Sábado, 30 Marzo 2019 06:50

Greta

Greta

A Greta Thunberg le ha llegado muy temprano la hora de su estigmatización. A los 16 años. Desde que la semana pasada en más de mil ciudades del mundo una cantidad incalculable de estudiantes secundarios se pusieron sobre sus hombros la lucha para detener el cambio climático, comenzó en los grandes medios de Europa una campaña de ridiculización que puede entenderse como el primer caso de bullyng global. Su víctima es esa adolescente sueca que fue diagnosticada pasados sus diez años con el síndrome de Asperger, que según ella misma relató en una charla TED con un enorme auditorio siempre fue muy callada, muy solitaria, una persona que sólo hablaba cuando era estrictamente necesario. Con voz siempre pausada y meditando palabra por palabra, dijo en esa charla mirando a las butacas: “Por eso estoy hablando hoy aquí. Porque es estrictamente necesario”. Fue a los 14 años que en rigor consideró estrictamente necesario hablar ante multitudes, ante auditorios como el Parlamento Europeo o el Foro de Davos, porque fue entonces que hizo, digamos, su comprensión histórica: si su generación no actuaba ya, si ellos, que serán adultos cuando este planeta ya no sea viable, no salen ya a las calles, están pactando con su propia falta de futuro. 

Según todos los diagnósticos científicos, las emisiones tóxicas deben empezar a reducirse ahora, no “dentro de poco” o en “próximamente”, sino ya, porque los tiempos no dan. Esta semana 20.000 científicos de todo el mundo adhirieron al movimiento Viernes por Futuro, el que nuclea a los secundarios de más de cien países, cuyo primer gran paso fue dado el 15 de marzo. “Los jóvenes tienen razón”, fue el título del documento de adhesión. El cambio climático provocará desastres y desequilibrios de ecosistemas de una manera irreversible y sin antecedentes en miles de años. Cuando hace dos años Greta comprendió eso, decidió hacer huelga, a los 14. Empezó sola. Faltaba a clase todos los viernes, en protesta por la falta de decisiones políticas mundiales que paren el cambio climático.


Y lo que hace dos años fue apenas la actitud decidida de una niña que había comprendido que era su derecho y el de sus hijos y nietos vivir en este planeta, hoy es un fenómeno global. Los grandes medios lo acallaron, como callan todo lo que les resulta incómodo o amenazante. Pero fue en mil ciudades que bajo el liderazgo de Greta Thunberg miles y miles de adolescentes salieron a marchar para que sus gobiernos tomen medidas en relación a las emisiones tóxicas, que es lo mismo que decir que debe detenerse entre otras cosas la producción a gran escala en bosques, selvas, desiertos. Que el sistema no puede seguir acelerando la extinción de especies porque la humana también es una de ellas.


Los medios no sólo callaron. Cuando a través de las redes el movimiento Viernes por Futuro se hizo visible, comenzaron un ataque simultáneo de ridiculización y degradación de la figura de Greta. La mostraron comienzo una banana: en Suecia no hay bananas de modo que la foto era una denuncia de que Greta estaba comiendo una banana gracias al combustible usado en el transporte a su país de una fruta tropical. La mostraron con sus perros: indicaban así que si los perros comen carne, Greta tampoco es consecuente en eso. Quizá el ataque más degradante lo virtió Le Figaro, a través de un comentario no filtrado y dirigido directamente al síndrome de Asperger de Greta: alguien opinó que era “una vergüenza ver a tantos jóvenes dejarse conducir por una zombie”.


La voz de Greta no logra todavía perforar el cerco de silencio con una lógica rasante, directa y áspera, como ella, que en el Parlamento Europeo dijo “sé que no les gusta que yo esté acá. A mí tampoco me gusta que ustedes estén acá, porque no han hecho los deberes. Nosotros sí hemos hecho los deberes. Hemos leído los informes científicos. Lo que pedimos es que le hagan caso a la ciencia, porque cuando nosotros seamos adultos será tarde”.


El movimiento Viernes por Futuro encarna en una generación que hace su entrada a la política por ese costado vital y poderoso. Es con sus cuerpos que lo gritan, lo piensan, lo reclaman. Sus cuerpos tienen derecho al hábitat. Y advierten, con mucha más claridad y precisión que las otras generaciones, la gravedad límite de este momento. Ellos son una pata más de la resistencia global al modelo tanático que nos avasalla.


El poder de las finanzas, de los transgénicos, de las patentes, de los buitres, en fin, el ala más dura de la derecha que puso su pata roñosa sobre tantos territorios, niega el cambio climático. Para Trump es una mentira de la izquierda. Y es en esa clave de resistencia al efecto de irrealidad del que se vale la derecha que hay que leer este inédito movimiento liderado por esa niña de trenzas rubias que toma por literal lo literal: o se actúa ahora o no habrá lugar seguro en la Tierra para que los que hoy tienen quince años vivan sus vidas y tengan sus hijos, y continúen así con la posta de la especie.


La política de la derecha global trae la muerte en muy diversas formas, pero siempre la muerte. En guerras o en hambrunas, en catástrofes naturales, en tiros por la espalda como los que diariamente reciben líderes sociales en Perú y en Colombia. Esos hombres y mujeres, muchos de pueblos originarios, están muertos por defender los recursos naturales. Es la misma lucha que la de Greta Thunberg, pero desde otra región y otra línea histórica. El reclamo es el mismo en un fondo no demasiado profundo. Quieren vida. Vivir. Quieren lo necesario y suficiente para que la vida sea posible. Quieren el equilibrio indispensable para vivir. Este es el marco macro bajo el cual transcurren nuestras propias y asombrosas circunstancias nacionales. No cuesta mucho comprender que hay un poder feroz encaramado en la cima tan alta que nos es indescifrable, y que hacia abajo mueve los hilos para que nada detenga la muerte. Y también hay que advertir, con cierta esperanza, que hay sincronías históricas no menos asombrosas, y que la resistencia al proyecto de muerte crece y se nutre de fenómenos impensados. Greta y sus congéneres ya son un nuevo actor global que aporta su enorme grano de arena a la lucha por el proyecto de la vida. Greta es un síntoma de la regeneración de la vida.

 

Artículos relacionados

 

Jóvenes alzan la voz a favor del planeta en 150 países

Más de un millar de ciudades del mundo se suman a la revuelta generacional por el cambio climático

12.000 científicos muestran en Alemania su apoyo a la huelga estudiantil por el clima

Los sabios

La revuelta escolar calienta el debate ambiental en el corazón de Europa

Publicado enMedio Ambiente
Lunes, 11 Marzo 2019 05:26

Los sabios

Decenas de miles de niños y jóvenes en más de 50 países tienen programado realizar una huelga escolar el 15 de marzo, para exigir a los políticos que aborden la crisis del cambio climático y emprendan acciones ya. Muchos estudiantes se han sumado al movimiento que comenzó una joven sueca de 16 años.Foto tomada de Fridays for Future

Los niños y los jóvenes están llegando al rescate de los adultos que la están regando, poniendo en riesgo mortal y moral a sus sociedades y al planeta. Les piden que dejen de portarse de manera infantil y asuman eso que dicen querer enseñar a los menores de edad: responsabilidad.

El 15 de marzo, decenas de miles de niños y jóvenes en más de 50 países, incluidos Estados Unidos y México, tienen programada una huelga escolar para exigir a los políticos que aborden la crisis del cambio climático aquí y ahora.

Inspirados por una jovencita sueca, Greta Thunberg, ahora de 16 años, quien solita desde agosto de 2018 empezó a abandonar su escuela cada viernes para protestar frente al Parlamento de su país con una pancarta en la cual se leía: "huelga escolar por el clima", decenas de miles de estudiantes en cada vez más países se han sumado al movimiento descentralizado y encabezado sólo por jóvenes.

En enero, Thunberg viajó a Davos, donde acusó en su cara a multimillonarios, empresarios y políticos reunidos ahí de saber exactamente "los valores sin precio que han estado sacrificando para continuar ganando montos inimaginables de dinero". Y les advirtió: “yo no quiero su esperanza… Quiero que entren en pánico. Quiero que sientan el pánico que yo siento cada día. Y después quiero que actúen”.

semanas antes, Thunberg tomó el podio en una conferencia mundial sobre cambio climático de la ONU, donde declaró: "ustedes dicen que aman más que todo a sus hijos, pero les están robando su futuro frente a sus propios ojos". Y acusó: "ustedes no son lo suficientemente maduros para decir las cosas como son".

Cuando la primera ministra británica, Theresa May, y otros políticos los criticaron por no ir a clases, la sueca respondió: "si ustedes piensan que deberíamos estar en la escuela, entonces sugerimos que ustedes tomen nuestro lugar en las calles". Jonas Kampus, otro activista en Suiza, respondió a estas críticas que "estudiar por un futuro que no existirá, no tiene sentido". A pesar de que no pueden expresarse por medio del voto por ser menores de edad, advierten que se harán escuchar de otras maneras.

“Somos el futuro sin voz de la humanidad… No aceptaremos una vida de temor y devastación. Tenemos derecho a vivir nuestros sueños y esperanzas… Ahora haremos escuchar nuestras voces. El 15 de marzo protestaremos en cada continente… Vamos a cambiar el destino de la humanidad les guste o no”, escribieron unos 150 estudiantes del nuevo movimiento en una carta colectiva publicada primero en The Guardian. “Demandamos que los que toman decisiones en el mundo asuman responsabilidad y resuelvan esta crisis. Nos han fallado en el pasado… la juventud de este mundo ha empezado a moverse y ya no nos quedaremos quietos”, advierten.

Thunberg aparentemente fue inspirada por los estudiantes de la prepa en Parkland, Florida, quienes después de que 14 de sus compañeros y tres trabajadores murieron en un tiroteo masivo en febrero de 2018, detonaron un movimiento sin precedente de jóvenes contra la violencia por armas de fuego: March for Our Lives. Ahora, uno de los líderes más destacados de ese esfuerzo, David Hogg, acaba de invitar a sus seguidores en Twitter –casi un millón– a sumarse a las huelgas escolares contra el cambio climático.

En Estados Unidos, el Sunrise Movement, también conformado por jóvenes, ha emprendido acciones directas en el Congreso y por todo el país exigiendo acción de los políticos ahora, impulsando el New Deal Verde, en colaboración con legisladores nuevos, como Alexandria Ocasio-Cortez, la congresista más joven.

Como siempre, los jóvenes siembran la esperanza al desafiar a aquellos adultos que les dicen cómo pensar y actuar, y que les tratan de explicar la supuesta neta sobre "la realidad", cómo hay que aceptar los límites de lo posible y los invitan a aceptar la desilusión, disfrazada de sabiduría adulta. Pero ahora el futuro depende de escuchar la sabiduría antigua de los más jóvenes.

Publicado enMedio Ambiente
Lunes, 25 Febrero 2019 06:10

La mejor lección

Manifestación en respaldo al movimiento de los maestros en Oakland, California, hace unos días

La lección más fundamental –la de la esperanza, la defensa de un derecho fundamental, la lucha por la dignidad– fue ofrecida al pueblo estadunidense a lo largo de un año por cientos de miles de maestras y maestros de educación pública vestidos de rojo, del movimiento Red4Ed (Rojo por la educación), quienes encabezaron lo que ha sido la lucha laboral más poderosa e importante en una generación.

Y todo empezó hace justo un año (el 22 de febrero de 2018) en el lugar menos esperado, donde cualquier tipo de acción laboral y sobre todo de trabajadores del sector público era considerada imposible aun por sus propios líderes sindicales en West Virginia. Entre los estados más pobres de Estados Unidos y con una clase política conservadora y antisindical estalló un movimiento de huelga dirigido desde abajo, por las propias bases, en demanda no sólo de mejores salarios y condiciones de trabajo para ellos, sino exigiendo mayor inversión en la educación pública para bien de todos. Duró nueve días y ganaron.


El ejemplo de West Virginia fue contagioso y poco después, como una ola, estallaron huelgas en un estado tras otro, muchos en donde las cúpulas políticas estatales habían encabezado ofensivas antisindicales durante años. Decenas de miles realizaron huelgas en Oklahoma, Kentucky, Arizona, Colorado, Washington y Carolina del Norte. Y todos insistieron en que no se trataba sólo de ellos y sus contratos, sino de defensa de la educación y fondos para más enfermeras, más artes y música, mayor apoyo para los más necesitados, o como decían sencillamente, para los niños.


Todos ganaron u obtuvieron promesas que harán cumplir, afirman.


Según datos oficiales del gobierno sobre suspensiones de trabajo por empleados, medio millón de trabajadores interrumpieron sus jornadas por acciones de huelga o por ser expulsados de sus sitios de trabajo durante una disputa laboral en el transcurso de 2018; el nivel más alto registrado desde 1986 en este país. Casi cuatro de cada cinco trabajadores fue un maestro.


Y la ola continúa este año, ahora con acciones de sindicatos del magisterio en grandes ciudades, incluyendo recientemente Los Ángeles, Denver y la semana pasada Oakland. Mucho de esto empezó hace unos años con maestros en Chicago en 2012.


Esta ola de rebeliones magisteriales son resultado de una sistemática reducción de gasto y apoyo de la educación pública durante por lo menos 20 años. Esto se combinó, a propósito, con propuestas de reforma educativa con magnífica retórica que evitaba mencionar los intentos para destruir las escuelas públicas y acusando a los maestros y sus sindicatos de todo. Gobiernos demócratas y republicanos a nivel federal y estatal, financiados por algunos de los multimillonarios más ricos del planeta (Bill Gates, la familia Walton de Walmart y Eli Broad, entre otros), impulsaron la evaluación de maestros y alumnos a través de exámenes estandarizados como medidas para privatizar el sector, incluso a través de las escuelas chárter.
Los maestros ganan mucho menos que otras profesiones con el mismo nivel educativo. Según una encuesta el año pasado de NPR/Ipsos, 59 por ciento de los maestros se han visto obligados a tener un segundo empleo y 86 por ciento han gastado su propio dinero en artículos para sus aulas.


Pero al estallar un ya basta estos movimientos fueron cobijados de inmediato por la amplia solidaridad del público, con padres de familia y alumnos saliendo a marchar con sus maestros. Ante algunas respuestas represivas de gobernantes, incluyendo hasta amenazas de encarcelarlos, no sólo no se replegaron haciendo temblar a los políticos, sino decenas de maestros retaron a los gobernantes en su propio terreno, lanzándose como candidatos a legislaturas estatales y hasta la federal en estas últimas elecciones intermedias. Jahana Hayes, nombrada Maestra del Año de 2016, se convirtió en la primera diputada federal afroestadunidense de Connecticut en la historia. Más aún, ahora cada vez más políticos, incluyendo demócratas que junto con Barack Obama promovieron las supuestas reformas, ahora de repente han adoptado posiciones en favor de los maestros y la educación pública.


Mientras tanto, viejos aliados intensifican su defensa. “No creo que sea aceptable que los 25 gerentes de hedge funds más ricos en Wall Street hayan ganado más de 15 mil millones de dólares en compensación en 2017; casi el doble de lo que ganaron todas las 140 mil maestras de kínder en Estados Unidos”, tuiteó recientemente Bernie Sanders.


Los educadores dejaron claro que todo esto se trata en el fondo sobre la función más fundamental de cualquier sociedad supuestamente civilizada: la educación. “Nuestros maestros están al frente y dando a ‘Nosotros, el pueblo’, una voz”, escribió una madre de alumnos en las escuelas de Los Ángeles. Una estudiante de preparatoria durante la huelga en esa ciudad comentó a los medios: mientras maestras como la mía se levanten en mi defensa, yo me levantaré en defensa de ellas.
La mejor lección del año.

Publicado enSociedad
Comunicado de una profesora cátedra a la opinión pública.

Max Stiner atestiguó en su texto de mediados del siglo XIX El falso principio de nuestra educación o humanismo y realismo al/la profesor/a como “aquel que se debe a una idea o una pasión teniendo en cuenta su vocación pedagógica (…) Tal vez podría explicarse así el escaso sueldo de profesores: deben sentirse ampliamente recompensados por la santidad de su misión y mirar con desprecio los deleites” (Stirner, 2003, 118). Las palabras del profesor prusiano demuestran que en 1841 el docente estaba reducido a cumplir con su misión sin esperar el reconocimiento de su tarea y del bienestar que se genera del trabajo cumplido.


En 2019 las palabras de Stirner continúan siendo acertadas para describir la vulnerabilidad laboral que se ciñe sobre el/la docente.


La vocación por la enseñanza comprendida erróneamente por el factum económico como servilismo, produce un nicho mercantil y administrativo de la educación desdeñoso e ignorante de la importancia de la investigación, la formación, la preparación de contenidos y estudios perennes de disciplinas que exigen de cada persona lo mejor de ellas en su arduo compromiso de instruirse para ser profesor/a.

Las directrices administrativas de la Universidad Tecnológica de Pereira reproducen la comprensión errónea de la vocación como servilismo al exigir a los/las profesores/as catedráticos/as retomar los cursos del semestre 2018-II durante enero y febrero sin remuneración económica al respecto. Lo anterior es justificado teniendo en cuenta que en diciembre realizaron el pago de las horas cátedras de la segunda quincena de octubre y de lo correspondiente al mes de noviembre y que no fueron pagadas oportunamente por la administración argumentando –desde el marco económico– el no cumplimiento de la cláusula contractual que obliga a la universidad a pagar “la hora cátedra efectivamente dictada” (aunque no hay refulgencia normativa que explique a qué se refiere la efectividad de lo “efectivamente” dictado).
A mediados de diciembre pagaron las horas adeudadas a profesores con un compromiso económico de por medio que acordaron con los sindicatos profesorales de la universidad.


Empero, y sin una formalidad directa, las horas pagadas significaron (para la administración) que los tiempos requeridos durante enero y febrero para la culminación del semestre 2018-II (interrumpido para demandar condiciones dignas para la educación superior en Colombia) serían horas “compensatorias” de las “horas no efectivamente dictadas” en los últimos meses del 2018-II y que fueron pagadas.

Efectivamente, la administración amparada en una perspectiva clientelista y neoliberal de la universidad no previó, ni le interesó tomar medidas humanitarias con el estamento formativo del alma mater, es decir los/as docentes. No sólo no pagaron a catedráticos/as durante la coyuntura universitaria, pese a continuar con nuestra labor docente más allá de los cursos de/formativos que dictamos cada semestre. Tampoco gozaron del carácter y la empatía de decir explícitamente cómo se trataría el tema de contratos cátedra.

La administración universitaria en gran parte del territorio nacional nunca ha mostrado disposición para generar bienestar entre el profesorado. Tal negligencia administrativa revela un desconocimiento académico y humanista del origen de la universidad pública: cuidado y formación de todos los agentes que participan del desarrollo académico, investigativo, científico y pedagógico del territorio nacional.

También, hay un desconocimiento de la ética por parte de las esferas administrativas de las IES al expresar una deficiencia moral con sus acciones solo comparada con la complicidad de quienes sabiendo que la norma está mal deciden callar o defenderla por encima de la solidaridad, lo correcto, lo bueno y lo justo, como también ha sucedido con algunos colegas que por apatía y miedo guardan silencio ante los desafueros administrativos.

Por otra parte, la administración de la UTP con sus decisiones arbitrarias omitió las garantías logradas para superar la anormalidad académica en la mesa de diálogo para la construcción de acuerdos para la educación superior pública a nivel nacional. El inciso tres de dicho acuerdo dice:

“3. El Ministerio de Educación Nacional a través de sus representantes en los Consejos Superiores de las IES públicas instará a que se brinden las garantías laborales de acuerdo con el marco legal vigente para los docentes de carrera, cátedra y ocasionales por el tiempo de la movilización y al retornar a clases, de tal forma que se respeten sus vínculos contractuales con base en las condiciones pactadas en cada caso durante el periodo académico 2018-II. De ninguna manera las movilizaciones efectuadas dentro del derecho a la protesta pueden generar afectaciones laborales y salariales a los docentes. Esta garantía tendrá la vigilancia de los entes de control y el Ministerio de Trabajo.”

Profesores/as volvimos a los cursos regulares el 16 de enero según lo determinado por los diferentes estamentos de nuestra universidad. Cabe advertir que en lo que va de enero, se han cometido un sin número de atropellos contra “los/las cátedras” al tomar medidas policivas ante nuestra labor que no es paga, pero sí se vuelve obligatoria-quizá solo “recompensados por la santidad de nuestra misión”, como diría Stirner-.

las horas pagadas en octubre y noviembre que no se dictaron “efectivamente”, seguí ejerciendo como cátedra al estar presente en las aulas de clase atendiendo a estudiantes, reuniéndome con ellos/as, dictando conferencias solicitadas por el mismo movimiento estudiantil, contestando inquietudes, y, ante todo, siempre estuve –y estoy- a disposición imprescindible del estudiantado, del programa, de la universidad, de mis cursos y mis clases.

Las medidas expresadas desde la administración demandan entonces el servilismo del/la profesor/a que no solamente debe “compensar” lo pagado en diciembre, sino mantener “la calidad” de las clases en medio de las dificultades económicas y las medidas deshumanizantes del trabajo exigido “ad honorem”.

En consecuencia, como docente cátedra hago pública que mi vinculación con la UTP está basada, ante todo, en mi vocación, amor por la enseñanza, compromiso imperativo con el estudiantado y con el programa del cual hago parte. Mis estudiantes y mis colegas más allegados siempre han apoyado y estimado mi labor, lejos de excusas económicas para no hacerlo.

Como profesora de futuros docentes deseo la vocación sea compensada y no subvalorada por la compensación del trabajo. No se puede continuar irónica y fatídicamente “esperando a Godot” In spe contra spem del trabajo re/conocido si las administraciones de las IES no muestran vocación resolutiva para hacerlo.

Enero 29 de 2019.

 

Publicado enColombia
 De izquierda a derecha, Alex Caputo-Pearl, Austin Beutner y Eric Garcetti anuncian el acuerdo. Richard Vogel AP

El alcalde de la segunda ciudad más poblada de EE UU se presenta como facilitador de un pacto "histórico" que pone la presión en el sistema de financiación estatal de las escuelas públicas


La mayor huelga que ha visto Los Ángeles en tres décadas terminará previsiblemente este miércoles después de que el sindicato de profesores y la autoridad escolar de la ciudad anunciaran un acuerdo provisional para solucionar el conflicto. El acuerdo fue anunciado este martes por la mañana después de una última jornada de negociación que duró 21 horas y acabó pasadas las seis de la madrugada. Termina así una huelga que ha dejado sin clase a medio millón de alumnos durante seis días lectivos.


La huelga de los profesores, en defensa de la educación pública, se venía gestando desde hacía meses y se hizo efectiva el pasado lunes. El segundo distrito escolar más grande de Estados Unidos tiene un alumnado en su mayoría latino y con pocos recursos, y aun así los profesores lograron que solo el 30% de los alumnos fueran a clase el primer día. El apoyo a los profesores fue creciendo durante la semana pasada y la huelga fue presentada como un símbolo de la defensa de la educación pública en general, más allá de las reivindicaciones salariales. El distrito escolar calculó que las pérdidas fueron de 125 millones de dólares en los primeros cuatro días.


“Hemos visto a toda la ciudad salir a apoyar la educación pública”, dijo este martes por la mañana el alcalde, Eric Garcetti, al anunciar el acuerdo, que calificó de “histórico”. La ciudad estadounidense, la segunda más poblada del país, no había visto una huelga indefinida de profesores desde hacía 30 años. “Es momento de empezar un nuevo día en la educación pública de Los Ángeles”.


Garcetti se erigió el pasado sábado en mediador entre el sindicato de profesores (UTLA, que representa a 34.000 profesores) y la autoridad escolar de la ciudad (Lausd, independiente del poder político y con 900 colegios públicos). Limpió su agenda y citó a las partes en su propio despacho, donde se han llevado a cabo las negociaciones durante todo el fin de semana. El acuerdo, presentado por los firmantes como una apuesta por la educación pública sin precedentes recientes que se puede tomar como ejemplo para el resto del país, es un importante capital político para Garcetti, en un momento en que está valorando presentarse a presidente de Estados Unidos.


Los protagonistas del acuerdo dieron pocos detalles del mismo. A lo largo de la tarde iba a ser distribuido entre las asambleas de profesores para que lo ratificaran en votación. Los profesores obtienen un 6% de aumento salarial. Pero el líder del sindicato UTLA, Alex Caputo-Pearl, destacó que el punto más relevante es eliminar una provisión que permitía al distrito escolar saltarse los límites en el número de alumnos por clase. Las clases en Los Ángeles se sitúan fácilmente alrededor de los 35 alumnos. Según Caputo-Pearl, el acuerdo hará que en los próximos tres años esa cifra baje hasta 7 u 8 alumnos por clase, una de las principales demandas.


Austin Beutner, comisionado del distrito escolar, insistió en que el problema no es la defensa de la educación pública sino el presupuesto. “Siempre hemos estado de acuerdo en los objetivos, el problema es como pagarlo”. Las escuelas públicas de California se financian principalmente con presupuestos estatales que reparte Sacramento. Los Ángeles recibe 16.000 dólares por alumno al año, mientras la ciudad de Nueva York (el distrito escolar más grande del país) recibe 20.000, aseguró Beutner.


La macrohuelga indefinida iba más allá de los detalles. Se trataba de encontrar un compromiso para aumentar en general y de forma sostenida la inversión en educación pública. California tenía hace 40 años las mejores escuelas públicas del país. Existe el consenso en que la revolución antiimpuestos de finales de los años 70 destruyó el sistema impositivo y eso afectó gravemente a los colegios, que hoy están entre los últimos de Estados Unidos. Las partes agradecieron al nuevo gobernador de California, Gavin Newsom, su disposición a liberar nuevos recursos para educación y se comprometieron a aportar futuras medidas que permitan más inversión. “No podemos resolver 40 años de fala de inversión en unos pocos días”, dijo Beutner.

 

Por PABLO XIMÉNEZ DE SANDOVAL
Los Ángeles 23 ENE 2019 - 02:45 COT

Publicado enInternacional
#FilosofíaOKupaYResiste: Por una universidad pública, crítica y vital.

Kropotkin, dijo en aquel cercano y lejano siglo XIX: hagamos a los otros lo que quisiéramos que hicieran por nosotros en las mismas circunstancias. Tal postulado intentó apelar a las relaciones horizontales basadas en el apoyo mutuo entre las personas. Lejos de la explotación del “Hombre por el Hombre”, este anarquista reivindicaba la solidaridad como el carácter primario que ha de tener cualquier asociación humana. Pero la explotación y subordinación entre las personas producidas por el Estado al forzar y preponderar por la propiedad privada, se encargó de señalar las ideas de Kropotkin como violentas, oscureciendo de paso, todo el ideario de los anarquistas.

Prohudhon, Stirner, Bakunin, el mismo Kropotkin, Malatesta, Weil, Goldman y Armand fueron hijos bastarnos de la ilustración. Hijos porque se atrevieron a pensar lo social en términos de libertad e igualdad –horizontal-, sin instituciones y opresores, sin la heteronomía del “deber ser” civilizado. Bastardos porque sin ser reclamados por la tradición moderna, se apropiaron de la capacidad de autodeterminación individual (producida por la modernidad filosófica) al resignificar sus propias vidas desde la conquista y apropiación de su propio ser, -un ser que aniquilaba, a su vez, de forma negativa al “ego” de la razón y,cualquier institución nacida en la formalización de la racionalidad cartesiana-. En consecuencia, los/las anarquistas nunca olvidaron su ser indómito, incendiario e iconoclasta desde un devenir animal que se levanta contra todo acto, forma o “cuerpos intermedios” (familia patriarcal, iglesia, Estado) de opresión, enajenación y dominación de su mismidad.

Por otra parte, la civilidad, forma contemporánea del civismo liberal moderno, determinó constitucionalmente qué es lo justo, lo bueno y lo correcto para las personas desde la perspectiva lineal ilustrada que se comprendió a sí misma como la mejor manera posible de filosofar, de construir academia, de hacer ciencia, de ver el mundo y vivir conforme a un enfoque privado, sangriento y heteronormativo abanderado por el liberalismo político.
El Estado liberal representa el terror contra la vulnerabilidad de la persona que, como una herida abierta, está condicionada a vivir en medio de actos violentos de represión estatal a su condición más elemental: la corpórea. A la filosofía institucionalizada y determinada por el capitalismo cognitivo jamás le ha interesado salvaguardar la physis, al pensar que, la única forma de reivindicar los discursos filosóficos-políticos es la intelectual, operante en la civilización de la barbarie que aniquila, con su perspectiva omniabarcadora, la otredad disidente que reclama espacios políticos desde la praxis vital y orgánica.

A la filosofía institucional le ha hecho falta reconocer su propia histeria y señalar que su tribunal de la razón es anacrónico e insuficiente para comprender los procesos políticos actuales que no reivindican el discurso probo, sino que procuran la conquista de la vida natural, somática y vulnerable que más fácilmente fue asimilada por la teoría anarquista al proclamar: hagamos a los otros lo que quisiéramos que hicieran por nosotros en las mismas circunstancias - determinar que ese otro piense paralelo a mí-.

Pero, más acá de la escuela política de Occidente, nuestros estudiantes de filosofía de la Universidad de Antioquia, quienes decidieron ocupar una oficina del alma mater desde el pasado siete de diciembre, tomaron acciones para vindicar la vida ante la reducción de los espacios que procura la burocratización y privatización estatal (¿neo?)liberal, en este caso, de la universidad pública convertida en una empresa prestadora de servicios .

Ellos/as, con la actualidad de sus acciones y con el movimiento vital que es impredecible, contingente e intempestivo, escriben una nueva página en la historia del trasegar político –universitario- al ocupar los lugares de agencias, desinstitucionalizando una oficina, despojándola de su actividad mercantil y regresando el espacio a su quehacer universitario de enseñanza/aprendizaje. Por lo tanto, repoblar la universidad con discursos de fuga y acciones políticas, inenarrables por la historia universitaria nacional, es, en primer lugar, revitalizarla desdela imaginación y la capacidad de autoeducar del deseo del estudiantado, quejaquea la inercia institucional con la ocupación corporal de espacios obstruidos por la máquina.

La universidad tiene que recuperar su capacidad de acoger distintos discursos y escucharlos, este era su objetivo en sus inicios. No se puede tachar con discursos que son cortos de vista las acciones honestas del estudiantado que apela por espacios de estudio, investigación y educación para toda la comunidad universitaria. No es una respuesta violenta la que exigen las acciones de los estudiantes de filosofía de la Universidad de Antioquia con su comunicado. Es la capacidad de escucha y diálogo lo que demanda su postura que, a su vez, solicita el ser percibidos, ser comprendidos y buscar soluciones prácticas –y no soloadministrativas- ante las difíciles condiciones de zozobra y violencia estatal que se ciñen sobre su acontecer académico/político.

Nuestra alma mater olvida su origen y se traiciona a sí misma al no escuchar su propia otredad. Invito a cada egresado, profesor, administrativo, estudiante y, en general, a toda la comunidad universitaria a hablar y atender a nuestros estudiantes que apelan a lo público de la universidad pública. No hay que temer a nuestros diletantes de filosofía basados en escrúpulos, como si se tratara de personas ajenas a nuestro entorno. Como lo diría Stirner:
Los escrúpulos son, algo tan vulgar y corriente como el hablar y el conversar. (…) Los escrúpulos vulgares y corrientes van y vienen, pero los escrúpulos sagrados permanecen y son absolutos (dogmas, artículos de fe, principios). Contra ellos se revela el profanador y mide su fuerza contra lo sagrado (…).

El libre pensamiento en su forma más libre es la crítica pura que no descansa ante ningún escrúpulo absoluto. la filosofía se ha levantado innumerables veces contra la tradición para para resistir contra la institucionalidad del pensamiento. Por eso los “luditas filosóficos” -si se me permite llamarles así a los estudiantes que valientemente ocupan su universidad- circunscriben su crítica filosófica a la resistencia de la acción política no violenta sí contestataria, abierta al diálogo, al buen trato y al cuidado de toda la comunidad universitaria de la cual ellos también hacen parte y merecen ser cuidados (no amenazados ni violentados).

Como egresada del Instituto de filosofía de la Universidad de Antioquia, como exprofesora de la misma unidad académica, como filósofa y como librepensadora celebro, respaldo y apoyo incondicionalmente a la ocupación académico/filosófica de la oficina del primer piso del bloque doce de la ciudadela universitaria de la UdeA.

Los estudiantes reconquistan lo que les pertenece: espacios de formación política en la universidad sin condición, pública, crítica y vital que ellos se merecen. #FILOSOFÍAOKUPAYRESISTE

 

 

 

Publicado enColombia
Estudiantes. A parar para avanzar. ¡Viva el paro nacional!

Continúa el paro nacional universitario en pos del cumplimiento del pliego nacional de exigencias de los estudiantes de educación superior.


En medio de movilizaciones que recorren las principales ciudades del país, el pasado 8 de noviembre estudiantes y profesores marcharon exigiéndole al Presidente de la República sentarse a la mesa de negociación y realizar las acciones necesarias para solucionar la grave crisis que afecta al sistema de educación superior. Oídos sordos. La falta de voluntad política de la administración lleva a la prolongación de la protesta y del paro.


Estas movilizaciones se presentan luego de que el martes 6 de noviembre el frente amplio por la defensa de la educación superior, integrado por estudiantes y profesores universitarios se levantara de la mesa de negociación instalada con el Ministerio de Educación y delegados del Gobierno central.


En un comunicado de la Unión Nacional de Estudiantes de Educación Superior –Unes– declaran que “el gobierno y el ministerio no tienen voluntad política” de negociar y encontrarle soluciones a las demandas del sector educativo.


Mesa de negociación


La mesa de diálogo para la construcción de acuerdos y soluciones que permitan resolver la situación actual de la educación superior, es un espacio de negociación entre estudiantes, docentes universitarios, gobierno y el Ministerio de Educación, acordada el pasado 1 de noviembre luego de las movilizaciones que desde septiembre adelantan los estudiantes, transformadas en el paro nacional estudiantil decretado el 11 de octubre por las 32 universidades públicas, con la demanda de que el gobierno atienda al pliego nacional de exigencias de los estudiantes, así como las exigencias de los profesores universitarios.


Estudiantes y profesores se levantaron de la mesa al considerar que no hay condiciones para la negociación. Paulina Andrea Farfan, estudiante de la universidad pública y quien participa de la Unees nos dijo que: “se le pregunta al viceministro si hay voluntad política de revisar otras fuentes de financiación de donde sacar el presupuesto que exigimos, y el viceministro responde que no hay voluntad política, nosotros ya tenemos un acuerdo con los rectores; y entonces, todos los estudiantes y profesores deciden levantarse de la mesa, pues lo que se decida allí no tiene carácter vinculante”.


El viceministro se refiere al acuerdo firmado el 26 de octubre entre los rectores de universidades públicas y el Presidente (1), donde se anunciaron recursos adicionales para los próximos 4 años, que suman entre 1.8 y 2.2 billones, de los cuales 1.2 billones ingresarían para inversión e infraestructura y entre 0.55 y 1 billones para funcionamiento. Dinero que está muy distante de los 21 billones que necesita el sistema para saldar su déficit histórico en infraestructura y funcionamiento. Particular sobre el que la Asociación nacional de profesores universitarios –Aspu– considera que “es un muy mal acuerdo, porque no permite superar los principales factores de crisis en orden a garantizar el cumplimiento de las funciones de docencia, investigación y proyección social” de las instituciones de educación superior, así lo hicieron saber en un comunicado del 27 de octubre (2).


Por su parte Beatriz Martínez, representante de los profesores ante el Consejo superior universitario de la UN dice, con respecto al acuerdo entre rectores y gobierno: “Al final de este cuatrienio se va a recibir apenas la tercera parte de lo que debía ingresar y ya aprobado por la reforma tributaria del orden de 6.5 billones de pesos”. Lo que implica que lo generado con esta negociación es una pérdida de recursos logrados en anteriores negociaciones, a saber, las negociaciones y logros en recursos adicionales alcanzados con el anterior gobierno e integrados en la ley 1819 de 2016, o reforma tributaria.


Hay que recordar que con la reforma tributaria de 2016 se agregan tres artículos que destinan nuevos recursos a las 61 instituciones de educación superior pública con que cuenta el país (3). Se estima que son cerca de 2.8 billones de pesos lo recaudado hasta el momento: 1.4 billones en 2017 y otro tanto en 2018; de los cuales solo llegaron 170 mil millones en 2017 y 100 mil millones en 2018, según lo indica Pedro Hernández Castillo presidente nacional de Aspu. El resto de recursos a ¿dónde fueron a parar?, ¿Con la reforma tributaria que ahora pretenden, se mantienen los acuerdos logrados o se eliminan estos recursos adicionales para la educación superior?


Para aclarar estos interrogantes, así como para conocer su opinión respecto a la suspensión de la mesa de negociación, nos tratamos de comunicar con el Ministerio de Educación y la respuesta de la oficina de comunicaciones es tajante: “[…] la única información disponible se encuentra en el comunicado del 7 de noviembre, donde se hace un recuento de lo pactado con los rectores”; con respecto al pliego de petición de los estudiantes no hubo respuesta.


Un movimiento en renovación


Fruto de dos encuentros nacionales de estudiantes de educación superior –Enees–, realizados en marzo y septiembre del presente año, nace la Unión Nacional de Estudiantes de Educación Superior –Unees– (4) que construye el pliego nacional de exigencias que incluye 10 demandas para la financiación, acceso a la educación, democracia y autonomía de las instituciones de educación superior (5).


Pliego que propende por la construcción de una educación superior al servicio de las nuevas generaciones, con pertinencia social, que brinde garantías de acceso, permanencia, y proyección. En esta ocasión este movimiento está integrado por estudiantes de universidades públicas junto a los adscritos a las universidades privadas, y centros técnicos y tecnológicos públicos.


El movimiento estudiantil en Colombia se remonta a inicios del siglo XX, las movilizaciones más recordadas son las del 1970 y 2011. Ya son 100 años de movilizaciones y paros, las enseñanzas son bastantes y se renuevan con cada nueva generación de estudiantes; uno de los retos que siempre los acompañan es el de conectarse y saber llevar su mensaje al cojunto social, aclarando que protestan por derechos no cumplidos y no por simple rebeldía. La necesidad de una educación púbica universitaria y superior de verdad pública, es decir, gratuita y universal, es algo que está en deuda de que el conjunto de la sociedad colombiana acepte y acompañe en esa lucha a quienes llenan las aulas.


El de ahora es un movimiento que gana en conocimiento de causa, soportando sus demandas en estudios sesudos, que en cada reunión sus voceros saben explicar. Tal vez el Gobierno ha reconocdo este conocimiento de causa de parte de su contraparte y por ello no ve con malos ojos que la mesa de negociación no funcione.


Con sus estudios han demostrado que sus demandas pueden cumplirse, siempre y cuando haya compromiso de parte de la actual administración; los recursos necesarios se encuentra en la reducción de la corrupción, acabar con las exenciones fiscales que benefician a grandes grupos económicos, la recuperación de dineros en paraísos fiscales, la reducción del presupuesto para la guerra, detener los programas de financiamiento con dineros públicos al sector privado de la educación, pago de impuestos con visión progresiva, y cumplimiento de los acuerdos ya firmados destinados a financiar la base presupuestal de los centros de educación, entre otras alternativas.


El accionar del movimiento estudiantil demuestra a la sociedad colombiana que han madurado en la comprensión de la realidad de la educación superior, entendido el momento, por lo que, enfatizan, hay que parar ya el modelo mercantil impuesto por grandes grupos económicos al sistema educativo, que la educación se preste en las mejores condiciones posibles y que permita al estudiante educarse para construir un mejor país.


Reconocen que el nuevo gobierno, hasta el momento se está posesionando pero, como lo refiere Juan Esteban Hernández estudiante de ciencias económicas de la UN sede Bogotá “al asumir el cargo debe estar en las condiciones para abrir una mesa de negociación para hablar con los estudiantes y para llegar a un acuerdo, no es simplemente hacerse a un lado y dejarnos a nosotros en las mismas”; por lo que instan a que en la mesa de negociación se discutan con seriedad y compromiso propuestas del pliego nacional.


Ahora reconocen y asumen que es necesario unir fuerzas entre los diferentes sectores públicos y privados, técnicos y tecnológicos, estudiantes y docentes en busca de un escenario de diálogo y negociación donde se puedan concertar las demandas de cada uno, que los estudiantes de universidades privadas estén sentados con los de educación pública es un gran avance para la comprensión de que la lucha se da en diferentes sectores respetando las diferencias, que el trabajo en pro de la educación debe ir acumulando fuerzas, la movilización, el paro, y el diálogo deben ir aunados en un esfuerzo de trabajo conjunto.


Visita Maluma la casa de Nariño y los estudiantes no


El Gobierno, desconociendo el papel de esta juventud en las movilizaciones y las reivindicaciones por la educación superior, hábilmente convoca a los rectores, negocia a puerta cerrada y presenta ante la opinión pública como zanjado el paro estudiantil, como lo refiere Alejandra Cifuentes una ciudadana que ante las movilizaciones del 8 de noviembre en la ciudad de Bogotá, pregunta: “acaso el gobierno no había solucionado ya esto”, confusión comprensible si, además, se revisa la forma cómo los medios de comunicación oficiosos han reportado las manifestaciones y la negociación estudiantes- gobierno.


El Presidente no se reúne con los estudiantes pero sí con el cantante Maluma, en un esfuerzo mediático por sintonizar con la juventud del país. Un esfuerzo sin resultados pues no logra romper la protesta en curso. Por su parte el Ministerio sí se reune pero sin brindar alternativas ni propuestas adicionales a lo pactado con los rectores.


El paro, por las semanas que ya acumula, pone en riesgo la continuidad del semestre académico, y con ello presionan los rectores: buscan romper la undiad estudiantil. Como también busca el Gobierno y los medios de comunicación romper las amplias simpaatías logradas por esta lucha entre el grueso de la sociedad. Es un momento de intensa tensión.


Los más activos de cada uno de los centros educativos sabe esto, como también reconocen que el tiempo –final de año– corre en contra de ellos. Hay que maniobrar, y así obran. Las discusiones en cada centro de estudio están abiertas. El próximo 15 del mes en curso volverán a las calles, esta vez para acompañar a los trabajadores en la lucha contra la reforma tributaria.


Luego de estos meses de intensa movilización estudiantil, hay que denunciar el silencio cómplice de los rectores, así como su forma de proceder con la cual le hacen el juego al gobierno, al tiempo que quiebran cualquier posibilidad de parir una democracia de nuevo tipo en nuestro país, que pasando por los campus del saber aborde otras formas de discutir y decidir, donde unos pocos dejan de decidir por todos, donde la rectoría, como una instancia de dirección, se pliega a lo que decidan sus “dirigidos”, dejando a un lado los pergaminos que supuestamente los han llevado al trabajo que hoy tienen. El mejor saber, sin duda, es reconocer que la mejor forma de mandar es obedeciendo.

 

1- Siete rectores de universidades públicas se negaron a participar en la reunión, y el rector de la Universidad Pedagógica se negó a firmar el acuerdo final
2- ASPU, Posición de Aspu sobre acuerdo Gobierno-Rectores https://aspucol.org/posicion-de-aspu-sobre-acuerdo-gobierno-rectores/
3- Ley 1819 de 2016, artículos 102: tarifas de impuesto sobre la renta se destina 1.4% para el Sena y el 0.6 para instituciones de educación superior e Icetex; art 142: el 5% de los excedentes de cooperativas del fondo de educación y solidaridad deberá ser destinado a financiar cupos y programas de educación superior pública; art 184: impuesto IVA se destinará 0.5% a la educación superior y 40% del mismo a instituciones de educación públicas. http://es.presidencia.gov.co/normativa/normativa/LEY%201819%20DEL%2029%20DE%20DICIEMBRE%20DE%202016.pdf
4 – Declaración Política Enees 2.0 https://www.facebook.com/UNEES.COL/photos/a.145142972824967/237140343625229/?type=3&theater
5 – Pliego nacional de exigencias https://www.facebook.com/UNEES.COL/photos/a.145142972824967/237778233561440/?type=3&theater


Cronología


17-19 de marzo, primer encuentro nacional de estudiantes de la educación superior
25 de abril: marcha de antorchas
14-17 de septiembre: segundo encuentro nacional de estudiantes de la educación superior –Unees 2.0
17 de septiembre: nacimiento de la Unees
27 de septiembre: pliego nacional de exigencias
8-12 de octubre: semana de la indignación
6–7 de octubre: encuentro nacional de delegados
11 de octubre: inicio paro nacional
10, 17, 27 de octubre: marchas de carácter nacional
15 de octubre: encuentro nacional de estudiantes –Enees, emergencia A
30 de octubre: frente amplio por la educación superior: Unees, Acress, Fenares, Aspu, Asoprudea, Departamento nacional de planeación, Ministerio de Educación Nacional
31 de octubre: marcha movilización nacional
1 noviembre: creación de la Mesa de diálogo para la construcción de acuerdos y soluciones que permitan resolver la situación actual de la educación superior
6 de noviembre: suspención de la Mesa de diálogo para la construcción de acuerdos y soluciones que permitan resolver la situación actual de la educación superior
8 de noviembre: movilización nacional

 

Publicado enColombia
Acuerdo entre Gobierno y rectores es arbitrario

El pasado 25 de octubre el gobierno nacional, en cabeza del presidente Iván Duque y la ministra de educación María Victoria Angulo acordaron, con 25 de los 32 rectores del Sistema Universitario Estatal (SUE) y de la Red de Instituciones técnicas, tecnológicas y universitarias, un aumento de los recursos destinados a las IES públicas. Sin embargo, el acuerdo no contempla la solución a los problemas estructurales de las universidades públicas; mucho menos mitiga la crisis de la educación superior en Colombia.

 Desconociendo el arduo trabajo del movimiento estudiantil para informar y convocar a la ciudadanía para que se sume a la demanda del financiamiento adecuado para el conjunto de las Instituciones de Educación Superior (IES), así como la organización de docentes, trabajadores y trabajadoras de las IES estatales, 25 rectores/as del SUE firmaron un acuerdo que no cumple ni la mitad de los 10 puntos planteados en el pliego de exigencias elaborado de manera conjunta por estudiantes, trabajadores/as y docentes de la educación superior. Dicho acuerdo tampoco responde a los estudios elaborados por el SUE que cuantifican la magnitud del déficit financiero de las IES oficiales; particularmente el de las universidades estatales

Un acuerdo, además, que dilata en el tiempo una improbable solución para la problemática que ha motivado la protesta estudiantil y de otros estamentos de los centros de estudio. En el mismo, el Gobierno se comprometió a que “durante este período de gobierno, las transferencias de la Nación para funcionamiento de las instituciones de educación superior públicas crecerán en un IPC más tres puntos porcentuales en el año 2019 y en IPC más cuatro puntos porcentuales en los años 2020, 2021 y 2022”.

No obstante, Adolfo Atehortúa, exrector y ahora profesor titular de la Universidad Pedagógica Nacional, junto con Juan Carlos Yepes, Luis Fernando Marín y Luis Orlando Aguirre, profesores titulares de la universidades de Caldas, Quindío e Industrial de Santander, respectivamente, en carta dirigida al gobierno nacional señalaron como urgente, una “adición presupuestal, inmediata y a la base, para todas las universidades estatales superior a 5 puntos del IPC 2017[…]” esto para apenas “[…] cumplir con sus obligaciones establecidas a 2018, suplir en parte la crítica situación que atraviesan, y culminar con normalidad sus actividades académicas en el presente año”.

Además, el compromiso sólo contempla el periodo de 4 años de gobierno, cuando el requerimiento del movimiento estudiantil está orientado a la reforma de los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992, pues “el presupuesto anual de las universidades debe incrementarse, como mínimo, en 6 puntos por encima del IPC. Así mismo, debe determinarse un porcentaje progresivo dedicado a la inversión que, tal como lo propuso el Ministerio anterior, debe iniciarse con un mínimo de 10 puntos. Simultáneamente se debe crear, por una sola vez, un rubro destinado a la recuperación y ampliación de la planta física de las universidades estatales, el cual podrá́ entregarse programada y secuencialmente”.

Contrario a esto, el Gobierno sólo ofreció: “Los recursos para inversión con cargo al presupuesto Nacional llegarán a $300 mil millones anuales para las instituciones de educación superior públicas, sumando $1,2 billones adicionales para los 4 años de gobierno”. Es decir, no hay una medida progresista que asegure el sostenimientos de las IES estatales en el futuro.

En el acuerdo también quedó suscrito que “a partir del año 2019, el Gobierno Nacional incorporará los recursos de los excedentes de cooperativas establecidos en el artículo 142 de la reforma tributaria del año 2016 para el fortalecimiento de la educación superior pública” e “impulsar, con el concurso de los gobernadores, alcaldes y el Congreso, en el marco del Presupuesto Bienal de Regalías la destinación de $1 billón de pesos que permitirá en los años 2019 y 2020 contar con recursos que fomenten la inversión en infraestructura orientada al mejoramiento de la calidad de las instituciones de educación superior públicas”. Sin embargo, estos compromisos son abstractos y de resultados inciertos si de asegurar recursos para la base presupuestal de las universidades y demás IES estatales se trata.

Hay que decir además, que en el acuerdo no entran en consideración otras exigencias fundamentales establecidas por el movimiento estudiantil y las organizaciones de docentes universitarios, como:

• La reliquidación de las deudas de los estudiantes con el ICETEX con tasa real de interés en 0%, condonación para los estudiantes de programa Ser Pilo Paga, incluyendo a quienes hayan desertado del programa y garantías de permanencia y graduación a los estudiantes que accedieron a dichos créditos.

• Congelamiento inmediato de las matrículas en las IES de carácter privado.

• El aumento del presupuesto para Colciencias en un 100% con base al presupuesto asignado a Colciencias para el año 2018. Exigimos el cambio en los criterios de medición y asignación de recursos de Colciencias, que fortalezca todas las agendas investigativas incluyendo las Humanidades, el Arte y las Ciencias.

• Mantenimiento de los recursos del Servicio Nacional de Aprendizaje SENA, el respeto por su visión y misión y la conformación de una mesa que agrupe varios sectores para la construcción de un modelo de integración del sistema nacional de Educación Superior.

• Derogación de la Ley 1911 de Financiación Contingente al Ingreso.

• Retornar a su destino original y prioritario el 40% del medio punto de IVA Social, el porcentaje destinado a ese mismo rubro en el Impuesto a la Renta y Complementarios (Antiguo Cree), y una suma equivalente al excedente cooperativo.

• Reversar, a través de la ley, los efectos regresivos de la Reforma Tributaria que afectaron seriamente los ingresos y la calidad de vida de los profesores universitarios y ponen en peligro la estructura institucional universitaria, en tanto lesionan la eficacia de las primas técnicas como estímulo para los cargos directivos y el ajuste de los puntos salariales que incentivan la producción académica. Por consiguiente, resulta indispensable modificar los artículos 336 y 388 de la ley 1819 de 2016 para que, en la práctica, los gastos de representación como renta exenta se preserven en el marco de los mandatos legales y constitucionales.

• Revertir las iniciativas tendientes a modificar estructuralmente y de manera unilateral el Decreto 1279 de 2002 y contemplar, de forma precisa, la modificación específica de dicha norma en aspectos puntuales que mejoren las condiciones laborales y prestacionales de todos los docentes, incluidos planta, ocasionales y catedráticos, en aplicación del principio de progresividad y no regresividad en materia laboral, y con entera disposición presupuestal a la base de las universidades estatales.

• Reformar el contenido del Decreto 1280 de 2018 sobre aseguramiento de la calidad, para subsanar los graves efectos e inequidades que acarrea en procesos de acreditación institucional y oferta de programas pertinentes y de calidad.

Enseñanzas y futuro inmediato

Como puede deducirse, estamos ante el efecto del poder y su ejercicio maquiavélico: el gobierno Duque concreta la reunión con los rectores, estos acuden acuciosos y se pliegan al jefe de gobierno, sin reparar en las otras instancias con que cuenta toda institución, es decir, embebidos en su supuesto poder pasan por encima de docentes, trabajadores y estudiantes. De esta manera, es evidente que el primero de los resultados que pudiera esperar Duque de su reunión con las directivas ya está concretado: la división de los estamentos de cada una de las universidades en paro, anormalidad académica o similar.

Una vez conocido lo decidido de manera prepotente por los rectores, los estudiantes se reafirman en la protesta ante lo cual las directivas de universidades como la Pedagógica y Tecnológica (Tunja) declaran la culminación del semestre, es decir, entran en vacaciones. El efecto de tal medida sobre la mayoría de los docentes, sin contrato fijo, es que dejarán de percibir salario en noviembre, además de diciembre y parte de enero –como es ya recurrente. Segundo efecto del autoritarismo de los rectores: agravan la situación salarial de los docentes, desnudando la precariedad en que hoy sobreviven –en plena época de la llamada Economía Naranja, máxima del duquismo– quienes viven del conocimiento.

En otras universidades, como la Nacional, su rectora se queja de que el paro siga en pie y llama a los estudiantes –bajo la amenaza de perdida del semestre– a que se reintegren a clase. Tercer manifestación del autoritarismo reinante en Colombia, y con manifestaciones hasta en los centros que se supone son la máxima expresión del ejercicio de la democracia participativa: agudización de la tensión entre directivas y estudiantes, pudiendo perderse el foco de la protesta (la lucha por la financiación de las IES) al enrutarse en una pugna local y focalizada por centro de estudio.

En el curso del 1 de noviembre los estudiantes están citados al ministerio de Educación, seguramente la socialización de lo allí discutido implique asambleas a lo largo de la semana del 6-11 de noviembre. Información y debates que definirán si la protesta se mantiene y en qué condiciones.

Por ahora, el gobierno logra desunir y quitarle peso a la protesta; recuperar fuerza y darle vitalidad al movimiento implica ganar apoyo social y cohesión interna. Un ejercicio de información a toda la sociedad sobre lo decidido por lo estudiantes en sus asambleas, y de democracia plena en sus debates –compartiendo información de todo tipo de manera abierta y pedagógica– y toma de decisiones, sería el conducto para ello.

El futuro de esta lucha no es totalmente claro, pero la estrategia que seguirá Duque en todos los conflictos sociales sí.

Publicado enColombia
Rebeldes a la fuerza, la vida de tres estudiantes en Nicaragua

La agitación en Nicaragua se ha cobrado cientos de vidas. A Valeska Valle, Lesther Alemán y Douglas Costa la suya por completo les ha cambiado por completo

Hace tres meses, Valeska Valle era una fanática del baile que iba a misa y consideraba a su perro su mejor amigo. Douglas Costa planeaba matricularse en un máster de la Universidad de Oxford. Y Lesther Alemán, estudiante de Comunicación, albergaba sueños no tan secretos de ponerse un día la banda presidencial azul y blanca de Nicaragua. Hasta que el 18 de abril se produjo el estallido que algunos llaman la primavera nicaragüense y todo cambió.

"Ya no soy la misma Valeska que era el 17 de abril", afirma Valle durante una entrevista en el refugio de Managua donde se esconde junto a otros líderes estudiantiles de la protesta desde que hace casi 12 semanas comenzó el levantamiento contra el presidente Daniel Ortega.


Hasta ahora, los disturbios se han cobrado la vida de más de 300 personas. También han convertido a Valle, Costa y Alemán en rebeldes a la fuerza, dando la vuelta a sus vidas.


Valle, de 22 años, cuenta que sus familiares la evitan desde el 18 de abril, cuando anunció que salía a comprar Coca-Cola y se escabulló para unirse a la vanguardia de la lucha contra el hombre al que llama "el tirano". "La mayoría de mis hermanos me ha dado la espalda", dice. En el último curso de los estudios de Contabilidad, Valle nació y se crió en Masaya, un antiguo bastión sandinista transformado en uno de los principales focos de la resistencia. "De mis siete hermanos y hermanas, cinco me dijeron que sería mejor que dijera que era hija única. Aquí la mayoría hemos sido rechazados por nuestra familia".


Costa, profesor de Economía de 30 años, dice que antes de la insurrección había recibido una oferta para estudiar en el Centro Latinoamericano del St Antony's College, en Oxford. Desechó esos planes para concentrarse en el derrocamiento de Ortega. "Oxford tendrá que esperar", dice con una sonrisa. "Aquí estoy aprendiendo más".


Pero tal vez el mundo que más ha cambiado sea el de Alemán, estudiante de 20 años de cuarto de Comunicación Social en la Universidad Centroamericana de Managua. La retransmisión de su fascinante ataque contra Ortega en el diálogo nacional del 16 de mayo le convirtió en una notoriedad de la noche a la mañana. "¡Ríndase!", ordenó Alemán al sandinista de 72 años en unas escenas que fueron televisadas por todo el país y dieron la vuelta al mundo. "¡No podemos dialogar con un asesino, porque lo que ha sucedido aquí es un genocidio!".


Alemán, que desde entonces ha sido homenajeado con canciones y miles de fans de Facebook, recordó haber sentido tanto nerviosismo como rabia en su arenga contra el antiguo héroe revolucionario. "Si hubieran sabido lo que iba a decir, nos habrían parado el coche (antes)", afirma medio en broma.


Alemán admite que una vez soñó con ser presidente de Nicaragua, pero la fama que le trajo su ataque verbal le resulta incómoda. "Siempre quise estar al otro lado de la cámara, nunca quise ser el protagonista", insiste mientras posa para las fotos fuera del refugio en el que vive desde que comenzó la revuelta. "Las cámaras me intimidan más que Daniel Ortega".


Además de hacerse cargo de su fama reciente, los estudiantes rebeldes de Nicaragua han tenido que luchar contra la acusación de que son títeres de "golpistas" respaldados por Estados Unidos. Su actuación se vio perjudicada en junio cuando varios de ellos volaron a Washington supuestamente para sumar a Donald Trump en su cruzada contra Ortega, y aparecieron fotografiados junto a republicanos de alto rango. Entre ellos, el senador Marco Rubio.

 

Se dice que aquel viaje fue financiado por Freedom House, un think tankconservador respaldado por Estados Unidos. "Nos hemos dado una imagen terrible. Tendremos que corregir nuestros errores", admitió después el líder estudiantil Harley Morales. "¡No estamos a la venta!", añadió.


Según los observadores, las fuerzas de seguridad y las bandas paramilitares vinculadas al Gobierno son responsables de la mayor parte del derramamiento de sangre. Pero los estudiantes también se han visto obligados a defenderse de las acusaciones de Ortega y sus aliados, que les responsabilizan de impulsar la actual ola de violencia. "Es una lucha totalmente pacífica", dice Valle. "La no violencia es nuestra arma más poderosa".


Según Costa, la decisión de evitar la violencia no es sólo de "buena gente". "Es un cálculo político, añade. Sabemos que si respondemos con violencia a la violencia del Gobierno, todo lo que estamos diciendo se desvanecerá. Racionalmente, nos damos cuenta de que la violencia nos perjudicaría más de lo que nos ayudaría".


Más allá del peligro físico, Valle admite que la vida como estudiante revolucionaria desgasta mucho: "No tenemos dinero.... al principio ni siquiera teníamos comida. Pasamos una semana sólo con galletas y agua". "Y usando Ray-Bans naturales", bromea Costa, señalando las bolsas oscuras bajo sus ojos privados de sueño.


La madre de Valle está comenzando a aceptar la nueva vida de su hija como insurgente universitaria, aunque todavía sigue nerviosa por el riesgo. "Es natural", dice Valle. "Tiene miedo de que me maten".


Información adicional de Juan Diego Briceño

• theguardian
Traducido por Francisco de Zárate

Publicado enInternacional
Se multiplican las barricadas en barrios de la capital de Nicaragua

Opositores al gobierno de Ortega llaman a la resistencia y a organizarse en la lucha pacífica

Las barricadas se multiplicaron en la capital de Nicaragua tras el llamado opositor a organizarse en lucha pacífica contra el gobierno, mientras reportes extraoficiales daban cuenta de dos muertos en ataques de presuntos paramilitares en la norteña ciudad de Sébaco, y organismos de derechos humanos elevaban la cifra de muertos a 139.

Las barricadas de adoquines se levantaron en populosos barrios de Managua como La Luz, Ducualí y El Edén, que se sumaron así a otros sectores de la capital donde los pobladores intentan contrarrestar el asedio de encapuchados que disparan en las noches desde camionetas sin matrícula.

Una caravana de varios kilómetros de largo recorrió este domingo Managua llamando a la resistencia pacífica de los ciudadanos y a "organizarse para enfrentar la represión de los paramilitares que cada noche siembran el terror en Managua y matan a los jóvenes".

Los manifestantes repartieron volantes con indicaciones para crear en cada barrio los comités Azul y Blanco, que buscan principalmente evitar saqueos, la detención de jóvenes por parte de la policía y frenar el paso de paramilitares.

La jornada transcurrió en calma en casi todo el país, excepto en Sébaco, donde se reportó el ataque contra un tranque (barricadas) de manifestantes, con saldo de dos fallecidos, de acuerdo con diversos reportes de prensa.

En Jinotega se reportó además el incendio de una oficina gubernamental, hecho que el portal oficialista El 19 Digital atribuyó a "delincuentes de la derecha".

"¡Nicaragua mía, me duele verte herida y saqueada! Te sueño libre, sin tiranos ni víctimas, como una casa grande en la que todos y todas vivamos alegres, sin lágrimas ni sangre, en libertad y justicia social, orgullosos de ser nicaragüenses por gracia de Dios! #GritoPorNicaragua", tuiteó hoy monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua.

En tanto el politólogo y académico opositor Félix Maradiaga, acusado de ser el "cabecilla de una red criminal" que dirige las protestas contra el gobierno de Daniel Ortega, suspendió su regreso al país desde Estados Unidos debido una supuesta orden de captura en su contra.

En tanto, el gobierno pidió el apoyo de sus simpatizantes por medio de las cuentas de Twitter, participando en una campaña denominada Un tuitazo por la paz, y celebró una jornada de oración "por la Paz en la Nación" en la Plaza de la República de Managua.

La cifra de muertos en Nicaragua a causa de la crisis que estremece al país desde abril pasado asciende ya a 139, informó este domingo el no gubernamental Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

La crisis en Nicaragua inició el pasado 17 de abril con una protesta de estudiantes contra una reforma al sistema del Seguro Social, que fue derogada, pero las protestas continuaron.

Tras 54 días de manifestaciones, con más de 125 tramos de carreteras del país bloqueados por tranques, la población ahora exige la renuncia de Ortega y de su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.

Publicado enInternacional
Página 1 de 6