Martes, 01 Mayo 2018 07:21

Israel insiste en arrastrar a Estados Unidos a una guerra contra Irán

Escrito por Eugenio García Gascón / Nazanín Armanian
Valora este artículo
(0 votos)
Israel insiste en arrastrar a Estados Unidos a una guerra contra Irán

Las insistentes provocaciones de Israel en Siria persiguen que Irán cometa un error. El estado judío cuenta con un respaldo claro de la nueva administración en Estados Unidos y parece que no va a dejar de aprovecharlo. Sus provocaciones van en aumento conforme se acerca la fecha del 12 de mayo, cuando expira el plazo dado por Donald Trump para modificar el acuerdo nuclear con Teherán.


La política israelí en Oriente Próximo es cada día más clara. A estas alturas es evidente que pretende arrastrar a Estados Unidos a una guerra contra Irán, como se desprende del ataque que este mes de abril llevó a cabo contra la Base T4 siria, en el área de Homs, y del ataque, todavía no confirmado oficialmente, del domingo por la noche contra un arsenal de misiles tierra-tierra en el centro de Siria.


Estas provocaciones se producen cuando en la administración de Estados Unidos existe un consenso prácticamente general en el sentido de que el acuerdo sobre el programa nuclear iraní de 2015 debe rescindirse. La única voz ligeramente discordante en Washington es la del secretario de Defensa, James Mattis, pero se trata de una disonancia muy matizada.


El show que este lunes por la noche dio Benjamín Netanyahu en las televisiones de todo el mundo busca radicalizar aún más a la comunidad internacional contra Irán. Los estadounidenses piensan aprovecharse de la política israelí con la venta masiva de armas a la región, un carrusel que ya ha comenzado a dar vueltas y que sin duda va a expandirse en los próximos meses, con una Arabia Saudí que compite con Israel en el delirio militarista que sacude a la región.


De la noche a la mañana el acuerdo sobre el programa nuclear iraní que firmaron Obama y sus socios europeos, además de Rusia y China, no vale ni el papel en el que se escribió, y ha dejado de interesar a Estados Unidos, tal y como persigue Israel. Ese pedazo de papel que con tanto empeño consiguió Obama ha sido sustituido por los tambores de guerra de Netanyahu, cuyas provocaciones se producen a diario, ya sean verbales o militares.


Recordemos que el acuerdo de 2015 contaba con cuatro apartados significativos. En el primero, Irán redujo la mayor parte de los centrifugadores. En el segundo, destruyó el uranio enriquecido al 19,5 por ciento para un reactor médico. En el tercero, aceptó las inspecciones a sus instalaciones nucleares. Y en el cuarto apartado, cerró el reactor de agua pesada de Arak. Netanyahu no ha probado que todo esto sea falso.


En pocas palabras, hace tres años Irán renunció al 90 por ciento de su programa nuclear a cambio del levantamiento de las sanciones. En realidad, el acuerdo exigió un gran sacrificio a Teherán, pero la amenaza de las sanciones sigue ahí. En su momento solo Israel se opuso al acuerdo, pero hoy también lo rechaza la administración estadounidense.


Europa, mientras tanto, es un paradigma de la inacción política. Los líderes europeos son los principales enemigos de la Europa contemporánea, incapaces de adoptar una posición clara y de defender sus intereses. Naturalmente, Europa es un guarismo mínimo que está ahí para reforzar la posición de Estados Unidos, sea cual sea, una posición que se la dicta Netanyahu.


En su visita de la semana pasada a la Casa Blanca, Emmanuel Macron planteó a Donald Trump una alternativa al acuerdo que pasa por una revisión, y no una suspensión, como pretende Israel. Macron quiere incluir un acuerdo adicional sobre el programa de misiles balísticos, que no se planteó en 2015, introducir el tema de la estabilidad regional y contener la influencia de Teherán en la región.


El presidente Trump ha dado de plazo hasta el 12 de mayo para que se renegocie el acuerdo de Obama. Trump ha puesto a todos sus socios ante una disyuntiva a la que no querían llegar. Rusia y China descartan la renegociación del acuerdo mientras que los europeos tampoco lo desean pero carecen de la voluntad necesaria para hacer frente al dúo Trump-Netanyahu.


El desconcierto europeo está siendo aprovechado por Netanyahu para lanzar una provocación detrás de otra sin que Washington las contenga. En realidad, Washington está interesado en un conflicto directo entre Israel e Irán porque esa enemistad entre la república islámica y el estado sionista les sirve en bandeja a los americanos contratos de venta de armas multimillonarios que crean cientos de miles de puestos de trabajo.


Y aunque lo que sucede en Oriente Próximo tiene una implicación directa en Europa, los europeos no reaccionan. Es patético observar a Macron o a Angela Merkel eludir sus responsabilidades y combatir el militarismo que hay a sus puertas y que indefectiblemente lleva a Europa consecuencias negativas, con frecuencia en forma de terrorismo.


La última provocación israelí, los bombardeos del domingo por la noche en Siria, se produjo cuando el secretario de Estado Mike Pompeo acababa de visitar Tel Aviv. Esa misma noche del domingo, Netanyahu mantuvo una conversación telefónica con Trump, y solo unas horas después llegaron los bombardeos.


Es obvio que Israel está provocando a Teherán de todas las maneras imaginables para que dé un paso adelante antes de que expire el plazo de Trump para la renovación del programa nuclear. La presencia rusa en Siria también forma parte del estado de cosas a las que Israel quiere poner punto final cuanto antes.


Los iraníes se encuentran en una situación muy incómoda. Ya advirtieron que responderían a los ataques de Israel contra sus intereses en Siria, aunque deben andarse con mucho cuidado con la estrecha alianza entre Israel y Estados Unidos.


 Las 4 opciones de Irán en “la crisis del acuerdo nuclear”


Por Nazanín Armanian


30 abril 2018


Se acerca el 12 de mayo, fecha en la que Trump debe anunciar si renueva la permanencia de EEUU en el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA) -el acuerdo nuclear suscrito en 2015 por Irán y el Grupo 5+1-, o sale de él.


Para Donlad Trump el JCPOA adolece de dos defectos:


1. Permite a Irán la posibilidad de fabricar armas nucleares a partir del 2025. ¡Debería prohibírselo hasta el final de los tiempos! Cierto que la tenencia de dichas armas no garantiza la supervivencia de un estado (ejemplo, la URSS), pero sorprende que EEUU no entienda que Irán no es miembro de ninguna alianza militar, ha sido invadido por un vecino, Irak, durante ocho años, y además está rodeado de potencias nucleares como Israel, India y Pakistán, quienes ni han firmado El Tratado de No Proliferación Nuclear (TPN) ni los Protocolos adicionales.
2. No incluye el programa de misiles balísticos de Irán. Es que la resolución 2231 del Consejo de Seguridad, conscientemente, desvinculó el acuerdo del programa de misiles, justamente para conseguir algo más grande de Irán: la renuncia a su programa nuclear.
Es Washington quien está incumpliendo el pacto. Con el fin de parar lo que puede ser una catástrofe para el mundo, tanto Irán como la E3 (Alemania, Francia y el Reino Unido) han intensificado su diplomacia. Las visitas de Emmanuel Macron y Angela Merkel a la Casa Blanca no parecen haber dado resultados deseados, aunque Europa sigue trabajando en un documento anexo para que satisfaga a Trump y así retenerle en el JCPOA, obligando a Teherán a suspender su programa de misiles y dejar de intervenir en los países de la zona. Pero, ¿Podrán también satisfacer a Irán? Para las grandes potencias un acuerdo lo es si certifica la rendición total de la otra parte.


La salida de EEUU del acuerdo podría suceder en varias formas, por ejemplo:


1. “Brusca”: anunciar, de un manotazo, la muerte del acuerdo
2. “Blanda”, ¿Cómo?:
1. Mantener la situación actual, o sea, imponer sanciones a las compañías extranjeras que trabajan con EEUU, generando inseguridad en las grandes compañías internacionales, o a incluso aumentarlas con la condición de que Teherán se someta a inspecciones a sus instalaciones militares. Vamos, la misma trampa que tendió a Irak, y una vez que se aseguró que no tenía armas de destrucción masiva le atacó.
2. Empujar a Irán a romper el acuerdo, y luego acusarle de ser responsable de sus consecuencias.
3. Dar tiempo a E3 para negociar el anexo al acuerdo, a sabiendas de que es poco probable que Irán lo acepte.

Sin embargo, el gabinete de guerra que Trump ha forma con John Bolton y Mike Pomepo, ha colocado el plan del “Cambio del régimen” de Irán como su prioridad, matando cualquier esperanza para resucitar el JCPOA. Los pretextos están al servicio de llevar la situación al límite. Aunque Irán acepte anexos o incluso prometa reducir el alcance de sus misiles a menos de 2000 kilómetros -para que no fuese una amenaza para Europa-, o jure que no fabricará ni pistolas de fogueo o de agua, no hay ninguna garantía de que dentro de unos meses EEUU no vuelva a acusar a Irán de otros delitos, como por ejemplo pisotear los derechos humanos. A pesar de la aberrante situación de los derechos más elementales humanos en la República Islámica (RI), Washington muestrearía no sólo la falta de su autoridad moral, por aplastar a todos y cada uno de los derechos de decenas de millones de yemeníes, afganos, iraquíes o libios bajo sus bombas, sino también se pondría en evidencia por cómo manda al paseo su ética cuando se trata de la masacre de cientos de civiles palestinos por Israel o decapitación de decenas de personas en el Reino de Arabia.

Las potencias mundiales no paran de vender armas a este país, archienemigo de Irán, y cuyo presupuesto militar en 2017 fue de 76.7 mil millones de dólares, mientras el mismo acuerdo nuclear, detestable según Trump, prohíbe que Irán (cuyo presupuesto militar es 14 mil millones de dólares), compre aviones, tanques o buques de guerra


¿Podrá Europa salvar el JCPOA?


La principal preocupación de la UE es salvar sus propios intereses en Irán y en la región, que no evitar el apocalipsis. Europa es una colaboradora subordinada de Washington. La insistencia de Macron de que Irán salga del Líbano y de Siria es para recuperar sus antiguas colonias, y así regresar a Oriente Próximo. La misma Francia del “imperialismo sutil” que se opuso a la agresión de EEUU a Irak en 2003, apoyó en el Consejo de Seguridad de la ONU (junto con la Rusia de Vladimir Putin y la Siria del Bashar al Asad) la Resolución 1483 que otorgaba planos poderes coloniales a EEUU en aquel país, anulando la ONU. Francia que ha aumentado desde el 2016 un 235% sus transacciones comerciales con Irán, y Alemania que es el principal socio comercial de Teherán en la UE, intentan neutralizar las posibles sanciones de EEUU a los bancos europeos que trabajen con Irán paras salvar los mega contratos de la petrolera Total, Airbus, Peugeot, entre otras.


En Teherán todos saben al final dónde se colocará una Europa que además de las presiones de EEUU, también sufre las que vienen de Israel y de los países árabes, quienes impedirán por las buenas o por las malas el resurgir de Irán como potencia regional.


Opciones de Teherán


La RI se encuentra bajo una enorme presión social. Dos años después de la firma del acuerdo (que supuso una humillación pública para los defensores del programa nuclear) no llegan las prometidas inversiones extranjeras, y la situación económica-social se agrava, aumentando las protestas de los trabajadores.


Ante las amenazas de EEUU, distintas facciones de la RI ofrecen sus medidas para reducir los daños de la salida de EEUU del acuerdo:


1. Permanecer en el JCPOA y en cooperación con Rusia, China y la E3, aislar a EEUU, mientras fortalecen sus relaciones con países como India, Pakistán, Azerbaiyán, entre otros. Pues, la acción unilateral de Washington no significa el regreso a las sanciones impuestas por la ONU antes del 2015 (en las que participaron también la UE, China y Rusia), por lo que Irán puede seguir vendiendo su petróleo.
2. Reducir su colaboración con la Agencia de Energía Atómica que monitoriza las instalaciones nucleares de Irán.
3. Reanudar sus actividades nucleares, y sin pretender fabricar la bomba atómica, volver a enriquecer el uranio por encima del 20%.


4. Salir del TPN y declarar al ejército de EEUU como organización terrorista, que es la propuesta del sector extremista y militarista de la RI, quien agitando los sentimientos nacionalistas de los iraníes, se prepara para apartar al gobierno de Hasan Rohaní y sustituirlo por uno militar. No le importa conducir a la nación iraní directamente al matadero de una gran guerra con tal de aumentar su poder económico, y sentarse sobre un mar de Oro Negro. El anuncio de la retirada (provisional) de las tropas de EEUU de Siria por Trump se debe al temor de recibir ataques de las fuerzas proiraníes en este país, una vez que se anuncie el fin del acuerdo por EEUU.

La lógica del “estado natural de guerra” entre los estados de economía de mercado de Thomas Hobbs se une a la “lucha de clases” de Karl Marx para producir una situación de extrema sensibilidad en Irán, que se prepara para el peor escenario. Pues, debido a que EEUU carece de organizaciones afines en Irán (ni tiene embajada) que exploten el amplio y profundo descontento de la población hacia la RI, puede recurrir a:


1. Un ataque “relámpago y quirúrgico”
2. Un bombardeo masivo aéreo, modelo Libia.
3. Una guerra total al estilo de Irak.


En el primer caso, EEUU sólo podrá destruir algunos objetivos militares, que no las capacidades militares y nucleares de Irán, y en cuanto al tercer punto, ni EEUU tiene esta posibilidad ni Irán es el Irak del 2003.


La mecha de la guerra bélica que le ha preparado EEUU a Irán desde hace años, puede encenderse con un “accidente” entre los buques de ambos países en el Golfo Pérsico, en Siria o en Irak, y será la culminación de las guerras psicológica, comercial, política e incluso la “ciberguerra” que ha sufrido Irán.


Lo único obvio en la dinámica impredecible de estos acontecimientos es que, ante la ausencia de movimientos contra la guerra, la industria militar pretende mantener un Estado de “guerra perpetua” en Oriente Próximo.

Información adicional

  • Antetítulo:EEUU
  • Autor:Eugenio García Gascón / Nazanín Armanian
  • Región:Medio Oriente
  • Fuente:Público.es
Visto 689 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.