Jueves, 28 Noviembre 2013 16:58

Paro y minga indígena

Con alrededor de 40 mil indígenas movilizados, 48 comunidades, 22 vías bloqueadas, y acciones en 18 departamentos, de los cuales por lo menos 7 resultaron colapsados, la Minga indígena nacional dejó cla roal país, el músculo del movimiento indígena que agrupa la ONIC. Como en ninguna otra protesta social, el gobierno Santos debilitado, reaccionó y accedió rapidito a la negociación. La casa de Nariño sabe que la reivindicación y confrontación que tiene raíz y corazón en el macizo colombiano, cuando asuma identidad y aparte politiquerías, posee un aire centenario con capacidad de extender ejemplo y solidaridad.

 

No son molinos de papel los que hace mover el movimiento indígena nacional. Con un menor cubrimiento noticioso y de televisión, pero con mayor contundencia, las comunidades indígenas a través de la convocatoria de su Minga, lograron un importante resultado en la defensa de sus reivindicaciones históricas.

 

Temor del Paro Nacional agrario y popular

 

Aunque el gobierno central no exhiba la aparente estabilidad de periodos anteriores, en su conjunto actúa como un estratégico jugador. Todas las trasformaciones en el mundo rural a las que obligado responde el ejecutivo –tras bloqueos y marchas tanto regionales como nacionales– esconden bajo el disfraz de "dialogo social" la agenda del capitalismo acaparador de tierras, así como, la afectación y acción en contra de las territorialidades que han hecho con su tradición las comunidades que confluyen en el campo. Un caso apenas, en última instancia, certificar la gran desposesión agraria del Catatumbo. Los considerandos del llamado "pacto agrario" y en últimas el acuerdo de la María Piendamó, como maniobra desde el gobierno, repiten este libreto.

 

 

Santos abona el camino, para el proyecto a fondo económico, de futuro y en el continente, con provecho, pauta y funcionalidad del capital financiero internacional, pero, como todo acuerdo, fueron dos quienes pactaron.

 

Del pliego a los acuerdos

 

Cinco fueron los temas gruesos que llevaron a convertir las carreteras nacionales en puntos de concentración de los indígenas para su lucha directa.

 

- Territorio y tierras; seguridad jurídica de los territorios indígenas; ejercicio pleno del derecho al territorio; constitución, ampliación y saneamiento de los territorios indígenas.
- Consulta previa sobre proyectos minero-energéticos e hidrocarburos; revocatoria directa de las concesiones o contratos de explotación minera en territorios indígenas.
- Ejercicio de autonomía y gobierno propio; autonomía territorial; la cosmovisión y la autonomía en el ejercicio de gobierno propio.
- Tratados de Libre Comercio y política agraria; promoción del referendo para la derogatoria de los TLC o la renegociación de los mismos; derogatoria de todas las normas que afecten la soberanía alimentaria.
- Derechos humanos, conflicto armado y Paz; adopción integral de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas; desmilitarización de los territorios indígenas; desmonte de los planes de consolidación y respeto al ejercicio de control territorial a través de la guardia indígena.

 

El pliego en apariencia abarcó mucho, pero realmente, en el movimiento planearon apretar solo en lo necesario. Las direcciones de los pueblos ancestrales actúan y tienen certeza, tanto de cuál es el momento en el que se encuentran en el marco de la agenda estratégica del capital y la impronta que en correspondencia aplica el gobierno, como a la vez, asumen que en el aporte y la búsqueda de la paz, son estos los días de presión y de planear con anticipación y en medio de la contradicción, el post conflicto.

 

Las territorialidades de carácter colectivo, así como la existencia y los conocimientos de los pueblos ancestrales, no es en pocas regiones del país donde chocan con los planes y espacios de extracción, producción, y apropiación de conglomerados económicos trasnacionales y nacionales. Ejemplos sobran: Desde la usurpación de saberes ancestrales para su conversión en productos médicos o acumulados teóricos en propiedad privada por pare de empresas extranjeras como Pfyser en el Amazonas, hasta la lucha violenta en tierras indígenas con ejecución por la BP en Arauca ó la persecución de Muriel Mining Corp en el Alto Guayabero contra centenas de familias del pueblo Embera.

 

La Mesa de La Habana tiene sus bemoles

 

El diálogo tiene un especial sabor para las comunidades indígenas, sobre todo las caucanas. En la Isla, el gobierno no discute con cualquiera ni con un extraño para la región. Sino, en particular, con las farc-ep, organización insurgente que mucho desconoce o irrespeta la autonomía y la organización propia de las comunidades. El primer punto: el agrario, de la agenda de los diálogos de paz, puso sobre la mesa las figuras de reordenamiento territorial.

 

En su función, entreveros y declaraciones, De la Calle y Márquez no en pocas ocasiones, han polemizado incluso públicamente, sobre las Zonas de reserva campesina, las zonas de reserva forestal y los parques nacionales naturales. De fondo, para los indígenas existe una preocupación y un límite.

 

La preocupación de los indígenas y de decenas de agrupaciones campesinas, tiene punto en que el acuerdo entre la guerrilla y el gobierno, resulte y esté en detrimento de los derechos colectivos y las figuras de ordenamiento territorial existentes en Colombia que favorecen a estos pueblos, y el límite es: Que los fallos de La Habana, sin dejar dudas, no afecten ni a la propiedad terrateniente y su codicia ni limiten en un gran sentido, el acaparamiento de tierras por parte de transnacionales y empresarios nacionales. A su vez, que permita abrir brechas entre campesinos, indígenas y afros que terminarían divididos en disputas por ínfimas porciones de tierras. Es decir, los indígenas en su reivindicación se sienten entre la espada y la pared. Mejor dicho, entre los intereses del gobierno-farc por una parte, y las nuevas figuras de ordenamiento territorial que impone el capitalismo, por otra.

 

Entre La Habana por arriba y La María desde abajo

 

Autonomía, defensa de sus territorios, preservación de los pueblos y otorgamiento de nuevas espacialidades fueron los temas gruesos del acuerdo de la María. Defensivamente, el movimiento indígena no trato de profundizar sino de consolidar las conquistas existentes en el pulso y el acuerdo con el gobierno. Así como en La Habana se negocia con la burguesía la existencia de las zonas reserva campesina, sin atacar desde el terreno político la gran propiedad terrateniente ni al acaparamiento transnacional de tierras; en el Cauca no hubo más en el pacto, que defender y robustecer las conquistas alcanzadas, a través de siglos de resistencias.

 


 

 

Recuadro 1

 

El acuerdo de La María con la fuerza de la mirada encima

 

"En defensa de los territorios y otorgamiento de nuevas espacialidades: Se acuerda la aplicación de un estatuto especial que modifica el pacto agrario –decreto 1987 de 2013- y la ley de procedimientos especiales agrarios de clarificación de la propiedad –1465 de 2013– con el fin de construir mecanismos específicos en estos temas, que respeten las territorialidades indígenas...".

 

La complejidad que acarrea esta defensa está en que la ONIC es el único sector popular organizado, que acepta, revisa y "refrenda" de esta manera directa, el Pacto Agrario, aun pese a las críticas de sectores como la Mesa de Interlocución y Acuerdo –MIA.

 

Además, en el "Acuerdo No. 4: Para la Constitución, Ampliación y Saneamiento, de Resguardos Indígenas el Gobierno Nacional se compromete a documentar, evacuar y presentar al Consejo Directivo del INCODER, como meta, 400 expedientes sobre ampliación, constitución, y saneamiento de Resguardos Indígenas."1 El ejecutivo se compromete en otorgar "recursos por valor de cincuenta (50) mil millones de pesos para la compra de tierras a pueblos indígenas de la vigencia 2014. Adicionalmente, se destinarán treinta (30) mil millones de pesos a través de vigencias futuras de 2015". Al respecto y contrario a otorgar espacios específicos para la expansión de territorialidades de los cabildos indígenas existentes, el gobierno opta por entregar dineros para la compra de tierras, de las cuales, algunas no estarían ubicadas en lugares ancestrales. De este modo, fomentan y obligan la migración y abandono de sitios milenarios de culturas con fuerte vinculación a sus espacios tradicionales. Santos ejecuta una estrategia de preparar conflictos internos entre indios, campesinos y afros, pues los primeros, terminarán fruto de este mecanismo, incrustándose en zonas ajenas que históricamente han sido recreadas por labriegos y negros.

 

En autonomía: La ONIC cristaliza el interés por ponerle cuerpo a logros de la Constitución del 91 que hoy no tienen ni pies ni cabeza. La puesta en práctica, por medio de un decreto del artículo 56 transitorio que consolida la relación entre autonomía y unidades territoriales indígenas; fue el logro. El movimiento indígena pretende así establecer "las disposiciones normativas relativas al funcionamiento de los Territorios Indígenas, sus autoridades y gobierno propio, respecto de los sistemas, tales como: el Sistema Educativo Indígena Propio, Sistema Indígena de Salud Propia e Intercultural y Sistema General de Participaciones –SGP, entre otros2".


El acuerdo de La María corrobora y confirma los derechos de consulta afirmativa previa, que poseen las comunidades indígenas, como mecanismo de preservación de sus territorios ancestrales ante los intereses económicos de los mega planes infraestructurales, el extractivismo y la agro industria.

 

Los vacíos y los menos del acuerdo

 

Temas relevantes como la mega minería y los TLCs quedaron por fuera de los acuerdos. Santos no está dispuesto a realizar negociación alguna con la propiedad estatal de los subsuelos y la agenda de libre comercio. Pilares estos, de subordinación al capitalismo financiero internacional. Sin embargo, el más nocivo de los bemoles está en el hecho de la realización de los acuerdos indígenas, sin dialogo alguno con el resto del campo popular. Especialmente, con los subalternos rurales. Justo en el momento cuando la movilización agraria nacional está en reactivación.

 

Al igual que en el Catatumbo, y en los acuerdos parciales con las organizaciones que hicieron parte del paro agrario nacional, cada organización sostiene su propuesta específica para el campo: algunos ZRC, otros ZRF, los cabildos indígenas, etcétera. Sin embargo, el grueso que está hoy en discusión pública, es el conjunto del futuro del país rural. Las figuras, movilizaciones y reivindicaciones de cada uno de los sectores, no alcanzan ni tienen un diálogo entre sí. Una incomunicación y parcelación que impide el acuerdo popular y la aprobación de un pliego o plataforma de emplazamiento nacional. Acción que en su realización y dinámica proyecte y salve a la nación indígena, a la identidad negra y a la reivindicación campesina, en vía a la construcción de la Colombia popular.

 

Algunos intelectuales y el ávido debate al interior del movimiento indígena, en cabeza de sus mas representativas organizaciones ACIN y CRIC, señalan y advierten del lugar que la élite y el poder quieren dar al movimiento indígena: no es otro que acabar su capacidad de acción directa y movilización beligerante, en el propósito de reducir su participación a un actor meramente 'gremial', reivindicativo, sin proyección histórica, con olvido de su identidad; y sujeto a los canales legales para ejercer su participación.

 

Desde luego, las comunidades ancestrales dan ejemplo de luchar y estar en las antípodas de este papel. Empero, vale preguntar en el marco de los planes del bloque dominante, por el reto que significa impedir que el acuerdo de la María sea una victoria en el presente y una derrota en el futuro.

 

1 Acta de Acuerdos logrados entre los Pueblos Indígenas que participaron en la Minga Social Indígena y Popular y el Gobierno Nacional, 23 de octubre de 2013, La María, Piendamó, Cauca, Colombia.
2 ídem.

 


 

 

Recuadro 2

 

El mosaico del poder en el paro

 

Un lado de la "negociación acelerada" tuvo actores que no fueron cualquiera. Aurelio Iragorri Valencia nieto del ex presidente Guillermo León Valencia e hijo de su homónimo padre –político y senador desde hace mas de 20 años–, con ancestros y acusación popular de persecución y oposición a los resguardos indígenas del Cauca. Junto con la familia Chaux, son castas dominantes desde los años de la Independencia. Los dominios Irragorri tocan desde Popayán hasta el extenso macizo colombiano. El tamaño de su poder económico y social es difícil de calcular, sin embargo, es simbólico que son parte de las pocas oligarquías regionales con asiento en los escenarios de poder nacional.

Publicado enEdición N°197
Sábado, 26 Octubre 2013 07:35

La pugna sunita-chiíta divide al mundo

La pugna sunita-chiíta divide al mundo

La histórica y profundamente trágica división entre sunitas y chiítas en el mundo musulmán tiene repercusiones en todo el planeta. La guerra civil en Siria, la cobarde alianza estadunidense con las autocracias del Golfo sunita y el recelo sunita (e israelí) contra el chiíta Irán afectan incluso el trabajo de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

 

El petulante rechazo de Arabia Saudita, la semana pasada, a tomar su lugar entre los miembros no votantes del Consejo de Seguridad, acción sin precedente entre los miembros de la ONU, llevaba la intención de expresar el disgusto de la monarquía dictatorial por la negativa de Washington a bombardear Siria después del uso de armas químicas en Damasco, pero también reflejó los temores sauditas de que Barack Obama pudiera responder a la intención iraní de mejorar sus relaciones con Occidente.

 

El príncipe Bandar Bin Sultán, jefe de la inteligencia saudita –gran cuate del presidente George W. Bush durante sus 22 años de embajador en Washington–, acaba de sonar su tambor de hojalata para advertir a los estadunidenses que su país dará un giro importante a sus relaciones con ellos, no sólo por no haber atacado Siria, sino porque no ha logrado forjar un acuerdo justo de paz entre Israel y Palestina.

 

En qué pueda consistir tal giro importante –salvo la usual baladronada saudita sobre su independencia de la política exterior estadunidense– fue un secreto que el príncipe se abstuvo de revelar. Israel, desde luego, nunca pierde la oportunidad de publicitar –con bastante acierto– lo mucho que coinciden en estos días sus políticas hacia Medio Oriente con las de los acaudalados dignatarios del golfo Arábigo.

 

El odio hacia el régimen chiíta-alauita, un indeclinable recelo hacia los planes nucleares iraníes y un temor general a la expansión chiíta están convirtiendo las monarquías sunitas árabes en aliadas vergonzantes del Estado de Israel, al que tantas veces han jurado destruir. Es de imaginarse que el príncipe Bandar no desearía difundir tal noción.

 

Además, la más reciente contribución estadunidense a la paz de Medio Oriente podría ser la venta de misiles y otras armas por 10 mil 800 millones de dólares a Arabia Saudita y al igualmente sunita Emiratos Árabes Unidos, entre ellos bombas GBU-39 –que llevan el lindo mote de devasta-búnkeres–, las cuales podrán usar contra el chiíta Irán. Israel, por supuesto, posee esos mismos armamentos.

 

En el mundo árabe se debate mucho si el lastimero señor Kerry –cuya risible promesa de un ataque increíblemente pequeño a Siria lo convirtió en el hazmerreír de Medio Oriente– entiende hasta qué grado compromete a su país con el bando sunita en el conflicto más antiguo del islam. Su respuesta a la negativa saudita de tomar su lugar en el Consejo de Seguridad de la ONU ha sido casi igual de extraña.

 

Luego de comer el lunes en París, en la casa del ministro saudita del exterior, Saud al-Faisal, Kerry señaló, por conducto de sus acostumbrados funcionarios anónimos, que valoraba el liderazgo de las autocracias en la región y compartía el deseo de Riad de desnuclearizar Irán y poner fin a la guerra en Siria. Pero su insistencia en que el presidente sirio Bashar Assad y su régimen deben abandonar el poder significa que un régimen sunita tomaría el poder en Siria y su deseo de desarmar Irán, por teórica que sea su amenaza nuclear, aseguraría el dominio del poderío militar sunita en Medio Oriente, desde la frontera afgana hasta el Mediterráneo.

 

Pocos caen en cuenta de que Yemen constituye otro de los campos de la batalla Arabia Saudita-Irán en la región.

 

El entusiasmo saudita por los grupos salafistas en Yemen –incluido el partido Islah, el cual se dice que está financiado por Qatar, aunque niega recibir apoyo externo– es una razón por la cual el régimen posterior a Saleh en Saná ha estado apoyando a los rebeldes chiítas zaiditas hutis, cuyas provincias de origen, Sada, Al Jawf y Hajja, bordean Arabia Saudita. Según los sauditas sunitas, los hutis son apoyados por Irán.

 

La monarquía minoritaria sunita en Bahrein, respaldada por los sauditas y, desde luego, por los complacientes gobiernos de Estados Unidos, Gran Bretaña y aláteres, también acusa a Irán de coludirse con la mayoría chiíta de la isla. Extrañamente, en sus comentarios el príncipe Bandar acusó a Barack Obama de no apoyar la política saudita en Bahrein, que implicó el envío de tropas a la isla para ayudar a reprimir a los manifestantes chiítas en 2011, cuando de hecho el silencio de Washington ante la violencia paramilitar del régimen fue lo más cerca que pudo llegar de ofrecer su aval a la minoría sunita y al rey de Bahrein.

 

En suma, un idilio occidental con el islam sunita: un amor que en definitiva no puede decir su nombre en el golfo Arábigo, donde democracia, moderación, asociación y dictadura descarada son intercambiables, lo cual no reconocerán Washington, Londres ni París (como tampoco Moscú o Pekín). Pero ni qué decir que existen algunos ribetes irritantes –e incongruentes– en esta pasión mutua. Los sauditas, por ejemplo, culpan a Obama por permitir el derrocamiento del decadente Hosni Mubarak en Egipto. Acusan a los estadunidenses de apoyar a Mohamed Mursi, de la Hermandad Musulmana, cuando fue electo presidente –las elecciones no son terriblemente populares en el Golfo–, y ahora los sauditas lanzan dinero al nuevo régimen militar egipcio. Assad en Damasco también ofreció sus felicitaciones a los militares egipcios: después de todo, ¿acaso ese ejército no se propuso evitar, como el propio Assad, que extremistas religiosos llegaran al poder?

 

Es justo, pues, siempre y cuando recordemos que en realidad los sauditas apoyan a los salafistas egipcios que cínicamente dieron su apoyo a los militares, y que esos salafistas financiados por Riad se cuentan entre los más fieros opositores a Assad.

 

Gracias a Kerry y sus colegas europeos la ausencia de cualquier memoria institucional en el Departamento de Estado, en la Oficina del Exterior británica o en el Quai d'Orsay significa que nadie necesita recordar que 15 de los 19 asesinos en masa del 11-S eran también salafistas y –por favor, sobre todo olvidemos esto– que todos eran ciudadanos sunitas de Arabia Saudita.

Traducción: Jorge Anaya

Publicado enInternacional
Jueves, 24 Octubre 2013 11:54

Micoahumado: Un viaje a la dignidad

Micoahumado: Un viaje a la dignidad

El sur del departamento de Bolívar, en especial el segmento medio del río Magdalena, es una de las zonas del país más afectadas por las dinámicas del conflicto armado. Allí, en la Serranía de San Lucas, está Micoahumado, pequeño corregimiento perteneciente al municipio de Morales, con sus 11 veredas y su pintoresco casco urbano. Micoahumado es el escenario de un proceso comunitario resultado del valor y la determinación de una comunidad que hace diez años decidió tomar en sus manos las riendas de su vida colectiva.

 

La ruta

 

Desde Aguachica en el departamento del Cesar, arrancan vehículos colectivos para dirigirse hacia el municipio de Morales. En la ruta, el paisaje llano y caluroso se ambienta con el rítmico vallenato que emana de la consola de sonido del carro, que hace dúo con los coros de los pasajeros. La monotonía de la sabana se ve interrumpida de vez en cuando por el paso de coloridos iridiscentes lagartos y diversas bandadas de aves. Extensiones habitadas por manadas de reses expiden un hedor ácido. Al final del tramo, se transita la ribera del Magdalena y una brisa fresca alivia la inclemencia del sol. Ya en Morales el cruce del río es en chalupa, en su otra orilla está empotrado el pequeño caserío de Moralito, donde hay otro carro o una motocicleta que por senderos sin pavimentar, los mismos que cuarenta años atrás, a la llegada de los primeros colonos, se recorrían a pie durante largas jornadas, transportan a los habitantes del sector.

 

El carro avanza por la montaña, adentro, el sombrío de la espesa vegetación mengua el calor y reduce la potente luz del sol que metros atrás entorpecía la vista. Ya los ojos bien abiertos captan extasiados el estallido del vuelo de mil mariposas que parecen celebrar el paso del vehículo. Esta es la Serranía de San Lucas que, exuberante sin ser agreste, exhibe al paso la bucólica variedad característica de la vida campesina, allí, en donde en pocos metros cuadrados conviven el cacao, el plátano, la guanábana, el café, el mango, el coco y el borojó, acompañados de borricos, reses, cabros, cerdos y el infaltable perro de finca. La especie humana acá no es ajena a este popurrí de diferencias: razas, acentos, jergas y creencias conviven compartiendo la apertura y la risa que se instala en el ambiente desde el mismo momento en que se aborda la chalupa en Morales.

 

Este escenario no es más que el presagio del talante de los micoahumadeños, alegres, serenos, y muy francos. Dado que el corregimiento está en una zona en la que el conflicto armado continúa vigente, la confianza en los extraños está sensiblemente afectada; aun así, los viajeros gozamos de especial recibimiento. Vamos de la mano de personas que los han acompañado por años de manera comprometida y oportuna: los profesionales de la Corporación de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio.
El proceso comunitario

 

Micohaumado tiene origen en un tardío poblamiento de colonos madereros, que poco a poco diversificaron su actividad con la agricultura y la minería. En la época en que las guerrillas en Colombia expandieron sus frentes al abandono estatal, a esta zona llegó el Ejército de Liberación Nacional –eln–, y fue precisamente en este corregimiento en dónde decidió establecer su base regional. La inexistencia de autoridades civiles y militares brindó a esta guerrilla la oportunidad para ejercer su poderío en la zona, dirimiendo los conflictos locales y cubriendo el vacío de autoridad, protección y provisión. Si bien los lugareños dicen que la guerrilla no ejercía una autoridad excesiva, injusta o violenta, reconocen que su presencia sometió a la comunidad a dinámicas propias de la guerra, todas ellas de gran perjuicio para sus habitantes, tales como cultivos ilícitos, fuego cruzado con el ejército, reclutamiento de menores, empobrecimiento de la autonomía civil y el falso estigma como colaboradores de la guerrilla.

 

Fue la peor parte que vivieron cuando, finalizando la década de los 90, llegó la arremetida paramilitar, como estrategia de las fuerzas de derecha, para disputar los territorios de las guerrillas. Disputa, dado que esos terrenos que antes eran indiferentes para los sectores poderosos, cobraron de pronto interés ante las nuevas dinámicas globales de los grandes capitales.

 

Los habitantes de Micoahumado, que sólo sabían de oídas sobre la barbarie de las auc en la región, frente a las amenazas se organizaron creativamente para una protección sin renunciar a la permanencia en el territorio, y asesorados por sectores de la iglesia y la sociedad civil, gestaron un proceso de diálogo con los actores armados, a través del cual exigieron ser sacados del conflicto y del cruce de fuegos.

 

El apoyo casi unánime de la población, la valentía demostrada al ir en pleno cruce de fuegos al encuentro de las tropas, y la razonabilidad de sus demandas reforzada por la elocuencia de su más célebre acompañante, el padre Francisco de Roux, mereció a la comisión de diálogo; el respeto por parte de la guerrilla y los paramilitares que cesaron el fuego en una memorable tregua navideña y que luego –al restablecer su sangriento enfrentamiento– mantuvieron el respeto hacia los civiles. Incluso, la comunidad logró que la guerrilla desminara el territorio. El ejército nacional que ocupó el lugar tras la salida de los ilegales, fue más difícil de convencer. Pero la perseverancia de los líderes dio frutos y la tropa fue finalmente retirada.

 

¿Qué hizo que estos herméticos y escépticos guerreros de la muerte hallaran razonables las demandas de los humildes pobladores de Micoahumado? En la lógica de procesos como éste, el adversario no es visto como un monstruo incapaz de razonar, sino como un humano que erra, en medio de la convicción de que hace lo mejor que puede hacer. La comisión de diálogo de Micoahumado se conectó justo con este rescoldo de humanidad, que sobrevive con obstinación al duro entrenamiento militar.

 

La magia de Micoahumado

 

Se dice que el comandante paramilitar que encabezó la entrada de la tropa a Micoahumado en el 2002, afirmó que este lugar tenía una magia, porque él venía con la orden de no dejar piedra sobre piedra, pero al entrar al pueblo "se le borró el casete". Y no era para menos, pues la estampa de doña María, una abuelita menuda y digna, los esperaba sentada en el umbral de su casa con una gran bandera blanca izada en el portal, el rosario católico en la mano y la mirada serena y altiva.

 

Con todo, y esto nos consta, quien llega hoy a Micoahumado siente esa magia en el aire, se revitaliza, olvida el cansancio por el rigor del viaje y quiere quedarse.

 

El proceso hoy

 

El Proceso Comunitario Soberano de Micoahumado, no se limitó a declarar su territorio como espacio neutral en el marco del conflicto armado. La comunidad organizada a su alrededor asumió, cívicamente, las funciones sociales y políticas frente a las cuales el Estado no responde: la resolución de sus conflictos internos, la educación de sus nuevas generaciones, la salud, la productividad, el cuidado de sus adultos mayores, en fin... Al tiempo que exige al Estado el cumplimiento de sus obligaciones, ante la falta de respuesta, gestiona y se encarga de la vida comunitaria.

 

Igualmente, el Proceso reflexiona y planifica sobre el futuro de la comunidad; en sus asambleas su pregunta, entre otros asuntos, cómo enfrentará las inminentes concesiones mineras que buscarán explotar el oro y el cobre de la región a una escala depredadora.

 

Micoahumado no protagoniza la única iniciativa de auto-agencia social y política en nuestro país. Otras experiencias fueron incluso sus inspiradoras y enseñan a todos un camino de construcción de paz digno y efectivo si lo vemos con los lentes que valoran el buen vivir, más que la vida nuda.

 


 

Recuadro


Población y economía

 

La población que habita el corregimiento de Micoahumado suma alrededor de 7.000 habitantes, distribuidos entre su casco urbano y sus once veredas (Conformidad 1, Conformidad 2, Conformidad 3, Caoba, Guácima, Media Banda, Chiquillo, Progreso alto, Progreso bajo, Providencia alta y Reflejo).

 

Su economía depende de la actividad agrícola, ganadera y minera. Cultiva café, fríjol, cacao y caña panelera. Durante muchos años la coca fue una de las formas de sustento más importantes de su población, pero a partir del proceso comunitario, avanza en la sustitución de cultivos con un compromiso considerable de la comunidad.

 

La actividad minera artesanal de la región ha decaído en los últimos años a causa del conflicto armado, las insuficiencias tecnológicas en la explotación de oro y los efectos ambientales derivados de esta misma labor. No es casual, por tanto, que una de las mayores preocupaciones de los líderes de la comunidad esté relacionada con la política extractivista del país, dado que su territorio puede ser afectado por las concesiones mineras que están en proceso.

 

Micoahumado cuenta con servicios e instalaciones que muy pocos corregimientos de la zona rural de Morales tienen, como líneas telefónicas, canchas de futbol, cooperativa de transporte, centro de salud y escuela. Muchas de estas ventajas se deben a la gestión y el trabajo de la misma comunidad a través de las instancias de liderazgo de su proceso soberano, pues el abandono estatal en buena parte de la región es un hecho que persiste.Es así que pese a los avances logrados, la calidad de los servicios públicos y sociales es precaria, en especial la educación es hoy una de las mayores preocupaciones de los micoahumadeños por la falta de maestros y las limitaciones en infraestructura. Así mismo, el poblado carece de buenas vías para acceder a hospitales, centros de acopio, notarías, juzgados, y para sacar sus productos agrícolas a la venta.

Publicado enEdición N°196
Jueves, 24 Octubre 2013 11:11

Pasado y vigencia de las luchas sociales

Pasado y vigencia de las luchas sociales

Entre los territorios más nombrados de Bogotá, con eco sobre todo el país, está el de Ciudad Bolívar. En éste, como en otras periferias urbanas, persiste la ausencia de trabajo digno –lo que transforma al rebusque, de solución temporal a regla para sobrevivir–, la minería destruye sus montañas y reduce el paisaje a un triste espectáculo de arenas movidas y cimas peladas, cuencas y microcuencas viven un lento pero persistente proceso destructivo y de muerte, y las miles de familias desplazadas que sin tregua continúan asentándose en él experimentan en carne propia que entre la democracia de palabra y la de hecho existe un gran trecho.

 

En esta parte de la ciudad, como en otras localidades donde se concentran los negados de siempre, a pesar de todo lo que ofrecen quienes detentan el poder desde siempre, se percibe con facilidad que la ciudad ha sido planeada desde hace décadas por unos pocos, de acuerdo a sus intereses y su modelo de control y dominio.

 

        

La localidad, algunas organizaciones...

 

El caso de Ciudad Bolívar es resultado de la injusticia hecha modelo territorial. Millares de historias de vida entrecruzadas por el conflicto social y armado, que a pesar de sus pesares se han tejido en forma de organización comunitaria, resistencia al miedo y a la exclusión. Senda de memoria y presente que tiene como resonancia el Paro Cívico local de 1993, donde la creatividad popular y la dignidad de sus habitantes desencadenaron logros y aire renovado tras las esperanzas de una vida mejor, sellando nuevas agendas de lucha las que incluso hoy se retoman y marcan un horizonte en el devenir del activismo local.

 

Horizonte hoy señalado y marcado por en procesos de articulación barrial, donde las comunidades parten de la dura realidad que viven para pronunciarse, organizarse y emplazar a los gobiernos de turno, amplificadora condición que toma cuerpo, por ejemplo, en la Mesa Técnica del barrio La Estancia y en el Comité de Vida Digna. El primero, proceso organizativo comunal que desde hace varios años encamina la lucha por mejores condiciones de vida de un importante sector de la Localidad 19 de Bogotá, con temas como vivienda, cultura, deporte, y la inversión prioritaria para la población que vive en zonas de alto riesgo. El segundo, Comité con agendas como recuperación integral de quebradas, soberanía alimentaria, movilidad, vías, espacios públicos, titulación de predios, educación y cultura.

 

Esfuerzo organizativo y reivindicativo que se vio fortalecido en los pasados meses de agosto y septiembre, en el marco del paro nacional agrario, al concretarse la coordinación de las nueve veredas que son parte de esta Localidad, coordinación que fortaleció los lasos de unidad, defensa del territorio rural, de la producción campesina y oposición férrea a la expansión del basurero Doña Juana, este último aspecto ratificado en la encuesta aplicada por el colectivo Vida Digna a los pobladores de Mochuelo Bajo.

 

Encuesta en la cual, de los 472 preguntados(as) por el principal problema de la localidad, 209 de estos que el mismo es el basurero Doña Juana; para enfatizar que las comunidades de Ciudad Bolívar desconocen cualquier actor que pretenda imponer la continuidad de megaproyectos de muerte.

 

La esperanza

 

Escenarios comunitarios valiosos que defienden el territorio, la vida, el agua, el alimento, lo público, al campesinado, al joven y las comunidades, abriendo camino entre los obstáculos del formalismo institucional, la cooptación, la paquidermia en la inversión estatal y la acción de las llamadas "fuerzas oscuras".

 

Como diría Antonio García respecto a los comuneros "no conocían a Rousseau, ni a Montesquieu... pero lo cierto es que dieron una batalla decisiva contra el absolutismo que obligaron al soberano a pactar y compartir con ellos su soberanía". De igual manera, las organizaciones comunitarias de esta parte del territorio distrital pueden allanar la unidad social y de acción, así como la unidad de gobierno y la unidad política en contravía del sectarismo y grupismo que debilita los logros del movimiento social, ganando la iniciativa por medio de la cual se puede emplazar al gobierno local y distrital para que escuchen y apliquen las agendas comunitarias, soporte de un gobierno de verdad participativo y democrático.

 

Proceso de liderazgo comunitario inaplazable, que requiere de su expansión geográfica y social, donde las agendas conjuntas se articulen con procesos distritales y nacionales que redunden en el emplazamiento de las fuerzas de dominación que mantienen la injusticia y la desigualdad en el territorio nacional.

 


 

 

Recuadro


Los impactos que genera la industria extractiva dentro del Parque Industrial y Minero*

 

Aire. La explotación minera produce sustancias tales como material particulado, gases de combustión (monóxidos y dióxidos de carbono, producto del tipo de material empleado, además los diferentes tipos de hornos (Hoffman, fuego dormido, Colmena y Árabe) generan contaminantes que se mezclan con el aire creando un factor de riesgo para la salud de trabajadores y habitantes de la zona.

Los productos contaminantes que generan este tipo de industrias son: oxido de carbono, de azufre, vapores, material particulado y olores desagradables.

Agua. Debido a que la mayoría de las industrias se encuentran fuera del perímetro de servicio público de alcantarillado, las aguas residuales provenientes de las unidades sanitarias, cocinas , etc., son dispuestas en pozos sépticos o a las quebradas cercanas: quebrada Trompeta, Caño Grande, etcétera.

Tan solo 8 de las industrias visitadas cuentan con pozo séptico, el resto realizan vertimiento directo a las quebradas.
Suelo. Las actividades industriales como tal siempre ocasionan un impacto en la medida en que se le da un cambio al uso del suelo. En esta clase de industria –debido al uso de aceites y combustibles para el funcionamiento y lubricación de la maquinaria– se presentan derrames.

En la actividad de descapote y extracción del material las características del suelo tienen un proceso de cambio.
Existe deterioro de vías de acceso por circulación de vehículos pesados afectando el aire por la presencia de partículas y de ruido para los trabajadores y personas que habitan en esta zona

Población. Existe una población expuesta determinada por los trabajadores, y algunas familias que habitan como celadores o como habitantes vecinos expuestos 24 horas continuas.

Los terrenos prácticamente son de uso industrial, de transformación de arcilla (ladrilleras); se observa cercas naturales (quebradas y bosques), zonas de invasión en las partes altas, algunos de los habitantes no aceptan la presencia de las ladrilleras y lo viven como una amenaza a la salud.

Fauna y flora. Se observa la presencia de bosques de eucaliptos que según refieren los industriales fueron sembrados por ellos hace más o menos 20 años; hay alteraciones generales en detrimento del ecosistema principalmente de las especies nativas de la zona. Existe un área demarcada por cada una de estas, sin algunas tienen cercas vivas. Presencia de perros en las diferentes industriales los cuales actúan como celadores del predio.

Salud. Se desconoce qué tipo de enfermedades prevalentes se presenta en los trabajadores expuestos; refieren que los trabajadores están inscritos a una ARS y algunos al régimen contributivo y cada uno es libre de elegir su EPS. El Hospital Vista Hermosa genera un programa de seguimiento en programas de bioseguridad, seguridad industrial e higiene.

*Tomado de (Evaluación de los impactos generados por el Parque Industrial Minero) Hospital Vista Hermosa.

 


 

 

Recuadro 2


Clasificación por tipo de unidades extractivas y transformadoras de arcilla en las localidades 4, 5, 18 y 19 del Distrito Capital

 

TipoHornoProducciónEmpleo por horno
Zonas donde se presenta
Costo en millones de pesos
Chircal artesanalFuego dormido< 600 tamaño4 - 5Molinos del sur< 10
Chircal mecanizadoÁrabe

600 - 2.500 Ton / año

7 - 15Mochuelo< 25
Pequeña industriaColmena - baúl600 - 2.500
Ton / año 
16 - 25San Cristóbal100 - 150
Mediana industriaHoffman5.000 - 10.00026 - 40Usme, Mochuelo, Soacha250 - 350
Gran industriaTúnel60.000- 120.000> 40Usme, Soacha2.000 - 4.000
Publicado enEdición N°196
El agua podría provocar una guerra en Oriente Medio

Pese a la creencia más extendida, el petróleo no es el líquido más valioso en Oriente Medio.

Esa condición le pertenece al agua y un reciente informe asegura que su escasez conducirá a que algunos países no puedan satisfacer las necesidades básicas de la población.


De acuerdo con el informe del analista Russell Sticklor, del Instituto de Estudios Estratégicos Stimson Centre, publicado en el portal GulfNews, la próxima guerra global de Oriente Medio estallará por el agua.


Una de estas guerras, opina Sticklor, ya ha comenzado parcialmente en Siria y además se está desarrollando allí con una crueldad sin precedentes.


Sticklor recordó que a principios del siglo XXI investigadores israelíes advirtieron que la explosión demográfica en Siria y la sequía sin precedentes que sufría la región conducían al desastre en el país árabe, una tragedia que hoy en día está teniendo lugar ante los ojos de todo el planeta.


Oriente Medio y África del Norte se consideran las zonas más pobres del mundo en lo que se refiere a recursos de agua potable. El clima desértico y la falta de lluvias hace que la población local sea completamente dependiente de las aguas subterráneas y de los ríos: el Nilo, el Jordán, el Éufrates y el Tigris.


Históricamente, la región no estaba tan densamente poblada y las fuentes de agua de las que disponía eran suficientes, aunque no sin dificultad, para satisfacer las necesidades de la gente. Sin embargo, desde 1950 la población de esta región aumentó en un total de 300 millones de personas, una cantidad equivalente a toda la población actual de Estados Unidos.


El analista destaca que los países todavía no han encontrado una solución al problema de cómo suministrar agua a un número tan elevado de ciudadanos. Siria, Egipto y Yemen casi han agotado totalmente las fuentes subterráneas de agua y otros recursos que tenían a su disposición.


Sticklor añade que el problema del agua en Oriente Medio se complica aún más por el hecho de que sus fuentes se ubican fuera de la región. En Egipto, por ejemplo, la principal fuente de agua es el Nilo, que fluye desde Etiopía, que, por su parte, planea construir una presa que servirá para alimentar el generación de una futura central eléctrica. Las aguas del Éufrates fluyen a Siria e Irak desde Turquía, por lo que estas naciones se ven bastante vulnerables ante la manipulación del agua por parte de sus vecinos.


Según subraya Sticklor, los países de la región deben tomar medidas inmediatas para la conservación y el reciclaje del agua, la modernización de los sistemas de abastecimiento del líquido elemento y su drenaje. La solución inevitable para los países de Oriente Medio será también la desalación del agua marina, a pesar del enorme costo de esa operación.


Sticklor cree que la crisis del agua también podría tener ciertas consecuencias positivas. "El agua es indiferente a los desacuerdos religiosos, nacionales y políticos que dividen tan rígidamente a Oriente Medio. Es probable que ya no se pueda evitar la crisis del agua en la región, pero todavía es posible mitigar su escala si los países vecinos inician un diálogo abierto sobre la búsqueda de estrategias comunes en esa área", indicó el analista.


(Con información de Europa Press)

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Martes, 24 Septiembre 2013 10:59

Territorio y equidad

Territorio y equidad

La promulgación por decreto del Plan de Ordenamiento Territorial, ha estimulado el debate sobre las bondades y las carencias del POT. Voy a referirme a tres aspectos. El primero es el tema ambiental. El segundo es la segregación. Y el tercero tiene que ver con la repartición de cargas.

 

El agua ordena el territorio

 

El POT se propone como eje central la construcción de ciudad y de territorio alrededor del agua. El medio ambiente se convierte en un asunto neurálgico. Esta aproximación es novedosa, no por el tema en sí mismo, sino por la importancia que adquiere en las prioridades estratégicas de la administración local. En el POT se propone un reordenamiento del territorio alrededor del agua. La sostenibilidad del territorio se convierte en un eje articulador, así que la preocupación ambiental no es una declaración vacía de contenido.

 

Las implicaciones de esta opción son de muy diversa índole. Menciono algunas. 1) Aceptar, con todas sus implicaciones, la declaración de la reserva forestal del Norte, Thomas van der Hammen. Esta decisión frenó la conurbación de Bogotá hacia Chía. 2) Regular con criterios ambientales la expansión de la ciudad en los bordes sur y occidente. 3) Poner en evidencia la necesidad urgente de llegar a acuerdos con los municipios vecinos, de tal forma que el poblamiento en la Sabana sea sostenible. El crecimiento alrededor de Bogotá ha sido desordenado, y no ha seguido patrones acordados de manera conjunta. 4) Darle mayor relevancia a los riesgos ambientales, impidiendo el poblamiento en áreas que se pueden inundar. 5) Recuperar las quebradas y los ríos. 6) Llamar la atención del gobierno nacional sobre la inconveniencia (económica y social) de posponer las inversiones ambientales.

 

El ordenamiento urbano debe llevar a la reducción de la segregación

 

Bogotá es una ciudad muy segregada porque no hay mezcla de pobres y ricos en el espacio urbano y, además, porque el acceso a los equipamientos es muy desigual. Entre el 2007 y el 2011, Bogotá mejoró el acceso a los equipamientos, pero no avanzó en la mezcla socioeconómica. Los logros de la ciudad han sido importantes en la lucha contra la pobreza. Entre el 2002 y el 2012 el porcentaje de pobres se redujo de 31.7% a 11.6%. Pero esta disminución no ha sido homogénea por localidades. Las brechas continúan siendo muy grandes, y estas diferencias tienen expresiones espaciales evidentes.

 

Y lo más grave es que estas asimetrías se reproducen de manera endógena. Los círculos perversos se retroalimentan. Si la escuela de un vecindario pobre no es de excelente calidad, a los jóvenes que habitan allí les será más difícil superar la trampa de pobreza y, entonces, las condiciones de vulnerabilidad se mantendrán de una generación a la otra.

 

La lucha contra la segregación alcanzaría su punto ideal el día en que Bogotá logre que los niños ricos y pobres estudien en la misma escuela. Por ahora, y mientras este objetivo se consigue, se debe buscar que la calidad de la enseñanza mejore en todos los colegios. En líneas generales, el POT crea condiciones propicias para que el acceso a los bienes y servicios de la ciudad sea igualitario.


Edificabilidad y cargas

 

Otro aspecto relevante del POT es la generalización del pago de cargas dependiendo del índice de construcción. Si la edificabilidad aumenta también crece la ganancia de los urbanizadores. Las cargas permiten que el gobierno local participe de las rentas generadas por la mayor edificabilidad.

 

En el POT las cargas aumentan con la edificabilidad por dos razones. Primero, porque la ciudad necesita financiar las necesidades de infraestructura (vías, parques, acueducto, alcantarillado, transporte, etc.) asociadas a una mayor densificación. Es razonable, como sucede en las grandes ciudades del mundo, que los privados ayuden a financiar el desarrollo urbanístico. Y segundo, porque los derechos de edificabilidad son una fuente de generación de excedentes. Cuando se permiten construcciones más altas, los urbanizadores y los propietarios del suelo obtienen una renta que debe ser compartida. Los derechos de edificabilidad y los cambios en la asignación de usos crean rentas que no dependen de la gestión empresarial, sino de las dinámicas inherentes a los procesos de la urbanización. La ubicación y el uso del suelo inciden en la generación de rentas. Un local comercial situado al lado de una estación de Transmilenio goza de un privilegio que se traduce en mayores ganancias para el propietario. Una parte de estas rentas debe ser compartida con la ciudad.

 

La relación entre edificabilidad y rentas obedece a un principio de equidad elemental: las rentas derivadas del suelo y del urbanismo deben ser compartidas por los sectores privado y público.

 

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Publicado enEdición Nº 195
Martes, 03 Septiembre 2013 06:26

Nadie en Medio Oriente toma en serio a EU

Nadie en Medio Oriente toma en serio a EU

Lo más sorprendente fue la transparente audacia con la que nuestros líderes pensaron que podían nuevamente confundir a sus legisladores. Bienvenido sea el fin de la relación especial”. Qué momento incómodo; no se le puede describir de otra forma. Alguna vez Líbano, Siria y Egipto temblaban cuando Washington hablaba. Ahora se ríen. No sólo tiene que ver con lo que pasó con los estadistas del pasado. Nadie se creyó que Cameron fuera Churchill ni que ese hombre tonto en la Casa Blanca fuera Roosevelt, si bien Putin es un Stalin aceptable. Se trata más de una cuestión de credibilidad; nadie en Medio Oriente toma ya en serio a Estados Unidos.

 

Basta con haber visto a Obama el sábado pasado para darnos cuenta por qué. Parloteó de la manera más racista sobre “antiguas diferencias sectarias” en Medio Oriente. ¿Desde cuándo un presidente de Estados Unidos es experto en esas supuestas “diferencias sectarias”? Constantemente nos muestran mapas del mundo árabe con zonas chiítas, sunitas y cristianas pintadas de colores diferentes para enseñarnos las naciones de la región a la que nosotros generosamente impusimos una demarcación. ¿Pero cuándo un periódico estadunidense publicará un mapa de colores de Washington o Chicago con las zonas de población blanca y negra por calle?

 

Pero lo más descarado fue que nuestros líderes pensaran que nuevamente podían manipular a sus órganos legislativos con mentiras, tambores de guerra y aseveraciones absurdas.

 

Esto no significa que Siria no haya usado gas “contra su propio pueblo”, frase que solíamos aplicarle a Saddam cuando queríamos ir a la guerra contra Irak, pero sí demuestra que los líderes están ahora pagando el precio de la deshonestidad de Bush y Blair.

 

Obama, quien cada vez se asemeja más a un predicador, quiere ser el Castigador en Jefe del Mundo Occidental; el Vengador en Jefe. Hay algo en él que recuerda al imperio romano, y los romanos eran buenos para dos cosas: creían en la ley y en la crucifixión. La constitución estadunidense, los “valores” estadunidenses y los misiles crucero tienen, más o menos, ese mismo enfoque. Las razas inferiores deben ser civilizadas y castigadas, aun cuando sus diminutos lanzamientos de misiles parecen más actos perniciosos que una verdadera guerra.

 

Todo aquel que estuviera fuera del imperio romano era llamado “bárbaro”; todo aquel que está fuera del imperio de Obama es llamado “terrorista”. Y como siempre, la “visión global” tiene la costumbre de borrar pequeños detalles de los que deberíamos estar al tanto.
Tomemos Afganistán, por ejemplo. Recibí una interesante llamada telefónica desde Kabul hace tres días; y parece que los estadunidenses le impiden al presidente Karzai adquirir nuevos helicópteros rusos Mi, porque Rusia vende esas mismas naves a Siria. ¿Qué les parece? Por lo visto Estados Unidos ahora trata de dañar las relaciones comerciales entre Rusia y Afganistán. El por qué los afganos quieren hacer negocios con una nación que los esclavizó durante ocho años es otra cuestión, pero Estados Unidos relaciona el asunto con Damasco.

 

Ahora, otra pequeña noticia. Hace poco más de una semana dos enormes coches bombas estallaron afuera de dos mezquitas salafistas en la ciudad de Trípoli, al norte de Líbano. Murieron 47 personas y quedaron heridas otras 500. Ahora se descubre que cinco personas fueron acusadas por los servicios de seguridad libaneses de los atentados y se dice que una de ellas es el capitán del servicio de inteligencia del gobierno sirio.

 

A este oficial se le achacaron los cargos “en ausencia”, y quisiéramos pensar que hombres y mujeres son inocentes hasta que se compruebe su culpabilidad, pero dos jeques también fueron acusados y uno de ellos, aparentemente, es el jefe de una organización islamita pro Damasco. Se dice que el otro jeque también es cercano a la inteligencia Siria. Obama está tan empeñado en bombardear Siria y tan indignado por los ataques con gas que pasó por alto esta información que ha enfurecido a millones de libaneses.

 

Supongo que esto es lo que pasa cuando se pierde de vista la pelota.

 

Todo esto me recuerda un libro publicado en 2005 por la editorial de la Universidad de Yale titulado El Nuevo León de Damasco escrito por el profesor de la Universidad de Trinity, Texas, David Lesch. En esos tiempos, aún se consideraba que Bashar Assad sería un líder reformista para Siria.

 

Lesch concluyó que “Bashar, en efecto, es la esperanza y la promesa de un futuro mejor”.

 

El año pasado, cuando Occidente finalmente dejó de lado sus sueños sobre Bashar, el buen profesor publicó otro libro, también en Yale, y esta vez lo tituló La Caída de la Dinastía Assad, y en él la conclusión de Lesch es que “Bashar resultó ser un miope y se engañó a sí mismo. Fracasó miserablemente”.

 

Como bien dice el señor que me vende libros en Beirut, tenemos que esperar el próximo libro de Lesch, que probablemente se titulará: Assad ha vuelto, y bien podría durar más que Obama.

 

Traducción: Gabriela Fonseca

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Agresión a Siria: el fraude, 12 objetivos y 8 consecuencias

¡Ah, vergüenza! ¿Y tú rubor? (Hamlet, acto III)


 
Los dirigentes de los mismos países que han matado a cientos de miles de inocentes con sus bombas de napalm, fósforo blanco, proyectiles de uranio empobrecido (Hijos del uranio), sustancias químicas desconocidas que causaron el Síndrome del Golfo, ahora derraman lágrimas de cocodrilo por la muerte de 350 sirios, víctimas al parecer de armas químicas, como si la muerte de 100.000 personas por armas convencionales y la huida de cinco millones de almas de sus hogares no fueran motivos para conmoverse.


 
¿Guerra de bandera falsa? ¿Es posible que los rebeldes hayan utilizado esas sustancias contra su propia gente y echar la culpa a Damasco? El régimen de Barack Obama, antes de una investigación seria, señaló al gobierno de Bachar Al Asad, a pesar de que los propios insurgentes han reconocido su crimen a la periodista de Associated Press, Dale Gavlak: habían recibido esas sustancias de Arabia Saudí y fue un “accidente” por su mal manejo, dicen. El Gobierno iraní ha revelado que hace nueve meses avisó a Washington de que los insurgentes se habían hecho con dichas armas.


 
Por otra parte, Carla del Ponte, miembro de la Comisión de Investigación de la ONU sobre el uso de armas químicas en Siria, informó el 6 de mayo de que estos delincuentes habían usado gas sarín en el conflicto. En diciembre, opositores sirios habían sido detenidos en Turquía por la tenencia de dos kilos de gas sarín. ¿Cómo lo habían conseguido? Aun así, la ONU no hizo nada y EEUU y sus aliados, en vez de desmarcarse de estos criminales, aumentaron las ayudas económicas y militares que les prestan desde 2011 (La OTAN, a las puertas de Siria).


 
Obama había dictado el veredicto antes de recoger las pruebas; la decisión, ya tomada, sólo requería una gran excusa.
 


La prueba de la ‘casus belli’


 
Un vídeo borroso difundido por los opositores, sin comprobar siquiera la “cadena de custodia” de la cinta. Sorprende ver los cuerpos de niños en el suelo sin sus madres, y la no celebración de funerales públicos –tan importantes en la cultura musulmana–, la escasez de imágenes de lo que sería una carnicería, a pesar de la abundancia de móviles con cámara, comparando con la cantidad de fotos y grabaciones existentes de la matanza de los kurdos en Halabche hace 30 años y bajo la dictadura de Sadam Husein.


 
Han pasado 10 años desde que Colin Powell, armado con fotos y gráficos, apareció en la sede de la ONU y mientras sujetaba ¡sin guantes! un frasco con un polvo blanco juraba que era ántrax enviado por el rais iraquí. Escribió Nicholas Kristof del The New York Times que “el FBI sabe desde hace tres meses que el autor de los ataques de ántrax es un norteamericano”. Él y Bush acusaron en falso al presidente iraquí de estar implicado en los atentados del 11-S, de colaborar con Al Qaeda, de comprar uranio a Níger, de matar a bebés kuwaitíes en sus incubadoras… Hoy, sus herederos, John Kerry y Obama, presentan evidencias “innegables” de que las armas de destrucción masiva fueron disparadas por Asad. ¿Por qué no un alto el fuego y una investigación exhaustiva?


 
Recuerda Jean Daniel, editor de la revista Le Nouvel Observateur, que el 31 de agosto de 1995 el primer ministro francés Edouard Balladur le confesó que el atentado perpetrado en el Markale de Sarajevo, que dejó un centenar de víctimas, fue obra de los musulmanes bosnios y no de los serbios. Querían forzar así la intervención de la OTAN, justo cuando Milosevic había aceptado casi todas las exigencias de Occidente, poniendo en un aprieto a Bill Clinton, que planeaba destruir el último estado socialista en Europa (Yugoslavia: ensayo de la “guerra humanitaria”). No es tiempo de elecciones y un derrotado Obama echa mano a la guerra “preventiva”, ilegal, contraria a la Carta de la ONU, para que dejen de criticarle por “débil y aislacionista”.
 


Cui bono?


 
Asad no parece tan suicida ni estúpido como para cruzar “la línea roja”, matando a unos cientos de personas y provocando una guerra con EEUU, justo cuando gozaba de una cómoda ventaja sobre los rebeldes. El ataque de EEUU radicalizará a los sectores moderados de su Gobierno, que hasta hoy ni siquiera han respondido a cuatro bombardeos de Israel (en los últimos seis meses) a su territorio; ni tampoco disuadirá los futuros usos de estas armas por ambos bandos. Es más. Ahora que el jefe de la Casa Blanca afirma no tener la intención de derrocar a Asad, los insurgentes pueden volver a emplear dichas armas, para mostrar la necesidad de acabar con el presidente mediante una guerra devastadora.


 
Mantener a Asad en el poder es la misma estrategia del “caos controlado” de los Bush con Sadam Husein: le convirtieron en el coco, desde 1991 hasta 2003: militarizaron el Golfo Pérsico mientras convertían todo un Estado vertebrado en “fallido” y siguieron ocupando el espacio post-soviético con la falsa bandera de “lucha contra el terrorismo”.


 
Decenas de miles de mercenarios (lumpens y veteranos gangsters) reclutados por el jeque Bandar, el príncipe saudí, esperan dentro y fuera del país a que Obama apriete el gatillo, para convertirlo en un baño de sangre. Sólo desde Jordania 25.000 individuos han sido organizados por el jeque en la organización Seguidores del Islam.


 
Aún no se sabe cómo un ataque militar reduce el peligro del uso de esas armas. ¿Son los misiles cruceros y las bombas de todo tipo menos horrendos que las armas químicas? Al menos para éstas existen máscaras y refugios, pero no para artefactos como las bombas bunker-buster –usadas en Afganistán– que penetran hasta el corazón de la tierra.


 
Los 12 propósitos reales del ataque


 
La operación castigo a Asad tiene detrás otros objetivos:


 
1. Dominar Eurasia. Con más o menos fortuna, EEUU ha intentado hacerse con el control de Oriente Próximo, Asia central, Europa central y norte de África, mediante las guerras contra Irak, Afganistán, Yugoslavia y Libia. Ahora, siguiendo los consejos del estratega británico Sir Mackinder sobre la importancia de esta región –a la que llamó Heartland, o Corazón del Mundo– intenta contener el avance de China y de Rusia. Siria es el país que une a ambos continentes.


 
2. Controlar la totalidad del levante mediterráneo –también uno de los motivos para derrocar a Gadafi.


 
3. Impedir la construcción del mega-gaseoducto Irán-Irak-Siria (llamado “la tubería chiíta”), que cuenta con inversión ruso-iraní e iba a exportar el gas a Europa, ahora que ha fracasado el proyecto del otro gaseoducto (Naubucco: Europa esclava). Perjudicaba a Turquía, que dejaría de ser la ruta del tránsito de hidrocarburo y a Arabia Saudí, que ha invertido en el Arab Gas Pipeline, tubería que recorrería Egipto, Jordania, Siria, Líbano e Israel. Es tan primordial para Riad apoderarse de Siria que según el diario libanés As-Safir el jeque Bandar en su reciente encuentro con Putin le había insinuado que si retiraba su apoyo a Asad le garantizaría la seguridad de los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi (Rusia) del 2014, calmando a los chechenos. ¡En árabe y en ruso, esto suena a chantaje! Además, a los jeques les preocupa mucho el acercamiento de los “gigantes petroleros” Rusia y Venezuela. Una es la mayor productora y exportadora de petróleo del planeta y la otra, la primera reserva probada de crudo mundial. Está en peligro el poder de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que llena el mercado de petróleo, además barato. No menosprecien a Arabia. Las principales instituciones financieras dependen de sus petrodólares.


 
4. Humillar a Rusia en su zona de influencia y mostrar al mundo su incapacidad de influir sobre los acontecimientos internacionales, en este que es el primer choque entre ambas potencias tras la Guerra Fría. Sergei Lavrov ya ha dicho que su país no va a pelear en Siria con EEUU, a pesar de que las empresas rusas han invertido unos 20.000 millones en este país y cerca de 100.000 rusos viven allí. Una cosa es acoger a Snowden y otra meterse en una guerra. Moscú intentará recuperar la influencia, tras perder a Siria, en otro lugar como Irán.


 
5. Destruir el ejército sirio, por sus vínculos con Rusia. EEUU hizo lo mismo con las fuerzas armadas de Irak y Libia. Así, reduce la influencia militar de los eslavos en el planeta.


 
6. Triunfar en el terreno bélico y controlar militarmente al mundo para recompensar el fracaso en lo económico. A grandes crisis económicas, grandes guerras. El capitalismo venderá más armas, tendrá nuevos mercados y creará oportunidades para las empresas constructoras hábiles en levantar lo derruido. Es otro asalto a las conquistas de los trabajadores de medio mundo, que pagarán con su vida o sus impuestos la aventura de cuatro cowboys. El aumento del pecio del petróleo, que afectará a todos los productos, dañará también la economía china.


 
7. Anular aún más a la ONU y echar abajo lo que queda de los sistemas legales que hacían de freno en las pretensiones belicistas.


 
8. Acorralar a Irán. La Agencia Atómica de la ONU acaba de informar de la instalación de 1.000 nuevas centrifugadoras en las plantas nucleares de éste país. China y Rusia creen que el objetivo del asalto a Siria es Irán. Teherán, muy prudente, sopesa los acontecimientos y desliga su suerte de la de su aliado. Le ayudará a través de Hizbolá y Yihad islámica. Su línea roja es la ocupación de Siria. Para la alegría de Tel Aviv y Riad, este ataque complica sus encuentros iniciados con EEUU.


 
9. Dar la imagen de seguir siendo la potencia hegemónica mundial, a través del “esquema Ponzi”, nombre de un estafador italiano que recaudaba grandes cantidades de dinero y, sin hacer nada, pagaba intereses a los inversores con el dinero de ellos mismos o de nuevas víctimas. Si su montaje duró varios años fue porque el número de ilusionados estafados no paraba de crecer. Decía Madeleine Albright que la existencia misma de la mayor maquinaria militar de la historia humana exige que se haga uso de ella. Misión convertida en el objetivo cuando, en realidad, EEUU no tiene ningún interés sustancial en este conflicto. Pero que nadie subestime el papel de la estupidez en la historia.


 
10. Inclinar la balanza en el conflicto sirio en favor de los rebeldes y conseguir ventajas en la mesa de negociaciones. De paso, y como una guerra dentro de una guerra que es, los wahabitas saudíes apartan a la Hermandad Musulmana (apoyada por Turquía y Qatar) y también a los al qaedistas del Jabhat al-Nusra. Lo cual desune aún más a la oposición y agrieta la alianza entre EEUU y Qatar, una de las sedes del Pentágono.


 
11. Francia, tras la exitosa experiencia de reconquistar Libia, sueña con restaurar su dominio sobre otra de sus excolonias.


 
12. Israel debilita al aliado de Irán, de Hamás y de Hezbolá, mientras se queda con los recursos hídricos sirios de los Altos del Golán e intenta hacerse con la parte correspondiente a Siria en el campo de gas descubierto en el Mediterráneo. (El “factor gas” en la crisis siria y “Is the US Playing With Gas in Syria?”) En su primer desafío de su segundo mandato, Obama aterroriza el mundo ¡por los intereses de Arabia Saudí e Israel!


 
Ninguno de esos objetivos tiene que ver con los derechos humanos de los sirios.


 
Las 8 consecuencias


 
La agresión militar de EEUU y sus socios…


 
1. Provocará la represalia de Siria contra Israel, Jordania, Turquía y las tropas de la OTAN en Irak y en el Líbano. Este no es el diminuto Kosovo. Aquí además existen armas químicas, terroristas caníbales, el germen de un sangriento conflicto sectario y… un Putin que no hará de Yeltsin.


 
2. Debilitará a los propios aliados de Washington, como Jordania y Turquía.


 
3. Cambiará el balance de las fuerzas en Siria sin resolver el conflicto; agudizará la tensión étnica- religiosa del país, incluso después de Asad.


 
4. Fortalecerá al salafismo y al wahabismo en todo el mundo, en perjuicio de las fuerzas progresistas.


 
5. Dañará las relaciones de Occidente con Rusia y China y cambiará el clima político internacional.


 
6. Rusia podrá aumentar los costes de esta agresión interrumpiendo los suministros de la OTAN a sus tropas en Afganistán, desde la Red de Distribución del Norte (Rusia-Kazajistán-Afganistán), lo mismo que hace Pakistán desde la ruta del Sur. O saltarse las sanciones impuestas contra Irán y estrechar sus lazos con éste país. Hassan Rowhani se reunirá con Putin y el presidente de China, Xi Jinping, en Kirguistán el mes que viene.


 
7. Empujará a los países de la región a una desenfrenada carrera armamentística.


 
8. Sentará otro precedente de cómo burlar la soberanía nacional de los países pequeños siendo potencias armadas hasta los dientes.
 En el marco neo-imperial actual, las pretensiones de EEUU son sueños de un loco llevados a cabo por un borracho.

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Domingo, 18 Agosto 2013 06:12

Egipto: Geopolítica de una crisis

Egipto: Geopolítica de una crisis

Cuando el día 4 de agosto John Kerry propuso a  Robert Ford como el nuevo embajador de EEUU en Egipto, las redes sociales árabes se inundaron del hashtag #NoToRobertFord en Inglés y en árabe. Lo más bonito que le llamaron fue “el nuevo patrocinador del terrorismo en Egipto”, “siniestro” o Shayatin (demonio), por crear en Irak en 2004 y  junto con  John Negroponte los Escuadrones de Muerte iraquíes. Tras cumplir con su misión de convertir el país en un montón de escombros, se fue a Siria como embajador para hacer lo mismo: justo en enero de 2011, cuando tomó la posición de su cargo, empezaron los atentados y las protestas violentas contra el Gobierno de Assad.  Los egipcios temen que EEUU quiera aplicar la misma receta del uso del terror como bandera falsa para incitar una guerra civil.

 

Ford sustituye a  Anne Patreson, de quien los egipcios anti-Hermanos Husulmanes (HM) pedían la cabeza por su apoyo a los islamistas. Fracasa así la “Estrategia de las tijeras” (“Scissors Strategy”) de Barack Obama y la ingeniería de cohabitación entre los HM y el ejército. Gana la opción republicana de quienes desde la caída de Mubarak pedían la entrega del poder al ejército, arrinconando a los HM. El senador McCain viajó a El Cairo dos veces –antes y después del golpe de estado-, para encontrarse con los generales, mientras el presidente Obama enviaba al vicesecretario de Estado, William Burns, quien visitó a los dirigentes encarcelador de la Hermandad. Washington tampoco se fía del ejército, a pesar de que su mando esté bajo el control del Pentágono. Pues gran parte de los 1.300 millones de dólares que destina al ejercito van al bolsillo de las propias fábricas de armas de EEUU. Cantidad ridícula frente a los 12.000 millones de dólares que van a recibir de Arabia Saudí y Emiratos Árabes por su lucha contra los HM. De modo que entretener a los militares en una guerra (civil o con algún país) impedirá que se vuelvan autónomos.

 

Ganadores y perdedores

 

Los wahabitas extremistas de Arabia Saudí, enemigos de HM, se fortalecen en el país de las pirámides, y si consiguen ingresar a Egipto en el bloque formado por Arabia Saudí, Emiratos, Kuwait, Jordania y Marruecos, cambiarán el equilibrio de fuerzas desde el Mediterráneo oriental hasta el Golfo Pérsico, acorralando a Irán.

 

Turquía, con la caída de Mohammed Mursi, recibe un durísimo golpe.  El sueño del hermano Tayeb Erdogan de exportar el modelo turco del islamismo, ya se había convertido en una pesadilla en Siria, donde Assad, dos años y medio después del inicio de la guerra impuesta por los jeques árabes, los turcos, Israel  y la OTAN, sigue en el poder.  Debe posponer la conquista de los mercados de las tierras del Imperio Otomano, y vigilar a los enanos que le crecen en la Plaza de Taqsim de Estambul y a los kurdos que no acaban de creer sus intenciones pacifistas.  Pero Erdogan no correrá la suerte de Mursi, porque acaba de mandar a la prisión a decenas de militares golpistas. Su preocupación se centra ahora en cómo rescatar los 2.000 millones de dólares que unas 250 empresas turcas han invertido en Egipto.

 

Irán, por su parte, y desde el observatorio sirio – su “profundidad estratégica” y el bastión de la República islámica frente a Israel-, se alegra del desgaste de los turcos. Aunque hoy Teherán no tiene relaciones diplomáticas con El Cairo, el país de los Faraones fue, en el siglo V a.C  parte del imperio del Darío I y más adelante, en 1939, convertía a su princesa Fawzia Fuad en la reina de Irán como primera esposa del Sha. A pesar de los lazos históricos, EEUU ha asignado al principal país árabe sunita la tarea de contener las ambiciones de los chiitas iraníes. Teherán hoy teme que ésta fórmula –la de convertir las protestas pacíficas en una guerra civil- sea usada por Israel y EEUU para desestabilizar a su Gobierno. Desde luego, es una fórmula menos costosa que un ataque militar.

 

Israel ha sido el mayor beneficiario del hundimiento de los países árabes, incluido Egipto. Tel Aviv temía que unos HM egipcios fuertes en el poder rompieran el acuerdo de Camp David por el mandato de sus bases sociales. Por otra parte ven a Hamas en sus momentos más bajos. Antes de la caída de sus hermanos africanos, había perdido el apoyo de Irán, Siria y Hizbolá por defender a los rebeldes sirios. Y para más inri, el nuevo Emir de Qatar, Tamim Al Thani, se ha desmarcado de los HM y es poco probable que siga financiando a la organización islamista palestina.

 

El plan “Oded Yinon” (nombre de un periodista) que proponía en los 80 fragmentar a los vecinos de Israel para restarles fuerza y convertirlos en mini-estados controlables y satélites, y así fundar el Gran Israel, se hace realidad: Líbano, Irak, Sudan, Siria y ahora Egipto se deshacen. Wesley Clark, el ex comandante de la OTAN, habla de un informe elaborado por  Benjamín Netanyahu y Richard Perle, Subsecretario de Defensa de EEUU en el 2000, titulado “Clean Break” (Corte limpio) en el que se planea desmontar “siete países en cinco años”: Irak, Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán e Irán.  De momento, al parecer, Egipto sustituye a Irán. De forma sigilosa, Israel remodela su entorno estratégico, extendiendo su dominio desde el Éufrates hasta el Nilo, y a su paso, arrastra a EEUU acabando con su influencia en esta zona del planeta, donde China y Rusia se van haciéndose fuertes.

 

Moscú y la herencia soviética

 

Rusia, que no condenó el golpe de Estado de Egipto (al igual que Washington)  por su rechazo hacia los grupos islamistas, se ha beneficiado del aumento del precio del crudo que ha ascendido a los 102,18 dólares el barril a causa de los disturbios del país africano y la “amenaza” al tránsito de cuatro millones de barriles que a diario cruzan el Canal de Suez. Putin tiene la oportunidad de presentarse como árbitro del conflicto egipcio y así reanimar los lazos que tenía  Moscú con el ejército de éste país durante la era de Gamal Abdel Nasser,  recuperando su influencia en el Norte de África. Pasan  40 años desde que Anwar Sadat expulsó a varios miles de soviéticos del país.  Fue el inicio del giro en la Guerra Fría en favor de EEUU, que restableció su control sobre el Canal de Suez, primordial para la hegemonía mundial de la superpotencia.  Hoy Rusia, a través de Lukoil y Avatec tiene importantes inversiones en los campos de petróleo y gas egipcios.

 

El pecado de visitar China

 

La vista de Mursi a China en agosto del 2012 fue interpretada como posible giro en la política exterior de Egipto: acercarse a China y reducir su dependencia de EEUU. Egipto, que fue el primer país árabe-africano que reconoció la República Popular China en 1956, recibió una propuesta de ayuda, inversiones  para reconstruir su economía, crear puestos de trabajo y enviar a miles de chinos para visitar las pirámides. Frente a la humillante ayuda de EEUU, que a cambio le exige negar el  apoyo a la causa palestina, la colaboración con China le parecía más digna. Por su parte, Pekín necesita el Canal de Suez para entrar en el Mediterráneo si no quiere rodear toda África.

 

A EEUU, que disputa los recursos naturales de continente negro con China, no le agradaba la entrada de esta potencia en Egipto, miembro del Comando Central (US.CENTCOM) que vigila los intereses de EEUU desde Asia Central, el Golfo Pérsico hasta el Norte de África. Washington no permitirá un Egipto independiente, ni mucho menos que se convierta en un aliado de China.


18 ago 2013

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Expectativas casi nulas al reanudarse el diálogo entre israelíes y palestinos

Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) comenzaron hoy la segunda ronda de conversaciones para el proceso de paz, tras el último intento de hace tres años, con la finalidad de establecer una agenda, pero con pocas expectativas a causa de los planes de expansión de los asentamientos judíos en territorios palestinos ocupados.

 

La reanudación de las conversaciones, tras una primera ronda en Washington en julio, se realiza a puerta cerrada en Jerusalén en un lugar secreto, informó la emisora del ejército israelí, toda vez que los funcionarios involucrados en los diálogos han dicho que darán pocos detalles.

 

El optimismo era poco antes de la reunión en Jerusalén, sobre todo por la parte palestina, luego de que en los últimos días Israel hizo tres anuncios sobre la construcción de 3 mil 100 viviendas en colonias israelíes de Cisjordania y Jerusalén oriental.

 

Incluso, el ministro israelí de Vivienda, Uri Ariel, reiteró hoy que pronto se van a construir “miles de viviendas adicionales” en las colonias judías en Judea y Samaria, en Cisjordania.

 

“Israel recurrirá a amagos y evasivas y pedirá cosas imposibles para decir que estas negociaciones son infructuosas y seguir con su política de robar tierra como ha hecho hasta ahora”, dijo Yasser Abed Rabbo, funcionario palestino encargado de comentar las conversaciones.

 


El ministro israelí Yaakov Peri dijo a su vez que hay un “largo y extenuante viaje” hacia un acuerdo de paz. “Tanto para los palestinos como para nosotros, el tiempo se agota”, dijo.

 

Los diálogos están presididos por la ministra israelí de Justicia, Tzipi Livni, y el jefe negociador palestino Saeb Erekat, en presencia del enviado estadunidense Martin Indyk, y entre los temas a resolver figuran las fronteras de un futuro Estado palestino, las colonias judías, el estatus de Jerusalén, ciudad que los palestinos quieren como su capital, y la situación de los refugiados palestinos.

 

Israel se retiró de Gaza en 2005, pero quiere mantener Jerusalén oriental y los asentamientos de Cisjordania, a los que considera baluartes de seguridad.

 

La última vez que israelíes y palestinos se sentaron a negociar fue en septiembre de 2010, pero las conversaciones fracasaron semanas después debido, precisamente, al anuncio de construcción de asentamientos judíos en los territorios palestinos.

 

Israel dijo que en el contexto de las negociaciones entregará a las autoridades palestinas los cadáveres de decenas de combatientes que participaron en atentados y que fueron enterrados en territorio israelí

 


Dpa, Reuters, Afp y The Independent

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