelen provocar mutaciones de larga duración que no dejan nada en su lugar. La crisis de la dominación española sobre nuestro continente se trasmutó en una realidad completamente nueva. Las sociedades que se estabilizaron hacia la segunda mitad del siglo XIX poco tenían que ver con las existentes hacia 1810, cuando la Revolución de Mayo en el virreinato del Río de la Plata.

 

Esos periodos críticos habilitan, también, el nacimiento de relaciones sociales diferentes a las hegemónicas que son, en última instancia, una de las claves de bóveda del cambio social. No es durante la grisura de la estabilidad cuando nace lo nuevo, sino en medio de las bravas tormentas, siempre que seamos capaces de innovar, de trabajar creando.

 

En Venezuela está sucediendo algo similar. Detrás o debajo de la crisis política, de la ofensiva de la oposición y de Washington, de la parálisis del gobierno, de la corrupción que atraviesa todo el país, de arriba abajo, de la escasez y de las interminables colas para comprar alimentos, late otro país. Un país productivo, solidario, donde las personas no pelean entre sí por apropiarse de harina, azúcar y arroz, un país en el que pueden compartir lo que hay.

 

Un extenso e intenso recorrido por comunidades de los estados de Lara y Trujillo, desde la ciudad de Barquisimeto hacia la región andina, permite comprobar esta realidad. Se trata de una amplia red de 280 familias campesinas integradas en 15 organizaciones cooperativas, junto a 100 productores en proceso de organización, que integran la Central Cooperativa de Servicios Sociales de Lara (Cecosesola), que abastecen las tres ferias urbanas con 700 toneladas de frutas y verduras cada semana, a precios 30 por ciento por debajo del mercado, ya que eluden coyotes e intermediarios.

 

La visita directa a cinco cooperativas rurales, algunas con más de 20 años y otras en proceso de formación, permite comprender que la cooperación campesina tiene una fuerza extraordinaria. Una sencilla cooperativa de 14 productores en Trujillo, a 2 mil 500 metros de altura, consiguió comprar tres camiones, construir una bodega, la casa campesina y un galpón, produciendo básicamente papas y zanahorias de forma manual, sin tractores porque sus tierras están en pendientes. Un pequeño milagro que se llama trabajo familiar y comunitario, porque todas las cooperativas tienen tierras comunes que cultivan entre todos y todas.

 

Trabajo y debate para corregir errores. Eso que antes llamábamos autocrítica y quedó olvidada en algún agujero negro del ego masculino/militante. Las 3 mil reuniones anuales que realizan los mil 300 trabajadores asociados de Cecosesola, abiertas a la comunidad, son extensas, ásperas y frontales, en las que no se ocultan las desviaciones personales que perjudican al colectivo. Como decimos en el sur, no se andan con chiquitas. Van de frente, sin anestesia ni diplomacia, lo que no resquebraja sino consolida el ambiente de hermanamiento.

 

La red de 50 organizaciones comunitarias (15 rurales y 35 urbanas) abastece a más de 80 mil personas por semana en las tres ferias de consumo familiar, que cuentan con 300 cajas simultáneas. En estos momentos de escasez, abastecen la mitad de los alimentos frescos de una ciudad de un millón de habitantes, por lo que se forman colas hasta de 8 mil personas en la feria central, la más concurrida de todas, ya que el gobierno cerró algunos de sus mercados por carecer de productos.

 

Las cooperativas rurales producen verduras y frutas; las unidades de producción comunitaria urbanas elaboran pastas, miel, salsas, dulces y artículos de higiene y del hogar. En total, son 20 mil socios de los sectores populares de Barquisimeto los que están directamente involucrados en la red.

 

Los ahorros en la producción, las ferias y las colectas les permitieron construir el Centro Integral Comunitario de Salud, que tuvo un costo de 3 millones de dólares, cuenta con 20 camas y dos quirófanos donde realizan mil 700 cirugías anuales a mitad de precio que en las clínicas privadas, gestionado por casi 200 personas de forma horizontal y asamblearia. Además, tienen un fondo cooperativo (una suerte de banco popular) para financiar cosechas, comprar vehículos, insumos médicos y otras necesidades de las familias.

 

Todo, absolutamente todo, lo consiguieron con el trabajo propio y el apoyo de la comunidad. No recibieron un solo bolívar del Estado a lo largo de más de 40 años. ¿Cómo lo hicieron? Algunos documentos elaborados por la red lo explican en dos conceptos: ética y cooperación comunitaria.

 

No es que no haya problemas. Los hay, y muchos, con casos de aprovechamiento individualista, como en todas partes. El documento Ética y revolución, difundido en marzo pasado, dice: En nuestro país aceleradamente se va imponiendo una nueva modalidad de propiedad privada, al intentar adueñarse cada quien del espacio que se le antoje según su conveniencia. Ante eso son intransigentes. Es el mismo espíritu que los lleva a fijar los precios sin atender los del mercado, sino por acuerdos entre productores, tomar los acuerdos por consenso, eliminar las votaciones, percibir todos los mismos ingresos y trabajar para desmontar las jerarquías de poder internas.

 

La guía no es el programa, ni la relación táctica/estrategia, sino la ética. ¿Sin ética hay revolución?, finaliza el citado documento. La historia nos dice que los sectores populares pueden derrotar a las clases dominantes, como sucedió en medio mundo desde 1917. Lo que no está demostrado es que podamos establecer modos de vida diferentes del capitalismo.

 

Los trabajadores de Cecosesola pueden llevar de sus ferias la misma cantidad de productos que el resto de la comunidad. Si hay un kilo de harina por persona, es para todos igual, formen o no parte de la red. Esto es ética. La escasez es para todos. Sin privilegios.

 

Esa es la nueva Venezuela. Donde la ética es guía y norte. Aunque estén rodeados de mezquindades, siguen su camino. ¿No era ese el espíritu revolucionario?

 

 

Publicado enSociedad
Sábado, 12 Marzo 2016 06:11

“La estrategia es no hacerse cargo”

“La estrategia es no hacerse cargo”

Sin soluciones, Europa quiere sólo contener la ola migratoria. Los países de la península balcánica decidieron cerrar sus fronteras a los refugiados, pero no toda Europa está de acuerdo. Los inmigrantes usarán otras rutas.


Mientras en el mar Egeo siguen muriendo migrantes (455 en 2016), niños especialmente, Eslovenia, Croacia y Serbia además de la ex república yugoslava de Macedonia, todos países de la península balcánica, decidieron cerrar sus fronteras a los refugiados. No toda Europa está de acuerdo. Sin embargo, los países balcánicos no quieren recibir más sobrevivientes que escapan de la guerra en Siria e Irak y que, después de haber atravesado Turquía y el mar Egeo, caminan por Grecia hasta llegar a la frontera, esperando alcanzar el lugar de sus sueños, países como Alemania, Francia, Inglaterra, Suecia. Desde principios de 2016 han llegado unos 150.000 inmigrantes a Europa a través de Turquía y miles de ellos están todavía acampados en carpas miserables pese al frío invernal, en las fronteras de Grecia con Macedonia o de Macedonia y Serbia.

El cierre del llamado “camino de los Balcanes” ha provocado no poca incertidumbre y protestas de parte de los migrantes pero también en algunos países europeos, como Italia y Alemania, que dicen no querer levantar barreras porque saben que no es la solución. Porque el cierre de un camino significa simplemente un desvío de la ruta, no el final del problema. Maurizio Ambrosini es profesor de la cátedra de Sociología de las Migraciones de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Milán y autor, entre otros, del libro titulado Non passa lo straniero? (¿No pasa el extranjero?, ed. Citadella).

–Según Eurostat, el ente de las estadísticas europeas, en 2015 pidieron asilo en Europa un total de 1.255.000 personas. Los gobiernos europeos han dado algunos pequeños pasos para ayudar a esta gente pero muy lentamente. ¿Qué se podría hacer en su opinión para apurar esa decisiones?


–Yo diría más bien que la Unión Europea (UE) ha dado pasos hacia atrás no hacia adelante. En septiembre parecía que se había abierto una puerta para resolver algunos problemas, conmovidos los europeos por lo que estaba pasando en ese momento (en el mar Egeo, donde se ahogaron decenas de niños). Pero desde entonces la UE y los gobiernos de la UE han ido para atrás, han comenzado a construir muros, a no querer hacerse cargo de cuotas de refugiados como se debe, a tratar de descargarlos en los países vecinos, a dejarlos en Grecia. La última decisión ha sido la de financiar sin muchos escrúpulos a Turquía para que tenga en su casa a los refugiados o reciba aquellos que serán expulsados de Europa. La estrategia de la UE se está delineando claramente. Es una estrategia de contención, de no hacerse cargo.


–¿Y cuál es la solución según usted?


–La solución de este problema requiere intervenciones a distintos niveles. La primera es estabilizar Siria y permitir que los que han pedido asilo puedan retornar al propio país. El segundo grupo de medidas, en mi opinión, ya solicitado por numerosas organizaciones internacionales, es la creación de “corredores humanitarios”. Hay una pequeña experiencia en este sentido en Italia, organizada y financiada por la Confederación de Iglesias Evangélicas y la Comunidad de Sant’Egidio, que es católica, quienes de acuerdo con las autoridades italianas han creado dos puntos de reunión para los que piden asilo, uno en Marruecos y el otro en Líbano. A las personas que tiene una razonable posibilidad de ser acogidas como refugiados, se les proporcionan regulares documentos y se los envía de modo seguro a Italia donde son recibidos en estructuras preparadas para ello.


–Me pregunto si países no europeos, por ejemplo de América latina, podrían abrir sus puertas a estos refugiados...

–Al menos desde septiembre pasado, países como Estados Unidos, Canadá, Australia, se han ofrecido para recibir a un cierto números de prófugos sirios. Creo que si se trabajara correctamente sobre los corredores humanitarios se podría involucrar a países de todo el mundo que tengan la voluntad política de recibir a esos exiliados. Los países emergentes de América latina podrían ser seguramente incluidos en una política mundial de recepción de los que piden asilo.

–¿Quién debería organizar todo esto, la ONU?


–La ONU ha intentado hacerlo a través de Acnur que se ocupa de los refugiados. Entre sus tareas están los canales humanitarios. Los instrumentos existen. El problema es que los países de la ONU firman los acuerdos pero no siempre los ponen en práctica. La ONU no puede hacerlo por si sola sin el OK de los países donde esas personas podrían ser enviadas.

–Según usted el cierre de la ruta balcánica podría hacer que los inmigrantes llegaran a Italia a través del Adriático? ¿Cuáles son sus previsiones para el futuro próximo?


–En términos generales, si se cierra verdaderamente la ruta balcánica, los refugiados buscaran otra vía. No hay pruebas en este momento pero es una hipótesis plausible. Si no se ponen en marchas los corredores humanitarios, no descarto que se pueda reactivar la ruta líbica para la llegada de refugiados o que a través de Grecia y Albania puedan intentar llegar a Italia por el Adriático. Mis previsiones son que nosotros en Italia tendremos necesidad de los migrantes. Que si la economía repunta como parece, tendremos necesidad de nuevos trabajadores. La alternativa a la inmigración es el estancamiento del país, es la declinación económica y social. Yo espero que tengamos necesidad de los migrantes pero también espero que seamos más conscientes de esa necesidad, y que los hagamos entrar al mercado del trabajo en mejores condiciones que hasta ahora. También espero que se facilite la llegada de las familias porque las familias de los inmigrantes son más fáciles de integrar a la sociedad que los recibe. Creo, en definitiva, que deberíamos recibir a los que piden asilo por razones humanitarias, a los trabajadores por razones económicas y sociales y a las familias para una mejor estabilidad e integración.

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