Yasuní, de arriba y de abajo, para que nuestro-vuestro corazón camine

Alrededor del sol se podía ver un arcoiris que se dibujaba como queriendo mostrarse y opacar la presencia del astro rey. Iban a ser casi las once de la mañana. Una multitud se había congregado en el parque "El arbolito", lugar que ha albergado a muchas luchas y muchos anhelos y esperanzas. Banderas multicolores así como corazones de todos los sentidos se habían dado cita para iniciar lo que significaría una de las marchas más emotivas y dignas de los últimos años en esta ciudad que había ya olvidado y acaso perdido esa memoria y esa rebeldía que tanto le ha identificado.


Se trataba de la caravana de entrega de más de 700 mil firmas para llamar a una consulta popular para la no explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní, amazonia ecuatoriana.

 

Se iniciaba así la culminación de un proceso digno y rebelde que mostraba que a pesar de la arrogancia, la mentira y el miedo impuesto por el poder, la esperanza era el camino. Y en efecto, el camino recorrido durante este proceso, así como de esta caravana, mostraba que la ciudadanía se iba sumando, se iba acercando, dejando a un lado el discurso oficial del uno por mil y el de salir de la pobreza con el dinero de ese petróleo ubicado en el subsuelo. Las personas sabían que estaban siendo parte, como ya lo habían sido, de la historia de este pequeño país. Sabían que habían logrado algo que la memoria lo tendrá en lugar muy especial. Se había llegado a demostrar que con humildad y con organización se podía llegar lejos.

 

Toda esta gente iba compartiendo ese amor por la vida, por la naturaleza y por el futuro. Estas gentes, hombres y mujeres, conscientes de querer hacer avanzar este país hacia un futuro más humano, más digno, caminaba gritando que no quería seguir siendo un simple espectador, que no quería más obedecer ordenes ciegamente, sino participar, reflexionar y decidir el futuro que se quiere para hoy y para mañana.

 

Y como decía uno de esas sabias de esta región amazónica que decía que "dicen los viejos más viejos que los dioses enseñaron a los hombres y mujeres a leer el cielo y el suelo". Y ahí andan, esta gente, leyendo la orientación de arriba y de abajo para que nuestro-vuestro corazón camine, para que este caminar sea nuestra-vuestra lucha y esta rebeldía sea a su vez nuestra-vuestra vida, digna y rebelde.

 

Quito, 13 de abril 2014

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La ONU alerta de que solo un giro radical detendrá el cambio climático

"Tenemos que despedirnos del sistema económico actual". Así de radical se mostró ayer en Berlín el investigador Ottmar Edenhofer en la presentación del informe sobre cambio climático auspiciado por Naciones Unidas. Los representantes de 120 Estados tuvieron que escuchar las conclusiones de unos científicos muy críticos con las decisiones políticas impulsadas hasta ahora, pero al menos se llevaron un mensaje esperanzador: es posible evitar el desastre. Para ello habría que actuar con decisión y de forma urgente.


El grupo de trabajo III (mitigación) del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), certifica que, pese a todos los intentos de mitigar el calentamiento global, las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero aumentan a un ritmo cada vez mayor: en la primera década del siglo XXI crecieron más rápidamente que en los tres decenios anteriores. Este documento servirá como base de trabajo para las negociaciones que, en 2015 deberán, alumbrar un pacto que sustituya al actual protocolo de Kioto, para entrar en vigor a partir de 2020. Este documento se añade a los dos anteriores publicados por el IPCC sobre la física del cambio climático y sobre impactos del calentamiento.
Los responsables del informe confían en que su trabajo servirá para añadir presión para alcanzar un objetivo ambicioso. La cumbre que se celebrará en París se presenta ya como una batalla entre países en vías de industrialización, que exigirán a los más ricos ayudas económicas para reducir sus emisiones, y los industrializados, que achacarán a los más pobres sus laxas regulaciones para reducir los gases de CO2.


El objetivo que se han marcado los científicos es que las temperaturas no vayan más allá de dos grados respecto al nivel previo a la industrialización. Lograrlo parece posible, pero muy difícil: los expertos del IPCC señalan que solo si en el mundo se diera a partir de ahora un cambio institucional y tecnológico importante habría más de 50% de probabilidades de que el calentamiento global no superara ese umbral.
"La ciencia nos transmite un mensaje claro: para evitar interferencias peligrosas en el sistema climático, no podemos seguir con el statu quo", sintetiza Edenhofer, uno de los tres copresidentes del grupo de trabajo. Se puede lograr, sí, pero será caro, alertan los autores del estudio, aunque rehúsan aportar una cifra concreta


"El informe es claro. No hay plan B. Solo hay un plan A. Y como necesitamos que alguien dé el primer paso, en Europa adoptaremos un objetivo ambicioso para 2030 este año", aseguró la comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, en alusión al objetivo de reducción de emisiones del 40% respecto al nivel de 1990 que la Comisión Europea propuso el año pasado y que los líderes europeos deben confirmar este año. Sin embargo, los ecologistas consideraron ese 40% un porcentaje demasiado conservador, ya que la crisis económica ya ha hecho que las emisiones se reduzcan en los últimos años sin necesidad de ninguna política medioambiental. "La cuestión ahora es cuándo se comprometerán los grandes emisores. Cuanto más esperen, más costará y más difícil será", añadió Hedegaard. Entre estos grandes a los que se refiere la responsable europea está EE UU. Su secretario de Estado, John Kerry, dijo que el informe de la ONU es "un llamamiento a despertar" y demuestra que el principal problema es la falta de "fuerza de voluntad global".


El informe también ha servido para que Gobiernos como el alemán saquen pecho ante sus decisiones. Los expertos apuntan la creciente rentabilidad de algunas energías renovables, como la solar o la eólica. Y la ministra de Medio Ambiente, la socialdemócrata Barbara Hendricks, no pudo evitar la ocasión para defender la apuesta alemana por las renovables. "Podemos desempeñar un papel muy importante si damos al mundo un ejemplo práctico sobre cómo funciona la protección del clima en un país industrial", aseguró.

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Los seres humanos están haciendo hervir el planeta

La mayoría de las personas están convencidas de que el ser humano está cambiando el clima para peor. Cada vez hay más pruebas que demuestran el nefasto futuro que nos estamos forjando a nosotros mismos y al planeta. Tendremos que soportar una mayor ocurrencia de eventos climáticos extremos, como huracanes y grandes sequías, la extinción de muchas especies y el grave problema de la escasez de alimentos a nivel mundial. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ( IPCC ) acaba de publicar su último informe después de una reunión de cinco días celebrada la semana pasada en Yokohama, Japón. El Panel, que está integrado por más de 1.800 científicos de todo el mundo, recopila, analiza y sintetiza los datos científicos más sólidos y relevantes sobre el clima y otros asuntos relacionados. El pronóstico no es alentador.

 

En la conferencia de prensa en la que se anunció el lanzamiento del informe, el presidente del IPCC, Rajendra Pachauri, advirtió: "En la medida en que el mundo no adopte medidas para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero y el cambio climático continúe aumentando, la estabilidad social de los sistemas de vida humanos corre grave peligro". Pachauri habla con la disciplina de un científico y la cautela de un diplomático. Sin embargo, el último informe es claro: "El cambio climático puede aumentar indirectamente el riesgo de conflictos violentos como guerras civiles y violencia entre comunidades". El informe también subraya que el abastecimiento mundial de alimentos, que ya es escaso, sufrirá las consecuencias del cambio climático y que los sectores más vulnerables de la población mundial serán los primeros en padecer hambre. Pero el problema no se termina ahí.


El IPCC publicó su informe anterior, más amplio, en 2007. Desde entonces, se duplicaron los hallazgos científicos que demuestran que es un hecho irrefutable que el cambio climático es provocado por el ser humano. Sin embargo, aún existen poderosos negadores del cambio climático, financiados por la industria de los combustibles fósiles. Oxfam, una organización no gubernamental que lucha contra el hambre a nivel mundial, cuestiona a los negadores en un informe publicado la semana pasada, denominado "Hambre y calentamiento global: cómo impedir que el cambio climático haga fracasar la lucha contra el hambre. Tim Gore, de Oxfam, afirma que "los poderosos intereses económicos que actualmente están lucrando con este modelo económico tan dependiente del carbono, empresas como Exxon, son los que tienen más que perder con la transición hacia un modelo económico alternativo, justo y de bajas emisiones de carbono". Impertérrito, ExxonMobil publicó su propio informe esta semana, tras el informe del IPCC , en el que afirma que es "muy improbable" que las políticas para combatir el cambio climático impidan que la empresa continúe produciendo y vendiendo combustibles fósiles en el corto plazo.


Las empresas productoras de combustibles fósiles como ExxonMobil ejercen una gran influencia en las políticas diseñadas para combatir el cambio climático, en particular en Estados Unidos. Esta semana, la Cámara de Representantes estadounidense aprobó una medida que obligaría a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y a otros órganos relacionados a no hacer caso del cambio climático y centrarse, en cambio, en pronosticar un clima severo, pero sin mencionar las causas probables. Mientras tanto, a nivel estatal, el Senado de Tennessee aprobó un proyecto de ley que prohibe la inversión en determinadas formas de transporte público. Según el grupo ThinkProgress, la medida recibió importante financiamiento de los barones del petróleo Charles y David Koch. La influencia política de personas como los hermanos Koch probablemente se vuelva más directa tras el reciente fallo de la Corte Suprema en el caso McCutcheon contra la Comisión Federal Electoral que elimina el tope establecido de donaciones personales que pueden recibir los candidatos políticos.


Uno de los autores del informe del IPCC , el climatólogo bengalí Saleemul Huq, lo explicó de la siguiente manera en el programa Democracy Now!: "Las empresas de combustibles fósiles son las que abastecen de droga al resto del mundo, que es adicto y dependiente de los combustibles fósiles. Sin duda, vamos a tener que poner fin a nuestra adicción a los combustibles fósiles. Vamos a tener que dejar de depender de ellos si queremos una verdadera transición y evitar el tipo de aumento de la temperatura que mencionó, de hasta 4 grados Celsius. La única respuesta es abandonar el uso de los combustibles fósiles".


Ese es el punto central de la crisis: los países que son los mayores contaminadores están obstruyendo un acuerdo vinculante a nivel mundial para combatir el cambio climático. En las negociaciones sobre cambio climático de las Naciones Unidas se pusieron de acuerdo con el resto del mundo, en principio, en limitar las emisiones de gases de efecto invernadero a niveles que permitirían un aumento de la temperatura del planeta de tan solo dos grados Celsius. Sin embargo, los científicos afirman que esa meta se está volviendo cada vez más difícil de alcanzar y que afrontamos un aumento de la temperatura de 4 grados Celsius.


El catedrático de la Universidad de Princeton Michael Oppenheimer, otro de los autores del informe del IPCC , me dijo: "No se trata solamente de un problema para el resto del mundo...Tomemos, por ejemplo, el Huracán Sandy. Recordemos lo difícil que fue hacer frente a la tormenta. Así son las tormentas de hoy en día. Pensemos en lo que sucederá en los próximos 10, 20 o 30 años cuando aumente el nivel del mar y las tormentas, en la mayoría de los casos, sean más intensas".


"Estados Unidos es adicto al petróleo", afirmó el ex Presidente George W. Bush, un petrolero frustrado, durante el discurso sobre el Estado de la Unión en 2006. La clase política estadounidense está nadando en el dinero proveniente de los combustibles fósiles, que está ahogando la democracia. El cambio provendrá de las organizaciones de base, de los movimientos sociales, como el movimiento estudiantil que está presionando a los fondos de las universidades para que retiren sus inversiones de las empresas de combustibles fósiles, de las luchas comunitarias locales contra la fracturación hidráulica y de la creciente campaña de acción directa no violenta para impedir la construcción del oleoducto Keystone XL.

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Los impactos del calentamiento ya se notan en todo el mundo, alerta el último informe de la ONU

Los impactos del calentamiento global ya son visibles en todos los continentes y en todos los océanos, alerta el último informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), que dibuja un panorama futuro muy lúgubre si los líderes mundiales no actúan a tiempo. De no adoptar medidas, el texto prevé que durante este siglo aumente el desplazamiento de poblaciones, sobre todo en zonas litorales que se verán afectadas por la subida del nivel del mar, las inundaciones y la erosión de las costas. El informe también alerta sobre el descenso de las cosechas, la extinción de especies y la degradación de los ecosistemas. Y apunta incluso al riesgo de que se produzcan conflictos violentos o guerras civiles.

 

El IPCC, la mayor red científica del mundo dedicada a estudiar el cambio climático, desvela hoy en Yokohama (Japón) la segunda de las tres partes de su extenso informe de actualización sobre la literatura científica del calentamiento, llamado AR5. Sus centenares de autores, escogidos por Naciones Unidas, han contado con más del doble de estudios que la última vez (el AR4 es de 2007) para elaborar informes que serán clave en las negociaciones de las próximas cumbres internacionales sobre el clima. El informe del Grupo I, divulgado en septiembre pasado, concluyó que la actividad humana es la responsable del cambio climático. Ahora el Grupo II presenta su revisión sobre sus impactos, la vulnerabilidad de los territorios y las posibilidades de adaptación.

 

Los efectos del calentamiento global no son una amenaza futura e inconcreta, sino que ya pueden observarse en muchas regiones, asegura el IPCC en su resumen para los responsables políticos: fenómenos meteorológicos extremos como olas de calor, sequías y ciclones; cosechas menos abundantes; cambios en las precipitaciones que afectan el acceso a los recursos hídricos... Y el mundo está "mal preparado" para enfrentarse a los impactos futuros, añade la nota de prensa que lo acompaña. Un texto que se ha estado consensuando durante este fin de semana con los responsables políticos y que rebaja algunas de las previsiones incluidas en un borrador filtrado hace unos días. Estas son algunas de las alertas que lanza el informe:


Conflictos. Se prevé que el cambio climático aumente el desplazamiento de poblaciones durante el siglo XXI, especialmente en países en vías de desarrollo, señala el texto, que añade: "Indirectamente, puede incrementar el riesgo de conflictos violentos en forma de guerra civil y entre comunidades al amplificar factores instigadores de conflictos bien documentados como pobreza y perturbaciones económicas".
Más pobreza. Los peligros relacionados con el clima "afectan directamente" a las vidas de los más pobres, porque impactan en sus medios de vida, en la reducción de las cosechas, en la destrucción de sus viviendas y, de forma indirecta, al aumentar los precios de la comida y la inseguridad alimentaria.


Costas. La previsible subida del nivel del mar durante el siglo XXI provocará inundaciones y erosión del litoral. Al mismo tiempo, las proyecciones muestran que el aumento de la población, el desarrollo económico y la mayor urbanización atraerán a más personas hacia zonas costeras, con lo que el peligro será mayor. El informe asegura que los costes de adaptación a esta realidad varían mucho entre países. En el caso de algunos en vías de desarrollo y de pequeños Estados insulares, hacer frente a los impactos y a los costes de adaptación puede suponer varios puntos porcentuales de su producto interior bruto.


Seguridad alimentaria. El calentamiento global, la subida del nivel del mar y los cambios en las precipitaciones afectarán a las tierras cultivables. Y no para bien, según el informe. En el caso de los principales cultivos (trigo, arroz y maíz), en las regiones tropicales y templadas, el texto habla de "impacto negativo" en las cosechas si la temperatura sube más de dos grados centígrados y no se toman medidas de adaptación.


Salud. El informe señala que la carga de enfermedad provocada por el cambio climático es pequeña si se compara con otras consecuencias y que no está bien cuantificada. Sin embargo, añade que ya hay evidencia de mayor mortalidad relacionada con el calor y menor con el frío en algunas zonas como resultado del calentamiento. Los cambios en la temperatura y la precipitación ya han alterado la distribución de algunas enfermedades transmitidas por el agua, añade. Los riesgos futuros incluyen problemas de salud en zonas costeras y pequeñas islas debido a la subida del nivel del mar y las inundaciones[RFC 1-5], así como en grandes poblaciones urbanas a causa de inundaciones tierra adentro. Hasta la mitad del siglo XXI, el impacto consistirá en "el agravamiento de problemas de salud ya existentes". A más largo plazo, pero dentro del siglo, los científicos creen que empeorará la salud en regiones de países en desarrollo.


Océanos. Ya están notando los efectos del cambio climático: mayor calentamiento (provoca desplazamiento de especies marinas, como el bacalao atlántico hacia latitudes polares), acidificación y deficiencia de oxígeno.


Ecosistemas. Algunos hábitats "únicos y amenazados" ya están en peligro debido al cambio climático. Si la temperatura media sube un grado más, aumentará el riesgo de "consecuencias graves". Con una subida de dos grados, el riesgo se ampliará a muchas especies con capacidad de adaptación limitada, especialmente en los arrecifes de coral y el Ártico. El texto alerta de que, si no se actúa, los cambios en algunos ecosistemas pueden ser "abruptos e irreversibles".


Medio rural. El texto alerta del peligro que acecha a las zonas rurales debido al acceso insuficiente al agua potable y de riego, y del descenso de la productividad de las cosechas. Agricultores y pastores en regiones semiáridas serán los más afectados en un futuro próximo.
Acceso al agua. El informe asegura que los recursos de aguas superficiales y subterráneas renovables "se reducirán significativamente" en la mayoría de las regiones subtropicales, lo que "intensificará la competición por el agua entre sectores".

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Fallecen siete millones de personas al año a causa de la contaminación del aire

La contaminación del aire causó la muerte de alrededor de siete millones de personas en todo el mundo en 2012, último año del que se tienen datos, por lo que se trata del mayor riesgo ambiental para la salud, denunció hoy en un informe la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Se trata del doble de casos de lo que se creía hasta ahora. Una de cada ocho muertes en el mundo se debe al aire contaminado.


Hay nuevos datos sobre el fuerte impacto de la polución en las enfermedades cardiovasculares, así como en el cáncer, señala la organización, y esas informaciones han sido ahora tenidas en cuenta en el informe.


Anteriormente sólo se observaban las enfermedades de las vías respiratorias. "Las causas de muerte más habituales por contaminación del aire son los ataques de apoplejía y enfermedades de los vasos sanguíneos, seguidas de enfermedades pulmonares crónicas", señaló la directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS, Maria Neira.


"Los riesgos de la contaminación del aire son actualmente mucho más grandes que lo que se creía o entendía hasta ahora, particularmente para las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares", indicó.También la mejora de los métodos de medición ha permitido incluir estos nuevos datos, y se han tenido en cuenta tanto las zonas urbanas como las rurales. Unos 3,7 millones de muertes se atribuyen al smog exterior y 4,3 millones al aire contaminado en los sitios cerrados. Como numerosas personas se ven afectadas por ambos tipos de contaminación, al final la OMS estima la cifra total en unos siete millones.


Las zonas más afectadas están en los países en vías de desarrollo y emergentes en el sur, sudeste y este de Asia, donde 3,3 millones de muertes se vinculan con contaminación del aire en interiores y 2,6 millones en exteriores, indicó la OMS.

En China e India se registraron tres cuartas partes de las muertes debidas al smog.


En los países industrializados en Europa, 279.000 muertes fueron vinculadas a la contaminación del aire.


"La polución en los países industrializados era un gran problema hasta hace pocas décadas y ha sido reducida drásticamente tras tomarse medidas que ahora deberían adoptarse en el resto del mundo", exigió el coordinador de Salud Pública de la OMS, Carlos Dora.


Entre ellas se cuentan tecnologías más eficientes para la producción energética y el transporte, así como la reducción de la demanda de energía.


En el interior de las viviendas la contaminación se debe sobre todo al uso de madera, carbón y estiércol en las cocinas. La mala calidad del aire en el exterior es el resultado de políticas no sustentables en el transporte, energía y tratamiento de los desechos, así como en la industria.
Si se redujera la contaminación del aire bajarían los riesgos, en especial para los niños vulnerables y las personas mayores, indicó la OMS.
En el nuevo análisis se usaron datos de satélite, mediciones en estaciones de tierra, valores de las emisiones de las principales fuentes de polución y modelos sobre la propagación del smog en la atmósfera.
(Con información de Noticias 24)

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Martes, 04 Marzo 2014 06:08

Dos represas brasileñas en la mira

Dos represas brasileñas en la mira

Representantes de los gobiernos de Evo Morales y Dilma Rousseff se reunirán el viernes en esta ciudad para evaluar el impacto de las represas Jirau y Santo Antônio, del lado brasileño, las cuales serían causantes del agravamiento de las inundaciones en la Amazonia boliviana, que en los últimos meses –época de lluvias– causaron más de 60 muertes, principalmente en los departamentos de Beni, Pando y el norte de La Paz.


"Hay una Comisión Técnica para verificar, para evaluar, para levantar datos (que constaten) si efectivamente estas construcciones pueden afectar la subida de las aguas. El canciller brasileño (Luiz Alberto Figueiredo) está visitando Bolivia el próximo 7 de marzo. Vamos a tener una reunión bilateral, donde vamos a tocar todos los temas con el canciller de Brasil", dijo en conferencia de prensa el ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca.


Varias Organizaciones de la Sociedad Civil brasileñas y bolivianas habían advertido ya en 2007, antes de la construcción de las represas, sobre sus posibles efectos negativos en las poblaciones de este sector de la Amazonia. Esos perjuicios son similares a los que se viven en estos días. Informes de entidades como la Liga de Defensa del Medio Ambiente (Lidema), de Bolivia, o de especialistas como Philip Fearnside, del Instituto Nacional de Investigación de la Amazonia en Manaos, Brasil, entre otros, llegaron al gobierno de Morales, que envió una carta a su homólogo brasileño para indagar en la veracidad de lo que se avecinaba. Todo quedó allí, Jirau y Santo Antônio fueron construidas, comenzaron a funcionar y hoy afectan con inundaciones a poblaciones del estado de Rondônia y Beni.


El 18 de febrero, el presidente Morales sobrevoló algunas de las miles de hectáreas afectadas por la inundación. En Beni, departamento ganadero, fallecieron más de 200 mil vacas porque no tienen qué comer ni dónde pararse. Y se perdieron miles de hectáreas de cultivos, entre otros daños que soportan en esta región, donde 300.000 mil personas están afectadas. Al bajar del avión, el jefe de Estado dijo que había instruido nuevos estudios para analizar el rol de las represas brasileñas Jirau, que está a 80 kilómetros de la frontera, y Santo Antônio, a 120 kilómetros.

 


Bolivia tiene la intención de construir su megarrepresa (que generaría 980 megavatios) en la población beniana de Cachuela Esperanza, que ahora también está inundada. Si con las dos represas en cuestión hay este panorama, peor sería si Bolivia concretara su proyecto. El gobierno de Morales no quiere desprenderse de este plan, que permitiría al país exportar electricidad.


"Recientemente hubo una reunión con las autoridades bolivianas y las brasileñas para ver cuáles pueden ser los efectos que generan la construcción de las represas en el lado brasileño. Va a haber una reunión técnica posteriormente para analizar. Tenemos que fundamentar con datos técnicos qué niveles, cómo ha sido. Hay varios temas que tenemos que trabajar", adelantó Choquehuanca.


En 2007, cuando se conocieron los estudios independientes sobre los efectos de las represas, uno que cargaba contra los ambientalistas era Alexander Guzmán, alcalde de Guayaramerín, en la frontera con Brasil, por oponerse al progreso. Ahora reconoció que la pesca en los ríos de esa zona bajó hasta en un 50 por ciento por efecto de las represas. Peces como la yatorana, el surubí y el pacú "ya no se encuentran como antes, debido a que son especies migratorias que recorren los ríos, pero al tener las barreras de las represas no logran cumplir su ciclo vital", comentó.


"Bolivia está aún en posición de exigir una auditoría ambiental a nivel internacional, para la evaluación del impacto actual y de los riesgos y consecuencias futuras de la alteración de la hidrología del río Madeira. También se debería analizar la posibilidad de exigir una indemnización", indicó el investigador de Lidema Octavio Ribera.


Fearnside, citado por un documento del Foro Boliviano de Medio Ambiente y Desarrollo (Fobomade), explicó que "cuando el agua de un río entra en la laguna que se forma a consecuencia de la represa, la velocidad del agua disminuye bruscamente. Con eso, los sedimentos más pesados, como la arena, caen para el fondo del lago al comienzo del mismo, formando una pila de sedimentos que continúa creciendo y avanzando río arriba. Esta pila funciona como una especie de segunda presa, elevando el nivel del agua en el trecho de río encima del lago propiamente dicho. Ya que el reservorio de Jirau está planeado para extenderse hasta la frontera con Bolivia es lógico que esa elevación del nivel afectará al lado boliviano, tanto en el río Madera como en el río Abuná".

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Lunes, 24 Febrero 2014 19:44

La Drummond: una sanción insuficiente

La Drummond: una sanción insuficiente

La multa aplicada a la Drummond por las autoridades ambientales ha desatado una amplia polémica en uno de cuyos extremos se ubican quienes ven, en la que sin duda es la más cuantiosa sanción pecuniaria aplicada en el país por un daño ambiental, un cambio de actitud del Estado frente a los estragos causados por los desmanes de la empresa que, de manera más cínica y despectiva de los derechos humanos y el ambiente ejerce su actividad en Colombia.

 

La Drummond sería la "oveja negra" pues otras empresas sí realizarían su actividad de manera responsable1 y el Gobierno habría iniciado un viraje hacia el cumplimiento de la Ley. El asunto es realmente mucho más complicado y lo que aparece como una actuación drástica de la Ministra Sarmiento y la Directora de la Anla no necesariamente hará carrera, al tiempo que se ocultan riesgos consustanciales a la actividad minera y debilidades estructurales del Estado Colombiano. Así, analistas como Guillermo Rudas2 y Salomón Kalmanovitz son mucho menos optimistas sobre el supuesto viraje y piden decisiones más radicales ante los atropellos de la empresa norteamericana.

 

Las tropelías de la Drummond

 

Hay que señalar en primer lugar que por la forma de actuar y las reiteradas tropelías de la Drummond es relativamente fácil justificar una sanción como la impuesta. Algunos de sus antecedentes son los siguientes:

 

Cuarenta y tres personas murieron entre 2006 y 2009, atropelladas por el tren que conduce el carbón extraído de la concesión de "La Loma", en el departamento del Cesar, hasta el puerto ubicado en las inmediaciones de Ciénaga.

 

Mediante Tutela T-154 de 2013, la Corte Constitucional ordenó proteger los derechos de un ciudadano residente en inmediaciones de la mina en el Departamento del Cesar, cuya familia estaba siendo gravemente afectada por las emisiones de polvo de carbón y el ruido y conminó a la transnacional para que en el plazo de tres meses instalara maquinaria y equipos de última generación a fin de aminorar los impactos. Este es solo un caso entre los múltiples de afectación a la población, atormentada por el ruido y las enfermedades respiratorias.


Las relaciones de la Drummond con Sintramienergética son tensas lo que llevó a esta última a realizar una huelga de 53 días el año pasado. La intransigencia de la empresa ameritó un fuerte pronunciamiento del Vicepresidente de la República, Angelino Garzón, quien además de exigirle el diálogo con los trabajadores, la conminó a rechazar las amenazas del grupo paramilitar los Rastrojos contra miembros de la organización sindical. Por otra parte, tres sindicalistas fueron asesinados en el 2004, sin que hasta el momento se hayan podido esclarecer totalmente los hechos pero se encuentra condenado por los mismos el administrador de las cafeterías de la empresa.

 

El contrato con la Drummond es particularmente leonino. Las regalías no se pagan por la cantidad de carbón extraído, a "boca de mina", sino por la cantidad embarcada, la cual es menor por las pérdidas que ocurren durante la operación de transporte y cargue. Los costos presuntivos son determinados por la empresa; el costo del transporte lo asume el Estado colombiano a precios que la Contraloría General de la República ha encontrado excesivamente costosos y que son fijados unilateralmente por Drummond; las regalías se pagan en amplios plazos que no rigen para otras caboneras, estos entre otros privilegios que le han sido otorgados.

 

No obstante lo anterior, la empresa ha presentado más de 30 demandas contra el país y logró que la Cámara de Comercio Internacional de Paris condenara a Colombia a pagarle 60.000 millones de pesos por incumplimientos de Ferrovías, los cuales fueron cancelados el 28 de Diciembre de 2012, unos quince días antes del derrame de carbón que destapó su larga cadena de abusos3. La cifra es casi diez veces mayor que la multa que ahora se le impone!!!

 

Puedo pagar, luego contamino

 

La aplicación de la multa no implica la reparación del daño causado que incluye restaurar las condiciones del medio ambiente afectado, en este caso los "fondos blandos" de enorme importancia en la dinámica de la fauna marina. En este aspecto la Resolución 1309 de 18 de Diciembre de 2013, que impuso la sanción, se limita a ordenar a la Drummond el retiro del carbón derramado siguiendo las pautas que establecerá la ANLA en los respectivos términos de referencia. Salta a la vista que debería exigirse la contratación de una entidad experta en este tipo de labores y exigir al autor del daño que cubra los costos de toda la operación, compleja y riesgosa por cierto, y no dejar el asunto a quien tanto desprecio ha demostrado por el medio ambiente.

 

En cuanto al trabajo comunitario al que también fue condenada la Drummond, no parece ser el mejor aporte para las acciones que en desarrollo del mismo se realizan en la zona, teniendo en cuenta el pésimo desempeño de la transnacional en materia ambiental.


Por otra parte la Superintendencia de Puertos le aplicó una multa de $1.540 millones por el embarque irregular de carbón en barcazas durante cinco días, lo cual según el economista Guillermo Rudas puede conllevar otra sanción de la ANLA por diez veces ese valor pero esta no se ha pronunciado4.

 

El régimen sancionatorio ambiental, actualmente establecido en la Ley 1333 de 2009, se queda corto frente a daños como el ocasionado. De hecho, el Registro Único de Infractores Ambientales, ordenado por la Ley dejó de actualizarse en el 2012 y no todas las autoridades ambientales han aportado sus datos. Llama la atención que de 2.859 sanciones registradas solo 82 se refieran a minería, teniendo en cuenta el cúmulo de conflictos que genera esta actividad.

 

Con sanciones tan exiguas frente a daños ambientales como el causado por la Drummond y en relación con las enormes ganancias que deja el negocio5, el principio "el que contamina paga" se transforma en su contrario: "puedo pagar, luego contamino".

 

¿Es posible una minería sin impacto ambiental?

 

La forma como se viene presentando el caso Drummond sugiere que habría una minería responsable, capaz de mitigar y compensar el daño ambiental, y que estamos ante la excepción, es decir ante una empresa minera particularmente dañina.

 

Lo cierto es que la minería y especialmente la que se ejerce en gran escala y a cielo abierto conlleva daños ambientales y sociales inevitables. El Observatorio de Conflictos Mineros de America Latina –OCMAL– reporta 198 conflictos con 297 comunidades afectadas. Colombia con 12 conflictos reportados ocupa el sexto lugar luego de Perú, Argentina, México, Chile y Brasil, en su orden.

 

En cuanto a las tecnologías utilizadas, el Geólogo Julio Fierro, coautor del documento "Implicaciones ambientales y sociales de la minería en Colombia" no deja dudas cuando afirma: "Los gremios mineros niegan que sean ciertas e inevitables la irreversibilidad o la perpetuidad de los impactos mineros en lo relacionado con la acidificación de rocas con altos contenidos de sulfuros y la consiguiente liberación al ambiente de metales pesados y de otras especies químicas tóxicas. Esta tesis contradice leyes químicas que por supuesto se cumplen en la práctica. Para aludir únicamente a revistas indexadas de las más altas calificaciones científicas, me remito a Science, en su edición de enero de 2010; a Elements, en su edición Mine Wastes de diciembre de 2011, y a Anales de la Academia de Ciencia de Nueva York de febrero de 2011, entre otros"7.

 

En cuanto a los impactos sociales tampoco dejan dudas las experiencias en diferentes partes del mundo y en particular de América Latina, donde los emprendimientos mineros han conducido a cambios abruptos en los usos del suelo, desplazamiento de comunidades, violencia y muerte, empobrecimiento, prostitución y otras secuelas. Baste mirar al Departamento del Cesar, donde opera la Drummond: el otrora emporio agrícola y ganadero ha sido reemplazado por eriales.

 

Abandonar el sendero extractivista

 

Los dos gobiernos de Uribe y el de su ex –ministro de Defensa, Juan M. Santos, apostaron por la minería en un sendero que había comenzado a abrir Pastrana, en cuyo mandato se expidió el primer Código Minero de la nueva era extractista. Esta decisión no fue consultada con el pueblo colombiano, al cual ahora se le niega el derecho a prohibir la minería aduciendo que el subsuelo es de la nación y de esta manera se pretenden desconocer las consultas populares de Piedras y Tauramena. La adecuación de la legislación a los intereses de las transnacionales mineras ha ido tan lejos que su actividad fue declarada de interés público y social, rango que ni siquiera tiene la producción de alimentos. De ahí en adelante todo se les ha facilitado. Por ello el caso de la Drummond, a pesar del cinismo que la caracteriza, no puede considerarse una excepción. Forma parte de la destrucción que deja a su paso la locomotora minera, que si no paramos nos dejará sin territorio y sin ecosistemas con base en los cuales pudiéramos construir una nueva sociedad basada en un nuevo sistema de producción ambientalmente adecuado.

 

Ahora bien, el caso de la Drummond puede servir para profundizar la oposición a la mencionada locomotora que ya comienza a ser averiada con la resistencia a La Colosa, la defensa de Santurbán, la oposición a la cementera en Villa de Leyva y Gachantivá, la derrota del proyecto de desviación del río Ranchería, en la Guajira, o la alerta contra la explotación de carbón y gas en Tinjacá.

 

Siendo los desmanes de la Drummond tan rampantes la sanción debería haber sido la cancelación de la licencia ambiental y el cierre de sus actividades. Esto todavía podría hacerse si se avanza en la investigación sobre los daños causados. De revertir al Estado la concesión podría iniciarse una transición hacia el abandono del modelo extractivista, constituyendo una empresa pública colombiana que continuara sacando el carbón en forma segura, y limitada8. Las ganancias de tal actividad se podrían dedicar a la recuperación de la vocación agrícola y pecuaria del Departamento del Cesar y en general de la región costera al oriente del río Magdalena, con nuevos sistemas productivos agroecológicos y la redistribución democrática de la tierra. En un segundo momento se abandonaría para siempre la minería del carbón aún antes del agotamiento de los yacimientos. Para ello necesitaríamos una transformación política profunda y, desde luego, un cambio en la orientación del modelo económico, pues hoy en día los ingresos del Estado colombiano dependen en una cuarta parte de la gran minería y la explotación de hidrocarburos.

 

Finalmente el caso pone de presente una vez más la urgencia de llevar adelante la Iniciativa de Moratoria Minera uno de cuyos doce puntos pide precisamente que: "Se excluyan de cualquier actividad minera los ecosistemas estratégicos, terrestres y marinos, especialmente los esenciales para el ciclo del agua, la soberanía alimentaria, los territorios de comunidades étnicas, las áreas protegidas, los perímetros urbanos y los suelos de protección y expansión urbana"9.

 

* Miembro de Unión Libre Ambiental.


1 Véase al respecto el artículo de María Elvira Samper, "Drummond, la oveja negra", en El Espectador, 11-01-2014
2 Véase "Inversión extranjera, minería y desarrollo local en Colombia" en www.razonpublica.com, 20 de Enero de 2014.
3 Véase, "Drummond: un desastre ambiental, económico y social" por Alvaro Pardo en www.razonpublica.com, 18 de Febrero de 2013.
4 Véase, "Inversión extranjera, minería y desarrollo local en Colombia", por Guillermo Rudas en www.razonpublica.com, 20-01-2014.
5 Las exportaciones diarias de la Drummond tienen un valor de once mil millones de pesos.
6 Este documento forma parte del libro de la Contraloría General de la República denominado: "Minería en Colombia: fundamentos para superar el modelo extractivista", Bogotá, 2013.
7 Véase, "Megaminería y daños ambientales: deuda a perpetuidad" en www.razonpublica.com, 7 de Julio de 2013.
8 La reversión de la concesión, que vence en 2019 y la constitución de una empresa mixta es propuesta por Salomón Kalmanovitz en el artículo antes citada. Guillermo Rudas propone una empresa pública.
9 Ver www.moratoriaminera.org

Publicado enEdición N°199
Noventa por ciento de bogotanos sufre contaminación por plomo

Nueve de cada 10 bogotanos presenta algún grado de contaminación por plomo en sus tejidos, según un estudio realizado por la Universidad Nacional mediante biomarcadores para metales pesados.

De acuerdo con los resultados de la investigación, más del 90 por ciento de los 400 citadinos sometidos a análisis, en un rango poblacional de tres a 91 años, es víctima de esa contaminación. Con un doctorado en Salud Pública de ese centro docente, el profesor Luis Hernández reveló que la presencia de mercurio detectada en el cabello fue del 98,7 por ciento, 80,8 en la sangre y 40,6 por ciento en la orina, mientras el comportamiento del plomo en sangre fue del 93,9 por ciento.


Tres de las personas objeto de estudio presentaron concentraciones de mercurio superiores a los valores referenciales del Instituto Nacional de Salud (12,6 por ciento) en comparación con los de la Organización Mundial de la Salud, precisó.


A su juicio, el nivel de contaminación detectado es preocupante, si se tiene en cuenta que la concentración de metales pesados en el organismo puede afectar el sistema nervioso y originar trastornos psicológicos, parálisis y temblores.


En los niños, detalló, puede provocar problemas en el peso y la talla y afectar el proceso de aprendizaje. Además de su toxicidad, esa concentración tiene efectos acumulativos en el organismo.


El estudio fue realizado conjuntamente con las autoridades sanitarias de la capital colombiana.


(Con información de Prensa Latina)

Publicado enColombia
Miércoles, 12 Febrero 2014 05:47

Sigue el engaño de la minería responsable

Sigue el engaño de la minería responsable

Saben cuánto va a utilizar el proyecto, el agua del río (en Quinsacocha)?
Uno por ciento, porque se saca el agua y se la recicla, esa es la minería moderna. Presidente Rafael Correa [2].

Cuando se trata de vender la idea de que la minería a gran escala no causará mayores impactos ambientales y sociales, los empresarios mineros y el Gobierno recurren a los mitos de la "minería responsable". Este discurso ha sido diseñado por las grandes transnacionales mineras, en el marco de la Iniciativa Minera Global (Global Mining Initiative), hace más de 10 años. Es un paquete publicitario que incluye la noción de que todos los problemas que la gran minería genera son estrictamente técnicos, y que se pueden resolver con "tecnología de punta". Asimismo, se quiere vender la idea de que la gran minería moderna -con sus pretendidos altos estándares- rompe con las taras de la minería de "antaño" (y las de la pequeña minería) en cuanto a sus impactos sociales y ambientales.


Tanto las empresas como nuestros gobiernos invierten millones de dólares en vídeos, spots televisivos, publicidad impresa, foros, entre otros, para promover esta visión de la "minería responsable". A esta se asocian los imperativos del "progreso" y del "desarrollo", cuyas aplicaciones han hecho tanto daño a los pueblos del Sur global, particularmente en América Latina. Con esta narrativa, se quiere convencer al público de que la gran minería no impactará a las comunidades ni al medio ambiente de forma significativa.


En el Ecuador, estamos bombardeados por estos discursos. El Gobierno del presidente Rafael Correa, mucho más que en los gobiernos neoliberales, ha sido de los más dedicados a difundir los mitos de la "minería responsable". El mismo presidente, afirmó por ejemplo que "con la minería responsable se puede recuperar el 95% de los impactos". [3] La empresa minera transnacional ECSA y altos funcionarios del Ministerio de Recursos No Renovables, llegaron incluso a afirmar que el agua usada para extraer el cobre de la mina a cielo abierto del proyecto Mirador será devuelta al medio ambiente "en mejores o iguales condiciones que fue captada" [4] . Desde su portal de internet, la empresa minera estatal, la ENAMI, irónicamente se compromete por su lado a promover "la minería para el buen vivir", caminando "juntos por una minería responsable" [5] .


El mito de la minería "responsable" se basa -entre otras características- sobre la premisa que la técnica moderna y la ciencia actual son capaces de diagnosticar, prever y controlar todos los impactos que la minería a gran escala puede provocar. La creencia ciega en la capacidad de la ciencia y la tecnología están muy arraigadas en el imaginario moderno.


A esta creencia ingenua, basta oponer la historia reciente de la megaminería en el mundo, que demuestra hasta la saciedad cuáles son sus enormes y nocivas huellas. Una amplia documentación que circula a nivel internacional evidencia los múltiples impactos sociales, ambientales, económicos y políticos que provocan las grandes empresas mineras: contaminaciones crónicas y accidentales de las aguas, del suelo y aire; destrucción irreversible del paisaje; afectaciones graves a la salud pública; pérdida de soberanía alimentaria; destrucción de economías basadas en actividades productivas sustentables; despojos y militarización de territorios; violencias físicas y simbólicas; tráficos ilícitos y explotación de seres humanos; asesinatos; evasión fiscal y violaciones de leyes, derechos humanos y constitucionales; debilitamiento de la democracia; ataques a la soberanía nacional, entre otros.


La minería a cielo abierto, como la que se quiere implantar en Ecuador en la zona de Íntag o en la Cordillera del Cóndor, supone la excavación de un tajo de cientos de metros de profundidad y varios kilómetros de diámetro. Esta intervención destruye de forma permanente la capa vegetal, no solamente del área de la mina en sí, sino también de miles de hectáreas alrededor, las cuales muchas veces son utilizadas como botaderos de desechos sólidos, piscinas de relave y para otras instalaciones sin las cuales las minas no pudieran funcionar. El simple hecho de traer rocas sulfurosas que contienen metales pesados desde el subsuelo hasta la superficie donde están expuestas al aire y las aguas de lluvia, desencadena procesos de contaminación ambiental que perduran siglos. Hay evidencias, por ejemplo, de minas operadas en el tiempo del imperio romano que siguen contaminando fuentes de agua.


¿Una minería social y ambientalmente "responsable"?


Si es que algún día existiera una verdadera responsabilidad, esta debería partir por respetar ciertos principios fundamentales, como el derecho de las comunidades y gobiernos locales a decidir sobre la instrumentación de cualquier actividad que represente un riesgo para su bienestar presente o futuro. Sin el respeto de este derecho, simplemente no hay minería responsable. La "consulta" tal como la suelen manejar los gobiernos dedicados a la promoción de la megaminería, no tiene mucho sentido. Las decisiones de las comunidades nunca son vinculantes. Es, lastimosamente, en estas condiciones que se realizaron las consultas en los territorios afectados por los proyectos mineros en el Ecuador. Vale recordar la parodia que fueron las recientes consultas realizadas en la Amazonía Sur del Ecuador en el marco de la Décimo Primera Ronda Petrolera. [6] En lugar de estas mascaradas, y como lo exige el convenio 169 de la OIT (ratificado por Ecuador en el 1998), se debería exigir el consentimiento previo libre e informado de las comunidades.


Por otra parte, una minería realmente responsable debería reconocer, en ciertas situaciones y áreas, que la extracción no puede representar el mejor uso del suelo o de emprendimiento económico. Sobre todo en territorios sensibles como son:


- el bosque nublado y páramos que protegen las cuencas hidrográficas y almacenan agua;
- las lagunas y ríos, así como manglares y humedales;
- donde exista un excepcional potencial turístico, agropecuario, o riqueza arqueológica;
- que albergan especies en peligro de extinción;
- donde exista grandes riesgos sísmicos;
- de alta pluviosidad (lo que exacerba los riesgos de contaminación del agua);
- donde la roca tiene altas concentraciones en compuestos sulfurosos (que generan contaminación por drenaje ácido de mina), entre otras.

Preguntamos: ¿qué sentido tiene destruir el patrimonio cultural milenario, impactar a las actividades económicas auténticamente sustentables, contaminar de manera irreversible el agua, el aire y la tierra, así como transformar el clima que le da vida a miles de campesinos, pueblos ancestrales, pescadores y recolectores de mariscos, para sustentar una actividad minera altamente destructiva y cuya duración es de apenas un par de décadas?


Además, una minería "responsable" con el ambiente reconocería que antes de iniciar actividades con tan fuerte impacto ambiental, es absolutamente indispensable contar con largas series de datos históricos (al menos décadas) confiables sobre la hidrometeorología y la sismicidad del área a ser intervenida. En Ecuador, con muy pocas excepciones, estos datos no existen.


Por último, la minería "responsable" es imposible si no existen instituciones públicas sólidas e independientes del sector minero, capaces de evaluar y monitorear la actividad. Por ejemplo, no se puede hablar de minería responsable si la gestión minera está a cargo de instituciones que aprueban Estudios de Impacto Ambiental que carecen de rigor científico, como muchos de los que se han elaborado y aprobado en el Ecuador. No se puede hablar de minería responsable cuando una mayoría de las empresas transnacionales presentes en el país usan paraísos fiscales y bancarios como Las Islas Vírgenes, Bermuda, Barbados, Panamá, entre otros, lo que presumiblemente les permite evadir sus obligaciones en términos fiscales en el Ecuador.


La minería que se está desarrollando en la actualidad en el país no cumple con todas las características que acabamos de mencionar cuando de responsabilidad se habla, más bien da paso a la peor actividad productiva posible, en los lugares lo menos apropiados, como son las Cordilleras del Toisán y del Cóndor, e incluso en los páramos como en la zona de las lagunas de Quimsacocha.

Es así como podemos anticipar que en Ecuador, dadas las condiciones políticas, ambientales y geológicas del país, la minería "responsable" y la recuperación del medio ambiente en las proporciones anunciadas en los discursos oficiales nunca se llevarán a cabo. Menos aún en un país donde no se cumple con la Constitución y tampoco con el Mandato Minero, aprobado en abril de 2008 en la Asamblea Constituyente de Montecristi, con el que se pretendía al menos normar la situación de caos en la minería a gran escala, heredada del modelo neoliberal. [7]

En síntesis, ¿es posible creer en una minería bien hecha y responsable, que no ocasione severos impactos ambientales y sociales y que, además, se constituya en la senda para el Buen Vivir?


Por supuesto que no. La realidad contradice esta afirmación, que no pasa de ser una burda manipulación.


La explotación minera industrial moderna implica la extracción masiva -y en un tiempo muy corto-, de la mayor cantidad posible de recursos minerales; recursos que se han formado en procesos de muy larga duración, a escalas tectónicas. En la actualidad, los sitios de alta concentración mineral se van agotando, sin embargo, los elevados precios del mercado mundial permiten que la explotación minera sea rentable aún en los yacimientos en donde el mineral es escaso. Para hacer producir estos yacimientos, es necesario aplicar una minería industrial de gran escala, con uso masivo de químicos a veces sumamente tóxicos, el consumo abundante de agua y la acumulación de grandes cantidades de desechos. El examen de la minería industrial alrededor del planeta evidencia un sinnúmero de daños y destrucciones múltiples e irreversibles de la Naturaleza. Por igual son incontables las tragedias humanas, tanto como la destrucción de las potencialidades y riquezas culturales de muchos pueblos. En el ámbito económico la situación tampoco es mejor. Los países de América Latina, África y Asia, cuyas economías dependen fundamentalmente de recursos minerales o petroleros, nunca saldrán de la pobreza.


El capital global, en contubernio con gobiernos liberales y "progresistas", una vez más está ganando la partida, y la única forma de parar es con el fortalecimiento de la resistencia pacífica a nivel local y generando alianzas para que cada vez más gente sea conciente de la realidad de la minería y de sus terribles consecuencias.-


________________________________________
Carlos Zorrilla: Activista. Cofundador de la DECOIN, de la Asociación de Caficultores de Íntag y de la Red Nacional de Bosques Privados. Residente de la zona de Íntag desde 1978. Autodidacta en impactos de la minería a gran escala.
William Sacher: PhD en ciencias atmosféricas y oceánicas. Candidato a doctor en economía en la FLACSO-Ecuador.
Alberto Acosta: Profesor e investigador de la FLACSO-Ecuador. Exministro de Energía y Minas. Expresidente de la Asamblea Constituyente. Excandidato a la Presidencia de la República.

NOTAS:
[2] Sabatina, 29.10.2011.
[3] El Ciudadano , 9.12.2011.
[4] Declaración de Federico Auquilla, viceministro de Recursos Naturales No Renovables en el Enlace Ciudadano número 249, 10.12.2011.
[5] http://www.enamiep.gob.ec/
[6] Véase, por ejemplo el documental "La consulta inconsulta" de Tania Laurini y Julián Larrea Arias, 2013.

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Cobra relevancia que la agencia de noticias energéticas y metalúrgicas Platts (6/2/14) –que forma parte de la calificadora S&P– difunda que "más de la mitad (¡súper-sic!) de los pozos del fracking en EU se encuentra en zonas secas", basado en un estudio de Ceres: grupo no lucrativo de inversionistas con sede en Boston que aboga por la protección de la biosfera ( http://es.scribd.com/doc/205503436/Ceres-FrackWater). Ceres, en la mitología romana, representaba a la diosa de la agricultura, las cosechas y la fecundidad, y lo menos que puede hacer el grupo homónimo es cesar de invertir en el dañino fracking: fracturación hidraúlica de perforación horizontal que usa inmensas cantidades de agua con un centenar de productos químicos desconocidos y a la que se le atribuyen una serie de calamidades ( v.gr sismos y contaminación del agua potable).

 

De los casi 40 mil pozos de gas natural y petróleo del fracking en EU, más de la mitad se encuentra en zonas que experimentan sequía y donde, en casi dos años y medio, se usaron 366 mil 660 millones (¡súper-sic) de litros de agua, casi la mitad (¡súper-sic!) en el semiárido Texas.
La autora del estudio, Monika Freyman, comentó que la competencia por el agua crecerá en varias de estas zonas conforme crezcan las poblaciones y los niveles de desarrollo del gas y el petróleo.


Con este simple dato, toda la cantaleta de la "revolución ( sic) energética del siglo XXI en Norteamérica ( sic)" se derrumba al crear mayores daños que beneficios, no se diga en la región desértica del noreste de México, pletórica en shale gas (tercera reserva mundial), pero una de las mayores zonas desérticas del planeta.


Freyman minimiza la cantidad que se requiere en EU para el polémico fracking –"típicamente entre 1 y 2 por ciento del total de consumo–, pero advierte sobre los impactos locales (léase: la furia ciudadana) de las operaciones de gas y petróleo donde el agua es extraída de los mantos freáticos.
World Resources Institute (WRI) evaluó los mapas que señalan indicadores del estrés del agua en ocho regiones de EU y Canadá ( Why not Mexico?): más de 36 por ciento de los pozos se traslapan con zonas que experimentan agotamiento de los mantos freáticos.


¿A las petroleras anglosajonas no les importa mantener sedientas a sus poblaciones?


Después de Texas –segundo estado más poblado, con 26.5 millones de habitantes, de los cuales 15 millones se encuentran en racionamiento de agua– los Estados que usan más agua por el vilipendiado fracking son Pensilvania, Oklahoma, Arkansas, Colorado y Dakota del Norte ( http://es.scribd.com/doc/205520460/Fracking).


Entre las 250 empresas de energía, la polémica Chesapeake es la que más (ab)usa del agua: casi 45 mil 480 millones de litros, seguida por EOG Resources, XTO Energy (subsidiaria de Exxon Mobil) y Anadarko Petroleum. ¡Las próximas invasoras del noreste mexicano!
En otra ominosa clasificación, entre las empresas de servicios, aparece en primer lugar la macabra Halliburton con 94 mil 750 millones de litros (¡más de la cuarta parte del total de EU!), seguida por la lúgubre Schlumberger (uno de cuyos dueños es un ex director de Pemex): ¡Las depredadoras del mayor daño ambiental en la historia de la humanidad en el Golfo de México y que se despachan con la cuchara grande en su colusión con la agónica Pemex!


WRI clasifica una zona bajo extremadamente alto estrés acuífero, en la que más de 80 por ciento del agua en la superficie y en los mantos freáticos asequibles es ya asignada para uso agrícola, municipal e industrial.


Así que "casi la mitad de los pozos explotados por fracking desde 2011 se encuentra en regiones con elevado y/o extremadamente alto estrés acuífero".


Texas, en su frontera con México, es ya prácticamente una zona de desastre para el shale gas (lutita/esquisto/grisú), lo cual empeorará con la duplicación del (ab)uso del agua para fracking en la próxima década. ¿Por eso avientan la pelota del shale gas del lado transfronterizo de México, para usarlo como cobayo de experimentación ecocida de laboratorio?


Más aún: más de dos tercios de Texas continuan experimentando condiciones de sequias, mientras los acuíferos de los mantos freáticos principales se encuentran bajo estrés y la población del Estado crece. Al rato, las racistas depredadoras anglosajonas le echarán la culpa a la natalidad de los ultrajados migrantes mexicanos.


El tristemente célebre yacimiento Eagle Ford Shale, en el sur de Texas, extrae 90 por ciento de su demanda acuífera de los mantos freáticos que están a punto de agotarse, y es el que (ab)usa más del agua para fracking: 72 mil 200 millones de litros.


En el Permian Basin (Texas occidental), el (ab)uso del agua para fracking ha colocado a 70 por ciento de los pozos en estrés acuífero extremo.
El rotativo The Independent (5/2/14), de Gran Bretaña (GB), reporta el perturbador estudio del grupo Ceres, en medio de las protestas en todo el mundo por los efectos dañinos del shale gas a la salud pública y al medio ambiente.


En GB han llegado a la insensatez de pretender cambiar las leyes para permitir el fracking debajo (sic) de las casas y sin el permiso de los propietarios ( The Independent, 26/1/14), lo cual refleja la grave crisis energética a los dos lados del Atlán¬tico Norte anglosajón, donde predominan los intereses deletéreos de su bancocracia plutocrática por encima del bien común.


La defensa de Exxon Mobil es pueril cuando compara que el "carbón necesitaba 10 veces más agua que el shale gas, mientras el etanol del maíz necesita mil veces más agua". Exxon selecciona así su pretendido menor daño entre tres mayúsculos cataclismos.


The Financial Times (6/2/14) –controlado por el banco israelí-estadunidense Black¬Rock, el mayor beneficiario de la privatización de los hidrocarburos en México– ya no puede ocultar que el shale gas en EU ha sido puesto bajo la picota debido a la sequía y la sed por el agua.


El problema del agua en EU es mayúsculo y California, su Estado más poblado, padece su peor sequía en un siglo.


¿Inicia la gran fuga de los inversionistas de la burbuja del shale gas, que puede explotar del lado de la escasez del agua en una época de intensa sequía?


The Financial Times reseña que la escasez de agua y las tensiones con las comunidades locales ha obligado a las petroleras a soluciones costosas, como el transporte de agua en camiones (sic).


Los accionistas de los poderosos fondos de pensiones de Nueva York exijen ya explicaciones sobre el impacto ambiental del fracking a ExxonMobil, Chevron, EOG y Pioneer. ¿Rebelión en la granja bursátil?


A mi juicio, el retiro de las inversiones de los fondos de pensiones de las petroleras del shale gas constituiría el golpe de gracia a las pretensiones de EU para ser el emperador energético global y sustituir a Arabia Saudita.


No venía en el radar la revuelta de las comunidades y los ciudadanos ante el saqueo hidráulico y su sequía por la vía del fracking de las depredadoras petroleras anglosajonas.


La suicida reforma Peña/Videgaray/Aspe –en particular, su explotación ecocida del shale gas– se tambalea en su lugar de origen: EU. ¡Increíble!


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