Domingo, 03 Febrero 2019 05:55

Con voluntad de diálogo y de pelea

Escrito por Marco Teruggi
Valora este artículo
(0 votos)
Con voluntad de diálogo y de pelea

Dos conclusiones emergen del conflicto venezolano después de casi dos semanas del autoproclamamiento de Juan Guaidó. El primero es que la dirección del intento de gobierno paralelo reside en los Estados Unidos, el segundo es que, por el momento, la fuerza principal también. Deberán esperar quienes vinieron al país a buscar las imágenes de un país transformado en un escenario de batallas abiertas. El sábado fue una nueva confirmación de esa conclusión que parece aplicar en este momento del ataque.

La dirección: para entender qué sucede y qué puede pasar en Venezuela es necesario seguir a quiénes toman las decisiones desde EE.UU. John Bolton, asesor de seguridad, Mike Pence, vicepresidente, Mike Pompeo, secretario de Estado, Elliot Abrams, el enviado especial para manejar la cuestión Venezuela, Steven Mnuchin, secretario del tesoro, Marco Rubio, senador republicano, y el mismo Donald Trump. Es una pérdida de tiempo seguir a Juan Guaidó, o cualquier otro dirigente de la derecha, para saber qué puede pasar.
Pence, por ejemplo, ofreció un discurso en una iglesia de Miami el día viernes. Allí afirmó que es necesario “eliminar” a los gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua, que se trata de un asunto “regional”, y que “el tiempo de la negociación terminó”.


Bolton por su parte se paró desde el lugar de jefe: “Los Estados Unidos instan a todos los militares venezolanos a seguir el liderazgo del general Yánez, y a proteger a los manifestantes pacíficos que apoyan la democracia”. Bolton se refirió a Francisco Yánez, general de aviación de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb), que difundió un video en la mañana del sábado donde anunció su apoyo a Guaidó.


El asesor de seguridad también afirmó que enviarán la denominada ayuda humanitaria: “Siguiendo la petición del presidente interino Juan Guaidó, y en consulta con sus funcionarios, EE.UU. movilizará y transportará medicamentos de ayuda humanitaria, suministros quirúrgicos y suplementos nutricionales para el pueblo de Venezuela. Es hora de que Maduro se quite de en medio”.


Guaidó, en la movilización que realizó la derecha el sábado en Caracas, declaró: “Anunciamos una coalición mundial por la ayuda humanitaria y la libertad en Venezuela. Ya tenemos tres puntos de acopio para la ayuda: Cúcuta es el primero. Otro estará en Brasil y otro en una isla del Caribe”. Su único anuncio fue el que ya había dicho Bolton. La cadena de mandos es de una evidencia que casi no intentan disimular, aunque a veces necesiten aclararlo, como Rubio, quien afirmó que “EE.UU. no organizó este movimiento, sino que es liderado por el pueblo venezolano”.


Guaidó solo especificó un punto concreto para la entrada: Cúcuta, zona fronteriza caracterizada por la alta presencia del paramilitarismo colombiano, mafias de contrabando –ligadas o sinónimos del paramilitarismo– donde fueron entrenados quienes intentaron el asesinato de Nicolás Maduro en agosto del año pasado. Es uno de los principales puntos que podrían ser activados como foco críticos, donde desatar incendios, con la particularidad de la alta exposición mediática. Fue desde allí, por ejemplo, que Luis Almagro, secretario de la Organización de Estados Americanos, afirmó que no se descartaba la opción militar contra el gobierno de Maduro.


Es probable que en este escenario planteado el centro del conflicto alterne entre Caracas y esos puntos críticos. ¿Cómo piensan hacer ingresar la ayuda? ¿Con qué logística, fuerza, permiso, actores? ¿Qué tipo de acción acompaña el ingreso? El “gobierno paralelo” necesita territorio, capacidad de ejercer poder, dos dimensiones que no posee. Lo único que hace “presidente” a Guaidó en lo nacional es que la base social de la derecha lo nombre de esa manera. Es evidente que no tiene, ni él ni toda la derecha reunida, la fuerza para llevar adelante una estrategia de estas características.


El gobierno no dejará que ingresen fuerzas norteamericanas o actores contratados para abrir una grieta en el territorio nacional. Ningún gobierno dejaría que una fuerza extranjera -o sus agentes- ingrese sin su permiso.


El juego está trancado. EE.UU. plantea que no habrá diálogo, descarta intentos como el de los gobiernos de México y Uruguay, o posiciones como la del secretario general de las Naciones Unidas, que afirman la necesidad de un diálogo. Algunos países de la Unión Europea plantearon la creación de un Grupo de contacto internacional con Venezuela -integrado por unos diez o doce miembros, no todos europeos-, para avanzar en la propuesta de volver a convocar elecciones, con un plazo de noventa días para evaluar resultados.


En ese cuadro Maduro anunció en la movilización realizada el mismo sábado, donde el chavismo hizo una nueva demostración de fuerzas, que consultará acerca de la posibilidad de anticipar las elecciones legislativas que deberían hacerse en el 2020. Sería una manera de intentar desactivar a la Asamblea Nacional, con todos los riesgos que conlleva. ¿Es preferible dejarla avanzar en un intento de gobierno paralelo por fuera de toda ley con el objetivo de lograr un golpe de Estado?


Parece claro en este momento que los EE.UU. avanzarán y utilizarán cualquier argumento para redoblar su narrativa de que no habrá negociación. Muchos de sus mensajes tienen por objetivo quebrar la voluntad de lucha del chavismo y en particular de la Fanb, a la que necesitan partir. Para esto último han creado un abanico, desde la promesa de amnistía hasta las amenazas de intervención, pasando por cuentas creadas en redes sociales para que los soldados no obedezcan a los generales.


Termina así otra semana en Venezuela. No habrá descanso. Los discursos de los EE.UU. remiten a una ofensiva final que se han puesto a conducir. El chavismo se mantiene entero, movilizado, con voluntad de diálogo y de pelea.


 Maduro anunció que podría adelantar las elecciones parlamentarias en Venezuela para este año

“Acá estamos todos defendiendo la revolución”


Durante su discurso ante una multitud reunida para manifestarle su apoyo, el presidente venezolano insistió en la necesidad de habilitar el camino del diálogo que propusieron México y Uruguay, y al que ahora se sumó Bolivia.

Por Felipe Yapur

La impresionante movilización que realizó el chavismo sirvió para que el presidente constitucional Nicolás Maduro le mostrara a los Estados Unidos, y por ende a la oposición, que el chavismo está mucho más vivo de lo que piensan y decidido a defender la revolución bolivariana que ayer cumplió 20 años desde la llegada de Hugo Chávez a la presidencia. En ese contexto y ante los ataques, Maduro respondió con su disposición a aceptar la mesa de diálogo que promueven México, Uruguay y también Bolivia y los países del Caribe agrupados en Caricom. Eso sí, reclamó que se levanten las sanciones “y el robo del dinero por parte del gobierno” estadounidense. Pero sobre todo, Maduro desafió a la oposición al anunciar que se está trabajando en adelantar las elecciones parlamentarias para este mismo año y, como afirmó, “que sea el pueblo quien decida”.


Maduro llegó al escenario después del mediodía. El sol no parecía estar enterado de que en estas latitudes es invierno y caía como plomo sobre los cientos de miles que colmaban la avenida Bolívar. El mandatario jugó con unos binoculares para ver hasta donde llegaba la gran columna prácticamente vestida de rojo.


Durante su discurso insistió en la necesidad de habilitar el camino del diálogo que propuso México y Uruguay y que ahora se sumó Bolivia. Por caso, en la noche del viernes de regreso de los Estados Unidos aterrizó el avión del presidente boliviano Evo Morales. Ambos mantuvieron una reunión donde se habló de la necesidad de encontrar una salida política y una posibilidad es el adelantamiento de las elecciones. Maduro no descartó ese camino y cuando habló ante la multitud trajo a colación este punto pero, a diferencia de lo que reclama la oposición dijo que, por una iniciativa de la Asamblea Nacional Constituyente, van a adelantar los comicios parlamentarios. Juan Guaidó que quiere nuevas elecciones presidenciales tiene cerca la finalización de su mandato y es por eso que el gobierno chavista planteó esta variante para poner en jaque al diputado que, por el discurso que dio una hora antes en la zona este de la capital venezolana, exigió elecciones presidenciales como requisito indispensable para la salida pacífica (ver nota aparte).


A la intención de adelantar los comicios parlamentarios, el mandatario venezolano indicó que junto a la Asamblea Constituyente van a promover la realización de “una consulta nacional” a través de los denominados Cabildos Bolivarianos Abiertos donde además participarán los gobernadores “para consultarle al pueblo esa solución política, esa salida constitucional” y que caracterizó como democrática y libre. Luego envió un estiletazo a la oposición al sostener que “podemos hacerla consensuado con una mesa de diálogo con la oposición, si ellos quieren nosotros queremos”.


Maduro se cuidó de responder a las consignas guerreristas que lanzan desde la oposición y siempre se mostró dispuesto a la paz y al diálogo: “Sigo llamando a la paz. A pesar de los intentos de Golpes de Estado, las amenazas externas, Venezuela está en paz, estamos ganando por la vía de la paz, hemos ganado la paz y se impuso nuevamente cuando no pudieron llenar de violencia a Venezuela, lo derrotamos con la justicia”, afirmó.


De todas formas, en su discurso no dejó de advertir que si bien se hará todo lo posible por garantizar la paz, la armonía y la unión nacional también recordó que “nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) está cada vez más leal, más comprometida, más unida al pueblo junto a la Milicia Nacional Bolivariana que está movilizada para hacer respetar la Constitución, por eso se quedaron loco”.


Por supuesto que el discurso de Maduro también tuvo un momento destinado al gobierno de Donald Trump a quien acusó de no estar de acuerdo con el diálogo: “Está a favor del Golpe de Estado que prepararon, financian y dirigen la intervención militar de Venezuela, de la guerra” . En ese sentido, le dijo a Trump que “lo tienen engañado” John Bolton, Mike Pence y Mike Pompeo “son tres halcones de guerra que están obsesionados con Venezuela, usted que se cree el emperador del mundo, cree que Venezuela se va a rendir y le va a obedecer sus órdenes pero le advierto que Venezuela no se rinde, sigue adelante, es rebelde, libre, soberana e independiente”.


Si hay una característica que tiene el chavismo es la alegría y ayer esa condición se repitió. Los bailes, las risas a todo volumen mezcladas con consignas en defensa de la revolución y contra la injerencia norteamericana se repitieron sin solución de continuidad. Una de las costumbres es levantar escenarios cada 200 o 300 metros donde se escuchará la voz y se verá la imagen de Maduro servirá también para amenizar la espera con grupos locales de música que hicieron bailar a los manifestantes antes y después del discurso presidencial.


Remeras y gorras rojas con la cara de Chávez o sus ojos o una de sus tantas frases y consignas. También se ve la M de Maduro con los colores de la bandera venezolana y los uniformes de las Milicias Bolivarianas, creadas por Chávez en 2007, rompían la tendencia del rojo por el color caqui de sus uniformes. “Vamos a defender la patria como sea, con el alma, con el corazón, con lo que tengamos en la mano y hasta con la bandera y su asta”, aseguró uno de los participantes mientras blandía la bandera que portaba. Eso sí, al final lanzó una advertencia: “No vamos a huir”.


A pocos metros de allí, entre miles, José le dijo a PáginaI12 que, como ordenó en su momento el presidente Chávez, “estamos rodilla en tierra dispuestos a defender estos 20 años de revolución”, dijo y aseguró que “no nos importa que el imperialismo yanqui se venga para estas tierra. Vendrán pero no saben cómo saldrán”, se envalentonó. Ricardo, un ex militar jubilado, insiste con que “acá no se mueve nadie, acá estamos todos defendiendo a la revolución de Hugo Chávez Frías”. En tanto, Irene sostiene que ella creció con la revolución y eso la hace feliz: “Era niña cuando llegó nuestro comandante eterno y ahora soy parte del poder popular que no sólo defenderá la revolución sino también a Nicolás Maduro al que le digo que unidos jamás seremos vencido”. Antes de irse aclaró que el chavismo también está festejando “los primeros 20 años de chavismo”. Mientras Irene hablaba con este diario un niño escuchaba, cuando la mujer finalizó entonces pidió hablar: “Un saludo revolucionario para todo el mundo”.

Información adicional

  • Antetítulo:Estados Unidos comanda el golpe, pero no consigue encarnarlo en Venezuela
  • Autor:Marco Teruggi
  • País:Venezuela
  • Región:Suramérica
  • Fuente:Página12
Visto 206 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.