Filtraciones climáticas: adelanto del V Informe del IPCC

ALAI AMLATINA, 21/01/2014.- Un borrador del nuevo reporte del IPCC se filtró a la prensa. Además de reiterar amenazas conocidas, el documento rescata un tema que merece analizarse: la transferencia de emisiones del norte hacia el sur.

 

El quinto Informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático -al igual que sus cuatro antecesores publicados en 1991, 1996, 2001 y 2007- consta de tres volúmenes. El primero de ellos ya fue presentado en setiembre del año pasado y contenía una actualización de los últimos conocimientos sobre la ciencia del cambio climático. El segundo se lanzará en marzo (comprendiendo aspectos de vulnerabilidad y adaptación) y el tercero, referido a la mitigación, se conocerá recién en abril.

 

Sin embargo, un borrador parcial de este tercer volumen, fechado el 17 de diciembre, fue filtrado en los últimos días a varios medios de comunicación y mereció la atención de, entre otros, Reuters (15/01/14), The New York Times (17/01/14) y The Guardian (19/01/14). Se trata de un borrador de 29 páginas del capítulo dirigido a los responsables políticos; un resumen de fácil digestión que el Panel suele hacer para evitarles a los tomadores de decisión la dura tarea de leer los informes técnicos completos.

L

os detalles del borrador que la prensa divulgó no presentan grandes novedades y mayormente son actualizaciones de tendencias ya anunciadas o datos que ya habían sido anticipados por otras agencias internacionales de la propia ONU o la Agencia Internacional de la Energía. Algunos de los puntos señalan:

 

- Las emisiones de gases de efecto invernadero crecieron dos veces más rápido en la primera década de este siglo que en las tres décadas anteriores. Gran parte de ese aumento se debió a la quema de carbón, y particularmente por el carbón utilizado para la generación de electricidad en China.

 

- La mayoría de los escenarios a futuro muestran que las emisiones mundiales tendrían que reducirse de 40 a 70 por ciento entre 2010 y 2050 para mantener el aumento de la temperatura media del planeta por debajo de los 2° C tal como se acordó en Naciones Unidas.

 

- Para limitar el calentamiento, el informe estima que el mundo tendría que invertir USD 147 mil millones al año en energías bajas en carbono, como la eólica, solar o nuclear hasta el 2030. Al mismo tiempo, las inversiones en energía de combustibles fósiles tendrían que ser reducidas en USD 30 mil millones anualmente.

 

- Los gobiernos del mundo todavía están gastando mucho más dinero en subsidiar los combustibles fósiles que en acelerar el cambio hacia una energía más limpia.

 

- Es necesario impulsar las tecnologías de captura y almacenamiento de carbono -principalmente en las usinas eléctricas- y el secuestro de carbono de las plantaciones forestales como mecanismo para alcanzar un balance neto de "emisiones negativas" en el 2100.

 

El Norte emite hacia el Sur

 

Sin embargo, uno de los principales aspectos que recogen los artículos de prensa referidos, es el reconocimiento por parte del Panel de un asunto que ya había sido destacado por analistas y activistas climáticos y que merece un análisis un poco más profundo: la "externalización" de las emisiones.

 

"Una parte cada vez mayor de las emisiones de CO2 procedentes de la combustión de combustibles fósiles en los países en desarrollo se libera en la producción de bienes y servicios exportados, sobre todo de países de renta medio-alta y alta" entrecomilla The Guardian, dando a entender que es extracto textual del borrador filtrado.

 

Según el periódico inglés, el documento afirma que el mayor crecimiento en las emisiones de gases de efecto invernadero se da en los países emergentes, particularmente China, pero que buena parte de ellas está originada en la producción de bienes que son consumidos en Europa y Estados Unidos.

 

Muchos en el sur reclaman que una política global de reducción de emisiones debería no solo considerar el origen de la producción sino también su destino, responsabilizando a los países consumidores del norte por el aumento de las emisiones en los países productores del sur. Desde esta perspectiva, la transferencia de industrias y emprendimientos contaminantes del norte hacia el sur, sería una estrategia de los países desarrollados para escabullir sus responsabilidades climáticas. Y esto es parcialmente cierto, pero no es toda la verdad.

 

El problema es que los países del sur aceptan gustosos esta transferencia (cuando no la alientan fervientemente) y aceptan complacientemente aumentar su cuota de emisiones. No solo esto: también se oponen a la existencia de cualquier política doméstica en los países desarrollados que limite sus posibilidades de exportación. Es decir, no aceptan la inclusión de estándares de carbono en los productos consumidos en los países del norte aduciendo que se trata de medidas proteccionistas para-arancelarias.

 

Esto se ha visto en las negociaciones internacionales de cambio climático principalmente en los temas de hidrocarburos y agricultura pero es extensible a todos los rubros de exportación de los países en vías de desarrollo. De esta manera son los propios países en desarrollo los que impulsan la "externalización" de las emisiones de los países industrializados. Nadie es inocente en este juego.

 

Esto se ha convertido en un nudo imposible de desatar en la Convención de Cambio Climático. Los países desarrollados llevan sus industrias al sur porque allí no hay restricciones a las emisiones y los países del sur encuentran en esta relocalización productiva una fuente importante de inversión extranjera y de crecimiento del PBI. Esta transferencia provoca el aumento de las emisiones de las economías en desarrollo que, con el argumento del combate a la pobreza, rechazan cualquier imposición de límites a sus emisiones. Pero también rechazan cualquier medida que los países desarrollados adopten para reducir el consumo de los habitantes del norte, con el argumento de las trabas a las exportaciones desde los países en desarrollo.

 

Adicionalmente, estas exportaciones están promoviendo el crecimiento de nuevas clases altas y medio altas en los países emergentes que están aumentando su consumo y consecuentemente las emisiones de esos países.

 

Las empresas felices: han encontrado la manera perfecta de evitar los límites a sus emisiones, pagar una mano de obra más barata, recibir exoneraciones variadas, flexibilizar los estándares ambientales y mantener los mercados de mayor poder adquisitivo en el norte. Todo con la buena colaboración de los gobiernos del norte y del sur que continúan culpándose unos a otros de la falta de compromisos en el combate al cambio climático.

 

Por suerte para el clima, el "Desarrollo" es muy eficiente para mantener a la mayoría en la pobreza haciéndole creer que prospera o prometiéndole que prosperará, porque si verdaderamente todos se desarrollaran el planeta ya habría estallado.

 

Por Gerardo Honty, investigador de CLAES (Centro Latinoamericano de Ecología Social)

URL de este artículo: http://alainet.org/active/70615

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Enseñanzas de la derrota de Monsanto en Córdoba

Las multinacionales sólo pueden ser derrotadas si existe un potente movimiento de la sociedad, apoyado por una porción significativa de la población. Un tribunal provincial de Córdoba dictaminó que Monsanto debe detener la construcción de la planta de tratamiento de semillas de maíz transgénico ubicada en Malvinas Argentinas, dando a lugar a un recurso de amparo presentado por los vecinos de la zona que acampan desde hace tres meses en las puertas de la obra.


La movilización fue impulsada por pequeños grupos, Madres de Ituzaingó, la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida y vecinos autoconvocados, entre otros, y tuvo la virtud de sostenerse en el tiempo pese a las amenazas del gobierno provincial y del sindicato de la construcción. La población de Malvinas Argentinas simpatiza y apoya la resistencia, lo que llevó a la justicia a tomar la resolución de paralizar las obras el pasado 9 de enero.

Siempre son grupos pequeños los que toman la iniciativa, sin tener en cuenta la "correlación de fuerzas" sino la justicia de sus acciones. Luego, a veces mucho más tarde, el Estado termina por reconocer que los críticos llevan la razón. Más tarde, los que fueron criminalizados suelen ser considerados héroes incluso por quienes los reprimieron. El punto crucial, a mi modo de ver, es el cambio cultural, la difusión de nuevos modos de ver el mundo, como lo enseña la historia de las luchas sociales.


Mucho antes de que cayeran las leyes segregacionistas en los Estados Unidos, la discriminación fue derrotada en los hechos. El 1 de diciembre de 1955 una mujer común, Rosa Parks, se negó a sentarse en el autobús en los asientos para negros y lo hizo en los reservados para blancos. Fue arrestada por violar la ley en Montgomery, estado de Alabama. Decenas de personas siguieron su ejemplo, y otras decenas la precedieron. Su acción de desobediencia impactó porque fue seguida por muchos.

Franklin McCain, un activista negro de 73 años de Carolina del Norte, en 1960 se sentó con tres amigos en la barra de una cafetería de la cadena Woolworth en la ciudad de Greensboro. Era un sitio exclusivo para blancos. Pidieron café y esperaron todo el día pero no les sirvieron. Al día siguiente regresaron pese a los insultos de los blancos y las amenazas de los policías. El fin de semana ya eran cientos y la protesta se extendió a decenas ciudades. La cadena Woolworth se vio obligada a permitir el ingreso de negros. Recién entre 1964 y 1965 el Estado se vio forzado a eliminar las leyes de discriminación racial, cuando había un gobierno que con los parámetros actuales –y teniendo en cuenta que se trata de los Estados Unidos- llamaríamos "progresista".


Creo que esta es una de las enseñanzas más importantes que nos deja la victoria de la población de Malvinas Argentinas contra Monsanto. Debemos hacer cosas lo más inteligentes y lúcidas posibles, pero sobre todo acciones realizadas y sentidas por la gente común, acciones sencillas, pacíficas, capaces de desnudar los problemas que nos afligen, como sentarse en el lugar que uno quiere en el autobús, y no en el que te obligan, o acampar frente a una de las más poderosas multinacionales.


Lo que sigue, ya no depende de nosotros. Que una parte significativa de la población esté de acuerdo y acompañe, que llegue a participar de algún modo en la protesta, depende de factores que nadie controla y para los cuales no hay recetas ni tácticas preestablecidas. Desde el punto de vista del movimiento social y de los cambios necesarios, no podremos derrotar el extractivismo reclamando leyes al Estado. Las leyes vendrán cuando el modelo haya sido derrotado cultural y políticamente.


Es cierto que los gobiernos de la región, más allá de su orientación concreta en cada país, se apoyan en el extractivismo. Pero es la gente común organizada a la que nos corresponde derrotarlo, con miles de pequeñas acciones, como las que desarrollaron las Madres de Ituzaingó y ahora los acampantes en Malvinas Argentinas.

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Cambio de imagen en Uruguay: ¿el hombre de hierro?

Ciertamente, el presidente Pepe Mujica goza de merecidas simpatías por su trayectoria histórica de tupamaro encarcelado, su sentido del humor y la modestia de su estilo de vida. Pero su gobierno se prepara a cambiar radicalmente su imagen: un Mujica megalómano minero, otro presidente latinoamericano de izquierda que está por declararse antiecologista ferviente. Le atrae la dimensión gigantesca y el dinero que vendrá de un proyecto llamado Aratirí, de extracción y exportación de hierro por 18 millones de toneladas al año, casi 6 toneladas por uruguayo, unos 15 kilos al día. Está por firmar un contrato con el señor Pramod Agarwal, un indio extranjero propietario de la empresa Zamin.
Mientras tanto, los ambientalistas piden un referendo. El Movimiento pro Plebiscito Nacional Uruguay Libre de Minería Metalífera a Cielo Abierto dio el 8 de enero de 2014 una conferencia de prensa en contra de que se firme un contrato de inversión entre el gobierno nacional y Aratirí (Zamin). Cuestionaron la constitucionalidad de la nueva Ley de Minería de Gran Porte.


La empresa Zamin se anuncia así: Compañía minera independiente con un portafolio de proyectos de mineral de hierro de clase mundial en Sudamérica (Brasil y Uruguay), África, Australia y Asia. Su estrategia es convertirse en un productor líder de mineral de hierro y de carbón para la industria global del acero y también de metales preciosos y energía. Los Reyes Magos de Oriente, que llegan para llevarse el mineral de hierro a precio de regalo.


La idea del gobierno es firmar un contrato de inversión antes de terminar los estudios de impacto ambiental. Además, que los permisos ambientales puedan ser troceados, primero para las minas y meses más tarde para el mineraducto. Posteriormente, para el gran puerto. Pero si el proyecto es detenido por razones ambientales o por competencias de los municipios, ¿Zamin demandará a Uruguay?


Se trataría de una inversión con 4 mil hectáreas de tajos a cielo abierto, un área de influencia directa de más de 100 mil hectáreas, un mineraducto hasta al mar de más de 200 kilómetros y un gran puerto especializado cuyo lugar ya han cambiado dos veces en los planes. No hay todavía una licencia ambiental. La inversión sería de 2 mil millones de dólares. La vida útil, de 20 años. Los pasivos ambientales, las deudas ecológicas, no están calculados.


Con desparpajo se aseguraba en Uruguay, a finales de 2013, que lejos de provocar daños, el proyecto Aratirí, con el dinero que reporte, permitirá mejorar la calidad ambiental general mediante inversiones adecuadas. El gobierno asegura que parte de los ingresos irán a un fondo intergeneracional para infraestructura y educación.


Con apoyo del gobierno, la empresa trasnacional india-anglo-suiza Zamin Ferrous inició en 2007 trabajos de prospección en el centro del país, incidiendo en dos poblados cercanos: Valentines y Cerro Chato. Los campos están habitados por familias de productores ligados a la tierra desde hace varias generaciones, en propiedades de 350 hectáreas en promedio. Son tierras de ganadería extensiva en sierras bajas arboladas. La gran explotación minera a cielo abierto implica la expulsión definitiva de las familias junto con la devastación del ecosistema original. La zona cuenta con los arroyos Valentin Grande y Las Palmas, que para ser aprovechados por la mina serán represados, pero el proyecto necesita mayores volúmenes de agua.


En 2011 el presidente Mujica analizaba la posibilidad de convocar a un referendo sobre el tema, pero no se llevó a cabo. Por el contrario, Mujica impulsó una nueva ley de minería. Los opositores dicen que esa norma incurre en inconstitucionalidad. Las noticias en enero de 2014 son contradictorias. Por un lado, hay ministros que anuncian la firma inminente del contrato. Por otro, hay la posibilidad de que se efectúe un referendo. El presidente Mujica destaca la importancia de la inversión de Aratirí, aunque reconoce (graciosamente) que hay incertidumbre sobre cómo quedarán los campos de donde se extraería el hierro. Enormes cantidades de escorias y jales o relaves.


En 2 de diciembre de 2013 se lanzó una campaña de recolección de firmas para lograr que se efectúe ese referendo o plebiscito para prohibir la minería a cielo abierto. Para ello se requiere, antes de fines de abril, unas 260 mil firmas. Quienes se oponen a Zamin desean que se prohíba la explotación de minerales metálicos a cielo abierto. Añaden: Así quedaríamos en la misma situación que Costa Rica. Mejor es prohibirla antes de signar el contrato para que después no les ocurra como a Costa Rica, ahora con los reclamos de la empresa canadiense Infinito Gold por la anulación del proyecto Crucitas.


Joan Martínez Alier ICTA-Universitat Autònoma de Barcelona 08193 Spain


www.ejolt.org
www.eco2bcn.es
www.ecologiapolitica.info
New book: Ecological Economics From the Ground Up, 2012
www.routledge.com/books/details/9781849713993/

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El 70% de las aguas residuales en América Latina vuelven a los ríos sin ser tratadas

La gestión de aguas es especialmente preocupante en las ciudades, donde vive el 80% de la población y una gran parte en asentamientos cercanos a fuentes contaminadas.

 

Pregunta: ¿Qué es más claro que el agua? Respuesta: Casi todo lo demás.

Esa es una realidad cada vez más cierta para Latinoamérica donde tres cuartas partes de las aguas fecales o residuales vuelven a los ríos y otras fuentes hídricas, creando un serio problema de salud pública y para el medio ambiente, según advierten expertos del Banco Mundial.

 

El problema es especialmente preocupante en una región como la latinoamericana, donde el 80% de la población vive en ciudades, y una gran parte en asentamientos cercanos a fuentes contaminadas.

 

También hay serias implicaciones ecológicas. Latinoamérica es una de las regiones más biodiversas del mundo y es dueña nada menos que de un tercio de las fuentes de agua del mundo. La contaminación del agua atenta contra ese orden

 

¿Cómo responder a tamaño desafío? La experta en agua y saneamiento, Carmen Yee-Batista, dice que la respuesta es multifacética pues se necesita reformar la producción del agua, invertir en infraestructura y regular el uso del territorio (es decir, dónde se puede vivir y dónde no).

 

Yee-Batista, del Banco Mundial, afirma que la situación es aún más compleja porque el "70% de las aguas residuales de la región no son tratadas. Sacamos el agua, la usamos y la devolvemos a los ríos completamente contaminada", señala.

 

Debido a lo complejo del problema, se debe revisar el proceso de producción de agua de una manera integral: suministro, saneamiento y aguas residuales y drenaje urbano, es decir, invertir en sistemas de alcantarillado que evacuen el agua de las lluvias. Y todo esto sin perder de vista la planificación urbana. "Queremos que el azul vuelva a los ríos y las ciudades se vuelvan más verdes", resume la experta.

 

Tímidamente, varias ciudades latinoamericanas como Buenos Aires, Tegucigalpa, San Pablo o Asunción están trabajando en soluciones integrales al manejo y distribución de agua y a la contaminación de los ríos.

 

Tal es el caso de la recuperación del río Bogotá, que recibe las aguas sucias que descargan los ocho millones y medio de habitantes que viven en la capital colombiana y no tiene la capacidad de asimilar tanta contaminación. Actualmente, se trabaja en el tratamiento de las aguas residuales, en ampliar el río para que tenga más capacidad de almacenamiento, en reasentar a las personas que viven allí y en la recuperación ambiental de las riveras.

 

Estos avances presentan también una paradoja. Por ejemplo, en Uruguay la cobertura de la red de agua es del 99% pero casi la mitad del agua potabilizada se pierde debido a tuberías viejas, robos o fraudes.

 

"Se construyen redes pero después de 20 años se necesitan cambios que no se están realizando. Es decir, gastamos mucho dinero en infraestructura, en recoger esta agua, en distribuirla pero aún así la perdemos", afirma Yee-Batista, destacando que esto sucede en gran parte de la región.

 

De ahí que un problema recurrente en las ciudades latinoamericanas sea la continuidad del servicio -acceso las 24 horas del día, todos los días –, la presión adecuada y la claridad del agua. Además, muchos proveedores no son autosostenibles financieramente, dependen de los gobiernos ya que las tarifas no cubren los costos de operación.

 

La experta recuerda que la falta de acceso al agua potable es todavía una amarga realidad para 32 millones de personas en Latinoamérica. Y que solo esfuerzos integrales podrán cambiar esta realidad.

 

(Con información de EL Banco Mundial)

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El calentamiento global explicado en 3 gráficos

Hace 2 años, un grupo de investigadores dirigidos por el profesor Michael Ranney salió a las calles de San Francisco en busca de voluntarios para responder esta pregunta:

 

¿Podría explicarme cuál es el mecanismo por el que la temperatura del planeta está aumentando?

 

A pesar de que la mayoría de los encuestados consideraba que el calentamiento global era un fenómeno real, casi nadie respondía correctamente a la cuestión.

 

Algo estamos haciendo muy mal los científicos si con todo lo que se habla del cambio climático en los medios, la mayoría de la gente no puede explicarlo en términos sencillos.

 

Ranney, profesor de Psicología y Educación en la Universidad de Berkeley, decidió desarrollar diferentes senderos pedagógicos para explicar el mecanismo del calentamiento global y los comparó en encuestas posteriores. Aquí tenéis una manera que parece entenderse muy bien:

 

1) La Tierra absorbe energía del Sol en forma de luz visible.

 

2) La Tierra emite energía en forma de luz infrarroja.

 

Crédito de la imagen: Michael Andrew Ranney

 

3) La atmósfera contiene gases de efecto invernadero (por ejemplo el CO2 y el metano)

 

 

Crédito de la imagen: Michael Andrew Ranney

 

4) La luz visible que llega del Sol atraviesa sin problemas los gases de efecto invernadero de la atmósfera.

 

5) Sin embargo, la luz infrarroja sale muy lentamente porque le cuesta mucho atravesar los gases de efecto invernadero.

 

Crédito de la imagen: Michael Andrew Ranney

 

Por lo tanto, cuantos más gases de efecto invernadero haya en la atmósfera, más se calienta el planeta.

 

Otros detalles relevantes:

 

¿Cuál es el efecto de los humanos en el calentamiento global?

 

Desde el inicio de la revolución industrial a mediados del siglo XVIII, la concentración de CO2 en la atmósfera ha aumentado un 40% y la de metano un 300%.

 

¿Los gases de efecto invernadero son siempre "malos"?

 

No. La Tierra sería un planeta helado sin gases de efecto invernadero. El problema no es que haya gases de efecto invernadero sino que han aumentado exponencialmente en las últimas décadas.

 

¿Por qué la luz visible atraviesa esos gases sin problemas mientras a la luz infrarroja le cuesta tanto?

 

¡Ay!, pues la respuesta no es demasiado complicada, pero para comprenderla hay que entender algunas ideas básicas de mecánica cuántica. Para eso estamos haciendo esta serie de vídeos. ¡El siguiente llega pronto!

 

¿Cuál es el consenso científico sobre el calentamiento global?

 

La comunidad científica considera el calentamiento global como un fenómeno inequívoco. Su evolución en el futuro sigue siendo un problema abierto: el aumento de la temperatura media durante el próximo siglo se calcula entre 2ºC y 6ºC dependiendo de los modelos climáticos y el nivel de emisiones.

 

El equipo de Ranney ha desarrollado la web "How Global Warming Works" dónde encontraréis varias maneras pedagógicas de explicar el calentamiento global, desde una versión de 50 segundos hasta otra de 5 minutos.

 

En las cenas de esta Navidad podréis explicar el cambio climático en menos de 1 minuto. A cambio, estaría bien que me mandáseis un tupper de algo rico. Mis padres dicen que los Reyes son los lectores.

 

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Viernes, 13 Diciembre 2013 07:52

Mapa de conflictos ambientales de Brasil

Mapa de conflictos ambientales de Brasil

Se acerca el 25 aniversario del asesinato de Chico Mendes (1944-1988) en el Acre, Brasil, defendiendo la Amazonia contra la deforestación. Chico Mendes era un seringueiro, fue un sindicalista que defendía a los recolectores de caucho contra los poderosos ganaderos que quemaban la selva. Aprendió a leer ya de muchacho con un viejo comunista oculto en esa frontera entre Brasil y Bolivia, superviviente de la columna Prestes.

 

Lejos de disminuir, los conflictos por deforestación y expansión de la frontera agropecuaria continúan creciendo en toda la Amazonia. Continuamente se producen muertes a causa de esta expansión. Pero hay además muchos otros conflictos por injusticias ambientales, por la expansión minera, por infraestructuras (carreteras, grandes represas), por contaminación de agrotóxicos.


Ya hace 10 años se formó en Brasil la Red por la Justicia Ambiental. Los activistas recibieron la visita de Robert Bullard, que en Estados Unidos llevaba décadas de lucha contra el racismo ambiental, es decir, luchando contra la contaminación en barrios donde vive gente de color y gente pobre. Eso dio impulso a esa red brasileña. Para dar más visibilidad a tantos casos de injusticia y conflictos abiertos, hubo varios intentos, a nivel de estado (Río de Janeiro, Minas Gerais...) de inventariar y mapear tales conflictos.


Eso ha culminado con la publicación en la web de un inventario y mapa general de Brasil y de un libro compilado por Marcelo Firpo Porto, Tania Pacheco y Jean Pierre Leroy con el título Injustiça ambiental e saúde no Brasil. O mapa de conflictos, en noviembre. Es un trabajo pionero en el mundo, con 400 casos inventariados, cada uno con una descripción de dos o tres páginas que incluye sus características principales (por ejemplo, ¿es un conflicto por minería, por residuos nucleares, por asbesto o amianto, por robo de tierras...? ¿Cuáles con los actores principales? ¿Cuáles han sido los resultados?).


En Colombia existe ya un mapa parecido (con el proyecto EJOLT), pero con 70 casos solamente. En México hay diversas iniciativas en el mismo sentido. El tema está creciendo tanto en la práctica y en la investigación universitaria que se anuncia y se prepara ya un primer Congreso Latinoamericano de Conflictos Ambientales en la Universidad Nacional General Sarmiento en Buenos Aires para octubre de 2014. No para resolver los conflictos en beneficio de las empresas sino para estudiarlos, para difundirlos, darles un sentido histórico.


¿Cuál es, pues, el propósito de esos inventarios y mapas, más allá del avance de la ecología política? Se trata de mostrar las causas estructurales de tantos y tantos conflictos, es decir, cómo nacen del aumento del metabolismo de la economía mundial y de la exportación creciente de materias primas... No son casos NIMBY ( not in my backyard: no en mi patio) sino síntomas del gran movimiento mundial por la justicia ambiental. Por ejemplo, en Brasil ha surgido un movimiento que se llama Justiça nos trilhos, en protesta contra los accidentes en las vías férreas que transportan las materias primas a los puertos de exportación. Hay protestas parecidas en otros lugares del mundo. En Brasil existe un movimiento de atingidos por barragens, es decir, de afectados por represas. Lo mismo ocurre en México.


Se trata de dar visibilidad a las poblaciones afectadas, de poner en la mesa sus demandas, sus estrategias de resistencia y las alternativas que plantean.


En muchos conflictos aparecen incertidumbres científicas (¿cuán dañino puede ser el cianuro empleado en la minería de oro a cielo abierto?, ¿cómo afecta el glifosato usado en los cultivos de soya transgénica a las poblaciones?), y por tanto el debate debe abrirse a las poblaciones locales pobres, que conocen mejor lo que está ocurriendo que las distantes autoridades sanitarias oficiales. Los conocimientos ganados en un caso de conflicto sirven para otros casos.


El objetivo no es simplemente dar la lista de impactos o riesgos ambientales que afectan a distintos grupos locales de población (campesinos, indígenas, afrobrasileños o quilombolas...), sino, más allá de eso, ver a tales poblaciones como portadoras de derechos, que se escuchen sus voces (sus relatos orales, muchas veces también con videos), voces silenciadas por las empresas, por el Estado, por los medios de comunicación, voces que claman por la justicia social y ambiental.


Los inventarios y mapas de injusticias ambientales son instrumentos de lucha contra la injusticia y el racismo, sacan de la invisibilidad a poblaciones cuya vida misma está amenazada. El mapa, dicen los investigadores brasileños, no es sólo una tribuna, un altavoz, es también en cierto modo como un escudo protector, en la medida que eso sea posible en un contexto lleno de violencia contra los pobres.



Por JOAN MARTÍNEZ ALIER, ICTA, Universidad Autónoma de Barcelona

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Martes, 03 Diciembre 2013 08:11

Ecuador y la "mano sucia" de Chevron

Ecuador y la "mano sucia" de Chevron

Durante su reciente visita oficial a Francia, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, se reunió en París con un grupo de intelectuales para exponerles una de las preocupaciones de su país: el conflicto que opone varias comunidades indígenas de la Amazonia ecuatoriana a la empresa petrolera estadounidense Chevron, acusada de destrucción medioambiental y de daños a la salud de miles de personas. A escala internacional, este conflicto ecológico ha adquirido un carácter muy emblemático.

 

Ecuador –primer país del mundo en reconocer, en su Constitución, los inalienables derechos de la naturaleza, convirtiendo a esta en sujeto de derecho–, se enfrenta a una multinacional petrolera, la ChevronCorporation, que es la segunda más importante de Estados Unidos y la sexta del mundo, denunciada por múltiples casos de contaminación medioambiental en diversos lugares del planeta.

 

"Todo empezó en 1964 –nos explica Rafael Correa–, cuando la empresa estadounidense Texaco [adquirida en 2001 por Chevron] inició su explotación petrolera en una amplia zona de la Amazonia ecuatoriana. Esa actividad duró hasta 1992. Al año siguiente, 1993, las comunidades amazónicas de la provincia de Sucumbíos presentaron, en Estados Unidos, una demanda contra la petrolera Texaco por contaminación medioambiental y atentado a la salud de los habitantes. O sea, debe quedar claro que no es el Estado ecuatoriano quien lleva a los tribunales a Texaco-Chevron, sino un grupo de ciudadanos víctimas de un crimen medioambiental. Chevron heredó esa demanda cuando compró y absorbió Texaco en 2001. Poco después, a petición de la propia empresa, el caso –que los tribunales de Estados Unidos se negaron a juzgar– fue trasladado a una corte de Ecuador."

 

"Hay que añadir –precisa el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, presente también en esa reunión parisina junto al presidente Correa– que Texaco, antes de retirarse definitivamente de Ecuador en 1992, dijo haber 'limpiado' los dos millones de hectáreas de selva virgen en los que operó. Lo cual no solo es inverosímil sino falso. Porque todos esos terrenos, como cualquier testigo puede comprobar, se hallan totalmente degradados, con decenas de abominables vertederos de alquitrán que han contaminado ríos y acuíferos. El agua, en toda esa región, es ahora no apta para el consumo. Y se ha multiplicado el número de cánceres entre la población. En toda esa selva, la excepcional biodiversidad ha sido sencillamente asesinada."

 

"Y lo peor –añade Rafael Correa– es que el Gobierno ecuatoriano de la época le firmó a Texaco, en 1998, un 'acto de finiquito' en el que reconocía que la empresa estadounidense lo había dejado 'todo limpio', y la exoneraba de cualquier responsabilidad sobre consecuencias futuras de sus desmanes petroleros. Esto es muy importante. Ese 'acto de finiquito' le da un argumento enorme a Texaco-Chevron. En caso de demanda contra ella, la empresa puede decir –¡y con todo cinismo, lo dice!–: 'Yo lo entregué todo limpio. Así me lo reconoció oficialmente el Estado ecuatoriano. En consecuencia: cualquier condena contra mí debe ser asumida por el Estado de Ecuador porque él es responsable de lo que ocurrió en esos terrenos después de mi partida...'

 

Hay que saber –sigue exponiendo el presidente Correa– que la Corte Provincial de Sucumbíos, en enero de 2012, condenó a Chevron a pagar una indemnización de 9.500 millones de dólares por haber causado uno de los 'mayores desastres medioambientales del mundo' entre 1964 y 1990. Una suma que se duplicaría –¡y alcanzaría los 19.000 millones de dólares!– en caso de que la empresa no presentase excusas a los damnificados en las semanas siguientes a la sentencia. Pero Chevron, para desprestigiar esa decisión judicial y evadir su responsabilidad, alegó que, en ese juicio, los abogados de los demandantes habían falsificado los datos y presionado a los peritos científicos para encontrar contaminación donde no la había. Y presentó un recurso de casación ante la Corte Nacional de Justicia (1)."
"Ante esa situación –prosigue ahora el canciller Ricardo Patiño– Chevron decidió ampararse en el Tratado de protección recíproca de inversiones firmado entre Ecuador y Estados Unidos, y que entró en vigor en 1997. Pero este tratado, en nuestra opinión, no concierne a este caso, pues la demanda de las comunidades indígenas contra Chevron es de 1992, y el tratado, establecido en fecha posterior, 1997, no contempla aplicación retroactiva."

 

"Con ese argumento –nos explica el presidente Rafael Correa– Chevron acudió a la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya, la cual nombró, como es habitual en estos casos, un Tribunal específico para este asunto. Este Tribunal está compuesto por tres jueces, designados (y pagados) por las partes en litigio; uno por la empresa, otro por el país y el tercero por estos dos jueces anteriores. Aquí también el poder judicial ecuatoriano cometió un error, porque designó a uno de los jueces, con lo cual implícitamente dio la impresión de que Ecuador aceptaba ese Tribunal de arbitraje. Cuando, en realidad, nuestro Gobierno rechaza ese Tribunal, no lo considera competente."

 

"El caso es que ese Tribunal –agrega el canciller Ricardo Patiño– concluyó, en 2012, que Ecuador 'incumple leyes internacionales al no tratar de impedir' la ejecución de un fallo contra Chevron que obliga a esta empresa a pagar miles de millones de dólares a varias comunidades indígenas por la contaminación de la Amazonia. El Tribunal insiste en que ambas partes –el Estado de Ecuador y Chevron– habían alcanzado previamente un acuerdo, mediante un 'acto de finiquito', que exoneraba a Texaco-Chevron de responsabilidades medioambientales futuras.

 

El Tribunal de arbitraje también alega que Ecuador ha violado el Tratado bilateral de inversiones entre Quito y Washington, según el cual Ecuador debe 'tomar todas las medidas a su alcance para suspender o hacer que se suspenda la ejecución o el reconocimiento dentro o fuera de Ecuador de cualquier sentencia contra una firma estadounidense'.

 

En resoluciones anteriores, ese Tribunal ya había advertido, además, de que 'cualquier pérdida surgida de la ejecución de la sentencia de la Corte de Sucumbíos sería una pérdida por la que el Estado ecuatoriano sería responsable ante Chevron, bajo el derecho internacional'."

 

El presidente Rafael Correa retoma entonces la palabra para explicar que "las decisiones del Tribunal de arbitraje de La Haya han sido rechazadas por nuestro Gobierno. Primero, porque Ecuador, como Estado, no está implicado, repito, en esta querella. Defendemos los derechos de las comunidades indígenas afectadas por la contaminación y víctimas de los desmanes de una multinacional petrolera. Pero no somos parte en el pleito. Y por respeto al principio democrático de la separación de poderes, no queremos inmiscuirnos en asuntos de la rama judicial.

 

Sin embargo, por otra parte, observamos que, en el marco actual del despojo de la soberanía de los Estados, los tribunales de arbitraje tienen cada día más poder. Cada vez más, los tribunales de arbitraje están fallando a favor de las corporaciones multinacionales. Y si no acatamos el fallo del Tribunal de arbitraje (que aún no es definitivo), Ecuador podría quedar aislado comercial y políticamente.

 

Todo esto es triplemente escandaloso, porque si la decisión del Tribunal de arbitraje se aplicase, Ecuador estaría violando su propia Constitución pues significaría que nuestro Gobierno estaría interfiriendo con el Poder Judicial. Chevron no solo quedaría exonerada de pagar por la limpieza de la selva y la reparación a las comunidades afectadas, sino que podría demandar pagos al pueblo ecuatoriano por el costo legal del litigio...

 

Nosotros consideramos que este caso no es jurídico, sino político: contra nuestro gobierno –concluye el presidente Rafael Correa–. Por eso apelamos a la solidaridad internacional. En todas partes se están constituyendo Comités de apoyo a nuestra Revolución Ciudadana. E invitamos a todos nuestros amigos y amigas, de Europa y del mundo, a expresar igualmente su rechazo a la prepotencia de aquellas empresas multinacionales que destrozan el medio ambiente y quieren luego lavarse las manos. La 'mano sucia' de Chevron no debe quedar impune."


Nota:
(1) El pasado 12 de noviembre, esa Corte Nacional de Justicia de Ecuador emitió un fallo en el que confirmó la condena de la petrolera estadounidense Chevron a pagar 9.500 millones de dólares "por contaminación ambiental en la Amazonia ecuatoriana

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Viernes, 29 Noviembre 2013 17:45

Hablemos en serio acerca del cambio climático

Hablemos en serio acerca del cambio climático

Un nuevo evento climático extremo está afectando una de las tradiciones más populares de Estados Unidos: el Día de Acción de Gracias. Los meteorólogos de The Weather Channel han denominado a esta tormenta de invierno "Bóreas", en honor al antiguo Dios del viento norte de la mitología griega, el portador del invierno. Se ha informado que al menos catorce personas han muerto hasta el momento como consecuencia de la tormenta y 58 millones han sido afectadas. Bóreas ha provocado nevadas y lluvias heladas a lo largo del noreste de Estados Unidos en los días de mayor tránsito del año. Los informes sobre el tiempo en la televisión siguen todos el mismo modelo: el intrépido periodista aparece de pie junto a una autopista nevada o en un aeropuerto donde los pasajeros están varados. ¿Acaso no sería una buena idea aprovechar la escena de los transportes que utilizan combustibles fósiles como excusa para hablar del cambio climático? ¿Por qué no hablamos de cómo nuestro estilo de vida, que depende tanto de actividades que emiten gases de efecto invernadero, desde conducir automóviles hasta viajar en avión, contribuye directamente a distorsionar el clima?

 

Los expertos del clima prevén que, a medida que aumente la temperatura de la Tierra, los eventos climáticos extremos serán cada vez más frecuentes y severos. El Centro Tyndall para la Investigación sobre el Cambio Climático es una organización con sede en Gran Bretaña que reúne a científicos y expertos para investigar, evaluar y comunicar las nuevas realidades provocadas por el calentamiento global. Los científicos del Centro Tyndall asistieron la semana pasada a la conferencia sobre cambio climático de las Naciones Unidas en Varsovia, Polonia. Kevin Anderson es el subdirector del centro. Si bien Varsovia está a tan solo dos horas de avión de Manchester, Anderson prefirió tomar el tren, por lo que viajó durante 23 horas.


"Las emisiones de dióxido de carbono provocadas por los aviones son bastante emblemáticas de la vida moderna, en especial para el puñado de personas ricas como nosotros, y simbolizan lo que hacemos día a día. No pensamos dos veces sobre si generamos más o menos emisiones de carbono. Creo que, hasta cierto punto, los científicos están haciendo un excelente trabajo para mostrar la gravedad del problema, pero el lenguaje que hemos utilizado no ha demostrado la gravedad del asunto a los responsables políticos y eso puede verse claramente aquí. En las grandes sesiones plenarias se puede escuchar a los ministros afirmar con su retórica vacía: 'Debemos hacer algo al respecto'. Son obviedades. Podemos hablar durante horas, pero la ciencia ha demostrado que este proceso está mal encausado", sostuvo el Profesor Anderson.
 
 
La conferencia le brinda a un miembro de la delegación de jóvenes la oportunidad de hablar ante la sesión plenaria. Este año, fue Marian Hussein Osman, una joven activista somalí, originaria de Mogadiscio, quien habló ante los presentes: "Si bien la existencia humana no es negociable, ustedes hicieron una apuesta de 21 años con respecto a nuestro futuro. En las últimas horas [de negociaciones], ministros y delegados, les ruego que no permitan que Varsovia se convierta en otro Copenhague. La avaricia y los intereses mezquinos de una minoría no deberían despojarnos de lo que son indiscutiblemente nuestros derechos humanos inalienables. En un momento en que nuestros hogares, nuestro sustento e incluso la existencia geofísica están en riesgo, una mayor ambición para combatir el cambio climático no es algo opcional, sino fundamental".


Poco antes de finalizar la cumbre, alrededor de 800 personas abandonaron las negociaciones y declararon a la conferencia sobre cambio climático de Varsovia la peor hasta la fecha. Llevaban carteles que decían: "Los contaminadores hablan, nosotros marchamos", debido a que las negociaciones de la ONU en Varsovia fueron, por primera vez, co-auspiciadas por las industrias del carbón y el petróleo. Mientras cientos de activistas y representantes de ONG se reunían en el hall del Estadio Nacional de Varsovia (donde se desarrolló la cumbre sobre cambio climático) para abandonar la conferencia, el director ejecutivo de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, tomó la palabra: "Tenemos un mensaje para nuestros líderes políticos: entiendan que la naturaleza no es negociable. No podemos cambiar la ciencia, sino que debemos cambiar la voluntad política. Tienen la capacidad para hacerlo, y ya no pueden seguir postergándolo. Deben comenzar a hacerlo ahora".


Quienes abandonaron la conferencia también llevaban otro mensaje, la palabra en español "Volveremos", junto a la traducción al inglés: "We will be back". Jamie Henn, de 350.org, sintetizó el espíritu de la acción de abandonar la conferencia y la promesa colectiva de quienes se reunieron para fortalecer los movimientos de base a nivel mundial: "Creo que el acontecimiento más importante en este momento es que algunas de las ONG más grandes del mundo, como WWF, Oxfam, Greenpeace, grupos que tradicionalmente han participado en este proceso están diciendo 'Necesitamos cambiar de táctica. Necesitamos comenzar a pensar en la industria de los combustibles fósiles de otra manera'. El mensaje de la camiseta dice: 'Los contaminadores hablan, nosotros marchamos'. Creo que haber salido de las negociaciones demuestra que habrá un nuevo tipo de compromiso para realmente enfrentarse a la industria de los combustibles fósiles, realizar campañas de desinversión, oponerse a los oleoductos como Keystone XL.Nos estamos dando cuenta de que para poder lograr un avance con respecto al clima, no podemos simplemente asistir a las conferencias y pedir a los líderes políticos que adopten medidas. Necesitamos enfrentarnos directamente a la industria".

 

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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La búsqueda de un millón de firmas para salvar el Yasuní

 

Cada jueves, en las afueras de algún ministerio, se escucha la "zapateada" de los Yasunidos. Este colectivo de jóvenes ambientalistas sigue en su lucha por salvar la reserva natural y se aferra a la posibilidad de la consulta popular. Deben presentar en torno a 600.00 firmas (el 5% del padrón electoral de Ecuador) para que el Consejo Nacional Electoral autorice el referéndum, pero se ha puesto la meta de recolectar un millón para cubrir aquellas firmas que sean invalidadas.

 

"¡Por el Yasuní, nadie se cansa!", es una de las frases que más corean los activistas en cada "zapateada". No superan la treintena, pero su acción es muy potente porque llevan tambores y altavoces y llegan a la hora que salen los funcionarios. Se colocan en la entrada principal de los ministerios y entre canto y canto hacen un acto de clausura simbólica. Hasta ahora han pasado por las carteras de Justicia, Ambiente, Recursos Naturales No Renovables y Cultura, donde estuvieron el pasado jueves.

 

Durante estas acciones, los Yasunidos procuran recoger firmas entre los transeúntes y también abordan a los funcionarios públicos. David Suárez, de 33 años, sociólogo e investigador de temas ambientales, es uno de los voluntarios que se ha apuntado para recoger firmas. De su experiencia cuenta que: "La gente que se identifica con Alianza País (el partido de gobierno) siente que es algo en contra del Gobierno y por lo general no firma". Otra de las voluntarias, Vanessa Cárdenas, de 27 años, diseñadora, ha llegado a la conclusión de que la gente que apoya la consulta popular son los veinteañeros y las personas mayores. "Los jóvenes oyen Yasuní y enseguida firman y las personas mayores se interesan por la iniciativa y nos animan a seguir adelante".

 

Las decenas de voluntarios que se han apuntado en todo el país están reportando un promedio de 5.000 firmas diarias. Esto hace pensar que para abril de 2014, cuando vence el plazo de 180 días que les dio el Consejo Electoral, van a cumplir con la meta de reunir un millón de firmas y pedir que se apruebe el referéndum en torno a la explotación de parte del Parque Nacional Yasuní.

 

Los Yasunidos ocupan las instalaciones de Acción Ecológica para planificar sus acciones. En el patio trasero de la casa de esta organización, cada semana se decide dónde y cómo van a recoger las firmas. La estrategia incluye salir a las calles a dar información y alternativas a la explotación como el impulso al bioconocimiento, el turismo comunitario, el incremento de impuestos a los diez grupos económicos más grandes del país.

Los materiales que reparten, como el "triptico yasunizador", se han hecho con los pocos recursos que han llegado vía autogestión. En su página web piden ayuda para todo, incluso para recolectar los bolígrafos de color azul para salir a recolectar las firmas. Uno de los mayores desafíos que tiene el colectivo es enfrentar la agresiva campaña gubernamental a favor de la explotación del Yasuní, que incluye una fase culposa que plantea la pregunta: ¿Qué hiciste tú por el Yasuní? y el discurso sobre la mínima intervención en el parque o la promesa del presidente Rafael Correa de que se afectará menos del 1x1000.

 

Además, a la hora de recoger firmas se pelean con las otras iniciativas que también buscan llevar el tema de la explotación del Yasuní a consulta popular, pero con un enfoque diferente, como la propuesta de los alcaldes amazónicos que han integrado el grupo Amazonía Vive y que plantean otra pregunta: ¿Apoya al Presidente de la República, Rafael Correa, con su propuesta para la explotación del petróleo en un área no mayor al uno por mil del Parque Nacional Yasuní y que el producto del petróleo que se extraiga del Bloque 43 (campos Ishpingo, Tambococha y Tiputini) se destine a la lucha contra la pobreza, la protección ecológica del país, el financiamiento de los planes de vida de las comunidades ancestrales y la dotación de servicios básicos?

 

Pero los Yasunidos no se amilanan y el esfuerzo no solo se concentra a nivel nacional, también hay una comisión encargada de la recolección de firmas en el extranjero. La semana pasada llegó el primer cargamento de firmas recogidas en las colonias de ecuatorianos en Europa y Australia. Fueron alrededor de 2.000 firmas.

 

Sobre el apoyo a la defensa del Yasuní en el extranjero, Esperanza Martínez, presidenta de Acción Ecológica, dice que la defensa del parque tiene gran acogida fuera de Ecuador. "Por más que el presidente haya argumentado que no ha habido apoyo internacional, ha habido mucho apoyo de la sociedad, pero de esa sociedad que no tenía manera de aportar en la propuesta o metas económicas de la iniciativa Yasuní".

 

Martínez confía en que reunirán las firmas necesarias, sin embargo, le preocupa que todo sea en vano porque no tienen el dictamen de la Corte Constitucional acerca de la pregunta que plantean para la consulta popular: ¿Está usted de acuerdo en que el Gobierno ecuatoriano mantenga el crudo del ITT, conocido como bloque 43, indefinidamente bajo el subsuelo?

 

El máximo órgano constitucional, en teoría, debería haberse pronunciado sobre la constitucionalidad de la pregunta antes de dar paso a la recolección de firmas, pero tras un mes de espera desde que el colectivo Yasunidos presentara la pregunta, la Corte decidió que primero se reunieran las firmas necesarias para convocar a la consulta popular.

 

El abogado que apadrina al colectivo, Julio César Trujillo, explica que no hay una norma establecida para las consultas populares, pero que debieron aplicar el procedimiento que existe para solicitar la opinión del pueblo en el caso de una modificación constitucional. "En ese caso sí se dice que antes de iniciar la recolección de firmas es necesario el dictamen de la Corte Constitucional y, en principio, debieron haber aplicado la misma norma".

 

De todas formas, el jurista asegura que su pedido está dentro el marco constitucional y que harán varias jornadas con expertos constitucionalistas para adelantarse a lo que diga la Corte. "Nosotros hicimos la pregunta muy conforme con la Constitución, que dice que los ciudadanos pueden solicitar una consulta popular sobre asuntos de interés general y el Yasuní es de interés general".

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El poder de las empresas en la cumbre de la ONU sobre cambio climático

Varsovia, Polonia — La conferencia sobre cambio climático de las Naciones Unidas de este año se está desarrollando en Varsovia, una ciudad llena de historia. Aquí se encuentra el principal monumento erigido en homenaje a Nicolás Copérnico, el famoso astrónomo polaco que postuló por primera vez que la Tierra gira alrededor del sol y no al revés. El aeropuerto de Varsovia lleva el nombre Frederic Chopin, en honor al brillante compositor que vivió aquí. La pionera de la ciencia de la radiación, Marie Curie, la primera mujer en ganar un Premio Nobel (ganó dos, de hecho), nació aquí.

 

Aquí también fue el lugar donde estuvo el Gueto de Varsovia, uno de los más horribles símbolos del Holocausto, donde cientos de miles de judíos permanecieron encerrados antes de ser trasladados al campo de exterminio de Treblinka y otros campos de concentración nazis, donde fueron asesinados. En medio del terror de la ocupación Nazi, los judíos del gueto se alzaron en un valiente acto de autodefensa. Más tarde, inspirados por el levantamiento del gueto, los habitantes no judíos de Varsovia también se alzaron y lucharon durante dos meses antes de ser finalmente derrotados por las fuerzas de ocupación alemanas. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, 6 millones de polacos, la mitad de ellos judíos, habían sido asesinados y un ochenta y cinco por ciento de la ciudad de Varsovia estaba en ruinas.

 

En este preciso lugar se está desarrollando la 19a Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), denominada COP 19. Miles de negociadores de los 198 países miembros de la Convención caminan con prisa a través de los corredores de tela provisorios instalados en el campo del Estadio Nacional, al igual que representantes de numerosas organizaciones no gubernamentales y miembros de la prensa. La cumbre de este año tiene una característica diferente: el auspicio de las empresas.

 

"Esta probablemente sea la conferencia sobre cambio climático con mayor presencia de las empresas que jamás hayamos visto", me dijo Pascoe Sabido. "Esto no significa que en las anteriores no haya habido una gran influencia de las empresas. Sin embargo, lo que es diferente esta vez es el nivel de institucionalización, el grado en el que el Gobierno polaco, la ONU y la convención misma, han recibido a las empresas con los brazos abiertos y han alentado su participación". Sabido trabaja en la organización Corporate Europe Observatory, que publicó un folleto denominado "Guía de la COP 19 sobre el lobby empresarial: delincuentes climáticos y complicidad del Gobierno polaco". Algunas de las grandes empresas presentes en esta COP 19, afirma Sabido, son "General Motors, conocida por financiar a grupos de investigación que niegan el cambio climático, como el Heartland Institute de Estados Unidos y está también BMW, que está haciendo cosas similares en Europa, en un intento por debilitar las normas sobre emisiones". El logo de LOTOS Group, la segunda principal empresa petrolera polaca, aparece en los 11.000 bolsos entregados a los delegados.

 

Polonia, cuya principal fuente de energía es el carbón, organizó una conferencia paralela junto con la Asociación Mundial del Carbón, denominada Cumbre Internacional del Carbón y el Clima. La Secretaria Ejecutiva de la COP 19, Christiana Figueres, provocó la ira de muchos activistas por el clima al pronunciar el discurso inaugural de la conferencia de la industria del carbón. Fuera de la cumbre, los activistas de Greenpeace colgaron una gran pancarta con los colores de la bandera polaca en la fachada del Ministerio de Economía. La pancarta decía: "¿Quién manda en Polonia: la industria del carbón o la gente?". En el techo del edificio, otros activistas desplegaron una pancarta con la leyenda: "¿Quién manda en el mundo: la industria de los combustibles fósiles o la gente?". Mientras tanto, en la plaza que se encuentra abajo, cientos de personas se manifestaban en contra del carbón en una procesión denominada "Cough 4 Coal" (Tos por el carbón) en la que había dos grandes pulmones inflables, que representaban los efectos nocivos del carbón en la atmósfera y en la salud humana.

 

Mientras que en el Estadio Nacional las negociaciones se iban diluyendo, los activistas gritaban al unísono: "¿Dónde está el financiamiento?". Los países ricos prometieron brindar apoyo financiero a los países en desarrollo para que realicen la transición hacia fuentes de energía renovables (mitigación) y para que puedan hacer frente a los efectos del cambio climático (adaptación). Oxfam calcula que, hasta el momento, este fondo ha recaudado tan solo 7.600 millones de dólares, muy por debajo de la cifra prometida de entre 30.000 y 100.000 millones de dólares. No se trata de caridad, los contaminadores deben pagar. Hablé con el principal negociador sobre cambio climático de Filipinas, Yeb Saño, en el noveno día de su huelga de hambre, que comenzó el día en que se inauguró la COP 19. Saño me dijo: "Estados Unidos, que es responsable de al menos un 25% de las emisiones totales, tiene una gran responsabilidad, una responsabilidad moral de combatir el cambio climático, no solo a nivel nacional, sino también de brindar apoyo a los países en desarrollo".

 

La destrucción causada por el tifón Haiyan es un crudo telón de fondo de las negociaciones en Varsovia. Yeb Saño se enteró de que su hermano sobrevivió al tifón al verlo en las noticias mientras ayudaba a juntar los cuerpos de los muertos. La ciencia es clara: si las temperaturas continúan aumentando, los eventos climáticos extremos se volverán cada vez más frecuentes y más mortales. Luego de que Saño anunciara en un emotivo discurso durante la sesión plenaria de la convención que había decidido iniciar una huelga de hambre, varios estudiantes marcharon en silencio junto a él mientras salía de la sala. Sostenían una pancarta en homenaje a los muertos en Filipinas. Como consecuencia de su acto espontáneo de solidaridad, se les prohibió asistir a las negociaciones sobre cambio climático durante un año. Una estudiante que participó en la acción, Clémence Hutin, de París, me dijo: "Para mí, la Cumbre sobre Cambio Climático es un espacio democrático. No entiendo por qué la sociedad civil no es bienvenida en la convención, pero las empresas sí lo son".

 

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

 

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 750 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 400 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

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