Jueves, 08 Diciembre 2016 05:19

El Papa condena los “carpetazos”

El Papa condena los “carpetazos”

Francisco consideró que “los medios de comunicación tienen una responsabilidad muy grande” porque en sus manos están “la posibilidad y la capacidad de formar opinión”, pero advirtió al mismo tiempo sobre “el daño” que pueden causar.


En un entrevista concedida al semanario católico Tertio y divulgada ayer por el Vaticano, el papa Francisco consideró que “los medios de comunicación tienen una responsabilidad muy grande” porque en sus manos está “la posibilidad y la capacidad de formar opinión”, pero advirtió al mismo tiempo sobre “el daño” que pueden causar. Entre los perjuicios que pueden provocar, Bergoglio mencionó la “difamación”. Al respecto Francisco afirmó que “en la difamación se saca una carpeta -como decimos en Argentina, se hace un carpetazo-, y te sacan algo que es verdad pero que ya pasó”. Según el Papa “no hay derecho a eso. Eso es pecado y hace mal”.


La pregunta sobre los medios de comunicación fue introducida por los entrevistadores dentro de un cuestionario más amplio, pero fue una de las que obtuvo más larga respuesta del Papa.


Bergoglio valoró el aporte de los medios de comunicación señalando que “son constructores de opinión y pueden edificar, y hacer un bien inmenso, inmenso”, porque “pueden formar una buena o mala opinión” y “son constructores de una sociedad”. Según Francisco los medios de comunicación “son para construir, para intercambiar, para fraternizar, para hacer pensar, para educar” y, por lo tanto, “en sí mismos son positivos”.


Sin embargo, siguió reflexionando el Papa, “como todos somos pecadores, también los medios pueden caer -los que hacemos medios, yo estoy acá usando un medio de comunicación- en hacer daño”. Bergoglio opinó al respecto que los medios de comunicación “tienen sus tentaciones” que resumió en cuatro: calumnia, difamación, desinformación y coprofilia.


Respecto de la calumnia el Papa afirmó que los medios “pueden ser tentados de calumnia (entonces, usados para calumniar y ensuciar a la gente), sobre todo en el mundo de la política”. Y pueden ser utilizados también para la difamación, sostuvo. Y aclaró que “toda persona tiene derecho a la buena fama, pero por ahí en su vida anterior, o en su vida pasada, o hace diez años tuvo un problema con la justicia, o un problema en su vida familiar... entonces, sacar a la luz hoy eso es grave, hace daño” porque “se anula a una persona”.


Distinguió Francisco que “en la calumnia se dice una mentira de una persona”. En cambio, “en la difamación se saca una carpeta -como decimos en Argentina, se hace un carpetazo-, y te sacan algo que es verdad pero que ya pasó”, dijo Bergoglio haciendo uso de una terminología argentina que suele introducir tanto en sus entrevistas como en varias de sus intervenciones formales. “Quizás (esa persona) ya pagó con la cárcel, o con la multa, o con lo que sea, ese delito” siguió diciendo. “No hay derecho a eso (al ‘carpetazo’). Eso es pecado y hace mal”, subrayó.


También se refirió Francisco a la desinformación, señalando que “puede hacer mucho daño”. Porque “frente a cualquier situación decir una parte de la verdad y no la otra. ¡No! Eso es desinformar. Porque vos, al televidente, le das la mitad de la verdad. Y por tanto no puede hacer un juicio serio sobre la verdad completa”.


En sus declaraciones a Tertio el Papa aseguró que “la desinformación es probablemente el daño más grande que puede hacer un medio” porque “orienta la opinión en una dirección, quitando la otra parte de la verdad”.


Por último Bergolio sostuvo que “los medios tienen que ser muy limpios y muy transparentes”. Interpretó que no debgen caer “en la enfermedad de la coprofilia: que es buscar siempre comunicar el escándalo, comunicar las cosas feas, aunque sean verdad. Y como la gente tiene la tendencia a la coprofagia, se puede hacer mucho daño”.

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La izquierda de Brasil se enfrenta a la peor crisis de su historia y a la persecución contra Lula

Con la salida de Dilma Rousseff del Gobierno, el Partido de los Trabajadores ha tocado fondo. El expresidente se esfuerza por rearticular su partido y reconquistar a la izquierda. Pero además tendrá que enfrentarse a la Justicia y luchar contra el deseo de parte de la oposición de llevarle a la cárcel antes de las elecciones de 2018.



SAO PAULO.- El juicio político que sufrió el pasado 31 de agosto la ex presidenta Dilma Rousseff ha dejado al Partido de los Trabajadores (PT) en estado de “estrés post traumático”. Así lo define la socióloga Esther Solano cuando se le pregunta por la situación actual de la izquierda en Brasil: “No esperaban que el impeachment llegara a concretarse y tampoco que fuera un circo tan mezquino”, explica a Público la también profesora de la Universidad Federal de Sao Paulo.

Muy lejos queda el 10 de febrero de 1980. Aquel domingo el sindicalista Luiz Inácio Lula da Silva fundaba el mayor partido de izquierda de América Latina. El Partido de los Trabajadores (PT) nacía de las luchas sindicales en las periferias de Sao Paulo, del apoyo de un sector de intelectuales y profesores universitarios, y de la ayuda indiscutible de la Iglesia, concretamente de la Teología de la Liberación.


Treinta y seis años después, los sindicatos (cada vez más débiles) son una de las pocas fuerzas sociales que todavía apoyan al PT. Después de liderar el país durante trece años, este partido ha salido del poder bajo polémicos instrumentos jurídicos, y no por los votos de las urnas. Pero entre sus bases nadie duda que varios factores provocaron que el impeachment saliera adelante: por primera vez desde que el PT se puso al mando del país, no fue la sigla principal del Congreso, su líder estaba aislada tanto en el Ejecutivo como en su partido por haber dado un giro político a la derecha. El PT ya arrastraba una larga crisis que a partir de 2013 entró en fase aguda.

Para muchos el Partido de los Trabajadores hoy ha tocado fondo y Lula da Silva hace piruetas para defender su legado y su historia. Que no es poca. Bajo su Gobierno más de 36 millones de personas salieron de la pobreza gracias a la Bolsa Familia y ascendieron socialmente a la clase C (una especie de clase media). Desde 2003 hasta ahora el salario mínimo aumentó un 390%, se redujo el desempleo y con ello se multiplicó la capacidad de consumo de los brasileños. Miles de ellos viajaron en avión por primera vez, compraron coches nuevos y pudieron hacerse con una casa propia. Lula apostó por la educación universitaria, implantó un sistema de cuotas para jóvenes negros, creó universidades federales, escuelas técnicas, apostó por la vivienda popular (1,5 millones de casas), llevó electricidad a 15 millones de hogares. Casi 50 millones de brasileños tuvieron acceso a médicos rurales. Hasta finales de 2012 Dilma Rousseff mantuvo y amplió estas políticas, pero la crisis económica se le vino encima y sin dinero en caja la fórmula del gasto social y la redistribución de la renta comenzó a dejar de funcionar.


Antes y después de 2013


Hoy buena parte de esa clase C que salió de la pobreza de la mano de los petistas no reconoce sus logros. Muchos de ellos fueron los que salieron a la calle en 2013 a manifestarse contra el Gobierno Rousseff, con sus contradicciones y necesidades porque pedían la mejora de los servicios públicos y a la vez menos impuestos. De ahí surge una de las principales críticas que le hace la izquierda al lulismo: su excesiva preocupación por ascender de clase a través del consumo y su falta de interés por una mayor concienciación política y formación de ciudadanía.


“Mucha gente de la periferias tiene un discurso donde niega que el PT sea quien ayudó a que tuvieran una casa o que sus hijos fueran a la universidad. Al ascender de clase quieren ser identificados como clase media, no como pobres. Por eso rechazan al PT porque lo identifican como el partido de la gente humilde, de la bolsa familia. Es un problema de identificación de clase muy importante que el PT no supo ver”, explica la socióloga Solano.


Para diversos politólogos las manifestaciones de 2013 fueron el origen de la crisis definitiva del Partido de los Trabajadores. Unas protestas que comenzaron contra la subida del billete de autobús en Sao Paulo y que se transformaron en una reivindicación de derechos sociales y en una crisis de representatividad amparada por los escándalos de corrupción que generaron desconfianza en todo lo político. “No me parece honesto responsabilizar a las manifestaciones de 2013 porque es culpar a la gente de salir a la calle. La crisis vino por la falta de respuesta del PT ante esas reivindicaciones y por la habilidad de nuevos grupos de derecha para captar la insatisfacción de los ciudadanos y jugar muy bien la bandera de la corrupción”, dice Solano.


Si la clase C se rebelaba contra el petismo, la izquierda también perdía la confianza en un partido que hacía tiempo que había abandonado su programa. Banderas como la reforma política, la reforma fiscal, la de medios de comunicación (dominados por media docena de familias millonarias) además de la eterna promesa de la reforma agraria habían quedado en el olvido. Los movimientos sociales cada vez más desmovilizados e institucionalizados y una política de no confrontación como base de gobierno:


“Por un lado está la forma de hacer política de Lula que es la de negociar y contentar a todos y no enfrentarse a las élites. Por otro, está el sistema político brasileño con un presidencialismo de coalición, una fragmentación de partidos enorme donde para conseguir la gobernabilidad es casi obligatorio abandonar el programa. Pero Lula podía haber luchado por una reforma política que cambiara las reglas del juego y nunca lo intentó”, explica la socióloga.

El juego de cintura y el pacto social entre ricos y pobres que dieron fama al sindicalista de San Bernardo, nunca funcionaron para Dilma Rousseff. Ella en sus primeros tres años de gobierno sí se enfrentó a las élites y después intentó ponerse de su lado con un giro drástico hacia políticas neoliberales. Nada evitó que la sacaran de en medio: “Ahora hemos visto que el PT nunca fue establishment, pero los viejos caciques del partido pensaron que lo eran. El PT fue poder durante muchos años pero nunca lo tuvo, el poder político siempre estuvo con las élites económicas del país, entre otras cosas porque Lula no se enfrentó a ellas”, afirma Solano.


Lula, contra las cuerdas


La crisis del partido que fundó se confunde con la crisis que pasa el propio Lula acusado de diversos escándalos de corrupción. Desde principios del año los medios de comunicación centraron su discurso en colocar al PT como “el partido de los corruptos” y a su eterno líder como su principal instigador. El ex presidente que en 2005 se libró de que lo asociaran directamente al escándalo del mensalão (de compra de votos entre los parlamentarios del Congreso), esta vez no se ha salvado de que lo involucren en el mayor escándalo de corrupción del país: los desvíos de dinero de la estatal Petrobras.
Las principales constructoras brasileñas dieron mordidas millonarias a políticos de todas las esferas partidarias a cambio de licitaciones de obras: el PMDB (actual gobierno), el PP y el PT fueron las siglas más beneficiadas. Dentro de este entramado, a principios de este año acusaron a Lula de ser propietario de un piso en la playa de Guarujá y una casa de campo que habrían sido reformadas por algunas de las constructoras involucradas en el escándalo. Según la acusación del Ministerio Publico esas reformas serían las “mordidas recibidas por Lula”. Ninguno de los dos inmuebles está a nombre del ex presidente, pero eso no ha sido motivo para frenar la investigación, ya que habría pruebas de que Lula y su familia habrían pasado mucho tiempo en ambos lugares.

La última acusación que sí puede hacer al exmandatario sentarse en el banquillo, es la de obstrucción a la justicia por intentar comprar el silencio del exdirector de Petrobras, Néstor Cerveró. Esa acusación se basa en la delación premiada del ex senador petista Delcídio Amaral, que también inculpa al actual presidente Michel Temer, al líder de la oposición Aécio Neves, o al presidente del Senado, Renan Calheiros. Pero el seguimiento minucioso tanto de los medios como de la justicia recae en Lula, en lo que él mismo define como “persecución selectiva”.

El temor de que Lula da Silva se presente de nuevo a las elecciones 2018 y, a pesar de todo, tenga posibilidades reales de ganarlas, preocupa a la oposición de Aécio Neves y al propio PMDB, ahora jefe del Gobierno. El escritor Fernando Morais declaraba en junio que tras la caída de Rousseff irían a por su antecesor: “Van a por Lula, y no estarán tranquilos hasta meterle en la cárcel”.


La preocupación por acabar con Lula también habla de la crisis de un partido donde lulismo y petismo se confunden, como si uno no pudiera sobrevivir sin el otro: “Si Lula se presenta de nuevo será una hábil estrategia política pero un retroceso para la izquierda”, dice Solano. El personalismo de la figura del sindicalista ha apagado la aparición del nuevos líderes y la renovación de la sigla. Por un lado Lula es la fuerza del partido y, por otro, su talón de Aquiles.

Esta semana fue el expresidente, que consciente de la fragilidad de la formación que representa, decidió reunirse con otros partidos de izquierda como el PDT (Partido Democrático de los Trabajadores) o el PCdoB (Partido Comunista de Brasil) para pensar en la estrategia de un frente de izquierdas al estilo del Frente Amplio uruguayo para 2018. “Si recuperan las banderas de la izquierda y luchan por ellas ese frente puede ser interesante. Pero hay que reformular la izquierda, no solo aliarse”, advierte Esther Solano.

Las reformas del Gobierno Temer, basadas en un duro ajuste fiscal, recortes de derechos laborales y privatizaciones, son según la socióloga “un buen contexto” para que los movimientos horizontales de mujeres, estudiantes o anti especulación, que han surgido en los últimos años, ocupen un mayor espacio y renueven a la desnortada izquierda brasileña.

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Nicaragua concede asilo político al expresidente salvadoreño Funes

El antiguo mandatario del FMLN es investigado en su país por enriquecimiento ilícito durante su mandato
Carlos Salinas


La Fiscalía de El Salvador incautó dos camiones de mudanza cargados con pertenencias del expresidente de ese país, Mauricio Funes y su familia, cuyo destino era Nicaragua, país donde el político que gobernó bajo la bandera del Frente Farabundo Martí Para la Liberación Nacional (FMLN) se ha refugiado y pedido asilo después de que se iniciara una investigación en su contra por enriquecimiento ilícito, peculado, negociaciones ilícitas, malversación y tráfico de influencias.
El Gobierno de Nicaragua, liderado por el sandinista Daniel Ortega, otorgó el asilo a Funes a través de una resolución del Ministerio de Relaciones Exteriores publicada en el diario oficial, La Gaceta. El Gabinete sandinista justifica la entrega del asilo al expresidente salvadoreño afirmando que la Constitución política de este país establece el asilo para “perseguidos políticos”, aunque el documento oficial no hace referencia a la investigación por corrupción que las autoridades salvadoreñas mantienen contra su protegido.


Mauricio Funes fue visto hace un par de semanas de compras en un supermercado de Managua, acompañado de su pareja, Ada Mitchell Guzmán Sigüenza, conocida como Michy, y sus hijos. El político salvadoreño, que justificó su presencia en el país porque realizaba “trabajos de consultoría”, también iba custodiado por oficiales de la Policía Nacional. Al ser cuestionado por esta custodia oficial, Funes respondió en su cuenta de Twitter: “Soy exjefe de Estado. Si un expresidente llega a El Salvador se le ofrece seguridad. El Gobierno acá actúa con reciprocidad”.


En esa misma red social, el pasado 23 de agosto, Funes había negado afirmaciones del Fiscal General de El Salvador, Douglas Meléndez, quien informó de que el político había pedido asilo en Nicaragua. “No estoy asilado en Nicaragua ni estoy tramitando el asilo. Me encuentro acá por trabajo”, escribió. Este martes, Funes informó de que “decidí tramitarlo (el asilo) el 31 de agosto después de constatar la persecución política que se inicia en mi contra”. El exmandatario asegura que “estando en El Salvador recibí "mensajes" de fuerzas de derecha que aseguraban que una vez en el país atentarían contra mi integridad física”.


El fiscal Meléndez inició una investigación oficial contra Funes por supuesto enriquecimiento ilícito durante su mandato (2009-2014). En marzo pasado, funcionarios de la Unidad de Delitos de Anticorrupción de la Fiscalía salvadoreña acusaron formalmente al mandatario y aseguraron que Funes y su familia no pudieron justificar un monto de más de 700.000 dólares de su patrimonio.


Salvador Martínez, director de comunicaciones de la Fiscalía salvadoreña, dijo a la prensa nicaragüense que tras allanar viviendas de Funes y su familia “estamos analizando la documentación incautada y además la Fiscalía ha congelado cuentas bancarias y decomisados algunos bienes”.


Diputado guatemalteco también “refugiado” en Nicaragua


El exmandatario salvadoreño no es el único político centroamericano que ha buscado refugio en Nicaragua. Hace dos semanas los medios nicaragüenses informaron de que Luis Rabbé, expresidente del Parlamento de Guatemala también está en Managua.


A Rabbé se le vio comprando bombillos en una tienda de la capital del país. El político guatemalteco es investigado por el Ministerio Público de su país y la Comisión Internacional Contra la Impunidad (Cicig) por las creación de llamadas “plazas fantasmas”, puestos públicos conformados en el Parlamento, supuestamente contratados por Rabbé con salarios superiores a los dos mil dólares, pero que nunca fueron ocupados.


Rabbé es cuñado del empresario Ángel González, propietario del monopolio de la televisión abierta en Guatemala y poderoso hombre que quita y pone presidentes en ese país.


En Nicaragua, González ha mantenido negocios cercanos con la familia del presidente Daniel Ortega y el ente regulador de las telecomunicaciones le ha concedido las señales de televisión abierta para la explotación de los canales 2, 9, 10 y 11. De hecho, González y la familia del presidente Ortega controlan casi la mayoría de canales de televisión del país, con una línea editorial basada en noticieros de la llamada “nota roja”, es decir que cubren hechos sangrientos, pleitos de chabolas y sexo, además de retransmitir telenovelas sobre narcotráfico e información edulcorante del gobierno.


Hasta ahora no se ha oficializado el otorgamiento de asilo político a Rabbé por parte del gobierno de Nicaragua.

Managua 6 SEP 2016 - 17:38 COT

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Martes, 02 Agosto 2016 08:19

Ética y dignidad zapatistas

Ética y dignidad zapatistas

 

Una de las primeras técnicas que aprendimos en la militancia fue a “dirigir” asambleas. En realidad, a manipularlas. En plena adolescencia, los estudiantes ya estábamos en condiciones de imponer lo que considerábamos adecuado para “la causa” sin importar demasiado si los demás lo compartían. Éramos la vanguardia, y punto.

 

Una de las principales corrientes políticas de aquel período, tenía un modo de actuar en las asambleas que consistía en que sus cuadros hablaban horas y horas, hasta que los asistentes se cansaban y empezaban a retirarse. Colocaban a sus militantes en las puertas de los salones para convencer a los suyos que todavía no se retiraran, y cuando estaban seguros de que ya eran mayoría, pedían votación. Y ganaban casi siempre. Los que intentaban cortar tan largos discursos, eran acusados de violar la libertad de expresión.


Cuando aquello no funcionaba, apelaban a los grupos de choque, algo que nuestra corriente también practicaba. Cuando algunos jóvenes militantes nos preguntan si hace casi cinco décadas los enfrentamientos con la policía eran muy duros, debemos sincerarnos y reconocer que una parte sustancial de las energías las dedicábamos al enfrentamiento físico y dialéctico con las juventudes de los partidos de izquierda. Y viceversa. Los acusábamos de estalinistas, pero caíamos en la misma actitud desde una estrategia “revolucionaria”.


Por esta larga y penosa experiencia, el comunicado del EZLN del 21 de julio, “Carta abierta sobre la agresión al movimiento popular en San Cristóbal de las Casas, Chiapas”, es un ejemplo de ética y dignidad en la relación de los zapatistas con los movimientos populares, sindicatos, partidos y cualquier organización social.


Luego de una primera parte donde estampan su posición ante el ataque al campamento de resistencia popular por grupos armados, y de advertir “no jueguen con lumbre en San Juan Chamula”, un lúcido presagio que lo que vendría, dedican la parte final al tema de las relaciones con los que luchan, bajo el subtítulo “A quien corresponda”.


Primero destaca que “se deben respetar las decisiones, estratégicas y tácticas, del movimiento” y agrega: “No es legítimo querer montarse en un movimiento para tratar de llevarlo a un lado fuera de su lógica interna. Ni para frenarlo, ni para acelerarlo”.


En este punto toman distancia de quienes proponen estrategias electorales pero también de los que defienden posiciones revolucionarias, y aclaran que cualquier movimiento que hagan respecto al movimiento actual lo harán saber públicamente y con antelación, y lo ponen en letras grandes, mayúsculas, para que nadie se llame a engaño.


Como tengo la convicción, por experiencia propia, de que esta es una posición muy poco frecuente entre los movimientos que luchan contra el capitalismo, me parece necesario destacarla, valorarla y defenderla porque nos enseña otro modo de hacer, apegado estrictamente a la ética y a la dignidad, que son indivisibles. Quien defiende la propia dignidad, valora la de los demás, y por lo tanto los respeta, aunque no acuerde, en sus tiempos y modos como dice el comunicado.


A partir del comunicado podemos abrir un debate con una pregunta: ¿cómo influir, entonces, en el devenir de las luchas si no nos montamos en los movimientos? Que es casi lo mismo que preguntarse por la relación que queremos tener con los pueblos, barrios, sindicatos, etcétera.


Creo que el propio zapatismo a lo largo de su historia nos da algunas pistas. La primera, y fundamental, es algo así como predicar con el ejemplo. Organizarnos y hacer. Luego, que los demás vean que sí se puede; que si los zapatistas pueden, los demás también pueden. Este efecto demostración, digamos, es fundamental porque apuesta a poner en juego la autoestima de las comunidades.


En esta forma de hacer política, nueva cultura política le llaman, hay una renuncia a jugar como vanguardia, a ser un grupo que va delante y lleva detrás a los pueblos; a proclamarse los guías que indican el camino a las mayorías que no saben. Están en otro lugar. No son vanguardia; quizá sean algo así como organizadores de pueblos. En esta lógica no hay dirección ni base, que es lo que los movimientos anticapitalistas vienen practicando desde hace más de un siglo. En este modo de hacer no hay lugar para manipular, porque no se trata de ganar asambleas ni de llevarse “masas” de las narices, o de donde sea que las arrastremos. Es mandar obedeciendo.


El comunicado es una doble lección. De ética, porque los pueblos y las personas no deben ser manipuladas, manejadas o sus acciones desviadas para fines que no han definido ellas mismas, ni siquiera por buenas razones revolucionarias.


De dignidad, porque el EZLN cree en la autonomía de los pueblos y de los seres humanos, y rechaza la concepción implícita en ciertas corrientes políticas que actúan como si unos (la vanguardia), fueran los tesoreros de la dignidad y de la autonomía, mientras los pueblos y las personas sólo les queda seguir sus consejos.

 

 

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Diez recomendaciones ético-sintácticas

 

Rebelión/Universidad de la Filosofía

 

Ya sabemos que no hay “periodismo” asexuado, neutro o des-interesado; ya sabemos que entre tendencias, sueldos e ideologías se teje una red de presiones y tensiones que determinan la interpretación “periodística” de los “hechos” y su orientación al servicio de los hilos que la mueven. Ya sabemos que nadie redacta o publica noticias ingenuamente y que en el ejercicio de contar acontecimientos -objetivos y subjetivos- pesa decisivamente la posición y el compromiso de clase del que informa y del que es informado. Es indispensable tener conciencia de esas tensiones, reconocer los límites que nos imponen y saber moverse entre ellas para poner a salvo la “pasión por la verdad”, es decir, por su construcción colectiva, sus fortalezas metodológicas y sus fundamentos científicos. Es indispensable romper con el empirismo y el criticismo -irresponsables y mercantilistas- que sirven de plataforma para las tropelías informativas más impúdicas e impunes. Por todo eso y más viene bien ejercitar vacunas o antídotos éticos de combate capaces de parir y hacer parir un periodismo nuevo o un modo de producción informativa emancipados y emancipadores. Verbigracia:


1. No uses la palabra “enfrentamiento” cuando grupos militares o policiales repriman a líderes o movimientos desarmados.
2. Lee mucho y privilegia siempre las fuentes de información de quienes luchan por las bases y desconfía siempre de las agencias internacionales comercializadoras de noticias.
3. Explica, con toda claridad, los “hechos”, sus móviles, sus protagonistas y las condiciones concretas y de clase en que ocurren (cronológicas, históricas, de clase, geográficas...)
4. Explica siempre (de la manera más clara y creativa) el marco teórico de tu trabajo de información y comunicación.
5. Se generoso en la consulta y el contraste de fuentes informantes y elabora un dispositivo crítico riguroso frente a ellas.
6. Pondera con cuidado extremo tu subjetividad ante los hechos y mantén bajo vigilancia tu propia contaminación ideológica y tu ignorancia frente a lo que debes informar. La primera sospecha sobre la información debe recaer en el informante.
7. Advierte a tu interlocutor (de manera rigurosa y creativa) cuales y cuántas son tus limitaciones para informar en lo general y en lo particular.
8. Si en el proceso de acopiar información detectas que alguien miente, denúncialo de todas las maneras posibles o serás su cómplice.
9. Mantén equidad de perspectivas (no neutralidad) de género, de edades... Tomando posición al lado de los más débiles, los más frágiles, los más humillados. Ética significa, también, hacer lo que se debe por el bien de los que menos tienen.
10. Analiza, invariablemente, si lo que informas pertenece o no, si ayuda o no, a una situación revolucionaria y asegúrate con toda honestidad de que tu vocabulario, tu sintaxis, tu formación profesional... tus valores estén a la altura de las circunstancias y de los pueblos en lucha. No te engañes ni engañes a otros.


La Ética no es ese arte del relativismo fanático -que algunos ridiculizan con palabrería de eruditos- para esquivar la fuerza de su poder social y su capacidad de poner en evidencia toda trapacería, marrullería y crimen. No es un ingrediente decorativo para muchachos que, serviles al patrón, recitan ideología de auto-ayuda como si fuese evangelio ético de supermercado. Mercenarios pues.


Aunque parezca ocioso repetirlo no está de más siempre anclar la producción de información sobre bases afianzadas con buenas dosis de auto-crítica científica. Alertas con los peligros y las contaminaciones. Es fácil encontrar trampas y manías -de todo orden- entre quienes se auto-convencieron de ser más revolucionarios que toda revolución. No son pocos. Abundan los “docentes” que, ya sabiéndolo todo, barnizan con saliva de doctos cuanta situación y cuanto liderazgo les cuestiona su lugar en las filas. Algunos son discretos y hábiles para disimular su inutilidad o su obra inofensiva y para ello usan muchas citas de revolucionarios y teóricos clásicos. Hay piezas magistrales pergeñadas por sabios incapaces de organizar ni una piñata. Y venden muchos libros y conferencias.


No pocos se hacen profesores y se hacen preceptores. Siembran la abundante cosecha de su ego en las cabezas de muchas generaciones y aguardan pacientemente la hora de los aplausos. Se creen en edad de enseñar a otros el arte de alabarse a sí mismos y prohíjan becas, prebendas y canonjías a los cuatro vientos de su histrionismo mesiánico. Y dan vueltas al mundo con su sólo truco de naderías auto-referenciales. Ya hemos tenido suficiente de eso. Nadie está por encima de quienes luchan, nadie puede auto-erigirse en interprete o representante de lo que no construye y por lo que no se arriesga. Nadie pues está por encima de la revolución social.


En todo caso entiéndese aquí por Ética la ciencia que describió Sánchez Vázquez en una de sus obras más orientadoras y útiles para la Batalla de las Ideas y para esculpir la conducta científica de aquel que asuma responsabilidades sociales ante el trabajo de documentar acontecimientos y divulgar las consecuencias, objetivas y subjetivas. Nada menos. Y eso hace que ningún “decálogo”, incluido éste, sea letra muerta ni palabra última. Todo debe ponerse bajo el examen inequívoco de su utilidad a la emancipación humana, finalmente sin clases sociales... sin capitalismo.

 

 

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Viernes, 10 Junio 2016 06:58

La nueva Venezuela

La nueva Venezuela

 

Las crisis sistémicas suelen provocar mutaciones de larga duración que no dejan nada en su lugar. La crisis de la dominación española sobre nuestro continente se trasmutó en una realidad completamente nueva. Las sociedades que se estabilizaron hacia la segunda mitad del siglo XIX poco tenían que ver con las existentes hacia 1810, cuando la Revolución de Mayo en el virreinato del Río de la Plata.

 

Esos periodos críticos habilitan, también, el nacimiento de relaciones sociales diferentes a las hegemónicas que son, en última instancia, una de las claves de bóveda del cambio social. No es durante la grisura de la estabilidad cuando nace lo nuevo, sino en medio de las bravas tormentas, siempre que seamos capaces de innovar, de trabajar creando.

 

En Venezuela está sucediendo algo similar. Detrás o debajo de la crisis política, de la ofensiva de la oposición y de Washington, de la parálisis del gobierno, de la corrupción que atraviesa todo el país, de arriba abajo, de la escasez y de las interminables colas para comprar alimentos, late otro país. Un país productivo, solidario, donde las personas no pelean entre sí por apropiarse de harina, azúcar y arroz, un país en el que pueden compartir lo que hay.

 

Un extenso e intenso recorrido por comunidades de los estados de Lara y Trujillo, desde la ciudad de Barquisimeto hacia la región andina, permite comprobar esta realidad. Se trata de una amplia red de 280 familias campesinas integradas en 15 organizaciones cooperativas, junto a 100 productores en proceso de organización, que integran la Central Cooperativa de Servicios Sociales de Lara (Cecosesola), que abastecen las tres ferias urbanas con 700 toneladas de frutas y verduras cada semana, a precios 30 por ciento por debajo del mercado, ya que eluden coyotes e intermediarios.

 

La visita directa a cinco cooperativas rurales, algunas con más de 20 años y otras en proceso de formación, permite comprender que la cooperación campesina tiene una fuerza extraordinaria. Una sencilla cooperativa de 14 productores en Trujillo, a 2 mil 500 metros de altura, consiguió comprar tres camiones, construir una bodega, la casa campesina y un galpón, produciendo básicamente papas y zanahorias de forma manual, sin tractores porque sus tierras están en pendientes. Un pequeño milagro que se llama trabajo familiar y comunitario, porque todas las cooperativas tienen tierras comunes que cultivan entre todos y todas.

 

Trabajo y debate para corregir errores. Eso que antes llamábamos autocrítica y quedó olvidada en algún agujero negro del ego masculino/militante. Las 3 mil reuniones anuales que realizan los mil 300 trabajadores asociados de Cecosesola, abiertas a la comunidad, son extensas, ásperas y frontales, en las que no se ocultan las desviaciones personales que perjudican al colectivo. Como decimos en el sur, no se andan con chiquitas. Van de frente, sin anestesia ni diplomacia, lo que no resquebraja sino consolida el ambiente de hermanamiento.

 

La red de 50 organizaciones comunitarias (15 rurales y 35 urbanas) abastece a más de 80 mil personas por semana en las tres ferias de consumo familiar, que cuentan con 300 cajas simultáneas. En estos momentos de escasez, abastecen la mitad de los alimentos frescos de una ciudad de un millón de habitantes, por lo que se forman colas hasta de 8 mil personas en la feria central, la más concurrida de todas, ya que el gobierno cerró algunos de sus mercados por carecer de productos.

 

Las cooperativas rurales producen verduras y frutas; las unidades de producción comunitaria urbanas elaboran pastas, miel, salsas, dulces y artículos de higiene y del hogar. En total, son 20 mil socios de los sectores populares de Barquisimeto los que están directamente involucrados en la red.

 

Los ahorros en la producción, las ferias y las colectas les permitieron construir el Centro Integral Comunitario de Salud, que tuvo un costo de 3 millones de dólares, cuenta con 20 camas y dos quirófanos donde realizan mil 700 cirugías anuales a mitad de precio que en las clínicas privadas, gestionado por casi 200 personas de forma horizontal y asamblearia. Además, tienen un fondo cooperativo (una suerte de banco popular) para financiar cosechas, comprar vehículos, insumos médicos y otras necesidades de las familias.

 

Todo, absolutamente todo, lo consiguieron con el trabajo propio y el apoyo de la comunidad. No recibieron un solo bolívar del Estado a lo largo de más de 40 años. ¿Cómo lo hicieron? Algunos documentos elaborados por la red lo explican en dos conceptos: ética y cooperación comunitaria.

 

No es que no haya problemas. Los hay, y muchos, con casos de aprovechamiento individualista, como en todas partes. El documento Ética y revolución, difundido en marzo pasado, dice: En nuestro país aceleradamente se va imponiendo una nueva modalidad de propiedad privada, al intentar adueñarse cada quien del espacio que se le antoje según su conveniencia. Ante eso son intransigentes. Es el mismo espíritu que los lleva a fijar los precios sin atender los del mercado, sino por acuerdos entre productores, tomar los acuerdos por consenso, eliminar las votaciones, percibir todos los mismos ingresos y trabajar para desmontar las jerarquías de poder internas.

 

La guía no es el programa, ni la relación táctica/estrategia, sino la ética. ¿Sin ética hay revolución?, finaliza el citado documento. La historia nos dice que los sectores populares pueden derrotar a las clases dominantes, como sucedió en medio mundo desde 1917. Lo que no está demostrado es que podamos establecer modos de vida diferentes del capitalismo.

 

Los trabajadores de Cecosesola pueden llevar de sus ferias la misma cantidad de productos que el resto de la comunidad. Si hay un kilo de harina por persona, es para todos igual, formen o no parte de la red. Esto es ética. La escasez es para todos. Sin privilegios.

 

Esa es la nueva Venezuela. Donde la ética es guía y norte. Aunque estén rodeados de mezquindades, siguen su camino. ¿No era ese el espíritu revolucionario?

 

 

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Según The new York Times, en la reunión secreta de Harvard pudo haberse discutido sobre la posibilidad de crear personas sin padres biológicos.

(Tomado de People Daily)

 

Más de un centenar de científicos de diversas ramas y nacionalidades se reunieron en la Universidad de Harvard, en Massachusetts, al noreste de los Estados Unidos. En el prestigioso centro académico se discutió sobre la posibilidad de crear un genoma humano totalmente sintético y formar células “artificiales” en menos de 10 años.

 

La reunión exclusiva, celebrada el 10 de mayo, tuvo más de 130 participantes de muchos países, incluyendo biólogos, profesionales en cuestiones éticas, ingenieros y representantes de la industria, el derecho y el gobierno, a quienes se les pidió no contactar a los medios ni publicar en sus redes sociales.

 

Las informaciones acerca del mitin fueron reveladas por uno de sus participantes, quien ha alertado a la comunidad científica sobre las consecuencias negativas que pudiera tener el proyecto y ha desatado un mar de críticas.

 

El tema es un seguimiento de un proyecto anterior en el que miles de científicos alrededor del mundo “leyeron” la secuencia del genoma humano.

 

Pero ahora, los organizadores de la reunión secreta consideraron que se debe ir más allá para “escribirlo”, es decir, “sintetizar un genoma humano completo en una línea celular en un plazo de 10 años”.

 

Uno de los investigadores invitados, el bioingeniero Drew Endy de la Universidad de Stanford, quien no asistió de forma deliberada a la reunión a puerta cerrada, hizo sonar la alarma de inmediato en un artículo publicado junto con Laurie Zoloth, especialista en bioética de la Universidad Northwestern.

 

“En un mundo en el que la reproducción humana ya se ha convertido en un mercado competitivo, con ovarios, espermas y embriones con un precio, es sencillo compartir ideas sobre diversos usos de las capacidades de síntesis del genoma humano”, escribieron Endy y Zoloth.

 

Los dos científicos argumentaron que tales discusiones no deben realizarse sin una consideración abierta y avanzada sobre las circunstancias en las que se sería moralmente correcto proceder.

 

El New York Times, primer diario estadounidense en informar de la reunión de Harvard, afirmó que existen técnicas para crear un genoma sintético, como la clonación, a fin de crear seres humanos sin padres biológicos.

 

En respuesta, el genetista de Harvard George Church y otros organizadores de la reunión emitieron una declaración de consenso y declararon que “discutieron el concepto de un proyecto internacional enfocado en la nueva tecnología para la construcción y prueba de grandes genomas en células como el siguiente capítulo en nuestro entendimiento del proyecto de vida”.

 

“Como en otros casos, hemos planeado publicar pronto un informe de la reunión, en este caso, un documento revisado por pares sobre el concepto de probar grandes genomas en células y los videos de las conversaciones catalizarán aún más la discusión de la comunidad”.

 

Los organizadores dijeron que el video será dado a conocer cuando el documento revisado por pares sea publicado en una revista científica, cuyo nombre no fue dado a conocer.

 

“No consideramos que tengamos noticias que informar hasta que publiquemos el documento y las conversaciones”, señaló la declaración.

 

El propio Church también aclaró al New York Times que el proyecto propuesto no está dirigido a crear personas, sólo células, y que no estará restringido a genomas humanos.

 

Sintetizar un genoma humano se ha vuelto cada vez más viable en los últimos años. El costo de ensamblar el material genético codificando genes se ha reducido de cuatro dólares por par de base en 2003 a solo tres centavos, indicaron Endy y Zoloth.

 

En 2010, el pionero en investigación genética Craig Venter logró sintetizar el genoma de la bacteria Mycoplasma mycoides, integrada por 1,08 millones de pares de base.

 

En 2014, un equipo internacional de científicos, encabezado por Jef Boeke del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, logró otro hito al sintetizar uno de los 16 cromosomas de la levadura.

 

Si la idea de sintetizar un genoma humano se vuelve realidad, ¿qué implicaciones tiene para nosotros?

 

La respuesta de Karmella Haynes, profesora asistente de la Universidad Estatal de Arizona, fue que tal logro “impulsaría el entendimiento humano de la vida de forma enriquecedora, humilde y positiva”.

 

“Por el lado técnico, sintetizar los genomas humanos puede brindar sistemas de prueba para modelar enfermedades de modo que la investigación médica pueda realizarse sin modelos animales”, dijo Haynes.

 

Kris Saha, profesor asistente de ingeniería biomédica de la Universidad de Wisconsin-Madison compartió esa idea.

 

“De ser posible, podría utilizarse en muchas aplicaciones, desde diseñar microbios que puedan producir compuestos químicos y biológicos con usos industriales hasta generar células humanas diseñadas para aplicaciones terapéuticas, como tratar el cáncer y regenerar tejidos”.

 

Hay algo de lo que están seguros los expertos: crear un genoma humano desde cero, incluso si se prevé en 10 años, todavía está lejos de crear una persona de la nada.

 

 

La salud mental y los medios de comunicación

Los medios, advierte la autora, están patologizando la cultura. Sus prácticas fomentan la creencia de la existencia de un enemigo, lo que provoca sentimientos persecutorios, inhibiciones y la ruptura de lazos sociales, que a su vez funcionan como desencadenantes de enfermedad psíquica al despertar lo traumático.

 

 

Resulta acuciante considerar lo que se plantea como una amenaza para la sociedad: los medios de comunicación están patologizando la cultura, generando diversas formas de malestar, como sentimientos negativos, inhibiciones y la ruptura de lazos sociales, al alimentar la intolerancia, la segregación y el aislamiento. Dado que el amarillismo vende, aumenta puntos de rating, en forma desmedida e insistente se emiten mensajes agresivos, hostiles, que incrementan miedo, angustia, terror y odio. Los noticieros y los programas de “información” producen relatos falsos y teorías conspirativas, no comprobadas, de sospecha y complot. Esta práctica va dando sustento a la creencia en la existencia de un enemigo, lo que provoca sentimientos persecutorios e instala los afectos antes señalados, que van a funcionar como desencadenantes de enfermedad psíquica al despertar lo traumático, según la ecuación de las series complementarias establecida por Freud en 1915.

 

Gran parte del espacio público ocupado por los medios de comunicación se transformó en la sede del odio y la agresión entre las personas. El prójimo es atacado, concebido como a un enemigo o un objeto hostil al que se lo puede humillar, degradar, maltratar, etc. Se produce un efecto de identificación entre los espectadores que conduce a una cultura transformada en un campo minado por la violencia y el odio en sus variadas expresiones. Para Hanna Arendt, “el mal” asume variadas formas en la cultura, una de ellas es hablar desde la perspectiva del odio y la agresividad. Ambos afectos son destituyentes de los vínculos sociales, lo que redunda en que atenten contra la salud de un pueblo. El derecho a la libre expresión en ocasiones se confunde con la libertad de agresión verbal o de odio en la escena pública. La agresión, tal como lo estableció Freud, es la manifestación de la pulsión de muerte dirigida al exterior. Cuando dicha pulsión está poco acompañada por su par opuesto, Eros, opera de forma disolvente en el registro cultural, pues conspira y atenta contra lo común. Se presenta como una irrupción violenta, desregulada, sin medida, y tiende a la ruptura, a la disolución de los lazos entre los seres hablantes, y, en definitiva, a la desintegración del sistema social en general.

 

Los medios de comunicación desempeñan un rol crucial, configuran la realidad y operan sobre las subjetividades manipulando significaciones. Producen e imponen sentidos y saberes que funcionan como verdades y que, por efecto identificatorio, se transforman en comunes formando la opinión pública. Los medios de comunicación de masas, llamados el cuarto poder, fueron instalándose falazmente como garantes de “La Verdad”. La creencia en una supuesta realidad objetiva y exterior que un sujeto puede representar es una concepción moderna que coincide con el surgimiento de la ciencia. En la posmodernidad sabemos que la realidad es una producción subjetiva, que no es exterior, objetiva y ajena al agente que la produce. El concepto de realidad psíquica inventado por Freud, fantasmática, ficcional y subjetiva, fue crucial para dar ese salto epistemológico. Sin embargo y en contra de ello, en la actualidad se mantiene el prejuicio y la creencia de que los medios registran de manera objetiva una supuesta realidad exterior, que se representa en forma transparente y puede ser fielmente registrada, filmada. Las facultades cognitivas, la argumentación racional, resultan insuficientes para justificar el dispositivo de instalación de estas creencias que funcionan al modo de certezas. ¿Cuál es el mecanismo psíquico y social que da cuenta de la captura que producen los medios de comunicación de masas? ¿En qué radica la fascinación de un poder que determina identificaciones, elecciones y hechiza? ¿Por qué las personas cumplen órdenes y se subordinan a distintos mandatos, independientemente de sus contenidos?

 

Según los planteos de Freud, las relaciones sociales se rigen y normativizan con la instauración de un operador simbólico denominado Ideal del yo. El individuo de la cultura de masas ubica a los medios de comunicación en el lugar este Ideal, lo que produce una hipnosis adormecedora en la que el sujeto se transforma en un espectador pasivo, cautivo, y que, tomado como objeto, se somete de manera inconsciente a los mensajes e imágenes que se le ofrecen. Esta concepción cuestiona la supuesta libertad de elección de las personas pues al operar esta captura, los mensajes que emiten los medios terminan imponiéndose, condicionando opiniones, valores e identificaciones, lo que redunda en una manipulación sobre la subjetividad, que lleva a la enfermedad psíquica. Frente a este panorama, surgen interrogantes: ¿dónde quedan las categorías de verdad, decisión racional y autonomía del sujeto para filtrar y administrar la información y los afectos que éstas instalan? ¿Quién se hace responsable de los efectos patológicos que se constatan en la subjetividad y en los lazos sociales?

 

Responder a estas cuestiones resulta indispensable para una concepción democrática que debe incluir no sólo la lógica de las instituciones y de la división de poderes, sino también un debate plural, que nunca se agote ni cancele, entre los distintos actores sociales involucrados. Resulta altamente saludable que se escuchen pluralidad de voces, evitando la monopolización de la palabra y la instalación de un discurso único, asegurando que los mensajes sean transmitidos libremente pero garantizando el derecho que tienen los ciudadanos a que la información sea veraz, vertida de manera responsable y racional.

 

Ante la constatación de la patología que producen los medios de comunicación y con el objetivo de proteger la salud de la población, resulta necesario atender los efectos negativos que ellos producen. No se trata aquí de una práctica de censura ni de un planteo de tipo moral, sino de asumir una decisión responsable fundamental a favor de preservar la salud psíquica de la comunidad.

 

El Estado, sus representantes e instituciones, deben encarnar una función simbólica, de contención y pacificación a nivel individual y social, capaz de garantizar el bien común, la disminución de la violencia y de la hostilidad en los lazos sociales.

 

 

* Psicoanalista (UBA). Magister en Ciencias Políticas (Idaes).

 

 

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Desigualdad, motivo de la filtración de los papeles de Panamá, expresa fuente

 

Múnich/Ciudad de Panamá.

 

La fuente que reveló la existencia de unas 200 mil sociedades offshore fundadas por el despacho legal panameño Mossack Fonseca en documentos conocidos como papeles de Panamá expuso sus motivos en una especie de manifiesto que publica hoy en su página web el diario alemán Süddeutsche Zeitung.


La fuente, que se llama a sí misma John Doe, sostuvo que a pesar de no ser siempre ilegales, las sociedades offshore sirven con frecuencia para cometer delitos.


En una declaración titulada La revolución será digitalizada, John Doe explica las razones que lo llevaron a realizar la mayor filtración en la historia:


“La desigualdad económica es uno de los temas definitorios de nuestros tiempos. Nos afecta a todos, en todo el mundo. El debate acerca de su acelerado incremento ha estado presente durante años. (...) Y persisten las preguntas: ¿Por qué? ¿Y por qué ahora?


“Los papeles de Panamá proveen una convincente respuesta a estas preguntas: la masiva, generalizada corrupción”.
También dice: Decidí exponer a Mossack Fonseca porque pensaba que sus fundadores, sus empleados y clientes deberían responder por su papel en estos delitos, de los cuales sólo algunos han salido hasta ahora a la luz, argumentó. Llevará años, posiblemente décadas, para que se conozca la dimensión cabal de los actos sórdidos de la empresa.

 

La publicación de la información sobre las cuentas de sociedades opacas en paraísos fiscales dio pie a investigaciones en muchos países y reabrió el debate sobre los santuarios fiscales y el lavado de dinero.

 

“Más que un mero engranaje en la maquinaria de la ‘gestión de patrimonio’, Mossack Fonseca utilizó su influencia para redactar e interpretar leyes a su manera en todo el mundo para favorecer los intereses de criminales en un periodo de décadas”, afirmó sobre el despacho legal panameño.

 

John Doe no dio pistas sobre cómo accedió a 2.6 terabatios de datos del despacho legal. Aseguró que no trabaja ni trabajó “para ningún gobierno ni servicio secreto, directamente o como subcontratista.

 

“Es mi punto de vista enteramente personal y fue mi decisión compartir los documentos con el Süddeutsche Zeitung y con el Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos (ICIJ), no por ningún motivo político específico sino simplemente porque comprendí lo suficiente de su contenido como para darme cuenta del nivel de injusticias que describían”, señaló.
La fuente afirmó que “el despacho legal, sus fundadores y empleados violaron de forma deliberada y reiterada una miríada de leyes en todo el mundo. Públicamente alegaron ignorancia, pero los documentos muestran un conocimiento detallado y un comportamiento incorrecto deliberado.

 

Por lo menos sabemos que Mossack cometió perjurio frente a una corte federal en Nevada y sabemos que su equipo de tecnología intentó encubrir sus mentiras. Todos debieran ser perseguidos de la forma correspondiente y sin trato especial, demandó.

 

John Doe también fustigó la situación de quienes arriesgaron su vida para filtrar información para sacar a la luz injusticias e irregularidades como el estadunidense Edward Snowden.

 

 

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Crían embriones humanos durante dos semanas en un laboratorio

Investigadores de Reino Unido y Estados Unidos criaron embriones humanos durante dos semanas en el laboratorio, sin necesidad de intervención materna, según un estudio que publican las revistas Nature y Nature Cell Biology, el podría reavivar los debates sobre la investigación embrionaria.

 

Primero, los investigadores observaron en detalle el desarrollo de embriones humanos, de sólo una semana de vida, en una placa de Petri, en una sustancia artificial en lugar de en el útero materno.

 

Es un proceso de autorganización totalmente independiente a las influencias maternas, informan las revistas. Sus trabajos podrían contribuir, entre otras cosas, a investigar mejor las causas de los abortos involuntarios.

 

Dieter Birnbacher, presidente de la comisión ética central de la cámara de médicos alemanes, considera el experimento muy interesante desde el punto de vista científico. Hasta ahora no había sido posible investigar cómo puede anidar el embrión fuera del útero materno.

 

Pero estamos muy lejos aún de la visión de una ectogénesis, es decir, el desarrollo de un niño fuera del útero materno, señala.

 

También son interesantes los resultados a nivel ético-filosófico, pues apoyan la suposición, recogida en la ley alemana de que un embrión tiene el potencial de autorganizarse con sus propios recursos.

 

En un comentario sobre el estudio, los científicos estadunidenses Insoo Hyun, Amy Wilkerson y Josephine Johnston piden que se revise la ley de los 14 días vigente en muchos países, según la cual se permite criar embriones fuera del cuerpo materno un máximo de dos semanas.

 

 

Plausible, más allá de lo estipulado

 

Las investigaciones presentadas ahora chocan con esa línea, escriben en Nature. El cultivo de embriones humanos parece plausible ahora más allá de ese periodo, por lo que es necesario revisar la normativa para valorar debidamente la investigación y los eventuales planteamientos éticos en el futuro, consideran.

 

Los óvulos fecundados anidan en torno al séptimo día de su desarrollo en forma de mórula, un conjunto circular de células, en la mucosa uterina.

 

Después, esas células se especializan. De algunas se desarrolla el embrión en sí mismo y de otras la placenta, que garantiza el alimento durante el embarazo. Esa parte del desarrollo humano era una absoluta caja negra, señalan los investigadores de Ali Brivanlou, de la Universidad Rockefeller de Nueva York, que lideró el primer equipo.

 

Para investigar mejor el proceso, utilizaron una técnica que ya había ensayado en ratones Magdalena Zernicka-Goetz, de la Universidad de Cambridge, directora del sgundo grupo de investigación, en Reino Unido. Los científicos cultivaron los embriones con ayuda de una solución nutritiva optimizada dotándolos de una estructura a la que pudieran agarrarse.

 

Además, esta nueva técnica nos da una oportunidad única de comprender mejor nuestro propio desarrollo en fases cruciales (los primeros días de la vida), afirmó Zernicka-Goetz.

 

El sistema de cultivo celular permite investigar por qué algunos embarazos terminan tan pronto y por qué los métodos de reproducción asistida tienen tasas de éxito tan bajas.

 

Los dos equipos suspendieron los ensayos después de dos semanas en cumplimiento de los acuerdos internacionales sobre la investigación embrionaria.

 

La ley de los 14 días es un límite para la investigación con embriones vigente en Australia, Canadá y Estados Unidos, pero también en algunos países europeos, como Dinamarca, Suecia o Reino Unido.

 

Otros, sin embargo, prohíben totalmente la investigación embrionaria, como en Alemania, que sólo permite crear embriones para reproducción asistida.

 

A partir del día 14, el embrión se convierte en una estructura humana primitiva con una cabeza y una cola, lo que marca el momento a partir del cual puede ser considerado como un individuo, explicó el doctor Peter Donovan, de la Universidad de California. Para el estudio, utilizaron embriones que al final no fueron utilizados en procedimientos de fertilización.

 

Para cada procedimiento se desarrollan varios embriones y en cada ciclo son implantados en el útero de la paciente uno o dos. Los otros son congelados para ser usados si el procedimiento falla, si hay un aborto espontáneo o la paciente desea un nuevo embarazo. El excedente puede ser utilizado con fines científicos.