Domingo, 18 Noviembre 2012 06:28

China: un nuevo mandarín para la crisis global y la contención de Obama

Escrito por La Jornada
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China: un nuevo mandarín para la crisis global y la contención de Obama

A la semana de la relección de Obama, el 18 Congreso Nacional del Partido Comunista Chino (PCCh) entronizó como secretario general a Xi Jinping a quien corresponde romper la contención multidimensional de Estados Unidos (EU), así como desplegar un mayor papel frente a la grave crisis global.

 

De los 25 miembros del Politburó (cuerpo de gobierno del PCCh), su Comité Gobernante fue reducido de nueve a siete, mientras el ungido mandarín Xi, quien será entronizado presidente en la primavera, acumuló también la relevante cartera de la Comisión Militar.

 

The People’s Daily (15/11/12), portavoz del PCC, dio la bienvenida a “un grupo de jóvenes (sic) funcionarios con capacidad e integridad” y destaca la “gran bandera del socialismo (¡supersic!) con características chinas”.

 

La transición no fue dramática, pero tampoco fue tersa y en el camino fue defenestrado Bo Xilai, el rival de Xi, a lo que los multimedia anglosajones dieron exagerado vuelo con tal de torpedear la sucesión transgeneracional por otros 10 años.

 

Lin Yifu, de The People’s Daily (16/11/12), considera que “China tiene el potencial de ser la mayor economía mundial” y de “mantener el presente momento de crecimiento por otros 20 años (¡supersic!) o más, y recuperar (sic) el trono de la mayor economía mundial en 2030 o más temprano”.

 

Lin no leyó el reporte del FMI que previó que China desbancaría a EU del primer lugar del PIB mundial en 2015. En cuanto a que China “recupera su trono”, se ha de referir a las humillantes dos guerras del opio que le propinó Gran Bretaña en el siglo XIX.

 

Stephen Roach, anterior director en Asia de Morgan Stanley, enaltece el milagro chino: “660 millones (¡supersic!) salieron de la pobreza desde 1981; sin precedente” (Global Times, 16/11/12) ¡Más de seis veces la población de México que se hundía en la miseria en ese lapso con su cataclísmico modelo “neoliberal itamita”.

 

The People’s Daily clama “la construcción de un nuevo tipo de relaciones entre las superpotencias de China y EU”, donde resaltan tres axiomas: 1) “el desarrollo pacífico (sic) de China”, al mismo tiempo que “preserva resueltamente (sic) su soberanía (¡supersic!) nacional, su seguridad y sus intereses vitales”; 2) la “estrategia de requilibrio de Obama” que “ha intensificado riesgos militares en seguridad en la región Asia-Pacífico y ha causado crecientes preocupaciones entre los poderes regionales sobre una posible carrera armamentista regional y el deterioro de las relaciones bilaterales” por lo que China invita a EU a “repensar (sic) su estrategia de requilibrio en el marco de servir su estrategia global y construir un nuevo tipo de relaciones entre los grandes poderes”, y 3) “una cooperación ganar-ganar”: compartir “extensos intereses comunes y edificar una estratégica confianza mutua”, además de “trabajar en conjunto para resolver temas internacionales complejos y cambiantes”.

 

The People’s Daily subraya que “China debe permanecer sobria (sic), pese a su milagro económico”, y rememora que todavía su PIB per capita es el número 89 en el mundo, mucho más bajo que los países industrializados.

 

Se trata de dos cosmogonías antipódicas: la “sobriedad” largo-placista de China que colisiona con la “ebriedad” inmediatista de EU.

 

En paralelo, el Banco de Desarrollo de Asia (ADB, por sus siglas en inglés), con sede en Manila, aconseja el “cambio del modelo de crecimiento de China”: del previamente exitoso modelo “exportación-inversiones” a uno nuevo fincado en “la demanda interna” que aportaría dos grandes ventajas: 1) creación de más empleos, lo cual, debido a la “presente situación global”, crearía un “amortiguador frente a los choques externos”, y 2) “limpiar el perfil ambiental de las ciudades a través de la calefacción, transporte y alumbrado público cuando 50 por ciento de su población vive en las ciudades”.

 


ADB alerta sobre la “trampa del ingreso mediano” cuando la “manufactura es incapaz de competir en los mercados de exportación con productos a menor costo producidos en otro lugar”, por cierto, el objetivo del fracsado candidato Mitt Romney y de los multimedia anglosajones que buscan sustituir a China por México mediante salarios de hambruna.

 

ADB sugiere que China debe orientarse a una “producción basada en el conocimiento” por lo que debe buscar mayor valor agregado en su producción. Critica la ineficiencia energética de China con 60 por ciento de su uso comercial para la industria –mientras en las economías industrializadas opera entre 20 y 30 por ciento– por lo que exhorta a que invierta más en “alta y limpia tecnología”.

 

Justamente a la nueva generación del mandarín Xi le corresponderá la compleja transición a una economía fincada en la demanda interna.

 

China Daily (16/11/12) coloca en evidencia la “nueva generación de líderes” cuyos objetivos principales se centran en “mejorar el bienestar y combatir la corrupción (¡supersic!)”. Desglosa la membresía heptapartita del Politburó y evidencia que dos de ellos, Xi (59 años) y el futuro primer ministro Li Keqiang (57) nacieron después de la fundación de China en 1949.

 

A mi juicio, se trata de una transmisión de mando transgeneracional de mandarines entre la nueva camada encabezada por la dupla Xi / Li, con la saliente dupla de Hu Jintao (69 años) / Wen Jiabao (70) y la bendición “al estilo Confucio” del poderoso Grupo de Shanghai, que encabeza Jiang Zemin (86): una transgeneración perfectamente sincronizada.

 

Según Francois Bougon, de Le Monde (15/11/12), el PCCh “es el mayor del mundo, con más de 82 millones de miembros” y constituye la “quinta generación de dirigentes comunistas desde sus fundadores revolucionarios históricos”: Xi “pertenece a la nobleza roja en China”, a los taizi (príncipes herederos), y es exhibido como “reformador moderado”.

 

Es mucho más que eso. A mi juicio, la unción de Xi es diáfanamente estratégica por dos motivos: uno coyuntural y otro estructural.

 

Coyuntural: intimidad de las relaciones del nuevo mandarín Xi con el Ejército de Liberación Popular –a través de su esposa Peng Liyuan, prodigiosa cantante de ópera (ver Bajo la Lupa, 19/2/12)–, quien acredita su mando en la más importante de las comisiones del PCCh: la militar.

 

La (as)unción de Xi constituye un retorno al nacionalismo frente a la política irredentista del “pivote” de Obama, es decir, la contención del nuevo poder ascendente por el poder hegemónico declinante (Bajo la Lupa, 14/11/12): “Son las personas quienes han creado la historia, y ellas son los verdaderos héroes (¡supersic!). Las personas son la fuente de nuestra fuerza”, Xi dixit (RT, 15/11/12).

 

Estructural: la dupla Xi/Li sustituye a la generación pos-Deng Xiaoping –quien inicia la apertura después de los acuerdos de Mao con Nixon/Kissinger frente a la URSS– de la dupla Hu/Wen (sucesora de Jiang Zemin), que operó tecnocráticamente la quintuplicación del PIB de China.

 

¿Se vislumbra un “socialismo con rostro humano” con la nueva dupla Xi/Li preparada a cualquier contingencia militar frente a EU en plena decadencia?

 

Con su nuevo mandarinato China irrumpe con vigor renovado en la segunda década del siglo XXI para posicionarse como superpotencia global.

 

@AlfredoJalife

http://alfredojalife.com

Información adicional

  • Antetítulo:Bajo la Lupa
  • Autor:Alfredo Jalife-Rahme
  • País:China
  • Región:Asia
  • Fuente:La Jornada
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