Miércoles, 12 Diciembre 2018 07:30

Miguel Melin Pehuen, profesor intercultural Mapuche. “Lo que está detrás del asesinato de Camilo es el control del territorio…”

Escrito por María Angélica Giraldo A.
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Miguel Melin Pehuen, profesor intercultural Mapuche. “Lo que está detrás del asesinato de Camilo es el control del territorio…”

El pasado 14 de noviembre fue asesinado Camilo Catrillanca, comunero mapuche. Lo que para el poder latifundista chileno aparece como un hecho ocasional, para Miguel Melin, profesor intercultural, es una clara expresión de la violencia estatal puesta al servicio del 5 por ciento más rico de Chile.

 

El profesor intercultural Miguel Melin Pehuen visitó recientemente la ciudad de Barcelona para dar a conocer el proceso social, político y orgánico de la Alianza Territorial Mapuche (ATM). Aprovechó también para hablar sobre el reciente asesinato del mapuche Camilo Catrillanca que causó gran conmoción en la sociedad chilena. Ante la pregunta sobre la percepción que tenia de Camilo respondió: “Tengo imágenes cuando ellos (Camilo y sus compañeros) entraron a recuperar la tierra, a trabajar, a sembrar, lo que llamamos recuperaciones productivas”.


¿Cómo surge la Alianza Territorial Mapuche y cuál ha sido tu papel allí?

Antes te quiero señalar que hoy no ocupo el rol de vocero, sólo me han mandatado estar aquí dado que los principales están judicializados o presos, como es el caso del Logko Alberto Curamil Millanao. ahora soy solo un integrante más.


Surge cerca del año 2008, como una búsqueda, una necesidad que quizás no estaba satisfecha en el mundo mapuche movilizado de ese momento; que era la búsqueda del camino propio desde lo mapuche, un posicionamiento político, epistemológico e ideológico, en última instancia, desde el cual nos paramos como mapuche para reconstruirnos como pueblo.


¿Estaban situados ante las preguntas fundamentales, las de la identidad…?
Así es. ¿Desde dónde? ¿cuál va a ser la matriz ideológica desde la cual nos vamos a parar, para mirarnos nosotros mismos y mirar el entorno y avanzar en la cuestión fundamental, que es la recuperación del territorio? Entonces, en esa búsqueda creo que había como un vacío, porque los supuestos políticos del movimiento en general estaban basados más en el reconocimiento del otro hacia nosotros, más basado en el reconocimiento internacional, cómo pones tu agenda en la agenda internacional. Creo que había una tendencia a hablar en el lenguaje sólo del otro, el lenguaje en el cual te puedan entender. Pero hacía falta fortalecer lo propio. Y eso no se hace de otra manera que no sea en la búsqueda de nuestra propia epistemología, de nuestro propio conocimiento. ¿Qué es lo que fundamenta nuestra existencia?, nos preguntamos, y ahí encontramos que la respusta está en el territorio en términos culturales, espirituales y materiales. No bastaba con el eslogan o la consigna, sino que había que desarrollarlo. Por lo tanto, se combina la lucha social con el fundamento propio. 


¿Qué componentes eran fundamentales para recuperar lo propio?
Sobre todo el territorio, su comprensión profunda y su defensa, porque el mundo occidental, lo chileno, ve la tierra sólo como recurso, como la extracción de recursos naturales. Para el mapuche la tierra habla. Es decir, los elementos que componen la tierra hablan, los ríos hablan, la montaña habla. Entonces, de ahí viene nuestra existencia que está basada en la idea de mapuche “Mapu” es como el espacio, todo lo circundante y “che” es la persona. Cada línea autonomista tiene sus tácticas y su forma, pero el objetivo es el mismo. Pero claro, a nosotros nos interesa adicionar a eso el componente ideológico que es propiamente mapuche ¿Cuál es la ideología mapuche?, esta fue como una de las grandes preguntas. Y esa discusión se hizo en mapuZUgun. Las discusiones en las organizaciones que conozco, del mundo social indígena y mapuche en particular, se hacian en castellano. Entonces para extraer ese conocimiento necesitamos hacerlo en propia lengua. Una serie de preguntas que debemos ir respondiendo desde esa misma lógica, un reto que viene acompañado de la movilización social de esos años. Y luego nos REconstituimos como ATM, sin personería jurídica. Esto en el contexto de lo mapuche, del ejercicio de un derecho que es nuestra forma propia de organizarnos y nadie tendría por qué decirnos que no. Siempre ha sido así.


Y ahí, ¿cuál ha sido su papel como profesor intercultural, y como profesional?
Ahí separo las cosas. En realidad, al interior del movimiento mapuche siempre se ha cuestionado el papel del profesional mapuche, en su contribución a la lucha. Y yo no me quiero validar como profesional porque eso es una validación que existe en el ámbito del conocimiento occidental, en realidad es una validación que te la da una Universidad y en la formalidad del otro conocimiento. Para el conocimiento mapuche me basta con mi papá que tiene 90 años y tiene 200 años de historia en su cabeza, entonces te das cuenta de la diferencia. Pero en el camino también nos fuimos dando cuenta de que existe lo que por ahí alguien llamó el profesional orgánico…


Entonces, ¿por qué fue a la Universidad?
No me considero académico, pero fui a la Universidad, me mandaron, con el fin de ir y venir permanente, entre la ciudad y la comunidad, estudiar el otro mundo para estar donde corresponde. en el camino, Nos dimos cuenta como ATM de la necesidad de articular algún tipo de conocimiento occidental con el conocimiento mapuche, dado que no todo es antagónico. Qué hay conocimiento occidental predominante, en el cual se basa la racionalidad científica, esa cartesiana, de la separación sujeto-objeto, QUE no es mucho lo que nos sirve como contribución para dialogar, en esta idea de “dialogo de saberes”. Pero hay otras corrientes dentro del propio mundo occidental que son como más dialogantes en términos de metodología y finalidad de indagación. En ese sentido, nos dimos cuenta que se puede dialogar con ciertas vertientes occidentales de indagación, por ejemplo, de levantar y sistematizar conocimiento. Allí radica la importancia de los profesionales en el movimiento. En mi caso desde la ATM, pero hay otros profesionales que lo están haciendo desde otros campos, por ejemplo, desde la recuperación de la lengua. Entonces, son aporte de personas que no son necesariamente militantes de alguna orgánica política en particular, sino que están dedicados en este tema cien por ciento, y eso se valora. El prejuicio acerca del profesional mapuche ya se está quedando atrás. Hoy en día los dirigentes emergentes en el mundo mapuche tienen perspectiva bien positiva del aporte que puedan hacer los profesionales a la causa del pueblo mapuche.


Cuéntenos un poco el proceso de cartografía social realizado con las comunidades, ¿qué aprendizajes les ha quedado?
Mira, eso surgió al alero de un lonko o una autoridad tradicional mapuche que hoy en día está encarcelado, se trata del preso político mapuche Alberto Curamil Millanao. Él es parte de un territorio precordillerano, que se conoce como Curacautín, que era como eminentemente latifundista y turístico, y los mapuches estaban invisibilizados, hasta el arribo de proyectos hidroeléctricos a partir del año 2012 aproximadamente. Entonces el logko Curamil empezó a articular a las comunidades que estaban como pasivas y surgió un gran movimiento social mapuche de defensa de los ríos, encabezado por él y otros dirigentes más del territorio, como Juan Ramón López. Todo ello, en el marco de las movilizaciones de la ATM.


Y en esas alianzas que se van construyendo, un geógrafo que había estudiado en Brasil con una perspectiva más social de la cartografía (que en Chile no está porque la perspectiva de la geografía está absolutamente militarizada, los manuales de geografía están pauteados por el instituto geográfico militar), hizo la geomensura de unos territorios recuperados, porque había que ver unos temas de lindes. A partir de ahí surge la idea de apoyar este proceso de defensa de territorio, de los ríos, pero con conocimiento técnico. Por un lado, de la cartografía social y por otro lado, de reconstrucción de la cartografía mapuche, en la cual hay una noción del espacio propio, de cómo culturalmente se ha normado y orientado.


¿Qué se derivó de este encuentro-aprendizaje?
Bueno, con lo avanzado nos propusimos reconstruir los lof, que son la unidad básica organizacional de la sociopolítica mapuche. Hoy en día, se llaman comunidades en términos jurídicos. Pero culturalmente las “comunidades” no existen, son sólo la herencia del despojo territorial. Por esa razón, trabajamos con 4 “comunidades” que son jurídicas pero que a su vez eran parte de un lof ancestral respectivamente. De manera que esos proyectos hidroeléctricos a que aludí los afectaba, porque independientemente de que no estuvieran en la propiedad de la comunidad jurídica, estaba al interior de los territorios ancestrales cómo lof. A través de un levantamiento topográfico identificamos los sitios de significación cultural, de zonas de remedios, de extracción de material para confeccionar cerámica antigua, los pasos de animales, el nombre de los cerros, todo en mapuzugun. Y resulta que las empresas habían hecho su estudio antropológico y según ellos no existía presencia mapuche en el territorio. Pero nosotros demostramos lo contrario, y eso lo llevamos a un tribunal ambiental chileno de Valdivia y logramos detener al menos dos empresas hidroeléctricas (doña Alicia y alto Cautín), una tercera se retiró por la vía de los hechos, por la presión y movilización social mapuche.


En ese proceso, y en paralelo, Alberto Curamil lideró un proceso que llevó al control de un territorio de 2.000 hectáreas de monocultivo de eucalipto. A raíz de eso recientemente nos dimos cuenta que estaba en un organigrama de la dirigencia de la ATM (junto a Camilo Catrillanca y otros) construida por la inteligencia de carabineros para hacerle seguimiento. Actualmente se encuentra en prisión preventiva por un montaje judicial en el cual lo acusan de unos hechos delictuales graves. Decimos que es un montaje, porque el día de los hechos estaba justo con otros dirigentes y la destacada abogada defensora de causas mapuche, Manuela Royo. Estas son las consecuencias de afectar intereses empresariales importantes.


Teniendo en cuenta el reciente asesinato de Camilo Catrillanca, ¿podría comentar cómo lo conoció y cuál era el papel que tenía en la comunidad?
Hay dos niveles, uno político y otro personal. Camilo es nieto de Juan Catrillanca Antin, uno de los lonko más reconocidos del pueblo mapuche, desde chico participó en el ala más juvenil de la ATM. Fue dirigente estudiantil inspirando propuestas para transformar la realidad educativa que tenían en esa comuna pobre que se llama Ercilla. Camilo participó en una propuesta de un liceo intercultural con especialidades, con utilidad para la tierra recuperada. Fue una propuesta absolutamente realizable, con diseño arquitecto incluido, que trabajamos con un programa de Naciones Unidas, con el PNUD concretamente, y que el gobierno no tomó en cuenta en ese momento. Camilo no fue un dirigente estudiantil solamente para enfrentar a la policía y denunciar la militarización, también participó de esa iniciativa. Entonces, nadie puede decir que Camilo era un terrorista o un delincuente. Recuerdo, a nivel personal, que nos gustaba andar por la feria de las pulgas de Temuco, que es el comercio ambulante, donde encontrábamos cosas más baratas como botas o chaquetas. 


En los últimos 3 años Camilo estuvo abocado a la construcción de su familia, de su vivienda, y estaba instalándose en la tierra que recuperó por la vía de los hechos, y que luego fue legalizada por el Estado. Tengo imágenes cuando ellos (Camilo y sus compañeros) entraron a recuperar la tierra, a trabajar, a sembrar, lo que llamamos recuperaciones productivas. Incluso, el tractor que iba manejando el día que lo mataron era parte de un proyecto agrícola comunitario usado para esas recuperaciones. Desde la ATM hay un dolor particularmente fuerte por lo ocurrido. claramente, corresponde a un asesinato selectivo, porque cualquiera que aparece en el supuesto organigrama que tiene carabineros para hacernos seguimiento, puede ser objeto de asesinato, nadie queda exento después de esto.  


¿Qué sucedió exactamente ese día? Tenemos entendido que capturaron a un niño que iba con Camilo en el mismo tractor y que actualmente sirve como testigo en la investigación
Fue muy fuerte. Yo andaba por Temuco a eso de las 6 pm cuando recibo una llamada de Temuicuicui, avisándome que habían asesinado a Camilo con un tiro en la cabeza. Nos comunicamos de inmediato con Manuela Royo –que es una abogada cercana a nosotros– y decidimos partir sin demora para el centro asistencial en la cual tenían a Camilo con la cabeza reventada, todavía le caía un líquido de la nariz. El abuelo, el lonko Catrillanca nos abrazó, igual que su papá, ellos estaban muy afectados. Lo curioso para nosotros con Manuela fue que no logramos conmovernos. Fue una cosa que después comentábamos de ¿qué había pasado con nosotros? Y bueno, probablemente tenga que ver con la recurrencia de este tipo hechos. Nos ha tocado ir muchas veces a Collipulli, al hospital, a la cárcel. Siempre hay niños heridos, los jóvenes que han perdido un ojo producto de disparos policiales. Entonces, es algo que se naturaliza y –a ratos– se pierde la capacidad de asombro inmediata, después, obviamente, viene la conmoción.


Luego llevaron el cuerpo a la ciudad de Angol, al médico legal, para los exámenes. Manuela y yo fuimos a la ciudad cercana donde estaban los niños presos que se habían enfrentado con carabineros, porque no los dejaron ver el cuerpo de Camilo en el servicio de salud (CEFAM).  Luego de eso nos juntamos a la salida de la comisaría policial y Manuela Royo me dice: oye, nadie sabía que el chico que acompañaba a Camilo está aquí, acabó de recoger su testimonio, me acaba de contar los hechos y los carabineros le dispararon sin haber ninguna provocación, iban desarmados en el tractor, y dice que llevaban cámaras. Al día siguiente el instituto de derechos humanos contaba con ese testimonio y por lo tanto eso fue generando presión para conocer la verdad, especialmente a carabineros, y al propio gobierno, que negaban la existencia de cámaras, y que alegaban un inexistente enfrentamiento.


Prácticamente al día siguiente el Gobierno tuvo que reconocer que habían destruido la cámara que llevaban y de que todo el relato del muchacho, menor de edad de 15 años, había sido efectivo. Y bueno, ahora por fin los autores materiales están siendo procesados por un tribunal, y varios generales han tenido que renunciar por mentir.


¿Cómo valoran ese hecho?
No deja de ser un elemento positivo, en el sentido de que eso no se había hecho en otras ocasiones, con otros asesinatos por la espalda, como el de Jaime Mendoza Collio. En el contexto de una gran movilización regional mapuche, hubo un montaje mucho más burdo: pusieron sobre una estaca el traje policial vacío y dispararon ellos mismos para decir que ese era el ropaje de carabinero que había sido objeto de un ataque de los mapuches, por lo tanto, el carabinero había actuado en defensa propia. Se demostró que era falso y nunca hubo un juicio efectivo, nunca un carabinero se fue de baja, nunca un intendente renunció. Jamás hubo tal nivel de presión, como el visto ahora a raíz del asesinato de Camilo, incluso desde el propio mundo político –para que se asumieran responsabilidades–, no sólo materiales, sino también políticas. En este caso, además de la captura de los responsables materiales, tuvo que renunciar el Intendente regional, que tenía un lenguaje totalmente antimapuche, usó un lenguaje muy agresivo en contra de Camilo. Este hecho no se había dado en ninguno de los gobiernos anteriores.


¿Cree que los medios de comunicación masivos y las redes sociales contribuyeron para que se diera la judicialización de los responsables?
Fue el contexto de movilización que se desató, no sólo a nivel nacional sino internacional, esto fue determinante para que se aceleraran estos procesos y se buscara rápidamente cambiar el lenguaje del gobierno, después de una serie de contradicciones. Ahora hablan de que fue el asesinato de un dirigente. Por otro lado, también está la figura de los Catrillanca. ¿Quién es el abuelo? Nadie puede discutir la sabiduría y el conocimiento que tiene el gizol lonko Juan Catrillanca acerca de la lengua, de la cultura, e incluso del proceso político mapuche de los últimos 40 años. Y en ese contexto asesinaron al nieto de la autoridad más importante dentro de los lonko. Así fue la reacción también de solidaridad de un sector importante de ciudadanos, estudiantes, y pobladores.


Luego de este suceso, ¿cuál es la proyección que la ATM tiene a mediano plazo?
Como ATM recientemente (dos meses atrás) junto a otros referentes mapuche habíamos realizado una masiva movilización, en Temuco, entre 7.000 y 9.000 personas, que le habíamos dicho al gobierno que no estamos de acuerdo con sus planes respecto de la región mapuche. En su plan apuntan a la inversión básicamente privada en detrimento del desarrollo propio. La restitución de territorios no estaba en ese plan. Por lo tanto, luego del reciente suceso hay más unidad en el discurso mapuche, entorno a generar consensos mínimos, teniendo la cuestión territorial como centro.

 

 

 

 


Consideramos que el tema de fondo es el territorio. Los autores materiales de los crímenes van cambiando; el que mató A Matias Catrileo, A Collio o a Camilo,…. Aquí el problema de fondo es el control del territorio. Si no se aborda ese tema todo lo demás es un discurso. Desgraciadamente hay empeños de gente que cree que esto es solo político y por ende solo hay que agregarle unos escaños parlamentarios reservados. Eso puede ser UN elemento positivo de reconocimiento por instalar unos temas, pero en términos estructurales no se gana mucho. Lo que cambia la relación desigual es el tema territorial.


¿Cómo se explica que un empresario tenga cerca de un millón de hectáreas de monocultivo en territorio mapuche?

Esa es una de las preguntas que hay que responder. Entonces, esto responde al modelo del extractivismo que está instalado en todo Latinoamérica del cual todos los gobiernos hacen parte, lo que se conoce como el “concenso de los comoditis”. Entonces nosotros podemos decir que este asesinato responde a la pacificación de la araucanía que es parte de la historia. Pero el mismo Piñera dice que un problema de 500 años no se va a resolver en un gobierno… igual culpa a la historia de lo ocurrido. Entonces, todos le podemos echar la culpa a la historia y con eso nos lavamos las manos, pero aquí hay intereses e inversionistas que toman palco y nadie los nombra. lo que ocurre es que hay personajes que son parte del 5 por ciento más rico del país que tienen intereses allá (territorio mapuche) y eso hay que develarlo. El problema de fondo no es un carabinero más, un carabinero menos, ellos solo van a cumplir determinada misión, en función de una institucionalidad diseñado por la elite. Hay que seguir avanzando en la restitución del territorio.

Información adicional

  • Autor:María Angélica Giraldo A.
  • País:Chile
  • Región:Suramérica
Visto 518 vecesModificado por última vez en Martes, 11 Diciembre 2018 17:08

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