Vlady Putin levanta el desafío nuclear de Trump: nuevo orden mundial o juego sin reglas

La amenaza de Trump de retirarse del INF (http://bit.ly/2Dd93JR) provocó trémulos tanto al interior de EU como del principal afectado: el zar Vlady Putin, quien abordó el ominoso tema en el décimo quinto aniversario del think tank "Club de Discusión Valdai" el 18 de octubre en Sochi (http://bit.ly/2JHIRrz) y cuyo moderador de la sesión plenaria fue el internacionalista ruso Fyodor Lukyanov.

Putin dio una versión contrastante sobre la personalidad de Donald Trump quien en su experiencia si suele "escuchar" los argumentos de la contraparte –juzga que Trump "está orientado a nivelar las relaciones ruso-estadunidenses"–, y con quien se reunirá dos veces: brevemente en París el 11 de noviembre, por el aniversario 100 de la victoria de la Primera Guerra Mundial, y más extensamente el 30 de noviembre, al margen de la Cumbre del G-20 en Buenos Aires –donde Trump invitó a "cenar" al mandarín Xi Jinping.

Las dos reuniones del presidente ruso con su homólogo estadunidense se escenificarían 5 y 24 días respectivamente después de las cruciales elecciones intermedias del 6 de noviembre que es probable definan el rumbo del alma estadunidense donde, según Putin, "alguien aparentemente decidió que jugar la carta anti-rusa sería una manera muy conveniente de resolver los problemas políticos domésticos".

Tanto las elecciones intermedias del 6 de noviembre como la presidencial de 2020 fueron tomadas como parteaguas por el zar Vlady quien considera que el deterioro de la relación con Rusia se debe a la postura bélica de una facción doméstica de EU.

En alusión al retiro de Trump del tratado INF, Putin sentenció que “vivimos en un mundo donde la seguridad depende de la capacidad nuclear. Rusia es una de las máximas potencias nucleares. (…) Estamos mejorando nuestros sistemas de ataque como respuesta a la construcción del sistema de defensa misilístico de EU. Algunos de estos sistemas han sido ya instalados y algunos serán puestos en servicio en los próximos meses”. Se trata del célebre "sistema Avangard" detallado por Andrei Martyanov (http://bit.ly/2PqXvFW).

El zar Vlady presume que en ese ámbito han rebasado tanto a "socios como a competidores", lo cual "es reconocido por los expertos" cuando "nadie tiene un arma hipersónica de alta precisión" y “algunos plantean empezar a probarlo en uno o dos años mientras nosotros tenemos esta arma moderna high tech en servicio”.

El zar Vlady aclaró que "estaba dispuesto a usar las armas que posee Rusia, incluyendo armas de destrucción masiva, para proteger a los ciudadanos y los intereses de Rusia" con la precisa salvedad de que la doctrina nuclear rusa no acredita "un golpe preventivo" ya que su estrategia se basa en el "contrataque recíproco": "estamos preparados y usaremos armas nucleares sólo y cuando sepamos con certeza que algún agresor potencial está atacando Rusia".

El presidente ruso comentó que "no es ningún secreto revelar que han creado un sistema que es mejorado todo el tiempo necesario: un sistema de radar de alerta temprana de misiles" que "monitorea el globo, advirtiendo sobre el lanzamiento de cualquier misil estratégico en el mar e identificando el área desde donde fue lanzado". En segundo lugar, "el sistema rastrea la trayectoria del vuelo de un misil" y en tercer lugar, "localiza la zona donde fue arrojada la ojiva nuclear".

Así que “sólo cuando se tenga la certeza –y esto toma solamente algunos segundos para comprender– que Rusia está siendo atacada, lanzaremos un contrataque: un contrataque recíproco”.

Concluye que "cualquier agresor debe saber que las represalias serán inevitables y que será aniquilado (sic). Y nosotros como víctimas de una agresión, como mártires (sic) iremos al paraíso (sic), mientras ellos simplemente perecerán porque no tendrán tiempo siquiera para arrepentirse de sus pecados (sic)".

Cinco fechas de impacto definirán la teología nuclear del siglo XXI: cuatro en noviembre de 2018 (las intermedias de EU, las dos reuniones de Putin y Trump y la cena de Trump con el mandarín Xi) y la elección presidencial de EU en 2020.

 

AlfredoJalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

Vk: id254048037

Publicado enInternacional
Presión israelí para romper el pacto

En medio de la creciente tensión que genera una inminente decisión del presidente estadounidense, Netanyahu arremetió y subrayó que está decidido a frenar la “agresión iraní” y que están preparados para cualquier escenario posible.

 

A cinco días de que Estados Unidos defina si mantiene o no el pacto nuclear firmado con Irán en 2015, su más férreo aliado, el premier israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió ayer que está preparado para cualquier escenario posible con los iraníes, mientras que el resto de las potencias firmantes apoyan seguir con el acuerdo.


En medio de la creciente tensión que genera una inminente decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, una investigación periodística afirmó que sus asesores contrataron a espías privados israelíes para desacreditar a personas clave de la administración Barack Obama que negociaron el acuerdo nuclear con Irán. Según el diario británico The Observer, esos colaboradores buscaban información sucia sobre Ben Rhodes, uno de los asesores de seguridad nacional del ex presidente demócrata y también sobre Colin Kahl, asistente adjunto. Al momento de esta acción singular, según el diario, Trump le había prometió a Netanyahu, que Irán nunca tendría armas nucleares en relación al pacto firmado en 2015 por su país, Reino Unido, Alemania, Francia, China y Rusia por el que se alivian las sanciones contra Teherán a cambio de un compromiso del país de abandonar el desarrollo de armas nucleares.


El próximo 12 de mayo, Trump deberá refrendar la participación de Washington en el pacto lo que viene provocando cruces cada vez más fuertes con sus aliados del Viejo Continente. Si bien Israel no es firmante del pacto, aunque sí parte interesada, hoy Netanyahu fue el vocero antipacto y arremetió nuevamente al subrayar ante la prensa que está decidido a frenar la “agresión iraní” y que están preparados para cualquier escenario posible. “No queremos una confrontación, pero si tiene que haberla, cuanto antes mejor”, azuzó.


Además, “el pacto da enriquecimiento ilimitado porque retira las sanciones y les da la posibilidad de enriquecer uranio a escala industrial y le permite a Irán mantener y esconder todo su conocimiento sobre armas nucleares,” cargo el premier israelí ultraconservador. “Es un pacto horrible y lo último que se puede decir es que bloquea el camino hacia la bomba. De hecho, hace todo lo contrario. ¿Qué queremos?. Que sea totalmente reformado o totalmente descartado”, agregó.


Desde Irán salieron a contestar la escalada de presión y su presidente, Hasan Rohani, dijo que Estados Unidos enfrentará un arrepentimiento histórico si se retira del acuerdo nuclear. “Hay un solo Estado, un pequeño país y un régimen que sostienen que el acuerdo nuclear con Irán fue un error y son Estados Unidos, Arabia Saudita e Israel”, afirmó Rohani, quien sostuvo que su país tiene planes para hacer frente a cualquier decisión. “Irán no mantendrá coloquios con nadie sobre sus mecanismos de defensa y no es asunto de nadie conocer nuestras decisiones sobre cómo nos defenderemos”, subrayó.


A pocos días de que Trump tome esa crucial decisión sobre el futuro del acuerdo, Netanyahu acusó el lunes pasado a Teherán de haber tenido programa encubierto para dotarse de armas nucleares que en cualquier momento podría revivir. En cambio, el Ministerio de Exteriores iraní desestimó las acusaciones, afirmando que están basadas en datos antiguos que ya fueron considerados dentro del acuerdo original. Llamó “mentiroso” a Netanyahu y le acusó de querer influir para que Estados Unidos decida retirarse del acuerdo nuclear.


Pese a que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ratificó una decena de veces que Teherán está cumpliendo con sus compromisos, Trump, presiona a sus socios europeos para reformar este pacto antes del próximo día 12 de mayo. Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, coincidió con el presidente francés, Emmanuel Macron, y la primera ministra británica, Theresa May, en la necesidad de que Estados Unidos permanezca en el acuerdo nuclear con Irán.


Los tres “reiteraron al mismo tiempo su disposición a elaborar en un marco más amplio con todos los implicados convenios adicionales en relación con la duración de las restricciones nucleares y otros temas”, señaló hace una semana el vocero del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert. De hecho, este fue un tema crucial en las recientes visitas de Merkel y Macron a Estados Unidos. Por estas horas, además, el ministro británico de Asuntos Exteriores, Boris Johnson, viaja a Estados Unidos como parte de un esfuerzo diplomático destinado a discutir con Trump las condiciones del acuerdo.


Por su parte, Rusia y China reiteraron su apoyo al pacto como aprobó el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y urgen a evitar acciones que entorpezcan las obligaciones asumidas. Pero, este miércoles y en medio de la tensión con Irán, el presidente ruso, Vladimir Putin, que mañana asume su cuarto mandato, y Netanyahu se reunirán para debatir “temas regionales”, según Israel.


En su momento, el acuerdo fue considerado un hito de la política exterior del entonces presidente Obama. Pero ese hecho lo puso en la mira de su sucesor, Trump, quien lo calificó como “el peor acuerdo” jamás logrado y amenazó con abandonarlo. En su primera gira internacional como secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo amenazó con retirar a Estados Unidos del pacto nuclear con Irán si ese país se niega a renegociarlo, al mismo tiempo que los líderes de sus aliados europeos pidieron públicamente que Washington no abandone el acuerdo.

Publicado enInternacional